Del compañero Carlos Valmaseda, de Espai Marx.
“Uno de los debates en el movimiento decrecentista es precisamente el de su nombre, con el que no se pueden ganar elecciones, como diría el ínclito Monedero. En este artículo de Juan Bordera se vuelve una vez más sobre su idoneidad defendiendo su uso, algo que yo comparto. Sigue en el aire, por supuesto, la cuestión de cómo conseguir llegar a ser una opción mayoritaria, o como el mismo Juan plantea: «¿Cómo hacemos deseable lo que parece imposible pero es manifiestamente inevitable?» https://www.eldiario.es/ultima-llamada/decrecimiento-siglo-limites_132_8187813.htm