«Taiwán en letra pequeña» de Xulio Ríos

Una excelente aproximación del director del Observatorio de la Política China: https://politica-china.org/areas/taiwan/taiwan-en-letra-pequena. Cierra así:

«Al KMT le incumbe analizar en detalle los resultados. Su presidente, Wu Den-yih, presentó la dimisión, al igual que otros dirigentes. Sobre él recae gran parte de la responsabilidad de la derrota, especialmente por su escaso acierto en la gestión de las primarias internas, en la confección de las listas o en la incapacidad para solventar las diferencias con pesos pesados nacionalistas (Wang Jin-pyng, Terry Gou…) lo cual debilitó su unidad. La regeneración de la formación está en boca de todos desde hace años pero la gerontocracia que la usufructúa suscribe el discurso con la esperanza de que tras la tormenta las cosas se calmen y todo vuelva a su sitio. Otras voces reclaman una urgente actualización del programa que incida en un replanteamiento de la política a través del Estrecho, principal caballo de batalla en la campaña electoral, desechando el compromiso con el “Consenso de 1992” (una China, dos interpretaciones). En paralelo, la taiwanización de la formación implicaría desprenderse de los atributos que le asocian con el continente, donde el KMT tiene su origen. Decisiones de alcance que a buen seguro provocarán un intenso debate y llegado el caso, podrían propiciar la ruptura de la formación y de su “alianza” con el PCCh para frenar el independentismo.
Al evaluar los resultados electorales, en Beijing se reiteró la adhesión a la política ya conocida. Con independencia de esta pose, no es de esperar que se produzcan cambios profundos aunque se especula con una probable sustitución del ministro responsable de la Oficina de Asuntos de Taiwán del Consejo de Estado, Liu Jieyi, como ya se hizo con Wang Zhimin, ex director de la Oficina de Enlace del Gobierno central en Hong Kong. También podría haber novedades en la retórica y en la táctica a emplear. Más allá se descartan brusquedades, a no ser que el PDP adopte medidas, incluso en lo aparentemente simbólico, que puedan argumentar una fuerte reacción continental. Sería el caso, por ejemplo, de alentar reformas constitucionales (bandera, definición del territorio, etc.) como sugieren algunas corrientes del PDP y movimientos afines. No es probable que Tsai secunde estos planteamientos pero está por ver cómo implementa la ley anti-infiltración recién aprobada, que a algunos trae el infausto recuerdo del macartismo… Beijing, por su parte, también tiene sus propios fantasmas en el armario, especialmente en el Ejército Popular de Liberación, más en línea con dar pasos hacia una “solución” drástica.»

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *