Del compañero y miembro de Espai Marx, Carlos Valmaseda.
1. Todos equivocados (observaciones de Antonio Navas, José Luis Martín Ramos, Carlos Valmaseda y Miguel Candel).
2. El antiimperialismo en África Occidental.
3. Los comunistas y las elecciones en Austria.
4. Guerra nuclear y el futuro de Ucrania.
5. El mensaje de despedida de Indi a Nasrallah.
6. Pronto llegarán los lodos.
7. Una larga lucha.
8. El análisis de Rabbani.
9. Eagleton recuerda a Jameson.
10. Más sobre las elecciones regionales en Alemania.
11. Último aviso.
12. Nunca confíes en el Partido Demócrata.
13. La quinta via de Israel: la invasión terrestre del Líbano
1. Todos equivocados
La opinión de Korybko sobre la situación en el Líbano. Los israelíes están dispuestos a jugarse una Destrucción Muta Asegurada porque creen que ganarán. Hezbolá y los iraníes, parece que no. https://korybko.substack.com/
Todo el mundo se equivocó sobre la última guerra entre Israel y el Líbano
Andrew Korybko 28 de septiembre de 2024
La superioridad en inteligencia de Israel y la reticencia del Eje de la Resistencia a una escalada son las responsables de que el autoproclamado Estado judío esté ganando indiscutiblemente la última guerra con Líbano.
La última guerra israelo-libanesa rompió las expectativas de todos. El enorme arsenal de misiles de Hezbolá les hizo creer a todos que la «Destrucción Mutua Asegurada» (MAD) se había alcanzado con Israel, limitando así las acciones de ambos combatientes en cualquier conflicto futuro, pero la superioridad de Israel en inteligencia y la reticencia del Eje de la Resistencia a una escalada acabaron por dar una gran ventaja al autoproclamado Estado judío. La situación actual es tal que Israel está ganando indiscutiblemente la última guerra con Líbano.
Su audaz ataque con buscapersonas interrumpió la cadena de mando y operaciones de Hezbolá, lo que Israel aprovechó para atacar sus reservas de misiles mientras el grupo se tambaleaba por este golpe. Su jefe, Sayyed Hassan Nasrallah, a quien las Fuerzas de Defensa de Israel afirman haber matado el viernes, aunque Hezbolá aún no lo ha confirmado en el momento de escribir estas líneas, o bien seguía evitando la escalada debido a su creencia racional en la MAD o bien era literalmente incapaz de hacerlo después de lo ocurrido. En cualquier caso, Irán podría haber escalado en su lugar, pero se negó.
Es hora de reflexionar sobre lo que todo el mundo entendió mal. Para empezar, nadie tenía ni idea de lo profundamente infiltrada que estaba la inteligencia israelí en Hezbolá. Conocían la ubicación de la mayoría de los arsenales de misiles, el paradero de las principales figuras del grupo e incluso fueron capaces de colocar literalmente bombas camufladas en muchos de ellos. Esto no podría haberse logrado sólo con medios técnicos. Por lo tanto, la inteligencia humana de alto nivel es obviamente responsable. Estos activos paralizaron a Hezbolá desde dentro incluso antes de que comenzara la última guerra.
En segundo lugar, tanto amigos como enemigos se convencieron a sí mismos de que el Eje de la Resistencia se lanzaría a por todas si alguna vez estaban al borde de la derrota, cosa que no ocurrió. Aunque no está claro si Hezbolá quería escalar pero era literalmente incapaz de hacerlo o si nunca lo consideró seriamente debido a la MAD, no hay duda de que Irán tomó deliberadamente la decisión de no hacerlo. Aunque algunos podrían atribuirlo a su nuevo presidente «moderado»/»reformista», eso ignora el papel del Líder Supremo y de la IRGC.
Ellos son los responsables de las relaciones de Irán con el Eje de Resistencia, no el líder electo, y tampoco le están subordinados. No hay indicios creíbles de que quisieran escalar pero el presidente se lo impidiera. Más bien, todas las pruebas sugieren que los dirigentes del país en su conjunto decidieron no arriesgarse a enfrentarse a Israel librando una guerra convencional contra él en defensa de Hezbolá, lo que sugiere que la retórica anterior en este sentido era sólo un farol.
A partir de esta observación, el tercer punto es que el bombardeo israelí del consulado iraní en Damasco a principios de este año y la represalia de la República Islámica pueden verse en retrospectiva como un cambio de juego en términos de sus evaluaciones de las capacidades militares del otro. Aunque la respuesta de Irán fue moderada, Israel se sintió lo bastante seguro de que él y sus aliados podrían interceptar una salva mayor, lo que le animó a asesinar al jefe político de Hamás, Ismail Haniyeh en Teherán durante el verano.
Irán optó por no replicar la represalia de primavera, lo que fue interpretado por algunos como un sabio intento de evitar una espiral de escalada potencialmente incontrolable que podría haber llevado a la intervención directa de EEUU en el conflicto, pero en retrospectiva podría haberse debido a que Irán había sido humillado recientemente por las defensas aéreas de Israel.
En cuarto lugar, esta versión de los hechos es tabú para discutir en la Comunidad Alt-Media ya que la mayoría de los principales influenciadores simpatizan con el Eje de la Resistencia, y «cancelarán» a cualquiera que dude de sus capacidades o voluntad.
Cualquiera que se atreva a hacerlo es calumniado de «sionista», «agente de la CIA/Mossad», etc., lo que creó una realidad alternativa que reforzó las percepciones erróneas que se están discutiendo con franqueza en este análisis. Cada contratiempo innegable es hilado por ellos como parte de un «plan maestro de ajedrez 5D», a veces incluso para «fingir debilidad con el fin de psicoanalizar a Israel», pero ahora se sabe que eso no es cierto. La fría realidad es que Israel es mucho más fuerte de lo que decían y el Eje de Resistencia mucho menos propenso a la escalada.
Y por último, quizás el punto más importante es que Israel estaba dispuesto a arriesgarse a la MAD por razones ideológicas derivadas de la visión del mundo de sus actuales dirigentes, mientras que el Eje de la Resistencia siempre ha sido mucho más racional, de ahí que siguieran comprometidos con la MAD y nunca cruzaran las líneas rojas de Israel. Puede que ahora Hezbolá sea literalmente incapaz aunque quisiera, pero los dirigentes iraníes -que incluyen al Líder Supremo y al IRGC- siguen creyendo firmemente en no arriesgarse a la Tercera Guerra Mundial.
No hay que avergonzarse por no haber sabido nada de esto antes de la última guerra israelo-libanesa, pero quienes aspiran sinceramente a entender las Relaciones Internacionales tal y como objetivamente existen y no como desean que sean deben reflexionar sobriamente sobre los cinco puntos compartidos en este análisis. Quien siga negándose a aprender de sus errores de juicio, o es un iluso o un propagandista. Es posible reconocer estas duras verdades y seguir apoyando al Eje de Resistencia a pesar de lo que puedan afirmar los guardianes de los Alt-Media.
Antonio Navas:
Igual es éste el que afina más o se atreve a mirar a la cara a la realidad
José Luis Martín Ramos:
Estoy de acuerdo contigo Antonio. Parece obvio que se ha subestimado la capacidad militar israelí, en el plano de la información y en el plano de las correlaciones políticas reales en Asia sudoccidental. No cambia eso que lo que hace Neta-Israel lo hace porque cuenta con el apoyo moral y material de EEUU, es un dato que ya se sabía y por tanto tenía que haberse tomado en cuenta siempre. Y si Israel disfruta de esa superioridad en el campo de la información ¿cómo puede explicarse lo que sucedió el 7 de octubre?. También me vais a echar los trastos a la cabeza, pero sigo pensando que la acción del 7 de octubre pudo ser una acción precipitada.
Carlos Valmaseda:
Pues ya me perdonaréis, pero yo no estoy de acuerdo con vosotros. ¿Quizá os ha afectado la campaña «awe and shock»? 🙂 Es fácil hablar, y yo no me juego el pellejo ni, lo que es más importante, el de mi familia, pero yo sí creo que los palestinos hicieron bien atacando el 7 de octubre. Sin ordenar demasiado, aquí van algunos argumentos:
-la alternativa era una muerte lenta del pueblo palestino. La violencia estructural normalmente nos resulta invisible: un colono le da una hostia a un campesino palestino; otro roba unas ovejas; talan algunos olivos; los palestinos tienen prohibido hasta recoger el agua de la lluvia; alguna madre muere en un control porque no dejan pasar a la ambulancia para que para en un hospital; algún niño asesinado por un francotirador aquí y allá… Rutina. Todo eso, en un contexto de constante ampliación de la tierra ocupada por los colonos y el campo de concentración de Gaza. Ya ni siquiera leíamos esas noticias. Es verdad que habrá quien prefiera vivir en una reserva que arriesgar la vida, pero eso lo deben decidir ellos mismos y, si deciden luchar, los apoyaré hasta el final. Desde luego, lo que han conseguido es romper ese status quo de paulatina desaparición. Las cosas ya no pueden ser como el 6 de octubre. Con el riesgo de que los maten o los expulsen a todos, desde luego.
-los palestinos están solos. Aunque haya solidaridad, la lucha por la liberación de un pueblo la hace ese pueblo. Los demás miembros del eje de resistencia tienen sus propios motivos para apoyar, pero tienen que velar ante todo por sus propios pueblos: los libaneses quieren acabar con un régimen tan desestabilizador en la zona como es el sionista -¿o ya nos hemos olvidado de la terrible guerra civil libanesa?- Podrán ayudar hasta cierto punto, pero tienen sus límites. Ayer se supo, por cierto, que Nasralá fue asesinado porque los sionistas llegaron a la conclusión de que no aceptaría la paz a cambio de dejar de apoyar a Gaza. Los yemeníes son extremadamente solidarios, pero vimos también el otro día que uno de sus objetivos es marcar músculo en la zona, especialmente ante Arabia Saudí. Por cierto, murieron millones en la guerra y el bloqueo saudí del Yemen con colaboración occidental, sin que dijésemos ni mú. Llegarán hasta donde puedan y quieran llegar. Los iraníes tiene su propia visión geopolítica y ante un Occidente enloquecido al que no le importa forzar las costuras ni ante el riesgo nuclear, es lógico que se tienten la ropa. Lo dicho: los palestinos están solos y están pagando un precio desmesurado porque ahora no nos importa dar carta blanca a los pieds noirs para que hagan lo que quieran. No era tan fácil pensar que nuestra degeneración hubiese llegado a esos límites. Ahora para ellos se trata, literalmente, de vencer o morir.
-La guerra lleva ya un año. ¿Cuándo han tenido los israelíes que empantanarse tanto en un conflicto? Es cierto que, en general, es un régimen militar, y el sur del Líbano lo ocuparon durante 20 años, pero sin la intensidad que estamos presenciando. Y al final se tuvieron que ir. Estamos en una guerra de desgaste y en la que el Eje de Resistencia quiere erosionar a Israel pero sin llegar a una guerra regional. Es cierto que, como siempre, la peor parte se la lleva el pueblo colonizado, pero los colonos también están pagando el suyo: económica, política y diplomáticamente.
-En este último sentido, Israel es ahora un estado paria. Para que Netanyahu tenga que decir que las Naciones Unidas son un «pantano antisemita»… En su última comparecencia en la AGNU solo se quedaron a reírle las gracias los representantes de estados colaboracionistas y/o pusilánimes, como el nuestro. 45.
-Israel es un estado que solo sobrevive como «judío» por la constante emigración desde el resto del mundo, aceptando ser considerado «judío» con las excusas más peregrinas. Supongo que ahora solo van los fanáticos. Y creo que han perdido a buena parte de la generación joven estadounidense. Después de todo, el fenómeno del sionismo allí es relativamente reciente. Los datos sobre la emigración que sale de Israel siguen siendo secretos, pero parecen bastante importantes.
Y para terminar, creo que de vez en cuando hay que releer los ocho puntos de Basil Al-Araj (https://espai-marx.net/?p=), muerto en combate contra los sionistas en 2017, que aparecen en su libro póstumo He encontrado mis respuestas.
Dado que se habla de una operación terrestre, se deben considerar varios puntos:
1. La resistencia palestina consiste en formaciones guerrilleras cuyas estrategias siguen la lógica de la guerra de guerrillas o guerra híbrida, de la que árabes y musulmanes se han convertido en maestros a través de nuestras experiencias en Afganistán, Irak, Líbano y Gaza. La guerra nunca se basa en la lógica de las guerras convencionales y la defensa de puntos y fronteras fijos; al contrario, atraes al enemigo a una emboscada. No te quedas en una posición fija para defenderla; en cambio, realizas maniobras, movimientos, retiradas y ataques desde los flancos y la retaguardia. Por lo tanto, nunca lo comparemos con las guerras convencionales.
2. El enemigo difundirá fotografías y vídeos de su invasión a Gaza, ocupación de edificios residenciales o presencia en zonas públicas y lugares conocidos. Esto es parte de la guerra psicológica en las guerras de guerrillas; permites que tu enemigo se mueva como desee para que caiga en tu trampa y lo golpeas. Tú determinas la ubicación y el momento de la batalla. Por lo tanto, es posible que veas fotos de la plaza Al-Katiba, de Al-Saraya, de Al-Rimal o de la calle Omar Al-Mukhtar, pero no dejes que esto debilite tu determinación. La batalla se juzga por sus resultados generales, y esto es simplemente un espectáculo.
3. Nunca difundir la propaganda de la ocupación y no contribuir a infundir un sentimiento de derrota. Hay que centrarse en esto, porque pronto empezaremos a hablar de una invasión masiva en Beit Lahia y Al-Nusseirat, por ejemplo. Nunca propagues el pánico; ser solidarios con la resistencia y no difundir ninguna noticia difundida por la ocupación (olvídense de la ética y la imparcialidad del periodismo; así como el periodista sionista es un luchador, usted también lo es).
4. El enemigo puede transmitir imágenes de prisioneros, probablemente civiles, pero el objetivo es sugerir el rápido colapso de la resistencia. No les creas.
5. El enemigo realizará operaciones tácticas, cualitativas, para asesinar algunos símbolos [de resistencia], y todo esto es parte de la guerra psicológica. Los que han muerto y los que morirán nunca afectarán el sistema y la cohesión de la resistencia porque la estructura y las formaciones de la resistencia no están centralizadas sino horizontales y generalizadas. Su objetivo es influir en la base de apoyo de la resistencia y en las familias de los combatientes de la resistencia, ya que son los únicos que pueden afectar a los hombres de la resistencia.
6-Nuestras pérdidas humanas y materiales directas serán mucho mayores que las del enemigo, lo cual es natural en las guerras de guerrillas que dependen de la fuerza de voluntad, el elemento humano y la paciencia y la resistencia. Somos mucho más capaces de soportar los costos, por lo que no hay necesidad de comparar ni alarmarse por la magnitud de las cifras.
7-Las guerras de hoy ya no son sólo guerras y enfrentamientos entre ejércitos sino luchas entre sociedades. Seamos como una estructura sólida y juguemos a morderse los dedos con el enemigo, nuestra sociedad contra su sociedad.
Finalmente, cada palestino (en el sentido amplio, es decir, cualquiera que vea a Palestina como parte de su lucha, independientemente de sus identidades secundarias), cada palestino está en la primera línea de la batalla por Palestina, así que tenga cuidado de no fracasar en su deber.
Antonio Navas
Yo también estoy de acuerdo en que son dos cosas muy diferentes, lo de Hizbulá ahora, que veremos qué pasa finalmente, aunque parecen estar noqueados. Cosa muy diferente es lo de Gaza, no mezclemos las críticas. A mí lo del 7 de octubre no me parece todavía valorable, falta recorrido, pero creo que será un salto adelante en términos generales para la causa palestina. Y al fin y al cabo, la política y la guerra no son estrategias matemáticas, dependen de muchos factores humanos, sentimientos además de cálculos, que forman parte inseparable de la política. Yo diferenciaría claramente. De repente ahora Hizbulá se nos presenta como un pseudogigante con pies de plastilina. Hamás era una pulga que se ha convertido en David en lucha prolongada contra Goliath. Cualquiera envuelto en una pelea no sabe en qué momento le van a dar o va a empezar a dar puñetazos primero.
Miguel Candel
Estoy totalmente de acuerdo con Carlos. Como dice Antonio, la guerra no se rige por algoritmos matemáticos. Y yo tengo siempre muy presente la ofensiva del Tet en la guerra de Vietnam (año nuevo chino, enero de 1968). Fue una cascada de ataques en todas las principales ciudades de Vietnam del Sur que llevó de culo a los yanquis durante unos días, aunque finalmente se saldó con una escabechina de guerrilleros del Viet Cong que quizá habría sido mejor conservar con vida para una estrategia más a largo plazo. Pero causó tal impacto en la opinión pública norteamericana, que todos los analistas coinciden en que ahí empezó de verdad Washington a perder la guerra. Esta valoración aparece, por ejemplo, en algo tan simple como la introducción de un wargame estadounidense sobre la batalla de la ciudadela de Hue. No sé si «Dios juega a los dados», contra lo que creía Einstein, pero al ser humano no le queda otra y, por más cálculos previos que hiciera Julio César (que sin duda los hizo), no podía de ningún modo estar seguro de lo que pasaría una vez cruzado el Rubicón. Lo que sí sabía seguro es que, si no lo cruzaba, no podía ganar.
Por cierto, con los dados funciona muy bien el cálculo de probabilidades. En tiradas de dos dados, los resultados más probables son, de lejos, 7, 8 y 6…
2. El antiimperialismo en África Occidental
Vuelven las Notas económicas de Prabhat Patnaik a Peoples Democracy con este artículo sobre el movimiento antiimperialista en África Occidental, fijándose especialmente en el caso de Burkina Faso.
La resistencia de África Occidental contra el imperialismo
Prabhat Patnaik
África Occidental, que había estado en gran parte bajo el dominio colonial francés, nunca vio una descolonización del tipo de la de la India. Para empezar, la moneda de las antiguas colonias francesas seguía vinculada al franco francés a un tipo de cambio fijo, lo que significaba que no podían aplicar ninguna política fiscal y monetaria de su elección (porque eso habría puesto en peligro el tipo de cambio fijo). No sólo sus reservas de divisas eran mantenidas por Francia, como había sido el caso de la India colonial, donde sus reservas de oro, adquiridas mediante préstamos forzosos (ya que todos sus excedentes anuales de ingresos de exportación se los llevaba Gran Bretaña) se habían quedado en Londres; sino que Francia también controlaba efectivamente su política fiscal y monetaria a pesar de la descolonización formal. El control sobre sus recursos naturales siguió en manos de las corporaciones metropolitanas. Es más, las tropas francesas permanecieron en estos países a pesar de la descolonización, en un principio con la excusa de que debían custodiar la propiedad francesa, posteriormente con el argumento de que tenían que defender a estos países de los militantes islámicos (que a su vez se habían fortalecido gracias a la desestabilización imperialista del régimen de Gadafi en Libia), pero en realidad para garantizar que los gobiernos recién independizados siguieran actuando de conformidad con el dictado francés . Cualquier esfuerzo por deshacerse de estas tropas se topaba con una respuesta francesa que podía, como había demostrado anteriormente el episodio de Burkina Faso, incluir incluso un golpe de Estado.
Thomas Sankara, el líder marxista revolucionario de Burkina Faso y panafricanista comprometido, que había querido la salida de las tropas francesas de su país, fue asesinado en un golpe de estado organizado por personas pertenecientes a su propio partido pero que, en general, se presume que contó con el respaldo francés. La mayoría de las veces, sin embargo, ni siquiera los golpes de Estado han sido necesarios: la política electoral normal en la que participan partidos políticos con líderes formados en la metrópoli, que mantienen la cuestión de la presencia continuada de las tropas francesas fuera de sus agendas políticas, ha sido suficiente para mantener el arreglo e incluso para darle una fachada democrática.
Sin embargo, últimamente en varios países de África Occidental, elementos revolucionarios dentro del ejército han arrebatado el poder a esos gobiernos elegidos pero sin carácter para levantar una oleada de resistencia antiimperialista. Mientras que los países imperialistas han retratado esta toma del poder como un golpe contra la democracia que debe ser condenado y al que hay que oponerse, las masas de estos países, irónicamente, han apoyado normalmente a estos nuevos regímenes con entusiasmo a pesar de que han suplantado a gobiernos que ellos mismos habían elegido «democráticamente».
De hecho, estos países exponen un fallo crucial en el funcionamiento de la democracia electoral existente. La imagen embellecida de la democracia electoral que se nos presenta normalmente pretende que cualquiera puede formar un partido político y plantear cualquier cuestión para entrar en la arena electoral, y que esta arena constituye un terreno de juego nivelado; por ello, las preocupaciones genuinas de la gente se reflejan invariablemente en los resultados electorales. De hecho, sin embargo, existen lo que los economistas denominan «barreras de entrada» en la arena electoral derivadas de la insuficiencia de recursos financieros, lo que garantiza que esta arena no sea un terreno de juego nivelado. De ahí que sea perfectamente posible tener una democracia electoral que funcione aparentemente bien y que al mismo tiempo no aborde los problemas reales que agitan a la población.
Esto es precisamente lo que está ocurriendo con las democracias occidentales en la actualidad, donde a pesar del aparente buen funcionamiento del sistema electoral, el abrumador deseo de paz que existe entre la población queda totalmente ignorado en los resultados electorales; y esto es también lo que caracterizó a las democracias de África Occidental, donde el funcionamiento del sistema electoral nunca puso de manifiesto el abrumador deseo de la población de verse libre de la presencia de tropas extranjeras.
Últimamente, sin embargo, Níger, Malí y Burkina Faso, gobernados cada uno de ellos por líderes militares que han tomado el poder recientemente, han pedido a las tropas francesas que se marchen; y en lo que respecta a la lucha contra los militantes islámicos, Malí se apoya en todo caso en el grupo Wagner de Rusia, que ya ha sido más o menos asimilado al Estado ruso. Estos tres países, Burkina Faso, Malí y Níger, también se unieron en julio de 2024 para formar una unión denominada Alianza de Estados del Sahel. Los tres regímenes están comprometidos, como Thomas Sankara, con el panafricanismo y el antiimperialismo.
Ahora Burkina Faso ha llevado su antiimperialismo un paso más allá nacionalizando dos de sus minas de oro que originalmente habían pertenecido a la compañía británica Endeavour Mining. Se supone que Burkina Faso es el decimotercer productor de oro del mundo, su producción anual de oro es de 100 toneladas o unos 6.000 millones de dólares a los precios mundiales actuales. El oro se produce íntegramente a través de empresas europeas o norteamericanas que lo refinan fuera del país y se quedan con gran parte del valor de la producción; por ello, a pesar de una producción de oro tan importante, su Producto Nacional Bruto actual en 2022 era de sólo 19.370 millones de dólares. El actual gobierno de Ibrahim Traore ha decidido no sólo nacionalizar completamente la producción de oro, sino también crear por primera vez una refinería de oro local. Aunque sólo se retengan 2.000 millones de dólares adicionales para la economía, esta cantidad extra supone más del 10% del PNB que puede utilizarse para financiar gastos gubernamentales adicionales en educación, sanidad y otros servicios esenciales para la población.
De todos los diferentes tipos de inversión extranjera, la que se utiliza para extraer los recursos minerales de un país es, con mucho, la peor, como Joan Robinson, la eminente economista, había subrayado hace mucho tiempo; o, dicho de otro modo, un país debe desarrollar siempre sus recursos minerales a través de su propio sector público y no a través de empresas multinacionales. Esto se debe a que los minerales constituyen un recurso agotable que dura poco tiempo para cualquier país individual; y a menos que la mayor parte del valor del recurso mineral vuelva al erario público del país, con la ayuda del cual su economía puede diversificarse adecuadamente en el ínterin, el país se queda en la estacada cuando este recurso se agota.
Esto ha ocurrido en nuestro propio vecindario. Tomemos por ejemplo Myanmar. Cuando tuvo petróleo, hubo un auge temporal asociado a la extracción de petróleo en ese país, con las multinacionales petroleras obteniendo enormes beneficios. Como estos beneficios no se utilizaron para diversificar la economía (lo que habría ocurrido si el desarrollo del petróleo hubiera correspondido al sector público), una vez que las reservas de petróleo de Myanmar se agotaron y las multinacionales hicieron las maletas y se marcharon, Myanmar volvió al punto de partida; hoy se cuenta entre lo que las Naciones Unidas denominan los «países menos desarrollados».
Por lo tanto, un país debe tener siempre la propiedad y el control de sus recursos minerales y otros recursos agotables, y también desarrollarlos por sí mismo a través de su sector público; y el reconocimiento de este principio básico por parte de Burkina Faso constituye un gran avance. Por supuesto, no hay que subestimar los inmensos obstáculos que el imperialismo opondrá a la realización de este objetivo. Existe una larga historia de desestabilización imperialista de los regímenes del Tercer Mundo que han intentado adquirir el control sobre sus propios recursos naturales, empezando por el derrocamiento del gobierno de Mossadegh en Irán. Y cuando, a pesar de todas estas artimañas, el control exclusivo sobre los recursos minerales del Tercer Mundo siguió eludiendo al imperialismo, éste atrapó al Tercer Mundo dentro de un acuerdo neoliberal, cuyo objetivo primordial era hacer retroceder al sector público y volver a adquirir para las corporaciones multinacionales occidentales el control sobre sus recursos naturales. Por lo tanto, el mero hecho de que en África Occidental se esté reconociendo la torpeza del acuerdo neoliberal y, con ello, la necesidad de un control nacional sobre los recursos naturales, es de gran importancia.
En la India, después de una lucha exitosa para conseguir el control sobre nuestros recursos naturales, una lucha por la «descolonización económica» que fue quizás incluso más ardua que la lucha por la descolonización política, una lucha que tuvo éxito gracias a la ayuda de la Unión Soviética, estamos renunciando una vez más a nuestros logros por abrazar el neoliberalismo. La empresa de África Occidental debería hacer que nuestro gobierno se replanteara seriamente su actual política de retroceso del sector público, incluso en la esfera de los recursos naturales.
La empresa privada nacional en este ámbito, por cierto, apenas es mejor que las empresas multinacionales; adolece exactamente de los mismos defectos. No hay alternativa al sector público para desarrollar esos recursos nacionales. Sin duda, incluso con un sector público, esta esfera puede no contribuir mucho al desarrollo nacional si hay malversación o ineficacia; pero su desarrollo bajo el sector público sigue constituyendo una condición necesaria para el desarrollo nacional. Además, un régimen comprometido con el sector público también tendrá la capacidad de rectificar su funcionamiento.
3. Los comunistas y las elecciones en Austria
Ante la posibilidad de que los comunistas vuelvan al parlamento en Austria, en Jacobin entrevistan a su principal candidatos, sobre su trabajo de base durante los últimos años. https://jacobin.com/2024/09/
En Austria, los comunistas podrían volver al Parlamento
- Entrevista con Tobias Schweiger
El Partido Comunista austriaco no ha tenido un diputado desde 1959. Sin embargo, tras años demostrando su valía en las campañas locales, el partido tiene posibilidades reales de lograr un gran avance en las elecciones generales del domingo.
- Entrevista realizada por Magdalena Berger
Pocas veces en la historia de Austria unas elecciones generales han sido tan impredecibles como la votación de este domingo para el Parlamento federal del país. Aunque las encuestas de los últimos meses han mostrado una carrera de cabeza a cabeza entre el Partido de la Libertad de Austria (FPÖ), de extrema derecha, y el Partido Popular Austriaco (ÖVP), de centro-derecha, también hay cierto movimiento en el ala izquierda del espectro, inactiva desde hace tiempo. El Partido Comunista de Austria (KPÖ) tiene posibilidades reales de volver al Parlamento por primera vez desde 1959.
Gran parte de la razón se debe a una revisión organizativa que el KPÖ inició hace unos tres años. En junio de 2021, eligió una dirección totalmente nueva, que cambió el enfoque estratégico del partido hacia la creación de estructuras locales y regionales, así como hacia la prestación de ayuda directa a los trabajadores.
Desde entonces, mediante una serie de avances electorales en Estiria (elección de un alcalde comunista de Graz), Salzburgo e Innsbruck, el KPÖ ha sentado las bases para el salto al Parlamento nacional. En el proceso, ha desarrollado el concepto de «partido útil». Los políticos y activistas del KPÖ celebran «horas de oficina social» en las que ayudan a los electores a desenvolverse en la burocracia gubernamental e incluso les proporcionan ayuda financiera directa. Esto es posible gracias a los cargos electos del partido, que sólo se llevan de su sueldo lo que gana un comerciante austriaco medio (unos 2.500 euros al mes) y donan el resto a un fondo de ayuda social.
En general, el KPÖ se ha centrado en cuestiones básicas, y especialmente en la explosión de los precios de los alquileres. De este modo, se ha convertido en el principal partido de la vivienda asequible. Queda por ver si este enfoque será suficiente para recuperar la representación nacional. En Austria, los partidos necesitan obtener al menos el 4% de los votos nacionales para entrar en el Parlamento; las encuestas sitúan actualmente al KPÖ entre el 3% y el 4%.
Los políticos y activistas del KPÖ celebran «horas de oficina social» en las que ayudan a los electores a desenvolverse en la burocracia gubernamental e incluso les proporcionan ayuda económica directa..
Tobias Schweiger, principal candidato de la lista electoral del KPÖ, forma parte de la Ejecutiva Nacional del partido desde 2021. Se sentó con Magdalena Berger, de Jacobin, para hablar de los retos de la construcción del partido, cómo serían las «horas de oficina social» del KPÖ a nivel nacional e ideas para iniciativas como un sector energético socializado.
Magdalena Berger
El KPÖ ha sido descrito durante mucho tiempo como un partido de cuadros clásico, con obstáculos bastante elevados para afiliarse. Aunque hoy es más abierto, sigue sin ser fácil afiliarse. Hay anécdotas de personas que quieren participar activamente en el partido, pero desisten al no ser contactadas por el partido tras una reunión inicial. ¿A qué se debe?
Tobias Schweiger
Para un partido pequeño que depende en gran medida del trabajo voluntario, es difícil construir estructuras desde la base que faciliten la participación. Esto es especialmente cierto en Austria, donde la cultura considera que la afiliación a un partido es el principio y el fin de la participación política. Pero [la afiliación de nuevos miembros] es mucho más fácil cuando se puede confiar en los aparatos pagados del partido, cuando los organizadores y los community managers son empleados con tiempo y recursos técnicos.
Esto no quiere decir que no sea una prioridad para nosotros permitir que la gente participe activamente con nosotros. Sin embargo, nuestro equipo nacional es relativamente pequeño, y a veces los procedimientos organizativos clásicos no van del todo bien. Especialmente para un partido que tiene una marcada estructura ascendente y pone una considerable responsabilidad en manos de sus locales, las transformaciones [como la que ha vivido el KPÖ en los últimos años] suelen ser complejas.
El KPÖ se ha centrado en cuestiones básicas, y especialmente en la explosión de los precios de los alquileres. De este modo, se ha convertido en el principal partido a favor de la vivienda asequible.
Es prácticamente inevitable que estos cambios sean desordenados, sobre todo en áreas que requieren mucho trabajo. La integración de posibles miembros es una de las áreas más propensas a errores en la estructura de cualquier organización. Somos conscientes del problema, pero a menudo carecemos de los recursos necesarios.
Magdalena Berger
¿Cree que los recientes éxitos del partido a nivel estatal han tensado sus estructuras? El KPÖ se ha convertido en una presencia significativa de forma bastante repentina, tras décadas de irrelevancia.
Tobias Schweiger
Por supuesto. Integrar a los posibles afiliados depende de varios factores. Por ejemplo, a nivel superficial, la gente se ha dado cuenta de que alguien del partido ha tardado mucho en ponerse en contacto con ellos. Pero para que sea posible ponerse en contacto con la gente e invitarla a un encuentro, hay que poner en marcha toda una serie de procesos, como estar al día, coordinar la agenda interna y contar con una tupida red de comunicación. En otras palabras, requiere más trabajo que una sola persona llamando a una lista de personas en un solo día.
En los últimos años, hemos cambiado mucho para pasar de la mera interpretación del mundo a la organización de los intereses de clase cotidianos. Eso exige una extraordinaria atención al detalle, y tiempo.
Magdalena Berger
Como usted ha descrito, está intentando construir un partido desde los cimientos. ¿Es el momento de las actuales elecciones un inconveniente, dado lo avanzado que está el proceso? ¿Están suficientemente desarrolladas las estructuras nacionales?
Tobias Schweiger
No creo que podamos decir que las elecciones llegan demasiado pronto. Durante años, hemos considerado que las campañas electorales no eran óptimas para crear estructuras organizativas. Sin embargo, hemos corregido este análisis en el actual año electoral. Nuestros vecinos se han motivado mucho: por las encuestas, pero también por el sólido resultado en las elecciones de la UE, en las que estuvimos a punto de entrar en el Parlamento Europeo.
En estos momentos, nuestros locales están experimentando un increíble desarrollo estructural. Cada vez hay más gente que asume responsabilidades. Cosas que hace un año requerían mucho trabajo ahora se hacen sin pensárselo dos veces. Esto se debe en parte a que una campaña electoral tiene un objetivo claro y un principio y un final claros -una misión colectiva.
Aun así, muchos de los actos organizados en una campaña electoral clásica no son sostenibles a largo plazo – por ejemplo, los puestos de información. Pero estamos viendo que las cosas pueden ir de la mano, que se pueden construir estructuras que sean funcionales después de unas elecciones. En cualquier caso, las elecciones llegan cuando llegan. Para nosotros, las elecciones están acelerando definitivamente el desarrollo del partido.
Magdalena Berger
En una entrevista de 2022, usted dijo que «el estado del partido no es el que nos gustaría ver en un partido comunista». Uno de los objetivos de la dirección en aquel momento era conseguir que el KPÖ fuera capaz de hacer campaña e intervenciones políticas. ¿Hasta qué punto se ha logrado este objetivo?
Tobias Schweiger
Es difícil evaluar nuestra capacidad de intervención política. Pero ha habido momentos que han ilustrado lo lejos que ha llegado el KPÖ. Deberíamos tomarnos muy en serio la afirmación del Gobierno nacional (hecha por la ministra Karoline Edtstadler en abril) de que han aumentado los impuestos [sobre la vivienda] porque el KPÖ ganó popularidad con el tema de la vivienda, y quieren quitarnos el viento de nuestras velas.
Se teme que se forme una masa crítica para una fuerza de oposición de izquierdas. Esto también es evidente en lo centrada que está la prensa burguesa en nuestra posición sobre la guerra y la paz. Existe el temor de que la opinión de lo que de hecho es la mayoría de la sociedad sobre esta cuestión pueda obtener expresión política – fuera del [ultraderechista] FPÖ, que por supuesto aborda la cuestión a través de un populismo superficial. Estos argumentos nos han dado más relevancia de la que hemos tenido en décadas.
Cuando se trata de otras cuestiones sociopolíticas, probablemente aún no hayamos alcanzado el mismo nivel de relevancia. En ese sentido, no estamos nada satisfechos con el punto en el que nos encontramos.
Magdalena Berger
En otras palabras, ¿ha recorrido un largo camino pero aún no ha alcanzado su meta?
Tobias Schweiger
En los últimos años se han producido muchos avances positivos. En particular, hemos llegado a considerar los proyectos de solidaridad como una verdadera piedra angular del desarrollo de los partidos. Se trata de un avance sustancial precisamente porque ha implicado un cambio en nuestra comprensión de lo que es un partido. Puede parecer poco, pero es un paso importante.
Magdalena Berger
Este entendimiento está estrechamente relacionado con su objetivo de marcar una diferencia tangible en la vida de la gente – ser «útil». ¿Cómo marcaría la diferencia un grupo parlamentario del KPÖ en la vida cotidiana de la gente de este país?
Tobias Schweiger
Podríamos hacer lo que hemos estado haciendo a una escala mucho mayor ampliando geográficamente nuestras horas de oficina social. Más personas tendrían acceso a ellas, y tendríamos más información sobre lo que la gente de las distintas regiones considera los principales problemas sociales. Aunque creo que en toda Austria la gente se enfrenta a problemas bastante similares, la información específica que obtenemos de las horas de oficina sigue siendo relevante.
Los diputados del KPÖ donarían la mayor parte de sus sueldos al fondo social del partido.
También marca la diferencia si la gente lee en el periódico que el alcalde [comunista] de Graz ayuda a alguien o si conoce personalmente a alguien que ha recibido ayuda del partido o ha interactuado con nosotros.
Magdalena Berger
¿Han pensado ya en cómo podría ampliarse este proyecto? Celebrar horas de oficina a nivel nacional es más complicado que hacerlo a nivel local. Pueden ser accesibles para alguien en Viena, la capital nacional, pero ¿qué debe hacer un votante del KPÖ que vive a siete horas en Vorarlberg?
Tobias Schweiger
Aún no se ha concretado, pero nuestro plan es definir áreas de las que serán responsables diferentes personas. Esto significaría, por ejemplo, que yo podría ofrecer un horario social regular no sólo en Viena, sino también [a nivel estatal] en Baja Austria. Aún tenemos que decidir qué tiene más sentido.
Si logramos entrar en el Parlamento, probablemente obtendremos unos siete escaños. Nuestros siete diputados donarían entonces la mayor parte de sus sueldos, aumentando sustancialmente nuestro fondo social.
Magdalena Berger
Los diputados del Parlamento austriaco ganan actualmente unos 10.000 euros al mes antes de impuestos. Los cargos electos del KPÖ se comprometen a quedarse sólo con unos 2.500 euros después de impuestos. Esto supone una cantidad importante para la concesión de ayudas directas.
Tobias Schweiger
Exacto. Esto también nos permitiría que personas de distintas partes del país pudieran realizar ellas mismas las horas de oficina – darles los medios económicos para hacerlo. Sería un cambio significativo, con un impacto directo en la población local.
Hemos decidido que nuestro fondo social exista principalmente para proporcionar dinero a personas con necesidades urgentes. Parte del dinero también se destina a ampliar y financiar nuestros proyectos solidarios. Un ejemplo son nuestras cocinas gratuitas, un importante proyecto de apoyo a la seguridad alimentaria.
El proyecto ha tenido bastante éxito y cada vez lo ofrecen más locales porque reúne a personas de diversos grupos sociales. Vecinos, estudiantes precarios y personas que viven en la pobreza se sientan juntos y se conocen, y surge un espacio en el que la gente habla de lo que le pasa en la vida. Es casi como una hora de oficina social colectivizada, pero también un espacio democrático. Organizar estos eventos es muy barato, pero los locales tienen presupuestos limitados.
Nuestro objetivo es convertir el periódico del partido en mensual, luego en semanal y finalmente en diario.
Si entramos en el Parlamento, el considerable aumento de nuestros recursos financieros abriría nuevas posibilidades de acción. Otra salida potencial es el periódico de nuestro partido, Argument, que hemos reactivado recientemente. Nuestro objetivo es convertirlo en un periódico mensual, luego semanal y, por último, diario, para crear un contrapúblico.
Otra prioridad es la formación política. Esto puede significar organizar seminarios o acoger a oradores que tengan algo interesante que decir -actos que nos permitan hacer avanzar intelectualmente al partido. Una vez que hayamos creado una academia del partido, dispondremos de una estructura seria para la creación de redes y actividades intelectuales continuas.
Magdalena Berger
Entonces, ¿considera que entrar en el Parlamento es una forma de fomentar el desarrollo intelectual del partido?
Tobias Schweiger
Sí, y esto nos lleva de nuevo a nuestra capacidad de intervención política. La intervención inmediata que puede hacer un partido es siempre sólo un elemento de lo que puede significar una intervención comunista en la sociedad. Una estructura intelectual es otra parte. Ahora mismo, apenas hay intelectuales que defiendan al KPÖ en la prensa burguesa, y mucho menos que formulen reivindicaciones que vayan más allá de las nuestras.
Entrar en el parlamento no resolvería todos estos problemas de inmediato. Pero significaría alcanzar una masa crítica en términos financieros y de personal que al menos podría utilizarse para abordarlos.
Magdalena Berger
Al mismo tiempo, llegar al Parlamento también entraña peligros. Sobre todo para los partidos de gobierno, existe el riesgo de empezar a ver el Estado como algo meramente administrativo. ¿Cómo aborda esta tensión entre el éxito electoral y la trampa del reformismo de la que han sido víctimas otros, como Die Linke en Alemania?
Tobias Schweiger
Incluso a nivel nacional, esta cuestión no es tan urgente. No queremos formar coalición de gobierno con nadie, y nadie nos quiere como socios de coalición. Lo decimos en serio cuando afirmamos que el Parlamento necesita una fuerza de oposición que no forme parte simplemente del espectro político.
En el parlamento, recibes una mayor parte de la atención del público burgués. Y en este momento, hay una clara coincidencia entre la necesidad objetiva de un KPÖ en el parlamento y nuestro interés subjetivo en ello. Queremos ser una fuerza social de oposición, una contrafuerza.
Magdalena Berger
Pero, ¿no podría el trabajo parlamentario hacerle perder de vista el objetivo de una sociedad liberada?
Tobias Schweiger
Hay tensión. Por supuesto, el parlamentarismo tiene miles de escollos. En cuestiones no esenciales, se tiende a formular posiciones que en realidad no están a la altura de lo que deberían ser las posiciones de un Partido Comunista. También lo he notado como candidato principal.
Pero el caso es que soy consciente de ello. Busco el intercambio animado con los miembros del partido para que podamos corregirnos mutuamente, algo que es posible gracias a la solidaridad interpersonal dentro de nuestro partido.
Magdalena Berger
Hablemos de las posiciones del KPÖ. Su programa electoral exige que «la vivienda, la energía, la sanidad, la comida sana y un medio ambiente habitable» se organicen comunitariamente. ¿Significa esto que estos ámbitos deben socializarse?
Tobias Schweiger
La vivienda socializada es una agenda mucho más amplia que las demandas específicas que estamos planteando actualmente. Pero sigue habiendo una conexión. Abogar por la vivienda pública suele significar abogar por un proyecto de ámbito estatal. Si este proyecto está realmente socializado es una cuestión abierta. Depende de si la gente puede opinar sobre el aspecto y el uso de los apartamentos.
Esto siempre ha sido importante para nosotros – decir que no se trata sólo de crear pisos de propiedad estatal, sino también de garantizar que tengan valor para la gente. La vivienda no debe ser simplemente asequible; debe permitir la participación democrática.
Decimos que debe haber seguridad energética básica. La electricidad para satisfacer las necesidades fundamentales debe suministrarse gratuitamente.
Manteniendo una perspectiva más allá del Estado y el capital, debemos reconocer que la vivienda pública diseñada comunitariamente será, por supuesto, más fácil de transformar que la vivienda que ha sido construida como un bien especulativo de un individuo. La forma en que se diseñe la vivienda determinará si será o no adaptable a un nuevo orden social. A eso me refiero cuando digo que hay una conexión entre nuestras reivindicaciones y la socialización.
Por supuesto, somos conscientes de que reclamar más vivienda pública de forma aislada no es comunismo. Todas las fuerzas sociopolíticas deberían abogar hoy por más vivienda pública.
Magdalena Berger
Entiende la demanda más o menos como un primer paso.
Tobias Schweiger
Sí. Lo hemos desarrollado con más rigor en nuestra demanda de seguridad energética básica. En Austria, nuestras empresas energéticas están casi nacionalizadas, pero existen como sociedades anónimas. Esto significa que, aunque son propiedad del Estado, su objetivo es obtener beneficios para los accionistas. Su interés radica en la maximización del beneficio, como hemos visto sobre todo durante la reciente crisis energética.
Decimos que debe haber una seguridad energética básica. La electricidad para satisfacer las necesidades fundamentales debería suministrarse gratuitamente, y todo el consumo de electricidad por encima de ese nivel debería tener un precio progresivo. Esto facilitaría la regulación ecológica, pero sobre todo eliminaría de un plumazo la pobreza energética.
Magdalena Berger
¿Y cómo podría aplicarse?
Tobias Schweiger
Habría que resocializar las empresas energéticas ya nacionalizadas. El primer paso sería volver a un principio de uso colectivo, o reestructurar las sociedades anónimas energéticas para convertirlas en organizaciones sin ánimo de lucro en manos del Estado. Pero ésta es sólo una de las cosas que habría que hacer. El modo en que las empresas producen actualmente la energía les impide abandonar los combustibles fósiles y desinvertir en los mercados internacionales de materias primas.
Este cambio requeriría una expansión masiva de las energías renovables, pero esto suele toparse con la resistencia popular, ya que la gente no quiere necesariamente, por ejemplo, aerogeneradores delante de su casa. Por eso decimos que estas empresas semiestatales o estatales deben reestructurarse en cooperativas de energía renovable en las que la gente sea parte directamente interesada. Estas cooperativas energéticas se incorporarían entonces al Estado como empresas energéticas sin ánimo de lucro. En primer lugar, esto daría a la gente una participación directa y, en segundo lugar, crearía un cambio de tendencia. Los aerogeneradores dejarían de ser un medio de producción propiedad de otro y utilizado por éste para producir mi energía con ánimo de lucro. Más bien se convertirían en una garantía de que mi casa nunca pasará frío ni oscuridad.
Y al igual que ocurre con la cuestión de la vivienda, este tipo de infraestructura puede transformarse más fácilmente si se producen cambios en el equilibrio general de poder frente al Estado y el capital. Estos son nuestros «enfoques transformadores», que por supuesto no pueden eludir la cuestión fundamental de cómo debe organizarse la sociedad. Pero nos permiten empezar ya a construir las infraestructuras que necesitamos hoy y mañana, y hacerlo con la vista puesta en su futura adaptación.
Magdalena Berger
Antes ha dicho que en ningún sitio se le ataca tanto como en cuestiones de guerra y paz. Me he dado cuenta de que el KPÖ es bastante ruidoso con Rusia, Ucrania y la neutralidad austriaca, pero algo menos con Israel y Gaza. ¿A qué se debe?
Tobias Schweiger
Yo diría que los ciclos diarios de los medios de comunicación en Austria tienen parte de culpa. Para el público burgués, hay una diferencia entre los dos conflictos. En realidad no se preocupan por Israel y Palestina, y mucho menos por sus habitantes. Puede que proyecten sus resentimientos en el conflicto, pero se han acostumbrado a sus escaladas durante décadas. Para ellos basta con afirmar periódicamente una «Staatsraison» (proisraelí) y atacar a cualquiera que interprete la situación de otro modo.
La construcción del socialismo era nuestro objetivo antes de las elecciones y seguirá siéndolo después. La única diferencia que marcará el resultado electoral son los medios financieros de que disponemos para perseguir este objetivo.
La guerra de agresión de Rusia ha cambiado la forma en que Austria lleva a cabo su política exterior, alejándola de la forma en que ha promovido sus intereses diplomáticos durante décadas. Ha amenazado la hegemonía del modelo geopolítico que Europa y Estados Unidos -con todas sus contradicciones- han perseguido y desarrollado durante décadas.
Magdalena Berger
¿Pero no dirías que el propio partido también tiene la culpa? La Joven Izquierda y la Juventud Comunista de Austria, esencialmente vuestras dos organizaciones juveniles, lanzaron una campaña conjunta en 2022 llamada «Juventud contra la guerra». Hoy, cuando miro los canales de comunicación de la Joven Izquierda, apenas veo nada sobre Israel y Gaza, aunque el tema está politizando sobre todo a los jóvenes de origen inmigrante.
Tobias Schweiger
Creo que es importante que nuestra postura sobre Israel y Gaza sea relevante para las realidades vividas aquí. Al contrario que un mero artículo de fe, debería ofrecer a la gente posibilidades de actuar. Austria podría intervenir en la geopolítica de un modo acorde con su neutralidad. Podría decir: «Creemos que la mejor manera de lograr la paz para la población civil sobre el terreno es una solución de dos Estados».
Pero Austria ni siquiera ha reconocido una Palestina independiente, por lo que lograr este reconocimiento debería estar en el primer plano de nuestro activismo en política exterior. Por supuesto, la exigencia de reconocimiento debe ir de la mano de otras exigencias, como el alto el fuego y las negociaciones. Pero también es importante una perspectiva a largo plazo.
Esto puede sonar más aburrido que mucho de lo que hay por ahí. Pero al mismo tiempo, los debates sobre el internacionalismo a menudo pasan por alto algo: la gente siente que tiene la verdad pero no el poder. Y la verdad sin poder conduce a sentimientos de impotencia, que a su vez conducen a la resignación. Esto produce frustración, pero ninguna visión de una sociedad liberada, y tampoco ninguna respuesta a cómo puedo conectar los conflictos y las relaciones de poder en Austria con cuestiones cruciales del internacionalismo.
Magdalena Berger
Pregunta final: Después de las elecciones, ¿qué le espera al KPÖ?
Tobias Schweiger
Pase lo que pase, seguiremos desarrollándonos como organización. Esto implicará proyectos importantes, como la ampliación de nuestras cocinas gratuitas y los horarios de oficina. Estos dos proyectos están ya tan extendidos que podemos referirnos a ellos como proyectos generales. Pero hay muchas otras ideas en marcha. En Innsbruck, la KPÖ ha organizado salidas para recoger leña para estufas, y en St Pölten ha organizado intercambios de ropa que han puesto en contacto con el partido sobre todo a mujeres jóvenes.
Estamos construyendo un partido que anima la vida de los barrios al tiempo que trabaja para construir el socialismo. Ese era nuestro objetivo antes de las elecciones y seguirá siéndolo después. La única diferencia que marcará el resultado de las elecciones son los medios financieros de que disponemos para perseguir este objetivo.
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Colaboradores
Tobias Schweiger es un destacado miembro del Partido Comunista de Austria. Magdalena Berger es redactora adjunta de Jacobin.de.
4. Guerra nuclear y el futuro de Ucrania
En el último análisis de Bhadrakumar se dedica mucho espacio al riesgo de guerra nuclear, tras las declaraciones de Putin y las noticias sobre la remodelación de las armas nucleares estadounidenses, de la que alguna información hemos visto por aquí. Publicado el 28 de septiembre de 2024 por M. K. BHADRAKUMAR
La niebla de la guerra se disipa en Ucrania
Las alineaciones del final del conflicto ucraniano están saliendo a la luz como nunca antes. Si aún queda mucho en el terreno de la especulación, ello se debe en gran medida al punto de inflexión relativo al resultado de las elecciones presidenciales estadounidenses, que, a pesar de la propaganda mediática orquestada contra Donald Trump, está totalmente abierto. .
Por primera vez, hay total claridad en cuanto al alto riesgo de que el conflicto de Ucrania se convierta en un enfrentamiento nuclear entre Rusia y los países de la OTAN. La ambigüedad estratégica está llegando a su fin con la sorprendente revelación en Moscú, el miércoles, de los contornos emergentes de la doctrina nuclear actualizada de Rusia en una cuidadosamente coreografiada reunión de la llamada conferencia permanente del Consejo de Seguridad de Rusia sobre disuasión nuclear en el Kremlin, presidida por el presidente Vladimir Putin, y programada en la víspera de una reunión crucial entre el presidente ucraniano Vladimir Zelensky y el presidente estadounidense en la Casa Blanca en Washington, DC.
El elemento más crucial de las revelaciones de Putin es que Rusia ha reajustado su doctrina nuclear según la cual, como él mismo dijo, «La agresión contra Rusia por parte de cualquier Estado no nuclear… apoyado por una potencia nuclear (léase EE.UU., Reino Unido o Francia) debe ser tratada como un ataque conjunto».»
La implicación es que la paciencia de Rusia se ha agotado y los sofismas de la OTAN para desentenderse de la responsabilidad de los ataques en territorio ruso desde Ucrania ya no servirán de nada.
Putin declaró además que la transición de Rusia al uso de armas nucleares podría tener incluso carácter preventivo. En pocas palabras, los ataques profundos de Ucrania en territorio ruso y el ataque a Bielorrusia desencadenarían ahora una respuesta atómica.
La referencia puntual a los ataques con aviones no tripulados es significativa, ya que Ucrania ha lanzado en repetidas ocasiones ataques masivos con vehículos aéreos no tripulados contra bases estratégicas rusas.
El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, reconoció más tarde que las declaraciones de Putin «deben ser vistas como un cierto mensaje (a Occidente.) Se trata de un mensaje que advierte a estos países de las consecuencias en caso de que participen en un ataque contra nuestro país por diversos medios, no necesariamente nucleares.»
Peskov añadió el contexto más amplio: «Esto está relacionado con la situación de seguridad que se está desarrollando a lo largo de nuestras fronteras… Requiere ajustes en los fundamentos de la política estatal en el campo de la disuasión nuclear».
Los trabajos de actualización de la doctrina nuclear rusa llevan varios meses en marcha. Putin lo anunció por primera vez en junio. Señaló que se debe a la aparición de nuevos elementos relacionados con «la reducción del umbral para el uso de armas nucleares» por parte de un «enemigo probable».
Putin se refería al desarrollo de «dispositivos nucleares explosivos de potencia ultrabaja» por parte de EE.UU. en los últimos tiempos y a sus pruebas en un caza F-35A en el desierto de Nevada. Claramente, el cambio en la doctrina nuclear por parte de Rusia no pretende ser una escalada inmediata en el conflicto de Ucrania.
El diario ruso Izvestia había informado recientemente de que a partir de 2023, EE.UU. comenzó a sustituir las viejas bombas de sus arsenales por las nuevas B61-12, incluso en el continente europeo, que tienen una carga termonuclear con una potencia variable de hasta 50 kt. mejorando significativamente las capacidades nucleares estadounidenses.
La nueva bomba es de gran precisión: está equipada con un sistema de control con subsistemas inerciales y de satélite que, junto con una sección de cola controlada, la asemeja a las bombas guiadas JDAM. Una vez más, sus dimensiones permiten colocarla en los compartimentos internos de armamento de los cazas F-35, así como de los bombarderos estratégicos.
Izvestia escribió: «En general, como resultado del programa de modernización, la Fuerza Aérea de EE.UU. está desplegando una bomba nuclear prácticamente nueva y de alta precisión. En total, está previsto producir al menos 400 unidades». Ahora, eso es bastante, pero en 2023, los EE.UU. lanzaron un modelo aún más moderno en el extranjero, B61-13, con una mayor potencia de la carga termonuclear – en un umbral superior de hasta 360 kt.
«Este tipo de bombas nucleares no se habían colocado antes en Europa… se trata de una modernización muy agresiva y peligrosa que dota a las bombas nucleares tácticas de nuevas propiedades», según Izvestia – es decir, una gran potencia de carga que puede destruir una pequeña ciudad con decenas de miles de víctimas; alta precisión; y la capacidad de destruir incluso activos militares altamente protegidos. .
Sin embargo, el anuncio de la actualización del documento doctrinal por parte de Putin se produce en un contexto inmediato de discusiones en Occidente en torno al posible permiso de Washington para ataques en profundidad en territorio ruso con armas de largo alcance.
Sin duda, la resonancia de las revelaciones de Putin se dejará sentir en Washington en medio de la división partidista ya existente. Washington Post informó de que cuando el presidente Biden se reunió con Zelensky en la Casa Blanca el jueves, no accedió a la petición de éste de permiso para disparar misiles de fabricación estadounidense más adentro de Rusia. En su lugar, anunció la entrega de más ayuda militar y nuevas capacidades de defensa aérea, «al tiempo que rechazó la principal petición del país.»
Baste decir que la estrategia de escalada gradual seguida por EE.UU. (y el Reino Unido) basada en experiencias pasadas de respuesta silenciada de Rusia se ha quedado obsoleta y se está desmoronando. Curiosamente, Alemania e Italia se han opuesto abiertamente a cualquier ataque en profundidad en territorio ruso con armas occidentales.
Por el contrario, la ofensiva rusa en Donbass no hace más que intensificarse. De hecho, las fuerzas rusas acaban de asaltar la «ciudad fortaleza» de Ugledar, en Donetsk, supuestamente inexpugnable, donde se encuentra atrapada la 72ª Brigada Mecanizada de élite de Ucrania.
También en la región de Kursk, la poderosa 82ª Brigada de Asalto ucraniana, que encabezó la incursión, se ve ahora amenazada de cerco. Las fuerzas rusas están ganando terreno en el campo de batalla a lo largo de los 800 km de línea del frente.
La postura rusa sigue siendo que la guerra continuará hasta que se cumplan los objetivos. El 25 de septiembre, el ministro de Asuntos Exteriores Serguéi Lavrov declaró a TASS en una entrevista: «Se necesita la victoria [en la guerra. Ellos [Occidente] no entienden otro idioma. Esta victoria será nuestra, no tenemos ninguna duda. Nos hemos unido de verdad frente a la guerra que Occidente desató contra nosotros.»
Todo esto hizo que la reunión del viernes entre el presidente Zelensky y Donald Trump fuera bastante interesante. Como hombre de negocios por excelencia, la inclinación de Trump siempre estará en lo que hay para EEUU en un acuerdo sobre Ucrania. Ucrania tiene recursos por valor de billones de dólares aún por explotar que son de vital interés para las estrategias America First y MAGA de Trump.
Con Zelensky al lado, Trump reivindicó abiertamente una «gran relación» con él y atribuyó por primera vez a este último haberle ayudado a ganar su juicio político a finales de 2019. «Él [Zelensky] era como una pieza de acero… Lo recuerdo, podría haberse hecho el gracioso y no se hizo el gracioso, y lo aprecio», recordó Trump.
Por otra parte, Trump añadió: «con suerte, tendremos una buena victoria, porque si el otro lado [Rusia] gana, no creo que tengas victoria con nada – para ser honesto contigo. Nos sentaremos y lo discutiremos…» .
https://www.youtube.com/watch?
Rusia confía en el interés de Trump por un acuerdo sobre Ucrania. Vladimir Medinsky, antiguo ministro de Cultura y asesor de Putin, que encabezó la delegación rusa que negoció las condiciones de paz con el Gobierno ucraniano en Estambul entre el 29 de marzo y el 1 de abril de 2022 -y también rubricó el borrador del acuerdo-, pero que desde entonces desapareció de la vista, reapareció recientemente en público en el Kremlin durante la visita del primer ministro húngaro, Viktor Orban, a Moscú a principios de julio.
En el comunicado del Kremlin sobre las conversaciones Putin-Orban del 5 de julio, Medinsky figuraba como asesor presidencial. Orban llegó trayendo noticias de Trump sobre una vía de paz para poner fin al conflicto de Ucrania.
5. El mensaje de despedida de Indi a Nasrallah
Un texto más emotivo que analítico, con toques religiosos, pues hace tiempo que Indi explora su religiosidad. https://indi.ca/what-
Lo que dijo Nasralá sobre su propia muerte
Sayyed Hassan Nasrallah pronunció su propio panegírico hace 32 años. Fue una elegía al último Secretario General de Hezbolá, Sayyed Abbas Mussawi. Nasrallah dijo, Su Eminencia, al-Sayyed, simboliza a todos los hombres mártires, Um Yasser a todas las mujeres mártires, y el pequeño Hussein a todos los niños mártires, y todos ellos juntos simbolizan a todas las familias que sufren opresión y prejuicios en nuestro mundo islámico. Culpamos a Israel de esta carnicería bañada en sangre, y culpamos a su protector, los Estados Unidos de América, que es responsable de todas las masacres de Israel y de toda la destrucción, asesinatos y desplazamientos que provoca. Todo el mundo sabe que Israel no habría podido valerse por sí mismo en la región de no haber sido por el apoyo occidental y estadounidense.»
Al despedirnos de nuestro gran mártir y de su esposa e hijo, nos comprometemos con su alma pura y con nuestro pueblo oprimido, a seguir caminando tras sus huellas.»
Estados Unidos seguirá siendo el principal enemigo de la nación y el mayor Satán de todos. Israel siempre será para nosotros un crecimiento canceroso que hay que erradicar, y una entidad artificial que hay que extirpar, aunque todos los gobernantes [del mundo] lo reconozcan.»
Por último, al estar frente a tu cuerpo desgarrado y tu alma pura, nos comprometemos a hacernos eco siempre de tus palabras:
Judíos, dejad nuestra tierra, no tenéis hogar entre nosotros, volved por donde habéis venido, porque nunca habrá paz ni reconciliación entre nosotros, sólo guerra, resistencia y el lenguaje de la guerra y las balas. Vosotros os vais y nosotros nos quedamos; el alba está sobre nosotros, el sol brillará y la nación entera se levantará para saludar a su Dios. Esta era será testigo de la victoria de los desposeídos sobre el opresor; es la era de nuestro amado Islam y del Gran Jomeini, a pesar del odio que los impíos y los tiranos albergan hacia nosotros.
Que la paz de Dios esté con vosotros.
Nasrallah ha modificado desde entonces su lenguaje para diferenciar sabiamente entre judíos y sionistas, y para que no se pierda el Imperio Blanco controlador de los judíos. No hay que confundirse. Mussawi sonaba antisemita porque quién podía culparle, estaban siendo masacrados y torturados por judíos. Nasrallah realizó un análisis más profundo y, al final, era el tipo menos antisemita que conocía. Como dijo más tarde en su vida, En el mundo árabe prevalece una idea errónea sobre las relaciones entre Israel y Estados Unidos. No dejamos de repetir esta mentira sobre el lobby sionista: que los judíos gobiernan Estados Unidos y son los que realmente toman las decisiones, etcétera. No. América misma es quien toma las decisiones. En América, tienes las grandes corporaciones, tienes una trinidad de las petroleras, la industria armamentística y el llamado «cristiano-sionismo». La toma de decisiones está en manos de esta alianza. ‘Israel’ solía ser una herramienta en manos de los británicos, y ahora es una herramienta en manos de Estados Unidos.
Nasrallah conocía a su enemigo. Sabía que la cola no mueve al perro, y sabía que no debía creer en la palabra del perro sobre nada en absoluto. Estados Unidos actúa como si no pudiera controlar a «Israel» mientras suministra las bombas. Sólo se esconden detrás de otro apoderado, para una negación plausible. Estados Unidos esconde sus políticas más despiadadas detrás de sus colonias, y Nasrallah estaba luchando contra todo el Imperio Blanco con un puñado de granjeros y rifles al principio. Es un milagro que haya sobrevivido tanto tiempo. Como un aparte, porque lo extraño,
Allah, ruego que lleves a Sayyed Nasrallah a las filas junto a ti,
siempre se apresuraba a tu lado.
Nunca se acobardó ante la gran injusticia del mundo,
como yo me acobardo ahora, y lloro.
Nasrallah se apresuró a la yihad.
Nasrallah siempre estaba dispuesto a morir.
Liberarse o morir en el intento
Sayyed Nasrallah se convirtió en Secretario General tras el funeral del último Secretario General, en 1992. Hezbolá se hizo aún más fuerte bajo su liderazgo. El hecho es que cada miembro de alto rango de Hezbolá es martirizado, está en la descripción del trabajo. No se lucha contra el Imperio más feroz de la tierra y se sobrevive. Pero ellos sobreviven. El Partido de Dios se regenera con cada generación. La Resistencia es un movimiento popular, y el pueblo sigue resistiendo. Y su fe es una gran parte de la razón.
El Corán dice que a los que se apresuran a la yihad se les promete un lugar en las filas más altas del cielo, justo al lado del Profeta (la paz sea con él) y su familia. Y Dios sabe que estos hombres se lo merecen. Están luchando contra el gran mal en una desventaja imposible, y ganando. El Imperio Blanco, bajo América, está perdiendo poder en todo el mundo. Han perdido el control naval en Yemen, el control terrestre en Ucrania y el control mental en Palestina. Y Nasrallah hizo su parte. Se apresuró a la yihad y luchó brillantemente. Ahora Sansón está muerto pero, inshallah, todo se derrumba a su alrededor.
Como la Resistencia ha escrito con sangre, los asesinatos nunca han detenido a la Resistencia y nunca lo harán. Las partes son intercambiables, la Resistencia brota del cuerpo del pueblo. El Sayyed habló de «continuidad política» en 1992 y nada ha cambiado. Dijo, El camino seguido por el mártir Sayyed no era su política personal, sino la de la dirección de Hezbolá. Este camino no se desplaza ni cambia, ni antes ni después de que se vaya un secretario general y llegue el nuevo.
Nosotros, por supuesto, creemos que el enemigo israelí no ha logrado ninguno de sus objetivos con este asesinato, excepto uno: la eliminación de escena de una personalidad del calibre de Sayyed Abbas Mussawi. Lo que han hecho, de hecho, es despertar esa misma escena, ponerla en alerta, agudizar su conciencia, aumentar su determinación, unificarla aún más, hacer que se reúna en torno a la resistencia, y aumentar su enemistad hacia Israel de una manera que el propio Abbas Mussawi no podría haber hecho en vida.»
Cambia los nombres y es verdad. Todo lo que los ‘israelíes’ han logrado hoy es ‘la eliminación de la escena de una personalidad del calibre de Sayyed Hassan Nasrallah.’ Qué calibre de hombre era, y ‘Nasrallah’ será inscrito en el más alto calibre de misil. A la mierda el arco de la historia, estos tipos tienen hipersónicos ahora. Y mira de dónde vienen. Como dijo Nasrallah, «En 1983 la resistencia empezó con 200 muyahidines, y ahora, en 1992, son miles» Ahora Hezbolá es un ejército no convencional de decenas de miles. Sin embargo, la estrategia es la misma, la política continúa. Lo que Nasrallah dijo en 1992 sigue siendo cierto. Dijo, La estrategia a largo plazo de la Resistencia Islámica es clara y no requiere explicaciones adicionales. Implica luchar contra Israel y liberar Jerusalén, así como la propuesta del imán Jomeini, es decir, acabar con Israel como Estado. El hecho de que estemos librando una batalla existencialista contra Israel es un honor para nosotros, como lo es el hecho de que el enemigo israelí trate con Hizbulá sobre esa base.
No somos irrealistas. No pretendemos que nuestras capacidades militares y el número de nuestros muyahidines basten para recuperar Jerusalén; ninguno de nosotros ha hecho nunca esa afirmación. Sin embargo, creemos que la resistencia tiene que terminar el trabajo que empezó. Es imposible que luchemos contra el enemigo israelí con métodos tradicionales y clásicos, sino que [debemos luchar] mediante una guerra de desgaste, en la que drenemos su energía, lo debilitemos y luego un día lo obliguemos a retirarse.
La diferencia entre entonces y ahora es que hoy la Resistencia puede recuperar Jerusalén. Toda la región está herida, e Israel también. El arco de la historia es largo, pero se inclina hacia lo hipersónico. Para dar pistas, Hamás llama a la batalla unida del 7 de octubre la Inundación de Al Aqsa, y Hezbolá termina la mayoría de los mensajes diciendo «en el camino hacia Al Quds.’ Al Quds es Jerusalén y Al Aqsa es su mezquita sagrada. Padre de lo que puedes soportar y antes de lo que crees, vuelven a casa. Como Sheikh Ahmed Al-Yassin, fundador de Hamas, dijo:
Ahmed Mansour: «Como alguien que fue testigo de la creación del Estado de Israel en 1948, y ahora que este Estado existe desde hace 50 años, ¿cómo ve su futuro?»
Ahmed Yassin: «Yo digo que Israel se fundó sobre la injusticia y el saqueo. Cualquier entidad fundada sobre la injusticia y el saqueo está destinada a ser destruida.»
Mansour: «¿Aunque tenga un poder que le permita sobrevivir?»
Yassin: «El poder de nadie en el mundo dura para siempre. Empiezas siendo un niño, luego te conviertes en un adolescente, y en un joven, y luego te conviertes en un anciano, en un anciano, y luego se acabó. Lo mismo ocurre con los países. Progresan poco a poco hasta que se extinguen. Esto no se puede evitar.»
Mansour: «¿En qué fase se encuentra Israel ahora?»
Yassin: «Yo digo que Israel habrá desaparecido en el primer cuarto del próximo siglo [XXI], inshallah. Para ser precisos, digo que en 2027 no habrá Israel.»
Mansour: «¿Por qué esa fecha [concreta]?»
Yassin: «Porque creo en el noble Corán. El Corán nos dice que las generaciones cambian cada 40 años. Durante los primeros 40 años, tuvimos la Nakba, en los segundos 40 años, comenzó la Intifada, con enfrentamientos los combates, y las bombas, y el tercer [grupo de] 40 años, verá el fin [de Israel], inshallah.»
Mansour: «Así que esta estimación…»
Yassin:«Esta es una conclusión coránica».
¿Por qué tiene que morir tanta gente buena? Como dijo Khaled Mashal de Hamás, «Querida hermana, las naciones no se liberan fácilmente. Los rusos sacrificaron a 30 millones de personas en la Segunda Guerra Mundial para liberarla del ataque de Hitler. Los vietnamitas sacrificaron a 3,5 millones de personas hasta derrotar a los estadounidenses. Afganistán sacrificó a millones de mártires para derrotar a la URSS y luego a Estados Unidos. El pueblo argelino sacrificó a seis millones de mártires a lo largo de 130 años. El pueblo palestino es como cualquier otra nación. Ninguna nación se libera sin sacrificios». Ojalá no fuera cierto, pero lo es. Los antiguos tenían razón. Todo requiere sacrificio.
Yo sí creo que el bendito jeque tenía razón en cuanto al momento. ‘Israel’ está matando pero ‘Israel’ está muerto. Al-Yassin voló de su silla de ruedas hace 20 años, y ahora los Yassin-105 revientan los tanques israelíes. Los mártires llenan las filas de la Resistencia, no las agotan. El martirio de Sayyed Nasrallah por parte de Israel cambia poco sobre el terreno, aunque cambia mucho en el cielo.
Debo admitir, sin embargo, que estoy personalmente destrozado. Le leo y le considero un «amigo en la historia». Como dijo Maquiavelo, «allí me atrevo a hablarles y preguntarles los motivos de sus acciones, y ellos, en su humanidad, me responden.» Siento la humanidad de Nasrallah y puedo sentir su muerte a nivel humano. Y es doloroso. Recé durante todo el mes de Ramadán, para entender la filosofía islámica, y volví a rezar cuando me enteré de la muerte de Nasrallah. Me dolió tanto que volví al Corán, como el vago pródigo que soy. Hojeé una página al azar y leí, Este Corán es una exposición para el pueblo y una guía y amonestación para los que temen a Dios.
Y no desfallezcáis ni os entristezcáis: tendréis ventaja, si sois creyentes; si habéis sufrido una herida, ellos también han sufrido una herida semejante. Traemos estos días a los hombres por turnos, para que Dios conozca a los que creen y elija testigos de entre vosotros; y Dios no ama a los injustos, para que Dios purgue a los que creen y aniquile a los que niegan la verdad.
¿Suponéis que entraríais en el Jardín, sin que Dios conociera entre vosotros a los que se esforzarían por Su causa y resistirían con entereza
Anhelabais la muerte, antes de conocerla. Ahora la has visto con tus propios ojos.
Creo que Nasrallah creía esto, y creo que su acción correcta lo libera. No sé si creo en Dios, pero definitivamente les temo. Y Nasrallah vivió como si Dios estuviera mirando, seguramente será recompensado el Día del Juicio Final. Nasrallah se apresuró a la yihad, como Dios le ordenó claramente. Usted sabe en su corazón que debe hacer todo lo posible para detener este genocidio, que es sólo uno de los muchos genocidios que estos asesinos en masa están perpetrando. Pero al igual que Jesús llamó a todos a dejarlo todo y seguirle, muchos oyen pero pocos escuchan.
Como dice el Corán, «Entre los creyentes hay hombres» Hezbolá incluye esta línea en cada epitafio de cada mártir. Es su seña de identidad, y lo mismo ocurre con Sayyed Hassan Nasrallah. Su sangre no es más valiosa que la sangre de cada hombre, mujer y niño asesinado en este largo genocidio, lo que equivale a decir que es muy valiosa. Adiós a su predicador, mi maestro, nuestro amigo en la historia. Que Dios este contigo Sayyed Hassan Nasrallah. Dios sabe que siempre estuviste con Ellos.
La voz de Hezbolá Las declaraciones de Sayyed Hassan Nasrallah.epub
La voz de Hezbolá Las declaraciones de Sayyed Hassan Nasrallah.epub.zip
6. Pronto llegarán los lodos
La primera reacción de Cook al asesinato de Nasrallah. Cree que todos vamos a pasarlo mal porque habrá radicalización. Por cierto, fijaos en la nota que tiene que poner al final, para que no lo enchironen en Gran Bretaña. Son los tiempos que ya nos toca vivir.
https://jonathancook.substack.
Al matar a Nasralá, Israel decidió abrir las puertas del infierno. Todos pagaremos el precio
Occidente, a través de Israel, está fomentando para Hezbolá y la resistencia chií su propio momento ISIS. Los moderados están perdiendo una vez más la discusión – porque nosotros la perdimos por ellos
Jonathan Cook 28 de septiembre de 2024
Hezbolá ha confirmado que su antiguo líder, Hassan Nasrallah, se encuentra entre los cientos de libaneses muertos en el bombardeo masivo de Israel sobre un suburbio de Beirut la pasada noche.
La decisión de Israel de asesinar a Nasrallah, utilizando algunas de las enormes bombas rompe-búnkeres con las que Estados Unidos le ha estado armando, va más allá de la temeridad. Es una auténtica locura. Israel ha eliminado -y sabe que ha eliminado- una influencia moderadora sobre Hezbolá.
La acción de Israel no conseguirá nada aparte de enseñar a su sucesor, y a los líderes de otros grupos y países etiquetados como terroristas por los gobiernos occidentales, varias lecciones:
* Que Israel, y Occidente que lo respalda, no se rigen por ninguna regla de enfrentamiento conocida, y que sus oponentes deben hacer lo mismo. La actual moderación de Hezbolá, que tanto ha desconcertado a los expertos occidentales, será cosa del pasado.
* Que Israel no está interesado en el compromiso, sólo en la escalada, y que ésta es una lucha a muerte, no sólo contra Israel, sino contra el Occidente que patrocina a Israel.
* Que el extremismo ideológico de Israel -su supremacismo judío y su interminable ansia de Lebensraum- debe enfrentarse a un extremismo de inspiración chií aún mayor.
Décadas de terrorismo occidental en Oriente Medio desataron un nihilismo suní encarnado primero en Al Qaeda y luego en el ISIS.
Ahora, Occidente, a través de Israel, está fomentando para la resistencia chií su propio momento ISIS. Los moderados de lo que Occidente denomina «organizaciones terroristas» han perdido una vez más la discusión. ¿Por qué? Porque el proyecto imperial estadounidense conocido como «Occidente» ha demostrado una vez más que no transigirá. Exige un dominio global de espectro completo, nada menos.
Israel puede obtener ganancias tácticas muy cortas matando a Nasrallah. Pero pronto todos sentiremos el torbellino.
Cuando llegue ese torbellino, el trabajo de nuestros políticos y medios de comunicación será asegurarse de que no establecemos ninguna conexión entre este momento de salvajismo y locura por nuestra parte y el retroceso.
El papel de las instituciones occidentales será el de gritar víctimas, insistir en que «nos odian por nuestras libertades», por nuestra superioridad civilizatoria, porque «ellos» son simplemente bárbaros.
Pero lo que venga después, como lo que vino antes, será totalmente previsible. La violencia no engendra calma, engendra más violencia. Israel lo sabe. Nuestros líderes lo saben. Pero abrieron las puertas del infierno de todos modos.
(Disclaimer: Nada en este post, en línea con la Sección 12 de la Ley de Terrorismo del Reino Unido, indica de ninguna manera, o debe ser visto como alentando, el apoyo a cualquier grupo designado como organización terrorista por el gobierno británico.)
7. Una larga lucha.
El director de Electronic Intifada intenta ver más allá de la complicada situación ahora mismo en el ataque israelí al Líbano tras los recientes golpes recibidos por Hezbolá. https://electronicintifada.
Hasan Nasralá murió en el camino de la liberación de Palestina
Ali Abunimah La Intifada Electrónica 28 de septiembre de 2024.
Retrato del líder de Hezbolá, Hasán Nasralá, en Beirut, el 21 de septiembre. El líder del grupo de resistencia libanés fue asesinado por Israel en un ataque aéreo masivo sobre el suburbio sur de Beirut el viernes 27 de septiembre.
OLA NEWS/SIPA/Newscom
Es probable que el asesinato por Israel de Hasan Nasralá, secretario general de Hezbolá, en un apocalíptico atentado con bomba perpetrado el viernes en un suburbio del sur de Beirut cause, al menos a corto plazo, una enorme conmoción, desesperación y desmoralización entre los partidarios de la resistencia al sionismo en Líbano y en toda la región.
Eso es exactamente lo que se pretende.
Confirmado por Hezbollah el sábado, el asesinato de Nasrallah se produce después de una serie de éxitos tácticos en las primeras etapas del ataque a gran escala que Israel está desarrollando contra Líbano, un asalto abierto que bien podría igualar en barbarie al genocidio en curso de Tel Aviv en Gaza.
Son pensamientos terribles y difíciles de asimilar después de casi un año de genocidio.
Primero fueron los ataques con buscapersonas y walkie-talkie, seguidos de una serie de asesinatos de altos dirigentes de Hezbollah, y ahora del propio jefe de la organización.
Como el propio Nasrallah admitió en su último discurso, la organización sufrió un duro golpe con los atentados con buscapersonas. Y lo peor estaba por llegar. Es evidente que hubo graves fallos de seguridad.
No se puede exagerar la talla de Nasralá como pensador táctico y estratégico, como el líder más destacado y de mayor confianza del Eje de la Resistencia, y como una personalidad capaz de inspirar y tranquilizar a sus partidarios incluso en los peores momentos.
La euforia en Israel, Washington y algunas capitales árabes sólo será superada por el dolor de los partidarios de Nasralá, que son mucho más numerosos.
Y no cabe duda de que la pérdida es real y grande desde la perspectiva de una resistencia que se enfrenta no sólo al formidable arsenal de Israel, sino a todos los recursos de Estados Unidos y del Occidente colectivo.
La capacidad de Israel para llevar a cabo esta serie de ataques en rápida sucesión hará tambalear la confianza de muchos en la legendaria destreza y seguridad operativa de Hezbolá.
Los ataques contribuirán en cierta medida a restaurar el prestigio que Tel Aviv ha perdido entre sus partidarios occidentales y árabes tras un año de fracaso militar en Gaza y su incapacidad para impedir la ofensiva militar de Hamás que aniquiló la división de Gaza del ejército israelí el 7 de octubre de 2023.
Y aunque Hezbolá ha estado bombardeando con cohetes los activos militares y los asentamientos israelíes en el norte de la Palestina histórica, muchos en la región se preguntan por qué la respuesta del grupo de resistencia a la escalada de agresión israelí no ha sido más dura y severa, incluso mientras Israel intensifica sus bombardeos contra la población civil en todo Líbano y dentro de su capital.
Otra cuestión que muchos se preguntan es por qué Irán, que prometió represalias tras el asesinato por Israel del líder de Hamás Ismail Haniyeh en Teherán en julio, ha actuado con tanta moderación. Cada vez se tiene más la impresión de que su falta de respuesta no ha hecho sino alentar la violencia cada vez más descarada de Israel.
«La conmoción y el pavor» no son la victoria
En medio de la rápida evolución de la situación y el torrente de emociones tras un año de genocidio retransmitido en directo en Gaza, que ahora Israel extiende al Líbano, es difícil mantener una visión a largo plazo. Pero hacerlo es esencial para un análisis sólido.
Merece la pena recordar lo siguiente: En casi cualquier guerra asimétrica, cuando el bando más fuerte -el invasor o colonizador- pasa a la ofensiva, a menudo parece lograr un éxito rápido y asombroso.
De hecho, «conmoción y pavor» es el nombre de una doctrina militar occidental, concretamente estadounidense, desarrollada en la década de 1990 y explícitamente promocionada cuando Estados Unidos invadió Irak en 2003.
También llamada «dominación rápida», su objetivo es desmoralizar y paralizar al adversario con el uso de demostraciones de violencia abrumadoras y espectaculares.
Lo hemos visto una y otra vez en las últimas décadas y lo estamos viendo ahora.
Apenas unas semanas después de los atentados del 11 de septiembre de 2001, Estados Unidos atacó Afganistán, derribando rápidamente al gobierno talibán con el pretexto de que había dado cobijo a Osama bin Laden.
La confianza estadounidense tras este rápido éxito aparente espoleó sin duda a Washington para pasar a su siguiente proyecto: la invasión de Irak en marzo de 2003.
Con el gobierno de Saddam Hussein rápidamente derrocado y los tanques estadounidenses en control de Bagdad, el presidente George W. Bush pronunció su infame discurso «Misión cumplida» el 1 de mayo de ese año, palabras que llegaron a perseguirle mientras Estados Unidos se empantanaba en una guerra de desgaste contra la resistencia tanto en Afganistán como en Irak.
Estas rápidas victorias, o al menos eso parecían, hicieron temer entonces que las fuerzas estadounidenses avanzaran hacia Damasco y Teherán, o quizás hacia otros «Estados delincuentes» de la lista negra de Estados Unidos.
Ahora sabemos, por los llamados Afghanistan Papers, que los belicistas de Washington reconocieron todo el tiempo que habían perdido la guerra, pero mintieron al público estadounidense durante casi dos décadas diciendo que estaban ganando.
Y cuando los estadounidenses se retiraron de Afganistán en agosto de 2021, la humillante salida del aeropuerto de Kabul fue ampliamente comparada con las caóticas escenas de los derrotados estadounidenses evacuando en helicópteros desde el tejado de la embajada de Estados Unidos en Saigón, Vietnam.
También con respecto a Israel, este patrón ha sido evidente. Cuando Israel invadió Líbano en 1982 -un asalto que bautizó como «Operación Paz para Galilea»- sus fuerzas barrieron rápidamente hacia el norte hasta Beirut, asediando y ocupando una capital árabe por primera vez en la historia del Estado sionista de colonos.
Israel asesinó a decenas de miles de civiles libaneses y palestinos y expulsó a la Organización para la Liberación de Palestina. Pero el éxito, desde la perspectiva de Tel Aviv, se convirtió rápidamente en fracaso.
Durante una larga ocupación, creció la resistencia a Israel, especialmente por parte de Hezbolá, que ni siquiera existía en el momento de la invasión israelí.
Hezbolá y otros grupos de resistencia desangraron a las fuerzas de ocupación israelíes durante dos décadas en una agotadora guerra de desgaste, hasta que Israel se retiró derrotado del sur de Líbano ocupado en mayo de 2000.
Incluso en el contexto del genocidio israelí en Gaza, respaldado por Estados Unidos, las constantes declaraciones de Israel de que ha puesto tal o cual parte de Gaza bajo su control total, se desmoronan rápidamente. El hecho es que la resistencia sigue luchando en todas las partes de Gaza.
Hasta ahora todos los planes israelí-estadounidenses del «día después», en los que un Hamás derrotado sería sustituido por una fuerza colaboradora palestina respaldada por los árabes, han fracasado.
Distraer la atención de un Israel exhausto de su continuo fracaso en Gaza, es quizás uno de los factores que incitan a Israel a buscar un «éxito» espectacular en el Líbano.
Punto de inflexión
Este aleccionador momento es un punto de inflexión en la larga guerra regional por la liberación del sionismo racista, colonial y de colonos respaldado por Occidente. Pero tras un siglo de depredaciones y horrores del sionismo, ni el pueblo libanés ni el palestino se han rendido, y no hay razón para creer que lo vayan a hacer ahora.
Al contrario, tras la conmoción inicial, la determinación de la resistencia no hará sino aumentar, y su círculo se ampliará, como lo ha hecho en todas las fases de la lucha de liberación.
El asesinato de Nasrallah, con bombas y aviones de guerra estadounidenses, y tal vez con otro tipo de ayuda de Washington, tampoco cambia la trayectoria del declive descendente del poder mundial de Estados Unidos, el poder del que depende Israel para su supervivencia.
Recordemos también que los sionistas han utilizado siempre el asesinato como táctica principal. Sin embargo, su guerra no es contra líderes individuales, sino contra pueblos enteros cuya determinación no se puede apagar tan fácilmente.
El propio Nasrallah asumió el liderazgo de Hezbollah después de que Israel asesinara a su predecesor Abbas al-Musawi en 1992. Nasrallah hizo crecer la organización hasta alcanzar una fuerza sin precedentes.
Esa fuerza no se basa en la voluntad de un individuo, sino en una base de apoyo profundamente comprometida con la causa y dispuesta -como el propio Nasralá nunca dejó de señalar- a hacer enormes sacrificios en el camino hacia la liberación.
Si el ejército israelí ha admitido que Hamás no puede ser destruido porque «Hamás es una idea, Hamás es un partido», entonces ¿qué pasa con Hezbolá?
Lo que más da que pensar es que la guerra para liberar Palestina y la región del sionismo no será menos brutal para los pueblos de la región que las guerras para liberar Argelia, Vietnam, Sudáfrica y tantos otros lugares objetivo del imperio euroamericano.
Al fin y al cabo, los ocupantes y colonizadores son los mismos países, y el odio genocida que sus clases dirigentes sienten hacia los pueblos cuya tierra y derechos pretenden usurpar nunca se ha atenuado.
Como otros antes que él, Nasrallah dio su vida en el camino para liberar Palestina, y esa lucha no ha terminado hoy.
Ali Abunimah es director ejecutivo de The Electronic Intifada.
8. El análisis de Rabbani.
En un hilo de Twitter antes de saber de cierto que Nasrallah había sido asesinado, este fue el primer análisis de la situación de Mouin Rabbani. https://x.com/MouinRabbani/
Mouin Rabbani
28 de septiembre – 11 tuits – 3 min de lectura – Leer en X .
HILO: El viernes 27 de septiembre Israel lanzó una serie de intensos ataques aéreos sin precedentes sobre la capital libanesa, Beirut. Múltiples misiles de 2.000 libras arrasaron toda una zona de los densamente poblados suburbios del sur de la ciudad, incluidos múltiples edificios de apartamentos que comprendían muchas decenas de viviendas. Las explosiones fueron tan potentes que pudieron sentirse a decenas de kilómetros de distancia. Se espera que el número de víctimas sea masivo.
Israel afirma que su objetivo era el cuartel general del mando central de Hezbolá, y que estas instalaciones estaban situadas debajo de los edificios atacados. Múltiples informes de prensa israelíes indican que el objetivo de los bombardeos era el secretario general de Hezbolá, Hasán Nasralá, y que Israel había recibido un «soplo de oro» de que la cúpula de Hezbolá estaba reunida en el momento de atacar. Si sus afirmaciones son exactas y el ataque tuvo éxito, en combinación con una serie de asesinatos durante las semanas anteriores, supondría la decapitación del movimiento libanés.
Tampoco debe descartarse el elemento teatral. El atentado se produjo sólo unos minutos después de que el primer ministro israelí, Binyamin Netanyahu, pronunciara un discurso en la reunión anual de la Asamblea General de las Naciones Unidas. En esta ocasión, la cámara estaba prácticamente vacía, ya que numerosas delegaciones abandonaron el lugar en señal de protesta. Las aclamaciones extasiadas mientras hablaba de la distinción entre la «bendición» de Israel y la «maldición» de Irán procedían de sus seguidores y de los lacayos de Israel en la galería de los cacahuetes.
En el momento de escribir estas líneas, la suerte de las personas que Israel afirma haber atacado sigue sin estar clara. Israel parece estar cada vez más seguro de haber matado a Nasralá, pero aún no ha presentado pruebas. Hezbolá, por su parte, ha mantenido un estricto silencio radiofónico, lo que podría significar o bien que el asesinato tuvo éxito y su cadáver aún no ha sido localizado, o bien que tiene razones persuasivas para aplazar la confirmación del fracaso del ataque.
Independientemente de lo que realmente haya ocurrido hoy, ya se pueden extraer una serie de conclusiones:
1. Israel está decidido a asestar un golpe mortal contra Hezbolá y eliminarlo como factor militar significativo en Oriente Próximo. Numerosos ataques aéreos masivos adicionales sobre Beirut y otras zonas del Líbano en las últimas horas lo confirman. Cualquier conversación sobre diplomacia o alto el fuego que emane de Washington es pura distracción .
2. Israel tiene como objetivo no sólo a sus adversarios militares, sino también a la sociedad y a los grupos que la sustentan. También atacará infraestructuras civiles como ha hecho en Gaza. Ver en: Doctrina Dahiya, que especifica una campaña deliberada y deliberadamente desproporcionada contra civiles e infraestructuras civiles para generar presión política sobre los adversarios.
3. Independientemente del destino de Nasrallah, Hezbolá ha sido golpeada y muy duramente. Pero ni siquiera una decapitación organizativa acabará con el movimiento, ni con su voluntad y capacidad de responder y hacerlo con contundencia. A falta de una ocupación israelí completa de gran parte del Líbano, que ya se ha intentado y fracasado en ocasiones anteriores, Hezbolá no depondrá las armas ni aceptará un alto el fuego independientemente de Gaza, porque esto último se consideraría un acto de capitulación. Hezbolá lleva décadas formándose, tiene reservas muy profundas y tardaría años en deshacerse.
4. Las protestas estadounidenses de ignorancia y las afirmaciones de que Washington se enteró de los acontecimientos sólo cuando fue informado por Israel son risibles. Como mínimo habrá sabido de las intenciones israelíes con bastante antelación. Lo más probable es que pusiera sus superiores capacidades de inteligencia y planificación a disposición de su apoderado israelí y, por supuesto, suministrara las municiones, los sistemas de armamento y la cobertura diplomática y de relaciones públicas que permiten a Israel actuar con una impunidad sin límites.
5. El 7 de octubre de 2023, Hamás lanzó una ofensiva contra el sur de Israel para romper irrevocablemente el statu quo. La respuesta de Israel ha sido una campaña no para restaurar el statu quo, sino para transformar fundamentalmente la ecuación estratégica en Oriente Medio. Además de hacer de la Franja de Gaza un lugar inhabitable y finalizar la anexión de Cisjordania, esto requiere una confrontación no sólo con Hezbolá sino también con Irán, y posiblemente también con Siria. Por lo tanto, sus acciones durante la pasada jornada y en los próximos días deben verse como un esfuerzo que se extiende más allá del Líbano para asegurar la implicación directa de Irán en el conflicto y, al hacerlo, producir un enfrentamiento directo entre Estados Unidos e Irán.
6. La conducta de Israel sólo puede describirse como la de un Estado certificadamente canalla, que recurre a niveles cada vez más horribles de violencia con abandono, y sin ningún tipo de restricciones impuestas por sus patrocinadores estadounidenses y europeos. Esto seguirá siendo así al menos hasta que Biden sea sustituido por Harris o Trump. El fracaso israelí en Gaza sólo ha producido mayores niveles de violencia genocida. Para que Israel se vea realmente frenado en este punto será necesario que sufra una importante derrota militar. Sin embargo, incluso este escenario -poco probable- puede llevar a la única potencia nuclear de Oriente Próximo a ir a por todas. FIN
9. Eagleton recuerda a Jameson.
Otro de los grandes, Terry Eagleton, escribe este breve y divertido homenaje a Fredric Jameson. https://www.versobooks.com/en-
Fredric Jameson, 1934-2024
Con la muerte de Fredric Jameson, hemos perdido a uno de los críticos culturales marxistas más importantes del siglo XX. Terry Eagleton reflexiona aquí sobre la humildad, generosidad e incomparable erudición de Jameson.
Terry Eagleton 26 de septiembre de 2024
Conocí a Fred Jameson en 1976, cuando me invitó a dar clases a sus estudiantes de posgrado en la Universidad de California en San Diego. Hasta entonces sólo había sabido de su existencia a través del impresionante Marxismo y forma, publicado cinco años antes, un conjunto de chispeantes relatos de pensadores como Lukacs, Benjamin, Adorno, Ernst Bloch y otros. El propio título del libro lanza el guante a un triste linaje de crítica marxista vulgar. También trata de una serie de obras alemanas, algunas de ellas erizadas de dificultades, que no habían sido traducidas entonces al inglés.
Estaba convencido, pues, de que el nombre de Fredric Jameson era probablemente un seudónimo de Hans-Georg Kaufmann o Karl Gluckstein, un refugiado de Mitteleuropa refugiado en el sur de California. El hombre que conocí, sin embargo, que me saludó con una brusquedad que más tarde supe que era timidez, era tan americano como Tim Walz, aunque uno sospecha que Walz no se escabulle para leer la última ficción checa con una copa de vino. Utilizaba expresiones como «look it» y «holy shit», vestía vaqueros, le gustaba comer turf ‘n surf y se sentía claramente incómodo en presencia de intelectuales franceses patricios, prefiriendo al genial y extrovertido Umberto Eco. Todo esto era bastante auténtico, pero también era un intelectual en una civilización en la que se aconseja a estas criaturas que aparezcan disfrazadas. Algo de lo mismo podría decirse de la retórica de su estilo literario, que funciona como una máscara, así como un modo de comunicación. Jameson era en cierto modo un hombre privado lanzado a la esfera pública, que viajaba por el mundo (nos encontraríamos más tarde en China y Australia) mientras vivía en una remota granja de la campiña de Carolina del Norte, rodeado de cabras y gallinas y lleno del sonido de los niños. Los niños eran especialmente preciados para él, y ha dejado tras de sí un auténtico batallón de nietos y nietas.
Fue, sin duda, el mayor crítico cultural de su época, aunque el término «crítico cultural» no es más que un mero marcador de posición para un tipo de trabajo intelectual que abarca la estética, la filosofía, la sociología, la antropología, el psicoanálisis, la teoría política y similares, y para el que todavía no tenemos un nombre adecuado. No había nada en el campo de las humanidades que no reclamara su atención, desde el cine y la arquitectura hasta la pintura y la ciencia ficción, y parecía haber leído más libros que nadie en el planeta. Podía hablar tanto de Parménides como del posmodernismo, y cuando apareció la película de Stanley Kubrick Barry Lyndon, basada en una oscura novela de Thackeray de la que nadie había oído hablar, uno de sus alumnos comentó con confianza «Fred la habrá leído», y probablemente tenía razón. Tenía una voraz energía americana combinada con una gran sensibilidad europea. Sostenía que ninguna crítica marxista valía gran cosa si no podía comprometerse con la forma de las frases, y podía detectar toda una estrategia ideológica en un giro narrativo o en un cambio de tono poético. Pero también tomó el pulso a toda una civilización, como en su clásico ensayo sobre la cultura posmoderna.
Los críticos literarios no tienen mucha función social hoy en día. Es parte del logro de Jameson que nos mostrara al resto de nosotros cómo figuras académicas tan modestas podrían volver a convertirse en intelectuales públicos, hombres y mujeres cuya influencia se extiende mucho más allá de los confines convencionales de los estudios literarios. Esto es lo que la amorfa palabra «teoría» ha llegado a significar, y Jameson fue el mejor teórico de todos.
10. Más sobre las elecciones regionales en Alemania
También Amar en uno de sus artículos para RT analiza las recientes elecciones regionales en Alemania. Coincide con otros análisis que hemos visto por aquí. Es evidente que, aunque la postura sobre la inmigración de BSW es más matizada de lo que normalmente se dice, no es así como la ven los propios analistas alemanes, y seguramente también los votantes…
El blues de Brandemburgo: Cómo unas nuevas elecciones alemanas no pudieron desbloquear el país
Tarik Cyril Amar Sep 27, 2024
Después de las votaciones en Turingia y Sajonia, Alemania acaba de celebrar otras importantes elecciones regionales, esta vez en el landde Brandemburgo. Como en los dos casos anteriores, las elecciones de Brandeburgo son mucho más que un acontecimiento local. Sus resultados reflejan y afectan a la política alemana en su conjunto. Pero Brandeburgo también es especial, porque fue la última de las tres. Ahora podemos evaluar sus resultados en conjunto.
Lo primero que hay que destacar es que, en pequeña medida, Brandeburgo ha ido a contracorriente de la tendencia. Es decir, la tendencia al deterioro implacable de los socialdemócratas alemanes (SPD). Olaf Scholz, incompetente, oportunista y muy impopular, ha catalizado el declive del SPD, que ha pasado de gradual a rápido y, muy probablemente, terminal. Después de que esto se reflejara en las elecciones regionales de Sajonia y Turingia, existía la posibilidad real de un tercer varapalo en Brandeburgo, un lander que el SPD ha controlado desde la unificación en 1990.
En ese caso, por lo que se comenta en Berlín, Scholz podría haber sido expulsado hoy mismo. Es un claro lastre para las elecciones federales del año que viene y el SPD tiene listo un sustituto: Desgraciadamente, el fanático rusófobo, belicista y fiel creyente en la OTAN Boris Pistorius, ahora ministro de Defensa, goza de una gran popularidad e incluso podría apartar al desafortunado Scholz.
El SPD consiguió ganar en Brandenburgo. Si ganar es la palabra: aventaja al partido recién llegado de derecha/ extrema derecha Alternativa para Alemania (AfD) en menos de un dos por ciento – 30,9% frente a 29,2%. Si esto hubiera ocurrido hace tan sólo dos años, toda Alemania lo habría reconocido como lo que realmente es: otro humillante revés para los socialdemócratas.
Pero las líneas de base han cambiado y, así, Scholz, el canciller del descontento, el estancamiento y el malestar, se ha librado, por ahora. No obstante, una de las razones por las que la dirección regional del SPD de Brandeburgo ha conseguido arrancar una especie de victoria de las fauces de la derrota es que se ha distanciado de Scholz, incluso pidiéndole que no se presentara. Las encuestas, como era de esperar, indican que tres cuartas partes de los votantes del SPD de Brandeburgo no querían realmente apoyar al partido, pero sentían que tenían que hacerlo para derrotar a la AfD.
Puede que AfD apenas haya logrado desplazar al SPD en lo más alto, pero, cabalgando alto en el tema clave de la migración, su resultado sigue siendo una clara continuación de su actual auge, especialmente pero no solo en el este de Alemania. Ahora hay que sacar una conclusión de importancia fundamental para el futuro de la política alemana: Los intentos masivos de eliminar a la AfD -incluso mediante el uso manipulador y poco ético de los principales medios de comunicación, manifestaciones patrocinadas por el gobierno y otros trucos sucios y tontos- han fracasado. La AfD ya forma parte del sistema. Y si a los partidos del establishment les apetece culpar a alguien, entonces sería a ellos mismos.
Alemania, por supuesto, no está gobernada sólo por el SPD, sino por la llamada coalición «semáforo» que también incluye a los Verdes y a los liberales de mercado Demócratas Libres (FDP). Ambos fueron eliminados en Brandeburgo. Como antes en Turingia y Sajonia, las elecciones de Brandeburgo confirman que la coalición de Berlín en su conjunto es un cadáver andante.
Mientras que el FDP siempre ha sido un gusto minoritario para los profesionales y los acomodados cuya identidad política se agota en gran medida en odiar los impuestos, los Verdes solían ser un serio contendiente para establecerse como un nuevo pilar centrista, completo con la complacencia de la clase media y la mediocridad de la «valía» de la UE. Después de contribuir de forma decisiva a arruinar la economía alemana y a hundir a Alemania en la guerra por poderes de Washington con Rusia (los dos «logros» se refuerzan, por supuesto, mutuamente), esa oportunidad se ha esfumado. La impresionante arrogancia con la que los líderes Verdes siguen culpando al SPD (por robarle sus votantes) y a los votantes por, en efecto, su audacia de votar a cualquier otro, sólo acelerará la autodemolición del partido.
Aparte de la AfD, el otro gran ganador de las elecciones fue la Alianza Sarah Wagenknecht (BSW), otro nuevo partido en auge. Combina posiciones de izquierda en cuestiones sociales y económicas con posturas conservadoras en cultura y estilo de vida, así como en inmigración: Piensa en impuestos más altos para los ricos, mejores escuelas y transporte público, y sólo dos géneros. Ese tipo de cosas «atractivamente sensatas».
Con un 13,5% en Brandeburgo, el BSW continúa su racha de éxitos recientes y supera a los conservadores de la CDU (12,1%). Para la CDU, se trata de un resultado miserable aunque esperado. Al igual que el SPD, la CDU está en declive. Pero su declive no es igual de catastrófico: A nivel federal, los conservadores tienen muchas posibilidades de encabezar el próximo gobierno de coalición en 2025.
A pesar del segundo puesto de la AfD, los partidos mayoritarios siguen insistiendo en excluirla del Gobierno, un procedimiento democráticamente cuanto menos dudoso que se justifica, a la mejor manera del «valor» de la UE defendiendo la democracia. Para Brandeburgo eso significa que la consecuencia de los fuertes resultados electorales del BSW y los débiles de la CDU es que el SPD tendrá que iniciar conversaciones exploratorias con ambos si quiere formar gobierno, algo que su líder Dietmar Woidke ya ha anunciado que hará.
Para ser precisos, ningún gobierno será posible sin el BSW, mientras que, aritméticamente al menos, la CDU podría quedar fuera. Sin embargo, con Wagenknecht y su colíder Amira Mohamed Ali, ambas políticas experimentadas e inteligentes, es muy poco probable que el BSW se limite a ‘tolerar’ un gobierno en minoría del SPD y la CDU o acepte entrar en una coalición que no suscriba las exigencias clave del BSW. Estas incluyen un no a la irresponsable y poco debatida decisión del actual Gobierno de permitir que EE.UU. estacione nuevos misiles de alcance intermedio en Alemania, y un sí a sustituir la guerra por poderes por la diplomacia para poner fin a la guerra de Ucrania.
A menos que el SPD consiga separar de su partido al menos a un diputado del BSW, ya sea formal o tácitamente, no tiene forma de gobernar sólo con la CDU. Al mismo tiempo, hasta ahora, tanto el SPD como la CDU se han mostrado obstinados y poco dispuestos a considerar siquiera las exigencias de la BSW en materia de misiles y paz. Woidke ya ha empleado lo que podría leerse como un tono bastante condescendiente, declarando que esas posiciones del BSW son «no decisivas,«ya que lo importante son sólo las cuestiones regionales. Con esa actitud, puede que no llegue lejos con el partido de Wagenknecht.
Por otro lado, tiene un punto de hecho: a nivel territorial, el BSW no puede realmente hacer nada ni sobre los misiles ni sobre la estrategia de paz para Ucrania – y sus líderes también lo saben. Una forma de poner fin a este aparente punto muerto sería que el SPD aceptara incluir las posiciones de la BSW en el acuerdo de coalición, de una forma u otra, aunque todo el mundo entiende tácitamente que, en este momento, seguiría siendo un paso en gran medida simbólico. Sin embargo, si el SPD de Brandenburgo no está dispuesto a hacer ni siquiera esa concesión, entonces sería una señal de que no se toma en serio la cooperación con el BSW de ninguna manera.
Si nos alejamos de nuevo, el resultado clave de Brandeburgo sigue siendo que, aunque por el momento han salvado el cuello político de Olaf Scholz, estas elecciones no han roto la profunda tendencia de una reestructuración fundamental del sistema de partidos alemán. La AfD y el BSW están ahí para quedarse y siguen creciendo. El SPD va camino de la insignificancia histórica; los conservadores tradicionales perdurarán por ahora, pero solo como uno entre varios actores clave. El motor último de estas tendencias es que la Alemania posterior a la unificación no ha sabido reconstruir con éxito su lugar en Europa y en el mundo: una política poco imaginativa de lo mismo de siempre la ha dejado varada con una economía estancada, una pérdida de soberanía sin precedentes y ninguna visión oficial excepto, realmente, odiar a Rusia (otra vez). Cabe esperar más cambios e inestabilidad hasta que las élites alemanas estén dispuestas a replantearse las cosas de verdad.
Publicado por primera vez en RT.com, 25 de septiembre de 2024.
11. Último aviso
Empiezan a publicarse análisis sobre las recientes declaraciones de Putin acerca de la doctrina nuclear rusa. Por ejemplo, este de la prensa rusa. Nos los jugamos todo a si Rusia «va de farol» o no. Esperemos que no tengamos que descubrirlo.
Dmitry Trenin: Las actualizaciones de la doctrina nuclear de Putin son una última advertencia a Occidente
Hay demasiada gente que cree que el Kremlin va de farol y que pueden comportarse impunemente con Rusia
Por Dmitry Trenin, profesor de investigación de la Escuela Superior de Economía e investigador principal del Instituto de Economía Mundial y Relaciones Internacionales. También es miembro del Consejo Ruso de Asuntos Internacionales (RIAC).
La decisión de Vladímir Putin de actualizar la doctrina nuclear de Moscú no es una reacción instintiva a los acontecimientos actuales. A diferencia, por ejemplo, de la amenaza de atacar el interior de Rusia con misiles de largo alcance. Los cambios fueron señalados por el presidente ruso hace varios meses, y por el discurso de ayer supimos que la Comisión de Disuasión Estratégica se reúne dos veces al año, lo que significa que el propio documento se relee y replantea constantemente.
Las ventajas de reforzar la disuasión nuclear quedaron claras hace más de dos años, cuando Estados Unidos declaró que su objetivo -en el conflicto de Ucrania- es infligir una derrota estratégica a Rusia. Occidente comenzó entonces su juego de escalada. La antigua doctrina nuclear de Moscú estaba orientada a otras guerras y escenarios y resultó ineficaz para disuadir al enemigo en las nuevas circunstancias.
Ahora veremos la reacción en Occidente, donde desgraciadamente hay mucha gente en las altas esferas que se ha convencido a sí misma de que Putin va «de farol», que Rusia tiene «miedo a responder» y que, por tanto, es posible comportarse impunemente con ella. Así pues, la corrección doctrinal es esencialmente una señal para las mentes sobrias que permanecen en los pasillos del poder en Washington: ésta es la última advertencia.
Al mismo tiempo, existe una gran ansiedad en los países amigos nuestros -y en otros simplemente neutrales – ante la posibilidad de una guerra nuclear. Es posible que China ya esté pensando en ello. Pekín -junto con India, Brasil, Sudáfrica y otros países- quiere un fin inminente e incondicional de las hostilidades. Tenemos que asegurarles que el fortalecimiento de nuestra fuerza disuasoria es la única manera de evitar la guerra nuclear general a la que la estrategia loca y temeraria de Washington está llevando al mundo.
Al mismo tiempo, Estados Unidos lleva mucho tiempo intentando separar el conflicto de Ucrania de los debates sobre estabilidad estratégica y control de armamentos. Esto le permitiría simultáneamente librar una guerra contra Rusia y obtener garantías de su propia seguridad por parte de Moscú. Es comprensible que este planteamiento no haya tenido éxito. Estados Unidos se ha dado cuenta de ello, pero quiere presentarse ante la comunidad internacional como promotor de la seguridad mundial -mientras inculpa a Rusia como pirómana-. Es un truco sencillo, pero desenmascararlo en la mayoría de los países del mundo -me gustaría subrayar estas palabras- requiere nuestra atención y un esfuerzo concertado. El diálogo de confianza con nuestros socios debe continuar y profundizarse.
Si hablamos de los próximos pasos de Moscú, son menos predecibles que la corrección de la doctrina nuclear anunciada anteriormente. Dependerán, entre otras cosas, de la reacción del enemigo a las declaraciones de ayer del presidente. Pero está claro que tendremos que pasar de las advertencias y manifestaciones verbales a las medidas prácticas. Nadie va a decir públicamente qué tipo de medidas conllevará, ni cuándo y dónde podrían producirse.
Este artículo fue publicado por primera vez por el diario Rossiyskaya Gazeta y fue traducido y editado por el equipo de RT.
12. Nunca confíes en el Partido Demócrata
No creo que nadie creyese sinceramente en un cambio de postura del Partido Demócrata en relación con el genocidio palestino con la sustitución de Biden por Harris. Quizá algún iluso como esos del PSOE que publican tuits a favor de Harris -aunque en su caso creo que es puro cinismo-, pero, por si acaso, que eso todo apunta que no va a ser así, lo ratifica este artículo de Sidecar. https://newleftreview.org/
Falsas esperanzas
Tim Barker 27 de septiembre de 2024
Dos noticias de la semana pasada marcaron el final de la contienda del año electoral dentro del Partido Demócrata sobre Israel. La primera fue una declaración del movimiento Uncommitted -llamado así porque había organizado a los votantes para que eligieran esa opción en lugar de Biden en las elecciones primarias demócratas oficialmente no disputadas- en la que el grupo se negaba a respaldar a Kamala Harris, después de que ésta rechazara sus exigencias, cada vez más mínimas. La campaña de Harris ni siquiera había respondido a la petición de que la candidata se reuniera con palestino-estadounidenses en Michigan, el estado más árabe-estadounidense del país. La declaración no mencionaba, aunque podría haberlo hecho, que Harris y Biden tampoco se reunieron con la familia de Aysenur Eygi, ciudadano estadounidense de 26 años asesinado por las FDI en Cisjordania a principios de este mes.
El segundo punto era una filtración de la administración según la cual «altos funcionarios estadounidenses reconocen ahora en privado que no esperan que Israel y Hamás lleguen a un acuerdo antes del final del mandato del presidente Biden». Esto no debería ser noticia, pero representa el abandono oficial de una ficción que había sido la única respuesta del Partido a los votantes antibelicistas. Hace un mes, el discurso de Alexandria Ocasio-Cortez en la Convención Nacional Demócrata mencionó Gaza solo al elogiar a Biden y Harris por «trabajar incansablemente para garantizar un alto el fuego». La campaña recortó al instante ese fragmento y lo publicó en Tik-Tok. También provocó una respuesta inusualmente mordaz de la ostensible compañera de equipo de AOC, Ilhan Omar: «trabajar incansablemente por un alto el fuego no es realmente algo». ¿Quién puede estar ahora en desacuerdo?
La filtración puede representar la admisión de otra verdad obvia, a saber, que Benjamin Netanyahu no tiene ningún incentivo para no aguantar a Trump. Pero también refuerza el mensaje de que la administración está dispuesta a ignorar a los electores contrarios a la guerra precisamente durante el período en que los votantes realmente tienen influencia. Es de suponer que la campaña confía en que puede imponerse en otros estados tan reñidos como para que Michigan no importe, o que los disidentes acudirán a las urnas de todos modos. La declaración de Uncommitted, aunque declina apoyar a Harris, también «se opone a una presidencia de Trump», así como al voto de terceros partidos. Este último es el mayor peligro para Harris: las encuestas han mostrado que Jill Stein, del Partido Verde, lidera entre los votantes musulmanes-estadounidenses en tres estados indecisos. Pero en la actualidad no hay indicios en las encuestas generales de que este vaya a ser el margen clave.
No era del todo irracional imaginar que el nuevo candidato podría haber sido presionado. Vista a largo plazo, la política exterior estadounidense muestra mucha continuidad. Pero en comparación con la política interior, el ejecutivo goza de una considerable libertad de maniobra en sus relaciones con el resto del mundo. El compromiso de Biden con el sionismo es excesivo, incluso para los estándares de la política estadounidense. Si no hubiera un Israel», dijo una vez, «tendríamos que inventar uno». Este celo no es, como a veces se supone, una función de los recuerdos del anciano de un Israel más amable y gentil que ya no existe. Ha defendido sistemáticamente al Estado en sus peores momentos. En 1982, la brutalidad de la guerra del Líbano ofendió a Ronald Reagan, un hombre que una vez amenazó con asfaltar Vietnam y pintarlo con rayas de aparcamiento. Menachem», dijo el Gipper a su homólogo israelí, «esto es un holocausto». Pero cuando el entonces senador Biden llamó a Begin, fue para asegurarle que no importaría «si matan a todos los civiles».
A lo largo del último año, periodistas y veteranos del «proceso de paz» han hecho hincapié en la influencia personal del presidente sobre la política estadounidense en Oriente Medio. Como dijo un funcionario anónimo al Huffington Post, «El problema es que nadie puede frenar a Biden, y si Biden tiene una política, él es el comandante en jefe: nosotros tenemos que llevarla a cabo. A eso se reduce todo, muy, muy, desgraciadamente». Podrían citarse innumerables testimonios similares. La embarazosa crisis sobre la senilidad del presidente, que en general se ha discutido como si no tuviera relevancia para la política exterior, ofreció una demostración pública del dominio personalista de Biden. El mismo hombre que se aisló con un puñado de leales, recibiendo consejos de sus vástagos delincuentes, se apoyó claramente en imaginarias proezas diplomáticas como puntal de su grandiosa autoconcepción. Biden se jactó repetidamente ante los donantes de que Henry Kissinger -supuestamente llamándole desde su lecho de muerte- le había comparado con Napoleón. Al bajar el telón, arremetió en una llamada de Zoom con legisladores demócratas: Yo creé la OTAN. Nómbrame un líder extranjero que piense que no soy el líder más eficaz del mundo en política exterior. ¡Dímelo! ¡Dime quién demonios es! ¡Dime quién recompuso la OTAN! ¡Dime quién amplió la OTAN, dime quién hizo la cuenca del Pacífico! ¡Dime quién hizo algo que nunca has hecho con tu Estrella de Bronce como mi hijo – y estoy orgulloso de su liderazgo, pero ¿adivinen qué, lo que está pasando, tenemos Corea y Japón trabajando juntos, puse AUKUS juntos! . . . Las cosas son un caos, y estoy poniendo un poco de orden.
Si había razones legítimas para creer que las cosas podrían cambiar, tenían más que ver con Biden que con algo específico de Kamala Harris. No es que las imaginaciones optimistas no se desbocaran, imaginando que ella simpatizaría instintivamente con el sufrimiento debido a su relativa juventud o a su linaje anticolonial. También por razones de género: Harris planteó en una ocasión la cuestión de si Gaza disponía de suficientes compresas, un acto de preocupación puramente hipotético que no condujo a ningún aumento de la ayuda, pero del que, no obstante, se dijo que ejemplificaba «cómo ha contribuido a la posición de la administración» sobre la guerra. Se trataba de un asunto sin importancia, sintomático del sentido común de los medios de comunicación de que la política estadounidense tenía que cambiar, pero que sería descortés discutir lo que eso significaría, y mucho menos cómo ocurriría;
A menudo se critica a Harris por su reticencia, pero en el caso de Gaza la acusación es injusta. La campaña ha dejado claro que su política para Gaza es la de Biden. Una de las pocas declaraciones políticas oficiales publicadas hasta ahora aclaraba que Harris no apoyaría un embargo de armas. Todo el tenor del DNC, desde sus cánticos ‘USA’ hasta el discurso pro-Contra de Ana Navarro, dejó claro que el proyecto post-2016 de integrar a los neoconservadores anti-Trump sigue activo. La exigencia de los delegados No Comprometidos de que se permitiera hablar a un palestino-estadounidense fue denegada. En su discurso, Harris reafirmó que «nunca dudará» en utilizar la fuerza militar para defender «nuestros intereses contra Irán y los terroristas respaldados por Irán». Sus comentarios lastimeros y de voz pasiva sobre «lo que ha ocurrido en Gaza» no fueron diferentes, y tal vez más suaves, que las cosas que dijo después de la Masacre de la Harina en febrero.
Aunque Harris ha dejado clara su postura, la gente del centro-izquierda se ha mostrado reacia a reconocerla. Los sucesivos artículos de Patrick Iber, coeditor de Dissent, ofrecen una nítida captura en stop-motion de los postes de la portería en movimiento. El 24 de julio, al describir a algunos de los asistentes a un discurso de Harris en Wisconsin, Iber escribió: «No entendieron su presencia en la multitud como un respaldo al enfoque de Biden hacia Israel». Pero incluso si nadie sabe lo diferente que sería su enfoque como presidenta, pueden albergar esperanzas. Si Kamala gana, esa esperanza será un recurso esencial para su campaña». El 26 de agosto, publicó un postmortem sobre el DNC, al que había asistido. Aunque reconoce que «Biden parecía haber apuntado a FDR y aterrizado en LBJ», de modo que «el fantasma del 68 parecía estar rondando la convención de 2024», Iber concluye con alivio que «el fantasma… [ahora] puede pasar».
¿Qué había hecho exactamente Harris para disipar las malas vibraciones? Iber no afirma que haya dado un giro. Más bien, «dio algunas pistas a los progresistas de que está a la izquierda de Biden en algunas cuestiones clave, incluida Gaza». El resto del artículo no especifica ni una sola insinuación de este tipo. En su lugar, hay vagas referencias a cosas dichas o pensadas por personas que no son Harris. Así: «los asesores de Harris [¿cuáles?] siguen insinuando [¿a quién?] que ella simpatiza personalmente» con «un cambio global de su política en Oriente Próximo [¿en qué sentido?]». Y: «los posibles colaboradores en una reunión de grupos progresistas de política exterior se mostraron optimistas de que una presidencia de Harris será diferente de una de Biden, aunque nadie sabe muy bien cómo». ¿Se supone que esto tranquilizará a activistas no comprometidos como la doctora Tanya Haj-Hassan, médico de cuidados intensivos pediátricos que (escribe Iber) «trabajó en hospitales de Gaza [y] habló de tratar a niños con fracturas óseas sin anestesia y de no tener nada que ofrecer a los pacientes mientras morían en agonía»?
Si Iber no consigue especificar una sola política exterior que Harris pueda cambiar, al menos indica una que no cambiará: «el objetivo de un embargo de armas a Israel es probablemente inviable dadas las preocupaciones de EEUU sobre Irán». La frase cristaliza los ajustes mentales por los que la gente se ha reconciliado con el hecho de que Harris no haya hecho las cosas que, apenas unas semanas antes, decían que debería e incluso podría hacer sobre el genocidio en curso. Inviable», como si el problema fuera logístico, una jerga técnica especialmente inapropiada dado el silencio del artículo sobre cuestiones «absurdas» como: ¿qué armas se están utilizando para qué? ¿Puede detenerse o condicionarse alguna de las transferencias? Qué tipo de condiciones? Probablemente», como si la improbabilidad no fuera el estatus general de las demandas izquierdistas y, de hecho, de las propias propuestas de Kamala (control de alquileres en todo el país, empaquetamiento de los tribunales, etc.). Debido a su preocupación por Irán», como si fuera evidente que éste es el único o principal obstáculo para reformar la política exterior de Estados Unidos, y como si Netanyahu no hubiera pasado el último año utilizando su ventaja militar creada por Estados Unidos para buscar una guerra regional mientras los iraníes y Estados Unidos (¿aparentemente?) trabajan para evitarla. Tampoco la «preocupación por Irán» puede explicar la negativa del Partido a conceder algo infinitamente más modesto que un embargo de armas, a saber, la exigencia de que se permita a un palestino-estadounidense hablar en la convención. ¿Qué podría explicar esta negativa y qué podría decirnos acerca de las fuerzas más amplias que evidentemente mantienen la política de Harris dentro de ranuras familiares y «letales»?
La reconciliación bajo coacción ha continuado desde la convención. La campaña de Harris sigue filtrando «pistas» de que podría ser diferente. Pero la estrategia de comunicación parece dar por sentado que la gente es tonta. Cuando se comparan con las cosas que la propia Harris ha dicho en público, el efecto de las filtraciones no es nada halagador. Consideremos la afirmación del Washington Post, el 31 de agosto, de que «la vicepresidenta, junto con el principal asesor de política exterior Phil Gordon, se ha mostrado escéptica sobre la estrategia de Israel en Gaza y la respuesta de Estados Unidos». El artículo comienza con la historia, atribuida a «varias personas familiarizadas con el asunto que hablaron bajo condición de anonimato», de que Gordon ya estaba preocupado en octubre de que «la única manera de lograr el objetivo de Israel de destruir completamente a Hamás era destruir Gaza junto con él, con toda la tragedia humanitaria que ello conllevaría».
Es bueno saber que Gordon veía la misma realidad que el resto de nosotros. Pero no hacía falta ser clarividente para sospechar que un gobierno que prometía llevar a cabo una «Nakba de Gaza» podría no estar interesado en contener la guerra. La historia es aún más condenatoria, involuntariamente, en su implicación de que Gordon consintió una política cuya lógica eliminacionista comprendía perfectamente. Pero lo peor estaba por llegar. Menos de 24 horas después de que se publicara la historia del Post, Harris hizo pública una declaración en la que afirmaba que Hamás – «una malvada organización terrorista» con «sangre estadounidense en sus manos»- «debe ser eliminada». En otras palabras, el mismo equipo de relaciones públicas que espera que la gente se consuele con la idea de Gordon -que destruir Hamás significa destruir Gaza- redactó un comunicado de prensa exactamente el mismo día en que Harris renovó su promesa de destruir Hamás
Ni Iber ni el Post ofrecen una explicación de por qué la política de Biden (ahora Harris) ha sido tan terrible. Pero es interesante observar con qué franqueza se puede hablar de una influencia -la financiación de las campañas-, siempre que la discusión tenga lugar en una publicación fuera de toda sospecha de parcialidad antiisraelí. Semafor, el boletín de noticias de la élite, califica a Wall Street de «electorado político nacional clave», uno de los que «canalizó más donaciones a Biden que cualquier otro grupo industrial» en 2020, sólo para sentirse quemado por el enfoque de la administración hacia la regulación antimonopolio y financiera. Fortuitamente, «el apoyo a Israel es una causa en la que están de acuerdo, y una oportunidad política para que Biden los mantenga». Cuando «la máquina de dinero de Wall Street volvió a la vida para Harris», la misma publicación repitió lo siguiente: «el bandazo cultural hacia la izquierda que percibe el partido, encarnado por las protestas en el campus sobre Gaza, alienó aún más a este público».
Es fácil encontrar el mismo tipo de historias con un giro hacia la Costa Oeste. Como copresidente de la campaña de Biden, correspondió al ejecutivo cinematográfico Jeffrey Katzenberg informar al presidente de que sus donantes se retiraban. A la semana, Biden se retiró. Katzenberg, ahora copresidente de la campaña de Harris, es viejo amigo de su marido, Doug Emhoff, antiguo abogado del mundo del espectáculo. Según la prensa, Emhoff «se apoyó en gran medida en sus antiguos vínculos en Los Ángeles… para ayudar a la campaña y al partido a acumular un total de 615 millones de dólares». . para ayudar a la campaña y al partido a acumular un total de 615 millones de dólares» en las seis primeras semanas de la candidatura de Harris. Según la prensa del espectáculo, las opiniones sobre Israel ya no son tan uniformes como antes. Pero, al igual que ocurre en todo el país, la cuestión se divide por generaciones, y la riqueza no se distribuye por igual entre las cohortes de edad. Según un estratega demócrata anónimo, «la mayoría de los donantes de Hollywood» han quedado «asombrados por la firmeza» de Biden en su apoyo a Israel, que contrasta favorablemente con «esos idiotas que protestan en las calles».
Según el New York Times, una de las «confidentes más esenciales» de Harris, por no hablar de financiadora, es Laurene Powell Jobs, viuda del ejecutivo de Apple. Entre los miles de millones de dólares en activos de Powell Jobs se encuentra The Atlantic, revista cuyo actual redactor jefe fue voluntario como guardia de prisiones durante la Primera Intifada. Ejemplificando, y hasta cierto punto liderando, un cambio más amplio en la opinión liberal, The Atlantic ha abandonado en gran medida temas como las reparaciones y los reconocimientos raciales en favor de artículos como «Acusen también a Palestina de genocidio» y «Las estadísticas de la ONU sobre Gaza no tienen sentido» y declaraciones como «Es posible matar niños legalmente». Sin duda, las preocupaciones de Powell Jobs son sobre todo domésticas. Según el Times, espera que Harris abandone la «retórica hostil de Biden… sobre los ricos y Silicon Valley». Pero no hay razón para poseer una revista si no se corresponde de algún modo con tus propias opiniones, y sobre Israel la línea de Atlantic es clara.
La financiación de las campañas no suele ser una explicación exhaustiva de ningún fenómeno, y mucho menos de uno tan sedimentado como la relación especial entre Estados Unidos e Israel. Pero en términos de explicar el enfoque de Harris hacia Gaza durante la propia campaña, puede ser suficiente. Con todos los incentivos de recaudación de fondos alineados en contra de complacer a los votantes contrarios a la guerra, Harris necesitaría una muy buena justificación para actuar de otro modo. Naturalmente, hay razones por las que la gente tiende a evitar un análisis tan aparentemente «crudo», pero asumir la complejidad conlleva un riesgo opuesto, que Bruce Cumings denominó en una ocasión la falacia del cinismo insuficiente.
El problema consiste en especificar las circunstancias en las que la presión directa de la clase donante consigue sus objetivos. En este caso, cabe conjeturar que la burda presión de los grupos de interés se ve amplificada por la confusión a alto nivel sobre la naturaleza del interés estadounidense en Oriente Medio, y en Israel/Palestina en particular. Los objetivos manifiestos de la política exterior de Biden se refieren sobre todo al tan esperado «retorno de la competencia de grandes potencias» con Rusia y China. Europa importa por la OTAN y porque el enorme mercado común de la UE y sus puntos críticos de estrangulamiento de la cadena de suministro son esenciales para el éxito de cualquier guerra económica con China. Esta es una gran agenda, y Oriente Medio una distracción. La estrategia regional de la administración, tal y como era antes de octubre, consistía en reconciliarse con los saudíes con la esperanza de que esto favoreciera la causa de la normalización saudí-israelí. En cuanto a la cuestión de Palestina, la estrategia consistía esencialmente en no hacer nada y esperar lo mejor. Incluso después de la Intifada de la Unidad de 2021, que finalmente requirió la atención de Biden, un funcionario anónimo admitió que la administración no había gastado «ni un puto segundo de esfuerzo» hacia su objetivo oficial de una solución de dos Estados. A esto lo llaman «hacer poco por los problemas periféricos».
Así estaban las cosas el 2 de octubre de 2023, cuando Foreign Affairs envió a la imprenta el ensayo de 7.000 palabras de Jake Sullivan sobre la gran estrategia estadounidense. La versión impresa del ensayo (a Sullivan se le concedió una reescritura online) decía que Oriente Medio, aunque «acosado por retos perennes», estaba «más tranquilo de lo que ha estado en décadas». Si es un golpe bajo seguir sacando a colación esa frase, considérese que la falta de interés de Sullivan por la región puede encontrarse en otros ensayos en los que está menos plagado de ironía dramática. En otra pieza de Foreign Affairs , ‘El mundo después de Trump: Cómo puede perdurar el sistema’, de 2018, Sullivan escribió que «la inestabilidad de Oriente Medio ha sido una característica, no un error, del sistema desde la caída del Imperio Otomano». ¿Qué significa que alguien que se compara con Dean Acheson escriba una frase así? ¿Es un lapsus freudiano? ¿Estaba buscando otro cliché (quizás la inestabilidad en Oriente Medio ha sido la norma, no la excepción)? En cualquier caso, la frase y la historia en la que se enmarca sugieren que Sullivan no acaba de entender las cosas. ¿Acaso el propio Consejero de Seguridad Nacional no está seguro de cómo encaja Israel en su proyecto para un nuevo siglo americano?
Dada la incertidumbre del panorama, parece probable que la retórica de la relación entre Estados Unidos e Israel cambie en algún momento. La cuestión, en palabras del ex funcionario del Departamento de Estado Aaron David Miller, es si los cambios supondrán «algo que la gente normal consideraría un enfoque diferente hacia Israel». Por normal, Miller presumiblemente se refiere a excluir el tipo de personas que ya piensan que Joe Biden es hostil a Israel, y por lo tanto considerarían cualquier desviación adicional como catastrófica. No hay indicios de que este tipo de cambio esté previsto. Para el experto Brian Katulis, cualquier aparente apertura a la izquierda es «una ilusión de inclusión, algo así como: «Sí, vamos a escucharos. Vamos a escuchar su posición», y entonces estos grupos externos pueden decir: «Tuvimos un asiento en la mesa». Se trata de posicionamiento político en lugar de adoptar posiciones políticas claras, el habitual teatro kabuki a pocos meses de unas elecciones». Hay que señalar que Katulis no habla como un activista frustrado. Aunque no es asesor de la campaña, está cerca de ella. En 2017, él y el actual asesor de Harris, Ilan Goldenberg, organizaron un viaje a los EAU financiado por el AIPAC para altos cargos demócratas.
Basándonos en todo lo que sabemos, tiene sentido creer en la palabra del empleado anónimo de Harris que dijo: «No creo que vaya a haber ningún cambio significativo respecto a la situación actual de la administración». Cualquier cambio cosmético que se produzca debe interpretarse a la luz de los comentarios de Tom Nides, vicepresidente de Blackstone y ex embajador en Israel, que al parecer está siendo considerado «para un alto cargo de seguridad nacional». Según Nides, Harris es «la única esperanza que tenemos… de que los menores de 30 años vuelvan a apoyar al Estado de Israel». Las personas más próximas a Harris tienen ideas muy diversas sobre lo que significa apoyar a Israel, pero los límites del debate están delimitados por un consenso básico.
Este consenso es visible en el reciente nombramiento de una nueva Subsecretaria de Estado Adjunta para Asuntos Israelíes y Palestinos, Mira Resnick. Resnick mantiene desde hace tiempo vínculos con el AIPAC y es «muy conocida y respetada en el establishment israelí de seguridad nacional y política exterior». Recientemente, se ha distinguido por trabajar entre bastidores para superar las preocupaciones del Congreso sobre la transferencia de armas a Israel. El perfil belicista de Resnick es especialmente marcado si se tiene en cuenta que su predecesor, Andrew Miller, dimitió por el enfoque de la administración respecto a Gaza. Annelle Sheline, otra funcionaria del Departamento de Estado que dimitió en señal de protesta, declaró que Miller «hizo todo lo que pudo para intentar oponerse a la determinación de la administración de facilitar el genocidio. Mientras que el DAS Resnick lo apoyará con entusiasmo». El nombramiento fue calurosamente acogido por la Mayoría Democrática por Israel, alineada con el AIPAC, pero también por Jeremy Ben-Ami, jefe del grupo sionista J Street, ostensiblemente liberal. Un equilibrio inquietante, que ninguna fuerza actualmente visible en la política interior estadounidense parece capaz de perturbar.
13. La quinta via de Israel: la invasión terrestre del Líbano
A la espera de saber si Israel ha conseguido asesinar a Nasrallah -por las reacciones de los tuiteros proresistencia podría ser que sí-, un análisis en The Cradle sobre la posibilidad de un ataque terrestre de Israel al Líbano y de cómo podría producirse. Por cierto, Netanyahu ha dado la orden de bombardear masivamente Beirut desde DENTRO del edificio de las Naciones Unidas. https://x.com/TheCradleMedia/. Quizá no podamos hacer mucho, pero pocas veces he estado tan contento de hacer una huelga como ayer. https://thecradle.co/articles/
El nuevo atolladero de Israel: una invasión terrestre del Líbano
El ejército de ocupación ha sido expulsado dos veces del Líbano por Hezbolá. Dos décadas después, se prepara para otra invasión terrestre de su vecino del norte, esta vez contra un adversario mucho más sofisticado.
Mohamad Hasan Sweidan 28 SEP 2024
El 26 de septiembre, el ejército israelí anunció la conclusión de un ejercicio de brigada que simulaba una operación terrestre en Líbano, a varios kilómetros de la frontera común. En los dos últimos días, varios responsables militares israelíes, entre ellos el jefe del Estado Mayor, Herzi Halevy, y el comandante del Norte, Uri Gordin, han hablado de la preparación del ejército de ocupación para ejecutar operaciones terrestres en el Líbano.
¿Pero cómo puede Tel Aviv concebir de forma realista el lanzamiento de tropas terrestres a un país que no una, sino dos veces, ha conseguido expulsar a las fuerzas de ocupación, para entrar en combate contra un adversario -el grupo de resistencia libanés Hezbolá- que está mucho mejor armado y organizado que en años pasados?
Características de la estrategia israelí hasta el momento
Desde el inicio de su reciente escalada con Líbano, Israel parece estar ejecutando su guerra en cinco vías simultáneas. En primer lugar, pretende golpear el sistema de mando y control de Hezbolá, principalmente mediante asesinatos selectivos contra los principales líderes militares de la resistencia, siendo el objetivo más reciente el comandante de la unidad de aviones no tripulados Abu Saleh Sorour.
En segundo lugar, atacar directamente las capacidades militares de Hezbolá basándose en un banco de objetivos establecido por Tel Aviv: el lunes pasado, los israelíes anunciaron que habían atacado con éxito 1.600 objetivos militares de la resistencia, incluidos depósitos de armas, almacenes de misiles y plataformas de lanzamiento. En particular, en la guerra de julio de 2006 afirmaron haber realizado el mismo tipo de ataques con éxito, lo que resultó ser sumamente inexacto..
En tercer lugar, Israel pretende ejercer presión interna libanesa sobre Hezbolá perjudicando a sus electores, partidarios e incluso detractores. Tel Aviv ha intensificado sus sangrientos ataques contra poblaciones y zonas civiles en las últimas dos semanas, matando a más de 728 civiles, hiriendo a miles y desplazando a casi 390.000 personas, según datos oficiales del gobierno libanés.
En cuarto lugar, está el intento de influir en el amplio entorno general libanés para que se vuelva en contra de la resistencia a través de campañas sistemáticas en los medios de comunicación -en cooperación con medios y personalidades libanesas que repiten como loros las narrativas intimidatorias de Israel con el fin de domesticar y frenar las acciones de Hezbolá. La quinta y última vía, hasta el momento, es la creciente amenaza y preparación de una invasión terrestre israelí del Líbano -aunque limitada- con el objetivo de confirmar la superioridad israelí sobre el terreno mediante el control de las zonas libanesas, incluso durante breves períodos.
¿Las reacciones de Hezbolá?
Naturalmente, la resistencia pretende frustrar las estrategias de Israel mediante un conjunto de pasos interconectados. Después de cada asesinato, Hezbolá confirma que su sistema de mando y control no se ve afectado y, a continuación, lanza una escalada controlada para confirmar su preparación frente a los golpes del enemigo. Esto quedó patente el 24 de septiembre, cuando Hezbolá lanzó un ataque con más de 300 misiles al día siguiente de la campaña aérea de Israel, esencialmente para confirmar que sus capacidades de misiles fueron bloqueados y cargados, listo para ir.
Al igual que en anteriores enfrentamientos israelíes con Hezbolá, la base de apoyo de este último sigue siendo en gran medida coherente y partidaria de los planes de escalada de la resistencia. Separar a Hezbolá de su entorno de incubación es una estrategia israelí que ha fracasado repetidamente, principalmente porque las bases de la resistencia proceden de esta misma sociedad.
Por último, el objetivo de Israel de poner a la opinión pública libanesa en contra de la resistencia no ha avanzado, hasta la fecha. Más bien, las agresiones israelíes han aumentado la cohesión nacional, sobre todo después del atentado terrorista con buscapersonas del Estado de ocupación, salvo en algunos casos limitados.
La quinta pista: invasión terrestre del Líbano
En los últimos días, los debates sobre la posibilidad de una incursión terrestre israelí en Líbano han aumentado notablemente. El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, se ha jactado de que las operaciones militares contra Líbano continuarán «con toda su fuerza para garantizar que Hezbolá quede «significativamente debilitado,» y ha rechazado los llamamientos internacionales a un alto el fuego inmediato.
El jefe del Estado Mayor del Ejército también dio instrucciones a las fuerzas israelíes para que prepararse para un posible ataque terrestre con el fin de establecer una zona de seguridad israelí en el sur del Líbano. Operativamente, el ejército de ocupación se está preparando para esta posibilidad realizando ejercicios de entrenamiento y convocando dos brigadas de reserva al frente norte.
Según fuentes occidentales e israelíes, existen varios escenarios para una posible invasión terrestre israelí de Líbano, y cada escenario ofrece objetivos estratégicos y riesgos diferentes:
En primer lugar, una acción terrestre limitada dentro del territorio libanés con el objetivo de atacar objetivos específicos de Hezbolá cerca de la frontera, como puntos de lanzamiento de misiles, o despejar una zona para impedir que la resistencia lleve a cabo ataques contra Israel. Se trataría de una acción a corto plazo utilizada para presionar a la parte en las negociaciones de alto el fuego. En este momento, si Tel Aviv elige la opción de la acción terrestre, éste será el escenario más probable..
La segunda, es una incursión terrestre limitada para empujar a las fuerzas de resistencia a retirarse de la frontera, concretamente para reducir el alcance de los misiles guiados antitanque que posee Hezbolá. Los mandos militares israelíes han indicado que esta opción serviría para crear una «zona de seguridad» que se extendería entre 8 y 10 kilómetros dentro del territorio libanés. Notablemente, este escenario aumenta la probabilidad de combates prolongados y mayores pérdidas humanas y militares israelíes.
En tercer lugar, una invasión terrestre completa del Líbano -el escenario más extremo- con el objetivo de destruir las capacidades de Hezbolá. Actualmente, este escenario sigue siendo muy improbable debido a su perfil de riesgo extremadamente alto – y dado que el objetivo a corto plazo de Tel Aviv no es destruir a Hezbolá, sino más bien alterar los retos de seguridad en su frontera con Líbano.
¿Atacar dónde?
Se espera que un ataque terrestre israelí -limitado o expansivo- se centre en zonas geográficas concretas de Líbano, principalmente el sur, donde Tel Aviv quiere su zona de seguridad libre de Hezbolá, o la región de Bekaa que flanquea la frontera con Siria. Israel prevé un escenario similar al statu quo del sur del Líbano en la década de 1990, en la que mantuvo una zona de seguridad para limitar el acceso de Hezbolá a la frontera -antes de ser purgado por comandos de la resistencia en 2000.
A la inversa, una acción terrestre israelí limitada en la Bekaa sería impactar y estrechar las rutas de suministro logístico y de armas de Hezbolá desde Siria, ya sea cortando las rutas terrestres entre Líbano y Siria o cortando las líneas de suministro entre la Bekaa y el sur. La base para ello será la continuación de los ataques aéreos israelíes en la Bekaa, que tuvieron como objetivo cuatro pasos fronterizos principales con Siria: Al-Arrayedh, Mutariba, Saleh y Qabsh.
La mayoría de los analistas occidentales no son optimistas respecto a que el ejército israelí logre ejecutar operaciones terrestres en Líbano, dadas las capacidades mejoradas y sofisticadas de Hezbolá para hacer frente a una acción de este tipo. En un artículo del Washington Post, el escritor Max Boot afirma que esta descabellada opción «sería otro atolladero para Israel.» Desde la perspectiva de Tel Aviv, el mejor escenario posible sería que su campaña aérea lograra detener el frente de apoyo libanés a Gaza y permitiera a los colonos israelíes desplazados regresar a sus hogares en el norte de Israel.
Pero al no ser probable una resolución inminente de su conflicto con Líbano -dada la negativa de Netanyahu a contemplar un alto el fuego en el norte, y mucho menos en Gaza-, aumenta la posibilidad de una acción terrestre israelí en Líbano, a pesar de los extraordinarios riesgos para el ejército de ocupación. Por su reciente historial de batallas con la resistencia libanesa, en las que Israel ha perdido la cara, Tel Aviv sabe bien que su superioridad aérea sólo es igualada por la ventaja terrestre de Hezbolá.