Miscelánea 29/VIII/2024

Del compañero y miembro de Espai Marx, Carlos Valmaseda.
1. La democracia en China y en los EEUU.
. Democracia Kaputt.
3. Contra el neoestoicismo.
4. Una aportación cubana al debate sobre la globalización.
5. Alternativas comunitarias al desarrollo.
6. Peldaños en la escala.
7. Resumen de la guerra en Palestina, 28 de agosto.
8. Sumisión europea, también en el Sahara occidental.
9. Extractivismo y neoliberalismo.
10. Sobre Venezuela (José Luis Martín Ramos).

1. La democracia en China y en los EEUU

Es bien sabido que, según las estadísticas, los chinos creen que su país es el más democrático, pese a la propaganda occidental. Pero, ¿es eso así? Un artículo que compara la «democracia consultiva» china con la oligárquica de los EEUU. Una visión demasiado benevolente con el sistema chino, pero con datos interesantes. Eso sí, el Barómetro Edelman de la Confianza me parece un poco rara, viendo los países que encabezan el ranking. https://geopoliticaleconomy.

EE.UU. o China, ¿cuál es verdaderamente democrático? La oligarquía estadounidense frente a la «democracia consultiva» china

Mientras los estudiosos concluyen que EE.UU. es una oligarquía dirigida por grandes empresas, China ha desarrollado un sistema único de «democracia popular en todo el proceso». Así es como funciona.

Simon Turner 2024-08-16

¿Quién queremos que dirija? Con genocidios en curso, guerras regionales en ciernes y récords de cambio climático, ¿quién es un par de manos seguras?

Hoy existe una opción; se está construyendo una alternativa al orden internacional liderado por Estados Unidos, con China en su centro.

Según una encuesta occidental, el Barómetro Edelman de la Confianza, China es el país mejor valorado del mundo en cuanto a la confianza de los ciudadanos en su gobierno.

De hecho, China ha ocupado el primer puesto todos los años menos uno desde 2018, con un índice de confianza global de 79 en 2024. Estados Unidos se queda en 46.

Sin embargo, el pueblo estadounidense está en desventaja. ¿Cómo puede su confianza en el gobierno ser fuerte en un sistema duopólico que es más convincente cuando la población está más polarizada? Que los gobiernos de un sistema así, basado en el divide y vencerás, no pueden alcanzar el índice de aprobación de China está prácticamente incorporado.

Se suponía que las elecciones estadounidenses de noviembre iban a ser la prueba más dura hasta la fecha para el voto del «mal menor». Donald Trump -que apoyaba tanto a Israel que trasladó la embajada estadounidense a la Jerusalén ocupada, violando el derecho internacional- debía competir contra el genocida Joe, que mantuvo allí la embajada mientras armaba a Israel mientras masacraba a civiles palestinos en Gaza.

En su lugar, Kamala Harris ocupó el puesto de Biden. Se alinea con los republicanos en el régimen genocida israelí, y hoy es responsable de sus crímenes, sólo superada por Biden. Pero se nos dice que ella representa el cambio.

Según un famoso estudio del que son coautores académicos de Princeton y la Universidad Northwestern, la participación ciudadana en el proceso de la democracia liberal estadounidense tiene «poca o ninguna influencia independiente» en la política gubernamental.

Ajustándose más a un modelo oligárquico, son «las élites y los grupos organizados que representan intereses empresariales» estadounidenses los que «tienen un impacto independiente sustancial en la política gubernamental de Estados Unidos», concluyeron los expertos.

En China, en cambio, las élites y los grupos organizados que representan los intereses empresariales se mantienen por debajo, subordinados al gobierno. Lo que los críticos occidentales llaman un sistema «autoritario» es en realidad una forma diferente de democracia, dirigida no en nombre de una minoría adinerada, sino «en interés de la gran mayoría».

Aunque el anterior dirigente chino, Deng Xiaoping, permitió la entrada de las fuerzas del mercado en el país, a partir de la reforma y apertura de 1978, insistió en que el Estado las controlaría. Deng dijo de los mercados: «Si sirven al socialismo, son socialistas; si sirven al capitalismo, son capitalistas».

En Estados Unidos, sin embargo, los políticos no escuchan a la gente. ¿Y por qué iban a hacerlo? ¿Cómo puede ser el sistema una «democracia representativa» cuando un candidato no puede ganar unas elecciones sin una gran cantidad de dinero?

Los políticos estadounidenses saben a quién tienen que complacer. Como demostró el estudio académico sobre la oligarquía estadounidense, en la llamada «democracia representativa» de Washington, los únicos verdaderamente representados son las grandes empresas.

China es realmente diferente.

El sistema chino de «democracia consultiva»

En China se busca activamente la participación y representación de los ciudadanos, y se han creado canales para ello.

La plataforma china «Message Board for Leaders» (MBL) conecta a la población en general con los funcionarios locales y ministeriales. Desde su lanzamiento en 2006 hasta 2021, el «buzón de los principales» ha gestionado ya más de 2,3 millones de demandas, preocupaciones y quejas.

Otra iniciativa gubernamental china de ámbito nacional, la línea directa 12345, atiende más de 50.000 contactos diarios sólo en Pekín por teléfono, Internet y los nuevos medios de comunicación, en los que se abordan cuestiones de la vida cotidiana. Más del 85% de las preocupaciones se resuelven.

Aprovechando esta iniciativa para luego actuar en función de la opinión popular, Pekín incluyó en su lista de prioridades para 2022 17 «grandes frustraciones» de los residentes locales. Entre ellas figuraban la falta de ascensores en edificios antiguos y unos servicios inmobiliarios residenciales inadecuados. Posteriormente se introdujeron casi 100 políticas y se completaron más de 400 tareas clave. En cuanto a los ascensores, se instalaron 1.322.

De esta forma, el gobierno chino sigue el principio de «del pueblo al pueblo» (o «de las masas a las masas»). Además, MBL, 12345 y las muchas otras plataformas oficiales representan una forma tecnológicamente moderna de amplificar la voz del pueblo.

En la era contemporánea, el presidente de China, Xi Jinping, hace hincapié en la importancia de lo que denomina «democracia consultiva». Xi escribió en su libro de 2014 La gobernanza de China (volumen 2) que la democracia consultiva «es una importante encarnación de la línea de masas del Partido».

«Tenemos que aprovechar todos los mecanismos, canales y métodos para llevar a cabo amplias consultas sobre los grandes temas de la reforma, el desarrollo y la estabilidad, y especialmente sobre los asuntos que afectan a los intereses inmediatos de la gente», dijo Xi.

El Partido Comunista de China lo puso en práctica en 2020, cuando el borrador de su XIV Plan Quinquenal (de 2021 a 2025) se sometió por primera vez a consulta pública en línea. El público en general pudo participar en la planificación de su propio desarrollo social y económico, haciendo más de un millón de sugerencias del 16 al 29 de agosto de 2020, de las que se incorporaron más de 1.000 opiniones y sugerencias.

El rápido desarrollo de las nuevas tecnologías facilita la transferencia de información. Chen Liang, profesor asociado de la Escuela de Marxismo de la Universidad Jiao Tong de Shanghai, explicó: «Las opiniones, puntos de vista y demandas de la gente pueden digitalizarse, visualizarse y contextualizarse, y la eficiencia, precisión y naturaleza científica de la toma de decisiones democrática pueden mejorarse continuamente. … El pueblo puede expresar sus puntos de vista y opiniones rápidamente, en todas las regiones y a bajo coste, y ejercer influencia en la vida política y social de base, regional e incluso nacional».

En 2016, el presidente Xi había sentado las bases, afirmando que los cuadros del Partido «deben aprender a seguir la línea de las masas a través de Internet… [y] comprender lo que las masas piensan y esperan, recoger buenas ideas y buenas sugerencias, y responder activamente a las preocupaciones de los internautas».

Para los menos conocedores de la tecnología, existen Centros de Servicio Party-Mass, desde las aldeas más pequeñas hasta las grandes manzanas de Shanghai. Se distinguen por sus colores blanco y rojo, e invitan a cualquiera a presentar una queja o sugerencia.

China también ha creado estaciones locales de enlace legislativo, donde «los diputados de base debaten los proyectos legislativos y recogen las sugerencias del público».

Hay 45 «trenes de paso» nacionales y 6.500 provinciales y municipales que conectan a los ciudadanos de a pie con el máximo órgano legislativo de China, el Comité Permanente de la Asamblea Popular Nacional (APN). Las estaciones locales de enlace legislativo sirven como puntos de contacto y centros de recogida de la opinión pública sobre los proyectos de legislación nacional.

Desde el lanzamiento de las oficinas en julio de 2015 hasta noviembre de 2023, se incorporaron más de 3.100 ideas sobre la formación o revisión de la legislación nacional.

La ambición de encontrar nuevas formas de servir al pueblo quedó patente en el discurso que el Presidente Xi pronunció en homenaje al 60 aniversario de la APN:  «Debemos ampliar la democracia popular mejorando los sistemas democráticos, enriqueciendo las formas de democracia y creando más canales para la práctica de la democracia, y permitir una participación política más amplia y ordenada de los ciudadanos a todos los niveles y en todos los ámbitos, con vistas a desarrollar una democracia popular que sea amplia en su alcance, plena en su sustancia y refinada en su práctica.
«En todas las iniciativas del país, debemos poner en práctica la línea de masas del Partido, estrechar lazos con el pueblo, acercarnos a él, responder a sus expectativas y resolver los problemas que más le preocupan, más directos y más prácticos, en un esfuerzo por aunar la sabiduría y la fuerza de la mayoría más amplia posible del pueblo».

China «limpia a fondo» la corrupción

Poco después de convertirse en el nuevo presidente de China en 2013, Xi Jinping lanzó una ofensiva contra la corrupción. En esta «campaña de línea de masas», denominada «limpieza a fondo», Xi trató de abordar problemas de larga data en el país, apuntando a las «cuatro formas de decadencia»:«formalismo, burocratismo, hedonismo y extravagancia».

En una sesión de estudio de funcionarios provinciales y ministeriales celebrada en 2022, Xi volvió a insistir en el tema: «Todos los miembros del Partido deben mantener siempre estrechos lazos con el pueblo y aceptar las críticas y la supervisión de éste».

No eran palabras vacías. La campaña anticorrupción iba muy en serio.

Por ejemplo, Zhang Zhongsheng, ex vicealcalde de la provincia de Shanxi, fue condenado a cadena perpetua por aceptar 1.040 millones de yuanes (160 millones de dólares) en sobornos.

Nadie en China está por encima de la ley. Incluso el ex ministro de Justicia chino Tang Yijun descubrió que no era tan privilegiado como para ser inmune. En 2024, las autoridades anticorrupción anunciaron que estaba «siendo investigado por presuntas violaciones graves de la disciplina y la ley».

Otro ex ministro de Justicia, Fu Zhenghua, fue encarcelado con la pena de muerte en suspenso por corrupción en 2022.

La campaña de lucha contra el soborno no es especialmente indulgente con quienes tienen más poder y autoridad y son, por tanto, más responsables ante los ciudadanos.

La política anticorrupción se ha llevado a cabo con la determinación de «ofender a unos pocos miles antes que fallar a 1.400 millones».

El Partido Comunista de China entiende que el principio de «del pueblo al pueblo» se resentiría en su aplicación si los representantes del pueblo no estuvieran cerca de él y centrados en él, sino que se dieran prioridad a sí mismos por encima del pueblo al que sirven.

En consecuencia, como ha subrayado el Presidente Xi, quienes tienen poder deben tener responsabilidad, quienes tienen responsabilidad deben asumir responsabilidades, y quienes no cumplen con sus responsabilidades deben rendir cuentas.

Otros ejemplos son Zhang Hongli, ex vicepresidente ejecutivo del mayor banco del mundo por activos consolidados, el estatal Banco Industrial y Comercial de China (ICBC). Zhang fue detenido por aceptar sobornos.

Lou Wenlong, ex vicepresidente del tercer mayor banco del mundo, el estatal Banco Agrícola de China (ABC), también fue investigado por corrupción.

Es casi imposible imaginar que los altos ejecutivos de los grandes bancos estadounidenses de Wall Street sean detenidos por corrupción. (De hecho, hundieron la economía en 2008, sólo para ser rescatados por el Gobierno).

En cambio, como escribió el sitio web de vigilancia Wall Street on Parade, a pesar de los cinco cargos por delitos graves, al director ejecutivo de JPMorgan Chase, «Jamie Dimon, se le permite permanecer al frente de este banco asegurado por el gobierno federal a pesar de haber presidido los peores escándalos bancarios de la historia de Estados Unidos«.

En 2023, Estados Unidos fue testigo de la segunda mayor quiebra bancaria de su historia, la del First Republic Bank. ¿Puede adivinar a qué banco se le confiaron más de 200.000 millones de dólares en activos del First Republic, y obtuvo un beneficio de casi 3.000 millones de dólares en la operación? Lo ha adivinado: JPMorgan Chase.

Sin embargo, a diferencia de JPMorgan, los grandes bancos chinos como ICBC y ABC son empresas estatales, bajo control del gobierno y, por tanto, del pueblo.

Para el «sano desarrollo»del capital, el Presidente Xi ha subrayado: «Debemos ser muy conscientes de que la búsqueda de beneficios, como naturaleza intrínseca del capital, debe estar sujeta a regulación y restricciones; de lo contrario, el desarrollo desenfrenado del capital causará un daño inestimable al desarrollo económico y social de nuestro país».

El economista Michael Hudson sostiene que el control de China sobre el capital es precisamente la razón por la que se la demoniza como «autoritaria» en Occidente.

«Sólo hay una forma de evitar que se desarrolle una oligarquía a medida que la gente se hace cada vez más rica, y es tener un Estado fuerte», dijo Hudson. «Se necesita un Estado central fuerte para tener una democracia. [Pero los estadounidenses lo llaman socialismo, y dicen que es la antítesis de la democracia, que significa un Estado que es leal a Estados Unidos y sigue la política estadounidense y deja que los bancos estadounidenses financien la economía».

En Estados Unidos, no sólo fue el Presidente republicano Ronald Reagan, sino también el Presidente demócrata Bill Clinton, quien declaró que «la era del gran gobierno ha terminado«. En su lugar, manda el gran capital.

China, en cambio, disciplina, orienta e incluso controla el gran capital, en nombre del pueblo.

Violencia, delincuencia y vigilancia

Cuando se debate el estado de la «democracia» estadounidense, no se puede olvidar la brutal violencia del Estado estadounidense.

En Estados Unidos, la policía ha matado a más de 1.000 norteamericanos al año durante la última década, con 1.247 víctimas en 2023.

Muchos departamentos de policía estadounidenses se entrenan con el régimen de apartheid israelí, tomando prestadas las tácticas que utiliza contra el pueblo palestino ocupado.

Cada 6,6 horas en 2023, hubo un asesinato policial en Estados Unidos. En China, no hubo ninguno en absoluto, y no los ha habido en años.

Una vez más, el pueblo chino tiene voz en la supervisión de los órganos de seguridad. La disposición general del Ministerio de Seguridad Pública encabeza con la importancia de la aceptación de la supervisión del pueblo por esos órganos de seguridad a través de su «labor de petición».

La labor de petición en China (o «cartas y llamadas») es otro término con el que se designa a los ciudadanos que se ponen en contacto con los organismos gubernamentales, ofreciendo sugerencias, opiniones o quejas para que sean tramitadas por las autoridades competentes.

Según el documento normativo del gobierno de 2022: «Por lo que respecta a las peticiones iniciales en forma de sugerencias y opiniones, las que sean conducentes al perfeccionamiento de las políticas, la mejora del trabajo y la promoción del desarrollo económico y social se comunicarán al comité del Partido o al gobierno del mismo nivel para que sirvan de referencia en la toma de decisiones, o se remitirán a los órganos o unidades con competencias en la materia para su estudio».

En cuanto a la policía china, las disposiciones establecen: «El trabajo de petición de seguridad pública es una parte importante del trabajo de masas de los órganos de seguridad pública. Es una tarea importante para que los órganos de seguridad pública comprendan las condiciones sociales y la opinión pública, escuchen las opiniones y sugerencias, comprueben la calidad y eficacia de la aplicación de la ley y salvaguarden los derechos e intereses de las masas. Es un medio importante para que los órganos de seguridad pública acepten la supervisión masiva, mejoren las normas de aplicación de la ley, perfeccionen el estilo de trabajo y fortalezcan la formación de equipos».

La supervisión del gobierno chino por su pueblo, o «supervisión masiva», es totalmente desconocida en Occidente, y podría malinterpretarse como vigilancia.

China tiene una vigilancia omnipresente, y el resultado es que el país es extremadamente seguro, casi sin delitos violentos. Estados Unidos también tiene una vigilancia omnipresente, pero es extremadamente violento. Entonces, ¿en nombre de quién vigila cada gobierno?

Cómo funcionan las elecciones en China

Una respuesta puede encontrarse en el análisis de las profundas diferencias entre China y Estados Unidos sobre el papel del dinero en la política, y cómo sesga la democracia.

En China se celebran elecciones y, para obtener una verdadera representación, no se permite ejercer presión ni hacer campaña.

Siguiendo los preceptos de las elecciones democráticas, «de acuerdo con los principios de sufragio universal, igualdad de derechos, pluralidad de candidatos y voto secreto», los diputados a los congresos populares a nivel de municipio y condado son elegidos por el pueblo chino.

Estos representantes, los más cercanos a los ciudadanos, representan el 94% del total nacional y son los encargados de elegir a los representantes de nivel superior. Los diputados a los congresos populares a nivel de municipios y comarcas eligen a los diputados a los congresos populares de las ciudades; éstos, a su vez, eligen a los diputados a nivel provincial, que a su vez eligen a los diputados a nivel nacional.

En China, la meritocracia no tiene límites. Décadas de experiencia práctica, normalmente con poblaciones cada vez más numerosas, garantizan una competencia progresivamente mayor, ya que los candidatos obtienen los altos cargos que requieren tal capacidad.

En cada nivel, el órgano consultivo más importante de China, la Conferencia Consultiva Política del Pueblo Chino (CCPPC), principal «grupo de reflexión» del gobierno, asesora a la APN sobre cómo servir mejor al pueblo.

En las «Dos Sesiones» anuales, que se celebran cada mes de marzo, la APN y la CCPPC se reúnen para trazar la senda de desarrollo del país.

La CCPPC actúa como un puente más entre el Gobierno y el pueblo, con 34 grupos de interés que representan a una amplia franja de la sociedad china. Elaboran informes, dan su opinión y ofrecen propuestas y puntos de vista para el bien público.

En un caso de 2013, el Partido Democrático de Campesinos y Trabajadores Chinos, uno de los ocho partidos no comunistas de China, propuso la formación de una red coordinada a nivel nacional para hacer frente a la contaminación atmosférica.

China procedió entonces, a partir de su Plan de Acción sobre Contaminación y Control Atmosféricos, a lograr una reducción histórica del 35-40% de la contaminación atmosférica por partículas para 2017.

Protección del medio ambiente y «PIB verde» en China

En su libro Will China Save the Planet? (¿Salvará China el planeta?), la destacada ecologista estadounidense Barbara Finamore describía cómo China «lanzó su tiro a la luna en serio», ofreciendo las subvenciones a la compra de vehículos eléctricos (oficialmente conocidos como vehículos de nuevas energías) más generosas de todos los países de la Tierra, aparte de Noruega (que tiene el 0,4% de la población china).

El interés consultivo de China por el medio ambiente no ha hecho más que intensificarse desde entonces. Los grupos representativos de la CCPPC eligieron como propuesta para 2022 la reducción de las emisiones de carbono en el sector de la construcción. Al mismo tiempo, el «grupo de medio ambiente y recursos naturales» se convirtió en el primer grupo nuevo incorporado al organismo desde 1993.

Fue a principios de los años 90 cuando el gobierno chino puso en marcha su sistema de quejas medioambientales. Entre 2001 y 2006, la proporción de respuestas de las autoridades medioambientales locales a las quejas por carta fue por término medio del 86-96%, y la proporción de respuestas a las visitas fue del 75-86%.

Xi Jinping fue anteriormente secretario del Comité del Partido Comunista de la provincia de Zhejiang, y su funcionario de más alto rango. En 2005, Xi impulsó «no sólo el PIB, sino también el PIB verde», como lo describió en su columna periodística. En un proyecto piloto de contabilidad del PIB verde, sólo Zhejiang y otra provincia publicaron finalmente sus resultados.

En 2010, los estudiosos determinaron que el sistema de quejas medioambientales de China estaba teniendo éxito como «conexión directa del público con el gobierno, empleando un mecanismo de trabajo de ‘bucle cerrado’ que implica la presentación de informes, la aceptación, la eliminación y la retroalimentación».

En 2009 se puso en marcha otro canal, la línea telefónica de denuncias 12369, para facilitar aún más la denuncia pública de problemas de contaminación ambiental.

En 2015, la omnipresente aplicación de mensajería china WeChat se sumó a la notificación de quejas medioambientales, poniendo en línea el sistema en 2017 y «aumentando significativamente la participación pública en la notificación de preocupaciones medioambientales», escribieron destacados académicos.

En cuanto a la capacidad de respuesta del Gobierno, «al analizar los datos de panel de 295 ciudades chinas entre 2018 y 2020, los resultados indican que la notificación de quejas ambientales contribuye significativamente a la mejora de la calidad ambiental atmosférica«, concluyen los expertos científicos.

David Fishman, experto en el sector energético chino, observó en julio que «mientras se mantenga la tendencia de los últimos meses de descenso interanual del consumo de carbón, en julio de 2024 se utilizará menos carbón que en julio de 2023, lo que garantizará que julio de 2023 pase a los libros de historia como el máximo histórico del carbón en China«.

Esto es especialmente importante si se tiene en cuenta que el día más caluroso jamás registrado a escala mundial fue en julio.

Ya en 2015, China había alcanzado un «liderazgo indiscutible» en el desarrollo de energías renovables, según la responsable de la ONU para el clima, Christiana Figueres.

Estados Unidos estaba «jugando a ponerse al día», aunque, como ha dicho Olivier Petitjean, del Observatorio de las Multinacionales, «no se puede esperar abordar la crisis climática sin abordar el poder corporativo», algo que no se puede esperar que haga el gobierno estadounidense.

China también se ha enfrentado a la presión de los intereses de los combustibles fósiles. Pero no se ha debido tanto a la codicia de las empresas como a la lucha de los operadores por ganarse la vida en un contexto de cambio climático extremo que choca con los límites del procedimiento.

En 2021, «estaban comprando carbón a un precio realmente alto y vendiendo energía a un precio fijo bajo», explicó Fishman. «Y terminamos con estos apagones masivos o caídas de tensión en todo el país a finales de 2021 con generadores de carbón, mucha capacidad, pero incapaces de generar realmente suficiente efectivo para comprar carbón y rellenar sus existencias para generar».

Esto no hace sino incentivar aún más a China para que avance en la transición hacia las tecnologías de energías renovables. Y con el gran capital mantenido por debajo del gobierno, la industria de los combustibles fósiles en China no tiene nada parecido al poder de resistencia al cambio que tiene en Estados Unidos.

Para dejar espacio a las energías renovables, las centrales de carbón de la mayoría de las regiones tendrán que reducir su capacidad desde el máximo hasta menos del 30%, y viceversa, en intervalos de 8-10 horas, más o menos. Ya reciben pagos por capacidad por razones de seguridad nacional para cubrir sus pérdidas, mientras generan menos de lo necesario, y se enfrentan a un futuro de declive.

Así pues, la intervención del Gobierno chino en pro del bien público no sólo se aprecia en la apuesta por la inversión en vehículos eléctricos, sino también en la limpieza de la fuente de suministro eléctrico residencial.

Mientras tanto, Estados Unidos ha respondido con aranceles del 100% a los vehículos eléctricos chinos y del 50% a sus paneles solares.

El imperialismo estadounidense frente al socialismo chino

La verdad sobre el socialismo chino, a diferencia del imperialismo estadounidense, es que la prioridad de China es la política interior. Su centro de atención es su pueblo, personificado en la política de línea de masas. Del pueblo para el pueblo; la democracia es fundamental.

De hecho, el Presidente Xi ha insistido: «Sin democracia, no habría socialismo, modernización socialista ni rejuvenecimiento nacional».

Mientras China mantiene su ejército en casa, donde está su pueblo, los políticos estadounidenses de ambas caras de la misma moneda electoral apoyan al régimen genocida israelí mientras masacra a niños palestinos, en un intento de hacer avanzar los intereses imperiales de Estados Unidos en Asia Occidental.

En última instancia, al gobierno estadounidense no le preocupa la «legitimidad», porque al pueblo norteamericano se le ha negado un sistema de democracia consultiva.

En cambio, el gobierno estadounidense se centra en maximizar los beneficios empresariales, privatizar las instituciones públicas y prepararse para más guerras.

2. Democracia Kaputt

Un buen artículo de Tarik Cyril Amar publicado originalmente en RT, aunque lo he visto en su página web. Datos interesantes sobre una encuesta sobre la valoración del gobierno, así como sobre las próximas elecciones regionales. El tema de la paz va a ser un factor importante, aunque no sean elecciones generales. Además, Amar escribe con gracia.  https://www.tarikcyrilamar.

Democracia Kaputt

Los alemanes quieren la paz con Rusia, pero sus gobernantes sólo responden ante Washington y Kiev

Tarik Cyril Amar 28 de agosto de 2024

Desde el comienzo de la crisis ucraniana en 2013/14, los Gobiernos alemanes, primero bajo la anterior canciller Angela Merkel, y luego bajo su patético sucesor Olaf Scholz, han fracasado totalmente a la hora de ayudar a encontrar una solución mediante el compromiso. No es un asunto menor, y la historia no verá con buenos ojos a Alemania. Como representante de una potencia tradicionalmente importante en Europa, aunque en declive y ahora autodesaparecida, Berlín podría haber marcado la diferencia, una diferencia que posiblemente habría salvado cientos de miles de vidas.

Sin embargo, las cosas son como son. En un principio, bajo el mandato de la completamente oportunista pero habitualmente inteligente Merkel, este fracaso alemán se debió sobre todo al servilismo a EE.UU., pero practicado con el entonces característico estilo berlinés de cambios evasivos. Sí, Merkel ayudó a Kiev a sabotear el acuerdo Minsk II de 2015, que podría haber evitado una guerra a gran escala entre Rusia y Ucrania. Pero lo hizo a escondidas y solo lo admitió a posteriori, cuando se la criticó por haber sido «blanda» con Rusia. «¡No, no lo fui!»,replicó ella, en esencia, «¡hice mi parte y mentí como una estafadora callejera!». ¿Qué se puede decir? Las ideas sobre la dignidad personal difieren de una cultura a otra.

Bajo su sucesor, el meramente oportunista Scholz, los planteamientos de Berlín han vuelto a una cierta simplicidad elemental. El llamado «Zeitenwende» (giro de época) que anunció hace dos años con la tradicional modestia alemana significa que su Gobierno de coalición ha obedecido a Washington de una manera autodestructiva sin precedentes. Aceptando el sabotaje de infraestructuras vitales -Nord Stream- y la demolición sistemática de la economía alemana por la política de mendigo-vasallo de Estados Unidos, Scholz ha sonreído sumisamente, mientras no sólo sacrificaba los intereses nacionales, sino que los atacaba con un lanzallamas.

Al mismo tiempo -y con cierta coherencia que también puede observarse en los masoquistas comprometidos-, este gobierno de lealtad a ultranza también ha arruinado la relación de Alemania con Rusia con furor y minuciosidad teutónicos. Todo para complacer a un régimen ucraniano que ahora es acusado de volar Nord Stream. Esa acusación no tiene sentido. A Kiev le gusta hacer lo peor, es cierto. Pero no podría haberlo hecho sin Estados Unidos. Y, sin embargo, la acusación es la nueva línea del partido transmitida a través del Wall Street Journal. Sirve como una prueba más de cuánta humillación pública aguantará Berlín. Respuesta: no hay límite.

Pero Berlín no es Alemania. Un gobierno tan extrañamente alejado de su propio país y de sus intereses difícilmente puede representar bien a sus ciudadanos. Para algunos de sus miembros es incluso un motivo de orgullo. La ministra de Asuntos Exteriores y experta en geometría Annalena «360 grados» Baerbock lleva tiempo declarando que no le importa lo que quieran sus votantes, sino sólo lo que exija el régimen de Zelensky. Así pues, Baerbock debe de haberse alegrado positivamente de los resultados de un reciente y sólido sondeo de opinión.

Realizada por la encuestadora de primera categoría INSA, la nueva encuesta demuestra que muchos alemanes no ven la política exterior -especialmente con respecto a Rusia y Ucrania- de la misma manera que sus actuales gobernantes, inmensamente impopulares y que fracasan masivamente (como admite incluso The Economist). Veamos algunos ejemplos: A la pregunta de si están a favor o en contra de las negociaciones de paz entre Ucrania y Rusia, el 68% de los encuestados se mostró a favor.

Y el 65% considera una «buena» o «muy buena» idea ofrecer a Moscú una contrapartida, en la que Rusia aceptaría un alto el fuego y negociaciones, mientras que Occidente dejaría de suministrar armas a Ucrania. Otra cosa es que sea improbable que Moscú acepte un trato así; esos tiempos ya pasaron. Pero los alemanes que no pertenecen a la élite de Berlín prefieren claramente que se acabe la guerra en lugar del escenario de guerra eterna que promueven oficialmente la OTAN y la UE.

Una clara pluralidad de encuestados, el 46%, cree que su gobierno no ha hecho suficiente diplomacia para proteger a Alemania del riesgo de guerra. Sólo el 26% opina que Berlín ha hecho lo suficiente. Sin embargo, no hay deber más elemental para los gobernantes que hacer todo lo posible para proteger a los ciudadanos de la amenaza de guerra. No siempre lo consiguen. Pero los que no se esfuerzan lo suficiente pierden legitimidad. Eso lo sabemos desde que el filósofo político y archirrealista inglés Thomas Hobbes publicó su «Leviatán» en el siglo XVII.

Legitimidad puede sonar abstracto. Hablemos entonces de elecciones, sobre todo teniendo en cuenta que se acercan tres importantes comicios regionales. En los länder (estados) de Sajonia, Turingia y Brandemburgo, todos ellos en el este de Alemania, los partidos de la coalición de Berlín se enfrentan a graves e incluso devastadoras pérdidas que les infligirán dos recién llegados, la muy derechista AfD y el izquierdista aunque culturalmente conservador BSW, que lleva el nombre de su líder Sarah Wagenknecht.

¿Podría tener algo que ver el declive de los partidos de coalición con su decidido distanciamiento de los deseos y temores de muchos votantes en materia de política exterior? Por supuesto. A la pregunta de la encuesta de INSA de si el hecho de que un partido exija o no negociaciones de paz para la guerra entre Rusia y Ucrania es un factor decisivo a la hora de emitir su voto, el 43% de los encuestados respondió afirmativamente. La misma proporción dijo «no». Pero dejar a casi la mitad del electorado con la fuerte sensación de que no te importa lo que a ellos les importa -especialmente en asuntos de vida o muerte, es decir, la guerra y la paz- nunca es una estrategia ganadora.

Es cierto que la pregunta se centraba específicamente en unas elecciones a nivel federal; es decir, para Alemania en su conjunto. La política regional, podría pensarse, tiene otras prioridades. Pero estaría muy equivocado. Para empezar, a los alemanes les encanta utilizar sus numerosas elecciones regionales como una forma de castigar al Gobierno federal. Los votantes no hacen una separación nítida entre votar a nivel local y repartir el dolor a nivel central. Al contrario.

En segundo lugar, los resultados de las elecciones regionales, por tanto, afectan constantemente a la política de Berlín, en este momento justo en el corazón enfermo de una coalición que ya está en fase terminal. En tercer lugar, las elecciones regionales en lo que solía ser Alemania Oriental antes de la toma del poder por parte de Alemania Occidental en 1990 son aún más neurálgicas, porque, por regla general, los votantes de allí tienden a ser especialmente escépticos acerca de la ya abyecta sumisión de Berlín a los EE.UU. y su autodestructiva rusofobia neotradicional.

A los principales medios de comunicación, grupos de reflexión y cuadros académicos actuales de Alemania -como los historiadores conformistas Jan Behrends e Ilko-Sascha Kowalczuk- les encanta caricaturizar, menospreciar y tratar con condescendencia a los alemanes del este del país como atrasados y con el cerebro lavado por los rusos. (Por cierto, si te suena extrañamente familiar, así es como Ucrania tuvo su guerra civil local en 2014). Sin embargo, los soviéticos/rusos no han tenido voz en el este de Alemania desde hace más de un tercio de siglo. Mientras que Washington, por supuesto, ha mantenido su control propagandístico. Tal vez los orgullosos kulturträger (portadores de cultura) domésticos de la Alemania«valiosa» de la OTAN, y a quienes les encanta mirar por encima del hombro a sus compatriotas del este, deberían enfrentarse en cambio a su propia falta de independencia intelectual, política y ética. Allí donde el miedo a la libertad paraliza el pensamiento (al tiempo que impulsa las carreras), un poco de confianza kantiana en el propio juicio podría ayudar.

En cualquier caso, menospreciar a los alemanes del Este sólo hará que estén más decididos, y con razón, a votar sus mentes probablemente más libres. Y lo que las mentes más libres de Alemania ven es un gobierno que no sirve a su país, sino a Estados Unidos y Ucrania. Esa es la receta para una derrota bien merecida.

Publicado por primera vez en RT.com, 27 de agosto de 2024

II. Y seguro que, con cosas así, a Die Linke le va de fábula: su candidato en Leipzig va con una camiseta de las fuerzas armadas israelíes. https://x.com/derJamesJackson/status/1829124562295877665

3. Contra el neoestoicismo

Creo que la presentación que hace el propio autor en un tuit explica bien el sentido del artículo: «No es cierto que vivamos una época carente de valores. Los valores hoy imperantes son: rentabilidad, rendimiento, rapidez, imperativo tecnológico. No vivimos una época nihilista, sino un tiempo enajenado por el ídolo de la adaptación al sistema productivo.» (https://x.com/i/bookmarks?) https://ethic.es/2024/08/

Neoestoicismo: alienación emocional y la lengua de los amos

Ajuste, resiliencia, neoestoicismo… Los dueños de los medios de producción y los representantes del poder público y económico se han apoderado de nuestra lengua y la han transformado en una lengua del poder para, con ella, trasladar toda la culpa a los individuos.

Carlos Javier González Serrano @aspirar_al_uno agosto 2024

Los antiguos estoicos se refirieron a la necesidad de entender el funcionamiento de la naturaleza (physis), es decir, al ahínco por comprender los vericuetos del lógos (de la Razón universal), para no vivir arrastrados y sometidos por ella. Ante la aparición de una catástrofe natural, de una enfermedad o de la muerte de un ser querido, explicaban los sabios de la Estoa, no resta más opción que la de aceptar –sin querer contravenir– los embates del Destino, del fatum, cuyos designios no podemos desentrañar ni mucho menos modificar. Por tanto, la más excelsa virtud estoica consistía en entrenarse concienzudamente en la capacidad para asumir de buen grado cuanto de inevitable encierra el discurrir del universo.

En este sentido, la presuntuosa intención de que todo cuanto sucede se acomode a nuestros propósitos y metas ha de ser catalogada como vana y pretenciosa y, a fin de cuentas, resulta perjudicial, en tanto que –enseñaban los estoicos– no debemos caer en las seductoras y engañosas garras del deseo, de nuestra insaciable voluntad, que nos impele a querer someter los sucesos externos a nuestro arbitrio.

Por eso invitaba Epicteto, en sus bellas y edificantes Conversaciones, a «contener» y finalmente «extirpar nuestro deseo», que nos esclaviza e invita a pensar que todo cuanto ocurre debe verse modulado por nuestras expectativas y ambiciones. También Séneca, en De vita beata (título traducido habitualmente como Sobre la felicidad), explicaba que «es el alma la que nos hace ricos». Por tanto, existen fenómenos que, por su forzosidad y necesidad, no dejarán de sobrevenir por mucho que nosotros deseemos lo contrario. Por ello resulta conveniente, para alcanzar la serenidad de ánimo (ἀταραξία) y controlar nuestros apetitos sensuales (ὀρέξις), desasirse de las continuas y extenuantes demandas de nuestro enojoso y molesto yo, como más tarde, entre los siglos XIII y XIV, invitará el Maestro Eckhart: «Quien te perturba eres tú mismo a través de las cosas, porque te comportas desordenadamente frente a ellas», escribía en uno de sus enjundiosos sermones filosóficos.

La psicología contemporánea, en el buen uso del término «resiliencia», invita igualmente a capacitarnos en la aptitud para acondicionar nuestros pensamientos y conductas a lo inevitable, de manera que, por ejemplo, el duelo por el fallecimiento de un ser querido o las consecuencias de un desastre natural no arrasen con nuestro ánimo. Entendida desde un (adecuado y beneficioso) empleo terapéutico, la resiliencia frente a lo que no puede o no podría haber sido de otra forma es una característica personal deseable y salutífera, que se traduce –si recurrimos a la terminología clínica– en la competencia subjetiva para reconvertir emociones desaforadas, suscitadas por sucesos inapelables y onerosos, en emociones adaptativas, funcionales e incluso impulsoras, de tal forma que la aparición de un hecho gravoso o doloroso no termine por destruirnos emocionalmente.

Sin embargo, cuando aquellas enseñanzas estoicas o esta resiliencia terapéutica quedan en manos –y se pronuncian por las lenguas– de los amos, sucede una silenciosa perversión semántica mediante la cual la resiliencia y el estoicismo quedan ideológicamente secuestrados como esbirros conceptuales destinados a alienar emocional e intelectualmente a la población, o expresado de un modo más militante, que nos convierten en leales y gustosos servidores del sistema productivo. Y cabría añadir: en inconscientes y devotos siervos.

Hace unos meses, en una de las conferencias que imparto fuera de la ciudad donde resido, estuve charlando a corazón abierto con el taxista que me trasladó desde la estación de tren hasta el lugar donde tenía lugar mi intervención. En uno de los lances de la conversación, me contó que lee muchos libros de autoayuda relacionados con la resiliencia y el coaching emocional porque se siente ayudado y acompañado en sus difíciles circunstancias. Me habló de las incontables horas que tiene que dedicarse a trabajar para sacar a su familia adelante, porque su mujer está desempleada y atravesando un proceso depresivo. Me habló del centro privado al que por las tardes acude su hijo adolescente, diagnosticado TEA (trastorno del espectro autista), para ampliar sus mermadas competencias sociales. Me habló de la dependencia de sus padres, ya ancianos, y de la escasez de recursos públicos para atenderla, por lo que ha tenido que contratar a una persona que viva con ellos. Me habló de lo extenuado que se siente, de su agotamiento emocional, de su tristeza y de su impotencia. Me habló, muy emocionado, de «todo lo que tengo que aguantar para sobrevivir». ¿Cómo, inmerso en tal situación, no va a leer (¡él y cualquiera!) libros mesiánicos de autoayuda? ¿Cómo no va a sentirse seducido por quien le promete un futuro mejor si «se atreve a convertir sus heridas en oportunidades», si adecua su vida a la lógica productiva? En definitiva, ¿cómo no ser encandilado por los perversos gurús que le invitan a «gestionar sus emociones», porque, al parecer, es la única conducta posible… frente a lo que parece inevitable (precariedad, falta de perspectivas futuras, escasez de recursos públicos, trastornos psicológicos causados por eventualidades socioeconómicas, encarecimiento de la vida, etc.)?

Su discurso terminó de esta forma: «La culpa es mía. Tenía que haber estudiado cuando todavía podía». Cuanto más escuchaba a mi interlocutor, con quien estuve departiendo largo rato, más reparaba en la silente y normalizada violencia emocional que se ejerce contra la ciudadanía cuando, desde instancias políticas, económicas y gubernamentales, se nos insta a adaptarnos, a sacrificarnos, a aceptar, a ser resilientes –en un proceso que devora nuestras armas emocionales–. Se trata de una sutil y normativizada violencia que, como he denunciado con amplitud en mi libro Una filosofía de la resistencia, se practica en connivencia con los poderes financieros y con las más altas instituciones decisorias europeas y mundiales. Y se hace sin pudor: uno de los planes económicos de la Eurozona para afrontar la crisis económica de 2020 provocada por la pandemia de covid-19 lleva por nombre «Mecanismo Europeo de Recuperación y Resiliencia» (MRR), el cual, nos explican en su web oficial, tiene como principal misión «salir más fuertes y resilientes de la crisis actual» y «fortalecer la resiliencia y la capacidad de ajuste de los Estados Miembros».

«Capacidad de ajuste». Ajuste a la competitividad sin anestesia. Ajuste de las políticas públicas a las necesidades bancarias. Ajuste a las demandas laborales de la continua disponibilidad. Ajuste al régimen económico imperante, voraz con los individuos. Ajuste al comportamiento esperado de un «ciudadano democrático», esto es, callar y soportar. Ajuste a la creciente y ya asumida vigilancia mediante datos e implantación de la tecnología digital en todos los órdenes de nuestra vida. Ajuste a la precariedad que a cada uno le toca en suerte.

Ajuste. Resiliencia. Neoestoicismo. Los dueños de los medios de producción y los representantes del poder público y económico se han apoderado de nuestra lengua y la han transformado en una lengua del poder para, con ella, trasladar toda la culpa a los individuos. Al taxista. A mí. A usted. Aristóteles apuntó, al comienzo del Libro tercero de la Metafísica (995a30) que «quien no conoce el nudo no es posible que lo desate»: primero hay que barruntar el problema para, después, poder cuestionar cómo hemos llegado a él. Por eso, ya imbuidos por la dialéctica de la resignación y de la aceptación, se hace cada vez menos posible la probabilidad de que acontezca la disidencia intelectual, pues solo cabe adecuarse a la racionalidad económica. Quien osa cuestionarla no es más que un paria, un sujeto inadaptado, un individuo no funcional.

La instauración de esta caverna global, que nos oprime en términos intelectuales y emocionales, ha dado como resultado la convicción de que solo cabe una opción ante la injusticia social y la desigualdad económica: el «empoderamiento» individual y las soluciones subjetivas, de tal forma que, si no somos capaces de aprovechar las oportunidades para medrar y triunfar que el sistema productivo pone a nuestra disposición, somos nosotros los responsables, los culpables. Una culpa que, por si fuera poco, nos hace sentir más solos, más aislados, más tristes e inoperantes. Menos capacitados para el diálogo social, para la empatía: cada cual vive, inevitablemente, en su incomunicable burbuja de culpa represiva. El totalitarismo adaptativo ha secuestrado nuestra inteligencia y la ha puesto al servicio exclusivo de los imperativos económicos.

Deberíamos preguntarnos, para poder localizar el nudo que nos atenaza, si no estaremos adaptándonos a un contexto inhabitable; si no nos estaremos dejando resbalar –en palabras de María Zambrano– por una corriente que nos impide decidir (porque nos han desacostumbrado a hacerlo). La resiliencia y la adaptación se han convertido en las virtudes cardinales del sistema productivo, en las palabras clave de la neolengua que impide la disidencia. No estaría de más que reaprendiéramos a hablar, a apropiarnos del lenguaje para decir nuestros malestares, que dejáramos de hablar la misma lengua que nos han enseñado los amos. Hoy nos jugamos la emancipación intelectual en la valentía de mirarnos a los ojos y, reconociéndonos iguales, procurarnos maneras de narrar cuánto estamos soportando sin tener que hacerlo. Porque, al fin y al cabo, somos las historias que nos contamos.

4. Una aportación cubana al debate sobre la globalización

Según los autores de este artículo publicado en la revista cubana Política internacional, no es cierto que estemos asistiendo ya a un proceso de «desglobalización», sino a una reconfiguración de la globalización.

https://rpi.isri.cu/index.php/

RELACIONES INTERNACIONALES

Apuntes al más reciente debate sobre la globalización

Dr. C. Jonathán Quirós Santos*

Doctor en Ciencias Económicas. Investigador Auxiliar. Centro de Investigaciones de Economía Mundial (CIEM), La Habana, Cuba. quiros.jonathan@gmail.com 0000-0003-4717-0130

Lic. Andy Molina Suárez

Licenciado en Economía. Adiestrado. Centro de Investigaciones de Economía Mundial (CIEM), La Habana, Cuba.

andymolina97@yahoo.es 0009-0002-9906-7661

*Autor para la correspondencia: quiros.jonathan@gmail.com

Cómo citar (APA, séptima edición): Quirós Santos, J., & Molina Suárez, A. (2024). Apuntes al más reciente debate sobre la globalización. Política internacional, VI (Nro. 3), 214-226. https://doi.org/10.5281/

DOI: https://doi.org/10.5281/

Recibido: 14 de mayo de 2024 Aprobado: 18 de junio de 2024 Publicado: 10 de julio de 2024

RESUMEN El texto trata sobre el debate más reciente del proceso de globalización, retomado a partir de la crisis 2008-2009, en el cual participan múltiples actores, con diversas perspectivas y enfoques teóricos. Los términos predominantes para calificar los cambios en el proceso de globalización son desglobalización y crisis de la globalización. Sin embargo, desde una perspectiva marxista los autores de este artículo consideran, a diferencia de otros trabajos, que lo que se produce es una reconfiguración de la globalización, sobre todo en su dimensión subjetiva, no en su esencia, como expresión de cambios en sus formas concretas de manifestación en el proceso de acumulación capitalista en las condiciones del imperialismo y de reforzamiento de la ley del desarrollo económico y político desigual

Palabras clave: Crisis, globalización, desglobalización, hegemonía, reconfiguración

INTRODUCCIÓN

El debate nunca acabado sobre el proceso de globalización se ha renovado a partir de la crisis global de 2008-2009 y sus secuelas; el crecimiento económico de China y su impacto en la relaciones económicas y políticas internacionales; el unilateralismo y el proteccionismo comercial instaurado por la administración de Donald Trump y sus correlatos a nivel global; así como por las afectaciones de la pandemia de COVID 19 detonada globalmente en 2020; el reciente conflicto bélico entre Rusia y Ucrania y sus consecuencias; unido a problemas globales críticos como el cambio climático, la llamada crisis alimentaria y el desordenado incremento de las migraciones, entre otros factores.

En este participan una multiplicidad de organizaciones internacionales y otras instituciones de diversos orígenes y tendencias teóricas y políticas, así como investigadores y profesores universitarios de disímiles filiaciones académicas e ideológicas, aunque en el texto hay referencias a aquellas argumentaciones que los autores de este trabajo consideran representativas, no las únicas, obviamente.

El objetivo de los autores de este artículo es contribuir al debate sobre la globalización desde la perspectiva del marxismo, y en función de esto, organizan el artículo en dos epígrafes. El primero está dedicado a la presentación de las argumentaciones que sustentan la desglobalización o la crisis de la globalización, mientras en el segundo se evalúan estas y se ofrecen además valoraciones y propuestas propias.

En la primera parte, en términos de la dimensión económica de la globalización, de una forma u otra, la mayoría de las argumentaciones privilegia y reduce el análisis básicamente a la debilidad del comercio y de la inversión extranjera directa (IED) tras la crisis global 2008-2009 como los factores determinantes de la desglobalización y a la “reorganización de las cadenas de valor global”. Aquí, el énfasis es en la dimensión subjetiva de la globalización, asociado con la “multipolaridad y la geoeconomía”, el “retorno a la política industrial”, las afectaciones a la apertura, integración y cooperación a nivel mundial, la crisis de hegemonía y el cambio forzado por la administración de Donald Trump a favor del proteccionismo, entre otros.

En la segunda parte se sostiene que se está produciendo la reconfiguración de la globalización, y no cambios en su esencia, en tanto se considera a la globalización como un proceso objetivo de internacionalización del capital en un estadio cualitativamente superior -su dimensión material-, en tanto se ajustan algunas de sus formas concretas de manifestación, predominantemente las relacionadas con su dimensión subjetiva.

DESARROLLO

Argumentos acerca de la desglobalización y la crisis de la globalización

En el periodo poscrisis 2008-2009, y hasta la fecha, se enuncian nuevos términos o calificativos como desglobalización1 y crisis entre los más divulgados, o variantes de estos. En tal sentido, es ilustrativo el encabezado de Goodbye globalisation en la portada del The Economist del 16 de mayo de 2020, completada con otra frase sobre el peligroso atractivo de la autosuficiencia (uno de sus artículos trató la slowbalisation-“

Tanto en un sentido prescriptivo, como de oposición a un proceso de desglobalización, similar a los manifestados en otros periodos históricos del siglo XX, el Informe sobre el Comercio Mundial 2023 de la Organización Mundial del Comercio (OMC) tuvo como tema central la reglobalización para un futuro seguro, inclusivo y sostenible. De manera similar lo asume el Fondo Monetario Internacional (FMI), en “el comercio mundial puede seguir impulsando la prosperidad. Sin embargo, el orden internacional debe adaptarse a un mundo en rápida evolución” (número de junio de 2023 de la revista Finanzas y Desarrollo), un texto a cuatro manos de su Directora Gerente y la Directora General de la OMC. El organismo comercial, en stricto sensu, no define desglobalización, lo asocia a la fragmentación del comercio mundial, a los obstáculos a la interdependencia propia de la globalización, y a la reducción y las afectaciones a la apertura, la integración y la cooperación a nivel mundial.

La OMC (2023, 10) considera a la debilidad del comercio y de la inversión extranjera directa (IED) tras la crisis global 2008-2009 como los factores determinantes de la desglobalización; para finalmente sostener que la “(…) idea de desglobalización aún dista de verse respaldada por los datos” y que “(…) las afirmaciones de desglobalización siguen siendo sumamente exageradas”.

El debilitamiento de la globalización como motor del crecimiento de la economía mundial, luego de los cambios experimentados en los últimos 15 años (conjunción de perturbaciones económicas, geopolíticas y sanitarias de gran magnitud), suponen para la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL, 2022, 33-35) que la hiperglobalización, tal como Rodrik (2011)2 enunció, está en crisis. Acota, sin embargo, la falta de claridad sobre sí “(…) la hiperglobalización (…) haya llegado a un punto de inflexión tras el cual tienda a revertirse”, aun si la evolución del comercio y de la IED se manifiestan como “(…) una ralentización de la globalización, más que a un retroceso” en un contexto geopolítico menos favorable “(…) al aumento de la interdependencia económica entre las distintas regiones mundiales”.

También la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD) comulga con el enunciado de hiperglobalización. Desde esta perspectiva, su Directora General se refiere a “(…) un paso entre un periodo de “hiperglobalización” (…) a un periodo” de “poliglobalización”. Es una globalización distinta, caracterizada por la caída en el comercio de bienes, con mayor resiliencia en el de servicios y crecimiento en el comercio digital, y de menor crecimiento de las inversiones, en tránsito a la “poliglobalización” como “(…) una globalización más descentralizada; (…) la “multipolaridad y la geoeconomía” y “(…) el retorno a la política industrial” (Grynspan, 2023, 46-51).

Keller y Marold (2023), altos directivos del banco transnacional británico Barclays, sostuvieron en el Foro Económico Mundial 2023 que la “lenta globalización”, provocada por la crisis financiera de 2008, las guerras comerciales, la privación de derechos de las clases medias en las economías desarrolladas y la creciente preocupación por la excesiva dependencia del comercio con socios únicos, avanza hacia la desglobalización.

Chatham House, reconocido tanque pensante del Reino Unido, postula que la desglobalización es el movimiento hacia un mundo menos conectado, caracterizado por Estados-nación poderosos; soluciones locales y controles fronterizos en lugar de instituciones globales, tratados y libre circulación. (Kornprobst; Wallace, 2021). Por su parte, Bruegel, otro afamado tanque pensante europeo, asume a la disminución de los flujos de mercancías, capitales y en menor medida de personas, la reversión del sentido de la globalización hacia la desglobalización, así como la competencia estratégica entre Estados Unidos y China en el comercio, la tecnología y las finanzas (García Herrera, 2020).

El catedrático José Antonio Sanahuja (2017, 43-46), refiere que la forma adoptada desde los años 1980 por la globalización está en crisis, en tanto “(…) crisis de hegemonía y, por lo tanto, de legitimidad y de gobernanza eficaz” y esta produce “(…) el agotamiento de la globalización como ciclo económico”. Anuncia entonces una etapa de “pos globalización”, caracterizada por “(…) tendencias de fragmentación y reorganización de los mercados y las cadenas productivas globales propias de la globalización, y al mismo tiempo, de mayor integración digital”.

Los profesores Giuseppe Lo Brutto y Rafael Domínguez (2020, 9) consideran que la ralentización del comercio mundial y de los flujos internacionales del capital desaceleraron al proceso de globalización, concretado en la reducción de la interdependencia económica entre las economías nacionales y las tensiones en las cadenas de valor global, así como el incentivo de los países desarrollados a políticas industriales para lograr autonomía estratégica. Adicionan a lo anterior el abandono estadounidense del multilateralismo y su guerra comercial y tecnológica contra China.

El inicio de la crisis de la globalización es para los profesores e investigadores Carlos Quenan y Antonio Romero (2017, 91-92) la aún no superada última crisis global, acentuada por las críticas al proceso de internacionalización de las tres últimas décadas, sobre todo en el cuestionamiento proteccionista de su dimensión comercial y el cambio producido en el consenso sobre el multilateralismo, consolidado por Trump. “Sin embargo, las raíces del proceso de globalización son profundas y el orden mundial existente es sumamente “resiliente”.

El investigador Andrés Serbin (2018, 17) coincide con las manifestaciones más recientes de desenvolvimiento del proceso de globalización. Aunque niega “(…) la reversibilidad de la globalización”, considera “(…) su transformación, con mayor énfasis en las dinámicas regionales” y un “desplazamiento de los ejes tradicionales de formulación e implementación de normas internacionales”, que afectarían la gobernanza global.

Si bien considera que el crecimiento de los flujos comerciales se ha desacelerado en relación con el producto interno bruto (PIB) desde la “Gran Recesión”, el investigador Pol Antràs (2020, 7-10) “(…) encuentra poca evidencia sistemática que indique que la economía mundial ya haya entrado en una era de desglobalización”. Cualifica a la globalización como un proceso polifacético, más allá del flujo de bienes y servicios entre países, y a lo institucional como su principal desafío futuro, más de naturaleza política que tecnológica.

La profesora e investigadora Julieta Zelicovich (2018, 43) considera más bien “(…) una crisis “en” la globalización que una crisis “de” la globalización”. Para ella, la base material de la globalización mantiene su alcance internacional, mientras “(…) la dimensión política-ideológica-

El intelectual y político Álvaro García Linera (2016; 2021) quien previamente anunció la muerte de la globalización “como meta-relato (…) como horizonte político ideológico”, más tarde matizó su planteamiento como el “(…) prolongado, conflictivo y agónico cierre de la globalización neoliberal al que asiste el mundo”, como “(…) un proceso emergente de desglobalización económica” acentuado.

La reconfiguración de la globalización

En la mayoría de las argumentaciones antes expuestas, se privilegia la contracción o ralentización del comercio de bienes y de la IED luego de la crisis 2008-2009 como variables determinantes de la dimensión material de la globalización, al tiempo que las propias instituciones cuestionan las estadísticas existentes para las cualificaciones de desglobalización o crisis de la globalización.

Hay también planteamientos sobre la “reorganización” de las cadenas de valor global como determinante del “agotamiento del ciclo de globalización económica”, referidas a su menor ritmo de expansión. Los factores influyentes considerados son el agotamiento de gran parte de las ganancias de eficiencia; el acortamiento de las cadenas globales de suministro en algunas economías clave, sobre todo China (produce más insumos de los que importaba, en función de su nueva política industrial); y el menor ritmo de liberalización, pues la aplicación de requisitos de contenido local en varios países desarrollados y subdesarrollados indujo a las transnacionales a producir y abastecerse localmente en vez de importar (CEPAL, 2017; 2018); (OMC, 2018).

En esta lógica de menor expansión de las cadenas globales de valor, otro factor influyente es la llamada “Industria 4.0”, vinculada con la robotización, la Internet de las cosas y el Big Data. La maduración de esta “reorganización” de las cadenas de valor global con base en esos factores, podría conducir a un cambio en las estrategias de las empresas transnacionales.

Reducir el análisis de la dimensión material de la globalización básicamente a estas variables, discrimina intencional y cualitativamente a dicho proceso, y los de la internacionalización anteriores. En clave marxista, y por tanto, crítica, los autores de este texto consideran a la globalización como un proceso objetivo de internacionalización del capital en un estadio cualitativamente superior (Vidal Villa, 1995); (Chesnais, 1996); (Baró, 1997); (Chailloux et al; 1997); (Martínez Peinado, 1998); (Martínez Martínez, 1999); Estay (2001) y Pérez (2009), parte del proceso de acumulación capitalista en las condiciones del imperialismo, y de reforzamiento de la ley del desarrollo económico y político desigual.

Con las empresas transnacionales como los principales agentes de la economía mundial, y con base material en la revolución de la ciencia y la técnica, la globalización contiene el ajuste del patrón de acumulación capitalista tanto en lo productivo como en lo financiero y lo comercial. Respecto a lo financiero o al “comando financiero de la globalización”, “(…) expresa el nuevo funcionamiento sistémico del capitalismo o la nueva forma del régimen de acumulación en la etapa actual o régimen globalizado con dominio financiero” (Pérez, 2009, 119), el cual refleja la adaptación y el ajuste del mecanismo económico a las nuevas exigencias de la valorización del capital.

No hay mayores evidencias de “desglobalización financiera”, sino la mantención, acorde con Pérez (2009, 119), de un régimen globalizado con dominio financiero, reflejo “(…) de la adaptación y el ajuste del mecanismo económico a las nuevas exigencias de valorización del capital que imponen la necesidad de recomposición de su cartera de valorización como forma de gestión”, del “(…) ajuste en el patrón de acumulación” hacia uno “(…) sesgadamente rentista”.

En otras palabras, el panorama monetario y financiero internacional está caracterizado por la gran magnitud y dinamismo de la actividad financiera, puesto que un gran porcentaje de la economía mundial es de tipo financiero, y “(…) las tasas de crecimiento de las transacciones monetarias y financieras (…) superan a las de bienes y servicios”; el elevado nivel de integración e internacionalización de los mercados financieros internacionales; y “(…) la enorme incertidumbre que domina a los mercados monetarios y de capital y la ocurrencia de frecuentes crisis financieras”(García Ruiz, 1-11, 2023).

En los argumentos expuestos sobre la interdependencia propia de la globalización y su alto nivel, se obvia su concreción de forma jerarquizada, asimétrica y excluyente a favor de la internacionalización del capital (Etxezarreta, 1998), expresado tanto en el predominio de las empresas transnacionales, como en las relaciones interestatales, con una pauta de cambio asimétrico de poder, y una erosión marcada de la soberanía en la mayor parte de los Estados, acompañado de una acumulación de excepcionales prerrogativas por otros (Vilas, 2004).

Vinculado al análisis de la interdependencia, y a las argumentaciones sobre el mayor énfasis en las dinámicas regionales, la fragmentación del comercio mundial y el contexto político menos favorable a la mayor interdependencia entre las distintas regiones del mundo, los autores en este artículo concuerdan con Pérez (2009, 32-33) en que la regionalización, como resultado de procesos objetivos de dominación de los principales países capitalistas, no es una forma de fraccionamiento de la economía mundial, y que como tendencia, globalización y regionalización no son incompatibles.

Asumimos también, a tono con Etxezarreta (1999), que la regionalización no es opuesta a la globalización, sino un mecanismo potenciador y complementario, y con Puerta (2008, 333-365), en la peculiar relación dialéctica existente entre ambos procesos: se refuerzan y niegan mutuamente. La regionalización puede interpretarse como una de las principales formas que adopta la globalización, en tanto los bloques económicos actúan como subsistemas del sistema económico mundial, como expresión a su vez de una hegemonía compartida en la escala mundial de poderes.

En el comercio internacional, esta se expresa en la mayor participación del comercio intrarregional y preferencial, y la consolidación y desarrollo de grandes bloques comerciales regionales. Para el primero de agosto de 2023 había 360 acuerdos comerciales en vigor, a los que han correspondido 593 notificaciones de los miembros de la OMC, contando las mercancías, los servicios y las adhesiones por separado. Estos, como norma, han conducido a la profundización de la liberalización más allá de la alcanzada en la propia institución multilateral, mediante los llamados acuerdos OMC-plus, y en otros casos mediante los conocidos como acuerdos OMC-X (aquellos no existentes aún en la institución).

Como estadio superior de la internacionalización del capital y las relaciones sociales de producción capitalistas determinantes, la globalización expresa también una dimensión subjetiva, conformadas por la política, la tecnológica, la ideológica, la institucional, la cultural. De hecho, es además “(…) un proyecto, una estrategia conscientemente dirigida por el líder del sistema, Estados Unidos y sus aliados, las grandes potencias (…), aspecto de la globalización como diseño (…) que le confiere su carácter subjetivo y el que tiene mayor relevancia en el análisis de la gobernabilidad” (Chailloux et al, 2000).

Son precisamente estas dimensiones antes mencionadas, conformantes del correlato subjetivo de la dimensión (base) económica del proceso de globalización, las jerarquizadas por la mayoría de las instituciones y autores reseñados para cualificar a la actual crisis de la globalización o a la desglobalización. En este artículo, por oposición, se sostiene que esencialmente se mantiene la dimensión objetiva del proceso de globalización, se reconfigura, en tanto se ajustan algunas de sus formas concretas de manifestación, predominantemente las relacionadas con su dimensión subjetiva.

En sintonía y reafirmación de lo expuesto, se acude al análisis de Gramsci (2010) sobre la hegemonía, asumida como derivación de las dimensiones políticas, ideológicas y culturales de la dimensión material, lo cual posibilita a la clase dominante capitalista construir una supremacía hegemónica manifestada de forma consensual o coactiva. Para el estudio de las relaciones internacionales, es central su planteamiento de que estas siguen lógicamente a las relaciones sociales de producción fundamentales.

En igual cuerda gramcsiana, Cox (2016, 149) considera a la hegemonía no solo como un orden entre Estados, sino también dentro de una economía mundial con un modo de producción dominante, y a las organizaciones internacionales, “(…) iniciadas generalmente por el estado que establece la hegemonía”, como mecanismos de esta. Para Ornelas (2017), esta es “(…) la capacidad de sujetos formados por empresas y “sus” Estados de determinar las tendencias generales de reproducción de la sociedad capitalista en escala mundial, y con Buci-Glucksmann (1978), se concuerda que la hegemonía como proceso complejo está signada por los cambios en la correlación de fuerzas entre quienes la ejercen.

Como forma concreta de manifestación de la internacionalización del capital en un estadio cualitativamente superior, y del reforzamiento de la ley del desarrollo económico y político desigual, ocurre la pérdida relativa de la hegemonía de Estados Unidos como entidad estatal en los decenios más recientes, vinculada al desafío de China3, de otros de los llamados “países emergentes” y por contradicciones inter-imperialistas. A tono con el “nuevo orden mundial” y de “otra” gobernabilidad en ciernes, China crea nuevas instituciones, pone en práctica novedosas iniciativas e integra coaliciones desafiantes de la hegemonía estadounidense y de las jerarquías establecidas, no explícitamente anti sistémicas ni ideológicas, ni negar la vigencia de las instituciones de Bretton Woods, de la OMC y la defensa del libre comercio4.

El retraimiento de la hegemonía estadounidense respecto de las formas excepcionales revestidas durante la etapa precedente (Poulantzas, 2007), se expresó con particular énfasis a partir de asumir la presidencia Donald Trump, con el abuso de la fuerza, como muestra de creciente incapacidad para representar el interés general del sistema involucrando el consenso.

Esta administración forzó el unilateralismo y el proteccionismo con su política de “América primero”, y marcó un punto de inflexión en las políticas estadounidenses de liberalización comercial y del multilateralismo posteriores a la II Guerra Mundial, con tal gravitación global que impuso una guerra comercial con el supuesto fin de solucionar sus persistentes déficits comerciales con aliados como la UE, Japón y otros, pero centrada sobre todo en China.5 En paralelo, se propuso como prioridad de su agenda exterior la reforma de la OMC, en un momento en el cual no existía un mandato para tal fin.

Las políticas proteccionistas son manifestación de una forma concreta de la dimensión subjetiva de la globalización y de su reconfiguración. Si bien durante la crisis global de 2008-2009 la cuantía de las medidas restrictivas al comercio condujo a un “proteccionismo de baja intensidad”, la dilatada poscrisis y sus secuelas, y las otras tensiones económicas, políticas, sanitarias, climáticas y bélicas, las catalizaron. A tono con la respuesta de los gobiernos a este contexto y a las nuevas estrategias industriales, es mayor el uso de las subvenciones, y en respuesta a estas, la creciente aplicación de medidas compensatorias (OMC, 2020; 2023, 29).

De las aproximadamente 116 medidas restrictivas del comercio relacionadas con la pandemia mantenidas hasta mediados de octubre de 2022, su valor en el comercio es todavía muy alto, de 134 600 millones de dólares. En cuanto a las 96 restricciones al comercio aplicadas tras el comienzo de la guerra en Ucrania en febrero de 2022, y de la llamada crisis de seguridad alimentaria, estaban vigentes 68 a fines de febrero de 2023, asociadas a las exportaciones de alimentos, piensos y fertilizantes, con un volumen de comercio aproximado por valor 85 000 millones de dólares (OMC, 2023, 28).

La OMC (2003, 27-28) expone que las medidas unilaterales relacionadas con el comercio, como las expuestas, están generando “(…) un número cada vez mayor de preocupaciones comerciales que los miembros (…) plantean en diferentes órganos”. Mientras el número de estas en su Comité de Medidas Sanitarias y Fitosanitarias experimentó un incremento notable desde 2020, las expuestas en el de Obstáculos Técnicos al Comercio (OTC) aumentaron desde 2019, pero las planteadas en el de Acceso a los Mercados registran un aumento exponencial: se duplicaron con creces de 2020 a 2022 y se cuadruplicaron de 2015 a 2022.

En oposición al enunciado “poder duro” de Donald Trump, la respuesta inicial de la Unión Europea (UE) fue un documento sobre el encauzamiento de la globalización, haciendo gala de “poder blando” a favor del libre comercio, el multilateralismo y la cooperación como enfoque preferente (Comisión Europea, 2017). Sin embargo, más adelante, adoptó la llamada “Doctrina Sinatra”, impulsada por su alto representante para la Política Exterior y de Seguridad Común, muestra de “su manera” de no quedar “(…) aprisionada en la relación conflictiva entre EEUU y China”, con una “respuesta específica” en “(…) defensa de sus valores e intereses, que no siempre coinciden con los de EE.UU.” (Borrell, 2020a).

Esta doctrina supone mantener la cooperación con China (socio estratégico y rival sistémico) en temas globales, mientras fortalece su soberanía estratégica “(…) protegiendo nuestros sectores económicos tecnológicos, claves para disponer de la autonomía necesaria y promover los valores e intereses europeos internacionales” con la dificultad de diferentes sistemas políticos en la relación entre ambos (Borrell, 2020a).

Los diferendos entre Estados Unidos y la UE, además concretados en sus respectivas estrategias comerciales e inversionistas en regiones de la periferia capitalista, son manifestación de contradicciones interimperialistas, al mismo tiempo que consideraciones geopolíticas, detonantes de políticas industriales que tributan a las proteccionistas opuestas a la estrategia “Hecho en China 2025 (lanzada en 2015), enfocadas en sus respectivas autonomías estratégicas en industrias como las de semiconductores, baterías eléctricas, minerales y materiales críticos y medicamentos, entre otras.

En Estados Unidos, en agosto de 2022, entraron en vigor dos leyes en función de ese objetivo: la Ley de Creación de Incentivos a los Productores de Semiconductores y Ciencia, con una concesión de 52 700 millones de dólares para la investigación, el desarrollo y la producción de microprocesadores en ese país (Casa Blanca, 2022a); y la Ley de Reducción de la Inflación, con 369 000 millones de dólares de respaldo a iniciativas vinculadas a las energías limpias y la mitigación del cambio climático, e incentivos tributarios para la producción local de paneles solares, turbinas eólicas y baterías eléctricas, además de para la compra de vehículos eléctricos manufacturados en América del Norte (Casa Blanca, 2022b).

Por su parte, la Ley Europea de Chips entró en vigor en septiembre de 2023, y pretende “(…) la seguridad del suministro, la resiliencia y el liderazgo tecnológico de la UE en tecnologías y aplicaciones de semiconductores”, duplicando su actual cuota de mercado mundial hasta 20% en 2030 (Comisión Europea, 2023).

Las consideraciones geopolíticas también influyen en la “reorganización” de las cadenas de valor global, concretadas en la relocalización de empresas en el país de origen por parte de Estados Unidos, sobre todo desde China, pero también son más frecuentes las intenciones de las autoridades estadounidenses y de la UE a la relocalización, a la deslocalización cercana, a la combinación de localizaciones internas y en diferentes países y a la localización en países considerados “amigos” (Borrell, 2020b); (CEPAL, 2022); (Yellen, 2022).

A pesar de esto, Antràs (2020) y la CEPAL (2022) coinciden en que, hasta la fecha, no se manifiestan indicios de “una recomposición geográfica masiva de las cadenas globales de valor”, y los casos de relocalización o deslocalización, son atribuibles a las elevadas inversiones no recuperables que supone la deslocalización de la producción, sobre todo hacia países lejanos de la casa matriz. Otro argumento de la OMC (2023) es la incorporación de nuevos países a las cadenas globales de valor.

Finalmente, una suerte de corolario institucional en el sistema multilateral de comercio, con relevancia en su futura gobernabilidad, sintetiza otras formas concretas de manifestación de la reconfiguración de la globalización: la reforma de la propia OMC, oficializada por el consenso de sus miembros en 2022, como resultado de su crisis.6 Aun sin hoja de ruta, y en el contexto geoeconómico y político actual y previsible, se anticipa como un muy complejo proceso y de una agudizada disputa hegemónica.

CONCLUSIONES

En las argumentaciones del debate más reciente sobre la globalización, predominan las cualificaciones de desglobalización y crisis de la globalización, basadas en la debilidad del comercio y de la inversión extranjera directa tras la crisis global 2008-2009, además de a la “reorganización de las cadenas de valor global”. Sin embargo, organizaciones internacionales como la OMC y el FMI, así como la CEPAL, no aseguran que los datos que sustentan estas consideraciones sean lo suficientemente sólidos, ni suponen como un hecho que la crisis de la hiperglobalización sea irreversible.

La mayor parte de las otras instituciones cuyas argumentaciones se reseñan, así como muchos de los autores mencionados, de una forma u otra, se basan también en esas estadísticas para, con esas mismas variables, asumir la desglobalización o la crisis de la globalización. Como norma, estos comparten como determinantes de la desglobalización o de las crisis de la globalización otros argumentos, como la menor interdependencia económica entre las distintas regiones mundiales o un mundo menos conectado, mayor énfasis en las dinámicas regionales, la competencia estratégica entre Estados Unidos y China, el abandono estadounidense del multilateralismo tras asumir la presidencia Donald Trump, el aumento del proteccionismo (incluyendo a las políticas industriales de Estados Unidos y la UE) y el retorno de la geopolítica.

El aporte de los autores al debate es el análisis, desde el marxismo, de que la esencia de la globalización no ha cambiado como un proceso objetivo de internacionalización del capital en un estadio cualitativamente superior, como parte del proceso de acumulación capitalista en las condiciones del imperialismo, y de reforzamiento de la ley del desarrollo económico y político desigual; aunque si se evidencia la reconfiguración del proceso de globalización, como ajuste de algunas de sus formas concretas de manifestación, predominantemente las relacionadas con su dimensión subjetiva.

Notas

1 Antes, con connotaciones opuestas a las ahora predominantes, Bello (1999) prescribió que la desglobalización “(…) implica un proceso de reestructuración del sistema económico y político mundial (…) en función de las necesidades de los pueblos”. Por otra parte, Jalife-Rahme (2007) supone al socialismo del siglo XXI el escenario deseable de desglobalización.

2 Un crecimiento acelerado de los flujos transfronterizos de bienes, servicios y capitales, y más recientemente de los flujos digitales transfronterizos, además de la escasa presencia de bienes públicos globales y mecanismos de coordinación internacional atenuantes o correctores de las tensiones asociadas (Rodrik, 2011). Ahora considera que “(…) la hiperglobalización ha llegado a su fin” y “(…) la desglobalización no debería cegarnos ante la posibilidad de que la crisis actual pueda, de hecho, producir una mejor globalización” (Rodrik, 2022).

3 China tenía en 2020 la segunda mayor cifra de patentes en vigor (3,1 millones), tras Estados Unidos (3,3 millones); pero ese año solicitó 1 497 159 patentes (6,9% más que en 2019), por 597.172 de Estados Unidos (3,5% menos que en 2019). En 2020 encabezó con 30,2 millones el número de registros activos de marcas del mundo (46,8% mundial), 11,6 veces más de los de Unidos; y lideró también la cuantía de registros de diseños industriales en vigor, con 2,2 millones, seguido por Estados Unidos con 371 870 (OMPI, 2021, 10-12).

4 Por oposición, en el Foro Económico Global de Davos de 2017, Xi Jinping (2017) ratificó su compromiso con “(…) con el desarrollo del libre comercio y de la inversión a nivel global y, a través de la apertura, promover y facilitar la liberalización del mercado y las inversiones y ser claros en la lucha contra el proteccionismo”.

5 La escalada proteccionista contra el país asiático desde esa fecha condujo a la imposición de derechos de importación medios de 19,3% a sus importaciones chinas, y China impuso un derecho de importación medio de 21,1% a sus compras estadounidenses (OMC, 2023, 28). Esta se mantiene y refuerza con la administración de Joseph Biden, incluyendo hasta medidas relacionadas con la seguridad nacional.

6 Provocada por la crisis de la función negociadora de la entidad, influida por el fracaso de la Ronda de Doha; la del mecanismo de solución de diferencias (por la paralización de su Órgano de Apelación desde el veto de la administración de Donald Trump al completamiento de los jueces que deben conformarlo, mantenido hasta la fecha por la de Joseph Biden); la imposibilidad de limitar el proteccionismo; la inadaptación normativa a los cambios producidos en el comercio mundial en los últimos años, así como los impactos de la disputas hegemónicas en curso.

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5. Alternativas comunitarias al desarrollo

Una entrevista a Ashish Kothari sobre alternativas comunitarias al desarrollo, con los sistemas de conocimiento de estas mismas comunidades. https://idronline.org/article/

27 de agosto de 2024

Por qué necesitamos alternativas de desarrollo

Ashish Kothari, ecologista y fundador de Kalpavriksh, destaca la importancia del conocimiento indígena, la acción colectiva y la conservación sostenible como alternativas a los modelos de desarrollo dominantes.

Por Saba Kohli Dave, Shreya Adhikari

Ashish Kothari es uno de los fundadores de Kalpavriksh, una organización sin ánimo de lucro que trabaja en cuestiones medioambientales y sociales a escala local, nacional y mundial. Hasta hace poco dirigía su programa sobre alternativas, que trabaja para crear alternativas a sistemas dominantes como el patriarcado, el capitalismo y el sistema de castas, que perpetúan la injusticia, la desigualdad y la insostenibilidad.

Ha participado activamente en varios movimientos populares, como el NarmadaBachaoAndolan (movimiento para salvar el Narmada), el Beej Bachao Andolan (movimiento para salvar las semillas) y la Community Forest Rights Learning and Advocacy Network (Red de aprendizaje y defensa de los derechos forestales comunitarios). Ayudó a crear y forma parte de los equipos de coordinación de Radical Ecological Democracy, Vikalp Sangam (Confluencia de Alternativas) y Global Tapestry of Alternatives.
En esta entrevista con IDR, Ashish habla de cómo se entienden las cuestiones de desarrollo y sostenibilidad, así como de la necesidad de explorar ideas alternativas y sistemas de conocimiento indígenas y no dominantes. También explica qué pueden hacer los colectivos y las organizaciones sin ánimo de lucro para incorporar estas alternativas a sus prácticas cotidianas.

¿Qué falla en el discurso dominante sobre desarrollo y sostenibilidad?

El término «desarrollo» se ha definido en gran medida mediante indicadores económicos como el PIB, o producto interior bruto, que mide la cantidad de bienes y servicios que produce un país. Sin embargo, se centra únicamente en la actividad económica cuantificable o monetizable, lo que reduce considerablemente el concepto más amplio de desarrollo.

Debido a este estrecho enfoque, cualquier forma de producción, comercio o consumo suele considerarse intrínsecamente buena, sin tener en cuenta las consecuencias negativas. Este modelo externaliza los impactos ecológicos, sociales, psicológicos y culturales. Se hace hincapié en los grandes proyectos de infraestructuras, la industrialización pesada y la urbanización. Asume una progresión lineal de las sociedades cazadoras-recolectoras a las agrícolas, a las industriales y a las postindustriales como algo necesario e inevitable; y de ahí vienen las etiquetas de países subdesarrollados, en vías de desarrollo y desarrollados.

Para maximizar el crecimiento, este modelo trata tanto a las personas como a la naturaleza como mercancías que hay que explotar para la producción y el consumo. También tiende a considerar a los seres humanos como seres separados de la naturaleza. Esta perspectiva tiene sus raíces en ciertas filosofías occidentales modernas, como el dualismo cartesiano, que ve tanto a los seres humanos como a la naturaleza como máquinas fundamentalmente separadas entre sí. Esta separación tiene raíces culturales y sociales más profundas, como el patriarcado, el colonialismo y la división de la Tierra en Estados nación con fronteras fijas y economías competitivas. Otro resultado ha sido el rápido aumento de la desigualdad en todo el mundo, hasta el punto de que un puñado de multimillonarios poseen o controlan la mayor parte de la riqueza.

Todos estos factores juntos crean un modelo sin lógica inherente para la verdadera sostenibilidad o equidad. Los resultados de esto son evidentes hoy en día en las diversas crisis ecológicas, sociales y económicas a las que nos enfrentamos.

¿Podría darnos uno o dos ejemplos de este tipo de desarrollo insostenible?

Tomemos la agricultura como ejemplo. En la década de 1960, India experimentó la Revolución Verde, que se pregonaba como el desarrollo de la agricultura. Incluía alejarse de las formas tradicionales de agricultura, en las que la tierra, las semillas y el agua eran elementos interrelacionados, y donde la agricultura no era sólo una actividad económica, sino también parte de la vida social y cultural. En su lugar, estos elementos fueron tratados como meros componentes de un proceso de producción económica estrechamente definido, esencialmente como mercancías. Se pasó a producir para el mercado y no para el autoconsumo.

Se han introducido fertilizantes, pesticidas y semillas híbridas y modificadas genéticamente para maximizar la producción agrícola. Pero la producción se define de forma muy estricta, centrándose únicamente en la cantidad de granos alimenticios producidos por acre. Este enfoque ha ignorado la sostenibilidad durante los procesos de producción y los beneficios adicionales que aportaba la agricultura tradicional, como el forraje, la biodiversidad y un sistema ecológico próspero.

Por ejemplo, en un arrozal ecológico se pueden encontrar cangrejos y peces, que contribuyen a la productividad general y a la salud ecológica de la zona, así como a la cesta de alimentos del agricultor. Por el contrario, un arrozal de la Revolución Verde se centra únicamente en el grano, lo que a menudo conduce a la destrucción de otros aspectos de la productividad de la explotación y socava la resistencia ecológica del suelo dado el uso intensivo de productos químicos. Este es un ejemplo clásico de lo que falla en el modelo dominante de desarrollo.

Cuando se trata de grandes presas como la de Sardar Sarovar, los problemas son similares. La atención se centra en maximizar la hidroelectricidad y el regadío, descuidando los impactos ecológicos y sociales más amplios como alternativas también menos destructivas. La presa de Sardar Sarovar, que forma parte del Proyecto del Valle del Narmada, pretendía proporcionar energía hidroeléctrica, riego y agua a la población de Gujarat, Maharashtra, Madhya Pradesh y Rajastán. La idea era dirigir el agua del río Narmada, en Gujarat, a todos estos lugares. Sin embargo, el proyecto provocó el desplazamiento masivo de comunidades, el sumergimiento de la fauna y flora silvestres, así como de tierras forestales y agrícolas, beneficios desiguales en materia de energía y otros problemas. El supuesto [bajo el que] opera este tipo de desarrollo es que hay demasiada agua en un lugar y muy poca en otro. Esta perspectiva ecológicamente errónea ignora las necesidades de los ecosistemas locales aguas abajo, como los ecosistemas costeros y de manglares altamente productivos del golfo de Khambat.

Además, la suposición de que regiones como Kachchh, en Gujarat, no pueden gestionar sus precipitaciones naturales conduce a proyectos equivocados que transfieren enormes cantidades de agua de un lugar a otro. Esto no tiene en cuenta el potencial de autosuficiencia hídrica local mediante la recogida adecuada del agua de lluvia y el uso sostenible del agua. Más de 100 pueblos de Kachchh han demostrado que gestionando sus recursos hídricos con sensatez y evitando cultivos intensivos en agua, como la caña de azúcar, pueden ser autosuficientes incluso con precipitaciones limitadas.

Por eso es necesario cuestionar la versión dominante del «desarrollo» -que es verticalista, excluyente, suele desplazar a las comunidades locales por motivos lucrativos y es ecológicamente insostenible- y buscar alternativas.

En este contexto, ¿cómo serían las alternativas?

Las alternativas se refieren a formas de satisfacer las necesidades y aspiraciones humanas que no dañan el planeta ni marginan a grandes segmentos de la humanidad. Entre ellas se incluyen la democracia política y económica; las iniciativas de base que abordan las necesidades básicas; los movimientos por la justicia y la igualdad; y las políticas, tecnologías y marcos que desafían las estructuras opresivas, desiguales e insostenibles. Este modelo alternativo no sólo implica soluciones tecnocráticas como cambios en los equipos -por ejemplo, la adopción de tecnología solar o la digitalización- para mejorar los medios de subsistencia, sino también cambios sociales y políticos para que los sistemas sean más inclusivos e igualitarios. Las alternativas implican examinar los sistemas en su totalidad y comprender las diversas interrelaciones e intersecciones en juego. Se trata de aprender desde la base en lugar de imponer enfoques académicos o administrativos desde arriba, que por desgracia es la forma en que funciona el actual discurso sistémico.

Podemos encontrar ejemplos de alternativas en todas partes, especialmente entre las comunidades que gestionan sus recursos colectivamente y de forma que garanticen una distribución justa y un uso sostenible. Por ejemplo, durante la pandemia de COVID-19, un movimiento dirigido por la comunidad en Nagaland ayudó a la gente a sortear mejor la segunda oleada, más dura, de marzo de 2021. Iniciada por las mujeres de la Red del Noreste (NEN), la iniciativa [dio paso a] actividades esenciales como la venta ambulante y la agricultura para que continuaran a pesar de las restricciones. Las vendedoras ambulantes de Kohima se unieron para conseguir espacios de venta limitados mediante la defensa colectiva ante los concejales municipales. Las mujeres de las zonas rurales compartieron las hierbas que habían recogido y las verduras que habían cosechado con los residentes urbanos, distribuyéndolas en diversos lugares, como hospitales, donde la gente podía llevarse lo que necesitaba.

Otro ejemplo lo encontramos en la gobernanza y gestión colectiva de los bosques -potenciada por la Ley de Derechos Forestales- en el centro de la India. En el distrito de Gondia, en Maharashtra, donde el 75% de la población son adivasi gond y halba, más de 250 aldeas han conseguido sus derechos comunitarios sobre los recursos forestales. En el bloque de Deori [del distrito de Giridih, en Jharkhand], representantes elegidos de 29 aldeas han formado una federación para gestionar y vender productos forestales menores. Durante el cierre de 2020, la federación obtuvo permiso del gobierno para seguir recolectando hojas de tendu mahua, fuentes vitales de ingresos para los aldeanos. A pesar de las dificultades, la federación facilitó la recogida y venta seguras de estos productos, garantizando que todos los adultos de 5.069 familias participaran en su trabajo y fueran compensados por él.

¿Cómo pueden las organizaciones sin ánimo de lucro que trabajan estrechamente con las comunidades sobre el terreno incorporar un enfoque alternativo? ¿Qué debe cambiar para que esto sea posible?

La mayor parte del sector del desarrollo, incluidas las organizaciones sin ánimo de lucro y los organismos donantes -dejando de lado por un momento a los gobiernos-, lamentablemente sigue basándose en métodos probados, y yo diría que agotados. Incluso cuando hablamos de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS ), el enfoque sigue siendo bastante convencional. Por ejemplo, aspirar al 100% de escolarización y alfabetización es un objetivo noble, pero nadie se pregunta qué tipo de aprendizaje o alfabetización pretendemos. ¿Qué ocurre cuando alguien se alfabetiza en inglés pero olvida su propia lengua? A menudo no puede competir con angloparlantes más privilegiados que compiten por los mismos puestos de trabajo, ni está preparado para desempeñar ocupaciones tradicionales.

La gran mayoría de los escenarios de desarrollo siguen estancados en planteamientos en los que la gente de las ciudades viene a decir a los aldeanos lo que tienen que hacer, y la ciencia formal domina otras formas de conocimiento. A veces, esto ocurre porque los donantes tienden a dictar condiciones que no permiten la creatividad y la experimentación. Sin embargo, uno de los cambios más fundamentales que necesitamos es el de nuestra mentalidad. Si la mentalidad dominante es que sólo la ciencia del sector formal puede resolver los problemas, o que sólo las grandes corporaciones tienen los recursos para encontrar soluciones, entonces nunca nos involucraremos en este tipo de colaboraciones. Está muy extendida la creencia de que los habitantes de los pueblos -a menudo tachados de «analfabetos»- no tienen nada que aportar a las soluciones. La degradación de los sistemas de conocimientos populares es un problema desde la época colonial. Para lograr este cambio [de mentalidad], también es necesario centrarse en el sistema educativo de la India. Incluso 75 años después de la independencia, el sistema educativo indio, diseñado durante el dominio británico, sigue siendo fundamentalmente colonial. Algunos estados han introducido cambios positivos, pero en general seguimos enseñando a los niños de las zonas rurales que los sistemas de conocimiento de sus padres y comunidades son anticuados y primitivos, y [decimos] a los niños de las zonas urbanas que la India rural nos arrastra hacia abajo.

He aquí algunas formas en que las organizaciones sin ánimo de lucro pueden centrar su trabajo en el pensamiento alternativo:

1. Dar prioridad a los sistemas de conocimiento alternativos

Para las organizaciones sin ánimo de lucro que trabajan con comunidades, dar prioridad a sistemas de conocimiento alternativos o híbridos puede ayudar a fortalecer la producción de conocimientos, lo que conduce a soluciones más eficaces y relevantes para el contexto. Muchos grupos de la sociedad civil ya han desarrollado soluciones innovadoras aprovechando los conocimientos y recursos locales.

La educación alternativa es un ámbito en el que la sociedad civil se ha mostrado especialmente activa, creando nuevos modelos que respetan e incorporan los conocimientos y las lenguas locales. Una alternativa completa es la Marudam Farm School (Marudam) de Tamil Nadu, que prescinde de los planes de estudios formales establecidos por el gobierno y de la necesidad de exámenes. Algunos elementos del sistema convencional siguen presentes para garantizar que los alumnos puedan cursar estudios superiores en el sentido tradicional si así lo desean, pero el planteamiento es fundamentalmente distinto de la educación convencional.

En Marudam, el plan de estudios se elabora democráticamente, con un fuerte énfasis en el aprendizaje práctico y basado en actividades. Siguen el concepto gandhiano de Nai Talim (educación básica), que hace hincapié en trabajar con la cabeza, las manos y el corazón, en lugar de obligar a los alumnos a memorizar. Se hace especial hincapié en la integración con la comunidad local, en aprender del entorno local y dentro de él, en ayudar a mantener y restaurar los ecosistemas locales y en crear un entorno de aprendizaje acogedor en el que se fomenten las capacidades, habilidades, talentos y perspectivas innatas de cada niño, en lugar de reprimirlas.

Este principio de valorar los distintos tipos de conocimiento se aplica a todos los sectores. Para las organizaciones sin ánimo de lucro, reconocer e integrar estos sistemas de conocimiento es crucial. Hacer hincapié en estos sistemas no sólo preserva la valiosa sabiduría local, sino que también garantiza que las soluciones desarrolladas sean sostenibles y estén profundamente arraigadas en las comunidades a las que sirven.

2. Salvar las distancias entre los distintos sistemas de conocimiento

Además, la colaboración entre investigadores, científicos y poseedores de conocimientos autóctonos es esencial para pensar de forma alternativa. Por ejemplo, en Telangana, los Krishi Vigyan Kendras están dirigidos colectivamente por científicos nombrados por el gobierno y agricultoras dalit. Esta colaboración, probablemente la única de este tipo en la India, se mantiene desde hace 20 años. Tanto los agricultores como los científicos del gobierno reconocen que esta asociación les ha permitido desarrollar sistemas agrícolas sostenibles basados en pequeñas explotaciones.

La Deccan Development Society (DDS), otra de estas colaboraciones, ha demostrado que los métodos tradicionales y orgánicos pueden ser muy eficaces. En las aldeas de Telangana donde trabaja la DDS, las agricultoras dalit tienen ahora su propio ganado y semillas y están social y económicamente capacitadas, liberándose del opresivo control de los grandes terratenientes de casta superior de los que antes dependían.

Esto pone de relieve el enorme potencial de integración de múltiples sistemas de conocimiento -desde los de las comunidades locales hasta los de las instituciones del sector formal, y desde los enfoques tradicionales hasta los modernos- para complementarse y potenciarse mutuamente.

3. Abogar por cambios políticos

La promoción de políticas es esencial para ampliar las iniciativas locales de éxito. Las organizaciones sin ánimo de lucro y los colectivos actúan como ese puente crucial entre los responsables políticos y las comunidades sobre el terreno. Por lo tanto, pueden demostrar el potencial de estas iniciativas y abogar por políticas de apoyo. Por ejemplo, una importante labor de promoción popular ha llevado a la adopción de políticas de agricultura ecológica en varios estados indios como Sikkim, Ladakh y Uttarakhand.

4. Escala, pero colectivamente

Las organizaciones sin ánimo de lucro y los colectivos pueden ayudar a crear cambios a gran escala no ampliando una sola iniciativa, lo que puede llevar a la burocracia y a la concentración de poder, ni tratando de replicar esfuerzos similares en distintas zonas, lo que puede no funcionar debido a los diferentes contextos locales. En su lugar, deben centrarse en la «ampliación». Esto significa aprender los procesos, valores y principios de las iniciativas que han tenido éxito, adaptarlos a los contextos locales y, a continuación, conectar con otras personas y redes para construir un movimiento colectivo en favor de un cambio más amplio. Un buen ejemplo de ello es la creación de la Red del Mijo de la India y la Red de Hermanas del Mijo de la India con la ayuda de las agricultoras dalit de Telangana. Estas redes han promovido con éxito el mijo entre miles de agricultores. Su defensa colectiva ha conseguido que el mijo ocupe un lugar cada vez más central en la política agrícola india, aunque aún queda mucho camino por recorrer.

Sin embargo, es importante señalar que, por el momento, las alternativas sostenibles son excepciones más que la norma dentro del sector del desarrollo. Crece el temor a que, si se adopta un enfoque poco convencional, el gobierno u otras entidades tomen medidas enérgicas contra la organización. Como organizaciones sin ánimo de lucro, nuestro papel debería ser reconocer que las personas marginadas tienen sus propios conocimientos e instituciones, o la capacidad de crearlos. En lugar de llegar con una mentalidad caritativa, pensando «Nosotros sabemos más y os ayudaremos», debemos adoptar enfoques que respeten y se basen en la sabiduría de las comunidades locales, al tiempo que les permitan cambiar aspectos que pueden ser problemáticos, como las desigualdades de género y de casta.

Más información

  • Vea este breve documental sobre cómo la gente corriente está construyendo métodos alternativos de desarrollo.
  • Lea este artículo sobre cómo las políticas de conservación pueden ser más inclusivas incluyendo las narrativas indígenas.
  • Leer más sobre Los ecologistas proponen un modelo de desarrollo alternativo para la región del Himalaya.

6. Peldaños en la escala

Otra especulación en The Cradle sobre los posibles siguientes pasos del Eje de Resistencia a la escalada israelí tras la respuesta, más bien moderada, de Hezbolá. https://thecradle.co/articles/

Alturas peligrosas: El ascenso de Israel en la escala de la escalada

Mientras Israel prosigue su escalada militar con opciones limitadas y riesgos crecientes, el Eje de la Resistencia permanece estratégicamente bajo en la «escala de escalada», esperando el momento en que las tropas y municiones del enemigo estén a punto de agotarse.

Corresponsal militar de The Cradle 28 DE AGOSTO DE 2024

Tras la reciente represalia de Hezbolá con cohetes y aviones no tripulados, que tuvieron como objetivo las instalaciones de inteligencia militar israelíes de Glilot «Aman» y el emplazamiento de Ein Shemer utilizado para la vigilancia aérea y la defensa antiaérea, los demás miembros del Eje de Resistencia de Asia Occidental se enfrentan ahora a una serie de opciones estratégicas en relación con sus próximos pasos.

Irán ha afirmado constantemente, a través de sus diplomáticos y altos funcionarios, que una respuesta de represalia es inevitable. El mensaje de Teherán es claro: la reacción está próxima y es sólo cuestión de tiempo.

Mientras tanto, Yemen también está estudiando su respuesta a los masivos ataques israelíes contra su principal puerto, Hodeidah. Este ataque, considerado un uso desproporcionado de la fuerza destinado a infligir daños a civiles e infraestructuras yemeníes, ha galvanizado aún más la determinación de Sanaa contra el Estado ocupante.

Intensificación de las escaladas

Estas respuestas anticipadas del Eje de Resistencia están influidas por diversos factores que van más allá de las convenciones de disuasión militar y los equilibrios estratégicos existentes. En el centro de su estrategia se encuentra el objetivo de detener la guerra en curso contra Gaza, una meta a la que todos los actores estatales y no estatales del Eje han dado prioridad desde el lanzamiento de la Operación Inundación de Al-Aqsa hace casi un año.

La guerra en toda la región de Asia Occidental -y las posibles respuestas de cada parte en el conflicto- se entienden mejor a través de una «escala de escalada», una herramienta conceptual que ilustra la preparación y la capacidad para un mayor compromiso militar.

Israel: Cerca de la cima

En la actualidad, el Estado ocupante se encuentra cerca de la cima de la escala de escalada. Su elevada posición refleja casi 11 meses de uso extensivo de activos militares, incluyendo una gama de municiones ofensivas y defensivas, tanques, tropas terrestres y sistemas de misiles.

Salvo sus reservas nucleares, Israel ha utilizado casi todo su arsenal en múltiples teatros de operaciones, lo que indica un alto nivel de compromiso militar e intensidad operativa. Esto deja a Israel con poco margen para una mayor escalada sin recurrir a medidas más drásticas, como invasiones a gran escala o el despliegue de armas estratégicas.

A pesar de las considerables capacidades militares de Israel, su dependencia del apoyo exterior quedó patente durante los limitados ataques de represalia de Irán durante la Operación Promesa Verdadera en abril. Israel se vio obligado a convocar una coalición occidental y a utilizar el espacio aéreo de Estados árabes aliados para interceptar los proyectiles iraníes.

Esta dependencia plantea dudas sobre la autonomía del ejército de ocupación y su capacidad para mantener operaciones de forma independiente. El coste económico de estas operaciones, que según los informes asciende a miles de millones de dólares tanto para Israel como para sus aliados, ilustra también la presión sobre los recursos que supone un compromiso prolongado.

Irán: Pasos cuidadosos en los primeros peldaños

Irán ocupa un peldaño mucho más bajo en la escala de escalada, lo que refleja el enfoque comedido, aunque calculado, de Teherán respecto al enfrentamiento militar directo con Israel. La República Islámica ha realizado hasta la fecha un enfrentamiento limitado, en el que utilizó principalmente sistemas de misiles relativamente básicos como los misiles balísticos Emad y Rezvan.

Tiene capacidad para desplegar armamento más avanzado, como los misiles Kheibar-Shekan, diseñados para penetrar los sistemas avanzados de defensa antimisiles.

Tras True Promise, que fue la respuesta al bombardeo israelí de su consulado en Damasco, Irán demostró su capacidad de escalar al tiempo que exponía las limitaciones de las defensas antimisiles israelíes. La operación incluyó ataques directos desde su territorio, rompiendo una antigua barrera estratégica. Esta maniobra ha puesto en entredicho la doctrina militar israelí, que se basa en gran medida en la capacidad de interceptación de misiles y en la disuasión estratégica.

La estrategia de Irán consiste en aprovechar su vasto arsenal de misiles, incluidos los modelos más antiguos y los misiles más nuevos y maniobrables, como el Dezful, el Haj Qasim, el Khorramshahr y los misiles hipersónicos Fattah 1 y 2.

Estos avanzados misiles suponen un importante desafío para los sistemas interceptores israelíes como el Arrow/Hetz y el David’s Sling, que pueden tener dificultades para interceptarlos con eficacia. La cautelosa posición de Teherán en la escala le permite mantener la flexibilidad estratégica, respondiendo enérgicamente, si es necesario, al tiempo que evita una guerra a gran escala.

No se utilizó ninguno de sus modernos y sofisticados arsenales, el número de drones y misiles utilizados fue sólo de centenares, e Irán no ha desplegado personal militar en una confrontación directa. El potencial de escalada de Irán, por tanto, sigue siendo muy alto.

Hezbolá: Compromiso de nivel medio con reservas estratégicas

El Hezbolá libanés se encuentra en la mitad de la escala de escalada. Desde el 8 de octubre, la resistencia libanesa ha declarado más de 2.000 operaciones militares, dirigidas contra posiciones y activos militares israelíes hasta bien entrada su profundidad estratégica. A pesar de su participación activa, Hezbolá ha evitado cuidadosamente agotar sus recursos, utilizar su arsenal de misiles más sofisticado o escalar a una guerra total.

Aunque deja entrever sus capacidades, como su instalación subterránea de misiles, Imad-4, Hezbolá aún no ha desplegado sus capacidades más avanzadas o secretas desarrolladas desde la guerra de 2006, lo que indica que conserva importantes reservas estratégicas.

Además, a diferencia de las fuerzas terrestres del ejército israelí en la Franja de Gaza y Cisjordania, las fuerzas de Hezbolá no han entrado en conflicto directo con el enemigo. Con más de 100.000 efectivos -sin incluir los cuerpos de élite de la organización- y con la capacidad de recurrir a cientos de miles de combatientes regionales que han prometido unirse a cualquier batalla directa contra Israel, estas tropas no están ni agotadas ni exhaustas, a diferencia de las fuerzas enemigas.

La postura intermedia de Hezbolá es un planteamiento equilibrado, que mantiene la presión sobre Israel y apoya a sus aliados sin agotar su arsenal y sus fuerzas de combate ni arriesgarse a una guerra total.

Yemen: Postura estratégica a nivel intermedio

Yemen, al igual que Hezbolá, se encuentra a medio camino en la escala de escalada. La participación del ejército alineado con Ansarallah ha consistido principalmente en maniobras estratégicas y operaciones de apoyo en sus aguas territoriales y sus alrededores, más que en enfrentamientos directos, con la notable excepción del ataque sin precedentes con drones del mes pasado contra Tel Aviv y ataques similares contra el puerto de Eilat.

Yemen ha utilizado varios tipos de misiles, incluidos misiles de crucero Quds y misiles balísticos derivados de los misiles iraníes Kheibar-Shekan, Emad y Qiam. Estos activos permiten a Yemen proyectar su poder en toda la región a pesar de las limitaciones tecnológicas y militares impuestas por el bloqueo de la coalición liderada por Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos.

La posición estratégica de Sanaa se ve reforzada por su capacidad para producir rápidamente municiones de bajo coste y mantener una capacidad de producción continua, lo que le permite mantener las operaciones sin una escalada significativa. Las Fuerzas Armadas yemeníes también están preparadas para intervenir en apoyo del Líbano, en caso de que Israel decida intensificar la escalada.

El compromiso ideológico y la estructura social tribal de Yemen proporcionan a su autoridad política una mayor libertad para elegir objetivos y ejecutar respuestas sin las mismas preocupaciones económicas o temores a reacciones internacionales que podrían limitar a otros actores del Eje.

Esta flexibilidad permite a Yemen adoptar una postura más agresiva en caso necesario, como demuestra su potencial para lanzar operaciones complejas destinadas a abrumar las defensas enemigas, posiblemente en coordinación con acciones iraníes.

El único camino es hacia abajo

Las posiciones actuales de Israel, Irán, Hezbolá y Yemen en la escala de escalada reflejan sus cálculos estratégicos y acciones potenciales. La posición alta de Israel sugiere una capacidad limitada para una mayor escalada sin graves consecuencias, mientras que la posición baja de Irán indica una estrategia de contención, manteniendo abiertas sus opciones para futuros compromisos.

Hezbolá y Yemen, ambos en el nivel medio, demuestran un enfoque calculado para mantener su implicación sin agotar sus recursos ni escalar el conflicto hasta un nivel incontrolable.

La posibilidad de una escalada por parte de facciones de la resistencia iraquí o incluso del ejército sirio tras repetidas violaciones añade otra capa de riesgo con la que Israel debe lidiar.

La escalada continuada del Estado ocupante sin un final claro y sin comprender sus propias limitaciones, unida a la creciente reticencia de Estados Unidos a intervenir, podría conducir en última instancia a una extralimitación estratégica y a una derrota absoluta en una guerra regional total.

7. Resumen de la guerra en Palestina, 28 de agosto

El resumen de Haaretz. https://www.acro-polis.it/

Haaretz: Esto es lo que hay que saber 327 días después del comienzo de la guerra De A D
Una delegación israelí partió hacia Qatar para proseguir las negociaciones sobre el alto el fuego y los rehenes con Hamás, y una fuente afirmó que «es dudoso que podamos conseguir la liberación de los rehenes» sin flexibilidad en el corredor de Filadelfia y el paso fronterizo de Rafah. Estados Unidos sancionó al coordinador de seguridad de un asentamiento radical de Cisjordania y a una ONG de colonos. Las FDI publicaron su investigación sobre la revuelta de colonos en el pueblo palestino de Jit a principios de mes, que se saldó con la muerte de un palestino, afirmando que el Shin Bet facilitó información al ejército y a la policía con antelación y que el ejército debería haber «operado con mayor determinación».

Lo que ha pasado hoy

REHENES/TREGUA: Una delegación israelí partió hacia Qatar para mantener nuevas conversaciones con mediadores sobre un acuerdo de alto el fuego/toma de rehenes entre Israel y Hamás. Se espera que la delegación, compuesta por funcionarios del Mossad, el Shin Bet y las IDF, intente salvar las diferencias relativas a los acuerdos de seguridad a lo largo del corredor de Netzarim, la presencia de fuerzas israelíes a lo largo del corredor de Filadelfia y la identidad del país o grupo responsable de gestionar el paso fronterizo de Rafah. Una fuente implicada en el acuerdo declaró a Haaretz que «a menos que haya cierta flexibilidad en estas cuestiones, es dudoso que podamos garantizar la liberación de los rehenes».

  • Si habrá o no alto el fuego en Gaza es «en gran medida una cuestión que debe responder» el líder de Hamás, Yahya Sinwar, declaró el subdirector de la CIA, David Cohen, durante una cumbre sobre inteligencia y seguridad nacional celebrada en Washington, y añadió que Israel está mostrando seriedad en las negociaciones.
  • Kaid Farhan Elkadi, rescatado por las IDF tras escapar del cautiverio de Hamás después de 326 días, fue dado de alta del Centro Médico Soroka. Tras recibir el alta, Elkadi declaró que su «felicidad no es completa mientras haya detenidos aquí y allá… cada uno de ellos, árabe o judío, tiene una familia que le espera y todos quieren ser felices. Rezo para que esto termine», y añadió que le había dicho al Primer Ministro Netanyahu que debía «poner fin a esto… No le deseo a nadie estar donde yo estuve». Elkadi pidió dirigirse al público, diciendo: «Haced todo lo que podáis, protestas, todo, para traer a la gente de vuelta a casa».
  • Fadi Abu Sahiban, primo de Elkadi, declaró que Hamás «no le hizo ninguna concesión porque es musulmán. Dice que le dejaron rezar, es lo único que le permitieron hacer». El ex alcalde de la ciudad de Rahat, en el sur de Israel, Ata Abu Medigam, afirmó que Elkadi habló a sus familiares «de uno de los rehenes que estuvo cautivo con él durante dos meses y murió a su lado «.
  • Las familias de los rehenes se reunieron en la Plaza de los Rehenes de Tel Aviv para exigir un acuerdo antes de partir en un convoy de automóviles hacia la frontera de Gaza. Shira Elbag, madre de la rehén Liri Elbag, celebró el regreso de Elkadi, pero afirmó que sólo un acuerdo permitirá recuperar a todos los rehenes restantes. El corredor de Filadelfia, el corredor de Netzarim o Rafah son importantes pero reversibles, queremos a los rehenes en casa», dijo Elbag.
  • Las FDI y el Shin Bet anunciaron que habían recuperado el cadáver de un soldado israelí asesinado el 7 de octubre, llevado por Hamás a Gaza.

«A pesar de las grandes lagunas en varios temas, el hecho de que una delegación israelí viaje a Qatar para mantener conversaciones indica que todas las partes están comprometidas con el proceso y que Israel está dispuesto a intentar avanzar en otros aspectos del acuerdo, en particular los relacionados con la forma en que se aplicará el acuerdo en la práctica, cómo se liberará a los rehenes israelíes y el número de prisioneros palestinos que Israel tendrá que liberar como parte del acuerdo». Un diplomático extranjero declaró a Haaretz que » el día en que Netanyahu y Sinwar decidan que quieren un acuerdo, se podrán llenar las lagunas y se podrá finalizar el movimiento «. – Jonathan Lis

CISJORDANIA: Estados Unidos impuso sanciones al jefe de seguridad del asentamiento de Yitzhar, Yitzhak Levi Filant, y a Hashomer Yosh, una ONG israelí cuyos voluntarios, según el Departamento de Estado, cercaron una aldea palestina para impedir que los residentes regresaran tras haber sido obligados a marcharse en enero. Según el Departamento de Estado, Filant dirigió «en febrero a un grupo de colonos armados que establecieron puestos de control y realizaron patrullas para perseguir y atacar a palestinos en sus tierras y expulsarlos por la fuerza de las mismas».

  • Las FDI publicaron los resultados de su investigación sobre el violento ataque de colonos a principios de este mes en el pueblo palestino de Jit, en el que los colonos quemaron vehículos, atacaron a los residentes y mataron a un hombre de 23 años. Según los resultados, el Shin Bet proporcionó a las FDI y a la policía información de que los colonos planeaban «violencia nacionalista» antes del incidente y las FDI deberían haber «actuado con mayor determinación». Avi Bluth, jefe del Mando Central de las FDI, declaró que el incidente constituía terrorismo.
  • Los servicios de emergencia palestinos dijeron que al menos nueve personas murieron en lo que las FDI denominaron una operación antiterrorista en Cisjordania durante la noche. Según funcionarios sanitarios palestinos, cinco murieron en la zona de Yenín y otras cuatro cerca del campo de refugiados de Al-Far’a, en el valle del Jordán.
  • Las FDI dijeron que cinco terroristas murieron en un ataque aéreo contra un centro de operaciones cerca de Nur Shams que era utilizado por militantes en Cisjordania para planear atentados terroristas contra civiles israelíes y ataques contra las tropas. Entre los muertos en el ataque se encontraba Gibril Hassan Ismail Gibril, liberado de la prisión israelí en noviembre del año pasado en el intercambio de rehenes israelíes liberados por Hamás.
  • El Ministerio de Sanidad palestino informó de que una persona había muerto por disparos de las FDI en el pueblo de Dan, cerca de Yenín.

ISRAEL: El Jefe del Estado Mayor de las FDI, Herzl Halevi, visitó el kibutz Nahal Oz y se reunió con el consejo del kibutz, las familias de los rehenes y los deudos por primera vez desde el 7 de octubre. La reunión duró unas tres horas y, según el kibutz, incluyó una «discusión dolorosa y abierta «.

  • Aproximadamente 100 rehenes regresaron del cautiverio de Hamás y las familias de los rehenes que regresaron o permanecieron cautivos escribieron a la ministra de Transporte, Miri Regev, que no aceptarían «el uso cínico de los nombres de rehenes que el Estado ha abandonado durante casi un año» como parte de la ceremonia conmemorativa nacional del 7 de octubre, exigiendo que la ceremonia se reconsidere y se centre en el regreso de los rehenes.
  • Einav Zangauker, madre del rehén Matan Zangauker, declaró que no asistirá a la ceremonia conmemorativa del 7 de octubre organizada por el gobierno, pero que participará en una ceremonia organizada por las familias de los rehenes. «Un gobierno, que bajo su vigilancia se produjo la catástrofe y abandona a los rehenes, no puede dirigir el acto conmemorativo que pertenece al pueblo», declaró, y pidió a los residentes de Ofakim, donde se celebrará la ceremonia, que no participen en la «ceremonia divisiva y política».
  • Natan Eshel, estrecho colaborador de Netanyahu, criticó a las familias en duelo y a las de los rehenes por su intención de celebrar una ceremonia conmemorativa alternativa para el 7 de octubre, escribiendo a varios periodistas que «no se trata de una ceremonia alternativa. Los que odian a Netanyahu y a la derecha quieren un Estado alternativo «, y añadió que «inmediatamente, cuando termine la guerra, celebraremos una ceremonia para un intercambio de élites».
  • Las FDI informaron de que el sargento primero Amit Friedman, de 19 años, y el sargento primero (retirado) Yohay Hay Glam, de 32, murieron el martes y el miércoles respectivamente durante los combates en Gaza .

ISRAEL-LÍBANO: Las fuerzas aéreas mataron a un destacado miembro de la Yihad Islámica, Fras Qasem, cerca de la frontera sirio-libanesa, informaron las FDI, que añadieron que varios otros miembros de la Yihad Islámica murieron cuando se dirigían de Siria a Líbano.

  • Un ataque aéreo israelí alcanzó una camioneta que circulaba por el noreste de Líbano a última hora de la tarde del martes, según informaron a Reuters dos fuentes de seguridad, una de las cuales afirmó que transportaba material militar.

GAZA: Las FDI comunicaron que habían designado al coronel Elad Goren para dirigir el esfuerzo humanitario-civil en Gaza, quien gestionará la coordinación de la distribución de ayuda con la comunidad internacional.

  • El Ministerio de Sanidad de Gaza, controlado por Hamás, declaró que al menos 40.534 palestinos han muerto y 93.778 han resultado heridos desde el comienzo de la guerra.

Fuente: Haaretz, 28-08-2024

8. Sumisión europea, también en el Sahara occidental

La actitud de los países europeos hacia el Sahara Occidental, y especialmente España como potencia colonial, es vergonzosa. Uno a uno se van plegando a las condiciones de Marruecos. Por unas migajas y la sumisión al imperialismo estadounidense, que tiene en el reino alauíta uno de sus mejores vasallos en África. https://globalter.com/

Marruecos intenta “puentear” a la ONU en el Sáhara Occidental con la ayuda de Occidente

RICARD GONZÁLEZ

En los últimos años, Marruecos ha conseguido que varias potencias occidentales cambien su posición respecto al conflicto del Sáhara Occidental para alinearse con las tesis de Rabat, si bien en diferente grado. El primero fue EEUU de la mano de Donald Trump, y el último la Francia de Macron, siendo ambos los que han ido más lejos en el reconocimiento de la soberanía marroquí del Sáhara. Alemania y España también se movieron como peaje para conseguir la reconciliación con Rabat después de que este fabricara crisis diplomáticas con ambos países en base a excusas. Es lo que se ha llamado “la diplomacia de la ira”, y de momento, parece haber funcionado.

Según la profesora de la Universidad de la Sorbona Khadija Mohsen-Finan, el objetivo de Marruecos es “aislar a la ONU”, la institución que hasta ahora ha desempeñado un papel clave en el conflicto. En sus resoluciones, Las Naciones Unidas han dejado claro que el conflicto del Sáhara OCcidental se enmarca en el contexto del proceso de descolonización de África, y por lo tanto, el pueblo saharaui tiene el derecho de autodeterminación. En la medida que las potencias occidentales apoyan el plan marroquí de autonomía para el Sáhara Occidental están minando el derecho internacional que tanto esgrimen en la guerra de Ucrania.

Ahora bien, el Frente Polisario espera que Marruecos fracase en su intento. “En la medida que se trata de decisiones unilaterales no afectarán el trasfondo legal del conflicto, ni nos acercan a su resolución”, sostiene Oubi Bouchraya, representante del Polisario ante la ONU en Ginebra. “Marruecos no ha tenido nunca la voluntad real de cooperar con la ONU en la búsqueda de la resolución del conflicto. Los posicionamientos de los países occidentales solo le sirven para ganar tiempo en la explotación de los recursos del territorio”, remacha Boucharaya, que califica el régimen marroquí como “feudal y cero democrático”. En 2020, el Polisario rompió el alto al fuego vigente desde 1991, pero el conflicto es de baja intensidad.

Tanto Mohsen-Finan como Bouchraya coinciden en considerar poco viable la aplicación del plan de autonomía que propone Marruecos. “Una vez Marruecos ha logrado controlar el territorio, veo poco probable que lo transfiera a un gobierno autónomo”, sostiene Mohsen-Finan. “Creo que es más factible que nos dé la independencia que la autonomía porque eso suscitaría problemas al régimen porque otras regiones también querrían autonomía”, dice el diplomático saharui.

Habida cuenta de las históricas relaciones entre Marruecos y Francia, muy estrechas desde hace décadas, la decisión de Emmanuel Macron de alinearse completamente con las tesis de Rabat en el conflicto del Sáhara Occidental no resultó sorprendente. Según los expertos, diversas razones explican el porqué de esta decisión que ha acarreado una hostil reacción de Argelia, pero destacan las relacionadas con la seguridad y las mayores oportunidades de negocio que ofrece Marruecos. “Macron intentó un acercamiento a Argel, pero la cosa no acabó de funcionar y eso le dejó un sabor de boca amargo. Francia necesita al menos tener una buena relación con alguno de los dos países”, explica la catedrática Mohsen-Finan.

Las consideraciones de tipo económico también parecen haber pesado a la hora de escoger entre Rabat y Argel, pues ante el actual nivel de tensión entre ambos países parece imposible mantener buenas relaciones con los dos a la vez. “Hay importantes empresas francesas que ya están presentes en el Sáhara Occidental, una región rica en recursos naturales que explota Marruecos. Era importante que estuvieran en sintonía con la posición del país”, asevera Mohsen-Finan.

La forma en la que se produjo el proceso de descolonización marcó las relaciones de París con las antiguas colonias magrebíes: en Marruecos, hubo un pacto con las élites del país, en Argelia una sangrienta guerra que provocó unas heridas que todavía supuran. De ahí, que los diversos inquilinos del Palacio del Elíseo siempre se hayan sentido más cercanos a la monarquía alauí, e incluso se especula que fueron diplomáticos franceses quienes sugirieron a Rabat las líneas maestras del plan de autonomía para resolver la disputa con el Frente Polisario que presentó en 2007. Desde entonces, París había otorgado un velado apoyo a esta idea.

El punto de inflexión en la posición de Occidente en el Sáhara Occidental se produjo a finales del 2020, cuando la administración Trump reconoció la soberanía marroquí del Sáhara Occidental en un pacto a tres bandas que incluía el establecimiento de relaciones diplomáticas entre Rabat y Tel Aviv. Entonces, Rabat, con el respaldo de la superpotencia americana bajo el brazo, creyó hallarse en una oportunidad histórica para transformar a su favor el statu quo de un conflicto congelado durante décadas y puso en su punto de mira a la Unión Europea, un actor clave. El objetivo, que siguiera los pasos de EEUU. Para que el bloque se moviera en la dirección adecuada, era necesario que lo hiciera primero el eje franco-alemán, motor de tantas decisiones a nivel europeo, así como también España, cuya voz es escuchada con especial atención por ser la antigua potencia colonial.

El éxito de la diplomacia marroquí es destacable pues, no solo ha conseguido que estos tres países europeos, Alemania. España y Francia, modificaran sus respectivas posiciones oficiales respecto al Sáhara Occidental bajo presión y ante el riesgo, luego confirmado, de perjudicar sus relaciones con Argel, sino que lo hicieran entrando en una especie de subasta para ver quién era más complaciente con Rabat. Primero, Alemania manifestó que el plan de autonomía era “una buena base” para la resolución del conflicto. Luego, España, la superó diciendo que era la base “más seria, realista y creíble”. Por último, Francia se llevó la subasta al definir el plan de autonomía como “la única base”.

En lugar de coordinarse para hacer frente a las presiones de Marruecos, los países europeos se enfrascaron en una especie de competición, una de las principales claves del éxito de Marruecos. Asimismo, cabe señalar también la débil respuesta a la estrategia de presión marroquí que ofreció Argelia, que no puso de la misma forma toda la carne en el asador, así como la capacidad de Rabat de convencer a sus aliados de que más les convenía aprovechar sus contrapartidas que mantener una posición de principios.

Ricard González es periodista y politólogo. Trabaja principalmente en el Magreb, Oriente Medio y Europa.

9. Extractivismo y neoliberalismo.

La nueva propuesta extractivista de Milei no es más que otro ejemplo del extractivismo en Argentina, como nos cuenta este sociólogo. Extractivismo que asoma también su patita en España y otros países del continente, occidentales, pero menos. https://ctxt.es/es/20240801/

JOSÉ SEOANE / SOCIÓLOGO ARGENTINO

«Las olas neoliberales siempre han significado el avance brutal del extractivismo”

Inés Hayes Buenos Aires , 25/08/2024

Las penas son de nosotros, las leyes son ajenas, podríamos decir parafraseando una de las canciones más famosas del cantautor argentino Atahualpa Yupanqui. Porque la letra de “El arriero va” resume bien la reglamentación del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) publicada el viernes 23 de agosto en el Boletín Oficial del Gobierno argentino. Para la Administración de Javier Milei y los gobernadores que ya se sumaron a la norma, se trata de una oportunidad de progreso; para las comunidades, las organizaciones sociales y los especialistas en el asunto, significa la entrega de los recursos naturales del país así como la contaminación de la tierra, el agua y el aire y la afectación de la vida en los territorios. En esta entrevista, el sociólogo José Seoane, profesor e investigador del Instituto de Estudios de América Latina y el Caribe de la Universidad de Buenos Aires y del Instituto Tricontinental de Investigación Social, detalla las razones de por qué no hay nada qué festejar y profundiza en la importancia de las resistencias.

Al cierre de esta conversación, las provincias de Tierra del Fuego, Buenos Aires, La Pampa, Entre Ríos, Misiones, Formosa, Santiago del Estero y La Rioja no habían asumido el RIGI, mientras que Catamarca, Córdoba, San Luis y Neuquén estaban en discusión; Salta, Chaco, Santa Fe, Corrientes y Santa Cruz tenían pendientes sus aprobaciones legislativas y Jujuy, Tucumán, San Juan, Mendoza, Río Negro y Chubut ya habían aprobado su adhesión al régimen.

¿Se puede poner fechas a la historia del extractivismo en Argentina?

Sí, claro, podemos identificar cuatro momentos importantes. Primero, con la última dictadura militar de 1976 a 1984 se llevó adelante un plan de desindustrialización y reprimarización de la estructura productiva de nuestro país que sentó las bases del extractivismo. Luego, en la década de los 90 con el menemismo y las políticas dictadas por el Consenso de Washington se privatizaron las empresas del sector y se aplicó una reforma legislativa pro mercado. Así, en 1996 comenzó el boom de la soja transgénica y un año más tarde, en 1997, llegó la primera megaminera al Bajo de la Alumbrera en Catamarca que, bajo el postulado del progreso, sólo trajo contaminación y saqueo. Posteriormente, en la década de los 2000, con el incremento de precios y demandas de los bienes naturales, mal llamados commodities, el modelo extractivo se amplió y profundizó en todo el continente. Y en 2015, con la llegada de una nueva ola neoliberal se impulsó otro ciclo de políticas proextractivistas. Hoy, con el gobierno neoliberal de Javier Milei asistimos a una nueva ofensiva. Las olas neoliberales –con la presente, cuatro– han significado siempre el avance brutal del extractivismo, y son justamente estos sectores económicos del agronegocio, la megaminería, los hidrocarburos, los principales sostenes de los gobiernos de derecha en la región.

¿Cuáles serían las consecuencias de este modelo? ¿Es cierto que son actividades que traen progreso y desarrollo?

Para responder con un ejemplo, la megaminería a cielo abierto en el Bajo de la Alumbrera que funcionó en la provincia de Catamarca extrayendo oro y otros minerales por casi dos décadas dejó una provincia con uno de los peores índices de pobreza e indigencia a nivel nacional. Y mientras estuvo abierta consumía una y media veces el total del consumo eléctrico del resto de la provincia, era el principal usuario eléctrico privado del país. Utilizaba más de 1.100 litros de agua por segundo, casi cuatro millones de litros por hora, en una zona semidesértica; siendo que el agua utilizada es irrecuperable y no hay tratamiento posible para que vuelva a ser consumible. Pero además contaminó el aire con nubes de polvo que llueven sobre los pueblos cercanos debido a que los vientos llevan los elementos dinamitados como parte del proceso de extracción. Se removían 340 toneladas de roca por día que, mezcladas con sustancias tóxicas, se depositaban en un dique de colas que puede filtrarse y contaminar las napas subterráneas de la zona. La empresa reconoció las pérdidas e instaló un sistema de retrobombeo para que la solución que escapa al corral minero volviera a él. Ahora que la empresa dejó de operar y se retiró de la zona, toda la afectación socioambiental queda ahí, el bombeo cesó y las filtraciones continúan. Se ha denunciado la contaminación del río Vis a Vis y de otros en la zona que han obligado al desplazamiento de pobladores. Y ha habido reiteradas rupturas y pérdidas del mineraloducto. Y todo esto con una legislación que le permitió y permite una tributación mínima sobre un material que se exporta a simple declaración de la propia empresa. Lo que se dice un despojo mayúsculo acompañado de la destrucción socioambiental del territorio.

Esta ola extractivista actual cristalizó en la aprobación del RIGI. ¿Qué establece?

El Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones es uno de los corazones de la Ley Bases y Puntos de Partida para la Libertad de los Argentinos que se aprobó en junio pasado, que abarca también otros temas como la declaración de la emergencia en materia administrativa, económica, financiera y energética por el plazo de un año; la reforma del Estado; las privatizaciones; la llamada modernización laboral y la reforma energética. En particular, el RIGI comprende 12 capítulos y 65 artículos, el 27% del total. El objetivo declarado es atraer inversiones de un mínimo de 200 millones de dólares (al menos el 40% invertido en los dos primeros años) con fines de exportación a través de una serie de beneficios aduaneros, tributarios, cambiarios y regulatorios que son en definitiva privilegios para las corporaciones. Entre otras cuestiones, otorga estabilidad fiscal, tributaria, cambiaria y jurídica por un período de 30 años a escala nacional, provincial y municipal, limitando a las tres jurisdicciones en su capacidad de realizar modificaciones sobre los beneficios mencionados. Reduce la parte alícuota del impuesto a las ganancias del 35% al 25% y permite desgravar inversiones en ganancias e IVA [Impuesto de Valor Agregado], convirtiendo la tributación en prácticamente inexistente y a partir del tercer o cuarto año, según el caso, les asegura la libre disponibilidad de las divisas obtenidas por las exportaciones y también de las que ingresen para la inversión. Pero además, las exportaciones de estas empresas quedan excluidas de los derechos de exportación [tributos por los productos vendidos al exterior] a partir del segundo o tercer año. También permite a las empresas importar máquinas e insumos sin pagar aranceles ni priorizar proveedores y empleo locales y asegura las divisas para ello. Unas concesiones absolutas en desmedro de la sociedad y las comunidades.

¿Permite el arbitraje internacional por sobre el nacional?

También, establece el arbitraje internacional para los litigios, incluyendo la opción del CIADI [institución del Banco Mundial con sede en Washington], con la sede de arbitraje fuera de Argentina. Y aún más, asegura el acceso a los insumos que se requieran para el desarrollo del proyecto, lo que podría abarcar la provisión de agua en zonas semidesérticas afectando el consumo doméstico. Además vulnera las autonomías provinciales y las regulaciones sobre los bienes naturales obtenidas a partir de la lucha de décadas de los movimientos sociales. Así, en el artículo 165 se establece que “sin perjuicio del ejercicio legítimo de las jurisdicciones y competencias locales, cualquier norma o vía de hecho por la que se limite, restrinja, vulnere, obstaculice o desvirtúe lo establecido en el presente título por parte de la Nación como las provincias, por sí y por sus municipios, y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, que hubieran adherido al RIGI, será nula de nulidad absoluta e insanable y la Justicia competente deberá, en forma inmediata, impedir su aplicación”.

¿Qué sectores de la economía busca beneficiar?

En el artículo 167 se señala que “el RIGI resultará aplicable a las Grandes Inversiones en proyectos de los sectores de forestoindustria, turismo, infraestructura, minería, tecnología, siderurgia, energía, petróleo y gas que cumplan con los requisitos previstos en el presente título” y el plazo para adherirse al RIGI será de dos años, contados a partir de la entrada en vigencia del presente régimen. Y en el 191 se lee: “Las exportaciones para consumo de los bienes obtenidos al amparo del proyecto promovido, realizadas por los VPU adheridos al RIGI se encontrarán exentas de derechos de exportación, luego de transcurridos tres años contados desde la fecha de adhesión al RIGI”.

Y por si todo esto fuera poco, en el Artículo 200 se le otorga a esas empresas “la plena disponibilidad sobre los productos resultantes del proyecto, sin obligación de comercialización en el mercado local. La exportación de productos provenientes de tal proyecto no estará sujeta a ningún tipo de restricción o traba a la exportación” y en el 225 se deja “establecido que las provincias, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y los municipios que adhieran al RIGI no podrán imponer a los VPU nuevos gravámenes locales, salvo las tasas retributivas por servicios efectivamente prestados”.

¿De qué manera han luchado las comunidades contra estas políticas neoliberales?

Hay toda una larga historia de lucha contra el extractivismo en el país. En ese recorrido, un hito es la movilización y triunfo de los vecinos y comunidades de la ciudad de Esquel, en el sur del país, contra la megaminería en 2003, que dio la vuelta al mundo; y luego las protestas en Gualeguaychú (centro del país) contra la instalación de la pastera Botnia, en 2005. Todas esas luchas convergieron en el nacimiento de la coordinación nacional llamada Unión de Asambleas Ciudadanas en 2006. Entre 2008 y 2010 fue notable la conflictividad en Pascua Lama y Andalgalá, así como en Chubut y Río Negro (sur), La Rioja, Tucumán, Mendoza, Córdoba, San Luis y Tierra del Fuego. Producto de esas luchas populares se consiguieron legislaciones a nivel provincial que prohibían o regulaban la megaminería contaminante e, incluso, a nivel nacional, como la Ley de Bosques en 2007 y la Ley de Glaciares en 2010. En el marco de una renovada ofensiva extractivista que pretendía derogar esas legislaciones provinciales, estallaron el Mendozazo y el Chubutazo, enormes protestas que impidieron en esas provincias en 2019 y 2020 el desmantelamiento de esas conquistas. Ahora vuelven por lo mismo, de la mano, en este caso, de esta legislación nacional del RIGI. 

¿Qué sectores de la población llevan adelante esas resistencias?

Los movimientos socioterritoriales como los campesinos e indígenas, las asambleas ciudadanas en los centros urbanos, con participación de vecinos y trabajadores, sindicatos, comunidades científicas, educativas y culturales, ambientalistas. Lejos de lo que se quiere hacer creer, la resistencia es amplia y articula demandas sociales y ambientales en defensa de la vida en los territorios. No se trata de la negativa de ambientalismo naif, sino de la protesta de las comunidades y pueblos que afirman que es más importante el agua que el oro, y que no es no. Habitualmente los proyectos extractivos intentan justificarse desde esta falaz oposición entre el progreso y el crecimiento económico versus el cuidado del medio ambiente o construyendo una imagen de que esos territorios están vacíos y que son solo pura naturaleza. Se intenta oponer así la pretendida resolución de las demandas sociales de los centros urbanos al deterioro de la naturaleza entendido como un costo aceptable. Pero ello es una falacia: en los territorios donde se realiza la extracción se afectan comunidades y naturaleza y luego nada derrama en las barriadas populares de las grandes ciudades ni en su ambiente; es solo saqueo y deterioro ambiental. Por eso es tan importante y tiene carácter estratégico la articulación entre la justicia social y la justicia ambiental y el poner de relieve que la contradicción es entre las hiperganancias de unos pocos, el 1%, y las condiciones y posibilidades de una vida digna de muchos, el 99%.

10. Sobre Venezuela (José Luis Martín Ramos)

El Universal, de Venezuela, dice que la manifestación de Corina Machado de ayer fracasó, al no reunir más que 500 personas (muestra foto); y debe ser así porque las noticias de aquí solo han enseñado imágenes de la cabecera de la manifestación. Corina, en una entrevista, parece que ha reconocido que en los días anteriores a la votación impulsaron un hackeo masivo del CNE por parte de la gente de la emigración política.
Brasil empieza a reconocer la situación real. El asesor de Lula dice que no hay que volver al error que se hizo con Guaidó -es decir, reconocer a Inmundo González- y ofrece a Brasil para seguir mediando entre el gobierno de Venezuela y la oposición. Además pide que la UE levante las sanciones a Venezuela.

Carlos Valmaseda:
Sí, estas son imágenes de la mani, de la que no paran de burlarse los chavistas: https://x.com/RoiLopezRivas/
Y estas son las declaraciones de Machado sobre el trabajo antes de las elecciones -aunque en ningún momento dice que sea un hackeo-: https://x.com/SanojaReinaldo/

 

 

Autor: admin

Profesor jubilado. Colaborador de El Viejo Topo y Papeles de relaciones ecosociales.

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