La útil inutilidad de la filosofía y del filosofar

La útil inutilidad de la filosofía y del filosofar

La actividad más importante que un ser humano puede lograr es aprender para entender, porque entender es ser libre.
Baruch de Spinoza: Ética demostrada según el orden geométrico 

La ventaja de la nueva tendencia consiste en esto: nosotros no anticipamos dogmáticamente el mundo, sino que queremos encontrar el mundo nuevo a partir de la crítica del viejo. Hasta ahora los filósofos habían tenido lista en sus pupitres la solución de los enigmas y el estúpido mundo exotérico no tenía más que abrir su morro para que le volasen a la boca las palomas ya guisadas de la Ciencia Absoluta. Ahora la filosofía se ha mundanizado. No estoy a favor de plantar una bandera dogmática. Al contrario: tenemos que tratar de ayudar a los dogmáticos para que se den cuenta del sentido de sus tesis.
Karl Marx (1843) 

Saber contemplar. ¿No era eso lo que se había pedido a la filosofía?  
María Zambrano (1989)

Esquema de la intervención en una tertulia (abril de 2018) de científicos y humanistas (TBO) que se celebra periódicamente en el Centro Aragonés de Barcelona (al lado del teatro Goya, calle Joaquín Costa). En el bicentenario del nacimiento del compañero de Jenny von Westphalen, cincuenta años después del asesinato de MLK.

***

1. Matices (matiz es concepto).

1.1. Sobre el uso de los términos utilidad e inutilidad y las filosofías anexas. ¿Util sería todo aquello que sirve para satisfacer alguna necesidad humana? ¿Qué es entonces necesidad humana? ¿De todos los humanos, independiente de su cultura o de su posición social?

1.2. El alcance del filosofar: las cosas suelen/pueden quedar como estaban. Si la cosa no finaliza en nada o en la Nada, podemos aspirar a: una mirada más fructífera, mejor uso del lenguaje, nuevas perspectivas de análisis, nuevas preguntas-dudas, disolución de malentendidos, aportaciones moleculares para nuestra -si a ella aspiramos- «concepción del mundo», ayudas para saber «a qué atenerse».

1.2.1. El filosofar praxeológico: de Aristóteles a Gramsci sin olvidar Hegel y Marx.

1.3. Filosofar como actividad ciudadana. Los «sin papeles» académicos.

1.3.1. Paradoja sobre «filósofos influyentes»: el caso Einstein, el caso Sánchez Ferlosio, el caso Jordi Pujol (aquí, a casa nostra).

1.3.1.1. Más aún: cinco de los grandes pensadores del siglo XX, en el ámbito de la filosofía moral y política, no han sido filósofos (profesionales): Nelson Mandela, Salvador Allende, Chaplin, Matilde Landa y Marcos Ana.

1.3.1.1.1. Ni que decir tiene que en asuntos epistemológicos Einstein, junto con Shrödinger y Feynman, son pensadores de primera fila, de gran interés. También Alan Sokal, por ejemplo, un físico neoyorquino.

1.3.1.1.1.1. También desde otros ámbitos hay buenas aportaciones filosóficas. Brecht, Antonio Machado y Joan Salvat Papasseit. O, cuando filosofaba sobre música, Jesús López Cobos, recientemente fallecido. Por no hablar de aquel escritor-filósofo austriaco, Thomas Bernhard: Extinción, Los maestros pensadores, Corrección, El sobrino de Wittgenstein. 

1.4. El sesgo occidentalista (más matizado en las últimas décadas). ¿La filosofía, el filosofar, nació en Grecia con Tales, Anaximandro y Anaxímenes y su pregunta con el arje? ¿Qué explican sobre la historia de la filosofía en India o China, por ejemplo, o en Sudráfrica o Bolivia?

1.4.1. Las paradojas zenonianas de Kung-sun Lung y Hui-Shih. La escuela Mao-Tsé.

1.5. Por lo demás, la inutilidad institucional de la filosofía es tan evidente que su aniquilación en los estudios de secundaria, decisivos para muchos estudiantes en la elección de su «vocación» (y para algunos de su formación humanística básica), ha sido total y sin rasgarse vestiduras. Sin restos del naufragio, apenas algunos artículos de protesta. Sin grandes movilizaciones filosóficas ciudadanas.

1.5.1. Con presencia notables eso sí. Ada Colau.

1.6. Demostración definitiva de su inutilidad(-útil): irrupción de la digilosofía: la filosofía digital del Santander.

1.6.1. Más aún: total consciencia de la útil-inutilidad por parte de jóvenes y muy brillantes filósofos: Pau Luque, profesor de la UNAM: «Obviamente este libro no va a resolver nada –de entre todos los oficios vanidosos el de filósofo probablemente es el más ridículo porque, a diferencia del de físico, periodista, arquitecto o novelista, no tiene ningún impacto en el mundo–; me conformaría con arrojar algo de luz sobre las cuestiones filosóficas y teóricas que envuelven la intrincada cuestión de la secesión y llamar la atención acerca de algunas cosas que se han hecho y dicho ignorando, como decía Elías Canetti, la conciencia de las palabras».

2. Justificaciones (de la paradoja útil-inútil). 

Ejemplos paradójicos de la «gran filosofía» del siglo XX sobre la paradoja útil-inútil: Wittgenstein, sir Karl, Heidegger, Gramsci, Weil, Manuel Sacristán.

3. Avances conclusivos.

De la conclusiones (dos poemas, un chiste y un cuento chino; moraleja sobre la idea de Bien y el asunto esencial de la ética y del filosofar).

Un poema sobre las tres palabras más extrañas y parte del cuento del emperador, su hija y el joven elegido.

4. Ilustraciones de la útil inutilidad (selección severa)

4.1. La imposibilidad-inutilidad de un requisito filosófico: conocimiento de la historia de la filosofía para el buen filosofar. ¿Cuantos años de estudio para el conocimiento, para el conocimiento de la obra de Platón, Aristóteles, Agustín, Spinoza, Hegel, Marx, Nietzsche, Quine, Popper, Heidegger, Weil y Wittgenstein? ¿Tal vez 30 años? Si fuera un requisito real, la filosofía levantaría efectivamente su vuelo al anochecer, es decir, en nuestra vejez si tenemos suerte.

Lo que ocurre de hecho. Hablamos de oídas, a partir de lecturas e interpretaciones de otros, o de lecturas parciales de algunos autores (que no de todos).

Utilidad: la más evidente, los filósofos/as tienen tiempo para ir al cine, para leer física, química o geología o cuidar a sus menores o mayores, y, además, aprenden o deberían aprender que conviene ser prudentes, modestos, temperados, enseñar las cartas de cada uno, no dárselas de nada, mónadas entre mónadas formando comunidad, etc. y que el lema de ignoramos e ignoraremos es la causa esencial del hacer y del debate filosófico. Está en su raíz: sólo sé que no sé nada (también la paradoja asociada: sabemos algo, que es mucho, al decir que no sabemos nada).

4.1.1. Un ejemplo de las dificultades de contrastación histórico-filosófica: Gonzalo Pontón, el ex director de Crítica, La lucha por la desigualdad: «El pensamiento filosófico y científico del siglo XVIII no tuvo nada de original, porque los verdaderos logros se habían alcanzado ya en el siglo XVII con Galileo, Bacon, Descartes, Newton, Kepler». ¿Cómo podemos contrastar una opinión, una conjetura así? ¿Cuánto tiempo de estudio es necesario para ello.

4.1.2. Una derivada comunitaria: del Yo al Nosotros (cuanto menos en el ámbito filosófico; no somos nada sin las comunidades filosóficas, sin los otros que hablen responsablemente).

4.2. El caso de los números perfectos. Inutilidad evidente a excepción de matemáticos numéricamente fanatizados. Utilidad: no son investigaciones dañinas; se apuntan temas pendientes; se ayuda en temas de codificación; se perfeccionan programas y lenguajes; hay algo de belleza inútil pragmáticamente hablando en esa investigación. (El sexto es: 8.589.869.056).

4.2.1. En diciembre de 2017, solo se conocen 50 números primos de Mersenne, siendo el mayor de ellos M77 232 917 = 277.232.917−1, un número de más de 23 millones de cifras. 

4.2.1.1. El número primo más grande que se conocía en una fecha dada casi siempre ha sido un número primo de Mersenne. Desde que empezó la era electrónica (1951) siempre ha sido así (salvo en 1951 y entre 1989 y 1992).

4.3. Las exigencias imposibles del buen leer y pensar filosófico: ¿qué condiciones nos exige la lectura correcta y ajustada de un texto filosófico? La inutilidad de un desiderátum muy útil.

4.4. La inutilidad de la disyuntiva (excluyente) de las dos culturas y la irrupción de la tercera cultura (incluso Heidegger).

4.5. La inutilidad de las metáforas filosóficas (acto-potencia; el alma es, en cierto sentido, todas las cosas); la utilidad de algunos momentos de deslumbramiento: «Como marineros que en alta mar tienen que cambiar las formas de su embarcación para hacer frente a los destrozos de la tempestad. Para transformar la quilla tendrán que usar maderos a la deriva o tal vez tablas de la vieja estructura. No podrán, sin embargo, llevar la nave a puerto para reconstruirla de nuevo. Y mientras trabajan tendrán que permanecer sobre la vieja estructura de la nave y luchar contra el temporal, las olas desbocadas y los vientos desatados

4.6. La inutilidad de la mesura (idea central en la filosofía clásica) en un mundo de acumulación ilimitada de bienes mercantiles; la utilidad de la lucha contra la hybris como condición de posibilidad de otras aproximaciones a la Naturaleza: no somos dueños y señores despóticos, sino parte de ella en relación afable.

4.7. La inutilidad épica de don Antonio Machado y la utilidad, para nosotros y para nuestros antepasados, de aquel decir utópico. El primero de sus artículos en LV fue publicado el 16 de julio de 1937; el último, el 6 de enero de 1939, en la sección «Desde el mirador de la guerra», en el que reflexiona sobre la «turbia política de Chamberlain que aprovecha el equívoco y lo cultiva». Terminaba con estas palabras: «España, por fortuna, la España leal a la nuestra gloriosa República, cuantos combaten la invasión extranjera, sin miedo a lo abrumador de la fuerza bruta, habrán salvado, con el honor de la Europa occidental, la razón de nuestra continuidad en la historia».

¡El honor de la Europa occidental, nuestra continuidad en la historia!

4.8. El caso de la (irresponsable conjetura) del filósofo-rey y la utilidad (nefasta poli(é)ticamente) de sus corolarios transformados: el economista-empresario rey.

4.9. La inutilidad del decir «profundo, oscuro e incomprensible»: María Zambrano (de Claros del bosque) 1. «Y así, aquel que distraídamente se salió un día de las aulas acaba encontrándose, por puro presentimiento, recorriendo bosques, de claro en claro, tras al maestro que nunca se le dio ver: el único, el que pide ser seguido, y luego se esconde detrás de la claridad». 2. «Y al perderse en esa búsqueda, puede dársele que descubra algún secreto lugar en la hondonada que recoja al amor herido, herido siempre, cuando va a recogerse». 3. «Saber contemplar debe ser saber mirar con todo el alma, con toda la inteligencia y hasta con el llamado corazón, lo cual es participar, la esencia contenida la imagen, volverla a la vida». 4. «Todo ello no conduce a la pregunta clásica que abre el filosofar, la pregunta por ‘el ser de las cosas’ o por ‘el ser’ a solas, sino que irremediablemente hace surgir desde el fondo de esa herida que se abre hacia dentro, hacia el ser mismo, no una pregunta, sino un clamor por aquello invisible que pasa solo rozando».

La utilidad del deslumbramiento, del poder poético del lenguaje, de nuevas sensaciones filosóficas, irrupción de nuevos sentidos no estrictamente analíticos.

4.10. La inutilidad de la utopía, de los deseos de reforma, de poner bozal a nuestra propia bestia: «Cada caso impresiona, con cada persona se comete un acto de vileza y barbarie. Tras cada muerte hay una injusticia flagrante, un desgarro imposible de sanar para su viuda, sus hijos, padres, amigos… Con todo, hay historias que sobrepasan lo imaginable como la del alcalde de la localidad de Loporzano (Huesca), Rafael Montori Ara, de 39 años, padre de cuatro hijas, encarcelado en Huesca desde el primer momento tras la sublevación. El 12 de agosto, cuando su hija Presentación, de 15 años, le llevó a la cárcel la fiambrera con la comida le devolvieron la cesta con la cabeza cortada de su padre. Presentación enloqueció, enfermó gravemente y murió muy joven. Esa cabeza fue expuesta en la plaza más céntrica de Huesca para escarmiento y amenaza de toda la población», Víctor Pardo Lancina (2018). La utilidad de mejorarnos ante el horror (después de tanto horror), aunque sea como idea regulativa, como idea-fuerza que golpea nuestra consciencia.

4.11. El caso de la conjetura de Fermat (los casos de la conjetura de Poincaré y de Goldbach) y el largo proceso de descubrimiento matemático. Tanto esfuerzo, casi cuatro siglos, ¿para qué?

4.11.1. Dificultad: ¿quién puede corregir-comprobar la corrección de las demostraciones que usan ordenadores o de una complejidad al alcance 10 o 15 especialistas en todo el mundo?

4.12. La noción de democracia en el mundo Antiguo (inutilidad) y (utilidad) nuestra noción demediada.

4.12.1. Un texto aristotélico: «(Hay)democracia cuando son soberanos los que no poseen gran cantidad de bienes, sino que son pobres» Política 1279b.

4.12.2. Otro texto de aproximación: «Pues dos con las cosas que parecen definir la democracia: la soberanía de la mayoría y la libertad, pues la justicia parece consistir en una igualdad y la igualdad en que lo que parezca bien a la muchedumbre, que esto tenga poder soberano y la libertad y la igualdad en hacer lo que a uno le plazca. De modo que en tales democraciass vive cada uno como quiere y va a donde desee…» Política, 1310a 15 y 16.

4.12.3. Un aristotélico-marxista contemporánea y gran historiador Arthur Rosenberg (Democracia y socialismo. Historia política de los últimos ciento cincuenta años (1789-1937)): «La democracia como una cosa en sí, como una abstracción formal no existe en la vida histórica: la democracia es siempre un movimiento político determinado, apoyado por determinadas fuerzas políticas y clases que luchan por determinados fines. Un estado democrático es, por tanto, un estado en el que el movimiento democrático detenta el poder».

4.12.4. Una reflexión de Raimon Panikkar, I fondamenti della democrazia (1997), «El término democracia tuvo tres siglos de vida, por otra parte muy marginal, en la Grecia antigua, dede el 500 al 200 a.C y tras desaparecer del mundo occidental durante un larguísimo período de tiempo, resurgió lentamente mucho más tarde, hasta su consagración a partir de la Revolución francesa (al menos en el territorio que los ingleses llaman el continente). En las islas británicas conservó un sentido más bien peyorativo hasta finales del siglo XIX. Y hace tan sólo dos siglos escribía Kant en su libro La paz perpetua (Zum ewigen Frieden, 1795), que la democracia es la vía que conduce al despotismo. El monoculturalismo que todavía hoy caracteriza al mundo occidental es la causa de que carezcamos de serios estudios sobre otras formas de comprensión y ejercicio de la política (en el sentido clásico del término) en civilizaciones diferentes a la nuestra, lo que hace que a menudo caigamos en el falso dilema «democracia o dictadura».

4.13. El caso de las «profundidades» filosóficas: F. Nietzsche: «Una cosa te digo, Zaratrusta, si vas con mujeres, no olvides el látigo». Intentos estériles de justificación, pura inutilidad filosófica cuando no cosas peores. Utilidad: nos ayuda a no ser serviles, a no adorar servilmente el pensamiento de los «grandes pensadores».

4.14. La clara refutación del Contra facta non sunt argumenta. Inutilidad de los hechos y del saber contrastado. Posverdad y coraje cívico-crítico (Juan de Mairena, Agamenón y su porquero). Un ejemplo: pensiones. ¿Por qué desde hace tantos años todo debate en torno a las pensiones públicas arranca poniendo en duda su sostenibilidad? ¿Por qué desde al menos 1995 (Pedro Solbes ministro de Economía) se habla de la quiebra del sistema y se reclama a la ciudadanía que invierta en fondos privados independientemente de su capacidad de ahorro o de la rentabilidad de esos planes? Utilidad, cambio de perspectiva: La discusión pública y la decisión democrática acerca de las pensiones sería muy diferente si este debate se iniciara desde otras premisas: las pensiones dignas son un derecho democrático fundamental y vamos a preservarlas y mejorarlas tomando medidas concretas que preserven y garanticen ese derecho constitucional.

4.15. El caso Euclides y el ideal axiomático. Gödel y la imposibilidad. El útil papel de las ideas regulativas.

4.15.1. Las útiles locuras filosóficas. Ejemplo: Baruch de Spinoza y Ética demostrada según el orden geométrico)

4.16. Si cara M Rajoy, cruz: Jordi Pujol. Cuatro cartas: las dos primeras, anversos: 1. Cara de MR. 2. Cara de CP. Las dos últimas, reverso: 3. Cara de JP. 4. Cara de CC. ¿Cuántas cartas hay que girar?

Inutilidad de las exigencias e imposiciones argumentativas; crítica de las conclusiones sobre la racionalidad ciudadana

4.16.1. El caso Maddox, Londres y la traslación de la Tierra (1992).

4.16.2. Luria y la racionalidad de pueblos siberianos. El caso del modus ponendo ponens.

4.17 El caso Anselmo de C- y su argumento ontológico. Utilidad. Kant y la existencia.

4.18. Marx, los perros muertos y los juicios precipitados.

Addenda: El caso de Tussy Marx y Friedrich Engels-Marx: filosofía moral in fieri (en marcha, en acción).

4.19. El caso de la sofisticada epistemología contemporánea y la comprensión de la ciencia.

4.19.1. Las equivalencias lógicas y las confirmaciones imposibles: si todos los metales son conductores equivale a «Todos las entidades no conductoras no son metales», entonces una partitura mozartiana de Las bodas (que confirmaría el segundo enunciado) confirmaría también «Todos los metales son conductores»

4.20. La inútil broma de Wittgenstein (los decimales de pi). Utilidad: la comprensión de lo infinito. El goce de lo inútil.

4.21. El ideal platónico-pitagórico. Galileo, los números impares y la ley de la caída de los graves.

4.22. En el principio no fue el Verbo sino el arjé. El atomismo.

4.23. Sancho Panza y el lema de «la puente».

4.23.1. El caso de las novelas filosóficas: Crimen y castigo, Los hermanos K, Tiempo de silencio, La peste, 1984, Chevengur.

4.24. Lewis Carroll y Alicia: poder, sentido y referencia: «el poder manda sobre el uso de las palabras y sus significados».

4.25. La aparente inutilidad de las reflexiones filosóficas ecologistas sobre un nuevo mundo que ya podemos imaginar y construir. Su utilidad: un auténtico cambio de perspectiva.

4.26. La total inutilidad de las discusiones sobre la lógica dialéctica que tantas energías consumieron; la potencial utilidad del «pensamiento dialéctico»: «El dinero es el alcahuete entre la necesidad y el objeto, entre la vida humana y los medios de vida. El dinero convierte la imaginación en realidad y la realidad en mera fantasía. Transforma las facultades humanas y naturales reales en ideas puramente abstractas, en imperfecciones, en quimeras angustiosas, del mismo modo que bajo él las imperfecciones reales y las quimeras, las facultades realmente impotentes e imagina rias se convierten en facultades y potencias reales del individuo. Ya esto bastaría para hacer del dinero la tergiversación universal de las individualidades, a las que convierte en su contrario y a cuyas realidades añade otras que les son contradictorias. El dinero se manifiesta, además, como este poder tergiversador contra el individuo y contra los vínculos sociales y de otro tipo que se presentan como algo propio y esencial. Él cambia la fidelidad en infidelidad, el amor en odio, el odio en amor, la virtud en vicio, el vicio en virtud, al señor en esclavo, al esclavo en señor, la estupidez en inteligencia, la inteligencia en estupidez. El dinero es el mundo tergiversado, la confusión y trueque de todas las cualidades naturales y humanas [Karl Marx, 1844].

También: «La producción no solamente produce un objeto para el sujeto, sino también un sujeto para el objeto. La producción produce, pues, el consumo.»

«En nuestros días toda cosa parece estar preñada de su contrario. Vemos cómo la maquinaria, dotada de la maravillosa fuerza de disminuir y fecundar el trabajo humano, lo mutila y devora hasta el agotamiento. Un extraño conjuro transforma las nuevas fuentes de riqueza en fuentes de miseria. Las victorias de la ciencia parecen pa- garse con la pérdida de carácter, A medida que domina la naturaleza el hombre parece sometido por otros hombres o por su propia vileza. Hasta la pura luz de la ciencia parece no poder brillar sino sobre el oscuro trasfondo de la ignorancia. Todos nuestros inventos y todo nuestro progreso parece desembocar en un dotar a las fuerzas materiales de vida espiritual y en la conversión de la vida en estúpida fuerza material [1856].

4.27. Ramon Llull y los relatos ficcionales interesados sobre los grandes pensadores. Aparente inutilidad de las respuestas críticas; la limitada utilidad del saber contrastado y de la dificultad para generar cambios de puntos de vista (que no quieren cambiar).

4.28. La profunda inutilidad de la poesía filosófica: Agustín García Calvo, Machado, Joan Brossa, Joan Margarit. Ejemplo: «Libre te quiero». La utilidad de las «formas y decires poéticos». El Sermón del Ser y del no Ser de AGC.

4.29. La peligrosa inutilidad de la aproximación dogmática a las cosmovisiones (el caso de los irracionales y la muerte de Hipaso). La utilidad de lo sucedido: abiertos a la provisionalidad de nuestras conjeturas, incluso las más profundas.

4.30. La inutilidad de una pretensión clásica: la filosofía como «forma de vida»; la cara útil: enseñarnos a mirar, ver, sentir, pensar, actuar de manera distinta.

5. Cierre y moraleja

Verso añadido al primer poema (filosofía: como filia a la sabiduría, no simplemente aspiración al conocimiento), segundo poema (Brecht: «Satisfacciones»), interpretación del cuento y chiste con moraleja (sobre el sexo del conejo).

6. Idea-fuerza central

No somos libres para dejar de filosofar, está en nuestro ser-ahí, y conviene dirigir bien ese filosofar: la vida tal vez sea un sueño pero, en cualquier caso, es breve. El filosofar, útil en su inutilidad, debería servirnos (sin imposiciones uniformistas) para ser más felices en la medida posible, para construir religatio, comunidad fraternal, para conocer más, para saber a qué atenernos, para abonar nuestras miradas críticas (especialmente sobre uno mismo y sus propias tradiciones, incluidas las identidades) y para saber más de nuestros límites y también de nuestras conquistas. Un filosofar abierto a los otros y con los otros, no ensimismado en el Yo (del Yo al Nosotros), traza un sendero de interés.

6.1. En el fondo, nada nuevo en estos días azules y con este sol de la infancia: las viejas ideas platónicas ampliadas: bien, belleza, verdad, fraternidad, justicia, amor, felicidad, sensibilidad. Sacar de nosotros nuestro mejor yo-Nosotros. Buscar, entre los caminos del bosque, un lugar en el mundo.

6.3. Todo aquel que piensa sus cosas hasta el final, no sólo los intelectuales, filosofan.

6.4. Todo lo dicho se puede decir en apenas 1 minuto, la idea de fondo si quiere (con palabras de Machado, de su primer artículo en LV, en abril de 1937 si no recuerdo mal, «El poeta y el pueblo»):
Para nosotros, la cultura ni proviene de energía que se degrada al propagarse ni es caudal que se aminore al repartirse; su defensa, obra será de actividad generosa que lleva implícita las dos más hondas paradojas de la ética: solo se pierde lo que se guarda, sólo se gana lo que se da

Solo se pierde lo que se guarda, sólo se gana lo que se da. Hic Rodhus, hic salta!

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