“La OEA mintió sobre las elecciones y el golpe en Bolivia” de Mark Weisbrot

Una buena aproximación crítica al papel de la OEA en las elecciones y situación política de Bolivia del economista norteamericano: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=262902. Sus palabras de cierre:

Por ese motivo, afirmo que han mentido en al menos tres ocasiones: en el primer comunicado de prensa, en el informe preliminar y en la auditoría preliminar. Por lo tanto, hay que mostrarse profundamente escéptico ante las acusaciones que presentaba esta y sus posteriores publicaciones, a menos que puedan ser verificadas por investigadores independientes a partir de los datos públicos disponibles.
De cualquier modo, la OEA ni siquiera es tan independiente en este momento, ya que el gobierno de Trump ha apoyado activamente el golpe militar y Washington cuenta con más aliados de derechas en la OEA que hace tan solo unos años.
Por no mencionar que EE.UU. aporta el 60% de su presupuesto. Pero claro, la OEA ya faltó estrepitosamente a su misión de monitorizar elecciones en el pasado y ayudó a revertir los resultados de las elecciones según las preferencias de EE.UU. y sus aliados: de forma destructiva en las elecciones de 2000 en Haití, y de nuevo en el mismo país en 2011.
Más pruebas: en las últimas tres semanas, la OEA no ha querido contestar a las preguntas de los periodistas, de manera oficial, sobre las declaraciones o informes que realizó desde que tuvieron lugar las elecciones.
Quizá tengan miedo de que un reportero curioso formule preguntas como estas: ¿existe una diferencia entre las preferencias políticas de las personas que habitan en las zonas cuyo recuento se publicó después en comparación con las primeras? ¿Acaso no explica eso por qué la ventaja de Morales terminó sobrepasando el 10% cuando se completó el recuento de los votos de las zonas pro-Morales? ¿Se molestaron siquiera en considerar este factor?
Como soy economista, creo en los incentivos y ofrezco 500 dólares al primer periodista que consiga una respuesta sustancial, y oficial, a estas preguntas de un representante de la OEA. Incluso si la respuesta resulta finalmente ser una mentira.

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