Sobre artículos de Jaquim Coll, Juan Francisco Martín Seco y Daniel Bernabé, sobre la querella contra Lidia Falcón, sobre Patria, sobre Portugal, sobre el tratamiento contra la Covid-19, sobre pseudoterapias

De amigos y compañeros
Sobre artículos de Jaquim Coll, Juan Francisco Martín Seco y Daniel Bernabé, sobre la querella contra Lidia Falcón, sobre Patria, sobre Portugal, sobre el tratamiento contra la Covid-19, sobre pseudoterapias

I. Artículo de Coll: https://cronicaglobal.elespanol.com/pensamiento/proces-rey-independencia-republica_394791_102.html.

1. Del historiador José Luis Martín Ramos (14.10.2020):
Y yo estoy en desacuerdo con ese superficial «viva el rey» de Coll. Que el dilema Monarquía-República es anacrónico es una afirmación gratuita; la disyuntiva sobre ambas instituciones existe, y que la monarquía sea mejor porque un presidente de la República ha de ser elegido por un parlamento y siempre habría quien no lo votara es una tontez que obvia que al monarca como no se le ha votado no puede tener voto discrepante y prejuzga que la elección de un Presidente de la República ha de correr a cargo del Congreso. Hay repúblicas parlamentistas (que no parlamentarias) en las que eso es así (Italia, Alemania), pero en las presidencialistas (que siguen siendo parlamentarias) el Presidente, que es jefe del estado y del ejecutivo, se elige a partir de un voto popular (EEUU, Argentina). Y hay sistemas mixtos. En Portugal y en Francia, el Presidente es elegido por voto popular y no es jefe del ejecutivo.

Coll está trivializando y haciendo gala de ignorancia, real o sobrevenida por conveniencia para su argumentación: el exabrupto, insostenible, de que llegaríamos a tener un presidente vitalicio con mandato caducado. Está haciendo demagogia, porque ni es tan tonto ni es tan ignorante. Decir que los valores son los mismos también es erróneo. Los reyes pueden comportarse mejor o peor, atenerse mejor o peor a la constitución, pero los valores de la cultura monárquica no son los mismos que los de la cultura republicana.
Que la monarquía es neutral en España no es absolutamente cierto. Su manifestaciones políticas públicas corresponde a la orientación del gobierno; eso quiere decir que no se entromete en la función ejecutiva pero no que sea neutral. Para que lo fuese tendría que hacer como la corona británica, pedir permiso al parlamento a intervenir y hacer una manifestación política acordada con las fuerzas parlamentarias, o que se presuponga que puedan convenir en ella.
Hay otra línea de argumentación que, para mí, es absolutamente inaceptable desde una posición democrática. Podemos – en realidad no es solo Podemos sino Podemos e Izquierda Unida/PCE- tiene derecho a proponer la república -el PCE no ha dejado de hacerlo desde Anguita- y a manifestarse a favor de ella. Y derecho a hacerlo esté en la oposición o en el gobierno; considerarlo de otra manera sería establecer barreras ideológicas a la representación parlamentaria y a la participación gubernamental, contrarias a todo criterio democrático. Prejuzgar que lo único que pretende «Podemos» es erosionar y destruir es una muestra de desprecio ideológico y político. Suponer que no lo puedan defender porque están en minoría y no van a poder conseguirlo es una barbaridad democrática; por ese camino nadie que proponga el socialismo podría nunca participar en ningún gobierno y, si se apura el argumento, ni siquiera en el poder legislativo.
Poner en el mismo nivel, en la misma intención, el republicanismo de Podemos e Izquierda Unida y el republicanismo de Rufián es falso, zafio y grosero. Y hacerlo recordando posiciones pasadas de Podemos sobre el conflicto en Cataluña, olvida la evolución que ese partido ha venido haciendo y la distancia cada vez mayor que tiene con ERC; distancia que existe aunque a muchos de nosotros nos gustaría que fuese más grande.

2. De SLA (14.10.2020):
Los que queremos ser «constitucionalistas críticos» (sin negarnos a renovaciones, más que difíciles por las normas de cambio que contiene la propia Constitución) tenemos algunos problemas lógicos y poliéticos.
El redactado del artículo 2, además de lógicamente inconsistente (por la autorreferencia a la propia Constitución en él), no hay por donde cogerle: «La Constitución se fundamenta en la indisoluble unidad de la Nación española, patria común e indivisible de todos los españoles, y reconoce y garantiza el derecho a la autonomía de las nacionalidades y regiones que la integran y la solidaridad entre todas ellas.». Una cosa es que postule o fundamente la unidad nacional (yo estoy de acuerdo en eso) y otra cosa es que diga que la Constitución se fundamenta en esa unidad.
En el artículo 14 se dice: «Los españoles son iguales ante la ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social.» El añadido final, la disyunción final, podría incluir aspectos como la orientación sexual o el tema trans. Bien por tanto. Pero el 56.3 afirma: «La persona del Rey es inviolable y no está sujeta a responsabilidad. Sus actos estarán siempre refrendados en la forma establecida en el artículo 64, careciendo de validez sin dicho refrendo, salvo lo dispuesto en el artículo 65.2.»
Aparte de la barbaridad de lo que enuncia, ¿cómo casa el 14 con el 56.3? Pues no casa. Es inconsistente y de una inconsistencia, como decían los clásicos, cualquiera cosa.

3. Del profesor emérito Miguel Candel (14.10.2020):
Creo que la inconsistencia del artículo 2 no es tal: decir que algo se fundamenta en algo implica dar ese segundo algo por supuesto, como un dato previo a la fundamentación. En este caso, la evidente existencia previa de la entidad-unidad llamada nación española (desde 1812, al menos). La indisolubilidad, rasgo que en sentido estricto no se infiere de la mera existencia, es lo que sí puede plantear un problema de consistencia, que cabe, no obstante, obviar entendiendo que la Constitución es precisamente lo que constituye a la nación española como tal y como indisoluble a partir del momento de su promulgación, acto constituyente que es, por lo mismo, «autofundante», pues no es sino la nación española la que se constituye a sí misma al promulgar la Constitución. No tendría demasiada «lógica» dar nueva estructura a algo que tiene siglos de existencia con la mente puesta en su posible destrucción. En cualquier caso, los padres constitucionales no anduvieron demasiado finos en la redacción de ese artículo y podrían haberse ahorrado el adjetivo «indisoluble», implícito ya en la noción de unidad (pues una unidad que se disuelve deja automáticamente de ser tal).
En cambio, la inviolabilidad sin matices de la persona del rey sí que es desproporcionada, por lo que la incoherencia del artículo 56.3 con el 14 es, creo, indiscutible. Por eso habría que modificar el artículo circunscribiendo la inviolabilidad a la persona del rey exclusivamente en el ejercicio de sus funciones constitucionales, no en el ejercicio de cualesquiera otros actos (como practicar el tráfico de influencias o defraudar a Hacienda, al estilo de Juan Carlos I). Eso es precisamente lo que dice Joaquim Coll.
Pero bueno, de lo que se trata aquí y ahora, fundamentalmente, es de salir al paso de la estrategia disolvente de los enemigos de la Constitución del 78, estrategia cuyo éxito nos dejaría a los pies de los caballos más salvajes de la pradera.
Miguel C. (otro constitucionalista -moderadamente- crítico)

4. De SLA (14.10.2020):
Coincido contigo en el punto final (asunto políticamente muy, muy importante) y en el comentario que haces sobre mi inconsistente crítica de inconsistencia. Gracias.
En cualquier caso, la autorreferencia a la Constitución que contiene el artículo 2 de Ibidem puede resultar extraña, como si se tratara de un conjunto no-normal.
Me resulta extraña esta formulación: «la Constitución es precisamente lo que constituye a la nación española como tal y como indisoluble a partir del momento de su promulgación, acto constituyente que es, por lo mismo, «autofundante», pues no es sino la nación española la que se constituye a sí misma al promulgar la Constitución.» Me resulta extraña porque antes, si no he entendido mal, «la nación española» era el fundamento de la Constitución que ahora constituye a la propia nación al ser promulgada. ¿No hay aquí un círculo vicioso?

5. De Miguel Candel (16.10.2020):

La nación española existía desde antes del 78. Lo que hace la Constitución es (re)constituirla en un nuevo «formato». Claro que hay circularidad, porque no se constituye ni reconstituye una nación desde fuera de ella.
Pero insisto, tienes razón en que la fórmula del art. 2 se presta a galimatías conceptuales. Salud y constitución.

II. Sobre Lidia Falcón y la demandante Mar Combrollé

1. Del maestro jubilado Miguel Muñiz (119.10.2020):
Como parte de mi debate en otros foros sobre el asunto de la denuncia a Lidia Falcón os paso esta información para quién quiera profundizar: 1. Sobre la denunciante, la señora Mar Cambrollé, activista trans de Sevilla, hay abundante información, un ejemplo: https://www.elplural.com/autonomias/andalucia/acusan-a-la-activista-trans-mar-cambrolle-de-blanquear-a-vox_208290102 2. Sobre la Direcció General d’Igualtat del Departament de Treball, Afers socials i Famílies de la Generalitat de Catalunya, su directora general, doña Mireia Mata i Solsona (http://sac.gencat.cat/sacgencat/AppJava/document.jsp?doc=7_16103.pdf ) 3. El texto con el contenido de la denuncia (https://www.tercerainformacion.es/wp-content/uploads/2020/10/Decreto-Fiscal-delito-de-Odio-Bracelona-10.09.2020.pdf ). Lo dejo para personas relacionadas con el derecho.
El análisis crítico del movimiento Trans (generosamente financiado por grupos de presión internacional) no es exclusivo de Lidia Falcón. Hay abundantes opiniones, una muestra: https://rebelion.org/lo-trans-cuir-el-feminismo-y-las-mujeres-con-utero/ con interesantes enlaces. Y no entremos en las campañas de acoso Trans en las «redes sociales».
Si la denuncia por «odio» contra Lidia Falcón del movimiento Trans prospera ¿A quién le tocará después?

III. Sobre Patria

1. De Soledad Bengoechea (16.10.2020):
Personalmente me ha gustado más el libro, que he leído dos veces, pero eso ya me suele pasar. No obstante, creo que la serie consigue recrear bien la atmósfera del pueblo el que transcurre la acción. Pinta una atmósfera densa, pesada, terrible. Vecinos que dejan de hablar a otro vecino porque está amenazado. El miedo lo envuelve todo. El papel de la madre del asesino creo que está muy bien logrado. Es una verdadera madre abertzale. La que lleva la sartén por el mango en casa. Los hombres parece como si no pintaran nada. Y es que la sociedad vasca, la que yo recuerdo, era tremendamente machista en las formas, aunque muy matriarcal en el fondo. Los hombres no se enteraban mucho de cómo iba la casa, la familia: el trabajo, el deporte, la tasca, las sagardotellas… lo llenaban todo. En fin. Me parece que está muy bien tratado el tema del papel del cura del pueblo. Abertzale total. Tiene a las mujeres en el bolsillo. Seguramente ETA no se entiende sin el papel de la iglesia. Los chicos se iban a confesar, después a matar y luego se echaban al monte. Una pena todo. Creo que la serie tendría que ser obligatoria en los institutos. Para Sofia, que mañana cumple 20 años, todo le resulta nuevo, impactante, le hace reflexionar, discurrir, preguntar… Cuando pueda la veré también con mi nieto (16 años). Creo que puedo hacer de puente entre mis recuerdos y la serie.

2. De Soledad Bengoechea (19.10.2020):
Mi opinión es que Patria debería pasarse en los institutos. Los jóvenes no tienen ni idea. Ni idea de que la ETA mató más en democracia que en dictadura. Ni idea de que mató más civiles que militares o policías. Ni idea de que mató gente que había luchado contra el franquismo. En fin, hacerles saber que el fin nunca justifica los medios. Yo les haría saber, también, que el hecho de que entre los asesinos hubieran jóvenes que no tenían apellidos vascos no quiere decir que no fueran vascos con el discurso de que es imposible que los vascos sean asesinos. Decirles que un vasco puede ser tan malvado como cualquier persona de cualquier sitio. Decirles que la patria es algo abstracto, que uno nace donde nace por casualidad, porque en aquel momento su madre estaba allí. En definitiva, que lo más sano es que se sientan ciudadanos del mundo y que consideren hermana a toda la humanidad. Y que piensen que los jóvenes de toda época y condición ha sido utilizado por los mayores para su propio provecho. ¿Qué son, sino, las guerras?

IV. Portugal.

1. De Olegario Ortega (15.10.2020):
Este frente, la cooperación España-Portugal (¿porqué no perseguir una fusión ibérica como antídoto contra separatismos?), debería ser incluido en la agenda de la izquierda.

2. De Miguel Candel (16.10.2020):
Muy de acuerdo. Se podría intentar crear una asociación hispano-lusa (no hispano-ilusa) llamada Alianza Socialista Ibérica (ASI, mejor con acento en la I), a ver si tiene gancho. Tenemos mucho que aprender de Portugal (empezando por la revolución de los claveles).

V. Artículo de Juan Francisco Martín Seco (“Los fondos europeos y los frugales” https://www.republica.com/contrapunto/2020/10/15/los-fondos-europeos-y-los-frugales/)

1. Del profesor jubilado Manuel Martínez Llaneza (19.10.2020):
Yo le pondría un par de objeciones:
1. Parece deducirse del escrito que la flotación de la moneda podría solucionar –o ayudar mucho a- todos los problemas impidiendo que los países frugales (de la UE) siguieran siéndolo y favoreciendo que los pródigos (de la UE) pudieran salir de su triste situación. No es así empíricamente, pues las monedas han flotado hasta hace relativamente poco en la actual UE y estas diferencias han existido. Por otra parte, en zonas en que no fluctúan, como los estados de EEUU, no se sabe que se den este tipo de problemas. Creo que, a veces, saber demasiada economía monetaria lleva a olvidarse de la economía real y de que el capitalismo ha sido capitalismo –imperialismo, explotación, …- con o sin flotación de la moneda.
2. No está nada claro en el artículo por qué la flotación o no de la moneda introduce efectos no simétricos entre los países frugales y los pródigos. La introducción de elementos no automáticos –desconfianza y retracción de la inversión- para la explicación haría necesario un tratamiento más amplio del tema.

VI. Pandemia y medicaciones (Sobre «Clotet prevé un tratamiento para el coronavirus en seis meses”

https://www.metropoliabierta.com/el-pulso-de-la-ciudad/clotet-tratamiento-coronavirus-seis-meses_31358_102.html)

1. Del inmunólogo Alfredo Caro Maldonado (18.10.2020):
Como suele pasar, el titular no resume lo que se dice en el texto. En este se dice que Fuster no cree que vaya a haber ningún tratamiento ni vacuna en dos años.
Y si el tal Clotet dice semejante mentira sobre el remdesivir es que no es de fiar, porque la OMS, los ensayos clínicos independientes, han dejado claro que no sirve para nada,. Bueno, sí para engordar algunos bolsillos.

2. Del médico de familia Antonio Navas (18.10.2020):
Alfredo, yo solo he leído prensa generalista sobre estos asuntos; pero ha aparecido en diversos artículos lo del remdesivir, como tratamiento con cierto grado de eficacia para evitar la progresión en las formas graves de la enfermedad. Y sé que se está aplicando. Bien es cierto que también se aplicó la azitromicina y la hidroxicloroquina, que no solo ha mostrado ineficacia sino ser contraproducente. ¿Te consta que hay evidencia en sentido contrario de lo que afirman dichos artículos y Clotet (que es insufrible) con el remdesivir? Disculpa que te cargue con la consulta a ti.

3. De Alfredo Caro Maldonado (18.10.2020):
Hola Antonio, pues aquí: https://www.who.int/news/item/15-10-2020-solidarity-therapeutics-trial-produces-conclusive-evidence-on-the-effectiveness-of-repurposed-drugs-for-covid-19-in-record-time
Es un ensayo clínico, algo más independiente, que muestra que ninguno de los fármacos «reciclados» funciona, incluido el remdesivir.

4. De Alfredo Caro Maldonado (20.10.2020):
Pero hay mucho más: https://twitter.com/Shora/status/1318578441067921429
Una semana antes de que el ensayo clínico de la OMS Solidarity se hiciera público, mostrando la nula eficacia del remdesivir, Gilead firmaba con la Comisión Europea un contrato de más de mil millones de euros. Gilead ya conocía en aquel entonces los malos datos de remdesivir.
El 20 de julio la farmacovigilancia francesa fue la primera en advertir sobre los efectos adversos hepáticos del Remdesivir para la Covid1. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/32721580/

5. De la historiadora Soledad Bengoechea (20.10.2020):
Acabo de tomar algo de merienda. Como siempre aprovecho para ver en la tv3 el “Tot es mou”. Últimamente vienen al programa médicos a los que es muy interesante escuchar. Bien, hoy [martes 20] han invitado a Ester Capella, consellera de Justicia de ERC. Era para que hablara sobre el tema de la rebaja del 50% en los alquileres de las personas afectados por el cierre de la restauración, etc. Me he acordado de la reflexión del otro día respecto a la no conveniencia de la confrontación. Me arrepiento de no haber dicho nada entonces.
Escuchando a la Capella [https://www.ccma.cat/tv3/alacarta/tot-es-mou/ester-capella-les-mesures-son-per-evitar-els-tancaments-la-perdua-de-llocs-de-treball-i-puguin-obrir-de-nou-la-persiana/video/6065101/.] he pensado que es imposible mantenerse en la no confrontación, cuando los independentistas la buscan continuamente. Y eso me pasa a mí, que siempre quiero tender puentes. Ha dicho que si Cataluña fuera independiente se haría mucho más por las personas con problemas económicos. Que no se hace más porque estamos constreñidos por el Estado. Que por eso quieren la independencia. Respecto a la pregunta de si están de acuerdo con decretar un toque de queda ha dicho que esas decisiones las tiene que tomar cada comunidad, que Cataluña lo ha hecho y que no nos ha ido mal???? Vergüenza ajena, eso es lo que he sentido.

VII. Artículo de Daniel Bernabé (https://rebelion.org/espana-no-es-un-estado-fallido-su-oposicion-de-derechas-si/)

1. De Miguel Candel (19.10.2020):
Bien por Daniel Bernabé en lo que a señalar las culpas de la derecha conspirativa toca. Pero se deja en el tintero las culpas de quienes sí apuestan claramente por un Estado fallido: los independentistas catalanes y los vascos neocarlistas partidarios de que España sea, a lo sumo, una criada al servicio de sus intereses nacional-etnicistas como administradores exclusivos de su «finca» particular. Es precisamente la suma de esas conspiraciones de sentido aparentemente (sólo aparentemente) contrario la que aboca, a poco que la situación se prolongue y se enquiste, a hacer de España un Estado meramente «nominal» (si lo de «fallido» no os gusta). Pero, como se trata de los «míos», quiero hacer énfasis especial en la responsabilidad de les chiques (corrección política obliga) de UP: si en vez de acompañar con bravatas antimonárquicas y carantoñas al separatismo las razonables medidas tipo escudo social (difícilmente atacables por la derecha so pena de enseñar del todo sus (des)vergüenzas neoliberales y antisociales), se hubieran concentrado en dichas medidas propias de una política de izquierdas «clásica», es decir, si la imagen pública de UP la hubiera dado mucho más Yolanda que Pablo, seguramente otro gallo cantaría.
Si no existieran «enemigos», no habría batallas. Pero cuando se pierden, no hay que buscar la causa únicamente en el enemigo.

2. Del maestro jubilado Miguel Muñiz (19.10.2020):
Gracias por tu opinión, Miguel. Estoy acabando el último libro de Bernabé. Confirma mi impresión, complementada por las pequeñas encuestas que estoy haciendo a personas de confianza de mi época de activista ecologista en el resto de España, de que el conflicto secesionista que ha provocado la clase política de las clases acomodadas de Cataluña se ve y se vive de una manera muy diferente en España (hay mucho desconocimiento), y siempre bajo el peso abrumador del nacionalismo español de una ultraderecha beligerante (lo mismo que nos pasa aquí con sus colegas de la otra bandera).
Bernabé no escapa a ese problema de comprensión global. Pero por lo menos es más prudente: no se apunta a la moda del «progresismo de las «izquierdas» ilustradas» de desguace absoluto de todo aprovechando la crisis del nacionalismo español.
Para mí son importantes los dos artículos de Asbjørn Wahl, tratándose de una realidad tan remota como Noruega da claves que ayudan a entender la incapacidad en términos de izquierdas ecosociales (la linea que enuncia Miguel) para dar la batalla al neoliberalismo hegemónico.

VIII. Pseudoterapias (Elena Campos Sánchez, «Las pseudoterapias matan (también en pandemia) y no estamos haciendo nada.» https://rebelion.org/las-pseudoterapias-matan-tambien-en-pandemia-y-no-estamos-haciendo-nada/

1. De la doctora Susana Juan Ezquerra (19.10.2020):
Muy interesante, efectivamente existe un negocio en auge alrededor de estas pseudoterapias. Actualmente he visto aumentar el consumo de MMS como tratamiento para la Covid. He tenido más de una discusión al respecto con pacientes, pseudoterapeutas e incluso «colegas» médicos. Hace una semana aproximadamente salió la noticia, no sé si cierta, sobre médicos de Mallorca que aconsejaban el uso del MMS como tratamiento para la Covid 19. Una pena.

Autor: admin

Profesor jubilado. Colaborador de El Viejo Topo, rebelión y Papeles de relaciones ecosociales.

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