Texto de presentación de la tesis doctoral

Fechado en Barcelona, el 6 de noviembre de 1954, mientras cursaba sus estudios de lógica y epistemología de la Universidad de Müntser, el siguiente texto es su escrito de presentación de la tesis doctoral (Las ideas gnoseológicas de Heidegger) en la Universidad de Barcelona.

El panorama cultural del siglo XX ofrece la llamativa contradicción entre una ciencia que abre perspectivas apenas tomadas seriamente en consideración decenios atrás y una extendida moda filosófica irracionalista. La mera presencia de esa ciencia y de sus instituciones impone empero una impronta al irracionalismo contemporáneo: éste, en efecto, no puede limitarse, como el de otras épocas, a proponer al espíritu una vida irracional o “suprarracional”, sino que tiene que entablar una verdadera y explícita lucha contra la razón, caracterizándose así propiamente como antirracionalismo. Por otra parte, la abundancia de los temas y problemas descubiertos por la razón científica durante los siglos XIX y XX manifiesta su importancia radical en el hecho de que esos temas son asumidos por el pensamiento irracionalista: ni la obra de Bergson es históricamente explicable sin los progresos de la biología a fines del siglo XIX, ni la de Jaspers sin los de la psiquiatría en el XX, ni los de Heidegger sin los del pensamiento histórico y la cosmología. Ahora bien: el primer deber de la razón en su ocupación con el pensamiento irracionalista consiste precisamente en examinar cómo se presentan en esa filosofía los temas por ellas misma planteados. Los gnoseológicos tienen en este contexto una posición previa.
Tal es la motivación principal de la tesis propuesta en la instancia adjunta. El que se haya escogido precisamente a Heidegger como representante de la tendencia antirracionalista obedece al convencimiento de que este filósofo es, de entre todos los que cultivan la filosofía existencial, el que en un sentido más clásico merece el nombre de filósofo: su cultivo de las cuestiones clásicas de la filosofía parece evitarle siempre el peligro de caer en un tipo de literatura psicológica al que en mayor o menor grado han sucumbido y sucumben los demás representantes de la tendencia. Con ello la consideración de los problemas objeto de la tesis propuesta puede cobrar desde el primer momento una radicalidad filosófica que difícilmente sería asequible persiguiendo el mismo tema en un Jaspers o en un Sartre.

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