Entrevista a Rafael Poch-de-Feliu “Después del ataque de Estados Unidos a Irán, hacia un mundo más convulsionado”

La excelencia es marca de la casa RPdeF pero en esta ocasión, si cabe, sube cinco peldaños. La entrevistadora es Josefina L. Martínez. La referencia: https://rafaelpoch.com/2020/01/19/despues-del-ataque-de-estados-unidos-a-iran-hacia-un-mundo-mas-convulsionado/#more-403. ¡No se la pierdan!
Hay varias aristas en la conversación. Una de ellos: Irán y sus relaciones con Estados Unidos tras el asesinato de Soleimani. Y al final, hay un magnífico regalo. Es este:

Por último, has publicado varios artículos sobre Francia en el último tiempo. La huelga del transporte y otros sectores lleva ya 40 días, un desafío sin precedentes al gobierno de Macron. En un artículo reciente, explicas que no se trata solo de la reforma de las pensiones, sino de “todo su mundo”, como cantan en las manifestaciones. ¿Cuál es el trasfondo social profundo que está detrás de la protesta obrera y popular?

La huelga de Francia es lo más importante que está ocurriendo en la Europa de hoy. Es el único lugar donde hay un cuestionamiento de la política neoliberal de destruir el sector público. Detrás de ese movimiento está la experiencia de tres décadas de degradación de la vida en uno de los países occidentales con la tradición social más rica. Es algo mucho más potente que la traicionada y digna revuelta griega contra la austeridad, y desde luego, mucho más maduro que el 15-M español, que pese a la gran ventana de oportunidad que existía en el país solo ha desembocado en la formación de un gobierno en el que las fuerzas de cambio apenas disponen del 10% de las acciones y van a estar condenadas al marco que los medios de comunicación españoles anuncian para el nuevo gobierno: “Cataluña, la justicia y batallas culturales serán los frentes de la legislatura”, como adelanta el titular de La Vanguardia
A diferencia de España o Grecia, Francia es un país central en la Unión Europea, capaz de emitir impulsos de contagio. Y su Estado republicano todavía es menos débil que la mayoría de los Estados nacionales de Europa cuya soberanía ha sido corroída por el neoliberalismo al servicio del capital transnacional con centro en Estados Unidos. Como la Unión Europea es la institución del neoliberalismo por excelencia en esta parte del mundo, es muy posible que si la protesta francesa prospera, acabe cuestionando las instituciones de la UE. Creo que es bueno que las naciones de Europa mantengan un vínculo integrador entre ellas, pero no veo forma humana de “democratizar” las instituciones de la UE (como por ejemplo pretende Yannis Varufakis) que fueron diseñadas como autopista neoliberal y antidemocrática. Francia es la que está más cerca de esa necesaria deconstrucción liberadora de la UE, cuyo marco solo pueden ser los estados nacionales. Sin cambios ahí, Europa no aportará nada positivo al complicado mundo que se dibuja. Por eso creo que si no pasa nada en Francia, no pasará nada en Europa.

 

Autor: admin

Profesor jubilado. Colaborador de El Viejo Topo y Papeles ecosociales.

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