Una reflexión de Federico Mare (Kalewche, Corsario Rojo).
Por muy mayoritario e intenso que se haya vuelto en Argentina el malestar social con la corrupción política y el deterioro económico bajo el gobierno ultraderechista de La Libertad Avanza (así lo indican todas las encuestas), hay una «batalla cultural» que Milei y sus secuaces de la motosierra no han perdido, al menos por ahora: la interpretación obtusamente burguesa y moralista (honestista, diría Caparrós) de los problemas macroeconómicos, según la cual estos se deben no a la aplicación de un programa neoliberal de shock a favor del capital más concentrado, sino a la rapacidad delictiva de «la casta», a la deshonestidad e impunidad de los funcionarios públicos que malversan el erario o reciben sobornos. Por supuesto que el demagogo Milei y sus adláteres ya han probado ser tan o más corruptos que sus antecesores en la Casa Rosada, de modo que su cruzada catoniana del honestismo –que tanto sobreactuaron pour la galerie, que tanto pontificaron ad populum– se les ha vuelto en contra como un búmeran. Los escándalos de latrocinio se acumulan sin cesar, igual que en cualquier republiqueta bananera… Pero la desastrosa situación económico-social del país no tiene como causa fundamental la inmoralidad de la dirigencia política, sino el modelo económico vigente: ajuste salvaje, especulación financiera, desindustrialización y reprimarización, precarización laboral, inflación en alza, deterioro del salario real, caída del empleo formal, endeudamiento, regresividad impositiva, etc. Debemos dar una batalla cultural a fondo contra el mantra del honestismo enquistado en lo más profundo del sentido común, porque la madre del borrego no es la corrupción, sino el capitalismo, especialmente –aunque no solo– en su faceta neoliberal minarquista. Reducir algo tan complejo como la performance macroeconómica de un país a la disyuntiva maniquea «políticos ladrones vs. políticos honestos» según el Código Penal, constituye un acto supremo de ignorancia y necedad.
De esto trata en extenso mi ensayo para el último número de Corsario Rojo: «Cleptocracia y honestismo. La corrupción desde una mirada anticapitalista». Si les interesa, les dejo el enlace más abajo. Como siempre, se valora la lectura y se agradece la difusión.
Saludos fraternos