DEL COMPAÑERO Y MIEMBRO DE ESPAI MARX, CARLOS VALMASEDA.
ÍNDICE
1. El ataque con drones a Putin.
2. Pax Silica.
3. El socialismo de Nyerere, hoy.
4. Todd sobre la familia japonesa.
5. Después de la guerra de Ucrania.
6. Sobre el colapso de la economía rusa.
7. Anti-vacunas.
8. El marxismo de Eric Williams.
9. Resumen de la guerra en Palestina, 31 de diciembre de 2025.
1. El ataque con drones a Putin.
¿Pudo el ataque a la residencia de Putin haber provocado la guerra nuclear en Europa? De haber tenido éxito, así lo cree Scott Ritter.
https://scottritter.substack.com/p/some-thoughts-regarding-the-ukrainian
Algunas reflexiones sobre el ataque con drones ucranianos contra el presidente Putin
31 de diciembre de 2025
El ataque cumple dos de los criterios establecidos en los «Fundamentos de la política estatal de la Federación de Rusia sobre disuasión nuclear», publicados el 3 de diciembre de 2024, en relación con los actos de agresión diseñados para ser disuadidos por las fuerzas de disuasión nuclear de Rusia.
Esto incluye «La agresión por parte de cualquier Estado de una coalición militar (bloque, alianza) contra la Federación Rusa y (o) sus aliados se considera como la agresión de esta coalición (bloque, alianza) en su conjunto», y «La agresión contra la Federación Rusa y (o) sus aliados por parte de cualquier Estado no nuclear con la participación o el apoyo de un Estado nuclear se considera como un ataque conjunto».
Ucrania opera como parte de un bloque de la OTAN cuyo objetivo declarado es la derrota estratégica de Rusia. El hecho de que Ucrania haya tomado como objetivo al presidente ruso constituye «acciones de un adversario que afectan a elementos de infraestructura estatal o militar de importancia crítica de la Federación Rusa, cuya inutilización perturbaría las acciones de respuesta de las fuerzas nucleares».
Si el ataque ucraniano hubiera tenido éxito, Rusia habría llevado a cabo una represalia nuclear masiva contra toda Europa.
No creo que el mundo comprenda lo cerca que estuvo del Armagedón nuclear.
Rusia no tiene más remedio que restablecer las modalidades de disuasión destruyendo físicamente la Ucrania tal y como existe actualmente.
El actual Gobierno ucraniano no puede considerarse un interlocutor negociador, sino más bien una entidad terrorista que debe ser eliminada en su totalidad.
Creo que la Administración Trump lo entiende.
Europa no.
El examen de los restos del dron por parte de los servicios especiales rusos proporcionará datos técnicos específicos sobre los datos de los objetivos utilizados por Ucrania, lo que a su vez apuntará a fuentes y métodos específicos utilizados para recopilar y preparar estos datos para su uso por parte de Ucrania.
En resumen, no cabe duda de que Rusia posee información de inteligencia incontrovertible que establece una conexión europea con el ataque ucraniano al presidente Putin.
Europa debe ser advertida de que es culpable de las acciones del régimen de Zelensky y de que cualquier esfuerzo o acción que facilite la continuación de los ataques ucranianos contra la infraestructura crítica de seguridad nacional de la Federación Rusa (el presidente ruso, como única autoridad para el lanzamiento de armas nucleares rusas, encaja en esta definición) será tratado como un acto hostil por parte de Europa capaz de desencadenar una respuesta nuclear rusa.
En los próximos días y semanas, cabe esperar que Rusia emprenda acciones destinadas a atacar y eliminar por completo al régimen de Zelensky.
Cualquier cosa que no sea esto haría inútil el propósito de la doctrina nuclear rusa en primer lugar, y la Rusia del presidente Putin no tiene antecedentes de participar en juegos de palabras sin sentido a nivel estratégico.
2026 será el último año en el que Ucrania existirá en su forma actual.
La pregunta ahora es si se puede decir lo mismo de Europa.
2. Pax Silica.
En el artículo se olvidan de otro elemento esencial, que es la energía, pero me parece interesante este repaso a cómo las grandes potencias se disputan las cadenas de suministro.
Pax Silica y la militarización de las cadenas de suministro de IA: el nuevo frente en la guerra económica global de EE. UU.
La última alianza antichina de Washington busca controlar los materiales, las tecnologías y las redes de confianza de la era de la IA mediante la reconfiguración de las cadenas de suministro para convertirlas en armas políticas.
30 de diciembre de 2025
«Si el siglo XX funcionó con petróleo y acero, el siglo XXI funciona con la informática y los minerales que la alimentan».
Así lo declaró el subsecretario de Asuntos Económicos de EE. UU., Jacob Helberg, como parte del anuncio del Departamento de Estado de Pax Silica, la nueva iniciativa insignia para la inteligencia artificial (IA) y la seguridad de la cadena de suministro.
Con esta declaración, Washington está trazando un nuevo telón de acero en la infraestructura económica mundial, forjado con metales raros, chips de última generación e infraestructura digital, y justificado con el lenguaje habitual de la confianza, la seguridad y la prosperidad. En resumen, Pax Silica es una declaración de intenciones no vinculante para formar una alianza político-económica en el campo de la IA y sus cadenas de suministro, dirigida principalmente contra China, y que incluye a siete países, entre ellos Israel.
¿Qué es Pax Silica?
Según el anuncio realizado a principios de este mes, el Proyecto Pax Silica es la última iniciativa del Departamento de Estado en el ámbito de la IA y la seguridad de la cadena de suministro: «Creemos que la verdadera seguridad económica requiere reducir las dependencias excesivas y forjar nuevas conexiones con socios y proveedores fiables comprometidos con prácticas comerciales justas».
En esencia, la alianza tiene como objetivo dominar la economía de la IA mediante un control estricto de las cadenas de suministro que la sustentan, desde las materias primas y las rutas marítimas hasta los flujos de datos y la fabricación de chips. Aparentemente enmarcada en torno a la «seguridad económica» y las «asociaciones de confianza», la iniciativa sirve como instrumento geopolítico para aislar a China y consolidar la supremacía occidental en las industrias del futuro.
A pesar de su nombre en latín (Pax significa paz y estabilidad, mientras que Silica hace referencia al mundo de la tecnología y los chips informáticos, en alusión a Silicon Valley), Pax Silica es la arquitectura económica de una nueva Guerra Fría. La declaración se firmó en la Cumbre Pax Silica celebrada en Washington el 12 de diciembre, y la selección de los Estados miembros —Japón, Corea del Sur, Singapur, Países Bajos, Reino Unido, Israel, Emiratos Árabes Unidos y Australia— refleja las coaliciones de contención de épocas anteriores.
Las contribuciones de Taiwán, la UE, Canadá y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) refuerzan aún más la orientación atlantista de este bloque emergente. Los socios del Golfo Pérsico y el miembro de la OTAN Turquía también son candidatos obvios para unirse, especialmente dada la «gran capacidad industrial y proximidad a los mercados europeos» de este último.
La confianza como arma
Pax Silica funciona menos como un acuerdo y más como un marco para la consolidación política. Su verdadero propósito es establecer un léxico común de riesgos y prioridades en la economía de la IA, una especie de cadena de suministro ideológica. Cuando los países unifican sus definiciones de lo que constituye un «riesgo», una «tecnología sensible» o un «socio de confianza», incorporan la exclusión en sus políticas.
Washington comprende bien esta estrategia. La iniciativa allana el camino para tratar la potencia informática, los chips y los metales raros como activos estratégicos, herramientas de influencia en lugar de bienes de mercado neutrales. Esto abre un espacio para que los gobiernos anulen la dinámica del mercado en favor de la lealtad política.
Mediante controles más estrictos de las inversiones, la expansión de las infraestructuras en redes aprobadas e incentivos para las industrias que cumplan con la normativa, Washington pretende integrar la lealtad política en los circuitos de la economía de la IA. La resiliencia económica, en este contexto, ya no se refiere a la fortaleza del mercado, sino a la lealtad a un orden estratégico.
De materia prima a palanca
Pax Silica señala un cambio decisivo, alejándose de los mercados globales abiertos hacia un régimen de acceso restringido y alianzas diseñadas. En lugar de la interconexión, el nuevo modelo da prioridad a las redes compartimentadas protegidas por la lealtad política. Las rutas de suministro, que antes eran infraestructuras neutrales, se están recalibrando para convertirlas en herramientas de influencia y control.
Al presentar la IA y sus aportaciones críticas como cuestiones de seguridad nacional, Washington está convirtiendo la interdependencia económica en una palanca estratégica. La infraestructura en la nube, los centros de datos, los metales refinados e incluso los cables submarinos se convierten en nodos de control.
El énfasis en la «creatividad y el poder» del sector privado revela un cambio en el equilibrio, en el que la autoridad real recae en las empresas. Estas empresas pueden operar dentro de las fronteras nacionales, pero sus decisiones de inversión —dónde construir, qué recortar, a quién servir— redibujan el mapa geopolítico. Esta fusión distópica entre el Estado y las empresas permite nuevas formas de coacción económica: embargos en todo menos en el nombre.
La iniciativa también abre la puerta a que el sector privado se convierta en un actor geopolítico central. Las decisiones de inversión de las empresas —dónde construir fábricas, centros de datos o centros de diseño— ahora configuran los equilibrios de poder internacionales tanto como las políticas gubernamentales. Al controlar activos sensibles como chips, infraestructura en la nube, cables y minerales refinados, las empresas privadas pueden convertir eficazmente los nodos de la cadena de suministro en herramientas de influencia o coacción. Esta dinámica fomenta la aparición de «grupos de presión tecnológicos» nacionales que presionan a los gobiernos para que apliquen regulaciones o sanciones más estrictas, convirtiendo la competencia del mercado en un instrumento político y amplificando el potencial de escalada económica entre bloques.
El auge de los bloques tecnológicos
Pax Silica no es tanto un pacto defensivo como un despliegue preventivo de disciplina económica. Es el andamiaje de un bloque tecnopolítico, una OTAN económica para la era de la IA.
En su esencia se encuentra una lógica contundente: controle las materias primas y los sistemas que hacen posible la IA, y controlará el futuro del mundo. El propio texto de la declaración reconoce que la revolución de la IA está «reorganizando la economía mundial» y «remodelando las cadenas de suministro», y que «el valor y el crecimiento» fluirán a través de «todos los niveles» de la cadena de suministro mundial de IA. De este modo, el anuncio redefinió el próximo campo de competencia como una cadena completa que comienza con la energía y los metales y termina con los chips, la informática y la infraestructura digital.
Los funcionarios estadounidenses comparan abiertamente Pax Silica con el G7 durante la era industrial, enmarcándola como una plataforma de coordinación para un cártel de influencia. Se trata de una estructura de gobierno creada no para gestionar la competencia, sino para excluir a los rivales de la infraestructura fundamental de la economía del mañana.
China emerge como el contexto implícito más presente en la cobertura occidental de la iniciativa. En el enfoque de la administración del presidente estadounidense Donald Trump, el control de ciertos eslabones sensibles —especialmente los metales críticos y las capacidades industriales asociadas a los chips— se considera que da a Pekín espacio para utilizar los «cuellos de botella» políticamente.
Apuntando a China
Señalando explícitamente a China y a la Iniciativa del Cinturón y Ruta de la Seda (BRI), Helberg fue citado por POLITICO diciendo:
«Se trata de una política industrial para la coalición de seguridad económica, y supone un cambio radical porque hoy en día no existe ningún grupo en el que podamos unirnos en torno a la economía de la IA y cómo vamos a competir con China en el ámbito de la IA. Al alinear nuestros enfoques de seguridad económica, podemos empezar a actuar de forma concertada para bloquear básicamente la Iniciativa del Cinturón y Ruta de la Seda de China, diseñada para hacer crecer su modelo orientado a la exportación, bloqueando la capacidad de China para comprar puertos, autopistas importantes, transporte y corredores logísticos».
Helberg añadió que «esta agrupación de países será para la era de la IA lo que el G7 fue para la era industrial», y señaló que «nos compromete a un proceso por el que vamos a cooperar en la armonización de nuestros controles de exportación, la selección de las inversiones extranjeras y la lucha contra el dumping, pero con una agenda muy proactiva para asegurar los puntos críticos del sistema de la cadena de suministro mundial».
La respuesta de Pekín ha sido cautelosa. El 12 de diciembre, el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores chino, Guo Jiakun, dijo: «Hemos tomado nota de los informes pertinentes», e instó a «todas las partes a que se adhieran a los principios de la economía de mercado y la competencia leal y trabajen juntas para mantener la estabilidad de la cadena de suministro global».
Sin embargo, el diario estatal Global Times fue más directo y describió Pax Silica como un intento de Estados Unidos de desvincular a China de la cadena de suministro mundial de semiconductores, advirtiendo de que tal medida desestabilizaría los mercados y aumentaría los costes.
La apuesta de Israel por la centralidad de la IA
El papel destacado de Tel Aviv en Pax Silica refleja tanto las intenciones fundamentales de la alianza como el reajuste estratégico de Israel. En lugar de ser un socio tecnológico periférico, Israel se posiciona como un nodo principal en la economía de la IA, que abarca el acceso a los recursos, las capacidades de diseño y la logística.
Los comentaristas israelíes han descrito abiertamente esta medida como una alineación decisiva con el orden económico post-China de Washington. Tel Aviv está intercambiando lealtad política por una entrada segura en los centros de mando del desarrollo de la IA, y considera su participación como parte de la rivalidad estratégica más amplia entre Estados Unidos y China y un «frente común» contra el dominio de China en minerales críticos y tecnologías avanzadas. Israel, que antes intentaba evitar la confrontación directa con Pekín, se ve ahora cada vez más obligado a alinearse con Washington, incluso a costa de reducir su propia flexibilidad estratégica y económica.
«La adhesión de Israel a la iniciativa Pax Silica, liderada por Estados Unidos, es una marca de distinción para Israel y para su industria de alta tecnología», dijo en un comunicado el asesor económico del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, Avi Simhonin, «que es considerada líder mundial en innovación e inteligencia artificial».
Esta decisión también pone de manifiesto sus dilemas regionales. A pesar de la expansión de los esfuerzos de normalización, incluidas las continuas iniciativas diplomáticas hacia Siria y el reciente reconocimiento de Somalilandia por parte de Tel Aviv, el aislamiento regional de Israel sigue sin resolverse.
La oposición popular a la normalización persiste en toda Asia Occidental, y continúan los esfuerzos para debilitar militarmente la resistencia libanesa. En este contexto, el recurso de Tel Aviv ha sido atrincherarse en infraestructuras transnacionales protegidas por el dominio estadounidense.
Su integración en la Pax Silica representa una cobertura calculada, un intento de afianzar su futuro económico en los marcos liderados por Washington, al tiempo que gestiona las consecuencias a largo plazo de su afianzamiento colonial.
A medida que la resistencia se extiende y la normalización se tambalea, el recurso de Israel es atrincherarse en infraestructuras transnacionales protegidas por el dominio estadounidense. Su integración en la Pax Silica representa una estrategia de supervivencia económica, un intento de aislarse de las consecuencias de su afianzamiento colonial.
Una nueva fase de confrontación económica
La Pax Silica representa una transición en la forma en que Washington proyecta su influencia económica. En lugar de depender de los marcos comerciales tradicionales, está remodelando las reglas del comercio para consolidar el control sobre las líneas vitales de la economía de la IA. La innovación, que antes se consideraba la fuerza motriz, ahora avanza al unísono con la doctrina de seguridad.
Este cambio sitúa a la IA dentro de una arquitectura endurecida de planificación estratégica, en la que el acceso a los materiales, las infraestructuras y los datos se convierte en una función de la lealtad geopolítica. Las redes económicas ya no sirven como plataformas compartidas, sino como instrumentos de división y influencia.
Para los países fuera del bloque central, especialmente en el Sur Global, esta consolidación reduce las opciones estratégicas. A medida que se rediseñan las cadenas de suministro para reflejar la alineación ideológica, el acceso a los sistemas críticos depende cada vez más del posicionamiento político que de las necesidades económicas.
La ausencia de la India en el marco, aunque notable, ha sido minimizada por los funcionarios estadounidenses. Helberg se refirió a las conversaciones en curso con Nueva Delhi y afirmó: «Consideramos a la India un socio potencial muy estratégico en los esfuerzos relacionados con la seguridad de la cadena de suministro, y acogemos con satisfacción la oportunidad de colaborar con ellos».
El objetivo final de Washington parece ser la construcción de una fortaleza digital, una infraestructura de supremacía protegida por normas, restricciones y cooperación selectiva. Que esta visión se mantenga depende tanto de los flujos materiales como de la voluntad de los demás de resistirse o someterse a la estructura que impone.
3. El socialismo de Nyerere, hoy.
Es verdad que fracasó, pero el socialismo de Julius Nyerere tenía elementos interesantes, que quizá se puedan recuperar hoy en el Sur Global.
https://www.tni.org/en/article/back-to-the-future
Regreso al futuro
La visión de Nyerere sobre el desarrollo industrial y sus lecciones para el Sur Global contemporáneo
Fecha de publicación: 30 de diciembre de 2025
Desde Palestina hasta África, las luchas por la liberación ponen de manifiesto los límites del «desarrollo» colonial. Revisando la visión de Julius Nyerere, este artículo explora cómo la solidaridad, la política industrial y la autodeterminación del Sur Global ofrecen lecciones urgentes para hacer frente al imperialismo actual.
Muzan Alneel, Gussai H. Sheikheldin

Ilustración de Fourate Chahal El Rekaby
A lo largo del siglo pasado, las naciones del Sur Global han lidiado con los persistentes y cambiantes retos del desarrollo. Forjados en un crisol compartido de explotación colonial, imperialista y neocolonial, estos Estados, desde los primeros años de su independencia política (décadas de 1950 y 1960), se han enfrentado al reto de garantizar el bienestar material de sus poblaciones y establecer las bases económicas para una verdadera soberanía política. El difunto académico africano especializado en desarrollo y economista heterodoxo Thandika Mkandawire esbozó cinco «tareas históricas» para los gobiernos de los nuevos Estados africanos independientes: «la descolonización completa del continente, la construcción de la nación, el desarrollo económico y social, la democratización y la cooperación regional» (Mkandawire, 1999).
Desde que alcanzaron la independencia política, el contorno de estos retos de desarrollo se ha visto determinado por las exigencias de cada período histórico concreto. Esto comenzó con la urgente necesidad de generar ingresos para el desarrollo, seguida de la volatilidad de los mercados mundiales de materias primas y, posteriormente, de las presiones coercitivas de las instituciones financieras internacionales (IFI). Las respuestas respectivas se tradujeron en cambios de paradigmas estratégicos. Vimos los años de dependencia de los productos básicos extractivos y primarios, seguidos de una ola de industrialización impulsada por el Estado e inversiones públicas durante los primeros años de la independencia, en las décadas de 1960 y 1970. Esto fue luego desmantelado sistemáticamente por el Consenso de Washington en las décadas de 1980 y 1990, que impuso la liberalización y el fundamentalismo de mercado con consecuencias catastróficas. Los profundos fracasos del proyecto neoliberal han revitalizado a su vez el debate en torno a las intervenciones estratégicas del Estado y las colaboraciones económicas Sur-Sur (Chang et al., 2014; Stiglitz, 2018). A raíz de estos cambios, se ha renovado el compromiso con la política industrial, un concepto que antes se consideraba herético según la ortodoxia neoliberal (Cramer et al., 2020; Oqubay, 2015).
La política industrial se ve ahora reivindicada por las meteóricas transformaciones económicas de países como China, Corea del Sur y Brasil. No obstante, está claro que las políticas industriales contemporáneas se mueven ahora en un terreno complejo, marcado por el desafío existencial de la descarbonización, el peso debilitador de la deuda soberana y las crisis implacables y frecuentes inherentes al sistema capitalista global. Estos desafíos agravados hacen que sea valioso y necesario un reexamen crítico de los experimentos históricos de desarrollo autónomo.
En este contexto político e intelectual, este artículo revisa la visión industrial de Julius K. Nyerere, líder de la liberación nacional, intelectual revolucionario y primer presidente de la Tanganica y Tanzania independientes. No planteamos su proyecto como un modelo rígido, ya que también tenía defectos de los que aprender, sino como una experiencia rica y educativa, repleta de lecciones que pueden alimentar los debates urgentes en el Sur Global contemporáneo.
Nyerere: visión general
«Crecer en Tanganica —más tarde Tanzania— en los años sesenta fue una experiencia única en esta parte de África, donde muchos de nuestros vecinos atravesaban una época de agitación, sacudidos por conflictos tribales y otras formas de lucha, mientras que nosotros disfrutábamos de una relativa paz y estabilidad en mi país.» – Godfrey Mwakikagile1, Life Under Nyerere (2006)
La estabilidad política duradera de Tanzania y su narrativa nacional unificadora son manifestaciones de la habilidad política de Julius Kambarage Nyerere. Son extensiones de un proyecto político que él inició antes de asumir la presidencia del país. Su trayectoria política comenzó en 1954 con la fundación de la Unión Nacional Africana de Tanganica (TANU), una organización que desde sus inicios se dedicó a los ideales del autogobierno nacional. En pos de este objetivo, Nyerere utilizó magistralmente las herramientas del orden colonial contra ese mismo orden cuando presentó el caso de Tanganica ante el Consejo de Administración Fiduciaria de las Naciones Unidas en marzo de 1955 y, de nuevo, en noviembre de 1956. Allí argumentó de forma convincente que la administración británica estaba incumpliendo su mandato de preparar al país para el autogobierno. Esto ejerció con éxito presión internacional sobre el colonizador (Msekwa, 2005).
El intento del gobierno colonial británico de limitar las ambiciones políticas de Nyerere se produjo cuando le obligó a elegir entre su carrera docente (de la que heredó su título de «Mwalimu») y el activismo político. Los dirigentes del St. Francis College, cerca de Dar es Salaam, donde era profesor, le dieron un ultimátum. A Nyerere se le dio a elegir: dejar su participación política o perder su trabajo como profesor (Shivji et al., 2020). La medida resultó contraproducente, ya que la decisión consciente de Nyerere de renunciar a su segura profesión se convirtió en una poderosa demostración pública de compromiso, transformándolo en un movilizador a tiempo completo. Esto le permitió embarcarse en una campaña nacional en la que articuló una visión de libertad e independencia en todo Tanganica, que culminó con la abrumadora victoria electoral de la TANU en las elecciones de 1958-59. Este mandato posicionó a Nyerere para negociar la transición a la independencia en 1961. Se convirtió en el primer primer ministro y, más tarde, en presidente de una Tanganica independiente.
Esta misma sabiduría estratégica guió su gestión del período posterior a la independencia y la formación de una Tanzania unificada en 1964. Como principal artífice de la unión de Tanganica y Zanzíbar, las dos partes constitutivas de la Tanzania moderna, Nyerere construyó de forma proactiva una narrativa nacional cohesionada, sobre la que se sustenta una identidad común para los tanzanos. Esto se logró mediante una serie de herramientas sociopolíticas, entre ellas la promoción del kiswahili como lengua nacional (Saul, 2012). El modelo tanzano de gobernanza civil y no violenta forjado por Nyerere ha demostrado ser extraordinariamente resistente durante décadas. Contrasta radicalmente con los golpes de Estado, los contragolpes y las guerras civiles que asolaron otros Estados africanos poscoloniales (Shivji, 2012). En cualquier sociedad poscolonial, la estabilidad política a largo plazo no es un accidente histórico, sino el resultado de un liderazgo prudente y de proyectos políticos visionarios.
El proyecto de Nyerere trascendió la cohesión política para ofrecer servicios materiales profundos y ampliar el salario social de la población tanzana. Tras la independencia, se convirtió en presidente de una nación profundamente subdesarrollada que no contaba con más de 12 médicos totalmente cualificados, lo que suponía una ratio asombrosa de un médico por cada 870 000 ciudadanos (Nyangoro, 2002). Al final de su presidencia, en 1985, este panorama se había transformado. Todos los centros urbanos y un tercio de las aldeas habían establecido dispensarios médicos. Más del 60 % de las 8000 aldeas del país tenían acceso a agua potable, y el Estado proporcionaba atención sanitaria y educación gratuitas, cubriendo incluso el transporte de los estudiantes a las escuelas (Townsend, 1998). Aunque las políticas económicas de Tanzania bajo el mandato de Nyerere significaron que Estados vecinos como Kenia a menudo registraran mayores ingresos por exportaciones, la trayectoria de desarrollo de Tanzania proporcionó una base más sólida de bienestar público para su pueblo, definiendo una métrica de progreso diferente y orientada a lo social (Adésínà, 2009; Rodney, 1972; Townsend, 1998).
Tan significativo como sus logros nacionales, el legado internacional de Nyerere constituye un pilar formidable de su biografía política. Se distinguió no solo como uno de los filósofos políticos más originales de la independencia africana, forjando un proyecto conscientemente adaptado a las realidades y necesidades históricas del continente, sino también como una voz moral y estratégica prominente en la escena mundial. Bajo el liderazgo de Nyerere, Tanzania se convirtió en el principal santuario y centro logístico de los movimientos de liberación del sur de África. Organizaciones como el CNA (Congreso Nacional Africano) y el PAC (Congreso Panafricanista) de Sudáfrica, el FRELIMO (Frente de Liberación de Mozambique), la ZANU (Unión Nacional Africana de Zimbabue) y la ZAPU (Unión Popular Africana de Zimbabue), y la SWAPO (Organización Popular del África Sudoccidental) de Namibia, mantuvieron sus sedes en Dar es Salaam. Esto consolidó la posición de Tanzania como epicentro de la lucha anticolonial regional. En Tanzania, la solidaridad antiimperialista también se manifestó en la acogida de una de las primeras embajadas palestinas en África, inaugurada en 1973 (en aquel momento era una embajada/oficina de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP)) (Magama, 2020), en consonancia con la postura panafricanista inicial de solidaridad con la lucha palestina. La postura antiimperialista global de Tanzania también se manifestó en diversas formas de solidaridad con Vietnam, Cuba y China desde finales de la década de 1960 y a lo largo de la década de 1970, tanto a nivel gubernamental como a nivel del activismo estudiantil en el país (Burton, 2024).
De este modo, Nyerere se convirtió en un referente intelectual del Movimiento de Países No Alineados (MNOAL), articulando una visión de la no alineación que no se basa en la neutralidad pasiva, sino en un compromiso activo y basado en principios con la autodeterminación, el antiimperialismo y una reestructuración radical de un orden económico mundial injusto. Su distinguida figura fue reconocida a nivel mundial cuando fue elegido para presidir la Comisión del Sur en 1987. Esta asamblea de intelectuales y estadistas de todo el Sur Global fue una respuesta directa a un orden mundial amañado en contra de sus Estados y naciones. El liderazgo de Nyerere en esta iniciativa confirmó su papel como pensador fundamental para la solidaridad, la autodeterminación y el desarrollo del Sur Global. Más recientemente, en el año 2009, la Asamblea General de las Naciones Unidas otorgó póstumamente a Nyerere el título de «héroe mundial de la justicia social», señalando que «ayudó a sacar a toda África del colonialismo y a introducirla en un sistema social y económico que situaba a los seres humanos, y no la maximización de los beneficios, en el centro de todos los esfuerzos económicos» (Brockmann, 2009: 7).
Si bien el legado internacional, regional y nacional de Nyerere es vasto, este artículo se centra en las ideas implícitas en su pensamiento industrial y de desarrollo. El análisis posterior cuestiona las dimensiones económicas de su filosofía Ujamaa, su enfoque regional de la industrialización y el nexo crítico entre soberanía, desarrollo y sustitución de importaciones en sus marcos políticos. Tras esta excavación, el artículo examina críticamente las razones que explican la marginación del legado intelectual de Nyerere en el discurso contemporáneo sobre el desarrollo, antes de concluir con una exploración de cómo sus ideas recuperadas pueden informar y hacer avanzar los debates urgentes sobre la política industrial en el Sur Global contemporáneo.

Ilustración de Fourate Chahal El Rekaby
La base agraria: Ujamaa como vía hacia la industrialización
«Para nosotros, en África, la tierra siempre se ha reconocido como propiedad de la comunidad. Cada individuo de nuestra sociedad tenía derecho al uso de la tierra, porque de lo contrario no podía ganarse la vida y no se puede tener derecho a la vida sin tener también derecho a algún medio para mantenerla.»
Ujamaa: la base del socialismo africano, de Julius K. Nyerere,
publicado como folleto de la TANU en 1962
Ujamaa, un término kiswahili que denota comunalidad y familia, se convirtió en sinónimo de la filosofía sociopolítica de Nyerere y su articulación distintiva del socialismo africano. No se trataba de una mera postura ideológica, sino de un proyecto político integral destinado a construir la autosuficiencia nacional. Sus mecanismos se basaban en el liderazgo estatal y el apoyo técnico a las cooperativas rurales y la formación de comunidades agrícolas autogestionadas, todo ello orientado a transformar la producción agrícola (Sheikheldin, 2015). En esencia, Ujamaa buscaba armonizar los objetivos gemelos de equidad y productividad, siendo pionero en conceptos de tecnología apropiada y desarrollo participativo que siguen siendo objeto de interés académico a nivel mundial en la actualidad (Morehouse, 1979; Sheikheldin, 2018). Uno de los principales atractivos del legado de Nyerere es que fue uno de los pocos casos en la historia en los que estos conceptos se aplicaron a nivel estatal, revelando así su potencial en el mundo real, sus retos y sus requisitos políticos.
La visión de Nyerere de una organización socialista del trabajo en África, y más concretamente en Tanzania, se basaba en dos principios fundamentales. En primer lugar, la centralidad objetiva de la economía rural, que ocupaba a la gran mayoría de la población y generaba la mayor parte de los ingresos del Estado. En segundo lugar, una profunda valoración de las formas históricas africanas de organización social, en particular la unidad familiar ampliada y su tradición de propiedad comunal. Esto se combinó con un rechazo explícito de un modelo socialista universal único para todos. Nyerere argumentó sistemáticamente que la trayectoria histórica de Europa, catalizada por su revolución industrial, era fundamentalmente diferente de la de África. Por lo tanto, el camino de África hacia el socialismo no podía ser una mera imitación de los modelos extranjeros (Nyerere, 1977c). Se le cita diciendo: «Si Marx hubiera nacido en Sumbawanga [una localidad de Tanzania], habría elaborado la Declaración de Arusha en lugar de El capital» (Shivji, 2012: 108).
Partiendo de esta base, Nyerere teorizó que el camino de Tanzania hacia la equidad y el socialismo debía ser agrario, basado en los principales activos del continente: la tierra, la mano de obra y los valores comunitarios preexistentes. Justificó este enfoque por razones tanto pragmáticas como soberanas. En primer lugar, Tanzania carecía del inmenso capital y los conocimientos especializados necesarios para iniciar su desarrollo con una industria pesada a gran escala. También sostenía que depender de fuentes externas para obtener estos recursos comprometería inevitablemente la soberanía política que la nación había conseguido con tanto esfuerzo y crearía nuevas formas de dependencia. En segundo lugar, y dentro de las opciones para organizar la agricultura en sí, el alto coste de las herramientas agrícolas modernas hacía que la propiedad individual fuera inalcanzable para la gran mayoría de la población. Por lo tanto, para lograr una producción eficiente que aprovechara todos los recursos del país era necesaria la propiedad comunal de estos medios de producción, regulada y respaldada por un Estado que representara a su ciudadanía con acciones y no solo con retórica.
Estos argumentos se repitieron en los discursos de Nyerere al público a lo largo de la década de 1960. Estaban ricamente ilustrados con referencias a la transición africana y a la importancia de los proyectos políticos y de desarrollo que se adaptaran al contexto africano. Y fueron estos argumentos los que constituyeron la base ideológica del proyecto de villagización Ujamaa. Las aldeas Ujamaa se concibieron como unidades integradas de producción residencial y agrícola, cultivadas colectivamente utilizando los servicios estatales, con tareas y beneficios distribuidos mediante métodos democráticos y cooperativos. La creación de estas aldeas siguió a la nacionalización de las tierras alienadas colonialmente y a la creación de sistemas de tenencia de la tierra en arrendamiento derivados del Estado en las fincas restantes (Patnaik et al., 2011). En su fase inicial, de 1968 a 1973, el proyecto fue acogido con gran entusiasmo por la población. Los ingresos agrícolas del Estado aumentaron considerablemente durante el primer año, superando las entradas poco fiables y a menudo reducidas de las subvenciones extranjeras (Ibhawoh y Dibua, 2003). Sin embargo, este impulso resultó difícil de mantener. Se produjo una ralentización de la participación voluntaria, atribuida en gran medida a la falta de incentivos económicos directos para los agricultores individuales. Esto dio lugar a un cambio de política. En 1973, Nyerere dio un giro a la política de urbanización voluntaria e incentivada que había defendido anteriormente y obligó a toda la población rural a vivir en aldeas.
La necesidad imperiosa de impulsar la productividad dentro del marco de Ujamaa llevó las políticas de Nyerere más allá de la agricultura. Destacó que las mujeres rurales trabajaban más horas, mientras que otros segmentos de la población mantenían horarios de trabajo inadecuados para la urgencia del desarrollo de la nación (Nyerere, 1977a). También abogó por un replanteamiento radical de la educación, instando a que se rediseñaran los planes de estudio y las estructuras —incluida la edad de matriculación— para formar a personas capacitadas para servir y sostener a sus comunidades, en lugar de ofrecer avances a unos pocos privilegiados (Nyerere, 1977d).
Es fundamental señalar que el enfoque agrario de Ujamaa no era en modo alguno un rechazo rotundo de la industrialización, sino una propuesta de modelo complementario. La filosofía enmarcaba el aumento previsto de la productividad agrícola como un requisito previo esencial para crear el capital excedente necesario para financiar la expansión industrial. Mientras tanto, el modelo incorporaba explícitamente industrias de pequeña escala gestionadas de forma cooperativa para la transformación de los productos agrícolas. Estas pequeñas industrias no se concibieron ni diseñaron como fábricas masivas, sino como industrias artesanales descentralizadas que aprovechaban la mano de obra y las materias primas locales sin exigir una inversión de capital prohibitiva. En cuanto a las instalaciones industriales estratégicas de mayor tamaño destinadas a abastecer el mercado nacional, como la fábrica textil Friendship, apoyada por China, Nyerere dio prioridad a la eficiencia logística, ubicándolas en centros urbanos donde la infraestructura existente minimizaba los costes adicionales (Nyerere, 1977b). Así, Ujamaa previó una progresión dialéctica en la que el sector agrario transformado sentaría las bases materiales y sociales para una vía descentralizada de desarrollo industrial única en Tanzania. Una de las principales deficiencias del modelo era que pasaba por alto la lucha de clases dentro de la sociedad tanzana, lo que permitía a los campesinos más ricos utilizar las aldeas para promover sus propios intereses (Shivji, 1970).

Ilustración de Fourate Chahal El Rekaby
La política industrial de la autosuficiencia: libertad y desarrollo
«Ahora estamos bastante cómodos; las divisas no son uno de nuestros problemas actuales. Pero deben asegurarse de que no se convierta en un problema, y pueden hacerlo aumentando y diversificando sus exportaciones, y mediante el desarrollo deliberado de industrias de sustitución de importaciones».
Discurso de Julius K. Nyerere durante la colocación de la primera piedra del edificio del Banco de Tanzania, en Dar es Salaam, el 9 de diciembre de 1966.
Al igual que todas las facetas de su proyecto político, la política industrial de Nyerere estaba orientada fundamentalmente hacia los objetivos generales de lograr la autosuficiencia de Tanzania y garantizar la libertad y el desarrollo de su pueblo. El vínculo intrínseco entre libertad y desarrollo es una de las principales contribuciones intelectuales de Nyerere. Él articuló esto en un momento en que el discurso dominante trataba a la libertad y al desarrollo como cuestiones separadas. En su filosofía, la libertad —incluida la soberanía nacional, la libertad frente al hambre y la pobreza y las libertades individuales— dependía de una base material e intelectual. Dependía del aumento de la riqueza y los conocimientos disponibles para la comunidad; en otras palabras, del desarrollo. Por el contrario, argumentaba que el verdadero desarrollo solo puede lograrse cuando lo dirigen personas libres y Estados soberanos capaces de perseguir sus propios intereses sin subordinación externa (Nyerere, 1973). Este marco dialéctico dio forma a su estrategia industrial, como se evidencia en su justificación de las industrias de sustitución de importaciones, que consideraba esenciales para liberar a la nación de las vulnerabilidades y dependencias resultantes de la necesidad crónica de divisas.
En gran medida, la Declaración de Arusha de 1967 fue el proyecto fundamental de esta agenda. El documento de la TANU redactado por Nyerere vincula explícitamente la propiedad de los medios de producción con los objetivos de autosuficiencia y las necesidades industriales nacionales. La declaración establece la propiedad estatal de una gama relativamente amplia de activos estratégicos, entre los que se incluyen «los bosques, los minerales, el agua, el petróleo y la electricidad, los medios de comunicación, las comunicaciones, los bancos, los seguros, el comercio de importación y exportación, el comercio al por mayor, el hierro y el acero, las máquinas-herramientas, las armas, los automóviles, el cemento, los fertilizantes y las industrias textiles, así como cualquier gran fábrica de la que dependa gran parte de la población para su sustento o que proporcione componentes esenciales para otras industrias; las grandes plantaciones y, en especial, aquellas que proporcionan materias primas esenciales para industrias importantes». En un artículo catalizador publicado aproximadamente un mes después de la publicación de la Declaración de Arusha (Nyerere, 1968a), Nyerere explicó que ciertos sectores debían ser de propiedad exclusiva del Estado. Describió estos sectores como medios importantes de producción e intercambio, e incluían los minerales, la electricidad, las comunicaciones, los fertilizantes y los sectores que proporcionan la materia prima necesaria para las industrias esenciales. También añadió la industria armamentística, mencionando que ningún inversor privado debería tener participación en las herramientas de la muerte. Si bien otros sectores podían incluir inversores privados, el Estado debía mantener el control sobre la mayoría de las acciones. Estos principios se pusieron rápidamente en práctica mediante un amplio programa de nacionalización e inversión dirigida por el Estado. La política se radicalizó aún más en el folleto de 1968 Socialism and Rural Development (Nyerere, 1977c), que proponía que las acciones públicas en las empresas mixtas fueran, siempre que fuera posible, propiedad de cooperativas de trabajadores, lo que profundizaba aún más el modelo de propiedad ciudadana. En el mismo artículo, Nyerere también hizo hincapié en la importancia de utilizar los beneficios de las empresas de propiedad pública (o, como se denominan hoy en día, empresas estatales) para el desarrollo y el bienestar nacionales.
Este marco dio lugar a una serie de empresas estatales diseñadas para controlar los sectores más importantes de la economía, entre ellas la Compañía Eléctrica de Tanzania (TANESCO) y la emblemática Corporación Nacional de Desarrollo, una sociedad de cartera de empresas estatales dedicadas al cemento, los textiles, la cerveza y otros bienes de consumo. Nyerere complementó esta estructura de propiedad con políticas laborales progresistas, que incluían un salario mínimo nacional. Su enfoque de la regulación del mercado también era relativamente pragmático. En un discurso presidencial de 1967, debatió las complejidades del control de precios, argumentando que los precios nacionales unificados solo eran viables si el Estado subvencionaba el transporte para igualar el coste base de los vendedores (Nyerere, 1977a). Utilizó este ejemplo para advertir contra los controles dogmáticos y aplicados de forma precipitada que ignoraban las disparidades económicas regionales en todo el país. Su solución para mitigar las complejidades del control de precios fue la creación de un consejo nacional para tratar este asunto.
En 1970, Nyerere emitió una circular presidencial que decretaba la «participación de los trabajadores» en las empresas públicas. Esto estableció consejos de trabajadores compuestos por representantes de los trabajadores y la alta dirección que funcionaban como órgano consultivo de los consejos de administración. La iniciativa tenía por objeto reducir los conflictos laborales, abordar la alienación de los trabajadores y mejorar la productividad fomentando la propiedad colectiva. Sin embargo, el período siguiente, de 1971 a 1976, fue testigo de un aumento de los conflictos laborales y las huelgas. Los investigadores atribuyen esto a la política de mantener al personal directivo anterior a la nacionalización y de celebrar acuerdos de gestión con las mismas empresas multinacionales cuyos activos fueron nacionalizados (Shivji et al., 2020). Esto generó un conflicto de clases marcado y sin regular entre los trabajadores, por un lado, y la dirección y el capital extranjero, por otro. El punto ciego de la lucha de clases apareció con sus implicaciones negativas en el ámbito de la industria, al igual que en la agricultura.
La prioridad que Nyerere otorgó a los sectores que facilitaban la autosuficiencia, mediante la sustitución de importaciones simples y la transformación de productos agrícolas, no excluyó los ambiciosos esfuerzos por adoptar nuevas tecnologías. Pero la aplicación de la tecnología fue deliberadamente estratégica. Por ejemplo, Nyerere enfatizó claramente que el objetivo inmediato no era adoptar la maquinaria más avanzada del mundo, sino utilizar la tecnología de manera adecuada y dentro del nivel de competencia de la mano de obra nacional, evitando así nuevas dependencias de la experiencia extranjera (Nyerere, 1977b). Por otro lado, Tanzania también invirtió en proyectos estratégicos y ambiciosos para impulsar la evolución de sus capacidades tecnológicas nacionales. Un ejemplo paradigmático fue la ingeniería inversa local de motores de automóviles. Dirigido por las organizaciones de investigación y tecnología de Tanzania (denominadas RTO, también llamadas paraestatales de I+D), entre las que se encontraban el Centro de Tecnología Automovilística de Tanzania (TATC) y la Organización de Ingeniería y Diseño de Fabricación de Tanzania (TEMDO), un proyecto estratégico financiado con fondos públicos logró realizar con éxito la ingeniería inversa de un complejo motor de combustión interna. 2 El proyecto, que comenzó mientras Nyerere aún estaba en el poder y se completó a principios de la década de 1990, después de que dejara de estarlo, demostró la gran capacidad local para la fabricación avanzada y formó a una generación de ingenieros y técnicos tanzanos. En última instancia, el prototipo del motor no se comercializó como consecuencia del posterior retroceso político y la presión del ajuste estructural tras la era Nyerere (1961-1985). Aun así, el proyecto sigue siendo un poderoso testimonio de la infraestructura técnica e institucional forjada bajo las políticas industriales, económicas y educativas de Nyerere. Esto demuestra que, si bien la política industrial de Nyerere no está exenta de defectos y margen de mejora, deja un legado con importantes éxitos de los que vale la pena aprender. Este es el caso, en particular, de las naciones del Sur Global que actualmente se enfrentan a retos resonantes y que comparten aspiraciones de autosuficiencia, libertad y desarrollo.

Ilustración de Fourate Chahal El Rekaby
La integración regional como autosuficiencia colectiva
«No podemos tener cincuenta complejos siderúrgicos en África en la actualidad. Todos ellos funcionarían con grandes pérdidas que no podemos permitirnos… Necesitamos coordinar nuestras estrategias industriales, intercambiar información técnica y encontrar alguna forma de concentrar esas industrias».
Julius K. Nyerere, en su discurso ante la Organización para la Unidad Africana, 28 de abril de 1980
En sus articulaciones de su filosofía de la autosuficiencia, Nyerere aclaró sistemáticamente que no se trataba de una receta para el aislamiento, sino de un requisito previo para una forma más equitativa de cooperación internacional. Su visión presentaba la autosuficiencia como una base esencial para la soberanía colectiva, en la que las naciones liberadas de la dependencia podían participar como auténticos socios. Su famosa analogía sobre la fabricación de acero ilustraba de forma contundente este principio. En ella, Nyerere argumenta que una sola nación con escaso capital nunca podría permitirse su propia acería, piedra angular del desarrollo y la industria modernos. Sin embargo, al compartir las inversiones y poner en común los recursos entre los países vecinos, ese proyecto se vuelve económicamente viable. Este modelo no solo minimiza los costes individuales, sino que también garantiza grandes mercados integrados para la producción de la fábrica, transformando así un sueño nacional imposible en un imperativo regional alcanzable.
Nyerere defendía que las alianzas políticas deben estar respaldadas por la unidad económica. Esta idea fue fundamental en su discurso de apertura de la reunión preparatoria de la Conferencia del MNOAL de 1970 en Dar es Salaam (Nyerere, 1974). Enmarcó el mensaje central de la no alineación como «la afirmación del derecho de las naciones pequeñas o militarmente más débiles a determinar sus propias políticas en función de sus propios intereses». Insistió en que este derecho político era vacío sin respaldo económico y argumentó que la debilidad económica es lo que permite a las «grandes potencias» imponer su voluntad a las naciones más débiles, incluso sin utilizar el poder militar. Identificó déficits comunes de capital y conocimientos técnicos en todo el Sur Global que obstaculizan su capacidad para romper con la debilidad económica. En consecuencia, Nyerere sostenía que el MNOAL debía convertirse también en una alianza económica. Imaginó ejemplos prácticos de inversiones industriales compartidas, proyectos de infraestructura conjuntos y acuerdos comerciales preferenciales diseñados para desarrollar capacidades productivas y crear mercados mutuamente beneficiosos que impulsaran el compromiso original del MNOAL con la independencia política genuina.
Esta visión se estudió y detalló más a fondo a través de la Comisión del Sur, una iniciativa de alto nivel de 1987 integrada por destacados líderes e intelectuales de todo el Sur Global, fundada por el MNOAL y presidida por el propio Nyerere.³ El histórico informe de la comisión, «El desafío del Sur» (Nyerere y Comisión Independiente del Sur sobre Cuestiones de Desarrollo, 1990), se publicó en 1990 y presentó un marco intelectual y político para la colaboración Sur-Sur en materia de imperativos de desarrollo importantes. El informe esbozaba, entre otras conclusiones, acuerdos para el comercio mundial y la acción colectiva, así como posibilidades de integración regional en los frentes industrial y tecnológico, que se diferenciaban cualitativamente de los modelos neocoloniales y neoliberales predominantes, al tiempo que defendía vías de desarrollo autosuficientes forjadas a través de la solidaridad del Sur.
El compromiso de Nyerere con la integración regional queda confirmado no solo por sus esfuerzos intelectuales, sino también por sus esfuerzos políticos prácticos para unificar las naciones africanas, como la Zona de Comercio Preferencial para África Oriental y Meridional. Estos esfuerzos intelectuales y políticos no eran periféricos al proyecto de Nyerere, sino extensiones lógicas del mismo. Formaban parte de una estrategia deliberada para construir una base económica regional lo suficientemente sólida como para resistir las presiones de un orden mundial hostil y asegurar un futuro definido por la soberanía colectiva.

Ilustración de Fourate Chahal El Rekaby
La erosión de un legado: por qué Nyerere ha desaparecido del discurso dominante
Cuando se publicó el informe de la Comisión del Sur en 1990, la Asamblea General de las Naciones Unidas solicitó a todos los organismos de la ONU que estudiaran y tomaran nota de sus recomendaciones. Ese mismo año se publicó el primer Informe sobre Desarrollo Humano, con el apoyo del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). Para entonces, y desde finales de la década de 1960, Nyerere había publicado varios libros con Oxford University Press, algunos de los cuales habían recibido importantes elogios de los críticos. En la década de 1970 y principios de la de 1980, el nombre de Nyerere era muy conocido en los círculos interesados en la gobernanza y el desarrollo en el Sur, incluidos los círculos académicos pertinentes del Norte. A finales de la década de 1980 y principios de la de 1990, Nyerere seguía siendo influyente en los círculos interesados en la colaboración Sur-Sur. Sin embargo, a partir de mediados de la década de 1990, sus contribuciones fueron menos conocidas, desapareciendo en gran medida con el cambio de milenio. Esto coincidió con la época en la que la ofensiva neoliberal había consolidado su dominio sobre la política africana y los círculos académicos de estudios sobre el desarrollo, en consonancia con el reinado de los programas de ajuste estructural (PAE) y el predominio de los discursos sobre el desarrollo promovidos por las instituciones financieras internacionales. Por supuesto, hubo pequeños «focos de resistencia» en los círculos académicos y políticos dedicados al desarrollo que continuaron produciendo literatura relevante que documentaba esos «tiempos oscuros» para el desarrollo africano (por ejemplo, Adésínà, 2009; Mkandawire, 1999, 2001). Pero el panorama general era desolador.
Para entonces, el ambiente dominante era la antítesis de las posturas antiimperialistas, panafricanistas y socialistas de Nyerere sobre el desarrollo, que promovían el modelo de Estado desarrollista, la política industrial, la autosuficiencia y la colaboración Sur-Sur. Las IFI se envalentonaron aún más con los discursos políticos y económicos que desalentaban el modelo de Nyerere. De vez en cuando, el nombre y el legado de Nyerere recibían menciones honoríficas y reconocimientos ceremoniales, pero eso era todo. Las generaciones posteriores de estudiosos del desarrollo africano (especialmente economistas), responsables políticos africanos, directores y «activistas» de ONG africanas y consultores de las IFI apenas hablaban de Nyerere y su legado. Muchos ni siquiera han conocido su obra.4 De hecho, este trato no solo se dirigió al legado de Nyerere, sino también, en diferentes grados, a los legados de varios líderes africanos de la liberación nacional, como Amílcar Cabral, Robert Sobukwe y otros. Más recientemente, cuando se mencionan partes del legado de Nyerere, incluido el período Ujamaa de Tanzania, se presentan principalmente como parte de narrativas negativas, exagerando los fracasos y restando importancia a los éxitos.
Solo ahora se está revisando ese período de abandono. Varios académicos y responsables políticos africanos especializados en desarrollo han comenzado a reconsiderar temas y perspectivas de la era de la liberación nacional y las primeras décadas de independencia política (Adésínà, 2009; Oqubay, 2015; Sheikheldin, 2015). Temas como el Estado desarrollista, la política industrial, la integración regional africana y la colaboración Sur-Sur vuelven a estar sobre la mesa (Chang et al., 2016; Cramer et al., 2020; Sheikheldin, 2025; Wade, 2018). Con ellos, el legado de Nyerere está experimentando un renacimiento a través de nuevas lentes, tanto apreciativas como críticas.
Puntos ciegos: compromiso crítico con el legado de Nyerere
Cualquier lente apreciativa del legado de Nyerere también debe ser crítica. Esta es una forma de aprovechar las ideas positivas y los éxitos, al tiempo que se revisan las deficiencias teóricas y prácticas. En esta sección, destacamos brevemente algunos puntos principales del compromiso crítico con el legado de Nyerere.
Uno de los principales puntos ciegos teóricos y estratégicos de los fundamentos filosóficos de Nyerere fue no reconocer inicialmente el conflicto de clases dentro de la Tanzania independiente. En sus escritos fundamentales, como la Declaración de Arusha, Nyerere trató a la Tanzania recién independizada como una zona libre de conflictos de clases que permanecía inmune a la aparición de clases en conflicto en las sociedades poscoloniales. Nyerere vio una oportunidad para reestructurar antes de que surgieran las relaciones de producción capitalistas. Sin embargo, varios estudiosos sinceros del legado de Nyerere consideran que este es uno de los principales aspectos problemáticos de su obra teórica, dado que la sociedad tanzaniana ya mostraba el surgimiento de contradicciones de clase poscoloniales (Rodney, 1972; Shivji, 1970). Estas deficiencias teóricas y estratégicas se reflejaron sin duda en la planificación y la toma de decisiones.
Además, la fase de urbanización forzosa de Ujamaa, comentada anteriormente en este artículo, ha sido el principal blanco de las críticas al proyecto Ujamaa y a todo el legado de Nyerere. Si bien la fase de urbanización forzosa demostró ser una grave incoherencia en la praxis de Ujamaa y, por esa razón, merece ser criticada, hay estudios que ofrecen una visión equilibrada del proyecto Ujamaa en general (Freyhold, 1979; Hydén, 1980). Aquí hay dos aspectos importantes que destacar. El primero es que la urbanización forzosa ha registrado «éxitos» en otros países, logrando lo que se proponía, es decir, que los campesinos rurales produjeran un excedente elevado que el Estado pudiera utilizar para invertir en la transformación económica y la industrialización, de manera que se pudieran prestar servicios públicos y desarrollar infraestructuras. La colectivización en la URSS (Davies, 1980) y China «triunfó» en ese sentido, es decir, logró los objetivos que se habían fijado, y ejerció más coacción que la fase de urbanización forzosa de Ujamaa. En ese sentido, la urbanización forzosa en sí misma no puede describirse como «la razón» del fracaso de Ujamaa5. El segundo aspecto es que el plan Ujamaa comenzó con una urbanización voluntaria, con un éxito relativo. Sin embargo, los estudios de Freyhold (1979), Hyden (1980) y otros pusieron de relieve diversos factores externos —entre ellos un inesperado periodo de sequía prolongada en Tanzania y las problemáticas intervenciones de organismos como el Banco Mundial— que contribuyeron a aumentar la presión. Otros factores adicionales fueron la ralentización del ritmo de la urbanización voluntaria (contrariamente a la fase inicial de Ujamaa). Finalmente, y tras ese éxito inicial, el plan Ujamaa entró en dificultades. La urbanización forzosa fue un intento de rescate que no proporcionó el efecto deseado, pero tampoco fue la razón del fracaso en sí. En este contexto, el relativo éxito logrado por Ujamaa sigue aportando tantas lecciones como el fracaso final.
Algunos estudios destacan la disonancia entre la estrategia y la gestión de Ujamaa como otra deficiencia del legado de Nyerere (Sheikheldin, 2015). Este argumento apunta a deficiencias técnicas y de gestión. De hecho, algunas de estas mismas deficiencias técnicas y de gestión fueron incluso destacadas por el propio Nyerere. Entre ellas se encuentran sus propias reflexiones sobre la precipitación de nacionalizar algunas industrias antes de asegurarse de que el sector público tanzano tuviera la capacidad humana e institucional para hacerlo. Esto también abrió una puerta trasera para que las empresas extranjeras que anteriormente eran propietarias de estas empresas industriales regresaran a través de contratos de gestión.
Otra crítica generalizada es que, a pesar de la preocupación de Nyerere por combatir las condiciones que fomentaban la corrupción y el liderazgo político comprometido, al final no logró reproducir un liderazgo estratégico y moral de alto nivel dentro de la élite gobernante. Como destacan algunos estudiosos, fue bastante revelador que, cuando Nyerere dimitió de la presidencia del país, nadie de las altas esferas del partido gobernante estuviera dispuesto a defender abiertamente su proyecto. En sus últimos días, Nyerere tomó mayor conciencia de la necesidad de transformaciones dentro del aparato estatal y la élite gobernante, así como en el panorama sociopolítico y socioeconómico general. En 1995, en una reunión general del partido gobernante (CCM) (enlace externo), pronunció su famosa frase: «Watanzania wanataka Mabadiliko; Wasipoyapata ndani ya CCM, watayatafuta nje ya CCM» (que se podría traducir aproximadamente como: «Los tanzanos quieren un cambio, y si no lo encuentran dentro del CCM, lo buscarán fuera del CCM»).
En general, los puntos ciegos de Nyerere son en sí mismos profundamente instructivos. Les enseñan que cualquier política económicamente progresista debe diseñarse con un análisis lúcido de las estructuras de poder nacionales para evitar ser cooptada por la burguesía compradora y las clases rentistas, o por una versión del «desarrollo» promovida activamente por las instituciones y los poderes neoliberales. Además, incluso cuando la teoría es sólida, sin una buena estrategia la teoría no puede demostrar su validez. Es más, sin una aplicación eficaz y sin desarrollar las capacidades para su aplicación, ninguna estrategia puede prevalecer. Al abordar el legado de Nyerere y los legados de otros visionarios importantes de nuestro pasado, hacemos bien en recordar la amplia directriz: «La visión inspira, la práctica enseña» (Shivji, 2008). .

Ilustración de Fourate Chahal El Rekaby
Recuperar un legado: la brújula de Nyerere para un nuevo Sur Global
Las amenazas estructurales que Nyerere diagnosticó en la década de 1960 se han consolidado en los grilletes que hoy limitan el desarrollo en todo el Sur Global. Los peligros de la dependencia económica, el fracaso del proyecto neoliberal y el vínculo fundamental entre la soberanía nacional y la libertad humana no son notas a pie de página de la historia, sino realidades contemporáneas. De hecho, incluso cuando el discurso neoliberal comenzó a perder terreno en los frentes académico y empírico, aumentó su control sobre el poder político. La carga de la deuda de nuestras naciones ha empeorado, lo que ha otorgado a las instituciones financieras internacionales una influencia sin precedentes para dictar la política nacional. Y aunque el momento unipolar de una única «gran potencia» puede estar desvaneciéndose, la multipolaridad emergente no garantiza la emancipación. Sin estrategias colectivas deliberadas e iniciativas renovadas de soberanía colectiva que aprendan del MNOAL, la Comisión del Sur y otras experiencias, el Sur Global corre el riesgo de limitarse a cambiar viejos amos por otros nuevos.
Las nuevas crisis existenciales agravan aún más estos retos persistentes, entre los que se incluyen: la creciente incertidumbre del cambio climático, los desplazamientos causados por las guerras y los conflictos, y las pandemias. En nuestra historia reciente, estas emergencias han intensificado la necesidad imperiosa de la autosuficiencia en materia de productos básicos estratégicos y la necesidad de sistemas de bienestar social sólidos y garantizados por el Estado.
En este complejo panorama, la concepción dialéctica de Nyerere sobre la libertad y el desarrollo puede servir de brújula indispensable para elaborar la política industrial. Les orienta hacia modelos centrados en las personas que dan prioridad a los derechos sociales y económicos. Su filosofía, guiada por el objetivo general de ampliar la libertad, proporciona un marco crítico para navegar por la delgada línea que separa el desarrollo de la privación de derechos. Nos desafía a trazar caminos de industrialización que no culminen en la limitación de la libertad a través del colapso medioambiental, las guerras por los recursos o las desigualdades en la distribución de la riqueza. Además, sus extensos experimentos con la propiedad comunal, la propiedad de los trabajadores y la democracia directa, aunque no todos ellos hayan tenido éxito, siguen constituyendo un repositorio vital de conocimientos prácticos. Ofrecen, por ejemplo, ideas críticas sobre sus intentos contemporáneos de resolver las cuestiones perdurables de la intervención estatal y la democracia. Como el propio Nyerere señaló con clarividencia, «si el pueblo no participa en la propiedad pública y no puede controlar las políticas que se siguen, la propiedad pública puede conducir al fascismo, no al socialismo. Si el pueblo no es soberano, puede sufrir una terrible tiranía impuesta en su nombre» (Nyerere, 1968b).
La relevancia de las propuestas de Nyerere en términos de integración regional se ve igualmente magnificada en el momento actual. En la era de las frágiles cadenas de suministro mundiales y de las herramientas económicas utilizadas como armas, como las sanciones y los aranceles, la lógica de la autosuficiencia colectiva y la cooperación Sur-Sur de forma autónoma (es decir, no subordinada al imperio) es una necesidad estratégica. Además, aunque las tácticas específicas de Nyerere para la industrialización agraria pueden no constituir un modelo universal, su enfoque metodológico para diseñar una hoja de ruta industrial que equilibra estratégicamente los recursos disponibles con los objetivos de desarrollo definidos es una prueba contundente de la eficacia de una política industrial adecuada y específica para cada contexto.
Existe una necesidad intelectual crítica de repatriar las contribuciones de «Mwalimu»6 J. K. Nyerere en los debates sobre desarrollo y política industrial. Su legado no es una mera reliquia entregada a los archivos, sino una tradición viva de la filosofía socialista del Sur y un recurso rico, crítico y práctico para cualquier proyecto que busque forjar un futuro en el que la libertad sea el resultado tangible de un orden económico justo.
Muzan Alneel es un escritor y investigador de política industrial sudanés con formación profesional y académica interdisciplinaria (ingeniería, socioeconomía, políticas públicas). Muzan es cofundador y director general del centro de investigación ISTinaD, que se centra en «Innovación, ciencia y tecnología para el desarrollo centrado en las personas» en Sudán, y investigador del Transnational Institute.
Gussai H. Sheikheldin es investigador sénior del STIPRO, un grupo de expertos africano con sede en Tanzania que tiende puentes entre la investigación y las políticas en torno a la tecnociencia para el desarrollo, y profesor adjunto de la Universidad McMaster de Canadá. También es exdirector del Centro de Investigación y Consultoría Industrial de Sudán, una institución del sector público.
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Notas
1. Godfrey Mwakikagile es un destacado académico y autor tanzano especializado en estudios africanos. También fue reportero de noticias para The Standard, el periódico en inglés más antiguo y grande de Tanzania y uno de los tres más grandes de África Oriental.
2. El segundo autor llevó a cabo una exhaustiva investigación sobre las capacidades tecnológicas nacionales de Tanzania a través de múltiples proyectos de investigación. Durante la investigación, se obtuvieron múltiples y coherentes relatos de la misma historia, a partir de entrevistas personales con ingenieros y personal técnico de alto rango de la RTO, que hablaron desde su experiencia de primera mano. Por lo tanto, podemos confirmar la veracidad de la historia. La historia en sí misma coincide con historias similares de otros países del Sur en aquella época, en particular de países que dieron prioridad a la industrialización en su planificación del desarrollo.
3. Fue nominado para el cargo por los líderes del MNOAL de la época, ya que había dimitido de la presidencia en 1985.
4. A partir de sus experiencias directas, los autores han conocido a muchos economistas y académicos de alto nivel especializados en desarrollo, que ocupan puestos en diversas organizaciones multilaterales, instituciones financieras internacionales y el mundo académico africano, y que admiten abiertamente tener un conocimiento muy limitado —en su mayoría «de oídas»— del legado de Nyerere en los temas en los que son expertos reconocidos.
5. Los planes de colectivización forzosa en la URSS y la República Popular China han causado un gran sufrimiento y muertes entre la población. Esto está bien documentado y estudiado. También tuvieron un gran éxito en la consecución de los objetivos económicos previstos en ambos contextos. Esto no es un argumento a favor de la colectivización forzosa, sino más bien una indicación de que la colectivización no puede considerarse la única razón responsable del fracaso de Ujamaa. Como ilustra esta sección, el resultado final de Ujamaa fue consecuencia de una confluencia de factores.
6. «Mwalimu», que significa «maestro» en kiswahili, no era solo un título honorífico para Nyerere, sino un profundo reflejo de su papel a lo largo de toda su vida como principal filósofo y pedagogo de la nación tanzana. Más importante aún, sus orígenes conservan una marca de humildad e identificación con los trabajadores, ya que es literalmente heredado de su primera carrera y formación académica: profesor de secundaria, educador.
4. Todd sobre la familia japonesa.
Sabemos que a Todd le interesan muy especialmente los modelos familiares en diferentes culturas. En esta entrevista, analiza el japonés a través de su literatura.
https://substack.com/home/post/p-182947407
Diálogo entre Kaho Miyake y Emmanuel Todd
«Hijos» y «padres», pero no «maridos»: los hombres japoneses (Publicado en «Shukan Bunshun»)
Emmanuel Todd
30 de diciembre de 2025
La geopolítica no es lo más importante en mi vida, aunque la urgencia cívica me obliga últimamente a dedicarle mucho tiempo. Por eso me alegra poder dejarla de lado por un momento para volver a publicar en mi blog esta entrevista realizada el otoño pasado en Tokio con Kaho Miyake sobre las relaciones interpersonales en Japón y Francia. Kaho Miyake es una brillante crítica literaria y ensayista, especializada originalmente en el Man’yōshū (antología poética clásica). Analiza la literatura japonesa moderna y contemporánea, los mangas y el cine desde la perspectiva de la familia, en particular las relaciones entre padres e hijos o entre hombres y mujeres.
Aquí hablamos de la cultura y la sociedad japonesas a través del prisma de la familia.
Kaho Miyake
Diálogo entre Kaho Miyake y Emmanuel Todd
«Hijos» y «padres», pero no «maridos»: los hombres japoneses
(Publicado en «Shukan Bunshun»)
Todd: En primer lugar, quiero aclarar que en La derrota de Occidente distingo dos Occidentes. Está el Occidente en sentido estricto, el núcleo individualista formado por Estados Unidos, Reino Unido y Francia, basado en la familia nuclear (donde las relaciones entre padres e hijos son liberales). Y está Occidente en sentido amplio, que incluye países como Japón y Alemania, que son sociedades con familias patrimoniales (herencia por parte del primogénito, relaciones autoritarias entre padres e hijos, desigualdad entre hermanos); estos países autoritarios se integraron en el sistema estadounidense después de la guerra.
Miyake: Llevo mucho tiempo leyendo sus libros con gran interés, pero hay una pregunta que me ronda la cabeza. A menudo compara Japón y Alemania como países con familias patrilineales, pero me gustaría preguntarle sobre la relación entre la familia patrilineal y las escritoras.
Japón cuenta con un número de escritoras excepcionalmente alto a escala mundial, y esto fue especialmente cierto en las épocas de Nara y Heian. Sin embargo, con la aparición de la familia nuclear en la Edad Media y su arraigo desde la época premoderna hasta la era moderna, la presencia de las escritoras se ha ido desvaneciendo. Dicho esto, hoy en día vuelven a estar muy activas y ganan popularidad en el extranjero.
En comparación, la literatura alemana cuenta con infinitamente menos escritoras. ¿Existe alguna relación entre la estructura de la familia troncal, la tasa de alfabetización de las mujeres y este fenómeno?
Todd: ¡Excelente observación!
La comparación entre Japón y Alemania es una de las grandes cuestiones de mi vida como investigador. Aunque estos países comparten similitudes debido a la familia tradicional, existen muchas diferencias. Por ejemplo, cuando hago una broma en una conferencia, los japoneses se ríen, aunque mi broma sea mala, por cortesía, y los alemanes no se ríen, aunque sea buena (risas). Los alemanes no tienen el sentido del humor de los japoneses. Es una diferencia más importante de lo que parece, muy indirectamente relacionada con la condición de la mujer y la presencia de escritoras.
La familia troncal, a diferencia de la familia nuclear angloamericana o francesa, es una forma familiar que moldea al individuo. Sin embargo, este grado de restricción es menor en Japón que en Alemania. Como reveló Akira Hayami, padre de la demografía histórica japonesa, la familia tradicional no se completó en Japón hasta la era Meiji, por lo que su historia es quizás un poco más reciente que en Alemania. Pero apenas. Quizás deberíamos distinguir sobre todo entre una familia tradicional dura (Alemania) y una familia tradicional blanda (Japón).
Durante mis más de veinte visitas a Japón, a menudo he sido testigo de una dimensión de libertad, la de un «hombre natural», entre los japoneses, tan educados y disciplinados. Superiores y subordinados, cuya relación jerárquica se supone estricta, discuten abiertamente mientras toman una copa. Una periodista japonesa se refirió a una «democracia japonesa después de las 5 de la tarde» (risas). Es una escena que no he observado en Alemania, un país de familia estricta.
Miyake: Quizás sea una aplicación de lo que usted llama el principio de conservadurismo de las zonas periféricas. La familia nuclear, que se cree nueva, es en realidad la forma más primitiva (cercana al estado natural). Al igual que las palabras antiguas sobreviven en las periferias alejadas del centro, la forma familiar cercana a la familia nuclear del Homo sapiens arcaico (el hombre natural) se encuentra en las periferias del continente euroasiático. Entre los tipos de familias tradicionales, Japón es más periférico y, por lo tanto, estaría más cerca del «hombre natural» que Alemania.
Todd: ¡Exactamente! Si consideramos la posición geográfica y las diferencias culturales en el contexto de Asia Oriental, incluso dentro de la misma esfera confuciana (el confucianismo encarna los valores de la familia troncal), podemos decir que el orden de proximidad al «hombre natural», desde la periferia, es: 1) Japón, 2) la península coreana y 3) China.
Volviendo a la comparación entre Alemania y Japón, no percibo ese hombre natural en los alemanes, sobre todo en las relaciones entre hombres y mujeres. El aspecto de hombre natural de los japoneses está sin duda relacionado con la existencia de las escritoras que están en el origen de la civilización japonesa. Leí con placer las Notas del cofre (Makura no Sōshi) de Sei Shōnagon; la literatura clásica escrita por mujeres sin duda ha dejado una huella indeleble en la historia de Japón.
Por el contrario, el protestantismo luterano que se extendió por Alemania tiene un aspecto no solo estricto, sino también violento (por cierto, el mapa de distribución del luteranismo coincide casi con el de los votos del partido nazi), y el luteranismo es extremadamente hostil hacia las mujeres. La «Virgen María», símbolo de la dulzura maternal en el catolicismo, ha sido sustituida por Eva y el pecado original entre los luteranos, convirtiendo a la mujer en símbolo del mal.
Si nos fijamos en las tasas de acceso a la universidad en la actualidad, las mujeres superan a los hombres en Estados Unidos y Francia, pero no es así en Alemania.
Miyake: En Japón también, si incluimos los Junior Colleges (universidades de ciclo corto), la tasa es más alta entre las mujeres. A propósito, ¿lee a menudo literatura japonesa?
Todd: No conozco bien a los autores contemporáneos, pero he leído con pasión a Jun’ichirō Tanizaki y Yasunari Kawabata. En cualquier caso, siempre he leído literatura japonesa por placer, mientras que nunca he leído novelas alemanas como entretenimiento (risas). Lo que me gusta de las novelas (y no necesariamente de las novelas románticas) son las sutilezas de las relaciones entre hombres y mujeres, y eso no lo encuentro en la literatura alemana.
La visión que Kawabata o Tanizaki tienen de las mujeres me parece normal. Es decir, las encuentran bellas y atractivas. Las literaturas japonesa y francesa son quizás las dos «grandes» en cuanto a la complejidad psíquica del erotismo. Este punto en común franco-japonés probablemente no existe con Alemania. Espero que esta entrevista no se traduzca al alemán (risas).
Dicho esto, también percibo diferencias fundamentales entre Japón y Francia en las relaciones entre hombres y mujeres.
Miyake: ¿Qué tipo de diferencias?
Todd: El tema clásico de la literatura japonesa es la falta de comunicación dentro de la pareja. La primera obra de Tanizaki que leí fue La llave (subtitulada La confesión impúdica en francés). Es la historia de una pareja en la que cada uno lee en secreto el diario íntimo del otro, escrito precisamente para ser leído, y el libro acaba describiendo algo peor que la falta de comunicación. Por el contrario, las relaciones tradicionales entre hombres y mujeres en Francia se parecían más a una relación de amistad o camaradería. Por cierto, evidentemente no he conseguido leer a Yukio Mishima.
Miyake: El crítico Norihiro Katō analizó el Japón de la posguerra a través de los conceptos de Honne (sentimientos reales) y Tatemae (fachada/principio declarado). La cultura japonesa privilegia las reglas del Tatemae dentro del grupo, al tiempo que permite a los individuos compartir su Honne en reuniones informales, como alrededor de una copa. Según su terminología, señor Todd, el Tatemae estaría del lado de la «familia de origen» y el Honne del lado del «hombre natural». Pero esta dualidad no se limita a la posguerra.
Por ejemplo, en La bailarina (Maihime) de Mori Ōgai, que estudió en Alemania durante la era Meiji, el protagonista, un joven con una prometedora carrera, se enamora de una mujer alemana.
La bailarina causó un gran revuelo porque ponía palabras al conflicto, el Honne, nacido de la división entre el «yo que vive para el Estado» y el «yo individual que ama a una mujer». Gracias a la existencia en Japón de este lenguaje literario suave, propio del «hombre natural», autores como Tanizaki y Kawabata pudieron expresar su Honne como hombres. Sin embargo, en cuanto los hombres japoneses se reúnen en grupo, reprimen ese Honne y acaban inevitablemente por volverse rígidos.
Todd: Esto se puede entender desde un enfoque antropológico. ¿Qué es el sistema patrilineal de la familia troncal, es decir, el principio de dominación masculina? Es la superioridad de los hombres como grupo. En otras palabras, los hombres son fuertes como colectivo, no como individuos. El hombre como individuo dentro del grupo solo obedece al orden establecido y tiene una existencia débil, como un niño .
He comprendido algo al hablar con varias parejas que viven en París, compuestas por hombres franceses y mujeres japonesas. Mientras que los hombres franceses consideran a sus esposas japonesas como iguales, las mujeres japonesas encuentran a sus maridos franceses viriles. Probablemente sienten que «poder decidir por sí mismo» equivale a ser «viril». Paradójicamente, los hombres son más niños (débiles) en la sociedad de familia patrilineal que en la sociedad de familia nuclear.
Miyake: Esos niños son, en otras palabras, hijos y padres, pero no maridos. En mi libro Por qué me gusta leer a personas que hablan bien (título provisional), he señalado un punto en común entre la película El niño y la garza, de Hayao Miyazaki, y la novela La ciudad y sus muros inciertos, de Haruki Murakami. El hecho de que la heroína sea la Madre. En otras palabras, el deseo de enamorarse de su madre antes de su propio nacimiento y de que ella le dé a luz; ¿no es ese el deseo común a ambas obras?
En ninguna de las dos obras aparece ninguna mujer en el papel de esposa. La imagen de la madre es más fuerte que la de la esposa. Esto significa que predomina la conciencia de sí mismo como hijo, en lugar de la de marido. Sin embargo, existe la perspectiva del padre que se pregunta: «¿A quién voy a legar mi trabajo?». En resumen, son hijos y padres, pero no maridos.
¿Por qué en Japón el vínculo entre padres e hijos es más fuerte que el vínculo conyugal? ¿Por qué se describe la relación vertical entre padres e hijos, mientras que se ignora la relación horizontal de la pareja? Tengo la impresión de que esto ilustra un problema de la sociedad japonesa en su conjunto. Sobre todo en las primeras obras de Murakami, hay muchas escenas en las que el protagonista se queda en silencio después de que su mujer le diga: «No sé lo que piensas». Como en Japón no existe un modelo de relación conyugal igualitaria, los hombres se enfrentan a una alternativa binaria: ser un padre patriarcal o un marido silencioso.
Todd: Al escucharte, lamento aún más no poder leer tus libros.
Miyake: Este problema es aún más evidente hoy en día, ya que el trabajo de ambos cónyuges se ha convertido en la norma. A muchas mujeres les resulta problemático que los hombres de su edad deseen en el fondo que se conviertan en esposas que sean como sus madres.
Todd: Aunque la convivencia con los padres está disminuyendo en Japón y los hogares nucleares están aumentando, los valores basados en la familia tradicional no desaparecen tan fácilmente.
Miyake: Así es. Una característica de la generación Z japonesa no es que odie a sus padres, sino que los quiere, y cada vez más jóvenes no abandonan el hogar familiar.
Todd: Yo también tengo una pregunta. Al igual que en el Reino Unido, Estados Unidos o Escandinavia, la bisexualidad está aumentando entre las mujeres jóvenes en Francia. ¿Qué ocurre en Japón?
Miyake: Hay personas que son bisexuales desde que nacen, pero no creo que sean todavía muy numerosas. Lo que está aumentando en Japón es el «Oshikatsu», el acto de apoyar y amar apasionadamente a ídolos o personajes de anime. Los jóvenes japoneses tienden a preferir las relaciones virtuales a las reales.
Todd: Ya veo. En cualquier caso, estamos hablando de países que ya no buscan tener hijos. Si los niños desaparecen y la población no hace más que disminuir, la sociedad no tiene más remedio que desaparecer. Se trata de una crisis cultural común a los países desarrollados. La estudio desde el punto de vista de los sistemas familiares y las estructuras político-económicas, pero esta crisis también se vive a nivel individual en una sociedad que ha perdido sus valores colectivos.
Miyake: Es el problema del estado cero de la religión y del nihilismo que usted señala en La derrota de Occidente. Sin embargo, ¿no constituyen la popularidad del «Oshikatsu» en Japón o el auge de los evangélicos en Estados Unidos una especie de retorno a la religión para sustituir las antiguas creencias?
Todd: No lo creo en absoluto. No tiene nada que ver con las religiones del pasado. Lo que antes se llamaba religión tenía un sistema de creencias que abarcaba al individuo, establecía normas morales y hacía posible la acción colectiva. En cambio, los evangélicos estadounidenses de hoy en día tienen una interpretación totalmente descabellada de la Biblia, afirmando que Dios reparte dinero o que los ricos son maravillosos. Si me atreviera a utilizar un vocabulario religioso, diría que obedecen al Anticristo o practican un culto a Satanás.
Miyake: Entiendo. Pero, ¿cómo se puede entender este estado cero de la religión y este nihilismo en Japón, que no es una tierra monoteísta?
Todd: El estado cero de la religión tiene diferentes implicaciones según las culturas.
La zona más afectada es la esfera protestante, donde el estado cero genera un sentimiento particular de vacío y desesperación. Esto se debe a que, en su origen, se trata de una religión que prohíbe estrictamente las imágenes e ignora la belleza. Dios y el individuo están conectados directamente, sin intermediarios, y el mundo terrenal, intermediario por naturaleza, su belleza y las alegrías de la vida, son rechazados. En el estado activo de la religión, esta fe estricta contribuyó en gran medida a la elevación del nivel de educación y al desarrollo económico. Como señaló Weber, la prosperidad de Occidente se debió principalmente al dinamismo del protestantismo.
Sin embargo, si se pierde a Dios, que era la única entidad importante frente al individuo, se pierde todo. Con la secularización y la llegada del estado cero, se puede caer, paradójicamente, en un nihilismo extremo.
Por el contrario, en el ámbito católico, como en Francia o Italia, el estado cero de la religión no tiene consecuencias tan graves. En estas culturas, donde la lucha protestante contra las imágenes y la belleza del mundo fracasó, las artes florecieron, se reafirmó la belleza del mundo terrenal y las alegrías de la vida, lo que hoy en día permite evitar caer en el nihilismo.
Como analizó Ruth Benedict en El crisantemo y la espada, la cultura japonesa, que juzga las cosas por la estética de lo bello y lo feo en lugar de por criterios éticos trascendentes del bien y del mal, se acerca al catolicismo y puede considerarse resistente al nihilismo.
Miyake: Siempre dice que el problema de Japón es la baja natalidad. Señala como motivo el aumento del número de jóvenes que huyen de las relaciones amorosas, pero ¿qué ocurre en Francia?
Todd: En una película estadounidense típica, si un hombre y una mujer empiezan a discutir, eso significa el comienzo de una historia de amor. La relación entre hombres y mujeres es fundamentalmente antagónica. En Francia, en cambio, como he dicho, la relación tradicional se acerca más a la amistad o la camaradería, y no es tan antagónica.
Sin embargo, el movimiento #MeToo, de origen angloamericano, que percibe a hombres y mujeres como antagonistas, se ha extendido a Francia. Quizás sea el comienzo de una destrucción parcial de la cultura francesa. El hecho de que los hombres y las mujeres ya no se quieran como amigos sería extremadamente preocupante.
En cuanto a la baja natalidad, es un fenómeno común en los países desarrollados, pero los países de Asia Oriental como China, Taiwán, Corea del Sur y Japón se encuentran en una situación extrema. En Corea del Sur, la tasa de fecundidad es de 0,75. Es la influencia de la cultura confuciana: no solo las relaciones entre hombres y mujeres son débiles, sino que se dedica demasiado tiempo a cuidar de los padres. Es una ironía: al respetar demasiado a la familia, se mata a la familia (provocando la natalidad).
Miyake: Mi libro ¿Cómo puede mi hija matar a su madre? (título provisional) analiza las relaciones entre madres e hijas a través de diversas obras. En Japón, el padre suele estar ausente del hogar y es la madre quien se ocupa de los hijos. Se crea naturalmente una cierta distancia con el hijo, que es del sexo opuesto, pero con la hija, que es del mismo sexo, la madre impone tácitamente sus propias ideas. Muchas hijas sufren por ello. Es una característica de la familia japonesa: la relación entre padres e hijos, y en particular entre madre e hija, está sobrecargada, sobre todo porque la relación conyugal es débil.
Todd: Lo entiendo. Dicho esto, incluso en la familia francesa, el principio es el predominio de la madre en la educación de los hijos. Estoy de acuerdo con la tesis de Erich Fromm de que el error de Freud fue situar la relación padre-hijo en el centro de los problemas familiares.
Mi propio problema tampoco era mi padre, sino mi madre.
Miyake: ¿Era estricta?
Todd: El problema era más bien que no se ocupaba mucho de mí, lo que sin duda me dio una gran libertad espiritual, pero era estricta en el plano intelectual. Cuando era joven, si cometía un error lingüístico, mi madre, que era bilingüe, me decía en inglés: «Category mistake» (término de lógica, como decir «el número es azul») (risas).
Era una mujer excepcional, sonriente y hermosa. Su risa era luz. Era una intensa mezcla de alegría y tristeza, generosidad y avaricia, modestia y arrogancia. Como hija de Paul Nizan, tenía mucha confianza en sí misma y me confesaba que era más inteligente que mi padre (Olivier Todd), un famoso periodista. ¡Y era cierto!
Miyake: Muchas gracias por esta apasionante conversación.
Todd: Me encantaría leer sus libros en francés. Estoy seguro de que encontrarán su público.
(Intérprete: Shigeki Hori)
5. Después de la guerra de Ucrania.
La visión de Escobar sobre cómo será el mundo cuando termine la guerra en Ucrania. No creo que os sorprenda mucho.
Pepe Escobar: Un mundo desconocido nacerá cuando termine la guerra en Ucrania
La guerra en Ucrania es simplemente el catalizador de una transformación mucho más profunda, el fin irreversible de cinco siglos de dominación occidental.
Pepe Escobar, analista geopolítico
Este es un momento histórico que podría definir el destino de la humanidad. Lo que acaba de suceder no es simplemente una negociación entre Trump y Zelenski , ni siquiera una partida de ajedrez entre Washington y Moscú. Es el acto final de un orden mundial que agoniza.
¿Puede Trump cumplir su promesa de terminar esta guerra o se está dirigiendo hacia la trampa geopolítica más elaborada de la era moderna? El gran tablero, La herencia envenenada de Mackinder .
Para entender la complejidad abismal de lo que está sucediendo, debemos remontarnos a las raíces profundas de esta confrontación. Sir Halford Mackinder, el visionario geógrafo británico, lo vio venir hace más de un siglo. Quien controle el Heartland euroasiático controlará el mundo.
Lo que el Imperio Británico entendía instintivamente, los estrategas estadounidenses lo convirtieron en doctrina después de 1945. La OTAN no fue creada para defender Europa del comunismo soviético. Esa fue solo la narrativa de portada.
La OTAN fue diseñada como el mecanismo de control perpetuo del Heartland, la herramienta para impedir que cualquier potencia euroasiática, fuera de Alemania, Rusia o China, pudiera consolidar un espacio económico integrado que desafiara la supremacía angloamericana.
Durante décadas esta estrategia funcionó a la perfección. La Unión Soviética se desintegró. Alemania se mantuvo como un vasallo próspero, pero subordinado y China parecía destinada a convertirse en la fábrica del mundo occidental.
Pero aquí viene el primer gran error de cálculo de las élites atlantistas. Subestimaron la paciencia estratégica rusa y la visión a largo plazo China. El momento Mackinder llegó en febrero de 2022, cuando Putin lanzó la operación militar especial, no para conquistar Ucrania, como repiten mecánicamente los medios occidentales, sino para impedir que el Heartland fuera completamente cercado por las bases de la OTAN.
Crimea, Donbas, las regiones de Zaporiyia y Jersón no son territorios ocupados. Son las llaves geopolíticas que mantienen abierto el corredor entre Rusia y el mundo multipolar que emerge en el sur global. Putin dicta el ritmo, pero aquí viene la parte más fascinante de esta historia, algo que ningún analista occidental logra comprender.
Desde mi conversación la semana pasada con fuentes de alto nivel en el aparato de inteligencia ruso, una cosa queda absolutamente clara. Putin no quiere un acuerdo. Putin quiere una victoria total que redefina permanentemente el equilibrio de poder mundial y tiene todas las cartas para lograrlo.
Veamos los hechos fríos. Mientras Zelenski ruega por más armas y Trump promete paz instantánea, Rusia ha demostrado una superioridad tecnológica que ha dejado atónitos a los expertos militares de todo el planeta. El misil hipersónico Oreshnik no es solo un arma. Es un mensaje. La era de la invulnerabilidad estadounidense ha terminado para siempre.
Cuando el presidente ruso recibió durante 5 horas a Jared Kushner y Steve Witkoff en el Kremlin, no fue para escuchar propuestas de paz, fue para observar como el imperio más poderoso de la historia le rogaba que aceptara una salida digna a un conflicto que él está ganando sistemáticamente.
La diplomacia rusa filtró que Putin podría estar interesado en un acuerdo, pero cualquier analista serio sabe que esto es pura cortesía protocolar, porque la realidad sobre el terreno es inapelable.
Rusia controla casi el 20% del territorio ucraniano, ha desmilitarizado las fuerzas armadas de Kiev, ha destruido la infraestructura energética del país y ha demostrado que la OTAN es incapaz de fabricar municiones suficientes para sostener una guerra de desgaste prolongada. ¿Por qué habría Putin de negociar desde una posición de fortaleza absoluta?
Las motivaciones secretas, el juego dentro del juego.
Aquí es donde la historia se vuelve verdaderamente maquiavélica y lo que muy pocos entienden es que estamos presenciando no una, sino tres guerras simultáneas.
La primera guerra es la que todos ven, Rusia versus Ucrania, pero esta es solo la superficie mediática, el teatro de operaciones visible. En realidad, Kiev dejó de ser un actor independiente el momento en que su ejército fue integrado a la estructura de comando de la OTAN. Los generales ucranianos reciben órdenes directas del Pentágono. La inteligencia ucraniana opera bajo la supervisión de la CIA y las decisiones estratégicas se toman en Washington, no en Kiev.
Zelenski , en el mejor de los casos, es el rostro público de una operación que trasciende completamente las fronteras ucranianas. Esto explica por qué cada contraofensiva ucraniana sigue exactamente los manuales de guerra de la OTAN.
¿Por qué las tácticas empleadas son idénticas a las que Estados Unidos implementó en Irak y Afganistán? ¿Y por qué el fracaso de estas operaciones ha sido tan estrepitoso? Los generales estadounidenses están aplicando doctrinas militares diseñadas para enfrentar las insurgencias del tercer mundo contra el segundo ejército más poderoso del planeta. Es como intentar cazar un oso siberiano con una resortera de caza
La segunda guerra, mucho más importante, es Estados Unidos versus Europa. Y aquí viene uno de los aspectos más siniestros de toda esta operación. Trump ha logrado lo que generaciones de estrategas estadounidenses soñaron desde el plan Marshall, la desindustrialización completa de Alemania y la subordinación total de Europa occidental.
El sabotaje de los gasoductos Norstream no fue un acto de guerra contra Rusia, fue la decapitación energética de la economía alemana. Piensen en la geometría del poder. Alemania era la economía más competitiva de Europa, precisamente porque combinaba tecnología avanzada con energía barata rusa. Esa combinación representaba una amenaza existencial para la supremacía industrial estadounidense.
Hoy las industrias germanas migran hacia Estados Unidos buscando energía barata, exactamente como planearon los arquitectos del Project for the New American Century hace dos décadas. BASF, el gigante químicos alemán, ha transferido masivamente sus operaciones a China y Estados Unidos. Volkswagen cierra plantas en Alemania por primera vez en su historia,
Pero, la tercera guerra es la que definirá el futuro de la humanidad, la lucha entre el orden unipolar moribundo y el mundo multipolar que emerge.
Y en esta batalla, Putin y Xi Jing Ping han jugado una partida magistral que podría enseñarse en academias militares durante siglos. El genio de la estrategia ruso-china radica en su perfecta sincronización temporal. Mientras Rusia absorbe la energía militar occidental en Europa del Este, China completa silenciosamente la construcción de la infraestructura económica del siglo XXI.
No es coincidencia que la ruta de la seda haya alcanzado masa crítica precisamente durante los años de máxima tensión en Ucrania. Mientras Washington se obsesionaba con contener militarmente a Rusia , Beijing construyó silenciosamente la infraestructura del nuevo orden mundial.
La ruta de la seda no es un proyecto de desarrollo, es el sistema nervioso de la economía postoccidental. Cada puerto construido en Sri Lanka, cada ferrocarril tendido en África, cada gasoducto instalado en Asia Central es una arteria del nuevo sistema circulatorio global que va y pasa completamente las instituciones occidentales.
Cuando Irán, Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos se unieron a BRICS Plus, no solo se incorporaron a un club económico, firmaron el certificado de desaparición del petrodólar. Piensen en la geometría del poder energético. Los tres mayores productores de petróleo de Oriente Medio ahora comercian directamente en yuanes, rublos y rupias.
El sistema que Henry Kissinger construyó en 1973, petróleo solo en dólares a cambio de protección militar estadounidense, se está desintegrando en tiempo real. Po, pero aquí viene el detalle que mantiene despiertos a los estrategas en Fort Langley China no necesitó disparar un solo tiro para lograr esta revolución geoeconómica. Utilizó simplemente la lógica aplastante del beneficio mutuo.
¿Por qué Arabia. Saudí seguiría subsidiando el déficit comercial estadounidense cuando puede vender su petróleo directamente a China, su mayor cliente, sin intermediarios financieros occidentales?
Trump entiende esto mejor que nadie. Por eso su obsesión no es realmente Ucrania, es China. Por eso amenaza con aranceles del 100% y controles de exportación masiva, porque sabe que cada día que pasa el poder estadounidense relativa erosión irreversible.
Pero aquí viene la paradoja suprema de la estrategia trumpiana. Mientras más presiona a China comercialmente, más acelera la integración entre China y Rusia. Cada sanción occidental empuja a Moscú y Beijing hacia una alianza más profunda. Cada amenaza comercial fortalece los mecanismos de pago alternativos. Cada escalada militar justifica la expansión de BRICS Plus.
Los estrategas chinos han entendido perfectamente el dilema estadounidense. Estados Unidos no puede permitirse una guerra directa con Rusia porque implicaría un riesgo nuclear inaceptable. no puede ganar una guerra comercial prolongada con China porque la economía china es ya demasiado grande y no puede mantener la lealtad europea indefinidamente porque los costos energéticos están destruyendo la competitividad europea.
Entonces, China hace lo más inteligente posible. espera. Cada mes que pasa, la economía china crece más que la estadounidense. Cada trimestre que transcurre, más países se integran a las instituciones financieras chinas.
Cada año que avanza la ventaja tecnológica occidental se reduce. Xi Ji Ping ha calculado que el tiempo está del lado de Beijing y hasta ahora sus cálculos han sido impecables.
El drama personal de Trump es que llegó al poder prometiendo Make America Great Again, pero heredó un imperio en declive terminal cuya ventana de oportunidad para revertir esa decadencia se cerró hace una década.
La supremacía estadounidense dependía de tres pilares: superioridad tecnológica, control de las rutas comerciales globales y hegemonía del dólar. Los tres pilares están siendo erosionados simultáneamente. Los campos de batalla decisivos más allá de las trincheras. La guerra en Ucrania se está decidiendo en cuatro frentes que van mucho más allá del campo de batalla tradicional.
El frente militar ya está definido. Rusia ha establecido una superioridad aérea casi total. Sus capacidades de guerra electrónica han cegado los sistemas NATO y la superioridad artillera rusa es de 10 a 1 en la mayoría de sectores. Las contraofensivas ucranianas han fracasado estrepitosamente y las líneas del frente se han estabilizado esencialmente donde Putin las quiere.
El frente energético ha sido devastador para Europa. Sin gas ruso barato, la economía alemana entra en recesión técnica. La industria química europea colapsa y los ciudadanos europeos pagan facturas energéticas tres veces más altas que antes de la guerra. Rusia, mientras tanto, ha reorientado sus exportaciones hacia Asia y mantiene ingresos energéticos estables.
El frente financiero está siendo el más revolucionario. El sistema Swift ya no es indispensable. Rusia, China, Irán, India y Brasil comercian cada vez más en monedas nacionales. El yuan ha ganado espacio como moneda de reserva y el oro ruso se negocia libremente en los mercados asiáticos.
La militarización del dólar se ha convertido en la principal motivación para la desdolarizacion global, pero el frente más importante es el diplomático, donde se está librando la verdadera batalla por el alma del sistema internacional.
El 87% de la población mundial, todo el sur global, o apoya a Rusia o mantiene neutralidad. Esto no es casualidad. Para la mayoría de la humanidad, Rusia no es el agresor, sino el país que finalmente se atrevió a desafiar el orden imperial occidental.
El momento Trump entre la realidad y la fantasía.
Y aquí llegamos al corazón del dilema trumpiano que podría definir no solo su presidencia, sino el lugar de Estados Unidos en la historia. Trump llegó al poder con una narrativa seductora. Él es el negociador supremo, el hombre que puede resolver en 24 horas lo que las burocracias de Washington no han podido arreglar en décadas. Su base electoral lo adora precisamente por esto, por su capacidad aparente de cortar el nudo gordiano con pragmatismo empresarial, pero la realidad geopolítica es infinitamente más compleja que cualquier negocio inmobiliario en Manhattan.
Putin no es un gerente que busca maximizar ganancias trimestrales. Es el líder de una civilización milenaria que ha decidido que el momento histórico ha llegado para revertir 30 años de humillación postsoviética. Y aquí es crucial entender la dimensión nuclear de esta confrontación, algo que los medios occidentales deliberadamente minimizan.
La doctrina militar rusa actualizada por Putin en 2024 establece claramente que cualquier ataque a infraestructura nuclear estratégica rusa será considerado “casus belli” para respuesta nuclear. Los bombardeos ucranianos a bases de bombarderos estratégicos rusos no son ataques tácticos, son, según la doctrina rusa, preludio de guerra nuclear.
Putin está enviando mensajes perfectamente calibrados. El misil Oreshnik no se desplegó para destruir objetivos militares ucranianos. Para eso, Rusia tiene armamento convencional de sobra. Se desplegó para demostrar a Washington que la era de la invulnerabilidad del territorio continental estadounidense ha terminado para siempre. Un solo misil Oreshnik con cabezas nucleares puede destruir cualquier ciudad estadounidense en 15 minutos sin posibilidad de intercepción.
Esta es la carta suprema en la baraja de Putin, la capacidad de elevar cualquier conflicto local al nivel nuclear en cuestión de minutos. Y es precisamente esta capacidad la que hace imposible para Estados Unidos escalar militarmente sin aceptar riesgos existenciales inaceptables para cualquier líder racional.
El presidente ruso ha calculado que Estados Unidos, por poderoso que sea, no está dispuesto a arriesgar la destrucción de Nueva York o Washington por mantener el control de Donetsk y hasta ahora sus cálculos han sido impecables. Cada línea roja estadounidense ha sido cruzada sistemáticamente sin consecuencias nucleares.
Cuando Trump se sentó frente a Zelenski en Mar a Lago, no estaba negociando simplemente el futuro de Ucrania. Esta decidiendo si Estados Unidos acepta la transición hacia un mundo multipolar o si duplica la apuesta imperial con todos los riesgos que eso conlleva.
Porque veamos las opciones realistas que tiene Trump sobre la mesa. Puede obligar a Kiev a aceptar la pérdida territorial y la neutralidad permanente, lo cual sería visto como una humillación histórica por el establishment de Washington. O puede escalar la confrontación proporcionando armas aún más letales a Ucrania, lo cual podría precipitar exactamente el conflicto nuclear que dice querer evitar.
La gran imagen, el nacimiento del mundo multipolar. Lo que la mayoría de los analistas occidentales no logra comprender es que la guerra en Ucrania es simplemente el catalizador de una transformación mucho más profunda, el fin irreversible de cinco siglos de dominación occidental.
Desde 1492, Europa primero y Estados Unidos después han dominado el sistema mundial a través de una combinación de superioridad tecnológica, control de las rutas comerciales y cuando sea necesario, violencia masiva. Ese ciclo histórico está llegando a su fin, no por colapso interno, sino por el surgimiento de alternativas viables. China ya es la economía más grande del mundo. En términos de paridad de poder adquisitivo, India será la tercera economía mundial en la próxima década.
El continente africano está experimentando un renacimiento impresionante. América Latina se libera gradualmente de la tutela de Washington y Rusia ha demostrado que puede resistir y prosperar bajo el máximo de sanciones occidentales.
Este no es el mundo que planearon las élites de Washington, Londres o Bruselas. Es el mundo que emerge cuando el 87% de la humanidad decide que ya no aceptará ser dictado por el 13% que controla las instituciones occidentales.
La paradoja suprema es que Putin puede haber hecho el mayor favor histórico a China sin proponérselo. Mientras Rusia mantiene ocupadas las energías militares y diplomáticas de Occidente en Europa del Este, China consolida silenciosamente su posición como la nueva superpotencia económica mundial.
Para cuando termine la guerra en Ucrania, Beijing habrá completado la transición hacia una economía basada en el consumo interno y la innovación tecnológica, siendo mucho menos vulnerable a las presiones occidentales. El dilema final, la hora de la verdad. Y aquí llegamos a la pregunta que mantiene despiertos por las noches a los estrategas en el Pentágono.
¿Puede Estados Unidos aceptar la transición hacia un orden mundial multipolar o intentará preservar su hegemonía a cualquier precio? La respuesta de Trump a esta pregunta determinará si presenciamos una transición histórica relativamente pacífica o si la humanidad se desliza hacia un conflicto que podría ser el último que libraremos. Putin lo entiende perfectamente, por eso no tiene prisa.
Cada día que pasa, las correlaciones de fuerzas globales se mueven a favor de Rusia y sus aliados. Cada vez que se prolonga la guerra, Europa se debilita más y China se fortalece más.
Cada año que transcurre más países del sur global se integran a las estructuras económicas y financieras alternativas. El presidente ruso ha calculado que el tiempo está de su lado y hasta ahora sus cálculos han sido impecables.
¿Por qué habría de regalar en una mesa de negociaciones lo que puede ganar con paciencia estratégica? Mientras escribo estas líneas desde este café donde Oriente y Occidente se encuentran eternamente, una cosa queda absolutamente clara. El orden mundial que conocemos está muriendo. Lo que emerja de sus cenizas dependerá de si los líderes occidentales tienen la sabiduría de reconocer lo inevitable o la Ubris de resistir lo irresistible.
El encuentro de Trump y Zelenski no será una negociación sobre Ucrania, será un momento de verdad sobre el futuro de la civilización occidental. Y Putin desde su despacho en el Kremlin observa y espera. Sabe que el tiempo, la historia y la geografía están de su lado. Porque hay algo que los analistas occidentales sistemáticamente se niegan a reconocer.
Rusia ya ganó esta guerra, no militarmente, aunque controle el 20% del territorio ucraniano y haya desmilitarizado el ejército de Kiev, no económicamente, aunque haya resistido el paquete de sanciones más severas de la historia y mantenga un crecimiento económico positivo.
Rusia ganó esta guerra geopolíticamente al demostrar que el orden unipolar estadounidense es vulnerable, desafiante y mortal. Cada día que esta guerra continúa, más países del sur global observan y toman nota.
Es posible resistir al imperio. Es posible sobrevivir al aislamiento occidental. Es posible construir alternativas viables al sistema dominado por Washington.
El mensaje que resuena desde Lagos hasta Jakarta, desde Sao Paulo hasta Mumbai es revolucionario. El emperador está desnudo. Estados Unidos puede destruir países, pero ya no puede controlar el sistema mundial. Puede imponer sanciones, pero ya no se puede determinar quién comercia con quién.
La pregunta que queda flotando en el aire frío de este final de diciembre es definitiva. Cuando todo termine, ¿Como será el mundo que hasta ayer conocimos?
6. Sobre el colapso de la economía rusa.
Dos caveats sobre el artículo: está publicado en Russia Today, luego el sano escepticismo con el que hay que leer todo aquí debe ser especialmente activo; y se centra exclusivamente en la política monetaria, que es solo un aspecto de la economía.
https://swentr.site/news/630247-russian-economy-verge-collapse/
¿Está la economía rusa realmente al borde del colapso?
El banco central ruso está realizando constantes inyecciones de liquidez, pero esto no es precisamente el presagio de la catástrofe que algunos analistas occidentales quisieran pensar.
Por Henry Johnston, editor afincado en Moscú que trabajó en finanzas durante más de una década.
Los expertos occidentales han desarrollado el pasatiempo de predecir el colapso de la economía rusa, especialmente desde 2022. Por desgracia, hasta ahora no han acertado en sus pronósticos.
Pero, como dice la vieja advertencia, los resultados pasados no garantizan los resultados futuros. Equivocarse diez veces seguidas no garantiza que se vayan a equivocar la undécima. Los argumentos deben evaluarse por sus propios méritos.
Un hilo del analista Oliver Alexander que pinta un panorama desolador de la economía rusa está generando cierta atención en las redes sociales. Comienza con la afirmación de que «la economía rusa no se ha colapsado, pero está sufriendo enormemente. Sigue funcionando, pero solo porque el banco central la mantiene con vida con una liquidez constante de repos. Lo que antes era un apoyo de emergencia es ahora el sistema operativo diario».
El autor continúa afirmando que «el uso de repos muestra claramente la tensión. Los bancos piden prestados billones de rublos semana tras semana sin descanso. Los bancos ya no suavizan las crisis a corto plazo. Están refinanciando su supervivencia y la de la economía de forma continua».
Detengámonos y comprendamos la afirmación que se está haciendo. La recompra, abreviatura de acuerdo de recompra, forma parte de la estructura de cualquier sistema financiero moderno y suele ser una herramienta para gestionar la liquidez. Implica la venta de valores (como bonos del Estado) con la promesa de recomprarlos más tarde a un precio ligeramente superior.
No hay nada inusual en que los bancos utilicen repos, lo hacen por diversas razones: para suavizar los desajustes de liquidez a corto plazo, hacer frente a flujos de pagos temporales o incluso para arbitrar pequeñas diferencias de tipos. Sin embargo, lo que están haciendo los bancos rusos es utilizar los repos no para suavizar la financiación, sino como fuente principal de liquidez. Los bancos simplemente no disponen de mucho efectivo libre.
Para facilitar esto, se utiliza una herramienta llamada subastas mensuales de repos, que se reintrodujeron tras una pausa en noviembre de 2024 y pasaron a ser semanales en abril del año siguiente, lo que es una clara señal de que las presiones de liquidez estaban aumentando. Estas subastas no tienen por objeto suavizar las brechas de financiación, sino que son una política de gestión directa y estructural de la liquidez (en lugar de préstamos ad hoc a los bancos en situaciones de crisis). El uso de este mecanismo ha sido muy elevado últimamente. Por ejemplo, el banco central ruso (CBR) asignó una cifra récord de 3,6 billones de rublos (unos 46 000 millones de dólares) en repos el 23 de diciembre.
En la práctica, esto significa que existe un círculo vicioso. El Ministerio de Finanzas emite bonos del Estado (denominados OFZ), que son comprados (principalmente) por los grandes bancos rusos, los cuales se ven esencialmente obligados a comprar estos bonos, lo quieran o no. Pero los bancos no mantienen todos estos OFZ como inversiones, sino que envían muchos de ellos al CBR a cambio de liquidez en rublos.
Los rublos que obtienen a cambio son los que mantienen a flote a los bancos y proporcionan liquidez a la economía. Normalmente, las operaciones de recompra vencen y se liquidan, lo que drena la liquidez del sistema. Pero en Rusia, estas operaciones de recompra se renuevan constantemente y los volúmenes están aumentando.
Por otra parte, y sin confundirlo con la gestión de la liquidez, los planes de repos de OFZ también se han utilizado en un par de ocasiones para garantizar la absorción de los déficits fiscales (en 2022 y 2024). Dado que Rusia no tiene acceso a préstamos extranjeros y que la venta de bonos del Estado a gran escala en el mercado no es viable dados los tipos de interés actuales, este es un canal clave para cubrir el déficit.
Todo esto puede sonar ominoso —y esa es claramente la impresión que Alexander intenta transmitir—, como si Rusia estuviera recurriendo a una ingeniería financiera desesperada y sin precedentes. Pero, ¿es realmente tan exótico? En realidad, se trata solo de una versión más dura y concentrada del mismo manual que se ha utilizado ampliamente en el G7, pero sin la especulación imprudente que ha hecho que estos regímenes sean tan difíciles de abandonar en otros lugares. La combinación de políticas de Rusia, con tipos altos pero provisión regular de liquidez a través de repos, es inusual, pero en esencia no es fundamentalmente diferente de los marcos que hemos visto en las economías desarrolladas.
Existe una diferencia técnica entre la provisión de liquidez basada en repos y las compras de bonos por parte de los bancos centrales al estilo del G7 (conocidas con el elegante nombre de flexibilización cuantitativa o QE).
Las operaciones repo son formalmente un préstamo con garantía y suelen ser una herramienta de gestión de la liquidez. La QE consiste en que el banco central compre bonos del Estado directamente, los retire del mercado e inyecte reservas directamente en el sistema bancario.
La QE se enmarca como un estímulo, mientras que las operaciones repo de Rusia se enmarcan como un apoyo técnico en el marco de una política restrictiva. La QE en el G7 se diseñó para reducir los rendimientos a largo plazo y fomentar la asunción de riesgos, mientras que Rusia no está tratando explícitamente de reducir los tipos a través de sus operaciones de repos. Pero en el caso de Rusia, el plan de repos es ahora semipermanente y estructural, y a menudo se renueva en lugar de liquidarse, por lo que la línea es un poco difusa. Rusia no está aplicando la QE, pero a gran escala el efecto económico es funcionalmente similar.
En ambos casos, el Estado acaba dependiendo del sistema bancario nacional, los bancos se vuelven estructuralmente dependientes de la liquidez del banco central y la deuda pública se absorbe dentro de un circuito financiero más o menos cerrado bajo la larga sombra del banco central. La estructura pasa de una intermediación privada descentralizada a los balances del banco central. Ambos regímenes son inflacionistas.
Este acuerdo no puede considerarse saludable y tiene sus propios riesgos, pero no es necesariamente inestable, siempre y cuando la inflación se mantenga bajo control. Además, a pesar de todos los desequilibrios que se están creando, a Rusia le puede resultar más fácil revertirlos más adelante, ya que no ha recurrido a la inflación de los precios de los activos como mecanismo de transmisión (una patología clásica de la expansión cuantitativa). De este modo, evita las grandes burbujas especulativas de activos que luego hay que proteger o gestionar durante la normalización.
Esta es una de las razones por las que la expansión cuantitativa al estilo del G7 ha resultado tan difícil de abandonar. Estados Unidos ha fracasado en la restricción cuantitativa y ahora está reiniciando discretamente la expansión cuantitativa (aunque no la llama así). Al mantener tipos de interés elevados y desalentar la asunción de riesgos especulativos, Rusia cambia los excesos en los precios de los activos típicos de los regímenes de expansión cuantitativa por un sistema más aislado de las perturbaciones externas.
Los escépticos argumentarán que el aislamiento de Rusia concentra el riesgo de formas especialmente peligrosas. Alexander lo dice claramente: «Rusia financia su presupuesto casi en su totalidad desde dentro de su propio sistema financiero, sin ningún amortiguador externo». Esto es cierto hasta cierto punto: en el improbable caso de que el Banco Central de Rusia gestione mal la política o se produzca alguna crisis imprevista, las cosas podrían irse al traste muy rápidamente. Pero también es cierto exactamente lo contrario: el sistema cerrado de Rusia elimina toda una serie de riesgos.
Y esto nos lleva a un aspecto de la situación que a menudo se pasa por alto. Dado que Rusia casi no tiene deuda externa, el Estado ruso y el sistema bancario deben casi todo en rublos, a ustedes mismos. Todas las obligaciones pueden atenderse en una moneda controlada por el Estado ruso. No hay interacción forzada con los mercados de capitales mundiales ni riesgo inmediato de refinanciación vinculado a los tipos de cambio (piensen en las crisis de deuda de Turquía o Argentina). Los principales canales de crisis «de manual» quedan neutralizados: Rusia debe casi todo en rublos y puede obligar a los bancos a absorber la deuda en lugar de depender de inversores extranjeros caprichosos para que no vendan a precios de saldo; puede renovar las operaciones repo indefinidamente y controla los flujos de capital. Las exportaciones de materias primas de Rusia, incluso vendidas con descuentos, también sirven de respaldo. Quienes esperan una gran crisis al estilo de la de 1998 se llevarán una gran decepción.
En general, los sistemas financieros con una fuerte participación del banco central pueden ser estables durante mucho más tiempo de lo que esperan los críticos. Basta con mirar a Japón, el inventor de la expansión cuantitativa, que lleva décadas manteniendo el ritmo.
El Banco de Japón ha sido durante mucho tiempo el principal comprador de bonos del Estado, mientras que en la década de 1990, tras el colapso de la burbuja inmobiliaria, muchos bancos dependían estructuralmente del Banco de Japón para mantener la liquidez. Se produjo un bucle circular similar, con déficits crónicos y una enorme deuda. Este régimen ha contribuido poco a reactivar el crecimiento, pero ha demostrado ser notablemente estable y duradero.
Europa siguió un camino similar tras la crisis de la deuda soberana. Durante años, el Banco Central Europeo fue el mayor comprador de bonos del Estado de la zona del euro, llegando a poseer en ocasiones aproximadamente un tercio de la deuda soberana pendiente. Los mercados interbancarios se fragmentaron, especialmente en la periferia sur, y los bancos dependían en gran medida de la liquidez del BCE. El sistema funcionó, de forma torpe e imperfecta, pero no se derrumbó.
La situación de Rusia no es, obviamente, un paralelo exacto. Los controles de capital estabilizan la liquidez, pero silencian las señales de los precios, mientras que las sanciones cierran el acceso al capital extranjero. El gasto en tiempos de guerra comprime los horizontes temporales. Como resultado, el papel del banco central es más explícito y directo. Sin embargo, la lógica subyacente no es ajena. El sistema financiero gira en torno al banco central y la liquidez está continuamente respaldada.
Hay otro punto importante que señalar. Rusia está básicamente llevando a cabo una economía de guerra. A los analistas occidentales les encanta criticar al Gobierno ruso por llamar a sus acciones «operación militar especial» y no «guerra», pero luego proceden a analizar la economía rusa según los estándares de tiempos de paz. Para ser justos, Rusia ha intentado compaginar ambas cosas y, de hecho, ha tenido bastante éxito en ese sentido. Está llevando a cabo una economía de guerra que mantiene mucha flexibilidad en el mercado.
Pero, híbrida o no, sigue estando fundamentalmente en pie de guerra. Y la guerra es inflacionista. La guerra hace explotar el gasto público y cambia las prioridades temporales: los recursos se necesitan ahora. Sí, los sectores de la economía relacionados con la guerra pasan a estar protegidos políticamente y reciben una financiación excesiva, mientras que los sectores civiles se llevan la peor parte (temporalmente). No hay nada sorprendente en ello, ni tampoco son anormales el exceso de demanda y la escasez de mano de obra a los que se enfrenta Rusia.
La emisión de deuda pasa a depender menos del precio y más de la capacidad de absorción. Los bancos dejan de buscar la maximización de los beneficios y se convierten en canales de asignación. Cuando Alexander señaló que el Ministerio de Finanzas «cambió discretamente los objetivos de los OFZ» para hacer hincapié no en «cuántos bonos se colocan», sino en «cuánto dinero se recauda», simplemente estaba diciendo lo que es obvio para cualquier país en guerra.
En todo caso, Rusia ha aplicado menos represión financiera de lo que cabría esperar y, sin duda, mucha menos que en el pasado. En 1942, el Tesoro de los Estados Unidos necesitaba financiar déficits superiores al 25 % del PIB. La Reserva Federal acordó limitar los rendimientos del Tesoro y comprar cantidades ilimitadas de deuda pública. Se trataba de una pura impresión de dinero. Al igual que Rusia, los Estados Unidos impusieron controles de capital y obligaron a los bancos a mantener la deuda pública. Pero también fijaron límites máximos a los tipos de interés de los depósitos, lo que impidió a los bancos competir por los fondos y obligó efectivamente a los ahorradores a invertir en bonos del Estado, todo ello con el fin de mantener bajos los costes de financiación.
A continuación, los tenedores de bonos vieron cómo el valor real de sus activos se esfumaba debido a la inflación (recuerden: la guerra significa inflación) y recibieron poco más que una palmada en la espalda y un «gracias por aguantar por su país».
Nada de esto significa que la economía rusa no se encuentre en una situación de tensión. El bucle OFZ-repo no es el precipicio que se describe, pero no es gratuito y, en última instancia, no es sostenible. La principal salida es la inflación, que es la que absorbe los choques y sigue siendo el mayor riesgo. Vivo en Rusia y puedo confirmar que la inflación es real.
Pero no está fuera de control e incluso remitió a finales de 2025. Además, el aumento de los salarios está compensando parte del dolor.
Los altos tipos de interés necesarios para mantener la inflación bajo control están perjudicando claramente a las empresas. Esto no es ningún secreto y se admite ampliamente que los tipos deben bajar para que se recupere la inversión. Alemania, por su parte, que no está en guerra, se enfrenta a 24 000 quiebras de empresas en 2025.
La economía rusa se ha mostrado muy resistente, pero es evidente que está funcionando bajo presión y con una fuerte intervención gubernamental. Sin embargo, no se dan las condiciones que suelen desencadenar una crisis repentina y aguda, y quienes piensan lo contrario no comprenden cuáles son las causas reales de las crisis financieras.
Los que aún esperan infligir una derrota estratégica a Rusia observan con expectación los tentadores signos de tensión en la economía rusa. Pero este espejismo siempre acaba estando un poco demasiado lejos en el horizonte.
7. Anti-vacunas.
Me llamó mucho la atención en su momento la fuerte oposición que hubo en Italia a la vacunación obligatoria durante la pandemia. No solo entre los sectores ultraderechistas conspiranoicos, sino también de izquierda. Una muestra, este mensaje de hoy de Zhok. Con argumentos válidos, eso sí.
CRÓNICAS DEL FUNERAL DE LA CONSTITUCIÓN
Unas palabras sobre la sentencia del Tribunal Constitucional 199, dictada hace unos días y relativa a la constitucionalidad de la obligación de vacunarse (y de esa paraobligación que fue el Green Pass: no le obligo físicamente, pero le quito el sueldo si no lo hace).
Como era de esperar y ampliamente previsible, el Consejo ha reafirmado su propio pase libre, otorgado con la sentencia anterior de noviembre de 2022.
La motivación de la sentencia actual, ya ampliamente comentada, hace una afirmación crucial: la obligación de vacunarse habría sido 1) legitimada por la necesidad de proteger la salud pública previniendo los contagios, y 2) dicha función habría sido legitimada por el estado de los conocimientos del momento («las pruebas científicas disponibles en ese momento»).
Ad 1)
El primer punto ya es interesante, porque plantea un principio de subordinación del derecho individual en función del bien colectivo. Este principio, aunque comprensible, no es en absoluto obvio. No basta con apelar retóricamente al «bien público» para que esta apelación tenga sentido. Como la historia ejemplifica en múltiples casos, se puede apelar a razones superiores de bien común para justificar las peores atrocidades. Este principio solo tiene sentido, si es que lo tiene, en la medida en que aplica un razonamiento utilitarista, según el cual los daños producidos por una determinada coacción individual se ven más que compensados por los beneficios que recaen sobre todos los demás miembros de la sociedad. Y aquí es interesante señalar que ni entonces ni ahora nadie ha realizado nunca una evaluación utilitarista tan compleja. Para ello habría sido necesario evaluar numéricamente los riesgos de la inoculación y los beneficios colectivos esperados de los efectos de la misma, y este cálculo no debería haberse realizado de forma global, sino por grupos de edad, ya que en este caso los riesgos y beneficios se distribuían de forma dramáticamente asimétrica. Hubiera sido estupendo disponer de este cálculo en aquel momento, para poder desmontarlo hoy. Pero a nadie se le ocurrió hacerlo. Bastaba con la persuasión colectiva media de que los beneficios superaban a los riesgos. Y como la persuasión colectiva media estaba dispuesta por unanimidad de los medios de comunicación, no había materia de controversia. Retórica pública disfrazada de razón pública.
Ad 2)
El segundo punto es, sin embargo, mucho más interesante porque introduce la idea de que el estado de los conocimientos del momento era suficiente para justificar la operación. Este punto es particularmente interesante por la sencilla razón de que cualquiera que no se haya tapado sistemáticamente los ojos y los oídos sabe hoy que la premisa «científica» del momento era pura y simplemente falsa. La vacunación no detenía la transmisión del virus, la vacuna no se había producido ni probado para obtener ese resultado.
Se podría decir que, pobrecitos, no tenían una bola de cristal, ¿cómo podían saberlo? Aquí hay dos cuestiones que deben aclararse.
2.1) La primera cuestión tiene que ver con la idea de «las pruebas científicas disponibles en ese momento». Incluso si hubieran existido esas pruebas científicas en ese momento (y sabemos que no las había), lo que deberíamos preguntarnos es: ¿cualquier «prueba científica» momentánea, que dura lo que dura una mañana, cualquier «prueba científica» para la que haya argumentos a favor en este semestre puede convertirse en una razón suficiente para adoptar normas legislativas conformes? ¿Y más aún normas coercitivas de la libertad individual? Debería estar claro y ser conocido por los excelentes juristas —y si no lo saben, que se rodeen de algún historiador de la ciencia decente— que los resultados científicos, antes de ser considerados probatorios, pasan por un largo período de libre discusión y consolidación probatoria. Solo en Hollywood existe un «experimentum crucis» tras el cual se certifica de manera incuestionable una verdad científica. Si hoy hubiera una epidemia de viruela, podríamos recurrir a la vacuna contra la viruela basándonos en una evidencia científica consolidada. Como todas las evidencias científicas, también esa podría revelarse en algún momento inestable, pero en tal caso el jurista podría hablar legítimamente de «evidencias científicas disponibles en ese momento». Pero si empezamos a considerar «evidencia científica disponible en ese momento» cualquier cosa que, momentáneamente, durante unos meses, sea acreditada por algún artículo científico, debería quedar claro para todos que esto abre un espacio infinito para todo tipo de abusos.
La obsolescencia de los artículos científicos es enorme y el número de artículos publicados y luego retirados es colosal. Si cualquier gobierno puede utilizar cualquier «evidencia científica» igualmente superficial para establecer una legislación coercitiva de emergencia, nos encontramos ante un hecho que desnaturaliza completamente el concepto mismo de derecho.
De hecho, con un poco de manipulación barata se puede justificar literalmente cualquier cosa.
2.2) La segunda cuestión es aún más llamativa, y se debe al hecho de que, en aquel momento, esas «pruebas científicas» simplemente no existían. Había payasos con traje de dos botones y televirólogos en libertad condicional que juraban que esas pruebas existían, pero no era así. Es más, dado que el gobierno debía tener en su poder la documentación proporcionada por la empresa farmacéutica, en la que se dice claramente que no se había realizado ninguna prueba sobre la eficacia de la inoculación en torno a la transmisibilidad, el gobierno basó sus decisiones conscientemente en una mentira (a menos que se quiera creer que para el ministro de Sanidad la «evidencia científica» eran algunas bromas de los televirólogos y no se molestó en evaluar la documentación disponible).
Aparte de la falta de documentación, recuerdo discretamente que desde marzo de 2021 se habían documentado brotes en grupos de vacunados (recuerdo el primero en Escocia), y recuerdo que se habían publicado artículos que certificaban (a primera vista) que la carga viral en las vías respiratorias de los vacunados era igual a la de los no vacunados. (En mi humilde opinión, intenté en su momento llamar la atención en televisión sobre uno de estos artículos, publicado por la prestigiosa revista British Medical Journal, pero solo conseguí que se burlaran de mí y me saliera una úlcera gástrica).
Pero, obviamente, si para el Tribunal Constitucional cuenta como «evidencia científica disponible en ese momento» la opinión pública media, en la que todas las evidencias contrarias —al haber sido sistemáticamente desacreditadas— no podían imponerse de ninguna manera, bueno, creo que está claro para todos que la pendiente que se ha tomado con esta sentencia es la de la muerte del derecho y el triunfo de la arbitrariedad.
La simple verdad, al margen de todos los razonamientos expuestos anteriormente, es que el Tribunal Constitucional ha cubierto pragmáticamente al Gobierno y sus decisiones. Lo ha hecho porque no hacerlo habría dado lugar a una avalancha de recursos y a una deslegitimación del Estado, cosas que, en un momento en el que es necesario mantener el rumbo de cara al futuro horizonte bélico, se querían evitar a toda costa.
Por lo tanto, todo es perfectamente comprensible y nada inesperado. Solo hay que tener claro que aquí la justicia ya no tiene nada que ver. La separación de poderes, condición previa fundamental para la existencia de un Estado de derecho, ha desaparecido, y con ella han muerto la Constitución y la democracia que esta consagraba.
8. El marxismo de Eric Williams.
Siguen apareciendo entradas en el diccionario del marxismo en América. Una de las últimas esta dedicada al caribeño Eric Williams.
https://www.contretemps.eu/marxisme-eric-williams/
Eric Williams, pionero del marxismo caribeño
Gustavo Velloso 27 de diciembre de 2025
Historiador y profesor trinitense, Eric Williams (Puerto España, 1911 – Puerto España, 1981) lideró el movimiento por la independencia de Trinidad y Tobago, de la que fue primer ministro durante dos décadas. También se distinguió como uno de los principales pensadores marxistas que puso de relieve los vínculos entre la esclavitud en América y el desarrollo del capitalismo.
Este texto forma parte del Diccionario dedicado a los marxistas y al marxismo en América, que publicamos progresivamente y que da cuenta de la vida, el pensamiento y la praxis política de los primeros marxistas de las naciones americanas. Es el fruto de un trabajo colectivo llevado a cabo durante muchos años y se hizo público a principios de 2024.
La revista Contretemps web publicará progresivamente las notas biográficas y los trabajos del diccionario, gracias a la colaboración de un equipo de traductores francófonos a los que también agradecemos su importante labor para dar a conocer a los lectores francófonos este inmenso proyecto de investigación.
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Vida y práctica política
Eric Williams (1911-1981) nació en la capital de Trinidad y Tobago a principios del siglo XX, cuando el país era todavía una colonia especializada en la producción de cacao, azúcar, coco y aceite para abastecer al Imperio Británico.
En aquella época, el pasado esclavista aún estaba muy presente y había dejado como legado a esta sociedad colonial diferentes formas de explotación laboral y una masa de trabajadores, en su mayoría negros, pobres, analfabetos y mal pagados. La administración colonial funcionaba según el sistema de «colonia de la corona» («crown colony system»), que impedía a los indígenas elegir a sus propios representantes en el Parlamento británico. Gran parte del poder político estaba concentrado en manos de un solo hombre, George Ruthven le Hunte (1908-1975), representante del monarca inglés y gobernante local.
Procedente de una familia modesta, Eric Williams era hijo de un pequeño funcionario de correos de la ciudad. Por parte de madre, el futuro historiador heredó una ascendencia mestiza con raíces africanas y francesas. Su infancia estuvo marcada por numerosas dificultades materiales para la familia, salpicadas, sin embargo, por períodos más clementes. Alumno brillante en la escuela primaria, en 1922 obtuvo una beca para ingresar en el prestigioso Queen’s Royal College [Colegio Real de la Reina] de la capital trinitense.
Permaneció en Puerto España hasta 1932, año en que consiguió una de las escasas plazas reservadas a los estudiantes caribeños que deseaban trasladarse a Oxford o Cambridge, en Inglaterra. Durante los años de estudio previos al viaje, conoció al historiador, periodista y activista socialista Cyril Lionel Robert James, también trinidadiano, cuyas ideas políticas le marcaron y con quien cruzó el océano Atlántico. En Londres, se matriculó en la carrera de Historia en Oxford. Allí estableció contactos con un círculo radical de intelectuales negros anticolonialistas, entre los que se encontraban los revolucionarios Kwame Nkrumah y George Padmore, así como el propio James.
Tras destacar en los cursos de historia moderna, Eric Williams se orientó hacia la investigación histórica y obtuvo un doctorado en 1938. Un año más tarde, comenzó a dar clases en la Universidad Howard de Washington (Estados Unidos), donde vivió hasta 1948. Durante este periodo, participó activamente en los debates sobre las perspectivas que se abrían para los países caribeños, cuya independencia se acercaba. Entre 1943 y 1955, fue miembro de la Comisión Anglo-Americana para el Caribe [Anglo-American Caribbean Commission], destinada a promover el desarrollo económico y político de las islas del archipiélago. Mientras tanto, Eric Williams había regresado a Trinidad y Tobago (1948) y se había puesto al frente de un movimiento no violento por la independencia política del país.
En 1956, tras las negociaciones con Gran Bretaña, Trinidad y Tobago obtuvo el derecho al autogobierno en materia de asuntos internos. Ese mismo año, Williams contribuyó a la fundación del Movimiento Nacional Popular (People’s National Movement), un partido político cuyo objetivo era llevar a cabo el proyecto de independencia. Nombrado primer ministro de la Federación de las Indias Occidentales (1959-1962), que además de Trinidad y Tobago incluía entonces las colonias de Jamaica, Barbados y las Islas de Sotavento, Williams dirigió las negociaciones con los británicos que culminaron con la proclamación de la independencia de su país en 1962.
Figura central de la escena política de Trinidad y Tobago, ocupó el cargo de primer ministro del Estado independiente entre 1962 y 1981, año de su muerte. Sus esfuerzos al frente del Estado de Trinidad y Tobago fueron especialmente importantes en el ámbito de la educación y la modernización de la estructura productiva nacional, a través de la diversificación agrícola e industrial. Sin embargo, llevó a cabo esta transformación abriendo el país al capital extranjero. Esto le valió a Williams una reputación de líder moderado y algunas críticas de la izquierda (así como el distanciamiento definitivo de C.L.R. James).
Uno de los episodios más representativos de la gravedad de las tensiones entre Eric Williams y el ala radical de los círculos socialistas de Trinidad y Tobago se produjo a partir de 1970: liderada por el movimiento Black Power, una ola de protestas contra la elevada tasa de desempleo y la presencia de empresas extranjeras en el país provocó una escalada drástica de la violencia. Aunque el líder del país se declaró inicialmente a favor de las reivindicaciones de los activistas, su apoyo no fue suficiente para contener las protestas. Tras la proclamación de una huelga general y la adhesión de parte del ejército al movimiento, que comenzó a exigir la dimisión del primer ministro, Williams declaró el estado de emergencia (que él mismo suspendió en 1972) y reprimió a los manifestantes, llegando incluso a solicitar la intervención de Estados Unidos para calmar la situación (solicitud que no tuvo efecto) .
Por su papel destacado en el proceso de emancipación política de su país natal, su producción como intelectual y su actuación como estadista, Eric Williams es considerado una de las figuras más influyentes de la historia de Trinidad y Tobago, y un «padre de la nación ». Recibió numerosas distinciones nacionales e internacionales, tanto por sus esfuerzos de acercamiento bilateral con diversos países periféricos del sistema capitalista como por el pragmatismo de su gobierno, que se tradujo en la cooperación con los países del bloque capitalista durante la Guerra Fría.
Falleció en su casa mientras dormía, a la edad de 69 años, en marzo de 1981.
Contribuciones al marxismo
El compromiso marxista de Eric Williams no puede calificarse de «teórico». Nunca se preocupó por vincularse a tal o cual corriente marxista, por someter sus ideas a la prueba de un concepto o una categoría específica del materialismo histórico, ni siquiera por basar su producción escrita en lo que puede o no encontrarse en los textos clásicos del marxismo. En esto se asemeja a C. L. R. James, su antiguo mentor, que no superponía a los procesos históricos reales —que él observaba— formulaciones teóricas producidas en contextos diferentes (ni las de Trotski, que le influyó, ni las de ningún otro pensador).
El pensamiento de Eric Williams se formó ante todo, parafraseando a Lenin, a través de su talento para desarrollar análisis concretos de realidades históricas igualmente concretas. El principal objeto de interés del autor, visible desde el principio hasta el final de su carrera, es el mundo real, en su complejidad necesaria e inmanente (es decir, las dinámicas históricas reales en sí mismas). En su producción historiográfica, temas como los procesos de transformación social, las contradicciones que operan en el mundo real de hombres y mujeres, las desigualdades económicas y las relaciones conflictivas entre las clases sociales son temas constantes.
Oponiéndose a la simple aplicación de modelos externos para interpretar la realidad particular del Caribe, Eric Williams privilegia el estudio de la historia de la región según sus propias lógicas de funcionamiento. Este método le permite prestar especial atención a las especificidades históricas, tanto del universo anglo-caribeño en su conjunto como de la sociedad singular de Trinidad y Tobago. Este realismo radical en el plano de las ideas va acompañado de un cierto pragmatismo en el de la praxis política, ya que sus posiciones y decisiones se derivan de apreciaciones determinadas por las condiciones concretas de elección que se presentan en cada momento.
Todo ello conduce a otro punto que ilustra el lugar que ocupa el materialismo histórico en la vida y la obra de Eric Williams: su visión de la totalidad. En todos sus trabajos historiográficos, muestra fenómenos económicos, políticos, sociales y culturales entrelazados y explicados en su codeterminación, sin que ninguna esfera particular de la vida humana determine mecánicamente a las demás. En otras palabras, no hay determinismo alguno en su pensamiento. Por otra parte, su perspectiva totalizadora se refleja también en la tendencia a observar los procesos históricos a través del prisma de las estructuras globales y de la larga duración.
Su método de análisis se caracteriza por una observación atenta de la génesis plurisecular de las estructuras sociales contemporáneas, prestando especial atención a la dialéctica de las continuidades y rupturas que configuran el proceso histórico. De este modo, puede avanzar en la comprensión de lo que es el capitalismo en sí mismo, retomando algunas de las afirmaciones de Marx sobre el carácter mundial de este modo de producción, la indisociabilidad entre el trabajo libre y el asalariado, y otras formas no libres de explotación del trabajo (en particular la esclavitud). Estas reflexiones constituyen algunas de sus principales contribuciones al materialismo histórico.
Cabe mencionar también que Eric Williams es un crítico virulento de las interpretaciones racistas y etnicistas de los conflictos sociales, ya sean de derecha o de izquierda en el espectro político. Sensible a problemas como el racismo y la desigualdad entre negros y blancos, es muy incisivo en su convicción sobre la naturaleza profundamente social, histórica y clasista de estas cuestiones.
En el contexto de la emancipación política de los países caribeños, su posición tiene el mérito de servir como instrumento de lucha contra las ideas supremacistas en las que se basaba el colonialismo británico. Después de 1968, sus ideas también constituyen un contrapunto importante a las perspectivas basadas exclusiva o mayoritariamente en criterios étnicos (hoy denominadas identitarias), que ya en aquella época comenzaban a surgir en el seno de las fuerzas progresistas. Las nociones de libertad, emancipación y justicia defendidas por Eric Williams son estandartes que abarcan el conjunto de las sociedades nacionales caribeñas, sin limitarse a una parte de los grupos sociales históricamente explotados.
Si bien la obra de Eric Williams tuvo, en un principio, un impacto limitado en la historiografía académica del mundo anglosajón, no fue así en América Latina y el Caribe. Además, a partir de la década de 1960, sus ideas encontraron una resonancia especial en el contexto de las luchas por la independencia en África, Asia y América, y de los movimientos por los derechos civiles en Estados Unidos.
En Brasil, en particular, la producción escrita de Eric Williams tuvo una gran repercusión. Su influencia se manifiesta en los trabajos de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL); en la sociología denominada paulista (de Florestan Fernandes, Roger Bastide y Fernando Henrique Cardoso, entre otros); y en la historiografía marxista heterodoxa desarrollada por investigadores de la Universidad de São Paulo (representada sobre todo por Emília Viotti da Costa y Fernando Novais).
Las principales contribuciones de Williams a estas escuelas de pensamiento, así como a otras, pueden resumirse, por un lado, en su perspectiva sistémica y estructural sobre el problema de la esclavitud en la modernidad y, por otro, en su demostración de que «capitalismo» y «esclavitud» no son términos históricamente opuestos, sino dos realidades inseparables.
Comentario sobre la obra
La tesis con la que Eric Williams obtuvo su doctorado en 1938 en Oxford se titula The economic aspect of the abolition of the West Indian slave trade and slavery (1938) [El aspecto económico de la abolición del comercio de esclavos y la esclavitud en las Indias Occidentales] . En ella, el autor cuestiona las interpretaciones hegemónicas de su época, en particular las que circulaban entonces en Inglaterra, sobre el fin legal de la trata de esclavos y la esclavitud en el Caribe británico. Su enfoque se aleja de las lecturas que se limitaban a observar los aspectos políticos y morales del tema para subrayar, ante todo, los problemas económicos relacionados con el fenómeno.
En general, su argumentación consiste en subrayar que el debilitamiento de las relaciones socioeconómicas esclavistas en las Indias Occidentales estaba relacionado con la evolución del papel que desempeñaba la región en el sistema colonial británico. Esta evolución se debe a varios factores: la competencia en ultramar entre las metrópolis inglesa y francesa, las fluctuaciones en la dinámica de la producción, el comercio y la trata de esclavos en otras colonias caribeñas, los levantamientos de esclavos de la época y las crecientes contradicciones entre los intereses de la metrópoli monopolista y los de los sectores cada vez más poderosos de las élites coloniales.
Cuatro años más tarde, tras un largo viaje por diferentes países del Caribe, Williams publicó su primer libro: The Negro in the Caribbean [El negro en el Caribe] (Washington/Estados Unidos: The Associates in Negro Fole Education, 1942) . En este texto, el autor realiza una especie de descripción o prosopografía social del mundo caribeño, examinando en detalle el legado nefasto que el pasado esclavista ha dejado a las poblaciones negras de cada lugar.
Cuando se publicó The Negro in the Caribbean, Williams ya estaba profundamente involucrado en la producción de la que sería la obra más importante de su trayectoria intelectual: Capitalism and Slavery [Capitalismo y esclavitud] (Carolina del Norte/Estados Unidos: University of North Carolina Press, 1944). Se trata de un segundo producto del mismo proyecto de investigación histórica más amplio que le había guiado en la elaboración de su tesis doctoral. Este texto tiene las características propias de un ensayo, ya que se apoya menos en referencias y fuentes históricas primarias, pero es más completo en términos de marco teórico y profundidad interpretativa. Repasemos los principales elementos presentados por Williams.
La primera conclusión de Williams es que el origen de la esclavitud de los africanos en América está relacionado principalmente con la gran disponibilidad de tierras en algunas regiones del continente, como el Caribe, donde la extensión de las tierras disponibles para la producción tiende a hacer inviable el trabajo asalariado, demasiado costoso en estas circunstancias, lo que genera una intensa polarización social entre amos y esclavos. Sin embargo, para que la esclavitud sea viable como institución, es necesario que un flujo regular de trabajadores cautivos pueda llegar al Nuevo Mundo a través de una red estable de tráfico de esclavos.
Los establecimientos comerciales relacionados con este tráfico dieron lugar, en algunas regiones de Inglaterra, y en particular en Liverpool, a una poderosa clase de comerciantes con hegemonía ideológica y capacidad para organizarse políticamente con el fin de defender sus intereses en los principales espacios institucionales británicos, como el Parlamento. De este modo, se dificultaba cualquier posible ofensiva de los opositores a la esclavitud por motivos morales. Esta clase de comerciantes británicos contaba, en general, con el apoyo de ricas familias de agricultores y comerciantes de las Indias Occidentales, que tenían interés en mantener el orden colonial y esclavista.
A partir de la segunda mitad del siglo XVII se desarrolla un comercio triangular que conecta África (fuente de mano de obra esclava), las Antillas (productoras de azúcar) e Inglaterra (exportadora de productos manufacturados), y que se consolida a mediados del siglo XVIII. El tráfico se basaba en el principio del monopolio comercial, es decir, en la idea de que los productos coloniales solo podían venderse a la metrópoli o a las regiones sometidas a su control. Este mecanismo dio un gran impulso al proceso de industrialización inglés, ya que las plantaciones del Caribe y el comercio de esclavos británicos fueron las principales fuentes de capital de la revolución industrial y, por consiguiente, del desarrollo del capitalismo inglés.
El proceso de abastecimiento alimentario de las Indias Occidentales depende entonces de la pequeña y mediana producción de bienes de subsistencia que, en esa época, se realiza en las trece colonias norteamericanas (actual territorio de los Estados Unidos). El proceso de independencia de los futuros Estados Unidos, iniciado en 1776, interrumpe la conexión entre las dos regiones, precisamente durante el período de mayor expansión del industrialismo inglés. Estos elementos se combinan para favorecer el fin del monopolio colonial, pero también de la trata de esclavos y la esclavitud, ganando defensores en Inglaterra y un creciente apoyo popular.
Cuando la colonia francesa de Santo Domingo se convirtió en la principal región productora de azúcar de América (hecho que se sumó a la competencia del azúcar brasileño y el algodón estadounidense), la importancia del Caribe inglés para el mercado europeo disminuyó. Al mismo tiempo, en la colonia, los agricultores blancos, los esclavos y los negros liberados intensificaron sus acciones contra el sistema esclavista, acelerando así el proceso de conquista de la libertad formal de la mano de obra.
Tras la publicación de Capitalismo y esclavitud, la profunda implicación crítica de Eric Williams en los asuntos internos de su macrorregión de origen —a través de la Comisión Angloamericana para el Caribe (cuando aún enseñaba en Washington)— desemboca en la redacción y publicación de la obra Education in the British West Indies [La educación en las Indias Occidentales] (Nueva York: A & B Books Publisher, 1946), en la que analiza la estructura organizativa de la enseñanza primaria, secundaria y superior en el Caribe anglófono, siempre buscando las raíces históricas de los problemas que observa en el presente.
Entre 1964 y 1970, Williams publicó una trilogía de obras que rápidamente adquirieron reconocimiento nacional y, más tarde, internacional, aunque ninguna de ellas alcanzó el mismo nivel de originalidad, relevancia y repercusión que Capitalismo y esclavitud.
La primera, History of the people of Trinidad and Tobago [Historia del pueblo de Trinidad y Tobago] (Nueva York: Frederick A. Praeger Publisher, 1964), publicada inmediatamente después de la emancipación política, tiene como objetivo fundamental sacar la historia general de Trinidad y Tobago del silencio que le había sido impuesto hasta entonces por la hegemonía ideológica de los académicos británicos, cuya atención se centraba solo esporádicamente en esta antigua colonia.
Además, la obra pretende contribuir al fortalecimiento de una identidad nacional del pueblo trinitense arraigada en un pasado nacional común. En la interpretación histórica propuesta por Williams, el sujeto principal y activo no se limita a unas pocas personalidades ilustres o supuestamente geniales. Más bien, como indica el título del libro, se compone del «pueblo» en su conjunto, implicado de manera compleja en las estructuras de dominación y explotación que han marcado históricamente su pasado.
La segunda obra de este periodo, British Historians and the West Indies [Los historiadores británicos y las Indias Occidentales] (Londres: André Deutsche, 1966), consiste en un esfuerzo del autor por profundizar en su crítica de la forma en que los intelectuales británicos, y en particular los historiadores, han tratado y representado historiográficamente la parte occidental de su Imperio, es decir, la historia de las antiguas colonias inglesas en el Caribe. Criticando radicalmente la ideología imperialista y colonialista —hegemónica en el ámbito académico británico— de los enfoques sobre las Antillas británicas, Williams demuestra que aún debe elaborarse una nueva narrativa histórica de la región, en consonancia con el contexto abierto por los movimientos de independencia, entonces recientes.
El propio Williams concretó este proyecto seis años más tarde, en la tercera y última de las obras mencionadas, From Columbus to Castro: the History of the Caribbean [De Colón a Castro: la historia del Caribe] (Nueva York: Millésime, 1970). Se trata de una obra completa que ofrece al lector un riguroso balance de las grandes líneas que han atravesado la historia del Caribe durante los últimos cinco siglos. En este libro, Williams retoma en parte la perspectiva que caracterizaba, años antes, a Capitalisme et esclavage (Capitalismo y esclavitud), en particular en lo que se refiere a los vínculos entre la colonización, el capital, las mercancías y la esclavitud en la formación histórica del Caribe.
Mientras preparaba From Columbus to Castro, Williams también se dedicó a escribir su autobiografía, publicada un año antes con el título Inward hunger: the education of a prime minister [Hambre interior: la educación de un primer ministro] (Londres: Andre Deutsch, 1969).
El año de su muerte, Paul K. Sutton editó una recopilación de sus discursos, Forged from the love of liberty: selected speeches of dr. Eric Williams [Forjado en el amor a la libertad: discursos seleccionados del Dr. Eric Williams (Trinidad: Longman Caribbean, 1981), una obra que reúne transcripciones de declaraciones políticas y otros textos leídos públicamente por el autor a lo largo de su carrera como estadista.
Una década más tarde, Selwyn R. Cudjoe publicó el volumen Eric E. Williams speaks: essays on colonialism and independence [Eric E. Williams habla: ensayos sobre colonialismo e independencia] (Massachusetts: Calaloux Publications, 1993), que completa la publicación anterior con nuevos textos. Además de los discursos de Williams, los dos volúmenes recogen ensayos sobre colonialismo e independencia. Ensayos sobre el colonialismo y la independencia] (Massachusetts: Calaloux Publications, 1993), que completa la publicación anterior con nuevos textos. Además de los discursos de Williams, ambas recopilaciones contienen estudios introductorios que profundizan considerablemente en el conocimiento de diversos aspectos de la vida y la obra del pensador.
Para obtener una lista completa de las obras de Eric Williams, incluidas sus producciones impresas y manuscritas, publicadas e inéditas, puede consultar el repositorio digital de la biblioteca Alma Jordan de la University of the West Indies (archivespace.sta.uwi.edu), donde se conserva una rica colección documental de fotografías, libros, notas de investigación, correspondencia y otros documentos pertenecientes a Williams o redactados por él.
Referencias
ALONSO, R. A. de M. «Williams, Eric». Enciclopédia Latinoamericana. São Paulo: Boitempo, 2015. Disp.: https://latinoamericana.wiki.br.
MARQUESE, R. de B. «Capitalismo e escravidão e a historiografia sobre a escravidão negra nas Américas». En: WILLIAMS, Eric. Capitalismo e escravidão. São Paulo: Companhia das Letras, 2012.
PALMER, C. A. Eric Williams & the making of the modern Caribbean. Chapel Hill (EE. UU.): University of North Carolina Press, 2006.
SELWYN, R. Eric Williams: the myth and the man. Kingston (Jamaica): University of the West Indies, 2009.
SOLOW, B. L.; ENGERMAN, S. L. (orgs.). British capitalism & Caribbean slavery: the legacy of Eric Williams. Cambridge: Cambridge University Press, 1988.
ST. PIERRE, Maurice. Eric Williams and the anticolonial tradition: the making of a diasporan intellectual. Charlottesville (EE. UU.): University of Virginia Press, 2015.
Notas
Gustavo Velloso, historiador, es profesor de la Universidad Federal de Bahía (UFBA). Es doctor en Historia Social (USP/Univ. Sevilla) y coordina el Grupo de Investigación sobre el Trabajo en las Américas (LABORINDIO). Es autor, entre otros libros, de Ociosos e sedicionários: populações indígenas e os tempos do trabalho nos Campos de Piratininga (Intermeios, 2018) y Os nós da flecha: crise e sublevação na fronteira meridional do império espanhol (USP/US, 2022).
Artículo editado por Pedro Rocha Curado, Yuri Martins-Fontes y Felipe Santos Deveza, y publicado originalmente en el portal del Núcleo Práxis-USP, como entrada del Diccionario Marxismo en América, obra colectiva coordinada por esta organización. Se autoriza su reproducción sin fines comerciales y sin alteraciones. Es imprescindible citar la fuente (nucleopraxisusp.org). Agradecemos sus sugerencias y críticas, que pueden enviarnos a esta dirección: nucleopraxis.usp.br@gmail.com.
9. Resumen de la guerra en Palestina, 31 de diciembre de 2025.
El seguimiento en directo de Middle East Eye.
En directo: Israel lleva a cabo múltiples ataques aéreos en el Líbano
Mientras tanto, la ONU condena la represión de Israel contra la UNRWA y advierte de que los recortes en la ayuda podrían perjudicar a millones de personas
Puntos clave
Diez países advierten de que el bloqueo de Gaza por parte de Israel está empeorando a medida que avanza el invierno
La UNRWA afirma que 235 000 palestinos se han visto afectados por los daños causados por el clima en Gaza
Las fuerzas israelíes matan a un palestino al disparar contra un vehículo e incendian una casa en Cisjordania
Actualizaciones en directo
Hamás condena la decisión de Israel de prohibir a varias organizaciones humanitarias operar en Gaza
Hamás condena la decisión de Israel de prohibir a varias organizaciones humanitarias operar en Gaza e insta a la comunidad internacional a impedirlo, según informó la AFP el miércoles.
«La decisión del Gobierno de ocupación de revocar las licencias de funcionamiento de docenas de organizaciones humanitarias internacionales constituye una peligrosa escalada y un desprecio flagrante por el sistema humanitario», afirmó Hamás en un comunicado.
«Hacemos un llamamiento a la comunidad internacional, y en particular a las Naciones Unidas, para que adopten medidas urgentes y eficaces para condenar este comportamiento criminal», añadió.
Cientos de académicos israelíes piden la destitución de Smotrich
Más de 700 miembros del cuerpo docente de universidades y facultades israelíes han firmado una petición en la que piden la destitución y el enjuiciamiento del ministro de Finanzas de extrema derecha, Bezalel Smotrich, después de que incitara a la violencia contra el presidente del Tribunal Supremo, informó Haaretz el miércoles.
Smotrich acusó al presidente del Tribunal Supremo, Isaac Amit, de ser un «violento, despiadado y megalómano que está robando la democracia israelí», y amenazó con «atropellarlo».
Soldados israelíes irrumpieron el miércoles en una localidad cercana a Ramala, en la Cisjordania ocupada, y dispararon e hirieron a un joven, además de agredir a un adolescente, según informó el miércoles la agencia de noticias Wafa.
Fuentes locales dijeron a Wafa que soldados israelíes irrumpieron en Silwad y dispararon e hirieron a un joven antes de detenerlo. También agredieron a un joven de 15 años y lo detuvieron brevemente durante la redada.
Silwad, donde viven muchos palestinos estadounidenses, ha sido objeto de constantes ataques por parte de colonos y soldados israelíes.
El 30 de octubre, soldados israelíes mataron a Yamen Hamed Yousef Hamed.
El 31 de julio, Khamis al-Ayyad, de 40 años, de Chicago, murió por inhalación de humo después de que colonos israelíes en Cisjordania incendiaran casas y coches.
Los soldados israelíes también han llevado a cabo redadas en las localidades cercanas de Deir Jarir y al-Mazra’a ash-Sharqiya.
Hamás afirma que la prohibición de los grupos de ayuda israelíes sería un «comportamiento criminal»
Hamás ha denunciado la propuesta israelí de prohibir varias agencias de ayuda humanitaria como «comportamiento criminal».
«Esto forma parte del intento de la ocupación de politizar la acción humanitaria y utilizarla como herramienta para chantajear a nuestro pueblo palestino», afirmó el grupo.
Afirmó que la comunidad internacional debe «tomar medidas urgentes y eficaces para condenar este comportamiento criminal».
Itamar Ben Gvir afirma que la policía «golpeará» a los niños que lancen piedras
El ministro israelí de extrema derecha Itamar Ben Gvir ha afirmado que la policía «golpeará» a los niños palestinos que lancen piedras a los agentes de seguridad israelíes.
«Si un menor lanza una piedra, debe ser tratado con dureza. Una piedra es una piedra; las piedras matan», declaró el ministro de Seguridad Nacional a los periodistas.
«Incluso si es un menor, si lanza una piedra, le golpearán».
El jefe de derechos humanos de las Naciones Unidas ha denunciado la «indignante» propuesta de prohibir a 37 agencias de ayuda humanitaria operar en Gaza.
«La suspensión por parte de Israel de numerosas agencias de ayuda humanitaria en Gaza es indignante», declaró Volker Turk en un comunicado.
«Estas suspensiones arbitrarias empeoran aún más una situación ya de por sí intolerable para la población de Gaza».
El Ministerio de Salud palestino afirmó el miércoles que, durante las últimas 48 horas, los hospitales de Gaza recibieron tres cadáveres, incluidos dos que fueron recuperados de los escombros de anteriores ataques israelíes.
«Un ciudadano y una niña de cuatro años murieron como consecuencia del derrumbe de un edificio causado por la tormenta, lo que eleva a 19 el número de víctimas cuyos cadáveres fueron trasladados a los hospitales como consecuencia de los derrumbes de edificios debidos a la tormenta», afirmó el ministerio.
Desde que comenzó el alto el fuego el 10 de octubre, las fuerzas israelíes han matado a más de 415 palestinos, según el ministerio, que añadió que el número total de cadáveres recuperados en el mismo periodo ha alcanzado los 682.
Desde el comienzo de la agresión israelí el 7 de octubre de 2023, Israel ha matado a 71 269 palestinos, mientras que otros 171 232 han resultado heridos.
Vídeo: Sudáfrica condena a Israel por el reconocimiento de Somalilandia
El embajador de Sudáfrica ante las Naciones Unidas, Mathu Joyini, condenó la decisión de Israel de reconocer a Somalilandia como «irónica y cínica», al tiempo que rechazaba la condición de Estado de Palestina.
Una serie de organizaciones de ayuda humanitaria que trabajan en Gaza han advertido de las consecuencias «devastadoras» tras el anuncio de Israel de que prohíbe que ellos operen.
Israel afirmó que 37 organizaciones no habían cumplido sus nuevas y estrictas normas para los grupos de ayuda humanitaria que trabajan en la Franja de Gaza ocupada, y que serían suspendidas a partir del 1 de enero.
Entre las afectadas se encuentran importantes grupos de ayuda internacional como Médicos Sin Fronteras (MSF), Oxfam, ActionAid y el Consejo Noruego para los Refugiados.
Bushra Khalidi, responsable de políticas de Oxfam en los territorios palestinos ocupados, declaró a Middle East Eye que las nuevas normas agravarían la ya desastrosa situación en Gaza.
«Desde marzo, las autoridades israelíes han estado impidiendo a Oxfam y a muchas otras organizaciones introducir materiales en Gaza, independientemente de la situación formal de nuestro registro», afirmó.
Un trabajador sanitario examina a un bebé dentro de una incubadora, en medio de una ola de frío que afecta a las familias desplazadas, en el Hospital Nasser de Khan Younis, al sur de Gaza, el 18 de diciembre de 2025 (Reuters/Ramadan Abed).
La UE afirma que la prohibición de las ONG en Israel bloqueará la ayuda vital a Gaza
La UE afirmó el miércoles que la revocación por parte de Israel de las licencias de 37 organizaciones internacionales sin ánimo de lucro que operan en Gaza y Cisjordania bloqueará la ayuda vital para la población de Gaza, según informó la AFP.
«La UE ha sido clara: la ley de registro de ONG no puede aplicarse en su forma actual», escribió la responsable humanitaria de la UE, Hadja Lahbib, en la red social X.
Israel ha afirmado que se prohibirá la actividad de estas organizaciones por no cumplir los nuevos y estrictos requisitos para registrarse ante el Gobierno.
«El DIH (Derecho Internacional Humanitario) no deja lugar a dudas: la ayuda debe llegar a quienes la necesitan», escribió Lahbib.
La lista de organizaciones incluye a Médicos Sin Fronteras, Oxfam, los Consejos Danés y Noruego para los Refugiados, Caritas Internationalis, una organización que agrupa a organizaciones benéficas católicas, el Comité de Servicio de los Amigos Americanos, fundado por los cuáqueros, y el Comité Internacional de Rescate.
Un responsable de Oxfam afirma que Israel bloquea la ayuda a Gaza independientemente de las normas
La responsable de políticas de Oxfam en los territorios palestinos ocupados, Bushra Khalidi, afirmó el miércoles que los nuevos requisitos israelíes impedirán que ONG operen en Israel, pero no deberían impedir que ellos operen dentro de Gaza y Cisjordania, según informó Al Jazeera.
Khalidi afirmó que las organizaciones siguen registradas bajo la Autoridad Palestina y se les debe permitir trabajar en Palestina.
«Israel sigue bloqueándonos, estemos registrados o no, y ha seguido obstaculizando deliberadamente la ayuda humanitaria sin importarle estas normas», afirmó Khalidi.
«Esto afecta a lo que podemos llevar a Gaza, pero de todos modos llevamos desde marzo sin poder introducir materiales en Gaza», añadió.
Más de 500 colonos israelíes irrumpen en la mezquita de Al-Aqsa en una incursión a gran escala
Más de 500 colonos israelíes irrumpieron en el patio de la mezquita de Al-Aqsa en la Jerusalén Oriental ocupada, informó la agencia de noticias Wafa.
La gobernación de Jerusalén afirmó que cientos de colonos irrumpieron en el patio bajo la protección de las fuerzas israelíes, realizando rituales talmúdicos y visitas provocativas.
La mezquita de Al-Aqsa, uno de los lugares más sagrados del islam, es también un símbolo de la identidad nacional palestina. Los no musulmanes pueden visitar el patio, pero no rezar en él.
El lugar también se considera sagrado en el judaísmo. Grupos de colonos israelíes irrumpen regularmente en el patio bajo una fuerte protección policial.
Las fuerzas israelíes hieren a dos personas y saquean una joyería en la ciudad de Hebrón
Las fuerzas israelíes dispararon y hirieron el miércoles a dos palestinos y asaltaron una joyería en la ciudad de Dhahiriya, en la provincia de Hebrón, en la Cisjordania ocupada, según informaron los medios de comunicación palestinos.
Un estudiante y un joven resultaron heridos, uno en el pie y otro en la espalda, cuando soldados israelíes irrumpieron en el centro de Dhahiriya y dispararon balas reales contra los residentes, según informó la agencia de noticias Wafa.
El informe señala que las fuerzas israelíes también irrumpieron en una joyería perteneciente a la familia al-Hurub, detuvieron a varios palestinos y saquearon dinero antes de retirarse de la zona.
La Red de ONG Palestinas afirmó el miércoles que la decisión de Israel de prohibir a las organizaciones humanitarias trabajar dentro de Gaza pone en peligro la vida de los palestinos.
Israel informó el miércoles a más de tres docenas de organizaciones internacionales que operan en Palestina que deben cerrar sus oficinas y cesar sus actividades.
Entre las organizaciones se encuentran Médicos Sin Fronteras (MSF), el Consejo Noruego para los Refugiados, Care International, el Comité Internacional de Rescate y divisiones de importantes organizaciones benéficas como Oxfam y Cáritas.
Israel ha acusado al personal de MSF de cooperar con Hamás. La organización ha negado las acusaciones de Israel. Las organizaciones internacionales han calificado las normas de Israel de arbitrarias.
La Oficina Central de Estadística Palestina (PCBS) afirmó el miércoles que Gaza ha experimentado un descenso demográfico brusco y sin precedentes de unos 254 000 habitantes, lo que supone un 10,6 % con respecto a las estimaciones anteriores a la guerra.
La población actual de Gaza es de 2,13 millones de habitantes, lo que refleja una grave hemorragia demográfica como consecuencia de los asesinatos, los desplazamientos y el deterioro de las condiciones de vida, según la PCBS.
En una rueda de prensa sobre la situación demográfica, la PCBS afirmó que la población de Palestina alcanzará aproximadamente los 5,56 millones a finales de 2025, incluidos 3,43 millones en Cisjordania.
Los indicadores estadísticos reflejan una verdadera catástrofe humanitaria y demográfica, con efectos a largo plazo sobre la estabilidad demográfica, el desarrollo y los derechos humanos, según la PCBS.
Israel suspenderá a decenas de organizaciones humanitarias en Gaza, incluidas MSF y Oxfam
Israel anunció el martes que suspenderá más de tres docenas de organizaciones humanitarias, entre ellas Médicos Sin Fronteras (MSF), el Consejo Noruego para los Refugiados, CARE International, el Comité Internacional de Rescate y divisiones de importantes organizaciones benéficas como Oxfam y Cáritas.
Las autoridades israelíes afirmaron que la suspensión de 37 grupos que trabajan en Gaza se debía al «incumplimiento» de sus nuevas normas para los grupos de ayuda que trabajan en el enclave.
Israel ha acusado al personal de MSF de cooperar con Hamás.
MSF, que es uno de los mayores grupos médicos que operan en Gaza, afirmó que la decisión de Israel tendrá un impacto catastrófico en su trabajo en el enclave, donde presta apoyo a alrededor del 20 % de las camas de hospital y a un tercio de los partos. La organización también negó las acusaciones de Israel sobre su personal.
Las organizaciones internacionales afirmaron que las normas de Israel son arbitrarias.
El Parlamento israelí aprobó el martes la legislación que exige el corte del suministro de electricidad y agua a las oficinas de la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina (UNRWA) en Jerusalén, con efecto inmediato.
Las fuerzas israelíes comienzan demoliciones a gran escala en el campo de Nur Shams
Las fuerzas israelíes iniciaron el miércoles una campaña de demoliciones a gran escala en el campo de refugiados de Nur Shams, al este de Tulkarm, según informó la agencia de noticias palestina Wafa.
Las demoliciones se centraron en el barrio de Maslakh del campo, como parte de un plan para demoler 25 edificios residenciales que comprenden más de 100 viviendas.
El campo ha estado sometido a un estricto asedio israelí desde enero.
La escasez de combustible impuesta por Israel afecta a los servicios de agua y saneamiento en Gaza
El municipio de Khan Younis declaró el miércoles que se enfrenta a una grave escasez de combustible que ha afectado al funcionamiento de servicios esenciales, como las instalaciones de agua y saneamiento.
«Las necesidades diarias para el funcionamiento de las instalaciones de agua corriente y saneamiento son de aproximadamente 3000 litros de diesel, mientras que la cantidad disponible, en el mejor de los casos, no supera un tercio de esa cantidad», declaró el municipio de Gaza.
La escasez de combustible debido a las restricciones impuestas por Israel ha reducido la capacidad operativa a solo el 20 %, añadió.
Las fuerzas israelíes detienen a seis palestinos y registran viviendas en Jericó
Las fuerzas israelíes detuvieron el miércoles a seis palestinos de la comunidad beduina de Shallal al-Auja, al norte de Jericó, según informó la agencia de noticias Wafa.
El director de la Sociedad de Prisioneros Palestinos en Jericó, Eid Barahmeh, dijo que las fuerzas israelíes irrumpieron en varias viviendas de la comunidad y detuvieron a seis residentes.
Las fuerzas israelíes también registraron viviendas y saquearon las pertenencias personales de los residentes durante la redada, según el informe.
La organización de defensa de los derechos de los beduinos al-Baidar afirmó el miércoles que colonos israelíes araron tierras palestinas en la zona de Shallal al-Auja, al norte de Jericó, como parte de los planes para ampliar el nuevo asentamiento, según informó la agencia de noticias Wafa.
El informe señala que los colonos también destruyeron cultivos agrícolas en la comunidad de al-Farisiya, en el norte del valle del Jordán, al noreste de la Cisjordania ocupada.
Israel llevó a cabo dos ataques dentro del Líbano, según informan los medios locales
El ejército israelí bombardeó el miércoles un edificio en Houla y llevó a cabo un ataque con drones en Aita al-Shaab, en el sur del Líbano, según informaron los medios locales.
El ejército israelí aún no ha hecho comentarios sobre los ataques.
La Autoridad General de Asuntos Civiles informó el martes por la noche que las fuerzas israelíes mataron a un palestino al abrir fuego contra un vehículo entre las localidades de Awarta y Einabus, al sur de Nablus, en la Cisjordania ocupada.
Afirmó que sus equipos están realizando un seguimiento tras recibir el cuerpo de Qais Sami Jasser Allan, de 20 años, tras recibir un disparo.
Los medios de comunicación palestinos informaron de que las fuerzas israelíes también incendiaron una casa lanzando bombas en la localidad de Aboud, al noroeste de Ramala, en el centro de Cisjordania.
La Sociedad de la Media Luna Roja Palestina afirmó que cuatro palestinos resultaron heridos por disparos del ejército israelí contra su vehículo en la misma zona.
El ejército israelí informa de casi 21 000 ataques durante operaciones en múltiples frentes en 2025
El portavoz del ejército israelí declaró el miércoles que, como parte de las operaciones militares en curso en varios frentes, sus fuerzas llevaron a cabo ataques contra aproximadamente 20 900 objetivos en 2025.
El anuncio se produce mientras el ejército llevaba a cabo una operación de rastreo en la frontera con el Líbano, cerca de la localidad de Arab al-Aramshe.
Se informan ataques israelíes cerca de los campos de refugiados de Khan Younis, Bureij y Maghazi
Las fuerzas israelíes lanzaron el miércoles un bombardeo de artillería acompañado de intensos disparos desde vehículos militares al este de Khan Younis, en el sur de la Franja de Gaza, según informaron los medios palestinos.
Los vehículos militares también abrieron fuego contra las zonas surorientales de los campos de refugiados de Bureij y Maghazi, en el centro de la Franja de Gaza, mientras continuaba la escalada de violencia israelí en varios frentes.
También se informó de heridos en el campo de Halawa, al oeste de la ciudad de Jabalia, en el norte de la Franja de Gaza.
Las fuerzas israelíes matan a un niño palestino en Gaza mientras continúan las demoliciones
Las fuerzas israelíes mataron el miércoles a un niño palestino, Dana Hussein Ahmed Muqat, al disparar balas reales en la zona de Zarqa, al noreste de la ciudad de Gaza, según informaron los medios locales.
Arab48 informó de que las fuerzas israelíes también demolieron varios edificios residenciales al este de la ciudad de Gaza, donde el ejército también abrió fuego.
También se informó de bombardeos de artillería israelí al noreste del campo de refugiados de Bureij, en el centro de la Franja de Gaza.
Un niño palestino murió y otros tres resultaron heridos cuando un muro se derrumbó sobre una tienda de campaña para personas desplazadas en Rafah, al sur de la Franja de Gaza, según informaron los medios locales.
El informe indicaba que el ejército israelí llevó a cabo siete operaciones de demolición simultáneas en zonas bajo su control al norte de Rafah.
Helicópteros israelíes también abrieron fuego hacia la ciudad de Rafah, como parte de la escalada militar en curso en las zonas meridionales de Gaza.
Reino Unido, Canadá y Japón advierten de una grave crisis humanitaria en Gaza
Países como Gran Bretaña, Canadá, Japón y varias naciones europeas emitieron el martes una declaración conjunta en la que afirmaban que los civiles de Gaza se enfrentan a condiciones espantosas y pedían a Israel que permitiera a las ONG internacionales operar en la región.
La declaración afirmaba que más de 1,3 millones de personas en Gaza necesitan urgentemente refugio, donde «el colapso total de la infraestructura de alcantarillado ha dejado a 740 000 personas en riesgo de inundaciones tóxicas».
«Expresamos nuestra profunda preocupación por el nuevo deterioro de la situación humanitaria en Gaza, que sigue siendo catastrófica», afirma el comunicado.
«Instamos al Gobierno de Israel a que garantice que las ONG internacionales puedan operar en Gaza de forma sostenible», añade.
Buenos días, lectores de Middle East Eye. Estas son las últimas noticias desde Gaza, donde Israel sigue violando el alto el fuego más de dos meses después de su entrada en vigor:
- En Gaza, helicópteros israelíes abrieron fuego hacia la ciudad meridional de Rafah como parte de la escalada militar en curso, donde las fuerzas israelíes están utilizando explosivos para demoler edificios residenciales y sus helicópteros están disparando intensamente.
- En Jan Yunis, las fuerzas israelíes lanzaron un intenso bombardeo de artillería acompañado de fuertes disparos desde vehículos militares.
- En el centro de Gaza, vehículos militares israelíes abrieron fuego contra las zonas surorientales de los campos de refugiados de Bureij y Maghazi, lo que supone una escalada continua en varios frentes.
- Muchas personas han resultado heridas por los disparos israelíes en el campo de Halawa, al oeste de la ciudad de Jabalia, en el norte de la Franja de Gaza.
- Reino Unido, Canadá, Japón y varios países europeos emitieron una declaración conjunta en la que afirmaban que los civiles de Gaza se enfrentan a condiciones espantosas y que 1,3 millones de personas siguen necesitando urgentemente un refugio. Instaron a Israel a garantizar que las ONG internacionales puedan operar en Gaza, donde el colapso total de la infraestructura de alcantarillado ha dejado a 740 000 personas en riesgo de inundaciones tóxicas.
- El ejército israelí afirmó que ha llevado a cabo ataques contra aproximadamente 20 900 objetivos en diversos frentes durante 2025, como parte de las operaciones militares en curso en varios frentes.
- El ejército israelí también anunció que había llevado a cabo una operación de rastreo en la frontera con el Líbano, cerca de la ciudad de Arab al-Aramshe.