Sorpresas… que a nadie sorprenden (II.2)

[Crónicas sabatinas] ¡Por nuestro apoyo mutuo, por nuestra solidaridad, por nuestra fraternidad!

Sorpresas… que a nadie sorprenden (II.2)
II. De amigos/as y compañeros/as

1. Del profesor Alfredo Iglesias Diéguez (Santiago de Compostela, 20 de junio de 2020):
Querido Salvador:
Coincido plenamente con tu reflexión sobre las estatuas; de hecho, en su momento tuve algunas discusiones sobre las estatuas de Franco y demás. No sé en Barcelona, pero por aquí sigue siendo habitual ver el nombre de José Antonio Primo de Rivera en las iglesias… y son pocos los homenajes y monumentos a las víctimas de la represión franquista: los intelectuales y demás sí, ellos tienen derecho a monumentos (Ánxel Casal, Alexandre Bóveda…), pero los millares de asesinados en cunetas… En algún ayuntamiento puede haber una placa, poco más.
Pero lo peor de todo es que si revisamos de esa forma la historia, llegará un momento en que reduciremos la historia a un juego ‘Construya usted el discurso histórico que le parezca más interesante o más acorde con sus ideas’, pero si llegamos a ese relativismo, VOX acabará teniendo razón cuando diga -ya lo dijo, creo que Rocío Monasterio-, que cada uno habla de la historia según le conviene.
En fin, Colón podrá ser un genocida -o por lo menos haber abierto la puerta a un genocidio-, pero la historia no se borra ni se pinta de colores. Hablando de Colón, con mis alumnos y alumnas de 3ESO vamos a visitar la Casa-Museo de Colón en Poio (Pontevedra), lo primero es sorpresa (¿cómo un museo en la casa natal de Colón si Colón de siempre se sabe que es italiano?). Y es que a Colón lo ha manipulado todo el mundo… Cuando en el 1892 se iba a celebrar el centenario del ‘descubrimiento’, en Argentina estaban pensando en la celebración de su centenario de la Independencia… y, ¡¡¡oh casualidades!!!, la Academia de la Historia aceptó la loable misión de ocultar el pasado pontevedrés de Colón -destruyendo incluso pruebas- y hacerlo pasar por genovés -la historia que se montaron al respecto no supera el más mínimo esfuerzo crítico-, para que de ese modo los italianos -que eran casi tantos como los hispanos- se uniesen en los festejos para celebrar en Argentina a Colón creando un sentimiento patriótico argentino por encima de ascendencias diferenciadoras: Colón hizo argentinidad…
En A Coruña, llegamos a un absurdo bastante sorprendente: no me acuerdo que grupo político pidió cambiar el nombre de uno de los teatros más importantes de la ciudad (Teatro Colón)…, pero sobre cambiar el nombre del instituto Eusebio da Guarda, nada de nada: ese hombre es un filántropo, como Barrié -el otro financiero de Franco-, Marcial de Adalid y otros prohombres coruñeses, que hicieron su fortuna con el tráfico de esclavos a América… De que el puerto de A Coruña fue un puerto esclavista… tenemos poca memoria: me dio vergüenza pasearme por el puerto de Nantes (Francia) y ver en el memorial de la esclavitud nombres de barcos que unían A Coruña con La Habana hasta bien entrado el siglo XIX. España fue uno de los últimos países europeos en abolir la esclavitud!!! Y lo hicimos por cinismo… para ganarnos a la causa antiindependentista a los esclavos negros!!!
Creo que el mejor favor que le podemos hacer a los millones de amerindios, a los esclavos afrodescendientes y a todos los oprimidos y sometidos de América no es destruir las estatuas de Colón: es profundizar en el conocimiento objetivo de la historia. Abrazos,

2. Del profesor jubilado Ángel Martínez Ciriano (Barcelona, 19 de junio de 2020):
Que Unidas Podemos iba a tener que tragarse sapos de distinto tamaño y color era algo que todos sabíamos desde el momento que pacta una coalición de gobierno. Ahora bien, hace falta ser un consumado herpetólogo para conocer cada tipo de sapo engullido y un experimentado podemitólogo para adivinar cuándo sí y cuándo no decide zamparse el anfibio.
Me explico. La Comisión del Diputado del Congreso ha celebrado este jueves la primera votación en el proceso sobre la solicitud del suplicatorio de Laura Borràs, por parte del Tribunal Supremo, por presuntos delitos de prevaricación, fraude a la administración, malversación y falsedad documental. Han votado a favor el PSOE, PP, Cs, y Vox; en contra, JxCat y PNV. Se ha abstenido Podemos, y ERC y Bildu no han votado.
Este mismo jueves, en el Congreso, ERC, PNV, Bildu, Junts per Catalunya, CUP y BNG han solicitado una comisión para «esclarecer las responsabilidades y vínculos con el GAL de los gobiernos presididos por Felipe González”, a raíz de las últimas informaciones aparecidas en prensa basadas en documentos desclasificados de la CIA. Pues bien, Pablo Echenique, olvidándose ya del discurso de la “cal viva” que en ese mismo congreso lanzó su secretario general, Pablo Manuel Iglesias, a Pedro Sánchez (“Su partido fue el del crimen de Estado, desconfíe, señor Sánchez, de los que tienen su pasado manchado de cal viva”.), justifica el voto en contra de esta comisión con este argumento:»No vamos a dejar que nada nos distraiga de poner en marcha el escudo social y relanzando la economía social, y mucho más con cosas que son perfectamente conocidas”. Claro, ya ha habido reacción por parte de Podemos en Navarra y País Vasco.
Uno, dos y tres: el martes pasado, en la Mesa del Congreso, Unidas Podemos, ERC, el PNV, EH-Bildu, JxCat, Compromís y Más País votaron a favor de una comisión de investigación sobre las actuaciones del rey emérito Juan Carlos I tras su abdicación en relación a la adjudicación del contrato del AVE a La Meca.
Ahora vayamos al ideario de este grupo y tratemos de justificar estos tres votos diferentes de acuerdo a sus principios políticos. ¿Se entiende? ¿Por qué en un caso sí y en otro no? ¿Por el marxismo riguroso que practica P.M. Iglesias (me estoy refiriendo al marxismo de Groucho: «Estos son mis principios. Si no le gustan, tengo otros», como acabamos de ver en el último congreso de Podemos, donde eliminaron la limitación de cargos y sueldos, uno de los puntos programáticos que los diferenciaba del resto de partidos de la casta y la rancia izquierda) que le permiten esa flexibilidad y esa finezza política solo al alcance de brillantes estrategas?
Lo dicho: ¿algún podemitólogo por ahí?

3. Del profesor Andrés Martínez Lorca (Madrid, 20 de junio):
Todavía recuerdo cuando me manifestaba en las calles de Londres en 1971 por la libertad de Angela Davis y George Jackson cuyo libro de cartas de la cárcel en la edición de bolsillo de Penguin Books conservo aun. Éramos un grupo de varios cientos de personas en las que predominaban los negros y los indios.
El racismo no ha desaparecido, ni mucho menos, en Estados Unidos o en Europa. Pero los recientes crímenes de la policía estadounidense han vuelto a agitar la conciencia de cientos de miles de personas en todos los continentes, provocando protestas masivas en más de 75 capitales norteamericanas, incluso en estado de alarma general por la pandemia y con toque de queda en algunos casos.
Angela Davis sigue viva gracias a la solidaridad de entonces. Símbolo de la oposición al racismo, en esta entrevista recuerda las luchas del pasado al tiempo que valora el actual movimiento de masas antisegregacionista.
Angela Davis: «Estoy aprendiendo mucho de personas 50 años más jóvenes que yo».

Del 21 de junio:
No es frecuente leer un análisis sobre el régimen político de Gran Bretaña, habitualmente considerado en Occidente como modelo democrático por las antigüedad de su parlamento.
Le debemos agradecer al corresponsal de La Vanguardia en Londres su crónica de hoy en la que se señalan sus «agujeros» , habitualmente escondidos. Como dice el refrán, «no es oro todo lo que reluce».
Los agujeros de la democracia británica

4. Del historiador José Luis Martín Ramos (Barcelona, 16 de junio de 2020):
Período terrible… para todos. El intento de atentado a Román, él acusaba a Arriolabengoa a un cuadro de Monzón, me parece una de tantas paranoias. Roman en Valencia y también en Barcelona, en 1946. Militancias a vida o muerte; de las que endurecen, demasiado. Con cientos de héroes olvidados. Hay que tomarse el libro [Los otros camaradas] con calma y digerir… lo que se pueda. Cuidado con pasarse con Carrillo, el PCE sigue en guerra y él opera en ley de guerra con los datos que tiene y las instrucciones que le han dado. Como Román, como Gros, el guerrillero en España, en Ucrania, el hombre del NKVD-KGB que salva la vida a Román pasándolo por los Pirineos cargado a la espalda.
Y los datos son una retaguardia del partido infestada de agentes franquistas, algunos ex-militantes del partido o de las juventudes a los que los servicios policiales de Franco “han dado la vuelta”.
Una situación en la que aquello de que el partido siempre tiene razón es una razón para no caer en el delirio individual, sucumbiendo ante n bosque de fantasmas.
En un rincón de mi corazón tengo una capillita particular para Mora Escuté, el “nano de Tarrasa”, anarquista de acción en 1920, ingresa en el PCE de la mano de Ramón Casanellas, uno de los ejecutores de Dato; cuadro de acción, uno de los que tomaron el ayuntamiento de Tarrasa en 1932. Guerra Civil; campos de Francia. Hacia 1943-44 enviado al interior. Tiene carisma personal en la acción clandestina y en 1944 lidera una de las organizaciones del partido que no se fía de las otras… Lo fríe a tiros la brigada social persiguiéndole por los tejados de Hostafranchs. Guinda final: en el bolsillo llevaba dos billetes de lotería del Gordo de Navidad, que se rifaba al cabo de pocos días. ¿Para qué quería ganar el Gordo este hombre?
Leer a Fernández [el autor de Los otros camaradas], con mucho respeto hacia él y hacia sus personajes, buenos, malos y regulares. Son nuestro ejército de las sombras.

Del 17 de junio de 2020:
Lo que dice Kamen [Una entrevista de SF a Henry Kamen. “España tardará muchos años en resolver su relato nacional” https://ctxt.es/es/20200601/Politica/32535/identidad-nacional-historia-perez-reverte-henry-kamen-inquisicion-sebastiaan-faber.htm] siempre me parece interesante. Aunque pienso que se ha hecho un lío semántico-conceptual entre construcción e invención de la nación, toma por «invención» todo No comparto la pregunta y la respuesta que da sobre que el Estado-nación «inventa» su identidad sobre mitos y ficciones. Hay más cosas: experiencia colectiva compartida, relaciones que se construyen «nacionalmente»,… ni siquiera los mitos y ficciones están disociados de la realidad, sea la pasada (realidad interpretada) o la presente. Pero desarrollar esto es complejo y ahora me estoy peleando con la segunda parte del texto sobre marxismo y nación, la que desarrolla la política de la IC.
Sea como sea Kamen siempre es interesante; por ejemplo su radiografía del PSOE es muy buena…y se parece algo a la que podría hacerse del Partido Laborista.

Del 18 de junio:
Estoy de acuerdo contigo [Carlos Valmaseda]; la transición ecológica es, como tantos oros cambios sistémicos, una cuestión de poder, de estado. Y surge la clásica pregunta, qué hacer no cuando se llegue a tener ese poder – porque para entonces sabemos, más o menos, que puede o qué no puede hacerse,- sino hasta que eso no llega: cómo llegar y en qué condiciones llegar; que puede avanzarse «mientras tanto». Ya que invocaron a Lenin, yo pienso que Lenin reflexionó sobre el cómo -que implicaba el cuándo-, la organización, la táctica, las condiciones, pero no sobre las condiciones en las que se llega; no lo empezó a hacer, muy autocríticamente, hasta el final. Las condiciones y lo que puede avanzarse está conectado; y es algo que aquí en este foro percibimos de diversas maneras: la construcción molecular de la alternativa, el desde abajo y la formación de un nuevo ethos, que los filósofos y filólogos del grupo nos recordáis; los historiadores, más metidos en la política (en el sentido más amplio), nos gusta insistir en que la acción política de la izquierda ha de ser de naturaleza diferente de la de la derecha, la que se identifica con el sistema, no ha de mirar sólo a condicionar el poder, ha de mirar al propio tiempo y hacia abajo. No son perspectivas incompatibles, todo lo contrario. ¿Se está haciendo? Coincido contigo en lo que se refiere a la totalidad; pero lo nuevo siempre surge, parece que inadvertidamente al principio, de o viejo. No renunciemos a la esperanza.
Dos apuntes.
Lo de Nissan; quizás haya que distanciarse de la comprensible y legítima reacción sindical: la defensa de ese puesto de trabajo concreto.
Deseos y realidades. Al principio de la pandemia se decía, en muchas partes, es el momento de reducir el deterioro climático, es el momento de cambiar el sistema de relaciones laborales e incluso introducir cambios en el sistema de rentas. Es el momento de iniciar una transición hacia un modelo productivo diferente: lo del turismo, el desmantelamiento de la industria… Apenas alguien habló, Garzón, de esto último se le echaron encima. Antes ni siquiera de que pudiera hacerse la primera fase de debate público -más importante que el parlamentario- ya se ha iniciado la contraofensiva de las patronales; estos días se han montado un congreso, no para ponerse de acuerdo -ya los están- sino para ocupar todo el espacio del debate y cerrar la puerta

También del 18 de junio:
Chapeau por Fradera [artículo “Miquel Biada i l’esclavitud a Cuba”].
Propongo un plan de confiscación de las casas-palacio de los indianos del Maresme-La Selva, a ver cuántos callos se pisan.

Del 24 de junio:
Me entrometo. Los orígenes, la formación del fascismo en Italia y Alemania fueron distintos. Más allá de la función contrarrevolucionaria o bonapartista que tuviesen, tuvieron cuerpo propio, cultura específica, bases sociales, morfología… No sigo enrollándome. Hubo características comunes: el rechazo a la identidad de clase y la afirmación de la identidad nacional, términos de identidad comunitaria supraclasista y nacionalista; el vector imperialismo como derecho de una nación a someter pueblos en su beneficio es otro elemento común. El rechazo a la democracia y la afirmación, antagónica y alternativa de la jerarquía. En la practica son más contrarreformistas que contrarrevolucionarios. En Alemania el momento de la revolución es 1918-1919; el nacionalsocialismo apenas está surgiendo, no tiene cuerpo hasta 1921/1923. En Italia no ha revolución, hay esperanza y miedo de ella, pero no otra cosa. En Alemania ni el socialismo, ni el sindicalismo de clase, ni las clases trabajadoras tienen relevancia significativa en la formación del nacionalsocialismo. En Italia sí, tiene que ver con tradiciones culturales propias y con la deriva hacia el nacionalismo de una parte importante del sindicalismo revolucionario del Norte, hacia un nacionalismo irredentista que es por ello imperialista. Esa es la principal base proletaria del primer fascismo. La componente socialista es mucho menor, aunque es la que proporciona al fundador y duce, Mussolini, que queda absolutamente en minoría. De todas maneras los fascios de 1919 no se convierten propiamente en fascismo hasta que se constituye el Partido Nacional Fascista, y se integra en él el fascismo agrario, el de Del Bono y los cuadrunviros de la marcha sobre Roma. El componente sindical le dará para siempre al fascismo imagen una cara, una entre otras proletaria, siempre subordinada al pacto De Mussolini con los liberales y la monarquía. El nacionalsocialismo alemán siempre será un movimiento de clases medias urbanas y agrarias.

5. Del presidente de Espai Marx Joaquín Miras (Sant Cugat del Vallès, 23 de junio de 2020):

Muchas gracias, Mª Cruz.
Tendremos en cuenta el libro [José María Pérez, Peridis, El corazón con que vivo (Espasa)].
Creo que tú defines bien la situación uniendo dos palabras: ira y exigencia. O sea, es una ira de petimetres: capaces de exigirle al sumsumcorda que les resuelva su vida, que les devuelva lo que les quitó el 2008 -cosa monstruosa que creamos entre toos y toas- y encima la exigencia de que sea otro el que asesine por mí, en mi lugar. Es una ira simbólica -y simbolicos- fíjate tú, que sabes de esto mil veces más que yo, la de tiros que no se habían pegado ya por ejemplo en las calles de Barna, desde los años 20. Es una ira ridícula, que, desde luego, de aparecer los mercenarios pagados por alguien -no lo hay- se convertiría en ira canalla, estilo la del rastrero de Cela, bueno para denunciar y acusar a los antipatriotas. Una ira en la que la gente encalceta todas sus frustraciones personales y la convierte en algo que no es consecuencia de su mala cabeza -ahora va a resultar que nadie votó a quien organizó la burbuja del pedrusco, ni a los que recortaban presupuestos, ni a…- y que habla más de un estado de inmadurez producido por esa sociedad que nos imbeclizaque de tener coglioni y prendere il manganello. Me recuerda algo que viví hace mucho, al comenzar la existencia de esa cosa denominada PCC -parte del Escorial… de el Escorial de partes que sale del PSUC que se suicida…- yo daba dos fines de semana -sábado y domingo– alternos por mes, formación. El jefe, Celestino Sánchez, era el responsable de formación del PCC de la época. Jamás apareció para controlar nada, nunca, ni por casualidad. Pero quería que diéramos el Konstantinov. Bueno, el otro que se encargaba de los otros dos fines de semana era Miquel Borràs, un biólogo que practicaba la investigación en laboratorio, biólogo, biólogo. Le expliqué -permíteme la vanidad de la primera persona- la inmensa chorrada que encerraba lo de las leyes de la dialéctica -él era un neodarwiniano fino, con muchas lecturas, un hombre cultísimo- y le quedó claro en un momento que aquello era una memez. Así que decidimos explicar lo que nos petara, que era evolucionismo y antropogénesis. Y lo hicimos más de tres años seguidos y nadie se enteró: un poco de Leakey por aquí, un poco de Cajal por allá; Borras, más cromosomas que yo… . Pero, a lo que iba. Uno de los grupos que me llegó estaba compuesto por seis chavales de unos 16 a 18 años, no sé la edad por la mugre que llevaban, chupas negras, crestas de cherokee, tachuelas, etc, algo rarísimo -rarísimo para aparecer en grupo en una escuela del PCC-. Uno de ellos iba en silla de ruedas por espalda bífida: ojos monstruosamente saltones, piernas inútiles y enanas, inmadurez de feto clarísimo. Me acuerdo que, los demás, lo trataban con un cariño sin límites. Bueno, él en un momento del cursillo me dijo que su desgracia producía rechazo y discriminación, que eso era debido a que vivíamos en una sociedad capitalista. No dije nada. Los otros asentían. Pues eso, soy feo, pos la culpa la tiene la puta España… Hoy lo que nos pasa a los catalanes es que España es una mala madre, lo que les pasa a los de más allá, es que España es puta, lo que les pasa a,…. y nada que ver con las propias taras, porque es que al final nada ni nadie es España… solo una prostituta rumana que pasaba por ahí, hui perdón… pues a esto me refería, España es un exutorio de frustraciones personales y de ascensor sociales tropeado… Seguro que tiene la culpa del cambio climático, y ahora ya sabemos que sí la tiene del COVID.
Pero no da más que para esas malas leches… Vamos a mí me parece.

Del 24 de junio:
Muchas gracias M Cruz. Respecto de la aparición de sindicalistas y socialistas en el fascismo, yo asumo como explicación de base los análisis que hacen sobre ese tipo de fenómenos quienes dicen que es un bonapartismo. El análisis de Marx es que esas situaciones se dan cuando los diversos proyectos de veras de masas, con arraigo social -«orgánicos», diría Gramsci- son derrotados uno tras otro, por inepcia, incompetencia, empate o lo que sea. No hay alternativas orgánicas -en 1848, la de la burguesía era tan bestia que produce la revolución de febrero, y la obrera es tan torpe que se malquista la mayoría de la sociedad que era campesina al aceptar en lugar de subidas salariales, que se les quitasen los impuestos y estos cayesen sobre el campesinado, ya muy ahogado-. Fracasan las alternativas, pero la gente, al día siguiente tiene que ir a la panadería… y es el momento de los aventureros. La noción de Gramsci de Revolución pasiva parte de ese estudio o interpretación del fascismo. Los que mejor la exponen, porque le dedican obra, son Arthur Rosenberg, que explica el concepto en su obra sobre la República de Roma, y Luciano Canfora, el gran clasicista vivo italiano, marxista, que es seguidor del viejo Rosenberg, en una obra titulada Julio César, un dictador democrático, la obra es tan erudita que te mete en la historia de la caída de la república y el caso bonapartista subsiguiente, pero sin darle tal nombre y no te das cuenta de que estás en un debate político…
Como sabes, Salvador y yo estamos cerrado un libro electrónico con entrevistas que me ha hecho durante casi dos años. Me pidió como epílogo, algo nuevo y me propuso tres preguntas, que, como siempre son un Pisuerga que pasa por.… yo aproveché para meter esa explicación que le debo a Rosenberg, porque creo que es lo que está sucediendo ahora mismo, con eso de las «ventanas de oportunidad» bonapartistas actuales, sean de izquierdas o de derechas o…. por si tienes curiosidad te remito ese epílogo. Comienzo haciendo el elogio a Anguita, pues es la pregunta, pero luego trato de de resumir lo aprendido en Rosenberg.

6. De la profesora e historiadora Soledad Bengoechea (Barcelona, 21 de junio de 2020):
Vine a Barcelona en 1956. Hasta entonces viví en Donosti, en Irún y de nuevo en Donosti. Mi experiencia con el euskera ya la he comentado aquí alguna vez. En Donosti, el euskera prácticamente no existía. Se consideraba una lengua de campesinos. Era algo puramente folclórico. Creo que en Irún pasaba exactamente lo mismo pero mi recuerdo no es tan vívido. Recuerdo que en los pueblos pequeños pasaba exactamente lo contrario. En los más grandes, como Tolosa, ya había emigración y las dos lenguas, castellano y euskera, coexistían. Pero no recuerdo que nadie entrara en un comercio y hablara euskera, por ejemplo, a menos de que se conocieran.
Mis padres nunca tuvieron ningún interés en que yo hablara el euskera, y eso que mi abuela, que a temporadas vivía con nosotros, apenas sabía castellano porque era de caserío y analfabeta. Con ella sí que mi madre hablaba euskera y con su hermana también.
El caso es que mi padre. y los suyos, mis abuelos, eran del barrio del Antiguo, de Donosti. Mi padre no sabía decir en euskera más que gracias, buenos días y, quizás, algo más. En su casa siempre se había hablado en castellano. Mi padre había nacido el año 18. Cuando comenzó la campaña a favor del euskera me di cuenta de que se llevaba a cabo «desde arriba». A mi entender, y a través de mi experiencia con el catalán, era algo muy diferente de lo que había ocurrido aquí. Cuando llegué a Barcelona, mi madre a veces tenía problemas para comprar en el mercado por no saber catalán.
He leído una tesis doctoral de una historiadora de Bilbao y asegura que en el sglo XVIII allí ya no se hablaba el euskera.

Del 24 de junio:
https://www.lavanguardia.com/politica/20200624/481936556864/catalanismo.html «Condicionó los límites de las dos repúblicas y de los periodos monárquicos. Fue razón esencial de las dos dictaduras del XX. Y es determinante en la crisis de la democracia de 1978».
No entiendo esto de que el catalanismo fue razón esencial de las dos dictaduras del siglo XX. En referencia a la de 1923, la de Primo de Rivera, creo que el autor está en un soberano error. Los papeles del Fomento del Trabajo Nacional, firmados por decenas de asociaciones patronales catalanas en los meses antes de golpe de estado, pedían ayuda al futuro dictador, por entonces capitán general de Cataluña, para que interviniera en la conflictividad social de Barcelona. Esa petición, al mismo tiempo, se le hacía al rey. En fin, del golpe de julio de 1936, ¿qué puedo decir de la patronal catalana? Los papeles del Fomento: Actas, correspondencia, Boletín, etc, entre el 16 de febrero de 1936, fecha del triunfo del Frente Popular, y el 18 de julio del mismo año misteriosamente han desaparecido.

7. Del traductor y trabajador del Instituto Cervantes Carlos Valmaseda (Delhi, 19 de junio):
Totalmente de acuerdo con las precisiones historiográficas. Pero más allá de la boutade sobre el comunismo de guerra ecológico [https://jacobinmag.com/2020/06/andreas-malm-coronavirus-covid-climate-change] Esta semana en Jacobin han publicado una entrevista a Andreas Malm, el autor de Fossil Capital, que me ha parecido interesante. A ver qué os parece a vosotros. Me surgen varios problemas con el punto de vista del autor. El análisis sobre la situación me parece bastante acertado, incluido el posible ascenso de la extrema derecha. Como siempre, la cuestión es qué hacer a partir de este análisis. La cuestión es que no veo ningún movimiento realmente de masas que pueda servir de contrapeso. Están por supuesto luchas campesinas o tribales de «ecologismo de los pobres», que bastante hacen con resistir y bien que lo pagan en vidas, pero me resulta difícil ver desde dentro de los países más centrales al capitalismo que pueda surgir un movimiento que ofrezca un modelo de vida alternativo y que pueda ir estableciendo bases en esta dirección. Movimientos como los que cita, Extinction Rebellion y demás, me parecen relativamente marginales. Y la izquierda más o menos existente aunque tenga claro que la situación es insostenible, suele avanzar arrastrando los pies. La necesidad de empleo es un muro bastante infranqueable. Lo estamos viendo con el ejemplo de Nissan. La paradoja es que en un mundo con menos energía como el que tendremos el problema volverá a ser probablemente la necesidad de más trabajo, no menos, pero el problema es el de la transición.
Y eso me lleva a un segundo punto de discrepancia: ¿quién decide cómo debe ser esta transición y puede decidir dónde asignar los recursos? ¿Qué tipo de estado? ¿Un comité de expertos? ¿Los líderes del partido? Un ecologismo leninista sin partido leninista, entendido como este como reflejo e instrumento de la movilización popular, no me parece una idea muy brillante. ¿Se está generando este movimiento popular y su instrumento organizativo? No sé vosotros, yo no lo veo.

Del 21 de junio:
Hoy es el Día Internacional del Yoga. Como en tantas cosas que la extrema derecha del BJP impulsa como una tradición milenaria del país -la misma idea de India o del hinduismo, sin ir más lejos- el yoga es en realidad una invención moderna como consecuencia de la llegada a la India desde Occidente de la moda de la gimnasia hace apenas un siglo. Lo que se entendía tradicionalmente por yoga es una rama filosófica que nada tiene nada que ver con lo que ahora conocemos con ese nombre. Y lo sé bien, por cierto, porque mi actual director es uno de los mayores expertos y ha publicado no hace mucho la traducción del texto original, tanto en catalán como en castellano (http://editorialkairos.com/catalogo/yogasutra).
Me ha gustado por su brevedad y precisión este artículo publicado hoy en el que se hace una breve historia sobre su reinvención. Me ha gustado especialmente la parte en la que el supuesto texto sagrado en el que se basó Krishnamacharya, su fundador, se lo comieron las hormigas… https://scroll.in/article/735805/fact-check-yoga-as-we-know-it-was-invented-less-than-100-years-ago

8. De la enfermera y profesora Clara Valverde (Barcelona, 19 de junio de 2020):
Hace 50 años que la OMS incluyó la Encefalomielitis Miálgica («Síndrome de Fatiga Crónica») (EM/SFC) entre su lista de enfermedades. Antes de ayer, el Parlamento Europeo votó por casi unanimidad, dar fondos para investigar esta enfermedad.
Esta resolución es el resultado de una petición firmada por 15.000 personas y por 115 científicos.
Nota de prensa (en inglés): https://www.europarl.europa.eu/news/en/press-room/20200615IPR81245/me-cfs-meps-call-for-more-funds-for-research-into-complex-illness

Resolución (castellano): https://www.europarl.europa.eu/meetdocs/2014_2019/plmrep/COMMITTEES/PETI/RE/2020/04-30/1200263ES.pdf
Aunque las investigaciones sobre la EM/SFC más avanzadas están en los EEUU, en la Open Medicine Foundation, compuesta por científicos (algunos Premio Nobel) y por familiares de enfermos. O sea que si te toca la lotería…la OMF recibirá tu donación con mucho agradecimiento!

9. De la historiadora M. Cruz Santos Santos (Barcelona, 23 de junio):
Es verdad lo que dices (José Luis Martín Ramos). También lo es que es difícil distinguir la línea entre perdón y abdicación de los principios. Es difícil porque, yo creo, que hay que perdonar pero no olvidar. Hay que perdonar la ofensa pero no olvidar qué la produjo sobre todo porque la ofensa puede volver encarnada en otro protagonista de otro momento. Hoy he leído esto que me parece tan aplicable a lo que ha pasado desde los años 90, porque para mí, todo se torció en los años 90: «Desde que el individuo se ha entronizado en el centro de todo, cada uno es libre de crearse su propia ideología, de trazar el estilo de su propia existencia, de jugar con las ideas según su conveniencia. El culto romántico a los sentimientos personales, a la espontaneidad, a los latidos del corazón, a la libertad de amarse a uno mismo, ha generado todo esto. El cinismo, por lo tanto, vino de regalo con todo el paquete. Ahora incluso el bostezo del último de los cretinos levemente aburridos se siente con el derecho de engullir el mundo» (El hijo del Siglo, Antonio Scurati).

Del 24 de junio:
Habíamos quedado en que sé poco del fascismo.
Sí, siempre me he preocupado por todo eso que dices Joaquín. Yo no soy de filosofar, ya lo sabéis y no me voy a poner a citar a Gramsci. Para mí está claro que lo que el pueblo quiere es poder desayunar por la mañana. En 1919 se fundaron los Sindicatos Libres a la sombra del Gobierno civil y la patronal. Anduvieron a tiros con la CNT y reventaron huelgas. al llegar la Dictadura curiosamente no son organizaciones dóciles, presentan reivindicaciones, mientras la CNT, envuelta en la bandera de los principios -solo es aceptable la «acción directa»- pasa a la clandestinidad y deja de plantear reivindicaciones. Los sindicatos Libres se llenaron de cenetistas, que, bien es verdad, volvieron al redil al proclamarse la República. La mayoría de personas lo que anhelan es el café de la mañana y la cerveza de la tarde. Y ya no las juzgo, bastante duro es vivir.
Lo que pasa es que no me había preocupado era de los protagonistas, que si Mussolini, que si Ciano, los famosos Cuadernos de Ciano, que tendría que haber leído… poco más. «Saló» de Passolini pero eso es una metáfora, grandiosa pero metáfora. De repente me encuentro con el nombre de unos de los fundadores de la «Unione Sindicale Italiana» como casi fundador de los fascios. Es el nombre que más me ha zarandeado. La USI se niega a reconocer a los soviets, fundarán la IWAM, son los anti-fascistas más que los socialistas. No es el único, hay muchos más. ¡Qué derrumbe es ese!
Por otro lado hay un grupito de historiadores de la CNT, demasiado «creyentes», hay que separarse de lo que estudias para poder ser objetivo. Más bien son «pestañistas». Cualquier día de estos me lo canonizan. Andan muy ofendidos porque José Antonio se entrevistó con Pestaña y, parece ser, que estos revisionistas escorados a la derecha, siguen reivindicando a Pestaña como falangista, puro invento. A mí me hacía un poco de gracia porque además también se entrevistó con Martínez Prieto, Largo Caballero… Al final Falange cayó donde tenía que caer. Lo que pasa es que esto me replantea algunas cosas y éstas son que la línea entre sindicalismo y FE o fascismo es muy tenue. Lo que no quiere decir que por eso deje de ser determinante, caer de un lado o del otro separa miríadas de años luz.
Bueno, en esto me entretengo mientras otros hablan de mascarillas.

Autor: admin

Profesor jubilado. Colaborador de El Viejo Topo y Papeles ecosociales.

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