Respuesta de José Luis Martín Ramos

Todos ganamos con esta intercambio de opiniones. La respuesta de José Luis Martín Ramos al comentario de Ernesto Gómez de la Hera. Con una excelente precisión sobre los usos de los términos ‘catalanista’, ‘nacionalista’ y ‘españolista’.

Comparto que lo de Vox puede ir a más, yo por dos razones: por el bloquismo intransigente de los independentistas y por la crisis de la derecha liberal (PP y Cs). Veremos el límite, yo tampoco quiero hacer profecías más allá del 15 de febrero.
No comparto eso de la «izquierda superflua» (superfluo según definición de RAE: no necesario, que está de más). Será reformista, estará en una crisis profunda, etc. etc. pero para mí no está de más. Eso es un debate permanente que podemos dejar por ahora.
Una precisión la actual dirección del PCE no es «leninista», ojalá; es, se llama así misma «marxista-leninista». En cualquier caso, a pesar de ello, el PCE tiene todavía unos cuantos activos activos interesantes; ya los querría yo aquí.
Y discrepo con el uso del término catalanismo como sinónimo del nacionalismo. No os voy a pegar el rollo histórico….por ahora. Solo poner un ejemplo, cercano, de la diferencia: Azaña y Negrín, representantes de una generación y del republicanismo y el socialismo democrático honrado, eran españolistas, pero no nacionalistas. Sabían distinguir muy bien entre una cosa y la otra, no creo que haya que recordar por qué. El PCE de la guerra era españolista, como el PSUC era catalanista. Sigo invocando la RAE, porque conviene tomar una referencia común del sentido de las palabras para no caer en el uso tergiversado de ellas: españolismo: amor a pego a lo español. Tener una identidad nacional e identificarse con una lengua, tener apego a su cultura, no implica lo que implica el nacionalismo desde finales del siglo XIX: ideología que sitúa a la nación propia como eje de la acción política o económica, ya sea para favorecerla aún en perjuicio de las naciones vecina, o con el fin de conseguir su secesión respecto del Estado en que está integrado (sigo con la RAE).
¿Cuándo se jodió Cataluña? como diría aquel. No durante la República, no durante la Dictadura de Franco. Cuando la izquierda perdió los papeles en los años ochenta. Podemos buscar y encontrar todos los elementos antecedentes que queráis, pero serán solo antecedentes; no fueron determinantes absolutos, irreversibles. El PSUC hasta su implosión, o si queréis hasta la gran decepción de 1977, no abonó el nacionalismo. Me podréis decir que ya había nacionalistas en el partido; sí, claro y también unos cuantos estalinistas y mejor no empezar a dar nombres. Que el PSUC defendiera el catalanismo, el apego a la lengua y la cultura catalana, no era ninguna subordinación al nacionalismo. No sacaba de ese apego la consecuencia de que Cataluña fuera mejor ni tuviera derecho a un estado propio, etc. etc. En la izquierda quedó el PSC y el PSUC -todo lo que no estaba en ellos (PT, MC, LCR,…) fue irrelevante y socialmente insignificante, con todos los respetos por las personas que sacrificaron su parte de vida por lo que ellos llamaban «izquierda revolucionaria». El PSC sí tenía dentro de él alguna componente nacionalista, pero tenía también otras muchas. En cualquier caso, el PSC, de factura muy reciente en 1980, con muchos problemas internos y al borde de la ruptura (el enfrentamiento entre españolistas y catalanistas fue duro hasta que la victoria electoral socialista de 1982 puso el puente y sobre todo el aceite para que casi todo engranase). En esas condiciones el PSC, el PSOE en Cataluña por mucho registro notarial de marca que haya, no fue capaz de resistir la marea nacionalista de Convergència Democrática que pasó a transformar a Cataluña en una Cataluña nacionalista desde las instituciones, con TV3 y con dinero y reconocimiento social.
En los ochenta se produjo la transmutación catalana.
¿Hasta cuándo? Dicen que no hay mal que cien años dure; eso no lo podré ver, por lo que lo que me queda es reivindicar lo que fue y pudo haber sido siguiendo. Porque recordar la historia, recordarla bien y críticamente, es uno de los mejores antivirus de la construcción historicista del nacionalismo.

PS: El lenguaje político actual es un desastre; expresa la situación de la izquierda. Es reversible en la medida en que se revierta la situación de la izquierda. Entretanto una de mis manías personales es recordar y defender la cultura de la izquierda española, en la que la experiencia de Frente Popular, españolista y antinacionalista, es clave. Yo creo que los que nos seguimos considerado de izquierda no podemos olvidar nuestra cultura y con ella su lenguaje político; no podemos subordinarnos a un lenguaje político que expresa las hegemonías y las subordinaciones del momento actual.
ICV ya fue, en sí misma, una concesión del PSUC en caída libre, al nacionalismo, y en su relación con el PCE y su participación en la crisis del PCE expresó esa concesión.

Autor: admin

Profesor jubilado. Colaborador de El Viejo Topo, rebelión y Papeles de relaciones ecosociales.

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