Sorpresas… que a nadie sorprenden (I.2)

[Crónicas sabatinas] ¡Por nuestro apoyo mutuo, por nuestra solidaridad! ¡Por nuestra fraternidad!
Sorpresas… que a nadie sorprenden (I.2)

II. De amigos/as y compañeros/as (3)

9. Del profesor jubilado Angel Martínez Ciriano (Barcelona, 15 de junio de 2020):
Hace unos días, el amigo Salva nos comunicaba su emoción al escuchar en la SER una entrevista de Àngels Barceló a Íñigo Errejón y a su padre, torturado por ‘Billy El Niño’.
No había tenido la oportunidad de verla ni escucharla y me la acaba de mandar un amigo. He de confesar que a mí también me ha emocionado y tocado.
Todos somos resultado de complejas y singulares historias personales y eso hace que las mismas palabras resuenen de manera diferente en cada uno de nosotros y nos evoquen recuerdos, reacciones, sentimientos y emociones muy distintas. Es decir, escuchamos las mismas palabras pero -como diría un lacaniano- los significantes se desplazan.
Cuando la semana pasada le decía a este mismo amigo que me ha enviado el enlace de la entrevista ignorar el porqué ahora, seis años después de la publicación del libro Desenterrar las palabras, le dedicaban ‘La Contra’ de La Vanguardia a Clara, la entrevista a los ‘Errejones’ pone en evidencia que hay muchas palabras todavía por desenterrar. Y, por supuesto, muchos cuerpos.
Dejo aquí el enlace para quien tenga interés en verla y escucharla.
https://cadenaser.com/programa/2020/06/12/hoy_por_hoy/1591938551_251736.html?fbclid=IwAR0GhQK7FcSGAZFpUHtLNhKr8ggEznXHP1O60hWRd68d-xvDLrTL9QLHjqM

Del 16 de junio:
La verdad es que no la he vuelto a ver y apenas la recuerdo, pero sí el título, que es lo que inmediatamente me vino a la cabeza cuando leí la pregunta de L.C.
Lo que decís del paso del tiempo, pasa con bastantes películas y -os aseguro- no solo con películas.
Respecto a ‘La vida de Brian’, a mí no me entusiasmó ni en su momento de mayor gloria. Lo que me resulta sorprendente es que a gente relativamente joven, que no vivió esas experiencias parodiadas por la película, les guste. Mi experiencia personal, cuando hace años la pasé (y no una vez solo) a alumnos de 3° del antiguo BUP (16/17 años), fue de fracaso total, a pesar de las explicaciones previas y de mi esfuerzo por su contextualización. Y entendía su aburrimiento, pues creo que es una película de un momento y una generación muy determinados.
El mismo fracaso que volví a vivir años después cuando, ya con la ESO, me llenaron un curso con la mayoría de alumnos chinos con enormes problemas lingüísticos (ya se sabe la política de algunas direcciones sobre qué hacer con alumnos con problemas de aprendizaje o lingüísticos: ¡a Cultura Clásica!, que ahí se las apañarán; total, no son muchos, ¡y para lo que sirve!) y les pasaba películas del ‘peplum’, pues que les sonaba a romanos, es decir, exactamente lo que a nosotros nos pasa cuando decimos que algo nos suena a chino. Fracaso absoluto.

10. Del historiador José Luis Martín Ramos (Barcelona, 12 de junio de 2020):
De entrada lamentaría que decidieras no volver a participar en el foro; no es tan monolítico y entre nosotros hay posiciones diversas sobre muchas cosas, y matices importantes. Yo he discutido contigo, y con otros, pero mi discrepancia nunca ha impedido que tus aportaciones y la discusión en sí misma no haya sido positiva. Si sigues, al ritmo que sea, me alegraré; si no, me sabrá mal, y sobre todo por ese argumento del tiempo mal empleado. Piénsalo dos veces y veras que no es un buen argumento.
Respecto al texto de Paco FB, para interpretarlo -como siempre- tendría que verlo completo y conocer su contexto. Dicho así pocos años después yo escribí un texto semejante en un pequeño libro del PSC sobre la cuestión nacional, que fue preparando la aproximación a ERC; escribí dos cosas, que la respuesta que se daba por parte del PSOE de que el derecho de autodeterminación se ejercía en cada elección general era una respuesta tramposa, y que para el conflicto territorial la única solución para la izquierda, y en la perspectiva de la democracia -siempre en construcción, como toda forma política y de estado- era la federal.
Ahora mantengo los dos argumentos, pero no hablaría sin más del derecho de autodeterminación como derecho democrático, implícitamente universal, ni a la vista de la situación política de este siglo XXI ni en la perspectiva de la experiencia acumulada por el movimiento de emancipación social que nos es común. No puedo decir qué estaría diciendo hoy Paco Fernández.
No puede caerse en el error, que Lenin recriminaba a Rosa Luxemburg cuando ésta hacía una negación también universal de ese derecho, de considerarlo fuera del momento histórico y el presente político en el que vivimos. No repetiré el rollo. La cuestión no es solo el reconocimiento -el reconocimiento, insisto- sino el por qué, el cómo y el cuándo del ejercicio de ese derecho. El pensamiento y la propuesta de Lenin -que es a lo que referíamos cuando en la izquierda hablamos de ese derecho, obviamente no nos estamos refiriendo a la versión wilsoniana- era más compleja y sofisticada que la de se deriva de la repetición de una fórmula-consigna, que desde la segunda mitad de los años veinte del siglo pasado, fue adoptada por la dirección de la Internacional Comunista separándola de toda la elaboración y la práctica de Lenin; sólo se la mantuvo con un desarrollo más amplio en el mundo colonial. Con consecuencias curiosas, por no decir chuscas: ¿por qué se reclamó para Cataluña el País Vasco y Galicia y no para Canarias? ¿Por qué en Francia se reclamó para Alsacia-Lorena y se rechazó para Bretaña y Córcega? ¿Y por qué se abandonó esa reivindicación para Alsacia-Lorena a partir del Frente Popular? ¿Por qué el PC Italiano no se lo planteó como fórmula para Cerdeña, Sicilia? ¿Qué posición concreta tuvo sobre los territorios anexados tras la Primera Guerra Mundial? ? ¿Por qué el PCGB, aún reconociendo que el País Gales y Escocia eran naciones, no llegó a desarrollar la propuesta autodeterminista para ambas?
Voy acabando, perdona la extensión, pero a mí si me interesa dialogar/debatir/discutir contigo. La democracia, y derechos democráticos como el de la autodeterminación y otros, es un estado y son formas políticas de estado; recordemos todo lo que se ha escrito en el pensamiento marxista sobre la naturaleza del derecho. O simplemente, no obviemos que también un estado democrático y el ejercicio de un derecho democrático puede tener -tiene muchas veces- una componente de opresión de la mayoría sobre la o las minorías. No es la democracia, menos la democracia política por amplísima que sea, el triunfo de los movimientos de emancipación, sino la igualdad. De manera que desde la igualdad y la emancipación nuestro deber es considerar, también en el terreno de las relaciones entre pueblos/naciones, los peligros de un ejercicio opresivo de la mayoría y de la desconsideración de la minoría. Ese punto es uno de los que marca el cómo y el cuándo. ¿El por qué? La razón principal para el reconocimiento de ese derecho era -hasta su conversión en mera consigna- una razón pedagógica, que los trabajadores de las naciones opresoras -o simplemente mayoritarias- reconocieran plenamente el derecho a la igualdad de los otros pueblos/naciones y que los trabajadores de éstos defendieran, sin restricciones de ninguna clase, la unidad de intereses, organizativa y política de todos los que compartían un estado -autocrático o democrático- y postularan, de manera congruente. ¿Cuál es posición política y pedagógica que la izquierda emancipadora ha de defender en Cataluña?
Última: la explicación de por qué no está ese principio en la constitución de 1979 no es solo porque los militares presionaran para que no estuviese; era una presión fácil, solo estaba a su favor el PNV y el PCE-PSUC, no lo estaba ni UCD, ni el PSOE, ni obviamente Alianza Popular; y no formaba ni forma parte de ninguna constitución de un estado importante, ni siquiera en la del Canadá.
A mí también me ocupa tiempo este tipo de discusión. Quizás, seguro que yo tengo más tiempo «libre» que tú; pero no nos niegues, por pequeño que sea, algo de tu tiempo para seguir intercambiando ideas y argumentos.
[Texto de FFB: «Se ha dicho muchas veces pero tal vez no se ha sabido explicar con la paciencia adecuada a la ciudadanía de las distintas nacionalidades del estado: el derecho a la autodeterminación de los pueblos no es un anacronismo en esta Europa, en este mundo; es un derecho democrático básico en una democracia en construcción (y no habría que tener miedo a decir que ésta, como las demás, es todavía una “democracia en construcción”). El hecho de que este derecho no figure en la Constitución es la consecuencia histórica de un contexto determinado por la presión, en 1977, del ejército español. No sólo del ejército, ciertamente, pero sobre todo de él. Esto es algo que toda persona de izquierdas tiene que reconocer. Por otra parte, los crímenes que hayan podido ser cometidos en nombre de la defensa de la autodeterminación en el Estado español no invalida ese derecho democrático. Todo comunista, socialista, anarquista, cristiano rojo o liberal autocrítico debería saber esto, pues es el mismo principio moral que justifica la existencia de tales ideologías como movimientos de emancipación todavía después de los horrores de la Inquisición en el siglo XVI, del terror revolucionario en Francia, de la represión de la Comunne de París, del estalinismo y de los excesos de la “acción directa” a la Netchaiev.»]

Del 13 de junio de 2020:
Esa argumentación, ventajista duela o no a los espartanos, es una acusación light de prevaricación. Si no tenemos documentación precisa, la única verdad no inventada, no hipotética es que el 7 de marzo el gobierno no tenía la información pertinente para prohibir todo lo que se tenía que haber prohibido: manifestaciones, partidos de fútbol, básket, balonmano, asambleas, misas, etc. Prohibir todo eso habría provocado una reacción social, ante la que en ese momento no se tenían instrumentos para frenarlas. Que la autora no fuera, fue un acto personal de prudencia, no de conocimiento. Que Simon dijera a sus hijos que fuesen no fue un acto de irresponsabilidad y alevosía paternal, sino un acto de desconocimiento. ?Cuesta tanto reconocer ese desconocimiento?

Del 15 de junio:
¡Cómo le gusta estar en el escaparate [Josep Ramoneda]! Eso que dice es una tontería. Se ha suspendido el el ejercicio de la “libertad de movimientos”, que se tendría que explicar qué es eso, pero no se ha “cercenado” ninguna libertad

Del mismo día:
Eso también es una tontería [cercenar las libertades = centralizar el mando en el gobierno]. No se ha recortado nada y la prueba es que todo se devuelve. En todo caso se han suspendido temporalmente, mediante ratificaciones parlamentarias quincenales, el ejercicio de la libertad de movimientos. Decir que la centralización es un recorte de libertades es un prejuicio ideológico y una frivolidad en la situación que estamos viviendo. Supongo que también dirá que el Gobierno de la Gene cercenó libertades con el aislamiento de Igualada.
Por qué no habla de los ERTEs o el recorte de la libertad de despido en tiempos de la pandemia

11. Del profesor Alberto Iglesias Diéguez (Santiago de Compostela, 16 de junio):
Me parecen muy buenas todas las reflexiones que estáis aportando en este debate. Me gustaría añadir un par de cosas:
– las razas no son entidades biológicas objetivas; son clasificaciones artificiales -e históricamente determinadas: a nadie se le debería escapar que la clasificación en razas negra, amarilla y blanca obedece a los tres hijos de Noé que casualmente coinciden con la geografía colonial del siglo XIX-XXI (los blancos son la raza superior, los colonizadores, y los negros y los amarillos las razas inferiores, los colonizados- de una comunidad de iguales, que es lo que somos la humanidad actual; no es posible encontrar ningún argumento científico que sirva para justificar su existencia;
– como escribe Rafael Rodríguez Cruz, la Constitución usamericana es racista porque sus promotores eran racistas: «todos los hombres nacen libres e iguales» y eso lo decía un señor -Jefferson-, propietario de más de 500 esclavos en la plantación de Monticello (Virginia); los negros no eran humanos…, eran infrahumanos!!! Hitler no nació de la nada; la Europa de Gobineau, Drumont, Vaucher de Lapougue, Chamberlain…, fue un hervidero de raciólogos -mis primeros libros de Antropología (los que tuve que estudiar: Beals, Vallois…), eran fundamentalmente raciológicos; llegué a estudiar hasta 50 razas en Europa!!! -las propuso el honorable y respetable Coon, no Hitler-, autores que hoy nos parecen muy respetables: Mayr, Cavalli-Sforza…, establecieron clasificaciones raciológicas en los años 60/70; durante muchos años, cuando hablar de razas ya no tenía mucho sentido, antropólogos como Valls afirmaban que el concepto se tenía que mantener para grupos sin ningún contacto con el resto de la humanidad…
– me perdí en digresiones…
– volviendo a una de las ideas más sugerentes del texto: la Constitución usamericana es racista… pero, pensadlo bien, la mayoría de las declaraciones universales que constituyen la base de nuestro derecho internacional no condenan la existencia de razas hasta el año 1978:
– la Carta fundacional de la ONU (1945), la Declaración Universal de los DDHH (1948): ‘todos los seres humanos libres e iguales tiene los mismos derechos, sin distinción de raza…’, pero no condena el concepto de raza!!!
Solo en 1963 la Declaración de la ONU sobre la eliminación de todas las formas de discriminación racial, se dice, por primera vez, que ‘toda doctrina basada en la diferenciación racial es científicamente falsa, moralmente condenable y socialmente injusta y peligrosa’.
Pero la primera condena firme del racismo y, sobre tod, del uso y abuso del concepto de raza es de 1978, en la Declaración -de la Unesco!!!-, sobre la raza y los prejuicios raciales.
Con todo, aun en el año 2001 en la Sudáfrica de Nelson Mandela, hubo de prolongar las negociaciones durante 9 días para alcanzar una Declaración y un Programa de Acción contra el racismo, la discriminación racial, la xenofobia y las formas conexas de intolerancia que 20 años después… todavía no se implementó.
El racismo está incrustado en nuestro pensamiento… El problema, muchas veces, condenamos el racismo desde posturas que no comprometen el significado del concepto raza: es la idea de somos iguales porque tenemos los mismos derechos o somos iguales porque nos creó un mismo dios… No, somos iguales por naturaleza; la diversidad humana, en tanto que es la garantía de nuestra existencia y de nuestra supervivencia como especie, es la condición de nuestra igualdad. Lo decía hace años un lema: somos iguales en la diferencia.
En fin, gracias por aguantar el rollo!!! Espero que ayude en algo.

Autor: admin

Profesor jubilado. Colaborador de El Viejo Topo y Papeles de relaciones ecosociales.

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