Diez lecciones en tiempos de resistencia y solidaridad (I). Segunda parte

Crónicas sabatinas] ¡Apoyo mutuo, prudencia, serenidad!
Diez lecciones en tiempos de resistencia y solidaridad (I). Segunda parte

II. De amigas y compañeros

1. De Eduard Rodríguez Farré (09.04.2020):
Sobre tu pregunta -”España es el tercer país del mundo por el número de muertes. ¿Tienes alguna explicación? No se corresponde, en principio, más allá de la exactitud y veracidad de las cifras, ni con la población española ni con la situación de los servicios de salud (por muy deteriorados que estén)”- te daría una detallada explicación si no sufrieras de fobia telefónica. Pero dadas las circunstancias y superando mi parálisis calami (o más bien ordinatrix) hago unos breves comentarios:
1) No lo sabemos empíricamente. Lo que viene a continuación es en parte teoría y en parte datos.
2) El número de muertos en relación a los habitantes es muy parecido en Italia y en España, unos 27-28 por 100.000 habitantes (16.525 y 13.055 en total respectivamente, el 7 de abril). Este indicador es el más fiable dentro de los errores que, en todos los países, se están cometiendo.
3) En cambio, el número de afectados con diagnóstico confirmado es más alto en España que en Italia: 135.032 y 132.547 respectivamente, es decir, 287 y 221 casos por 100.000 habitantes
4) El número de casos reportados es muy inexacto. En la mayoría de países se han hecho pocos PCR y menos aún a la población asintomática. Probablemente, como indiqué en una entrevista telefónica hace ya una semana a una periodista (no me apuntes en la lista negra: ¡la publicó, con foto que no sé donde encontró, el ABC [https://www.abc.es/sociedad/abci-numero-casos-entre-cinco-y-diez-veces-superior-202003310030_noticia.html], el número real de casos debe estar entre 5 y 10 veces (¡y me quedo corto!) el contabilizado. Se incluirían aquí muchos asintomáticos que contagian y gente con signos y síntomas a quien no se ha hecho el PCR (porque no hay).
En mi opinión, debe haber en España bastante más del millón de infectados.
5) Un gran número de infectados asintomáticos o con clínica muy benigna no contabilizados es buena cosa pues representa población inmunizada. Pero también, y al mismo tiempo, representan un peligro de ser contagiosos en una primera fase, o en la fase del fin de la cuarentena. La cifra real sólo se podría saber con la tipificación del anticuerpos de una gran parte de la población (las pruebas serológicas de las que se habla estos días).
6) Desde mi punto de vista, el sistema de salud español ha tenido gran mortalidad por la falta de equipos adecuados: camas, UCI, respiradores asistidos, personal, etc, consecuencia de los recortes y de la degradación del sistema en los diez últimos años.
7) Ad contarium: el ejemplo del caso alemán también es ilustrativo (seguimos, en parte, en el ámbito de la teoría): Alemania es el tercer país de Europa con más casos, casi 100 000 a 7 de abril, y con menos mortalidad, 1.607 contabilizados (120 casos y 1,9 muertes por 100.000 habitantes, respectivamente).
8) Todos estos parámetros dependen de un gran número de variables. Algunas de ellas (que se pueden aplicar a España invirtiéndolas): un factor es que, por suerte concedida por los dioses del Walhalla, muchos de los primeros infectados fueron gente joven y sana que se contagiaron del virus en las estaciones de esquí de Austria e Italia, y también en una reunión de técnicos jóvenes a la que asistió una técnica china de Wuhan (comparemos con España y el intenso foco de las residencias geriátricas). Un segundo factor es que en Alemania se han hecho pruebas PCR a mucha gente con pocos o ningún síntoma (gran disponibilidad de PCR y medios), lo que baja enormemente (en teoría) la tasa de mortalidad. Un tercer factor es que Alemania dispone de un sistema de salud pública muy sólido y bien equipado, así como con una gran cantidad de camas de cuidados intensivos.
9) Habría que considerar también los focos de gran intensidad que se han dado en España. Lógicamente, donde más densidad de población, más casos (Leganés, Igualada, periferia de Madrid y Barcelona, etc). Aunque no siempre es así: políticos y ricos (Falco Marqués de Griñón, Cortina, Johnson, etc), Andalucía, con mucha población, tiene tasas bajas aún, etc… Hay muchísimas variables que inciden en la rapidez del contagio: lugares y tipos de trabajo, transportes, condiciones de vida y salud, vivienda, manis feministas y manis de devotos de Puigdemont (peregrinación a Perpiñan), Asamblea General de Vox, capacidad de atención sanitaria,…
10) Hay más variables y teorías. Pero, por hoy, ya es suficiente.
11) Coda: Los comentarios anteriores no implican en ningún caso ataques a la gestión de la epidemia por parte del Gobierno español. En mi percepción, un gobierno que tomo posesión ni hace tres meses está llevando a cabo con las estructuras de que dispone y un sistema sanitario depredado durante más de 10 años una actuación de chapeau (OMS dixit). Y en la tormenta, todos a cooperar. Al llegar a puerto ya habrá ocasión de analizar defectos y otras posibles alternativas.
Un abrazo, una tricolor jacobina (que eran los progres de la I República francesa), y ¡cuídate mucho!
[1] Calami: genitivo de pluma en latín (calamus, calami); ordinatrix: ‘neolatinajo’ por del ordenador.

2. De Carlos Jiménez Villarejo (https://federalistesdesquerres.org/es/2020/04/carlos-jimenez-villarejo-el-coronavirus-y-la-vejez/): “El coronavirus y la vejez”:
«CDatalunya: 64.093 personas mayores viven en alguna de las 1.073 residencias que hay en Catalunya.”
«Catalunya: casi 3.000 muertos por coronavirus, 909 de ellos en residencias de ancianos”. (Crónica Global, 6/4/20).
«Mueren 20 ancianos en un asilo de la “zona confinada” por Quim Torra”.(Crónica Global, 6/4/20). Según informa el diario, el geriátrico acudirá a la Fiscalía.
Alguna de ellas, como Mutuam, dirigida por ex altos cargos de CiU, controla hasta 328 Residencias, en algunas de las cuales han tenido lugar varios fallecimientos. Consta que el producido en una de ellas fue puesto en conocimiento de la Fiscalía competente.
Son datos muy significativos de la parte de la población que está sufriendo con más intensidad la catástrofe que representa esta pandemia. Son, en términos de Simone Weil, los más “desdichados” de la tragedia que vivimos porque sufren como si “un clavo cuya punta ha sido aplicada directamente en el centro mismo del alma”.(1)
Resultó alarmante la noticia dada por BETEVE el pasado día 31:”Salut recomana en un document no ingresar a UCI els majors de 80 anys amb coronavirus [Salud recomienda en un documento no ingresar en las UCI a los mayores de 80 años con coronavirus]”. Noticia que motivó las reacciones contra dicha decisión de las asociaciones de mayores y gent gran.
En efecto, así se acordó en unas Recomendaciones clínicas firmadas por varios profesionales sanitarios el pasado 24 de marzo. Obviamente, desconocemos el grado de su aplicación. Pero consta en su introducción que uno de los principios inspiradores es “evitar ingresos en pacients amb escás benefici [evitar ingresos a pacientes con escaso beneficio”. Y, ya más concretamente fija unas pautas para los mayores de 80 años. Que se sitúan en el marco de las “Recomendacions per suport a les decisions de limitació d’esforc terapéutic [Recomendaciones para apoyo de las decisiones de limitaciones del esfuerzo terapéutico] (LET)” que se traducen en tres formas de tratamiento, la última de las cuales es: ”Considerar tractament de confort (mórfic, midazolam) per paliar la sensació de dispnea”.
A partir de aquí, desconocemos el alcance de este tratamiento y sus previsibles consecuencias dado el estado crítico de los pacientes. Dicha medida- consciente de la gravedad de este proceso infeccioso- nos sugiere si garantiza el respeto de los principios que deben inspirar la asistencia sanitaria que fueron establecidos en la Ley General de Sanidad 14/1986. Entre los que estaban el art. 10.1, que ordenaba el “respeto a la personalidad, dignidad humana e intimidad” del paciente, y, sobre todo, la prohibición de cualquier forma de “discriminación por su incapacidad o cualquier otra circunstancia personal o social”.
Pero resulta mucho más preocupante, en cuanto puede incidir en el incremento injustificado de su mortalidad, que en ciertas residencias de ancianos, públicas o privadas, comprobado el proceso infeccioso, no se adopten de inmediato las atenciones y medidas que constituyen el tratamiento adecuado, con los consiguientes resultados letales. Y que, desde luego, serían acreedoras de las oportunas medidas correctoras o sancionatorias, administrativas o penales.
(1) Palabras de Francisco Fernández Buey en la obra “Sobre Simone Weil-El compromiso con los desdichados”, pág. 63. Editorial El Viejo Topo).

3. Una carta del profesor jubilado Francisco Gallardo (08.04):
Querido Salva:
¿Se puede morir de tristeza? ¿Cuántas muertes de las que sobrevienen estos días en las residencias para ancianos se deben, en parte al menos, a la tristeza por no poder ver a los familiares habituales?
Según nos cuenta una trabajadora de una residencia, desde que sus ancianos no reciben las visitas habituales de familiares y amigos, todos están mucho más tristes. Algunos, más imposibilitados, estaban acostumbrados a que fuera a darles de comer una hija, un hijo o un nieto; otros, a que los llevaran de paseo por el parque o por la plaza más cercana. Ahora, todos, como un lamento desgarrado, no dejan de pronunciar en voz alta el nombre de la persona querida que les falta a su lado. Sí, se puede morir de tristeza.
Tatjana Gromaca, una escritora croata, cuenta la historia de su propia familia: todos croatas menos su madre, serbia (los matrimonios mixtos eran muy frecuentes en la antigua Yugoslavia). En la guerra de los años 90, la policía croata va a su casa a interrogar a todos los familiares croatas menos a la madre serbia: quieren saber si la madre serbia es suficientemente nacionalista croata. La historia tiene una secuela real. Esa familia croata, los Gromaca, estaba acostumbrada a visitar a la abuela serbia antes de la guerra e, incluso, alguna vez, casi furtivamente, durante la guerra. La abuela veía espaciarse las visitas, entendía la complicada situación en que vivía su hija en Croacia, la echaba de menos, a ella, a los nietos y las visitas periódicas de otro tiempo. Fue entrando en el túnel negro de la tristeza. Enfermó y acabó muriendo. La tristeza y la soledad son dos caras de la muerte.
Los separatistas catalanes, cuando evalúan las posibilidades de la independencia, no tienen en cuenta esas historias. Para ellos, como para los nacionalistas de cualquier lugar, lo que cuenta es la nación, no los individuos ni las familias. Mientras la nación pueda endurecer su musculatura, que mueran unos cuantos individuos de tristeza o de lo que sea, poco importa. La nación es eterna y ha de sobrevivir heroicamente a las adversidades, y al que no tenga espíritu religioso nacionalista, que lo zurzan.
Y es que, aunque aquí nos movamos en otro plano, como le dijo Slavenka Drakulic en una entrevista a Isabel Núñez (Si un árbol cae), «el mal no empieza matando a alguien. Empieza con pequeños pasos, como muestran los Diarios de Victor Klemperer de la Segunda Guerra Mundial: él describe cómo pequeños actos pueden contribuir al mal: cuando prohíben a los judíos comprar flores y los vecinos piensan: «No es tan importante, ¿qué más da?». Paso a paso, acaban llevándolos a los campos de concentración. Son esos vecinos alemanes los que van aprobando, aceptando esa injusticia. Y luego es demasiado tarde para protestar. Ocurrió de la misma manera en Serbia, en Croacia y Bosnia: la gente podía ver a otros que eran discriminados en sus trabajos, despedidos, empujados, fuera de sus casas, privados de sus derechos. Y no protestaban, no sólo no protestaban (como en Alemania o en Israel), sino que a veces se beneficiaban de ello: echan a tu jefe y te ascienden a ti. Pero todo ocurre a un pequeño nivel, algo como no dar los buenos días a un vecino; cuando no saludas a un vecino que es musulmán de Bosnia o serbio o croata porque es el Otro y algún vecino podría verte saludar al Otro, en el momento en que dejas de saludarle porque ha sido designado Enemigo oficial, ya entras en la política de pequeños gestos que pueden conducir al genocidio, desembocan en situaciones como llevarte un televisor o no mirar cuando otro se lo lleva. Ésa es la atmósfera en la que empieza el mal, no en los crímenes de guerra, y hay que comprender ese matiz. En España tenéis inmigrantes africanos, aquí en Alemania [la entrevista se realizó en Berlín] tienen a los turcos, cualquiera puede ser designado como el Otro, fácilmente. Así es como se busca el mal, mirar en nuestra sociedad y buscar quiénes son los Otros y cómo. Yo definiría el mal como falta de empatía. Cada día se produce una situación así. El mal no se restringe a Bosnia ni a la Segunda Guerra Mundial, está aquí, todos los días. Y tenemos que preguntarnos cómo es el mal y cómo nos relacionamos con él.»
De esas palabras habría que retener especialmente dos conceptos: los pequeños pasos y la identificación del Otro. Pero en cuanto a esto último, y no hace falta que te lo diga precisamente a ti, Salva, para la Cataluña oficial está muy claro quién es el Otro.
Así es que creo que contesto a tu pregunta. En estos días de confinamiento, aparte de la tristeza por lo que está pasando a nuestro alrededor (muertes, hospitalizaciones, despidos, ruina para tantos, especialmente para los de siempre, los más pobres…), lo peor, a nivel personal, es no poder ver a nuestros nietos.

4. De Mar Rodríguez y Mª Dolores Nieto, Asociación «Jaén, Ciudad Habitable» (03.04.2020):
Compañera/compañero:
Antes del repliegue social general derivado de la extensión del coronavirus estábamos terminando de configurar un nuevo número de nuestra revista R-Existencias («Tesis sobre Italia y el socialismo del siglo XXI») , que ya puedes leer y descargarte aquí: http://jaenciudadhabitable.org/tesis-sobre-italia-y-el-socialismo/.
Igualmente, con los compañeras y las compañeras de «Nueva Dirección», la asociación italiana que se constituyó a finales del mes de enero de este año (el número de R-Existencias último está dedicado a sus Tesis aprobadas) hemos abierto una colaboración en estos días, que puedes ver en español y en italiano: http://jaenciudadhabitable.org/cartas-desde-italia-2/ y https://www.nuova-direzione.it/category/lettere-dalla-spagna/.
Por último, durante estos días iremos mandando números pequeños de R-Existencias con textos de lectura que consideramos de interés a propósito del coronavirus y la situación que se abre a partir del punto y aparte que ha creado.
Quizás la situación que vivimos y que viviremos después de la epidemia pueda expresarse en los versos del gran poeta alemán Hölderlin: De donde nace el peligro/nace la salvación también. Así queremos afrontarla y ayudar a construir un gran movimiento que ponga en primer plano un Programa de Emergencia y Salvación de nuestro país (y de nuestra ciudad) que garantice la seguridad y la vida digna de la población y un nuevo equilibrio metabólico con la naturaleza. Y eso, lo sabemos, requiere derrotar a todos aquellos que apostaron por el cálculo egoísta y la privatización de los recursos públicos durante décadas y que en la catástrofe social que han generado con sus políticas neoliberales y de austeridad pretenden ahora, en la «economía de guerra», endeudar masivamente a los Estados para salvar, de nuevo, al capitalismo a costa de la muerte y el deterioro de la vida en todas sus manifestaciones.
En este cambio de época, muchas cosas quedarán atrás y otras, olvidadas, tendrán que pasar a primer plano. Un proyecto democrático-socialista, repensado, debe volver a conectar sentimental y materialmente con las masas de trabajadores y de las gentes que viven por sus manos. Y sabiendo, como dijo el poeta Gamoneda, que » un país sólo no es una patria; una patria es, amigos, un país con justicia.”
Abrazos para ti y los tuyos.

5. De la doctora Susana Juan Ezquerro (07.04.2020):
«
En las residencias el abandono ha sido total. Se empezaron a tomar medidas cuando vieron que los ancianos morían más, bien porque no podían ser trasladados por falta de sitio en los hospitales o porque en las residencias las neumonías provocadas por el COVID 19 las estaban tratando como neumonías bacterianas con tratamiento antibiótico. Cuando se empezó a sospechar que el incremento de mortalidad era debido al coronavirus ya había otros internos afectados, personas frágiles y con alta mortalidad.
Efectivamente, no debemos relajarnos ya que esto está muy lejos de haber llegado a su fin, no creo que podamos tranquilizarnos hasta que llegue una vacuna efectiva, en lo que a esta pandemia se refiere, claro, porque yo creo que vendrán otras y, tal vez soy pesimista, al creer que se volverán a cometer los mismos errores.
Si no se ha entendido durante años que la sanidad requiere más inversión, ¿se entenderá ahora? ¿Cuánto durará? ¿Volverá el pueblo de Cataluña a salir en masa pidiendo la independencia y no una sanidad pública sin recortes?

6. Del miembro de ASEC/ASIC Ángel Martínez Ciriano (03.04.2020):
«
En la reunión telemática de ayer jueves, hablamos sobre la crueldad de la noticia que informaba acerca de las instrucciones de las autoridades sanitarias de Cataluña sobre la limitación de la ventilación mecánica a los mayores de 80 años. Algo que -como os dije- remueve lo más hondo de mis entrañas.
Pues bien, no sé si lo conocéis, pero acabo de ver un vídeo que no solo me remueve, sino me conmueve profundamente. Y me entristece mucho. Tanto como hasta llorar. Y me indigna y encoleriza hasta hacerme gritar: a galopar, a galopar hasta enterrarlos en el mar a ellos, a los que un día esquilmaron los recursos públicos a tal punto que hoy contemplamos impotentes e indignados esas crueles decisiones. https://youtu.be/vanu-V7H6rc»

7. Textos del profesor Andrés Martínez Lorca. El primero (03.04.2020):
«
Por razones estratégicas del capitalismo mundial y por motivos concretos de apoyo mutuo con EEUU e Israel, la India, el segundo país más poblado del mundo, pasa desapercibida en los medios internacionales. Interesa encubrir las profundas desigualdades de su población y la política derechista, militarista, racista y antimusulmana que está llevando a cabo el gobierno del presidente Modi.
El artículo que os envío describe con realismo la penosa situación de millones de indios despreciados por su reaccionario gobierno. Con la llegada de la pandemia el panorama cobra un dramatismo terrible. ¿Cuántos millones de sus ciudadanos morirán abandonados en sus barrios inmundos y en sus pueblos desprotegidos del Estado?
Merece atención especial al apartado «India reflejada en cifras» que desnuda la propaganda occidental sobre las maravillas de «la primera democracia del mundo», como cantan al unísono los medios anglosajones.
Creo que Rebelión debería hacerse eco de este artículo.
El virus covid19+Modi organiza una catastrofe social en la India»

El segundo (04.04.2020):
«
Visto el fracaso de los héroes de Hollywood tipo Superman que salvaban al mundo de catástrofes, epidemias y extraterrestres y que ahora en su versión real no son capaces de proteger del virus a los marinos del portaaviones nuclear Theodore Roosevelt ni de proveer de respiradores a los habitantes de Nueva York, bueno será que miremos a nuestro alrededor en nuestro mundo empequeñecido por la pandemia.
Leyendo el periódico La Vanguardia de Barcelona, sin duda el mejor diario español en la actualidad, encuentro una heroína de nuestro tiempo: bien preparada científicamente, decidida, solidaria y… general del Ejército Popular de China. ¿Quién lo iba a decir después de tantos años leyendo y oyendo todo tipo de estupideces que intentaban ridiculizar y estigmatizar al pueblo chino?
Chen Wei, contra el enemigo invisible»

El tercero (08.04):
«
Nueva York , la ciudad de la luz y el espectáculo, la ciudad que nunca duerme como cantaba Frank Sinatra, símbolo del poder del imperio norteamericano, aparece ahora castigada severamente por la pandemia y destrozada por el capitalismo neoliberal cuyo primer motor encierra entre los muros de Wall Street. Carece de hospitales públicos, médicos, enfermeras y medios de protección para luchar contra el Covid-19. Y ahora sabemos por sus autoridades políticas que muchos de sus habitantes necesitan de comida gratuita para poder subsistir. En los últimos días han caído en el paro medio millón de trabajadores. Al no existir una protección social, el que no trabaja no tiene ningún ingreso, de ahí que muchos emigrantes se vean obligados a salir a sus lugares de trabajo para que puedan comer sus familias, a pesar del riesgo evidente de contagio, enfermedad o muerte.
A los indigentes que vemos siempre en las películas pidiendo en las aceras se suman ahora decenas de miles de trabajadores, los nuevos pobres producto de la crisis. «El impacto más devastador recae en la clase trabajadora y en los pobres, que tienen peor acceso a la atención médica», señala un profesor de la Universidad de Nueva York. Su alcalde, Bill de Blasio apunta al problema más acuciante, el hambre: «Estamos viendo que numerosos residentes se han quedado sin dinero y necesitan comer».
¿No quedábamos en que la precariedad estaba en la Cuba socialista bloqueada por el imperio durante más de medio siglo? Una Cuba donde, sin embargo, su población es protegida por el Estado en el terreno sanitario, educativo y alimenticio para resistir el asedio.
Ahora resulta que el corazón del imperio está podrido, que sus trabajadores son explotados hasta ser arrojados al hambre y la enfermedad en aras del beneficio de las grandes empresas, que sus minorías afroamericana y latina se convierten en las víctimas preferidas de la catástrofe sanitaria.
La crónica que adjunto detalla el cuadro dantesco que saca a la luz las miserias del imperio.
Nueva York da comida gratuita a todos los residentes por el impacto del paro en la ciudad»

Un añadido (09.04):
«
Después de escribir esa nota, mi amigo persa me ha hecho llegar un poema de Bertolt Brecht sobre Nueva York que desconocía.
Luego me he acordado del libro de poemas de García Lorca titulado «Poeta en Nueva York» en el que revolucionó su poesía.
Te envío en archivo adjunto una breve selección de ambos poemas que creo valdría la pena divulgar del modo que te parezca oportuno ahora que la gran ciudad de los rascacielos sufre el ataque conjunto del virus y del ciego neoliberalismo.
Los dos poemas sobre Nueva York: Brecht y Lorca:
¿Quien está allí todavía recuerda
la fama de la ciudad gigante de Nueva York
en la década posterior a la Gran Guerra?
¡El propio país de Dios!
Invocado solo por las iniciales de sus nombres: EE.UU.
¡Qué quiebra!
¡Qué fama ha desaparecido!
Qué descubrimiento: que su sistema de vida comunitaria
muestra el mismo defecto miserable
que el de las personas más modestas”.
Bertolt Brecht, “Fama lamentada de la ciudad gigante de Nueva York”

Debajo de las multiplicaciones
hay una gota de sangre de pato;
debajo de las divisiones
hay una gota de sangre de marinero;
debajo de las sumas, un río de sangre tierna.
Un río que viene cantando
por los dormitorios de los arrabales,
y es plata, cemento o brisa
en el alba mentida de New York”.
Federico García Lorca, “Poeta en Nueva York”

8. Tres textos del profesor Miguel Candel. El primero (05.04.2020):
Modesto comentario marginal (estilo Eugeni D’Ors: «de la anécdota a la categoría»): una joven madre catalana de la «terra ferma» (o sea Tractoria «premium») me decía en febrero algo así como (en català, of course): «Esto de las autonomías tenía sentido cuando había que ir en persona a Madrid o, en el mejor de los casos, a la capital de la provincia para hacer montones de trámites. Hoy día, cuando casi todo se puede hacer telemáticamente, no tiene ya ningún sentido. Sólo sirve para crear más burocracia». Una oreneta [golondrina] no fa [hace] primavera (però em sembla que cada cop hi ha més orenetes d’aquestes [pero me parece que cada vez hay más golondrinas de éstas]).

El segundo (05.04.2020):
Yo, como políticamente nací en 1968, todavía creo que los sistemas son más decisivos que la buena o mala voluntad de sus piezas humanas: ¿es posible ser capitalista sin ser injusto? (Saint-Just ligeramente modificado). Que levante la mano quien pueda decir sin sonrojarse que lo del «café para todos» le pareció de perlas en cuanto salió por la boquita de Adolfo Suárez. Yo puedo jurar y perjurar que a mí no. Me pareció lo que era: el intento (seguramente bienintencionado) de «aguar» el nacionalismo catalán (al vasco siempre ha habido que echarle el pienso aparte). O sea que la brillante solución fue, donde había dos problemas gordos, añadir quince más pequeñitos (inicialmente). Voilà el resultado.

El tercero (07.04.2020):
Creo totalmente en serio que a día de hoy, y visto lo visto, a saber, entre otras muchas lacras, la generalización del «ombliguismo», la competencia absurda a ver quien construye la «pirámide» más alta, la creación artificial de «espíritus regional-nacionales», la compartimentación educativa y sanitaria, en definitiva, la progresiva deriva confederalista a lo Iceta y su tabla de multiplicar naciones (de la deriva separatista ya ni hablo), convendría que la Administración central del Estado recuperara competencias en unos cuantos ámbitos. Cosa difícil, desde luego, por la cantidad ingente de intereses creados. Pero las incontables pruebas de falta de solidaridad que están dando algunas autonomías, empezando por la de Madrid y, en general, las gobernadas por el PP (de Cataluña ya no vale la pena hablar) con ocasión de la pandemia me da que están abriendo lo ojos a mucha gente sobre la necesidad de recuperar una concepción más unitaria de la política del país, no circunscrita a los estados de alarma, que no creo que nadie desee que se repitan con frecuencia. Es decir, que el grado de visión unitaria que se ha logrado en estas lamentables circunstancias (con las consabidas e infames excepciones conocidas) deje de ser la excepción y se convierta en la norma. Lo que deberíamos tener claro es que la política no es un proceso estático, sino dinámico, en que si se deja de avanzar en un sentido, uno no se queda quieto, sino que comienza a avanzar en sentido contrario. Los secesionistas lo han dejado, creo, muy claro. En el mejor de los casos, si se considera deseable mantener un determinado punto de equilibrio, lo que hay que hacer es no quedarse parado en él, sino seguir trabajando en sentido contrario a las fuerzas (que siempre las hay) que quieren romper el equilibrio.

9. Del sindicalista y ex miembro del Comité Ejecutivo del PSUC, Josep M. Rodríguez Rovira (05.04.2020):
En relación a los pactos de la Moncloa, que ahora parecen una panacea, no solo el nombre, si no algunas de sus realizaciones no traen buenos recuerdos.
Sí que pienso que es necesario un acuerdo que permita afrontar el futuro con un consenso básico sobre los temas fundamentales: consolidación y fortalecimiento del sector público, legislación laboral, garantía y aún fortalecimiento de derechos políticos, sindicales y públicos. Nuevas formas de vida más solidarias, más sociales, menos consumistas. Fortalecimiento de los sentimientos y estructuras comunes en todos los órdenes, fundamentalmente la sanidad pública, la vivienda pública, la limitación i contención de los costes hipotecarios, el transporte público…En definitiva, se trata no de partir de lo actual para retroceder, si no para avanzar desde una perspectiva social y comunitaria.
Seguramente habrá pocas ocasiones como la actual, con un gobierno de unidad de izquierdas y una población altamente responsable y solidaria, con voluntad y disposición al diálogo, como se está demostrando y se pone de manifiesto en las encuestas.
También habrá que hincarle el diente a la Unión Europea. En su última reunión, una vez más demostró que es, y piensa seguir ejerciendo como tal, una institución al servicio de la banca, el gran capital europeo y, a la vez, defensora en Europa de los intereses económicos y geoestratégicos de los EUA. Y esto no se cambia de un plumazo. Según la prensa, Angela Merkel dijo que antes muerta que aprobar la propuesta de España/Italia/Francia
Parece que España, Italia y Francia están de acuerdo en defender la concepción y el compromiso para una Europa más solidaria, con voluntad y decisión de compartir el futuro compartiendo recursos, en lugar de imponer políticas egoístas y explotadoras, como conocimos en el caso de Grecia.
No se trata, por parte de las izquierdas de pretender dar desde ya un giro radical a las políticas económicas y sociales, pero si de no ceder al capital la iniciativa, la imposición de sus políticas y de la toma de decisiones. De esta crisis debe emerger una sociedad más solidaria y más social. Pero no una política y una sociedad sumergida en la austeridad para los trabajadores y sectores populares, si no de austeridad para los grandes capitales, la banca, los grandes consorcios y fortunas. Esta es la mayor garantía de futuro.

10. Del profesor Manuel Martínez Llaneza (02.04.020):
Porque lo que dice [el doctor Simón] es absolutamente confuso y no creo que esté tratando de engañar o despistar a la gente (¿o sí?). Todos los días dan los datos globales de casos detectados, muertos y altas, que no tienen significación para la evolución (al menos que conozcas o recuerdes los anteriores) y luego hacen una intervención difusa diciendo que todo parece que va mejor, pero no hay que confiar; dan algún dato más, siempre diferente y una vez en valor absoluto, otra en porcentaje sobre el total y a veces en relación con el día anterior. Advierten de que lo malo de ahora viene de lo que pasó hace unos días, sin distinguir lo que es una muerte tras una larga lucha de un caso de nueva detección, con lo cual todo es un potpourri de palabras, datos y guiños sin significado posible. Nunca contestan a las preguntas concretas y no hay repreguntas. Las conclusiones de estas comparecencias no hay más que verlas en las tertulias de radio o televisión donde los tertulianos amplían la confusión con frases hechas que no entienden: llevan días con el pico para arriba y para abajo sin que se deduzca ningún contenido. Y tal vez sea mejor, porque, cuando Pedro Sánchez dijo en su primera intervención que en la siguiente semana se podría llegar a los diez mil casos, todo el mundo que seguía la evolución sabíamos que rebasaríamos los veinte mil (se alcanzaron casi los treinta mil), pero las comparecencias siguieron con los diez mil hasta que la evidencia se impuso. En resumen, las comparecencias son un formalismo que tal vez tenga un sentido de calmar a la gente o darle de qué hablar, pero que no informa de lo que sucede.
Dicho esto, me siento obligado a decir qué es lo que creo significativo que debería darse a conocer. Lo voy a hacer lo más esquemáticamente que pueda; me veré obligado a usar algún tecnicismo por razón de brevedad, pero creo que todo se puede explicar en román paladino entendible por todo el mundo, aunque presuma de no acordarse de las funciones que estudió en Bachillerato.
1.- Cuando empezó la historia, en enero, nadie sabía nada del funcionamiento de esta epi-pandemia. Nadie, ni médicos, ni biólogos, ni estadísticos, ni epidemiólogos. Ahora sabemos muy poquito.
1.1.- Sin embargo, aunque no sepamos cómo, es lícito y deseable intentar ordenar los datos que van apareciendo y, para ello, es razonable utilizar modelos que reflejen lo que creemos más similar de experiencias anteriores, cuestionándolo o corrigiéndolo a medida que tengamos mejor información.
1.2.- Durante todo este proceso, hasta ahora, no tenemos ni siquiera una idea aproximada de la validez de muchos de nuestros datos, fundamentalmente de las personas afectadas. No podemos rebatir a quien nos diga que en vez de cien mil afectados hay diez millones; apenas tenemos idea de los procesos de inmunidad. Únicamente nos guía la vaga idea de que lo que conocemos refleja de alguna forma la realidad y con ello hemos de tirar para adelante.
1.3.- Ningún modelo matemático, ningún programa informático proporciona información que no esté implícita o explícitamente contenida en los datos y estructura con que se construye. No esperemos respuestas milagrosas del ordenador.
2.- Se ha elegido –provisionalmente- un modelo de evolución tipo campana; así lo explicó el Dr. Simón. Creo que mucha gente no entiende lo que representa este gráfico y debería explicarse que se parte de un gráfico discreto día a día de casos detectados donde las ordenadas son los casos diarios para formar uno continuo en que la ordenada son los casos diarios y el total es el área. Lo dejo así.
2.1.- La elección de este modelo se justifica, aparte de por otras pandemias, porque sabemos que los casos han venido creciendo y es de esperar que decrecerán en algún momento, al menos cuando se hayan acabado los seres humanos a los que contaminar. Pero, ya se ha advertido, hay que estar al tanto sobre la forma de la curva, que puede tener varias jorobas u otras particularidades que no podemos adelantar, pero cuya detección podría ser útil.
2.2.- Lo primero que se debería haber presentado es en qué punto –cualitativo- de esa supuesta curva estamos en vez de darle tanto al pico. Y llevamos semanas en la parte crecientemente creciente de la curva. Quiero decir, que los casos no sólo aumentan diariamente, sino que aumentan cada día más que el anterior, lo que se ve en que la curva tiene la concavidad hacia arriba (derivada segunda positiva) y de eso se da cuenta comparando la diferencia entre hoy y ayer con la diferencia entre ayer y anteayer, información que no se da regularmente. (Cito, pero no entro, que, si, por la forma de captar los datos, la curva fuera muy irregular diariamente y estas cifras oscilaran, podría estabilizarse esta información utilizando paquetes de varios días).
2.3.- Si, como todos esperamos, el incremento (no el valor) diario llega a decrecer en vez de aumentar, es decir, los casos siguen aumentando, pero menos que antes, habremos pasado el punto de inflexión que se mostrará en que la curvatura de la curva es hacia abajo, aunque siga ascendiendo (derivada segunda negativa). Es curioso constatar que, aunque no hay escrito sobre ningún tema divino y humano en los últimos años que no detecte puntos de inflexión en la vida y el pensamiento, cuando tenemos un verdadero punto de inflexión importante, nadie habla de él.
2.4.- El pasar el punto de inflexión en el ascenso no garantiza la proximidad del máximo de la curva ni la pronta disminución de los casos, ni siquiera se va a dar al tiempo en todas las partes del país, pero es una buena ocasión para valorar y explicar a la ciudadanía los resultados de las políticas de aislamiento y afinar previsiones siempre difíciles, sin olvidar que el número de fallecidos siempre irá en aumento.
3.- Este tipo de procedimiento es el que creo debe seguirse en todas las fases de la evolución del proceso, diciendo lo que se conoce, situándolo en su lugar y dando el margen de previsión mejor posible. Creo que puede hacerse de una forma sencilla y entendible, y que la ambigüedad y la ocultación no beneficia a nadie.

11. Desde Delhi: dos textos de Carlos Valmaseda, de Espai Marx. Del 03.04.2020:
Si en España salís a aplaudir al personal sanitario, en India los echan de casa y los apedrean cuando trabajan. Ya os había comentado que algún estado ha promulgado leyes para evitar que los caseros puedan hacerlo, pero aquí las leyes se las pasa todo el mundo por el arco de triunfo. Hay que tener en cuenta que, como en nuestro caso, es muy normal que en el mismo edificio vivan los caseros y los inquilinos, lo que supongo que aviva la inquietud. Hace un par de días publicaron en El diario la traducción de un artículo de The Guardian sobre el tema: https://www.eldiario.es/theguardian/Personal-sanitario-India-obligado-coronavirus_0_1012099321.html. Ayer vimos las imágenes de un grupo de sanitarios que iban a entrevistar a los familiares de un fallecido por Covid 19 perseguidos por una turba en el distrito de Indore en Madya Pradesh: https://indianexpress.com/article/coronavirus/indore-coronavirus-video-mob-attacks-health-officials-6343475/
¿Por qué los apedrean, os preguntaréis? Supongo que en cada país la crisis ha acentuado sus propios demonios: indepes contra españoles; Vox y PP contra españoles; trumpistas contra los gobernadores demócratas que cierran estados; gente con dos dedos de frente contra Trump, etc., etc. En el caso indio el demonio es el odio comunal. El 8-M indio es una reunión internacional de una congregación musulmana en un barrio cercano, Nizamuddin. Ha resultado ser un foco de infección, lo que ha despertado otra infección aún más grave: los haters profesionales del BJP azuzando contra los musulmanes como difusores de la pandemia. ‘Espanya ens mata’ y tal. Lo curioso es que a la vez que la reunión musulmana hubo otra con el enano azafrán gobernador de UP. Silencio. Y si alguien lo destaca, como hizo The Wire, denuncia por parte del gobierno. Y vuelvo al linchamiento en Indora. Si los musulmanes son acusados de contagiar el virus, entre ellos la fake news es que están secuestrando a musulmanes para inyectarles el virus. En el caso de Indora se trata de unos pueblos en los que nadie ha viajado al extranjero, pero se sospecha de un contagio procedente de Dubai -buena parte de los casos en India se han dado en gente que ha viajado a Oriente Medio-. Cuando los técnicos fueron a entrevistar a los familiares de un fallecido, como os decía, se confirmaron sus temores y así los recibieron. Distanciamiento social, por cierto, el justo.
Lo curioso es que si hablas con nuestros estudiantes, por ejemplo, todos te dicen que el pueblo indio es muy solidario. Los rusos me decían lo mismo, o los filipinos. Supongo que es como nos gusta vernos. Mi experiencia personal no es tan optimista.
En otro orden de cosas, llega la época de la cosecha y como os decía la cosa está complicada porque falta mano de obra. Hay que tener en cuenta que el gobierno no declaró la agricultura un servicio esencial hasta tres días después de proclamar el confinamiento… ¯\_()_/¯: https://scroll.in/article/957617/as-harvest-season-looms-how-will-the-coronavirus-lockdown-affect-agriculture. El otro día a Joaquín [Miras] le llamaba la atención la conexión que tienen todavía los emigrantes con sus aldeas campesinas. Ayer publicaron una entrevista con un politólogo que lo explica bastante bien. Caracteriza esta emigración por tres trazos: es una emigración interna, no internacional; no tienen contrato, trabajando por día -en la construcción, por ejemplo- o autoempleados -los señores que pasan con los carritos de verdura por nuestras calles- y, por último, no se establecen definitivamente en las ciudades, lugares inhóspitos y caros. Dejan a sus familias en las aldeas y van y vienen varias veces al año. Varios trabajadores del Cervantes lo hacen, por ejemplo. Por eso en las imágenes del gran éxodo, aunque había también muchas familias, la inmensa mayoría eran hombres solos. Os recomiendo el resto de la entrevista, vale la pena: https://indianexpress.com/article/explained/migrant-labour-role-india-lockdown-tariq-thachil-6343869/
Desde el punto de vista personal, ayer me tocó turno en el Instituto con los turistas refugiados. Muchos ya han podido ir saliendo en diversos vuelos y el último parece que será este próximo domingo. Por el camino recogerán a los turistas que quedan por el sur de India, que lo han tenido bastante más chungo, tanto porque en Goa ha sido un auténtico desastre la forma en que se estableció el confinamiento como porque allí no tenemos Cervantes. ;-P Así lo explican en El País: https://elpais.com/espana/2020-04-02/cinco-dias-a-base-de-zumos-y-helados-en-la-india.html Los últimos nuestros venían de Rishikesh, famosa entre los hippiyoguis de todo el mundo desde que estuvieron los Beatles, así que ayer cuando me fui estaban todos haciendo yoga en el pasillo del centro. Con mascarillas y manteniendo distanciamiento social, eso sí. Algunos han preferido quedarse en Rishikesh porque dicen que allí están tranquilos. Ellos sabrán.
Y termino con la nota friki. En Gujarat se ha disparado la venta de orina de vaca, gaumutra o goumutra, o sus concentrados. Ahora consumen unos 6.000 litros diarios solo en ese estado…: https://m.economictimes.com/news/politics-and-nation/thousands-of-litres-of-cow-urine-consumed-in-gujarat-daily/amp_articleshow/74922747.cms?utm_source=twitter_amp&utm_medium=social&utm_campaign=socialsharebuttons&__twitter_impression=true

Del 04.04.2020:
No sé si es una jugada como la de reformar el capitalismo de Sarkozy, o saben algo que nosotros no, pero la situación parece estar moviéndose. También hay este editorial del Der Spiegel:
Editorial: The German government’s rejection of eurobonds is selfish, small-minded and cowardly. Existing mechanisms will not be enough to contain the crisis we are facing. We need to act now. By @derspiegel‘s editor-in-chief @SteffenKlusmann
https://twitter.com/mathieuvonrohr/status/1246111502777671680

12. Del médico de familia Antonio Navas. Del 02.04.2020:
Yo, por ejemplo, muestro mi insatisfacción especialmente en relación a las cadenas de mando de las organizaciones (ICS, Catsalut…) altas e intermedias. Te pongo un ejemplito. Hace dos minutos intercambiábamos mensajes de whatsapp con mi grupo de médicos del ambulatorio, sobre el enésimo protocolo que nos hacen llegar y que no ha sido elaborado por altas instancias, sino por las intermedias. Dice una compañera «Cada vez hacen peor los protocolos. Deberían hacerlos los sanitarios, no los burócratas,»

Del 04.04.2020:
Pues esa parece la causa que hace diferente la respuesta de China, Corea del Sur, y, creo que también Singapur y Hong Kong han seguido la misma estrategia. Curioso es que todas las dudas se levantan acerca de los datos chinos, pero ninguna acerca de Corea del Sur o Singapur.
La capacidad tecnológica e industrial de autoproveerse de los tests y la determinación política de una intervención pública enérgica. ¿He ahí el quid?  Veremos la evolución en Alemania, USA, Francia, Inglaterra, Holanda, etc...

Del 07.04:
La cosa es así por lo que respecta a las residencias en lo que yo alcanzo a ver en mi entorno; con matices o variaciones locales, pero así es la cosa.
El hospitalocentrismo más acentuado que nunca.
Pero es que el resto de denuncias sobre la falta de medios humanos y materiales, de equipos de protección, etc…ya, desafortunadamente, siendo muy ciertas, y probablemente estando en vías de solución: compra de EPI, pruebas serológicas masivas, etc, y para la actual crisis, no tiene solución retroactiva. La mortandad causada por esas carencias es un «alea iacta est», porque no se puede revertir la situación desencadenada hace 4, 6 u 8 semanas.
Tiene sentido intentar que no nos vuelva a pasar la próxima vez…y no relajarnos aún en el momento presente.

13. Del profesor José Luis Martín Ramos. El primero, del 02.04.2020:
Sin dar respuesta, un par de apuntes. El retraso en la disposición del material tiene mucho que ver con el error general sobre la apreciación del ritmo de paso de infección importada a infección local. Algo que se repite en todas partes.
El éxito en Singapur puede tener que ver con la singularidad del territorio: 700 km cuadrados y 5 millones en él ; Wuhan, centro fundamental de la epidemia: 8.000 km cuadrados y 11 millones. Esa elevada concentración ayuda a rentabilizar y acotar el diagnóstico y el tratamiento. El cierre de Hubei, con el resto de China apoyando, permitió frenar la expansión continental (China es de hecho un continente).
En Italia y España la indispensable extensión de los test tiene una logística, también política, mucho más complicada; contando también con la débil capacidad de producción autóctona.

Del 02.04:
Hay de todo. El recuento en cifras analiza el hecho; es algo conocido en la explicación de las grandes masacres. 1 no es nada;pepito pérez garcía es mucho, todo para él. En los comportamientos y los relatos hay de todo. Desde luego cuando Trump, por poner un ejemplo clamoroso, dice que 200.000 muertos será un éxito está menospreciando a los muertos. Pero la aceptación masiva del confinamiento tiene mucho de defensa de la vida de los más vulnerables, entre ellos nuestros mayores ( con 72 me incluyo, desde luego); los relatos de la alegría por las altas también forma parte del paisaje. Hay de todo. También comportamiento burocrático y poco empático, en apariencia, de responsables políticos; pero a pesar de todo no puedo asegurar que no sea un tic de comunicación y que solo sea menosprecio del hecho concreto

Del 04.04:
Hay no pocas confusiones, aunque comparto la intención. El inicio es bastante enrevesado, podría haber ido al grano y dejarse de esas disgresiones sobre analogía e identidad, que enredan. Al grano: run run de gobierno de unión nacional/concentración nacional, que yo veo está asociado a una absoluta centralización centralización de la gestión de la lucha contra la epidemia y a la firma de unos nuevos pactos de la Moncloa. Lo proponen todas las derechas españolas y una parte de la vieja guardia del PSOE, Felipe González a la cabeza. Es una presión fuerte y carroñera.
Rabell escribe: “ La unión nacional es, por excelencia, una política de guerra. Supone la cancelación de la lucha de clases en aras de un esfuerzo total y sin fisuras contra la amenaza exterior.”
Eso no es exacto. Está confundiendo «unión nacional» y «unión sagrada» -hablando en términos de experiencia histórica- en la acepción que tuvo durante la primera guerra mundial. Pero no ha habido solo ese contenido, efectivo y propositivo de la «unión nacional»: la gran guerra patria de la URSS, las políticas de unión nacional contra el invasor y sus aliados fascistas internos de la resistencia durante la segunda guerra mundial no tenían ese contenido; como no lo tenía la política de unión nacional del PCE, ni la propuesta de gobierno de unión nacional/concentración que hizo el PCE infructuosamente. No sigo, pero creo que hay que puntualizar la deformación de la experiencia histórica de la izquierda en la que Rabell incurre.
No hace falta discutir sobre lo que fueron o no fueron los pactos de la Moncloa, para rechazar lo que quieren los que lo están invocando ahora. La diferencia fundamental es que, fueran lo que fueran, aquellos pactos se hicieron para salir de un régimen de dictadura, ahora esa union nacional/concentración/pactos de la Moncloa se invocan para derribar al gobierno de coalición, don Felipe lo ha dicho explícitamente y esa es la razón de la campaña indecente contra Iglesias y Podemos -como si fueran los nuevos judíos propagadores de la peste. Lo que hace falta es una unión nacional detrás del gobierno legítimo, y los defensores del gobierno de unión nacional están haciendo todo lo contrario.
La absoluta centralización de la gestión, que es una opa encubierta al estado de las autonomías, no ayudaría a mejorar la gestión sobre el terreno y añadiría a las consecuencias económicas de la pandemia unas consecuencias políticas absolutamente inoportunas y negativas en el actual momento de España.
El pacto necesario para la recuperación de la economía no es un pacto local («de la Moncloa»), a menos que quienes lo propugnan planteen al mismo tiempo la salida de la UE y la recuperación fuera de ella. No sé en qué términos lo está haciendo Pepe Álvarez, pero si es como sugiere Rabell es una irresponsabilidad por su parte, y no la primera. Antes de invocar al santo hay que concretar qué milagro queremos. Discutamos sobre el milagro (la recuperación de la economía) y después ya decidiremos cuál es el santo.

Del 05 de abril:
Todas esas manipulaciones estadísticas [https://www.lavanguardia.com/internacional/20200405/48314311965/por-que-espana-italia.html] son prematuras; hay un problema de base que es la heterogeneidad de los criterios de recuento, incluso de los muertos. Podemos suponer, con razón que la edad y la sociabilidad son factores importantes, pero no podemos cuantificarlo de manera homogénea entre países. Eso de que a los 30 muertos China reaccionó queda pendiente de cuándo empezó la epidemia realmente y cuándo empezaron a contarse los muertos. Y no se si eso es también válido para Corea del Sur. ¿Cuántos muertos por neumonía, lo fueron por coronavirus sin ser registrados como tales antes de que se empezaran las cuentas?
Y eso de que teníamos dos semanas de ventaja sobre Italia y no se supo aprovechar es la típica presunciónn estulta a posteriori. En febrero, una epidemia en Lombardia amenazaba a la Liguria y a Francia, no a España.

Del 6 de abril:
Lejos de mi la funesta manía de dar argumentos historicistas. Simplemente respondía a la pregunta de Joaquín.
Por lo demás, me temo que la cosa es más compleja que eso del viaje en tren y el viaje en ordenador. Depende de la propuesta de estado que se tenga, de la relación que se quiera entre estado y sociedad, de la forma del ejercicio del poder y sus contrapesos sociales, de las características concretas de la sociedad en cuestión.
Ya sabéis lo que pienso. No lo repito ahora. Sobre el origen de nuestra discusión, la gestión de la epidemia y los comportamientos políticos de algunos. Sobre lo primero, sin duda el sistema autonómico tiene defectos, el principal es su ambigüedad no calculada en el reparto de competencias (el sistema autonómico de la República era más claro); a pesar de ello eso no ha impedido al gobierno del estado gestionar la epidemia como haya decidido hacerlo, el estado de alarma le ha dado la herramienta necesaria. No ha habido ni caos ni conflicto por ese lado que puedan considerarse importante. Si se han producido, se han seguido produciendo comportamientos políticos inadecuados; es imposible evitarlos y no solo en democracia. El del Presidente de la Generalitat; pero no es consecuencia ni del sistema autonómico ni de su nacionalismo, comparémoslo con el comportamiento de Urkullu o con el de García Page, que discrepan ambos políticamente de Sánchez, pero asumen las decisiones globales y las defienden ante el resto. Lo de Casado es una muestra de su pequeñez política, que por cierto parece tener su “premio”, ABC le da solo un 17% de apoyo frente al 51% que le atribuye al gobierno.

También del 6 de abril:
Gracias por el texto Sole-Quim [Sobre el federalismo]. Un buen resumen. Creo que los parámetros de nuestro federalismo habrían de ser más del cooperativo que del dual. El dual está muy impregnado del libertarianismo individualista de derechas; la experiencia dice que puede ser un coladero para la desigualdad. No me gusta la propuesta de Vallès, no porque sea un confederalismo sino porque es confederalismo de matute; entre la condición 3 y la 4 existe una contradicción: el todo no puede intervenir en las partes, pero las partes intervienen en el todo. No tiene sentido, es una inaceptable fuente de líos. Lo de Botella me parece más razonable; salvo esa afirmación gratuita de que la plurinacionalidad implica la asimetría: primero habría que concretar los contenidos de la asimetría, porque el hecho lingüístico es estrictamente cultural y porque no hay ningún territorio monolingüe; segundo porque presupone cuáles son las partes del todo, considerando que resultan de la continuidad del actual reparto autonómico, lo que tendría que formar parte de la discusión y no ser una premisa de la discusión.

Del 7 de abril:
Miguel me pone fácil el chascarrillo: «Dios los cría…». Bromas aparte. Yo creo que no hay que justificar por qué se ha de discutir sobre el federalismo, de la misma manera que yo no pretendo que vosotros justifiquéis por que habéis abandonado ese proyecto y asumís ahora una posición unitarista, que en la práctica de la España de hoy es recentralizadora – no lo digo como sambenito sino como descripción-. Lástima que no hemos podido realizar las jornadas sobre federalismo, porque podríamos haber argumentado y discutido de manera extensa y en formato más adecuado. Bueno, lo haremos en otoño. Tendría cosas que responderos, pero seguro que ya las conocéis y sería reiterativo. Más de una vez me habéis preguntado qué tipo de federalismo planteaba; el texto de Quim Vergés me facilitaba el concretarlo algo más; desde luego queda mucho más porque un sistema político no nace de la aplicación de ningún modelo sino de la respuesta a la situación concreta de una sociedad concreta. Espero que quede claro que mi defensa del federalismo es una defensa de la unión y no de la separación; en eso, en la unión, estamos de acuerdo. La diferencia es que estoy convencido de que se defiende mejor la unión en España en un sistema federal que en, por así decirlo, una organización provincial a la francesa con alguna descentralización administrativa. Y un detalle, no me parece exacto decir que las proposiciones de Iceta son casi confederales; eso del confederalismo es como la preñez, se está o no se está y la clave del confederalismo es la multisoberanía política y el reconocimiento del derecho de separación unilateral (autodeterminación) de las partes. Eso nunca lo ha defendido Iceta.

El último, de 8 de abril:
No he leído todavía a Piketty, espero hacerlo algún día. Sobre Keynes y el keynesianismo es muy aleccionadora la biografía de Robert Skidelsky, publicada por RBA. Skidelsky es un personaje singular, un culo de mal asiento: laborista primero, después liberal-socialdemócrata, después conservador, y desde hace tiempo pro-Putin, responsable del programa de Russia Today para el Reino Unido. Pero tiene dos libros indispensables, uno sobre Oswald Mosley, ex-laborista también y fundador del fascismo británico en los años treinta, y esa biografía de Keynes. La imagen que da es la de un convencido del sistema capitalista cuya defensa sitúa en su capacidad para generar riqueza y redistribuirla, también y sobre todo en las épocas de crisis. Tienes toda la razón en lo que planteas: hay una gran confusión en la izquierda en la que la socialdemocracia abandonó lo que le quedaba de identidad socialista para sustituirla por el keynesianismo, y eso se ha generalizado a toda la izquierda que ha puesto todo sus huevos en el cesto de la identidad de «partido de gobierno». Ese abandonó empezó cuando se propuso en los años treinta sustituir el principio de la socialización por el de la redistribución, y al propio tiempo la cultura del colectivismo por la del individualismo.El problema no es que se hayan implementado las políticas keynesianas de expansión de la demanda, que han demostrada ser más eficaces para salir de la crisis en el sistema capitalista y sobre todo para contrarrestar la pauperización; sino que el problema es que eso se tome, desde el principio, como el objetivo final y no como una política de coyuntura -en el sentido amplio del término-. Es algo similar a la cuestión del «New Green Deal». Eso tiene dos consecuencias: confunde y desmoviliza (la desmovilización, la desactivación de la rebeldía social era el objetivo de Keynes) y bloquea la implementación simultánea de decisiones sistémicamente transformadoras. Y al final, el keynesianismo muestra su debilidad en su reticencia ante la intervención del Estado, no solo como gestor sino promotor de propiedad pública, colectiva, común o mixta.

14. De Joaquín Miras, de Espai Marx. Del 1 de abril:
Sobre este registro, al que se refiere Ravell se está insistiendo demasiado en mi opinión. Y sin embargo, no es el que resulta, para mi el más abrumador, ni el que percibo como más masivo. sino ese otro de las originalités -para ponerlo también en fransuá. El que canta ópera por la ventana, o juega a pin pon de balcón a balcón, u organiza un bingo vecinal o una cacerolada contra el gobierno; las propuestas superferolíticas que hace el personaje tal o cual para entretenerse -pintar al oleo, aprender música en el piano de casa, leer el último libro publicado en Copenhage… hechas desde el salón de su casoplón, o la nota -esta vez, Ivars- necrológica sobre una anciano que desconoce, tan solo porque su hija, una vez muere su padre, descarga su ira en las redes sociales. Las descargas de cólera de las asociaciones de padres contra los profesores, porque no son «sensibles», no trabajan y cobran… la importancia de si nuestros límpicos van a poder estar limpios para las limpias de Tokio, la tragedia de los fumbolistas. la imbecilización con que se nos trata, con toda complacencia por nuestra parte, el hecho incluso que la nostra consellera de sanitat es posés a plorar… esa mierda demagógica, esa , esa sí que es mierda…

Del 2 de abril:
Cuba es un buen ejemplo. Desde luego, ha desarrollado siempre investigación, a pesar de estar siempre el borde del colapso económico. Pero Cuba, que es un país económicamente endeble, demuestra que una red sanitaria que esté organizada con criterios epidemiológicos es barata, es posible y es eficaz. No se trata de tener el último ciclotrón para operar corazones, sino tener centros médicos suficientes con personal suficiente que pueda asistir a domicilio. De todo esto sabe mucho más Antonio Navas, pero creo recordar que antes se proponía una red con tres escalones; la asistencia primaria, con posibilidad de domicilio, tanto de médico como de ats -la inyección de vitamina b domicilio, cada mes-; el hospital comarcal con unas 50 camas, y los grandes centros hospitalarios, cuyas especializaciones deberían no competir. Como decía hace poco Ernesto, ahora Valdecilla -Santander- debe tener unidad de grandes quemados; antes los enviaban a Cruces -Bilbao- ahora no, con lo que había decaído la prestación de trasplantes de corazón, de Valdecilla… para epidemias, por supuesto, el agua potable, las alcantarillas, el jabón, etc son fundamentales. Recordemos cómo se detiene el cólera, que se expandía por Perú y Bolivia -hace 25 años- al llegar a la Argentina de los dictadores pero que tenía agua corriente clorada y alcantarillado. Esta vez, con todo, no es tan simple, pero los criterios epidemiológicos van por aquí… El inventor de la disciplina es el médico londinense que descubre la causa del cáncer de escroto, o del desollinador… Pero es una disciplina social, muy despreciada ahora…

También del 2 de abril:
Tampoco yo tengo capacidad de responder a esa dudas. Más allá de todo eso, sí que quiero señalar que se está orquestando una infame campaña para tumbar al gobierno de España. Y que esa campaña está dirigida, sin que le hagan ascos a la coincidencia, por los supremacistas procesistas y las derechas -bueno es una tautología-. Luego, mucha épica y mucha lírica y hasta moco tendido, pero son unos canallas además de unos suicidas. Como sabéis, no soy yo de los que más simpaticé con determinadas personas del gobierno. Y alguna en concreto, llega a ser más tonta y ya ni nace, de lo tonta que nació. Pero lo que hay es infamia energuménica de calumnias: autoritarismo, antidemocracia, caos, tardíos en las medidas, incapacidad, no saber moverse en las relaciones internacionales, no…
A mi juicio, queda claro que hay que recentralizar por entero el sistema sanitario, además de devolverle el presupuesto de antes del 2008.

Del 04.04:
He escuchado el discurso del presidente del gobierno de España de hoy sábado. Presidente del gobierno, y sin apellidos. Me ha parecido convincente: el discurso. en general y también la dureza con la que ha respondido a la «funck» alemana que le interrogaba sobre la Unión Europa.
Es miserable lo que se dice contra el gobierno, tanto por parte de los supremacistas blancos como por parte de algunas fuerzas de oposición. No tiene importancia quiénes sean o cua´les sean las biografías políticas de estas o aquéllas personas. Si repasáramos los bios previos de la generación hoy legendaria del 76, nos íbamos a llevar un susto. Incluso si seguimos sus post-biografías posteriores -valga la redundancia-. Lo importante es el discurso de ahora.
La idea de pactos de la Moncloa -lo más desafortunado, el nombre- me parece necesaria: relanzamiento de una economía, en la que ya se avanza que ha de haber frenazo a la globalización -la «charla» con el empresario de Madrid- ha de haber producción estratégica sostenida de bienes imprescindibles, ha de haber sostenimiento del sector público, y ha de haber nuevas formas de vida. la Comunidad -palabra reiterada múltiples veces- como algo fundamental, la solidaridad tambien, pero la idea de comunidad, por encima. El cambio de vida, los cambios en las formas de vivir. Son enunciados. Todo ello son enunciados. pero ahí están. Me parece bien

Del 6 de abril:
Amigos: como sabemos, hoy ha sido publicado un artículo de fondo, firmado por el presidente del gobierno de España en El País [“Europa se la juega” https://elpais.com/elpais/2020/04/04/opinion/1586022750_086446.html] y en otros diversos e importantes periódicos de la prensa europea. Las tvs y emisoras europeas y españolas se han hecho eco del mismo, porque posee gran importancia. Su tesis me parece fundamental. La Unión Europea puede estar dejando escapar su última oportunidad. Que es la de convertirse en un estado social de derecho. Evitar que se escape esa posibilidad exige intervenir ya ahora, exige de inmediato mutualizar la deuda generada por la pandemia y adoptar la decisión de los bonos, de la deuda pública suscrita por la UE. Eso como primer paso ya inmediato, que debe ser seguido por lo que se denomina nuevo Plan Marshall. No insisto más en todo esto, que todos hemos leído. El artículo me parece muy oportuno, me parece valiente: me parece muy importante.
Lo mismo que me parece importante que, en anteriores declaraciones, el gobierno, a través de su presidente, haya insistido en la necesidad de considerar que en lo futuro, deberá haber sectores industriales estratégicos, y también acumulación de recursos materiales estratégicos, dentro del Estado, como política de Estado. Sectores industriales y almacenes que no pueden depender de la globalización, por lo tanto. Que seguro, entre estos sectores debe incluirse la investigación científica -el caso de Laura Lechuga y su proyecto, es flagrante: había sido desestimado por el CSIC en el último recorte de recursos, y ha debido aprobarse ahora, a marchas forzadas…-, y los medios de transporte, entre otras cosas, etc.
Esta es una exigencia que plantea para ahora ya, en resumen la centralización de recursos, y la creación de medios económicos, financieros, la generación de una política activa de reconstrucción social y económica, unificada, común a toda la UE etc,. Que rechaza -y advierte- que la UE no puede volver a abordar una situación excepcional, en la que, nuevamente, cada país vaya por su lado, si quiere sobrevivir, y que, es conclusión indispensable, debe ser capaz de dotarse de instrumentos gubernativos, y en consecuencia de un parlamento que no sea de chichainabo. Todo esto, me parece, y me reitero, que es fundamental.
El artículo ha venido acompañado, sin embargo, por unas penosas declaraciones del líder de la oposición, el presidente del PP, Casado. Éste insiste en que los recursos que aporte la Unión sean administrados por las autonomías. El porqué está claro: el PP tiene poderes autonómicos, pero ha sido desalojado del gobierno central. Estas declaraciones, que además se acompañan de un ataque a los esfuerzos del gobierno, que tratan de generar discordia y debilitar al gobierno de la nación, son una simple y mera canallada. La lógica, sin embargo, es flagrante, en su disparate: todos los esfuerzos unitarios que se exige, todos los que se haga, todo lo que la excepcionalidad demande como unidad, como centralización, como mutualización y como acción común, unificada, debe pasar a ser administrado por los ojos de las lumbreras de las diversas multiversas regiones autonómicas -las…«¡¡¡nacionales!!!», de cada autonomía-. Se puede acusar a los holandeses, a los austriacos, a los alemanes, a los nórdicos de miopía suicida local, pero eso no tiene vigencia cuando se trata de los organismos regionales autonómicos, cuyo clientelismo, cuya miopía, cuya corrupción, cuya fanático particularismo identitario son flagrantes. Y que a pesar de su identitarismo, no solo no han sido freno, sino que, por el contrario, han sido punta de lanza del neoliberalismo más insolidario, del individualismo, del impulso a las culturas de vida posmodernas, individualistas y despilfarradoras, más vergonzosas, y han impulsado las políticas de los recortes de gasto público y la privatización más brutal
No me quiero quedar aquí. Es mi opinión -que no tiene porqué ser compartida- que, de haberse dado la situación inversa, probablemente serían los «nuestros» quienes estuvieran cometiendo semejante canallada, semejante bajeza autodestructiva. Tengo en la memoria la situación de acoso y derribo contra el gobierno del presidente Rajoy, sobre todo en la crisis generada por el govern de la Generalitat. Política simplemente vergonzosa.
Creo que esto nos obliga a abrir reflexión, con sinceridad y sin ambages. Esta situación es consecuencia de esa monstruosidad que se denomina estado de las autonomías. Es este tipo de organización, insolidaria y feudal, que da lugar a la legalización de las mafias locales, la que genera este tipo de situación.
Quiero dejarlo escrito aquí, porque, yo mismo, como uno más, tanto como muchos, pero sin más responsabilidad que la de ser militante de izquierdas, yo también he sido responsable de la existencia y legitimación de semejante disparate político. Por bobaliconería timorata primero, por temor, por cobardía después.
Entre las medidas de fondo que hay que adoptar, y para favorecer la construcción de una verdadera comunidad, desde luego, hay que comenzar por auspiciar cambios de vida, de cultura material que generen red común. Pero, además, el aparato de Estado debe recentralizarse, debe recuperar el control central de los recursos y elementos que, político organizativamente, resultan estratégicos. La sanidad, la enseñanza, la Caja única de la seguridad social que estaba en riesgo, y estaba en negociaciones, desde luego y por su puesto. Las políticas de inversión territorial, desde luego, pues los planes integrales de relanzamiento no pueden ser pactados entre el gobierno central y cada uno de los poderes territoriales, tal como se ha practicado hasta ahora, de espaldas a los órganos representativos de toda la ciudadanía; sino que deben ser deliberados y expuestos públicamente y ante toda la opinión pública de la ciudadanía.
En la presente situación el ejército ha sido llamado a intervenir en la pandemia y se han puesto todos los palos en las ruedas posibles para evitar que el ejército se desplegara, para sanear infraestructuras, montar hospitales, e intervenir esos focos de infección que son los asilos privados. Sin embargo, más de cincuenta mil efectivos han sido movilizados, y esto ha paliado mucho sufrimiento, ha salvado muchas vidas, ha garantizado el derecho a la salud de la ciudadanía. Pero los comentarios sucios, las canalladas, no ha dejado de ser vertidas contra esta activación de una institución del Estado y a pesar de ser tan evidente la necesidad de que interviniera. Qué hubiera pasado si, para defender los derechos civiles de determinado sector de ciudadanos, el gobierno central hubiera debido de recurrir al ejército, tal como tuvo que hacer Kennedy para defender el derecho de los negros a matricularse en la universidad. Qué no se hubiera dicho, escrito.
Escribo esto con el ánimo de que debatamos reflexionemos etc. No con la pretensión de tener la última palabra en nada.
Bueno, lo dejo aquí. Un fuerte abrazo.

Del 07.04:
Muchas gracias por el envío, Soledad y Quim.
El primer problema que le encuentro al ensayo es que no justifica el porqué debe ser discutido este asunto. Esa introducción posible, sería la forma digamos académica en la que se podría abrir el interrogante de cómo es que hemos llegado a donde hemos llegado. Solo así, si se hace un trabajo previo de crítica -pars destruens-, puede quizá verse como alternativa, solución o propuesta razonada al hilo de la realidad, una propuesta como esta. Que de lo contrario, parece una arbitrariedad. ¿por qué y para qué el federalismo? ¿Qué hace que lo queramos discutir?. Y una vez hecho esto, entonces sí cabe argumentar las razones por las cuales, a tales problemas, responden adecuadamente tal tipo general de alternativas, porque los resuelve y no las agrava; y a continuación plantear esta serie de alternativas analíticas. Que, insisto, son analíticas.
En mi caso, en otros tiempos pude adoptar la decisión de ser federalista. Soy del grupo de estos que hoy dia no estoy dispuesto a asumir esa solución; al menos, no de forma apriorística, no sin que se discuta las causas de la situación a la que hemos llegado, no sin que se discuta si la propuesta es o no una agravación de lo que hay, y no sin que se discuta porqué sería una alternativa o solución. Lo contrario me parecería -es la frase que se dice hoy- aceptar pulpo como animal de compañía; antes de decía, aceptar una cosa cosa como si fuese el bálsamo de fierabrás que todo lo cura… No sé de qué porcentaje de gente yo soy representativo. Sí sé que somos bastantes: «bastantes» es término de discusión de tertulia, no es exacto, pero se refiere a algo que es, algo existente. Y un bastantes que se corresponde con gente de la izquierda. Lecciones históricas aprendidas.
Referido al artículo, y adoptando sus criterios para juzgar lo que ahoya ya existe en España, creo que podemos concluir que lo que tenemos encima, lo actual, que nos ha caído y padecemos, es, tal y como define el ensayo para el caso Canadiense, un estado federal, con denominación, no de provincias, sino de regiones autonómicas. Y que es un caso federal, el que sufrimos, y si aplicamos la tabla del ensayo, estrictamente dual. Insolidario, basado solo en la delimitación de competencias, y en la negociación de más traspasos, aprovechando de forma trilera las necesidades de formación de gobierno de la nación, sin participación en las decisiones de los demás -los presidentes de las autonomías no comparecen-, con exigencia de bilateralidad estado región en las negociaciones tanto de dineros como de competencias, con desigualdades de renta entre las regiones ricas y pobres, que no se cierran, y con problemas fiscales y de inversiones -reitero- que incluyen negociaciones bilaterales -la primera vez que lo «supe» era el contrato programa de cercanías de Barna. …hasta el AVE…- y el dumping fiscal, eso que hace que , por ejemplo la fábrica de golletes de estaño para botellas de vino, no esté en la Rioja, sino en País Vasco…etc, o que la Cía USA que en España se llama Quirón salud, multinacional sanitaria privada, no haya entrado en el País vasco, pero no porque los vascos sean más partidarios del sistema público, sino porque no son amigos de los amigos del negocio que protege el PNV. Bueno, aquí la empresa de Florentino estuvo vetada, hasta que se avino a pagar el 3%…todo esto, todo esto es estado de las autonomías, es descentralización. Etcéteras, etcéteras.
Sobre la participación de los estados federales en el pago, tal y como aparece en la propuesta dada por valida, no sé cómo ayuda eso a igualar la renta de los ciudadanos. Quiero decir, y si no he entendido mal: si por ejemplo Galicia es la octava contribuyente y recibe como octava contribuyente, no sé en qué ayuda eso a la igualación de la renta de los gallegos…
Creo que por desgracia, la administración del estado mayoritaria es ya la regional, y que la central ha quedado encanijada.
El artículo no considera en absoluto uno de los asuntos que atiene a la democracia, y que es la ley electoral. No me refiero a la catalana, sino a la española, que, de ser de circunscripción única, y sin burgos podridos -dos diputados cuneros por provincia…- podría paliar la feudalización del poder y el peso de los nacionalistas y su capacidad de chantaje. No solo es que las minorías nacionalistas tengan más peso político del que la democracia les concede, dentro de su feudo, sino que lo tienen en el Estado.
Por último: existen bastantes estados federales que son unicamerales. Tenía guardado un artículo que trataba sobre esto, pero no sé en qué pdf o carpeta lo tengo. No por ello me entusiasman más, pero sí que resultan más trasparentes. Eso de una cámara bis donde se veta, o se elije de forma indirecta…los atenienses, que eran demócratas, precisamente vetaban que los ciudadanos de una zona que iba a ser particularmente afectada por una ley que beneficiaba a la totalidad, pudiese participar en la votación de la misma…
Creo que el ensayo parte del implícito tácito de que lo que estamos viviendo es una pesadilla, un mal sueño generado por el nacionalismo, cosa que yo comparto. Y parte del implícito de que algo habrá que hacer, cosa que también comparto; y que esta solución les dará satisfacción y se resolverá el asunto.Yo no puedo asumir tal idea. No creo en ello. Bueno, estas son mis opiniones, cuya exposición por mi parte es lo que corresponde a la cortesía de Quim que ha trabajado un texto y nos lo envía. Una vez expresada mi opinión de forma tan larga, es también de cortesía terminar.
Solo una cosa más: lo que estamos viviendo, la pandemia, es una experiencia histórica que va a modificar todo lo demás. Es afirmación de sentido común, o sea «floja», pero que posea menos precisión que las afirmaciones basadas en una mejor definición analítica previa de nociones no la hace más endeble.

15. De “Segismundo Floïd” en Gràcia (03.04.2020):
EL “RATOLÍ MARTÍ” CONTRA EL “RATONCITO PÉREZ”
Las imbecilidades nacionalcatalanistas ya sabemos que no son patrimonio exclusivo de los ensenyants de la enseñanza “no universitaria”, pero sí que es de suyo que en esos niveles de la enseñanza han crecido y se han multiplicado, impunemente, durante los cuarenta años de victorioso pujolismo y postpujolismo. Doy fe, lo he vivido “en vivo y en directo”.
A la larga lista de esas imbecilidades convertidas en normalitats identitàries, hay que añadir esta última (v. abajo), proferida por este professor de véte a saber qué.
No diré que esa sandez me resulte “de vergüenza ajena”, porque no me resulta extraña, y porque con esas cosas tan nacionalcatalanistas yo ya no tengo “vergüenza”, lo que tengo es miedo.
Cuidaros mucho.
https://cronicaglobal.elespanol.com/vida/independentismo-radical-quiere-acabar-con-ratoncito-perez_334791_102.html

16. De “El último de Filipinas” (04.04.2020):
EL DÍA DEL SOLDADO CATALÁN
    El goteo de cosas como la que explicas, que pasan en guarderías de Cataluña, si continuara en virtud de la memoria de muchos de nosotros, sería como un chorro de manguera de bombero.
Para contribuir al “manguerazo”, te contaré que en los años 1980 tuve la desgracia de compartir un aula en un instituto de enseñanza público de una ciudad de la comarca del Barcelonès, con un militante de la “LCR” a la vez que de la “CONC”. Él usaba el aula por la mañana, y yo por la tarde/noche, y -entre otras cosas que por su cuenta organizaba, sin que nadie se atreviera a inquirirle al respecto- cuando llegaba el 26 de enero, Diada del Soldat Català (DSC), colgaba en la pared de la clase unos determinados pósters.
Esos pósters, de cara manufactura, ensalzaban la DSC, y reproducían la escultura del Nen petit que va a la guerra, y el estribillo de una cancioncilla que decía que siendo el més petit de tots, volia anar a la guerra, ram, ram, cataplam.
Varias cosas para clavar el asunto: el referido “CONCo-trotsko” era capdavanter anti-militarista, y predicador (en sus clases) de la objeción de conciencia a hacer la “mili” (en el Ejército español, claro); daba las clases de Historia en castellano, a pesar de su hispanofobia expresada por medio de otros carteles, en este caso de propaganda de HB; tenía el respaldo de los responsables de la “CONC” (el del centro escolar y el de la ciudad), a los cuales yo me había quejado, y me respondían que había que respetarlo bajo el principio de la “libertad de cátedra” (¡ sic !); y en esa pequeña localidad, no era el único que conmemoraba la DSC, porque en otro instituto de allí, había otro “CONCo-trotsko” que hacía lo mismo.
Parafraseando a Ronald Fraser: “Recuérdalo, pero sobre todo recuérdalo a otros”.

17. De Elisenda de El Port de la Selva”, 06/04/2020:
LUIS EDUARDO AUTE
Muy hermosas y justas las palabras que ha escrito Salvador López Arnal en “rebelión”, a propósito del fallecimiento de Luis Eduardo Aute.
Sin ánimo de emborronar esas palabras, es también de justicia recordar (a los efectos oportunos), que Aute era para las, digamos, forces de la cultura dels Països Catalans, un cantante, un artista, foraster i espanyol.
Que tengamos la suerte de haber podido escuchar a Aute en Barcelona, no debe hacernos olvidar la dictadura real del fet diferencial pre-autodeterminista de Catalunya i dels Països Catalans. “Fet diferencial” este que ha sido “hasta anteayer” (o todavía es…), “dogma” y “moral”, de las fuerzas políticas d’esquerres de Cataluña, dicho sea de pasada.
Describiré un “retrato” mínimo, como compendio de lo que digo: por allá el verano de 1990, Aute actuó en el Claustro de El Carme de Ciutadella de Menorca, en sesión nocturna. Se llenó el aforo (cerca de 250 asientos), y fue una inolvidable actuación, de dalt de tot! como se dice en la bella lengua menorquina.
Sin embargo, recuerdo que la mayoría de asistentes a ese bellísimo concierto, éramos de eso que se llama la forastera “colonia de veraneantes”, siendo manifiesta la ausencia de gran parte de les forces de la cultura local que, entre enseñantes y letratenientes, por entonces serían unas 100 personas. Enseñantes y letratenientes estos que, en su inmensa mayoría, visto en perspectiva, probablemente eran ya plenamente pancatalanistas, o estaban haciendo el tránsito cap a la considerada normalitat.
Y, claro, en una sociedad pequeña como la de Ciutadella (c. 20.000 habitantes), parece probable que ya por aquel entonces habría quien quisiera marcar que Aute no és dels nostres.
Aunque lo importante es que Aute fuera y sea de los nuestros

18. De “Barrabás”, “Semana de Pasión” del año 2020:
DE PEDRADA EN PEDRADA
Pues yo, en virtud de “las pedradas en toda la frente”, dada por el catalanismo desde hace muchos años, ya ni sostengo ni aspiro a que lo que canta M. Poveda sea considerado cultura catalana.
A estas alturas del lukácsiano principio “de las consecuencias” (por causa de tantos desvaríos de la razón), desear eso para Poveda, como desear que sean catalanes o “cultura catalana” buena parte de la historia de la tauromaquia, las procesiones de Semana Santa en L’Hospitalet, la Feria de Abril en Can Zam, la obra de Manuel Sacristán, Eduardo Mendoza, Juan Marsé o Nuria Espert, etc., etc., es una aporía cuando no un entreguismo, ante una gent contumazmente supremacista y racista, a la que benévolamente calificamos como “hispanófoba” (de España, claro, cuando su fobia y su inquina va dirigida a gran parte de la ciudadanía realmente existente en Cataluña).
Porque aquí en Cataluña y en los llamados “Países Catalanes”, hagamos lo que hagamos, digamos lo que digamos (incluso en lengua catalana), andemos bajo acrónimos como CONC, PSC, ASEC, etc., o usemos con buena fe palabras como mentrestant (la reivsta), Ibèria (en vez de España), etc., etc., el poder político real catalán y de Cataluña, y sus forces de la cultura, nos consideran, y nos considerarán siempre, españoles, cuando no colonizadores.
La única ventaja que tiene lo de “las pedradas en toda la frente” que nos vienen dando los nacionalcatalanistas, es que con el chichón se aclara uno (bueno, algunos…).

19. De “Friedrich E.”, Abril de 2020

RECORDANDO A WOLFGANG HARICH

No quisiera caer en zafios oportunismos, pero la pandemia del coronavirus 19 (PCV19) “pone sobre el tapete” la necesidad imperiosa de determinadas “gobernaciones” en modo TRASNACIONAL, MUNDIAL y ÚNICO (como propugnaba en los 1970 Wolfang Harich), empezando por el funcionamiento -de urgencia y emergencia- de la dichosa UE, y porque la OTAN y su equivalente ruso, se transformen ya en unas globales y civilizadas “UME”, vayan “llevando al trapero” buena parte de sus arsenales.
O sea que -por lo que hace a España, con perdón- si con la PCV19 lo de la CC.AA se está revelando como inmensamente ineficaz y suicida, no sería mejor lo que ocurriría con un nuevo desvarío de la razón como sería el español “Federalismo de izquierdas”, porque me temo que la coletilla “de izquierdas” no parece que sirviera para impedir eso de “¿que hay de lo mío ?”, que es la otra “pedrada en la frente“ que la realidad política nos da desde hace muchos decenios.

20. De Jaime Ramajo Escalera, miembro de Espai Marx (08.04):
Buenos días amigos. Lo primero, espero que estéis bien.
Es muy curioso como reacciona la gente en momentos de estrés y encierro, creo que más adelante lloverán libros sobre el comportamiento estos días. En mi pueblo ha crecido la indignación popular frente a los madrileños que vienen a pasar la Semana Santa al pueblo. Y se de primera mano casos similares en pueblos de Ávila, en donde han ido grupos de foráneos y se han atrincherado prohibiendo la entrada a semejantes. Estos días sale el alma escondida de algunas personas.
Estoy con lecturas económicas, y sigo pensando que es un enfoque que tenemos que trabajar más. Máxime cuando hay un tremendo debate de fondo sobre el enfoque que se le quiere dar al nuevo keynesianismo que algunos pretender impulsar, frente a los que pretenden que esto sea sólo un “estadio circunstancial” de la economía, como lo fue la crisis del 2008, que afianzó un sistema neoliberal salvaje. Todos están de acuerdo en que hay que reformar el capitalismo. Pero unos para suavizarlo keynesianamente, y otros para sortear su absoluta incapacidad de afrontar crisis, pero muy pocos se plantean su reforma profunda más allá de las ideas del “new green deal” (que en muchas propuestas son solo estéticas más que estructurales). Estoy cada vez más convencido que el análisis marxista tiene más vigencia que nunca, y que tiene que dar herramientas de análisis y estrategias de acción económica y política.
Estoy leyendo con mucho interés a Piketty y me gustaría si alguno de vosotros ya lo ha leído que me diera su punto de vista.

Autor: admin

Profesor jubilado. Colaborador de El Viejo Topo, rebelión y Papeles de relaciones ecosociales.

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