Sobre el resultado de las elecciones presidenciales en Venezuela

Intercambio entre miembros de Espai Marx sobre el resultado de las elecciones venezolanas.

I. Del historiador José Luis Martín Ramos.
Aprovechando la resolución de las Cortes, en la que han sido fundamentales los votos de los nacionalistas vascos y canarios -no en vano los vascos y los canarios fueron los colonizadores de Venezuela; allí los “gachupines” son ellos-, pongo en común mi digamos inquietud porque finalmente no se haya dado a conocer el detalle por actas del resultado electoral. Han pasado ya más de diez días del final del plazo que tenía el CNE para darlo. Las manifestaciones de los dirigentes venezolanos parecen dar a entender que la cuestión del resultado quedó resuelta con la resolución del Tribunal Supremo y en la prensa venezolana he leído declaraciones que ponen como ejemplo la decisión del Tribunal Supremo de EEUU en el caso de las elecciones de 2000, con el resultado controvertido entre Al Gore y George Bush.
Me parece que no es una analogía correcta: en el caso de EEUU se trataba de un resultado parcial y en el de Venezuela el general. Pero lo más importante es que la resolución del TS de Venezuela no proclamaba en sí a Maduro como nuevo presidente -porque legalmente no puede hacerlo-, sino que lo que hacía era validar en principio el resultado general anunciado el 28 de julio a falta de pruebas en contra (que la extrema derecha no aportó en sede judicial, porque no se presentó), amparando el derecho de Maduro a considerarse ganador y rechazando, por inconsistencia en la incomparecencia, la denuncia de fraude; y a renglón seguido el propio Tribunal Supremo instaba al CNR a la publicación de las actas detalladas. Si esto último no se hace y no se dan explicaciones públicas de por qué no se hace, el cierre del conflicto será incompleto y dejará un margen para la duda y para el campo de maniobra de la extrema derecha. Eso no mejora la posición internacional del Estado bolivariano y , sobre todo, dudo que mejore su consenso interno.

II. Antonio Navas, médico de familia.
Yo tengo una duda. Si el sistema es electrónico, y solo se hacen actas impresas en como máximo un 55% por ciento de las mesas electorales, todo queda a la fiabilidad del sistema de recuento electrónico. El cotejo aleatorio de un (como máximo) 55% de las actas impresas con los datos registrados en el sistema electrónico, sería una forma de comprobar mediante un muestreo amplio que no hay manipulación de los datos recogidos en el sistema electrónico.
El problema que veo es que si la oposición no se presenta, como así fue, y no aporta sus actas en papel, es imposible el cotejo de actas, y por tanto diga lo que diga el Tribunal Supremo o el CNE, todo el mundo puede permitirse el lujo de afirmar que los resultados son falsos, bla, bla. bla…Porque, ¿cómo se presentan entonces las actas? ¿qué actas, el registro electrónico total que recoge el CNE? ¿que un auditor externo revise el programa informático que recoge los datos y analice el recuento? ¿es posible imprimir las actas electrónicas y presentar chorrocientas mil actas para que las revise, quién?
No sé, la verdad es que el aspecto técnico del asunto se me hace un lío. Pero la no presentación de la oposición al requerimiento del T.S. es el argumento más fuerte que me hace sospechar de la mendacidad de las denuncias de la oposición. Lo otro, no sé cómo puedo fiarme o dejarme de fiar. No sé, hay tanta niebla informativa al respecto por parte del mundo occidental del que obviamente no me fío nada de nada, que todo se me aparece como un océano de interrogantes.

III. José Luis Martín Ramos.
Estoy como tú algo perplejo. Ahora bien, todas las dudas se despejarían si el CNE, que en principio ha de tener todos los registros electrónicos, da los datos. Si no los tiene ha de hacerlo público y si se han perdido esos registros electrónicos por culpa del hackeo se ha de hacer una investigación transparente y un informe detallado. Lo que no se puede hacer, en mi opinión, es no decir nada y quedarse simplemente con la resolución del TS, que no se ha cumplido o no se ha podido cumplir por lo que se refiere al exhorto al CNE incluido en su resolución. La candidatura pantalla de Corina Machado ha tenido dos problemas de credibilidad: tras las elecciones dijo que solo habia recibido el 40% de copias de las actas, pero luego en su web publicó un 70% de actas; se negó ir al TS y aportar copias de los documentos que tuviera. Aunque solo fuera por esa incongruencia y ese comportamiento no puede reconocerse que Edmundo Gonzalez sea el ganador; hacerlo es una decisión política de parte. Pero mientras el CNE no de el detalle de las actas o explique por qué no puede hacerlo, Maduro no tiene respuesta institucional ante quienes duden de la credibilidad de la información dada porl el CNE el 29 de julio.

IV. Manuel Martínez Llaneza, ingeniero, economista y profesor jubilado.
Según he leído de fuentes fiables, el sistema informático imprimen acta del 100% de las mesas y se da copia los miembros de la mesa y de los partidos acreditados. Lo que se hace en el 55% es abrir las urnas que contienen las papeletas generadas al votar y que proporciona el sistema informático, y contrastarlas las papeletas con el resultado informático (para evitar que, al votar, el sistema te dé una papeleta con un voto escrito que puedes comprobar que sea el tuyo y envíe un dato manipulado distinto electrónicamente).
Yo tampoco entiendo lo que pasa, porque Corina tenía un 100% de las actas desde el primer momento y no sé qué anda diciendo. Lo mismo que Maduro.

Autor: admin

Profesor jubilado. Colaborador de El Viejo Topo y Papeles de relaciones ecosociales.

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