Del médico de familia y compañero de Espai Marx, Antonio Navas (La referencia de la nota de JSA es https://slopezarnal.com/sobre-paseos-con-mi-madre-de-javier-perez-andujar/#more-13678.)Hola Jose:
Javier Pérez Andújar es un poco antipartidos porque su adn es anarquista, libertario, según propia definición desde que lo conozco, siendo ambos adolescente. Si era cercano a algún partido en las épocas que evoca era al PSOE-PSC del que era afiliado su padre, y al que, como mal menor, defendía frente a los comunistas que eramos estalinistas, autoritarios, y poco cool para la época en que ambos éramos adolescentes y amigos, vecinos (vivíamos a unos doscientos metros uno del otro) y compañeros en el instituto (él es dos cursos mayor que yo: el de letras, yo de ciencias) de los Hermanos Gabrielistas de Sant Adrià de Besòs. Yo era un chico estudioso y politizado, él era un chico inquieto culturalmente, interesado especialmente en la literatura. No conocíamos a nadie más en el barrio con quien conversar de ciertos temas. Buen conversador, ingenioso, generoso compartiendo libros, música, inquietudes y conocimientos. Una buena persona.
De su anarquismo sui géneris, entusiasmado con la alternativa real del «cambio» socialista le venía un cierto resabio anticomunista muy bien resguardado cuando se pone el traje de escritor. Y de su memoria y aptitud para la literatura le viene la recreación de aquel mundo, que suele hacer con mucha gracia, sentimiento y autenticidad, si bien él se limitaba al papel de observador «no participante», porque la actitud política que por adscripción familiar e individualismo apolítico «anarquista» adoptó, fue la que contribuyó a suprimir la cultura organizativa popular que los comunistas sustentaban, sustituida por la gestión municipal de los nuevos ayuntamientos democráticos, llevada a cabo de consuno por socialistas y comunistas del PSUC en aquellos ayuntamientos del área metropolitana de Barcelona.
Por eso me rechina mucho cuando simula simpatía por aquellos comunistas o inventa conversaciones con algunos dirigentes populares del partido (PSUC/ PCC). Claro que puede ser una reflexión que haya llevado a cabo posteriormente, o bien una necesidad artística marcada por la autenticidad genuina que aspira a transmitir; pues recordar con cariño y transmitir arrobado amor por aquel mundo perdido, por aquellas experiencias inolvidables, es inseparable, inextricablemente, del recuerdo de los militantes comunistas y comunistas de corazón que por aquellos lares y tiempos campaban.
Pero una cosa es un militante, un cronista, y otra cosa es un escritor. Javier es un escritor, no exactamente un cronista. Y no escondo la desazón que me provoca que haya sido un socialista (PSOE)-anarcoide cultural el mayor recreador (el más reconocido o famoso) «d’un temps d’un país».
Nuestro barrio era una estrecha franja de terreno que transcurría al lado del entonces apestoso río Besòs, infestado de talleres y empresas metalúrgicas que hacían reinar una espesa niebla por las noches de todas las estaciones del año; flanqueado por el barrio de La Mina y el de San Roque, emporios del Vaquilla y el Torete, que desembocaba en una playa que con el devenir del tiempo fuera bautizada como Chernóbil.
Es cierto que todo esto es un material precioso para un escritor de raza como Pérez Andújar.
Sobre su devenir posterior sólo sé decir, una vez distanciados y sin contacto alguno hasta el día de hoy, que al que buen árbol se arrima buena sombra le cobija.
Saludos,
Antonio Navas