Del compañero y miembro de Espai Marx, Carlos Valmaseda.
1. Euromiseria.
2. Hatem-2.
3. Maquiavelo a favor de los plebeyos (observación de Joaquín Miras).
4. El fin de la era Arafat.
5. Unidad de los movimientos sindical y climático.
6. Cuesta abajo.
7. Francia vista desde Camerún.
8. Crear parques para recordar a los compañeros caídos.
9. Resumen de la guerra en Palestina, 3 de julio.
1. Euromiseria
El último artículo de Poch sobre la triste situación de nuestro continente, los genocidas cada vez más irrelevantes. https://rafaelpoch.com/2024/
Euromiseria
La evolución política del viejo continente demuestra el colapso moral de su sistema
Las elecciones al Parlamento Europeo, las de Francia y Gran Bretaña, ilustran la dimensión de la euromiseria. En el país con la mas rica tradición social de Europa, donde la vida casi siempre fue mucho más llevadera y libre que en el resto, se disputa un regreso a Vichy. En la Gran Bretaña de rancia tradición parlamentaria e imperial, el cambio de figuras pronosticado por la derrota conservadora no cambia ni un ápice el asunto. La situación en Alemania, por citar otro país de peso, va en la misma línea. Estamos asistiendo al colapso del sistema político europeo, como ocurrió con la ola parda de los años treinta del pasado siglo.
Incluso en el caso de que en Francia venciera el “Frente Popular”, no estaríamos ni a mitad del camino. La mitad de ese frente está compuesto por miembros del Partido Neoliberal Unificado Europeo (“socialistas” y verdes), grandes responsables de haber llevado al país a su situación actual. Los Faure, Hollande, Glucksmann, Starmer en Gran Bretaña, Scholz y Baerbock en Alemania, son típicos ejemplares de la “izquierda de derechas”: sostenedores del capitalismo neoliberal, atlantistas y cómplices de la repugnante masacre de Israel. Y hace años que sabemos que no se puede ser de izquierdas si se apoya el belicismo imperial y el orden socioeconómico neoliberal, garantía de injusticia y desigualdad estructural. El resto, la genuina socialdemocracia de la France Insoumise de Melenchon (ridículamente tachada de “izquierda radical”) está siendo tan demonizada por el periodismo tóxico de los magnates, que incluso si el tal milagro de una victoria se produjera, el callejón sin salida está servido. Unicamente la aparición de ese “pueblo” que invoca el reclamo “Frente Popular” podría cambiar las cosas en Francia.
En su dramático artículo ¿Quién defenderá a los niños bombardeados y hambrientos de Gaza en las elecciones del Reino Unido?, Jonathan Cook, expone el estado de la cuestión: Who will champion Gaza’s bombed and starved children in the UK elections? (substack.com)
–En los últimos nueve meses, las bombas israelíes han matado oficialmente al menos a 15.500 niños palestinos, así como a otros 22.000 adultos. El número real de muertos es sin duda mucho mayor. Gaza, bombardeada hasta la Edad de Piedra por un liderazgo político y militar israelí que lleva mucho tiempo prometiendo que su objetivo es la destrucción, perdió hace meses la capacidad de contar adecuadamente sus muertos.
–Save the Children reveló esta semana que hay otros 21.000 niños desaparecidos, de los cuales se calcula que al menos 4.000 están enterrados bajo los edificios derrumbados.
–La semana pasada, meses después de que aquel enero en el que su alto tribunal dictaminara la plausibilidad de un genocidio, una comisión independiente creada por la ONU concluyó que, desde el 7 de octubre de 2023, Israel había aplicado en Gaza «una estrategia intencionada para causar el máximo daño», incluido «un ataque intencionado y directo contra la población civil» que equivalía a una política de «exterminio«. Chris Sidoti, investigador de la ONU, declaró que su investigación había demostrado que el ejército israelí es «uno de los ejércitos más criminales del mundo».
“Los crímenes de guerra cometidos por Israel contra niños no tienen parangón en los tiempos modernos, y superan a los cometidos el año pasado en la República Democrática del Congo, Myanmar, Somalia, Nigeria y Sudán juntos”, dice Cook.
“Israel”, continúa, “lleva décadas ocupando Gaza y 17 años bloqueando el enclave, negando a los niños de allí lo esencial de la vida, la libertad y una infancia. Israel los ha dejado, junto con sus familias, pudrirse en lo que ha equivalido a un gigantesco campo de concentración. Ahora, los está matando de hambre colectivamente dentro de su jaula después de que Hamás se sublevara en una brutal revuelta de un día el 7 de octubre. Los niños de Gaza están siendo castigados por la negativa de Hamás a seguir sirviendo indefinidamente como guardias de campos de concentración”.
Lo que Cook describe representa el principal escándalo internacional y humano de lo que llevamos de siglo. Pero no es tema para las elecciones que se celebran en Europa. No lo es para el nuevo directorio de guerra no electo, con la incompetente pero fiel a Estados Unidos Ursula von der Leyen al frente, el socialista Antonio Costa de comparsa y la estoniana Kaja Kallas dirigiendo una política exterior euro-americana que apoya el loco proyecto de Brzezinsky de disolver Rusia en diversos estados. Tampoco lo ha sido para los políticos laboristas apoyados por Murdoch que ganarán las elecciones. Su partido expulsó a su anterior líder, Jeremy Corbyn, precisamente por defender los derechos de los palestinos. Fue acusado de “antisemita” de la misma forma en que lo es en Francia Jean-Luc Melenchon, por el mismo delito y la misma corrupta toxicidad mediática. Para la mitad del “Frente Popular” francés ese escándalo tampoco es tema, más allá de la mera declaración de condena de las “masacres terroristas” de Hamas y del ritual llamamiento a “imponer un alto el fuego inmediato” y a respetar “la ordenanza de la Corte Internacional de Justicia que evoca sin ambigüedades un riesgo de genocidio”.
Es importante que no ganen los neofascistas de Vichy en Francia, pero eso no remediará la actual euromiseria expuesta por toda esa galería de políticos cómplices de la gran masacre de Palestina. Cada vez se hace más claro que la Unión Europea, ese conglomerado de viejas potencias coloniales y países periféricos, todos ellos vasallos del imperio de Estados Unidos, gobernado por la Comisión, la OTAN y el Banco Central Europeo, forma parte del problema. Su enfermedad es irremediable. Su evolución demuestra el colapso moral de su sistema político. El contraste entre su discurso de valores y democracia y su miserable realidad es tan crudo y flagrante para el resto del mundo que permite cuestionar su pretendida superioridad moral sobre las denostadas oligarquías sociales de Rusia y China, contra las que se arma en busca del tercer gran incendio bélico.
(Publicado en Ctxt)
2. Hatem-2
Cuando los EEUU no han conseguido todavía un misil hipersónico funcional, me resulta difícil creer que lo hayan hecho los yemeníes, a no ser que sea una entrega directa de alguno de los que tienen esta tecnología (Rusia?, Irán?), pero en The Cradle afirman que es así, que es producción propia. También Mike Whitney escribe sobre el tema, basándose en información de la china Xinhua aunque él cree que han sido los iraníes. Os paso los dos artículos. Por otra parte, ayer se comentaba en las redes que Rusia va a entregar misiles de crucero a los huzíes (https://x.com/Zlatti_71/) -y que Arabia Saudí les estaba pidiendo que no lo hiciesen-, y Bhadrakumar daba crédito a la noticia (https://x.com/), informando también de la reunión de una delegación huzí con las autoridades rusas en Moscú (https://x.com/). https://thecradle.co/articles/
Los misiles hipersónicos de Yemen: Una revolución militar en Asia Occidental
El innovador despliegue por parte de Yemen del misil hipersónico Hatem-2 contra un buque israelí supone un cambio sísmico en la dinámica de poder regional, desafía las estrategias de Estados Unidos y de sus socios, y pone de manifiesto más avances militares inesperados de Sanaa.
Khalil Nasrallah 3 DE JULIO DE 2024
A principios de año aparecieron noticias que sugerían que Yemen había realizado experimentos con misiles hipersónicos. Aunque el gobierno de Sanaa guardó silencio entonces, los últimos acontecimientos han acabado con cualquier ambigüedad sobre este desarrollo.
A finales de junio, Yemen anunció oficialmente el uso del misil balístico hipersónico «Hatem-2» para atacar un buque israelí, el MSC Sarah, en el mar Arábigo. La revelación sitúa a Yemen en el selecto grupo de Estados que poseen armamento tan avanzado, lo que pone de relieve el inesperado avance de Sanaa en tecnología militar a pesar de casi una década de guerra.
El despliegue del misil Hatem-2 no es sólo una demostración de destreza tecnológica, sino una compleja señal dirigida a diversos actores internacionales. Las acciones de Yemen se alinean con el Eje de Resistencia más amplio de Asia Occidental y reflejan el continuo apoyo a Gaza en medio de la guerra israelí respaldada por Estados Unidos contra el asediado enclave palestino.
Este apoyo no es meramente retórico; ahora ha quedado ampliamente demostrado mediante acciones concretas, como el despliegue de armamento avanzado. Es importante destacar que el desarrollo y el uso de misiles hipersónicos ponen de relieve la erosión de la disuasión militar estadounidense en la región, una preocupación exacerbada por los recientes fracasos y la posible escalada en Palestina.
Redefinición del poder regional
La presencia de tecnología tan avanzada en Yemen complica los cálculos estratégicos de Estados Unidos y sus aliados, que ahora deben enfrentarse a un adversario más capaz e impredecible.
Fundamentalmente, estas acciones son una respuesta a los nueve años de agresión saudí-emiratí, que ha persistido debido a múltiples factores. Entre ellos, la intervención militar directa de Estados Unidos y Gran Bretaña y el establecimiento de un consejo presidencial respaldado por las milicias y destinado a alcanzar los objetivos políticos estratégicos de los actores extranjeros. Los avances militares de Sanaa están, por tanto, profundamente entrelazados con su postura política y sus objetivos estratégicos nacionales y regionales.
El hecho de que las fuerzas armadas alineadas con Ansarallah apuntaran a un barco israelí con un misil hipersónico marca un cambio significativo en la dinámica militar de Asia Occidental. A diferencia de las pruebas experimentales sobre objetivos estáticos, esta operación demostró la capacidad de Yemen para atacar rápidamente objetivos en movimiento.
Los misiles hipersónicos, que viajan a velocidades superiores a Mach 5 y poseen una maniobrabilidad excepcional, son notoriamente difíciles de interceptar por los sistemas de defensa aérea existentes. Esta capacidad introduce un nuevo nivel de amenaza en el conflicto regional, complicando -e incluso inutilizando- las estrategias de defensa de los adversarios de Yemen.
El Hatem-2 representa una nueva generación de misiles balísticos yemeníes dotados de avanzados sistemas de guiado inteligente, alta maniobrabilidad, velocidades hipersónicas, propulsión por combustible sólido y múltiples versiones con distintos alcances. Esto convierte al Hatem-2 en un arma formidable capaz de realizar ataques precisos y rápidos. El desarrollo de una tecnología tan avanzada en Yemen, un país que lleva casi una década sometido a un severo bloqueo y a continuas agresiones, es digno de mención. Refleja un salto significativo en la tecnología militar y la capacidad estratégica autóctonas.
Respuesta a la agresión saudí-emiratí
El uso de misiles hipersónicos también envía un potente mensaje a Arabia Saudí y EAU. Sanaa ha advertido repetidamente a Riad de que no facilite las acciones militares estadounidenses lanzadas desde su territorio. El reciente ataque contra el portaaviones estadounidense USS Eisenhower en el Mar Rojo es un ejemplo.
Las implicaciones para Arabia Saudí son graves: una agresión continuada contra Yemen podría provocar ataques de represalia más devastadores. La disposición de Sanaa a atacar objetivos de alto valor indica su intención de levantar el bloqueo por medios militares si es necesario. Además, las posibilidades de una resolución pacífica disminuyen a medida que se intensifican los enfrentamientos militares.
Sanaa, que no temió a la armada estadounidense y sus aliados, golpeó profundamente en territorio israelí, no dudará en infligir dolorosos golpes contra Arabia Saudí para levantar el bloqueo. El mensaje del misil hipersónico permite vislumbrar lo que posee el frente de resistencia en la región, mostrando sus operaciones integradas y unificadas bajo la bandera de la «Unidad de Frentes» del Eje de Resistencia, capaz de asestar golpes devastadores en una vasta zona geográfica.
Sanaa rompe el statu quo
La resistencia de Yemen es también un testimonio de la capacidad del país para adaptarse e innovar en condiciones extremas. Mediante la integración de misiles hipersónicos y otras tecnologías sofisticadas, como el barco teledirigido Toofan-1 que apuntó y hundió el buque Tutor en el Mar Rojo, Sanaa no solo puede defenderse, sino también desafiar a los adversarios con disuasión.
Los mensajes militares procedentes de Sanaa, ya estén relacionados con su alineamiento dentro del Eje de la Resistencia o con la realidad de Yemen a la hora de enfrentarse a la agresión y el bloqueo, forman parte del escenario de cambio de la dinámica en la región, remodelando los equilibrios de poder que no pueden eludirse en ningún acuerdo con el enemigo, si es que llegan a producirse. Esto permite a las fuerzas yemeníes continuar la confrontación militar a su antojo o incluso escalarla aún más hacia nuevos escenarios.
El debut del misil Hatem-2 representa un cambio fundamental en la dinámica de poder regional, ya que los avances militares de Yemen reconfiguran la realidad estratégica de Asia Occidental. Tanto si el conflicto continúa con su intensidad actual como si se intensifica aún más, las implicaciones de la capacidad de los misiles hipersónicos de Yemen ya están repercutiendo en toda la región.
Los misiles hipersónicos de Yemen no son un mero logro técnico para Sanaa; se entienden mejor como una maniobra estratégica que altera el equilibrio de poder a favor del Eje de la Resistencia y reconfigura la futura trayectoria de la guerra en la región.
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No me gusta citar a Unz, porque es una organización de extrema derecha, pero es donde he encontrado el artículo de Whitney…
El misil hipersónico de los Houthis cambia las reglas del juego en el Mar Rojo
Mike Whitney – 2 de julio de 2024
La captura de pantalla capturada de un video publicado por el grupo huzí de Yemen el 26 de junio de 2024 muestra que un misil hipersónico es lanzado desde una zona desértica no revelada en Yemen. Xinhua
¿Es esta la venganza de Irán? ¿Es así como Irán paga a Israel por bombardear su consulado en Damasco a finales de marzo, proporcionando a los huzíes misiles hipersónicos para luchar contra el «Gran Satán»?
El 26 de junio, los rebeldes huzíes de Yemen lanzaron un ataque contra un buque comercial en el mar Arábigo utilizando un misil balístico hipersónico de combustible sólido y largo alcance. Era la primera vez que el grupo utilizaba este misil de última generación en sus operaciones militares. No se puede exagerar la importancia de este hecho. Los misiles hipersónicos -que incorporan avances tecnológicos aún inexistentes en Occidente- son más precisos, más difíciles de derribar y recorren distancias más largas que los modelos anteriores. Estas armas únicas y de vanguardia son un multiplicador de fuerza que da a los huzíes una ventaja decisiva en futuros ataques en el Mar Rojo y más allá. Permitirán a los huzíes estrechar su control sobre el tráfico comercial al tiempo que ponen en mayor peligro a los buques de guerra estadounidenses. También mejorarán significativamente las posibilidades de los huzíes de prevalecer en su guerra contra Estados Unidos y sus socios de la coalición. Este es un artículo de Maritime Executive:
Los huzíes…. afirman que han lanzado por primera vez un misil hipersónico que fue utilizado para apuntar a un portacontenedores MSC lejos en el Golfo de Adén….
Por primera vez se ha revelado la identidad del misil que apuntó al… MSC Sarah V en el Mar Arábigo», según una publicación del portavoz huzí Yahya Saree. «Se trata de un misil hipersónico de fabricación local que posee tecnología avanzada, es preciso en el impacto y alcanza grandes alcances»….
Los medios de comunicación informaron en marzo de que los Houthis huzíes empezado a fabricar su misil hipersónico… capaz de alcanzar Mach 8. Los informes decían que sería utilizado para amenazar el transporte marítimo en el Océano Índico. Vídeo: Los huzíes afirman haber lanzado por primera vez un misil hipersónico contra un buque MSC, Maritime Executive.
En primer lugar, los huzíes no disponen de instalaciones avanzadas de producción de misiles, por lo que sea cual sea el misil balístico híbrido que están utilizando actualmente en sus operaciones militares, no lo fabricaron ellos mismos.
En segundo lugar, los expertos sugieren que el misil que se disparó en el incidente del Mar Arábigo a principios de semana era probablemente una versión del Fattah-1 de fabricación iraní, que puede viajar a velocidades de hasta Mach 3 o tres veces la velocidad del sonido. El Fattah-1 representa una mejora significativa con respecto a los misiles que han estado utilizando los huzíes, pero no suponen la misma amenaza grave para la navegación comercial que los misiles balísticos hipersónicos avanzados y de última generación. Los misiles hipersónicos de combustible sólido de última generación son una categoría aparte. Algunos alcanzan velocidades superiores a Mach 5 y son muy maniobrables y capaces de cambiar de rumbo durante el vuelo. He aquí algunos antecedentes:
La capacidad de lanzar armas altamente maniobrables a velocidades hipersónicas da a cualquier país una ventaja considerable, porque tales armas pueden evadir casi cualquier sistema de defensa actualmente en uso.
«No importa cuál sea la amenaza. Si no puedes verla, no puedes defenderte de ella», dijo el general John Hyten, ex vicepresidente del Estado Mayor Conjunto de Estados Unidos, ante un auditorio en Washington en enero de 2020.
Como comandante del Comando Estratégico de Estados Unidos en 2018, Hyten dijo: «No tenemos ninguna defensa que pueda negar el despliegue de tal arma contra nosotros. … Nuestra defensa es la capacidad de disuasión». Qué son las armas hipersónicas y quién las tiene, VOA
Markus Schiller, director de ST Analytics, una consultora con sede en Múnich que investiga los misiles y la tecnología espacial, declaró a Business Insider que el misil probablemente fue diseñado en Irán.
«Sin duda, se trata de misiles de la familia iraní Fattah, que se remontan a la década de 1990 y han ido evolucionando desde entonces», afirma Schiller. Teherán ha promocionado recientemente las últimas versiones de sus misiles Fattah como hipersónicos.,, Los rebeldes huzíes dicen que han disparado un nuevo «misil hipersónico casero», publicando imágenes de su lanzamiento contra un barco civil, Business Insider.
En realidad es mejor que los huzíes NO tengan los mejores misiles balísticos disponibles. Después de todo, el objetivo de su bloqueo no es destruir buques de guerra estadounidenses y matar a miles de personas, sino persuadir a Israel para que permita la entrada de ayuda humanitaria en Gaza ejerciendo presión sobre la economía israelí. En realidad, el éxito de la estrategia de los huzíes se debe en gran medida al hecho de que ha sido mayoritariamente pacífica, razón por la cual su causa ha obtenido el apoyo de personas de todo el mundo. Si cambian su modus operandi y empiezan a volar barcos a diestro y siniestro, el apoyo popular desaparecerá de la noche a la mañana. Este es un artículo de Foreign Policy:
….. Ocho meses después, la interrupción del transporte marítimo ha empeorado repentinamente. A finales de junio, los ataques huzíes hundieron un barco -el segundo desde que comenzaron sus ataques- y dañaron otro. La lista de intentos de ataque y de ataques con éxito es una letanía en lo que va de año; los mensajes públicos del Mando Central de Estados Unidos son un tamborileo casi diario de informes sobre buques estadounidenses que espantan drones, misiles y buques de superficie sin tripulación. Los huzíes, que han utilizado misiles antibuque con gran éxito, recurren ahora cada vez más a esos drones de superficie, incluido el llamado Blowfish…. de los huzíes.
Los despliegues, y las constantes interceptaciones, han consumido los propios cargadores de la Armada estadounidense. Los asesores del Congreso dijeron que Estados Unidos no está produciendo suficientes misiles de defensa aérea estándar utilizados por los buques de escolta estadounidenses en el Mar Rojo para derribar aviones no tripulados y misiles huzíes. «Mientras la tasa de desgaste siga siendo tan precipitadamente alta como lo ha sido allí, estaremos en una posición un poco más precaria», dijo un asesor, hablando bajo condición de anonimato para hablar con franqueza sobre la escasez de municiones estadounidenses. ¿Por qué la Marina estadounidense y sus aliados no pueden detener a los huzíes?, Foreign Policy
Se puede percibir la frustración en el análisis del autor, y se puede entender por qué. Washington no quiere empantanarse en el Mar Rojo luchando contra un grupo insurgente que no supone ninguna amenaza para la seguridad nacional de Estados Unidos. Biden tampoco quiere comprometer más recursos o tropas terrestres en un esfuerzo que no hace avanzar la ambición geopolítica más amplia de Estados Unidos de hacer retroceder la operación de Rusia en Ucrania o contener a China. En resumen, el conflicto en el Mar Rojo se percibe generalmente como una molestia que los responsables de la política exterior estadounidense desearían que «desapareciera». Pero en lugar de desaparecer, está empeorando, lo que está obligando a Biden a tomar decisiones que no quiere tomar. Este es un artículo de gCaptain:
Una fuerza naval desplegada por la Unión Europea para proteger los buques en el Mar Rojo necesita más del doble de tamaño debido a la escalada de los ataques de los rebeldes huzíes respaldados por Irán, dijo el jefe de la operación.
Cuatro buques de la UE patrullan las aguas frente a las costas de Yemen desde febrero. En ese tiempo, han proporcionado «asistencia cercana» a 164 buques, han derribado más de una docena de vehículos aéreos no tripulados y han destruido cuatro misiles balísticos antibuque, declaró el miércoles en una entrevista el contralmirante Vasileios Gryparis.
Los huzíes, con base en Yemen… han trastornado el transporte marítimo mundial, obligando a muchos buques a navegar miles de millas alrededor del sur de África en su lugar – a pesar de la operación de la UE y los bombardeos de EE.UU. y el Reino Unido que comenzaron en enero….
«Cada día suben y bajan por el estrecho entre 40 y 50 buques, por lo que se necesita un número considerable para poder ofrecer esta protección», explicó. «Hay casos en los que no podemos ofrecer esta protección, pero intentamos hacer frente al volumen». ….
Las campañas de bombardeos de Estados Unidos y Reino Unido no han logrado detener los ataques y, en cambio, han provocado que los buques asociados a ambos países sean blanco de ataques con mayor frecuencia. Los Houthis han advertido de una operación ampliada para atacar potencialmente buques en el mar Mediterráneo….
«No creemos que golpear a los Houthis pueda resolver el problema», dijo. «Algunos otros países intentaron acciones similares hace algunos años y algunos otros países todavía lo hacen y vemos que no está contribuyendo a la solución del problema.» Defenderse de los Houthis requiere duplicar la flota, dice la fuerza de la UE, gCaptain
Piensa en lo que dice el autor: Está diciendo que el enfoque actual no funciona, así que debemos redoblar la misma estrategia. ¿No es esa la definición de locura?
Lo que está claro es que Estados Unidos sólo tiene una herramienta en su caja de herramientas de política exterior: la fuerza militar. Y cuando esa herramienta resulta ineficaz, entonces se aplica más fuerza. Tenemos que entender cómo va a afectar esto al resultado del actual enfrentamiento en el Mar Rojo, donde el Tío Sam se está dando cabezazos contra una roca sin conseguir nada. ¿No sería mejor presionar a Israel para que levante el asedio a Gaza?
La pregunta que deberían hacerse los responsables políticos es bastante obvia: ¿Existe una solución militar a este problema?
La respuesta es «No». Tampoco hay un objetivo estratégico ni una estrategia de salida claramente definidos, ya que ambos fueron ignorados en la carrera hacia la guerra y en la determinación de los mandarines de la política exterior de aplicar su teoría operativa favorita: «Disparar primero y preguntar después». Como resultado, EEUU está empantanado en otra conflagración sin sentido que no puede ganarse por medios convencionales. Esto es de Business Insider:
En las últimas semanas, los huzíes han golpeado con éxito una serie de buques comerciales -incluso han hundido uno de ellos- y han demostrado su capacidad para atacar eficazmente objetivos con barcos teledirigidos, lo que indica que cada vez son más listos con sus ataques….
Algunos de los incidentes también han revelado nuevas tácticas peligrosas. En particular, el 12 de junio, los huzíes atacaron un buque mercante en el Mar Rojo con un barco teledirigido cargado de explosivos por primera vez desde que empezaron a atacar a la marina mercante en noviembre…..
El ataque inicial con drones contra el granelero comercial MV Tutor causó inundaciones y daños en la sala de máquinas. Horas después, un misil huzí alcanzó el buque. El doble impacto obligó a la tripulación a abandonar el buque, que acabó hundiéndose…
Esa misma semana, los huzíes dispararon dos misiles antibuque que alcanzaron al MV Verbena en el Golfo de Adén. Ni siquiera 24 horas después, el granelero fue alcanzado por otro misil, lo que supuso el segundo ataque doble de la semana. La tripulación del buque acabó abandonándolo debido a los daños sufridos por los ataques.
La empresa de seguridad británica Ambrey afirmó que los ataques contra el Tutor y el Verbena, además de los ataques con éxito contra otros dos buques en los días anteriores, eran indicativos de un «aumento significativo de la eficacia» de las operaciones de los huzíes .
«Cada ataque de los huzíes, los huzíes probablemente están aprendiendo algo sobre lo que funciona y lo que no», dijo Carter. «Si se piensa en cómo funciona una organización militar, no cabe duda de que están extrayendo lecciones de los diferentes paquetes de ataque que están utilizando». ….
Es difícil no sólo impedir que los rebeldes obtengan sus medios de ataque de «baja tecnología y bajo coste», sino también disuadirles de lanzar ataques, explicó a BI Alex Stark, investigador asociado de política que cubre la seguridad en Oriente Medio en la RAND Corporation.
Estos ataques son un «problema continuo sin una solución obvia o útil a mano», añadió. Los huzíes son cada vez más listos con sus ataques en el Mar Rojo, y los barcos que navegan por estas aguas están pagando el precio, Business Insider.
La Sra. Stark se equivoca. Hay «una solución… obvia al alcance de la mano». La administración Biden tiene que suspender todos los envíos de armas a Israel hasta que levanten su bloqueo de alimentos, agua y ayuda médica a la población de Gaza. Esa es la única política que pondrá fin a la crisis en el Mar Rojo. Y lo que es más importante, es lo correcto.
3. Maquiavelo a favor de los plebeyos
En Jacobin publican esta reseña de un nuevo libro sobre Maquiavelo en el que se destaca una lectura a favor de los plebeyos del autor de El príncipe.
Nicolás Maquiavelo eligió al pueblo frente a la oligarquía Jérémie Barthas
Olvídese de la visión estereotipada de Maquiavelo como el campeón del cínico arte de gobernar y de la Realpolitik. El filósofo político italiano era un crítico hostil del gobierno oligárquico que quería dar poder al pueblo y dar rienda suelta a su creatividad.
Reseña de Gabriele Pedullà, On Niccolò Machiavelli: The Bonds of Politics (Columbia University Press, 2023)
Nicolás Maquiavelo (1469-1527) no era el único que confiaba en su talla intelectual, su valor moral y su compromiso con la República de Florencia. Privado de la plena ciudadanía debido a la aplicación de las leyes de bastardía, fue elegido en 1498 jefe de la segunda cancillería por el Gran Consejo.
Fue confirmado en este cargo durante catorce años, hasta que las fuerzas de los Médicis, apoyadas por el ejército español, tomaron la ciudad y clausuraron el Gran Consejo, poniendo fin a la experiencia del «estado popular». Durante sus numerosas misiones diplomáticas en Italia y en el extranjero, Maquiavelo impresionó a los miembros del gobierno, así como a sus colegas de la cancillería, por la calidad de sus informes y la franqueza y lucidez con que expresaba sus análisis.
Por otra parte, Maquiavelo irritaba a esa parte de la ciudadanía a cuyos miembros les gustaba llamarse a sí mismos los ottimati («los mejores»). Especialmente odioso para algunos miembros de la élite del poder era su proyecto de una milicia republicana basada en la conscripción masiva, reconocida como una gran amenaza para su influencia social y sus posiciones. Y tras su éxito personal en la reunificación de la Toscana florentina en 1509, un amigo suyo llegó a parodiar el Evangelio para llamarle «mayor profeta que los judíos o cualquier otro pueblo haya tenido jamás».
Con el que no mezclarse
Gabriele Pedullà, uno de los más importantes especialistas italianos actuales en Maquiavelo, ha tomado esta asombrosa cita de una carta de Filippo Casavecchia como epígrafe de su reciente esbozo de la vida, la obra y los legados controvertidos de Maquiavelo. En la misma carta, Casavecchia también expresaba sus dudas de que la «filosofía de Maquiavelo hablara jamás a los necios».
Casavecchia fue la primera persona que leyó, a finales de 1513, el manuscrito recién terminado de El Príncipe, un libro en el que la «profecía» de Maquiavelo adoptaba la forma de una exhortación. El libro iba dirigido a Lorenzo de Médicis hijo, en su doble condición de nuevo jefe de Florencia y sobrino del Papa León X. Maquiavelo instaba a Lorenzo a prepararse para el liderazgo político y militar de una guerra de independencia para liberar a Italia de los bárbaros.
Según Pedullà, sólo este elemento -es decir, el capítulo final del tratado- basta para hacer de El Príncipe una obra «única dentro de su género». Sin embargo, incluso con su promesa de gloria mezclada con referencias bíblicas, la «filosofía» de Maquiavelo difícilmente podía hablar a Lorenzo, que muy probablemente ni siquiera llegó a recibir el tratado-manifiesto.
Sospechoso natural para los Medici -alguien con quien «no mezclarse», como instó el secretario de León X a principios de 1515-, Maquiavelo probablemente sintió autocompasión a finales de 1517 por no ser reconocido por los aliados antimedicistas. Aunque había publicado en 1506 sus versos políticamente incisivos del Decennale, Maquiavelo quedó fuera, «como un gallo», de un importante libro ferrarés -Orlando furioso de Ludovico Ariosto- que mencionaba a «tantos poetas».
Maquiavelo no volvió a la vida pública hasta la muerte de Lorenzo (en mayo de 1519). Lo hizo, en primer lugar, como hombre de letras, al representar en Florencia y Roma su obra blasfema La Mandrágora (1520), y después al ser autorizado a imprimir El arte de la guerra (1521), que Pedullà describe como «el primer diálogo militar de la literatura occidental».
En ambos textos, Maquiavelo alude a la incompetencia política de los ottimati florentinos, así como a su propia exclusión indebida de la vida activa y a su desesperación por no haber tenido la oportunidad de aplicar plenamente sus ideas (por ejemplo, mediante la institución de un sistema militar «nacionalizado» en lugar de las milicias privadas existentes).
Comprender la naturaleza de los príncipes
Para encontrar un retrato más directo y convincente de Maquiavelo, resulta útil recurrir a su correspondencia con Francesco Guicciardini. En cartas de mayo de 1521, intercambiaron declaraciones sobre la irreligiosidad y el ateísmo de Maquiavelo, sobre su envidiable experiencia en asuntos exteriores y sobre su inmerecida desgracia. También hablaron de su enfoque racional de la historia y la política, así como de su capacidad para inventar «cosas insólitas» y nuevas formas de gobierno.
Fue en esta época cuando Guicciardini conoció el Discurso sobre los asuntos florentinos, en el que Maquiavelo aconsejaba a los Médicis sobre la reforma del Estado. Desde la muerte de Lorenzo, León X estaba considerando la restauración del Gran Consejo, aunque despojado de su anterior poder soberano.
Para compensar esta debilidad, Maquiavelo recomendó -en línea con las lecciones que había impartido recientemente en los jardines de la familia Rucellai sobre la historia política de la Antigua Roma- el establecimiento de una nueva institución similar al tribunado romano de la plebe. Guicciardini, viendo en ello una seria posibilidad, terminó a principios de 1522 el primer borrador completo de su Diálogo sobre el gobierno de Florencia.
En esta obra, según Pedullà, Guicciardini pretendía purificar «la teoría republicana de Maquiavelo de sus elementos pro-populares para reconciliarla con la de Cicerón y Aristóteles», es decir, salvaguardar un elemento central en el canon del republicanismo clásico: la defensa de la posición privilegiada de la clase senatorial.
El inconformismo de Maquiavelo y la afirmación del carácter revolucionario de sus opiniones mediante la crítica sistemática de la política de los ottimati y los Médicis siguieron siendo temas recurrentes de sus posteriores interacciones con Guicciardini. Estas discusiones giraron, entre otras cosas, en torno al contenido y desarrollo de las Historias florentinas de Maquiavelo y a la crisis que atravesaba Italia en aquel momento.
En una carta de marzo de 1526, argumentando una vez más a favor del proyecto de reclutamiento masivo que Guicciardini había rechazado el año anterior, Maquiavelo jugó con los prejuicios de su interlocutor contra el pueblo («incierto y necio»). Escribió que «estos tiempos exigen decisiones audaces, insólitas y extrañas», y afirmó que el «temerario» plan para hacer frente a la inminente guerra que ahora reclamaba le había sido sugerido por la voz del pueblo escuchada en las calles de Florencia: «el pueblo ha dicho lo que hay que hacer».
Era una forma indirecta de decir «yo mismo soy el pueblo» (en las famosas palabras de Robespierre), que de hecho se hace eco de la carta dedicatoria de El Príncipe: «Para comprender bien la naturaleza de los príncipes hay que ser del pueblo».
Remedios inusuales y violentos
Guicciardini, que era aristócrata florentino y agente de alto rango del papado, veía las ideas de Maquiavelo como «extravagantes», y las percibía con una mezcla de admiración y condescendencia social no exenta de cierta ansiedad. Las raíces de esta ansiedad surgían de una intuición que ya estaba extendida en 1505, según la anterior Historia de Florencia del propio Guicciardini. Se trataba de la comprensión de que una profunda reforma del sistema militar, como la planeada por Maquiavelo, tendría un grave impacto en la estructura de las relaciones sociales en Toscana, y podría incluso poner en peligro a las principales figuras del segmento más conservador de la ciudadanía.
Años más tarde, en 1530, comentando los Discursos sobre los diez primeros libros de Tito Livio de Maquiavelo, Guicciardini llegaría a calificarlo de «escritor excesivamente complaciente con remedios insólitos y violentos.» Esta apreciación era, de hecho, bastante acertada. Y los escritos de Maquiavelo inspiraron a feroces republicanos como Pier Filippo Pandolfini, que entró en la escena política en 1528 con un manifiesto sobre la elección del nuevo jefe de la ciudad.
Según Pandolfini, el futuro jefe del Estado debía estar «verdaderamente del lado del pueblo», de acuerdo con la definición de Maquiavelo de un príncipe virtuoso que no duda, «si es necesario, en apagar la furia de un pequeño número de nobles», es decir, en adoptar medidas de gobierno revolucionario. Pedullà señala también que, en 1529, «Pandolfini recurrió ampliamente a la lección de Maquiavelo sobre la milicia de forma claramente antioligárquica».
Con Sobre Nicolás Maquiavelo, Pedullà pone al alcance de un público más amplio una reinterpretación desarrollada por un grupo de estudiosos cuyo Maquiavelo «se parece en cierto modo al de Guicciardini, pero con la notable diferencia de que, en lugar de rehuir la postura pro-popular de los Discursos, ahora la respaldan plenamente».
El propio Pedullà es partidario de este enfoque «democrático» de las obras de Maquiavelo en su erudito libro Maquiavelo en tumulto: Los discursos sobre Livio y los orígenes del conflictualismo político (original italiano de 2011, traducción al inglés de 2018), y su edición de El Príncipe en italiano (2022), ampliamente anotada (de próxima traducción al inglés con Verso Books).
También ha publicado varios trabajos notables sobre la recepción de Maquiavelo, entre los que destacan una revalorización de la olvidada contribución del teórico político marxista Neal Wood, y una severa crítica de la obra del historiador de la cultura Carlo Ginzburg Nevertheless: Machiavelli, Pascal, destacando su adhesión a la leyenda negra que ha influido en la imagen de Maquiavelo hasta el presente.
Una lectura plebeya
Profesor de literatura comparada en Roma, Pedullà aborda de forma convincente cuestiones de género (literario), forma, modelos, procesos, factores culturales, influencias y fuentes impresas. Revela cómo Maquiavelo, en sus obras políticas, explota a autores griegos de la Antigüedad «que sólo recientemente habían llegado a ser accesibles en Occidente».
Es el caso, en particular, de la importancia de Dionisio de Halicarnaso para las opiniones de Maquiavelo sobre la ciudadanía, el poder tribunicio, la dictadura y las funciones de los conflictos sociales, en los Discursos. En relación con El arte de la guerra, cabe mencionar también el manual militar de Aeliano sobre la organización de la falange macedonia: antes de Maquiavelo, «nadie se había dado cuenta de su importancia».
Siguiendo los pasos de Carlo Dionisotti y Franco Moretti, Pedullà ha desarrollado un enfoque racional de la historia literaria que integra las aportaciones de científicos sociales e historiadores, y un profundo sentido del problema de la selección cultural y la supervivencia literaria o la inclusión canónica. Ilustra con precisión lo que ha hecho posible el éxito incontestable de Maquiavelo como «verdadero clásico» cuyas obras «nos acompañarán» indefinidamente. También ha asimilado la distinción gramsciana «entre una ‘guerra de posición’ y una ‘guerra de maniobra'» y sabe lo que hace falta para empezar a «ejercer una hegemonía sobre el viejo mundo intelectual», como decía el propio Antonio Gramsci en el cuarto de sus Cuadernos de la cárcel.
Con esta nueva y breve introducción, Pedullà consigue popularizar su enfoque del secretario florentino, al tiempo que tiene en cuenta cuidadosamente los estudios más recientes. Sostiene que una interpretación «plebeya» de Maquiavelo se está convirtiendo en la corriente dominante: A ambos lados del Atlántico, una reciente oleada de estudiosos ha llamado cada vez más la atención sobre el núcleo antioligárquico del pensamiento de Maquiavelo: su persistente hostilidad hacia los «poderosos» florentinos, su confianza en el autogobierno de los ciudadanos de a pie, su aprobación de una institución de clase como los tribunos de la plebe para contrarrestar al Senado, su sensibilidad hacia la cuestión de la deuda pública como medio para que la oligarquía financiera florentina se enriqueciera a costa de toda la comunidad (y hacia las formas de librarse de esa deuda mediante el reclutamiento popular), y el legado duradero de su valoración positiva del conflicto social en el pensamiento político occidental.
La lectura «plebeya» de Maquiavelo tiene una larga tradición que se remonta al siglo XVI. Sin embargo, desde el final de la guerra de Vietnam hasta hace poco, dos interpretaciones «elitistas» han prevalecido en el mundo académico anglófono: la de los neorrepublicanos de la escuela de Cambridge de historia del pensamiento político y la de los neoconservadores de la escuela straussiana de filosofía política.
Sin embargo, ya durante la era de Ronald Reagan y Margaret Thatcher, el historiador John Najemy había empezado a desarrollar una lectura antioligárquica. En su artículo de 1982 del Renaissance Quarterly «Machiavelli and the Medici: The Lessons of Florentine History», rechazaba la hipótesis -que aún hoy encuentra algunos defensores- de que en 1520 se produjo un cambio «conservador» o «reaccionario» en el pensamiento de Maquiavelo.
Se supone que este supuesto reposicionamiento tuvo lugar cuando el antiguo canciller de la República aceptó del régimen de los Médicis el encargo de escribir las Historias Florentinas y de asesorar sobre la reforma de la Constitución. El reciente libro de Najemy, Machiavelli’s Broken World (2022), ofrece ahora la investigación más sistemática del análisis de Maquiavelo sobre la privatización del poder, la política y la guerra por parte de las élites.
Repúblicas bien ordenadas
Los autores asociados con el paradigma «democrático» tienden a reconocer que una de las ideas más revolucionarias desarrolladas por Maquiavelo se basa en el reconocimiento de que existe una fractura fundamental en las sociedades entre los que dominan y los que son dominados. Esta es su idea de que la «libertad» de la antigua Roma era el resultado de los conflictos entre los nobles y la plebe, y de la «admirable creatividad política» de los plebeyos, como dice Pedullà.
Una de las ideas más revolucionarias desarrolladas por Maquiavelo se basa en el reconocimiento de que existe una fractura fundamental en las sociedades entre los que dominan y los que son dominados.
Dentro de este paradigma, existen diversas formas de entender exactamente lo que significa ser radical, así como diferentes actitudes hacia la transformación política y la violencia. En línea con la obra de Claude Lefort Machiavelli in the Making, de 1972, el propósito de Pedullà es distinguir la teoría del conflicto de Maquiavelo de las nociones marxistas de lucha de clases y sociedad sin clases. Ambos leen en los Discursos sobre Livio que es «imposible eliminar las fracturas del cuerpo social, pero también indeseable hacerlo».
Además, en opinión de Pedullà, a pesar de las evidentes simpatías pro-populares de Maquiavelo, su defensa de los tumultos romanos [en los Discursos sobre Livio] no implica ningún proyecto revolucionario; muy al contrario, al descargar las tensiones sociales en formas no peligrosas, el conflicto bien regulado puede incluso tener el efecto de fortalecer el régimen gobernante, impidiendo así el cambio. . . . Los políticos sabios tienen que idear formas de hacer inocuas las luchas sociales, no intentar eliminarlas.
Esta lectura hace que la obra de Maquiavelo sea sorprendentemente compatible con la teoría general del conflicto social en las sociedades liberales de mercado desarrollada en el siglo XX por politólogos como Ralf Dahrendorf. Por otra parte, la idea de presentar los conflictos como simples arrebatos de desahogo parece contradecir el mensaje principal del volumen, si lo que se pretende es difundir aún más la interpretación plebeya de la «filosofía» de Maquiavelo. De hecho, la institución del tribunado en Roma fue el resultado de una rebelión de los plebeyos. No santificó el statu quo social, sino que fue una victoria rotunda para la causa de la libertad popular.
Aunque la tensión entre conflicto y preservación sigue sin resolverse en su mayor parte en el libro, esta tensión podría ser sólo aparente. Si el «régimen gobernante» al que se alude en la cita anterior fuera una «república bien ordenada» en el sentido maquiavélico del término -es decir, un régimen ya construido sobre la igualdad de los ciudadanos ante la ley y en el que no se permite la gran acumulación de riqueza privada-, entonces podrían verse las erupciones de conflicto plebeyo como meros episodios de «ajuste» en lugar de intentos legítimos de reforma revolucionaria desde abajo.
Por desgracia, ni la antigua Roma (después del 290 a.C.), ni la Florencia renacentista ni nuestras sociedades de mercado liberales contemporáneas son «repúblicas bien ordenadas» propiamente maquiavélicas. Maquiavelo sostiene firmemente que «las repúblicas bien ordenadas deben mantener rico al Estado y pobres a los ciudadanos»(Discursos I.37). La concepción del conflicto popular en Maquiavelo sigue siendo, pues, fundacional para nuestros días. Tales conflictos no deben verse como estallidos que contribuyen a mantener el actual estado de cosas, sino como posibles y necesarias rupturas con la cultura y la política hegemónicas de los poderosos de este mundo.
Jérémie Barthas es autor de Maquiavelo costituzionalista: Il progetto di riforma dello Stato di Firenze del 1522 (2023).
Observación de Joaquín Miras:
El Principe de Maquiavelo NO es una obra democrática, es librito pequeño y por tanto todos podemos saberlo en directo y sin mediación. Los discursos sobre la primera década de Tito Livio -los 10 primeros libros de Historia de Roma desde su fundación, o sea, «ab urbe condita», es otra cosa. El pueblo es presentado como más constante que los nobles, y se habla de democracia pero también de oclocracia, pero, bueno, se puede aceptar que hay temática democrática. La tradición maquiavélica tuvo poco peso en la historia de Europa, en la que fue el iusnaturalismo salmanticense lo que se difunde -todos esos libros de Grocuo y Puffendorf que calcan los títulos de obras salmanticenses, etc. pero ha gustado mucho a la academia anglosajona , hispanofóbica. Niegan incluos que Locke sea iusnaturalista, era liberal, pero él no lo sabía claro.
4. El fin de la era Arafat
Abukhalil siempre le hace ojitos a Hamás, y el artículo es más bien un panegírico de Sinwar, pero he visto algunos datos interesantes.
La era de Yasser Arafat ha terminado
17 de junio de 2024
El 7 de octubre marcó un hito en la política árabe con la aparición de una fuerza que se enfrenta militarmente a Israel en nombre de los palestinos. La era de Yaser Arafat ha terminado.
Por As`ad AbuKhalil Especial para Consortium News
Se le quiera o se le odie, es la era de Yahya Sinwar en la política árabe. No se puede pensar en ninguna persona que rivalice con la estatura y el estatus del comandante de Hamás entre la población de la región.
El 7 de octubre fue un hito en la historia del conflicto árabe-israelí. Cambió la naturaleza del conflicto en cuanto a la aparición de un frente árabe que apoya a los palestinos y libra una batalla militar contra Israel en su nombre.
También impulsó un nuevo liderazgo palestino que, por primera vez, ha roto categóricamente con la era de Yaser Arafat.
Arafat (en gran parte con el apoyo del Golfo debido al temor a la alternativa radical de George Habash) dominó la política palestina desde 1968, tras la batalla de Karamah, hasta muchos años después de su asesinato por Israel en 2004.
La huella de Arafat sigue presente en la corrupción y la incompetencia del movimiento Al Fatah y del régimen colaboracionista de Ramala. Arafat fue quien, a instancias de la administración Clinton, abandonó básicamente la lucha armada y, a todos los efectos, disolvió la Organización para la Liberación de Palestina o la transformó en una mera herramienta de la ocupación israelí.
Arafat incluso aceptó dictados del Departamento de Estado para cambiar los estatutos de la OLP, redactados en 1964 y modificados en 1968.
Arafat abandonó la liberación a cambio de vagas promesas sobre un futuro Estado en una porción indeterminada de tierra dentro del 22% de la Palestina histórica, y bajo la atenta mirada de la ocupación militar.
Arafat hizo la paz con el enemigo antes de obtener de él ninguna concesión significativa; se limitó a confiar en las vagas promesas de las administraciones estadounidenses.
Lo contrario de Arafat
Sinwar es lo contrario de Arafat: Arafat era ampuloso, Sinwar no es teatral y tiene un tono bajo; mientras que Arafat era propenso a la exageración, Sinwar es más preciso en su retórica.
Arafat no tenía absolutamente ningún antecedente militar, salvo lo que inventó sobre sus escapadas en Jordania y otros lugares. Sinwar se ensució las manos -por así decirlo- en la batalla no sólo contra soldados israelíes, sino también contra colaboradores y espías israelíes plantados entre la población de Gaza.
Donde Arafat era ruidoso e impulsivo, Sinwar es tranquilo y reflexivo. Donde Arafat era propenso a transigir y hacer concesiones gratuitas, Sinwar, en el periodo transcurrido desde el 7 de octubre, ha demostrado ser uno de los negociadores más duros y astutos de la historia del conflicto.
Cualquiera que haya leído la propuesta de alto el fuego presentada por Hamás a Israel a través de intermediarios se da cuenta de que hay nuevos dirigentes palestinos y de que el movimiento Al Fatah ha sido totalmente desacreditado y abandonado por su pueblo.
Arafat nunca estudió seriamente la política y la sociedad israelíes. De hecho, para conocer al enemigo, dependía nada menos que de Mahmud Abbas, el negacionista del Holocausto, para que le explicara la política israelí. Abbas, actual líder de Fatah y presidente de la Autoridad Nacional Palestina, era el experto interno en Israel dentro del movimiento Fatah durante la época de Arafat.
(Cuando Abbas terminó su tesis doctoral en Moscú, que versaba sobre el sionismo, la presentó para su publicación al Instituto de Estudios Palestinos. El fundador y director fundador del instituto, el profesor Walid Khalidi, me dijo recientemente que se negó a publicar la tesis debido a su flagrante antisemitismo).
Arafat, como dijo de él el ex Consejero de Seguridad Nacional estadounidense Zbigniew Brzezinski, nunca se tomó en serio ni la lucha ni la diplomacia; y fracasó estrepitosamente en ambas.
Hasta ahora, Sinwar ha demostrado ser un duro luchador y un duro negociador, y por ello se ha ganado, y se ganará, si sobrevive, el respeto de los palestinos y de muchos árabes.
Incluso una empresa de sondeos favorable a Occidente publicó resultados que muestran que Hamás y Sinwar son mucho más populares que Abbas y el Movimiento Fatah.
Cabe señalar que no se han publicado encuestas de opinión pública desde el 7 de octubre para medir la popularidad de Sinwar entre los árabes, pero los datos anecdóticos y de las redes sociales indican que su estatus revolucionario está aumentando a ojos de los palestinos y de muchos árabes.
La OLP tenía dirigentes corruptos, como el pro-sirio Zuhayr Muhsin, asesinado en Cannes (Francia) en 1979, y Abu Az-Za`im, de Fatah, cuyas fiestas desenfrenadas en Beirut eran legendarias.
Sinwar, por el contrario, vivió entre su gente, comió con ellos y pasó tiempo en la cárcel con ellos. Fue en la cárcel donde Sinwar aprendió hebreo y desarrolló un profundo conocimiento y comprensión de la política y la sociedad israelíes.
Sinwar es el único dirigente palestino que he visto que llevaba un revólver equipado con silenciador y es porque lo ha utilizado; su revólver no está ahí para aparentar o por simbolismo como era el caso de Arafat.
Sinwar fue encarcelado por los israelíes y cumplió una larga condena antes de ser liberado en un intercambio de prisioneros, no por asesinato de israelíes, sino por su persecución y caza de espías e infiltrados, colaboradores y terroristas israelíes. El escudo de seguridad dentro de Gaza fue diseñado por Sinwar.
La supervivencia de Sinwar es cuestionable en esta guerra en curso. Está claro que Israel hará todo lo posible por matarlo.
Por supuesto, la idea de que se puede acabar con un movimiento matando a su líder ha demostrado su inutilidad una y otra vez en la historia de este conflicto.
En 1992, Israel mató al entonces líder de Hezbolá, Abbas Mussawi, junto con su mujer y su hijo, con la esperanza de acabar con Hezbolá. En lugar de ello, Israel consiguió a Hassan Nasrallah como nuevo y formidable líder de Hezbolá.
Sinwar se hizo cargo del movimiento Hamás antes del 7 de octubre. La rama de Hamás en Doha (Qatar), dirigida por Jalid Mishal, ha perdido mucha credibilidad por su estrecha asociación con el movimiento de los Hermanos Musulmanes y con Turquía y Qatar.
Mishal también calculó mal cuando esperó la caída del régimen sirio en 2011 y se unió al levantamiento armado sirio, apoyado por una coalición del Golfo y Occidente.
Tras muchos años disfrutando de refugio en Damasco, Mishal pensó que surgiría un nuevo régimen que apoyaría aún más a Hamás. Pero cuando el régimen sirio sobrevivió, Mishal se convirtió en un obstáculo para la reconciliación del movimiento con Siria, y con el eje de la resistencia.
De hecho, altos cargos de Hizbulá tras el 7 de octubre se negaron a reunirse con Mishal porque consideran que ha estropeado la relación entre Hizbulá y Hamás en 2011 y posteriormente.
Sinwar encabezaba la facción dentro de Hamás que pedía una coordinación más estrecha con Irán y con Hezbolá, y que hacía hincapié en la opción militar frente a las maniobras diplomáticas. Mishal imitaba el camino de Arafat, pero con menos habilidades políticas y de maniobra que éste.
Cada época de la historia palestina produce sus propios movimientos y sus propios líderes. La era de Oslo y la amplia desilusión del pueblo palestino por las consecuencias de la histórica y ostensible paz de Arafat con Israel, dieron lugar a una nueva versión de Hamás que se separó de la historia del movimiento Fatah.
Cómo se juzgará a Sinwar
Nº 1) su capacidad para movilizar las fuerzas militares bajo su mando y forjar una respuesta militar eficaz a la ocupación israelí, independientemente de cómo se juzgue en Occidente la operación militar de Hamás.
El primer período de Hamás fue testigo del uso a gran escala de devastadores coches bomba en la década de 1990, que generaron respuestas negativas incluso entre el pueblo palestino; muchos árabes llegaron a rechazarlos como herramienta de guerra. (Las bandas sionistas de Palestina introdujeron los coches bomba en el conflicto árabe-israelí con el bombardeo del hotel Rey David en 1946 ).
El ataque del diluvio de Al Aqsa del 7 de octubre será juzgado y evaluado y Hamás tendrá que explicar algunos de sus aspectos. El documento oficial que Hamás hizo público meses después del atentado contemplaba la posibilidad de una investigación internacional e imparcial de todos los aspectos de la violencia del 7 de octubre.
[Ver: AS`AD AbuKHALIL: La cuenta oficial de Hamás]
Nº 2) Sinwar será juzgado por su gestión de las negociaciones de alto el fuego durante los últimos meses y hasta ahora ha demostrado ser el negociador más duro y astuto que los árabes han visto en la historia del conflicto árabe-israelí.
A diferencia de Arafat, también ha resistido el acoso de los déspotas árabes que a menudo, históricamente, han presionado a la dirección nacional palestina a instancias de la alianza occidental. Lo ha hecho mientras se escondía, posiblemente en la clandestinidad.
Hasta ahora, Sinwar ha sido categórico al no ceder en su exigencia de protección del pueblo palestino, mientras que no ha negociado la difícil situación de los dirigentes de Hamás, para los que no ha pedido garantías.
En 1982, la OLP de Arafat hizo de la cuestión del liderazgo palestino y de las exigencias de garantías para su seguridad su máxima prioridad. Esto explica cómo se abandonaron los campos de refugiados palestinos del Líbano sólo para ser masacrados en Sabra y Shatila por Israel y sus milicias pocas semanas después de la salida de las fuerzas de la OLP del Líbano en septiembre de 1982.
Sinwar dominará la política palestina y árabe si sobrevive, y su legado marcará el futuro de la acción palestina durante años si muere.
As`ad AbuKhalil es un profesor libanés-estadounidense de Ciencias Políticas en la Universidad Estatal de California, Stanislaus. Es autor de Historical Dictionary of Lebanon (1998), Bin Laden, Islam and America’s New War on Terrorism (2002), The Battle for Saudi Arabia (2004) y dirige el popular blog The Angry Arab. Tuitea como @asadabukhalil
5. Unidad de los movimientos sindical y climático.
Reseña de un libro reciente sobre la difícil tarea de unir el movimiento sindical y el climático en EEUU. https://jacobin.com/2024/06/
La difícil tarea de forjar una alianza entre los movimientos sindical y climático Steve Early
Conseguir una transición justa exigirá que los activistas medioambientales establezcan vínculos con los sindicatos en torno a intereses comunes. No es tarea fácil, pero en Estados Unidos estamos viendo el prometedor comienzo de una alianza entre los sindicatos y el clima.
Reseña de Power Lines: Building a Labor-Climate Justice Movement, editado por Jeff Ordower y Lindsay Zafir (The New Press, 2024).
El 22 de mayo de 2024 se produjo una escena familiar en la cámara del ayuntamiento de Richmond, California. Durante los últimos veinte años, desde que los miembros de la Alianza Progresista de Richmond (RPA), contraria a Chevron, fueron elegidos por primera vez para el ayuntamiento, cualquier medida presentada ante ese órgano que afectara al mayor empleador y contribuyente empresarial de la ciudad se ha debatido acaloradamente.
Las organizaciones locales de justicia ambiental, como Communities for a Better Environment (CBE) y Asian Pacific Environmental Network (APEN) movilizan a sus miembros de la clase trabajadora para que asistan y se inscriban para hablar durante el tiempo asignado a los «comentarios del público». Para rebatir las consiguientes quejas sobre contaminación y los argumentos a favor de una mayor protección de la salud y la seguridad, la empresa de 290.000 millones de dólares que explota la enorme refinería de Richmond, de 122 años de antigüedad, despliega a sus propios defensores. Entre ellos hay directivos de la refinería, responsables de asuntos públicos, líderes de grupos sin ánimo de lucro financiados por Chevron y dirigentes de sindicatos conservadores de la construcción, que representan a los trabajadores empleados por contratistas de la industria petrolera.
Las últimas líneas de batalla se han formado en torno a la propuesta de imponer un nuevo impuesto especial a los productos de combustibles fósiles de una instalación que genera, según un análisis de la RPA, unos 2.000 millones de dólares anuales de beneficios para la empresa.
Esta Ley Fiscal de la Refinería de Richmond, propuesta por dos dirigentes de la APR en el consejo, generaría unos 100 millones de dólares anuales para programas que atienden a los 110.000 residentes de la ciudad. La actual factura fiscal anual de Chevron es de unos 50 millones de dólares, lo que supone alrededor del 15% de los ingresos fiscales totales de Richmond. Pero la ciudad se enfrenta actualmente a un déficit presupuestario de 34 millones de dólares en el próximo ejercicio fiscal.
Los oradores a favor y en contra de la medida abarrotaron la cámara del consejo aquella noche del martes de mayo. Entre los que estaban a favor se encontraba Sandy Saeteurn, residente en Richmond y miembro de APEN. Acusó a Chevron de «seguir contaminando nuestro aire, nuestro medio ambiente y nuestra salud», y argumentó que la subida de impuestos «garantizaría que invierten en nuestra ciudad, en nuestros residentes y en el futuro de nuestra comunidad».
Muchos otros oradores de la comunidad se hicieron eco de sus comentarios, pero la portavoz de Chevron, Caitlin Powell, los rebatió en una declaración escrita. Powell calificó el impuesto de refinado de «propuesta precipitada, presentada por intereses unilaterales», que obstaculizaría la capacidad de la empresa para «crear una mejor calidad de vida para los residentes de Richmond».
Los sindicatos hablaron, como es habitual, con más de una voz. Harry Baker, representante del Sindicato Internacional de Empleados de Servicios (SEIU) Local 1021, que cuenta con una unidad de negociación en el ayuntamiento de Richmond, dijo al consejo que «apoyamos firmemente la iniciativa de que los contaminadores paguen. No es sólo un plan. Es una necesidad».
Timothy Jefferies, representante de la Hermandad Internacional de Caldereros, se puso, como siempre hacen los sindicatos de la construcción, del lado de la empresa. «No estamos en contra del aire limpio», explicó Jeffries. Pero se mostró en contra de cualquier acción precipitada sobre la medida propuesta en las urnas porque su aprobación por los votantes podría afectar negativamente a los puestos de trabajo de la refinería y a todos los demás beneficios económicos de los que Richmond «disfruta gracias a esos puestos de trabajo».
De adversarios a aliados
La última controversia de Richmond en torno a las grandes petroleras -y sus amigos y enemigos locales- revela la principal división política explorada en la antología Power Lines: Building a Labor-Climate Justice Movement. La recopilación comenzó como un proyecto de Forge y fue compilada por Lindsay Zafir, antigua editora de Forge y actual directora académica de Liderazgo para la Democracia y la Justicia Social en CUNY, y Jeff Ordower, director para Norteamérica de 350.org. Reúne más de una docena de estudios de casos de campañas por la justicia medioambiental que se han enfrentado al reto de conseguir aliados laborales y superar las objeciones sindicales a la reducción de la extracción, el transporte, el refinado y el uso de combustibles fósiles.
Entre sus colaboradores figuran creadores de coaliciones «azul-verde» como Norman Rogers, vicepresidente segundo del sindicato United Steelworkers (USW) Local 675 del sur de California; José Bravo, director ejecutivo de la Just Transition Alliance (JTA), que lleva desde 1997 intentando reunir a sindicalistas y ecologistas; y Tefere Gebre, ex vicepresidente ejecutivo de la American Federation of Labor-Congress of Industrial Organizations (AFL-CIO), que ahora trabaja para Greenpeace USA.
Otras voces de la colección proceden de North Bay Jobs With Justice, APEN, CBE, Climate Workers, con sede en la Bahía de San Francisco, la Alianza por una Nueva Economía de Los Ángeles, grupos estatales y multiestatales como Native Movement, Climate Justice Rhode Island, Good Jobs, Clean Air New Jersey y el Center for Coalfield Justice, y redes nacionales como Green Workers Alliance y Labor Network for Sustainability.
No todos estos proyectos han sobrevivido a la volubilidad de las fundaciones financiadoras o a los vientos cambiantes de la política sindical. Brooke Anderson, antigua organizadora de la Alianza por una Economía Sostenible de East Bay, pasó cinco años apoyando a Climate Workers, una agrupación intersindical de trabajadores con salarios bajos respaldada por el Proyecto de Justicia y Ecología de Movement Generation. Resumiendo las lecciones de esa experiencia, describe cómo a los trabajadores de la hostelería y a los camioneros portuarios «que menos habían contribuido a la erosión ecológica y menos recursos tenían para asumir una transición justa, se les pidió que se sacrificaran más para hacer sus industrias más «sostenibles»».
En su capítulo, Anderson relata una victoria de especial trascendencia, a escala local y nacional (aunque sigue siendo objeto de litigio), que fue la lucha obrero-comunitaria contra una terminal de exportación de carbón en Oakland. Escribe:
Cuando se propuso, muchos sindicalistas se aferraron a los gremios de la construcción, que apoyaron el proyecto. Sin embargo, una vez que los sindicatos con miembros en el trayecto de los trenes de carbón -a menudo miembros negros y marrones con salarios más bajos- se pronunciaron en contra del proyecto, la posición de los trabajadores volvió a estar en juego. Finalmente conseguimos que gran parte de los trabajadores se opusieran a la terminal y que la ciudad de Oakland hiciera lo mismo, rechazando la propuesta.
Activismo asiático-americano
En Power Lines se presta merecida atención a APEN, que lleva tres décadas movilizando a los residentes de Richmond contra Chevron desde su base entre refugiados laosianos y otros inmigrantes asiático-americanos. Ordower y Miya Yoshitani ofrecen una útil visión general de la historia de esta organización; el libro también incluye una entrevista con Vivian Yi Huang, codirectora de APEN, y Amee Raval, su directora de investigación y política, realizada por Yoshitani, que fue durante mucho tiempo directora ejecutiva de APEN.
APEN ha tenido cierto éxito a la hora de entablar relaciones con trabajadores petroleros de Richmond que son empleados directos de Chevron, como observan Ordower y Yoshitani. Su sindicato USW Local 5 representa a trabajadores de otras refinerías de los condados de Contra Costa y Solano. En la última década, ha convocado huelgas en dos de ellas, incluida la planta de Chevron durante diez semanas en 2022, la huelga más larga en cuarenta años. Durante cada una de estas luchas contractuales nacionales o locales, los grupos locales de justicia medioambiental se unieron a los piquetes de huelga y a las concentraciones, y Greenpeace incluso desplegó varios barcos de protesta alrededor del muelle de Chevron, de una milla de largo, en la costa de Richmond.
Una vez finalizado el conflicto, el vicepresidente de Local 5, B. K. White, y cuatro compañeros de trabajo fueron despedidos, como represalia por su actividad huelguística y la agresiva defensa pública de White de medidas de seguridad en la refinería. Mientras negociaba un acuerdo sobre su despido, White decidió jubilarse de Chevron, después de veintinueve años. Aceptó un nuevo trabajo como director de políticas públicas del alcalde de Richmond, Eduardo Martínez, el viejo crítico de Chevron que ahora impulsa un «impuesto a los contaminadores». Según la jefa de gabinete del alcalde, Shiva Mishek, el papel de White en la oficina del alcalde es «ayudarnos a dirigir el trabajo de «transición justa» y apoyar el trabajo sindical y el desarrollo de la mano de obra en Richmond.»
Una relación de confrontación
Como informan Ordower y Yoshitani, los grupos de justicia ambiental como APEN han tenido «una relación más adversa» con los sindicatos artesanales conservadores que, en 2015, incluso bloquearon una resolución del Consejo Laboral del Condado de Contra Costa en apoyo de los huelguistas del Local 5 en una refinería en Martínez, California. Estos sindicatos están afiliados al State Building and Construction Trades Council of California (SBCTCC), que habla en nombre de quinientos mil trabajadores. Sus sindicatos afiliados han apoyado a menudo las posturas de la dirección sobre la expansión de las refinerías o los impuestos, han socavado las campañas por la seguridad en el lugar de trabajo dirigidas por el USW y se han resistido a una mayor protección medioambiental de las comunidades «de primera línea».
En mi libro Refinery Town: Big Oil, Big Money, and the Remaking of an American City (La ciudad de las refinerías: grandes petroleras, grandes fortunas y la reconversión de una ciudad estadounidense) relato las antiguas desavenencias entre las dos facciones del sector. Hace unos años, cuando la Western States Petroleum Association (WSPA), el poderoso grupo de presión del sector financiado por empresas petroleras y gasistas, celebró su reunión anual sobre política y estrategia en un lujoso complejo turístico frente al mar en el condado de Orange, la situación fue dramática. El acto, de dos días de duración, contó con el discurso de Robbie Hunter, entonces dirigente del Consejo Estatal de Oficios de la Construcción y presidente del sindicato local 433 de Los Ángeles.
Como ponente en la conferencia (en un panel sobre las preocupaciones de los vecinos de las refinerías), vi cómo Hunter era ovacionado por su discurso a la hora del almuerzo ante varios cientos de directivos y contratistas de la industria petrolera, grupos de presión de Washington y Sacramento, y amigos de la legislatura estatal. El líder sindical pasó casi una hora elogiando a las grandes petroleras y criticando a los «enviros y NIMBYs y a todos los grupos habituales que dicen ‘no’ a todo», lo que conduce a una mayor contratación de miembros del sector de la construcción para realizar trabajos de mantenimiento y modernización de las refinerías.
Según Hunter, Richmond fue la zona cero de ese obstruccionismo porque su «ayuntamiento fue tomado por gente que no reflejaba a la comunidad» (como RPA). Como resultado de este cambio político, informó, Chevron es ahora constantemente asaltada por «grupos con una agenda activista» que están «buscando cualquier excusa para cerrar estas plantas.» Prometió que su organización seguiría trabajando con Chevron para que siga siendo «el vecino que la ciudad quiere». (Por su parte, la WSPA se ha unido a la oposición a la medida electoral propuesta por Richmond, argumentando que «cualquier impuesto local adicional o programa regulador podría hacer que las operaciones [de Chevron] fueran más difíciles y caras, lo que podría conducir a mayores costes en el surtidor para todos»).
Las preocupaciones de un trabajador petrolero
Norm Rogers es un funcionario sindical del sur de California que ha tenido que abordar las preocupaciones de las bases sobre el impacto de los cierres de refinerías, pero de una manera diferente a la de Hunter. Como explica en un capítulo titulado «El sueño y la pesadilla», el sindicato USW Local 675, que cuenta con cuatro mil afiliados, «está muy ligado a su historia como sindicato local de la antigua Oil, Chemical, and Atomic Workers», alineado con el difunto Tony Mazzocchi, pionero ecologista y defensor de la seguridad laboral que fue secretario-tesorero nacional y director legislativo del OCAW.
El Local 675 se unió a una coalición sindical llamada California Labor for Climate Jobs que, según Rogers, «presionó con éxito al Estado para conseguir un fondo de 40 millones de dólares para los trabajadores desplazados del petróleo y el gas y otro de 20 millones para los trabajadores desplazados de la extracción». En Marathon Oil, un empleador de Local 675, una «conversión en curso a gasóleo renovable ya ha provocado importantes pérdidas de puestos de trabajo. . . lo que supone un reto especialmente para los trabajadores de más edad que están demasiado cerca de la jubilación para reciclarse».
La financiación obtenida del Estado está destinada a apoyar a los trabajadores despedidos, en la medida de lo posible, mediante programas de reciclaje, además de jubilación anticipada y sustitución salarial, y otros servicios. Sin embargo, como sugiere Rogers, se trata de poco más que un proyecto piloto ante el plan de California de reducir la producción de crudo a 166.000 barriles diarios para 2045.
«Actualmente, sólo mi refinería produce 360.000 barriles al día», informa Rogers. «Las refinerías de todo el Estado producen más de un millón de barriles diarios. El plan actualmente en vigor no aborda plenamente cómo podríamos reducir la producción de forma tan drástica ni cuáles serían las consecuencias de hacerlo, incluida la pérdida de puestos de trabajo sindicales.»
Al enfrentarse a realidades como ésta, Power Lines contribuye a profundizar el debate sobre cómo unirse y luchar por un «Nuevo Pacto Verde», o por cualquier pacto mejor que el statu quo, que dejará a millones de trabajadores en peligro en el verano más caluroso de la historia de Estados Unidos. Como señala Todd Vachon, colaborador de Power Lines, en un libro similar, Clean Air and Good Jobs: US Labor and the Struggle for Climate Justice, la creación de «una economía de energía limpia favorable a los trabajadores» requiere convertir la retórica de la «transición justa» en realidad, a una escala mucho mayor.
Si la mayoría de los trabajadores de los combustibles fósiles creen que acabarán en la basura -como los mineros del carbón subterráneo o los obreros de las fábricas del Rust Belt antes que ellos-, los sindicalistas empresariales no tendrán muchos problemas para movilizarlos basándose en ese miedo. En lugar de convertirse en aliados en la lucha por una red de seguridad social más fuerte para los trabajadores desplazados y un futuro sostenible para todos nosotros, serán movilizados, de una manera muy familiar en Richmond, por sus propios sindicatos y empleadores para proteger el poder y los beneficios de las empresas estadounidenses.
Steve Early es miembro de la DSA desde hace cuarenta y dos años, miembro activo de Communications Workers of America desde hace aún más tiempo, y autor de un libro titulado Refinery Town: Big Oil, Big Money, and the Making of an American City, en el que se describe a Jovanka Beckles y a otros líderes de la Richmond Progressive Alliance.
6. Cuesta abajo.
Hoy un poco de pornodoom con el último artículo de B sobre el «pico de todo». Según él, fue en 2019. Cuando escribe sobre energía, dando datos, es cuando me parece realmente bueno. Cuando especula sobre el futuro, pierdo el interés.
2019: El apogeo de la civilización (occidental) B hace 2 días
Según el argumento de la película Matrix, los robots habían ganado la guerra a la humanidad y nos habían metido a todos y cada uno de nosotros en una prisión de realidad virtual, retrotrayendo nuestras mentes al «apogeo de nuestra civilización, 1999». Según los datos publicados recientemente por el Instituto de la Energía, los Wachowski sólo llevaban dos décadas de retraso, nada mal en mi opinión. Entendiendo que la energía es la economía, y después de examinar la dinámica subyacente, ahora tenemos todas las razones para creer que 2019 fue, de hecho, el punto álgido de la civilización occidental (al menos en términos económicos); marcando el comienzo de un largo descenso de varias décadas hacia una vida mucho más simple.
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Huelga decir quepocos políticos occidentales, por no decir ninguno, admiten que los buenos tiempos han terminado. Una excepción podría ser el francés Macron, que hace casi exactamente dos años planteó abiertamente la idea de que el «fin de la abundancia» está realmente a la vuelta de la esquina. Poco sabía entonces que todo el Occidente colectivo seguiría en la resbaladiza pendiente del largo declive dos años después, acelerando hacia un futuro desindustrializado de baja tecnología. Al igual que hace dos años, se sigue culpando de estos desafortunados acontecimientos a enemigos externos. Sin embargo, si se comprende la importancia y el papel de la energía en la vida económica de cualquier país de la Tierra, resulta evidente como la luz del día que este declive era a) inevitable por razones geológicas, y b) sólo se vio acelerado por la respuesta pandémica y la guerra de sanciones económicas.
Por consiguiente, el declive no empezó en 2020, ni tampoco en 2022, sino un año antes, cuando la extracción de petróleo -el recurso maestro, esencial para todo lo que hace esta civilización- alcanzó su punto máximo tanto en términos absolutos como de energía neta. Nada de esto se veía en las cifras del PIB, por supuesto. Economistas y políticos por igual están volando alto y ciego, ya que se fijan en esta métrica totalmente ficticia, que – contrariamente a la sabiduría común – tiene muy poco que ver con la actividad económica, mucho más con la cantidad de transacciones monetarias que tienen lugar. Así pues, el PIB se distorsiona fácilmente al endeudarse, imprimir dinero, medir la actividad transaccional del sector financiero o, simplemente, al subestimar la inflación… La principal medida económica utilizada para orientar la política es, por tanto, una abstracción de una abstracción, no una medida de la actividad o la riqueza de la vida real.
Lo que realmente importa en la economía requiere energía para producirse. Ya se trate de un servicio, como la gestión de un restaurante, o de la fabricación de vehículos, toda actividad económica requiere energía, y eso en nuestro mundo significa, por desgracia, quemar combustibles fósiles. Sin embargo, tras décadas de manipulaciones, sólo el 20% de la economía funciona con electricidad, el resto -por razones prácticas, de escalabilidad, económicas y, por supuesto, técnicas- sigue necesitando enormes cantidades de combustibles fósiles para funcionar… Incluyendo cada paso de la fabricación de «renovables», o la extracción y refinado de recursos minerales (desde arena y piedra caliza hasta cobre y uranio), o la fabricación de toda una gama de productos, desde pintura hasta pasta de dientes, o desde baterías hasta la construcción de presas de hormigón.
La nuestra sigue siendo una civilización basada en los combustibles fósiles. Y aunque es perfectamente posible construir y hacer funcionar una sociedad sólo con energía eólica y solar (pensemos en Roma), este nivel de complejidad y rendimiento material sería imposible de reproducir sin quemar una vasta reserva de carbono antiguo acumulado… Que, como efecto secundario, por cierto, está ocupada devolviendo el clima de la Tierra al Pleistoceno, muy posiblemente poniendo fin a las condiciones estables y a los bajos niveles del mar necesarios para continuar con la agricultura. Parece que nuestras acciones no carecen de consecuencias.
Estonos lleva a un informe publicado recientemente por el Instituto de la Energía, titulado 2024 Statistical Review of World Energy. Aunque los medios de comunicación se han hecho eco de él en varias ocasiones, sobre todo insistiendo en un nuevo aumento de las emisiones de CO2, ninguno ha mencionado hasta ahora el drástico cambio de la situación económica mundial, que también aparece en los datos. La métrica importante sobre la que quiero llamar su atención es la producción y el consumo de gasóleo y fuelóleo. Contrariamente al mito de que los coches y camiones eléctricos y propulsados por hidrógeno nos llevarán al Nirvana del «pico de demanda», no se ve nada de eso en los datos, y por una buena razón: la densidad energética.
En pocas palabras: ninguna de las alternativas propuestas tiene la misma potencia por kilo que estos combustibles sucios y contaminantes. Las baterías no pueden ni siquiera acercarse: incluso si se deducen las ineficiencias de los motores de combustión interna, mil libras de combustible líquido pueden llevarte más de veinte veces más lejos de lo que podría una batería de un peso similar. Por eso no hay camiones de largo recorrido, ni buques portacontenedores (y mucho menos aviones) que funcionen con electricidad; sólo furgonetas de corto recorrido y semirremolques que sacan unos cuantos contenedores de un muelle para llevarlos a un almacén cercano. (Por cierto, debido a los grandes, pesados y caros recipientes necesarios para almacenar hidrógeno -por no hablar de las dificultades para rellenarlos-, tampoco hay vehículos de largo recorrido impulsados por H2).
¿Y por qué vigilar sólo el gasóleo y el fuel, y no la gasolina o el queroseno? Bueno, mientras que los dos últimos son buenos para mover el coche familiar de casa al trabajo, o volar a un lugar de vacaciones en la playa, desempeñan un papel escaso o nulo en el movimiento de maquinaria pesada como la que transporta contenedores, la que se utiliza en las minas, o la que trabaja en las obras de construcción. En realidad, menos del uno por ciento (!) del transporte mundial es aéreo por toneladas-kilómetro, y el 90% del comercio sigue siendo marítimo (que a su vez funciona casi exclusivamente con fuelóleo pesado o combustible «búnker»). El resto es transporte por carretera (semirremolques) y ferrocarril de larga distancia, que también suele funcionar con gasóleo. Este último combustible también se utiliza para mover maquinaria agrícola altamente productiva a través de vastas tierras de cultivo, lo que permite a muchos de nosotros dedicarnos a trabajos basura en lugar de cultivar cosechas y cuidar jardines.
No es exagerado decir que el mundo se extrae, se mueve, se alimenta y se construye quemando fuelóleo y gasóleo. Lo irónico es que, sin estas sustancias contaminantes, la economía mundial y la civilización en su conjunto se paralizarían rápidamente… y se hundirían en cuestión de semanas.
Entonces, ¿qué nos dicen los datos reales sobre nuestra situación? A primera vista no hay nada terriblemente interesante – por ahora no hay colapso – a menos que uno esté dispuesto a entender el contexto, o el trasfondo de los datos. Basándonos únicamente en las cifras de consumo de gasóleo y fuelóleo, nos encontramos en una meseta extremadamente plana: alrededor de 35 millones de barriles de combustible consumidos de media diaria en todo el mundo durante los últimos diez años (excepto en 2020 por razones conocidas).
Consumo mundial de gasóleo y fuelóleo en millones de barriles diarios. Fuente de los datos: Instituto de la Energía. Visualización/cuadro: elaboración propia.
Lo que no aparece en el gráfico anterior es un aumento de la población del 10% durante el mismo periodo, lo que crea una mayor demanda de alimentos y todo tipo de bienes (al menos en teoría). ¿Y qué hay del crecimiento del PIB? ¿Cómo podría la economía mundial procesar más materias primas, construir más carreteras, casas y demás sin utilizar más combustible? ¿Acaso se debe a un aumento de la eficiencia? Seguro que bromea. Los motores diésel se utilizan desde hace más de un siglo. No quedan muchasmejoras prácticas deeficiencia por hacer: los últimos grandes avances en ahorro de combustible se lograron en los años 70 y 80, y de eso hace ya medio siglo. No es de extrañar que no se haya producido ni un ápice de mejora en el consumo real (en carretera) de combustible de los camiones pesados desde finales del siglo pasado.
Consumo de combustible de tractores-remolques, con motores en la gama de potencia de 300 kW a 400 kW que representan aproximadamente el 85%-90% de las ventas de tractores-remolques nuevos en Europa. Fuente
He aquí otra trampa: por alguna razón desconocida, el Instituto de la Energía incluye el biodiésel en las cifras del gasóleo normal, enmascarando así un posible descenso de la producción de gasóleo derivado del petróleo. De hecho, lo más probable es que el reciente repunte del consumo de gasóleo se deba a ese aumento repentino de la producción de biodiésel… ¿Y por qué es eso un problema? ¿No es el biodiésel una solución tanto para el cambio climático como para el agotamiento de los recursos? Bueno, sólo cuando uno está dispuesto a hacer la vista gorda ante una serie de limitaciones inherentes:
- Sólo se puede añadir un 7% de biodiésel al gasóleo normal sin riesgo de dañar el motor. Los vehículos modificados para funcionar sólo con biodiésel son escasos.
- La producción de biodiésel compite directamente con la de alimentos por la tierra cultivable, los fertilizantes, los pesticidas y el agua. Físicamente no hay tierra suficiente para cubrir las necesidades actuales de combustible y alimentos al mismo tiempo… Sólo por hacer un experimento mental: «¿Te imaginas cargar 40 acres de trigo -con tallos, raíces y todo- en el depósito de tu coche o todoterreno cada 20 millas?» – se pregunta el ecologista Jeff Dukes, y con razón.
- Dado que las plantas se cultivan utilizando maquinaria diesel normal (tractores, cosechadoras, etc.) y se cultivan esparciendo sobre ellas abono derivado del gas natural, no se pueden sobrestimar los insumos energéticos procedentes de combustibles fósiles necesarios. Si añadimos que los productos se transportan en camiones normales hasta las plantas de biodiésel (que funcionan con electricidad y gas natural), empezamos a darnos cuenta de que los biocombustibles son una fuerza canibalizadora de energía por sí mismos. De hecho, apenas devuelven más combustible del que consume su producción, lo que hace que sus informes, además de los productos derivados del petróleo, sean al menos algo cuestionables.
- La conversión de plantas en biocombustibles conlleva la liberación de toneladas de residuos tóxicos, que perjudican tanto a los seres humanos como a la naturaleza. Por otra parte, para mitigar estos riesgos es necesario aumentar las aguas residuales y el filtrado del aire (depuración), lo que empeora aún más el balance energético de toda la empresa.
Así que no, los biocombustibles no son una solución, sino un costoso despilfarro destinado sobre todo a subvencionar la sobreproducción agrícola a costa de fomentar el canibalismo energético, agotar las capas freáticas, contaminar el medio ambiente y aumentar los precios de los alimentos a través de la competencia.
Profundicemos en los datos y veamos lo más importante: el declive de las economías occidentales. Como mencioné en la introducción, la energía es la economía, y no cabe esperar un crecimiento (real) de la producción económica sin el correspondiente aumento del consumo de hidrocarburos líquidos. Recordemos que el mundo se extrae, se mueve, se alimenta y se construye quemando fuelóleo y gasóleo; y que no se ha producido ningún aumento práctico de la eficiencia durante las últimas décadas… Teniendo esto en cuenta, echemos un vistazo a la diferencia de consumo de combustible entre los países de la OCDE (o las llamadas economías «avanzadas» u «occidentales»), y los países que no pertenecen a la OCDE (que representan el 82% restante de la población mundial).
Consumo mundial de gasóleo y fuelóleo en millones de barriles diarios – Países de la OCDE y de fuera de la OCDE. Fuente de los datos: Instituto de la Energía. Visualización/cuadro: elaboración propia.
Lo que se ve en el gráfico de arriba es cómo se ve el largo declive: un retroceso seguido de un breve respiro, luego otro retroceso y otro breve respiro. Todo ello inducido por la pérdida de petróleo barato y fácil de producir, y mil veces empeorado (y peligroso) por una clase dirigente oligárquica sumida en un mundo de fantasía. ¿Y qué me hace decir eso? ¿Por qué soy tan «pesimista»? Bueno, como expliqué en el ensayo de la semana pasada, Estados Unidos se está quedando rápidamente sin petróleo fácil de producir. Así que, aunque las cifras de producción puedan ser altas durante otro año, el rendimiento energético real seguirá deteriorándose, y las cifras de producción seguirán el mismo camino uno o dos años después. (La mejor ilustración de este proceso es la proliferación de técnicas de recuperación terciaria, que utilizan CO2 comprimido para forzar la salida del petróleo restante del subsuelo a un coste energético exponencialmente creciente).
Los territorios de ultramar de la OCDE (Europa, Australia, Nueva Zelanda, Japón, Corea del Sur) ni siquiera tenían su propio suministro de petróleo para empezar (al menos ni de lejos en cantidades adecuadas). Así que es de esperar que se reduzcan aún más rápido, a medida que el resto de la humanidad cierre filas para deshacerse de sus antiguos colonizadores. No es de extrañar entonces que «la demanda de gasóleo en EE.UU. se desplomó en marzo de 2024 a su nivel estacional más bajo en 26 años, impulsada por una desaceleración significativa del crecimiento económico».
Producción real del sector manufacturero estadounidense: una década de estancamiento. Obsérvese el gran parecido con el gráfico de consumo de gasóleo de la OCDE. Fuente: FED de San Luis
Aunque «echarle la culpa al tiempo» será el nombre del juego durante algunos años más, tarde o temprano la verdad de un declive económico real será imposible de negar. Sé que esto suena terrible, pero es la realidad, y así es como se ve. El final de la era del petróleo no se produjo con una caída repentina, sino con un declive lento y constante impulsado por el canibalismo energético, a medida que la producción de combustibles para el transporte sustraía una parte cada vez mayor del consumo de energía a cualquier otro uso económico. La verdadera crisis llegará algo más tarde, cuando el sistema financiero se doblegue ante unos niveles de deuda insostenibles, que acabarán siendo imposibles de pagar a costa de una economía real en crisis.
Obsérvese cómo este declive desigual de Occidente se corresponde con un aumento vertiginoso del uso de combustible por parte de Asia al mismo tiempo, impulsado por un crecimiento económico orgánico… Al menos hasta que duren los recursos. Tal como están las cosas hoy, el declive de Asia empezará algo más tarde, pero no más de una década o dos en el mejor de los casos. Dado que la producción de petróleo está prácticamente globalizada, los mejores recursos se agotaron primero, dejando para más adelante los más difíciles de obtener (y cada vez más intensivos en energía). El «problema» es que ese «más tarde» ya está aquí.
El canibalismo energético, impulsado por el agotamiento de los ricos yacimientos, es un predicamento con resultado; no un problema con solución.
¿Y la propulsión de barcos y camiones con gas natural? ¿Es el bunkering de GNL una forma de ahorrar en gasóleo, o es otra forma de canibalismo energético? Si tenemos en cuenta que, a pesar de todo el bombo y platillo que se le ha dado al GNL en los últimos años, la producción mundial de gas natural también se encuentra en una meseta desde 2021 (en torno a los 4.000 bcm/año), empezaremos a entender cómo se perfila realmente «el fin de la abundancia».
Por supuesto, esto no debería sorprendernos: El GNL es muy caro debido a los elevados costes de los insumos energéticos que intervienen en su creación (licuación y transporte), por lo que no puede actuar como alternativa al gas de gasoducto en las mismas cantidades. Así pues, los elevados precios han acabado provocando la destrucción de la demanda y la desindustrialización (no sólo en Europa, sino también en Japón y Corea del Sur), lo que ha llevado a que el gas, más costoso de extraer, se quede bajo tierra. (Además, cuando la producción de petróleo empiece a tocar techo y luego a disminuir, también lo hará la de gas natural, ya que la mayor parte del metano que quemamos procede como gas asociado de los yacimientos petrolíferos, pero eso tarda más en surtir efecto).
Consumo mundial de gas natural en miles de millones de metros cúbicos. Fuente de los datos: Instituto de la Energía. Visualización/cuadro: elaboración propia.
Supongo que tampoco será una sorpresa que los países no pertenecientes a la OCDE también se hayan adelantado en este aspecto. El mundo de los recursos limitados ha convertido la globalización en un juego de suma cero, en el que el crecimiento económico en un lugar se produce cada vez más a costa del declive económico en otro. El gas natural es un insumo vital para muchos procesos industriales, desde la fabricación de fertilizantes hasta la fusión del vidrio, la fundición de metales, la fabricación de hormigón… y la lista continúa. Y cuando tienes que quemar la mitad de tu suministro para calentar los hogares (mientras que las regiones más cálidas de Asia no lo hacen), entonces tu economía se encuentra en una situación de enorme desventaja. En pocas palabras, la economía europea y norteamericana necesita el doble de gas para fabricar la misma cantidad de fertilizante, vidrio o metal… Y aunque Europa ya no tiene un amplio acceso a gas de gasoducto barato, Estados Unidos podría conseguirlo durante algo más de tiempo, al menos hasta que su producción de gas natural se embarque en su propio y largo declive. Piense en ello. (Y de nuevo, compare el gráfico de abajo con el que muestra el consumo de gasóleo y fuelóleo más arriba, e intente no darse cuenta de cómo ambos alcanzaron su máximo en el periodo 2018-2019 para los países de la OCDE).
Consumo mundial de gas natural en miles de millones de metros cúbicos – Países de la OCDE y de fuera de la OCDE. Fuente de los datos: Instituto de la Energía. Visualización/cuadro: elaboración propia.
Si mi interpretación del papel de la energía en la producción energética -y, en última instancia, en la producción económica- es correcta, no es ningún misterio por qué Occidente se enfrenta a tantas dificultades al mismo tiempo. Inflación y aumento del precio de los alimentos. Una «crisis» del coste de la vida que no está dispuesta a remitir. Personas sin hogar, aumento de la desigualdad, caída del nivel de vida, instituciones que fallan. Tensiones geopolíticas, y una industria armamentística cada vez más ineficaz (con ánimo de lucro, no de lucro) incapaz de fabricar suficiente munición, misiles, tanques, lo que sea. Sin energía, sin economía, sin hegemonía…
El apogeo del Oeste colectivo ha terminado definitivamente, pero sus rivales también se enfrentan a un futuro difícil de navegar. El largo declive ha comenzado y, aunque parezca un proceso lento y constante, puede acelerarse de forma bastante abrupta. A medida que se eliminan todos los amortiguadores, reservas de seguridad y barreras para preservar una apariencia de normalidad, el sistema acabará perdiendo toda su resistencia y se volverá frágil. Las economías occidentales patinan sobre un hielo cada vez más fino, sin percatarse de las grietas y estallidos que las rodean.
¿Terminará esto en una guerra mundial masiva por los últimos recursos que quedan? Bueno, yo apostaría más bien por un fracaso masivo, y por el colapso del actual orden mundial mucho más pronto que tarde. Es muy posible que en un futuro no muy lejano se produzca una disolución caótica tanto de EE.UU. como de la UE, y que toda la humanidad se vea obligada a pasar por una simplificación involuntaria, a medida que los antaño prodigiosos rendimientos energéticos de los combustibles fósiles se desvanecen lentamente en la memoria, y los «problemas» resultan de repente demasiado numerosos para manejarlos.
Hasta la próxima,
B
7. Francia vista desde Camerún
Otro ejemplo de cómo se nos ve a los europeos desde África el de este rapero camerunés. Siempre ha existido anticolonialismo pero creo que ahora se le une un claro y merecido desprecio hacia dónde van nuestras sociedades. https://investigaction.net/
Valsero: «¡Cuando un sistema agoniza, se vuelve más violento!»
Robin Delobel 28 de junio de 2024
¿Por qué hacer un álbum entero sobre Francia? Se lo preguntamos al rapero, artista y activista camerunés Valsero. No hace falta ser francés para hablar de Francia, de su relación con África y Camerún, de sus medios de comunicación y su cultura política.
¿Por qué hizo un álbum titulado «Mon idée de la France»?
Francia es un país que he estudiado mucho. Como cameruneses, tenemos una relación muy profunda con Francia. Hice una canción llamada «c’est qui la France» para las elecciones presidenciales francesas. Me siento muy cercano a LFI y me interesa mucho el auge de la extrema derecha en Europa y en Francia en particular. Hemos dado la espalda a esta doctrina, a esta manera de vernos como una «raza superior», a todas estas ideas que dieron lugar a la Primera Guerra Mundial: por eso la extrema derecha aparece como un pelo en la sopa.
Desde hace más de 20 años, Francia hace equilibrios con la extrema derecha porque la necesita. Me pregunto cómo es posible esto en un país que mantiene relaciones tan amplias con el mundo. Los propios franceses no consiguen desprenderse de esta idea de una Francia contradictoria que abraza y rechaza a la vez, aunque estén sometidos a ella. Existe una relación fundamental entre la extrema derecha y el fascismo en Francia. Los franceses están muy lejos de la Francia mediática, que tiene miedo, y sin embargo votan a la extrema derecha. Este es el poder de la Francia política. Somos víctimas de lo que Francia hace en nuestros países, pero los franceses también son víctimas de lo que Francia les hace en sus propios países.
Puede ser el fin de un mundo, que será sustituido por el comienzo de uno nuevo, aún difícil de prever.
Creo que es el fin de un mundo, pero para volver al Viejo Mundo; no será un paso adelante.
Cuando la clase capitalista se siente más atacada es cuando se vuelve más peligrosa. Cuando un sistema agoniza, se vuelve más violento. Es el miedo a desaparecer. Por eso Zemmour habla del gran reemplazo. Algunas personas luchan por valores de extrema derecha, viejos valores que nunca han conocido.
Vemos a jóvenes repartiendo folletos para Jordan Bardella, presidente de RN. ¿Cree que el voto de extrema derecha se debe principalmente al miedo?
Algunas personas no están preparadas para ver el mundo tal como es y prefieren encerrarse en la fantasía de un mundo como podría haber sido o como ha sido. Cuanto más rápidos son los cambios, más miedo siente la gente. Algunos jóvenes vuelven al nacionalismo. El desempleo, el aumento del coste de la vida, todos estos problemas concretos, son cosas que siempre han empujado a la gente en esta dirección. Para ellos, el multiculturalismo explica los problemas a los que se enfrentan. El sueño de muchos jóvenes es tener un trabajo fijo, una casa y un perro. Si aumenta la tasa de desempleo, los jóvenes se vuelven vulnerables y, por tanto, fácilmente manipulables.
A los jóvenes se les ha dicho que el desempleo se debe a que hay demasiados extranjeros, que las mujeres son violadas en la calle porque hay demasiados extranjeros, que si tu hijo se mete en problemas en la escuela es porque tiene un novio extranjero. Las tertulias en Francia banalizan a la extrema derecha, y se ve que funciona. Touche pas à mon poste es el escaparate de la extrema derecha en Francia.
La promoción de Le Pen, Bardella y Zemmour no es sólo ideológica, sino también visual: Bardella es la imagen del joven francés, guapo y joven. Como digo en una de mis canciones, «Marion es guapa, tiene un nombre bonito, pero su boca escupe veneno».
¿Por qué Cyril Hanouna se está convirtiendo cada vez más en un escaparate de la extrema derecha?
En general, Francia es muy vulnerable a la extrema derecha, porque es un país al que le cuesta emanciparse del pasado. Sigue existiendo esa idea de «la Francia de las colonias, la Francia de la hegemonía». Ha basado su economía en la Francia de la dominación y ha impuesto al pueblo francés el hábito de ver a los demás como un medio de enriquecimiento o como un problema.
Algunos medios de comunicación son considerados de izquierdas, aunque tengan cierta responsabilidad en lo que ocurre actualmente, como Edwige Diaz, número 2 de RN, que habló en France Culture de la propagación de los inmigrantes en Francia, sin que la periodista reaccionara.
La izquierda está siendo chantajeada hacia el nacionalismo. Esa es otra razón por la que es difícil que LFI vaya más lejos. El poder del repliegue identitario es cada vez más poderoso. Cuando un país gira constantemente en torno a las cuestiones de la inseguridad y la inmigración, la mayoría de las veces se trata de un país de extrema derecha.
La campaña deja poco espacio a la ecología, la geopolítica o las relaciones internacionales…
A escala europea, utilizan la ecología, pero a escala nacional, la ecología no sirve para nada. Durante las elecciones de 2022, quise apoyar a Jean Luc Mélenchon, que me cae muy bien. Escribí una canción para su campaña y recibí un aluvión de insultos en las redes sociales.
Los franceses tienen la costumbre de decir que no saben lo que pasa en África, pero si le preguntas a cualquier niño camerunés, te dirá el nombre de la capital francesa, del presidente francés… ¿me vas a decir que ese niño que no tiene Internet sabe más que tú? Es muy francés tener desdén y desprecio por la gente con la que compartes idioma. La democracia está muerta en los países francófonos, en comparación con los países anglófonos de África. Cuando paso por un aeropuerto, me cuido mucho de hablar inglés y no francés, para no parecer «colonizado». Francia es un país con una doctrina totalmente imperial que todo el mundo puede ver y oír, y sin embargo pretende ser el faro del siglo y heredero de la Ilustración.
Poco se sabe de la guerra de independencia de Francia en Camerún.
Hoy, Camerún sigue siendo una subcolonia de Francia. Nuestro patrimonio cultural sigue en el Museo Branly. Si Camerún tuviera objetos franceses en su territorio, Francia habría enviado un batallón nocturno para recuperarlos. A Francia le cuesta asumir su pasado colonial.
Sin este saqueo, Francia habría perdido parte de su economía.
Si la extrema derecha llega al poder en Francia, los franceses tendrán la Francia que quieren, la Francia que nunca conocieron y por la que luchan, y será un shock para ellos, por lo que realmente estarán a la derecha o a la izquierda.
Es una tendencia europea; en Italia, en Finlandia… La Europa de izquierdas está siendo chantajeada por la Europa de derechas y no tiene el valor de responder.
Respuestas que ignoran las cuestiones económicas y sociales, donde la izquierda y la derecha gobernantes reproducen las mismas políticas neoliberales.
El concepto económico es complicado porque está vinculado al mercado internacional. Está ligado al otro. Si no, los estadounidenses no estarían luchando en Ucrania. Pero no podemos justificarnos diciendo que la izquierda no tiene respuesta económica, ni de seguridad. El problema de la izquierda es precisamente que no muestra su fuerza, que es quejumbrosa, que no se siente dueña de Europa.
El equilibrio de la Europa política es mantener a los europeos rehenes entre la extrema derecha y la extrema izquierda, entre gente que te dirá que tengas cuidado que te sustituyen y otros que te dirán que tienes que llevarte bien con todo el mundo.
La izquierda en Francia nunca será lo suficientemente fuerte mientras siga siendo susceptible al chantaje de la derecha. La extrema derecha está en auge porque la izquierda carece de coraje en las cuestiones que la enfrentan a la extrema derecha, como Palestina y Ucrania. La respuesta de la izquierda a la retórica violenta sobre la inmigración y la islamofobia es poner a dos negros en su partido. La extrema derecha es fascismo. Tienen detrás a una sociedad que sufre. Poner en la radio a una madre llorando porque no puede salir adelante con 700 euros al mes seguro que conmueve a la gente. Pero que a un negro le atropelle la cabeza un policía no conmueve a nadie. Cuando desaparezca una Anaïs en un rincón de Francia, todos los medios de derecha lo cubrirán para el telediario de las ocho de la tarde, y la izquierda estará detrás. Pero cuando se trata de defender los valores de la izquierda, el multiculturalismo y el respeto a todos, el valor es difícil de encontrar.
En Italia es aún peor: los grupúsculos se han legalizado y hacen el aire totalmente irrespirable. La extrema derecha en Italia es una forma de vida, no una conmoción. Muchos italianos nos dicen que les dejamos a todos los inmigrantes. Pero eso no es cierto. En todos esos lugares donde se cultivan tomates hay inmigrantes que nunca llegaron a Milán. Es como si en este país hubiera campos de concentración, donde duermen los inmigrantes y de donde los sacan con correas para cultivar tomates y venderlos en el mercado de Turín.
¿No hablan de ello los medios de comunicación italianos?
No, porque Meloni sigue diciendo que los jóvenes italianos necesitan más trabajo. La generación Nuit debout ha terminado, tenemos una generación Bardella.
Volviendo a su álbum, ¿hay un tema llamado «C’est qui la France»?
Llegué a Italia en 2019-2020 y he tenido un año para preparar este álbum. Este interés por Francia se debe a que soy subfrancés y Camerún es una zona de explotación que pertenece en un 95% a Francia. Ningún presidente puede ser nombrado en Camerún sin haber sido nombrado antes por Francia. Nadie puede hacer grandes negocios sin el acuerdo de Francia. Participé en un programa de cierto hombre que tiene un pequeño teatro en París y que quiere ser como Hanouna, he olvidado su nombre, pero cuando dije que no era Paul Biya quien me había encarcelado, sino Macron, me censuraron. También fue Macron quien decidió cuándo podría salir de la cárcel.
¿Tan mal?
Sí, estábamos en plena crisis postelectoral en Camerún. Macron había mantenido el statu quo y nosotros nos manifestábamos contra eso, contra el nuevo nombramiento de este presidente fraudulento. Más de mil personas, entre ellas yo y el opositor político al que apoyo, Maurice Kamto, fuimos detenidas. Cuando Paul Biya debía asistir a una cumbre, Macron exigió la liberación de Kamto para recibir a Biya. Incluso declaró públicamente que había puesto esa condición.
Esto demuestra hasta qué punto nuestro país no es realmente soberano, sino una zona de explotación controlada por Francia, con partes para los estadounidenses y los chinos. Siempre digo que somos «subfranceses». Por ejemplo, nuestro pasaporte camerunés, aunque francófono, no nos abre ninguna puerta, a diferencia del pasaporte francés.
Me interesa mucho la política francesa, porque influye directamente en la política de África. Macron instala líderes en nuestros países, como hizo en Chad tras el golpe de su padre. Ni los cameruneses ni los chadianos han elegido el nombre de su país. Aún no somos verdaderos países soberanos, sino todavía colonias. Por eso no me sorprende el ascenso de la extrema derecha en Francia, porque ese país sigue colonizando en el siglo XXI.
¿Cómo fue su encarcelamiento en Camerún?
Oficialmente, había varios cargos: atentar contra la seguridad del Estado, rebelión, insurrección, etcétera. En total, eran nueve, y casi te enfrentabas a la pena de muerte. Todo era muy político. Yo me había presentado a las elecciones de octubre de 2018 y había apoyado a Maurice Kamto, que se había declarado vencedor según sus cifras. Me dijo que íbamos a protestar y manifestarnos, y yo le respondí «por supuesto».
Salimos a manifestarnos, pero era una inundación. Intervino la policía y yo estaba con mi hija. Pensé que sería una manifestación como cualquier otra, así que me la llevé. El cordón de seguridad era enorme. Cuando salí, estaba con mi hija pero nos seguía una escolta. Me detuvieron, dejando a mi hija en la calle, y me llevaron a una prisión de alta seguridad durante un mes. Luego me trasladaron a un centro de detención normal durante diez meses. Hoy, algunas personas siguen en prisión por las mismas razones. Por cada manifestación, se añaden seis meses a la pena de prisión, y algunas personas cumplen actualmente condenas de siete años.
En una entrevista concedida a France 24, usted habló de 162 personas encarceladas. Le han puesto en libertad por ser muy conocido?
No, no es porque sea famoso. Hubo un aplazamiento del juicio y nos liberaron. Paul Biya quería ver a Macron, pero Macron le dijo: «Si no los liberas, no vienes». Así que firmó un decreto antes de irse, un aplazamiento del juicio, y se suponía que todo el mundo tenía que irse. Salvo que, mientras estábamos en prisión, habíamos organizado otras marchas y algunos de ellos fueron detenidos después. Así que no les afectó el decreto. Tuvimos que mantener a algunos de ellos en prisión para mantener la presión. Nunca nos vimos como prisioneros, sino como rehenes de Paul Biya. Hoy todavía hay más de 500 rehenes en prisión por las mismas razones.
Tengo prohibido volver a Camerún y la gente me pregunta a menudo por qué soy tan radical con el sistema. Es porque el sistema es radical con las libertades. Mi radicalismo está a la altura de la violencia infligida a las libertades individuales. No podemos deshumanizar la política y la relación entre los ciudadanos y su país. En Camerún, los dirigentes ya no representan a las instituciones, se han convertido en las propias instituciones, con sus defectos. Por ejemplo, un jefe de policía puede ser corrupto sin ningún problema.
La corrupción y la delincuencia se han institucionalizado, por lo que la lucha debe ser radical. Ya no se trata de ideas o programas políticos, sino de luchar contra hombres que quieren permanecer indefinidamente en el poder. Un líder que permanece 42 años en el poder ya no es una idea, es un proyecto en sí mismo. Paul Biya, por ejemplo, se ha reunido con todos los presidentes franceses, de Pompidou a Macron, así como con dirigentes estadounidenses, pero habla de democracia cuando en realidad es un dictador.
Los países europeos no ven esta contradicción porque viven en una burbuja. Se presentan como demócratas y protectores de las libertades en el Norte, pero apoyan a dictadores en el Sur. Esta actitud ha provocado el auge de la extrema derecha en Europa. El fascismo europeo se practicó en África con la bendición de los franceses, y esto allanó el camino a la extrema derecha en Europa.
Si los franceses se sintieran un poco africanos, comprenderían mejor la situación. Por eso dije en una canción que muchos africanos se sienten franceses, pero ningún francés se siente africano. Si hubieran vivido unos minutos en la piel de un africano lo entenderían mejor y podrían contrarrestar las ideas de la derecha.
Has mencionado observaciones recientes sobre la condescendencia europea…
La guerra de Ucrania reveló el fascismo subyacente. Los africanos de Ucrania no recibieron el mismo apoyo que los ucranianos porque no se les consideraba «como nosotros». La sociedad francesa riega las semillas del fascismo, acepta y se siente protegida por esta ideología. Se sienten más cercanos a los ucranianos que a los africanos, a pesar de la lengua y la cultura que comparten con ellos.
Resulta chocante ver hasta qué punto la sociedad, y no sólo los políticos, lo considera normal. Los medios de comunicación refuerzan esta normalidad, y la sociedad francesa no ve el problema. También fue necesaria la guerra de Ucrania para que me diera cuenta de que los franceses eran los sirvientes de los estadounidenses.
En el caso de la guerra de Ucrania, por ejemplo, al principio era absolutamente necesario decir que Putin era el agresor antes de poder desarrollar un argumento. Los medios de comunicación de derechas, que dominan hoy en día, están transformando la sociedad francesa. Como extranjero, uno descubre Francia a través de sus medios de comunicación, y no es halagüeño. En la calle, los franceses son amables, pero en la televisión parecen arrogantes. Los periodistas parecen seguir una hoja de ruta precisa en lugar de hacer su trabajo con imparcialidad.
¿Cree que los periodistas están lejos de ser neutrales?
Por ejemplo, Hanouna. Es un político de extrema derecha . El lugar que ocupa en la sociedad francesa demuestra hasta qué punto este país respalda diariamente a la extrema derecha. La sociedad acepta e integra esta posición como una forma de protección y autodeterminación. Hanouna tiene el poder de mandar «callar la boca» a sus columnistas a la primera de cambio, lo que es típico de la extrema derecha. Nadie debería aceptarlo, a menos que la ideología de la extrema derecha ya se haya normalizado en las relaciones humanas.
¿Quiere decir que la violencia está legitimada?
Pagan a la gente para que sea violenta con ellos y permita que les humillen. En mi opinión, cuando la sociedad acepta y legitima esto, se convierte en cómplice. Las soluciones políticas son entonces sólo proyectos, nunca acciones directas. Los proyectos nunca llegan a buen puerto. La visión que la extrema derecha tiene de Francia es absurda. Hay que estar frustrado para aceptarla, pero jugando con fuego uno acaba quemándose.
Durante las últimas elecciones europeas, los medios de comunicación parecían hacer campaña por la derecha. Muy pocos representantes de la izquierda tuvieron la oportunidad de expresarse. Vi un debate en France 2, fue horrible.
¿Qué cree que podrán hacer los cameruneses en 2025 para cambiar el régimen actual, dado que no hemos sido capaces de hacerlo durante décadas a través de las urnas?
Tomar Camerún como país ya es un problema. Senegal es un país de verdad, con lengua, cultura y vida propias. Camerún, en cambio, no tiene ni una sola lengua ni una cultura coherente. Estamos demasiado cómodos en nuestra situación. Los cameruneses no pueden hacer otra cosa que resignarse, hasta que un soldado o un gendarme tome el relevo, como en las bandas.
Por ejemplo, para las elecciones de 2025, un hombre lleva más de 40 años en el poder, tiene 92 años, pero no tiene sucesor en su partido. Si mañana se celebraran elecciones, se presentaría a la reelección en su estado actual o aprovecharía el vacío político. El Presidente de la Asamblea tiene 80 años, el Presidente del Senado debe tener 140, y ninguno de ellos se ha movido un año antes de las elecciones presidenciales para dar una oportunidad a los jóvenes de su partido. Esto demuestra que han encerrado la política generacional y no prevén ninguna continuidad política, sino más bien un hundimiento.
¿No se retiró Bolloré de Camerún?
Fue Paul Biya quien le obligó a marcharse. Por primera vez, Bolloré ha perdido un juicio en África, y ha ocurrido en Camerún. Pero, evidentemente, estoy seguro de que la empresa que ocupó su lugar pertenece a Bolloré. Paul Biya está compartimentando las cosas. Quiere darse la imagen de que «quiero que mis compatriotas entiendan que nadie me impone nada. Van a cambiar el nombre de su farsa y pasaremos a otro contrato». No tengo pruebas de ello, pero Bolloré está en su casa en Camerún. Tiene una casa, va a ver a Paul Biya, aparca el coche, sube las escaleras como si fuera a ver a su amigo.
¿Y qué opina del uso del francés en África?
Si un día llegara a ser presidente, por ejemplo en Camerún, dejaríamos de utilizar el francés, no por rechazo a la lengua sino por decisión política. Nuestra relación con Francia no es equitativa y hablar francés nos humilla. Nuestra participación en la francofonía la refuerza. Sin embargo, sólo Francia se beneficia realmente desde el punto de vista económico. En aeropuertos como el Charles de Gaulle, hablar inglés es neutro, pero hablar francés a menudo conlleva falta de respeto y desprecio, porque inmediatamente te identifican como un africano con pasaporte verde.
Hay que verlo desde un punto de vista antropológico: Francia es desagradecida; África la quería, se la regaló… Los franceses en Camerún, en Yaundé o incluso en los pueblos, no suelen tener problemas. Sin embargo, los políticos de derechas intentan convencer a los franceses en Francia de que existe un sentimiento antifrancés en África.
Me siento europeo, pero soy consciente de los prejuicios y comportamientos discriminatorios que persisten. Tengo que adaptar mi forma de vestir y comportarme para evitar conflictos y discriminaciones, ya sea en Holanda o en Marsella. Francia y Europa parecen ser un terreno cada vez más fértil para el extremismo de derechas, alimentado por actitudes y mentalidades muy arraigadas. Esto crea un entorno en el que prospera el racismo y en el que cada vez se reclama más el retorno a valores y actitudes conservadores.
La generación de la Nuit debout fue un periodo en el que no era popular pedir a la gente que se fuera, pero hoy muchos jóvenes están tomando el poder en un movimiento global. Los actuales líderes de la extrema derecha demuestran que este movimiento aspira a durar otros cincuenta años. Fíjense en la edad de los líderes actuales: es un proyecto en ciernes. Bardella podría incluso convertirse en Primer Ministro; después de todo, si Attal ha sido Primer Ministro, ¿por qué habría de sorprendernos?
8. Crear parques para recordar a los compañeros caídos
La violenta represión de las recientes manifestaciones en Nairobi no son una novedad. Ya en la década pasada sucedió algo parecido, y dio lugar a una bonita iniciativa que une el recuerdo a los compañeros caídos con la creación de zonas verdes en la, como en todos los países del Tercer Mundo, atroz situación ecológica de las megaurbes. https://africasacountry.com/
¿Quién está reverdeciendo Nairobi? Por Gathanga Ndung’u
Desde hace algunos años, los habitantes de Eastlands, en Nairobi, están rehaciendo la ciudad a su imagen de desarrollo verde.
Durante más de 20 años, he sido testigo de la densificación de las Eastlands de Nairobi, que engullían rápidamente los espacios verdes. Mientras las infraestructuras de agua y saneamiento caían en un estado ruinoso, la ciudad también degeneraba rápidamente en un lodazal ecológico irredimible. Mientras crecía, anhelaba un medio ambiente de calidad, una vivienda digna y agua limpia y asequible, como estipula el artículo 43 de la Constitución de Kenia.
Eastlands, la antigua ciudad nativa, ha sido marginada a través de la desinversión durante varias décadas, y sólo se hace visible cuando se cartografían las zonas potenciales de violencia, incivilidad y criminalidad. Esta tendencia sigue reproduciendo geografías desiguales en Nairobi. Para hacer frente a esta situación, los jóvenes se han organizado informalmente en bazares vecinales, lo que les ha dado un sentido de pertenencia, identidad y seguridad.
A pesar de la evidente destrucción ecológica en la mayor parte de Eastlands, el gobierno y el sector privado siguen operando con el sueño ilusorio y utópico de que Nairobi sea y se convierta en «la ciudad verde bajo el sol», una proyección colonial. Sin embargo, no están creando los espacios naturales que utiliza la mayoría.
En 2017 se inició una «revolución verde» en Mathare a través de una serie de acontecimientos extrañamente conectados. Durante los primeros días del Gobierno «joven» y «digital» del presidente Uhuru (2013-2015), se prometió hacer frente a la delincuencia organizada. Esto dio paso a un periodo de ejecuciones extrajudiciales sin precedentes en Mathare y Eastlands en general. El proyecto Voces Desaparecidas, que incluye la labor de grupos como Mathare Social Justice Centre (MSJC), documentó las ejecuciones y/o desapariciones de cientos de jóvenes a manos de la policía.
Sin poder para enfrentarse al Estado que había desatado el terror contra ellos, lo único que podían hacer era conmemorar a sus compañeros «soldados caídos» colgando sus botas en tendidos eléctricos y otras estructuras.
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En esta época, el MSJC, que estaba en el centro de la campaña contra las ejecuciones extrajudiciales, inició campañas integradoras que incluían las dirigidas a la justicia ecológica y la educación política. Durante los diálogos comunitarios, se mencionó el recuerdo a los «soldados caídos» como un ideal muy extendido. Fue entonces cuando se sustituyeron las botas por la plantación de árboles en los distintos puntos donde se produjeron ejecuciones de jóvenes. Ahora, colgar las botas se consideraba una medida temporal, en contraste con la plantación de árboles, que simbolizaba el comienzo de una nueva vida. Se trataba de una forma de resistencia ecológica a la necropolítica de Nairobi, que determinaba quién podía vivir y quién no.
Los árboles ofrecían una continuación de la vida; los soldados caídos podían vivir dentro de la nueva vida y alimentarla, aunque de forma etérea. Esto se consideraba una situación en la que todos salían ganando, incluido el medio ambiente, ya que se trataba de curar al tiempo que se salvaguardaba la memoria contra el borrado.
Con la educación política ofrecida por el MSJC y la Liga Socialista Revolucionaria (RSL), los jóvenes se pasaron a la plantación de árboles, que más tarde evolucionó hacia la creación de espacios verdes seguros lejos de sus bazares habituales. Anthony Mburu (Kanare), coordinador del pilar de justicia ecológica del MSJC, considera que la inclusión de la educación política es fundamental para concienciar a los jóvenes, ya que les ayuda a vincular las distintas luchas.
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En la actualidad, la Red de Justicia Ecológica de Mathare, junto con distintos grupos juveniles, ha conseguido rehabilitar tres vertederos y transformarlos en parques comunitarios. Esta puesta en común de espacios ha animado a trabajar juntos a grupos que normalmente no coincidirían. En la actualidad, estos jóvenes han adoptado los parques como espacios sociales comunes alternativos, ya que son compartidos por varios barrios, lo que permite interacciones interbarriales frente a los fragmentados bazares vecinales.
A la mayoría de los jóvenes les mueve un profundo deseo de cambiar no sólo su entorno, sino su calidad de vida. Aunque no todos los parques nacieron como forma de resistencia a las ejecuciones extrajudiciales, desempeñan un papel importante en la radicalización de los jóvenes.
Jose, de Ital Youths, uno de los grupos que gestionan el Parque Comunitario de Mathare, dice que quiere que sus hijos tengan un terreno de juego sano cerca de la comunidad, algo que a él se le negó mientras crecía. Jose nunca pisó un parque hasta que fue un adulto en activo. No había parques en el barrio de su infancia, y los pocos que había en la ciudad suponían largos e inasequibles desplazamientos desde su casa.
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«Mi sueño es ver espacios verdes prósperos en Mathare, donde podamos venir a leer libros, relajarnos después del trabajo, socializar y charlar por las tardes, como en Karen o Lavington. Lo haremos realidad, y muy pronto tendremos aquí una biblioteca infantil. Esta visión me hace seguir adelante incluso cuando las cosas se ponen difíciles», explica.
Damaris, de Green Oasis Lens (GOAL) en Baba Dogo, un barrio situado al noreste de Mathare, también se hizo eco de sentimientos similares. Para este grupo, un parque sirve para varias cosas: como espacio para reuniones, especialmente para organizaciones juveniles y dirigidas por mujeres, debido a la falta de salones sociales. También es el lugar donde se llevan a cabo programas de tutoría para niños y donde se practica la agricultura urbana. Damaris también habló con cariño de cómo el parque del barrio sirvió de espacio seguro para los niños durante el cierre de COVID, cuando aumentaron los casos de abusos a menores en los asentamientos informales.
Una ciudad de autoayuda
Andrew Hake describió Nairobi como una ciudad de autoayuda. Explicó cómo los habitantes de Nairobi han utilizado su capacidad de acción para hacer que las cosas funcionen en una ciudad caracterizada por el abandono, la captura de las élites y una gobernanza sintomática que, en el mejor de los casos, es reaccionaria. Debido al abandono medioambiental que caracteriza a la mayor parte de la ciudad, en las zonas del este han proliferado diversas organizaciones comunitarias. En cambio, en zonas más prósperas como Westlands, las organizaciones suelen llevar el prefijo «Amigos de [rellenar lugar/animal inadecuado en riesgo]» y están formadas por residentes preocupados que intentan proteger algunas zonas del acaparamiento o la destrucción. En Eastlands, las organizaciones comunitarias y los grupos de autoayuda surgen para restaurar lo que ya está destruido, reclamar lo que ha sido acaparado y, en algunos casos, para proteger a sus miembros de la precariedad de sus medios de subsistencia, por ejemplo mediante actividades de banca de mesa y microeconomía.
En los últimos tiempos, estos grupos han luchado activamente por recuperar los espacios verdes de Nairobi y han creado otros nuevos. A pesar de estos esfuerzos, siguen excluidos de la gobernanza, ya que las relaciones con el Estado suelen ser superficiales y se utilizan únicamente para aprobar decisiones.
Otros espacios recuperados han acabado atrayendo a acaparadores de tierras bien relacionados con los gobiernos locales. Los Ghettos Farmers de Mathare se enfrentan a esta situación, ya que sus miembros siguen frustrados por los promotores inmobiliarios, que ahora han visto el valor del terreno que ocupa su parque tras ser recuperado de un vertedero.
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En algunos casos, los grupos se han despertado para encontrar sus parques destruidos.
Mientras esto ocurre, Komb Green Solutions, en Korogocho, sigue tambaleándose tras las inundaciones repentinas de abril en Nairobi, que de la noche a la mañana redujeron a escombros sus más de cuatro años de trabajo. La falta de diques fluviales debido a la escasez de recursos presagia una sombría realidad para la mayoría de las organizaciones situadas a lo largo de los ríos. Cargan con el peso de un cambio climático que no es obra suya.
Aunque algunos han reducido los desafiantes pero decididos esfuerzos ecologistas de los grupos juveniles al ecologismo despolitizado y las limpiezas, los jóvenes implicados siguen comprendiendo y hablando de la exclusión sistémica subyacente de las comunidades pobres de las zonas urbanas.
De este modo, la justicia ecológica es ahora una herramienta de agitación para la aplicación de los derechos socioeconómicos más que un medio para la mera mejora de la estética de la ciudad. Esta idea, junto con los omnipresentes murales de solidaridad con los pueblos de la República Democrática del Congo, Palestina y Sudán, por ejemplo, hacen de estos parques espacios llenos de vida en los que se entrecruzan diversas luchas y fuerzas, al tiempo que se crean cambios ecológicos y de subsistencia para la gente real que reverdece Nairobi.
Gathanga Ndung’u es activista por la justicia social, defensor de los derechos humanos y escritor de la Red de Intelectuales Orgánicos de Kenia.
9. Resumen de la guerra en Palestina, 3 de julio.
El resumen de Haaretz. https://www.acro-polis.it/
HAARETZ: Esto es lo que hay que saber 271 días después del comienzo de la guerra De A D
Muere un alto mando de Hezbolá en un ataque israelí con dron en la ciudad de Tiro, en el sur de Líbano. Hezbolá respondió lanzando 100 cohetes contra el norte de Israel. El enviado especial del presidente estadounidense Biden para Oriente Próximo, Amos Hochstein, se reunirá con funcionarios franceses en París para tratar la desescalada en la frontera entre Israel y Líbano. El presidente Biden se reunirá «probablemente» con el primer ministro Netanyahu cuando éste venga a Washington para dirigirse al Congreso, según la Casa Blanca. Muere un soldado israelí en un atentado con arma blanca en el norte de Israel.
«La aniquilación se ha legitimado en el discurso israelí. También es una prueba del declive moral de Israel. Debe rechazarse. La gente debe salir a la calle y protestar» – Adam Raz
Lo que ha pasado hoy
ISRAEL-LÍBANO: Las FDI confirmaron las informaciones libanesas de que habían asesinado a Muhammad Nimah Nasser, que comandaba la unidad de Hezbolá responsable del valle de Beqaa y de la frontera sudoriental siria. Murió en un ataque con drones en la ciudad de Tiro.
La ciudad de Kiryat Shmona, en el norte de Israel, declaró que tres cohetes cayeron en zonas abiertas al sur de la ciudad, sin causar daños ni víctimas. Las FDI declararon que se habían disparado más de 100 cohetes desde el Líbano hacia la región de la Alta Galilea, en el norte de Israel.
El ministro de Defensa israelí, Yoav Gallant, dijo a los soldados cerca de la frontera con Gaza que las FDI «golpean muy duro a Hezbolá todos los días», y añadió que Israel «alcanzará un estado de plena disposición para emprender cualquier acción que sea necesaria en Líbano, o llegar a un acuerdo desde una posición de fuerza. Preferimos el acuerdo, pero si la realidad nos obliga, sabremos luchar».
Aviones de combate israelíes atacaron el martes por la noche infraestructuras de Hezbolá en el sur del Líbano, según informaron las Fuerzas de Defensa de Israel.
El enviado especial del presidente estadounidense Biden para Oriente Medio, Amos Hochstein, se reunirá el miércoles en París con funcionarios franceses para tratar la desescalada en la frontera entre Israel y el Líbano, informó el New York Times.
En una llamada telefónica, el presidente francés, Emmanuel Macron, advirtió al primer ministro Netanyahu contra permitir que el conflicto con Hezbolá se convierta en una guerra en toda regla, según su oficina.
ISRAEL: Un soldado israelí murió y otro hombre resultó gravemente herido en un ataque con arma blanca en un centro comercial de la ciudad de Carmiel, en el norte de Israel. El atacante, residente en la ciudad árabe israelí de Nahf, murió en el lugar de los hechos. Varios miembros de su familia fueron detenidos en el lugar de los hechos, y la policía entró posteriormente en el pueblo y detuvo a otros miembros de la familia.
El Consejo Supremo de Planificación de Israel debatirá planes para construir 6.016 viviendas en decenas de asentamientos de Cisjordania, según un orden del día publicado el miércoles. La ONG Paz Ahora dijo que los planes incluyen la expansión de asentamientos en el corazón de Cisjordania.
ALTO EL FUEGO/REHENES: La oficina del primer ministro Netanyahu emitió un comunicado en nombre de un «alto funcionario de Defensa», en el que afirmaba que «Hamás sigue insistiendo en una cláusula del acuerdo que impedirá a Israel volver al combate tras la primera fase del acuerdo, lo cual es inaceptable para Israel».
CISJORDANIA: Las FDI afirman haber dado con una célula terrorista que estaba colocando artefactos incendiarios cerca del campo de refugiados de Nur Shams. El Ministerio de Sanidad palestino dio los nombres de los cuatro muertos: Yazid Shafaa, Namar Hamarsha, Mohammed Shehadeh y Mohammed Kanuh.
Las fuerzas israelíes intercambiaron disparos con palestinos durante las operaciones en la ciudad de Yenín. El Ministerio de Sanidad palestino confirmó el miércoles que un palestino, Nadal Al Amar, de 23 años, había muerto en los enfrentamientos. El ala militar de Al Fatah dijo que Al Amar era uno de sus operativos clave.
Decenas de colonos quemaron neumáticos y arrojaron piedras contra los automovilistas palestinos en la carretera cercana al puesto avanzado de Giv’at Assaf, al este de Ramala, según declaró a Haaretz un funcionario de defensa israelí.
Colonos incendiaron un coche y lanzaron piedras contra las fuerzas de seguridad israelíes encargadas de evacuar edificios construidos en terrenos palestinos privados en Cisjordania. Tras la evacuación, algunos lanzaron bombas incendiarias contra las fuerzas de las IDF y uno de ellos rompió el parabrisas delantero de un coche perteneciente a un oficial militar israelí.
«La aniquilación se ha legitimado en el discurso israelí. También es una prueba del declive moral de Israel. Debe rechazarse. La gente debe salir a la calle y protestar» – Adam Raz
GAZA: Las fuerzas israelíes atacaron en Rafah en medio de encarnizados combates con militantes palestinos durante la noche y el miércoles, según informaron residentes a Reuters.
Según el Ministerio de Sanidad de Gaza, controlado por Hamás, al menos 37.953 palestinos han muerto y 87.266 han resultado heridos desde el comienzo de la guerra.
EE.UU.-ISRAEL: La Casa Blanca declaró que el presidente Biden «probablemente» se reunirá con el primer ministro Netanyahu cuando viaje a Washington para dirigirse al Congreso a finales de este mes. «Es probable que se reúnan cuando el Primer Ministro esté aquí a finales de esa semana, pero no tenemos nada que anunciar en este momento», rezaba el comunicado.
La noche en que Irán atacó Israel con docenas de misiles y aviones no tripulados, el presidente Biden se encontraba en estado «dominante» en la sala de reuniones y discutió un contraataque con el primer ministro Netanyahu por teléfono, informó el New York Times. «Permítanme ser claro: si lanzan un ataque importante contra Irán, están solos», dijo Biden, añadiendo que Netanyahu «reaccionó con dureza», subrayando la necesidad de disuadir futuros ataques. En respuesta, el Presidente le dijo ‘enérgicamente’: ‘Si haces esto, me iré’.
Fuente: Haaretz, 03-07-2024