Sobre Lagun, el nacionalismo vasco, Heribert Barrera, Bolivia, la CUP y Arrufat…

De amigos y compañeros.
Sobre Lagun, el nacionalismo vasco, Heribert Barrera, Bolivia, la CUP y Arrufat…

I. Sobre Lagun

De la historiadora Soledad Bengoechea (30.09.2020):
No sé si habéis visto el reportaje en la 2. Me ha parecido magnífico Tremenda y acertada la comparación de la quema de libros en Lagun con la quema de libros de los nazis. Y tremendo el final: con ETA no acabó la policía, acabó el aislamiento a la que le sometió el pueblo. Un pueblo harto, avergonzado de sí mismo por no haber sido capaz de enfrentarse más a los asesinos, por cambiar de acera cuando por la que caminabas iba alguien que no era abertzale. Horror en los pueblos pequeños. La ciudad te hace más libre.

II. Nacionalismo vasco

1. Del profesor jubilado Martín Alonso (1.10.2020):
Gracias por este interesante debate.
Solo una consideración, un poco agria y acaso repetida por mor de las neuronas desfallecientes, para la lista de mecanismos de defensa cognitiva que enumera M. Las reuniones del MOC de los años duros de ETA, en las que se criticaba su actuación, dieron lugar a respuestas de representantes del sector vasco -algunos hoy con cargos importantes- en el sentido de que los que vivían al sur de Pancorbo no podían captar las sutilezas del problema y por tanto… La dirección de “En pie de paz” (Pedro Ibarra, para poner un nombre) se negó a publicar un artículo criticando a ETA, aunque los autores no eran subpancorbianos. Desde los nacionalismos VIP han utilizado este escudo defensivo supremacista, que con mucho tino Fred Halliday («The perils of community: reason and unreason in nationalist ideology») llamó la falacia de la cultura autógena. Que cerebros privilegiados que pueden hablar de la Amazonia, Gaza, el Sáhara, Bielorrusia, Colombia, los Emiratos o Patagonia… se muestren incompetentes para decir algo sobre Torra… Que los interesados exploten su sesgo, uno puede entenderlo. Ya sabemos que quien ose levantar la voz será tachado de fascista o aledaños (coreano, maketo, murciano, cacereño o mesetario). (El miedo a caer mal, ¡ay con qué facilidad delegamos el rasero sobre el bien y el mal!). Que los cosmopolitas ilustrados y comprometidos se nieguen a ver otro nacionalismo que el de Covadonga es un indicador. En el documental sobre Lagun -fascista, por eso quemaron sus libros los antifascistas- que pasó ayer TV2 se nos recordaba aquel eslogan portentoso: «Los asesinos llevan lazo azul». Y las piedras que los partidarios del diálogo sin condiciones lanzaban a las concentraciones silenciosas de Gesto. Pero en la próxima glaciación a alguien se le caerá la venda. Y ahí están los muertos de Lemóniz, no para gloria del movimiento antinuclear precisamente (una niña de entonces ha hilvanado sus recuerdos en una novela sobre el asunto: Estela Baz, Los niños de Lemóniz, 2019). Los pliegues de la memoria… Avisé de la acritud. Saludos

2. Del maestro jubilado Miguel Muñiz (1.10.2020):
Gracias a ti, Martín, por este excelente y documentado recordatorio que desconocía. Me ahorro explicar los silencios públicos vergonzosos y los discursos íntimos culpables que viví en el movimiento antinuclear a causa de Lemóniz. El discreto ritual recordatorio de lo sucedido con Gladys de Estal es el reverso de esa vergüenza. No hay causas totalmente limpias.
Los mecanismos de imposición hegemónica que siempre has diseccionado en tu obra también se reproducen a nivel «micro», como es el caso de mi honesta interlocutora. Y seguro que los seguiré encontrando a medida que mi pintoresca encuesta avance.

III. Sobre Albert Recio, “Dos derechas y una izquierda débil” http://www.mientrastanto.org/boletin-194/notas/dos-derechas-y-una-izquierda-debil.

Del presidente de Espai Marx, Joaquín Miras (2.10.2020):
Me parece que blanquea a la derecha catalana. Como más débil, sobre todo porque se ha constituido hace 40 años. La derecha catalana, ahora nacionalista catalanista, es un bloque social, tal como presenta a la española, y tal como explica cuando escribe sobre la derecha en general. y es un bloque que procede del franquismo, y por eso tiene raíces tan potentes como el resto. Todas las cooperativas San Isidro, pero don Sant Isidre, a comenzar por poner un ejemplo, la de Juncosa, organizadas desde comienzos del XX por la iglesia etc, bastiones del franquismo, son ahora las trincheras del independentismo. Todo el capital que se fortaleció o se creó con el trapicheo bajo el franquismo y que era de aquí casa nostra, etc.
Respecto de los aparatos de Estado, la risa va por barrios, y los aparatos creados por la Generalitat son obedientes a la misma. Decir lo que dice de la policía autonómica, siguiendo a pies juntillas la consigna de Torra -¡a quien considera más racional!, ¡¡¡más….racional!!!- es una falsedad: la poli autonómica siguió las consignas el 1 -O, y había estado siguiendo a la poli no autonómica y pasando información. En cuanto a otros departaments, pues usan cotidianamente los fondos de dinero de manera ilegal. Para montar embajadas por ejemplo, etc.
Y es blando y tolerante con la izquierda, a comenzar por la operación de referirse a ella solo fijándose en la que no es de Cataluña, una análisis que no refleja el particular cutrerío de els Comuns, sino más bien, el de el moñitos… Comienza a hablar de organizar sociedad civil alternativa, eso sí.

IV. Sobre el catalán

1. De Soledad Bengoechea (2.10.2020):
No quiero entrar en polémica, pero Barcelona, la ciudad que aguantó hasta el 11 de setiembre el cerco de las tropas felipistas, creo que no tenía un 90% de analfabetos como dices. Los batallones estaban integrados por los diferentes gremios de profesionales y artesanos. Para pertenecer al gremio, desde notarios hasta cerrajeros., dejando aparte profesiones liberales tipo abogado, notario, etc., en los que es obvio que no eran analfabetos, en los demás gremios había que pasar un examen de maestría en el oficio, y además saber leer y escribir.

2. De Joaquín Miras (2.10.2020):
Todo el mundo agremiado, en todas partes, tenía conocimientos. Los gremios enseñaban a hacer cosas que requerían mucho saber por parte del individuo, que manejaba herramientas y no máquinas autodirigidas. Por cierto, en los estados generales que convoca Luis XVl, había mujeres, las representantes del gremio de lavanderas, esas, con todo, no sé si sabría leer y escribir. Ojo, no lo sé, simplemente.

3. De la historiadora María Cruz Santos Santos (2.10.2020):
Núria Sales, poco sospechosa de españolista, demostró, ya hace tiempo que en los documentos privados nunca se perdió el catalán, que también lo hablaban los botiflers y por supuesto la Iglesia que tenía que atender a sus fieles muchos de los cuales hablaban el «català de ponent», l’aranés», el «català oriental»… Cosas que pasan cuando las comunicaciones no son buenas y los desplazamientos difíciles. Tampoco hay que buscar tres pies al gato

V. Sobre Heribert Barrera y nacionalismo catalán (Jaume Reixach, “Barrera i els nazis” https://www.eltriangle.eu/ca/opinio/barrera-nazis_107435_102.html)

1. Del historiador José Luis Martín Ramos (03.10.2020):
Ese comportamiento “de juventud” en Francia tenía antecedentes. El independentismo de la época, Estat Català, los indepes más o menos confesos de ERC estuvieron coqueteando antes de y durante la guerra civil con el fascismo y el nazismo en la perspectiva de su apoyo a la independencia de Cataluña. Antes de la guerra con relaciones con los consulados de Italia y Alemania. Durante la guerra con la participación de Batista Roca en el congreso de las naciones sin estado, entonces controlado por los alemanes, con viaje pagado a instancias de Joan Casanovas, presidente del Parlament de Cataluña. El mismo Joan Casanovas en el otoño de 1938 puso como ejemplo la autodeterminación de los Sudetes para reclamar la de Cataluña.
La propuesta de Casanovas generó una pequeña crisis en Cataluña. Negrín le amenazó con llevarlo ante la justicia de guerra si regresaba a Cataluña (se había marchado a Francia, a comienzos de 1938, después de ver frustrada su ambición de sustituir a Companys) y los de ERC tuvieron una reacción habitual mirando el dedo y no la luna, acusando a Negrín, aunque se desmarcaron de Casanovas.
Un añadido y una puntualización:
La coalición ERC-PTE la negociaron por el PTE Manuel Gracia y Sanchez Carreté y entre los acuerdos estaban obviamente compartir los retornos económicos del estado por diputado elegido. El PTE se creyó que estaba haciendo de nuevo un frente popular y como Barrera tenía poco dinero la financiación de la campaña fue a cargo del PTE y de sus militantes que se empeñaron hasta las cejas con los bancos (que prestaron porque Barrera estaba en la candidatura). Pues bien, para sorpresa del PTE, cuando solo salió elegido, Barrera se negó a compartir el dinero que recibió del estado y el PTE empezó su calvario financiero que le llevó, finalmente, a la disolución. Barrera se comportó, de hecho, como un ladrón. Fue público y notorio pero la elite catalana se lo disculpó y el Fomento le premió en 1980.
Puntualización: el PTE no era maoísta, era neoestaliniano y sobre todo, en aquella época, su imagen icónica particular era Dimitrov

2. De María Cruz Santos Santos (3.10.2020):
A) Barrera no fue ladrón, ¡lo hizo por Cataluña!
B) En eso seguimos y nadie parece querer decir nombres que en nada desmerecen a Barrera, los exiliados (pretendidos), Ponsatí, Torra, Comín… y ¿por qué esos demócratas excelsos independentistas se han puesto de perfil con Barrera? Ya sé que Torra no es exiliado

3. De Martín Alonso (4.10.2020):
Bien interesante, gracias Salvador. Un par de notas, R., sobre tu pregunta.
La primera de José Luis Martín Ramos, Guerra y revolución en Cataluña, Barcelona, Crítica, 2018, p. 334 y 342-343.
Durante la Guerra Civil, en connivencia con un sector del nacionalismo catalán, el gobierno vasco exploró la posibilidad de abrir negociaciones con otros gobiernos europeos (incluidos los nazis) con el fin de obtener
beneficios para estos territorios al margen de la estrategia del gobierno republicano.
La segunda una referencia genérica: Jordi Larios (ed.). La cara fosca de la cultura catalana: la col.laboració amb el feixisme i la dictadura franquista, Lleonard Muntaner, Palma de Mallorca, 2013.
Seguro que los historiadores de la casa darán más y mejores detalles.
Para la vertiente vasca, una de las líneas es la del racismo, con el interés por los rasgos antropométricos. Esta fijación por el ADN diferencial de la que habló Junqueras y que de cuando en cuando rezuma también en Euskadi.

VI. Elecciones .Cat

Del médico de familia Antonio Navas (3.10.2020):
Se abre un escenario posible, La Generalitat se automenosprecia (porque no han leído el artículo del otro día de Francesc Marc-Àlvaro) y continúa degradando la Generalitat que se inhibe de gobernar Catalunya porque se da por superada a sí misma. Se utilizará de forma casi exclusiva como herramienta de propaganda nacional e internacional (recomiendo La telaraña, donde se explica esto último muy bien) Los ciudadanos (fundamentalmente los no nacionalistas) toman nota de su arrumbamiento, y en futuros comicios autonómicos van pasándose gradualmente a las filas de la abstención, con un refuerzo de la mayoría independentista en el Parlament (el voto indepe seguirá siendo más fiel y movilizado), pero, con una derrota paulatinamente incrementada de estos últimos, en las elecciones de ámbito español. Consolidación de una dualidad de obediencias institucionales y enquistamiento de dos comunidades nacionales dentro de Catalunya. Desistimiento de parte de la comunidad indepe por razones de sentido común práctico, cansancio, agotamiento del programa basado en el mandato del 1-O. Desacreditación de la Generalitat como institución política, unido a una degradación de los servicios dependientes de las competencias que gobierna, por desidia y pérdida del sentido de nation building. Resultado: necesidad de reordenar el funcionamiento de las estructuras básicas de educación, sanidad, etc. Renegociación con la administración central en condiciones de debilitamiento por pérdida de base social de la Gene. Pérdida de competencias, debilitamiento y pase a otra fase que no sabemos que alumbrará. Probablemente un largo período de decadencia del catalanismo.
No digo esto muy en serio ni como desideratum, es demasiado especulativo y de trazo grueso. Pero no es implausible. Y me parece que no es un escenario que los más aguerridos del mundo nacionalista contemplen, siendo más plausible, a mi entender, que el que prevé un reforzamiento de sus posiciones que han sido quemadas y agotadas.

VII. Bolivia

1. De José Luis Martín Ramos (5.12.2020):
Comentamos en su momento los sucesos de Bolivia, con las elecciones que la oposición acuso de fraudulentas y el golpe de estado que echó a Morales del gobierno y lo sustituyó por la Ayuso boliviana. No tuvimos duda sobre el golpe de estado, pero algunos de nosotros, y empezando por mí mismo tuvimos dudas sobre el resultado oficial del escrutinio que daba como vencedor y reelegido a Morales. Me creí la superchería del contrarecuento de la OEA y sobre todo de la ofensiva mediática de todos, absolutamente todos, los medios de comunicación «occidentales» que ponían en duda tal recuento, por el hecho de que en los tres últimos días del escrutinio Morales consiguió el porcentaje suficiente para conseguir la reelección directa. Todos los medios: desde la Sexta hasta la 1 y todas en tv; desde El País y La Vanguardia, hasta ABC, desde Telegraph hasta The Guardian, desde Le Monde a Figaro, incluyendo Liberation y Charle Hebdo, desde Washington Post hasta New York Times. Era unánime.
Y era mentira. The New York Times publicó en junio pasado un mea culpa reconociendo que el recuento contrario de la OEA estaba muy burdamente manipulado y que esos tres días se debían a la tardanza en la llegada del voto indígena del altiplano, que es prácticamente unánime en favor de Morales. Me engañó la enésima felonía de la Central Obrera Boliviana, que «cayó» también en la mentira del recuento fraudulento y avaló el recuento falso de la OEA. Salvador me avisó: Garcia Linera dice que no es cierto y merece todo el crédito.
Así que recibid mi absoluta autocrítica; no caí en la cuenta de que esas distancias influyen en los procesos electorales en la mayor parte de países, que la COB es un sindicato corporativista que solo defiende los obreros de los trabajadores, y especialmente los mineros sindicalizados, y está enfrentado a la gran masa de mineros precarios que trabajan en miniexplotaciones familiares por cuenta propia, y que esa tan universal unanimidad no sirve para otra cosa que para dejar otra vez con aquello al aire a la prensa de la izquierda-rive gauche de Liberation y otros.
Por cierto no he visto, no recuerdo haberla visto, la noticia de la autocrítica de NYT en la prensa o la tv de por aquí. Lo he leído en Le Monde Diplomatique de octubre. Si he sido yo quien no lo vio y sí lo dieron y lo escribieron, entonces no solo me autocritico una vez sino dos y me pongo de rodillas y con orejas de burro.
PD.: apuntaros la que se hizo y la que se lío para reflexionar hasta tres veces sobre las noticias de Bielorrusia que aquí nos llegan. Claro que hay gente y mujeres en las manis contra Lukashenko. También la habían contra Morales. Pero la cuestión es ¿dónde está realmente la mayoría?
Benjamin Farrington escribió que la geometría era la ciencia de los dioses y la aritmética la del pueblo. Los dioses nos enseñan imágenes, muy manipulables siempre, volúmenes que parecen perfectos y que representarían una situación supuestamente perfecta. Pero no nos dan las cuentas.
Desconfiad de tata unanimidad mediática de agencia…y de mala intención o cretinismo supuestamente periodístico. Amén

2. Del filósofo Miguel Candel (5.10.2020):
Siempre es lo mismo. La derecha lo hace porque está en su naturaleza y la izquierda porque se ha desnaturalizado (a fuerza de caviar o de distraerse más de la cuenta con las políticas de la diversidad y otras hierbas, incluida la marihuana). Lo malo, como ya he dicho otras veces, es que volveremos a caer en las mismas trampas una y otra vez, como caímos (soy generoso al mentir incluyéndome) con lo de Libia, con lo de Ucrania, con lo de Siria y ahora con lo de Bielorrusia. Claro que alguna que otra vez tiene razón el Imperio al acusar a los bárbaros de hacer barbaridades. Pero como el Imperio ha mentido tantas veces, y ya que José Luis invoca la aritmética siguiendo a Farrington, yo a las acusaciones del Imperio les asigno un número en función de las veces que los medios hablan del asunto, de ese número extraigo la raíz cuadrada, al resultado le extraigo la raíz cúbica y luego lo divido todo por la suma de los estados de la Unión, tanto la que tiene su capital en Washington como la que la tiene en Bruselas. Como sabe cualquier estudiante de matemáticas, el resultado final no puede ser cero, pero sí una cifra despreciable.

VIII. Quim Arrufat, la CUP

1. De José Luis Martín Ramos (6.10.2020):
La noticia publicada por Ara, que ha querido ser parcialmente desmentida por Arrufat, sobre las razones por las que éste quedó apartado de la CUP es más que lamentable, escandalosa. Lo es en el terreno personal si se confirmase el comportamiento inadecuado de Arrufat, en el grado de acoso/agresión que sea, sin necesidad de que fuera el máximo. No vale matar al mensajero, el diario Ara, ni pretender mirar hacia otro lado con el argumento de que debe ser una maniobra política contra la CUP. Aún si lo es y si la información del Ara no es exacta, lo cierto es que la propia portavoz de la CUP reconoció el día de la noticia que había “compañeras agredidas”. Por tanto hubo agresión; hoy, 6 de octubre, Ara insiste en la línea de su denuncia.
Pero lo más grave son los argumentos de la portavoz de la CUP, argumentos que arrojan bastantes sombras sobre esa organización. Para empezar reconoció que en 2014 ya se produjo una “primera situación”, pero que no se tomó ninguna medida porque entonces la organización no tenía protocolo de actuación ante situaciones “machistas” en su seno. Me parece un argumento inaceptable; hubiera o no “protocolo” la “primera situación” no tenía que haber quedado en la práctica impune. Además, nos tendrían que explicar el alcance de esa “situación” y no guardar el hecho en su secreto de confesionario particular. Si no son más transparentes, no se habrán de extrañar que se piense que no haber actuado en aquella ocasión tenía que ver con la perspectiva del proceso y de las futuras elecciones plebisictarias, que por cierto perdieron sin querer reconocerlo.
Con ese tipo de procedimiento, como el que se produjo en la dimisión de Mireria Boya, la CUP actúa como una corporación que oculta sus borrones internos para defenderse; y con la excusa de que la justicia está dominada por el patriarcado, sustituye la justicia pública por una justicia interna, privada. Puede ejercer su justicia privada, siempre que presente al mismo tiempo los hechos a la justicia pública; no hacerlo es caer en comportamientos mafiosos.
La segunda línea de argumentación de Núria Sánchez es la de justificar que no se haya actuado públicamente, llegando incluso hasta la presentación de la denuncia porque esa denuncia corresponde la han de hacer las “compañeras agredidas”. Añadiendo algo que le habría de resultar sonrojante añadir, que si lo denuncian tendrán el apoyo de la CUP. ¡Faltaría más! La realidad es que no parece hayan tenido el apoyo proactivo que merecían. El partido que alardea de feminismo hasta la extravagancia de hablar solo en género femenino, deja a la mujer agredida sola ante su agresor, sola ante la decisión de denunciar o no. Esa reacción de la CUP me produce vergüenza ajena y hasta asco. Comportándose como una vulgar curia, protegiendo la institución del escándalo con argumentos que desvían la culpa del agresor hacia la voluntad, forzada por este, de la agredida.
Con ese pasaporte de impunidad de 2014 se produjo una “segunda situación”, es decir, una segunda agresión de una compañera de acuerdo con las palabras de la portavoz de la CUP, en 2018. Y ahora sí, como si fuera el Vaticano, la Cup si se decidió -¡Porque ya tenía protocolo! a abrir un expediente interno de expulsión, que empezó con el apartamiento de Arrufat de la candidatura municipal de Vilanova i la Geltrú, mintiendo sobre la razón de ello. Que debió ser tan lento que le dio tiempo a Arrufat a dejar el partido antes de que, como dice, una vez más Núria Sánchez, le llegara su expulsión. Y todos ellos contentos, Arrufat dejó de pertenecer a la CUP y ésta cerró la carpeta y no tuvo que dar ninguna explicación de lo sucedido… Hasta que la prensa y sus rivales dentro del nacionalismo lo han hecho público.
La gravedad del hecho ocultado queda reconocida en las manifestaciones de los de la CUP de Vilanova i la Getrú y Núria Sánchez como portavoz de la CUP, por extensión, la CUP. Gravedad del hecho y de su ocultación. A menos que ellos estén mintiendo o dando crédito público a meros rumores; lo que sería también escandaloso y muy grave. Si no están mintiendo, ni dando crédito a rumores, por mucho que Arrufat se defienda diciendo que las circunstancias de esas decisiones no son simples –seguro que no lo fueron-. El que fue líder de la izquierda que se dice revolucionaria habría personificado aquello de “vicios privados, públicas virtudes” que tanto nos gusta a la izquierda atribuir a la derecha. Un vicio de abuso de género y de poder interno.
Pero insisto, lo más grave, socialmente, políticamente, moralmente, éticamente, es el comportamiento de la CUP, conocedora y encubridora por mucho que pretenda justificarse en argumentos… inmorales y demagógicos. Si fuesen sinceros lo habrían apartado ya en 2014, sin protocolo, y sin mentiras, y habrían afrontado las consecuencias del hecho a pesar del horizonte electoral.
Por cierto, en los partidos de la izquierda tradicional, tan patriarcales ellos, en los que he militado nunca vi que se aceptara ni eso, ni menos. 

2. De María Cruz Santos Santos (5.10.2020):
Se tendría que calibrar quién es más catalán, Arrufat o las agredidas. Si alguno de ellos es «raza corrupta por las hordas de inmigrantes enviadas por Franco», la otra parte tiene razón. Imposible que un catalanet cometa desmán no democrático.

Autor: admin

Profesor jubilado. Colaborador de El Viejo Topo y Papeles ecosociales.

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