Entrevista a Nazanin Armanian sobre la situación política en Irán (III)

Entrevista a Nazanin Armanian sobre la situación política en Irán (III).
Es imposible que un régimen sea progresista o anti imperialista si reprime y persigue a las fuerzas de izquierda.”

Rosa Guevara Landa y Marta Roca

Integrada en el movimiento comunista iraní desde los 15 años, activista política contra la dictadura semilaica del Sha y el totalitarismo religioso de Jomeini, Nazanin Armanian se exilió a España en 1983. Sus áreas de trabajo e investigación son Oriente próximo, Asia central, el “espacio islámico”.
Una versión parcial de esta entrevista se publicó en la revista El Viejo Topo del mes de junio de 2020.

Nos habíamos quedado aquí. Por lo que ha explicado hasta ahora, parece que la situación no pinta nada bien para lo que llama TI. ¿Puede desencadenarse una profunda crisis? ¿En qué dirección?

La situación de Irán está condicionada por tres factores: la situación interna, la regional y la internacional.
La TI se ha suicidado (y con este tiempo verbal). 1) Además de traicionar a sus promesas en 1980, el totalitarismo religioso mostró su incapacidad de reformarse, condicionada fuertemente por su ideología. El núcleo duro de la teocracia arrinconó a los liberalistas islamistas del primer ministro Mehdi Bazargan que abogaba por una República Democrática Islámica, a los reformistas del presidente Mohammad Jatami y al moderado presidente Hasan Rohani, todos ellos fuertemente anticomunistas, y por ende, anti clase trabajadora y anti progreso. La TI ha devorado a sus propios hijos y está sin descendiente. Con la muerte de Alí Jamenei pueden ocurrir dos cosas: una guerra civil desencadenada por los Guardianes islámicos y sus grupos “camisa pardos” para aplastar el movimiento de los trabajadores que ya ha perdido el miedo, o antes de que sucediera esta situación, parecerse al régimen del Sha: una despiadada dictadura capitalista menos religiosa, sin el velo, autorizando el baile y las fiestas, y menos arabizada, proclamando al Irán preislámico que tanto odian las actuales mandatarios, y que tanto ha molestado a una nación que presume de sus 6.000 años de civilización, cuando el islam ni existía.

En cuanto a la situación regional

Israel, a través de EEUU, quiere acabar con todas las potencias de la región. Ha conseguido convertir en escombros a Iraq, Siria y Libia, y ahora va a por Irán, Turquía y Arabia Saudí, con diferentes planes y diferentes plazos. Es una potencia militar y para ser una superpotencia regional necesita de tres elementos: petróleo, agua y territorio. Y los tres están en otros países de la zona. Se lleva el agua de Siria en Golán, el petróleo del Kurdistán iraquí (además del Mar mediterráneo) y el territorio de los palestinos. Más allá quién y cómo se gobierne Irán, un país tan poderoso con tantos recursos y tan grande, es una barrera a sus ambiciones -lo era también en la época del Sha. Lo mismo que Turquía por eso es el único país del mundo que defiende la independencia de los kurdos de Siria.

La Internacional

La ubicación estratégica de Irán en el Golfo Pérsico, Mar Caspio, Oriente Próximo y Asia Central, además de sus inmensos recursos, ha sido desde la Primera Guerra Mundial el campo de batalla de las superpotencias quienes nunca han podido dominarlo. Las tres revoluciones de Irán en solo un siglo (la Constitucional de 1905, la Nacionalización del petróleo de 1952 y la del 1978) exigían, además de la Libertad y Justicia Social, la independencia de los gobernantes de las potencias extranjeras. Este sentimiento es tan poderoso entre el pueblo que hasta el Sha tuvo que rechazar la exigencia de EEUU de instalar bases militares en las fronteras compartidas de Irán y la ex Unión Soviética. Por lo que, cualquier agresión militar de EEUU y sus aliados será ampliamente contestada por los iraníes que saben diferenciar entre la defensa de su patria a la del régimen islámico.

Hemos hablado antes pero permítame una nueva pregunta. ¿Las movilizaciones ciudadanas iraníes no están algo o muy marcadas por la ideología neoliberal? ¿No puede ser que, detrás de ellas, se oculte la mano oscura de los intereses usamericanos?

¿Neoliberal? Para hacer tal afirmación una de dos: o usted sabe persa y sigue con dedicación la prensa iraní para descifrar los entresijos de los conflictos sociales, la situación de los jornaleros, la clase obrera, las mujeres (el derecho sobre su cuerpo -la edad nupcial (que la bajaron de 18 a 8 años), el matrimonio, los malos tratos, la pena de muerte, el divorcio, etc.), las minorías religiosas y étnicas, las luchas en el poder, la política exterior de las diferentes facciones de la TI, etc. y ha elaborado un análisis con datos contrastados, o cree que los españoles, por ejemplo, se merecen tener más derechos que los iraníes: si lo dice uno de Vox no hay discusión pero si se deduce de sus argumentos se verá el supremacismo.

Tocada y hundida. Disculpas.

Veamos: ¿es neoliberal pedir la libertad de los partidos políticos y sindicatos, sobre todo los de izquierda? ¿O pedir que todos los ciudadanos sean declaradas iguales ante la ley? Las mujeres (o sea, la mitad de la población), los no musulmanes, los no chiitas, los ateos y agnósticos, los no leales al jefe del estado, no tienen los mismos derechos ante la ley que los varones chiitas fieles al régimen.
O que se eliminen los tribunales de inquisición islámicos que jamás existieron en Irán y desde 1978 mandan ejecutar (en la horca para ahorrar balas o mediante la lapidación), o a la cadena perpetua y a cientos de latigazos, en un juicio sin abogado, a quien es acusado de ateísmo (o sea, a los marxistas), blasfemia, adulterio (tras prohibir cualquier contacto físico entre los hombres y las mujeres fuera del matrimonio en un Irán donde a partir de los años sesenta habían parejas sin casarse), prostitución (que no para de aumentar entre millones de mujeres sin recursos), homosexualidad (que son lanzados desde el alto de un edificio -como manda la Sharia -y lo han practicado también los Talibán y el Estado Islámico en Siria), o los ahorcan en las plazas públicas de grúas, o aplican la Ley semítica de Talión, desconocida en la historia de la legislación iraní, cortando las manos, las piernas, sacando ojos, a los ladrones de gallinas.
O que haya una sanidad y enseñanza gratuitas y universales; y haya viviendas accesibles, hospitales, escuelas para una población que se ha duplicado desde la instalación de TI, gracias a que prohibieron los anticonceptivos para una población que se ha convertido de 36 millones en 1978 a 81 millones en 2019.
O que las mujeres tengan derecho a salir de su casa, a estudiar, a trabajar, viajar y casarse sin necesitar la autorización de un varón “tutor”, consideradas ellas por el islam y la Constitución “medio humanos”, siendo el hombre el humano de pleno derecho. Los malos tratos no están prohibidos y los crímenes de honor permitidos. No tienen ningún derecho. Ni le dejan elegir su propia vestimenta, ni enamorarse de quien deseen, ni pueden hospedarse en un hotel sin un “tutor varón”. No tienen derecho a crear organizaciones feministas. La Organización Democrática de la Mujer iraní fue prohibida en 1983 y miles de sus activistas fueron detenidas, torturadas, ejecutadas, exiliadas o ocultadas en la clandestinidad. Yo soy una de ellas. Han sustituido el 8 de marzo, que se celebraba en Irán desde 1950, por el día del nacimiento de Fátima, la hija de Mahoma, deteniendo a quienes lo celebren en los hogares. Ni les dejan entrar en determinados espacios como los negros de Sudáfrica ¿Pedir el fin del apartheid sexual es “neoliberal?

No, no lo es, por supuesto que no.

Conseguimos antes que muchos estados europeos tener mujeres ministras, ya en 1968. Desde 1978, ni una.
O que haya un estado federal –exigencia de la izquierda iraní desde 1905-, para una nación en la que el 65% de su población pertenece a las minorías étnicas.
La mayoría de las personas que son ejecutadas por el régimen son kurdos, un pueblo de origen iraní que no es independentista, al contrario de los kurdos atrapados entre los árabes y los turcos.
O que los árabes iraníes que habitan en una de las regiones más ricas del mundo en petróleo, dejen de vivir en una escandalosa pobreza, además de un racismo institucional inadmisible, que ha provocado numerosas protestas populares en esta sensible región de Juzestán en las orillas del Golfo Pérsico.
O que se deje de perseguir y ejecutar a los no fieles, a las minorías religiosas como los bahaíes, los neocristianos, los budistas, o quienes se alejan del islam.
O que no castiguen con latigazos y otras torturas el beber una copa de vino (siendo Irán no solo el primer territorio del mundo donde se elaboró vino hace 8.500 años sino que fue exportador de vino y vodka hasta 1978), o por bailar las mujeres, cantar, airear su pelo, soltar una carcajada en la calle, o leer un libro prohibido.

¿Cómo explica usted el apoyo al régimen islámico de un importante sector de la izquierda?

Que una fuerza se llame de izquierda y respalde a un régimen que asesina a sus ciudadanos de izquierda y persiga a los partidos y sindicatos (ya clandestinos) de izquierda tiene tela. ¡Réquiem por el internacionalismo! Creo que el origen de su error está en una serie de elementos que también confundieron a los comunistas iraníes, quienes apoyaron Jomeini entre 1980-1982, y que en el momento que se dieron en cuenta del grave error cometido, fueron aplastados por una teocracia que ya no necesitaba ocultar su naturaleza totalitaria. En resumen:
1. Esta izquierda lleva 38 años de retraso y no ve el dinamismo de los fenómenos.
2. Parte de un maniqueísmo dogmático y anticientífico que divide el mundo entre los “pro y los contra” estadounidenses. Si Washington apoya a algo o alguien, optan por lo más simple y cómodo: se colocan en frente y se declaran anti imperialistas y críticos con a los agentes de la CIA y el Mossad, sin molestarse a analizar los acontecimientos en toda su complejidad. Incluso con esta infantil postura no sabrán explicar por qué EEUU nunca ha atentado contra la vida de los ayatolas gobernantes, por ejemplo, mientras lo ha intentado decenas de veces contra la vida de los verdaderos lideres revolucionarios del mundo.
3. Otro sector considera que la TI es un contrapeso a Israel en la zona y no hay que debilitarla. Pero, ¿no fue Israel que hizo de intermediario de compra de armas de forma secreta entre Reagan y Jomeini para que rechazara la propuesta de paz de Saddam Husein en la guerra entre ambos países y continuara una carnicería que beneficio solo a Israel que así veía como dos potencias regionales se destruían sin disparar una sola bala? Irán le pagó 47 millones de dólares y Reagan los invirtió en los Contra nicaragüenses y en derrocar a los sandinistas. A esto se le llamó el “escándalo Iran-Contra”.

Lo recuerdo bien. ¡Fue un auténtico escándalo en los años 80!

Tampoco saben que la introducción del partido Yihad Islámica en el Líbano por la TI fue para debilitar a la OLP y dividir el movimiento nacional palestino en facciones religiosas, convirtiéndolo en el campo de batalla entre los chiitas y los sunnitas. Tampoco saben que Jomeini mantenía relaciones secretas con EE.UU: llegó a un acuerdo con los republicanos de EEUU para no liberar a los rehenes de EE.UU. en su embajada de Teherán en 1980, y así evitar la reelección de Carter en beneficio de Reagan. Las dictaduras islámicas siempre se han llevado mejor con los republicanos que con los demócratas. No les gusta la bandera de “derechos humanos” que llevaba Carter.
Miremos la situación actual de los palestinos comparándola con la que de hace 40 años.
Tampoco sabe esa izquierda que la TI apoyó la invasión de Bush de Irak en 2003, para derrocar a Sadam, como a los talibán de Afganistán en 2001.
Creen que en la TI la lucha de clases ha solucionado en favor del proletario por la venia de Alá, o al menos que debe paralizarse por el bien de la lucha anti imperialista. Si es así, ¿por qué no hacen lo mismo ellos en España, suspendiendo las prioridades diarias de la población en favor de exigir el desmantelamiento de las bases de EEUU en su propio suelo? Es más, han suprimido la salida de la OTAN de sus programa a corto plazo, y “por el bien de los puestos de trabajo” en las fábricas de armas están participando la guerra imperialista contra Yemen.
Son antiimperialistas de sofá.

Un régimen así no es un régimen progresista o antiimperialista.

Es imposible que un régimen sea progresista o anti imperialista si persigue a las fuerzas de izquierda. ¿Cómo pueden pensar que unos ayatolás (hermanos ideológicos de Monseñor Cañizares y Rouco Varela) representen los intereses de los trabajadores? ¿Dónde están las enseñanzas de izquierda sobre la independencia de la clase obrera y sus representantes del poder, al menos que piensen que la TI es una república socialista sin los socialistas y el Corán es El Capital de Marx.
Su oposición a la injerencia extranjera pretende, principalmente, impedir la influencia de la modernidad que daña el poder del clero. Pretende conservar las estructuras tradicionales. Irán es su “feudo”, en el sentido amplio de la palabra, y un laboratorio donde poner en práctica lo aprendido en las escuelas teológicas y de la comunidad tribal que dirigió Mahoma, en Arabia, en el siglo VI, en un Irán no árabe, capitalista y con lazos con el mundo en progreso.
El aspecto de los iraníes que se manifiestan contra el régimen –que no van en chanclas- y utilizan los medios tecnológicos para organizar una protesta choca con la idea concebida de los “países musulmanes” difundidas por los medios occidentales. Curiosamente, cuando este perfil de gente se manifiesta en la Plaza de Taksim de Turquía en 2013 contra Erdogan, no se les acusa de haber sido marionetas de EEUU a pesar de que Erdogan también se ha vuelto “anti imperialista y anti israelí”, e incluso Obama organizó un golpe de estado para deshacerse de él en 2016. Pero esta izquierda no le traga. ¿En qué quedamos?
Irán es un país moderno desde 1900. Las fuerzas progresistas iraníes lucharon contra el clérigo oscurantista y los reyes en la revolución del 1905 e Irán fue el primer país de la región tener un parlamento y una constitución; el único país del mundo, salvo la URSS, que en 1923 tuvo un ministro comunista en el gobierno, a pesar de las presiones de los islamistas.
Su lucha contra todo tipo de capitalismo laico o religioso es histórica. ¿Saben que el Sha mandó al Jomeini al exilio (ni le encarceló, ni le condenó a muerte) en 1964 por oponerse al derecho al voto femenino y a las desamortizaciones que implantaba el Sha bajo la fuerte presión del movimiento comunista?

Lo sabía pero no lo recordaba. Gracias.

A veces pienso que justamente el imperialismo ha conseguido llevarse a parte de la izquierda a su bando y dividir el movimiento por el progreso en Oriente Próximo, utilizando estos mecanismos sofisticados de manipulación.
La debilidad y la pasividad de las fuerzas de la izquierda le han llevado a buscar otra fuerza, la islamista, para que luche por ella contra el imperialismo. Espejismo total.
Los talibanes, además de aliados tradicionales de los colonialistas británicos y franceses y ahora de los estadounidenses, son más reaccionarios que la derecha laica de sus países: muchos clérigos islamistas colaboraron con los nazis por ser estos anti “ateos/comunista”s. Hitler, un admirador del islam, tenía un escuadrón de los musulmanes en las SS. Y siguieron colaborando con EEUU y Gran Bretaña contra la URSS y los marxistas en todo el mundo.
El amor por el islamismo llevó a algunos izquierdistas a apoyar a los Talibanes, como Thierry Meyssan, el de la red Voltaire, que llegó a mentir negando la existencia de la ley de lapidación en el código penal de la TI. Otros declaran la TI el paraíso de las minorías religiosas, donde “viven 25.000 judíos”, la mayor comunidad judía de Oriente Medio después de Israel. No saben que en 1978 había cerca de 100.000 hebreos en Irán y que unos 75.000 han abandonado el país por la discriminación religiosa.
Denuncian los abusos sexuales de la iglesia cat´òlica contra los menores, pero no la legalización del matrimonio con niñas de 8 años por la TI., ¿No es esto pedofilia colectiva?

Tiene toda la pinta desde luego.

Que la TI tuviera el apoyo de un sector de la población (que ha ido menguando con los años) no le convierte en progresista: ¿No han tenido apoyo el nacionalsocialismo alemán o el nacionalcatolicismo de Franco? Justamente, una de las diferencias entre las dictaduras y los fascismos radica en que las primeras se apoyan en las élites, y los segundos crean una base social, incluso en un importante sector de los trabajadores, alejados de sus verdaderos representantes en la izquierda.
Este sector de la izquierda comete ¡hoy el mismo error que cometimos los comunistas iraníes entre 1979 y 1982 Luego nos corregimos y fuimos exterminados.

Un último descanso si le parece. Continuamos en un momento.

Fuente: El Viejo Topo, junio de 2020/Espai Marx.

Autor: admin

Profesor jubilado. Colaborador de El Viejo Topo y Papeles ecosociales.

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