“Berlinguer. La grande ambizione” por Mariano Asenjo Pajares

No se trata de una película histórica, el director elige y declara conscientemente una «línea política»; no quiere contar nada más que las razones de Berlinguer, la mirada de Berlinguer, incluso los errores de Berlinguer.

No se reniega de la historia: ni de la propia, ni de la de los demás. Se intenta comprenderla” (Enrico Berlinguer)

El recuerdo de Enrico Berlinguer se asoma a estas páginas con periodicidad reveladora, y aún sin estridencias ya que el personaje era un ser “autocontenido” y ascético, también era una característica suya la de saber interpretar los cambios del mundo, de ahí que su pensamiento largo y profundo aparezca de variadas formas. Lo trajimos a MO por un jugoso episodio en el que aparecía ligado a la final de la ‘Copa Davis’ de tenis (1976) entre Italia y el Chile de Pinochet, volvió por su papel en el Concilio Vaticano II, y más recientemente, Miguel Usabiaga firmaba un estupendo material titulado ‘Berlinguer, 100 años’.

En esta ocasión ‘Il marquesino’, regresa a MO por una película que nos ha proporcionado el año 2024, ‘Berlinguer. La grande ambizione’, según consta en la sinopsis de la distribuidora en España: “La vida del político Enrico Berlinguer, quien estuvo a punto de llevar al poder al Partido Comunista de Italia en 1978”. Bajo la perspectiva del director Andrea Segre se revisan los años del “compromiso histórico”, es decir, la estrategia del PCI de Berlinguer para salir del catenaccio o cerrojo de una oposición destinada a ser eterna, pues se hablaba incluso de la posibilidad de un golpe que contaría con el respaldo de la OTAN. La propuesta encabezada por Berlinguer buscaba una alianza entre comunistas, socialistas y católicos que tendría la misión de reformar el país, evitando el riesgo de un golpe fascista o militar. Es decir, un hombre pequeño pensaba a lo grande, así un fragmento de una cita de Gramsci colocada al comienzo de la película de Segre, es una premisa indispensable: «Habitualmente vemos la lucha de las pequeñas ambiciones, ligadas a fines privados individuales, contra la gran ambición, que en cambio es inseparable del bien colectivo».

Pero en su exposición de motivos, ‘La grande ambizione’ declara que no quiere contar nada más que las razones de Berlinguer, la mirada de Berlinguer, incluso los errores de Berlinguer, no se trata de una película histórica, el director elige y declara conscientemente una «línea política», gracias a esa cita de Gramsci. Bien es cierto que la película ha cosechado algunas críticas, es el caso del también director Nanni Moretti que, enseñando y escondiendo su ironía, expresó que si Segre hubiera tenido veinte años en 1973 se habría opuesto ferozmente, al “compromiso histórico”. Es una opinión sencillamente, a partir de otra propuesta y otros ingredientes, la historia contada habría sido distinta, todo ello ha de ser tenido en cuenta, como señaló Luciana Castellina, viendo la película no están claras las razones que llevaron a uno de cada tres italianos al voto comunista, pero esto no significa que Segre se haya equivocado, sino que eligió un enfoque.

La película ha sido escrita y protagonizada por gentes que no estuvieron en los años setenta o eran demasiado jóvenes, y señaló el director, entre las diversas hipótesis interpretativas de un acontecer lejano, la que más le convenció. Puede que te guste, puede que no te guste, pero así ocurre siempre cuando eligen otros y los demás opinamos. La memoria no tiene nada que ver con este trabajo, no busca llegar a las cosas como realmente fueron, sino a los hechos tal como somos capaces de contarlos a partir de las fuentes utilizadas, esto es lo que ofrece la película cuando da voz a los hijos de Berlinguer, a los compañeros de partido, a los obreros de las fábricas…

La grande ambizión’, al final, es una película en la que se llora, eso les ha ocurrido a muchos italianos. Una señal de que gusta y funciona. Pero quizá no solo sean lágrimas por nostalgia, como algunos han afirmado un poco malévolamente, invitando a enterrar el cadáver de Berlinguer. Es seguro, no obstante, que muchos habrán llorado de nostalgia porque con Berlinguer también dejaron atrás su juventud. Pero no olvidemos a quienes, al conocerlo, han llorado de gratitud ante la sensación de estar con él del lado de los chabolistas que deciden ocupar un terreno destinado a la construcción especulativa en Roma; del lado de los que se preguntan por qué la persecución a Sájarov, por qué la alianza con una Democracia Cristiana que siempre ha estado del lado de la patronal y nunca de los trabajadores… ¡Una trayectoria en suma de momentos diferentes y complementarios por los que estar agradecidos!

https://mundoobrero.es/2025/01/25/berlinguer-la-grande-ambizione/

Autor: admin

Profesor jubilado. Colaborador de El Viejo Topo y Papeles de relaciones ecosociales.

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