Sobre Perú

Del historiador y miembro de Espai Marx, José Luis Martín Ramos.

I. A quince días del inicio del año electoral en el Perú -una vez cerrado el plazo de admisión de los partidos que pueden concurrir-, el Tribunal Supremo ha anulado la condena de más de tres que se había dictado contra Vladimir Cerrón, líder de Perú Libre. Cerrón no aceptó nunca una condena, que estaba claramente falta de sustentación, y pasó a la clandestinidad. Desde hace casi dos años Cerrón ha vivido prófugo en Perú sin que la policía llegara a detenerlo. El desenlace final puede reforzar a Cerrón, por lo que la prensa, que lamentaba que no se le detuviera, lamenta ahora que se le haya absuelto. Habrá que ver qué parte de la ira popular recogerá Perú Libre que en el Sur ha de competir con la candidatura del partido de Aníbal Torres -de quien os hablé cuando las movilizaciones posteriores al golpe contra Castillo.
La otra candidatura que parecía poder contar con apoyos en el Sur era la de Antauro Humala, pero su partido ha sido rechazado por considerar que no cumple todas las condiciones (en este caso de implantación territorial y afiliación mínima). Si Cerrón logra relanzar a Perú Libre, tiene algo que lo diferencia de Torres y Humala y es el apoyo también en el centro del país, comenzando por Junín, y en el área metropolitana.
Las formas como liderar su grupo -semejantes a las de Mélenchon, sin ir más lejos (aquí mando yo)-, el estereotipo “marxista-leninista” de su discurso y un cierto tacticismo en la Cámara que le llevó a algunos acuerdos de reparto de cargos institucionales con Fuerza Popular (fujimoristas), puede suscitar reparos, pero, para mí, sigue siendo la opción más clara de la izquierda (alternativa o revolucionaria). Nadie es perfecto

II. Os informe brevemente por qué se condenó a Cerrón. La causa fue la adjudicación para la construcción de un nuevo aeropuerto en Junín cuando era gobernador del Departamento en 2012; sería un aeropuerto internacional en Huancayo, capital del Departamento, que había de sustituir al aeropuerto de Jauja, a 90 kms de la capital. Esa construcción formó parte de las promesas en la campaña electoral a gobernador que Cerrón ganó en 2010. Desde el primer momento, el gobierno peruano pudo trabas al proyecto y finalmente la fiscalía pidió su proceso por colusión en la adjudicación en 2014 y deterioro de la imagen del gobierno regional (cargo curioso que parece que se sostenía en el contenido de algunos trámites administrativos, como la insuficiencia, según el fiscal, del estudio sobre el impacto medioambiental). En agosto de 2023 fue condenado a tres años y medio de cárcel y al pago de 800.000 soles; el Tribunal Supremo lo ha absuelto del cargo de colusión, el importante, y le ha rebajado la multa a 250.000 soles.
No es la primera vez que se procesa a Cerrón por supuesta corrupción, ha habido otras tres ocasiones en las que siempre ha sido condenado en primera instancia y absuelto por el Tribunal Superior de Junín o el Supremo de Lima. La reiteración del ataque judicial contra Cerrón es flagrante, tanto como la revocación constante de todas sus sentencias en contra. Está última tenía ahora un significado mayor; antes eran contra un político local, ahora se había pronunciado contra uno de los hacedores de la candidatura de Pedro Castillo y aspirante a candidato presidencial en 2026.
Post scriptum. La revocación de la condena de cárcel ha coincidido con el anuncio del casi cierre del aeropuerto de Jauja por la obsolescencia de sus pistas, razón por la que diversas compañías aéreas han anunciado la interrupción de sus vuelos a Jauja. Sarcasmos del destino.

Autor: admin

Profesor jubilado. Colaborador de El Viejo Topo y Papeles de relaciones ecosociales.

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