Sobre la resolución de la ONU sobre Gaza y la abstención de Rusia y China

Del historiador y miembro de Espai Marx, José Luis Martín Ramos.

Bienvenido a la realidad Tomaselli. El do ut des entre Rusia y EEUU está bien claro y desde hace tiempo. Rusia no tiene una posición equidistante, el petróleo ruso circula hacia Israel a través, si mal no recuerdo, del Kazajstan; Rusía, la actual, no la URSS, no ha tenido nunca una posición abiertamente pro-palestina, y desde que cayó la República Siria todavía menos. Su objetivo es no desaparecer del todo y mantener la presencia en Tartus, que está en el aire todavía.

Desde la llegada de Trump al poder y la injerencia directa y abierta en la cuestión de Gaza se planteó la posibilidad de un intercambio entre Rusia y EEUU: carta blanca a EEUU en Asia sudoccidental a cambio de apoyo de EEUU a la solución rusa del conflicto ucraniano. Pues ahí está y coincidiendo la cronología del apoyo ruso al plan de «paz» usamericano en Palestina y la presentación, que ahora parece que ya irreversible, del plan de paz Trump-Putin que recoge todas las reivindicaciones esenciales -y lógicas- de Rusia desde el primer momento.

Hubo un prólogo, pero parece que Trump aceptó que Rusia no entrara en la vía del armisticio y siguiera mejorando sus posiciones en el frente, lo que ha ido ablandando a Ucrania cuando se quedó todo en stand by, hasta que ahora ya, con el invierno en puertas y un parón de ofensivas y contraofensivas y el juego del reparto distribuido, el Yalta a dos sobre Ucrania puede ser, para alivio de todos , definitivo (todo lo definitivo que puedan ser las cosas, claro).

Así que sí, do ut des, la presentación de un proyecto ruso propio solo ha servido para salvar la cara o para el último empujón a la solución rusa en Ucrania. Aquí paz y allá gloria. Y en cuanto a China, sabemos que hasta ahora no desarrolla una política exterior imperialista -sí de mercado, de prioridad económica absoluta-, pero tampoco, desde el fin de la etapa maoísta en la mitad de los setenta, una política antimperialista; quedó muy claro para mí en sus intervenciones en el conflicto afgano. La cuestión palestina no está ni mucho menos en sus preferencias y no por ella va a añdir un motivo más de tensión con EEUU.

Autor: admin

Profesor jubilado. Colaborador de El Viejo Topo y Papeles de relaciones ecosociales.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *