DEL COMPAÑERO Y MIEMBRO DE ESPAI MARX, CARLOS VALMASEDA.
ÍNDICE
1. Marruecos y la generación Z212.
2. Desai y Hudson conversan sobre la Reserva Federal.
3. Historia del comunismo en Palestina.
4. Entrevista a sociólogo ucraniano.
5. Benidorm como modelo a seguir.
6. Entrevista a Emilio Santiago.
7. Literatura y marxismo.
8. Lordon sobre Mélenchon.
9. Resumen de la guerra en Palestina, 6 de octubre de 2025.
1. Marruecos y la generación Z212.
No hemos comentado todavía nada de las recientes movilizaciones en Marruecos. Además de por su valor en sí, me ha llamado la atención que el artículo que os paso está escrito por el autor de la última entrada en nuestra página.
La generación Z 212 y las protestas juveniles en Marruecos: del ámbito digital a la calle
Por Rezgar Akrawi, 5 de octubre de 2025, artículo de Z
Marruecos está viviendo actualmente —otoño de 2025— una amplia ola de protestas masivas lideradas por jóvenes que ha devuelto a la arena política cuestiones fundamentales sobre la justicia social, los derechos básicos, el deterioro de los servicios públicos y la legitimidad política del régimen. Este movimiento, que tomó el nombre de «Gen Z 212»*, por el código de marcación internacional del país, no surgió de la nada, sino que fue el resultado de una larga acumulación de marginación, pobreza, ausencia de servicios esenciales en materia de salud y educación, y la propagación del desempleo y la corrupción. El movimiento estalló espontáneamente tras un trágico incidente en el Hospital Hassan II de la ciudad de Agadir, donde varias mujeres murieron durante el parto por falta de atención médica. Esa chispa se convirtió en un levantamiento social que se extendió rápidamente a las principales ciudades, como Rabat, Casablanca, Fez, Marrakech, Taroudant, Salé y Oujda, y se convirtió rápidamente en la expresión de una crisis generalizada que vivía toda una generación de jóvenes marroquíes, especialmente de las clases trabajadoras y pobres.
Lo que distinguió a este movimiento no fue solo su amplitud y extensión geográfica, sino también su dependencia de nuevos mecanismos de organización y movilización que comenzaron en la esfera digital y repercutieron en el terreno. Aquí se manifiesta la relación entre la experiencia marroquí y el concepto de «izquierda electrónica y lucha electrónica», donde una dimensión social tangible se une a una dimensión tecnológica y organizativa para producir una nueva forma de acción política. La fuerza central de este modelo es que recupera la política de las viejas élites y la devuelve a la calle y a la juventud. Afirma constantemente que la tecnología no es neutral, sino una herramienta de dominación en manos del capitalismo y los regímenes autoritarios, pero que al mismo tiempo puede convertirse en una herramienta de liberación si se emplea de manera progresista, de izquierdas y organizada. Lo que ocurrió en Marruecos refleja esta posibilidad: con medios sencillos, los jóvenes construyeron una esfera pública digital alternativa y libre en la que expresaron su rechazo al autoritarismo, la corrupción, la injusticia y la marginación de su vida cotidiana. Los vídeos cortos, los memes y los debates en línea se convirtieron en herramientas reales para la movilización política, la organización y la producción de una conciencia crítica masiva, lejos de los medios de comunicación oficiales que trataban de difamar al movimiento y confinarlo a actos de violencia y vandalismo.
1. La organización digital en red de los jóvenes trasciende los mecanismos tradicionales y crea un nuevo ámbito de lucha de izquierdas
Lo que distingue a este movimiento no son solo sus justas reivindicaciones —centradas en mejorar la salud y la educación, proporcionar puestos de trabajo, exigir responsabilidades por la corrupción y lograr la justicia social—, sino, lo que es más importante, su forma de organización y sus herramientas electrónicas y digitales, que encarnan precisamente las ideas de la Izquierda Electrónica**. En gran medida, se organizó fuera de los marcos tradicionales de los partidos y los sindicatos, que por muchas razones tenían conexiones débiles con las nuevas generaciones y, a los ojos de muchos jóvenes, se habían fosilizado en estructuras burocráticas rígidas incapaces de expresar las preocupaciones de la gente. Por el contrario, la esfera digital abrió horizontes para una forma de organización totalmente diferente, basada en la flexibilidad, la rapidez y la apertura. Plataformas como TikTok, Instagram y Facebook se convirtieron en herramientas de movilización y aglutinación, mientras que los servidores de Discord se transformaron en algo así como «centros populares digitales» para el debate, la planificación y la toma de decisiones colectiva y horizontal.
Este nuevo patrón organizativo representa un cambio fundamental que va más allá de los conceptos de liderazgo individual o centralismo jerárquico estricto. Ya no hay un único líder o una pirámide de comités de liderazgo que controlen los acontecimientos, sino grupos horizontales en red, cada uno de los cuales toma sus propias decisiones sobre el terreno dentro de unos objetivos generales compartidos. Esta descentralización no era un signo de debilidad, sino una fuente de fuerza, ya que dificultaba a las autoridades y a los servicios de seguridad penetrar en el movimiento o decapitarlo atacando a un único líder. Incluso cuando se cerraron cuentas o se detuvo a activistas —mujeres y hombres—, el movimiento siguió siendo capaz de reproducirse y ampliar su espacio organizativo. Esta capacidad de supervivencia y renovación refleja el verdadero espíritu de la organización y la contienda electrónica-digital, en la que la organización no es un aparato rígido, sino una red viva capaz de expandirse y transformarse según las circunstancias.
La arquitectura en red permitió que el movimiento se extendiera rápida y fácilmente por una amplia geografía —desde las grandes ciudades hasta las zonas periféricas— y le permitió eludir la represión sobre el terreno y la vigilancia digital. Las autoridades intentaron repetidamente cerrar cuentas, bloquear contenidos o atacar a los coordinadores, pero la naturaleza descentralizada del movimiento limitó el impacto de esos intentos. En el momento en que se cierra una cuenta, se abre otra; en el momento en que se rompe un vínculo organizativo, surgen canales alternativos. Esta dinámica plantea a las autoridades un verdadero dilema: se enfrentan a un «proceso organizativo masivo» con una nueva forma difícil de controlar, y no a una organización tradicional que puede desmantelarse deteniendo a sus líderes.
La organización digital en red es una nueva forma de cultura política y de organización común entre los jóvenes de hoy en día. Los debates en los servidores de Discord no se limitaron a consignas o planes de campo, sino que se convirtieron en un espacio educativo compartido en el que los jóvenes intercambiaban experiencias, discutían estrategias y tejían un lenguaje común de lucha. En este sentido, la esfera digital fue un medio de comunicación que se transformó en una «escuela colectiva de izquierda multiplataforma» que produjo una nueva conciencia política que va más allá de la tutela de los partidos tradicionales y el discurso intelectual de la élite. Lo que presenciamos aquí es el verdadero nacimiento de un nuevo espacio de izquierda que surge desde abajo, desde iniciativas propias, desde el trabajo colectivo, basado en la tecnología como herramienta liberadora en lugar de seguir siendo una herramienta de dominación bajo el control de las corporaciones capitalistas digitales y los Estados autoritarios.
Podemos decir que la organización digital en red creada por los jóvenes marroquíes es la expresión práctica de la propuesta de la Izquierda Electrónica de que la esfera digital se ha convertido en un importante escenario de la lucha de clases en la actualidad. Al igual que las fábricas, las granjas y las oficinas son los principales escenarios de confrontación entre el capital y el trabajo, Internet se ha convertido en la nueva «fábrica» complementaria para producir conciencia y organizar la resistencia. La diferencia es que esta nueva fábrica no es un lugar material rodeado de muros, sino un espacio abierto y móvil en el que los círculos de debate se expanden y las iniciativas surgen con gran facilidad, lo que le confiere un carácter global e internacional, ya que rompe las fronteras nacionales y crea posibilidades de comunicación y coordinación entre movimientos geográficamente distantes pero similares en esencia.
Si comparamos el movimiento marroquí con otras experiencias de la región, encontramos que tiene un carácter distintivo. En Túnez, por ejemplo, las plataformas digitales se utilizaron para la movilización desde 2011, pero de forma inicial. En el Líbano, en 2019, WhatsApp y Telegram se convirtieron en herramientas fundamentales para organizar manifestaciones. En Marruecos, sin embargo, en 2025 fuimos testigos de la entrada de toda una generación que solo conoce la política a través de la digitalización y ve la esfera digital como una extensión natural de su vida. Esto es lo que hace que el movimiento «Gen Z 212» sea el primer levantamiento casi totalmente digital en el mundo árabe, y confirma que el futuro de la lucha de la izquierda no será posible sin absorber estas transformaciones y utilizarlas de manera eficaz, construyendo internacionales digitales de izquierda y alternativas tecnológicas progresistas que trasciendan las fronteras nacionales y coordinen y vinculen experiencias en todo el mundo.
2. Las reivindicaciones planteadas reflejan el núcleo vivo de la izquierda: la justicia social y las necesidades de las masas
Lo que llama la atención de la experiencia de la juventud marroquí es que las reivindicaciones que plantearon en la calle y en Internet, a pesar de su sencillez directa, tienen un contenido profundamente izquierdista, aunque la mayoría de ellos no pertenezcan a ninguna organización política. Estos jóvenes se dieron cuenta, conscientemente o a través de una intuición política colectiva, de que la fuerza de cualquier movimiento emancipador reside en la construcción de un terreno común. No se dejaron absorber por las disputas y escaramuzas ideológicas de las élites. Aunque esos debates son importantes para el desarrollo intelectual de la izquierda, durante décadas han agotado y fragmentado las fuerzas de izquierda entre escuelas rivales y detalles teóricos. Estos jóvenes superaron ese cansancio intelectual y reorientaron el rumbo hacia lo que realmente preocupa a las masas trabajadoras pobres, partiendo de la realidad sobre el terreno hacia la teoría, y no al revés. Aquí, la izquierda no se mide por quién levanta consignas marxistas o simplemente escribe o repite políticas socialistas en teoría, sino por quién contribuye práctica y teóricamente, sobre el terreno, a mejorar la vida de los trabajadores pobres en materia de salud, educación, trabajo, dignidad, derechos y justicia, influyendo en el camino de su lucha diaria, aunque sea con pasos limitados y graduales.
Las demandas que formularon giran en torno a la mejora de la educación pública, la garantía de una asistencia sanitaria gratuita y eficaz, la creación de puestos de trabajo que garanticen la dignidad humana, la lucha contra la corrupción y el logro de la justicia social en la distribución de los recursos. Estas demandas representan el núcleo vivo del pensamiento de izquierda porque sitúan en el centro la injusticia, la lucha de clases y las necesidades cotidianas de la gente, desde donde se deriva la acción.
3. La represión sobre el terreno y la represión digital revelan los mecanismos de control modernos, pero también refuerzan la conciencia de la resistencia digital
El movimiento juvenil en Marruecos no fue una mera ola de protestas pacíficas que se enfrentó al discurso político o a las promesas de reforma; desde el primer momento se trató como una amenaza existencial para el régimen, lo que se reflejó en la dura represión sobre el terreno a la que se enfrentaron los jóvenes. Las fuerzas de seguridad utilizaron munición real en algunas zonas —especialmente en Lqliâa, cerca de Agadir, donde cayeron mártires por las balas de la gendarmería— junto con gases lacrimógenos, palizas con porras, persecuciones nocturnas y la detención de cientos de personas, en su mayoría menores de edad. Esta represión no fue una reacción descontrolada, sino una política calculada destinada a aterrorizar a toda una generación y quebrantar su voluntad antes de que su conciencia organizativa pudiera echar raíces. La represión sobre el terreno se acompañó de un método sistemático de aislamiento de las zonas conflictivas mediante controles de seguridad, acordonamiento de barrios populares y bloqueo de carreteras para impedir que los manifestantes se desplazaran entre ciudades. Se recurrió a detenciones masivas para vaciar las calles. Lo más importante es que las autoridades se centraron en los jóvenes y los menores, ya que eran la columna vertebral del movimiento, lo que revelaba su conciencia de que el verdadero peligro proviene de esta nueva generación que no teme a la calle y posee herramientas de organización digital resistentes a la contención.
Esta cara cruda de la represión sobre el terreno coincidió con una cara digital más suave. La detención digital y el asesinato digital son mecanismos paralelos que se dirigen a la esfera online del movimiento. Se eliminaron cuentas, se bloquearon contenidos y se restringió el acceso a los debates en grupo en un intento de separar la calle de la esfera digital que la alimentaba. Así, vimos a las autoridades practicar una «doble represión»: en la calle con porras y balas, y en la red mediante algoritmos y la limitación de las plataformas.
Pero lo que las autoridades no esperaban es que esta represión, en lugar de detener el movimiento, reforzara la conciencia de la resistencia tanto digital como sobre el terreno. En la calle, los jóvenes inventaron nuevas formas de reunión: manifestaciones nocturnas móviles, confianza en pequeños grupos en lugar de grandes marchas y uso de los barrios como espacios para protestas localizadas. Esta táctica dificultó a la policía aplastar el movimiento de un solo golpe y abrió posibilidades para la organización local de base. En la esfera digital, el debate pasó rápidamente de las cuentas bloqueadas a otras alternativas y a plataformas más seguras, con un uso generalizado de VPN y cifrado.
La represión sobre el terreno reveló los límites del sistema autoritario, ya que ya no se enfrentaba solo a una multitud enfurecida, sino a una generación digital capaz de adaptarse. Con cada intento de represión, los jóvenes reproducían su organización de forma más flexible y desarrollaban la conciencia de que la lucha con el Estado no es parcial, sino integral, y se dirige tanto al cuerpo en la calle como a la conciencia en la red. Aquí aparece la esencia de lo que la Izquierda Electrónica denomina la «lucha de clases digital», donde las herramientas modernas de represión se enfrentan a las clásicas.
Ha quedado claro que el control de la calle no puede separarse del control de la esfera digital, y que cuando el Estado dispara balas contra los cuerpos, simultáneamente bloquea cuentas. Pero la resistencia también se desarrolla en ambos vectores: en la calle, ampliando las tácticas populares sobre el terreno, y en la red, inventando herramientas de protección y formas alternativas de organización. Esta interacción entre el terreno y lo digital abre un horizonte real para que la Izquierda Electrónica desarrolle un proyecto internacionalista para liberar tanto a la humanidad como a la tecnología. La capacidad de trascender la represión digital refleja una creciente conciencia política de la necesidad de controlar las herramientas y construir tecnologías alternativas progresistas de izquierda, en lugar de dejarlas totalmente en manos de empresas capitalistas monopolísticas y Estados autoritarios.
4. Transformar la energía espontánea de los jóvenes en un proyecto emancipador radical y organizado
A pesar de la fuerza de este modelo, los retos siguen siendo importantes. La ausencia de una coordinación central puede convertirse en una debilidad si no se cristaliza una visión estratégica a largo plazo. Más importante aún, las demandas parciales deben vincularse a un horizonte emancipador integral para que el movimiento no se quede en el ámbito de las meras reformas. Aquí surge la necesidad de organizar una izquierda electrónica con base real como una corriente intelectual y organizativa que trabaje para convertir la energía espontánea en un proyecto político emancipador que una la lucha digital y la lucha sobre el terreno, vincule las demandas inmediatas a una visión socialista radical y se base en un terreno común amplio e inclusivo que construya amplias alianzas para lograr un cambio transformador.
Este movimiento juvenil y de masas refleja claramente el espíritu de una izquierda abierta que rechaza el autoaislamiento dentro de los círculos de élite y trabaja para abrir múltiples foros de debate y acción conjunta. En los espacios de debate digital no había ni un guardián ideológico ni una jerarquía excesiva, sino discusiones libres, múltiples voces y libertad para proponer ideas. Lo que se consolidó, se mantuvo y se tradujo en acción política fueron aquellos puntos que afectaban a la vida de las personas. Aquí se hace realidad el verdadero significado de la democracia participativa de base: la organización colectiva se convierte en una herramienta para unificar los esfuerzos en torno a lo que sirve a las masas, no a lo que complace a los intelectuales de élite. Esta orientación abre una oportunidad histórica para que la izquierda se renueve, con la condición de que abandone la tendencia a monopolizar el pensamiento y la cultura de la división que la ha paralizado durante tanto tiempo.
Las mujeres y los hombres jóvenes enviaron un mensaje claro: no esperaremos soluciones impuestas desde arriba, ni nos distraerán disputas estériles. Construiremos nuestro trabajo en torno a cuestiones que importan a la vida cotidiana de las personas. Esta conciencia dialéctica práctica da fuerza al movimiento y le permite extenderse y expandirse. A los trabajadores manuales y mentales no les preocupa principalmente si el texto canónico es de Marx, Lenin, Trotsky, Mao u otros —a pesar de su gran papel histórico en el pensamiento humano—, sino encontrar un hospital debidamente equipado, una escuela respetable, una oportunidad de trabajo, igualdad y dignidad en la vida cotidiana, lejos de la corrupción y el autoritarismo. Estos son los puntos comunes que formaron el punto de encuentro, y pueden convertirse en la base para que la izquierda construya un proyecto emancipador radical que trascienda la situación actual y recupere su papel como herramienta de cambio hacia la liberación socialista.
5. De la red a la calle… horizontes de una izquierda renovada
Es importante destacar que la Izquierda Electrónica no se presenta como un sustituto de las fuerzas históricas de la izquierda ni de las experiencias organizativas que han acumulado enormes luchas en todos los ámbitos a lo largo de décadas. Más bien, las continúa, desarrolla y complementa, añadiendo una nueva dimensión a las herramientas políticas, organizativas e intelectuales utilizadas por la izquierda en su larga y compleja batalla contra el capitalismo y el autoritarismo. Lo que la distingue es que responde a una nueva realidad configurada por la revolución digital, en la que las herramientas de lucha se han ampliado para incluir la esfera digital, las plataformas y las redes que controlan la conciencia de masas y dirigen la trayectoria del debate público.
Por lo tanto, no niega el papel de los partidos de izquierda, los sindicatos y los movimientos sociales existentes, sino que les pide que innoven y se renueven, que integren la dimensión digital en sus estrategias organizativas y políticas, y que superen la rigidez burocrática y el cierre ideológico. El reto al que se enfrenta hoy la izquierda no es solo hacer frente al capitalismo tradicional y a los regímenes autoritarios, sino también al capitalismo digital, que ha reproducido el control de clase en formas más suaves y ocultas, a través de los datos, los algoritmos y la vigilancia digital omnipresente.
Lo que los jóvenes crearon en Marruecos es un llamamiento explícito y urgente a todas las fuerzas de la izquierda. La organización política ya no es una opción única, sino que debe ser multiplataforma, abierta, flexible y transparente, y manejar con inteligencia las herramientas de la era digital. Esta visión complementaria no significa abandonar las estructuras clásicas que han acumulado una historia de lucha de clases, sino reconstruirlas de forma horizontal y flexible para estar más cerca de las masas y ser capaces de responder rápidamente, especialmente con las generaciones más jóvenes. La experiencia de la juventud marroquí es un ejemplo vivo a través de la innovación de formaciones digitales en red eficaces, pero esto no elimina la urgente necesidad de marcos políticos, organizativos y sindicales capaces de proteger estas energías, guiar las protestas y convertirlas en logros duraderos.
Esto requiere lograr una integración dialéctica entre lo antiguo y lo nuevo: entre la lucha sobre el terreno y el impulso digital; entre la experiencia histórica de la izquierda y la audacia y flexibilidad que aporta la generación digital. Esta dialéctica entre continuidad y renovación puede otorgar a la izquierda actual la posibilidad de resurgir, tanto a nivel local en el Sur Global como a nivel mundial en general. Por lo tanto, la Izquierda Electrónica es un llamamiento a renovar todo el proyecto de la izquierda —desarrollando y actualizando sus herramientas organizativas, políticas, intelectuales, digitales y técnicas, entre otras— junto con el trabajo conjunto y las alianzas basadas en puntos de encuentro esenciales. También subraya la necesidad de reforzar el papel de liderazgo de los jóvenes dentro de las organizaciones de izquierda, garantizando la renovación intelectual y organizativa y abriendo un espacio para que sus energías creativas y siempre renovadas estén en el centro de la toma de decisiones y del trabajo militante. Y refuerza la relación de la izquierda con las vidas de los trabajadores pobres y las generaciones más jóvenes en una época de hegemonía capitalista y autoritarismo. El futuro pertenece a la izquierda que entiende que el ámbito de la lucha de clases hoy en día se extiende desde las profundidades de la calle hasta el punto más lejano de la esfera digital. El movimiento Gen Z 212 ha demostrado que la relación entre las fuerzas de izquierda y las generaciones más jóvenes solo puede desarrollarse y arraigarse integrando la lucha sobre el terreno con herramientas de organización digital y nuevas formas de organización y discurso político. Es una lección no solo para los queridos compañeros de la izquierda y las fuerzas progresistas de Marruecos, sino para la izquierda global en su conjunto.
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Notas:
- Generación Z: la generación nacida entre mediados de la década de 1990 y la segunda década del siglo XXI; criada en un entorno digital, utiliza la tecnología y las redes sociales como parte esencial de su vida cotidiana y fusiona el mundo físico y el virtual, lo que la hace más capaz de movilizarse y organizarse a través de la esfera digital.
- ** «La izquierda electrónica» es una corriente de izquierda moderna que busca desarrollar las herramientas, el discurso y los mecanismos organizativos de la izquierda tradicional mediante el empleo de la tecnología digital y la esfera en red en la organización, el debate y la movilización. No se presenta como un sustituto de las fuerzas históricas de la izquierda, sino que las complementa y desarrolla, abogando por la integración de las plataformas digitales y la democracia participativa con la lucha sobre el terreno, con el fin de vincular las cuestiones teóricas con las necesidades cotidianas de las masas trabajadoras pobres.
Toda nuestra solidaridad con las mujeres jóvenes, los hombres jóvenes y las masas trabajadoras de Marruecos que se enfrentan a la represión y la marginación con conciencia y valentía, y que luchan por una vida digna y una justicia social genuina. Y toda nuestra solidaridad con las fuerzas izquierdistas, progresistas, sindicales y de derechos humanos marroquíes que están del lado del pueblo, defendiendo sus derechos, su libertad de organización y expresión, y los valores de justicia e igualdad.
2. Desai y Hudson conversan sobre la Reserva Federal.
Conversación entre dos economistas, Michael Hudson y Radhika Desai, en el programa de esta última, sobre la Reserva Federal y quién planifica realmente la economía.
https://michael-hudson.com/2025/10/who-plans-the-economy/
¿Quién planifica la economía?
Lunes, 6 de octubre de 2025
https://youtu.be/6Fcwg6eFGu4
RADHIKA DESAI: Hola y bienvenidos a una nueva temporada de Geopolitical Economy Hour, el programa que explora la economía política y geopolítica de nuestro tiempo, en rápida evolución. Comenzamos esta nueva temporada con nuestro episodio número 50. Soy Radhika Desai y hoy me acompaña uno de nuestros colaboradores habituales y favoritos, de hecho, la persona con la que inauguré este programa, el profesor Michael Hudson. Bienvenido de nuevo, Michael.
MICHAEL HUDSON: Me alegro de estar de vuelta.
RADHIKA DESAI: Estupendo. En el momento de grabar este programa, el Comité Federal de Mercados Abiertos de la Reserva Federal de los Estados Unidos, cuya decisión fija los tipos de interés, acaba de terminar su reunión quincenal. Como algunos de ustedes sabrán, han acordado bajar los tipos de interés, la primera bajada de este año, en 25 puntos básicos.
No es un gran movimiento, pero lo cierto es que la Reserva Federal ha sido objeto de mucha controversia últimamente. Y gran parte de la controversia proviene de Donald Trump. Cualquiera que preste la más mínima atención a las noticias estos días no puede haber dejado de notar que Trump tiene algo con la Reserva Federal, una especie de picazón, por así decirlo, que no puede evitar rascarse.
Ha llamado a Powell «imbécil» y «demasiado tarde» —es decir, según Trump, siempre llega demasiado tarde para bajar los tipos de interés—, al tiempo que le exige que reduzca los tipos de interés. Realizó una visita teatral a las obras de renovación del edificio Marriner Eccles de la Reserva Federal, discutiendo una diferencia de 300 millones de dólares en los costes ante las cámaras de televisión, como si esos pocos millones de dólares fueran importantes en un país cuya deuda se dispara por encima del 150 % y los 37 billones de dólares estadounidenses.
Hace tiempo que está claro que no va a renovar el mandato del actual presidente, Jerome Powell, y ya ha aprovechado la jubilación anticipada de uno de los gobernadores para colocar a un leal en la junta. Y aunque recientemente ha nombrado a cuatro candidatos que está barajando para el puesto de presidente, las especulaciones van mucho más allá.
Algunos hablan de más de diez candidatos. En otra salva más contra la Reserva Federal, Trump ha intentado, por supuesto, despedir a una de sus gobernadoras, Lisa Cook, por motivos que él mismo alega, pero hasta ahora no ha tenido éxito con la última resolución judicial, que la mantiene en su puesto para la crucial reunión de hoy del Comité Federal de Mercados Abiertos. Esto plantea muchas preguntas.
Mientras que los economistas leales a Trump han publicado artículos y comentarios sobre las problemáticas políticas monetarias laxas de la Reserva Federal, Trump exige en realidad que la Reserva Federal mantenga una política monetaria flexible. Entonces, ¿existe una política coherente de la administración Trump hacia la Reserva Federal? En segundo lugar, aunque Trump quiere que el dólar siga siendo la moneda mundial, también parece decidido a socavar la muy cuestionada independencia de la Reserva Federal.
Así pues, aunque la política monetaria expansiva que él desea garantiza sin duda que la Reserva Federal no podrá frenar la inflación, esto supone una amenaza constante para el sistema del dólar. La inflación plantea otra cuestión. Mientras que la inflación general sigue siendo alta —y ha subido antes de esta reunión a pesar de los bajos precios de la energía— impulsada por los altos precios de los alimentos, sin duda como resultado de los propios aranceles de Trump, y la inflación subyacente —es decir, la inflación sin tener en cuenta los precios volátiles de los alimentos y la energía— también sigue siendo alta, Trump, por un lado, sigue insistiendo en que ha reducido el coste de la vida, al tiempo que se asegura de que nada de lo que haga la Reserva Federal lo reduzca.
Y luego está la cuestión de las criptomonedas. Con la aprobación de la Ley Genius, toda una nueva serie de activos, muy dudosos, concretamente las criptomonedas, que cualquier analista sensato consideraría altamente volátiles, arriesgados e intrínsecamente especulativos, han recibido el visto bueno de la regulación gubernamental.
Esto significa que, de una forma u otra, estos activos entrarán en el sistema financiero y se convertirán en un elemento más de la burbuja global, lo que acercará aún más la fragilidad del sistema financiero estadounidense, que ya se encuentra al borde del colapso. Cualquier colapso que se produzca ahora solo puede enviar el sistema del dólar al basurero de la historia, como hemos discutido tantas veces, Michael. Entonces, Michael, ¿cuál es tu opinión favorita sobre este lodazal de contradicciones en el que Trump solo está enturbiando aún más con sus ataques a la Reserva Federal? Di lo primero que se te venga a la mente, porque hay mucho que discutir. Podemos empezar por cualquier parte.
MICHAEL HUDSON: La cabeza de Trump está llena de economía basura. Quiere devaluar el dólar. Quiere que baje el tipo de cambio del dólar porque imagina que eso hará que las exportaciones estadounidenses sean más competitivas. A medida que el dólar baja, su precio frente a las monedas europeas y extranjeras se abarata. El problema es que Estados Unidos se ha desindustrializado en los últimos 30 años y no hay mucho que exportar.
Y al bajar los tipos de interés, lo que realmente está haciendo es exactamente lo contrario de lo que ha hecho su secretario del Tesoro, Scott Bessent. Es como si quisiera volver a la política de tipos de interés cero de ganar dinero mediante el apalancamiento de la deuda, inflando los precios de las acciones y los bonos, porque se puede pedir prestado a bajo coste a los bancos y se pueden comprar acciones cuyos dividendos son más altos o bonos cuyos tipos son más altos. Quiere volver a hacer que la economía sea segura para los especuladores porque, al fin y al cabo, son su electorado.
Bueno, aquí está el problema. Las personas sensatas de Wall Street, supongo que el 1 %, o personas como usted y yo, lo critican desde el punto de vista de la independencia de la Reserva Federal. Si Donald Trump interviene en la política de la Reserva Federal, microgestionando según su imaginación de cómo la Reserva Federal afecta a la política, o su pretensión o excusa para servir a los contribuyentes de su campaña, entonces habrá inestabilidad y probablemente inflación.
Y, por supuesto, Trump finge estar en contra de la inflación. Pero, como acabas de señalar, los aranceles están aumentando la inflación. Y sus enormes y maravillosos recortes presupuestarios (déficit presupuestario), al reducir los impuestos al 10 % más rico y aumentarlos al 90 % más pobre, van a inflar la economía. Así que, en cierto modo, está supervisando la inestabilidad.
Y la pregunta durante muchos años, hay un mantra desde el siglo pasado: el banco central tiene que ser independiente porque los bancos centrales son responsables. Y todos sabemos que los gobiernos son irresponsables porque son elegidos y son democráticos y quieren gastar dinero en bienestar social en la economía, y eso es inflacionista. Y quieren el pleno empleo, y eso hará subir los salarios.
En cambio, la función de la Reserva Federal, desde Paul Volcker, es crear suficiente desempleo para evitar que suban los salarios. Lo que está mal en este panorama, como ya hemos comentado, es que la Reserva Federal sirve a sus bancos miembros, los bancos comerciales. Y si hay algún sector de la economía que sea más irresponsable, ese es el sector bancario, porque es el que ha llevado a la financiarización de la economía, a la desindustrialización y a la increíble deuda que tenemos hoy en día.
Así que no hay razón para creer que la Reserva Federal sea más responsable que el Gobierno. No digo que el Gobierno sea responsable, porque los mismos multimillonarios de Wall Street que controlan los bancos controlan también al propio Gobierno. Así que, de cualquier manera, se va a perder. El problema es que la Reserva Federal ha tomado el control del Congreso en la gestión de toda la economía.
Y, como hemos comentado, y creo que hoy también lo hará, intentar gestionar la economía solo afectando a los tipos de interés mediante la compra y venta de valores en operaciones de mercado abierto es solo una pequeña parte de la economía y no tiene en cuenta el panorama general, que tiene que ver con la industrialización. Cómo organizar lo que las empresas van a hacer con los ingresos que obtienen, si van a recomprar sus acciones y hacer subir los precios de las acciones y pagar dividendos, o si van a invertir a largo plazo.
De eso se trata realmente, y la Reserva Federal no se preocupa en absoluto por eso. Solo se preocupa por proporcionar dinero a los bancos, y los bancos no prestan dinero a la economía real, sino que prestan dinero para acciones y bonos con fines de especulación financiera, por lo que se podría considerar a la Reserva Federal como la ejecutora del esquema Ponzi en el que ha degenerado la economía estadounidense.
RADHIKA DESAI: Bueno, ha planteado muchos puntos diferentes, así que vayamos por partes. En primer lugar, abordemos toda la cuestión de la llamada independencia de la Reserva Federal. Ahora bien, en cierto modo, en las primeras décadas del período posterior a la Segunda Guerra Mundial, se daba por sentado que la política monetaria era solo uno de los instrumentos de que disponían los gobiernos, los gobiernos elegidos, para mantener la economía en marcha, etc., por lo que no se consideraba que los bancos centrales tuvieran que ser independientes.
La independencia de los bancos centrales se ha convertido en un mantra y en una regla general, un principio que no se puede violar, solo en la era de la financiarización. Así que cuando dijiste, Michael, un par de cosas que ya sugerían esto, es decir, que lo que ha hecho la Reserva Federal durante las últimas décadas es, en esencia, inflar burbujas de activos.
Básicamente, ha prestado dinero principalmente a instituciones financieras, no para que estas invirtieran en la economía real. Esa posibilidad ya ha sido descartada por la Reserva Federal en su papel de regulador del sector financiero, esencialmente porque durante décadas, desde principios de los años 80, si no antes, cada vez que ha habido algún tipo de problema regulatorio, la postura por defecto siempre ha sido desregular, no volver a regular.
Podemos discutir eso más a fondo, pero ha habido desregulación. La Reserva Federal, en esencia, presta dinero a los bancos, que luego lo utilizan para la inflación de los precios de los activos, etc. La política monetaria laxa, especialmente desde principios de este siglo, ha sido fundamental; primero para inflar las burbujas inmobiliaria y crediticia, que estallaron en 2008, y ahora para inflar la burbuja en la que nos encontramos.
Así que, en esencia, la independencia de la Reserva Federal, lo que realmente significa, la llamada independencia de la Reserva Federal, significa en realidad la captura regulatoria. Es decir, el regulador queda capturado por aquellos a los que se supone que debe regular. Es como pedirle al zorro que defienda el gallinero. No va a suceder. Por eso, en esencia, los intereses financieros han estado al frente.
Usted dijo otra cosa muy interesante, y es que en las últimas décadas no ha habido ninguna política fiscal seria. Lo único que ha habido es una política monetaria que se presenta como la única forma de gestión del Gobierno. Y en mis propios escritos, en mi economía geopolítica, donde hago un seguimiento de las políticas financieras y monetarias de la Reserva Federal, especialmente en relación con el sistema del dólar, pero también en relación con la gestión de la economía estadounidense, lo que descubrí es que, sin duda desde la administración Clinton, si no antes, básicamente no ha habido ninguna política fiscal seria. La única política fiscal era que las administraciones republicanas siempre reducían los impuestos a las grandes empresas.
Luego llegaban las administraciones demócratas, que no tocaban eso, pero se dedicaban a la consolidación fiscal, esencialmente recortando los servicios sociales, etc., lo que también hacían las administraciones republicanas. Y luego llegaba la siguiente administración republicana y reducía aún más los impuestos. Así que, en esencia, lo que esto también ha hecho, por supuesto, es aumentar enormemente la montaña de deuda de Estados Unidos. Porque, aunque se recortan los servicios sociales en cierta medida, no es ni mucho menos suficiente para compensar los ingresos que se pierden al conceder grandes recortes fiscales a las empresas.
Así que, durante las últimas décadas, lo que hemos tenido en términos de gestión económica ha sido simplemente política monetaria. Y esto realmente comenzó con Alan Greenspan, y por eso Alan Greenspan fue llamado el maestro, como si fuera una especie de director de orquesta superestrella, dirigiendo la orquesta que era la economía estadounidense con los más mínimos movimientos de su pequeña batuta.
Pero, por supuesto, en realidad, lo que se tenía era esencialmente una situación en la que se renunciaba a intentar gestionar la economía estadounidense. Renunciaron a intentar preservar el carácter productivo de la economía estadounidense. De hecho, fomentaron cosas como la externalización, la financiarización, etc. Así que, en esencia, han destruido la economía estadounidense, la han convertido en una economía basada en el consumo, etc. Por lo tanto, en todos estos aspectos, lo que se ha visto es que la política monetaria ha desplazado a cualquier política fiscal y, por lo tanto, hay muchos otros hilos que dependen de ella.
MICHAEL HUDSON: No solo han desregulado la política monetaria, sino que también han desregulado la delincuencia. El presidente Obama nombró a Eric Holder fiscal general, y Holder dijo que es cierto que hubo una enorme ola de delincuencia que condujo a la crisis financiera; préstamos hipotecarios basura, los bancos han falsificado declaraciones hipotecarias, los tasadores las han falsificado, los corredores las han falsificado, ha habido miles de millones de dólares, y tenemos una opción.
Como resultado de este fraude financiero, las hipotecas de unos 8 millones de familias estadounidenses tienen un precio muy superior a su capacidad de pago. ¿Qué vamos a hacer? Bueno, tenemos una opción: o bien podemos reducir las deudas, como prometió el presidente Obama, al valor razonable y realista de sus casas y permitir que estas familias se salven de la explotación de los bancos, o bien podemos procesar a los banqueros y meterlos en la cárcel.
Pero hay un problema con eso. La mayoría de estos banqueros están casados y tienen hijos, y sus hijos y esposas son inocentes. Y sería injusto perjudicar su inocencia, porque si se compara el valor de la vida y la felicidad familiar de un multimillonario, 10 multimillonarios equivalen a los 8 millones de familias hispanas, negras y de otras etnias a las que estamos expropiando.
Así que no vamos a castigar a nadie. De hecho, lo que vamos a hacer es acudir a la Reserva Federal y decirle que, aunque los bancos sean insolventes porque han prestado mucho más dinero del que los deudores pueden pagar, vamos a crear el mayor auge financiero de la historia, el mayor auge del mercado de bonos de la historia, reduciendo los tipos de interés desde los máximos actuales hasta menos del 1 %, lo que aumentará enormemente la capitalización de los bonos y las acciones.
Así que Obama nombró presidente de la Reserva Federal a Ben Bernanke y, después, a Janet Yellen. Su trabajo consistía en evitar que los bancos redujeran la deuda a lo que se podía pagar y, digamos, nuestro trabajo no es estabilizar los precios al consumo, sino asegurarnos de que estabilizamos y evitamos que bajen los precios de los activos de las acciones, los bonos y los inmuebles. Porque si la economía está tan apalancada y los bancos han prestado tanto dinero en relación con sus reservas de capital, si los precios bajan aunque sea un poco, un uno o dos por ciento, se ha acabado con el patrimonio neto de los mayores clientes de los bancos, los mayores especuladores, y los propios bancos se hundirán.
Y entonces el director de la Corporación Federal de Seguros de Depósitos dijo: «Hay un banco realmente corrupto e incompetente: el Citibank. Es tan imprudente que tenemos que ejecutar su hipoteca». Y el secretario del Tesoro de Obama, Tim Geithner, dijo: «No, no, mi trabajo es salvar al Citibank. Son ellos quienes me han puesto en el poder». Y oiga, señor Obama, ellos le han puesto en el poder a través del secretario del Tesoro de Clinton. Así que los bancos controlan el sistema judicial y el sistema fiscal, además del sistema financiero.
Y el objetivo común de todos ellos es asegurarse de que los bancos no pierdan dinero al amortizar la deuda que usted acaba de describir como creciente. Si no se amortiza la deuda y esta acumula intereses y crece y crece y crece, entonces hay que crear más y más dinero a tipos de interés cada vez más bajos para soportar esta deuda más elevada. Eso es lo que es un esquema Ponzi.
Se necesitan nuevos participantes en el esquema para proporcionar el dinero necesario para rescatar a los primeros inversores, o todo el esquema fracasa. En eso se ha convertido la economía de Estados Unidos, y eso es lo que significa la independencia de la Reserva Federal. No dejes que nadie, ni el sistema judicial, ni las leyes contra el fraude, ni siquiera el sentido común, interfieran en la creación de una economía que gana dinero con la especulación financiera, y no con la inversión industrial. Ya no somos una economía industrial.
RADHIKA DESAI: Bueno, exactamente. Y sabes qué, Michael, mira esto. Ya hemos mostrado este gráfico antes, pero es el balance de la Reserva Federal. Como sabes, pasó de menos de un billón de dólares a unos 2 billones tras la crisis financiera de 2008. Y luego, con una serie de rondas de flexibilización cuantitativa, subió a más de 4 billones.
Y luego, con la pandemia, subió a 9 billones de dólares. Entonces, ¿qué es todo esto? Básicamente, es la propia Reserva Federal entrando en el mercado de diversos activos especulativos. La propia Reserva Federal se ha convertido esencialmente en un agente para preservar el valor de los activos especulativos de los diversos banqueros y demás. Y hay otra cosa, lo que es realmente interesante en la medida en que se supone que el mercado de valores es democrático, etc., es que permite a todo el mundo ganar dinero.
Bueno, otra cosa que está sucediendo, además de lo que acabas de decir, es que, en realidad, el número de empresas que cotizan en bolsa está disminuyendo. Cada vez más empresas son propiedad de fondos de capital privado, que son esencialmente clubes de élite de inversores que tienen información privilegiada sobre lo que puede generar beneficios y lo que no. Información que se niegan a hacer pública para poder beneficiarse en privado, como miembros de este club, de estas lucrativas inversiones y no permitir que el inversor ordinario, el inversor minorista, entre en ellas.
Esa es otra cosa realmente fascinante que ha estado ocurriendo. Y ahora, por supuesto, la administración Trump está permitiendo formas aún mayores de comportamiento similar al de un club. Así, Trump ha sugerido recientemente que las pocas empresas que siguen cotizando en bolsa ya no deberían estar obligadas a presentar informes trimestrales. Pueden pasar a presentar informes semestrales, una vez cada seis meses.
Esto vuelve a restringir la cantidad de información disponible para el inversor minorista. En muchos sentidos, el carácter Ponzi de este sistema, en el que esencialmente existe una jerarquía en la que los ricos siguen enriqueciéndose, mientras que la gente común no tiene ninguna influencia en el sistema. Y en lo que respecta a cosas como los fondos de pensiones, suelen ser organismos que, con las enormes cantidades de dinero que tienen, ejercen una influencia esencial en el sistema financiero. Se utiliza como «peso». Pero, por supuesto, cuando hay ganancias, ellos son los que menos ganan, y cuando hay pérdidas, son los que más pierden.
MICHAEL HUDSON: ¿Podría volver a mostrar ese gráfico? Quiero mostrar que, en realidad, muestra un desarrollo radical y sin precedentes de la Reserva Federal. Al principio del gráfico se ve esa línea plana. Sí, esa línea plana se remonta a un siglo atrás, tan plana como lo es ahora. Y esa línea plana es cómo han actuado los bancos centrales de todo el mundo durante un siglo. Intervienen para comprar y vender bonos del Estado de la noche a la mañana a corto plazo, simplemente para influir en el alza o la bajada de los tipos de interés.
No hay acumulación a largo plazo. Lo que ocurrió cuando se produjo el salto en 2008 que usted muestra, y el salto que continuó durante todo ese periodo, es que, por primera vez, la Reserva Federal comenzó a ser ella misma un gran inversor. Compró suficientes acciones y bonos, no solo bonos del Estado, sino también bonos corporativos, y no solo bonos corporativos, sino también bonos basura, para hacer subir sus precios.
Así que tienes una enorme entrada de dinero que no se gasta en bienes y servicios, como te enseñan en la escuela, sino en comprar acciones y bonos. La Fed crea dinero para inflar los precios de los activos. Crea dinero para la compra de acciones, bonos y bienes inmuebles, no para el gasto de los consumidores. Toda esta idea de que la creación de dinero por parte de la Fed afecta a los precios al consumo es solo una ficción. Cuando miras ese gráfico, te das cuenta de para qué realmente crean dinero. Y eso fue revolucionario.
RADHIKA DESAI: Por supuesto. Michael, una de las cosas que queremos discutir es precisamente lo que la administración Trump quiere de la Reserva Federal. El propio Trump ha dicho cosas contradictorias. Por un lado, dice que quiere que el dólar sea fuerte y que el sistema del dólar funcione, etc. Y, por supuesto, cuando Trump empezó a anunciar sus aranceles, se esperaba que estos aumentaran el valor del dólar.
Pero lo que hemos visto aquí, desde que Trump asumió el cargo, es que el valor del dólar ha bajado de forma constante. Algunos dicen que ha perdido alrededor del 10 % de su valor, y este es un gráfico que muestra las subidas y bajadas. Y aquí hay otro, que muestra básicamente el índice general del dólar, que vuelve a alcanzar un pico en enero de 2025 y desde entonces ha estado en descenso.
Así que el dólar ha seguido bajando. Y, por supuesto, todos los que no les gusta Trump dicen que es culpa suya. Pero creo que la situación es mucho más complicada. Parte de la razón por la que el dólar está bajando es la inflación. Ahora bien, hay que tener en cuenta que los aranceles han contribuido a la inflación, pero esta ya estaba aumentando incluso antes de que Trump asumiera el cargo. Al mismo tiempo, a la Reserva Federal le resulta muy difícil hacer frente a esta inflación, porque la única forma en que se permite combatirla es subiendo los tipos de interés. Pero si los sube mucho más de lo que ya lo ha hecho, corre un grave peligro de pinchar todas las burbujas de activos, la llamada «burbuja de todo». Una vez más, aquí está el gráfico de la tasa de los fondos federales desde 1955. Este es el pico de Volcker.
Pero la Reserva Federal ya no puede hacer lo mismo que Volcker porque, en aquel entonces, cuando Volcker subió los tipos de interés, no tenía que preocuparse por las burbujas de activos, que estallarían. En cambio, lo que vemos aquí, por ejemplo, es una serie de subidas de los tipos de interés, que fueron esencialmente impuestas a la Reserva Federal porque el dólar estaba bajando. Así que tuvo que restaurar el valor del dólar.
Así que empezaron a subir los tipos de interés y, en el momento en que superaron ligeramente el 5 %, se desencadenaron todos esos procesos que llevaron al estallido de la burbuja financiera del Atlántico Norte, por así decirlo. Así que eso condujo a la crisis financiera del Atlántico Norte. Y de manera similar, vemos de nuevo aquí hoy que ya estamos en ese punto de poco más del 5 %, por lo que, aunque la inflación sigue siendo alta, la Reserva Federal no se atreve a subir más los tipos de interés.
De hecho, lo que están haciendo ahora es bajarlos. Ahora, Trump dice que la Reserva Federal no quiere bajar los tipos de interés, y que Trump aboga por la bajada de los tipos de interés. Pero, ¿sabéis qué? A la Reserva Federal, a Jerome Powell y a la mayoría del Comité Federal de Mercado no les gustaría nada más que bajar los tipos de interés, porque quieren que continúe la inflación de los activos.
Pero se han visto obligados a mantener al menos los tipos de interés tan altos como están, a los que han llegado en los últimos dos o tres años, porque la inflación no desaparece. La Reserva Federal se encuentra en un aprieto; por eso mantiene estos tipos más altos durante más tiempo. En cierto sentido, supongo que lo que intento decir es que Trump solo quiere parecer la persona que ha provocado la bajada de los tipos de interés y que se preocupa por la economía real. Pero, por supuesto, lo único que les importa a Jerome Powell y a Trump es que continúe la inflación de las burbujas de activos.
MICHAEL HUDSON: Así es.
RADHIKA DESAI: Y otra cosa que añadiría a eso es que la independencia de la Reserva Federal, que supuestamente está en entredicho, Scott Besant, el secretario del Tesoro, publicó recientemente este artículo en el que critica las políticas monetarias laxas del pasado. Puede que él quiera criticarlas, pero lo cierto es que Trump quiere que continúen estas políticas monetarias laxas.
Creo que el efecto real, ya sea intencionado o no, de intervenciones como la de Scott Besant —este artículo está dando mucho que hablar— será, en esencia, establecer que la Reserva Federal nunca ha sido verdaderamente independiente. Y si hoy en día la administración Trump parece estar infringiendo la independencia de la Reserva Federal, esto no difiere de lo que ocurrió en el pasado. En cierto sentido, eso es cierto, porque toda política monetaria es política, y la independencia de la Reserva Federal, como ya hemos dicho, solo consiste en dejar la regulación del sector financiero en manos del sector financiero. Por lo tanto, se trata de una acción política plateada [Por favor, aclárelo]. La cuestión es que, básicamente, está estableciendo una nueva norma según la cual la política de la Reserva Federal es política. Y creo que el único propósito de convertirla en política es darle a Trump el mérito de mantener bajos los tipos de interés.
MICHAEL HUDSON: El artículo que escribió Besson es realmente… Estoy muy contento con él. Plantea argumentos maravillosos, como los que hemos planteado durante muchos años. Y tituló el artículo: La nueva política monetaria de ganancia de función de la Reserva Federal. «Gain of function» es el término que se utilizó para el coronavirus que ha surgido y la pandemia. Y él trata la política de la Reserva Federal como una pandemia.
Y la ganancia de función ha sido una mutación de la política de la Reserva Federal, que acabamos de discutir, para salvar la deuda financiera de la economía, no la economía en sí. Y pasa a una larga discusión sobre cómo el efecto de ganar dinero financieramente, como usted señaló anteriormente, los principales inversores del sector financiero son multimillonarios, y su forma de ganar dinero es desindustrializar la economía, no industrializarla. Y creo que ya hemos mostrado antes el crecimiento de la riqueza en la economía.
Aquí está la riqueza del 50 % más pobre. El 20 % más pobre ha disminuido. Todo el crecimiento de la riqueza de la economía estadounidense, todo este crecimiento ha sido en forma de acciones, bonos y bienes inmuebles en manos del 10 %. Es el 10 % el que posee la gran mayoría, más del 75 %, del mercado de valores y del mercado de bonos. El 90 % de la población, salvo quizá a través de sus fondos de jubilación, no tiene bonos ni acciones. Solo una cantidad mínima en comparación con los súper ricos. Y los beneficiarios de esta inflación del precio de los activos han sido, por lo tanto, la cima de la pirámide económica. Y han utilizado esta creciente riqueza financiera para aumentar su control sobre el proceso electoral contribuyendo a las campañas.
Ahora que se han desregulado las contribuciones a las campañas políticas en Estados Unidos, así como los bancos, estos han comprado esencialmente el control. Y así, la Reserva Federal celebra esto como un éxito. Dicen que han creado riqueza, pero casi toda la riqueza que han creado, el 90 %, ha ido a parar al 10 % más rico, no a la economía en su conjunto. Y si la mayor parte de la riqueza adopta la forma de créditos financieros sobre deudores (hipotecas, préstamos bancarios, bonos corporativos y bonos del Estado), entonces la creación de riqueza en el activo del balance significa la creación de deuda en el pasivo del balance.
Y el 10 % más rico tiene los activos; el 90 % tiene la deuda. Y el efecto ha sido polarizar la economía. Y creo que Besant merece crédito por señalar que este ha sido el efecto total de la inflación de los precios de los activos de la Reserva Federal. Ha sido desigualdad, desempleo y desindustrialización, exactamente lo contrario de lo que imaginan los libros de texto: que el sector financiero es solo un intermediario, que no tiene ningún efecto en la economía. Simplemente refleja que es el motor que da forma a la economía. Y la ha estado deformando en todo Estados Unidos, Europa y las economías occidentales en general.
RADHIKA DESAI: Permítanme decir que todas las verdades que Scott Besant ha expresado en su artículo no difieren de las verdades que Trump tuvo que decir para ser elegido. Recuerden que mi argumento desde hace mucho tiempo es que Trump descubrió una cosa, y es que ya no se pueden ganar las elecciones diciéndole a la gente que la economía va muy bien.
Les dijo la verdad: no va bien. Estamos de acuerdo con eso, pero, por supuesto, Trump les dijo la verdad solo para ser elegido y, por supuesto, luego la mezcló con mentiras, por ejemplo, el hecho de que les dijera que la economía no va bien debido al comercio y a los inmigrantes, etc. Todas esas cosas eran, por supuesto, mentiras, por lo que Trump solo tiene un paquete diferente de verdades y mentiras.
En el nuevo paquete de verdades y mentiras de Scott Bessent, creo que el punto clave que hay que entender es que solo está diciendo la verdad sobre la desigualdad generada por la Reserva Federal, no para ponerle fin, porque, por supuesto, él mismo estaría a favor, al igual que su presidente, de tipos de interés más bajos. ¿Cuál será el efecto de unos tipos de interés más bajos? El efecto de unos tipos de interés más bajos será inflar aún más las burbujas de activos y posponer el momento de la verdad. Permítanme compartir un gráfico realmente interesante que he encontrado. Se trata de un gráfico de los principales mercados de activos de Estados Unidos. Aquí pueden ver que hay acciones, inmuebles residenciales, valores del Tesoro, inmuebles comerciales, tierras agrícolas, etc.
Ahora bien, lo que ven aquí en este gráfico es el crecimiento medio anual entre 1997 y 2004. No son cifras pequeñas, pero tampoco son enormes. Pero luego miran el crecimiento solo entre el cuarto trimestre de 2023 y el cuarto trimestre de 2024. En solo un año, estos mercados de activos, algunos de ellos como el mercado de valores, etc., han crecido enormemente. Mientras que todos los demás mercados de activos han crecido menos. Y el mercado inmobiliario comercial, de hecho, se ha reducido en cierta medida.
Así que lo realmente interesante aquí es que ahora, en cierto sentido, se avecina una caída porque todos estos mercados ya están ralentizando su crecimiento. El mercado de valores está subiendo sin ningún apoyo. Sube y sube, pero ¿sobre qué se está elevando? Se está disparando por otra cosa porque, como sabemos, todo el mercado bursátil está siendo acaparado por las Magnificent 7 y algunas otras acciones similares. Y la mayor parte de la inflación de los precios de las acciones de las Magnificent Seven se ha debido al bombo publicitario en torno a la IA. Y cada vez más gente se está dando cuenta de que las inversiones astronómicas que se están realizando en nombre de la IA no van a ser lucrativas. Ya no están dando frutos.
Así que se avecina una caída. Pero la cuestión es que, mientras tanto, quieren seguir manteniendo los tipos de interés bajos. Por lo tanto, Besant podría quejarse de la política monetaria expansiva. Quizás no se embarquen en una flexibilización cuantitativa, etc. Pero mantendrán los tipos de interés bajos. La cuestión es que él quiere decir que la política de la Reserva Federal siempre ha sido política y, por lo tanto, quiere decir que vamos a politizarla. Y una vez que eso ocurra, Trump hará lo que se ha hecho en el pasado, que es justificar los bajos tipos de interés en nombre del crecimiento económico, cuando, en realidad, quiere tipos de interés bajos para mantener altos los precios de los activos.
MICHAEL HUDSON: Estoy de acuerdo. Eso es exactamente lo que ha estado ocurriendo. La gente actúa como si el crecimiento de la riqueza y el crecimiento del 10 % fueran lo único que importa en la economía. Y para la Reserva Federal, eso es lo único que importa en la economía, porque ese es su electorado, porque el 10 % más rico son los clientes de los préstamos bancarios. Y la Reserva Federal se creó para ser gestionada y dirigida por sus bancos miembros. Así que tenemos un círculo cerrado.
Y mientras el Congreso permanezca inactivo y no esté dispuesto a hacer nada más que recortar aún más los impuestos, para generar un déficit presupuestario aún mayor que se suma al efecto, se puede hacer que Trump argumente que, si no bajamos los tipos de interés, imaginen cuánto del interés de la deuda pública —el presupuesto— tendrá que gastarse en intereses a los tenedores de bonos.
Y esto ya es casi tan grande como nuestro gasto militar. Esto va a crear una crisis. Vamos a tener que recortar la seguridad social y recortar Medicare, pero hay una solución para eso porque podemos privatizar la seguridad social y ponerlo todo en el mercado de acciones y bonos para mantener el esquema Ponzi en marcha.
RADHIKA DESAI: Solo estoy mostrando exactamente lo que estás diciendo, Michael, que es que el rendimiento de los bonos del Tesoro, tanto a un año como a 30 años, es decir, a muy corto y muy largo plazo, ha ido aumentando y ahora se encuentra en niveles bastante altos. Esto es realmente muy interesante y se suma a la deuda, al déficit, etc., que seguirá creciendo porque la administración Trump se ha comprometido a reducir los impuestos a los ricos, etc.
Otro punto que quería señalar es que, en esencia, lo que está ocurriendo ahora es que se está enterrando la idea de que la Reserva Federal debe ser independiente y ahora tendremos un nuevo tipo de retórica, que continuará con las mismas políticas de inflar burbujas de activos. No iban a reactivar la economía estadounidense, al igual que los aranceles no la van a reactivar, ni los bajos tipos de interés, como ya he dicho al principio.
La introducción de las criptomonedas simplemente ha añadido un nuevo activo cuyo valor puede inflarse, sobre cuya base un pequeño número de personas ricas pueden ganar dinero mientras el resto de la economía sufre. Y esto va a continuar.
MICHAEL HUDSON: Bueno, lo que realmente quieres decir es que es el Gobierno el que debe independizarse del sector financiero. Esa es la verdadera independencia de la que estamos hablando. Y ese es el problema. Bajo el sistema bipartidista estadounidense, solo puede haber dos partidos. Hay tal enredo de leyes que no hay forma de tener una alternativa al duopolio republicano-demócrata. Por lo tanto, el Congreso no es más independiente de lo que lo es la Reserva Federal de Wall Street.
El resultado ha sido el traslado de la política económica, es decir, la planificación económica, al sector financiero. De Washington a los sectores financieros, Wall Street y también la Bolsa Mercantil de Chicago. Y el resultado de todo ello es la financiarización de la economía y la pérdida de lo que solía ser toda la dinámica del capitalismo industrial y toda la idea de la democracia industrial.
Si Wall Street tiene el control, esto no significa un mercado libre de la planificación y la centralización del gobierno. La planificación financiera está más centralizada que la planificación gubernamental. Por eso Trump ha estado despidiendo a todas las agencias reguladoras del gobierno. Sin agencias reguladoras, no hay nada que impida que el sector financiero se convierta en el planificador central de la economía. Y eso es, en pocas palabras, lo que ha sucedido con la economía estadounidense.
RADHIKA DESAI: Entonces, lo que estás diciendo es que tendremos una economía planificada de forma centralizada, excepto que no se planificará en interés de la gente común, sino en interés de un pequeño número de personas muy ricas, los Elon Musk de este mundo. Y esto es muy cierto. Supongo que lo que realmente hemos dicho es que la retórica sobre la independencia de la Reserva Federal siempre ha sido una forma de mantener la política de la Reserva Federal alejada de la influencia democrática.
La idea es que, por supuesto, mientras exista algún tipo de democracia, al menos se puede elegir un gobierno que intente controlar políticamente a la Reserva Federal, para orientar su política en una dirección que ayude a la gente común, que cree una economía productiva, etc. Pero, por supuesto, lo que se añade a esto es que, evidentemente, los gobiernos elegidos democráticamente en las últimas décadas, y aún hoy, están simplemente en manos del sector financiero.
Por lo tanto, no hay forma de que el gobierno elegido controle la Reserva Federal de manera que beneficie a la gente común. La cuestión no es que la Reserva Federal no sea independiente, sino que, de todos modos, no es independiente en la práctica. El problema es que está bajo el control de los intereses equivocados. Y si la gente común de Estados Unidos quiere tomar el control del destino de su país, tendrá que elegir un gobierno que no forme parte de este duopolio, que realmente represente los intereses de la gente común.
Y entonces, sí, no habrá necesidad de una Reserva Federal independiente. El gobierno esencialmente modificará la política monetaria. Un gobierno elegido por el pueblo que actúe en interés del pueblo modificará la política monetaria en la dirección que sea necesaria para crear una economía productiva, igualitaria y socialmente justa. Y, por supuesto, una economía ecológicamente sostenible.
MICHAEL HUDSON: Creo que tienes toda la razón. Una democracia, a diferencia de una oligarquía, centralizaría la gestión financiera en manos del Tesoro, que es un organismo político público y elegido, no un banco central. Estados Unidos no tuvo un banco central hasta 1913. El problema es que el propio Tesoro está gestionando mal la economía porque estaba dirigido básicamente por bullionistas, por fanáticos del oro. Y cada vez que el Tesoro obtenía un superávit, como en el caso de los aranceles, estos tenían que pagarse en lingotes, lingotes de oro y plata, y no con crédito bancario.
Y había tal antagonismo hacia los bancos en Estados Unidos desde la época colonial, desde los inicios de la República hasta la década de 1880, con toda la crisis de la plata y el oro, crucificada en una cruz de oro, que los estadounidenses no querían que los bancos crearan dinero. Y había tal escasez de crédito real, que es lo que necesita una economía, que, en un acto de desesperación, los republicanos y los demócratas se unieron y dijeron: «Necesitamos crédito bancario. No podemos permitir que estos locos libertarios, los bullionistas, del Tesoro nos aten las manos». Esa fue la historia de cómo se creó la Reserva Federal en primer lugar.
RADHIKA DESAI: Eso fue lo que pasó, pero creo que también hubo otras cosas. El hecho es que el dólar estadounidense no era aceptable en todo el mundo porque no tenía un banco central cuya función fuera estabilizar el valor del dólar. Y, por supuesto, en los últimos años, en el período posterior a la Segunda Guerra Mundial, en parte debido a que el Gobierno de Estados Unidos se ha comprometido a mantener el dólar como moneda mundial, lo que se ha visto en realidad es una sobrevaloración sistemática del dólar estadounidense, lo que ha supuesto un desastre para la industria estadounidense.
Ha sido fundamental para la desindustrialización de Estados Unidos. Sin embargo, mi argumento es que la Reserva Federal también era necesaria porque, de lo contrario, su moneda nunca sería aceptable. Antes de la creación de la Reserva Federal, las transacciones internacionales del Gobierno estadounidense y otras empresas se gestionaban a través de JP Morgan y se realizaban en libras esterlinas, lo cual era bastante interesante.
Había otra cosa, y es que cuando se producían crisis bancarias, y hubo una gran crisis bancaria en 1907, no había ningún prestamista de última instancia. Así que tuvieron que crear uno. Había muchas razones. Pero sí, el hecho es que había que crear una Reserva Federal para desempeñar estas funciones.
MICHAEL HUDSON: Sí, pero al menos en aquella época, el prestamista de última instancia, cuando prestaba dinero a los bancos para evitar la insolvencia, cobraba una tasa de penalización. Esa era la esencia de la gestión. Y ahora la Reserva Federal ofrece una tasa subvencionada, justo lo contrario de lo que ocurría hace más de un siglo.
RADHIKA DESAI: Exactamente. Bueno, Michael, ha sido una conversación maravillosa. A menos que tengas algo más que añadir, quizá deberíamos darlo por terminado por ahora. De acuerdo, estupendo. Gracias. Adiós.
3. Historia del comunismo en Palestina.
Una presentación de la historia del comunismo en Palestina a mi juicio demasiado escorada a favor de los judíos. Recordemos que Kanafani, en su historia de la revolución en Palestina en 1936-1939, por ejemplo, era bastante crítico con esta visión.
https://mronline.org/2025/10/06/brief-history-of-the-communist-movement-in-palestine-and-israel/
Breve historia del movimiento comunista en Palestina e Israel
Publicado originalmente: In Defense of Communism el 5 de octubre de 2025 por Nikos Mottas
El movimiento comunista en Palestina e Israel es tan antiguo como los levantamientos del siglo XX que reconfiguraron Oriente Medio. No es la historia de fuerzas políticas dominantes o grandes ejércitos, sino de una corriente pequeña y persistente que, durante más de un siglo, ha intentado trazar un camino político distinto al de la partición, la conquista y la exclusión. Los comunistas palestinos e israelíes —árabes y judíos— crearon organizaciones conjuntas, resistieron el colonialismo, se opusieron a la ocupación militar y abogaron por la coexistencia en momentos en que el clima circundante favorecía la división y la hostilidad.
La ideología comunista llegó a Palestina durante los últimos años del dominio otomano y los primeros del mandato británico. En 1919, inmigrantes socialistas judíos procedentes de Europa del Este crearon un núcleo que pronto se convirtió en el Partido Comunista de Palestina (PCP).1 Durante sus primeros años estuvo dominado por cuadros judíos, pero bajo la orientación de la Internacional Comunista y en respuesta a las realidades locales, el partido comenzó a reclutar árabes palestinos en las décadas de 1920 y 1930.2
Los comunistas desarrollaron una intensa actividad entre los trabajadores de los puertos de Haifa, los ferrocarriles y la industria petrolera.³ Apoyaron la creación de la Federación de Sindicatos Árabes y promovieron la organización conjunta árabe-judía, aunque se enfrentaron a la hostilidad tanto de las autoridades británicas como de las instituciones sionistas, como la Histadrut. Durante la revuelta árabe de 1936-1939, los comunistas participaron en comités de huelga y manifestaciones. Su impacto se vio limitado por la represión estatal y la desconfianza de las fuerzas nacionalistas, pero siguieron siendo una de las pocas corrientes políticas que insistían en que la solidaridad árabe-judía era posible.4
A principios de la década de 1940, la creciente tensión dentro del PCP llevó a muchos cuadros árabes a formar la Liga de Liberación Nacional (NLL).5 La NLL apoyaba los derechos de los trabajadores, se oponía al colonialismo y, en línea con la posición soviética de la época, respaldaba el Plan de Partición de la ONU de 1947 como un paso hacia la autodeterminación.6
Cuando se declaró el Estado de Israel en 1948, muchos miembros de la NLL que se encontraban dentro de las nuevas fronteras se unieron a los comunistas judíos para formar el Partido Comunista de Israel-Maki (מַפ״ק).7 Esto creó un marco político binacional poco común en una época de guerra y desplazamientos masivos. Uno de los líderes de Maki, Meir Vilner, un comunista judío, incluso firmó la Declaración de Independencia de Israel.8 Más tarde se convertiría en uno de los críticos más acérrimos del Parlamento con respecto a las políticas militares israelíes.
Desde 1948 hasta 1966, los árabes palestinos de Israel vivieron bajo administración militar, enfrentándose a restricciones de viaje, confiscaciones de tierras y una fuerte vigilancia.9 Maki se convirtió en uno de los únicos marcos políticos legales en los que los ciudadanos árabes podían organizarse. El partido publicaba periódicos en árabe (al-Ittihad, الاتحاد) y en hebreo (Kol HaAm, קול העם), creando una esfera pública bilingüe.10
Los comunistas obtuvieron el poder municipal en ciudades como Nazaret, donde ocuparon la alcaldía en repetidas ocasiones.11 Líderes como Emile Habibi y Tawfiq Ziad combinaron la gobernanza local con el activismo cultural y político. Ziad, también poeta, se convirtió en una figura nacional cuyas palabras y discursos resonaron mucho más allá de Nazaret.12
En la década de 1960, las discrepancias ideológicas se agudizaron. La facción liderada por árabes, prosoviética y antisionista, a la que se unieron líderes judíos como Vilner, se escindió en 1965 para formar Rakah («Nueva Lista Comunista»), mientras que una facción más pequeña de tendencia sionista mantuvo el nombre de Maki.13
La escisión coincidió con cambios regionales dramáticos. Tras la victoria de Israel en la guerra de junio de 1967, Rakah fue uno de los pocos partidos del Knesset que pidió la retirada inmediata de los territorios recién ocupados y el reconocimiento de los derechos nacionales palestinos.14 Su postura, condenada en ese momento como traicionera, anticipó posiciones que décadas más tarde se convertirían en parte del consenso internacional.
A lo largo de estas décadas, los comunistas palestinos e israelíes mantuvieron estrechos vínculos con la Unión Soviética y otros Estados socialistas. La URSS dio su respaldo político a la NLL y más tarde a Rakah, reconociéndolos como los representantes comunistas legítimos en Israel y Palestina. La prensa soviética informaba regularmente sobre sus actividades, presentándolos como voces de la paz y el antiimperialismo.
Esta alineación aportó recursos: formación para cuadros, becas para estudiantes árabes en Europa del Este y cobertura constante en la radio soviética en lengua árabe. También trajo consigo limitaciones, ya que las posiciones del partido solían estar determinadas por los cambios en la política de Moscú, como el respaldo al Plan de Partición en 1947 o el apoyo a la distensión en la década de 1970. Los Estados del bloque del Este, entre ellos Checoslovaquia y Alemania Oriental, también proporcionaron foros para que los comunistas árabes y judíos presentaran su causa a nivel internacional. La alineación soviética del partido le dio visibilidad internacional, pero también alimentó las acusaciones dentro de Israel de que era un agente extranjero.
En 1976, cuando el Gobierno anunció amplias expropiaciones de tierras en Galilea, los comités locales árabes —muchos de ellos dirigidos por comunistas— organizaron una huelga general el 30 de marzo. Ese día, ahora conocido como el Día de la Tierra (يوم الأرض / יום האדמה), terminó en un baño de sangre cuando las fuerzas de seguridad israelíes dispararon y mataron a seis manifestantes.15 El suceso consolidó la identidad política palestina dentro de Israel y confirmó a los comunistas como figuras centrales en su expresión.
Durante la Primera Intifada a finales de la década de 1980, los comunistas dentro de Israel y en los territorios ocupados desempeñaron un papel importante en las protestas y la resistencia civil.16 En Cisjordania y Gaza, los grupos comunistas se reconstituyeron, a veces dividiéndose por cuestiones estratégicas: algunos abogaban por la lucha armada, otros apoyaban el reconocimiento de Israel junto con un Estado palestino. Dentro de Israel, Rakah y sus aliados formaron Hadash (Frente Democrático para la Paz y la Igualdad) en 1977. Su programa combinaba reivindicaciones socialistas con un claro llamamiento a poner fin a la ocupación y desmantelar los asentamientos.17
Los comunistas palestinos también se posicionaron en contra del auge de las corrientes islamistas, sobre todo Hamás. Criticaron el fundamentalismo islámico de Hamás, su uso de la religión como marco político y sus ataques contra civiles, argumentando que tales estrategias socavaban las perspectivas de un movimiento palestino democrático e inclusivo. Para los comunistas, el camino a seguir pasaba por la resistencia secular y basada en la clase y por la construcción de instituciones que pudieran unir a todos los palestinos, independientemente de su religión o secta.23
Paralelamente, se desarrollaron organizaciones explícitamente marxistas-leninistas en Cisjordania y Gaza. La más destacada fue el Partido Popular Palestino (PPP), fundado en 1982 como sucesor del Partido Comunista Palestino clandestino de la década de 1970.24 El PPP se unió a la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) y fue una de las primeras facciones palestinas en respaldar una solución de dos Estados con las fronteras de 1967. Sus líderes sostenían que el socialismo y la liberación nacional estaban vinculados, pero que la prioridad inmediata era la independencia y el fin de la ocupación.
Un grupo más pequeño, que revivió el nombre de Partido Comunista Palestino (PCP), resurgió en la década de 1990.25 A diferencia del PPP, el PCP rechazó los Acuerdos de Oslo, denunció a la Autoridad Palestina como colaboradora e insistió en una línea marxista-leninista intransigente. Mantuvo estrechos vínculos con los movimientos comunistas regionales y se presentó como la corriente comunista «ortodoxa».
Tanto el PPP como el PCP se han opuesto sistemáticamente a Hamás, centrándose el PPP en la incompatibilidad del islam político con el pluralismo democrático y denunciando el PCP la política islamista como reaccionaria y sectaria.26 Aunque más pequeños que las fuerzas nacionalistas o islamistas, estos partidos siguen activos en los sindicatos, la sociedad civil y las redes de solidaridad internacional, manteniendo viva la tradición marxista en la política palestina.
En los últimos años, Hadash y Maki han seguido sobreviviendo como movimientos conjuntos árabe-judíos. Dirigen al-Ittihad, mantienen el poder municipal en algunas ciudades y ocupan escaños en la Knesset. Sin embargo, su labor se desarrolla ahora en un entorno cada vez más hostil.
Desde octubre de 2023, cuando la guerra en Gaza se convirtió en un genocidio, los diputados de Hadash han sido de las únicas voces en la Knesset que han denunciado abiertamente la política israelí. En julio de 2025, decenas de miles de árabes y judíos se unieron a la mayor protesta conjunta desde el inicio de la guerra, organizada por la coalición Peace Partnership. En la tribuna, los líderes de Hadash, Ayman Odeh, Aida Touma-Sliman y Ofer Cassif, exigieron un alto el fuego inmediato, el fin del hambre en Gaza y la rendición de cuentas por los crímenes de guerra.18
Estas posturas tienen un coste personal. Cassif ha sido suspendido del Knesset en múltiples ocasiones por criticar al ejército y pedir una acción internacional contra los crímenes de guerra israelíes.19 También ha sido detenido en protestas en Jerusalén Este.²⁰ Odeh ha sido expulsado repetidamente del podio del Knesset por discursos en los que acusaba al Gobierno de crímenes contra la humanidad.21 Touma-Sliman se ha pronunciado en contra del asedio de Gaza y del uso del hambre como arma de guerra.
En estas condiciones, marcadas por la censura, las suspensiones, las amenazas y el autoritarismo cada vez más profundo, estos diputados siguen actuando como una de las últimas voces organizadas en favor de la solidaridad árabe-judía en Israel. Su persistencia demuestra que la corriente comunista no es una reliquia, sino un pequeño movimiento en lucha que sigue activo en los conflictos actuales.
A veces se afirma, ya sea por ignorancia o deliberadamente, que «no hay comunistas israelíes» o que todos los judíos del partido son «colonos». Esto es históricamente y políticamente inexacto. Los comunistas judíos se han organizado en Palestina desde 1919 y han formado parte del Maki y del Hadash a lo largo de la historia de Israel. Su programa ha abogado durante mucho tiempo por la retirada de los territorios ocupados y el desmantelamiento de los asentamientos.22 Lejos de ser colonos, se han opuesto sistemáticamente al proyecto de los asentamientos en sí.
Y lo que es más importante, descartarlos como colonos borra su papel como uno de los pocos marcos en los que árabes y judíos han actuado juntos políticamente. Su historia no es de dominio, sino de resistencia: resistencia al colonialismo, a la desigualdad y a la ocupación.
El movimiento comunista en Palestina e Israel representa un intento de un siglo de construir una política diferente de las corrientes dominantes del nacionalismo y el militarismo. Sus líderes y activistas, árabes y judíos, rara vez han estado en el poder, pero han persistido a pesar de la represión, las divisiones y las guerras. Desde las primeras luchas laborales en Haifa hasta las protestas contra la actual guerra en Gaza, han seguido siendo una corriente visible, aunque pequeña, que insiste en la igualdad y la solidaridad.
Notas al pie:
1. Musa Budeiri, The Palestine Communist Party 1919—1948 (Londres: Ithaca Press, 1979).
2. PalQuest (Instituto de Estudios Palestinos), «الحزب الشيوعي الفلسطيني», https://www.palquest.org.
3. Zachary Lockman, Comrades and Enemies: Arab and Jewish Workers in Palestine, 1906—1948 (University of California Press, 1996).
4. Ibíd.
5. Walid Kazziha, «The National Liberation League in Palestine», Journal of Palestine Studies 7, n.º 3 (1978).
6. PalQuest, «National Liberation League», https://www.palquest.org.
7. Wikipedia en hebreo: «המפלגה הקומוניסטית הישראלית», https://he.wikipedia.org.
8. Palestine Forum, «فصول من دور الحزب الشيوعي الإسرائيلي في السياسة الفلسطينية», https://palestineforum.net.
9. Oren Yiftachel, Ethnocracy: Land and Identity Politics in Israel/Palestine (University of Pennsylvania Press, 2006).
10. Makor Rishon, «קול העם ואל-אִתִּחַאד: העיתונות הקומוניסטית הדו-לשונית», https://www.makorrishon.co.il.
11. Yoav Peled, Class and Ethnicity in the Arab—Israeli Conflict (St. Martin’s Press, 1990).
12. Tawfiq Ziad, Poems of Resistance.
13. Wikipedia en hebreo: «רק״ח», https://he.wikipedia.org.
14. Wikipedia árabe: «الحزب الشيوعي الإسرائيلي», https://ar.wikipedia.org.
15. Partido Comunista de Israel (Maki), «يوم الأرض: ذاكرة النضال», https://maki.org.il.
16. Graham Usher, Palestine in Crisis: The Struggle for Peace and Political Independence after Oslo (Pluto Press, 1995).
17. Programa oficial de Hadash, al-Jabha, plataformas electorales desde 1977.
18. Partido Comunista Palestino, declaraciones sobre Hamás, en al-Ittihad (décadas de 1990 y 2000).
19. Joost Hiltermann, Behind the Intifada: Labor and Women’s Movements in the Occupied Territories (Princeton University Press, 1991).
20. Partido Comunista Palestino (Cisjordania/Gaza), documentos del congreso, década de 1990.
21. Declaraciones políticas del PPP y el PCP, al-Ittihad, críticas a la política islamista de Hamás.
22. Haaretz, julio de 2025, informando sobre la manifestación de Peace Partnership.
23. Times of Israel, abril de 2025, «El diputado Ofer Cassif suspendido por sus comentarios sobre Gaza».
24. Middle East Eye, noviembre de 2024, «El diputado israelí Ofer Cassif suspendido seis meses por criticar la guerra de Gaza».
25. Al Jazeera, diciembre de 2024, «Ayman Odeh expulsado del Knesset por su discurso sobre Gaza».
26. Instituto para la Democracia de Israel, «Plataformas Hadash», https://en.idi.org.il.
* Nikos Mottas es redactor jefe de In Defense of Communism.
4. Entrevista a sociólogo ucraniano.
Hacía tiempo que no veíamos algo de la izquierda ucraniana contraria a Rusia. En El Salto publican esta entrevista a un sociólogo ucraniano actualmente en Suecia.
DENYS GORBACH / SOCIÓLOGO
“En las izquierdas de Europa occidental hay un deseo de poner un muro e ignorar lo que ocurre en el este”
Elena de Sus 3/10/2025
Denys Gorbach (Kryvyi Rih, 1984) es sociólogo. Las investigaciones de su tesis doctoral en SciencesPo (París) están recogidas en el libro Themaking and unmaking of Ucrania obrera clase (Bergahn, 2024), que cuenta cómo los cambios económicos fueron alterando los valores de la clase obrera en Ucrania, centrándose en su ciudad, Kryvyi Rih, en el sureste del país. Kryvyi Rih fue considerado el “corazón de hierro de la URSS”. Tiene varias minas y una gran acería. Es el lugar de origen del presidente Zelenski.
Gorbach también se involucró en la ayuda a refugiados ucranianos en Francia y estudió su situación. Actualmente investiga sobre el concepto social de las teorías de la conspiración en la Universidad de Lund (Suecia). Atiende a CTXT por videollamada para hablar de la política ucraniana y la guerra.
En el libro argumenta que la Ucrania postsoviética, en su proceso de privatización, no se integró plenamente en la economía neoliberal y que “una apariencia socialista envolvía las prácticas capitalistas”.
Bueno, depende de lo que entendamos por neoliberal. No hubo una privatización a gran escala con inversores extranjeros como ocurrió en Polonia, Hungría o los países bálticos, por ejemplo. La clase dominante tenía miedo.
Me sorprendió encontrar una confirmación literal de esta idea en los escritos de quienes participaron en estos eventos, como un asesor del presidente Kuchma, que gobernó en la época de las grandes privatizaciones. Esta gente se había formado en economía política marxista durante la época soviética e intentaron usar esos conocimientos para construir la economía capitalista. Este asesor dejó escrito que su objetivo explícito era crear una burguesía nacional ucraniana antes de abrir el mercado a capitalistas extranjeros.
Esta clase dominante, que se estaba construyendo a sí misma, mantuvo la economía moral existente, una economía moral que podemos llamar socialista, supuestamente socialista, supuestamente soviética, que implicaba obligaciones mutuas entre gobernantes y gobernados.
Y algunas de estas restricciones se han mantenido hasta la actualidad, por ejemplo, sigue habiendo restricciones respecto a la propiedad de la tierra, si no me equivoco.
La eliminación en 2020 de la moratoria para la compraventa de tierras [en vigor desde 2001] ha sido uno de los grandes pasos neoliberales que ha dado Zelenski. Incluso Poroshenko, el presidente con la retórica más neoliberal, decidió no hacer esto. Y cuando Zelenski lo hizo, Poroshenko se opuso y organizó protestas en contra.
La propiedad de la tierra ya estaba privatizada, pero existe ese miedo a que, si permites comprarla y venderla como cualquier otro bien, las grandes empresas podrán acapararla.
Es un tema tabú en la conciencia popular. También está presente en el imaginario popular sobre la Segunda Guerra Mundial. Desde mi infancia he oído contar que los alemanes se llevaban la tierra de Ucrania en trenes a Alemania. Probablemente no es cierto, pero muestra el valor que le damos a la tierra.
Así que sí, era un tema muy problemático. Y Zelenski finalmente lo hizo. Pero incluso con toda la presión de las instituciones financieras internacionales que le impulsaron a hacerlo, estableció una serie de limitaciones. [Según la ley, la adquisición de tierras por extranjeros o entidades de capital extranjero deberá aprobarse por referéndum.]
También aprobó una dura reforma laboral en plena guerra, en 2022.
Sí, creo que esto se puede explicar en el marco de la doctrina del shock, propuesto por Naomi Klein.
Zelenski y su equipo forman parte de una nueva generación de políticos que ya ha crecido en condiciones capitalistas. Me da la impresión de que están sinceramente en contra de los oligarcas y también están en contra de los sindicatos, porque ven ambas instituciones como obstáculos al desarrollo del libre mercado. Así que han hecho algunas cosas para luchar contra la concentración del capital en la oligarquía, pero también han ido contra los sindicatos y la regulación socialista, por así decirlo, de las relaciones laborales.
En medio de la guerra, obviamente esta no era la mayor de las preocupaciones de Zelenski, pero Halyna Tretiakova, una parlamentaria de su partido que dirige el Comité de Políticas Sociales, aprovechó la ocasión para impulsar tres leyes horribles de liberalización del trabajo en 2022.
Se ha hablado mucho de las dos identidades políticas diferentes que hay en Ucrania, vinculadas a las regiones occidental y oriental. En el libro las denomina identidad “étnica ucraniana” y “eslava del este”, pero creo que es un poco crítico con la forma en que estas identidades se suelen explicar.
Una de las críticas que más recibo es que no matizo lo suficiente. Siempre hay que poner entre muchas comillas estos términos. La identidad que llamo “étnica ucraniana” no es necesariamente una cuestión de nacionalismo étnico como tal, es un conjunto de ideas políticas vagas que combina simpatía por Occidente, preferencia por un modelo económico más liberal y un papel más importante del idioma ucraniano. A esto se opone otro conjunto de ideas muy, muy complejo, el que llamo “eslavo del este”, que incluye mantener lazos más fuertes con Rusia y el mundo postsoviético, ser neutral en la cuestión del lenguaje o defender el statu quo, que es el predominio del ruso, y quizás una mayor regulación de la economía. Creo que es mejor no llamarlos “prorrusos” porque esto no es necesariamente cierto, sobre todo desde que empezó esta guerra. Muchas veces se definen a sí mismos como no nacionalistas, pero pienso que es una forma de nacionalismo que no se reconoce como tal.
Sigo buscando mejores palabras para describir esta dualidad… No es una dualidad, es un espectro, un continuo. Hay que percibirlo con mucho escepticismo.
¿Diría que esta identidad “eslava del este” es más cercana a la izquierda?
De nuevo, depende de lo que entendamos por izquierda.
Claro.
Claro, es más cercana a la izquierda en cuanto a banderas y símbolos. La Unión Soviética y todo eso. Pero esto no siempre se traduce en apoyo a políticas de igualdad. En Ucrania los partidos de izquierdas se desplazaron muy pronto a la política cultural.
Argumenta que esas identidades fueron exacerbadas por los oligarcas con propósitos electorales.
Sí, intento explicar que no es un asunto antiguo. En los 2000, a partir de la llamada Revolución Naranja, hubo cambios en la Constitución que dieron más poder al Parlamento. Así que la clase capitalista de oligarcas tuvo que adaptarse. Antes acudían directamente al presidente. Ahora tenían que inventarse partidos para participar en política. Y esos partidos tenían que mostrar algún tipo de ideología. Al principio intentaron seguir el típico modelo europeo con izquierda y derecha, pero enseguida se dieron cuenta de que no valía la pena. Era más fácil aplicar el mínimo común denominador, que eran las identidades nacionales. Fáciles de convertir en eslóganes, en anuncios televisivos. Mi argumento es que es así como se formaron estos dos bandos. Entonces a los más prooccidentales, pro lengua ucraniana, se les llamaba naranjas.
Me preguntó si los más prorrusos eran más de izquierdas. Retóricamente sí, y también defendían la preservación de algunas políticas de bienestar, pero al mismo tiempo, en este bando estaba la fracción más poderosa de los capitalistas.
¿Porque eran los que controlaban las grandes industrias?
Sí. La fracción prooccidental era como una segunda fila de la oligarquía.
Cuando se habla de estas cuestiones también se suele mencionar la diferencia entre las regiones más industriales y las más agrarias.
Sí, en el sureste de Ucrania hay un cinturón altamente industrializado, muy urbano, con mucha densidad de población. A nivel macroeconómico, estas regiones eran las más ricas, las que producían más. Ahora no se sabe lo que va a ocurrir, porque son industrias que están envejeciendo y no me imagino a los capitalistas haciendo cola para invertir a 50 kilómetros de una línea de frente, incluso si no estuviera activa. Así que ahora la geografía económica está cambiando, las inversiones se concentran en el oeste. No sé qué va a pasar con esos millones de personas que viven de la industria, que están de alguna forma orgullosas de ello.
Estas regiones donde había una mayor simpatía por Rusia son las que la invasión rusa más ha destruido.
Sí, sí. Algunas personas que están ahí, con las que sigo en contacto, simpatizaban con Putin y lo sienten como una traición. Los más “prorrusos” decían que esto no iba a ocurrir, que era propaganda de los nacionalistas ucranianos.
Y ahora están decepcionados. Bueno, no solo decepcionados. Son víctimas. El mayor número de víctimas, la mayor destrucción de infraestructuras y viviendas, se ha dado precisamente en ciudades como Mariupol y Járkov.
Usted mismo dijo que no se esperaba la invasión rusa.
Sí, no me importa reconocerlo. Soy una de esas personas que pensaba que esto no iba a pasar.
Yo sigo estando en un chat grupal muy grande con trabajadores de la acería. En el libro hablo un poco de ese chat, de cómo la política invadió las conversaciones y mucha gente sentía rechazo por ella.
La tarde antes de la invasión seguía habiendo debates. Decían cosas como “¿por quién nos tomas? ¿En serio piensas que Putin va a atacar? Claro que no”.
Al día siguiente, todos pasaron a hablar de cuestiones prácticas. ¿Qué hacemos? ¿A dónde vamos? Cosas muy prácticas sobre cómo afrontar algo que doce horas antes no creían que fuera a pasar.
A veces los periodistas escriben que todo el mundo ha cambiado la lengua rusa por la ucraniana. Eso solo es cierto, en parte, entre las clases medias intelectuales de ciudades como Kiev. En el ejército hay miles de personas hablando ruso. En una región rusoparlante como la mía, la gente rechaza esta retórica.
En 2014, el Gobierno de Viktor Yanukovich decidió no firmar un acuerdo de asociación económica con la Unión Europea y negociar con Rusia. Ucrania tenía relaciones comerciales de importancia similar con ambos bloques.
En ese momento, sí. Ucrania como economía había logrado mantenerse en un espacio intermedio entre los dos bloques. Aproximadamente la mitad de las exportaciones se dirigían a la Unión Europea y la otra mitad a la antigua Unión Soviética. Las exportaciones a Rusia y la antigua Unión Soviética eran de alta tecnología, como helicópteros, motores o locomotoras de tren. Las exportaciones a la Unión Europea eran de materias primas, porque la industria ucraniana no podía competir con empresas como Alstom o Siemens, pero ambas eran importantes.
Hoy en día se recuerda al presidente Yanukovich como muy prorruso, pero en realidad pasó la mayor parte de su presidencia bajo la bandera de la Unión Europea. No porque fuera un europeísta convencido, sino porque esta era la decisión de consenso entre las élites. El problema es que esas élites también dependían de la energía, del petróleo y el gas baratos de Rusia.
Yo era periodista económico en ese momento, así que lo recuerdo muy claramente. Todas las semanas escribía lo mismo. Putin dice que Ucrania debe pagar más por el gas. El Fondo Monetario Internacional dice que Ucrania debe liberalizar los precios de la energía para los hogares. El gobierno ucraniano dice “dios mío, no podemos hacer esto”. Dice “tenemos que mantener nuestra relación con Rusia, pero Rusia tiene que entender que queremos firmar este tratado con la UE”.
Desde 2012 Rusia empezó una secuencia de guerras comerciales. Un mes era la leche, al siguiente las locomotoras. Era bastante explícito. Era como decir “esto es solo el principio de lo que os espera si firmáis ese tratado”.
¿Qué esperaba el gobierno ucraniano, la clase capitalista ucraniana, en ese momento? Esperaban que la Unión Europea les diera algún tipo de apoyo económico o compensación por lo que iban a perder, por la subida de los precios del gas. Y nunca llegó a pasar. Hay un vídeo de Yanukovich hablando con Merkel en la cumbre de Vilna. Intenta decir con lenguaje corporal que está en una situación complicada. Y la respuesta de la UE fue que no, que no podían hacer nada de eso. Entonces Yanukovich se volvió hacia Rusia. Fue todo mucho más fluido y contradictorio de lo que se cuenta.
Entonces estalló la revuelta conocida como Euromaidán y, a continuación, la anexión de Crimea por Rusia y las revueltas independentistas en Donetsk y Luhansk.
El punto de vista oficial en Ucrania es que todo fue completamente organizado por Rusia. También está el otro punto de vista de que fue completamente organizado por la CIA. Si eres un especialista en relaciones internacionales, es normal que veas las cosas así. Yo siempre he estado más interesado en los procesos sociales. En Ucrania es totalmente tabú hablar de guerra civil, te cancelan, pero desde un punto de vista analítico, no veo ningún problema en decir que sí, entre 2014 y 2022 hubo un conflicto que tenía elementos de guerra civil, con fuertes influencias externas. Para quien quiera profundizar, recomiendo el libro que ha publicado Serhiy Kudelia. En ese conflicto murieron unas 30.000 personas en total, entre combatientes de ambos bandos y civiles.
Tendemos a analizar el pasado desde el conocimiento del presente, así que es normal ver los eventos de 2014 como precursores de los de 2022. Pero no creo que fuese tan lineal, no había un plan maestro de Putin ni de nadie.
Algunos analistas señalan la preocupación de Rusia por su seguridad por la expansión de la OTAN hacia el este como una de las explicaciones de la invasión. ¿Cree que este factor jugó un papel en la decisión del Gobierno ruso?
Creo que la OTAN ha tenido un protagonismo excesivo en los análisis. Claro que se produjo esta expansión hacia el este, pero fue hace muchos años. Me resulta chocante la forma en que gente como Mélenchon habla de la Cumbre de Bucarest de 2008. Yo la cubrí como periodista y tengo un recuerdo totalmente distinto. La delegación ucraniana llegó con grandes esperanzas de obtener un plan de acción para el ingreso en la OTAN. Y fueron rechazados. Les dijeron las típicas frases educadas de sí, claro, más adelante, igual si eso, venga, adiós.
Ahora se citan esas frases como prueba de que la OTAN estaba muy interesada en Ucrania, pero los partidarios de la OTAN en ese momento estaban indignadísimos. Había habido discusiones públicas, protestas en contra, pero después de eso el debate quedó cerrado. Hasta 2014, cuando se inició la guerra en el Dombás, con tropas extranjeras presentes en el territorio.
Lo que ha ocurrido a partir de 2022 es que la OTAN ha sumado miles de kilómetros más de frontera con Rusia porque se ha unido Finlandia. Y nadie en Rusia parece muy preocupado, las tropas no están ahí.
Si no me equivoco, la extrema derecha nunca ha obtenido una representación relevante en el Parlamento de Ucrania, pero sí que se han hecho notar en las calles y parece que la guerra les ha reforzado. ¿Cuál es la situación?
Sí, es una paradoja. En las elecciones suelen obtener resultados ridículos, un 1% o un 2% del voto. Lo máximo que alcanzaron [el partido nacionalista de extrema derecha Svoboda] fue un 10% en las elecciones de 2012, cuando Yanukovich consideró que le venía bien una oposición así. Pero no es honesto citar esos datos y decir que no pasa nada con la extrema derecha.
Como has dicho, son fuertes en las calles. Yo los llamo “emprendedores de la violencia política”. Han acumulado recursos y saben cómo desplegarlos.
Podemos retrotraernos al Maidán o Euromaidán de 2014. Había cientos de miles de personas congregadas en esa gran plaza. La mayoría eran como la gente que describo en el libro, sin una ideología muy formada. Rechazaban la corrupción y a los oligarcas y querían vivir como europeos, es decir, con dinero. Solo una pequeña minoría pertenecía a organizaciones de extrema derecha. Pero eran los más preparados, no les daba miedo atacar a la policía, tenían habilidades de combate, sabían preparar cócteles molotov.
Construyeron capital político en el Maidán y en la guerra en el Dombás, donde eran los combatientes más motivados de un ejército desorganizado. Y ahora refuerzan su reputación en esta nueva guerra, aunque esta vez el gobierno ha hecho un mejor trabajo para limitar su influencia.
Por desgracia, están sobrerrepresentados en los medios. Para empezar, por ellos mismos, que son los primeros interesados en promocionarse. Pero también por parte de los medios rusos y de los que simpatizan con Putin en Occidente. Y a veces el gobierno ucraniano también hace estupideces.
La guerra ya dura tres años. Me da la impresión de que está siendo más larga de lo que mucha gente pensaba al principio. Sé que esta pregunta es imposible de contestar con rigor, pero, según lo que usted percibe, ¿qué es lo que quiere la gente? ¿Puede ser distinto de lo que quiere el Gobierno?
Mi experiencia directa es con los refugiados en Francia. En 2023, cuando empezamos a trabajar con ellos, eran todos muy optimistas, pensaban que la victoria estaba cerca. Y al principio debían ser más optimistas aún porque mucha gente dejó sus casas en Ucrania pensando que sería cosa de dos semanas, como unas vacaciones. Obviamente, este ya no es el caso. Ahora entienden que son refugiados.
En Ucrania ha pasado lo mismo. La reacción inicial fue una movilización total, para lo bueno y para lo malo. Creo que el Gobierno cometió un error al fomentar un optimismo exagerado, esa idea de que iban a recuperar Crimea, en fin… Para finales de 2023, los ánimos empezaron a cambiar, cuando la contraofensiva no produjo resultados.
Después Trump volvió a la presidencia de los Estados Unidos. El Gobierno y los intelectuales en Ucrania lo percibieron como un desastre. Pero entre la gente normal, por lo que a mí me han contado, había esa esperanza implícita de que un mal final sería mejor que esta situación horrible sin fin. Aunque hubiera que hacer concesiones. Sin embargo, cuando Trump anunció su propuesta, incluso a gente muy poco patriótica, por así decirlo, le pareció demasiado. Dejar a Rusia territorios que no ha ocupado por ahora, ceder recursos naturales a Trump…
Ahora todo el mundo quiere que la guerra acabe. Esto no forma parte del discurso oficial del gobierno ucraniano, pero creo que ellos también estarían dispuestos a hacer concesiones territoriales, siempre que se garantizaran unas condiciones estables de paz.
Esto es lo que falta en todas las propuestas por ahora. Alguna garantía de que no van a empezar de nuevo en un par de años. Esto sería catastrófico porque si firmas un acuerdo ahora y en dos años empieza la invasión otra vez, se asume que no podrás contar con el mismo apoyo de Estados Unidos y de la Unión Europea.
Luego, si miras a las élites europeas, hay gente que dice que están dispuestos a combatir a Rusia hasta el último ucraniano. Es cierto que todas las partes tienen sus propios intereses. A mí no me parece que la Unión Europea esté guiada por un odio a Rusia o un fanatismo a favor de Ucrania. Creo que están reajustando sus políticas, quieren aumentar sus capacidades militares para la próxima década, hablan de un plan para 2030… y para eso, mientras tanto sacrifican Ucrania, dejan que sangre.
Pinta oscuro.
Sí. Mala pinta. Yo era un activista de izquierdas en Ucrania y sigo considerándome un activista de izquierdas. Cuando hablo con izquierdistas aquí, en Europa occidental, se me hace raro porque tienden a rechazar el tema. Dicen que es todo propaganda. Y sí, lo es, por eso echo en falta más análisis desde una perspectiva socialista. Son todo eslóganes. Vale, amas la paz. Odias la guerra. Claro, todos amamos la paz pero…
¿Esperaba algo diferente de las izquierdas?
La cuestión es que tampoco tengo respuestas yo mismo. Pero estaría bien tener un verdadero debate sobre qué hacer más allá de la simple repetición de eslóganes. Lo que más veo es un deseo de poner un muro e ignorar todo lo que ocurre en el este. Y mucha gente no evalúa de forma realista sus propias posiciones políticas.
Si todo es fascismo ya, no tenemos que preocuparnos de que se ponga peor. ¿De verdad piensas que los regímenes políticos en la Unión Europea son exactamente iguales que el de Rusia? ¿O preferirías vivir bajo un régimen más parecido a ese?
Por otro lado, si eres tan activista que quieres que reviente todo porque entonces la revolución será posible, piénsalo un poco. Imagina un escenario real de guerra y caos. ¿Es probable que tu sector de la izquierda crezca y obtenga el poder político? ¿O igual hay algún grupo fascista en tu país que esté mejor posicionado? ¿Qué surgirá de este caos que esperas que llegue?
5. Benidorm como modelo a seguir.
Puede parecer raro, pero Benidorm puede ser un modelo de sostenibilidad urbana, hasta el punto de que hay quien la propone para Patrimonio de la Humanidad…
https://climatica.coop/merece-benidorm-ser-patrimonio-humanidad/
¿Merece Benidorm ser Patrimonio de la Humanidad?
La ciudad alicantina, símbolo del turismo de masas y del desarrollismo a base de hormigón, tiene también algo que decir en el debate de la sostenibilidad urbana.

Foto: Dario Fernandez Ruz.>Juan F. Samaniego
6 octubre, 2025
Imagina una vivienda sostenible. Seguro que está en medio de la naturaleza, rodeada de árboles y, si hay suerte, algún riachuelo cercano. Tiene paneles solares y, quizá, un porche de madera desde el que observar el atardecer. Pero ¿cómo hemos llegado hasta allí? ¿Y a qué distancia nos queda la frutería más cercana? ¿Y el médico? ¿Cuánta energía nos hace falta para calentarla y cómo la producimos? ¿Y cómo nos llega el agua potable o la electricidad que no conseguimos generar con las placas fotovoltaicas?
La idea que tenemos de sostenibilidad no siempre se corresponde con la realidad. El debate urbanístico alrededor de cómo vivir con menos impacto en el planeta y sus recursos ha girado en las últimas décadas alrededor de una imagen muy distinta a la de esa casa aislada en la naturaleza: la ciudad compacta y vertical. Un tipo de urbe en el que acceder a todos los servicios andando o en bici, y en el que las viviendas, bien diseñadas y aisladas, se agrupan hacia las alturas para ocupar la menor cantidad de suelo posible, dejando así más espacio para zonas verdes y naturales.
Y en esta idea empieza a encajar cada vez más Benidorm. Al menos, así lo ven quienes defienden desde hace algunos años que la ciudad, icono del boom del cemento, del turismo de masas y del desarrollismo franquista en la década de 1960, debe ser Patrimonio de la Humanidad. Pero ¿cómo es posible? De nuevo, puede que los sesgos y las ideas preconcebidas nos estén jugando una mala pasada.
De pueblo pesquero a ciudad vertical
En apenas dos décadas, Benidorm pasó de ser un pueblo pequeño del Mediterráneo, que empezaba a recibir los primeros turistas que llegaban a España, a transformarse en una ciudad llena de hoteles que rivalizaban en altura. Entre los años 40 y 60 del siglo pasado, las autoridades locales lograron granjearse el favor de la dictadura, convirtiéndose en laboratorio de pruebas de la explosión urbanística que buscaba el régimen, y dieron todas las facilidades del mundo a las incipientes industrias inmobiliaria y hostelera, tal como cuentan los arquitectos y profesores de la Universidad de Alicante, Manuel López Fernández y Andrés Martínez Medina en el artículo Playas y Paseos Marítimos. El Nuevo paisaje urbano de Benidorm (1956-1986).
En pocos años, la ciudad se ensanchó, el frente costero se llenó de rascacielos y las calles se diseñaron para albergar más tráfico. Así, Benidorm pronto se convirtió en una especie de paraíso turístico para la clase media que con el tiempo pasaría a tener una población fija de 70.000 habitantes y capacidad real para albergar a más de medio millón. Cemento, rascacielos, tráfico, turismo masivo, urbanización de la costa. Nada de esto suena muy sostenible.
“La sostenibilidad no fue un objetivo, sino una consecuencia: era la opción que más beneficios aportaba a nivel económico y social. Con el Plan General de 1956, el alcalde Pedro Zaragoza apostó por un modelo vertical y compacto que permitía atraer turismo masivo sin devorar todo el territorio agrícola y natural”, explica Francisco Colom, arquitecto y autor de la newsletter De sostenible a antifrágil. “Pero el plan también aprende de las utopías urbanísticas de la época, que mostraban un interés por mejorar la calidad de vida con aspectos como el soleamiento, la ventilación cruzada o el acceso a espacios abiertos”.
Fuese como fuese, lo cierto es que aquel plan ha hecho posible que más del 60% del término municipal de Benidorm permanezca hoy sin urbanizar, concentrando la ciudad en poca superficie y dejando espacio para zonas verdes y otros equipamientos. Aquella primera versión de la ciudad, sin embargo, todavía tenía un gran pero desde el punto de vista de la sostenibilidad: una organización que giraba alrededor del transporte en vehículo privado. Y eso no ha empezado a cambiar hasta hace relativamente poco.
“Los 95 kilómetros de calles peatonales y los 90 de carriles bici que hoy hacen de Benidorm una ciudad caminable son fruto de transformaciones más recientes”, añade Colom. “A partir del año 2000, la ciudad ha invertido en proyectos urbanos para priorizar el peatón y diversificar el turismo. Un ejemplo es la remodelación de la avenida del Mediterráneo, que ha pasado de autopista urbana a un espacio flexible que acoge conciertos, cine o festivales y ha devuelto el protagonismo al peatón”.
Además, existen otros aspectos que le restan sostenibilidad a Benidorm, como su excesiva dependencia del turismo y el consumo elevado de recursos en temporada alta. “Aunque Benidorm ha logrado niveles de eficiencia en el ciclo del agua muy superiores a la media europea, la llegada masiva de visitantes en verano multiplica la presión sobre energía, residuos y servicios públicos”, subraya el arquitecto.

Foto: Ayto. de Benidorm.
¿Está la sostenibilidad en las ciudades compactas?
“La ciudad de los 15 minutos encerrará a la población en los barrios”. Esta es la idea central de las narrativas desinformadoras y conspiranoicas que giran en torno al concepto de la ciudad de 15 minutos y que hablan de un proyecto global para imponer estas nuevas urbes antes de 2030. Sin embargo, la ciudad de los 15 minutos, que busca reducir los desplazamientos innecesarios para que las personas puedan desarrollar una vida de hiperproximidad, es mucho más antigua de lo que podría parecer. Y Benidorm es un ejemplo de ello: más del 95% de la población vive a 15 minutos andando o en bicicleta de todos los servicios necesarios.
Bajo esta óptica, la ciudad alicantina es una urbe densa que permite un uso más eficiente de los recursos (no es lo mismo una farola que sirve a un vecino que una que sirve a 100) y estructurada para utilizar el coche lo mínimo posible. “Que la mayoría de desplazamientos se realice andando o en bicicleta, reduciendo la dependencia del coche, es mejor para el medioambiente pero, sobre todo, es más saludable para las personas. No debemos olvidar que nuestra salud y la del planeta están entrelazadas, son inseparables”, explica Francisco Colom. «Lo mismo sucede si liberamos suelo para espacios verdes.
“La falta de zonas naturales contribuye a crear un ambiente adverso con elevados niveles de contaminación sonora, lumínica, del aire y del agua, condiciones que fomentan la proliferación de enfermedades. Uno de los objetivos de las ciudades del siglo XXI es devolverle a la naturaleza parte del espacio perdido. Desde un enfoque medioambiental, buscamos mejorar la salud de los ecosistemas. Desde un enfoque social, promovemos nuestra salud física y mental gracias a recuperar la conexión con la naturaleza. El urbanismo vertical es una invitación a reconocer la interdependencia de todos los seres vivos y a aceptar que la salud humana y medioambiental son dos caras de una misma moneda”, añade.
Estos son, también, algunos de los argumentos que llevaron al geógrafo francés Philippe Duhamel a proponer, en 2008, la idea de que Benidorm merece ser Patrimonio de la Humanidad. El sociólogo español Mario Gaviria, Premio Nacional de Medio Ambiente, la retomó en 2015, y en 2017 la ciudad creó un equipo para explorar las opciones reales de proponer la candidatura. Nunca llegó a presentarse nada ante la UNESCO, pero el debate sigue sobre la mesa, un debate que también nos habla de cómo queremos que sean nuestras ciudades.
6. Entrevista a Emilio Santiago.
Santiago sigue defendiendo que es posible una abundancia y prosperidad sostenibles. Le entrevistan sobre su último libro, en el que defiende esta tesis.
https://climatica.coop/entrevista-emilio-santiago-libro-vida-de-ricos/
Emilio Santiago, antropólogo climático: «Abundancia, prosperidad y ecología no solo no se contradicen, sino que son términos complementarios»
El científico del CSIC publica un ensayo (‘Vida de ricos’) donde rechaza tanto el consumismo destructivo como la austeridad resignada y, en su lugar, propone una tercera vía.

Foto: El antropólogo climático y científico del CSIC Emilio Santiago Muiño.Carlos Madrid
26 septiembre, 2025
Si pensamos en la vida de una persona pudiente, seguramente se nos vengan a la cabeza las palabras lujo, yates, viajes caros, mansiones, relojes exclusivos, etc. Pero, ¿y si resignificáramos esa idea? ¿Hacia dónde podría apuntar otro tipo de existencia deseable que asegure la supervivencia del planeta? Eso es lo que expone el antropólogo climático y científico titular del CSIC Emilio Santiago Muiño en su ensayo Vida de ricos (Lengua de trapo, 2025). Un libro en el que propone una tercera vía en la que rechaza tanto el consumismo destructivo como la austeridad resignada para encontrar una vida atractiva en la que se den las condiciones óptimas –tiempo libre, atmósfera habitable y seguridad material– para que cada uno pueda explorar y desarrollar sus pasiones. Una idea esperanzadora que muestra, según sus palabras, que abundancia, prosperidad y ecología pueden ser términos complementarios.
¿Es posible una vida de ricos que asegure la supervivencia del planeta?
Sí, sin ningún tipo de duda: no solo es perfectamente compatible sino que puede ayudar al programa ecologista a cubrir algunos problemas estratégicos o discursivos. Abundancia, prosperidad y ecología no solo no se contradicen, sino que son términos complementarios.
Para ello, lo primero es resignificar el término. ¿Cómo podemos alcanzar esa mejor vida?
Lo importante es que el ecologismo en particular y la izquierda en general vuelvan a reivindicar lo aspiracional, algo que no se tiene por qué dar en las coordenadas capitalistas y consumistas. Yo no intento definir cuál es la vida buena, pero sí construir posibilidades para inaugurar una verdadera libertad y una experiencia de plenitud que me atrevo a decir que son superiores. Yo propongo una serie de condiciones que tienen que ver con tener las necesidades básicas cubiertas, con tiempo libre y con una atmósfera habitable. Sin estas, nadie es libre. A partir de ahí, generar convicciones para que cada uno explore sus grandes pasiones, ya sea a través de la belleza, de la sensualidad, de la exuberancia vital, etc. Creo que esto es el verdadero lujo al que podemos aspirar y con el que podemos ganar al neoliberalismo la batalla del deseo.
Sobre todo teniendo en cuenta que la vida actual, en muchos casos, no nos hace felices.
De esto se lleva hablando desde hace muchísimo tiempo. Los síntomas están ahí y el más evidente es la epidemia actual de salud mental. Esta es la punta del iceberg de la alienación, del sentir que no eres dueño de tu vida, que vives en una jaula de hierro, que incluso cuando eres de los privilegiados de la sociedad, sigues sin sentirte realizado y feliz. Con esto se puede demostrar que el modelo de felicidad neoliberal ha fracasado en la práctica. Habrá personas que no lo vivan de esta manera, pero en general es así. Ante esto, tenemos la posibilidad de disputar un horizonte de lujo comunal: es decir, aspirar a una vida en la que volverse adulto no suponga adaptarse a una somnolencia rutinaria atrapada en trabajos de mierda, esfuerzos inútiles y premios vacíos.
Resalta que el tiempo libre, las relaciones comunitarias, la seguridad material y lo pasional tienen un papel muy importante.
Estos elementos son clave. El tiempo libre es una condición de soberanía personal, por lo que cualquier política que vaya orientada hacia su democratización es un elemento consustancial de este lujo comunal. Las relaciones comunitarias también, ya que los seres humanos no estamos hechos para vivir solos. Por último, tener seguridad material y poder desarrollar lo pasional, es decir, poder desarrollar actividades que son un fin en sí mismo. Este es el verdadero lujo al que podemos aspirar.

Para conseguir un cambio, lo primero que hay que hacer es ofrecer una mejoría. Algo que en el ecologismo nunca ha sido una prioridad.
Después de 50 años de movimiento tenemos constancia de que lo que se ha hecho mayoritariamente no es suficiente: no lo es el dato ni el apelar a las emociones de miedo. Hay una dosis de alarmismo que creo que es sana y normal, pero el ecologismo se ha encallado en ella. Lo que hay que entender es que estás convocando a la gente a hacer una enorme transformación en su vida y en su sociedad, lo que implica enormes esfuerzos y riesgos. Si quieres convocar a un sujeto ambicioso, con ganas de hacer historia, hay que ofrecer un horizonte de mejora.
Aun así, siendo realistas, algo de decrecimiento tendremos que experimentar.
Totalmente. El optimismo que propongo no es ingenuo o positivo. En cualquier caso, debemos ser conscientes de que tenemos más margen de maniobra que hace 25 años gracias a la revolución tecnológica de las renovables, a las baterías y a la electrificación. Gracias a ellas no vamos a tener que volver a una sociedad preindustrial de base rural: puede haber una cierta continuidad, pero va a haber cosas que van a tener que cambiar. Como la alimentación, por ejemplo. Ya no vamos a poder seguir comiendo tanta proteína animal a nivel mundial. Pero también hay otras cuestiones que tienen que ver con la movilidad, los vuelos, la sociedad de consumo, etc.
A crear esta nueva vida nos puede ayudar mucho el ecosocialismo espontáneo. ¿Qué es y cómo puede hacerlo?
El neoliberalismo ha sido muy eficaz en su proyecto político porque su ideología se ha encarnado en nuestra antropología, es decir, en toda una serie de hábitos espontáneos a los que somos inducidos por la propia materia cultural en la que vivimos. Desde el móvil hasta el modelo de ciudad. En Madrid lo hemos visto con el PP, donde han construido a sus propios votantes. Por ello, tenemos que buscar políticas que generen ecosocialismo espontáneo: formas fáciles que nos lleven a relacionarnos con los conciudadanos y con la naturaleza de otra manera. Donde yo vi una herramienta muy potente es en el urbanismo, en ciudades como Barcelona o París. Una serie de cambios que puede crear un tipo de sujetos humanos diferentes. El problema es que es muy fácil de decir pero difícil de hacer, porque necesitas gobernar mucho tiempo o que tus valores sean respetados por los otros.
7. Literatura y marxismo.
Me entero a través de un tuit de la incorporación a Archive org. del libro de Mijaíl Lifshitz y otros – Literatura y Marxismo. Una controversia.
Discusión mantenida en torno a la literatura y el realismo ruso en 1938. Por si interesa.
https://archive.org/details/mijail-lifshitz-literatura-y-marxismo.-una-controversia_202509/mode/2up
8. Lordon sobre Mélenchon.
Lordon hace un repaso extenso, y muy crítico, al pensamiento de Mélenchon.
https://observatoriocrisis.com/2025/10/06/es-anticapitalista-la-francia-insumisa/
Lordon: ¿Es anticapitalista la Francia Insumisa?
Jean-Luc Mélenchon ha forjado sus ideas sobre el pueblo y la revolución ciudadana, pero lamentablemente no tienen nada de revolucionario.
FRÉDÉRIC LORDON, filosofo francés
Te advertimos : es un poco largo y, a veces, un poco abstracto. Pero esa es la cuestión. Solo tienes que saber si quieres hablar de ello en serio o no, y, de ser así, afrontar lo que implica.
Es un debate estratégico, por lo tanto es un debate teórico.
Aclaremos esto desde el principio. De todas las figuras políticas de la Quinta República , ninguna alcanza la estatura intelectual de Jean-Luc Mélenchon.
El pensamiento de Mon Général apenas trascendió una cierta idea de Francia (nunca supimos cuál), mientras que la cultura literaria de Mitterrand no le permitió comprender la sociedad capitalista; entonces entramos en la era de los contables imbéciles y los lunáticos fascistas.
La intelectualidad de Mélenchon moldeó toda la FI, que es la única formación política institucional donde pensamos, y el Instituto La Boétie es un éxito notable en este sentido, como lo demuestra su último libro, «Nouveau peuple, nouvelle gauche», publicado recientemente.
“Tecnofeudalismo” y línea estratégica
Por eso, cuando Jean-Luc Mélenchon, durante la conferencia de presentación del libro, menciona Le Monde diplomatique , donde lo » reprende » y » alguien lo amonesta», no lo hace del todo bien. Ese » alguien», en primer lugar, es Evgeny Morozov, quien no es precisamente un loco de los negocios, pero merece ser mencionado, y cuya crítica, particularmente mordaz, requeriría una refutación adecuada, si, además de buen gusto, se tiene el hábito de la intelectualidad.
Morozov ataca con dureza el nuevo concepto de » “tecnofeudalismo», que, en una página de Diplo, sale, es cierto, bastante conmocionado.Si quisiéramos ampliar su demostración, nos conformaríamos con dos pequeñas cosas. Primero, que resulta curioso nombrar un régimen del modo de producción (in)capitalista según el modo de producción que lo precedió, algo así como decir que existe un régimen teológico de la Ilustración política.
Podemos interpretarlo como queramos: la «Ilustración teológico-política» no funciona. Segundo, y sobre todo, que de los tres criterios propuestos por Cédric Durand, de los cuales cabe decir que, salvo su conclusión conceptual, su obra es rica y fascinante, ninguno de estos tres criterios es específico del régimen actual del capitalismo, y todos pasan fácilmente por alto los regímenes anteriores.
Sean los tres criterios: 1) hacernos dependientes hasta el extremo —la «colebe» generalizada, dice, en la que estamos sumidos—; 2) lograr un grado de control que haga de este poder capitalista algo inseparablemente económico y político; 3) basarse en una depredación desenfrenada.
Consideremos ahora el capitalismo fósil, el del fordismo, por ejemplo, pero igualmente su sucesor hoy.El grado de dependencia de los coches y el petróleo se puede comparar fácilmente con el que nos ata a Internet, y «¿Quién puede vivir sin Total? con ¿Quién puede vivir sin Google?”. Cabe señalar, por cierto, que, suponiendo que se cierre el grifo del petróleo (energía), el mundo de Internet se detiene instantáneamente, lo que es una forma de restablecer las verdaderas jerarquías y de especificar quién domina en última instancia .
Ya que hemos ido en esta dirección: Total tiene una flota aérea privada, servicios de seguridad privados, el equivalente a un ejército privado, dirige su propia geopolítica privada, trata directamente con los jefes de Estado, los corrompe o los derroca si es necesario, y se posiciona de algún modo allí en términos de poder… total, inseparablemente económico y político.
Esta es definitivamente una buena idea porque, si finalmente estamos hablando de «depredación», no hay necesidad de dibujar una imagen. Resumiendo: estamos inextricablemente atrapados en el «suelo» (petrolero) de un poder totalitario y depredador. Pregunta: con todas las casillas marcadas, ¿hemos hablado realmente de “petro-feudalismo»?
Del lado de la Internacional de la Cultura, hablemos más precisamente de Jean-Luc Mélenchon: los cambios de humor tienen sus razones; creemos poder discernir cuáles son en este caso. Al atacar el «tecnofeudalismo» ataca la esencia de la nueva doctrina teórica de la Internacional de la Cultura, ya que apoya su línea estratégica, a saber, la centralidad de las redes, y la pone en riesgo de ruina.
En su discurso en La Boétie, Jean-Luc Mélenchon se divierte al ver que «uno» («uno» es Morozov) lo remite al capitalismo, recordándonos que no es un recién llegado y que ya ha hecho bastante en el pasado. «¿Qué capitalismo?», pregunta, «¿en qué forma, en qué momento ? «.
Es una pregunta excelente. Porque, de hecho, nunca observamos el “capitalismo » tal como es . «Capitalismo» es un concepto sin una contraparte empírica inmediata . Solo nos ocupamos de los logros históricos del capitalismo. Solo estos logros son empíricamente observables, ya que varían en el tiempo y el espacio. Así que sí: ¿qué capitalismo? ¿Cuál es el capitalismo específico del que nos ocupamos ? Parece que es esto lo que importa discutir, y no el «capitalismo» .
Salvo que, en todos los capitalismos (particulares), existe el capitalismo(en general): sus relaciones sociales fundamentales, su lógica esencial. Estas relaciones sociales, como las identificó Marx, están indeterminadas, y son sus realizaciones históricas (particulares) las que les otorgan su complemento de determinación, su forma completa , para un tiempo y un lugar ( 1 ) .
En consecuencia, sí, existe el capitalismo contemporáneo, sí las redes y la tecnología digital lo hacen específico, ocupan un lugar considerable en él —sin que tengamos que abandonarnos a la categoría de «tecno-feudalismo»—, pero no, no nos conviene dejar de ver el capitalismo en él.
Porque al perder de vista el núcleo fundamental de la realización histórica, la doctrina termina olvidando…lo esencial . Es que, en definitiva, ser anticapitalista, si nos tomamos en serio las palabras, es romper con el capitalismo —y no solo con este capitalismo— . El cual, de otro modo, bien podría ser reemplazado por este capitalismo .
Repensando la clase de tareas
Sin embargo, todo partió de una feliz precaución. Porque, simétricamente, los discursos que solo hablan del capitalismo se han mantenido (lógicamente) pegados a sus protagonistas, considerados tan invariables como él, y solo conocen las figuras momificadas del « proletariado » y la «clase obrera», es decir, los trabajadores (además, hombres y blancos) de la fábrica.
Todo el libro de L’Institut La Boétie parte del hecho de que esta figura ya no existe, o casi, de que la categoría «trabajadores» se ha convertido en un caleidoscopio. En su intervención en La Boétie, Sarah Abdelnour tiene esta maravillosa frase, tomada, especifica, de Roger Cornu: «la clase obrera ya no es lo que era» . De ello se deduce, en cualquier caso, que si buscamos el sujeto de la historia en la antigua forma, no es probable que lo encontremos pronto. La clase sujeto ya no es esa.
Para conectar un poco con la sociedad —es decir, hablarle desde una perspectiva que corresponda a sus experiencias, en la que pueda reconocerse— se requiere una representación ligeramente renovada de ella. En la que también nos interesaría incluir otros elementos además de los de la existencia en el trabajo: los de la vida material doméstica, en cierto modo, y, en términos muy generales, los elementos de las condiciones de vida .
Así pues, la IV, sobre esta base, se embarca en una importante labor doctrinal para revisar la teoría de clases, o más precisamente, la clase que pondrá en marcha la historia. Y esta se llamará «el pueblo».
Si bien esta elección de nombre es acertada, deberá revisarse. Por el momento, lo cierto es que la tarea de separar a la clase sujeta de la imagen del » proletariado fabril » y de la «clase obrera » es más que oportuna. Y esto incluso si, simétricamente, no debemos caer en el exceso opuesto de pensar que la clase obrera ha desaparecido pura y simplemente. Esto está lejos de ser así.
Así pues, quedan sectores de la producción, y entre ellos, los comúnmente llamados bastiones, donde está muy presente —y nos recuerda oportunamente, cuando regresan los movimientos sociales y la perspectiva de grandes huelgas—, que solo estos bastiones están en condiciones de apoyar. En momentos como estos, nos alegra poder contar con ella, así que debemos creer que aún existe un poco…
En resumen, estábamos desarrollando una teoría ampliada del capitalismo y la clase sujeta, lo cual era muy positivo. Y ahora todo se derrumba en una historia de redes y acceso a ellas. Según la FI, la clase se redefine como la fracción de la población segregada en su acceso a las redes. Acordamos que ya no podía consistir únicamente en el proletariado fabril. Siendo tacaños, diríamos que encontrarla definida por sus diversos planes de telefonía móvil la decolora un poco.
Esto sería, sin duda, deshonesto y tacaño, porque, obviamente, el pensamiento de Jean-Luc Mélenchon es, por lo demás, sofisticado: las redes, explica, también deben entenderse en un sentido amplio, por supuesto en la forma de Internet, que me viene espontáneamente a la mente, con su mantenimiento aleatorio confiado a cadenas de subcontratistas sobrecargados de trabajo. Pero también bajo el de la red de servicios públicos, con la destrucción neoliberal de su malla (oficinas de correos, hospitales, estaciones de tren, etc.). O incluso el suministro eléctrico, con líneas que, en el campo, se caen y se caerán cada vez más debido a fenómenos climáticos extremos.
Y también de la buena integración en el tejido de los «servicios urbanos», los de los centros urbanos, que Mélenchon identifica con la fineza de un etnólogo en el lenguaje de las agencias inmobiliarias (» cerca de todos los servicios» ( 2) ), y cuya importancia se interpreta implícitamente a través del fenómeno del desalojo espacial, que deja a los más pobres » lejos de todo «.
Sí, «la red» tiene esta generalidad. Pero, por un lado, ¡qué desafortunada decisión la de someter este capitalismo » red » al liderazgo del » tecno-feudalismo «, que, por su propio nombre, lo reduce inevitablemente a la mera forma digital de la red! Y, por otro lado, y mucho más grave sin duda, ¡qué problemática opción la de redefinir la clase sujeta únicamente por sus condiciones de acceso a las redes, es decir, por sus únicas condiciones de vida fuera del trabajo! La clásica línea marxista ortodoxa solo veía a la clase sujeta en el productor del taller.
La línea FI ahora solo la ve a través de la dolorosa vida desvinculada de las redes, que convierte en el núcleo de su pensamiento teórico y, en consecuencia, de su línea estratégica. La clase sujeta, «Nosotros», será el «pueblo», definido como una población segregada de las redes: «La dependencia de las redes engendra entonces al actor social que es su objeto. Es el pueblo. Somos nosotros» ( 3 ) .
Frente a «Nosotros» están «Ellos»: los oligarcas que controlan las redes. Y aquí reside el conflicto estructurante, el nuevo frente de la revisitada » lucha de clases».
Jean-Luc Mélenchon lo afirma con la mayor claridad en su libro » Faites mieux»: » La relación entre el pueblo y la oligarquía está en juego: el control de las redes” ( 4 ) ; » El pueblo es el protagonista del conflicto central, cuya apuesta es el reparto de la riqueza y el acceso a las redes» (5) .
Nos propusimos una generalización acertada de la clase, pero ahora se está convirtiendo en una formidable reducción, y es precisamente en esta reducción donde está en juego la fragilidad de la reivindicación anticapitalista.
Sin embargo, no debería ser insalvable mantener unidos los dos aspectos de la vida de las personas en el capitalismo contemporáneo. Incluso si ello implica redirigir el esfuerzo teórico de «extensión» y «generalización», que fue el primer y más oportuno movimiento de la IV, en última instancia fue bastante sencillo decir lo siguiente: el capitalismo no es, o no es solo , un modo de producción , ya que ese es el concepto bajo el cual Marx lo retomó. Es un modo de producción y reproducción , que Marx obviamente vio sin, sin embargo, otorgarle el significado teórico apropiado.
Esto es especialmente cierto en el capitalismo contemporáneo, cuyo dominio se ha extendido a la totalidad de la vida social, en un movimiento de absorción que Marx había prefigurado al hablar de «subsunción real». Todos los aspectos de la vida de las personas, tanto su vida laboral como su vida » doméstica», han quedado cautivos de la lógica capitalista. Esta no apoya solo un modo de producción, sino una formación social global .
El enemigo: ¿“redes” o propiedad lucrativa?
He aquí la cuestión: la lógica capitalista , la que sustenta tanto el modo de producción como el modo de reproducción… es la del modo de producción. Es la lógica fundamental de la propiedad lucrativa y la acumulación indefinida en forma de autocrecimiento del dinero (SAM-A’). Esta lógica se identifica primero en el modo de producción .
Y es en la esfera de la reproducción donde la vemos en acción : en el curso del progreso de la « subsunción real », es decir, la colonización totalitaria de toda la sociedad por el capital. Romper con el proletariado fabril como figura de la clase requería, por lo tanto, no romper con el núcleo analítico (y real) del que (esta) clase se había derivado originalmente, sin olvidar el núcleo del reactor.
Cabe señalar, incidentalmente, cómo la lógica de la dependencia, tan fuertemente enfatizada en la nueva teoría de la clase » red «, es a la vez profundamente precisa y probadamente antigua: no surge en absoluto con el capitalismo digital, también conocido como » tecno-feudalismo «.
Pues, si se busca generalizar, basta observar que la propia división del trabajo posee inmediatamente la doble naturaleza de ser un sistema de dependencias y de presentarse como una red. La primera red de infortunios es la división del trabajo tan pronto como es captada por las relaciones sociales del capitalismo.
El capitalismo como modo de producción es la captura, el reclutamiento, de la división del trabajo para los fines del capital. Es la división del trabajo proyectada en las relaciones sociales del capital. Y es a partir de esta captura que el capitalismo se apodera de toda la sociedad para subyugar su modo de reproducción. A la red principal y letal de la división del trabajo, que se ha vuelto capitalista en el lado de la producción, se suman las diversas redes secundarias donde las vidas domésticas se ven atrapadas en el lado de la reproducción.
Sin embargo, todos estos fenómenos, tanto los del modo de producción como los del modo de reproducción, son solo el despliegue de la lógica fundamental del capitalismo: la lógica de la propiedad lucrativa. Por ello, disputar a los » oligarcas » el control de las redes no puede considerarse anticapitalista, ya que se trataría de luchar únicamente en el frente del modo de reproducción, olvidando el del modo de producción, que es, sin embargo, el lugar original, la matriz, por así decirlo, de la lógica capitalista fundamental.
Por una paradoja completamente inesperada, la nueva doctrina de la Internacional Comunista se encuentra, involuntariamente, reproduciendo a su manera el gesto ideológico más característico del neoliberalismo: borrar la figura del productor en favor de la del consumidor. Aquí, es en última instancia la figura del usuario (de las redes) quien implícitamente (?) se convierte en la nueva referencia. El productor aún no ha reaparecido…
Siendo honestos, no es que haya estado completamente ausente de los análisis de la Internacional Comunista; incluso está abundantemente presente en muchos capítulos del libro Pueblo Nuevo . Sin embargo, lo que falta es su presencia en el nuevo concepto teórico y sintético de clase, que sin duda no podría agotar por sí solo, pero del que sin duda debería ser un componente. En cambio, nos encontramos con un » pueblo de redes «.
De ello se desprende, en cualquier caso, que un «control de redes», que no incluiría en modo alguno el control de la propiedad lucrativa , y de hecho su abolición, dondequiera que se manifieste, tanto en el lado de la producción como en el de la reproducción, no constituye una ruptura con el capitalismo ni puede servir de sustento a una reivindicación anticapitalista.
Que la Internacional Comunista no sea anticapitalista, después de todo, sería su derecho; se debatiría sobre bases claras y líneas francas. Lo que sí lo es es hacernos tomar sombras por sombras y captar los beneficios simbólicos de una postura sin las reivindicaciones sustanciales que la sustenten.
Siempre volvemos a lo mismo: no basta con declararse a favor de la ruptura, hay que decir que se rompe con lo que se rompe. Sabemos que la IV rompe con muchas cosas, y, en relación con toda la izquierda institucional que se ha vuelto derechista, cuando no es de extrema derecha, se lo agradecemos. Romper con este capitalismo, sin duda; con el capitalismo, no.
Esto es particularmente flagrante, y de hecho notablemente inconsistente, cuando se trata del ecocidio y el cambio climático, una cuestión en la que no se puede dudar de la absoluta sinceridad de la FI y de Jean-Luc Mélenchon (su libro les dedica casi cientos de páginas), aunque en este punto máximo no hay otra salida que romper con el capitalismo : con la propiedad lucrativa y la lógica de la acumulación indefinida.
Que están en el corazón de todos los capitalismos. Jean-Luc Mélenchon evoca en estos términos lo que él llama la «observación política fundacional de nuestra teoría»: «La relación con las redes colectivas es necesariamente la fuente y la cuestión de los conflictos ecológicos, sociales y políticos de nuestro tiempo ( 6 ) » . No: la cuestión fundamental de todos estos conflictos es la propiedad lucrativa.
Fluctuaciones en el significante flotante (“pueblo”)
¿Qué hacer con el pueblo en estas condiciones? Aquí, nuevamente, debemos partir de las intenciones teóricas y políticas que lo guiaron. Se trataba de producir una teoría renovada del grupo sujeto (de la historia) y, como se ha dicho con frecuencia, el proletariado fabril ya no era suficiente para ello.
Un grupo sujeto es un grupo movilizado; y un grupo movilizado es un grupo que se ha reconocido en una proposición de » para sí «, tal como la forja él mismo, pero también al recibir formulaciones e influencias externas. Ahora bien, esta adhesión a un » para sí » obviamente no tiene ninguna posibilidad si no se basa en una representación bien formada de la existencia común, en la que el grupo, de hecho, reconoce su condición común.
Por eso, como insiste Nancy Fraser en su diálogo con Jean-Luc Mélenchon, era importante extraer la « nueva clase » de la exclusividad de la vida laboral para extenderla a todas las demás condiciones de existencia, las de reproducción ( 7 ) , en particular, sí, en las redes, siempre y cuando, por supuesto, no olvidemos la primera. Entonces, la clase se convierte en la síntesis de todas las condiciones de vida. Ahora hemos comprendido que no ha sido así, y que el fin a superar , pero a preservar , se ha convertido en el fin abandonado .
La segunda intención, donde la política y la estrategia se articulan naturalmente con la teoría, fue producir una clase de sujetos a partir de un simple agregado de condiciones diversas que se ignoran mutuamente como condición común, para así proporcionar un significante en el que cada persona pueda declararse perteneciente a ella, como verdaderamente » suyo «. Con lo cual, de hecho, se arma una fuerza política.
¿Era «pueblo» el mejor significante posible ?
Jean-Luc Mélenchon ofrece un argumento innegable: experiencias históricas recientes indican que es bajo este significante, y no bajo el de «proletariado» o «clase obrera», que las masas se han unido para generar cambios políticos, ya sea en Latinoamérica o durante la Primavera Árabe. La observación es irrefutable. Sin embargo, no es seguro que tenga la última palabra en el debate.
No queremos añadir nada a la interminable disputa sobre el « populismo » —entendido en el sentido de Mouffe y Laclau, y no en la imbecilidad periodística—, salvo para recordar lo siguiente: toda producción de una clase se basa en cierto grado de incomprensión, ya que es necesario hacer pasar una multitud de condiciones individuales que no son perfectamente idénticas por una única condición común.
Esta fue una de las tesis principales de Laclau y Mouffe. El significante que lo nombra, añadieron, tiene, por tanto, necesariamente el carácter de un significante flotante, hasta cierto punto. No demasiado, sin embargo, añadiríamos nosotros. De lo contrario, el malentendido que permite que el rigor conquiste el poder resurge inmediatamente después y se vuelve insoluble. Por ejemplo, decir «pueblo» sin haber dicho que se lo concibió como la clase lucrativa antipropiedad, una vez acorralada, corre el riesgo de generar pequeños desacuerdos con todos aquellos que no lo habían entendido así.
En cualquier caso, las personas definidas por las redes exigen que se aclare su estatus. Porque una de dos cosas:
- o bien «pueblo» solo tiene el estatus de una proposición imaginaria e identificadora, destinada a producir agregación donde » trabajador » ya no puede hacerlo, pero entonces podemos hacerlo mejor: por ejemplo, al redefinir al pueblo como el conjunto de aquellos a quienes el capitalismo les hace una vida de mierda en todos los aspectos , tanto en el trabajo (producción) como en el hogar (reproducción), queda por encontrar la palabra adecuada para «vida de mierda»…
- 2) o bien «pueblo» se promueve efectivamente al rango de concepto de teoría política, pero si se define únicamente por las redes, entonces sigue siendo deficiente por las razones ya expuestas en repetidas ocasiones: en las personas de las redes, el productor ha desaparecido, y al mismo tiempo, la lucha contra la propiedad lucrativa.
Queda una última e importante objeción a «pueblo». Como sabemos, no existe una atomística del significante: los significantes llegan necesariamente vinculados, el significado se da solo en conjuntos de significantes, uno de ellos infaliblemente genera los demás. Como era de esperar, » pueblo » evoca inmediatamente todo el conjunto de una comprensión institucional y jurídica de la política. Prueba de ello se encuentra inmediatamente en los tres contenidos de la «revolución ciudadana».
Un descubrimiento inesperado, el primero es la propiedad, y una decepción inmediata: se despacha en un tercio de página que no dice nada excepto que «es un punto muy sensible” ( 8 ) ( ¡de hecho !). Los otros dos son respectivamente «la inversión en la jerarquía de las normas” ( 9 ) , (para deshacer la primacía de las reglas de la competencia), y sobre todo el orden institucional que corresponde a los principios de la revolución ciudadana como participación generalizada, y presentimos que aquí es donde reside el núcleo del asunto. En total, un universo político bastante heterogéneo al de la «clase obrera», que sin duda ya no podía convenir tal como estaba, pero del cual el conjunto significativo al que estaba vinculado veía al menos lo esencial, colocando en su centro la propiedad lucrativa vía explotación.
La esquiva revolución pacífica (“ciudadana”)
La evacuación de la propiedad, al igual que la orientación jurídico-institucional de la «revolución ciudadana», es muy coherente al confirmar su principal negación: la negación de la violencia. En la «revolución ciudadana», se hace todo lo posible para que escuchemos «ciudadano» mucho más que «revolución». Ahora bien, aquí también, sabemos perfectamente a qué conjunto pertenece el significante «ciudadano» y qué imágenes lo acompañan, entre las convenciones ciudadanas (que no sirven para nada) y los libros de agravios ciudadanos (enterrados).
Por supuesto, Mélenchon no piensa en estas imposturas. Lo cierto es que el ciudadanismo, si podemos llamarlo así, se reconoce sobre todo por sus orientaciones deliberativas. Allí reina la fuerza silenciosa de la palabra, las asambleas son soberanas y la actividad constituyente es intensa. Sin duda, son cosas excelentes. La cuestión es si de esta manera captamos todo lo que hay que captar en la idea de revolución.
Los episodios recientes a partir de los cuales Jean-Luc Mélenchon forjó sus ideas sobre el pueblo y la revolución ciudadana tienen esta característica: lamentablemente, no han tenido nada de revolucionario. Podemos ver por qué rápidamente. Si «revolución» significa un cambio radical en el estado de cosas, cuando el estado de cosas es capitalista, significa ipso facto atacar lo que constituye su esencia, y esta esencia es la propiedad lucrativa. De hecho, en todas partes la propiedad lucrativa sigue prosperando, gracias.
Esto ciertamente no significa que no haya sucedido nada, sino que no ha sucedido nada verdaderamente revolucionario. Consideremos ahora las posibilidades de una revolución que, además de cívica, no olvide ser revolucionaria. Los acontecimientos más recientes son muy ilustrativos al respecto. El microscópico ataque al régimen de autoacreción monetaria que constituye el impuesto Zucman está provocando una violencia reaccionaria que da una buena idea del grado de radicalización fanática de la burguesía. Y, a fortiori, de la «recepción » que se reservaría para los proyectos de control de la propiedad lucrativa.
De forma muy sintomática, el calificativo «existencial» impregna hoy los discursos de los poderes y las dominaciones más agresivos. Por lo tanto, no dudaremos ni por un instante de que el capital se declararía inmediatamente en una situación de «combate existencial»; y, digamos, por una vez, el uso del término sería muy apropiado: porque, de hecho, se trataría de atacar su propia existencia. En otras palabras: de despellejarlo.
Este es el momento oportuno para recordar que lo « existencial », como lo vemos actualmente en muchos casos, es el pasaporte para justificar la violencia más extrema, genocida y exterminadora si es necesario. Esto sería lo que significaría «dar la bienvenida» a una ruptura no con este capitalismo, sino con el capitalismo : los vientos de la Historia soplarían a ráfagas y las comodidades de la ciudadanía desaparecerían como paja.
En realidad, siendo Jean-Luc Mélenchon el hombre de cultura histórica y política que conocemos, no podemos evitar interpretar la revolución ciudadana como una reanudación de la «vía democrática al socialismo» de Allende. Sin embargo, sabemos cómo terminó. Para que resultara diferente, Allende habría tenido que acceder a dar a los trabajadores las armas que exigían. Esto no lo hizo, ya que era necesario que la vía al socialismo siguiera siendo democrática, es decir, deliberativa y pacífica, como la liderada por los ciudadanos antes de su tiempo.
No diremos que no comprendemos la prudencia de la Francia Insumisa que, para no preocuparse demasiado, hace lo que puede con esta contradicción objetiva en la mente de una población —o un pueblo— que desea que «todo cambie», pero que tiene (tendría…) el temor al desorden y la violencia, que no ve que » cambiarlo todo » literalmente crea desorden, y que los potentados de siglo y medio no lo dejarán pasar con gracia.
Así que la «revolución ciudadana», legítimamente ansiosa por no sembrar el pánico en todas sus perspectivas a la vez, viene a aliviar esta pequeña herida abierta, alimentando el deseo de «cambiarlo todo» y al mismo tiempo concediendo lo que desea al deseo opuesto de tranquilidad: haremos grandes cambios discutiendo mucho juntos y todo irá bien.
Por desgracia, no, no todo irá bien porque, por otro lado, no estamos (en absoluto) dispuestos a jugar a la ruleta esencial del debate y las asambleas. Lo sabemos, sin embargo, porque la escasa oposición a la legislación laboral, la jubilación a los 64 años y la desfachatez de los ricos ya han bastado para inventar el BRAV, la droneización de las manifestaciones y los Centauros. Así que podemos imaginar fácilmente el siguiente paso.
¿Anticapitalista cómo?
Repitamos que a la IV no se le pide que sea anticapitalista y revolucionaria si no quiere serlo, o más precisamente si ve que, al margen de las extrañas contradicciones mexicanas (10), ser un partido institucional y ser un partido revolucionario es como una contradicción. Al empezar de repente a hablar de «anticapitalismo», la IV ha metido el dedo en una extraña espiral.
En realidad, en esta historia, todos se ponen en una especie de dilema: por un lado, el objetivo electoral, que no quiere las consecuencias de lo que desea —« un gran cambio», pero a ser posible sin cristales rotos—, y por otro, la IV que presenta la «revolución ciudadana» como una resolución puramente verbal de sus inconsistencias sin ver, por su parte, hasta dónde podría llevarla su flamante anticapitalismo.
Sobre todo porque la contradicción está firmemente arraigada en el corazón de su propia maquinaria, típicamente en torno a la cuestión del ecocidio, que no tolera la simulación. Al menos en este lugar, el anticapitalismo no es una opción.
Ahora bien, por el momento, el anticapitalismo y la revolución de la IV son falsos. Disculpen la dureza con la que lo decimos, pero en este punto, y sea cual sea nuestra simpatía por ellos, debemos aclarar la discusión. Sin embargo, podríamos optar por creerle a la IV al pie de la letra —¿en la trampa ? ¿en su propia trampa ?— y no dejar que, si esa era su intención, se asiente en un anticapitalismo ficticio, en una simple captura oportunista de estados de ánimo, porque es bastante seguro que se está gestando un estado de ánimo, y debemos creer que la IV está midiendo bastante bien su influencia, quizás incluso en su propia base, una parte de la cual, sin duda, está dispuesta a ir más allá de su liderazgo en la «ruptura», ¿por qué no hasta el punto de pasar de «esto» a «lo» (capitalismo)?
Lo cierto es que no volvemos a lanzar palabrotas como «anticapitalismo» o « revolución » sin consecuencias, sobre todo cuando se difunden, ya no desde los márgenes de pequeños grupos, sino por una formación política de masas. La IV puede reivindicarlo sin que nadie lo cuestione. Porque, a medida que circulan, las palabras empiezan a abrirse camino. Quizás sin darse cuenta del todo —a juzgar por los desequilibrios en los que se introduce—, la IV, al empezar a decir «anticapitalismo», realiza de hecho, si no intencionalmente, una operación política fundamental: instalar un nuevo problema en el espacio público , forzar el debate a encajar en nuevas coordenadas problemáticas.
Sabemos muy bien que la operación decisiva en política reside en fijar la agenda. Es decir, en la capacidad de imponer la respuesta a la pregunta: ¿de qué estamos hablando ? Así pues, tenemos el notable caso de un creador de agenda, por el momento significativamente abrumado por su propia agenda.
A menos que haya una última hipótesis, pero no nos gusta mucho.
Anticipando la enorme adversidad en la que tendría que ejercer el poder, la IV considera —y lo dice explícitamente, además— que el apoyo de la calle sería indispensable. En estas condiciones, bien podría preparar a las tropas adecuadamente y con suficiente antelación. No hay duda: en este sentido, el «anticapitalismo» es calórico. Pero solo sirve para elevar el nivel general de radicalismo que prepara las movilizaciones adecuadas, a fin de mantener un poder que, de hecho, no tendría un objetivo anticapitalista serio, solo la intención de mantenerse lo mejor posible.
Para ser claros, la postura particular que se defiende aquí es que si un día surge un poder de la FI, ¡lo aprovechamos ! Y sin dudarlo, o incluso olvidando contribuir a que suceda. Pero sin repetirnos Frozen o Las Crónicas de Narnia . El hecho es que, sea cual sea la hipótesis —ya sea la de una vía anticapitalista sincera pero aún intrascendente, o la de un uso instrumental ligeramente hipócrita—, repetir una y otra vez «anticapitalismo» y
«revolución », rehacer el discurso político para su difusión generalizada con «anticapitalismo » y «revolución» en él, no deja las mentes completamente indemnes, sino que reconfigura sus pensamientos en coordenadas inauditas.
Y los acostumbra a analizar estos nuevos problemas de una manera que podría preparar el trabajo de las consecuencias. Quizás hasta el punto de forzar a quienes realmente no creían en ello.
9. Resumen de la guerra en Palestina, 6 de octubre de 2025.
El seguimiento en directo de Middle East Eye.
https://www.middleeasteye.net/live/israel-rejects-hamas-truce-offer-thousands-forced-flee-gaza-city
En directo: Estados Unidos confirma que se están llevando a cabo «conversaciones técnicas» sobre Gaza en Egipto
Esto se produce mientras Israel intensifica sus ataques aéreos, que han causado un total de 67 160 muertos
Puntos clave
Israel deporta a otros 171 activistas de la flotilla tras las denuncias de malos tratos
El Partido Verde del Reino Unido exige que se prohíba al ejército israelí como grupo terrorista
Los ataques aéreos israelíes tienen como objetivo la escuela ortodoxa Rum en Gaza
Actualizaciones en directo
Nuestro blog en directo cerrará en breve hasta mañana por la mañana.
Estos son los acontecimientos más destacados del día:
– Al Jazeera ha informado, a través de sus fuentes, de que las «conversaciones técnicas» sobre Gaza que se están llevando a cabo en la ciudad costera de Sharm el-Sheikh, en Egipto, han concluido con una nota «positiva» y con una hoja de ruta para futuras conversaciones.
– Un ataque israelí en el sur del Líbano mató el lunes a un matrimonio, incluido un hombre que perdió la vista en un ataque israelí el año pasado, según los medios de comunicación estatales libaneses.
– La Casa Blanca no pareció rechazar de plano el reconocimiento de un Estado palestino en el futuro, después de que un periodista le preguntara al respecto en la sala de prensa.
– El máximo diplomático del Vaticano ha criticado la «masacre en curso» de Israel en Gaza en unos comentarios publicados el lunes.
– Un nuevo reportaje del periodista Matt Kennard, publicado por Palestine Deep Dive, revela que los vuelos de vigilancia estadounidenses sobre Gaza han estado despegando desde un aeropuerto en el Sinaí egipcio.
– La activista sueca Greta Thunberg, liberada el lunes de su encarcelamiento en Israel, instó a la comunidad internacional a mantener su atención en Gaza en lugar de en el «maltrato» israelí a los participantes en la flotilla.
Las tropas estadounidenses tendrán que desplegarse en Gaza si se quiere que la fuerza internacional de mantenimiento de la paz prevista en el plan de alto el fuego del presidente Donald Trump se haga realidad, según ha comunicado Egipto a Estados Unidos, según dos funcionarios árabes que hablaron con Middle East Eye.
Altos funcionarios egipcios comunicaron a sus homólogos estadounidenses que quieren que la Fuerza Internacional de Estabilización esbozada en el plan de paz de 20 puntos de Trump se inspire en la Fuerza Multinacional y Observadores (MFO) que se desplegó en el Sinaí después de que la península fuera devuelta a Egipto por Israel en 1982.
Estados Unidos ha liderado la MFO desde su creación, proporcionando cientos de soldados como fuerza de amortiguación y garantía.
El plan de Trump prevé que la Fuerza Internacional, compuesta por Estados árabes y musulmanes, asegure Gaza mientras Israel se retira. Egipto, el único país árabe que limita con Gaza, está llamado a desempeñar un papel clave en la fuerza, ya que cuenta con el ejército más grande del mundo árabe.
Concluyen en Egipto las «conversaciones técnicas» sobre Gaza
Hace 31 minutos
Al Jazeera informa, a través de sus fuentes, de que las «conversaciones técnicas» sobre Gaza que se estaban celebrando en la ciudad costera de Sharm el-Sheikh, en Egipto, han concluido.
Las conversaciones entre los negociadores de Hamás y los mediadores de Egipto y Qatar —que luego transmitieron el mensaje en persona a los negociadores de Estados Unidos e Israel— se describieron como «positivas» y, según se informa, esbozaron la hoja de ruta y los mecanismos para futuras conversaciones, basadas en el marco de 20 puntos propuesto por estadounidenses e israelíes.
La Casa Blanca no rechaza el reconocimiento de un Estado palestino en el futuro
La Casa Blanca no pareció rechazar rotundamente el lunes el reconocimiento de un Estado palestino en el futuro, después de que un periodista le preguntara al respecto en la sala de prensa.
«Si Hamás acepta renunciar al poder y cederlo a este gobierno tecnocrático de transición, si eso ocurre, ¿reconocería entonces la administración Trump un Estado palestino?», se le preguntó a la secretaria de prensa Karoline Leavitt.
Hamás ya ha dicho, desde julio, que cederá el poder al gobierno palestino, pero no a una entidad extranjera.
«Mire, no quiero adelantarme a las conversaciones técnicas en este momento… son extremadamente delicadas», respondió Leavitt.
«Hay muchas cosas que discutir. Por supuesto, esperamos y deseamos que este sea uno de los mayores acuerdos de paz que el mundo haya visto jamás. Y la administración Trump está trabajando diligentemente y muy duro para lograrlo».
La Casa Blanca confirmó el lunes que, junto con el enviado especial para misiones de paz Steve Witkoff, el yerno del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, Jared Kushner, ciudadano particular y promotor inmobiliario, también participa actualmente en «conversaciones técnicas» sobre Gaza en Egipto.
La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, calificó de «logro increíble» la aceptación por parte de Hamás y del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, del «marco» del plan de 20 puntos de Trump para Gaza.
«Lo que vimos el viernes… es realmente notable», declaró a los periodistas. «La Administración está trabajando muy duro para avanzar lo más rápido posible. El presidente quiere que se alcance un alto el fuego. Quiere que se libere a los rehenes, y los equipos técnicos están debatiendo eso en estos momentos, para garantizar que el entorno sea perfecto para liberar a esos rehenes».
Los negociadores de todas las partes están «revisando la lista tanto de los rehenes israelíes como de los presos políticos que serán liberados», añadió, lo que podría suponer la primera vez que la Administración Trump se refiere a los miles de palestinos recluidos en cárceles israelíes como «presos políticos», un término que todas las facciones palestinas, incluida la Autoridad Palestina, han utilizado sistemáticamente.
«Hamás ha emitido una declaración muy clara, en opinión del presidente, en la que acepta el marco propuesto por el presidente», declaró Leavitt a los periodistas.
«Es muy importante… que lo hagamos rápidamente… y luego pasemos a la siguiente parte, que es garantizar que podemos crear una paz duradera en Gaza y asegurar que Gaza sea un lugar que ya no amenace la seguridad de Israel o de Estados Unidos», añadió.
Desde su creación en 1987, Hamás no ha llevado a cabo actos que amenacen directamente a Estados Unidos y se ha centrado exclusivamente en Israel.
La oficina de prensa de Gaza criticó el lunes la decisión tomada la semana pasada por el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) de cesar sus operaciones en la ciudad de Gaza ante el aumento de las hostilidades israelíes.
«El CICR seguirá esforzándose por prestar apoyo a la población civil de la ciudad de Gaza, siempre que las circunstancias lo permitan, desde nuestras oficinas en Deir al-Balah y Rafah, que siguen plenamente operativas», afirmó la organización en un comunicado en ese momento.
Sin embargo, la oficina de prensa de Gaza exigió la «revocación inmediata» de la decisión.
«La decisión de la Cruz Roja de suspender temporalmente su labor en Gaza es peligrosa, inhumana y contraria al derecho internacional», afirmó la agencia gubernamental.
«Esta decisión es irresponsable, en un momento en que cientos de miles de civiles en Gaza se ven sometidos a condiciones duras y sin precedentes debido a la guerra, los asesinatos, el asedio, el hambre y la destrucción causada por la maquinaria bélica de la ocupación», añadió.
«La Cruz Roja es una institución protegida por el derecho internacional humanitario y los Convenios de Ginebra. Su deber es trabajar en las zonas de conflicto, no huir de ellas. Retirarse ahora contradiría la esencia de su mandato humanitario, para el que fue creada».
Vuelos de vigilancia estadounidenses sobre Gaza despegan desde un aeropuerto egipcio: Informe
Un nuevo reportaje del periodista Matt Kennard, publicado por Palestine Deep Dive, revela que los vuelos de vigilancia estadounidenses sobre Gaza han estado despegando desde un aeropuerto en el Sinaí egipcio.
El ejército estadounidense, escribió Kennard, está utilizando un oscuro aeropuerto a 13 millas de Gaza para realizar misiones de vigilancia alrededor del enclave bajo el pretexto de una fuerza de mantenimiento de la paz.
Kennard afirma que un avión espía estadounidense aterrizó 13 veces en la base militar de Hatzor, en Israel, procedente de Egipto, pero que el 31 de agosto el piloto «olvidó» apagar su transpondedor y «sobrevoló la costa de Gaza durante una hora mientras la ciudad de Gaza era atacada».
Según él, el avión es similar a los que el Reino Unido lleva enviando a Gaza desde diciembre de 2023.
Las conversaciones indirectas entre Hamás e Israel sobre Gaza han comenzado en Egipto, según los medios de comunicación egipcios.
El lunes por la mañana, delegados de Hamás e Israel llegaron al complejo turístico egipcio de Sharm el-Sheikh, según informó una fuente del aeropuerto a la AFP.
Las negociaciones, mediadas por Egipto, Qatar y Estados Unidos, tienen como objetivo discutir los detalles de una propuesta del presidente estadounidense Donald Trump para un intercambio de prisioneros y un alto el fuego en Gaza.
El viceministro de Asuntos Exteriores de Israel llevó un chaleco antibalas mientras se dirigía a una multitud en Manchester y dijo: «Como judío, no estoy seguro en sus calles».
Sharren Haskel fue condenada por los parlamentarios británicos a principios de este año por grabarlos en secreto durante una visita a Israel y publicar las imágenes en Instagram, acompañadas de comentarios despectivos.
No obstante, se le permitió entrar en Gran Bretaña tras el mortífero ataque antisemita perpetrado por un sirio británico contra una sinagoga en la zona de Crumpsall, en Mánchester, el jueves.
Al menos dos personas murieron y otras cuatro resultaron heridas en el ataque a la sinagoga de la Congregación Hebrea de Heaton Park el 2 de octubre.
La policía de Gran Mánchester admitió posteriormente su responsabilidad en la muerte a tiros de una de las víctimas y en las heridas causadas a otra.
«Aquí, como judía, no estoy segura en sus calles», dijo Haskel a una multitud de cientos de personas que conmemoraban a las víctimas del ataque en Mánchester el domingo.
«Me amenazan de muerte, solo por el hecho de existir», afirmó.
«Me presento ante ustedes con un chaleco antibalas, un chaleco de Kevlar, aquí en este escenario. No se me permite estar aquí sin él».
La viceministra de Asuntos Exteriores israelí, Sharren Haskel, se dirige a una multitud en Mánchester el domingo (Captura de pantalla/X)
«La India financia, Gaza arde»: estallan protestas contra el genocidio en ciudades de la India
Miles de manifestantes en varias ciudades de la India se han arriesgado a sufrir palizas, arrestos y detenciones para exigir que la India rompa sus lazos con Israel, como parte de una conmemoración mundial de los dos años del genocidio en Gaza.
Las protestas del domingo tuvieron lugar en Nueva Delhi, Patna, Bombay, Pune, Hyderabad, Vijayawada y Visakhapatnam.
En Rohtak, en el estado de Haryana, al menos seis manifestantes fueron detenidos y presuntamente golpeados tanto por vigilantes como por la policía.
Al caer la noche, las activistas fueron liberadas, pero el lunes por la tarde los activistas masculinos seguían detenidos.
Desde los ataques liderados por Hamás contra Israel en octubre de 2023, la India se ha convertido en uno de los aliados más fuertes de Israel. Delhi se ha abstenido en varias resoluciones de alto el fuego, ha eludido un llamamiento internacional para un embargo militar y se ha negado a sumarse al caso de genocidio ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) en La Haya.
El Estado indio también ha enviado drones de combate, componentes de armas y bombas a su aliado en los últimos dos años, mientras que 20 000 indios han llegado a Israel para sustituir aparentemente a los trabajadores palestinos en los sectores de la construcción y los cuidados.
Aunque el número de manifestantes que han salido a las calles en los últimos días es relativamente modesto en comparación con las movilizaciones que se están produciendo actualmente en Italia y España, los activistas afirman que poco a poco se está generando un impulso hacia un movimiento masivo contra el continuo apoyo de la India a Israel.
Los manifestantes llevaron una variedad de pancartas y carteles en los que condenaban el apoyo de la India a Israel (corresponsal de MEE).
El cardenal más importante del Vaticano afirma que Israel está llevando a cabo una masacre en Gaza
El máximo diplomático del Vaticano ha criticado la «masacre en curso» de Israel en Gaza en unos comentarios publicados el lunes.
En una entrevista relacionada con el segundo aniversario del ataque de Hamás contra comunidades israelíes el 7 de octubre de 2023, el cardenal Pietro Parolin también calificó esos ataques de «inhumanos e indefendibles» e instó a Hamás a liberar a los cautivos israelíes que aún permanecen en su poder.
«Los que son atacados tienen derecho a defenderse, pero incluso la legítima defensa debe respetar el principio de proporcionalidad», afirmó Parolin, secretario de Estado del Vaticano y uno de los principales adjuntos del papa León.
«La guerra librada por el ejército israelí para eliminar a los militantes de Hamás ignora el hecho de que está atacando a una población en gran medida indefensa, ya empujada al límite, en una zona donde los edificios y las viviendas están reducidos a escombros», afirmó.
«Es evidente que, lamentablemente, la comunidad internacional es impotente y que los países verdaderamente capaces de ejercer influencia no han actuado hasta ahora para detener la masacre en curso», declaró Parolin al medio de comunicación del Vaticano.
Añadió: «No basta con decir que lo que está sucediendo es inaceptable y luego seguir permitiendo que suceda.
Debemos preguntarnos seriamente sobre la legitimidad… de seguir suministrando armas que se están utilizando contra civiles». No nombró a ningún país.
Un ataque israelí en el Líbano mata a una pareja, según los medios libaneses
Un ataque israelí en el sur del Líbano mató el lunes a un matrimonio, incluido un hombre que perdió la vista en el ataque israelí del año pasado, según los medios estatales libaneses.
Israel ha mantenido ataques casi diarios contra el Líbano, a pesar del alto el fuego de noviembre tras más de un año de hostilidades con Hezbolá.
También ha mantenido tropas en cinco zonas del sur del Líbano que considera estratégicas.
Israel no ha hecho comentarios inmediatos sobre el ataque.
La Agencia Nacional de Noticias (NNA) del Líbano identificó al hombre como Hassan Atwi, que resultó herido y perdió la vista cuando Israel voló cientos de buscapersonas y walkie-talkies utilizados por miembros de Hezbolá el año pasado.
Su esposa, Zainab Raslan, que conducía, también murió.
Según la NNA, la pareja tenía dos hijos que murieron durante la guerra que duró un año.
En un comunicado, el Ministerio de Sanidad libanés afirmó que «un ataque con drones israelíes tuvo como objetivo un coche en la carretera de Zebdine, en el distrito de Nabatiyeh», en el sur del Líbano, y causó la muerte a dos personas y heridas a otra.
La semana pasada, las Naciones Unidas afirmaron haber verificado la muerte de 103 civiles en el Líbano desde la tregua de noviembre, y exigieron el cese de los ataques israelíes.
Israel mata a 100 personas desde que Trump le instó a «dejar de bombardear»
Israel ha matado a más de 100 palestinos desde que Hamás acordó el viernes liberar a todos los cautivos como parte del último plan de alto el fuego de Estados Unidos, cuyas negociaciones comenzarán el lunes en Egipto.
Fuertes bombardeos sacudieron la Franja de Gaza durante el fin de semana, con ataques contra barrios residenciales, campos de refugiados y puntos de distribución de ayuda.
Los residentes de la ciudad de Gaza también informaron del uso de barriles explosivos lanzados por vehículos controlados a distancia, que tenían como objetivo viviendas en el barrio de al-Jalaa y otras zonas.
La Oficina de Medios de Comunicación del Gobierno con sede en Gaza afirmó que al menos 94 personas murieron el sábado y el domingo. Al menos otras siete personas murieron el lunes por la mañana, según los medios de comunicación locales.
Las fuerzas israelíes llevaron a cabo 131 ataques aéreos y de artillería contra zonas densamente pobladas de la Franja durante el fin de semana, añadió la oficina de prensa.
Un niño palestino desplazado, que huyó de la ciudad de Gaza, descansa en la carretera en el centro de la Franja de Gaza, el 5 de octubre de 2025 (Reuters/Mahmoud Issa)
El número de muertos en Gaza asciende a 67 160
El Ministerio de Salud palestino anunció que el número de muertos en la Franja de Gaza ha ascendido a 67 160, la mayoría de ellos mujeres y niños, desde el comienzo del genocidio israelí en octubre de 2023. Al menos otras 169 679 personas han resultado heridas.
Al menos 21 personas han muerto y 96 han resultado heridas por las fuerzas israelíes en las últimas 24 horas.
Israel deporta a otros 171 activistas de la flotilla de Gaza, entre ellos Greta Thunberg
Israel ha informado de que otros 171 activistas de la Flotilla Global Sumud, entre ellos la activista climática Greta Thunberg, fueron deportados el lunes a Grecia y Eslovaquia.
España presentará una denuncia ante la CPI por los acontecimientos de la flotilla Sumud
El ministro del Interior español, Fernando Grande-Marlaska, declaró el lunes que el país presentará una denuncia ante la Corte Penal Internacional (CPI) por los acontecimientos de la Flotilla Global Sumud, según informó Al Jazeera Arabic.
«Cualquier ataque contra personas en aguas internacionales constituye una privación de libertad según el derecho nacional e internacional», afirmó Marlaska.
Más de 400 activistas, parlamentarios y abogados fueron detenidos después de que las fuerzas israelíes interceptaran la flotilla de ayuda con destino a Gaza a principios de esta semana.
Algunos de los detenidos han sido deportados, mientras que los procedimientos para otros siguen en curso.
Los activistas españoles de la flotilla denunciaron el lunes que habían sufrido malos tratos y violaciones de sus derechos por parte de las autoridades israelíes.
Anteriormente, la ministra de Asuntos Exteriores de Suecia, Maria Malmer Stenergard, afirmó que las acusaciones sobre el trato abusivo a la activista climática Greta Thunberg son «muy graves» si se confirman.
El Partido Verde ha votado a favor de que se prohíba el ejército israelí como organización terrorista y de que Gran Bretaña se disculpe por la Declaración Balfour.
Los miembros votaron a favor de la moción en la conferencia anual del Partido Verde celebrada el domingo en Bournemouth, convirtiéndola en política del partido.
La moción pedía que se prohibiera el ejército israelí, lo que convertiría la pertenencia al ejército israelí o incluso su glorificación en un delito terrorista según la legislación antiterrorista británica.
El líder del partido, Zack Polanski, respaldó la moción y afirmó en la sala de conferencias que hacerlo era un «imperativo moral».
La moción también afirmaba que Gran Bretaña «debería disculparse formalmente ante el pueblo palestino por la Declaración Balfour», que en 1917 expresó el apoyo británico a la creación de un hogar nacional judío en Palestina.
Zack Polanski, del Partido Verde, asiste a una manifestación frente a Downing Street, en el centro de Londres, para oponerse a la visita del presidente israelí Isaac Herzog, el 9 de septiembre de 2025. (AFP)
Un petrolero conocido por suministrar petróleo a Israel está a punto de zarpar de Turquía
Un petrolero conocido por suministrar con frecuencia crudo a Israel está a punto de zarpar del puerto turco de Ceyhan con «destino desconocido», según ha podido saber Middle East Eye.
Investigadores del Movimiento Juvenil Palestino y No Harbour for Genocide, utilizando datos comerciales y de seguimiento, afirmaron que el Nissos Tinos atracó en Ceyhan el 4 de octubre para cargar 33 830 toneladas de crudo y que tiene previsto zarpar el 6 de octubre a las 6:38 a. m., hora local.
Aunque actualmente se desconoce el destino final del buque, las imágenes por satélite y los datos del sistema de identificación automática (AIS), un sistema de seguimiento que utiliza transceptores en los barcos, revelaron que sus dos últimos viajes fueron entregas de crudo a Israel.
Según los datos, el petrolero zarpó de Ceyhan el 23 de septiembre y llegó al puerto israelí de Ashkelon el 25 de septiembre. El 10 de septiembre, zarpó de Novorossiysk (Rusia) y llegó a Israel el 20 de septiembre.
Ceyhan es la última parada del oleoducto Bakú-Tiflis-Ceyhan (BTC), propiedad de BP, que transporta crudo desde Azerbaiyán. A continuación, el petróleo se envía desde la terminal Heydar Aliyev de Ceyhan a Israel, lo que representa casi el 30 % de sus importaciones de crudo.
Una protesta frente a la embajada turca en Londres en noviembre para pedir a Ankara que detenga sus exportaciones de crudo a Israel (X)
Un petrolero conocido por suministrar petróleo a Israel está a punto de zarpar de Turquía
Un petrolero conocido por suministrar con frecuencia crudo a Israel está a punto de zarpar del puerto turco de Ceyhan con «destino desconocido», según ha podido saber Middle East Eye.
Investigadores del Movimiento Juvenil Palestino y No Harbour for Genocide, utilizando datos comerciales y de seguimiento, afirmaron que el Nissos Tinos atracó en Ceyhan el 4 de octubre para cargar 33 830 toneladas de crudo y tiene previsto zarpar el 6 de octubre a las 6:38 a. m., hora local.
Aunque actualmente se desconoce el destino final del buque, las imágenes satelitales y los datos del sistema de identificación automática (AIS), un sistema de seguimiento que utiliza transceptores en los barcos, revelaron que sus dos últimos viajes fueron entregas de crudo a Israel.
Los datos muestran que el petrolero zarpó de Ceyhan el 23 de septiembre y llegó al puerto israelí de Ashkelon el 25 de septiembre. El 10 de septiembre, zarpó de Novorossiysk (Rusia) y llegó a Israel el 20 de septiembre.
Ceyhan es la última parada del oleoducto Bakú-Tiflis-Ceyhan (BTC), propiedad de BP, que transporta crudo desde Azerbaiyán. A continuación, el petróleo se envía desde la terminal Heydar Aliyev de Ceyhan a Israel, lo que representa casi el 30 % de sus importaciones de crudo.
Una protesta frente a la embajada turca en Londres en noviembre para pedir a Ankara que detenga sus exportaciones de crudo a Israel (X)
El portavoz de derechos humanos de la ONU, Thameen Al-Kheetan, dijo el lunes que su oficina había recibido información preocupante sobre los malos tratos infligidos a los activistas de la Flotilla Global Sumud detenidos en Israel, según informó la agencia de noticias Anadolu.
«Hemos recibido información preocupante sobre malos tratos y violaciones de los derechos procesales de los participantes en la flotilla», dijo el portavoz.
Añadió que la oficina «lleva mucho tiempo dando la voz de alarma sobre las condiciones intencionadamente degradantes» en las prisiones y centros de detención israelíes.
Más de 400 activistas, parlamentarios y abogados fueron detenidos después de que las fuerzas israelíes interceptaran la flotilla de ayuda con destino a Gaza a principios de esta semana.
Algunos de los detenidos han sido deportados, mientras que los procedimientos para otros aún están en curso.
Activistas españoles de la flotilla denunciaron el lunes que habían sufrido malos tratos y violaciones de sus derechos por parte de las autoridades israelíes.
Anteriormente, la ministra de Asuntos Exteriores de Suecia, Maria Malmer Stenergard, afirmó que las acusaciones sobre el trato abusivo a la activista climática Greta Thunberg son «muy graves» si se confirman.
Los ataques aéreos israelíes tienen como objetivo la escuela ortodoxa rum de Gaza
Las fuerzas israelíes llevaron a cabo el lunes un ataque aéreo contra la escuela ortodoxa rum del barrio de Tel al-Hawa, según informó la agencia de noticias Al Arabiya.
Las fuerzas israelíes también atacaron los barrios de Al-Nasr y Tal al-Hawa con ataques aéreos, mientras bombardeaban la calle Al-Jalaa en la ciudad de Gaza, informó Al Jazeera Arabic.
La Oficina de Medios de Comunicación del Gobierno de Gaza afirmó que el número de muertos y desaparecidos en Gaza ha superado los 76 600 desde el comienzo del genocidio, mientras que el número de personas desaparecidas ha alcanzado los 9500.
En un comunicado, la oficina de prensa afirmó que el porcentaje de «destrucción total» causada por los ataques israelíes en la Franja de Gaza ha alcanzado el 90 %.
Al menos 21 palestinos muertos en 24 horas, según el Ministerio de Sanidad
El Ministerio de Sanidad palestino afirmó el lunes que, durante las últimas 24 horas, al menos 21 palestinos han muerto y otros 96 han resultado heridos por las fuerzas israelíes en Gaza.
El número de muertos desde el comienzo del genocidio de Israel en Gaza ha aumentado a 67 160, según informó el ministerio en un comunicado en Telegram.
Durante el mismo período, al menos otras 169 679 personas han resultado heridas.
Irán afirma que el plan de Trump para Gaza corre el riesgo de ser obstaculizado por Israel
El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán, Esmail Baghaei, afirmó el lunes que la propuesta del presidente estadounidense Donald Trump tenía dimensiones peligrosas y corría el riesgo de ser obstaculizada por Israel, y añadió que cualquier decisión sobre el plan depende de los palestinos.
Baghaei afirmó que su país apoya cualquier iniciativa para poner fin a la matanza en Gaza.
HRW: El plan de Trump para Gaza no aborda la responsabilidad por los abusos de los derechos humanos
Human Rights Watch (HRW) afirmó el lunes que el nuevo plan de Trump para Gaza no aborda directamente las cuestiones de derechos humanos ni la responsabilidad por los graves abusos.
«Los dos años transcurridos desde el 7 de octubre de 2023 han traído consigo una serie aparentemente interminable de atrocidades contra la población civil, sin que haya habido tregua ni justicia», afirmó Omar Shakir, director de HRW para Israel y Palestina.
«Los gobiernos no deben esperar a que se apruebe el plan de Trump o cualquier otro para tomar medidas que eviten más daños a las personas que corren mayor riesgo», afirmó Shakir.
El grupo añadió que la magnitud de la destrucción en Gaza y el patrón de los ataques demuestran el desprecio del Gobierno israelí por sus obligaciones en virtud del derecho internacional.
El grupo instó a los gobiernos a imponer embargos de armas, sanciones selectivas y a apoyar a la Corte Penal Internacional, en consonancia con sus obligaciones legales de prevenir y detener las violaciones de todas las partes, independientemente de si el plan de Trump sale adelante.
Siete palestinos muertos mientras Israel sigue bombardeando Gaza
Al menos siete palestinos han muerto a manos de las fuerzas israelíes en varias zonas de la Franja de Gaza desde la madrugada del lunes, según informó Al Jazeera Arabic.
El ejército israelí, en un comunicado publicado en Telegram, afirmó que había llevado a cabo una serie de ataques contra la ciudad de Gaza, a pesar de que Trump había pedido el cese de los bombardeos en medio de las conversaciones en curso.
Las imágenes difundidas por el ejército israelí muestran lo que parece ser una gran explosión en Gaza, según informó Al Jazeera.
El jefe del Estado Mayor del ejército israelí, Eyal Zamir, afirmó el domingo que sus fuerzas «no tienen intención» de volver a los días anteriores al 7 de octubre de 2023, según informaron los medios israelíes.
Zamir hizo estas declaraciones durante una visita al corredor de Netzarim, en la Franja de Gaza.
Hablando con los soldados israelíes presentes en el lugar, afirmó que «la campaña militar está lejos de haber terminado».
«Debemos permanecer alerta y preparados para la defensa, y estar listos para reanudar el combate en cualquier momento», declaró Zamir. «Hace dos años, vivimos el día más oscuro de nuestra historia y no tenemos intención de volver a los días anteriores al 7 de octubre de 2023.
Las Fuerzas de Defensa de Israel están remodelando la realidad en todo Oriente Medio. Nuestro ejército no se limita a contener las amenazas, sino que ataca con fuerza y elimina al enemigo en todos los frentes».
Las fuerzas israelíes matan a tiros a palestinos que pedían ayuda en Gaza
Las fuerzas israelíes mataron el lunes a dos palestinos e hirieron a varios más mientras esperaban ayuda en el sur de la Franja de Gaza, según informó Al Jazeera Arabic, citando al Complejo Médico Nasser.
Las fuerzas israelíes también lanzaron ataques aéreos contra los barrios de Al-Nasr y Tal al-Hawa, mientras bombardeaban la calle Al-Jalaa en la ciudad de Gaza.
La Oficina de Medios de Comunicación del Gobierno de Gaza afirmó que el número de muertos y desaparecidos en Gaza ha superado los 76 600 desde el comienzo del genocidio, mientras que el número de personas desaparecidas ha alcanzado los 9500.
Israel bombardea barrios de Gaza
Las fuerzas israelíes atacaron el lunes los barrios de Al-Nasr y Tal al-Hawa con bombardeos aéreos, mientras que bombardeaban la calle Al-Jalaa en la ciudad de Gaza, según informó Al Jazeera Arabic.
La Oficina de Medios de Comunicación del Gobierno de Gaza afirmó que el número de muertos y desaparecidos en Gaza ha superado los 76 600 desde el comienzo del genocidio, mientras que el número de personas desaparecidas ha alcanzado los 9500.
En un comunicado, la oficina de prensa afirmó que el porcentaje de «destrucción total» causada por los ataques israelíes en la Franja de Gaza ha alcanzado el 90 %.
La ocupación ha tomado el control de más del 80 % del territorio de Gaza mediante la invasión, los incendios y los desplazamientos, tras lanzar más de 200 000 toneladas de explosivos, según afirmó.
Activistas españoles de la flotilla de ayuda humanitaria a Gaza denunciaron el lunes malos tratos y violaciones de derechos por parte de las autoridades israelíes, según informó la agencia de noticias Reuters.
«Cada vez que uno de ustedes llamaba a un policía, se arriesgaba a que siete o más personas fuertemente armadas entraran en su celda, como hicieron con la mía, apuntándonos con armas a la cabeza, con perros listos para atacarnos y arrastrándonos por el suelo. Esto ocurría a diario», afirmaron los activistas.
Los activistas hicieron estas acusaciones tras llegar a Madrid.
Según el informe, unos diez activistas tunecinos recibieron una bienvenida heroica a su llegada a Túnez.
Anteriormente, la ministra de Asuntos Exteriores de Suecia, Maria Malmer Stenergard, afirmó que las acusaciones sobre el trato abusivo a la activista climática Greta Thunberg son «muy graves» si se confirman.
Los medios de comunicación afirmaron que Thunberg fue maltratada por las autoridades israelíes, entre otras cosas, obligándola a posar para una foto con una bandera israelí.
Las denuncias de maltrato a Greta Thunberg en Israel son muy graves, afirma la ministra sueca
La ministra de Asuntos Exteriores de Suecia, Maria Malmer Stenergard, afirmó el domingo que las denuncias sobre el trato abusivo a la activista climática Greta Thunberg son «muy graves» si se confirman, según informó la agencia de noticias Anadolu.
«He tomado nota de las denuncias de maltrato. Si son ciertas, se trata de un asunto muy grave. El Ministerio de Asuntos Exteriores y la embajada están trabajando para repatriar a los ciudadanos suecos lo antes posible», declaró Malmer Stenergard en un comunicado a la agencia de noticias sueca TT.
Los medios de comunicación afirman que Thunberg fue maltratada por las autoridades israelíes, que la obligaron, entre otras cosas, a posar para una foto con una bandera israelí.
Thunberg es una de las más de 400 activistas, parlamentarios y abogados detenidos después de que las fuerzas israelíes interceptaran la flotilla de ayuda con destino a Gaza a principios de esta semana.
Algunos de los detenidos han sido deportados, mientras que los procedimientos para otros aún están en curso.
Oficina de prensa: 9500 palestinos desaparecidos, el 90 % de Gaza totalmente destruido
La Oficina de Prensa del Gobierno en Gaza afirmó el lunes que el número de muertos y desaparecidos en Gaza ha superado los 76 600 desde el comienzo del genocidio, mientras que el número de personas desaparecidas ha alcanzado los 9500.
En un comunicado, la oficina de prensa afirmó que el porcentaje de «destrucción total» causada por los ataques israelíes en la Franja de Gaza ha alcanzado el 90 %.
La ocupación israelí ha tomado el control de más del 80 % del territorio de Gaza mediante la invasión, los incendios y los desplazamientos, tras lanzar más de 200 000 toneladas de explosivos, según afirmó.
«Las fuerzas de ocupación israelíes continúan su genocidio en la Franja de Gaza a pesar de los llamamientos para que cesen los bombardeos por segundo día consecutivo», afirma el comunicado, añadiendo que «las fuerzas de ocupación han lanzado más de 131 ataques aéreos sobre zonas densamente pobladas por civiles y personas desplazadas».
Israel lanzó 131 ataques aéreos sobre Gaza en dos días, según la oficina de prensa
La Oficina de Prensa del Gobierno en Gaza afirmó el lunes que las fuerzas israelíes continúan con su genocidio a pesar de los llamamientos para que cesen los bombardeos por segundo día consecutivo.
El comunicado afirma que las fuerzas israelíes han lanzado más de 131 ataques aéreos sobre zonas densamente pobladas por civiles y personas desplazadas.
El presidente Donald Trump afirmó el domingo que las conversaciones para implementar una tregua en Gaza llevarán días, mientras que su jefe de política exterior, Marco Rubio, advirtió que Israel debe detener los bombardeos para que se produzca la liberación de los cautivos.
Buenos días, lectores de Middle East Eye:
Aquí tienen las últimas noticias sobre la guerra de Israel en Gaza:
- La Oficina de Medios del Gobierno de Gaza afirmó que el número de palestinos muertos y desaparecidos en el enclave ha superado los 76 600 desde el comienzo del genocidio.
- La oficina afirmó que el número de personas desaparecidas ha alcanzado las 9500 y que el porcentaje de «destrucción total» ha llegado al 90 %.
- Más del 80 % del territorio de Gaza está ahora bajo control de Israel, que ha lanzado más de 200 000 toneladas de explosivos.
- Los medios de comunicación israelíes han informado de que 1152 soldados han muerto desde el 7 de octubre de 2023, y más del 40 % de los fallecidos tenían menos de 21 años.
- Las fuerzas israelíes han volado la casa del preso palestino Ahmed al-Haimouni en la ciudad cisjordana de Hebrón, al que acusan de financiar el atentado de Jaffa del año pasado.
- Las fuerzas israelíes han llevado a cabo redadas en zonas de Cisjordania, entre ellas Tulkarm y la localidad de Deir Jarir.
