Desde una perspectiva informada, inédita y libre

Reseña de Estàvem cansats de viure bé (de Albert Soler, Sagesse, Gerona, 2019, 297 páginas, prólogo de Víctor-M. Amela).

Desde una perspectiva informada, inédita y libre

Crítico, con inimitable (y admirable) sentido del humor, más que divertido, sarcástico en ocasiones, burlesco, jocoso, chistoso, sin principios inamovibles, sin axiomas indiscutibles, sin vacas sagradas ni postulados inalterables, con el escepticismo y rebeldía que de entrada (también de salida) debe acompañar a todo periodista que se precie, rastreando más allá de las Grandes Palabras y las Grandes Proclamaciones, escribiendo en un catalán envidiable, sin señoras ni señores poderosos a los que servir y adorar, capaz de ver muy bien lo que nos estamos jugando, ridiculizando a quien merece ser ridiculizado, alejado de todo provincianismo-regionalismo-nacionalismo, con humanismo auténtico, jugándosela, pensando, viviendo y escribiendo en territorio comanche, plantando cara.
Estamos ante el libro de un gironí universal con cabeza limpia y, conviene repetirlo, con ganas de reírse, si la ocasión lo requiere, del mort i del qui el vetlla, de todo el mundo, también de sí mismo. Un ejemplo: en la contraportada del libro se le presenta en estos términos: “Albert Soler (Girona, 1963) es periodista del Diari de Girona desde 2002 y antes había trabajado en El Punt, Nou Diari y La Vanguardia, pero de lo que más orgulloso está es de haber jugado 25 años al fútbol regional sin haber ganado si una peseta (primero) ni un euro (después). Su formación futbolística, asegura, le ha servido para convertirse en totalmente inmune a cualquier insulto que le digan hoy a causa de su trabajo, ya que los oyó todos, elevados a la décima potencia, haciendo de defensa central por todos los campos de la provincia de Gerona…”. Sigue por el mismo sendero, lo leerán desternillándose.
Si se manejan bien en catalán y conocen el autor, no les sorprenderá que les recomiende (¡no se lo pierdan, se lo van a pasar en grande!) este libro que recoge más de 170 artículos (del 2016 al 2019, el grueso de 2018 y 2019, con un breve texto de presentación cada año) de este periodista libre, muy libre, del Diari de Girona.
Si se manejan bien con el catalán (o no tanto) pero no lo conocen, les estoy haciendo un favor-recomendación que seguro nunca olvidarán. ¡Léanlo, lean a Albert Soler! ¡No pierdan ocasión! Les descubro una mirada nueva, en absoluto usual, de acercarse al procesismo, a sus “conquistas” y a sus grandes personajes-protagonistas. Parece un libro de crítica y humor políticos pero es más, mucho más que eso.
Si no se manejan bien en catalán y no han oído hablar de Albert Soler, lo mejor que deberíamos hacer entre todos -¡apoyo mutuo!, ¡cuenten conmigo!- es formar un grupo de presión que intente conseguir sea como sea la traducción castellana de este Estábamos cansados de vivir bien. Nuestros amigos nos lo van a agradecer. A su disposición [1].
El CLAS, el Club de lectors Albert Soler (¿cómo se consigue ser miembro?) explica el origen del libro y del título en su texto de presentación (p. 5): “El título del libro se ha sacado de una conversación entre dos pescadores de 80 años, que reflexionaban sobre las causas per las que Cataluña se ha embarcado en esta deriva. La conclusión de los dos abuelos fue que los catalanes ‘estábamos cansados de vivir bien”.
Para comprobar que no exagero, les doy algunos ejemplos del escribir desprejuiciado y directo del autor (perdiendo fuerza en la traducción desde luego):
1. De “Que es foti la morta” (¡Que se joda la muerta!): “Ayer, es evidente, Presidentorra [la palabra se la ha inventado Soler] se colocó en primera fila con un lazo amarillo en la solapa. El lazo amarillo es ya una emoticona que adopta diferentes significados según la ocasión en que se luce. El de Presidentorra al funeral [de Montserrat Caballé], que en otros países, o sea en todos, habría sido un signo de mala educación, venía a decir “que se joda la muerta”. En cualquier lugar del mundo, ir a un funeral con un distintivo político, sea el que sea pero más si se sabe que el difunto no lo compartía, será impensable. En cambio, en Cataluña, solo hay una cosa impensable: que un día tengamos un presidente con las facultades mentales intactas”.
2. De “Vázquez Montalbán y el procés”: “MVM vivió cuando catalán era todo el mundo que vivía y trabajaba en Cataluña, incluso los xarnegos como él. Hoy es catalán quien vive y trabaja en Cataluña, habla el catalán, vota partidos independentistas, se abstiene de criticar el procés, lleva a la cartera una estampita de San Puigdemont mártir (y vaya usted a saber si virgen), defiende que TV3 es la mejor TV de todos las TV que se hacen y deshacen, lleva lacito amarillo, se compra anualmente la camiseta que engorda las arcas de la Asociación Nacional del Rifle [¡referencia a la ANC!]…, sueña con una nueva especie que tenga el origen en el cruce entre Pilar Rahola y Ramón Cotarelo y no vaya a dormir el sábado sin haber recitado las oraciones, es decir, sin haber visto FAQS a TV3”. O sea, concluye, “los catalanes son cuatro gatos, lo cual es una buena estrategia: ya que es imposible ensanchar la base del soberanismo, reduzcamos el número de auténticos catalanes”.
3. De “Feixistes a Cotlliure”: “Ellos pasaron un día primaveral en un pueblo francés, el resto sobra. Que unos abuelos juegan a la petanca y beben pastís. Fascistas. Que una señora sala de la boulangerie con una baguette. Fascista. Que hijos de exiliados se acercan al cementerio. Fascistas con más razón, además si hablan español. Que Pedro Sánchez pretende honrar a los exiliados. Fascista. El único exiliado que jamás ha existido en el mundo vive en un palacete de Waterloo. No es fácil, no, ser luchador antifascista a la manera catalana…”.
Por si fuera poco, Soler es un excelente creador de nombres ajustados. Al President Torra le llama Presidentorra, como decía, y a Carles Puigdemont, Marquès de Waterloo (en ocasiones, el Mesías, el Vivales o el De Gaulle de bolsillo) y a la ANC, la Asociación Nacional del Rifle (o lo que sea que signifique ANC, añade). Sus comentarios sobre Rahola, Cotarelo (a él le está dedicado el primer texto), Llach, Anna Gabriel, Elsa Artadi o Sanchis, el más que fanático y servil director nacionalista de TV3, no tienen desperdicio. Se lo pasarán en grande.
Molta rauxa, un poca-solta, pensarán ustedes. Nada de eso. En uno de sus textos más incisivos (lo dedica a Mònica Terribas, la presentadora de Catalunya Ràdio, “Terribas la servil”), Soler cita un comentario de Julio Camba: “si uno puede enriquecerse con el periodismo, es únicamente a condición de que abandone el periodismo”. Soler nunca lo ha abandonado. Es un periodista -si se me permite la vieja expresión- de raza, de los que valen la pena, de los pocos que viven entre nosotros.
En la contraportada del libro se apunta una disyuntiva: “¿Cómo ha llegado Cataluña a la situación actual? Hay dos maneras de saberlo: siguiendo las explicaciones de sus propios protagonistas o leyendo este libro. Según los protagonistas, todo ha sido una estrategia perfectamente organizada, liderada por unos grandes estadistas, héroes al mismo tiempo, que han llevado al país a los más altos hitos y a un paso de la República. Leyendo los artículos de Albert Soler (…) lo que vemos son una serie de actos ridículos llevados a cabo por unos personajes de ópera bufa, que no han conseguido nada que más que divertir a quien se lo mira con el escepticismo con el que tendrían que mirar todos los periodistas. El lector escogerá qué versión de la historia le parece más cercana a la realidad.” No tengan ninguna duda: ¡la de nuestro ex defensa central!
La página 285 en blanco tal vez sea una errata. Creo que no hay más. La edición es excelente y el precio de adquisición realmente asequible.
Un último consejo: como en las buenas series -”Seven seconds” por ejemplo- en las que uno tiende a mirar capítulo tras capítulo sin parar, sin poder detenerse, hay peligro de leer así, atragantándose un poco, Estàvem cansats de viure bé. Saboreemos lentamente. Cinco o seis escritos por día, no más. Un mes de goce, disfrutando sanamente, placer asegurado. ¿Qué más podemos medir… por el momento?
Me olvidaba. No se pierdan tampoco la presentación del libro en Barcelona: https://www.youtube.com/watch?v=-aKf_89nRyk. A la altura del mejor Soler y en buena compañía: Ramón de España y Víctor-M. Amela, el prologuista.
Tampoco estas entrevistas les decepcionarán: 1) https://rebelion.org/lo-que-apela-a-la-fe-y-no-a-la-razon-es-una-religion-en-todo-el-proces-solo-ha-habido-llamamientos-a-la-fe-sin-un-solo-argumento-racional/; 2) https://rebelion.org/me-parece-que-la-gente-empieza-a-perder-el-miedo/

Notas.
[1] Ya existe versión castellana del libro de Soler.

Fuente: El Viejo Topo, junio de 2020.

Autor: admin

Profesor jubilado. Colaborador de El Viejo Topo y Papeles ecosociales.

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