Miscelánea 16/04/2024

Del compañero y miembro de Espai Marx, Carlos Valmaseda.
1. Un año de guerra en Sudán (II)
2. Un año de guerra en Sudán (I)
3. Conversación Irán-EEUU-Israel.
4. Escobar y Hudson.
5. De la paciencia estratégica a la disuasión.
6. EEUU avanza.
7. Resumen de la guerra en Palestina, 15 de abril.
8. Debilidad israelí.
9. Victoria iraní (con observación de José Luis Martín Ramos, Antonio Navas y Joaquín Miras).

1. Un año de guerra en Sudán (II)

Segundo artículo del día sobre Sudán. En este caso, una introducción a los orígenes de la guerra y la situación actual.

https://www.elsaltodiario.com/

Sudán, la guerra del futuro que aplastó la revolución

La confrontación entre el ejército y las milicias en Sudán implica una guerra contra la población que se levantó por la democracia y ahora lucha por su supervivencia.

Sarah Babiker 15 abr 2024

La población de Khartoum se despertó con sonidos de bombardeos y tiroteos entre el ejército y las milicias de las FAR. En menos de unas horas, el tiroteo se produjo en diferentes zonas de Jartum y se intensificó con ataques aéreos”. Así reflejaba el dibujante sudanés Khalid Albaih el inicio de la guerra en Sudán el 15 de abril de 2023 en su cuenta de Instagram. Al breve texto le acompañaba una viñeta del autor: dos rivales hipermusculados se encaraban, exhibiendo su fuerza. En medio, un joven escuálido y desnudo les observa. Solo puede mirar. Los forzudos tienen la cara visible de las dos facciones que se disputan el poder en el país: el general Abdelfatah al Burhan, al frente de las Fuerzas Armadas de Sudán (FAS) y líder del Consejo Soberano de Sudán, y su antiguo aliado, el general Mohamed Hamdan Dagalo —más conocido como Hemedti—, entonces vicepresidente del Consejo Militar de Transición y líder de las Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR).

La guerra llevaba tiempo fraguándose. La toma del aeropuerto, el palacio presidencial y la televisión por parte de las FAR durante aquella jornada de abril era el desenlace de un choque respecto a la integración de estas milicias en el ejército nacional, un proceso que Al Burhan esperaba concretar en dos años, mientras Hemedti aspiraba a contar con 10 o 15 años para la disolución de su milicia. Este era el principal escollo de un acuerdo firmado en diciembre de 2022 con el que se pretendía retomar cierta entente entre militares y civiles para continuar el proceso democrático truncado con el golpe de Estado de octubre de 2021. Reticentes a su disolución, con el control de las comunicaciones con el extranjero, la sede del poder ejecutivo y los medios de comunicación estatales, las fuerzas de Hemedti mostraban su músculo y se iniciaba un camino del que nadie ha encontrado aún la senda de regreso: la guerra entre las fuerzas armadas sudanesas y las fuerzas de apoyo rápido es, sobre todo, una guerra contra el pueblo sudanés y sus anhelos de democracia.

Tras el estallido de este conflicto, la población se ha convertido en víctima. Sufren la falta de alimentos y el aumento de las enfermedades, mientras que miembros de las FAR han irrumpido en diferentes ciudades del país, incluida la capital, Jartum. Atacan, saquean y matan a la gente dentro de sus casas”, resumía Omayma Elmardi, integrante de la Marcha Mundial de las Mujeres en Sudán, en un artículo en la revista feminista Capire. El ejército contestaba a las FAR bombardeando con su fuerza aérea. “Los ejércitos beligerantes de Sudán están mostrando un temerario desprecio por las vidas civiles al utilizar armas imprecisas en zonas urbanas pobladas”, denunciaba Mohamed Osman, investigador sudanés de Human Rights Watch, en un informe de la organización publicado semanas después del inicio de la guerra.

La capital se hacía así escenario de lo que llevaba décadas pasando en la periferia en los muchos años de guerra que ha vivido Sudán desde su independencia en 1956. Las mismas calles tomadas por la gente en diciembre de 2018, cuando lograron la caída definitiva de Al Bashir el 11 de abril de 2019 y sostuvieron el pulso con los militares avanzando hacia el inicio de una transición democrática, se llenaban de tanques, milicianos y cadáveres. Desde entonces, la guerra se ha extendido al resto del territorio:

A un año de la guerra, según recogía el 14 de abril la misma agencia de Naciones Unidas, son 25 millones de personas, de los que 14 millones son niños y niñas, las que necesitan ayuda humanitaria para sobrevivir: es decir, prácticamente la mitad e la población del país. Más de un tercio — 17.7 millones de personas— enfrentan inseguridad alimentaria grave— con 4,9 millones al borde de la inanición. Por otro lado, 8,6 millones, han tenido que dejar sus hogares en el último año, para refugiarse en otras áreas en el país o en los estados vecinos. Con estas cifras, Sudán representa la mayor crisis de población desplazada del mundo.

Combatientes sin reglas

Desde el inicio del conflicto son múltiples los medios de comunicación que hablan de una guerra civil, algo que activistas como la defensora de derechos humanos Enass Muzamel han negado desde el principio, recordando que los contendientes responden a sus propios intereses. Y es que, aunque una vez estallada la guerra, los medios internacionales se afanaban por explicar quiénes eran estos dos actores de un país habitualmente fuera de foco, para los sudaneses ambos contendientes son sobradamente conocidos, los han padecido durante décadas: al ejército que lleva casi desde la independencia manejando el destino del país, y a las FAR, conocidos previamente como Janjaweed, grupo armado que ya mostrara sus brutales métodos en Darfur en la primera década de los 2000, contra los manifestantes democráticos en la capital, o durante la guerra de Yemen. Un informe de Naciones Unidas documentaba vulneraciones de los derechos humanos por parte de ambos actores, algunos de ellos podrían ser considerados crímenes de guerra.

Ninguna de las dos partes está cerca de imponerse: tras hacerse con Jartum, las FAR tomaban la iniciativa los primeros meses de la contienda haciéndose con la mayoría de Darfur, región de la que proviene esta fuerza paramilitar y donde se encuentran las minas de oro que la alimentan financieramente. El ejército, por su parte, establecía su base de operaciones al Este, en Port Sudán. Aun haciéndose con gran parte de Darfur sin resistencia, a casi un año de que empezará la guerra los de Hemedti no han conseguido tomar la capital administrativa de Darfur Norte, Al Fasher, donde se concentran las fuerzas rebeldes contra las que lucharon a principios de los años 2000 en alianza con el régimen de Al Bashir. Así, si bien las FAR se han beneficiado de la debilidad del ejército en Darfur, tienen que plantar cara a la población, que no olvida su pasado genocida en la región, llegando a aliarse algunos de sus líderes con los militares.

Lo mismo sucede en Al Gezira, estado que las milicias de Hemedti tomaron el pasado diciembre, una región que, además de ser el principal granero del país, acogía a cientos de miles de refugiados provenientes de otras zonas de guerra como Jartum, especialmente en su capital, Wad El Madani. La toma de esta región supuso un varapalo para el ejército sudanés, pues evidenciaba su incapacidad de proteger a la población. La situación ha paralizado los cultivos, hecho que, según denunciaba en marzo Naciones Unidas, contribuye a la hambruna que amenaza el país, siendo casi cinco millones las personas en riesgo de inanición, en lo que podría ser la mayor crisis alimentaria del mundo, tal como alertaban en marzo las cabeceras internacionales. Ambos bandos han sido señalados recientemente por condenar al hambre a las poblaciones afectadas por la guerra impidiendo la entrada de ayuda. En marzo, un informe del Proyecto de Datos de Eventos y Ubicación de Conflictos Armados (ACLED) mostraba un descenso de las batallas entre los contendientes de la guerra y un notable incremento de los ataques contra civiles: Kordofán —sito entre Darfur y Jartum—, la capital y Gezirah eran escenarios de este tipo de violencia. Mientras, las FAS, que han fijado su base de operaciones en Port Sudán, al este, controlan además el centro del territorio. El ejército retomaba el pasado marzo posiciones en Jartum, entrando en una de las tres ciudades que componen la capital, Ondurman, y penetrando en Bahri. La recuperación de las instalaciones de televisión supuso una victoria simbólica para unas tropas cuestionadas por su debilidad ante las FAR. El ejército refería encontrar entre las personas detenidas en la operación a mercenarios chadianos y de Sudán del Sur, reclutados por las FAR.

El fantasma de una resolución a la libia ha estado planeando sobre el país desde los primeros días de la guerra: la posibilidad de que Hemedti —como su aliado Khalifa Haftar, que domina el este del país vecino con el apoyo de los Emiratos Árabes Unidos— pretenda gobernar el oeste del país con el apoyo del mismo estado. Para ello, las milicias deberían ser capaces de suplir las necesidades de las poblaciones en las zonas en las que están presentes, aliarse con milicias y grupos rebeldes, y ser capaces de sancionar los crímenes cometidos por sus efectivos, algo que, según explicaba el analista sudanés Muhammad Torshin en el medio The New Arab, no parece probable: “No es fácil para Hemedti copiar el modelo del general Haftar. La visión final de todas las partes aún no ha cristalizado del todo, por lo que la guerra en Sudán continuará durante mucho tiempo”, pronosticaba.

Mientras el país se fragmenta y las armas circulan, la economía entra en quiebra: todos los sectores productivos están bloqueados y la moneda ha sufrido una devaluación severa, mientras que el PIB enfrenta una contracción del 40%, revelaba el economista Abdul-Khaliq Mahjoub a la agencia de noticias china Xinhua. La drástica reducción de las cosechas, el alza de los precios de los alimentos, la caída de las exportaciones, el aumento del desempleo y la inflación componen un paisaje aciago de indicadores que dibujan una gran crisis económica. 

Una guerra nutrida desde afuera

Europa, cómplice de las FAR.

En 2014, solo seis años después de que los janjaweed y Omar al Bashir fueran denunciados ante la Corte Penal Internacional por el genocidio en Darfur, la Europa fortaleza impulsaba el Proceso de Jartum para abordar la ruta migratoria procedente del Cuerno de África. Este acuerdo unió a los 28 miembros de la UE con los mandatarios de Eritrea, Etiopía, Somalia, Sudán del Sur, Sudán, Djibouti, Kenia, Egipto y Túnez, que en noviembre de ese mismo año firmaron un acuerdo en Roma para cooperar contra la “trata de seres humanos y el tráfico ilegal de migrantes” en la región. Así, las FAR, que desde 2013 se ocupaban de la seguridad personal del entonces presidente sudanés, fueron encargadas en 2015 de vigilar las fronteras para impedir el movimiento de personas. Hemedti, entendiendo el juego, empezaría a anunciar públicamente el número de migrantes detenidos. Migrantes que han descrito cómo eran secuestrados y entregados a otras redes de tráfico a cambio de dinero. Los casos de maltrato y violencia contra migrantes por parte de Sudán han sido señalados múltiples veces por organizaciones de la sociedad civil. En 2019, cuando las milicias de Hemedti jugaron un papel central en la represión de las protestas civiles que demandaban un gobierno democrático, se denunció que las FAR usaron equipos de vigilancia financiados por la Unión Europea para el control de fronteras contra los manifestantes. Tras el asesinando de 186 personas en la sentada pacífica del 3 de junio, la UE congeló finalmente el fondo.

Un año después del inicio de la guerra, hoy 15 de abril de 2024, se celebra una conferencia en París, impulsada por Francia, Alemania, y la Unión Europea, con el objetivo de apoyar las iniciativas regionales e internacionales de paz, una encuentro internacional al que no ha acudido ninguna representación oficial de Sudán. El incremento de ayuda humanitaria es otro de los propósitos anunciados por los convocantes de la Conferencia.

Si la paz parece lejana es también porque múltiples agendas externas chocan en el país. El escenario sudanés pone en evidencia las garras neocoloniales de los Emiratos Árabes Unidos (EAU) en África, el cuarto inversor en el continente que, a través de la apuesta por controlar los puertos de las costas africanas y establecer lazos comerciales, ha ido cultivando importantes relaciones militares y de defensa en la región. Este pequeño Estado es el aliado principal de Hemedti, que le suministra oro o milicianos para apoyar su agenda en la región, y del que recibe armamento a través de las fronteras de Libia o la República Centroafricana, países donde los Emiratos tienen influencia, como documentaba un extenso reportaje del medio Middle East Eye el pasado enero. La apuesta de los EAU por Hemedti incluyó el plan de modernizar su imagen y la de las milicias a su mando: ya en 2019 facilitarían un contrato con la agencia canadiense Dickens and Madson, dirigida por un ex espía israelí. Los Emiratos son, además, artífices del reclutamiento de jóvenes sudaneses por parte de una compañía de seguridad emiratí Black Shield, con el fin de enviarles a luchar del lado de este líder en su pulso por el poder en el país vecino, hecho por el que algunos reclutas denunciaron posteriormente al país. Si bien Al Burhan se había mostrado inicialmente reticente a señalar públicamente a los Emiratos Árabes por su apoyo a sus oponentes, cuando en diciembre las FAR tomaron el estado de Al Gezira, el ejército alzó finalmente la voz, expulsando a 15 de sus diplomáticos del país.

Por otro lado, el grupo paramilitar Wagner —ahora reconvertido en African Corps, presente en Sudán desde 2017— también forma parte de este intercambio de armas por oro. Wagner llega a Sudán para proteger los intereses de M-Invest, la empresa de su líder, el recientemente fallecido Yevgueni Preghozin, encargada tanto de hacer prospecciones como de explotar minas de oro. En 2019, mercenarios de este grupo contribuyeron al control de los manifestantes en apoyo al ejército. Progresivamente, el grupo se alió con Hemedti, un apoyo que se estrecharía tras el golpe militar de 2021 que acabó con la transición democrática. El oro sudanés contribuye a financiar la guerra contra Ucrania al tiempo que ayuda a una economía rusa sujeta a sanciones por parte de la comunidad internacional. Además, Rusia cuenta con Hemedti para facilitar la implantación de una base militar rusa en el país. Para contrarrestar la presencia rusa en el país, Ucrania habría enviado soldados a combatir contra miembros de Wagner incrustados en las FAR, según documentaba el periódico ucranaino Kyiv Post en noviembre, abriendo un nuevo frente internacional en el conflicto.

Pero los intereses extranjeros en Sudán van más allá de lo económico. Tanto los Emiratos como Arabia Saudí han compartido una agenda en la región: torpedear cualquier intento de democratización, pues esto supondría un cuestionamiento frontal a sus respectivos regímenes. En 2011 la primavera árabe puso nerviosas a las dinastías gobernantes del Golfo, cuyas políticas conservadoras chocaban con una calle que exigía un cambio, por lo que apostaron por la represión de las revueltas, no solo en sus propios territorios, sino también en Bahrein, Omán o Egipto. De hecho, Abdel Fattah al-Sisi es uno de los apoyos fundamentales de Al Burhan en el descarrilamiento del proceso democrático sudanés. La entente antidemocrática de la región es, además, aliada de Estados Unidos e Israel, y forzó el inicio del proceso para la entrada de Sudán en los acuerdos de Abraham en 2020 a pesar del consenso antisionista de la población sudanesa. Al inicio de 2023, el país, con los militares al frente, anunciaba su compromiso para concluir ese mismo año el proceso de normalización de las relaciones con Israel, Estado que apuesta por gobiernos militares que garanticen buenas relaciones bilaterales. Acercarse al Estado hebreo permitía a Sudán salir de la lista de países que financian el terrorismo, consiguiendo el fin de las sanciones economicas. Pero también facilitaba la expulsión a Sudán de refugiados sudaneses y etíopes que no eran bienvenidos en el Estado sionista.

Tres inviernos para una misma primavera 

Una diáspora agotada

Por qué no tienes ninguna idea sobre la guerra que está teniendo lugar estos días en Sudán. ¿Es un apagón de medios deliberado?¿Es una conspiración contra nosotros, los africanos, porque nuestros ojos no son almendrados, o nuestras guerras no son lo suficientemente emocionantes para crear noticias atractivas?”, preguntaba el comunicador sudanés Amjad Alnour en un vídeo publicado en diciembre del año pasado, antes de internarse en una comparación entre el genocidio en Gaza y la guerra que arrasa Sudán desde hace un año. A pesar de las diferencias de escala, este periodista de Al Jazeera reflexionaba cómo en ciudades como Jartum las milicias colonizan las calles, se meten en los domicilios y arrasan con todo, cometen actos de violencia sexual, y se emplean en la limpieza étnica de quienes no comparten su origen. En su post usaba la etiqueta: #KeepEyesOnSudan: la diáspora sudanesa se desespera para que la comunidad internacional atienda a una guerra que amenaza con causar la mayor emergencia de hambre en el mundo. “Han sido once meses de guerra en Sudan. Once meses de violencia y devastación. Once meses de desplazamiento y destrucción. Once meses de familias separadas y hogares perdidos. Once meses en los que hemos gritado al mundo, solo para ser etiquetados como ‘olvidados’. Nosotros no olvidaremos”. El mensaje acompaña a otro vídeo donde varias personas explican lo que sucede en el país. Se estima que unos 4,5 millones de sudaneses viven en el extranjero. La diáspora, muy activa durante los años de la revolución, no se limita a denunciar la situación en el país o señalar las injerencias extranjeras —con manifestaciones ante embajadas de los Emiratos Árabes Unidos— sino que supone uno de los principales cauces para hacer llegar la ayuda humanitaria a la población. Iniciativas autogestionadas como Emergency Response Room ponen en contacto a gente en el exterior y otros en terreno, que recogen pedidos de ayuda. Las interrupciones en las comunicaciones dificultan enormemente su labor, al imposibilitar las transferencias de dinero a través de apliaciones, una de las formas en las que canalizan la ayuda.

En su guerra contra el pueblo sudanés, los militares y las milicias han apuntado contra un mismo objetivo: los comités revolucionarios de resistencia, agrupaciones locales que, desde diciembre de 2018, fueron las encargadas de coordinar las movilizaciones civiles que presionaron hasta lograr primero la destitución de Omar Al Bashir, y después, a pesar de las traiciones del ejército y la salvaje represión orquestada por las FAR —con la masacre del 3 de junio de 2019—, la transición democrática en el país. También estuvieron al frente de la respuesta contra el golpe militar que acabó con el proceso de transición democrática en octubre de 2021.

Cinco años después de la revolución, con el estallido de la guerra, los comités constituyen redes de apoyo mutuo que, desde el territorio, intentan cubrir las crecientes necesidades de la población mientras denuncian las vulneraciones de derechos humanos cometidas por ambos bandos. Mientras las FAR detienen y atacan a integrantes de estos grupos, el ejército los prohibía el pasado enero.

Atacados por las milicias y perseguidos por el ejército, ante los intentos de diversas coaliciones de partidos y organizaciones para llegar a un acuerdo con los actores enfrentados que permita acercarse al final de la guerra, la sociedad civil desconfía de soluciones en falso: “Tenemos que respaldar lo que la población sudanesa pide: ‘que no haya injerencias extranjeras y que los militares vuelvan a los cuarteles’”, explicaba la activista e investigadora Mahder Habtemariam Serekberhan, especializada en el movimiento prodemocracia, en el medio All Africa. En este mismo artículo, un miembro del comité de resistencia de Burri, barrio de Jartum, daba cuenta de lo difícil que es seguir defendiendo la democracia en medio de la guerra e interpelaba a “los miembros honorables de las fuerzas armadas para insurgir contra sus líderes”, ante un horizonte en el que ninguno de los contendientes parecen abiertos a acabar con el conflicto.

Sudán como sombrío oráculo

En los cinco años que median entre su histórica revolución y su caída en una guerra que, de momento, parece irresoluble, Sudán ha mostrado cómo las élites locales, las potencias extranjeras, los intereses comerciales, las políticas migratorias europeas, la creciente privatización de los ejércitos o la agenda sionista dibujan escenarios geopolíticos frente a los que choca cualquier aspiración democrática, al tiempo que se dinamitan las instituciones estatales, creando territorios de sacrifico, inhabitables e ingobernables durante décadas. Ciudades arrasadas, hambruna estructural y gobierno de las milicias parece ser el único escenario previsto a corto plazo en un Estado que en 2019 despertó admiración por la perseverancia de su población para poner fin al régimen de Al Bashir, tras tres décadas en el gobierno, e imponer a través de la resistencia pacífica un gobierno democrático.

De momento, la guerra en Sudán afecta en grados diversos a los Estados que conforman toda la región: el Cuerno de África, el Sahel, el Norte de África y el Mar Rojo, al tiempo que estimula la expansión de armas, explicaba un informe del International Crisis Group del pasado enero. No son solo las milicias de Hemedti, hiperarmadas por los Emiratos y Rusia; el ejército cada vez es más dependiente de grupos paramilitares, mientras elementos del régimen de Al Bashir van cobrando más influencia. Al Burhan, además, ha emprendido una campaña para armar a la población. Mientras, los enfrentamientos han provocado enormes movimientos de civiles en la región, así como una crisis en cadenas de suministro críticas. “Es un desastre, la infiltración continua de armas solo está empeorando la guerra. El hecho de que las armas fluyan mientras la ayuda humanitaria no lo hace lo dice todo”, explicaba Dalia Abdelmoniem, una analista política sudanesa a The New Arab.

Es la población civil la que tira de sus redes y estructuras desarrolladas durante los últimos años para paliar las necesidades del pueblo. En un comunicado firmado por un grupo de organizaciones humanitarias que interpelaba al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas para declarar un alto el fuego en Sudán, afirmaban: “Los civiles sudaneses han mostrado una fuerza extraordinaria. Han forjado redes locales de ayuda mutua, canalizando esfuerzos en la recolección de alimentos, dinero en efectivo y medicinas para ayudar a aquellos en extrema necesidad”. Está por ver si los comités de resistencia pueden resistir la atomización definitiva del país. Por ahora, lo que la situación en Sudán refleja es un horizonte de ecos distópicos que solo reserva desesperanza para quienes tanto lucharon por un cambio que una vez más les ha sido arrebatado.

Principales iniciativas para la negociación del conflicto

Espacio: Conversaciones en Jeddah, primera plataforma, activada en mayo de 2023. Las negociaciones se suspenden en octubre.

Lo apoyan: Arabia Saudí y Estados Unidos.

Obstáculos: Inactivo ante la incapacidad de llegar a un acuerdo. Estados Unidos quiere relanzar las conversaciones a partir de abril, pero su influencia sobre ambas partes es limitada. El pasado marzo, el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas aprobó una resolución exigiendo un alto al fuego que fue ignorada por los contendientes.

Espacio: Intergovernmental Authority on Development (IGAD), activa desde noviembre.

Lo apoyan: Unión Africana.Obstáculos: Liderado por Etiopía, en malas relaciones con los demás países, en particular Somalia. No cuenta con el respaldo de Egipto y Arabia Saudí. A pesar de que tanto Al Burham como Hemedti han afirmado estar abiertos a una resolución de alto el fuego a través del diálogo mediado por esta institución, el foro aún no ha conseguido reunir a ambos mandatarios.

Espacio: El Cairo.

Lo apoyan: Egipto, Hamdok, Arabia Saudí, Liga árabe. Obstáculos: Después de unos meses iniciales en los que las FAR tomaron la delantera frente a un ejército incapaz de defender sus posiciones, negándose a negociar en vista de su buen momento, ahora es el equilibrio el que se revierte, con el Ejército remontando y, por tanto, quizás más reticente a negociar. Por otro lado, elementos cercanos al régimen de Al Bashir estarían recuperando influencia en el ejército, siendo menos favorables a las negociaciones. 

Europa, cómplice de las FAR.

En 2014, solo seis años después de que los janjaweed y Omar al Bashir fueran denunciados ante la Corte Penal Internacional por el genocidio en Darfur, la Europa fortaleza impulsaba el Proceso de Jartum para abordar la ruta migratoria procedente del Cuerno de África. Este acuerdo unió a los 28 miembros de la UE con los mandatarios de Eritrea, Etiopía, Somalia, Sudán del Sur, Sudán, Djibouti, Kenia, Egipto y Túnez, que en noviembre de ese mismo año firmaron un acuerdo en Roma para cooperar contra la “trata de seres humanos y el tráfico ilegal de migrantes” en la región. Así, las FAR, que desde 2013 se ocupaban de la seguridad personal del entonces presidente sudanés, fueron encargadas en 2015 de vigilar las fronteras para impedir el movimiento de personas. Hemedti, entendiendo el juego, empezaría a anunciar públicamente el número de migrantes detenidos. Migrantes que han descrito cómo eran secuestrados y entregados a otras redes de tráfico a cambio de dinero. Los casos de maltrato y violencia contra migrantes por parte de Sudán han sido señalados múltiples veces por organizaciones de la sociedad civil. En 2019, cuando las milicias de Hemedti jugaron un papel central en la represión de las protestas civiles que demandaban un gobierno democrático, se denunció que las FAR usaron equipos de vigilancia financiados por la Unión Europea para el control de fronteras contra los manifestantes. Tras el asesinando de 186 personas en la sentada pacífica del 3 de junio, la UE congeló finalmente el fondo.

Una diáspora agotada

Por qué no tienes ninguna idea sobre la guerra que está teniendo lugar estos días en Sudán. ¿Es un apagón de medios deliberado?¿Es una conspiración contra nosotros, los africanos, porque nuestros ojos no son almendrados, o nuestras guerras no son lo suficientemente emocionantes para crear noticias atractivas?”, preguntaba el comunicador sudanés Amjad Alnour en un vídeo publicado en diciembre del año pasado, antes de internarse en una comparación entre el genocidio en Gaza y la guerra que arrasa Sudán desde hace un año. A pesar de las diferencias de escala, este periodista de Al Jazeera reflexionaba cómo en ciudades como Jartum las milicias colonizan las calles, se meten en los domicilios y arrasan con todo, cometen actos de violencia sexual, y se emplean en la limpieza étnica de quienes no comparten su origen. En su post usaba la etiqueta: #KeepEyesOnSudan: la diáspora sudanesa se desespera para que la comunidad internacional atienda a una guerra que amenaza con causar la mayor emergencia de hambre en el mundo. “Han sido once meses de guerra en Sudan. Once meses de violencia y devastación. Once meses de desplazamiento y destrucción. Once meses de familias separadas y hogares perdidos. Once meses en los que hemos gritado al mundo, solo para ser etiquetados como ‘olvidados’. Nosotros no olvidaremos”. El mensaje acompaña a otro vídeo donde varias personas explican lo que sucede en el país. Se estima que unos 4,5 millones de sudaneses viven en el extranjero. La diáspora, muy activa durante los años de la revolución, no se limita a denunciar la situación en el país o señalar las injerencias extranjeras —con manifestaciones ante embajadas de los Emiratos Árabes Unidos— sino que supone uno de los principales cauces para hacer llegar la ayuda humanitaria a la población. Iniciativas autogestionadas como Emergency Response Room ponen en contacto a gente en el exterior y otros en terreno, que recogen pedidos de ayuda. Las interrupciones en las comunicaciones dificultan enormemente su labor, al imposibilitar las transferencias de dinero a través de apliaciones, una de las formas en las que canalizan la ayuda.

2.Un año de guerra en Sudán (I)

Artículo de un dirigente del PC de Sudán a un año del inicio de la guerra entre el ejército y las RSF. Importante para ver quienes apoyan a cada uno de los contendientes. http://solidnet.org/article/

El PC sudanés, Sudán: Un año en guerra

15/4/24 Sudán: Un año en guerra

-A medida que se acerca el primer aniversario de la guerra, ésta continúa sin tregua y sin visos de solución. Cada día que pasa aumenta el sufrimiento del pueblo sudanés. En las últimas semanas se ha producido una notable escalada del conflicto, caracterizada por la adquisición por ambas partes de armamento más sofisticado de sus respectivos aliados.

La facción de Burhan ha reforzado su arsenal con drones avanzados procedentes de Irán, junto con nuevos tanques, artillería y helicópteros suministrados por Turquía. Las fuerzas especiales ucranianas están apoyando activamente al ejército en sus enfrentamientos contra las RSF (Fuerzas de Apoyo Rápido) y la PMC (Compañía Militar Privada) rusa Wagner.

Mientras tanto, la milicia RSF sigue recibiendo un importante apoyo militar de los EAU a través de Chad y la República Centroafricana. Sus filas se engrosan con reclutas de Malí, Níger y facciones leales al general Hafter en Libia.

-Esta abierta intervención militar extranjera está intensificando peligrosamente el conflicto, transformándolo en una guerra por delegación.

-Las repercusiones de esta guerra catastrófica han alcanzado niveles alarmantes. Según las agencias de la ONU, en febrero de 2024, entre 13.000 y 15.000 sudaneses han perdido la vida (sin contar las decenas de miles brutalmente asesinados en la provincia de Al Gezeria). El número de heridos desde abril de 2023 ha alcanzado casi los 100.000. No hay estadísticas disponibles sobre los que perecieron a causa de enfermedades como el cólera. Además, el ya frágil sistema sanitario se ha visto aún más debilitado, con más del 70% de los hospitales y clínicas destruidos. Para agravar la crisis, los médicos y el personal sanitario han sufrido malos tratos, detenciones y palizas, y algunos se han visto obligados a huir para salvar la vida. Es esencial tener en cuenta el hambre generalizada en las zonas de conflicto; los afortunados que tienen una comida al día se consideran afortunados.

– Más de 9,5 millones de personas se han visto desplazadas, buscando refugio en países vecinos o en el propio Sudán.

– La Media Luna Roja Sudanesa informó de que más de 4.000 mujeres jóvenes han sido víctimas de delitos sexuales violentos, con más de 170 casos de mujeres jóvenes tomadas como esclavas sexuales en la capital por la milicia RSF.

– El impacto económico de los robos violentos, la destrucción de fábricas y la confiscación de propiedades se estima en casi 7.000 millones de dólares estadounidenses.

-Es evidente que la milicia RSF tiene una gran responsabilidad en la mayoría de los crímenes, especialmente en los asesinatos en masa y la violencia sexual. Además, el ejército regular y las milicias afiliadas a los Hermanos Musulmanes también han cometido su parte de atrocidades. Estos crímenes, reconocidos por organismos de la ONU y organizaciones de derechos humanos, abarcan actos clasificados como crímenes contra la humanidad, crímenes de guerra y genocidio.

-Dadas las circunstancias expuestas, es difícil prever un rápido alto el fuego o un periodo de calma en un futuro próximo. Tanto más cuanto que la comunidad internacional, incluidas la ONU, la UE y la UA, parecen indecisas o incapaces de negociar una tregua. Es importante recordar que tanto las fuerzas internacionales como las regionales no estaban preparadas inicialmente para apoyar la Revolución de diciembre de 2018. En su lugar, perseguían la Hoja de Ruta de la UA, que pretendía integrar parte del régimen de Al-Bashir y ampliar su base social incorporando a los partidos políticos de derechas a los acuerdos de reparto de poder. Sin embargo, las masas sudanesas sorprendieron a todos y obligaron a cambiar de planes.

-Además, a medida que los dos bandos beligerantes persisten en su conflicto aparentemente imposible de ganar, recurren cada vez más a reclutas extranjeros. Algunos se alistan como mercenarios para la RSF, mientras que los terroristas islamistas se alinean con el ejército.

-La catastrófica guerra, aunque cualquiera de los bandos la pregone como una «victoria», no hará sino exacerbar e intensificar el sufrimiento de nuestro pueblo, llevando en última instancia al país a convertirse en un Estado fallido. Un año después de iniciado el conflicto, es evidente que ninguna de las partes ha logrado sus objetivos declarados. Las iniciativas internacionales y regionales carecen de una visión, un plan o una estructura claros para lograr un alto el fuego y establecer una paz duradera.

Los anteriores intentos de los actores internacionales y regionales de mediar y contribuir a detener la guerra civil, restablecer la paz y reinstaurar la democracia han dado resultados escasos y efímeros. La experiencia sudanesa lo ilustra, como se vio en la Conferencia de la Mesa Redonda de 1965, organizada bajo los auspicios de la Organización para la Unidad Africana (ahora UA), que tuvo como resultado un breve cese de las hostilidades, sólo para que en pocos años estallara un conflicto más violento en el sur del país. Del mismo modo, el Acuerdo General de Paz negociado entre el régimen de los Hermanos Musulmanes y el SPLM en 2005 condujo finalmente a la fragmentación del país.

Estos esfuerzos fallidos, junto con ejemplos similares en África como Somalia, ponen de relieve las limitaciones de este tipo de iniciativas, que no suelen conseguir más que frágiles acomodos. A menudo no abordan las causas profundas de la crisis nacional, perpetuando así la inestabilidad y el conflicto.

– La mayoría del pueblo sudanés, incluidas las fuerzas democráticas y patrióticas, acoge con satisfacción todos los esfuerzos para lograr un alto el fuego y proporcionar ayuda humanitaria. En este contexto, acogemos con satisfacción la convocatoria de la Conferencia de Donantes en París el 15 de abril. Sin embargo, advertimos contra los intentos de crear e imponer un organismo civil políticamente no representativo que pretende representar al pueblo sudanés.

– La devastadora guerra ha cambiado el equilibrio de poder en el país. Poco a poco, las fuerzas del cambio, incluido el PCS (Partido Comunista Sudanés), los Comités de Resistencia y los sindicatos, se están reagrupando y reconstruyendo sus estructuras. Se han logrado avances significativos durante este difícil periodo; han surgido Comités de Emergencia para aliviar el sufrimiento de la población en medio de las condiciones de guerra, y el Sindicato de Médicos está proporcionando ayuda médica siempre que es posible. Destacan las reuniones y consultas entre el CPS y los Comités de Resistencia para acordar un programa unificado que establezca un amplio frente popular basado en consultas a las bases. Se están llevando a cabo esfuerzos similares entre el Sindicato de Médicos, periodistas y organizaciones de abogados para formar un marco sindical. En este sentido, solicitamos el apoyo de los sindicatos británicos, europeos e internacionales. Se han establecido contactos con la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

-En resumen, la guerra está orquestada para suprimir la revolución y reinstaurar el régimen de los Hermanos Musulmanes o una versión modificada del mismo. Como ya se ha mencionado, el estallido de la guerra tiene su origen en el golpe de Estado de los Comités de Seguridad destinado a derrotar la revolución. Las fuerzas democráticas y patrióticas, incluido el SCP, participan activamente en los esfuerzos para detener la guerra y reinstaurar la revolución. Sus objetivos incluyen poner fin a la guerra como primer paso, apartar a los militares y a la milicia RSF de la política y aplicar medidas para disolver la RSF, otras milicias y los ejércitos de los Hermanos Musulmanes. De este modo se establecería un ejército nacional unificado y profesional bajo la supervisión de un gobierno civil. Además, es de vital importancia garantizar la rendición de cuentas por crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad.

-La consecución de estas demandas fundamentales allanaría el camino para restaurar los objetivos de la revolución y establecer una autoridad plenamente civil y democrática.

Fathi Al-Fadl

Miembro del Comité Central del Partido Comunista Sudanés

3. Conversación Irán-EEUU-Israel

En Democracy Now han realizado una entrevista a invitados de Irán, EEUU e Israel sobre el reciente ataque iraní y la situación en general. Os paso la transcripción.

https://www.democracynow.org/

¿Está en juego una guerra regional cuando Israel sopesa su respuesta a Irán? Mesa redonda desde Teherán, Tel Aviv y D.C.

Artículo15 de abril de 2024 Ver programa completo

Invitados
  • Reza Sayah Periodista freelance afincado en Teherán, donde ha trabajado para medios de comunicación internacionales como France 24, CNN y PBS NewsHour.
  • Trita Parsia autora, analista y vicepresidenta ejecutiva del Quincy Institute for Responsible Statecraft.
  • Gideon Levy Periodista y escritor israelí galardonado, columnista de Haaretz y miembro de su consejo editorial.

Oriente Medio se prepara para la posibilidad de una guerra regional después de que Irán respondiera el sábado al bombardeo israelí del consulado iraní en Damasco con un importante ataque con drones y misiles. El ataque causó pocos daños dentro de Israel, ya que interceptó casi todos los drones y misiles con ayuda de Estados Unidos, Gran Bretaña, Francia y Jordania. El gobierno de Irán describió el ataque como una maniobra defensiva después de que el ataque no provocado de Israel contra su embajada matara a algunos de los altos mandos militares iraníes. Se trató de «una operación performativa para enviar un mensaje», afirma el periodista Reza Sayah, que nos acompaña desde Teherán. Pero mientras Irán «no quiere una escalada», Israel podría estar preparándose para hacer precisamente eso. La analista Trita Parsi, afincada en Washington D.C., afirma que el primer ministro israelí Netanyahu lleva «más de dos décadas» intentando instigar un conflicto entre Estados Unidos e Irán, y dado que Biden ha demostrado no estar dispuesto a «trazar públicamente ninguna línea roja para Israel», estas últimas provocaciones podrían convertirse en una «oportunidad» privilegiada para una guerra de este tipo. De manera crucial, la moderación iraní «no puede durar para siempre», advierte nuestro último invitado a la mesa redonda, el periodista israelí Gideon Levy, que se refiere tanto a la propia soberanía de Irán como a la creciente presión mundial para que Israel ponga fin a su guerra contra Gaza. «Gaza sigue muriendo de hambre y sangrando, y no deberíamos olvidarlo», afirma Levy.

Transcripción

Esta es una transcripción urgente. La copia puede no estar en su forma final.

AMY GOODMAN: Oriente Medio se prepara para posibles represalias de Israel después de que Irán lanzara 300 drones y misiles contra Israel en respuesta al reciente bombardeo israelí del consulado iraní en Damasco, Siria. El ataque iraní causó pocos daños dentro de Israel, que interceptó casi todos los drones y misiles, con ayuda de Estados Unidos, Gran Bretaña, Francia y Jordania. El Secretario General de la ONU, António Guterres, pidió el domingo la máxima moderación en una reunión de emergencia del Consejo de Seguridad de la ONU.

SECRETARIO GENERAL ANTÓNIO GUTERRES: Oriente Medio está al borde del abismo. Los pueblos de la región se enfrentan al peligro real de un conflicto devastador a gran escala. Ahora es el momento de desactivar y desescalar. Ahora es el momento de la máxima moderación.

AMY GOODMAN: Mientras emitimos, el gabinete de guerra de Israel se reúne de nuevo para debatir cómo responder al primer ataque directo de Irán. El miembro del gabinete de guerra israelí Benny Gantz ha prometido que Israel tomará represalias contra Irán.

BENNY GANTZ: [traducido] Ante la amenaza iraní, crearemos una coalición regional y exigiremos el precio a Irán de la manera y en el momento que nos convenga. Y lo que es más importante, ante el deseo de nuestros enemigos de hacernos daño, seguiremos unidos y nos haremos más fuertes.

AMY GOODMAN: El presidente Biden ha reiterado su, cito, «férreo» apoyo a Israel, pero al parecer dijo al primer ministro israelí Benjamin Netanyahu que Estados Unidos no participará en ningún ataque de represalia contra Irán.

El domingo, en las Naciones Unidas, el embajador iraní ante la ONU, Saeid Iravani, defendió el ataque con misiles y drones contra Israel, afirmando que se hizo en defensa propia.

SAEID IRAVANI: Estos países, especialmente Estados Unidos, han escudado a Israel de cualquier responsabilidad por la masacre de Gaza. Mientras que han negado el derecho inherente de Irán a la autodefensa contra el ataque armado israelí contra nuestras instalaciones diplomáticas, al mismo tiempo justifican vergonzosamente la masacre y el genocidio israelíes contra el indefenso pueblo palestino con el pretexto de la autodefensa.

AMY GOODMAN: Los ataques de Irán contra Israel pueden dar un nuevo impulso al Congreso de Estados Unidos para que apruebe más ayuda a Israel cuando la Cámara de Representantes vuelva hoy a la sesión.

Para más información, vamos a Teherán, donde nos acompaña Reza Sayah, periodista freelance con base en Teherán, desde donde se une a nosotros. Trita Parsi es vicepresidenta ejecutiva del Quincy Institute for Responsible Statecraft, y nos acompaña desde Washington, D.C. Más tarde hablaremos con Gideon Levy, galardonado periodista y escritor israelí en Tel Aviv. Es columnista del diario Haaretz y miembro de su consejo editorial. Su artículo más reciente se titula «Si Irán ataca Israel, la culpa es de los irresponsables israelíes».

¡Les damos la bienvenida a Democracy Now! Reza Sayah, empecemos contigo en Teherán. ¿Puede hablarnos de la respuesta en la capital iraní después de que Irán tomara represalias contra Israel por bombardear el consulado iraní en Damasco?

REZA SAYAH: Bueno, el pueblo de Irán ha tenido diversas respuestas y sentimientos. Y creo que es importante recordar a todo el mundo que ni yo ni ningún periodista podemos sentarnos aquí y decirles que una población, toda una población, tiene un único sentimiento, una única voz, un único sentimiento, pero eso es lo que se oye a menudo en los medios de comunicación occidentales, periodistas que describen lo que siente o dice toda una población. Y no es así. En cada población hay sentimientos diferentes que compiten entre sí, y ése es el caso de Irán.

En Irán hay un sector de la población que apoya firmemente al clero, al líder supremo. Creen que es deber de todo musulmán apoyar y ayudar a los oprimidos, y consideran a los gazatíes y a los palestinos como los oprimidos. Siguen muy de cerca los acontecimientos de Gaza de los últimos seis meses. Se indignaron cuando el consulado de Irán fue atacado en Siria. Y aplaudieron la respuesta de Irán el fin de semana cuando dispararon esos cohetes y esos drones contra Israel. Ese es un segmento de la población.

Hay otro segmento de la población en Irán que son críticos acérrimos del gobierno. Tienen una visión muy diferente. Quieren reformas en el gobierno. Algunos quieren que el gobierno desaparezca. No les importa que asesinen a altos cargos de la Guardia Revolucionaria. No les importa que se debilite la clase dirigente, que se debilite a la Guardia Revolucionaria. Creen que el gobierno iraní, en lugar de financiar a Hezbolá y Hamás, debería ayudar al pueblo. Así que eran… son y siguen siendo críticos con el papel de Irán en este conflicto.

Pero es importante señalar que la mayoría de la gente aquí en Irán, sorprendentemente, continúa con sus vidas. Obviamente, algunas personas están preocupadas. Ven los titulares. Se preguntan qué va a pasar. Pero, sorprendentemente, continúan con sus vidas. Las escuelas están abiertas. Las tiendas están abiertas. Los negocios están abiertos. Y creo que eso habla de la resistencia del pueblo iraní, que se ha enfrentado a tantos desafíos en estos últimos 40 años: el aislamiento, una economía horrible, la inflación, la falta de empleo. Pero de algún modo siguen viviendo mientras vigilan lo que ocurre.

AMY GOODMAN: ¿Puede hablar de quién murió en el ataque al consulado iraní en Damasco? Al menos dos generales iraníes. ¿Es eso cierto?

REZA SAYAH: Sí, se trata de dos generales iraníes que desempeñaban papeles significativos en la presencia de Irán en Siria y en las operaciones que, según se informa, Irán ha llevado a cabo contra objetivos estadounidenses en la región, en Siria y en Irak. Y es importante señalar que muchas personas dentro del gobierno siguen recordando a todo el mundo que esto fue un acto de guerra por parte de Israel, a pesar de que Israel no ha confirmado que llevó a cabo el ataque contra el consulado iraní. Irán sigue recordando a la comunidad internacional -lo hizo en la reunión del Consejo de Seguridad de la ONU- que el ataque de Irán contra Israel fue una respuesta a un acto de guerra que Israel llevó a cabo contra el Consulado iraní, que se considera suelo iraní.

También es importante señalar que la respuesta de Irán tardó dos semanas. Y eso está en línea con la forma en que Irán ha reaccionado a incidentes y asesinatos similares en los últimos años. Recordarán el asesinato del general Soleimani, general de alto rango de la Guardia Revolucionaria, en Irak en 2020. Recordarán que la respuesta de Irán fue atacar una base aérea estadounidense en Irak, pero al igual que hicieron con este ataque en Israel, se tomaron mucho tiempo. Se informa que incluso anunciaron lo que iban a hacer. Y eso es un claro indicio de que Irán no quiere una escalada de tensión con Israel, Estados Unidos y los aliados regionales, de que esto fue, como muchos dicen, una operación performativa para enviar un mensaje, y calculada de una manera en la que Irán no quiere una escalada de tensión. Y usted vio a funcionarios iraníes decir explícitamente que, para ellos, el asunto ha terminado. Ahora esperamos a ver si Israel está de acuerdo, si ha terminado para ellos, si toman represalias, y lo que Irán hace después de eso.

AMY GOODMAN: Quiero ir con John Bolton, el exasesor de seguridad nacional de Trump, entrevistado en CNN.

WOLF BLITZER: Denos su evaluación de una respuesta israelí apropiada a lo que Irán ha hecho ahora.

JOHN BOLTON: Bueno, lo que Irán hizo esta noche que creo que fue lo más significativo fue el disparo de misiles balísticos y misiles de crucero desde su territorio directamente a Israel. Casi con toda seguridad, en este momento, ninguno de esos misiles contenía una cabeza nuclear. Pero nunca se sabe cuándo el próximo disparo, la próxima salva de misiles balísticos podría contener una ojiva nuclear. Por lo tanto, creo que entre los muchos objetivos que Israel debe considerar, esta es la oportunidad de destruir el programa de armas nucleares de Irán. Y espero que el presidente Biden no esté intentando disuadir al primer ministro Netanyahu de hacerlo.

AMY GOODMAN: Así que, ese era John Bolton hablando en CNN. También nos acompaña Trita Parsi, vicepresidenta ejecutiva del Quincy Institute for Responsible Statecraft, desde Washington, D.C. Trita, ¿puedes responder a lo que dijo Bolton y también a cómo está respondiendo Washington en estos momentos?

TRITA PARSI: Bueno, creo que usted vio allí, en la respuesta de John Bolton, utilizó la palabra «oportunidad». Y así es como algunos de los halcones ven esto. Ven esto como una oportunidad para materializar la guerra entre Estados Unidos e Irán e Israel que han estado buscando durante más de 25 años. Y eso incluye a Bibi Netanyahu. Creo que no hay que olvidar que Netanyahu lleva más de dos décadas intentando iniciar una guerra entre Estados Unidos e Irán y que, de hecho, ha sido rechazado por varios presidentes consecutivos, que pueden haber sido muy duros con Irán, que pueden haber contemplado la idea de entrar en guerra con Irán, pero que, sin embargo, rechazaron la presión de Netanyahu para que lo hiciera en nombre de Israel. Pero Bolton está reflejando ese punto de vista, la idea de que esta es una oportunidad para tener una guerra mucho mayor en Oriente Medio.

AMY GOODMAN: ¿Y puede hablar del presidente Biden diciendo que Israel tiene el apoyo «férreo» de EE.UU., pero diciéndole a Netanyahu después de este ataque que EE.UU. no participaría en ningún tipo de represalia, aunque EE.UU. interceptó, creo que dijeron, cuántos aviones no tripulados y algo así como seis misiles y 90 ataques de aviones no tripulados en el – con el ataque iraní? Jordania también participó, al igual que Gran Bretaña y Francia.

TRITA PARSI: Creo que lo que Biden está diciendo aquí es bastante contradictorio, porque al final del día, no habrá distinción entre medidas ofensivas y defensivas en el segundo en que la guerra estalle realmente. Así pues, consideremos este escenario. Estados Unidos no apoya ni participa en los contraataques de Israel contra Irán, y los israelíes pueden seguir el consejo de Bolton e intentar atacar las instalaciones nucleares iraníes. Los iraníes responden entonces con una andanada de misiles mucho mayor. Está claro que lo que hicieron esta vez estaba coreografiado para minimizar los daños y asegurarse de que no hubiera víctimas. La próxima vez, no lo harán. Una vez que los iraníes hayan comenzado sus contraataques, entonces Estados Unidos se verá arrastrado a la guerra, porque Biden dijo que participará en las medidas defensivas. Y entonces, independientemente de cuál haya sido la medida anterior de Estados Unidos, Estados Unidos estará en guerra en Oriente Medio. Y como resultado, Netanyahu tiene ahora un camino claro sobre cómo arrastrar a Estados Unidos a esta guerra. Todo lo que necesita hacer es escalar aún más. EE.UU. rechazará eso, pero entonces EE.UU. estará allí una vez que los iraníes estén respondiendo. Y en ese momento, cualquier distinción entre ofensiva y defensiva carece de sentido.

Si, por el contrario, Biden deja muy, muy claro que a Estados Unidos no le interesa que haya una escalada en la región y traza una línea roja frente a Irán y frente a Israel, entonces no necesitará salir en defensa de Israel, porque para empezar no habrá guerra. Ese sería un camino mucho mejor que sirve a los intereses de Estados Unidos, que evita cualquier escalada regional. Pero hasta ahora hemos visto que Biden, aunque aparentemente está frustrado en privado, no se siente cómodo trazando públicamente ninguna línea roja para Israel. Y las que ha trazado en privado, Netanyahu las ha ignorado sistemáticamente durante los últimos siete meses.

AMY GOODMAN: Estamos hablando con Trita Parsi, que es vicepresidenta ejecutiva del Instituto Quincy, ha escrito varios libros sobre Irán y Estados Unidos. Vamos a continuar con él y Reza Sayah, periodista freelance en Teherán, y nos acompañará Gideon Levy, que es columnista de Haaretz, en el consejo editorial de Haaretz, escribió el artículo «Si Irán ataca a Israel, la culpa es de los irresponsables que toman las decisiones en Israel». Volvemos en 30 segundos.

[pausa]

AMY GOODMAN: «Khooneye Ma», «Nuestra Casa», por Marjan Farsad. Esto es Democracy Now!democracynow.orgEl Informe de Guerra y Paz. Soy Amy Goodman.

Oriente Próximo se prepara para las represalias de Israel en medio de llamamientos a la moderación después de que Irán disparara más de 350 aviones no tripulados y misiles contra Israel en respuesta al ataque israelí contra el consulado iraní en Siria, en el que murieron dos generales iraníes y varios oficiales militares. Nos acompañan invitados en Teherán y Washington, D.C., y ahora a Tel Aviv, donde nos acompaña Gideon Levy, galardonado periodista y escritor israelí, columnista del diario Haaretz y miembro de su consejo editorial, cuyo artículo más reciente lleva por título «Si Irán ataca a Israel, la culpa es de los irresponsables responsables de Israel».

En él, Gideon escribe, cito: «Desde hace varios años, Israel ha provocado a Irán constantemente, en Líbano, Siria y también en suelo iraní, y no ha pagado ningún precio. Sería insensato creer que la cuerda que Israel ha tendido no se romperá. Ese momento puede haber llegado». Y termina escribiendo: «No digan, otra vez, que no había elección. Había una elección: no matar. Aunque sea merecido, aunque esté permitido y aunque sea posible. La persona que envió a los asesinos puso a Israel en riesgo de guerra con Irán».

Gideon Levy, te acompañan – te acompañan Reza Sayah, periodista independiente en Teherán, Irán, y Trita Parsi, una de las responsables del Instituto Quincy. ¿Puede responder al ataque de Irán y a lo que Israel hizo para provocarlo, el bombardeo del consulado iraní en Damasco? ¿Le sorprendió?

GIDEON LEVY: No me ha sorprendido nada. Lo único que sorprendió, en realidad, fue la capacidad defensiva de Israel, junto con sus aliados. Fue realmente impresionante. Pero no es una garantía para el futuro. Cuando escribí mi artículo, fue antes de que se produjera el atentado. Y seguía pensando que el asesinato en Damasco era innecesario. El problema de las fuerzas armadas y las organizaciones de inteligencia israelíes es que siempre que ven una oportunidad, la aprovechan, sin pensar en las consecuencias, sin pensar en el precio. Y hasta ahora les estaba funcionando, porque Irán no reaccionaba hasta ahora directamente sobre Israel, sólo a través de sus apoderados. Pero estaba muy claro que esto no podía durar para siempre.

Por lo tanto, los que enviaron a los asesinos a asesinar en suelo iraní, en una misión diplomática iraní, esos dos generales y cinco más, esos tenían que pensar lo que sería el día siguiente. Y llegó el día siguiente, y fuimos atacados. Y por suerte, no sufrimos por este ataque. La única conclusión en este momento debería ser: No, no te atrevas a tomar represalias ahora, porque entonces estaremos en una guerra regional, y eso es un nuevo juego.

AMY GOODMAN: Hablemos de lo que dijo Benny Gantz – mientras emitimos ahora mismo, el gabinete de guerra, el gabinete de guerra de Israel, se ha vuelto a reunir – lo que dijo Netanyahu. Por supuesto, están compitiendo entre sí. Si Netanyahu cayera, es posible que Benny Gantz se convirtiera en el próximo primer ministro. Pero hablemos de lo que está sucediendo dentro de ese gabinete de guerra.

GIDEON LEVY: Amy, hace mucho tiempo que afirmo que quienes quieren deshacerse de Netanyahu tienen obviamente razón, pero la esperanza de que la alternativa sea mejor en cuestiones fundamentales -en muchas cuestiones será mucho mejor, pero en cuestiones fundamentales, como el apartheid, la ocupación, la continuación de la guerra en Gaza, será muy, muy decepcionante. Y allá vamos. Benny Gantz, que es la alternativa, que es la alternativa liberal, que es la alternativa dovish [paloma] de Israel, habla exactamente igual que Netanyahu y actuaría exactamente igual que Netanyhau cuando se trata de cuestiones fundamentales o cuestiones fundamentales como lanzar un asesinato, como lanzar una guerra, como utilizar el poder militar de Israel. Y es realmente muy, muy deprimente que no haya un pensamiento alternativo en Israel y que no se saquen lecciones de la experiencia. Todos los asesinatos que cometió Israel, todos ellos, nunca condujeron a ninguna parte. Nada bueno salió de ellos, salvo el ego de las organizaciones que estaban detrás. Y aquí viene este Benny Gantz, la gran esperanza del Israel liberal, y sugiere continuar la guerra, empeorarla, ir a una guerra regional con Irán. Eso es realmente, realmente, muy deprimente.

AMY GOODMAN: ¿Le preocupa, Gideon Levy, que lo que está ocurriendo ahora con Irán esté desviando la atención de lo que está ocurriendo en Gaza, donde el número de muertos sigue aumentando, más de 34.000 personas, sólo el número oficial de muertos, que se espera que sea mucho mayor, y donde la resistencia estaba aumentando en Estados Unidos, por ejemplo, al presidente Biden para que no armara a Israel, dado lo que está ocurriendo en Gaza, que ahora la Cámara, que está notoriamente dividida, quizás se está uniendo para dar más ayuda a Israel?

GIDEON LEVY: Ni que decir tiene, Amy. No sólo Gaza está olvidada. También hay que ver lo que está ocurriendo en Cisjordania: pogromo tras pogromo, y ya a nadie le importa. El ejército colabora en esos pogromos. Tenemos vídeos de los últimos días en los que el ejército no sólo se mantiene al margen, sino que muchas veces participa en esos pogromos contra los palestinos. Y nadie le presta atención -por no hablar, obviamente, de Gaza- porque ahora todo el mundo está preocupado por Irán. Pero Gaza sigue muriendo de hambre y sangrando, y no deberíamos olvidarlo, ni siquiera por un momento, como no deberíamos olvidar a los rehenes que siguen allí. Pero parece que ahora todo el mundo sólo está preocupado por las represalias de Irán. Esto sería un gran error, quizás fatal.

AMY GOODMAN: Quería traer de vuelta a Reza Sayah. Usted estaba en El Cairo, Egipto, cuando cubrió las negociaciones entre Israel y Hamás en 2014, cuando Israel lanzó su ataque contra Gaza. ¿Puede hablarnos de lo que ocurrió entonces y de cómo se compara con las negociaciones que están teniendo lugar ahora en Doha y El Cairo para un alto el fuego?

REZA SAYAH: Bueno, obviamente, lo que ocurrió entonces, como está ocurriendo ahora a menor escala, fue la muerte de muchos civiles inocentes. Pero una cosa que se me quedó grabada en la memoria en 2014, al cubrir ese conflicto, fue la negativa rotunda del gobierno israelí a negociar. Hubo muchos casos en los que hablé con líderes de Hamás que estaban en El Cairo. Y en esos casos, me decían que los funcionarios israelíes que se suponía que iban a participar en esas negociaciones simplemente no aparecían. Los medios de comunicación occidentales y estadounidenses no informaron ampliamente de esta aparente falta de voluntad del gobierno israelí para negociar con Hamás. Al final, hubo negociaciones y la guerra terminó, pero en los años posteriores que condujeron a este conflicto, el ciclo de guerra continuó. Pero eso es algo que tengo muy presente en ese conflicto de 2014.

AMY GOODMAN: Quería preguntarle sobre la posición de Jordania en todo esto, Trita Parsi, qué papel desempeña. Estados Unidos, Gran Bretaña, Jordania y Francia están interceptando algunos de estos drones y misiles.

TRITA PARSI: Sí, numerosos países participaron en la interceptación de estos misiles. Y la única razón por la que pudieron hacerlo fue porque los iraníes les habían avisado con 72 horas de antelación, deliberadamente, porque todo el propósito de este ejercicio no era infligir daños sino restaurar lo que los iraníes creen que es su disuasión y mostrar su capacidad. Y como dijo Gideon, el derribo de estos misiles fue bastante impresionante, pero creo que también tenemos que tener en cuenta que podría haber un escenario diferente en el futuro en el que no haya preaviso de estos ataques, y como resultado, Francia, Gran Bretaña y Estados Unidos no podrán prepararse y participar, en esta medida, en el derribo de los misiles. Y luego, como resultado, no está del todo claro hasta qué punto las defensas aéreas israelíes serían capaces de manejar lo que probablemente sería una andanada mucho mayor de misiles disparados contra Israel. Por lo tanto, creo que los israelíes también se han dado cuenta de que, a fin de cuentas, un enfrentamiento militar, aunque Israel, por supuesto, es mucho más fuerte que Irán, y sin duda Estados Unidos también lo es, sería muy, muy perjudicial para Israel. Y ese, creo, es uno de los mensajes clave que los iraníes estaban tratando de enviar.

Los jordanos están, por supuesto, atrapados en el medio, porque todas estas cosas diferentes están volando sobre el espacio aéreo jordano. Y la posición jordana ha sido que están defendiendo su espacio aéreo. No defienden a Israel. Esto no se hace necesariamente para ayudar a los israelíes. Es para asegurarse de que Jordania afirma que no debe haber ninguna guerra en su territorio o en su espacio aéreo. No obstante, se trata de una postura difícil de adoptar para los jordanos, dados los sentimientos muy, muy fuertes que están bullendo en Jordania debido a la frustración de la población por lo que está ocurriendo en Gaza y su percepción de que el gobierno jordano, y el mundo árabe en general, han sido impotentes y no han hecho lo suficiente para impedir la matanza.

AMY GOODMAN: Quería preguntarle a Gideon Levy si le ha sorprendido la cantidad de conversaciones que están teniendo lugar entre Irán y Estados Unidos, quizás no directamente. Y también quiero hacerle esa pregunta a Reza Sayah. Pero, ¿cuál es el resultado, que Estados Unidos diga que no participará en las represalias de Israel, si toma represalias contra Irán?

GIDEON LEVY: En primer lugar, yo diría que siempre describimos a Irán como un Estado loco, como un Estado demente. Podría describirse así. Pero en este caso, fue muy medido. Muy comedido. Ojalá Estados Unidos e Irán hubieran hablado mucho más. Desearía que el acuerdo, el acuerdo nuclear, siguiera siendo válido, y estaríamos en un lugar mucho mejor y más seguro, en lugar de lo que tanto Donald Trump como Netanyhahu nos arreglaron, cancelando este acuerdo, que era la mejor manera de evitar que Irán consiguiera armas nucleares. Cuanto más hablen, mejor – por debajo de la mesa, por encima de la mesa, detrás de las cortinas, cualquier forma de hablar con ellos. Sigo creyendo que cada régimen tiene sus propios intereses, y el diálogo es, a fin de cuentas, la mejor manera, aunque sea el Satán de Irán.

AMY GOODMAN: Y puedes hablar, ya que hablaste de lo que está sucediendo también en Cisjordania, si puedes hablar de las noticias más recientes sobre la muerte de uno de los más prominentes prisioneros palestinos en una prisión israelí, murió de cáncer, el novelista Walid Daqqa, que pasó los últimos 38 años encerrado por su participación en un grupo armado que secuestró y mató a un soldado israelí en 1984, grupos de derechos presionando a Israel para que lo liberara, diciendo que necesitaba urgentemente atención médica, Amnistía Internacional pidiendo su liberación, diciendo que desde el 7 de octubre había sido torturado, humillado y se le habían negado las visitas familiares… Usted ha escrito sobre esto.

GIDEON LEVY: Sigo esta historia desde hace muchos, muchos años. Incluso visité a Walid en la cárcel hace muchos años. Es una de esas historias horribles que cuentan mucho más que la propia historia. Walid Daqqa es israelí. No es un palestino de Cisjordania. Es un palestino israelí. Él, por cierto, no asesinó. Participó en un grupo que secuestró a un soldado israelí y luego lo mató, algunos de ellos. No participó en ello. Pero fue acusado de asesinato y condenado. Cumplió 37 años por este asesinato, mucho más que cualquier asesino en el mundo -en Israel, no en el mundo. Él, en este período, cambió su – declaró que había tenido suficiente con el terror, declaró que se arrepiente de cualquier acción de terror. Él es exactamente el estilo de liderazgo que deberíamos buscar, esos palestinos que cambian de opinión y eliminan el terror como herramienta.

Pero, no, para Israel, ningún palestino es lo suficientemente bueno, y aquí, en los últimos años, comenzó realmente un comportamiento sádico hacia él y su familia. Sin visitas. Cuando empezó a enfermar de cáncer, no recibió visitas la mitad del año, ni siquiera informaron a la familia de que se estaba muriendo. Ni siquiera informaron a la familia de que había muerto. Y ahora ya han pasado 10 días. Ni siquiera devuelven el cuerpo, y no les dejan llorar en su casa. Quiero decir, ¿qué es más sádico que esto? ¿Y qué es más la cara de este actual gobierno de Israel? Cuando se trata de palestinos, palestinos israelíes o palestinos de Cisjordania o Gaza, el sadismo es el nombre del juego.

AMY GOODMAN: Y quería darle la última palabra a Reza Sayah. En los medios de comunicación estadounidenses no solemos tener noticias de la gente de Teherán. Usted es periodista independiente en la capital de Irán. Ha estado cubriendo la relación de Irán con Hamás, especialmente tras el 7 de octubre. ¿Podría hablarnos de ello y de lo que cree que es más importante que la gente entienda fuera de Irán y, en particular, aquí en Estados Unidos?

REZA SAYAH: Bueno, creo que, desde el punto de vista de la gente, la gente de aquí es resistente. La mayoría son amantes de la paz y no quieren la guerra.

Y quiero seguir con la reflexión del Sr. Levy sobre cómo los medios de comunicación occidentales suelen presentar a Irán ante el público estadounidense y occidental como un gobierno radical, temerario y violento. Y creo que muchos analistas reflexivos dirán que una entidad radical, un gobierno radical, no duraría 45 años como ha durado la República Islámica. Y estos analistas te dirán que la razón por la que han sobrevivido durante estos más de 45 años es que no son temerarios, que son muy calculadores y mesurados.

Y entienden, en esta coyuntura de alto riesgo, que hay fuerzas que tal vez Israel quiere cebar en una guerra más amplia. Y creo que Irán entiende que eso sería un error. Creo que muchos aquí entienden que si se les atrae a una guerra más amplia, sería una distracción para lo que está sucediendo en Gaza, que ha servido bien a la clase dirigente de aquí para conseguir mucha influencia política. Y también podría galvanizar y unir a Israel con sus aliados occidentales, aliados occidentales que han sido críticos con Israel en su operación en Gaza.

Así que, en este momento, están esperando a ver qué hace Israel, si Israel toma represalias. Pero la historia ha demostrado que si Israel toma represalias, Irán va a ser consciente de lo que sus respuestas podrían costar, y van a tomar una respuesta mesurada. Evidentemente, es una partida de ajedrez en la que hay mucho en juego, y mucha gente está ansiosa por ver qué ocurre en los próximos días.

AMY GOODMAN: Reza Sayah, quiero darle las gracias por estar con nosotros, periodista freelance en Teherán, Irán; Gideon Levy, columnista de Haaretz, miembro de su consejo editorial, y enlazaremos con sus artículos; y Trita Parsi, vicepresidenta ejecutiva del Quincy Institute for Responsible Statecraft.

Cuando volvamos, hoy comienza la selección del jurado mientras Donald Trump hace historia como el primer expresidente en ser juzgado por cargos criminales.

4. Escobar y Hudson

Doblete de Escobar, en esta ocasión en conversación con Michael Hudson. Por cierto, he visto al tuitear la Miscelánea que ahora no me permite enlazar los artículos de Strategic Culture. La censura se va ampliando paso a paso. https://strategic-culture.su/

El genocidio de Gaza como política explícita: Michael Hudson da todos los nombres

Pepe Escobar 15 de abril de 2024

Israel, Gaza y Cisjordania deben ser vistos como una apertura de la Nueva Guerra Fría.

En lo que puede considerarse el podcast más crucial de 2024 hasta la fecha, el profesor Michael Hudson -autor de obras seminales como Superimperialismo y la reciente El colapso de la Antigüedad , entre otras- expone clínicamente el trasfondo esencial para entender lo impensable: un genocidio del siglo XXI retransmitido en directo 24/7 a todo el planeta.

En un intercambio de correos electrónicos, el profesor Hudson detalló que ahora está esencialmente «soltando la lengua» sobre cómo, «hace 50 años, cuando trabajaba en el Instituto Hudson con Herman Kahn [el modelo para el Dr. Strangelove de Stanley Kubrick], se estaba formando a miembros del Mossad israelí, entre ellos Uzi Arad. Hice dos viajes internacionales con él y me explicó más o menos lo que ha sucedido hoy. Se convirtió en jefe del Mossad y ahora es asesor de Netanhayu».

El profesor Hudson muestra cómo «el plan básico de Gaza es como Kahn diseñó la división en sectores de la guerra de Vietnam, con canales que cortaban cada pueblo, como los israelíes están haciendo con los palestinos. También ya entonces, Kahn señaló Baluchistán como la zona para fomentar la desorganización en Irán y el resto de la región.»

No es casualidad que Baluchistán haya sido el territorio joya de la CIA durante décadas, y recientemente con el incentivo añadido de la interrupción por cualquier medio necesario del Corredor Económico China-Pakistán (CPEC) – un nodo de conectividad clave de la Iniciativa china Belt and Road (BRI).

A continuación, el profesor Hudson conecta los puntos principales: «Según tengo entendido, lo que Estados Unidos está haciendo con Israel es un ensayo general para pasar a Irán y al Mar de China Meridional. Como usted sabe, no hay Plan B en la estrategia estadounidense por una muy buena razón: si alguien critica el Plan A, se considera que no es un jugador de equipo (o incluso una marioneta de Putin), así que los críticos tienen que marcharse cuando ven que no van a ser promovidos. Por eso los estrategas estadounidenses no se paran a repensar lo que están haciendo».

Aislarlos en caseríos estratégicos y luego matarlos

En nuestro intercambio de correos electrónicos, el profesor Hudson comentó «esto es básicamente lo que dije» en referencia al podcast con Ania K, basándose en sus notas (aquí está la transcripción completa y revisada). Abróchense los cinturones: la verdad sin ambages es más letal que el impacto de un misil hipersónico.

Sobre la estrategia militar sionista en Gaza:

«Mi formación en la década de 1970 en el Instituto Hudson con Uzi Arad y otros aprendices del Mossad. Mi campo era el BoP, pero asistí a muchas reuniones en las que se discutía la estrategia militar, y volé a Asia dos veces con Uzi y llegué a conocerle.

La estrategia estadounidense/israelí en Gaza se basa en muchos aspectos en el plan de Herman Kahn que se llevó a cabo en Vietnam en la década de 1960.

Herman se centraba en el análisis de sistemas. Empezar por definir el objetivo general y después, ¿cómo conseguirlo?

Primero, aislarlos en casillas estratégicas. Gaza ha sido dividida en distritos, que exigen pases electrónicos para entrar de un sector a otro, o en el Israel judío para trabajar.

Lo primero: matarlos. Idealmente mediante bombardeos, porque eso minimiza las bajas internas para tu ejército.

El genocidio al que asistimos hoy es la política explícita de los fundadores de Israel: la idea de «una tierra sin pueblo» significa una tierra sin población no judía. Había que expulsarlos, empezando incluso antes de la fundación oficial de Israel, en la primera Nakba, el holocausto árabe.

Dos primeros ministros israelíes fueron miembros de la banda terrorista Stern Gang. Escaparon de su cárcel británica y se unieron para fundar Israel.

Lo que estamos viendo hoy es la Solución Final de este plan. También encaja con los deseos de Estados Unidos de controlar Oriente Medio y sus reservas de petróleo. Para la diplomacia estadounidense, Oriente Medio ES (en mayúsculas) petróleo. Y el ISIS forma parte de la legión extranjera de Estados Unidos desde que se organizó por primera vez en Afganistán para luchar contra los rusos.

Por eso la política israelí se ha coordinado con la estadounidense. Israel es la principal oligarquía cliente de EEUU en Oriente Medio. El Mossad hace la mayor parte del manejo de ISIS en Siria e Irak, y dondequiera que los EE.UU. pueda enviar terroristas ISIS. El terrorismo e incluso el genocidio actual es fundamental para la geopolítica estadounidense.

Pero como Estados Unidos aprendió en la guerra de Vietnam, las poblaciones protestan y votan contra el presidente que supervisa esta guerra. Lyndon Johnson no podía hacer una aparición pública sin que la multitud coreara. Tenía que escabullirse por la entrada lateral de los hoteles en los que hablaba.

Para evitar una vergüenza como la de Seymour Hersh describiendo la masacre de My Lai, bloqueas a los periodistas del campo de batalla. Si están allí, los matas. El equipo Biden-Netanyahu ha atacado especialmente a los periodistas.

Así que lo ideal es matar a la población pasivamente, minimizar los bombardeos visibles. Y la línea de menor resistencia es matar de hambre a la población. Esa ha sido la política israelí desde 2008″.

Y no te olvides de matarlos de hambre

El profesor Hudson hace una referencia directa a un artículo de Sara Roy en The New York Review of Books, citando un cable de la Embajada de Estados Unidos en Tel Aviv al Secretario de Estado el 3 de noviembre de 2008. El cable dice: «Como parte de su plan general de embargo contra Gaza, los funcionarios israelíes han confirmado a [los funcionarios de la embajada] en múltiples ocasiones que tienen la intención de mantener la economía de Gaza al borde del colapso sin llegar a empujarla al precipicio».

Esto ha llevado, según el profesor Hudson, a que Israel «destruya los barcos pesqueros y los invernaderos de Gaza para privarla de alimentarse».

Después, se ha unido a Estados Unidos para bloquear la ayuda alimentaria de Naciones Unidas y de otros países. Estados Unidos se retiró rápidamente de la agencia de ayuda de la ONU en cuanto comenzaron las hostilidades, y lo hizo inmediatamente después de que la CIJ declarara un genocidio plausible. Era el principal financiador de esta agencia. La esperanza era que esto frenara sus actividades.

Israel simplemente dejó de permitir la entrada de ayuda alimentaria. Estableció largas colas de inspección, es decir, una excusa para reducir la velocidad de los camiones a sólo el 20% de su ritmo anterior al 7 de octubre: de un ritmo normal de 500 al día a sólo 112. Además de bloquear los camiones, Israel ha atacado a los trabajadores humanitarios, aproximadamente uno al día.

Estados Unidos trató de evitar su condena simulando la construcción de un muelle para descargar alimentos por mar. La intención era que, para cuando se construyera el muelle, la población de Gaza estaría muerta de hambre.»

Biden y Netanyahu como criminales de guerra

El profesor Hudson traza sucintamente la conexión clave en toda la tragedia: «Estados Unidos intenta culpar a una persona, Netanyahu. Pero esa ha sido la política israelí desde 1947. Y es la política de Estados Unidos. Todo lo que está ocurriendo desde el 2 de octubre, cuando la mezquita de Al-Aqsa fue asaltada por colonos israelíes, lo que condujo a la represalia de Hamás [Inundación de Al-Aqsa] el 7 de octubre, estuvo estrechamente coordinado con la administración de Biden. Todas las bombas que se han lanzado, mes tras mes, así como el bloqueo de la ayuda de las Naciones Unidas.

El objetivo de Estados Unidos es impedir que Gaza disponga de los derechos sobre el gas en alta mar que ayudarían a financiar su propia prosperidad y la de otros grupos islámicos que Estados Unidos considera enemigos. Y mostrar a los países vecinos lo que se les hará, igual que Estados Unidos ha hecho con Libia justo antes de Gaza. La conclusión es que Biden y sus asesores son tan criminales de guerra como Netanyahu».

El profesor Hudson subraya cómo «el embajador de Estados Unidos ante la ONU, Blinken y otros funcionarios estadounidenses han dicho que el fallo de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) sobre el genocidio y el llamamiento a detenerlo no es vinculante. Entonces, Blinken acaba de decir que no se está produciendo ningún genocidio.

El objetivo de Estados Unidos con todo esto es acabar con el imperio del derecho internacional representado por la ONU. Va a ser sustituido por el «orden basado en normas» de Estados Unidos, sin normas publicadas.

La intención es hacer que Estados Unidos sea inmune a cualquier oposición a sus políticas basadas en principios legales de derecho internacional o leyes locales. Una mano totalmente libre: el caos.

Los diplomáticos estadounidenses han mirado hacia delante y han visto que el resto del mundo está viendo cómo se retira de la órbita estadounidense y europea de la OTAN.

Para hacer frente a este movimiento irreversible, EE.UU. está tratando de ponerle coto borrando todo vestigio de las normas internacionales en las que se basó la fundación de la ONU y, de hecho, el principio westfaliano de 1648 de no injerencia en los asuntos de otros países.

El efecto real, como de costumbre, es justo el contrario del que pretendía Estados Unidos. El resto del mundo se ve obligado a crear su propia Nueva ONU, junto con un nuevo FMI, un nuevo Banco Mundial, un nuevo Tribunal Internacional de La Haya y otras organizaciones controladas por Estados Unidos.

Así que la protesta mundial contra el genocidio israelí en Gaza y Cisjordania -no olvidemos Cisjordania- es el catalizador emocional y moral para crear un nuevo orden geopolítico multipolar para la Mayoría Global.»

Desaparecer o morir

La pregunta clave sigue siendo: ¿qué ocurrirá con Gaza y los palestinos? El juicio del profesor Hudson es ominosamente realista: «Como ha explicado Alastair Crooke, ahora no puede haber ninguna solución de dos Estados en Israel. Tiene que ser o todo israelí o todo palestino. Y el aspecto que tiene ahora es totalmente israelí: el sueño desde el principio, en 1947, de una tierra sin población no judía.

Gaza seguirá ahí geográficamente, junto con sus derechos sobre el gas en el Mediterráneo. Pero será vaciada y ocupada por los israelíes».

En cuanto a quién «ayudaría» a reconstruir Gaza, ya hay unos cuantos interesados sólidos: «Constructoras turcas, Arabia Saudí financiando proyectos, EAU, inversores estadounidenses, quizá Blackstone. Habrá inversión extranjera. Si nos fijamos en el hecho de que los inversores extranjeros de todos estos países están buscando lo que pueden sacar del genocidio contra los palestinos, nos damos cuenta de por qué no hay oposición al genocidio.»

El veredicto final del profesor Hudson sobre «el gran beneficio para EE.UU.» es que «no se pueden presentar reclamaciones contra EE.UU. – y contra cualquiera de las guerras y cambios de régimen que está planeando para Irán, China, Rusia y por lo que se ha hecho en África y América Latina.

Israel, Gaza y Cisjordania deben ser vistos como una apertura de la Nueva Guerra Fría. Un plan para básicamente cómo financiar el genocidio y la destrucción. Los palestinos emigrarán o serán asesinados. Esa ha sido la política anunciada durante más de una década».

5. De la paciencia estratégica a la disuasión

No podía faltar un artículo de Pepe Escobar sobre el ataque iraní.

https://thecradle.co/articles/

Cómo la «paciencia estratégica» de Irán se convirtió en una seria disuasión

Los ataques de represalia de Irán contra Israel no se llevaron a cabo en solitario. Los socios estratégicos Rusia y China cubren las espaldas de Teherán, y su papel en el conflicto de Asia Occidental no hará sino crecer si Estados Unidos no mantiene a Israel a raya.

Pepe Escobar 15 DE ABRIL DE 2024

Poco más de 48 horas antes del mensaje aéreo de Irán a Israel a través de los cielos de Asia Occidental, el viceministro ruso de Asuntos Exteriores, Serguéi Ryabkov, confirmó, de forma oficial, lo que hasta ahora habían sido, en el mejor de los casos, conversaciones diplomáticas en voz baja:

La parte rusa se mantiene en contacto con sus socios iraníes sobre la situación en Oriente Próximo tras el ataque israelí contra el consulado iraní en Siria.

Ryabkov añadió: «Estamos en contacto permanente [con Irán]. También se esperan nuevas discusiones en profundidad sobre toda la gama de cuestiones relacionadas con Oriente Medio en un futuro próximo en el BRICS.»

A continuación esbozó el panorama general:

La connivencia con las acciones israelíes en Oriente Medio, que constituyen el núcleo de la política de Washington, se está convirtiendo en muchos aspectos en la causa fundamental de nuevas tragedias.

Aquí, concisamente, teníamos al principal coordinador diplomático de Rusia con los BRICS -en el año de la presidencia rusa de la organización multipolar- enviando indirectamente el mensaje de que Rusia cubre las espaldas de Irán. Cabe señalar que Irán acaba de convertirse en miembro de pleno derecho del BRICS+ en enero.

El mensaje aéreo de Irán de este fin de semana lo confirmó en la práctica: sus sistemas de guiado de misiles utilizaron el sistema chino de navegación por satélite Beidou, así como el sistema ruso GLONASS.

Se trata de la inteligencia rusa-china liderando desde atrás y un ejemplo gráfico de BRICS+ en movimiento.

El «estamos en contacto permanente» de Ryabkov y la información sobre navegación por satélite confirman la estrecha cooperación entre la asociación estratégica Rusia-China y su socio estratégico mutuo, Irán. Basándose en su vasta experiencia en Ucrania, Moscú sabía que la entidad genocida psicópata bíblica seguiría escalando si Irán sólo seguía ejerciendo «paciencia estratégica».

La transformación de la «paciencia estratégica» en un nuevo equilibrio estratégico tenía que llevar algún tiempo, incluidos intercambios de alto nivel con la parte rusa. Después de todo, seguía existiendo el riesgo de que el ataque israelí contra la residencia del consulado/embajador iraní en Damasco resultara ser la remezcla en 2024 del asesinato del archiduque Francisco Fernando.

Y no olvidemos el estrecho de Ormuz.

Teherán consiguió desbaratar las masivas operaciones psicológicas occidentales destinadas a empujarle a un paso en falso estratégico.

Irán empezó con un golpe maestro de despiste. Cuando la pornografía del miedo estadounidense-israelí se disparó, alimentada por la dudosa «información» occidental, el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC) realizó un rápido movimiento lateral, apoderándose de un buque portacontenedores de propiedad israelí cerca del Estrecho de Ormuz.

Fue una maniobra eminentemente elegante, que recordó al Occidente colectivo el control de Teherán sobre el Estrecho de Ormuz, un hecho inconmensurablemente más peligroso para todo el castillo de naipes económico occidental que cualquier ataque limitado a su «portaaviones» en Asia Occidental. Pero eso ocurrió.

Y una vez más, con cierta elegancia. A diferencia de ese ejército «moral» especializado en matar mujeres, niños y ancianos y bombardear hospitales, mezquitas, escuelas, universidades y convoyes humanitarios, el ataque iraní tuvo como objetivo emplazamientos militares israelíes clave como las bases aéreas de Nevatim y Ramon en el Negev y un centro de inteligencia en los Altos del Golán ocupados -los tres centros utilizados por Tel Aviv en su ataque contra el consulado iraní en Damasco.

Fue un espectáculo muy coreografiado. Múltiples señales de alerta temprana dieron a Tel Aviv tiempo de sobra para aprovechar la información estadounidense y evacuar aviones de combate y personal, lo que fue debidamente seguido por una plétora de radares militares estadounidenses que coordinaban la estrategia de defensa.

Fue la potencia de fuego estadounidense la que aplastó la mayor parte de lo que podría haber sido un enjambre de 185 drones Shahed-136, utilizando todo tipo de medios, desde defensa antiaérea montada en buques hasta aviones de combate. El resto fue derribado sobre Jordania por el ejército del Pequeño Rey -la calle árabe nunca olvidará su traición- y después por docenas de aviones israelíes.

Las defensas de Israel estaban saturadas de facto por el combo de drones suicidas y misiles balísticos. En el frente de los misiles balísticos, varios perforaron el denso laberinto de las defensas aéreas israelíes, e Israel se atribuyó oficialmente nueve impactos exitosos; curiosamente, todos ellos alcanzaron objetivos militares de gran relevancia.

Todo el espectáculo tuvo el presupuesto de una mega superproducción. Para Israel -sin contar siquiera el precio de los aviones estadounidenses, británicos e israelíes- sólo el sistema de interceptación de múltiples capas le costó al menos 1.350 millones de dólares, según un funcionario israelí. Fuentes militares iraníes cifran el coste de sus salvas de drones y misiles en sólo 35 millones de dólares -el 2,5% del gasto de Tel Aviv-, fabricados con tecnología totalmente autóctona.

Un nuevo tablero de ajedrez en Asia Occidental

Irán sólo necesitó unas horas para convertir finalmente su paciencia estratégica en una seria disuasión, enviando un mensaje extremadamente poderoso y de múltiples capas a sus adversarios y cambiando magistralmente la partida en todo el tablero de ajedrez de Asia Occidental.

Si los psicópatas bíblicos se enzarzaran en una auténtica Guerra Caliente contra Irán, no hay la menor posibilidad de que Tel Aviv pueda interceptar cientos de misiles iraníes -los de última generación excluidos del espectáculo actual- sin un mecanismo de alerta temprana que se extienda durante varios días. Sin el paraguas de armamento y fondos del Pentágono, la defensa israelí es insostenible.

Será fascinante ver qué lecciones extrae Moscú de esta profusión de luces en el cielo de Asia Occidental, sus astutos ojos observando la frenética escena israelí, política y militar mientras el calor sigue subiendo en la rana que hierve lentamente -y ahora grita-.

En cuanto a los EE.UU., una guerra en Asia Occidental – una que no ha guionizado – no se ajusta a sus intereses inmediatos, como un incondicional de la vieja escuela del Estado Profundo confirmó por correo electrónico:

Eso podría acabar permanentemente con la zona como región productora de petróleo y elevar astronómicamente el precio del petróleo a niveles que colapsarían la estructura financiera mundial. Es concebible que el sistema bancario de Estados Unidos podría colapsar de manera similar si el precio del petróleo sube a 900 dólares el barril en caso de que el petróleo de Oriente Medio sea cortado o destruido.

No es de extrañar que el combo Biden, días antes de la respuesta iraní, estuviera rogando frenéticamente a Pekín, Riad y Ankara, entre otros, que contuvieran a Teherán. Los iraníes podrían incluso haber accedido si el Consejo de Seguridad de la ONU hubiera impuesto un alto el fuego permanente en Gaza para calmar la tormenta regional. Washington permaneció mudo.

La cuestión ahora es si permanecerá mudo. Mohammad Bagheri, jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas iraníes, fue directo al grano:

Hemos transmitido un mensaje a Estados Unidos a través de la embajada suiza en el sentido de que las bases estadounidenses se convertirán en un objetivo militar si se utilizan en futuras acciones agresivas del régimen sionista. Lo consideraremos una agresión y actuaremos en consecuencia.

El antiguo analista del Pentágono Michael Maloof confirma el dilema estadounidense: Tenemos unas 35 bases que rodean Irán, y por ello se vuelven vulnerables. Se suponía que debían servir de disuasión. Está claro que la disuasión ya no está sobre la mesa. Ahora se han convertido en el «talón de Aquiles» estadounidense debido a su vulnerabilidad a los ataques.

Todas las apuestas están echadas sobre cómo se adaptará el combo Estados Unidos-Israel a la nueva realidad de disuasión creada por Irán. Lo que queda, por el momento histórico, es el espectáculo aéreo preñado de significado del Irán musulmán soltando sin ayuda cientos de aviones no tripulados y misiles contra Israel, una hazaña celebrada en todas las tierras del Islam. Y especialmente por la maltrecha calle árabe, subyugada por monarquías decrépitas que siguen haciendo negocios con Israel sobre los cadáveres de los palestinos de Gaza.

6. EEUU avanza

La visión de Bhadrakumar de la situación geopolítica. No cree sensato pensar demasiado pronto en dar por acabados a los EEUU. https://www.indianpunchline.

15 de abril de 2024 por M. K. BHADRAKUMAR

La diplomacia estadounidense gana terreno en Oriente Próximo

Con el estallido de la guerra de Israel contra Gaza hace seis meses, en el pantano de la geopolítica se extendió la idea de que Estados Unidos está atrapado en un atolladero que le obligaría a replegarse en Eurasia y debilitaría gravemente la estrategia de la administración Biden en Asia-Pacífico.

Es discutible hasta qué punto Moscú y Pekín suscriben esa narrativa, dado su escepticismo derivado de la experiencia pasada con las estrategias de política exterior de Estados Unidos. Sea como fuere, lo que se desprende es que la expansión de la OTAN hacia el Este, el fin de la hegemonía occidental en Oriente Medio y la estrategia de contención de Estados Unidos frente a China están interrelacionados. El reto de la Administración Biden es adaptarse a una nueva normalidad.

Por supuesto, hay variables en la situación -principalmente, las incertidumbres sobre el futuro del compromiso estadounidense. Dentro de Estados Unidos existen visiones radicalmente distintas del papel del país en el mundo y de sus relaciones con los aliados. En el exterior, preocupa el aislacionismo y la fiabilidad de Estados Unidos, independientemente del candidato que gane las elecciones en noviembre.

Sólo la semana pasada, aunque las tensiones en Oriente Medio se dispararon peligrosamente, eso no impidió que el presidente estadounidense, Joe Biden, acogiera una visita de Estado verdaderamente histórica del primer ministro japonés, Fumio Kishida. El subtexto, como era de esperar, fueron las tensiones en el estrecho de Taiwán. EE.UU. y Japón firmaron más de 70 acuerdos de defensa y se habla mucho de la incorporación de la carta a AUKUS y a los Cinco Ojos. (aquí y aquí) Biden y Kishida también participaron en la primera Cumbre Trilateral de Líderes con el presidente de Filipinas, Ferdinand Marcos Jr., en la que el tema central fue la contención de China (aquí y aquí).

Una vez más, Washington anunció sanciones contra la importación de aluminio, cobre y níquel de origen ruso y se coordinó con el Reino Unido para tomar medidas enérgicas contra el comercio de estos metales en las bolsas mundiales con vistas a «centrarse en los ingresos que Rusia puede obtener» para financiar su operación militar en Ucrania.

De hecho, el orden del día de la reunión de ministros de Asuntos Exteriores de la OTAN con motivo del septuagésimo quinto aniversario de la alianza, celebrada en Bruselas los días 3 y 4 de abril, incluía un debate sobre «cómo la OTAN podría asumir una mayor responsabilidad en la coordinación de los equipos militares y el entrenamiento para Ucrania, anclando esto dentro de un sólido marco de la OTAN». Esto no parece una retirada de Estados Unidos de Eurasia.

De hecho, el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, subrayó que «Ucrania se convertirá en miembro de la OTAN. Es una cuestión de cuándo, no de si». También relacionó la guerra de Ucrania con las crecientes tensiones sobre Taiwán. En sus palabras, «los amigos de Rusia en Asia son vitales para continuar su guerra de agresión. China está apuntalando la economía de guerra de Rusia. A cambio, Moscú está hipotecando su futuro a Pekín». Stoltenberg expresaba así el punto de vista de Estados Unidos.

Biden planteó al presidente chino Xi Jinping, durante su conversación telefónica del 2 de abril, la «preocupación de Washington por el apoyo de la RPC a la base industrial de defensa rusa y su impacto en la seguridad europea y transatlántica».

Está claro que, aunque Estados Unidos y la OTAN no están preparados para librar una guerra industrial con Rusia en Europa, tampoco es que Estados Unidos esté en retirada. La próxima cumbre de la OTAN en Washington en julio seguramente estará dominada por la guerra de Ucrania y la doble contención de Rusia y China.

Según algunos informes, ya se habla entre los países de la OTAN -Francia, Reino Unido y Polonia- de que si la ofensiva rusa llega al Dniéper y los militares ucranianos se derrumban por agotamiento, deberían intervenir para mantener la línea del frente.

Biden se dirigió al Congreso con una comunicación fechada en abril en la que recomendaba la prórroga por un año más de la emergencia nacional declarada en la Orden Ejecutiva 14024 (fechada el 15 de abril de 2021) «con respecto a determinadas actividades exteriores perjudiciales del Gobierno de la Federación Rusa». En opinión de Estados Unidos, la guerra en Ucrania dista mucho de haber terminado y Rusia tardará mucho en hacerse con el control de todo el país.

Baste decir que la crisis de Oriente Medio es cualquier cosa menos un acontecimiento «aislado». No nos equivoquemos: la entrada en el BRICS de cuatro países de Oriente Medio, que eran aliados de Estados Unidos, marca el eclipse del petrodólar. La decisión encaja con el proyecto ruso de «desdolarización» y retroceso de la hegemonía estadounidense.

Uno de los cuatro Estados de la región que se adhieren al BRICS es Irán, ardiente partidario de la «desdolarización», con el que la Administración Biden mantiene contactos sobre la situación en Oriente Próximo. Los últimos acontecimientos tras el ataque de Israel a Damasco han llevado a intensificar los contactos para evitar cualquier malentendido.

Estos contactos han alcanzado últimamente un nivel cualitativamente nuevo. Ahora es posible cierto grado de coordinación, como dieron a entender los calibrados ataques con drones y misiles de Irán contra Israel el sábado por la noche.

Un comentario de la agencia de noticias iraní IRNA detallaba siete «dimensiones» de las represalias de Irán. Ahora bien, Estados Unidos tiene sin duda una influencia moderadora sobre Israel. Según informes procedentes de Washington DC, Biden ha trazado la línea roja de que Estados Unidos se niega a participar en cualquier futura represalia israelí contra el ataque directo sin precedentes de Irán del sábado por la noche.

Un giro tan dramático de la dinámica de poder en la región era sencillamente impensable hasta ahora. IRNA señaló que indicaba «una comprensión de este asunto por parte del principal partidario del régimen sionista». La gran pregunta ahora es a dónde conduce todo esto.

Sin duda, la diplomacia estadounidense está ganando terreno y tendrá un efecto positivo en los acontecimientos posteriores relacionados con el problema palestino. Durante los últimos seis meses, se ha intensificado el trabajo en red de Washington con sus aliados tradicionales: Qatar, Arabia Saudí, Egipto y la Autoridad Palestina, en particular.

A medida que madure de forma sostenida como cooperación práctica para sacar a Gaza del oscuro túnel de la guerra y el derramamiento de sangre, añadirá seriedad a la posición general de Estados Unidos como pacificador e incluso le permitirá recuperar el papel de liderazgo del que gozaba anteriormente, en una nueva forma.

Queda por ver la trayectoria futura de los contactos entre Estados Unidos e Irán. ¿Tendrán una muerte súbita? ¿O generarán una masa crítica de confianza mutua para que los lazos, profundamente perturbados, se conviertan en una relación de trabajo? La retórica mutua entre Estados Unidos e Irán se ha suavizado considerablemente en los últimos tiempos.

Hay que reconocer a Teherán el mérito de haber leído las hojas de té con suficiente antelación, cuando empezaron a surgir diferencias incipientes entre Washington y Tel Aviv. Teherán intuyó correctamente que esas diferencias podrían convertirse en discordia.

Mientras tanto, Estados Unidos es lo suficientemente realista como para comprender que la estrategia de contención contra Irán ha dejado de ser útil y que seguir persiguiéndola carece de sentido cuando los Estados regionales prefieren la reconciliación.

En efecto, Irán ha ganado mucha profundidad estratégica y ha reforzado su autonomía estratégica gracias al fortalecimiento de sus lazos con Rusia y China y al acercamiento a Arabia Saudí. A nadie se le escapa el profundo significado del ataque directo con misiles de Irán contra Israel.

El comentario de IRNA dice: «El ataque iraní fue la primera confrontación directa entre la República Islámica y el falso régimen sionista. Esto es muy significativo en términos históricos. Los ataques efectivos en el interior de los territorios ocupados han sido un sueño incumplido de los países islámicos desde 1967, que ahora se han hecho realidad gracias a los esfuerzos de la cuna de la resistencia en la región. Por primera vez, aviones iraníes atacaron a enemigos de la mezquita de Al-Aqsa en los cielos de este lugar sagrado».

Estados Unidos sabe que Irán es un duro negociador que no cederá en sus intereses. Washington buscará la luz del día en la relación ruso-iraní, que encierra tentadoras posibilidades de aislar a Moscú en las condiciones de las sanciones.

Irán es un socio energético ideal para las economías europeas en sustitución de Rusia. Baste decir que lo más probable es que los finales de la guerra de Ucrania y el conflicto árabe-israelí, al discurrir por vías paralelas, puedan crear sinergias en el futuro.

7. Resumen de la guerra en Palestina, 15 de abril

El resumen de Mondoweiss. https://mondoweiss.net/2024/

Día 192 de la «Operación Al-Aqsa»: los países europeos instan a Israel a no responder al ataque de Irán; el ejército israelí ataca a los gazatíes que regresan al norte

Alemania, Francia y el Reino Unido pidieron a Israel «no escalar» tras el ataque de Irán del sábado. Israel mató a 43 palestinos que intentaban regresar a sus hogares en el norte de Gaza, mientras Hamás presentaba una nueva contrapropuesta de alto el fuego.

Por Qassam Muaddi 15 de abril de 2024

Bajas

  • 33.729+ muertos* y al menos 76.371 heridos en la Franja de Gaza.
  • Más de 466 palestinos muertos en Cisjordania ocupada y Jerusalén Este**.
  • Israel revisa a la baja su estimación de muertos del 7 de octubre, de 1.400 a 1.139.
  • 604 soldados israelíes muertos desde el 7 de octubre y al menos 6.800 heridos.

*El Ministerio de Sanidad de Gaza confirmó esta cifra en su canal de Telegram el 13 de abril de 2024. Algunos grupos de derechos humanos estiman que el número de muertos es mucho mayor si se tienen en cuenta los presuntos muertos.

** El número de muertos en Cisjordania y Jerusalén no se actualiza periódicamente. Según el Ministerio de Sanidad de la AP el 5 de abril, esta es la última cifra.

*** Esta cifra la publica el ejército israelí, mostrando los soldados cuyos nombres «se permitieron publicar». El número de soldados israelíes heridos es según los informes de los medios de comunicación israelíes.

Acontecimientos clave

  • Israel mata a 43 palestinos y hiere a 62 en las últimas 24 horas en toda Gaza, lo que eleva el número de muertos desde el 7 de octubre a 33.729 y el de heridos a 76.371, según el Ministerio de Sanidad de Gaza.
  • Hamás responde a la última propuesta de alto el fuego y presenta su propia propuesta, que al parecer incluye pausas escalonadas en los combates.
  • Alemania, Francia y Reino Unido instan a Israel a no responder al ataque de Irán, mientras la UE estudia nuevas sanciones contra Irán.
  • Irán dice que su respuesta al ataque de Israel a su consulado a principios de mes fue «lógica y responsable».
  • La radio del ejército israelí dice que cuatro soldados israelíes resultaron heridos por la explosión de una mina terrestre en la frontera con Líbano.
  • El ministro de Finanzas israelí y colono ultranacionalista Bezalel Smotrich pide el control total de Gaza por parte de Israel.
  • Israel libera a dos médicos palestinos en Gaza tras 50 días de detención. Otros seis médicos permanecen detenidos.
  • El ejército israelí dispara contra palestinos que intentan regresar al norte de la Franja de Gaza, matando a una niña.
  • La ONU afirma que se impidió que el 41% de su ayuda a Gaza llegara al norte de la Franja.
  • Los colonos israelíes siguen atacando aldeas palestinas por toda Cisjordania ocupada, tras un fin de semana de pogromos que quemaron decenas de casas y propiedades, y dejaron varios palestinos muertos.
  • Grupos palestinos de derechos humanos afirman que Israel obstaculiza las visitas de abogados a detenidos palestinos, mientras Itamar Ben-Gvir promete empeorar las condiciones de los presos palestinos detenidos en Israel.

Israel ataca a palestinos en Gaza cuando intentan regresar al norte

El Ministerio de Sanidad palestino, con sede en Gaza, anunció la muerte de 43 palestinos por ataques aéreos israelíes, cuyos cadáveres llegaron a los hospitales que quedan en la Franja de Gaza junto a otros 62 heridos en las últimas 24 horas.

Mientras tanto, en la zona de la ciudad de Gaza, los palestinos encontraron varios cadáveres bajo montículos de arena hechos por las fuerzas israelíes en Beit Lahia, al norte de la ciudad. La artillería israelí también bombardeó el norte y el este de la ciudad de Gaza.

En el centro de la Franja de Gaza, las fuerzas israelíes abrieron fuego contra multitudes de palestinos desplazados que intentaban regresar a sus hogares en el norte de la Franja a través del puente de Wadi Gaza. Según informes, una niña de cinco años murió tras recibir un disparo en la cabeza del ejército israelí. Las fuerzas israelíes también impidieron que miles de palestinos desplazados regresaran a sus hogares tras entrar en la ciudad de Gaza por la calle Al Rashid.

Mientras tanto, las fuerzas israelíes siguieron bombardeando los campos de refugiados de Al Nuseirat y Al Maghazi, en el centro de Gaza.

En el sur de la Franja de Gaza, las fuerzas israelíes bombardearon el este de Jan Yunis, mientras los equipos médicos palestinos recuperaban decenas de cadáveres de bombardeos anteriores, más de una semana después de la retirada israelí de la ciudad. La defensa civil palestina pidió a la Cruz Roja Internacional que proporcionara bolsas para cadáveres debido a la escasez de suministros en Gaza.

Hamás presenta una nueva contrapropuesta de alto el fuego

Hamás respondió el domingo a la última propuesta israelí de alto el fuego presentada a través de intermediarios egipcios y qataríes, presentando una nueva contrapropuesta.

En su cuenta de Telegram, el grupo palestino dijo el domingo que había presentado una nueva propuesta tras una consulta interna con la dirección del grupo en Palestina.

El domingo, Al-Jazeera informó de «fuentes cercanas a las negociaciones» que la propuesta de Hamás implica tres fases de alto el fuego de 42 días de duración, incluyendo intercambios de cautivos.

El grupo propuso una retirada israelí a las fronteras de Gaza de todas las zonas de la Franja durante la primera fase y un alto el fuego permanente que se anunciaría durante la segunda fase, lo que permitiría un intercambio de cautivos.

Según los informes, Hamás propuso liberar a un civil israelí cautivo por cada 30 palestinos cautivos, y a un militar israelí cautivo por cada 50 palestinos cautivos, incluidos 30 palestinos que cumplen altas condenas en cárceles israelíes.

La propuesta de Hamás insistía en permitir el regreso de los palestinos desplazados al norte de Gaza, y el inicio de la reconstrucción en la Franja de Gaza durante la tercera fase.

Por su parte, la oficina de Netanyahu difundió un comunicado del Mossad israelí en el que se afirmaba que Hamás había «dado una respuesta negativa» a la propuesta israelí de alto el fuego.

El Mossad añadió que el máximo dirigente de Hamás en Gaza, Yahya Sinwar, «no quiere un acuerdo humanitario ni la devolución de los rehenes».

El Mossad también acusó a Sinwar de explotar la crisis con Irán para «crear una escalada regional», subrayando que Israel continuará su guerra para «lograr sus objetivos.»

Las negociaciones de alto el fuego llevan meses en punto muerto, con Israel rechazando varias propuestas presentadas por Hamás, a pesar de la creciente presión desde dentro de Israel para conseguir la liberación de los cautivos israelíes retenidos en Gaza.

Irán mantiene su ataque de represalia contra Israel, mientras los países piden moderación a Israel

El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores iraní, Nasser Kanaani, afirmó el domingo que el ataque con misiles y drones de su país contra Israel el sábado fue en «defensa propia», en respuesta al ataque israelí contra su consulado en Damasco, hace dos semanas.

Kanaani añadió que el ataque iraní contra Israel fue «profesional, lógico y responsable». El diplomático iraní también pidió a Estados Unidos que «acepte las acciones de Irán en lugar de seguir pasos irresponsables», remarcando que Irán no quiere más tensiones en la región.

Por su parte, la ministra alemana de Asuntos Exteriores, Annalena Baerbock, afirmó que «el régimen iraní empujó a la región al borde del abismo» con su ataque a Israel del pasado fin de semana.

La funcionaria alemana instó a Israel a comprometerse con la acción diplomática, para mantener la «victoria defensiva» que logró, según ella, al interceptar parte de los misiles y drones iraníes el sábado.

Por su parte, el ministro británico de Asuntos Exteriores, David Cameron, dijo que el ataque de Irán contra Israel «ha fracasado», e instó a Israel a «no escalar». Cameron añadió que Reino Unido estudiará nuevas sanciones a Irán.

El presidente francés, Emmanuel Macron, también dijo que era necesario «convencer a Israel de que no responda al ataque de Irán.»

El líder francés dijo que su país estaba «preocupado por la escalada en la región», y agregó que Francia «estará al lado de Israel y su protección en la medida de lo posible.» Macron señaló que mantiene comunicaciones con el primer ministro de Israel, Netanyahu, y con otros países de la región.

Las fuerzas israelíes matan a un adolescente palestino en Nablús

Las fuerzas israelíes mataron a un adolescente palestino en una incursión militar en Nablús en la madrugada del lunes. La víctima fue identificada como Yazan Eshtayyeh, de 17 años, estudiante de la escuela industrial de Naplusa.

Fuentes médicas del hospital Rafidia de Naplusa dijeron que Eshtayyeh llegó herido con fuego real en el pecho y murió poco después. Las fuentes médicas añadieron que otro palestino resultó gravemente herido en el estómago y otro levemente herido en el pie.

Fuentes locales informaron de que fuerzas israelíes encubiertas entraron en el barrio de Mureij de la ciudad y tomaron varios tejados, antes de que más tropas hicieran una incursión en la ciudad.

Se produjeron enfrentamientos entre las fuerzas de asalto y los jóvenes de la localidad, durante los cuales las fuerzas israelíes dispararon munición real y gases lacrimógenos. Las fuerzas israelíes detuvieron a un palestino en la ciudad.

Mientras tanto, se registraron más redadas israelíes en toda Cisjordania. Según el Club de Presos Palestinos, las fuerzas israelíes detuvieron a 25 palestinos durante la noche.

Desde el 7 de octubre, Israel ha detenido a más de 8.100 palestinos en todo el territorio palestino ocupado. En la actualidad, hay al menos 9.400 palestinos recluidos en cárceles israelíes, entre ellos 71 mujeres, 200 niños y más de 3.500 detenidos sin cargos.

Con el homicidio de Yazan Shtayyeh, el número de palestinos muertos por fuerzas israelíes o colonos desde el 7 de octubre asciende a 466, y a 147 desde principios de 2024.

8. Debilidad israelí

El análisis del ataque iraní del director de Middle East Eye. https://www.middleeasteye.net/

Cómo los atentados de Irán expusieron la debilidad de Israel

David Hearst 15 de abril de 2024

Los ataques del fin de semana demostraron que Israel necesita a otros para defenderse y no es libre de elegir cómo contraatacar

El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, sabía exactamente lo que hacía cuando ordenó hace dos semanas el ataque contra el consulado iraní en Damasco, en el que murió el general de brigada Mohammad Reza Zahedi, principal militar iraní, entre otros mandos del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (IRGC).

Este ataque fue mucho más allá de las tácticas existentes de limitar el flujo de armas a Hezbolá, el movimiento libanés, o hacer retroceder a los grupos respaldados por Irán de su frontera norte.

Se trataba de un intento de eliminar a los dirigentes iraníes en Siria.

Después de seis meses, la guerra en Gaza va mal. Las fuerzas terrestres israelíes se enfrentan a una tenaz resistencia palestina que no muestra signos de rendirse o huir, en medio de la escala bíblica de destrucción y el sufrimiento real de su pueblo.

En todo caso, el ánimo entre los combatientes de Hamás se ha endurecido. Sienten que han sobrevivido a lo peor y que no tienen nada que perder. La población de Gaza no se ha vuelto contra ellos y la ocupación de Rafah, afirman, no supondría ninguna diferencia para ellos. Desprecian que Israel cuente la fuerza de Hamás en batallones. Tras semejante embestida, disponen de un suministro ilimitado de reclutas y armas.

Mensajes múltiples

A medida que la ofensiva israelí en Gaza se estanca, aumenta la oposición al liderazgo de Netanyahu y existe una presión real para alcanzar un acuerdo que permita devolver con vida a los rehenes.

Las diferencias con su principal valedor, el presidente estadounidense Joe Biden, han salido a la luz y Netanyahu está perdiendo rápidamente la opinión mundial. Israel, bajo la dirección de Netanyahu, se ha convertido en un Estado paria.

Una vez más, Israel necesitaba hacerse la víctima, para sostener el mito de que lucha por su existencia. ¿Qué mejor momento para que Netanyahu, el jugador, tirara los dados y atacara un consulado iraní, sabiendo perfectamente lo que eso significaba?

Estados Unidos también sabía lo que Netanyahu estaba haciendo, que era intentar arrastrar a Estados Unidos a un ataque contra Irán por lo menos por tercera vez en 14 años. Por eso Estados Unidos dijo directamente a los iraníes que no tenían nada que ver con el ataque y que sólo lo sabían cuando los aviones estaban en el aire.

Irán esperó su momento. Vio lo que ocurrió en el Consejo de Seguridad, cuando una declaración redactada por Rusia condenando el ataque al consulado fue vetada por Estados Unidos, el Reino Unido Francia. Luego dijo que no atacaría a Israel si se producía un alto el fuego en Gaza. También esto fue ignorado. A continuación, todos los países occidentales dijeron a Irán que no atacase Israel. Biden dio un consejo a Irán: «No lo hagas».

Cuando se produjo, el ataque fue cuidadosamente coreografiado para transmitir una serie de mensajes a Estados Unidos, Israel y la región árabe.

Teherán quería sentar el precedente de que podía atacar directamente a Israel sin desencadenar una guerra a gran escala. Quería decir a Israel que podía golpearle. Quería decir a Estados Unidos que Irán era una potencia en el Golfo que estaba aquí para quedarse y que controlaba el estrecho de Ormuz. Quería decir a todos los regímenes árabes que se doblegan ante Israel que lo mismo podía ocurrirles a ellos.

Sólo un puñado de cohetes alcanzó su objetivo, pero todos los mensajes que enviaron fueron transmitidos. El ataque fue, por tanto, un éxito estratégico y un revés para la reputación de Israel como el principal matón de la manzana.

La entrega de estos múltiples mensajes comenzó con la incautación por parte de la Guardia Revolucionaria iraní de un buque portacontenedores de bandera portuguesa, el MSC Aries, que, según la agencia estatal de noticias (IRNA), está gestionado por una empresa cuyo presidente es el multimillonario de origen israelí Eyal Ofer.

A continuación, lanzó enjambres de drones baratos contra Israel y comunicó a todo el mundo que tenían ocho horas para prepararse. A Israel le costó más de 1.000 millones de dólares activar sus sistemas de defensa antiaérea, según declaró el general de brigada Reem Aminoach al canal de noticias Ynet.

El mensaje a Estados Unidos es contundente: Irán está dispuesto a atacar Israel con misiles balísticos y desafiar a Occidente, incluyendo una advertencia directa a Biden

Es probable que esa sea la parte más pequeña de la factura.

Se sabe que al menos cuatro países ayudaron a Israel a derribar los drones: Estados Unidos, Reino Unido, Francia y Jordania. Lo más probable es que un quinto haya sido Arabia Saudí, ya que se encontraba en la ruta de vuelo desde el sur de Irak hasta Israel, y el sexto bien podría haber sido Egipto.

Se trataba de un gran esfuerzo aéreo defensivo que, como señalaron amargamente algunos ucranianos el domingo, los mismos países están optando por no proporcionarles. Desde luego, no podría hacerse con regularidad.

A cambio, Irán utilizó 170 drones baratos, mientras que 25 de los 30 misiles de crucero fueron derribados por Israel. Eran el señuelo. Las armas eran los misiles balísticos y un pequeño número de ellos atravesó las defensas de Israel y alcanzó la base aérea de Nevatim, en el sur de Israel.

El portavoz militar israelí Daniel Hagari dijo que esos misiles causaron daños estructurales leves. Nunca lo sabremos, pero se transmitió a Israel el mensaje de que Irán tiene capacidad para atacarlo y alcanzar sus objetivos a distancia, sin tener que recurrir a Hezbolá, Ansar Alá de Yemen o sus aliados en Irak.

Las armas utilizadas fueron una muestra gratuita de su potencia de fuego real. Tras el ataque, Irán advirtió a EE.UU. de que si Israel respondía del mismo modo, sus bases al otro lado del Golfo y en todo Irak se convertirían en objetivos, como ocurrió tras el asesinato de Qassem Soleimani, jefe de la Fuerza Quds en 2020.

El mensaje a EEUU es igualmente contundente: Irán está dispuesto a atacar Israel con misiles balísticos y desafiar a Occidente, incluyendo una advertencia directa a Biden. Podrían hacer lo mismo contra cualquier aliado de EEUU en la región del Golfo. Irán no quiere una guerra, pero es capaz de responder.

Así que, si no quiere una guerra, el mensaje para Estados Unidos es que tiene que contener a su voluntarioso hijo adolescente, Israel, el niño que ha sido mimado por su padre durante tanto tiempo, que cree que puede hacer con la región lo que quiera.

Errores en política exterior

Netanyahu se encuentra ahora en un dilema. Podría optar por satisfacer a la extrema derecha y lanzar un contraataque aplastante contra Irán, pero para ello no contaría con la ayuda de Estados Unidos. Y si eso no se materializara, podría encontrar el espacio aéreo entre Tel Aviv y Teherán algo más difícil de navegar.

Si Netanyahu ataca a Irán, su inestable relación con Estados Unidos irá de mal en peor. Además, lanzará un ataque de gran envergadura con la oposición real del estamento de defensa y seguridad, que le impidió hacer algo similar en 2010.

Si no hace nada, parecerá aún más débil de lo que ya es y cederá terreno a Benny Gantz, líder de la oposición y compañero del gabinete de guerra que habló el domingo de una ofensiva diplomática contra Teherán, exactamente la misma fórmula que los Estados árabes han utilizado cada vez que han recibido una aplastante derrota militar de Israel.

Del mismo modo, Estados Unidos se encuentra con que, por quinta vez en tres décadas, un pilar fundamental de su política exterior se le está desmoronando en las manos.

La decisión de derrocar a los talibanes en Afganistán, la invasión de Irak, el derrocamiento del libio Muamar Gadafi, el intento de derrocar a Bashar al-Assad… a todos estos desastres de política exterior se suma ahora un quinto: la decisión de respaldar la invasión israelí de Gaza.

Por supuesto, ha tardado en darse cuenta de la magnitud del error de juicio que cometió al respaldar a Israel a ultranza tras el ataque de Hamás del 7 de octubre. Pero también tardó en darse cuenta de la magnitud del error garrafal que cometió al invadir Irak.

La declaración del secretario de Defensa estadounidense, Lloyd Austin, ante el Congreso de que Estados Unidos no tenía pruebas de que Israel hubiera cometido genocidio en Gaza recordaba inquietantemente al discurso de Colin Powell ante la ONU en el que dijo que tenía pruebas de las armas de destrucción masiva de Sadam Husein. El discurso de Powell en 2003 fue un momento crucial en la pérdida de credibilidad internacional de Estados Unidos. Desde entonces, cada año se hunde más.

Powell se arrepintió más tarde de lo que había dicho. En retrospectiva, Austin está destinada a hacer lo mismo.

Un agujero infernal

Israel ha llevado ahora a sus partidarios a un agujero infernal en el que no hay paz ni perspectivas de que la haya, ni derrota de Hamás, ni perspectivas de un gobierno de posguerra, ni disuasión menguante para todos los demás grupos armados de la región, ni perspectivas de una guerra regional de bajo nivel en todas las fronteras de Israel simultáneamente.

Posiblemente lo más estúpido que hicieron las fuentes de seguridad israelíes el domingo fue alardear públicamente de la cooperación que obtuvieron de la fuerza aérea jordana, que les ayudó a derribar los drones y los misiles de crucero.

Fuentes israelíes se jactaron de que los misiles dirigidos a Jerusalén fueron interceptados en el lado jordano del valle del Jordán y otros fueron interceptados cerca de la frontera siria.

El mensaje que Israel quería transmitir era que, a pesar de las apariencias, Israel tiene aliados en la región dispuestos a defenderlo.

Pero este es un juego absurdo si Israel quiere preservar una monarquía jordana críticamente débil, luchando contra una marea de opinión pública que quiere asaltar la frontera.

Puede que Jordania haya tenido dos caras en el pasado y que el rey Hussein haya pasado información a su amigo fumador de puros, el difunto ex primer ministro Isaac Rabin.

Pero ésta es la primera vez que recuerdo que el ejército jordano, que aún conserva su nombre original de la época de la liberación del Imperio Otomano como «Ejército Árabe», se unió realmente en combate para proteger las fronteras de Israel.

Esto es un gran error.

Mientras la población de Jordania, tanto los palestinos como los habitantes de Cisjordania Oriental, vitoreaban esos misiles contra sus objetivos, el ejército jordano los derribaba en nombre de Israel.

Israel sólo mantiene relaciones con dirigentes árabes que desafían la voluntad de su pueblo y le imponen su corrupto gobierno. La acción de Jordania del sábado puede suponer un socorro a corto plazo para Israel, pero a largo plazo augura problemas en la frontera más larga de Israel.

Puede que Israel celebre el hecho de tener verdaderos aliados, pero al hacerlo está socavando fatalmente la legitimidad de sus amigos.

Irán ha dejado claro su punto de vista e Israel es más débil como resultado.

Es la primera vez que ha sido atacado directamente por Irán, que, al igual que Hamás, le ha dado la impresión de no estar interesado en la guerra. También es la primera vez que Biden dice a Israel que no devuelva el golpe. Después de un ataque de este tipo, las cosas pintan mal: Israel necesita que otros le defiendan y no es libre de elegir cómo contraatacar.

El ataque deja a su protector, Estados Unidos, buscando opciones políticas.

Por el momento, todas parecen malas.

 

9. Victoria iraní.

Scott Ritter, al que quizá se la va la mano en el ditirambo, considera el ataque iraní «una de las mayores victorias de este siglo». Pero el análisis en sí me parece que tiene elementos interesantes. https://www.scottritterextra.

Los misiles de abril

Scott Ritter 14 de abril de 2024

El ataque de represalia de Irán contra Israel pasará a la historia como una de las mayores victorias de este siglo.

Llevo más de dos décadas escribiendo sobre Irán. En 2005, hice un viaje a Irán para averiguar la «verdad sobre el terreno» acerca de esa nación, una verdad que luego incorporé a un libro, Target Iran, en el que exponía la colaboración entre Estados Unidos e Israel para elaborar una justificación para un ataque militar contra Irán destinado a derrocar a su gobierno teocrático. Seguí este libro con otro, Dealbreaker, en 2018, que actualizó este esfuerzo estadounidense-israelí.

Ya en noviembre de 2006, en un discurso pronunciado en la Escuela de Relaciones Internacionales de la Universidad de Columbia, subrayé que Estados Unidos nunca abandonaría a mi «buen amigo» Israel hasta que, por supuesto, lo hiciéramos. ¿Qué podría precipitar tal acción, pregunté? Señalé que Israel era una nación ebria de arrogancia y poder, y a menos que Estados Unidos pudiera encontrar la forma de quitar las llaves del contacto del autobús que Israel conducía hacia el abismo, no nos uniríamos a Israel en su viaje suicida.

Al año siguiente, en 2007, durante un discurso ante el Comité Judío Estadounidense, señalé que mis críticas a Israel (contra las que muchos de los asistentes se sintieron muy ofendidos) procedían de una preocupación por el futuro de Israel. Subrayé la realidad de que había pasado la mayor parte de una década tratando de proteger a Israel de los misiles iraquíes, tanto durante mi servicio en la Tormenta del Desierto, donde desempeñé un papel en la campaña contra los misiles SCUD, como en calidad de inspector de armas de las Naciones Unidas, donde trabajé con la inteligencia israelí para asegurarme de que los misiles SCUD iraquíes fueran eliminados.

Scott hablará de este artículo y responderá a las preguntas del público en el episodio 151 de Pregúntele al inspector.

«Lo último que quiero ver», dije a la multitud, «es un escenario en el que misiles iraníes impactaran en suelo de Israel. Pero a menos que Israel cambie de rumbo, este es el resultado inevitable de una política impulsada más por la arrogancia que por el sentido común.»

En la noche del 13 al 14 de abril de 2024, mis preocupaciones se materializaron en directo ante una audiencia internacional: una lluvia de misiles iraníes cayó sobre Israel, y no había nada que Israel pudiera hacer para detenerlos. Al igual que había ocurrido poco más de 33 años antes, cuando los misiles SCUD iraquíes superaron las defensas antimisiles Patriot estadounidenses e israelíes para golpear a Israel docenas de veces en el transcurso de un mes y medio, los misiles iraníes, integrados en un plan de ataque diseñado para superar los sistemas de defensa antimisiles israelíes, golpearon impunemente objetivos designados dentro de Israel.

A pesar de haber empleado un amplio sistema integrado de defensa antimisiles compuesto por el denominado sistema «Cúpula de Hierro», baterías de misiles Patriot de fabricación estadounidense y los interceptores de misiles Arrow y David’s Sling, junto con aviones estadounidenses, británicos e israelíes y defensas antimisiles a bordo de buques estadounidenses y franceses, más de una docena de misiles iraníes alcanzaron aeródromos e instalaciones de defensa antiaérea israelíes fuertemente protegidos.

El ataque con misiles iraníes contra Israel no surgió de la nada, por así decirlo, sino que fue una represalia por el ataque israelí del 1 de abril contra el edificio del consulado iraní en Damasco (Siria), en el que murieron varios altos mandos militares iraníes. Aunque Israel ya había atacado en el pasado a personal iraní dentro de Siria, el ataque del 1 de abril no sólo mató a altos mandos iraníes, sino que atacó lo que, desde el punto de vista legal, era territorio soberano iraní: el consulado iraní.

Desde el punto de vista iraní, el ataque contra el consulado era una línea roja que, si no se tomaban represalias, borraría cualquier noción de disuasión, abriendo la puerta a una acción militar israelí aún más descarada, hasta e incluyendo ataques directos contra Irán. Sin embargo, en contra de las represalias pesaba una compleja red de objetivos políticos entrelazados que probablemente se verían frustrados por el tipo de conflicto a gran escala entre Israel e Irán que podría precipitar cualquier ataque iraní de represalia significativo contra Israel.

En primer lugar, Irán ha emprendido una política estratégica basada en un pivote que se aleja de Europa y Estados Unidos y se acerca a Rusia, China y la masa continental euroasiática. Este giro se ha visto impulsado por la frustración de Irán ante la política de sanciones económicas impulsada por Estados Unidos y la incapacidad y/o falta de voluntad del conjunto de Occidente para encontrar una vía que permita levantar dichas sanciones. El fracaso del acuerdo nuclear iraní (el Plan Integral de Acción Conjunta, o JCPOA, por sus siglas en inglés) para producir el tipo de oportunidades económicas que se habían prometido en su firma ha sido uno de los principales impulsores de este pivote iraní hacia el este. En su lugar, Irán se ha unido tanto a la Organización de Cooperación de Shanghái (OCS) como al foro de los BRICS y ha dirigido sus energías diplomáticas a que Irán se integre de forma completa y productiva en ambos grupos.

Una guerra general con Israel haría estragos en estos esfuerzos.

En segundo lugar, pero no menos importante en la ecuación geopolítica global para Irán, está el actual conflicto de Gaza. Se trata de un acontecimiento que cambia las reglas del juego, en el que Israel se enfrenta a una derrota estratégica a manos de Hamás y sus aliados regionales, incluido el eje de resistencia dirigido por Irán. Por primera vez, la cuestión del Estado palestino ha sido abordada por una audiencia mundial. Esta causa se ve facilitada además por el hecho de que el gobierno israelí de Benjamín Netanyahu, formado a partir de una coalición política que se opone vehementemente a cualquier noción de estatalidad palestina, se encuentra en peligro de colapso como resultado directo de las consecuencias acumuladas por el ataque de Hamás del 7 de octubre de 2023 y el posterior fracaso de Israel a la hora de derrotar a Hamás militar o políticamente. Israel se ve igualmente obstaculizado por las acciones de Hezbolá, que ha mantenido en jaque a Israel a lo largo de su frontera septentrional con Líbano, y de actores no estatales como las milicias iraquíes proiraníes y los huzíes de Yemen, que han atacado a Israel directamente y, en el caso de los huzíes, indirectamente, cerrando líneas marítimas de comunicación críticas que tienen como resultado el estrangulamiento de la economía israelí.

Pero es Israel quien más daño se ha hecho a sí mismo, llevando a cabo una política genocida de represalias contra la población civil de Gaza. Las acciones israelíes en Gaza son la manifestación viva de la misma arrogancia y de las políticas impulsadas por el poder sobre las que advertí en 2006-2007. Entonces dije que Estados Unidos no estaría dispuesto a ser pasajero de un autobús político conducido por Israel que nos llevaría al precipicio de una guerra imposible de ganar con Irán.

Con su comportamiento criminal hacia los civiles palestinos de Gaza, Israel ha perdido el apoyo de gran parte del mundo, colocando a Estados Unidos en una posición en la que verá irremediablemente dañada su ya empañada reputación, en un momento en el que el mundo está pasando de un periodo de singularidad dominada por Estados Unidos a una multipolaridad impulsada por los BRICS, y Estados Unidos lnecesita conservar tanta influencia en el llamado «sur global» como sea posible.

Estados Unidos ha intentado -sin éxito- quitar las llaves del contacto del autobús suicida de Netanyahu. Ante la extrema reticencia del gobierno israelí a modificar su política respecto a Hamás y Gaza, la administración del presidente Joe Biden ha empezado a distanciarse de las políticas de Netanyahu y ha advertido a Israel de que su negativa a modificar sus acciones en Gaza para tener en cuenta las preocupaciones estadounidenses tendría consecuencias.

Cualquier represalia iraní contra Israel tendría que navegar por estas aguas políticas extremadamente complicadas, permitiendo a Irán imponer una postura de disuasión viable diseñada para evitar futuros ataques israelíes, asegurándose al mismo tiempo de que no se desviaran ni sus objetivos políticos relativos a un pivote geopolítico hacia el este, ni la elevación de la causa de la estatalidad palestina en la escena mundial.

Observación de José Luis Martín Ramos:
Desde luego esa afirmación de la mayor de las victorias es una exageración y a ese tipo de exageraciones me refería en mis comentarios de ayer con Miguel. Luego no lo repite en el texto que en efecto es interesante. Lo de menos es que 12 de los 300 alcanzara objetivos, eso se mire como se mire es una proporción de éxito muy reducida, pero no voy a entrar en la moda del análisis militar. Me voy a fijar en otros comentarios de Ritter. Dice algo que ya sabemos desde 1948, que la defensa de Israel pasa por el apoyo de EEUU, Reino Unido y Francia, lo que ha permitido, por cierto, consolidar su presencia en Asia Occidental desde el fin del Impero turco y el acuerdo Sykes-Picot; lo que permanece de ese acuerdo después de la Segunda Guerra Mundial fue el control de Palestina por las potencias euroatlánticas, cambiando el liderazgo de ese control que pasó del Reino Unido a los EEUU, en 1956, en correspondencia con la transferencia de la hegemonia en el seno del imperialismo. Las sucesivas victorias de Israel sobre los árabes se explican también por ese apoyo atlantista al estado sionista; la primera, por cierto, con el concurso de los soviéticos, por un error de apreciación de Stalin.
Ritter explica como fue la intervención de EEUU y compañía la que constituyó la verdadera cúpula de acero contra los misiles de Irak. Ahora la coalición atlantista ha vuelto a hacer lo mismo. En eso hay poca novedad. La representación mutua se ha llevado a cabo. Y a mí me parece que entrar a ver quien ha salido mejor de esa representación es ocioso. Lo que me preocupa, más que saber quien ha salido más guapo es lo que va diciendo Ritter en su artículo; que Irán, no quiere ninguna guerra regional, porque desestabilizaría la nueva orientación exterior que ha tomado.
«En primer lugar, Irán ha emprendido una política estratégica basada en un pivote que se aleja de Europa y Estados Unidos y se acerca a Rusia, China y la masa continental euroasiática. Este giro se ha visto impulsado por la frustración de Irán ante la política de sanciones económicas impulsada por Estados Unidos y la incapacidad y/o falta de voluntad del conjunto de Occidente para encontrar una vía que permita levantar dichas sanciones. El fracaso del acuerdo nuclear iraní (el Plan Integral de Acción Conjunta, o JCPOA, por sus siglas en inglés) para producir el tipo de oportunidades económicas que se habían prometido en su firma ha sido uno de los principales impulsores de este pivote iraní hacia el este. En su lugar, Irán se ha unido tanto a la Organización de Cooperación de Shanghái (OCS) como al foro de los BRICS y ha dirigido sus energías diplomáticas a que Irán se integre de forma completa y productiva en ambos grupos. Una guerra general con Israel haría estragos en estos esfuerzos.»
Por tanto Irán no va a entrar en guerra con Israel por la cuestión de Palestina. Así que ni en este momento crítico pueden esperar los palestinos un apoyo árabe exterior significativo, más allá de Hezbollah, que hace lo que hace, o de los huties del Yemen, que son los únicos que de verdad han hecho algo. El segundo acto de la representación del calculado, anunciado y limitado bombardeo de Israel, puede ser un nuevo teatro, que ya hemos visto otras veces: el de la mediación, es decir la falsa mediación de los EEUU. Tampoco sería nuevo, la hizo en 1956 y en la Guerra de los Seis días, aparentemente obligando a ceder a Israel ante Egipto, pero en el fondo sancionando la posición de Israel. Después del ataque iraní me sorprendería que la posición interna de Neta y Glantz no se hubiese fortalecido. De manera que el segundo acto podría ser -e insisto ese es mi temor-: de acuerdo Joe, me contengo ante la respuesta iraní, no habrá réplica, pero Gaza es una cuestión mía. Y sabiendo que Irán no va a ir a la guerra por iniciativa propia, si Israel no le ataca, y que ningún otro estado árabe va a hacerlo -salvo Yemen, quizás- Neta segana todo el tiempo del mundo para acabar de cocer a Gaza, aunque tenga que ser a fuego más lento.

Comentario de Antonio Navas:
Yo creo que el rifirrafe con Irán no modifica en absoluto el descrédito político-moral y la erosión diplomática insidiosa que está sufriendo israel en todo el globo, y que eso no se recupera ni un ápice por este encontronazo, menos aún después de que Israel ha decidido que responderá (veremos). A diferencia de otras tropelías sionistas, la diferencia sustancial generada por el 7 de octubre es que ahora el Gran Ojo Moral de la Conciencia del Planeta está puesto en Gaza. Creo que eso no había sucedido nunca y crea un escenario absolutamente nuevo sobre la cuestión palestina, generado por la guerra desencadenada por Hamás. Salvo caso de exterminio total del pueblo palestino, no hay que confundirse su sufrimiento, la inmolación de una parte significativa de su población, con su derrota política actual o futura. Y efectivamente, si la solución, antes de que desaparezca físicamente el pueblo palestino, a su tragedia histórica, es únicamente de orden internacional: un cambio de la hegemonía internacional, una modificación paulatina y sustancial de la correlación de fuerzas traducible en términos político-militares a Oriente Medio. Ese cambio se ha empezado a producir el 7 de octubre. Serán exterminados, dispersados, atomizados, o vencerán. Me temo que es muy difícil que haya nuevos términos medios.

Observación de Joaquín Miras:
En lo que hace al papel o mejor, el ascendiente que Iran adquiere, es interesante oir los videos de más de una hora, de el cheij. Explica cómo Irán combatió a ISIS, en Irak, y, a la par que hacía eso, el otro general de la guradia republicana asesinado anteriormente, definido más que general como sabio, se había encargado de hacer que otros grupos que se habían sumado al ISIS, cambiasen de bando y pasasen a luchar al otro lado. No por ser proAl Asad, pero si por ser patrióticos, y a esto, el cheik añadía unna idea que iba como de fondo, como de bajo continuo de orquesta: es que no podía ser que chiitas y sunnitas se enfrentaran en guerra. Esto es muy importante, y explica colaboraciones con sunitas -Hamas-, pero sobre todo, orienta al islam en una dirección, el islam, al menos sus dos grandes corrienets, siente tener un polo de orientación. Esto, que desde luego el rey de Jordania no ha visto y… «no ve venir» -que los musulmanes wahabies se hayan enfrentado con Irán, la participacion de la familia saud, es a señalar, ellos que han tratado de lograr eso- , es lo que me extraña que no trate nuestro amigo Bahdrakumar, porque lo que la alianza chino ruso iraní implica no es solo lo de la ruta de la seda o la ruta que sea, sino desmontar la ofensiva de los EEUU en Asia central, o sea, en el sur de Rusia y el oeste de China, al bloquear el acceso ideológico a los musulmanes

Autor: admin

Profesor jubilado. Colaborador de El Viejo Topo y Papeles de relaciones ecosociales.

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