Sobre las manifestaciones de sábado 27 de febrero. De José Luis Martín Ramos

Un comentario del historiador José Luis Martín Ramos que acaba de publicar recientemente una «Historia del PCE» en Los Libros de la Catarata. Será de su interés.

¿Quiénes convocan? Lo de ayer es bastante claro. La CUP, movilizando a sus juventudes y a sus bomberos voluntarios, con una «plataforma reivindicativa» de oportunidad. ¿Objetivos? ¿Ponerse políticamente al frente de las manifestaciones por Hasél y hacer una pequeña demostración de fuerza en apoyo a su posición en la formación de nuevo gobierno? Sea cual fuere el resultado en cuanto a manifestación de fuerza es pobre: un millar y poco más repartidos por toda Cataluña (300 en Girona, 200 en Vic, 150 en Sabadell, otro tanto o por hay en Tarragona…) y entre 4.000 y 6.000 en Barcelona en el momento de la confluencia de las «tres marchas». Una manifestación política, de expresión de posiciones políticas; pueden haber participado otros individualmente con otros motivos, pero quedan absorbidos en la orientación general. No es una manifestación de disensión generacional, ni tampoco expresión de malestar social colectivo. Es expresión política.
Y tras ellos los disturbios: en Terrassa el otro día, en Sabadell, en Barcelona, en Tarragona, en Lleida ayer. ¿Qué relación hay entre las manifestaciones y los disturbios? Porque es evidente que estos no se están produciendo si no hay manifestación. ¿Infiltrados? Puede ser, pero también esa puede ser una explicación fácil. ¿Ensayo de kale borroka persistente de «baja intensidad»? A alguien se le puede ocurrir.
Lo que no me parece, después de tantos días de repetirse la secuencia manifestación-disturbio, es que sea accidental, ni espontánea. La pirotecnia de Terrassa se lleva de casa; muy ocurrente, pero la pirotecnia aparece en el mismo escenario, el Vallès occidental, en el afer de la «operación Judas». Los cócteles molotov se llevan también de casa; son sencillos, pero no os aconsejo fabricarlos en la calle y corriendo y quien sepa hacerlo así tiene un buen entreno.
¿No tiene nada que ver la manifestación con los disturbios? Pues entonces que las organizaciones convocantes los condenen. Si no lo hacen, se convierten, como poco, en cómplices políticos de lo sucedido. Lo de ayer rozó la tragedia, y si a alguien le ha parecido divertido que un guardia urbano pudiera ser quemado, peor que peor. Si alguien tiene noticia de que lo han condenado, que informe por favor.

Nota 1: En los disturbios de Terrassa de anteayer se lanzaron objetos pirotécnicos -petardos, cohetes, no sé el detalle-, sobre la formación de Mossos; es obvio que eso se lleva a la manifestación, no se encuentra en la calle. La Operación Judas fue la detención de un supuesto Equipo de Respuesta Táctica de los CDR del Vallès occidental, acusados de tener material para la fabricación de explosivos y ellos se defendieron que era material pirotécnico para las fiestas locales: https://www.lavanguardia.com/politica/20200622/481916283958/audiencia-nacional-terrorismo-independentistas-cdr.html.
La cosa no está cerrada, al parecer.

Autor: admin

Profesor jubilado. Colaborador de El Viejo Topo, rebelión y Papeles de relaciones ecosociales.

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