Sobre la (mal llamada) inmersión

Páginas de la herida.
Sobre la (mal llamada) inmersión

Son fenómenos interesantísimos de la conducta normal y adaptativa de los grupos. Cuando hay litigios, estos resortes se ponen al servicio de las posibilidades de victoria y de sometimiento de los otros. La intelectualidad española etiqueta el movimiento independentista catalán de delirio, de locura, intoxicación, pero no tiene nada que ver con esto, tiene que ver con la competición intergrupal….Que un historiador [Josep Fontana] que se ha pasado 40 o 50 años apuntado a tesis marxistas economicistas, de repente se apunte a versiones casi románticas de la cuestión, es un cambio monumental. Es paradigmático que toda una tradición historiográfica catalana, que se había apuntado al economicismo, ahora, sin avisar, se apunte a tradiciones épico-románticas, es espectacular. […] Los secesionistas no están locos ni alienados, están enamorados; están profundamente enamorados de forma biológica, [enamorados] de la república perfecta habitada por individuos perfectos… Ni platónico ni romántico. Es una cuestión biológica profunda… En el 99,9% de los casos, el enamoramiento está al servicio de seducir y conquistar a un aliado firme por si hay prole y se cuida entre dos. Está montado por la biología en las especies que son como nosotros y en los pájaros, especies que son nombradas poligínicas imperfectas, para conseguir un aliado firme para tener cuidado parental de la prole. Y en el caso de los litigios intergrupales, para conseguir la victoria sobre los vecinos. Esto lo saben los líderes proféticos desde siempre.
Adolf Tobeña (2021)

Mientras celebramos Sant Jordi y el Día del Libro sabiendo que el 70% de los ayuntamientos catalanes excluyen al castellano de sus premios literarios (el 81,2% en el caso de Gerona) porque “sólo el catalán es idioma de cultura y de país” (una de las razones esgrimidas: “la lengua catalana une a los países catalanes y los premios literarios garantizan que se mantenga esa unión»); mientras El Roto, nuestro gran humorista-filósofo, da de nuevo en la diana; mientras miembros del colectivo secesionista L’estaca cuelgan muñecos de ERC, JxCat y CUP en diversos puentes de Cataluña exigiendo que se haga efectivo el “mandato” (¿mandato?) del 1-O; mientras la Sala Tercera de lo penal de la Audiencia Nacional confirma el auto del juez José de la Mata que propone juzgar al ex molt honorable la máxima ‘figura histórica’ viva del país!), a la Madre Superiora de la Congregación y a sus hijos (a excepción de Oriol, ya condenado por corrupción) por (posibles) delitos de organización criminal o asociación ilícita, blanqueo de capitales, delito contra la Hacienda Pública y falsedad documental (Carlos Jiménez Villarejo: “Un modelo de familia, los Pujol” https://cronicaglobal.elespanol.com/pensamiento/modelo-familia-pujol-juicio-audiencia-nacional_473401_102.html); mientras .Cat sigue instalada en el furgón de cola en energías renovables (representan el 30% de potencia instalada frente al 54% del conjunto de España); mientras TV3 sigue siendo tan ‘neutral y objetiva’ como siempre y emite “El judici” (pago a Mediapro: 440.000 euros), serie en la que son entrevistadas 41 persones, 38 de las cuales (92,8%) son favorables al planteamiento de la defensa de los políticos secesionistas condenados por el Tribunal Supremo y solo 3 son críticos con ellos; mientras Laporta-Barça va cogido de la mano (por el momento y en caída libre) con Pérez-Madrid en el asunto (capitalismo neoliberal sin bridas) de la Superliga europea (que, por supuesto, no hace buenas instituciones como la UEFA o la FIFA; frase para el recuerdo: Sique Rodriguez (Cadena SER, 21.04.2021: «La superliga de Florentino y Laporta ha durado menos que la independencia de Puigdemont»); mientras el ex presidente vicario Torra pide “nuevas movilizaciones” en las calles al tiempo que ingresa anualmente 120.000 euros y el también ex presidente, Artur neoliberal Mas, pasa a ser el pensionista mejor remunerado (casi 92.000 euros anuales); mientras Salvador Cardús habla de prisioneros políticos para referirse a los políticos nacional-secesionistas presos, y dice haber sentido directamente la represión y haber estado «una semana sin dormir por culpa de estas situaciones»; mientras la Generalitat rescata la cadena de gimnasios DIR, muy vinculada a entornos tradicionales del pujolismo, a través de un crédito participativo de 2,6 millones de euros (de la sociedad pública Avançsa a Centres d’Activitats Físiques); mientras se birla un senador autonómico a VOX pensando-diciendo-creyendo (estúpida, torpemente) que es un método exitoso de lucha contra la extrema derecha; mientras Guillem Bota (y otros escritores y periodistas no serviles: Jordi Gracia, “Cercas y la insolvencia de Pilar Rahola”) escriben artículos sobre el ‘caso Cercas’ que dan en la diana (“No es nada personal, Cercas” https://cronicaglobal.elespanol.com/pensamiento/nada-personal-cercas_471829_102.html); mientras la Mesa del Parlament de Cataluña (ERC, JxCat, CUP), desoyendo de nuevo la opinión de los letrados, rehusa (¿no había que hablar de todo?) dar curso a dos preguntas formuladas por la diputada Gemma Lienas alegando que eran “transfóbicas” (1. “¿Cuántas personas transgénero han solicitado el traslado a prisiones de mujeres? ¿Cuántas a prisiones de hombres?” 2. “¿Por qué se utiliza a unas niñas prepúberes, en la línea de la pornografía infantil o de hipersexualizar a las niñas?”), mientras ocurre todo esto y mil cosas más (ninguna de ellas relacionada con la situación real de los sectores más vulnerables de nuestra sociedad), en “Juego de tronos .Cat”, la mal (e interesadamente) llamada “inmersión lingüística”, tiene, sigue teniendo, un papel parecido al de Dios o el Ser Supremo en una buena parte de los sistemas teológico-filosóficos. De la misma manera que Dios es el Ser innombrable o, en caso de serlo, el Ser del que nada podemos decir o, desde otra perspectiva, el Ser del que todo y sólo lo positivo puede ser dicho y siempre en grado sumo (omnipotencia, omnisciencia, suma benevolencia, etc), algo similar ocurre con la citada inmersión: o nada crítico puede decirse de ella (la acusación de heterodoxia botiflera es inmediata) o, de decir algo, solo caben alabanzas y apologías sin límite. Cualquier asunto de política lingüística, por nimio que sea, es tema intratable. Si cualquier comentario no servil sobre Dios y sus atributos conllevaba la consideración de herejía y la condena subsiguiente, cualquier aproximación no dictada a la política lingüística .Cat, defendida al unísono (y en posición de firmes) por todas las formaciones del nacional-secesionismo y sistemas afines, es recibida con cara de muy pocos amigos, sin temperanza, sin esfuerzos de comprensión, y tildada inmediatamente de anticatalana, españolista, traidora y, además, de franquista o neofranquista.
Afortunadamente, y en oposición a los vientos dominantes (posición nada fácil), hay voces que no se resignan ni doblegan. Dos ejemplos.

En una polémica que ha mantenido estos últimos meses en las página de El Viejo Topo con Hèctor Xaubet, Antonio Santamaría ha defendido tesis, conjeturas y argumentos tan razonables como los siguientes (una breve selección, injusta por breve; las cursivas son mías):
1. Sobre las lenguas: “En principio, todas las lenguas son instrumentos de comunicación políticamente neutros. Ahora bien, resulta evidente, como han señalado los principales tratadistas que han estudiado a fondo los nacionalismos, que la construcción de la lengua nacional y la asimilación lingüística son unos de los principales procedimientos utilizados por los movimientos nacionalistas. Justamente, toda la política lingüística de la Generalitat se orienta en esta dirección y por si quedara algún atisbo de duda ahí está el manifiesto Koyné que reclama el estatus del catalán como única lengua oficial y acusa a los castellanohablantes de ser un factor de colonización lingüística. […] La actual política lingüística está presidida por esta orientación típicamente nacionalista, la cual, por otro lado, sus impulsores nunca se han molestado en ocultar.”
2. La extinción del catalán: ”Esta amenaza de peligro de extinción del catalán es uno de los espantajos más utilizados, sin ningún fundamento empírico, desde el nacionalismo lingüístico para justificar sus políticas asimilacionistas. Un autor tan poco sospechoso de españolismo como el sociolingüista Albert Branchadell publicó en Ara el artículo titulado Catastrofisme lingüístic (28/12/2020), que desmiente esas negras previsiones. Así, cita El Atlas de las lenguas en peligro de la UNESCO que distingue cinco grados de peligro en función del estado de la transmisión intergeneracional. Las lenguas que no corren peligro o “seguras” son las utilizadas por todas las generaciones y gozan de una transmisión ininterrumpida, las siguen las “vulnerables”, las “claramente en peligro”, “en situación crítica” y “lenguas extintas”. En España, existe una lengua vulnerable (euskera), tres en peligro (aragonés, asturleonés y aranés) y una extinta (guanche). El catalán no figura en el Atlas y es considerada una lengua segura. Otra de las fuentes más solventes para clasificar los idiomas es Ethnologue el cual utiliza una escala de vitalidad lingüística denominada EGIDS (Expanded Graded Intergenerational Disruption Scale) que consta de 13 niveles. De modo que, cuando más elevado es el número en la escala, mayor es peligro de interrupción de la transmisión intergeneracional. Según Ethonologue el catalán está en el nivel 2, muy lejos de los niveles críticos 6b (“amenazado”), 7 (“en sustitución”) u 8 (“moribundo”). Además, Branchadell cita Endangered Languages Project, gestionado por el First Peoples’ Cultural Council de British Columbia (Canadá) y un equipo de la Universidad de Hawái que, al igual el Atlas de la UNESCO, tampoco incluye el catalán entre las lenguas en peligro de extinción.”
3. Caso único. ”Nosotros rechazamos el actual modelo monolingüe y propugnamos la construcción de un modelo lingüístico que se adapte a las singularidades del país y donde tengan cabida las dos lenguas vehiculares y oficiales del país. En este sentido, citábamos las prescripciones de la UNESCO que recomienda la enseñanza en la lengua materna de los alumnos… Asimismo, en la Convención sobre los Derechos del Niño, aprobada por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 1989 y ratificada por todos los países miembros, se reafirmó este derecho a la enseñanza en lengua materna que no implica a todo el currículum escolar, pero sí una parte significativa del mismo… La exposición del modelo finlandés, por mi parte, respondía a la intención de buscar elementos para la construcción de este modelo lingüístico democrático para Catalunya. En este sentido, he de volver a insistir en que el modelo monolingüe catalán es un caso único en aquellos países europeos donde existen dos o tres lenguas vehiculares y oficiales entre la mayoría de la población. En ninguna de las cuales se aplica la inmersión, a excepción de Groenlandia y las islas Feröe.
4. A la búsqueda de una alternativa. “De la crítica a la inmersión y la comparación con otros modelos lingüísticos debería desprenderse una alternativa a la legislación lingüística vigente en Catalunya. En nuestra opinión, esta alternativa debería estar presidida por tres principios: la discriminación positiva de la lengua catalana, el respeto a la pluralidad lingüística y la defensa de los derechos de la ciudadanía. Sin embargo, no resulta tan fácil plasmar estos principios generales en normas concretas. Los modelos que apuestan por una doble red escolar poseen la ventaja de ser respetuosos con la pluralidad cultural y los derechos de la ciudadanía, pero de aplicarse en Catalunya tendrían el inconveniente de separar a los alumnos en función de su lengua materna, contribuyendo a solidificar aun más las dos comunidades lingüísticas existentes; aunque, sin duda, este modelo sería preferible al actual. Otra opción sería adoptar un modelo multicultural, donde sin separar a los alumnos en función de su lengua materna, ambos idiomas podrían convivir en las aulas, impartiendo las asignaturas en uno u otro idioma que serían introducidos progresivamente en función de la realidad sociolingüística de cada centro escolar. Esta solución quizás se adaptaría mejor a la situación del país y contribuiría a desideologizar el uso de ambas lenguas oficiales y vehiculares.”
Hasta aquí Antonio Santamaría.
Me permito insistir en lo que he señalado en otras ocasiones: conviene estudiar en detalle (con las adaptaciones necesarias) el modelo lingüístico seguido en AULA Escuela europea (“Los alumnos aprenden catalán, castellano, francés e inglés teniendo contacto diario con las cuatro lenguas de manera progresiva. Queremos dar a los alumnos las suficientes habilidades para poder expresarse libremente en cualquiera de las cuatro lenguas vehiculares de la escuela. Creemos que el plurilingüismo les dará la libertad de escoger en un mundo cada vez más global.” https://www.aula-ee.com/es/proyecto-pedagogico/plurilinguismo/). Recordemos que en Aula estudiaron Artur Mas y sus hijos.

Por su parte, Ana Losada, presidenta de la AEB [Asamblea por una escuela bilingüe en Cataluña], se muestra convencida de que, con las recientes sentencias judiciales, la inmersión lingüística obligatoria sólo en catalán “ha llegado al principio del fin”. Algunas observaciones de una entrevista reciente, una selección:
1. Según ese estudio de la AEB que menciona, un 95% de las escuelas públicas catalanas no incluyen el castellano como lengua vehicular…
Es así. En aquellas escuelas donde tenemos sentencias que ya están funcionando, en las que hay padres que han recurrido al tribunal para conseguir que en el grupo o clase de su hijo haya más horas de castellano, en esos centros sí que hay, pero no es para todo el centro, es para esas clases. En el resto de centros que analizamos, que fue casi la totalidad de proyectos lingüísticos -había algunos que no tenían proyectos elaborados, que es el 5% que falta-, no encontramos ninguno. Dar clase de lengua castellana no es que el castellano sea vehicular. Es dar clase de lengua, igual que puedes darla de inglés o francés. Hay que utilizarla también en otras asignaturas troncales. Como mucho había centros que a lo mejor hacían un trimestre al año alguna asignatura en castellano, pero eran una minoría. Eso es ridículo y demuestra lo que es: una exclusión deliberada del español como lengua de enseñanza y de cultura.
2. ¿Supone esto un antes y un después en la aplicación de la inmersión?
Insisto: el principio del fin de la inmersión ha llegado. Su ejecución no va a ser de un día para otro, pero estas situaciones se van a ir repitiendo, porque tenemos más recursos en marcha y porque esto también crea una sensación: se transmite la idea a la sociedad de que algo que todo el mundo creía que era un tótem, que sí o sí hay inmersión y no puedes quejarte, no es verdad. Que la inmersión es ilegal y que tenemos nuestros derechos, y que nuestro derecho es poder estudiar en las dos lenguas oficiales. Y eso es algo que la Generalitat durante 30 años ha difundido que es falso, que sólo hay inmersión, que está reconocida por Europa, que es un sistema perfecto, que los niños hablan mejor castellano que en Salamanca… todas esas mentiras y esos mantras que la sociedad ha ido asumiendo, como una gota malaya.
3. ¿Queda entonces en papel mojado la eliminación de la alusión al castellano como lengua vehicular en la nueva ley educativa (Lomloe) o ley Celaá, que entrará en vigor el próximo curso?
Sí, la sentencia lo deja claro: que los derechos de los alumnos no derivan de la Lomloe ni de la Lomce ni de otra ley, sino de la Constitución. Aunque la Lomloe dijera que el castellano no es lengua vehicular, sería ilegal, porque el castellano lo es, no porque lo diga la ley de educación, sino porque lo dice la Constitución. Es nuestro derecho. Lo que pretendía ERC cuando trató de eliminar el concepto de la lengua vehicular era intentar salvar los muebles e impedir que los recursos continuaran y que tenga que ponerse fin a la inmersión. Pero no es así, porque lo ha dicho claramente el tribunal.
4. ¿Se ha politizado la lengua en las escuelas, ya sea por parte de la Generalitat o de estas organizaciones que acaba de mencionar?
Sí. Desde el momento en que utilizas una lengua para crear una identidad diferenciada y en contra del resto de España, estás politizando la lengua. Quien la empezó a politizar desde el minuto uno fue Jordi Pujol con el Programa 2000. Ellos nos acusan a nosotros de politizar la lengua. Pero las pruebas son evidentes: “Per un país de tots, l’escola en català”, dicen. Esa frase no es nuestra, sino de ellos [de la plataforma Som Escola, partidaria de la inmersión]. Es como si dijéramos: “Por una España de todos, la escuela sólo en castellano”. ¿Qué pensaríamos ante esa burrada? Pues dirías que eso lo ha escrito Franco, o algo así. España es un país con diversidad lingüística y cultural. Y Cataluña también es una región, una autonomía, o como quieran llamarle, una nación, con una diversidad lingüística y cultural. Entonces, son ellos los que están politizando la lengua, y lo han estado utilizando para la construcción de identidad nacional. Y cuando salen sentencias de este tipo, dicen que es un ataque a Cataluña. Pedir igualdad de derechos y pedir que el catalán y el castellano tengan la misma proporción en la escuela es atacar el catalán, según ellos. Pero en cambio, excluir el español no es atacar el castellano.
5. Uno de los argumentos que suelen darse por parte de los defensores de la inmersión sólo en catalán es que es un modelo consensuado. ¿Qué piensan ustedes, es así?
Por eso no lo preguntan nunca en ninguna encuesta oficial. Societat Civil Catalana ha sacado dos, la última a finales de 2020, y revela que la inmersión la quiere una minoría. Igual que hay una minoría que quiere la libertad de elección de lengua. La gente quiere catalán y castellano, y si además le dejan inglés, pues eso que me voy a ahorrar en academias privadas. La gente no quiere ni solo catalán ni solo castellano. Cuando le preguntas a la sociedad, las respuestas son de sentido común: yo vivo en una comunidad bilingüe y quiero que mis hijos aprendan perfectamente las dos lenguas, y que se defiendan en ambas y que aprendan a leerlas y a valorar la producción literaria en cada una de ellas, que son las lenguas de los catalanes. Pero esta pregunta no se le hace a los padres en ningún punto del recorrido por el sistema educativo. Ni tampoco en ninguna encuesta oficial, ¿por qué?
6. ¿Asociaciones nacionalistas como Plataforma per la Llengua influyen en la política educativa?
Òmnium Cultural, la ANC y Plataforma per la Llengua [¡unos seis millones de euros de subvenciones en diez años!] digamos que son los brazos ejecutores del gobierno de la Generalitat, se retroalimentan. Plataforma alardeó en público de que había propuesto a ERC la enmienda [para eliminar el castellano como lengua vehicular] en la ley de educación. O el manifiesto Koiné, ¿quién lo ha firmado? Pues personas que están a la cabeza de estas asociaciones o de la presidencia del Parlament, como Laura Borràs. ¿Qué decía la anterior consellera de Cultura [Mariàngela Vilallonga], o la actual [Àngels Ponsa]? Que la cultura catalana es en catalán. Y esto nos lo están diciendo desde las instituciones que en teoría gobiernan para todos los ciudadanos. ¿Y quiénes son los voceros, además de ellos mismos, de estas aberraciones? Òmnium, Plataforma, la ANC y sus portavoces y acciones. Lo de Plataforma per la Llengua es de juzgado de guardia. En Cataluña parece que estamos todos inmunizados y estamos normalizando cosas que son auténticas aberraciones. Como cuando se colaron en los centros públicos para ver en qué idioma jugaban los niños. O las campañas que hacen contra negocios porque rotulan en castellano o no hablan en catalán… es persecución por razón de lengua a una parte de los ciudadanos de Cataluña.
Hasta aquí Ana Losada, la presidente de la AEB.
La pregunta de cierre: ¿es posible introducir moléculas, átomos, quarks, fotones, de racionalidad temperada, de comprensión del otro/a, de diversidad, de concordia y respeto en un asunto como este que, con buena voluntad, permitiría soluciones satisfactorias para todos (para todos los que no estén cegado, con fanatismo por algún nacionalismo)? Muy difícil… Por el momento.

Autor: admin

Profesor jubilado. Colaborador de El Viejo Topo y Papeles de relaciones ecosociales.

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