DEL COMPAÑERO Y MIEMBRO DE ESPAI MARX, CARLOS VALMASEDA.
ÍNDICE
1. Impacto petrolero inminente.
2. OPEPXIT.
3. Entrevista de Hedges a un profesor iraní.
4. Armas baratas ganan a las caras.
5. Elecciones locales en Palestina.
6. Vuelta al proyecto de Sankara.
7. Goodbye, Lenin.
8. Entrevista a Amitav Ghosh.
9. Resumen de la guerra en Irán, 30 de abril.
1. Impacto petrolero inminente.
De acuerdo con los datos que nos presenta Antonio Turiel las próximas semanas nos pueden llevar a una crisis nunca vista.
https://crashoil.blogspot.com/2026/04/preparense-para-el-impacto.html
miércoles, 29 de abril de 2026
Prepárense para el impacto
Queridos lectores:
Anticipar lo que va a pasar en las próximas semanas es una tarea harto difícil. Sin embargo, dada la acumulación de riesgos y la evolución de los diversos factores que afectan a la actual situación geopolítica, no es aventurado decir que vamos a vivir una crisis como no se ha visto jamás, por su extensión, alcance y duración.
No voy a entretenerme a valorar la inmensa cantidad de efectos y correlaciones que hay entre la infinidad de variables que están en juego. Me voy a fijar en unos pocos aspectos que ahora mismo están bastante claros, para transmitir una idea que es bastante sencilla: de manera inevitable, en el curso de las próximas semanas vamos a tener una gran escalada de precios, seguida de restricciones en el acceso a determinados productos y servicios, para acabar en una situación de verdadero racionamiento. En el caso más favorable, las medidas de racionamiento se tomarán en España a finales de este año; en el más desfavorable, en unas pocas semanas. Todo va a depender de la evolución de ciertos factores ahora mismo imponderables pero que tienen un curso muy negativo.
Vamos a ir a lo más básico: de acuerdo con la Agencia Internacional de la Energía, en el momento actual se ha detenido la extracción de unos 13 millones de barriles (Mb/d) de petróleo diarios en la zona del Golfo Pérsico, fruto de la incapacidad de darle salida a ese petróleo. Eso supone la desaparición del 13% de los aproximadamente 100 Mb/d que se producen en el mundo. Encima, la detención de la extracción de esos pozos, en campos ya muy maduros, va a implicar la pérdida definitiva de 1 ó 2 Mb/d para siempre debido a los procesos de compactación y cierre de la roca cuando se deja de inyectar agua a presión, y eso ya supone una pérdida muy significativa, en torno al 1-2% de la producción mundial. Además, los daños causados en terminales de carga, refinerías, oleoductos, gasoductos e inclusive algunos yacimientos van a suponer una ralentización del flujo de hidrocarburos durante años, que podrían suponer una pérdida adicional comparable durante ese período. Por tanto, incluso en el mejor de los casos nos enfrentamos quizá a una pérdida del 4% de la producción mundial durante años. Conviene recordar además que, como los países productores consumen ellos mismos un poco más de la mitad del petróleo que extraen, en términos del petróleo disponible a la venta (lo que es lo más importante para países netamente importadores como es España) esos porcentajes se tienen que multiplicar por 2. Por tanto, la interrupción de la extracción en la zona supone el 26% del petróleo exportado en el mundo, y de manera más o menos definitiva habremos perdido entre el 4 y el 8% del total de petróleo a la venta. Esos números nos pueden dar una idea de cómo de apurada es la situación de países importadores como el nuestro.
Pero la situación tiene el potencial de volverse mucho peor. EE.UU. está bloqueando el paso de petroleros iraníes, habiendo ya capturado algunos. Irán exporta 2 Mb/d, lo cual implica añadir otro 4% del petróleo exportado que faltaría, y ya llegamos al 30%. Además, si la situación bélica se recrudece, Irán puede atacar los oleoductos con los que Arabia Saudita y Kuwait están esquivando el Golfo Pérsico, lo cual retiraría hasta otros 7 Mb/d del mercado, o lo que es lo mismo, otro 14% menos. Eso sin contar con que, si EE.UU. lanza la ofensiva terrestre, la destrucción que puede generar Irán en la zona podría poner fuera de línea toda la producción de la región, que es de unos 27 Mb/d. Para más inri, estos países exportan la mayoría de su petróleo, unos 20 Mb/d, la mayoría de los cuales pasaban antes por el estrecho de Ormuz aunque actualmente unos 7 Mb/d se desvían por oleoductos que hemos comentado. En ese caso, faltaría hasta el 40% del petróleo disponible a la venta (y por no hablar de que si esos países se quedan sin petróleo para producir y traer alimentos, conseguir agua o usar el aire acondicionado en verano, la expresión «catástrofe humanitaria» se va a quedar cortísima).
En resumen: en este momento no circula el 30% del petróleo que se exporta, en caso de recrudecimiento de la crisis ese porcentaje llegaría al 40%, e incluso si la guerra se detuviera ya y la situación se «normalizase», habríamos perdido por varios años o quizá para siempre entre el 4 y el 8%.
Es decir: en el mejor de los escenarios (se pierde solo el 4% del petróleo a la venta), vamos a una crisis económica más grave que la del 2008; en el peor (se pierde de manera duradera en torno al 40%), vamos a algo peor que la Gran Depresión de 1929.
¿En qué situación se encuentra España?
De acuerdo con los datos de la Corporación de Reservas Estratégicas de Productos Petrolíferos (CORES), España está consiguiendo comprar aproximadamente el 85% del petróleo que consume. Eso hace que el 15% que falta lo esté sacando de sus reservas, principalmente las comerciales. Antes de la guerra de Irán, España contaba con unas reservas estratégicas (del Estado) equivalentes a 30 días de consumo nacional, en tanto que las comerciales (de las compañías) equivalían a 65 días. En total, todas las reservas representaban 95 días de consumo nacional. En la actualidad, las reservas representan unos 83 días, y perdemos el equivalente a 0,15 días de consumo nacional cada día que pasa. Esto es, perdemos aproximadamente un día de reservas cada semana que pasa. Si no hay cambio de la situación, en unas 13 semanas (3 meses, es decir, a finales de julio) las reservas llegarán a 70 días y se activarán ciertas medidas restrictivas, que se irán endureciendo en función del descenso de las reservas.
España tiene una situación mejor que la de otros países europeos, porque aquí se han mantenido en funcionamiento 8 refinerías de las que había, y solo ha cerrado una, en Canarias. De ese modo, España tiene capacidad para refinar aproximadamente 1,3 Mb/d de petróleo y a partir de ello produce la práctica totalidad la gasolina y el diésel que consume, y el 83% del queroseno que se usa aquí. Por contraste, en Europa, a lo largo de los últimos 20 años se cerraron más del 40% de las refinerías porque salía más económico importar combustibles de Rusia y otros lugares, y eso hace que ahora Europa sea mucho más vulnerable a la actual situación, ya que en los mercados de la gasolina, el diésel y el queroseno hay mayor competencia entre la demanda, en tanto que los clientes del petróleo crudo son menos, ya que se necesita tener refinerías y éstas son instalaciones muy caras que no todos los países se pueden permitir tener.
El escenario que se dibuja no es excesivamente favorable para España, pero no se anticipa una disrupción inminente. Hay sin embargo ciertos riesgos que invitan extremar la cautela en las próximas semanas, y que probablemente van a provocar que se tomen medidas restrictivas e inclusive racionamientos más pronto de lo que se podría pensar.
- Precio del petróleo: Durante el mes de abril, el Departamento del Tesoro de los EE.UU. ha manipulado las referencias que se toman como «precios del petróleo», a saber, los contratos de compra a futuro en el mes de junio tanto del petróleo Brent como el West Texas Intermediate. El volumen físico realmente extraído de estos dos tipos de petróleo es muy pequeño, apenas unos cientos de miles de barriles diarios, y por eso es un mercado más fácilmente manipulable. Se han comprado opciones de compra de petróleo en junio a un precio más caro y luego se han revendido a un precio más barato con el objetivo de conseguir contener el precio; primero se fijó un nivel de 90$ por barril y más tarde, cuando se vio que ésa era una referencia difícil de mantener, se tomó la de 100$/barril. Todo este «petróleo de papel» no deja de ser un mero instrumento especulativo sin conexión directa con el petróleo físico real que se comercia en los puertos, pero en general el precio de los futuros a 3 meses y el precio del petróleo en venta inmediata suelen ser muy parecidos, con unos pocos dólares por barril de diferencia. Hasta este mes de abril, claro.
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Lo que hemos observado es que la separación entre el precio del petróleo físico y los futuros ha llegado a ser de más de 30 dólares por barril, fruto de esta manipulación por parte del Tesoro estadounidense. La razón de esta manipulación, que obviamente le ha costado cientos de millones de dólares al Departamento del Tesoro americano, es que lo que los noticiarios refieren como «precio del petróleo» es el del mercado de futuros, no el de venta inmediata, entre otras cosas porque el valor de este últimos es más difícil de conocer, ya que depende del país, puerto y entrega, y se tendría que registrar todos esos valores y hacer una media ponderada. Como esos «precios del petróleo» se utilizan como índices para muchos ajustes bursátiles, con esta maniobra el gobierno de los EE.UU. ha ganado tiempo para evitar el pánico de la bolsa. Pero el tiempo se acaba. Mañana, 30 de abril, se tienen que liquidar los contratos a futuro del Brent con entrega en junio. Por ese motivo, querido lector, habrá observado que desde que empezó esta semana el precio del petróleo (es decir, de los contratos de futuros a junio) ha ido subiendo progresivamente, siendo en el momento que esto escribo ya de 118$/barril. Entre hoy y mañana el precio tendrá que dispararse hasta que el precio de entrega inmediata y el del futuro se igualen prácticamente, porque si no lo hicieran alguien podría comprarlo para revenderlo inmediatamente más caro y ganar la diferencia. La huida hacia adelante que ha supuesto esta manipulación contable llega por tanto a su fin. Cuando acabe la jornada de mañana sabremos dónde se queda el Brent (para el WTI aún tendremos que esperar al 19 de mayo), pero no se extrañen si aterriza en los 140 ó 150$ por barril. Ese precio refleja la escasez real del petróleo físico en Europa, y lo peor es que ni siquiera es el techo, lo más probable es que acabe derivando, con el paso de las semanas, hacia los 200$ o más. En todo caso, con 150$/barril de Brent, espérense que lleguemos a precios del diésel ya cercanos a los 3 euros por litro.
- Destrucción de la demanda: Éste es el único factor que puede servir para aliviar la actual situación de escasez. Con el precio de las gasolina y el diésel disparado, muchos negocios van a tener que cerrar, y eso implicará una caída de la demanda. El problema es que esperar que este mecanismo cierre una brecha en demanda del 15% del petróleo es prácticamente asumir un descenso de actividad industrial en un porcentaje similar, y por rebote y dependencias mutuas, un descenso del PIB que fácilmente superaría el 5% y hasta el 10%. Eso sería una verdadera debacle económica, así que lo más probable es que el Gobierno tome medidas inmediatas para contener la demanda de los particulares, que es lo que menos daño causa a la actividad económica. Por tanto, no sería en absoluto descartable que en las próximas semanas se tomen ya medidas restrictivas. El problema es que con esas medidas es dudoso que se consiga cerrar la brecha del 15% entre demanda y disponibilidad de petróleo en más de un 5% del total, y aún quedaría un 10% por cubrir. En tanto que no se cierre ese brecha, es inevitable que el precio suba, dado que lo que empuja el precio al alza es la incapacidad de cubrir toda la demanda.
- Hundimiento económico de los países del Golfo: La actual estrategia americana de bloquear la salida de barcos iraníes (o de quién les haya pagado tributo) tiene como objetivo deteriorar la ya muy debilitada economía iraní, provocar protestas y revueltas internas y conseguir un cambio de régimen. Desgraciadamente para los americanos, el régimen iraní está demostrando ser muy resiliente y estar muy bien atrincherado, y más ahora que su ejército, la Guardia Revolucionaria, parece haberse hecho de facto con el control político del país. Sin embargo, la resiliencia del resto de países del golfo Pérsico, que son aliados de los EE.UU., es mucho más cuestionable. Ellos también están sufriendo económicamente por la guerra y el bloqueo de Ormuz. Es en este contexto que debe entenderse el anuncio de la salida de Emiratos Árabes Unidos de la OPEP pasado mañana, cuando la guerra no se ha acabado y el cierre del estrecho de Ormuz aún impide la salida de la mayoría de su petróleo. Emiratos es el único país que cuenta con una capacidad ociosa significativa, y cree que podría pasar de los 3 Mb/d de producción actual que le fija la cuota de la OPEP hasta los 5 Mb/d, es decir, 2 Mb/d más, un incremento del 66%. EAU está pensando que, en cuanto se desbloquee la situación actual, debe vender petróleo a la máxima velocidad posible para enjugar sus cuentas públicas. La situación de los EAU es un síntoma del problema de todos estos petroestados, que tienen sistemas políticos autoritarios y represivos, sin más políticas redistributivas que las que permitían los excedentes del petróleo. Un bloqueo prolongado de la situación actual puede acabar llevando a revueltas y levantamientos, y eventualmente a la caída de alguno de estos países, lo cual agravaría toda la situación a más largo plazo: simplemente, piensen en las consecuencias de una guerra civil en Arabia Saudita…
- La poca fiabilidad del socio americano: Gracias a su política exterior agresiva y al aislamiento de Rusia respecto a Europa, EE.UU. ha conseguido incrementar hasta extremos inimaginables la cantidad de petróleo y gas natural que le vende a Europa. En realidad, EE.UU. nunca fue autosuficiente en petróleo, pero produce demasiado petróleo ligero mientras importa petróleo medio y pesado, y es en Asia y en Europa donde coloca sus excedentes del ligero. En cuanto el gas, EE.UU. sí que extrae más del que consume y es un verdadero exportador neto, aunque su exportación hacia Europa se tiene que hacer por buque metanero, lo cual encarece el producto final. En cualquier caso, como EE.UU. aún importa el equivalente al 40% de su consumo de petróleo, están igual de expuestos a la subida de precio del mismo que el resto del mismo. A medida que la situación en EE.UU. se vaya haciendo insostenible, es muy probable (yo diría que es prácticamente seguro) que la administración Trump decida primero limitar y después prohibir las exportaciones de gas y de petróleo. Recordemos que todo apunta a que la extracción de petróleo en los EE.UU. ya ha tocado máximos y empezará a caer con fuerza en los próximos años, y seguramente el gas natural seguirá sus pasos en breve; todo lo cual incrementa los incentivos de EE.UU para cortar en seco sus exportaciones. En el caso del petróleo, España actualmente importa el 14% del petróleo que consume de los EE.UU., lo cual prácticamente duplicaría la actual brecha entre suministro y demanda que tenemos aquí, y sin posibilidades reales de cerrarla: el resto de Europa estaría igual, y el ajuste que nos aplicaría el amigo americano nos acercaría a la media de 30% menos de petróleo disponible en el comercio mundial. En el caso del gas natural, el cierre de Ormuz prácticamente no ha afectado al suministro de España (de Catar, España obtenía menos del 2% de su suministro), pero el cierre del grifo americano sería demoledor, ya que importamos el 30% de nuestro consumo de allá. Por tanto, cuando EE.UU. empiece a aplicar restricciones a las exportaciones de hidrocarburos, la crisis va a tomar una dimensión completamente diferente en Europa y en España. Una en la que por primera vez vamos a ver lo que es estar en la media mundial: ni siquiera en lo peor, solamente en la media. Si llegamos a este punto (y no me parece para nada descartable, si la guerra no acaba), no sé qué va a ser de Europa…
- La solidaridad europea: Desde la aprobación de la directiva RepowerEU en 2022, justo después del arranque de la guerra de Ucrania, se estableció un mecanismo de solidaridad entre los países europeos que tiene como finalidad compensar los déficits de combustibles de algunos socios con la ayuda de los otros socios. Aunque el mecanismo de solidaridad está más bien pensado para hacer compras conjuntas, no será de extrañar que, en medio del marasmo actual, se le pida a España un esfuerzo extra dado que España puede cubrir bien durante bastantes meses sus necesidades de gasolina y diésel, y parcialmente las de queroseno, gracias a sus 9 refinerías y sus reservas. De hecho, ya se ha ofrecido que España compense parte de los faltantes europeos de queroseno. Habrá que ver qué sucede cuando lo que falte sea la gasolina y el diésel – que ya empiezan a faltar en países como Irlanda, Francia o Eslovenia. Si España comienza a compartir con Europa sus productos refinados, dado que las refinerías españolas no pueden aumentar mucho más su capacidad de producción, significaría que se tendrían que implementar de manera inmediata medidas restrictivas en España. Se tiene que hacer notar, además, que las paradas de mantenimiento programadas para las refinerías españolas se han aplazo sine die, dada la situación actual, lo cual incrementa el riesgo de averías críticas y tiempo sin funcionamiento en el futuro.
Por terminar, cabe recordar que el cierre del estrecho de Ormuz está afectando también al tráfico de otras materias primas, como el gas natural, los fertilizantes nitrogenados, el azufre, el helio o el aluminio, todo lo cual tendrá también mucho impacto sobre la actividad económica mundial y española en particular.
¿Qué podemos hacer en este escenario? Recordémoslo: No Normal. Ahora es el tiempo de actuar. Contacte con la comunidad que se está organizando cerca de Vd., y prepárese. Porque esto no es un simulacro.
Prepárense para el impacto.
Salu2.
AMT
2. OPEPXIT.
Un análisis en The Cradle a la salida de los EAU de la OPEP que la autora ve como un agravamiento de las relaciones entre este país y Arabia saudí.
La «OPEXIT» de los Emiratos Árabes Unidos agrava la brecha con Riad, mientras la lucha por el poder petrolero se extiende a escala mundial
La ruptura de Abu Dabi con la OPEP marca un giro decisivo en la política de poder del Golfo, donde la estrategia energética se ha convertido ahora en un campo de batalla por la supremacía regional.
Mawadda Iskandar
30 de abril de 2026
El 28 de abril, los Emiratos Árabes Unidos anunciaron su retirada formal de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) y de la alianza OPEP+, con la decisión prevista para entrar en vigor el 1 de mayo.
Esta medida pone fin a décadas de pertenencia a uno de los bloques más influyentes en los mercados energéticos mundiales y marca un claro punto de inflexión en el enfoque de Abu Dabi respecto a la política petrolera y la alineación regional.
Abu Dabi presentó la retirada como el resultado de una revisión exhaustiva de su estrategia de producción actual y futura, citando los rápidos cambios en los mercados energéticos mundiales y las crecientes presiones geopolíticas en el Golfo Pérsico.
Estas presiones se han intensificado tras la agresión de Estados Unidos e Israel contra Irán, las perturbaciones en torno al estrecho de Ormuz y los efectos en cadena sobre las cadenas de suministro mundiales. Las autoridades subrayaron que la salida de la OPEP no supone un alejamiento de la estabilidad del mercado, sino que refleja el deseo de responder con mayor libertad a la demanda en función de las prioridades nacionales.
En su primera declaración oficial, el ministro de Energía de los EAU, Suhail al-Mazrouei, calificó la medida como una «decisión nacional soberana», y añadió que se había notificado formalmente a Arabia Saudí, Rusia y la Secretaría de la OPEP antes del anuncio.
La retirada pone fin a la pertenencia de Abu Dabi a una organización a la que se unió en 1967 —cuatro años antes de la formación de los EAU— dentro de un marco establecido en 1960 para coordinar las políticas petroleras entre los principales productores y estabilizar los mercados mundiales.
Abu Dabi recalibra su peso en el sector petrolero
La salida de los EAU refleja un reposicionamiento más amplio en el mercado mundial del petróleo, determinado por sus sustanciales reservas y capacidad de producción. Con aproximadamente 120 000 millones de barriles de reservas, ocupa el sexto lugar a nivel mundial, lo que le confiere una influencia significativa en los cálculos de suministro.
También es el tercer mayor productor de la OPEP, extrayendo alrededor de 3,4 millones de barriles diarios (bpd) antes de la reciente escalada, lo que representa aproximadamente el cuatro por ciento de la producción mundial. Esa cifra se redujo a unos 1,9 millones de bpd en marzo, lo que pone de relieve la volatilidad provocada por las interrupciones del suministro.
Esta fluctuación está estrechamente ligada a la exposición de los EAU a través del estrecho de Ormuz. En 2025, el país exportó unos 2,02 millones de bpd de crudo y 1,22 millones de bpd de productos petrolíferos, lo que elevó el total de envíos a través del estrecho a aproximadamente 3,24 millones de bpd. A medida que se intensificaban las tensiones, las exportaciones de crudo cayeron a alrededor de 1,6 millones de bpd.
Al mismo tiempo, la propia estructura de exportación se vio sometida a una gran presión. Los ataques contra instalaciones petroleras en Fujairah provocaron cierres parciales, incendios en las terminales de exportación e interrupciones en las operaciones de carga. Las consecuencias fueron inmediatas, ya que interrumpieron los flujos a través de uno de los centros energéticos más críticos de la región. Desde entonces, las reservas de petróleo de Fujairah han caído por debajo de los siete millones de barriles, el nivel más bajo jamás registrado.
Estas perturbaciones han tenido repercusiones en el conjunto de la economía. La huida de los inversores ha acabado con un valor estimado de 120 000 millones de dólares, mientras que el sector turístico —responsable de unos 70 000 millones de dólares anuales y de aproximadamente el 12 % del PIB— ha recibido un golpe directo.
Los Emiratos Árabes Unidos también se han enfrentado a una presión militar sostenida. Según su Ministerio de Defensa, el país fue blanco de aproximadamente 550 misiles balísticos y de crucero y de más de 2200 drones, lo que le ha llevado a buscar sistemas de interceptación israelíes para proteger las infraestructuras críticas.
Se agrandan las fisuras dentro de la OPEP
La retirada de los EAU no es un hecho aislado. Refleja años de fricciones acumuladas dentro de la OPEP en torno a las cuotas de producción y la gestión del mercado. Lo que da peso a este momento es la salida de un importante productor en un momento en que los mercados energéticos mundiales ya se encuentran inestables.
En términos prácticos, la decisión no altera de forma inmediata la oferta mundial. Los EAU se están saliendo de un sistema de cuotas que ya había limitado su producción más sobre el papel que en la realidad. Su cuota oficial se situaba en aproximadamente 3,411 millones de barriles diarios, mientras que las exportaciones combinadas de crudo y derivados alcanzaban alrededor de 4,5 millones de barriles diarios.
En efecto, Abu Dabi ya había estado operando por encima de los límites asignados, lo que significa que el cambio tiene menos que ver con el volumen y más con la eliminación de restricciones institucionales.
Dentro de la OPEP, sin embargo, las implicaciones son más profundas. La salida priva a la organización de un actor clave en las negociaciones de cuotas y el equilibrio interno. La estabilidad de la OPEP se ha basado durante mucho tiempo en la gestión de las tensiones entre los productores de mayor peso. A medida que esa disciplina colectiva se erosiona, el impacto político de la medida de Abu Dabi supera cualquier efecto inmediato en el mercado.
La decisión también se alinea con la presión que desde hace tiempo ejerce el presidente de EE. UU., Donald Trump, quien ha atacado repetidamente a la OPEP por hacer subir los precios. El impulso de Washington para debilitar los marcos de producción coordinada encuentra una oportunidad en la fragmentación actual.
Visiones contrapuestas del poder petrolero
Las tensiones entre Abu Dabi y Riad no son nuevas, pero se han agudizado en los últimos años. En julio de 2021, las negociaciones de la OPEP+ fracasaron después de que los Emiratos Árabes Unidos rechazaran una prórroga de los recortes de producción, argumentando que su nivel de referencia limitaba injustamente su cuota. Abu Dabi exigió un ajuste que reflejara su mayor capacidad, mientras que Arabia Saudí —respaldada por Rusia— presionó para ampliar las restricciones con el fin de estabilizar los precios.
La disputa pasó entonces de ser un asunto técnico relacionado con las cuotas a una tensión político-económica más amplia, que se manifestó en medidas inusuales por parte de Riad, entre las que se incluían restricciones a la circulación y la reorganización de las normas de importación del Golfo, lo que afectó a las mercancías procedentes de las zonas francas.
En esencia, esta divergencia refleja dos filosofías contrapuestas. Arabia Saudí considera el suministro de petróleo como una herramienta para mantener la estabilidad de los precios, lo que respalda proyectos nacionales a gran escala y una planificación fiscal a largo plazo. Los Emiratos Árabes Unidos, por el contrario, dan prioridad a la expansión de la producción para maximizar la cuota de mercado, aprovechando sus bajos costes de producción y su sólida infraestructura de exportación.
Esta divergencia se extiende ahora a la planificación futura. Abu Dabi está acelerando los esfuerzos para financiar su transición económica, incluidas las inversiones en energía limpia e hidrógeno, que requieren flujos de ingresos sostenidos. Aumentar la producción antes de que disminuya la demanda mundial es fundamental para esa estrategia. El impulso para elevar el crudo Murban como referencia mundial de precios subraya aún más la necesidad de flexibilidad fuera del sistema de cuotas de la OPEP.
Los mercados absorben el impacto
Las primeras evaluaciones sugieren que la retirada tendrá un impacto limitado a corto plazo sobre los precios del petróleo. La dinámica del mercado sigue estando dominada por las tensiones geopolíticas en el Golfo Pérsico, los niveles de existencias mundiales y las restricciones actuales al transporte marítimo.
La continua agitación en torno al estrecho de Ormuz, por donde pasa aproximadamente una quinta parte del suministro mundial de petróleo, mantiene al mercado bajo presión directa y limita la capacidad de cualquier posible aumento de la producción de los EAU para provocar un cambio rápido en los precios.
Fujairah ofrece una ruta de exportación alternativa fuera del estrecho, respaldada por un oleoducto directo desde los yacimientos petrolíferos del interior. Sin embargo, las limitaciones de infraestructura y las continuas interrupciones hacen que no se garantice un aumento de los volúmenes a corto plazo.
A medio plazo, las instituciones financieras prevén un efecto más gradual. Barclays espera que la salida de los EAU mejore la resiliencia de su suministro fuera de la OPEP+, lo que podría contribuir a un crecimiento incremental de la oferta mundial si se estabilizan las condiciones del transporte marítimo. HSBC, de manera similar, prevé un impacto inmediato limitado, pero advierte de que la consecuencia a largo plazo será un mercado petrolero más fragmentado y menos coordinado.
Según Reuters, es probable que la OPEP+ siga adelante con los aumentos de producción previstos en su próxima reunión, incluso sin la participación de los EAU. Los ajustes propuestos ascienden a unos 206 000 barriles diarios, lo que refleja la continuidad de los mecanismos internos del grupo a pesar de las crecientes divisiones.
Más allá del petróleo: un juego de poder regional
Reducir la decisión únicamente a la economía pasa por alto su significado más amplio. La retirada forma parte de una recalibración más amplia de la política del Golfo, donde las tensiones entre Abu Dabi y Riad afloran cada vez más en múltiples ámbitos.
Las diferencias sobre Yemen, Sudán y Somalia ya han puesto de manifiesto prioridades contrapuestas. La política energética se suma ahora a esa lista, transformando a la OPEP de un foro técnico en otro frente de una rivalidad más profunda.
Ambos Estados están ampliando su presencia estratégica, pero por caminos divergentes. Arabia Saudí está invirtiendo fuertemente en corredores logísticos, conectando rutas terrestres y marítimas con proyectos de desarrollo emblemáticos. Los Emiratos Árabes Unidos están consolidando su presencia en los puertos africanos y las cadenas de suministro globales, integrándose en redes comerciales que se extienden mucho más allá de la región.
El momento del anuncio añadió otra dimensión. Se produjo apenas unas horas después de una cumbre consultiva del Golfo celebrada en Arabia Saudí que concluyó sin una declaración final, lo que alimentó las especulaciones de que ambos acontecimientos están relacionados.
Desde la Operación Al-Aqsa Inundación del 7 de octubre de 2023, las alineaciones regionales han seguido cambiando. Arabia Saudí se ha posicionado como un actor central que busca gestionar los equilibrios regionales y preservar una cierta autonomía política árabe.
Los Emiratos Árabes Unidos, por su parte, han profundizado su integración en redes que se entrecruzan con el papel cada vez más importante de Israel en la configuración de la influencia regional.
En este contexto, la «OPEXIT» de Abu Dabi se interpreta como algo más que un ajuste de política, reflejando una reordenación más amplia de alianzas y ambiciones, en la que las decisiones energéticas sirven también como señales en una contienda por el liderazgo, la influencia y la dirección futura de la región.
3. Entrevista de Hedges a un profesor iraní.
Entrevista de Hedges a un profesor iraní sobre el espíritu revolucionario del país, que ve por cierto similar al de Cuba.
https://chrishedges.substack.com/p/the-revolutionary-spirit-of-iran
El espíritu revolucionario de Irán (con Behrooz Ghamari) | The Chris Hedges Report
A lo largo de su prolongada guerra contra Irán, todas las tácticas empleadas por Estados Unidos han resultado contraproducentes. El profesor Behrooz Ghamari-Tabrizi explica por qué el espíritu revolucionario de Irán sigue siendo fuerte.
Chris Hedges
29 de abril de 2026
Esta entrevista también está disponible en plataformas de podcast y Rumble.
Estados Unidos, en su reciente guerra contra Irán, ha interpretado completamente mal al pueblo iraní y no ha sabido reconocer el profundo espíritu revolucionario que impregna la cultura iraní. En lugar de incitar al pueblo iraní contra su Gobierno, la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán ha unido a la población. En lugar de promover la democracia en Irán y empoderar al pueblo, las sanciones económicas y la agresión de Estados Unidos han logrado lo contrario y han hecho la vida más difícil para la mayoría de los iraníes. Al igual que Cuba, Irán está en el punto de mira porque no renuncia a su soberanía. Como explica Chris Hedges, Irán está siendo castigado por «su negativa a convertirse en un Estado cliente alineado con los intereses estadounidenses en la región».
En este episodio, Hedges conversa con el profesor Behrooz Ghamari-Tabrizi, autor de «The Long War on Iran: New Events, Old Questions» (OR Books, enero de 2026). Ghamari es actualmente investigador visitante en el Centro de Lugar, Cultura y Política del CUNY Graduate Center de Nueva York. En su libro, Ghamari aborda los mitos perpetuados por Estados Unidos para demonizar a Irán con el fin de justificar la imposición de severas sanciones y entrar en guerra contra Irán en dos ocasiones en menos de un año. Analiza las numerosas razones por las que la República Islámica no confía en que Estados Unidos negocie de buena fe.
Ghamari explica que el año cero de la lucha actual fue 1953, cuando Estados Unidos y el Reino Unido llevaron a cabo con éxito un golpe de Estado contra el primer ministro elegido democráticamente, Mohammad Mossadegh. Esto condujo a la Revolución Iraní de 1979, descrita por Ghamari como «la revolución más grande y numerosa de la historia mundial [que] derrotó al quinto ejército más grande del mundo en aquel momento». A raíz de ello, acontecimientos como la Guerra de los Ocho Años, en la que Estados Unidos proporcionó a Irak las herramientas para la guerra química contra los iraníes, y la traición a Irán por parte del presidente Bush, al calificarlo de miembro del Eje del Mal a pesar de que Irán desempeñó un papel fundamental junto a Estados Unidos en la derrota de los talibanes en Afganistán, han creado las condiciones para «la transmisión de la conciencia revolucionaria colectiva de generación en generación».
Ghamari analiza el apoyo de Irán al Eje de la Resistencia como una forma de crear un «Anillo de Fuego» a su alrededor, oportunidades para luchar contra el imperialismo estadounidense e israelí fuera de las fronteras de Irán con la esperanza de evitar una guerra en su propio territorio. Afirma que, inicialmente, los iraníes se oponían al uso de recursos para apoyar a los palestinos, a Hezbolá y a la defensa de Siria, pero ahora comprenden su utilidad. Los iraníes se ven reflejados en estas luchas, y por eso un movimiento popular ha salido a las calles noche tras noche contra los ataques estadounidenses.
El resultado del conflicto actual es incierto, pero Ghamari teoriza —y Hedges está de acuerdo— que Irán tiene una buena mano que jugar y que el mejor resultado sería volver al levantamiento de las sanciones económicas a cambio de límites a los esfuerzos de enriquecimiento nuclear de Irán, tal y como se acordó en el Plan de Acción Integral Conjunto de 2015. Las incógnitas son Estados Unidos e Israel, que podrían mostrarse reacios a transigir y recurrir al lanzamiento de bombas nucleares en un acto de desesperación.
Presentador
Chris Hedges
Productor ejecutivo:
Max Jones
Introducción:
Margaret Flowers
Transcripción:
Margaret Flowers
Equipo:
Sofía Menemenlis y Thomas Hedges
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Transcripción
Chris Hedges: En febrero de 1984, Behrooz Ghamari-Tabrizi era un preso condenado a muerte en la prisión de Evin, en Teherán. Estaba solo en una celda de la enfermería, debilitado por un linfoma en fase avanzada. Había sido detenido tres años antes por pertenecer a una organización marxista radical que pretendía derrocar la República Islámica. Había sido condenado a muerte cuatro meses después de su detención. En aquel momento, tanto para él como para sus guardias, parecía estar agonizando.
El régimen de Sadam Husein, enzarzado en una encarnizada guerra con Irán que había comenzado en el verano de 1980, bombardeaba Teherán, en un intento —no muy diferente de los recientes bombardeos de Israel y Estados Unidos— de minar la moral iraní y obligar a los iraníes a derrocar al Gobierno. Pero, al igual que la mayoría de los iraníes, Ghamari-Tabrizi, aunque condenado a muerte, no trasladaría su lealtad a un agresor extranjero. En 1985, después de que el tribunal superior anulará su sentencia de muerte, se le concedió la libertad condicional por motivos médicos, abandonó Irán y fue tratado en el Hospital de la Universidad de Stanford con quimioterapia agresiva. Posteriormente obtuvo su doctorado y fue catedrático del Departamento de Estudios del Cercano Oriente y director del Centro de Estudios sobre Irán y el Golfo Pérsico en la Universidad de Princeton de 2020 a 2024.
En su último libro, «The Long War on Iran», desmonta los mitos utilizados por las administraciones estadounidenses para demonizar a Irán e imponer no solo sanciones devastadoras, sino también, en dos ocasiones durante el último año, librar una guerra no provocada. «Desde su creación en 1979, la República Islámica de Irán ha ejercido su propio poder soberano para extender su autoridad política regional», escribe.
La cuestión recurrente de las últimas cuatro décadas es la soberanía de Irán, su negativa a convertirse en un Estado cliente alineado con los intereses estadounidenses en la región. Estados Unidos y sus aliados europeos instrumentalizan el aparato estatal represivo de la República Islámica, sus atrozes violaciones de los derechos humanos —aunque podría decirse que en menor medida que los aliados occidentales en la región—, su sistema jurídico patriarcal y sus limitaciones a las libertades civiles para justificar sus intentos de obligar a Irán a someterse a sus exigencias. Me acompaña para debatir esta última iteración de la larga guerra contra Irán librada por Israel y Estados Unidos el profesor Behrooz Ghamari-Tabrizi, que actualmente es investigador visitante en el Centro de Lugar, Cultura y Política del CUNY Graduate Center de Nueva York.
Comencemos por lo que escribe en el libro. La suposición de los líderes occidentales de que el uso de sanciones y, en el último año, el uso de la fuerza militar bruta, es un método eficaz mediante el cual los iraníes rechazarán el régimen e instaurarán, por supuesto, lo que ellos desean: una especie de clase dirigente proestadounidense
Behrooz Ghamari: En primer lugar, gracias, Chris, por invitarme al programa. La lógica de las sanciones es la siguiente: si ejercemos suficiente presión sobre una sociedad y le comunicamos a la población que estamos ejerciendo esa presión debido a la culpa de su Gobierno, entonces, en algún momento, cuando la presión sea demasiado grande, la gente se levantará y derrocará a su propio Gobierno.
A veces esta lógica cambia y dicen que «en realidad no estamos sancionando al pueblo, estamos sancionando al Estado». Pero ese segundo tipo de lógica es algo difícil de aceptar porque, inevitablemente, cuando se sanciona al Estado, ello afecta a la vida de las personas.
En realidad, sin embargo, ese objetivo declarado nunca se materializa de la forma en que lo defendían los proponentes de esta política. Posiblemente, lo primero que ocurre con las sanciones es el empobrecimiento de personas de todos los ámbitos de la vida: la clase media se vería sumida en la miseria y perdería sus medios de subsistencia, la clase trabajadora perdería sus medios de subsistencia. Y la idea de que, cuando las personas pierden sus medios de subsistencia, se movilizarían y se organizarían contra su propio gobierno es simplemente una fantasía. Cuanto más piensa la gente en sus problemas cotidianos, más difícil resulta salir a la calle, movilizarse y formar un movimiento político formidable.
Lo segundo que ocurre es que se securitiza la sociedad. He mantenido varias conversaciones con personas del Gobierno estadounidense que promovían esta política, y siempre dicen que lo hacemos para ayudar a democratizar la sociedad. Y yo siempre respondo que, si se analizan las consecuencias de estas políticas, se comprueba que, en realidad, estas políticas securitizan la sociedad y refuerzan el poder de aquellas fuerzas represivas dentro del Estado que se pretende contener.
Por último, pero no por ello menos importante, se crea una forma de economía opaca que constituye un semillero y un terreno muy fértil para el surgimiento de la corrupción económica. Porque el Estado no va a rendirse y decir: «De acuerdo, ahora que nos han sancionado, vamos a someternos a sus exigencias». Van a encontrar formas de eludir las sanciones y gestionar su economía y su comercio. Y, dado que lo hacen en secreto, crean una red de compinches que tienen acceso al comercio y a los recursos económicos. Y nadie sabe exactamente cómo se lleva a cabo este comercio ni quién es el propietario de los negocios, las empresas y las fábricas. Y por eso vemos en los últimos 15 o 20 años en Irán una corrupción económica muy rápida y profunda dentro del Estado, que, en su mayor parte, es el resultado de estas sanciones. Y, por supuesto, la gente se aprovecha de la oportunidad que les brindan estas sanciones y distribuye los recursos económicos hacia sus propias redes. El nepotismo crece y los hijos, las hijas, los primos y todos ellos se benefician de este tipo de actividades económicas tan poco transparentes.
Chris Hedges: Creo que un punto fundamental que usted señala varias veces en el libro es la interpretación totalmente errónea de la sociedad iraní y de la revolución iraní, que, por supuesto, fue una coalición de grupos que incluía a estudiantes universitarios de izquierda y marxistas. Sí, esos grupos fueron aplastados más tarde, de hecho con bastante rapidez y de forma bastante brutal por el régimen islámico. Pero usted sostiene que ese espíritu revolucionario sigue existiendo en Irán y, por supuesto, lo vimos en las últimas manifestaciones callejeras de enero, con una respuesta bastante brutal por parte del régimen y una intervención bastante contraproducente de unidades armadas, aparentemente de EE. UU. e Israel, en esas protestas. Hablemos de nuestra interpretación errónea de la sociedad iraní.
Behrooz Ghamari: Me refiero a que parte de ello es intencionado —ese tipo de invención y fabricación de una especie de situación en Irán que justifica la política de EE. UU. y sus aliados hacia Irán— y, por lo tanto, parte de ello es muy intencionado. Parte de ello es una interpretación errónea por parte de muchos medios de comunicación y otros observadores que hablan de Irán. Constantemente observan que cada pocos años —dos, tres o cuatro— se produce un movimiento de protesta masivo en Irán, y cada vez que esto ocurre, lo leemos en las portadas del New York Times, el Washington Post y todos los principales periódicos. Y ese tipo de movimiento de protesta a veces sugiere que la situación en Irán es tan brutal, tan insoportable y tan difícil de gestionar que la gente sale constantemente a las calles a protestar. Creo que ahí radica el malentendido: es cierto que existe ese movimiento de protesta y ese tipo de conciencia revolucionaria entre la población iraní, pero eso no indica necesariamente que el Estado iraní sea tan extraordinariamente brutal y represivo que obligue a la gente a salir a la calle como último recurso para expresar sus quejas.
En realidad, siempre es al revés. Si los regímenes fueran tan brutales y no dejaran ninguna posibilidad de expresar ningún tipo de queja, no veríamos a la gente salir a la calle con tanta frecuencia. Irán, la República Islámica, es tan represivo como cualquier otro país de la región, posiblemente menos que otros países de la región. Al menos hay procesos electorales en las elecciones. Podríamos argumentar que no son reales, que son falsas, que son todas esas cosas. Pero, sin embargo, de ninguna manera Irán es más represivo que sus países vecinos y, posiblemente, que la mayoría de los demás países del mundo, en realidad.
Y la razón por la que vemos este tipo de protestas es, en realidad, lo que yo denomino la transmisión de la conciencia revolucionaria colectiva de generación en generación. Creo que este es posiblemente el logro más importante de la revolución de 1979: que la gente llegara a la conclusión de que puede expresar sus quejas, que puede expresar sus reivindicaciones manifestándose en las calles. Y debemos recordar que la Revolución Iraní de 1979 fue la revolución más grande y con mayor participación popular de la historia mundial, y que derrotaron al quinto ejército más grande del mundo en aquel momento.
Chris Hedges: Permítame interrumpirle: la SAVAK, una de las redes de policía secreta más brutales —en gran parte entrenada por Israel— sin duda en Oriente Medio.
Behrooz Ghamari: Por supuesto. El Mossad desempeñó un papel fundamental en el entrenamiento de la SAVAK. La CIA tenía asesores en Irán durante el reinado del Sha. Así pues, esa conciencia de que el pueblo podía, en gran medida, derrocar al régimen por medios no violentos. No fue una revolución armada, sino una revolución que impuso su poder gracias a su gran número. En 1978, la población de Teherán rondaba los cuatro millones de personas y hubo manifestaciones y concentraciones en las que participaron más de un millón de personas. Básicamente, una de cada cuatro personas participaba en concentraciones revolucionarias. Y creo que ese tipo de subjetividad, ese tipo de conciencia colectiva que vemos, se ha transmitido, al menos ahora, tres generaciones después de la revolución. Y la razón por la que vemos todos estos movimientos de protesta es que esa revolución de ’79 continuó, en cierto sentido, en la mente del pueblo iraní, más que un reflejo de la brutalidad extrema del régimen iraní.
Chris Hedges: Hablemos un poco sobre la percepción iraní de la agresión occidental, sobre la que usted escribe. El hecho de que Estados Unidos —no solo Estados Unidos—, Francia y otros países abastecieran a Irak durante la Guerra de los Ocho Años contra Irán. Irak utilizó, por supuesto, armas químicas, a las que los iraníes no respondieron con armas químicas. Las cifras eran abrumadoras. Me refiero a que probablemente unos cientos de miles de personas se vieron afectadas por el sarin y esos agentes químicos tóxicos. Y Occidente miró para otro lado, y no solo miró para otro lado, sino que, en el caso de Estados Unidos y su famosa visita de Rumsfeld a Bagdad, donde estrechó la mano de Sadam, financiaron y sostuvieron este esfuerzo. Y eso, incluso ahora, está arraigado en la conciencia, creo, de la mayoría de los iraníes.
Behrooz Ghamari: Eso es muy cierto. Quiero decir, siempre me desconcierta cuando se habla de confianza durante estas negociaciones, como si fueran los iraníes quienes tuvieran que generar confianza, mientras que los antecedentes históricos recientes apuntan en realidad en la dirección contraria: son los estadounidenses y sus aliados quienes deben generar confianza en los iraníes, porque se ha repetido una y otra vez durante el último medio siglo que los iraníes no pueden confiar realmente en los estadounidenses. Y usted ha mencionado la guerra entre Irán e Irak, que, en aquel momento, por supuesto, en 1979 y 1980, con Sadam Husein, era un Estado satélite de la Unión Soviética. Sin embargo, todos los países occidentales acudieron al rescate porque, una vez que se dieron cuenta de que la guerra no iba en la dirección que habían previsto —estadounidenses, alemanes, franceses, el Reino Unido, todos los países árabes con la excepción de Libia y Siria—, todos ayudaron a Sadam Husein
e incluso le suministraron armas químicas. Las empresas alemanas suministraron el material para las armas químicas. Estados Unidos proporcionó los medios de lanzamiento de las armas químicas. Y en aquel momento, incluso cuando Irán presentó una queja ante el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas para condenar el uso de armas químicas por parte de Irak, el país que vetó esa moción fue Estados Unidos. Y creo que esto ha dejado una cicatriz en los iraníes, de modo que cada vez que intentan pensar en un acercamiento o una distensión —y vemos en los últimos años que, en medio de las negociaciones, atacan y, en su ataque, son muy indiscriminados y cometen todo este tipo de actos que equivalen a crímenes de guerra, y lo hacen de forma muy abierta tanto en la retórica como en la práctica—, por lo tanto, creo que los iraníes tienen buenas razones para mostrarse escépticos ante las intenciones estadounidenses. Y la necesidad de generar confianza recae, en cierto modo, en los estadounidenses y no al revés.
Chris Hedges: Bueno, usted ha mencionado el hecho de que Israel y Estados Unidos lanzaron bombardeos en medio de las negociaciones, tanto en Omán como en Ginebra. No aparece en su libro, pero se puede remontar hasta el Acuerdo de Argel, que fue el acuerdo posterior a 1979, en el que Estados Unidos prometió no llevar a cabo políticas agresivas hacia Irán y luego lo violó de inmediato. Y luego, como usted escribe en su libro, el hecho de que Irán fuera un aliado en lo que respecta a la instauración del gobierno de Karzai. Irán mantiene una enemistad con los talibanes. Y luego, también el hecho de que, cuando los estadounidenses luchaban contra la insurgencia suní en Irak, Irán tenía tropas sobre el terreno, milicias sobre el terreno, que eran aliadas tácitas de Estados Unidos para aplastar esa insurgencia.
Behrooz Ghamari: Eso es totalmente cierto. Y creo que eso nos remite a la idea de que una de las justificaciones de esta guerra actual es que, por mucho que los iraníes intenten cambiar su propia situación, se enfrentan a callejones sin salida, y que la única alternativa que les quedaba era una intervención externa, lo cual dista mucho de la verdad. Y vemos que en los últimos 40 años, especialmente al final de la guerra entre Irán e Irak, la sociedad iraní ha experimentado importantes transformaciones. Cuando ocurrió el 11-S, por ejemplo, Irán, tanto a nivel estatal como social, fue el único país de Oriente Medio que organizó un duelo público masivo por las víctimas del 11-S en la ciudad de Nueva York. Y esto no fue una especie de fachada con algún tipo de política siniestra detrás.
De hecho, como usted ha mencionado, los iraníes ayudaron a EE. UU. a derrocar a los talibanes. Y en 2002, en la Conferencia de Bonn, cuando se estaba decidiendo el futuro de Afganistán, la delegación estadounidense se mostró muy sincera al reconocer que, sin Irán, no habrían podido derrocar a los talibanes con tanta facilidad. Pero en aquel momento se trataba de un gobierno reformista bajo el mandato del presidente Jatamí y había grandes esperanzas puestas en ese momento. Irán y la República Islámica querían demostrar que estaban dejando atrás ese fervor revolucionario y que estaban dispuestos a relacionarse con EE. UU. con respeto mutuo como socios en pie de igualdad. Y entonces, de repente, en el discurso sobre el estado de la Unión, George W. Bush sale —esto es después de que Irán fuera socio en la guerra y el terrorismo— y califica a Irán como uno de los Ejes del Mal.
Y creo que, en realidad, una vez más, estamos hablando de la cuestión de la confianza. Eso infligió un daño irreparable al movimiento reformista iraní. Porque si se muestra tanta flexibilidad, si se muestra tanta disposición a entablar relaciones en términos diferentes con Estados Unidos y el resultado es ser calificado de «Eje del Mal», ¿cómo se podría justificar entonces cualquier tipo de acercamiento después de eso? Quiero decir, lo volvieron a justificar. Volvieron a intentar seguir ese camino sin éxito hasta ahora. Y creo, una vez más, que es muy importante recordar que todas estas políticas estadounidenses hacia Irán, aunque el objetivo declarado siempre ha sido que queremos ayudar a los elementos democráticos dentro de Irán, en realidad, cada una de las políticas que Estados Unidos ha adoptado socava los elementos democráticos dentro del Estado iraní y la sociedad iraní.
Chris Hedges: Bueno, y por supuesto, quizás el ejemplo más ilustrativo de ello sea el golpe de Estado que derrocó al primer ministro Mohammed Mossadegh, quien intentó hacerse con el control del petróleo iraní, que estaba en manos de los británicos. Y creo, según recuerdo de su libro, que los iraníes ni siquiera sabían cuánto petróleo se exportaba desde su país. A los trabajadores de los yacimientos petrolíferos se les pagaban salarios de esclavos. Por supuesto, la CIA y los británicos intervinieron y destruyeron una de las democracias más vitales de Oriente Medio.
Behrooz Ghamari: Eso es muy cierto. Estados Unidos e Irán comparten una larga historia, pero creo que si queremos entender la situación actual, el año cero para Irán y Estados Unidos es 1953. Al final de la Segunda Guerra Mundial había muchas esperanzas de que Estados Unidos emergiera como una fuerza del bien. Fuera cierto o no, al menos esa era la percepción en muchos rincones del mundo, porque la postura de Estados Unidos era una postura anticolonialista frente al Imperio Británico y frente al Imperio Francés. Pero eso nunca se materializó. E incluso Mossadegh, al inicio de este movimiento por la nacionalización del petróleo, pensó que Estados Unidos apoyaría su iniciativa contra la compañía petrolera británica, cuyo contrato era de carácter muy colonial. El petróleo se descubrió en Irán en 1908 y los británicos controlaban básicamente la producción, la distribución, todo. Y para cuando se nacionalizó el petróleo en Irán, la parte de los beneficios que Irán obtenía de la producción era solo del 18 %. El 82 % de los beneficios iba a parar a los británicos. El 30 % de esa cantidad se destinaba al Gobierno británico. Y eso marcó realmente el tono de las relaciones entre Irán y Estados Unidos durante los siguientes 25 años.
Y de muchas maneras diferentes en mis otros trabajos, sostengo que la revolución iraní fue la respuesta de los iraníes al golpe de Estado de 1953. Y es imposible comprender la revolución sin tener presente el golpe de Estado de 1953, el golpe de la CIA y el MI6. Porque sin eso, es imposible comprender la revolución iraní. Sin eso, porque muchos estadounidenses, lo único que recuerdan de la revolución iraní es la toma de la embajada estadounidense en Teherán, la crisis de los rehenes. Y creo que sin el golpe de Estado de 1953, la crisis de los rehenes es incomprensible. No justificable. No creo que estuviera justificada, pero hay que comprender la mentalidad de aquellos estudiantes que tomaron la embajada estadounidense: estaban pensando en el golpe de Estado de 1953 y en la posibilidad de que Estados Unidos y la CIA intentaran sabotear la revolución una vez más.
Pero esto es tan importante que el año cero es 1953 y debemos prestar realmente suficiente atención a esa época para comprender lo que ocurrió en la revolución de 1979, la crisis de los rehenes y, en cierta medida, lo que está sucediendo hoy en día. Esta es, básicamente, la base de una relación colonial imperialista entre los dos países que debe ser derrocada. Y este es todo el debate que existe al respecto: que la revolución cambió, en esencia, el mapa de Oriente Medio. La lucha, el punto de discordia hoy en día, consiste en volver al mapa de Oriente Medio anterior a 1979, con Irán como un Estado cliente y un Estado cuya autoridad política no ejerce su autoridad, no socava los intereses estadounidenses ni los intereses israelíes en la región.
Chris Hedges: Sí, hay paralelismos muy estrechos con Cuba, ¿no le parece?
Behrooz Ghamari: Por supuesto. Di esta charla hace un par de semanas en la Universidad de Maryland y uno de mis colegas allí, que es especialista en Cuba, al final de mi charla, me dijo: «Solo quería corregirle una cosa: cada vez que ha dicho “Irán”, debería haber dicho “Cuba”», porque la similitud es realmente asombrosa, ya que se trata de la misma política. Son los mismos puntos de discordia. Y, como vemos en Cuba, ¿cuál es el resultado de unos 70 años de embargo? El empobrecimiento de toda una nación. Y es exactamente lo mismo. Cuando eso ocurre, en realidad se está empoderando a las clases dominantes. No se les está restando poder, porque se está empoderando a las clases dominantes, y eso puede prolongarse durante décadas y décadas, como ocurre en el caso de Cuba. Y este es también el ejemplo de Irán: cuanto mayor sea la libre circulación de ideas, el comercio y las relaciones políticas, mejor será para el surgimiento de movimientos democráticos en cualquier país.
Chris Hedges: Antes de hablar de dónde nos encontramos ahora, usted escribe que la existencia de Irán dependía de crear un «anillo de fuego» alrededor de sus fronteras como elemento disuasorio frente a las ambiciones estadounidenses e israelíes de redibujar el mapa de la región. Explíquenos en qué consiste el «anillo de fuego».
Behrooz Ghamari: Durante años, el Estado iraní, la República Islámica, argumentó que ayudar a los países vecinos —en Siria, en el Líbano, en Palestina— era una medida disuasoria para que estadounidenses e israelíes no llevaran la guerra directamente a Irán. Recuerdo que cuando Hillary Clinton era secretaria de Estado, hubo una conferencia en Estambul y la guerra en Siria ya había comenzado, y ella dijo: «Estamos en Siria. Vamos a cortarles las alas a los iraníes». Y, especialmente tras el 11 de septiembre de 2001, quedó muy claro que ese tipo de proyecto de «siete países en cinco años», cuya mayor recompensa era derrocar a la República Islámica de Irán.
Así pues, los iraníes crearon conscientemente lo que yo denomino un «anillo de fuego» como medida disuasoria para decir: «Si nos atacan, si nos presionan, tenemos la capacidad de responder en otros lugares». » Y, por supuesto, digo esto con una pequeña salvedad. Eso no significa que no hubiera también un compromiso ideológico. Creo que la República Islámica está comprometida con la causa palestina. También la instrumentalizan. Pero eso no significa que no crean genuinamente que hay que defender el derecho de los palestinos al retorno y a la creación de un Estado. Sin embargo, en 1984, creo que Henry Precht, que era el responsable de la sección de Irán en el Departamento de Estado, afirmó en un artículo que los iraníes, en esencia, no están interesados en el dominio en el extranjero. Les interesa la seguridad y la protección en su propio país. Y todo lo que hacen fuera de sus fronteras es una forma de proteger esa estabilidad y seguridad en su propio país.
No creo que la República Islámica haya tenido, en ningún momento, este tipo de ambiciones expansionistas. E incluso en lo que respecta a la cuestión de Israel, cuando dicen: «Muerte a Israel. Muerte a Estados Unidos», eso realmente no se tradujo en una política concreta encaminada a la aniquilación del Estado de Israel. Se trataba básicamente de un gesto retórico y sin ningún plan real. Durante la guerra con Irak, hubo un batallón de la Guardia Revolucionaria que, básicamente, cruzó la frontera desde Irak hacia el Líbano y dijo que iban a dirigirse a Israel para liberar Palestina. Y Jomeini, en aquel momento, que aún estaba vivo, dijo inmediatamente: «Den la vuelta, den la vuelta. No queremos ir a Israel. Se trata únicamente de proteger nuestras propias fronteras. No se trata de ir a ningún otro sitio». Así que todos dieron media vuelta y, básicamente, al comienzo de la revolución, hubo este malentendido de que cuando decían que íbamos a exportar la revolución, en realidad íbamos a ir a armar y liberar otras tierras. Se trataba más bien de una retórica inspiradora que de un plan militar y ofensivo real para ir a liberar otros países.
Chris Hedges: Tiene razón. Creo que escribió el libro en respuesta a los bombardeos de junio, pero, por supuesto, sigue siendo de actualidad para la última ronda de ataques. «Los iraníes tenían aún muy presente el genocidio de Israel en Palestina. El bombardeo de ciudades iraníes evocó inmediatamente la imagen de la destrucción total de las ciudades de Gaza. Los iraníes sabían que los israelíes no tenían ningún reparo en cometer crímenes de guerra y actos de genocidio. Ellos y sus patrocinadores estadounidenses querían que los iraníes tuvieran en mente la imagen de Gaza, de las atrocidades de las que son capaces, y obligarlos a rendirse incondicionalmente en los primeros días de los ataques. También esperaban que los ataques instigaran un cambio de régimen a través de la movilización desde abajo, liderada por disidentes nacionales y de la diáspora». Usted escribe mucho sobre la diáspora, de forma bastante mordaz y acertada. «El bombardeo de la prisión de Evín podría interpretarse como una manifestación de la ingenua fantasía de esta última opción. Levantar las puertas de la prisión con las masas asaltando Evín, llevando a hombros a los presos políticos liberados y celebrando el fin de la República Islámica en una repetición de la caída de la Bastilla». Creo que eso es lo que pensaban y creo que probablemente sea otro ejemplo de la completa corrosión o desintegración del cuerpo diplomático estadounidense. En cierto sentido, hay que confiar en diplomáticos que, hasta cierto punto, son biculturales. Pero hablemos del último ataque. ¿Qué cree que ha provocado dentro de Irán? ¿Y qué cree que hará el régimen iraní de aquí en adelante?
Behrooz Ghamari: La última parte de su pregunta es muy difícil de responder y no lo sabemos. Pero quiero hacer hincapié en esto: creo sinceramente que, sin el genocidio en Gaza, no estaríamos hablando de esta guerra en Irán.
El genocidio en Gaza, creo, fue un ejercicio de impunidad. La transformación del llamado orden mundial basado en normas a través de este genocidio en Gaza abrió la posibilidad de crímenes de guerra que, de otro modo, habrían sido impensables. Quiero decir, era impensable hacer algo así, que un presidente de los Estados Unidos dijera abiertamente: «Vamos a aniquilar toda una civilización». No creo que pudiéramos imaginar nada parecido hace cinco años, hace diez años. Y creo que eso fue posible gracias al genocidio en Gaza. Y los israelíes, creo, eran muy conscientes de ello. Y por esa razón, atribuyo gran parte de la responsabilidad de lo que está ocurriendo en Irán a la administración Biden. Porque tuvieron la oportunidad de intervenir y detener ese genocidio en sus etapas más tempranas. No solo se negaron a hacerlo, sino que ayudaron a llevarlo a cabo. Y creo que eso cambió realmente el panorama de la guerra en el siglo XXI.
Y creo que la palabra «impunidad» también es clave en este contexto. Los israelíes lo intentaron, y creo que lo lograron, de modo que el genocidio que se desarrolló ante los ojos del mundo pudiera llevarse a cabo durante dos años sin ningún tipo de consecuencias. Quiero decir, existe una acusación de la CPI, pero ya sabe que eso no es realmente algo que pudiera detener jamás esa maquinaria bélica contra los palestinos en Gaza. Y sabían que la única forma en que podían atacar a Irán, declarar la guerra a Irán, era mediante una campaña similar de bombardeos indiscriminados y destrucción de la infraestructura civil como la que llevaron a cabo en Gaza. Y eso es lo que hicieron.
E incluso hoy en día, entienden que no hay otra opción. ¿Qué van a hacer? Me imagino que podrían llegar incluso, Dios no lo quiera, a lanzar una bomba nuclear sobre Irán, porque ¿qué otras opciones tienen? No pueden invadir Irán. Y la única opción que tienen es, básicamente, lo que está diciendo exactamente el presidente Trump: aniquilar a toda la nación y hacerlo de forma muy abierta.
Y por eso, creo, para los iraníes este fue un momento de gran aprendizaje, porque durante muchos años, cuando se producían este tipo de protestas en Irán y la gente estaba muy descontenta con su propio Estado, y había mucha publicidad sobre el desvío de recursos iraníes para ayudar al Eje de la Resistencia —los palestinos, Hezbolá, Siria—, en muchas de esas protestas, el pueblo iraní gritaba: «No, no por Gaza, no por el Líbano, mi corazón solo está con Irán, he sacrificado mi vida por Irán». Y ahora se dan cuenta de que todas esas cosas que decía el Estado se han hecho realidad, que si no libran esta lucha en las calles de Damasco, tendrán que hacerlo en las calles de Teherán. Puede que esto no les guste a los sirios que viven en Damasco, y con razón. Pero esa era la realidad: en ausencia de Hezbolá, en ausencia de la resistencia palestina —quiero decir, Irán no tiene relaciones muy sólidas con Hamás, y ese es otro malentendido de todo este asunto—, pero con la resistencia palestina, ahora la guerra ha llegado a Irán y los iraníes tienen que hacer frente a ella. Y creo que este fue un momento en el que a muchos iraníes se les encendió la bombilla y se dieron cuenta de que había algo de verdad en ello, de que se trataba de un proyecto en gestación, al menos durante los últimos 20 años, para llevar esta guerra a Irán y, como siempre decía Netanyahu, «cortar la cabeza de la serpiente». Y esa «cabeza» es Irán, y esa es la principal recompensa de este tipo de replanteamiento de Oriente Medio. Y por eso vemos una mobilización muy fuerte en torno a la bandera en Irán y estas concentraciones nocturnas, estas reuniones en las plazas públicas de Irán. Eso comenzó como una iniciativa estatal, pero luego se convirtió muy rápidamente en una especie de movimiento de la sociedad civil en el que la gente acude toda la noche ondeando banderas y con sus familias, con niños, con personas mayores, con personas con discapacidad. Todo el mundo está mostrando ese tipo de apoyo.
Pero adónde conduce todo esto es una cuestión de enorme importancia, porque realmente no sabemos qué va a suceder al final de esta guerra. La situación económica en Irán ya era muy difícil. La inflación se sitúa entre el 60 y el 70 por ciento y va a empeorar. Ahora bien, se estima que cuatro millones de personas han perdido sus puestos de trabajo a causa de la guerra. Y la tasa de desempleo ya era de alrededor del 15 % antes de la guerra. Así pues, todas esas reivindicaciones económicas que comenzaron en diciembre y enero del año pasado, creo que ahora resurgirán al final de esta guerra. Y no sé si el Gobierno cuenta con los recursos para ofrecer algún tipo de alternativa satisfactoria sobre cómo va a hacer frente a ese tipo de crisis económica tan grave.
Todo depende de cómo termine la guerra y de qué tipo de acuerdos se alcancen. Y si se levantan todas las sanciones, tal vez exista la posibilidad de que el Gobierno pueda hacer frente a las consecuencias económicas de esta guerra. Pero me preocupa sinceramente lo que quedará entre esas ruinas en lo que respecta al ejercicio de la autoridad por parte del Estado y a las personas que intentan encontrar una forma de continuar con sus medios de subsistencia.
Chris Hedges: Parece que el régimen iraní tiene un alto grado de influencia sobre el estrecho de Ormuz. Y, por supuesto, si logran que los huzíes cierren Bab al-Mandab, eso bloqueará el petróleo saudí que se transporta a través de un oleoducto y no sale por el estrecho. Y solo pregunto: a mí también me parece, en cualquier caso, que hay ciertas exigencias no negociables por parte del Gobierno iraní. Esas son: uno, reparaciones; dos, el desbloqueo de los activos iraníes, que ascienden al menos a 100 000 millones de dólares; algún tipo de garantía de la ONU de que no volverán a ser atacados —han sido atacados dos veces en el último año— y, además, esta capacidad de recaudar peajes, si se quiere llamarlos así, normalmente en moneda china, creo que exclusivamente en moneda china, lo que tal vez constituya una forma encubierta de reparaciones. Pero solo su opinión sobre la posición iraní, la fuerza negociadora de Irán. Ya sé que no le pido que prediga el futuro, eso es algo peligroso, pero al menos las tendencias.
Behrooz Ghamari: Correcto. Me refiero a la última propuesta que enviaron los iraníes, en la que intentaban separar la cuestión nuclear de la crisis del estrecho de Ormuz. Y dijeron: «Nosotros levantamos el bloqueo de Ormuz y luego Estados Unidos levanta el bloqueo. Y luego ustedes descongelan nuestros activos y entonces todo estará listo».
Pero, por supuesto, para EE. UU., creo que eso es inviable. No creo que EE. UU. vaya a aceptar separar la cuestión nuclear de las condiciones para poner fin a esta guerra, porque si lo hicieran, sería una admisión muy clara de derrota para EE. UU., ya que esa era la idea central de esta guerra. Aunque nadie sabe cuál era la idea de esta guerra, el objetivo de esta guerra.
Hasta este momento, creo que los iraníes llevan la ventaja. Siempre supieron que el estrecho de Ormuz era su carta ganadora, y querían reservársela para un día como este. Y ahora la están utilizando y, básicamente, tienen como rehén a toda la economía mundial. Y el mundo también sabe que esta crisis de rehenes la ha provocado EE. UU., no los iraníes.
No sé si escuchó a la canciller alemana el otro día. Quiero decir que, si los alemanes culpan a EE. UU. de esto, entonces podemos afirmar con cierto grado de seguridad que el mundo cree que la responsabilidad de esta situación recae sobre los hombros de EE. UU. Por lo tanto, los iraníes tienen la sartén por el mango y aún no está del todo claro cómo van a utilizar esa ventaja. Y creo que están dispuestos —y así lo han manifestado antes de que comenzara esta guerra— a aceptar congelar su programa de enriquecimiento durante un determinado número de años. Y creo que, al final, este es el tipo de acuerdo con el que podrían trabajar: que Irán congelara su programa de enriquecimiento durante un determinado número de años, se levantaran las sanciones, se generara cierta confianza, etcétera, etcétera. Y entonces volveríamos a donde estábamos el año pasado. Lo doloroso de todo esto es que podríamos haberlo logrado sin toda esta destrucción y muerte. Y ahora nuestra esperanza es que podamos llegar a un acuerdo que se acerque a lo que podríamos haber acordado hace un año.
Chris Hedges: Estupendo, gracias, Behrooz. Quiero dar las gracias a Max y a Sophia, que han producido el programa. Pueden encontrarme en chrishedges.substack.com.
4. Armas baratas ganan a las caras.
Un repaso a esta curiosa característica de la guerra contemporánea: armas relativamente baratas ponen en jaque a la capacidad militar del que se entendía como el más poderoso ejército del mundo.
https://www.counterpunch.org/2026/04/30/when-cheap-missiles-beat-expensive-defences/
30 de abril de 2026
Cuando los misiles baratos vencen a las costosas defensas
Syed Salman Mehdi
El conflicto con Irán de 2025-2026 está poniendo de manifiesto una cruda realidad que ningún presupuesto del Pentágono puede resolver fácilmente.
A principios de abril de 2026, Estados Unidos destruyó aproximadamente 386 millones de dólares en aviones propios para rescatar a un coronel de la Fuerza Aérea derribado en territorio iraní. La operación fue un éxito. El hombre regresó a casa. Sin embargo, las estadísticas dicen mucho, algo que a Washington le ha costado explicar a la población: que en una sola operación de rescate se había utilizado más equipamiento del que varios países podrían aportar al campo de batalla a lo largo de todo un año. Se trata de una guerra con un nuevo rostro en Oriente Medio, donde el precio de permanecer en el combate se está disparando hasta tal punto que supera el deseo de contabilizarlo con franqueza.
La guerra comenzó oficialmente el 13 de junio de 2025, cuando Israel atacó centros de mando y posiciones de misiles del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica en Isfahán. Lo que siguió no fue la técnica decisiva y ágil que muchos analistas habían previsto. Más bien, se enfrentaría a un ataque de represalia de largo alcance que atrajo a Estados Unidos y destrozó las suposiciones relativas al poder aéreo, la defensa antimisiles y la economía de la guerra moderna. Al término de los primeros 16 días de la Operación Furia Épica, se habían disparado más de 11 000 municiones avanzadas, según analistas del Royal United Services Institute de Londres. El RUSI lo calificó de «alarma de incendio» para la base industrial de defensa occidental, argumentando que el dominio del campo de batalla importa ahora menos que la capacidad de seguir reponiendo las existencias.
Las cuentas son desoladoras. El misil hipersónico Fattah-2 de Irán cuesta entre 100 000 y 800 000 dólares por unidad, con una estimación aproximada de unos 400 000 dólares, según informes de defensa triangulados. El interceptor Patriot PAC-3 utilizado para derribarlo cuesta aproximadamente 4 millones de dólares cada uno. Un interceptor THAAD cuesta entre 10 y 12 millones de dólares. Irán gastó cientos de miles. Estados Unidos gastó millones. Si se multiplica ese intercambio por cientos de enfrentamientos, las pérdidas se acumulan rápidamente. Durante los primeros días del conflicto abierto, Irán lanzó más de 771 misiles balísticos contra objetivos de toda la región, incluidos Irak, Kuwait, Baréin, Catar, los Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudí, Jordania e Israel, según Defense Express. Los Emiratos Árabes Unidos interceptaron 152 de los 165 misiles balísticos, pero también tuvieron que soportar 35 impactos de drones. Las reservas de interceptores de todos los países de la región se han visto sometidas a presión desde entonces.
Esa presión no se distribuye de manera uniforme. La estrategia de drones de Irán ha demostrado ser especialmente eficaz para agotar las defensas antes de que lleguen los misiles balísticos, más costosos. Los analistas de Asia Times, Michael Horowitz y Lauren Kahn, describen cómo el historial de Irán en el campo de batalla demuestra el poder de lo que denominan «masa precisa»: drones baratos utilizados en cantidades lo suficientemente grandes como para agotar los sistemas de fijación de objetivos de los radares y las colas de interceptores, despejando el camino para los misiles que llevan una carga destructiva real. La Agencia Anadolu informó de que al menos 12 sistemas de radar estadounidenses y aliados han sido alcanzados desde que comenzó la guerra, un esfuerzo deliberado por cegar las defensas antes de que lleguen los ataques principales. Fuentes israelíes confirmaron una tasa de éxito del 80 % en los ataques de los misiles iraníes a medida que las defensas aéreas comenzaban a flaquear, una cifra que habría parecido inverosímil al inicio del conflicto.
El coste humano de mantener este ritmo no solo se mide en dólares. El 3 de abril, un F-15E Strike Eagle fue derribado sobre el suroeste de Irán. Los medios estatales iraníes afirmaron que un nuevo sistema de defensa aérea nacional lo derribó, una afirmación que Reuters informó sin una confirmación completa por parte de EE. UU. El coronel que sobrevivió al accidente se convirtió en el objetivo de una operación de rescate de 36 horas que movilizó dos aviones de transporte C-130, un A-10 Thunderbolt y el propio F-15E, quedando los dos C-130 destruidos en tierra por las fuerzas estadounidenses para evitar que su tecnología cayera en manos iraníes. JFeed, citando a Clash Report, situó el valor total de los aviones destruidos en unos 386 millones de dólares. Meses más tarde, el 9 de abril, un dron de vigilancia Triton del tipo MQ-4C, valorado en 240 millones de dólares, se perdió durante una patrulla rutinaria sobre el Golfo Pérsico y se desvió de su rumbo hacia Irán, donde se estrelló. Según Eurasian Times, la Armada de EE. UU. confirmó la pérdida el 14 de abril y la clasificó como un percance de vuelo de clase A.
La información pública de Washington sobre estas pérdidas ha sido selectiva. PressTV y otros medios afines han afirmado que EE. UU. está ocultando la verdadera magnitud de sus pérdidas en combate, una afirmación que el Pentágono no ha abordado en detalle. Funcionarios iraníes también han alegado que algunas operaciones de rescate eran operaciones de encubrimiento para acceder a instalaciones de uranio enriquecido, aunque no se han presentado pruebas al respecto. Lo que sí es verificable es que las pérdidas son sustanciales y que analistas independientes han observado un patrón de informes clasificados o retrasados. El equipo del RUSI señaló que el concepto que denominan «mando de la recarga», es decir, la capacidad de reabastecerse más rápido de lo que se gasta, es ahora la variable decisiva en este conflicto, y Estados Unidos no está ganando esa carrera.
Lo que da a Irán su capacidad de resistencia no son solo los misiles que lanza desde la superficie. Las investigaciones de CNN y WSJ han revelado una vasta red de ciudades de misiles subterráneas, túneles fortificados excavados a gran profundidad bajo el suelo iraní donde se almacenan misiles balísticos y desde donde pueden lanzarse con facilidad. La vigilancia de fuentes abiertas también ha revelado la existencia de una base naval subterránea a 500 metros bajo la superficie, armada con buques equipados con misiles, por parte del IRGC. Estas instalaciones han complicado considerablemente la selección de objetivos. Mientras que los primeros ataques israelíes tenían como objetivo destruir la capacidad misilística de Irán, la dispersión subterránea de las armas ha hecho que ese objetivo sea difícil de alcanzar. Irán no se está quedando sin misiles. La cuestión es cuánto tiempo podrá la otra parte seguir interceptándolos.
China y Rusia han añadido una nueva dimensión. A mediados de abril, el Financial Times informó, y Reuters se hizo eco de ello, de que Irán utilizó un satélite espía chino para localizar bases estadounidenses, una afirmación que Pekín negó. Una investigación de The Telegraph documentó cómo Rusia y China han proporcionado a Irán información de inteligencia en tiempo real sobre los movimientos de tropas y aviones estadounidenses. De confirmarse, esto representaría una integración directa de la rivalidad entre grandes potencias en una guerra regional, en la que Irán sirve como campo de pruebas avanzado para sistemas y tácticas que China y Rusia podrían utilizar algún día de forma más directa. La inteligencia estadounidense también indicó, según CNN, que China estaba preparando un envío de armas a Irán incluso durante un frágil periodo de alto el fuego.
La lección más amplia que se desprende de este conflicto no es que Irán haya derrotado a Estados Unidos, sino que el modelo de dominio aéreo basado en plataformas costosas y municiones de precisión se ve sometido a una gran presión cuando el adversario está dispuesto a disparar armas baratas en grandes cantidades. La relación coste-beneficio favorece a Irán en cada enfrentamiento individual. El estrecho de Ormuz ha sido sometido a un nuevo bloqueo; los petroleros indios se encuentran atrapados en el fuego cruzado, según The Quint, lo que supone una presión económica sobre los mercados energéticos mundiales que no puede resolverse mediante el poder aéreo en un breve plazo. El alto el fuego no es firme y la guerra aún no ha terminado. Lo que ha llegado a su fin es la suposición de que un armamento superior se traduce automáticamente en costes manejables. Cada interceptor de 4 millones de dólares disparado contra un misil de 200 000 dólares supone una pequeña derrota fiscal. A lo largo de miles de enfrentamientos, esas pequeñas derrotas se suman hasta alcanzar una cifra que ninguna rueda de prensa puede ocultar por completo.
El conflicto con Irán de 2025-2026 ha obligado a afrontar un hecho básico de la guerra moderna: gana la parte que puede absorber los costes durante más tiempo, independientemente de quién tenga los aviones más avanzados. Irán construyó sistemas baratos, resistentes, dispersos y disparó en gran volumen. Estados Unidos e Israel construyeron sistemas caros, en capas y precisos, y han descubierto que esas cualidades son difíciles de mantener a gran escala. La lección no es nueva —Ucrania le enseñó una versión de ella al mundo entero—, pero resulta más difícil de ignorar cuando la factura se presenta en dólares en lugar de en rublos. La forma en que los gobiernos occidentales respondan a esta aritmética —en la producción de armamento, en la diplomacia de alianzas y en la honestidad de su contabilidad pública— determinará la siguiente fase de un conflicto que no da señales de llegar a un final claro.
Syed Salman Mehdi es especialista en tecnologías de la información, defensor del medio ambiente y escritor independiente.
5. Elecciones locales en Palestina.
Este sábado hay elecciones en Palestina, aunque solo sean locales ante el temor de Abbas y su gente a unas generales, y quizá sirva para tomar el pulso político de la ciudadanía.
https://www.972mag.com/palestinian-local-elections-west-bank-gaza/
Lo que está en juego ahora que los palestinos acuden a las urnas por primera vez en años
Con las elecciones locales a punto de celebrarse en toda Cisjordania y en una ciudad de Gaza, los residentes están divididos en cuanto a la legitimidad de los comicios y su potencial para el cambio.
Por Shatha Yaish e Ibtisam Mahdi, 24 de abril de 2026
El sábado, los palestinos acudirán a las urnas para las elecciones locales que abarcan municipios y consejos de aldea en toda la Cisjordania ocupada, así como en una única ciudad de la Franja de Gaza sitiada. Estas elecciones suponen el primer regreso a las urnas desde las votaciones locales escalonadas celebradas en Cisjordania en 2021 y 2022; en Gaza, por su parte, los residentes votarán en unas elecciones formales por primera vez en 20 años, desde que tuvieron lugar las últimas elecciones legislativas palestinas.
En Cisjordania, donde hay más de un millón de votantes con derecho a voto, 365 listas electorales compiten por escaños en 183 organismos locales, según la Comisión Electoral Central. Se aplican dos sistemas de votación: representación proporcional para los municipios y un sistema mayoritario para los consejos de aldea.
La mayoría de las listas se presentan de forma independiente de los principales partidos, mientras que un pequeño número está alineado con el partido Fatah del presidente de la Autoridad Palestina (AP), Mahmud Abás. Debido a las nuevas regulaciones impuestas por Abbas, que exigen a los candidatos comprometerse con el programa de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), ninguno está afiliado explícitamente a Hamás.
Los candidatos se han centrado en promesas habituales: mejora de los servicios municipales, desarrollo de infraestructuras y mayor transparencia en la gobernanza local. Pero la competencia es desigual: en centros urbanos densamente poblados como Nablus y Ramala —siendo esta última el centro administrativo de la AP— solo se presenta una lista, lo que le asegura la victoria por defecto. Por el contrario, en Ya’bad, una localidad cercana a Jenin con una décima parte de la población de Nablus, 12 listas compiten por 13 000 votantes con derecho a voto.
La campaña se ha desarrollado bajo la sombra del genocidio que Israel está llevando a cabo en Gaza y, en Cisjordania, de la violencia creciente de los colonos, la agudización de las dificultades económicas y la rápida aceleración de la anexión. En la semana previa a las elecciones, colonos israelíes mataron a tres palestinos en dos aldeas cercanas a Ramala: Aws Hamdi Naasan, de 14 años, y Jihad Abu Naiem, de 35, en una escuela de Al-Mughayyir; y Odeh Awawdeh, de 25, en Deir Dibwan. Días después, soldados israelíes mataron a tiros a Yousef Sameh Ishtayeh, de 15 años, en Nablus.
Muchos palestinos también han criticado la nueva normativa electoral promulgada por la Autoridad Palestina el pasado mes de noviembre, que consideran un intento de frenar la participación política significativa y eliminar la competencia. Aun así, miles de personas tanto en Cisjordania como en Gaza están deseosas de emitir su voto como medio para mejorar sus vidas, aunque sea a pequeña escala.
«Tenemos que empezar por algún sitio»
Rana Abu Farha Rishmawi, una conocida presentadora de televisión local, se presenta como candidata en una lista municipal en su ciudad natal, Beit Sahour, una localidad de mayoría cristiana situada en el sur de Cisjordania. Es plenamente consciente de lo que ella denomina las «difíciles circunstancias» que rodean a las elecciones, pero ha intentado conectar con los votantes a través de las redes sociales para dar a conocer su programa electoral.
La lista de Rishmawi, «Shabab Al-Balad» («Juventud de la ciudad»), está encabezada por un antiguo secretario general de Fatah en Beit Sahour. Entre sus prioridades se encuentra «fortalecer el papel de las mujeres y los jóvenes en puestos de toma de decisiones dentro del ayuntamiento».
«Me presento por dos razones», declaró a la revista +972. «La primera es que se trata de un proceso democrático, y quiero ser testigo y apoyar la democracia en acción. Lo veo como una oportunidad para animar a la gente a participar en la toma de decisiones». Al explicar que los residentes se quejan a menudo del dominio de autoridades oficiales como la Autoridad Palestina, subrayó: «Esta vez, la decisión es suya».
La segunda razón que expuso es «la necesidad de renovación: nuevas voces, nuevas visiones y nuevas ideas. Nuestro país necesita trabajo real y muchas reformas».
Rishmawi no se hace ilusiones sobre el contexto general. «Entiendo perfectamente la situación política y económica general, incluida la financiación limitada y el impacto de los asentamientos [israelíes]», afirmó, añadiendo que no «tiene una varita mágica para cambiar la realidad de la noche a la mañana. Pero hay que empezar por algún sitio. Es mejor que rendirse».
Sin embargo, en gran parte de Cisjordania las expectativas son bajas. Muchos palestinos ven pocas posibilidades de que las elecciones locales alteren de manera significativa la vida cotidiana, ya que los ataques de los colonos se han convertido en algo habitual y una red de puestos de control y barreras militares israelíes asfixia la vida social y económica de los residentes. Para muchos, la supervivencia ha prevalecido sobre la participación política, y muchos dudan de que estas elecciones vayan a cambiar gran cosa.
Islam Bader, cajero de una cafetería en Ramala y originario de Hebrón, sigue considerando que votar merece la pena, aunque ello le suponga un difícil viaje a su ciudad natal a través de múltiples puestos de control y barricadas militares israelíes.
«Creo que debería ir a Hebrón a votar», afirmó. «Quizá sea una oportunidad para que mejoremos la situación en mi ciudad. A algunas personas no les importa, pero la situación es realmente difícil, y creo que deberíamos hacerlo. Tenemos que elegir a las personas adecuadas y mantenernos al margen de los sesgos tribales y familiares».
«Despojadas de toda sustancia política»
En la ciudad norteña de Qalqiliya no se ha registrado ninguna lista, lo que la convierte en la única ciudad de Cisjordania sin candidatos. Según se informa, las facciones locales han optado por no participar, lo que refleja divisiones más amplias sobre la legitimidad y la utilidad del proceso en las condiciones políticas actuales.
«Las elecciones locales llevan tiempo sobre la mesa, en parte porque son el mecanismo más sencillo para intentar infundir legitimidad institucional en la Autoridad Palestina, y en parte porque Palestina no está en condiciones de celebrar elecciones nacionales», explicó Tahani Mustafa, investigadora visitante del programa de Oriente Medio y Norte de África del Consejo Europeo de Relaciones Exteriores y profesora de Relaciones Internacionales en el King’s College de Londres.
Estas elecciones, afirmó, «no tienen tanto que ver con la ideología, el dogma o la política, sino más bien con la prestación de servicios —especialmente en un momento en que Israel está tratando de hacer que la vida en el territorio sea insostenible».
El alcance limitado de la influencia de las elecciones se ha visto reforzado por recientes cambios legales.
El 19 de noviembre, el presidente Abbas promulgó un decreto que anula la ley que regula las elecciones locales. Las nuevas normas exigen a los candidatos firmar una declaración en la que se comprometan con el programa de la OLP y sus obligaciones internacionales.
Los grupos de la sociedad civil han condenado esta disposición, argumentando que restringe la participación política y viola las garantías consagradas en el derecho internacional, incluido el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, del que el Estado de Palestina es parte. Los críticos también afirman que contradice la Declaración de Independencia Palestina y la Ley Fundamental Palestina, que garantizan el pluralismo político y el derecho a participar en los asuntos públicos.
Mustafa argumentó que las elecciones también pueden considerarse un intento de la Autoridad Palestina —que no ha organizado elecciones legislativas desde que Hamás se impuso a Fatah en 2006— de satisfacer las expectativas internacionales. «Estas elecciones han sido diseñadas deliberadamente para que carezcan de cualquier contenido político», explicó.
El conocimiento de estos cambios normativos parece limitado. Una encuesta de marzo realizada por el Instituto para el Progreso Social y Económico reveló que solo uno de cada cuatro palestinos había oído hablar del nuevo decreto de Abás.
Dadas las condiciones económicas y la situación política actuales, señaló Mustafa, a los votantes les preocupan principalmente los resultados prácticos. «No creo que a los propios votantes palestinos les interese nada que no sea que los candidatos se presenten con la promesa de poder proporcionar mejores servicios. Esa parece ser la prioridad de la gente en este momento». Aun así, señaló que los patrones de voto suelen estar determinados por «lazos faccionales, tribales y familiares —y a veces también por sobornos—».
«Solo queremos que nos incluyan»
A diferencia de la tibia acogida y la apatía general que rodea a las elecciones en Cisjordania, el ambiente en la ciudad de Deir Al-Balah, situada en el centro de Gaza, es notablemente diferente. Es la única localidad de la Franja donde se celebran elecciones: más de la mitad del enclave permanece bajo ocupación militar israelí directa, y Deir Al-Balah sufrió menos daños que otras ciudades de las zonas situadas más allá de la «Línea Amarilla». (Una declaración de la Comisión Electoral Central indicaba que esperaba «completar el proceso democrático en todas las autoridades locales de la Franja de Gaza tan pronto como mejoren las condiciones, proporcionando el entorno propicio para la celebración de elecciones.»)
Desde la victoria electoral de Hamás en 2006 y su posterior toma del control de la Franja, la gobernanza local ha estado determinada por nombramientos administrativos en lugar de elecciones. Veinte años después, puede que solo haya 70 000 votantes con derecho a voto —debido al requisito de que los participantes deben ser de Deir Al-Balah—, pero las elecciones han captado una amplia atención pública, con cuatro listas competidoras que presentan un total de 64 candidatos.
En los mercados, las colas para el pan y las reuniones frente a los refugios temporales, la votación es un tema constante de conversación. Los debates sobre si participar o boicotear son acalorados. Mientras tanto, los residentes han informado de que han recibido mensajes amenazantes en sus teléfonos móviles procedentes de agencias de inteligencia israelíes en los que se afirma que, sea cual sea el resultado de las elecciones, Israel seguirá controlando Deir Al-Balah.
Khalil Abu Samra, un mukhtar (líder comunitario) de 52 años, afirmó que su decisión de presentarse en la lista «Futuro de Deir Al-Balah» surgió en respuesta a las peticiones de la comunidad, especialmente dadas las «circunstancias excepcionales». Se muestra cauteloso con respecto a las expectativas: en lugar de hacer promesas grandilocuentes, Abu Samra declaró a +972 que tiene la intención de centrarse en restablecer servicios básicos como el suministro de agua y los sistemas de alcantarillado.
No todo el mundo está convencido de que el proceso sea adecuado. Samar Joudeh, de 35 años, afirmó que su marido la ha estado animando a votar por un amigo que se presenta a las elecciones, pero ella sigue teniendo dudas. «Queremos vivir, pero no debemos olvidar la cuestión más importante», dijo.
«¿Por qué celebramos elecciones aquí mientras el resto de la Franja de Gaza no puede hacerlo? ¿Por qué discriminamos en un derecho que pertenece a todos los palestinos?
Seguimos en estado de guerra. ¿Queremos engañar al mundo haciéndole creer que todo ha vuelto a la normalidad? ¿Que la guerra ha terminado y que los problemas de Gaza están resueltos?»
Otros, desplazados desde otras partes de la devastada Franja, afirman sentirse totalmente excluidos. Samer Omar, que huyó del barrio de Zaytoun de la ciudad de Gaza en octubre de 2025 y ahora vive en Deir Al-Balah, dijo que la cuestión no es si las elecciones son correctas o incorrectas, sino más bien quién puede participar en ellas. «Solo queremos que se nos incluya», dijo. «Vemos los anuncios de campaña, vemos a los candidatos hablando con los jóvenes, y nosotros estamos completamente al margen».
Recordó un encuentro reciente en un restaurante en el que un activista se acercó a su mesa para animarles a votar. «Le interrumpí y le dije que todos somos del norte», dijo Omar. «El tipo se levantó sin siquiera disculparse y se trasladó a otra mesa. En cuanto se sentó, les preguntó: “¿Son de Deir Al-Balah o desplazados?”»
Ahmad Hallas, un desplazado de 34 años del barrio de Shuja’iya, en la ciudad de Gaza, se hizo eco de una frustración similar. «Hemos perdido nuestros hogares. Pero esta guerra quiere quitarnos todo. Incluso nuestra voz».
Shatha Yaish es periodista y cubre Jerusalén Este y Cisjordania.
Ibtisam Mahdi es una periodista independiente de Gaza especializada en informar sobre temas sociales, especialmente los relacionados con las mujeres y los niños. También colabora con organizaciones feministas de Gaza en materia de información y comunicación.
6. Vuelta al proyecto de Sankara.
Prashad vuelve en su último boletín al Sahel -recordando el dossier que vimos hace unas semanas-. En un par de semanas hay una importante reunión de fuerzas revolucionarias africanas, en Kenia, si no recuerdo mal.
https://thetricontinental.org/es/newsletterissue/boletin-democracia-del-mas-fuerte/
Boletín Semanal
La democracia del más fuerte es siempre la mejor | Boletín 18 (2026)
Si Thomas Sankara no hubiera sido asesinado en 1987 y hubiera podido impulsar el desarrollo de Burkina Faso, tal vez el Sahel habría seguido su ejemplo hace una generación, y la situación actual podría ser muy diferente.
30 de abril de 2026
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Olga Yaméogo (Burkina Faso), Le soleil est dans vos pieds [El sol está en tus pies], 2023.
Queridas amigas y amigos,
Saludos desde las oficinas del Instituto Tricontinental de Investigación Social.
El 15 de octubre de 1987, Thomas Sankara, líder de Burkina Faso, fue asesinado junto a 12 de sus altos funcionarios. En aquel momento, que recuerdo bien, reinaba una gran confusión sobre quiénes habían cometido este imperdonable acto. Los asesinos, demasiado temerosos para enfrentarse a Sankara, le dispararon por la espalda, le acertaron múltiples veces y luego apuntaron a quienes estaban reunidos con él. Poco después, uno de los colaboradores de Sankara, Blaise Compaoré, defendió el golpe de Estado alegando que Sankara había puesto en peligro las relaciones con Francia y Costa de Marfil, un aliado cercano de Francia. Treinta y cinco años más tarde, después de que una rebelión popular derrocara a Compaoré, este fue declarado culpable de complicidad en el asesinato, aunque no se investigó seriamente el papel de las agencias de inteligencia extranjeras (como la de Francia). Sin embargo, una pregunta sigue sin respuesta: ¿por qué mataron realmente a Sankara?
Thomas Sankara (1949-1987) fue nombrado primer ministro de la que entonces se conocía como República del Alto Volta en enero de 1983 bajo la presidencia de Jean-Baptiste Ouédraogo, cuyo gobierno llegó al poder tras el derrocamiento de Saye Zerbo en noviembre de 1982. Después del intento de Zerbo de aplastar a los sindicatos, jóvenes oficiales militares vinculados al Regroupement des officiers communistes [Grupo de Oficiales Comunistas, ROC], del que Sankara formaba parte, ayudaron a llevar a Ouédraogo al poder. Ouédraogo entonces eligió a Sankara como su primer ministro. Ambos hombres cultivaron una imagen pública austera. El joven primer ministro incluso iba al trabajo en bicicleta. Incómodo con la presencia preponderante del ROC, a quienes los franceses querían eliminar, Ouédraogo ordenó el arresto domiciliario de Sankara e intentó destituir a los otros miembros del ROC. En respuesta, el joven Compaoré lideró el golpe del 4 de agosto de 1983 que liberó a Sankara y lo llevó al poder. Sankara y Compaoré tomaron el mando de la República del Alto Volta, que Sankara rápidamente renombró como Burkina Faso (la tierra del pueblo íntegro).
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Fidèle Kabre (Burkina Faso), Bouba, 2018.
Un breve vistazo al proyecto de gobierno de Sankara muestra cuánto habría ganado el pueblo burkinés si no lo hubieran derrocado y asesinado en 1987. El aspecto más importante de la Revolución Burkinesa fue la necesidad de movilizar al pueblo hacia una actividad total para construir su país a través de los Comités de Defensa de la Revolución (Comités de Défense de la Révolution, CDR), un concepto adoptado de la experiencia cubana. Fue a través de los CDR que el gobierno de Sankara supo qué necesitaba el pueblo. Desarrolló proyectos para satisfacer esas necesidades y luego los implementó. Los principales temas sobre la mesa eran, por supuesto, los mismos que para todos los pueblos del Sur Global: educación, salud, soberanía alimentaria, electricidad, vivienda, agua limpia e infraestructura de saneamiento, medios de vida dignos, oportunidades culturales y transporte (lo que figura en los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU).
Cómo emancipar al pueblo de la privación fue una pregunta que Sankara se había formulado cuando era joven, cuando sintió por primera vez interés por el marxismo. La respuesta le llegó a través de su trabajo práctico en el ejército y en el gobierno. Burkina Faso debía ejercer soberanía nacional sobre sus materias primas (sobre todo el oro); usar esa riqueza nacional para construir la infraestructura necesaria para la vida moderna de todas las personas (como transporte, electricidad, educación, salud, agua e infraestructura de saneamiento); y crear vínculos regionales, continentales e internacionales que potenciaran el sentido de identidad del pueblo en lugar de disminuirlo. Esta fue la base de la revolución democrática y popular iniciada por Sankara, del enfoque “sankarista” como se empezó a denominar después de su asesinato.
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Nyaba Léon Ouédraogo (Burkina Faso), L’enfer du cuivre [ El infierno del cobre], 2008.
Nuestro dossier más reciente, La lucha de clases y la catástrofe climática en el Sahel (abril de 2026), muestra cómo el desierto del Sáhara y el Sahel, que se extiende al sur de este e incluye Burkina Faso, están bajo el embate de la catástrofe climática, con patrones climáticos turbulentos que alteran el pastoreo, la agricultura y las rutas comerciales en una zona ya afectada por violentos conflictos secesionistas e insurgencias religiosas extremistas. Los restos de la destrucción de Libia por parte de Estados Unidos, Francia y la OTAN en 2011 han avivado todas las contradicciones políticas a lo largo de la franja del Sáhara-Sahel, desde Argelia hasta Nigeria. Los viejos conflictos por los recursos, intensificados por los desastres climáticos, ahora se han visto aumentados por la entrada del Jama’at Nusrat ul-Islam wa al-Muslimin (Grupo de Apoyo al Islam y a los Musulmanes) y del Estado Islámico en el Gran Sáhara. Grandes extensiones de la región del Sahel, desde Mali hasta Chad, están en manos de estos grupos, que a menudo son brutales con quienes no están de acuerdo con ellos.
Una de las causas principales de los recientes golpes de Estado en Burkina Faso (2022), Mali (2020 y 2021) y Níger (2023) es que los gobiernos encargados estaban demasiado alineados con los franceses y no lograron establecer el orden básico ni el desarrollo para el pueblo. Los golpes fueron liderados por formaciones militares con nombres sorprendentemente similares: el Mouvement patriotique pour la sauvegarde et la restauration (Movimiento Patriótico para la Salvaguarda y la Restauración) en Burkina Faso, el Comité national pour le salut du peuple (Comité Nacional para la Salvación del Pueblo) en Mali, y el Conseil national pour la sauvegarde de la patrie (Consejo Nacional para la Salvaguarda de la Patria) en Níger. En septiembre de 2023, los gobiernos de estos tres países se unieron para formar la Alianza de Estados del Sahel. Están navegando en una serie de contradicciones superpuestas: el imperialismo y sus aliados regionales, la catástrofe climática y la lucha de clases en sus propias sociedades.
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Saidou Dicko (Burkina Faso), Recycling Princess [Princesa del reciclaje], 2022.
Nuestro dossier estudia el impacto de la catástrofe climática en los Estados del Sahel, examinando Mali y Sudán en particular a través de una evaluación de las contradicciones de clase en la región. Mientras preparábamos el dossier, comencé a pensar en el ambientalismo de Sankara y en lo que habría hecho por su país, la región y África si él y el pueblo burkinés hubieran tenido la oportunidad de implementar su agenda. Aquí, en síntesis, está la agenda de Sankara:
- Para Sankara, la destrucción ambiental era producto de la devastación colonial de la tierra, por lo que el antídoto debía ser la gestión ambiental nacional y regional. La naturaleza no debía ser tratada como una materia prima que pudiera ser arrasada sin considerar su propia existencia. Con ese fin, Sankara inició Les trois luttes [Las Tres Luchas] en 1985 contra los incendios de la vegetación, la tala incontrolada y los animales domésticos errantes. Cada una de estas medidas apuntaba a una forma específica de degradación ecológica. Los incendios y la tala aceleraban la deforestación, mientras que el pastoreo incontrolado, resultado del colapso de los sistemas comunales de gestión de la tierra bajo el dominio colonial y poscolonial, contribuía a la erosión del suelo y la desertificación. Estas medidas pretendían revertir formas de degradación ecológica producidas y profundizadas por el dominio colonial, que había tratado la tierra como un recurso extractivo y no como base de la vida colectiva. Mientras tanto, las campañas de plantación de árboles Un village, un bosquet [Un pueblo, una arboleda] y Une école, un bosquet [Una escuela, una arboleda] fueron diseñadas para restaurar la cubierta arbórea, detener la desertificación y cultivar la responsabilidad ambiental a nivel de aldea y escuela. El proyecto Un pueblo, una arboleda inspiró al Movimiento de Trabajadores Rurales Sin Tierra de Brasil a trazar su propio Plan Nacional de Plantación de Árboles en 2019, con el objetivo de plantar 100 millones de árboles en una década.
- El hambre se debe a la dependencia del mercado para obtener alimentos y a la falta de recursos para producirlos (como la tierra). Sankara defendió la reforma agraria y el desarrollo rural en lugar de la ayuda alimentaria. La reforma agraria de Sankara apuntaba a aumentar la productividad del trabajo mediante una mejor organización y técnicas modernas, desarrollar una agricultura diversificada con especialización regional, abolir las barreras socioeconómicas que oprimían al campesinado y hacer de la agricultura el pilar del desarrollo industrial. El gobierno revolucionario también avanzó hacia la nacionalización de la tierra y la riqueza mineral, debilitó el control de los jefes tribales sobre la asignación de tierras, abolió el trabajo obligatorio y expandió el riego.
- La falta de infraestructura en las zonas rurales forzaba al campesinado a formas de supervivencia que agotaban la resiliencia del campo. Sankara quería aumentar la electrificación en el campo no solo para mejorar las condiciones de vida sino también para reducir la dependencia de la leña, por ejemplo, proporcionando mejores cocinas para impedir la explotación despiadada de los árboles como combustible. Esta sigue siendo una cuestión sin resolver en un país donde el acceso rural a la electricidad era solo del 5,49% en 2023-2024. Sankara también se interesó por el desarrollo de sistemas de riego regionales para permitir una mejor canalización del agua de lluvia hacia embalses y luego a través de canales de agua.
- Finalmente, el objetivo del proceso de los CDR y del método sankarista era delegar la toma de decisiones a las comunidades locales y permitir que los recursos fueran gestionados por el pueblo en vez de por organizaciones no gubernamentales internacionales o incluso por el gobierno central.
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Seydou Keïta (Mali), Sin título, 1948–1954.
Si estos aspectos elementales del proyecto de Sankara se hubieran puesto en práctica, es probable que los agricultores y pastores de la región del Sahel no enfrentaran hoy problemas tan graves. Habría sido posible gestionar algunas de las contradicciones que se han agravado hasta convertirse en conflictos, particularmente en las zonas del norte de Burkina Faso. Mali y Níger, y posteriormente el norte de Nigeria y Ghana, podrían haber extraído lecciones de Burkina Faso.
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Christophe Sawadogo (Burkina Faso), Le Grenier [El granero], 2023.
En 1999, la estrella del reggae marfileño Alpha Blondy lanzó una canción llamada “Journalistes en danger” [Periodistas en peligro]. Trataba sobre el periodista burkinés Norbert Zongo (1949-1998), que acababa de ser asesinado junto a otras tres personas en la provincia de Ziro, en Burkina Faso. Zongo investigaba la muerte de David Ouédraogo, el chofer del hermano de Blaise Compaoré, François. 20 mil personas asistieron al funeral de Zongo. Él era un verdadero creyente en el periodismo y la democracia, y uno de los fundadores del Mouvement Burkinabè des Droits de l’Homme et des Peuples [Movimiento Burkinés de Derechos Humanos y de los Pueblos] en 1989, que se inspiró en las ideas de Sankara. Visité la organización en mi último viaje a Uagadugú, la capital de Burkina Faso, y sentí el peso del legado de Zongo. Ese legado continúa reverberando, al igual que el de Sankara, en el Burkina Faso que se construye ahora. Así que aquí está Alpha Blondy, contándonos sobre aquellos que quieren matar la decencia y sobre la necesidad de construir algo mejor:
La démocratie du plus fort est toujours la meilleure
C’est comme ça
Au clair de la lune mon ami Zongo.[La democracia más fuerte es siempre la mejor
Así son las cosas,
A la luz de la luna, mi amigo Zongo].
Cordialmente,
Vijay
7. Goodbye, Lenin.
Este reciente artículo abogando por el abandono del leninismo ha causado un cierto revuelo entre los compañeros trotskistas, iniciando un debate en el que ya han participado diversos autores. Quizá os pase alguno de ellos, si me queda «cupo».
https://links.org.au/goodbye-lenin-and-leninism
Adiós a Lenin y al leninismo
Por Dan La Botz
Publicado el 25 de abril de 2026
Aunque lleva muerto más de 100 años, Vladimir Lenin sigue ocupando un lugar central en los debates sobre el marxismo moderno, debido a su papel protagonista en la Revolución Rusa, a su reconocida perspicacia estratégica y táctica, y a sus tan alabadas teorías políticas. Sin embargo, evaluar a Lenin es una tarea compleja, debido a los tiempos turbulentos y complicados en los que vivió y a todo lo que vino después. Exaltado en la Unión Soviética, vilipendiado en otros lugares, debemos ser perspicaces para descubrir la importancia del pensamiento y la obra de Lenin.
Considere lo siguiente: tras su muerte en 1924, a la edad de 53 años, fue prácticamente canonizado; su cuerpo embalsamado, en un ataúd abierto en su tumba de la Plaza Roja, se convirtió en lugar de peregrinación para decenas de millones de fieles comunistas. Sus ideas recibieron un trato similar. El Estado soviético publicó sus libros más importantes —textos prácticamente sagrados— en innumerables idiomas y en cientos de miles de ejemplares, distribuyéndolos de forma gratuita o a bajo coste en muchos países. En la era de Joseph Stalin, los comunistas acuñaron el término «marxismo-leninismo» como nombre de su ideología. En toda la Unión Soviética, y más tarde en Europa del Este y en países de todo el mundo, la lectura de la obra de Lenin se convirtió en el núcleo del catecismo comunista. Incluso los comunistas disidentes o rivales, como los maoístas y algunos trotskistas, adoptaron el sobrenombre de marxistas-leninistas, y Lenin también formaba parte de su dogma. He dicho que Lenin fue canonizado, pero debería haber dicho deificado: el dios de una religión de Estado en los países comunistas.
El marxismo-leninismo, por supuesto, no solo fue impuesto por los Estados comunistas a sus pueblos, sino que fue adoptado con entusiasmo y de forma voluntaria por los aspirantes a revolucionarios en los países capitalistas y en desarrollo. Recuerdo que cuando empecé a moverme en círculos de izquierda en la década de 1960, todos los grupos de jóvenes de izquierda con los que me encontraba organizaban grupos de estudio para leer y debatir sobre Lenin, por lo general de manera muy pasiva, aceptando acríticamente las enseñanzas del padre del pensamiento y la organización revolucionarios modernos. Al fin y al cabo, éramos jóvenes activistas que leíamos a Lenin porque él había construido el partido revolucionario, los bolcheviques, que lideró la Revolución Rusa. Y queríamos construir un partido revolucionario en nuestro propio país, fuera cual fuera, para liderar la revolución de nuestra nación y contribuir a la revolución internacional. En aquellos días, los grupos radicales hacían lo mismo en todo el mundo: leían a Lenin y se convertían en leninistas. Esa experiencia se está repitiendo hoy, aunque a menor escala, entre los jóvenes de izquierda de muchos países, incluidos los Estados Unidos. Este ensayo pretende ser una advertencia para ellos.
Durante los años sesenta y setenta, los estudiantes de izquierda que leíamos a Lenin solíamos leer solo algunos de sus libros: ¿Qué hacer?, su libro sobre cómo organizar un partido socialista; El comunismo «de izquierda»: un trastorno infantil, su ensayo sobre la necesidad de trabajar en sindicatos y partidos políticos; Imperialismo, fase superior del capitalismo, su análisis del capitalismo moderno, el imperialismo y el colonialismo; y El Estado y la revolución, su visión utópica de la revolución socialista y la creación de un Estado socialista. Tras leer y debatir esos libros, nos propusimos organizar, hacer propaganda y construir cualquier partido que creyiéramos que lideraría la revolución.
Pero los jóvenes leninistas rara vez se preguntaban: si Lenin siempre tenía razón, ¿por qué las cosas salieron tan mal? Por supuesto, algunos verdaderos creyentes dicen que nada salió mal, jamás. En aquella época, los miembros del Partido Comunista creían que la Unión Soviética siempre había sido un éxito: llevó a cabo la primera revolución socialista; ganó la Segunda Guerra Mundial; y su sistema se expandió a Europa del Este, China, Vietnam, Corea del Norte y, más tarde, Cuba. Es cierto que los maoístas creían que Nikita Jrushchov había roto con el marxismo-leninismo y había puesto a la Unión Soviética en «el camino capitalista», pero creían que la Revolución China de Mao Zedong se había mantenido en la senda marxista-leninista y había sido un éxito, como lo demostraba la «Gran Revolución Cultural Proletaria» que entonces tenía lugar. Los trotskistas creen que la Unión Soviética se mantuvo fundamentalmente sólida, aunque argumentaban que, tras la llegada al poder de Stalin, era necesaria una revolución política —un cambio de liderazgo—, pero no una revolución social, ya que la economía seguía nacionalizada. Así pues, todos se aferraban a Lenin.
Afortunadamente, me topé con los Socialistas Internacionales (IS), entonces liderados por Hal Draper. Aunque nosotros también leíamos a Lenin, no lo hacíamos con la misma reverencia que otros izquierdistas. Los IS estaban llenos de auténticos radicales, herejes e iconoclastas. Así pues, aunque leíamos a Karl Marx, Lenin, León Trotsky y Rosa Luxemburg, también leíamos a otros autores, incluidos algunos de sus críticos y otros procedentes de tradiciones socialistas y anarquistas. Sin embargo, durante unos años a finales de la década de 1970, un camarada del Partido Socialista de los Trabajadores británico se convirtió en nuestro líder y, bajo su influencia, adoptamos una forma de organización plenamente centralista-democrática, sin representación en la dirección para las facciones políticas minoritarias. La mayoría de nosotros aceptamos brevemente ese enfoque, pero luego recobramos el sentido común y restablecimos la representación de las minorías. Confieso que yo también fui demasiado deferente, demasiado poco crítico con Lenin en aquella época. Hoy, aunque reconozco —como cualquiera debe hacerlo— que fue un líder político extraordinario, ya no me considero leninista. En este ensayo explico por qué.
Varios autores han escrito libros maravillosos que muestran la energía, el entusiasmo, la creatividad y el genuino espíritu democrático que existían en los primeros días de la Revolución Rusa. Entre esos autores y libros se encuentran El leninismo bajo Lenin, de Marcel Lieberman; los libros de Alexander Rabinowitch, Prelude to Revolution y The Bolsheviks Come to Power: The Revolution of 1917 in Petrograd; Before Stalinism: The Rise and Fall of Soviet Democracy, de Sam Farber; Control obrero y democracia socialista: la experiencia soviética, de Carmen Sirianni; y Rusia en revolución: un imperio en crisis, 1890-1928, de S. A. Smith. Estos excelentes libros ofrecen relatos vibrantes de los heroicos años revolucionarios y democráticos de Rusia. La pregunta es: ¿qué extinguió ese espíritu democrático y condujo al surgimiento de una dictadura de partido único en menos de una década? No hay una única respuesta, pero una serie de decisiones concretas condujeron a la transformación de los socialistas rusos y de su revolución.
La vida y la obra de Lenin representaron una serie de decisiones sobre ideas, lucha política, revolución e internacionalismo que transformaron radicalmente el movimiento socialista. En política, como en la vida, una cosa lleva a otra, y un día nos encontramos en una situación que nunca previmos. Las primeras decisiones sobre la organización del partido, la lucha por el poder, la Guerra Civil Rusa y las medidas necesarias para ganar —que a veces se tomaron por desesperación— influyeron y, como veremos, a menudo determinaron la siguiente decisión y el resultado final. Los diplomáticos y los sociólogos tienen un nombre para esto. Los franceses lo llaman «L’effet cliquet» o «el efecto trinquete». En inglés lo llamamos «ratchet effect». Un trinquete permite girar hacia adelante en una sola dirección, pero tras cada clic resulta imposible retroceder. Se toman decisiones que se vuelven irreversibles. La concepción de Lenin sobre el partido era reversible al principio, pero la toma del poder por parte de los bolcheviques, la disolución de la Asamblea Constituyente y la transferencia del poder a los soviets no lo eran. Varias de las decisiones políticas y estratégicas de Lenin se volvieron irreversibles: el efecto trinquete. No había vuelta atrás. Creo que las decisiones políticas clave de Lenin fueron:
- La organización de la facción bolchevique, que más tarde se convirtió en el Partido Bolchevique y luego en el Partido Comunista;
- La organización y ejecución del golpe bolchevique, que desencadenó la Revolución Rusa de octubre de 1917;
- El cierre y la disolución de la Asamblea Constituyente elegida democráticamente en enero de 1918;
- El establecimiento del gobierno soviético de coalición liderado por los bolcheviques, que pronto se convirtió simplemente en un gobierno bolchevique;
- El establecimiento de la «gestión unipersonal» en la industria soviética;
- El establecimiento de una policía política, la Cheka, y el desencadenamiento del Terror Rojo;
- El establecimiento del comunismo de guerra y la militarización de la sociedad para ganar la Guerra Civil;
- La guerra de Rusia contra Polonia, que condujo a la derrota;
- La represión de la rebelión de Kronstadt;
- La prohibición de las facciones en el Partido Comunista Ruso; y
- El empoderamiento de Stalin por parte de Lenin.
Estas decisiones —todas ellas irreversibles, salvo la primera— fueron tomadas por una pequeña élite de liderazgo político que, una tras otra, extinguió la democracia e hizo imposible un socialismo democrático en la Rusia soviética. Se puede admitir que muchas de estas decisiones fueron impuestas a Lenin y a los bolcheviques sin por ello reconocer que no hubiera alternativa. Examinemos ahora cada una de ellas, comenzando por el principio.
Crítica al concepto de partido de Lenin
La experiencia de Lenin, su vida y su obra, tanto intelectual como práctica, lo llevaron a entrar en conflicto con los principios fundamentales del marxismo y el socialismo democrático. Lo más importante es que rompieron con la idea de que una revolución socialista y la creación de una sociedad socialista tendrían que ser democráticas. Si bien muchas de las características antidemocráticas del Partido Bolchevique y del Estado soviético que él lideró se derivaban de la situación objetiva de la época, otras representaban decisiones políticas conscientes. Lenin, con su confianza y su fuerte voluntad, creía que siempre sabía lo que era correcto, lo que era mejor y lo que debía hacerse —todos hemos conocido a personas así. Esta fue la base psicológica personal de su tendencia al autoritarismo.
Podríamos empezar por el ensayo que suele ser el primero que leen los activistas, ¿Qué hacer?, escrito en 1902 para la organización que publicaba Iskra (La Chispa), el periódico ilegal que desempeñó un papel central en la organización del Partido Obrero Socialdemócrata Ruso (PRS). Lenin había comenzado a participar activamente en el movimiento obrero socialista ruso a finales de la década de 1880, primero en grupos de estudio estudiantiles y luego en grupos de trabajadores, antes de convertirse en líder del movimiento. Formó parte de los delegados del Segundo Congreso del PRS en 1903, que se reunió en Bélgica, antes de verse obligado a marcharse por la policía y volver a reunirse en Londres. Con la decisión del congreso de formar un partido centralizado en lugar de adoptar un enfoque federalista, los partidarios de Lenin excluyeron esencialmente a los socialistas rusos del Bund General del Trabajo Judío, una organización que consideraban nacionalista y separatista. La exclusión del Bund significó que los seguidores de Lenin eran ahora la mayoría, o bolcheviques, mientras que los partidarios de Julius Martov eran la minoría, los mencheviques. Una vez apartados los bundistas, Lenin presentó su plan para la organización del partido, ¿Qué hacer?, lo que dio lugar al debate con Martov y sus seguidores.
Martov no había redactado ningún documento exhaustivo como el de Lenin, pero presentó argumentos y redactó enmiendas en defensa de un partido de activistas del movimiento que aceptaran el programa del partido, lo apoyaran financieramente y trabajaran bajo la «dirección de una de sus organizaciones». Lenin, por su parte, tomando como modelo al Partido Socialdemócrata Alemán, abogó por una organización altamente centralizada que ejerciera control sobre una militancia dedicada y disciplinada de «revolucionarios profesionales». Dos de los términos que se asocian con frecuencia al partido leninista, «centralismo democrático» y «partido de vanguardia», no aparecen en ¿Qué hacer?. El término «centralismo democrático» fue acuñado originalmente por los mencheviques y utilizado por ambos grupos. Lenin abogaba por un debate abierto sobre las cuestiones dentro del partido, seguido de una decisión democrática y, una vez tomada la decisión, de la unidad en la acción.
Más adelante, en ese mismo congreso, se presentaron dos propuestas para el consejo editorial de Iskra: incluir a seis camaradas (Georgi Plekhanov, Pavel Axelrod, Vera Zasulich, Lenin, Martov y Alexander Potresov) o a tres (Plekhanov, Lenin y Martov). Esto condujo a una escisión después de que la propuesta de Lenin de un consejo de tres personas ganara la votación y Martov se negara a aceptar la decisión. Pero subyacente a la escisión estaba la cuestión de la disciplina de partido. Martov y sus seguidores rechazaron lo que consideraban el autoritarismo de Lenin. Así, el POSDR se dividió en dos organizaciones en 1903 y se escindió definitivamente en dos partidos rivales en 1912. Los dos grupos pronto divergieron en la práctica: los bolcheviques se volvieron altamente centralizados, los mencheviques algo más flexibles. El bolchevismo se definió en torno a las cuestiones de la centralización y la disciplina de partido.
Varios socialistas destacados criticaron duramente a Lenin basándose en su lectura de ¿Qué hacer? y otros escritos suyos, como su folleto Dos tácticas de la socialdemocracia en la revolución democrática, en su conocimiento personal de Lenin y en sus observaciones sobre su liderazgo de los bolcheviques. David B. Riazanov, Luxemburg, Trotsky y Máximo Gorki escribieron todos ellos ataques mordaces contra las opiniones de Lenin. Riazanov, organizador sindical desde hacía mucho tiempo, activista socialista y estudioso marxista, era miembro de Bor’ba, un grupo socialista ruso que había sido excluido del congreso del POSDR. Su biógrafo intelectual escribe:
Riazanov creía que Bor’ba había sido excluida del Congreso, no por las razones aducidas, sino porque el grupo de Iskra no había estado dispuesto a afrontar las diferencias de opinión. Lamentaba el hecho de que tanto Lenin como Martov favorecieran una organización de partido en la que la dirección no fuera elegida por los miembros ni rindiera cuentas ante ellos. Sin el principio democrático, sin la eliminación de todo rastro de culto a la personalidad, consideraba que, en el mejor de los casos, se podría tener una secta, pero no un partido. En los años siguientes, Riazanov no se unió ni a la fracción bolchevique ni a la menchevique, sino que permaneció como miembro no alineado del POSDR, del que aún esperaba que se reunificara.
Más tarde se convirtió en bolchevique, aunque se mostró crítico con muchas políticas bolcheviques, como la toma del poder, la disolución de la Asamblea Constituyente y el fracaso a la hora de establecer un gobierno que incluyera a todos los partidos socialistas.
Luxemburg, en su artículo de 1904 «Cuestiones organizativas de la socialdemocracia rusa», publicado en ocasiones bajo el título «Marxismo o leninismo», escribió:
La tesis de Lenin es que el Comité Central del partido debe tener el privilegio de nombrar a todos los comités locales del partido. Debe tener el derecho de designar a los órganos ejecutivos de todas las estructuras locales, desde Ginebra hasta Lieja, desde Tomsk hasta Irkutsk. También debe tener el derecho de imponerles a todos ellos sus propias normas de conducta partidaria ya establecidas. Debe tener el derecho de decidir sin posibilidad de apelación sobre cuestiones tales como la disolución y la reconstitución de las organizaciones locales. De este modo, el Comité Central podría determinar, a su antojo, la composición de los órganos más altos del partido. El Comité Central sería el único elemento pensante del partido. Todas las demás agrupaciones serían sus órganos ejecutivos.
Concluyó:
El ultracentralismo que pide Lenin está impregnado del espíritu estéril del capataz. No es un espíritu positivo ni creativo. La preocupación de Lenin no es tanto hacer más fructífera la actividad del partido como controlarlo —restringir el movimiento en lugar de desarrollarlo, atarlo en lugar de unificarlo. (Cursiva de RL)
Incluso después de que los bolcheviques lideraran la revolución y tomaran el poder —una revolución que ella apoyó plenamente—, Luxemburg siguió criticando el autoritarismo de Lenin y los bolcheviques. En su libro de 1918 La Revolución Rusa, escribió:
En lugar de los órganos representativos creados por elecciones generales y populares, Lenin y Trotsky han establecido los soviets como la única representación verdadera de la vida política en el conjunto del país, la vida en los soviets también debe quedar cada vez más paralizada. Sin elecciones generales, sin libertad ilimitada de prensa y de reunión, sin una libre lucha de opiniones, la vida se extingue en todas las instituciones públicas, se convierte en una mera apariencia de vida, en la que solo la burocracia permanece como elemento activo. La vida pública se adormece gradualmente; unas pocas docenas de líderes del partido, de energía inagotable y experiencia ilimitada, dirigen y gobiernan. Entre ellos, en realidad solo una docena de figuras destacadas asumen el liderazgo, y de vez en cuando se invita a una élite de la clase obrera a reuniones en las que deben aplaudir los discursos de los líderes y aprobar por unanimidad las resoluciones propuestas; en el fondo, pues, un asunto de camarilla; una dictadura, sin duda, no la dictadura del proletariado, sino solo la dictadura de un puñado de políticos; es decir, una dictadura en el sentido burgués, en el sentido del gobierno de los jacobinos (¡el aplazamiento del Congreso Soviético de períodos de tres meses a períodos de seis meses!). Sí, podemos ir aún más lejos: tales condiciones deben provocar inevitablemente una brutalización de la vida pública: intentos de asesinato, fusilamiento de rehenes, etc.
Ella también escribió:
La libertad solo para los partidarios del gobierno, solo para los miembros de un partido —por muy numerosos que sean— no es libertad en absoluto. La libertad es siempre y exclusivamente libertad para quien piensa de manera diferente.
Trotsky compartía preocupaciones similares. En su folleto de 1904, Nuestras tareas políticas, expresó esta opinión sobre los puntos de vista de Lenin:
En la política interna del Partido, estos métodos conducen, como veremos más adelante, a que la organización del Partido se «sustituya» a sí misma por el Partido, a que el Comité Central se sustituya a sí mismo por la organización del Partido y, finalmente, a que el dictador se sustituya a sí mismo por el Comité Central.
Después de que Trotsky se uniera a los bolcheviques en agosto de 1917, repudió su ensayo y este rara vez se reimprimió. (New Park Publications publicó una traducción al inglés en la década de 1970 que ahora se encuentra en línea en Marxists.org.) Tras la muerte de Lenin en 1924, seguida de la lucha por la sucesión en la dirección bolchevique y el auge del estalinismo, Trotsky —considerado un recién llegado a la verdadera iglesia— se convirtió en un ferviente leninista. Más católico que el Papa, se podría decir. Sin embargo, aunque el propio Trotsky se retractó de sus comentarios de 1904, a la luz de los acontecimientos posteriores bajo Lenin, Stalin y sus sucesores e imitadores, sus opiniones anteriores parecen notablemente proféticas.
Gorki, un antiguo bolchevique, escribió de forma más cáustica:
Lenin, Trotsky y sus secuaces ya están embriagados por el veneno del poder, como lo demuestra su vergonzosa actitud hacia la libertad de expresión, la libertad personal y ese conjunto de derechos por los que la democracia ha luchado… Lenin y sus acólitos se creen con derecho a cometer cualquier delito… Lenin no es un mago todopoderoso, sino un cínico prestidigitador al que no le importa ni el honor ni la vida del proletariado… (Citado en Serge, De Lenin a Stalin.)
El bolchevismo afectó a la vida del movimiento y la sociedad en general. Lenin y los bolcheviques esperaban que los miembros del partido intentaran tomar el control de cualquier organización en la que trabajaran: sindicatos, organizaciones campesinas, movimientos sociales, etc. En una recopilación de sus escritos, Lenin y los sindicatos, Lenin exigió, antes y después de la revolución, que el partido se hiciera cargo de todas las organizaciones de trabajadores y de todos los sindicatos en todos los lugares de trabajo. Ningún grupo de trabajadores ni sindicato debía ejercer independencia alguna. El partido —es decir, el Comité Central— indicaría al sindicato y a sus miembros cuáles eran sus tareas. En las décadas de 1920 y 1930, el partido tomó el control de las organizaciones estudiantiles, las organizaciones de mujeres, los deportes y las actividades recreativas. Ni siquiera un club de ajedrez podía ser independiente. Ninguna organización podía ser independiente porque pudiera oponerse al partido. Todo lo que llamamos «sociedad civil» fue barrido.
Desde el principio hubo también un rechazo al pensamiento independiente, aunque este no se manifestara en forma de oposición organizada. En 1922, el gobierno de Lenin detuvo a unos 220 intelectuales y los embarcó en los famosos «barcos de los filósofos», expulsándolos de Rusia hacia los puertos convenientes de Stettin (Alemania), Riga (Letonia) y Estambul, Turquía. Eran teólogos, filósofos, economistas, periodistas, poetas, etc., y aunque la mayoría de ellos eran sin duda conservadores, y algunos francamente reaccionarios, la mayoría no eran activistas políticos. Lo que tenían en común era que no suscribían las opiniones del partido bolchevique en el poder; pensaban y escribían de forma independiente, y ese era el problema. En el ámbito de la literatura y la cultura, Lenin introdujo —y sus seguidores adoptaron y convirtieron en dogma— la idea de partinost, o mentalidad de partido. Esto significaba que los intelectuales y los artistas debían seguir la línea del partido en su obra. Más tarde, en el ámbito de la literatura, esto se desarrolló hasta convertirse en el concepto de «realismo socialista», que dictaba los criterios estéticos comunistas: héroes positivos y optimismo revolucionario.
La concepción de Lenin sobre el partido fue desde el principio autoritaria y, como hombre que dominaba la dirección del partido, él era la máxima autoridad. Esa tendencia no haría más que reforzarse ante los retos que planteaba la serie de condiciones objetivas cambiantes en las que se encontraba el partido.
Las condiciones objetivas: la autocracia
Una de las condiciones objetivas a las que se enfrentaban los socialistas rusos era que vivían bajo una autocracia. El zar (el emperador) era un monarca. La Duma (el parlamento) no se creó como reforma hasta 1906, tras la fallida Revolución de 1905. Incluso entonces, el zar seguía al frente de la política exterior y del ejército, nombraba a los ministros del gabinete y tenía la facultad de disolver la Duma, lo que hizo en 1906 y 1907. El zar también podía vetar leyes y promulgar decretos.
Si bien las Leyes Fundamentales aprobadas tras la Revolución de 1905 crearon la Duma y, en teoría, concedían libertades civiles como la de reunión y de expresión, el ejercicio de esos derechos podía acarrear la detención. El zar gobernaba mediante su control del ejército, la policía y la Okhrana, la policía secreta rusa compuesta por decenas de oficinas de seguridad y varios miles de agentes en Rusia y ciudades europeas como París. La Okhrana, creada para detener el terrorismo antigubernamental y sofocar a los anarquistas y socialistas, espiaba a ellos, los arrestaba, encarcelaba y, en ocasiones, los asesinaba. Como es bien sabido, los revolucionarios eran condenados al exilio interno en Siberia. Ni la democracia ni las libertades civiles existían en la Rusia zarista.
La autocracia zarista sirvió de justificación para el estricto centralismo y la disciplina de Lenin, considerados necesarios para evitar la represión del partido. La represión zarista hacía imposible que ningún partido de izquierda celebrara congresos o reuniones públicas, salvo durante períodos de agitación revolucionaria como los de 1905 y 1917. Así pues, donde no podían celebrarse convenciones ni reuniones representativas, podía haber centralismo, pero no centralismo democrático. Era la dirección del partido la que imponía las decisiones y el curso de acción. Si bien era absolutamente cierto que existía la necesidad de mantener el secreto y llevar a cabo operaciones clandestinas dada la represión zarista, esas condiciones, a su vez, tendían a hacer que los bolcheviques fueran más autoritarios en la práctica. El partido clandestino adquirió el carácter de una organización cuasi militar, siguiendo órdenes dictadas desde arriba y desde el extranjero, donde Lenin vivía exiliado en Suiza.
En febrero de 1917, una revolución popular impulsada por la guerra derrocó al zar y creó un Gobierno Provisional democrático burgués encabezado por el moderado Alexander Kerensky. Se abrieron oportunidades democráticas, pero el partido había pasado más de una década bajo un liderazgo autoritario que dificultaba el cambio. Y se enfrentaba a otra gran condición objetiva.
Otra condición objetiva: el campesinado
La condición objetiva más problemática y obstinada era la demografía de Rusia: su enorme campesinado. En la base del pensamiento de Marx se encontraba, en primer lugar, la idea de que el socialismo surgiría en una sociedad capitalista donde la producción industrial hiciera posible una abundancia de bienes y servicios. En segundo lugar, creía que una gran clase obrera industrial, organizada y disciplinada por la vida en las fábricas y educada y refinada por la vida urbana, tendría el conocimiento y el poder para organizar de forma democrática y colectiva la producción y la vida social en beneficio de toda la sociedad. Los sindicatos de trabajadores y sus partidos socialistas les permitirían derrocar el dominio capitalista y organizar democráticamente la economía y el sistema político; es decir, crear el socialismo. A finales del siglo XIX y principios del XX, se consideraba generalmente a Alemania como la candidata más probable para una revolución socialista debido a su alto nivel de desarrollo industrial, su amplia clase obrera, sindicatos fuertes y un partido socialista. Ni Marx y Engels, ni Lenin, Luxemburg o Trotsky creían que los campesinos pudieran liderar una revolución o que una revolución socialista fuera posible en una sociedad predominantemente campesina. Consideraban al campesinado como una clase social conservadora que actuaría como un lastre para cualquier cambio revolucionario.
Lenin y todos los demás socialistas rusos eran muy conscientes de que la clase obrera de su país representaba solo una pequeña parte de la sociedad. Como mucho, solo el 10 % de la población pertenecía a la clase obrera, es decir, a los trabajadores asalariados; el 85 % eran campesinos; y el 5 % restante eran capitalistas, grandes y pequeños, y terratenientes. Aunque en la década de 1860 se había producido una emancipación de los campesinos del feudalismo, la mayoría de los campesinos de Rusia seguían formando parte de la obshchina o mir colectiva, la comuna campesina. Debo añadir que, tras la Primera Guerra Mundial, la Guerra Civil, una serie de hambrunas y la invasión extranjera de la Rusia Soviética (por parte de Alemania, Austria-Hungría, Gran Bretaña, Francia, Estados Unidos, Japón, Italia, Canadá y otros), el nivel de empleo industrial en Rusia disminuyó aún más, al igual que el tamaño de su clase obrera.
Todo el mundo era consciente de que a la clase obrera le resultaría muy difícil liderar una revolución y que, si lo hacía, no podría ser una revolución democrática, ya que los campesinos constituían la gran mayoría y sus demandas no coincidían necesariamente con las de los trabajadores. Los campesinos eran extremadamente pobres, en su mayoría analfabetos y sin educación, ajenos al mundo, religiosos y supersticiosos, y se extendían por todo el enorme país en cientos de miles de aldeas, con un sistema de carreteras muy primitivo y una red ferroviaria sin la densidad necesaria para satisfacer las necesidades del país. ¿Cómo podía Lenin, que deseaba que su partido socialista liderara una revolución, sortear esta situación objetiva fundamental de la mayoría campesina?
Lenin intentó superar este problema argumentando, a partir de 1905, que el levantamiento de las masas oprimidas daría lugar a una «revolución de trabajadores y campesinos», no a una revolución socialista. Esta sería, en términos marxistas, una revolución democrático-burguesa. Lenin creía que los obreros y los campesinos formarían una alianza temporal para derrocar al régimen zarista y crear una república. La reivindicación de una república ocupó un lugar central en el programa del POSDR hasta poco antes de la Revolución Rusa de octubre de 1917. La formulación de Lenin de una «revolución de obreros y campesinos» no resolvió el problema, sino que solo lo pospuso hasta el momento posterior a la victoria de la revolución, en el que la minúscula clase obrera rusa, en su lucha por el socialismo, se enfrentaría teóricamente al campesinado y a la burguesía en el parlamento de la república y en la sociedad en general.
Las Tesis de Abril y la toma del poder por los bolcheviques
El 3 de abril de 1917, Lenin regresó a Rusia. Al día siguiente, presentó su nueva posición sobre la Revolución Rusa, primero a los bolcheviques, luego a los bolcheviques y mencheviques, y finalmente al público. Las tesis de Lenin, aunque no contenían estas frases, se resumían en las consignas revolucionarias de los bolcheviques de aquel momento: «¡Todo el poder a los soviets!» y «¡Paz, tierra y pan!». Las consignas respondían a los deseos de paz del país, a la demanda de tierra de los campesinos y al hambre de los trabajadores. Al mismo tiempo, la rotunda exigencia de Lenin, «Todo el poder a los soviets», se dirigía a los trabajadores y campesinos que, decepcionados con el Gobierno Provisional, habían llegado a ver a los soviets como un posible gobierno alternativo. Lenin no abogaba por el socialismo, sino más bien, como él mismo dijo, por la organización social de la producción y la distribución.
En julio, las protestas espontáneas, apoyadas por los bolcheviques, contra el Gobierno Provisional por su incapacidad para poner fin a la guerra, distribuir tierras a los campesinos y alimentar a los hambrientos, dieron lugar a una represión gubernamental generalizada. En respuesta a las protestas de los Días de Julio, la derecha decidió que era hora de aplastar a la izquierda. Unos meses más tarde, en septiembre de 1917, el general Lavr Kornilov, comandante en jefe del Ejército ruso, lanzó un golpe de Estado para derrocar al Gobierno Provisional encabezado por Kerenski y destruir los soviets. Los bolcheviques iniciaron un frente único para oponerse al golpe de Kornilov, una alianza que incluía a los mencheviques, los socialrevolucionarios (SR) y otros. En menos de una semana, Kornilov fue derrotado, pero se produjo entonces un periodo de doble poder —el Gobierno Provisional y los soviets— que planteó la pregunta: ¿quién gobernaría?
Aunque tanto los bolcheviques como los mencheviques deseaban derrocar al Gobierno Provisional y establecer un nuevo régimen, la mayoría estaba dispuesta a esperar para tomar una decisión sobre ese gobierno hasta la celebración del Segundo Congreso Panruso de Soviets, que tendría lugar en breve. Lenin, sin embargo, temía que los vientos políticos pudieran cambiar e insistió en que los bolcheviques organizaran el derrocamiento del Gobierno Provisional de inmediato. Lenin, de nuevo escondido en Finlandia, escribió al Comité Central: «Los bolcheviques, habiendo obtenido la mayoría en los Soviets de Diputados Obreros y Soldados de ambas capitales [Petrogrado y Moscú], pueden y deben tomar el poder del Estado en sus propias manos… La mayoría del pueblo está de nuestro lado». Insistió en que el Comité Central organizara la toma del poder. El 23 de octubre, el Comité Central bolchevique votó por 10 a 2 a favor de organizar un golpe de Estado para derrocar al Gobierno Provisional. Dos líderes bolcheviques, Georgi Zinóviev y Lev Kámenev, se opusieron al plan e incluso hicieron pública su oposición, aunque el golpe siguió adelante. Riazánov también se opuso a la acción, que consideraba un «golpe de Estado».
Los bolcheviques crearon un Comité Militar Revolucionario para organizar el golpe, tomando el Palacio de Invierno y otros edificios importantes de Petrogrado, que había sido la capital del Imperio ruso y del Gobierno Provisional. En Petrogrado, la toma del poder por parte de los bolcheviques fue prácticamente incruenta; en Moscú, en cambio, fue bastante sangrienta. El 25 de octubre, Lenin y los bolcheviques presentaron ante el Segundo Congreso Panruso de Soviets un fait accompli, transfiriendo el poder del ya defunto Gobierno Provisional a manos de los soviets, que se convirtieron en el nuevo gobierno de Rusia. El golpe bolchevique desencadenó la enorme Revolución Rusa de 1917, en la que los campesinos se apoderaron de las tierras y los trabajadores de las fábricas.
Disolución de la Asamblea Constituyente
En noviembre y diciembre de 1917, la población de toda Rusia votó en las elecciones organizadas por el Gobierno Provisional para elegir la Asamblea Constituyente. El Gobierno Provisional había concedido en marzo a las mujeres el derecho a presentarse a las elecciones y a votar, por lo que se trató de un sufragio verdaderamente universal. Se emitieron unos 47 millones de votos, con una amplia participación femenina. En las elecciones a la Asamblea Constituyente, los SR, históricamente el partido del campesinado y basado en organizaciones campesinas, obtuvieron alrededor del 40 % de los votos, principalmente en las zonas rurales; los bolcheviques recibieron alrededor del 24 %, sobre todo en las zonas urbanas. Los mencheviques obtuvieron entre el 2 % y el 3 %, y los cadetes, el partido capitalista liberal, alrededor del 5 % . Otros partidos más pequeños se repartieron el resto.
La Asamblea Constituyente, dominada por los SR de derecha, representaba la continuidad de la revolución burguesa de febrero. Se oponía a ceder el poder a los soviets. Por ello, Lenin hizo que sus Guardias Rojas bolcheviques, junto con los SR de izquierda y sus aliados anarquistas, la disolvieran el 19 de enero de 1918, renunciando así a la histórica reivindicación del partido de crear una república. Entre el golpe de Estado del 24 al 25 de octubre y la disolución de la Asamblea Constituyente el 19 de enero, los bolcheviques llevaron a cabo la siguiente etapa de la revolución y tomaron el poder. Riazanov, una vez más, se opuso a la disolución de la Asamblea Constituyente.
Los leninistas sostienen que se trató de una brillante decisión estratégica porque puso el poder en manos de la clase obrera; es decir, en manos de los soviets. Los soviets, argumentan, eran la república, una república de los trabajadores, una forma superior de democracia. A los delegados de los soviets, aunque contaban con una mayoría bolchevique, no se les dio, sin embargo, la oportunidad de votar sobre el golpe que les había entregado el poder. La Asamblea Constituyente, elegida en unas elecciones nacionales que habían dado una mayoría a los SR, fue destruida. Si la Asamblea Constituyente se hubiera reunido un par de días más tarde, el partido de Lenin no habría tenido la mayoría ni, probablemente, la capacidad de formar un gobierno. Los leninistas sostienen que la Asamblea Constituyente no habría podido defender la revolución y que se habría producido una contrarrevolución. En cualquier caso, parece claro que Lenin quería asegurarse de que sus bolcheviques tomaran el poder, otorgándoles el control del gobierno, pasara lo que pasara.
El Partido Bolchevique se transformó a raíz de los tremendos acontecimientos ocurridos entre abril y octubre, tanto por el reclutamiento como porque algunos mencheviques de izquierda, SR de izquierda, los Mezhrayontsy (Grupo Interdistrital) de Trotsky y otros izquierdistas se unieran a él. Aunque esto supuso inicialmente una mayor diversidad política en el seno de los bolcheviques, Lenin y su círculo más cercano siguieron siendo dominantes. El prestigio del partido, su coherencia organizativa y su base social en la clase obrera hicieron que otros grupos fueran asimilados por los bolcheviques, en lugar de que estos se volvieran más democráticos.
El gobierno soviético
El 25 de octubre de 1917, los bolcheviques establecieron el primer órgano de dirección de los soviets, denominado Consejo de Comisarios del Pueblo, que en un principio estaba compuesto íntegramente por bolcheviques. Lenin se negó a negociar un nuevo gobierno con los mencheviques y los SR de derecha porque estos se negaban a aceptar el principio de la superioridad de los soviets sobre un gobierno parlamentario. Lenin reconoció, sin embargo, que el gobierno necesitaba el apoyo de los campesinos. Así pues, los bolcheviques formaron un gobierno de coalición con los SR de Izquierda en diciembre de 1917. Los SR de Izquierda habían contribuido a extender los soviets al campo y organizaron la redistribución de las propiedades de los grandes terratenientes entre el campesinado, ayudando así a estabilizar el país.
La coalición solo sobrevivió hasta marzo de 1918, cuando los bolcheviques y los SR de Izquierda entraron en conflicto por la cuestión del Tratado de Brest-Litovsk. Lenin apoyó firmemente la negociación de un tratado ruso independiente con las Potencias Centrales (Alemania, Austria-Hungría y el Imperio Otomano). Victor Serge escribe en Lenin a Stalin: «Guillermo II puso fin a la controversia ordenando un avance, tras lo cual Lenin impuso en el Comité Central la decisión de firmar una paz menos favorable, que sacrificaba la revolución en Finlandia y Ucrania. » El tratado supuso enormes concesiones en términos de territorio y población, pero sacó a Rusia de la guerra. Los SR de Izquierda consideraban que el tratado hacía demasiadas concesiones y que interrumpiría la expansión de la revolución socialista internacional. Los SR de Izquierda creían, al igual que Trotsky, que Rusia debía simplemente abandonar la guerra sin firmar el tratado. Los SR de izquierda se oponían tanto al tratado que asesinaron a un diplomático alemán en un intento de sabotearlo y luego lideraron un levantamiento contra el gobierno soviético. La revuelta fracasó y los SR de izquierda, tras haber participado en una oposición violenta al Estado soviético, fueron excluidos por Lenin y los bolcheviques de la dirección soviética, dejando a los bolcheviques como único partido en el Gobierno. La Rusia soviética se transformó en un Estado unipartidista, y así permanecería durante el resto de su historia.
En la práctica, para hacer frente al problema demográfico que suponía el enorme campesinado, Lenin y los bolcheviques favorecieron a la clase obrera. Al convertirse los soviets de obreros, soldados y campesinos en el gobierno en 1917, los bolcheviques trabajaron para fortalecer mecánicamente a los obreros. En el sistema electoral indirecto y de varios , había un delegado por cada 1000 trabajadores o soldados a nivel de los soviets locales, pero solo un delegado por cada 5000 campesinos. La Constitución de 1918 estableció un sistema en el que los votantes urbanos tenían más peso que los rurales (1 delegado por cada 25 000 votantes urbanos frente a 1 por cada 125 000 votantes rurales). Los delegados locales votaban a los líderes de los soviets regionales, quienes a su vez votaban al Soviet Supremo, la legislatura nacional, por lo que la ventaja de los trabajadores se multiplicaba. Si bien esto pudo haber establecido el dominio electoral de la clase trabajadora, no podía considerarse en modo alguno plenamente democrático. Fueron los bolcheviques de Lenin, quienes controlaban el gobierno, quienes también crearon el sistema electoral y lo supervisaban.
Ese mismo año de 1918, Lenin y los bolcheviques convocaron el primer congreso de la Internacional Comunista, una nueva internacional destinada a sustituir a la Internacional Socialista, que se derrumbó en desgracia en agosto de 1914 después de que sus partidos miembros más importantes en Alemania y Francia apoyaran a sus respectivos gobiernos al estallar la Primera Guerra Mundial, violando sus propias resoluciones contra la guerra. La guerra, y posteriormente la Revolución Rusa de 1917, dividieron a los partidos socialistas del mundo a medida que surgían nuevos partidos comunistas, ahora unidos en la nueva internacional y tomando como modelo el bolchevismo de Lenin.
Gestión unipersonal
El Gobierno soviético comenzó a nacionalizar la industria en noviembre de 1917, inicialmente bajo el control de los trabajadores. A mediados de 1918, el proceso de nacionalización se había completado tanto en la industria como en el transporte. En su ensayo de abril de 1918, «Las tareas inmediatas del Gobierno soviético», Lenin defendió el control individual de los gerentes o especialistas en fábricas u otras instalaciones, y declaró que los empleados debían prestarles «obediencia incondicional». Afirmó que esto era necesario en aquel momento en el sistema que él denominó «capitalismo de Estado».
Algunas plantas contaban con juntas formadas por directivos, especialistas y miembros sindicales u otros trabajadores. En septiembre de 1919, Lenin abogó, en cambio, por reducir el tamaño de las juntas e instituir la «dirección unipersonal» (edinonachalie). En enero de 1920, defendió que la «dirección individual» era la forma más eficaz de garantizar la eficiencia. Durante el X Congreso del Partido en 1921, la facción de la Oposición Obrera abogó por juntas industriales elegidas y un congreso de productores para establecer un control democrático de la economía. Lenin se opuso enérgicamente a esa postura, argumentando que el partido y el Estado debían controlar la industria, actuando a través de los directores de las fábricas y sus supervisores en el lugar de trabajo. Lenin y sus bolcheviques ganaron el debate. Así, el modelo de control centralizado desde arriba que ahora dominaba la política se aplicó también a la industria.
La Cheka y el Terror Rojo
El 30 de agosto de 1918, Fanny Kaplan, miembro de los SR, disparó a Lenin en un intento de asesinato, hiriéndole gravemente. Poco después, el recién creado órgano de liderazgo soviético, el Consejo de Comisarios, creó la Comisión Extraordinaria de toda Rusia, o Cheka, la organización de policía secreta para combatir a los «enemigos de clase» y a los «contrarrevolucionarios». Aunque otros partidos participaban en la Cheka, los bolcheviques —rebautizados como Partido Comunista Ruso en marzo de 1918— controlaban el Consejo, que a su vez controlaba la Cheka, la cual contaba con miles de agentes y, más tarde, también con 200 000 efectivos. La Cheka podía detener a personas, privarlas de sus derechos y propiedades, y llevar a cabo ejecuciones sin juicio previo. Amenazado por la rebelión política, los disturbios y los levantamientos que se producían por toda Rusia, el jefe de la Cheka, Félix Dzerzhinski, desató el Terror Rojo el 5 de septiembre de 1918, llevando a cabo detenciones masivas y ejecuciones masivas de derechistas, anarquistas y otros enemigos políticos. La Cheka mató a decenas de miles de personas en su corta historia. En 1922 se convirtió en la GPU, luego en la OGPU y, a mediados de los años 30, en la NKVD, que continuó con muchos de los mismos tipos de poderes y, especialmente bajo el mandato de Stalin, causó muchas más víctimas.
Víctor Serge, un antiguo anarquista que se había convertido en bolchevique, escribió en sus Memorias de un revolucionario:
Creo que la creación de la Cheka fue uno de los errores más graves e imperdonables que cometieron los líderes bolcheviques en 1918, cuando las conspiraciones, los bloqueos y las intervenciones les hicieron perder la cabeza. Todas las pruebas indican que unos tribunales revolucionarios, que funcionaran a la luz del día y admitieran el derecho a la defensa, habrían alcanzado la misma eficacia con mucho menos abuso y depravación. ¿Era necesario recurrir a los procedimientos de la Inquisición?
Comunismo de guerra
La Guerra Civil Rusa, que se prolongó entre junio de 1918 y marzo de 1921, fue principalmente un conflicto entre el Ejército Rojo del gobierno soviético y el Ejército Blanco contrarrevolucionario, compuesto por oficiales de derecha del antiguo Ejército Imperial zarista al mando del general Alexander Kolchak. Sin embargo, también participaron en la Guerra Civil otras fuerzas, entre ellas el ejército anarquista al mando de Néstor Majnó (la Majnovshchina) y los ejércitos Verdes alineados con los SR. También hubo fuerzas locales, como el Ejército del Islam en el Cáucaso. Catorce Estados extranjeros intervinieron asimismo contra los rojos. Por todas partes, diversos pueblos del antiguo imperio aprovecharon la Guerra Civil para intentar crear estados independientes. En última instancia, entre 7 y 12 millones de personas murieron como víctimas de la guerra o a causa del hambre o las enfermedades.
En medio de este complicado conflicto que amenazaba con frustrar la revolución, Lenin y los bolcheviques establecieron el régimen económico y político del comunismo de guerra en junio de 1918 y comenzaron a requisar alimentos a los campesinos con el objetivo de mantener alimentada a la clase obrera de las ciudades y al Ejército Rojo. Pero el comunismo de guerra fue mucho más allá de la requisa y el racionamiento. El Gobierno nacionalizó toda la industria bajo su administración, prohibió la empresa privada y tomó el control de todo el comercio exterior. El Gobierno no solo tomó el control de los ferrocarriles, sino que creó una gestión cuasi militar de los mismos. Se prohibieron las huelgas en todas partes y a quienes aún no formaban parte de la clase trabajadora se les asignó el servicio laboral. El Estado comunista unipartidista controlaba ahora toda la economía.
La guerra contra la Iglesia
En 1921, el Partido Bolchevique de Lenin lanzó una guerra contra la Iglesia Ortodoxa, que era una organización poderosa e influyente en la Rusia zarista. Había decenas de miles de sacerdotes, monjas y monjes en Rusia, una casta religiosa con gran riqueza que era leal al zar y estaba vinculada a los terratenientes nobles. La guerra contra la Iglesia se desarrolló en dos frentes: contra los bienes eclesiásticos y contra la religión ortodoxa. El gobierno bolchevique exigió todo el oro, la plata y las joyas de la Iglesia debido a la terrible hambruna que se estaba produciendo. La Iglesia intentó llegar a un acuerdo ofreciendo pagar el equivalente al valor, pero el gobierno se negó. Las confiscaciones en las capillas locales provocaron violentos enfrentamientos entre las autoridades gubernamentales y los cristianos ortodoxos.
El Estado comunista confiscó las tierras, los edificios y la riqueza de la Iglesia. Lenin, como jefe del gobierno, escribió:
Cuanto mayor sea el número de representantes del clero reaccionario y de la burguesía reaccionaria a los que logremos fusilar [ejecutar] en esta ocasión, mejor, porque a este «público» hay que darle precisamente ahora una lección de tal manera que no se atrevan a pensar en resistencia alguna durante varias décadas.
Los comunistas asesinaron a 8000 sacerdotes para quebrantar su poder ideológico, económico y político. Tras la muerte de Lenin, la Liga de Ateos Militantes siguió trabajando para erradicar el cristianismo ortodoxo, el judaísmo y el islam, cerrando miles de iglesias, sinagogas y mezquitas. El artículo 124 de la Constitución soviética de 1936 garantizaba teóricamente la libertad de religión, pero en la práctica se negaba. La persecución de la religión continuó bajo Stalin y Jruschov y se prolongó hasta la década de 1960 y más allá.
El atraso de Rusia
Como se ha comentado anteriormente, los revolucionarios marxistas en Rusia se enfrentaban al problema de la reducida clase obrera y el enorme campesinado del país. Los bolcheviques, que controlaban los soviets, habían otorgado a la clase obrera una representación desproporcionada en los soviets en un intento por corregir el desequilibrio. Aun así, eso no bastó para superar el problema de un país con escasa industria y una pequeña proporción de trabajadores. ¿Cómo se podía rectificar este problema? Lenin creía que el desequilibrio en Rusia se rectificaría mediante una revolución obrera exitosa en Alemania, un país con un alto desarrollo industrial, una amplia clase obrera, sindicatos poderosos y un partido socialista formidable. La Alemania comunista acudiría en ayuda de la Rusia comunista. Estaba convencido de que una revolución socialista en Alemania era esencial para salvar la Revolución Rusa, o como él mismo afirmó en marzo de 1918: «sin una revolución alemana estamos condenados».
El internacionalismo de la clase obrera, por supuesto, había sido un valor clave de los socialistas desde que Marx escribió en el Manifiesto Comunista: «¡Proletarios de todos los países, uníos!». Y sin duda se podía vislumbrar la posibilidad de una reacción en cadena de revoluciones socialistas en Europa en 1918. Pero el argumento de Lenin de que solo una victoria de la revolución socialista alemana permitiría que la Revolución Rusa tuviera éxito representaba un nuevo giro en los debates sobre las posibilidades de una revolución socialista en su país. ¿Cómo surgiría y funcionaría esa relación entre Alemania y Rusia?
En marzo de 1919, Lenin y los bolcheviques creían que la antigua Internacional Socialista, cuyos partidos miembros en su mayoría habían apoyado la participación de su nación en la guerra mundial, había traicionado al movimiento socialista. Así pues, fundaron una nueva Internacional Comunista. La Internacional Comunista, basada en los principios organizativos y políticos bolcheviques, tenía como objetivo extender la revolución socialista mundial. En Europa, su labor se centraría en Alemania. Sin embargo, incluso si se producía una revolución alemana, ¿cómo podrían unirse las revoluciones rusa y alemana? Al fin y al cabo, entre la Rusia Soviética y Alemania se interponían Ucrania, Lituania y Polonia.
La respuesta que Lenin consideraba adecuada era llevar la Revolución Rusa a Polonia y, a continuación, a Alemania. Ya en 1919, las tropas rusas combatían al ejército polaco en Vilna, Lituania, que Polonia había ocupado cuando se desintegró el Imperio zarista. Lenin creía que una invasión rusa de Polonia desencadenaría allí una revolución y que eso proporcionaría un «puente» hacia Alemania para la revolución socialista internacional. Por ello, abogó por una guerra con Polonia, creyendo que el Ejército Rojo sería bienvenido en Polonia.
El pueblo polaco, subyugado por los imperios alemán, austrohúngaro y ruso, había sido borrado de los mapas de Europa entre 1795 y 1918. Existía un tremendo sentimiento nacionalista polaco y un movimiento popular, y Józef Piłsudski lo estaba canalizando. Aunque Piłsudski seguía siendo líder del Partido Socialista Polaco, en 1918 se había convertido en jefe de Estado y comandante en jefe de Polonia, y estaba comprometido con la construcción de un Estado polaco fuerte. Con sus propios objetivos expansionistas, dirigió a Polonia en un ataque contra Kiev, Ucrania, que entonces todavía se consideraba parte de Rusia. La Rusia Soviética, con el apoyo de la nueva Internacional Comunista, declaró entonces la guerra a Polonia en marzo de 1918.
Lenin previó que el Ejército Rojo y los trabajadores y campesinos polacos se unirían y lucharían codo con codo contra la burguesía polaca y los terratenientes. En su «Discurso a los hombres del Ejército Rojo que partían hacia el frente polaco», Lenin dijo: «Que su actitud hacia los polacos allí demuestre que son soldados de una república de trabajadores y campesinos, que acuden a ellos, no como agresores, sino como liberadores». Pero los polacos vieron al Ejército Rojo de la Rusia Soviética como conquistadores y lucharon contra ellos. Cegado por su deseo de extender la revolución, el juicio de Lenin falló. No pudo estar más equivocado.
Tras la batalla de Varsovia en 1920, los polacos obtuvieron una victoria decisiva sobre la Rusia Soviética, seguida de un alto el fuego en octubre de 1920 y la negociación del Tratado de Riga en marzo de 1921. La Rusia Soviética realizó importantes concesiones territoriales de tierras que hoy se encuentran en Bielorrusia o Ucrania. Serge escribió en De Lenin a Stalin: «Los trabajadores y campesinos de Polonia no se levantaron, y esto demuestra una vez más que la revolución no puede llevarse a un país extranjero a punta de pistola». La Rusia Soviética no solo fue derrotada, sino que hubo que renunciar, por el momento, al sueño de una región socialista ruso-polaco-alemana.
La rebelión de Kronstadt
La Revolución Rusa y la Guerra Civil causaron grandes penurias al pueblo ruso. En algunas zonas, los trabajadores y los campesinos comenzaron a rebelarse. En Tambov, en 1921, a solo 300 millas al sureste de Moscú, los campesinos se rebelaron contra la confiscación de cereales. Los rebeldes de Tambov formaron un ejército guerrillero de 80 000 hombres y lucharon contra la Cheka y el Ejército Rojo. Ese fue el mayor levantamiento de este tipo, pero la Cheka informó de 118 revueltas similares en aquella época. ¿Cómo se podían mantener las cosas bajo control?
El pequeño Partido Bolchevique, con solo unos 23 000 miembros en 1917, creció hasta alcanzar los 100 000 en 1918, pero eso solo representaba el 0,1 % de una nación de 100 millones de habitantes. Como hemos visto, los bolcheviques utilizaron el Terror Rojo de la Cheka y el comunismo de guerra —es decir, restricciones rígidas, la fuerza y la violencia— para evitar que Rusia se desintegrara y se les escapara de las manos. Los bolcheviques experimentaban una gran ansiedad y aprensión, temiendo una contrarrevolución en cualquier momento. Cuando los trabajadores, soldados y marineros de la ciudad de Kronstadt, en la isla de Kotlin, a solo 30 millas de Petrogrado, se rebelaron, los bolcheviques difundieron el mensaje: «Los blancos han tomado Kronstadt». La insinuación era que los contrarrevolucionarios blancos, a los que pronto se unirían invasores extranjeros, atacarían la capital rusa. De hecho, lo que había ocurrido era una revuelta protagonizada precisamente por los soldados, marineros y trabajadores que hasta entonces habían sido el orgullo y la alegría de la revolución. Ahora, sin embargo, a ojos de los bolcheviques, se habían convertido en traidores. ¿Por qué se habían rebelado de repente? ¿Qué era lo que querían?
El 23 de febrero de 1921, justo antes de la rebelión de Kronstadt, estallaron huelgas en las fábricas de Petrogrado. Los trabajadores exigían una mejora en el suministro de alimentos y el restablecimiento de los mercados locales, pero también querían libertad de expresión y de prensa. En respuesta, los bolcheviques declararon la ley marcial y detuvieron a los líderes de la huelga. El 26 de febrero, la Asamblea General de la Flota envió a un grupo de marineros de Kronstadt a Petrogrado para ver qué estaba sucediendo, y regresaron dos días después. Los marineros, tras escuchar los informes de sus representantes sobre lo que estaba ocurriendo en la antigua capital, redactaron sus propias reivindicaciones.
1. Nuevas elecciones inmediatas a los soviets. Los soviets actuales ya no expresan los deseos de los trabajadores y los campesinos. Las nuevas elecciones deben ser a voto secreto y deben ir precedidas de una propaganda electoral libre.
2. Libertad de expresión y de prensa para los trabajadores y los campesinos, para los anarquistas y para los partidos socialistas de izquierda.
3. El derecho de reunión y la libertad para las organizaciones sindicales y campesinas.
4. La organización, a más tardar el 10 de marzo de 1921, de una Conferencia de trabajadores, soldados y marineros no afiliados a ningún partido de Petrogrado, Kronstadt y el distrito de Petrogrado.
5. La liberación de todos los presos políticos de los partidos socialistas, y de todos los trabajadores y campesinos, soldados y marineros encarcelados que pertenezcan a organizaciones de la clase obrera y campesina.
6. La elección de una comisión para examinar los expedientes de todos los detenidos en prisiones y campos de concentración.
7. La abolición de todas las secciones políticas en las fuerzas armadas. Ningún partido político debe gozar de privilegios para la propagación de sus ideas, ni recibir subvenciones estatales con este fin. En lugar de las secciones políticas deben crearse diversos grupos culturales, financiados con recursos del Estado
8. La abolición inmediata de los destacamentos de milicia establecidos entre las ciudades y el campo.
9. La igualación de las raciones para todos los trabajadores, excepto aquellos que realizan trabajos peligrosos o insalubres.
10. La abolición de los destacamentos de combate del Partido en todos los grupos militares. La abolición de las guardias del Partido en fábricas y empresas. Si se requieren guardias, estos deben ser nombrados teniendo en cuenta las opiniones de los trabajadores.
11. La concesión a los campesinos de libertad de acción en sus propias tierras y del derecho a poseer ganado, siempre que lo cuiden ellos mismos y no empleen mano de obra contratada.
12. Solicitamos que todas las unidades militares y los grupos de oficiales en formación se sumen a esta resolución.
13. Exigimos que la prensa dé la debida publicidad a esta resolución.
14. Exigimos la creación de grupos móviles de control obrero.
15. Exigimos que se autorice la producción artesanal, siempre que no utilice mano de obra asalariada.
Como se puede ver, no se trataba de una plataforma contrarrevolucionaria, sino más bien de un programa socialista democrático. La rebelión de Kronstadt comenzó el 1 de marzo. Los bolcheviques continuaron argumentando en la prensa del partido que lo que estaba ocurriendo en Petrogrado era un movimiento contrarrevolucionario. Lenin, Trotsky y otros miembros del Comité Central decidieron aplastar la rebelión. Trotsky firmó la orden para hacerlo y Dzerzhinsky organizó el asalto. Los bolcheviques publicaron un ultimátum exigiendo la rendición incondicional antes del 5 de marzo.
Victor Serge escribió en sus Memorias:
Poco a poco, la verdad se abrió paso a través de la cortina de humo tendida por la prensa, cuya mendacidad ya no conocía límites. Y esa era nuestra prensa, la prensa de nuestra revolución, la primera prensa socialista de la historia, por lo tanto, la primera prensa incorruptible e imparcial de la historia. Es cierto que, incluso en el pasado, se había expuesto de vez en cuando, en cierta medida, a la acusación de demagogia (aunque de un tipo cálido y sincero) y había utilizado un lenguaje violento contra sus oponentes. Pero al hacerlo se había mantenido dentro de las reglas del juego y, en cualquier caso, había actuado de forma comprensible. Ahora, sin embargo, la mentira era su política establecida.
Serge describe el asalto:
La rebelión debía ser sofocada antes del deshielo. El asalto final fue lanzado por [el general Mijaíl] Tujachevski el 17 de marzo y culminó en una victoria obtenida con audacia. Los marineros de Kronstadt, que luchaban sin oficiales competentes… hicieron mal uso de su artillería. Algunos huyeron a Finlandia; otros libraron una salvaje batalla defensiva, de fuerte en fuerte y de calle en calle, y murieron gritando: «¡Viva la Revolución Mundial!». Algunos incluso murieron con el grito: «¡Viva la Internacional Comunista!». Varios cientos fueron llevados a Petrogrado y entregados a la Cheka, que meses después —de forma criminal y estúpida— seguía fusilando a pequeños grupos de ellos. Estos prisioneros pertenecían en cuerpo y alma a la revolución; habían dado voz a los sufrimientos y a la voluntad del pueblo ruso; ¡y ahí estaba la NEP [Nueva Política Económica] para demostrar que habían tenido razón! Además, habían sido hechos prisioneros en una guerra civil, y por un gobierno que durante mucho tiempo había prometido una amnistía a aquellos de sus adversarios que estuvieran dispuestos a convertirse en sus partidarios. Dzerzhinski presidió esta masacre interminable —o, al menos, permitió que ocurriera.
Kronstadt fue el resultado del efecto de trinquete —una serie de decisiones anteriores sobre la organización del partido, la disolución de la Asamblea Constituyente, el comunismo de guerra, la Cheka y el Terror Rojo, y la guerra contra Polonia— que hicieron que los acontecimientos de marzo de 1921 fueran prácticamente inevitables. En Kronstadt murieron miles de soldados y marineros del Ejército Rojo de ambos bandos, todos ellos convencidos de que defendían la revolución —aunque solo uno de los bandos, el de los rebeldes, lo hacía.
Prohibición de las facciones
Mientras Dzerzhinsky supervisaba la represión de Kronstadt, se celebró en Moscú el X Congreso del Partido Comunista Ruso (Bolchevique), obligado ahora a adoptar otras medidas para hacer frente a la crisis política —se podría decir, el palo y la zanahoria. Lenin propuso la Nueva Política Económica (NEP), poniendo fin al periodo del comunismo de guerra. La NEP acabó con las requisas, permitiendo a los campesinos vender sus cosechas y gravándolos con impuestos. Se puso fin al control estatal de toda la economía, permitiendo las pequeñas empresas y la venta al por menor. Se trataba de una economía mixta y un mercado libre junto a las industrias y el comercio gestionados por el Estado. Esa era la zanahoria.
Al mismo tiempo, Lenin presentó una resolución, «Sobre la unidad del partido», que prohibía las facciones dentro del partido. Ese fue el palo. La justificó dentro del partido haciendo referencia a la rebelión de Kronstadt, que, según él, había sido provocada por contrarrevolucionarios burgueses disfrazados de comunistas de extrema izquierda. Entre las facciones prohibidas, las más importantes fueron la Oposición Obrera y los grupos del Centralismo Democrático, que reclamaban el poder de los trabajadores en la industria y la sociedad, así como la democracia en lo que se había convertido en un partido-Estado burocrático. Pero todas las facciones debían disolverse o ser expulsadas. Así pues, la democracia dentro del partido gobernante llegó a su fin. La vida democrática de los soviets y los sindicatos se marchitó. Los bolcheviques tenían ahora el control total del Partido Comunista, que a su vez controlaba el gobierno, la nueva economía mixta y la sociedad.
Lenin otorga a Stalin el poder para dirigir el Estado unipartidista
Lenin aprobó que Stalin se convirtiera en secretario general del Partido Comunista en 1922, un cargo que le otorgaba el control sobre la administración del partido. El cargo le dio a Stalin el poder de examinar y aprobar a los nuevos miembros, así como de asignar a los miembros a sus puestos en el partido. Nombró a sus seguidores para ocupar puestos importantes y, con ellos, construyó una red de leales que, con el tiempo, le otorgaría el control efectivo del partido cuando Lenin falleciera en 1924.
Lenin era muy consciente del peligro que representaba Stalin, y escribió el 25 de diciembre de 1922: « El camarada Stalin, al convertirse en secretario general, ha concentrado un enorme poder en sus manos; y no estoy seguro de que siempre sepa cómo utilizar ese poder con la suficiente cautela». El 4 de enero de 1923, añadió:
Stalin es demasiado grosero, y este defecto, totalmente aceptable en las relaciones entre nosotros los comunistas, se vuelve inaceptable en el cargo de secretario general. Por lo tanto, propongo a los camaradas que busquen una forma de destituir a Stalin de ese cargo y nombrar en su lugar a otro hombre que, en todos los aspectos, solo se diferencie de Stalin por su superioridad —es decir, que sea más paciente, más leal, más educado y más atento con los camaradas, menos caprichoso, etc.
Serge relata en De Lenin a Stalin que: « Poco antes de su muerte, Lenin propuso a Trotsky —quien era hostil al sistema burocrático— una acción conjunta para la democratización del partido». Puede que así fuera. Pero ya era demasiado tarde. Los infartos de Lenin lo dejaron cada vez más incapacitado y, un año después, el 21 de enero de 1924, falleció.
A continuación se desató la lucha por la sucesión entre Zinóviev, Kámenev, Trotsky y Stalin. Stalin, sin embargo, poseía la astucia y tenía todas las cartas en la mano, en particular las de afiliación. En 1929, Stalin había movilizado a sus seguidores y eliminado cualquier amenaza de sus rivales. Sin dejar de ostentar el título de secretario general, se convirtió en el líder del partido y del Estado, el dictador de la Unión Soviética. Stalin también ejerció pronto un control efectivo sobre la Internacional Comunista y los partidos comunistas de todo el mundo. Lenin había sido el responsable de entregar el partido a Stalin, aunque más tarde expresara sus reservas.
¿Condujo el leninismo al estalinismo?
Por supuesto, Serge tiene razón cuando escribe en De Lenin a Stalin:
Nadie pensaba en luchar por un Estado totalitario; los hombres lucharon y murieron por un nuevo tipo de libertad. El bolchevismo triunfó proclamando a las masas y al mundo una democracia de trabajadores libres, como nunca antes se había visto. La primera Constitución soviética, redactada por Sverdlov, garantizaba todas las libertades a los trabajadores. Nadie, por ejemplo, pensó en abolir la libertad de prensa al día siguiente de la insurrección victoriosa.
Sin embargo, la revolución condujo al totalitarismo.
Serge rechazó la idea de que el leninismo condujera al estalinismo, escribiendo:
A menudo se dice que «el germen de todo el estalinismo estaba en el bolchevismo desde sus inicios». Bueno, no tengo ninguna objeción. Solo que el bolchevismo también contenía muchos otros gérmenes, una gran cantidad de otros gérmenes, y quienes vivieron el entusiasmo de los primeros años de la primera revolución socialista victoriosa no deberían olvidarlo. ¿Es muy sensato juzgar al hombre vivo por los gérmenes de la muerte que la autopsia revela en el cadáver —y que quizá haya llevado consigo desde su nacimiento—?
Me parece que esto no es una respuesta. La cuestión en una autopsia no es cuán lleno de vida estaba el paciente en su juventud, sino más bien ¿qué le mató? Sí, la Rusia soviética estaba asediada, amenazada por la contrarrevolución, sufriendo millones de muertes a causa de la guerra civil y el hambre, y fue invadida por potencias extranjeras. Pero en ese contexto —e incluso admitiendo que tal vez por esas razones se impusieran ciertas decisiones a Lenin y a los bolcheviques—, se tomaron malas decisiones, decisiones que eliminaron la democracia. Lenin, y lo que se convirtió en el leninismo, desempeñó un papel muy importante, un papel decisivo, en la extinción de la democracia socialista.
Los bolcheviques, que acabaron controlando el partido, los soviets, la gestión de la industria y los sindicatos, y todos los departamentos gubernamentales, seguían las órdenes del Comité Central y de su jefe, Lenin. El partido estaba imbuido de una cultura de obediencia a los superiores, basada inicialmente en el respeto hacia esos líderes, luego en la necesidad de ganar y defender la revolución, luego en la reticencia a criticar y mucho menos a desobedecer por temor a comprometer la revolución, y posteriormente, tras la creación de la Cheka, en el miedo a ser castigado por la independencia de pensamiento o de acción. De nuevo, el efecto de trinquete. En un partido así, la democracia había muerto y el autoritarismo ocupó su lugar.
El ideal y la estructura organizativa leninistas fueron posteriormente llevados por los tanques de la Unión Soviética a Europa del Este, exportados a China, Vietnam y Corea del Norte, y más tarde adoptados por Cuba. El bloque comunista estaba formado por Estados con sociedades de clases basadas en la explotación y la opresión, y los más grandes eran imperialistas. En Europa Occidental, los comunistas se fueron asemejando gradualmente a los socialdemócratas, formando parte del sistema político capitalista y contribuyendo a supervisar el sistema.
Aquellos que más tarde y en otros lugares siguieron o imitaron a los comunistas, con demasiada frecuencia crearon pequeños partidos autoritarios, sectas dogmáticas o, a veces, incluso cultos en torno a líderes carismáticos. Aunque se autodenominaban centralistas democráticos, pocos de estos grupos eran genuinamente democráticos. Los líderes dirigían, los seguidores obedecían. La vida interna de estos grupos podía ser embrutecedora o estar dirigida por animadores y mantenerse artificialmente emocionante y frenética. Los miembros de estos grupos trabajaban duro para distribuir su propaganda, reclutar y llevar a cabo sus proyectos en los movimientos obreros o sociales, pero la mayoría de las veces su labor resultaba infructuosa. La mayoría seguían siendo pequeños, marginales y, a veces, ajenos a la realidad, como si no supieran dónde vivían.
Posibilidades alternativas
Cuando observamos la trayectoria de Lenin y la historia de los bolcheviques, podemos ver ciertos momentos en los que existía una posible trayectoria alternativa. Los bolcheviques, en lugar de dar un golpe de Estado y tomar el poder, podrían haber permitido que el parlamento elegido por el pueblo se reuniera, asumiera el poder como Asamblea Constituyente y creara una república, o tal vez creara una república junto con el soviet, una especie de gobierno bicameral. Los bolcheviques contaban con el 25 % de los delegados en el parlamento y, junto con otros partidos de izquierda, con la mayoría en los soviets. Podrían haber intentado crear la «organización social» de la sociedad de la que hablaba entonces Lenin. Es decir, crear un gobierno socialdemócrata.
Encontramos otro momento similar cuando, en los primeros días de los soviets, existía un gobierno multipartidista que los bolcheviques podrían haber tratado de preservar e incluso ampliar. En cualquiera de esos casos, los bolcheviques, al necesitar el apoyo de Alemania, podrían haberse acercado a la República de Weimar en un intento por encontrar apoyo para una socialdemocracia rusa. Y en el momento de la rebelión de Kronstadt, el gobierno bolchevique podría haber negociado con los rebeldes y accedido a sus demandas de más democracia a cambio de que continuaran defendiendo a Rusia frente a posibles invasores extranjeros.
A tales argumentos, los leninistas siempre responden: « Pero entonces la contrarrevolución habría derrocado al incipiente gobierno socialista de los bolcheviques». Quizás, pero sabemos a ciencia cierta que el ascenso de Stalin y su Partido Comunista derrocó al incipiente gobierno socialista y, en la década de 1930, lo había sustituido por una nueva clase dominante: una clase dominante colectivista y burocrática que oprimía y explotaba a los trabajadores y presidía un poder imperial.
Todo esto deja claro que es hora de decir adiós a Lenin y al leninismo. No se necesita a Lenin para ser socialista o revolucionario. No se necesita a Lenin para crear una organización socialista. Solo se necesitan principios socialistas, el debate democrático y el compromiso y la autodisciplina de los miembros. Nuestras organizaciones socialistas deben ser genuinamente y plenamente democráticas, incluso en sus relaciones con los movimientos obreros y sociales. La democracia es el núcleo de nuestro socialismo. Luxemburg tenía razón: no hay socialismo sin democracia, ni democracia sin socialismo.
Dan La Botz es editor de New Politics. Puede obtener más información sobre La Botz y sus escritos en danlabotzwritings.com.
8. Entrevista a Amitav Ghosh.
El escritor indio acaba de publicar un libro sobre cambio climático, y nuestras dificultades para entender su importancia, y en una reciente visita a Barcelona los compañeros de Climática le han hecho esta entrevista.
https://climatica.coop/amitav-ghosh-entrevista/
Amitav Ghosh: «El coche no es un instrumento de libertad, es el instrumento de una forma de esclavitud»
Hablamos con el escritor indio durante su estancia en el Centre de Cultura Contemporània de Barcelona (CCCB). Acaba de publicar ‘El gran delirio’, un libro en el que señala nuestra falta de habilidad (en términos literarios, políticos e históricos) para entender la importancia del cambio climático.

El escritor indio Amitav Ghosh. Foto: MATHIEU GÉNON
Guillem Pujol
30 abril, 2026
Hay un desplazamiento constante en El gran delirio. El cambio climático y lo impensable (publicado por Capitán Swing): del dato al imaginario, de la infraestructura a la cultura, de la energía a las formas de vida que la hacen necesaria. Para Amitav Ghosh (Calcuta, 1956), la crisis climática remite a una forma histórica de percibir el mundo que ha reducido lo no humano a un fondo inerte y ha convertido el consumo en el principal mediador de la experiencia.
Esa forma de percepción forma parte de la propia arquitectura de la modernidad, de su genealogía colonial y de sus dispositivos culturales, entre ellos la novela. «Nuestra imaginación queda completamente atada al consumismo», afirma Ghosh. En ese marco, el cambio climático aparece como un límite interno de las formas de percepción que organizan la experiencia contemporánea: «Ahí es donde entran los escritores, los artistas y los cineastas. No es algo que puedan resolver los políticos o los economistas», sostiene. Hablamos con el autor indio durante su estancia en Barcelona, en el Centre de Cultura Contemporània de Barcelona (CCCB).
En El gran delirio plantea que el cambio climático es un fracaso de la imaginación. ¿Hasta qué punto ese fracaso forma parte de la propia estructura de la modernidad?
Es claramente una característica estructural de la modernidad. Es la modernidad la que crea las condiciones bajo las cuales se produce ese estrechamiento de las posibilidades de la imaginación. Y así, nuestra imaginación ha acabado atada al consumismo y a una forma de vida acelerada. En ese sentido, la modernidad es en sí misma una condición estructural de aceleración.
¿Y diría que es un fenómeno global, americano, europeo…?
Un poco de todo, pero sin duda en Estados Unidos esto va incluso más lejos. Los personajes suelen definirse por el coche que conducen. Para muchos estadounidenses, la personalidad está íntimamente ligada a eso. La primera pregunta que alguien hace sobre otra persona puede ser qué coche tiene. Y si alguien no conduce, eso resulta chocante. Mis propios hijos no conducían a los 20 años, y algunos familiares se sorprendían enormemente de eso. Para muchos, conducir es un rito de paso hacia la adultez. Es una forma de complicidad muy profunda con ese sistema.
La imaginación está limitada por el petróleo…
Incluso diría que es una imaginación completamente dependiente del petróleo. En el caso estadounidense, el modelo de libertad está siempre vinculado al motor de combustión interna. Lo vemos constantemente en el cine, en la publicidad y en la cultura popular.
Pero si lo piensa un momento, resulta evidente que el coche no es un instrumento de libertad; es el instrumento de una forma de esclavitud. Estás subordinado al mercado, a lejanos productores de petróleo y a sistemas de extracción.
Y, aun así, la gente puede sostener simultáneamente estas ideas contradictorias bajo las condiciones de la modernidad. Pensadores como Descartes creían que los animales eran máquinas incapaces de sentir dolor. Es un buen ejemplo de hasta qué punto estas formas de pensamiento pueden imponerse, incluso contra la experiencia más evidente.
Un modo de producción que ha colonizado, como explica, la literatura. Pero, ¿hasta qué punto la novela moderna no solo es incapaz de representar el cambio climático, sino que participa activamente en hacerlo invisible?
La novela moderna, especialmente en los últimos 40 o 50 años –y sobre todo la novela estadounidense–, se ha vuelto profundamente dependiente del consumismo. Cuando los escritores quieren describir a un personaje o una personalidad, lo hacen a través de marcas: ropa, objetos, accesorios.
Eso significa que la estructura de sentido de esas novelas depende completamente del consumo, de los bienes y de la lógica del branding. En muchos sentidos, acaban funcionando como una extensión del propio sistema de consumo industrial.
En su obra usted habla de encuentros con lo no humano como momentos de reconocimiento, también olvidados por gran parte de la tradición occidental.
La idea de reconocimiento viene de Aristóteles, que hablaba de narrativas en las que los personajes se reconocen tras haber estado separados. Es una estructura muy común: hermanos separados al nacer que se reencuentran, hijos que vuelven a encontrarse con sus padres… Lo que me interesa es otra forma de reconocimiento entre humanos y no humanos. Pero aquí hay que hacer una distinción importante: la modernidad no es una única cosa. Hay formas de modernidad que no comparten esa visión occidental del mundo como algo inerte. Por ejemplo, si piensas en Japón o Corea, son sociedades muy modernas en términos tecnológicos, pero no creen que la naturaleza sea algo muerto. Para ellos existe un mundo espiritual vinculado al paisaje y a los seres vivos. Esa idea de que el mundo está completamente desprovisto de vida es una construcción específica de Europa occidental.
En ese sentido, ¿qué papel juegan imaginarios como el de Frankenstein o la idea de máquinas conscientes?
La idea de crear máquinas conscientes sigue siendo muy poderosa hoy en día, sobre todo con la inteligencia artificial. Muchos actores tecnológicos esperan producir máquinas que piensen como los seres humanos. Pero eso se basa en un error fundamental. El pensamiento humano no es posible sin el cuerpo. No es que tengamos un cerebro separado del cuerpo, ni que el cuerpo sea simplemente un soporte mecánico. El cuerpo es lo que hace posible el pensamiento.
Incluso algo tan básico como el miedo se experimenta primero físicamente, en el cuerpo, en el estómago. Muchas formas de pensamiento vienen literalmente de lo que llamamos «sensaciones viscerales». Separar mente y cuerpo es un error profundo.
Ha vinculado la crisis climática con la historia del imperialismo. ¿Cómo se expresa hoy esa relación?
Podemos verlo muy claramente en la geopolítica actual. El imperio angloamericano se construyó sobre los combustibles fósiles. Primero sobre el carbón y después sobre el petróleo y el gas. Esa es una de las razones por las que se producen conflictos como los que estamos viendo. Hay una obsesión evidente por el control del petróleo. Primero se ataca a Venezuela, después a Irán.
Es como si se tratara de asegurar el control sobre los puntos clave del flujo de petróleo, especialmente en regiones como Oriente Medio, que son esenciales en ese sistema. Y hay una ironía histórica en todo esto: los combustibles fósiles, que fueron la base del poder del imperio angloamericano, también está contribuyendo a su final.
¿La transición hacia energías renovables abre la posibilidad de imaginar otros modelos de vida?
Hay una narrativa bastante optimista según la cual las energías renovables sustituirán a los combustibles fósiles y nos liberarán de sus limitaciones. Pero eso presupone que podemos mantener el mismo modelo de vida, simplemente cambiando la fuente de energía. El problema es que las renovables también tienen impactos importantes. Los paneles solares requieren materiales cuya extracción es muy destructiva, como se ve en países como China o Chile. Los aerogeneradores requieren grandes cantidades de hormigón, que es una de las mayores fuentes de emisiones.
Además, estas infraestructuras tienen una vida limitada. Y hay que tener en cuenta la paradoja de Jevons: las mejoras en eficiencia tienden a aumentar el consumo total. Así que no podemos asumir que sustituir una energía por otra nos llevará automáticamente a una forma de vida más sostenible.
Además, muchas de estas soluciones se presentan como si fueran neutras, cuando en realidad reproducen dinámicas extractivas similares. La minería necesaria para sostener la transición energética ya está generando conflictos en distintos territorios. Y, al mismo tiempo, el aumento de eficiencia no reduce el consumo, sino que tiende a expandirlo. Es lo que muestra la paradoja de Jevons. Si la energía se abarata o se vuelve más accesible, el sistema encuentra nuevas formas de consumirla. Por eso el problema climático no puede abordarse únicamente desde el lado de la producción energética. Tiene que ver con las formas de vida que esa energía sostiene.
Entonces el problema no es solo técnico, sino cultural. ¿Cómo redefinir lo que entendemos por una «buena vida»?
Esa es una cuestión fundamentalmente de imaginación. Y ahí es donde entran los escritores, los artistas y los cineastas. No es algo que puedan resolver los políticos o los economistas. Tenemos que crear nuevas narrativas sobre lo que significa vivir bien. Mientras sigamos asociando la buena vida con la velocidad, el consumo o la movilidad –por ejemplo, conducir rápidamente por una carretera–, no cambia nada. Da igual que el coche sea eléctrico o de combustión: el impacto seguirá siendo muy alto.
Pero si no hay un punto de partida claro, ¿desde dónde empezamos a construir esas nuevas narrativas?
Es difícil ver desde dónde empezar. Por supuesto, estoy completamente de acuerdo con los activistas en que deberíamos intentar alejarnos de los combustibles fósiles, pero aquí hay una diferencia importante de perspectiva.
Si pregunta a muchos activistas climáticos occidentales cuál es el problema, te dirán que el problema son los combustibles fósiles. En cierto modo, los tratan casi como si fueran el problema en sí mismos. Pero si hace la misma pregunta en el sur global, no escuchará eso. Lo que le dirán es que el problema es la manera en que los combustibles fósiles están siendo utilizados por Occidente. Es decir, ya desde ese punto de vista, el consumo de combustibles fósiles se sitúa dentro de una matriz de desigualdad. Y consideran que la desigualdad es el principal motor de la crisis ambiental a la que nos enfrentamos hoy.
9. Resumen de la guerra en Irán, 30 de abril.
El seguimiento en directo de Middle East Eye.
Guerra en Irán en directo: Irán advierte a EE. UU. de que volverá a un conflicto prolongado si es atacado
Mientras tanto, el presidente del Parlamento, Ghalibaf, afirma que el estrecho de Ormuz estará «libre de presencia estadounidense»
Puntos clave
EE. UU. propone una nueva coalición global para permitir el paso de buques por Ormuz, informa el WSJ
Los riesgos económicos se han «intensificado» desde la guerra con Irán, afirma el BCE
El propietario de The Telegraph y Politico afirma que los periodistas deben apoyar a Israel o dimitir
Actualizaciones en directo
Un legislador alemán afirma que la «confianza en esta Casa Blanca» ya no es la misma
Hace 2 minutos
Un eurodiputado alemán ha declarado que se ha perdido la confianza en la actual Administración estadounidense para garantizar la seguridad de Berlín.
En declaraciones a Jim Sciutto, de la CNN, Marie-Agnes Strack-Zimmermann indicó que la presencia de tropas estadounidenses en Alemania sigue siendo mutuamente beneficiosa: «Las tropas estadounidenses son importantes para nosotros, pero también lo son para Estados Unidos… como centro neurálgico… especialmente en Alemania».
Sin embargo, señaló que «(Trump) está enfadado por muchas cosas».
«El problema es que cada mañana podemos leer un nuevo mensaje… quizá mañana sea un mensaje diferente. Así que creo que realmente tenemos que calmar los ánimos».
Cuando se le preguntó si los alemanes siguen confiando en que Washington les ayude a mantenerse a salvo, respondió: «La confianza en esta Casa Blanca no es la misma que bajo Biden, bajo Obama… bajo Clinton».
Strack-Zimmermann reconoció que Alemania no había hecho lo suficiente en materia de defensa en las últimas décadas, pero señaló que eso estaba cambiando ahora, ya que Europa está trabajando para asumir una mayor responsabilidad y volverse «más independiente».
Pero cuando se le preguntó directamente si los alemanes siguen confiando en que Estados Unidos les ayude a mantenerse a salvo, su respuesta fue contundente: «La confianza en esta Casa Blanca no es la misma que bajo Biden, bajo Obama… bajo Clinton».
Hace 1 hora
Buenas noches, lectores de Middle East Eye,
Si acaba de unirse a nosotros, estos son algunos de los últimos acontecimientos:
- El número de víctimas mortales en el Líbano por los ataques israelíes del jueves asciende a 32, mientras las tropas israelíes amplían la operación terrestre
- Se han oído sirenas de defensa aérea en todo Teherán, y los medios iraníes informan de que la defensa está interceptando pequeños drones y realizando labores de vigilancia sobre la capital
- Los Emiratos Árabes Unidos han prohibido los viajes a Irán, el Líbano e Irak y han instado a sus ciudadanos a abandonar esos países de inmediato
- Irán, Italia, España y Alemania han criticado el secuestro por parte de Israel de la Flotilla Global Sumud, que transportaba ayuda humanitaria a Gaza, mientras que EE. UU. lo calificó de «maniobra publicitaria» y condenó a los activistas detenidos por Israel en aguas internacionales
- Trump se muestra ambiguo sobre si se reanudará la guerra contra Irán, afirmando que «no lo sabe», y afirmó que «probablemente» retiraría las tropas estadounidenses de Italia y España tras anunciar su intención de hacerlo en Alemania
- El organismo británico de vigilancia antiterrorista insta a una «moratoria» de las marchas a favor de Palestina, culpándolas de ser la causa de los recientes ataques antisemitas en Londres
El número de muertos en el Líbano desde el jueves asciende a 32; las tropas israelíes han atacado
Hace 1 hora
Un ataque aéreo israelí contra la localidad de Harouf, en el distrito de Nabatieh, al sur del Líbano, ha causado la muerte de una mujer y ha dejado tres heridos, entre ellos un niño.
Esto eleva a 32 el número total de víctimas mortales en todo el Líbano a causa de los ataques israelíes en las últimas 24 horas, según la Agencia Nacional de Noticias del Líbano.
En un comunicado publicado el jueves, Hezbolá afirmó que sus combatientes han lanzado ataques contra las fuerzas israelíes dentro del territorio libanés, que se encuentran ahora a 10 km de profundidad en el país, según el ejército israelí.
Dos militares israelíes han resultado heridos tras la explosión de un dron en el sur del Líbano, según ha informado Haaretz, citando al ejército israelí.
Hace 2 horas
En una publicación en X, la embajada de EE. UU. en Beirut ha pedido una reunión directa entre el presidente libanés, Joseph Aoun, y el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, alegando que el país se encuentra en una «encrucijada» para «decidir su propio destino».
El comunicado continuaba afirmando que un «diálogo directo» entre los países, facilitado por EE. UU., «marcaría el comienzo de un renacimiento nacional» para el Líbano.
La embajada expresó su apoyo a «apoyar al Líbano mientras aprovecha esta oportunidad con confianza y sabiduría».
Esto se produce en medio de los continuos ataques e invasión de Israel al país a pesar del alto el fuego, tras anunciar sus objetivos de asegurar una zona que abarca 15 localidades en un comunicado publicado el jueves.
Medios iraníes: la defensa aérea de Irán combate drones sobre Teherán
Hace 2 horas
Según la agencia de noticias Tasnim, la defensa aérea iraní, cuyas sirenas sonaron el jueves en algunas zonas de Teherán, habría estado interceptando pequeños drones y UAV de vigilancia.
Informa de que las sirenas de la defensa aérea siguen sonando en algunas partes de la capital, incluidas las zonas occidental, central y sureste.
EE. UU. condena la «contraproducente» flotilla de ayuda a Gaza interceptada por Israel
Hace 2 horas
Estados Unidos ha condenado enérgicamente la «flotilla de Gaza», compuesta por barcos que transportaban ayuda humanitaria al enclave ocupado, calificándola de «maniobra publicitaria» después de que las fuerzas israelíes capturaran a los activistas en aguas internacionales.
«Estados Unidos condena la flotilla, una iniciativa pro-Hamás que constituye un intento infundado y contraproducente de socavar el plan de paz del presidente Trump» para la Franja de Gaza, declaró el jueves el portavoz del Departamento de Estado, Tommy Pigott, en un comunicado.
Pigott añadió que los países aliados de EE. UU. deberían tomar «medidas decisivas» contra el grupo para impedir que zarpen barcos desde sus territorios.
Hace 3 horas
Los Emiratos Árabes Unidos han prohibido a sus ciudadanos viajar a Irán, Líbano e Irak debido a los acontecimientos en la región, según informó el jueves el Ministerio de Asuntos Exteriores.
El ministerio también instó a los ciudadanos que se encuentran actualmente en estos países a que salgan de inmediato y regresen a casa.
Se escuchan sirenas de defensa aérea en Teherán, según informan los medios iraníes
Hace 3 horas
La agencia de noticias iraní Mehr informó el jueves de que se escucharon sonidos de defensa aérea en algunas zonas de Teherán.
El canal no dio más detalles sobre cuál podría ser la causa de estas sirenas.
Irán acusa a Israel de «piratería» por la incautación de la flotilla de ayuda a Gaza
Hace 4 horas
El Ministerio de Asuntos Exteriores iraní ha condenado a Israel por asaltar y detener a activistas a bordo de la Flotilla Global Sumud, que llevaba ayuda humanitaria a Gaza.
El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores, Esmaeil Baghaei, calificó el «ataque» de Israel contra la flotilla en aguas internacionales como un acto de «piratería» y afirmó que supone «un golpe a la conciencia despierta de la humanidad».
Instó a la comunidad internacional a apoyar a la flotilla y a presionar para que se libere a todos los activistas detenidos.
Un barco zarpa del Port Vell de Barcelona como parte de una flotilla humanitaria con destino a la Franja de Gaza, el 12 de abril de 2026 (Josep Lago/AFP)
Hace 4 horas
Desde el Despacho Oval, el presidente de EE. UU., Donald Trump, declaró el jueves que Irán «quiere llegar a un acuerdo», pero respondió que «no sabe» si EE. UU. reanudará la guerra tras el acuerdo de alto el fuego.
A pesar de no saber cuándo terminará la guerra, Trump afirmó que los precios del petróleo bajarán una vez que se resuelva el conflicto.
Cuando se le preguntó si retiraría las tropas estadounidenses de Italia y España, un día después de anunciar que Washington estaba estudiando reducir su personal militar en Alemania, Trump respondió «probablemente».
Trump también afirmó que «me parece bien» que Irán participe en la Copa del Mundo de la FIFA que se celebrará en EE. UU. este año.
Senador estadounidense plantea «graves preocupaciones constitucionales» sobre la guerra en Irán
Hace 4 horas
El senador estadounidense Tim Kaine afirmó que tiene «graves preocupaciones constitucionales» de que la Administración Trump pueda exceder el límite de 60 días para la acción militar en Irán sin la aprobación del Congreso.
En virtud de la Ley de Poderes Bélicos de 1973, un presidente de EE. UU. puede declarar la guerra sin autorización del Congreso durante 60 días, plazo que vencerá el viernes.
En respuesta a las preguntas de Kaine en una audiencia del Comité de Servicios Armados del Senado, el secretario de Defensa, Pete Hegseth, afirmó que el alto el fuego con Irán concede a la Administración más tiempo respecto a este plazo.
Sin embargo, Kaine replicó: «No creo que la ley respalde eso».
El presidente del Gobierno español condena que Israel «ataca una flotilla civil» con destino a Gaza
Hace 4 horas
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, ha afirmado que Israel está «violando una vez más el derecho internacional» al detener a civiles a bordo de una flotilla de ayuda con destino a Gaza en aguas internacionales.
Sánchez ha instado a la UE a «suspender el acuerdo de asociación» con Israel «YA».
Los Estados miembros de la UE Alemania e Italia también han condenado la acción de Israel a primera hora de este jueves.
Trump y Fox News elogian la decisión de los Emiratos Árabes Unidos de abandonar la OPEP
Hace 5 horas
El presidente de EE. UU., Donald Trump, indicó el miércoles que aprobaba la decisión de los Emiratos Árabes Unidos de abandonar la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) en medio de las repercusiones de la guerra de EE. UU. e Israel contra Irán.
«Creo que es estupendo. Lo conozco muy bien. A Mohamed. Es muy inteligente, y probablemente quiera seguir su propio camino», dijo Trump sobre el gobernante de los Emiratos Árabes Unidos, Mohamed bin Zayed, a quien a menudo se conoce por las siglas MBZ.
«Eso es algo bueno. Creo que, en última instancia, es algo bueno para bajar el precio de la gasolina, bajar el del petróleo, bajar todo. Lo tienen todo. De hecho, es un gran líder. Así que no, me parece bien. «Están teniendo algunos problemas en la OPEP», declaró a los periodistas en la Casa Blanca.
Fuera de la OPEP, los Emiratos Árabes Unidos tendrán libertad para aumentar la producción, lo que podría conducir a una bajada de los precios de la energía, algo que la Administración Trump acogería con agrado en medio de la guerra contra Irán.
Leer más: Trump y Fox News elogian la decisión de los Emiratos Árabes Unidos de abandonar la OPEP
Secretario General de la ONU: El coste de la guerra contra Irán podría haber financiado la ayuda para 87 millones de personas
Hace 5 horas
Los 25 000 millones de dólares que EE. UU. ya ha gastado en la guerra contra Irán podrían haber sufragado la totalidad del plan humanitario de la ONU para 2026, destinado a proporcionar asistencia vital a 87 millones de personas, según declaró el jueves a la AFP el jefe de operaciones humanitarias de la organización.
Las Naciones Unidas han recibido el 28 % de la financiación para el plan humanitario propuesto de 23 000 millones de dólares para este año.
El subsecretario general de la ONU, Tom Fletcher, afirmó que esto representa «menos del 1 % del gasto mundial en armamento y defensa del próximo año», y señaló que la cifra coincide con las estimaciones del Pentágono sobre el coste de la guerra en Irán publicadas el miércoles.
Hace 5 horas
Raf Milo, comandante del Mando Norte de Israel, anunció que las fuerzas israelíes han avanzado 10 km en territorio libanés en el sur y «no tienen intención de retirarse».
Milo comunicó a las autoridades locales que las tropas israelíes están «limpiando» una zona que abarca 60 pueblos libaneses, según comentarios publicados por el ejército israelí.
Calificó este avance de «significativo», pero añadió que «aún nos queda mucho por hacer» y afirmó que el ejército está preparado para «continuar todo el tiempo que sea necesario» con el fin de desmantelar a Hezbolá.
Esto se produce tras nuevos ataques contra el Líbano que causaron la muerte de al menos 28 personas el jueves, entre ellas mujeres y niños, en los continuos bombardeos que se están produciendo en toda la región sur del país.
El presidente de la FIFA afirma que Irán jugará en el Mundial
Hace 6 horas
El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, anunció el jueves que Irán participará en el Mundial de este año y jugará en Estados Unidos.
«Permítanme comenzar por el principio, confirmando de inmediato que, por supuesto, Irán participará en la Copa del Mundo de la FIFA 2026», declaró Infantino en un discurso ante el Congreso de la FIFA en Vancouver.
Un centrocampista iraní lucha por el balón durante un partido amistoso de fútbol entre Irán y Costa Rica en Turquía, el 31 de marzo de 2026 (Adem Altan/AFP)
Italia condena la incursión «ilegal» de Israel contra los barcos de ayuda con destino a Gaza
Hace 6 horas
La oficina de la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, en Roma, condenó el jueves la interceptación por parte de Israel de los barcos de ayuda que se dirigían a Gaza y exigió la liberación de los ciudadanos italianos «detenidos ilegalmente» por Israel.
Alemania e Italia también emitieron una declaración conjunta en la que expresaban su «profunda preocupación» por las «acciones irresponsables», al tiempo que instaban al «pleno respeto del derecho internacional».
Israel confirmó que detuvo a unos 175 activistas a bordo de al menos 20 barcos en aguas internacionales, que intentaban entregar ayuda humanitaria a Gaza, y afirmó que serían trasladados a Grecia.
El presidente iraní califica el bloqueo estadounidense de «extensión de las operaciones militares»
Hace 6 horas
El presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, afirmó el jueves que el bloqueo estadounidense del estrecho de Ormuz es «una extensión de las operaciones militares» y calificó de «intolerable» la «continuación de este enfoque opresivo…».
«Lo que se está llevando a cabo bajo el pretexto de un bloqueo naval es una extensión de las operaciones militares contra una nación que está pagando el precio de su resistencia e independencia», publicó Pezeshkian en un comunicado a X.
Un ataque israelí contra el Líbano mata a seis personas más
Hace 6 horas
Otro ataque israelí contra el Líbano ha causado la muerte de seis personas en la localidad sureña de Zebdin, según informa la Agencia Nacional de Noticias del Líbano.
Un bombardeo aéreo contra la vivienda de un soldado en el distrito de Nabatieh, en Kfar Rumman, también causó la muerte de un soldado libanés y de varios miembros de su familia.
Estas últimas víctimas elevan a al menos 23 el número total de personas fallecidas en los ataques israelíes contra el Líbano este jueves.
Un doliente llora ante un ataúd durante el funeral de tres miembros de la Defensa Civil libanesa que murieron en un ataque aéreo israelí, en la ciudad sureña de Tiro, el 30 de abril de 2026 (Mahmoud Zayyat/AFP)
Hace 7 horas
El Mando Central de EE. UU. (Centcom) ha solicitado el despliegue en Oriente Medio del misil hipersónico secreto «Dark Eagle» del ejército para su posible uso contra Irán, como forma de alcanzar objetivos en el interior de la República Islámica sin quedar al alcance de sus defensas aéreas, según un informe de Bloomberg publicado el jueves.
El Centcom presentó la solicitud al Departamento de Defensa basándose en información de inteligencia que indica que Irán ha trasladado sus lanzadores de misiles balísticos fuera del alcance del misil de ataque de precisión de EE. UU., un misil balístico supersónico tierra-tierra lanzado desde un sistema de cohetes de artillería de alta movilidad.
Si se aprueba la solicitud del Centcom para el misil hipersónico Dark Eagle, sería la primera vez que se desplegaría esta arma, cuyo desarrollo se ha retrasado durante mucho tiempo, y que podría utilizarse en caso de que EE. UU. reanudara los ataques contra Irán. Según se informa, el misil tiene un alcance de más de 2.776 kilómetros.
Axios informó el jueves de que el presidente de EE. UU., Donald Trump, está siendo informado por el Centcom sobre los planes para una nueva oleada de ataques contra Irán.
El informe indicaba que se estaban planificando ataques «breves y potentes», potencialmente dirigidos contra la infraestructura iraní, como consecuencia del estancamiento de las conversaciones de paz.
Leer más: EE. UU. podría desplegar un nuevo misil hipersónico contra Irán mientras Trump sopesa nuevos ataques: Informe
Hace 7 horas
Los ataques israelíes han causado la muerte de 16 personas en el Líbano hasta el momento este jueves, lo que supone una violación del alto el fuego entre Israel y el Líbano.
Los medios de comunicación libaneses informaron de que los ataques aéreos israelíes causaron la muerte de dos personas en la localidad de Qana; alcanzaron una vivienda en la localidad sureña de Jebchit, matando a cuatro miembros de la misma familia; y causaron la muerte de una persona en la localidad de Toul, además de los ataques registrados anteriormente.
Esto se produce tras las informaciones de que el ejército israelí ha lanzado sus últimas amenazas contra 15 localidades del sur del Líbano, según Al Jazeera.
Zack Polanski denuncia a los políticos que utilizan el antisemitismo como «balón político»
Hace 7 horas
El líder del Partido Verde, Zack Polanski, emitió el jueves un comunicado en el que condenaba el uso del antisemitismo por parte de otros políticos del Reino Unido como «balón político» tras el apuñalamiento de dos hombres judíos en Londres el miércoles.
«Soy el único líder judío de un partido político importante y sufro abusos antisemitas todos los días», afirmó Polanski en un comunicado publicado en X, calificando de «absolutamente espantoso» el uso del antisemitismo como arma por parte de los políticos.
También advirtió de que el Gobierno no debería «utilizar el dolor de la comunidad judía para restringir nuestro derecho a la protesta pacífica», a la luz de los comentarios realizados por el revisor antiterrorista del Reino Unido, Jonathan Hall, quien pidió una «moratoria» sobre las protestas a favor de Palestina tras el ataque.
Hace 8 horas
El revisor independiente de la legislación antiterrorista del Reino Unido, Jonathan Hall, ha pedido una «moratoria» de las marchas a favor de Palestina debido a los recientes ataques antisemitas en Londres.
Un ciudadano británico de 45 años nacido en Somalia fue detenido el miércoles por la tarde después de que dos hombres judíos de Golders Green, de 34 y 76 años, fueran apuñalados en un barrio londinense con una gran población judía. Se espera que ambos se recuperen por completo.
La Policía Metropolitana ha declarado que cree que el incidente está relacionado con un «altercado» independiente ocurrido en el sureste de Londres unas horas antes.
La policía ha indicado que el sospechoso tiene «antecedentes de violencia grave y problemas de salud mental» y que había sido derivado al programa de lucha contra el extremismo Prevent en 2020.
En declaraciones a Times Radio tras el incidente, Hall afirmó: «Nos encontramos ahora en un punto en el que el Gobierno debe empezar a asumir más riesgos en cuanto a lo que está dispuesto a hacer».
Añadió: «Me duele decirlo, pero creo que puede que hayamos llegado a un punto en el que necesitamos una moratoria sobre el tipo de marchas que se han estado celebrando.
«Es claramente imposible, en este momento, que ninguna de estas marchas a favor de Palestina no albergue en su seno algún tipo de lenguaje antisemita o demonizador».
Leer más: El organismo de control antiterrorista del Reino Unido insta a una «moratoria» sobre las marchas a favor de Palestina
Hace 8 horas
El ministro de Asuntos Exteriores israelí, Gideon Saar, declaró el jueves que los activistas a bordo de los buques de ayuda con destino a Gaza detenidos por el ejército israelí en aguas internacionales serán trasladados a Grecia.
«En coordinación con el Gobierno de los Verdes, los civiles que fueron trasladados desde los buques de la flotilla al buque israelí serán desembarcados en Grecia en las próximas horas», escribió Saar en X, agradeciendo al Gobierno griego
«por su disposición a acoger a los participantes de la flotilla».
«Israel no permitirá que se viole el bloqueo naval legal sobre Gaza», añadió el comunicado, calificando de «provocadores» a quienes llevan ayuda humanitaria a Gaza.
La misión de ayuda de la Flotilla Global Sumud informó anteriormente de que al menos 15 embarcaciones fueron asaltadas frente a la costa de Grecia y «secuestradas» por las fuerzas israelíes a última hora del miércoles.
El Ministerio de Asuntos Exteriores israelí afirmó que aproximadamente 175 activistas se encontraban bajo custodia israelí.
Hace 8 horas
El ministro de Defensa de Israel, Israel Katz, declaró el jueves que era «posible» que su país «tuviera que actuar de nuevo pronto» contra Irán para erradicar la «amenaza» que supone para Israel.
«El presidente de EE. UU., Donald Trump, en coordinación con el primer ministro Benjamin Netanyahu, lidera los esfuerzos para alcanzar los objetivos de la campaña, con el fin de garantizar que Irán no vuelva a convertirse en una amenaza para Israel, Estados Unidos y el mundo libre en el futuro», anunció Katz durante una ceremonia militar, según un comunicado de su oficina.
La Administración Trump sopesa medidas para aumentar la producción petrolera de EE. UU.
Hace 9 horas
La Administración Trump está en conversaciones con las empresas petroleras y barajando medidas para aumentar la producción en EE. UU. «muy pronto», declaró el jueves a los periodistas el asesor económico de la Casa Blanca, Kevin Hassett.
Hace 9 horas
El secretario general de la ONU, António Guterres, dio la voz de alarma el jueves ante el agravamiento de las repercusiones económicas mundiales que supone el cierre efectivo del estrecho de Ormuz debido a la guerra con Irán.
El cierre de esta vía marítima vital está «estrangulando la economía mundial», advirtió el secretario general en declaraciones a la prensa.
Incluso si las restricciones se levantaran hoy, «las cadenas de suministro tardarán meses en recuperarse, lo que prolongará la caída de la producción económica y el aumento de los precios», afirmó.
Trump insta a Merz, de Alemania, a dejar de interferir en el asunto de Irán
Hace 10 horas
El presidente de EE. UU., Donald Trump, criticó al canciller alemán Friedrich Merz, afirmando que debería centrarse en intentar poner fin a la guerra entre Rusia y Ucrania y dedicar «menos tiempo a interferir» en los esfuerzos para hacer frente a la «amenaza nuclear de Irán».
Ghalibaf afirma que el estrecho de Ormuz estará «libre de presencia estadounidense»
Hace 11 horas
El presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, afirmó el jueves que el control de su país sobre el estrecho de Ormuz garantizaría un futuro sin presencia estadounidense en la zona.
«Hoy, al gestionar el estrecho de Ormuz, Irán se proporcionará a sí mismo y a sus vecinos la preciosa bendición de un futuro libre de presencia e injerencia estadounidenses», declaró Ghalibaf en una publicación en X con motivo del Día Nacional del Golfo Pérsico.
Los riesgos económicos se han «intensificado» desde la guerra de Irán, afirma el BCE
Hace 11 horas
Los riesgos para las perspectivas de crecimiento e inflación de la zona del euro se han «intensificado» debido a la guerra en Oriente Medio y su impacto en el suministro energético mundial, advirtió el jueves el Banco Central Europeo.
El BCE mantuvo sin cambios su tipo de interés de referencia como consecuencia de este riesgo, según anunció.
El banco central de los 21 países que utilizan el euro dejó su tipo de depósito de referencia en el dos por ciento, nivel en el que se encuentra desde junio del año pasado.
«Se han intensificado los riesgos al alza para la inflación y los riesgos a la baja para el crecimiento», señaló el BCE. «Cuanto más se prolongue la guerra y cuanto más tiempo se mantengan altos los precios de la energía, mayor será el probable impacto sobre la inflación general y la economía».
Irán advierte a EE. UU. de que volverá a un conflicto prolongado si es atacado, según un informe
Hace 12 horas
Cualquier ataque de EE. UU. contra Irán, aunque sea limitado, dará paso a «ataques largos y dolorosos» contra las posiciones regionales de EE. UU., según declaraciones de un alto cargo del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica recogidas este jueves por los medios estatales.
«Hemos visto lo que les ha ocurrido a sus bases regionales, veremos que les ocurre lo mismo a sus buques de guerra», añadió el comandante de la Fuerza Aeroespacial, Majid Mousavi, según la Red de Noticias Estudiantiles de Irán.
Respondía así a un informe de Axios en el que se afirmaba que el ejército estadounidense ha preparado un plan para una oleada de ataques «breves y contundentes» contra Irán.
Hace 12 horas
El propietario de The Telegraph y Politico ha afirmado que los periodistas de estos medios deben respaldar a Israel o dimitir, lo que ha suscitado acusaciones de que la independencia de la redacción se ve amenazada.
Las tensiones dentro de Politico quedaron al descubierto esta semana después de que el director ejecutivo de Axel Springer, Mathias Dopfner, comunicara al personal que el respaldo a Israel constituye un valor fundamental del trabajo en el medio. Axel Springer adquirió el sitio web de noticias políticas en 2021.
Las declaraciones se produjeron durante una tensa reunión interna celebrada el lunes, convocada después de que los periodistas de Politico enviaran una carta al nuevo redactor jefe, Jonathan Greenberger, en la que acusaban al magnate de los medios Dopfner de utilizar la publicación «para promover su agenda política».
La plantilla advirtió de que sus recientes artículos de opinión «corren el riesgo de socavar» la «reputación del medio como fuente de noticias imparcial», según informó The Jewish Insider.
La controversia intensifica el escrutinio sobre el imperio mediático en expansión de Axel Springer, especialmente después de que a principios de este mes obtuviera la aprobación para adquirir el Daily Telegraph.
Los periodistas temen que la orientación ideológica marcada desde la cúpula pueda remodelar las líneas editoriales de todas sus publicaciones, sesgando la cobertura de Israel, que se enfrenta a un proceso ante la Corte Internacional de Justicia por el genocidio de Gaza, que ha causado la muerte de al menos 72 599 personas y ha dejado más de 172 411 heridos.
Leer más: El propietario del Telegraph y Politico afirma que los periodistas deben apoyar a Israel o dimitir
Hace 12 horas
El líder supremo iraní, Mojtaba Jamenei, ha acusado a Estados Unidos de provocar inestabilidad en todo Oriente Medio, vinculando las tensiones regionales a la presencia militar de Washington y a su guerra conjunta con Israel contra Irán.
En una declaración, afirmó que «se ha demostrado […] que la presencia de extranjeros estadounidenses y su asentamiento en las tierras del Golfo Pérsico es el factor más importante de la inseguridad en la región».
También criticó las bases estadounidenses en la región, afirmando: «Las bases títeres de Estados Unidos ni siquiera tienen la fuerza ni la capacidad para garantizar su propia seguridad, y mucho menos cabe esperar que Estados Unidos proporcione seguridad a sus dependientes y a los pueblos amantes de Estados Unidos en la región».
Estos comentarios se producen en un momento en que las tensiones siguen siendo elevadas tras los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán, que han desencadenado medidas de represalia por parte de Teherán.
Jamenei también señaló que Irán protegerá sus capacidades militares, rechazando los llamamientos del presidente estadounidense Donald Trump para que las desmantele. Afirmó que los iraníes consideran sus programas nucleares y de misiles «como su capital nacional y los protegerán como las fronteras terrestres, marítimas y aéreas».
Irán anuncia un «nuevo capítulo» en el estrecho de Ormuz tras el «vergonzoso fracaso» de EE. UU.
Hace 13 horas
El líder supremo de Irán, Mojtaba Jamenei, ha anunciado un cambio en el equilibrio estratégico en torno al estrecho de Ormuz, y ha afirmado que los recientes acontecimientos marcan un punto de inflexión tras el fracaso de EE. UU. en la región.
«Hoy, dos meses después de la mayor campaña y agresión mundial en la región y del vergonzoso fracaso de Estados Unidos en su propio plan, está surgiendo un nuevo capítulo en el Golfo Pérsico y el estrecho de Ormuz», declaró en un comunicado difundido por la Agencia de Noticias de la República Islámica.
Las declaraciones se emitieron con motivo del Día Nacional del Golfo Pérsico, que conmemora la expulsión de las fuerzas portuguesas del estrecho en 1622. La vía navegable fue descrita como un lugar que ha «despertado la codicia de muchos demonios en los siglos pasados», en referencia a las repetidas intervenciones extranjeras.
Desde el inicio de la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán a finales de febrero, afirmó que los iraníes «han sido testigos con sus propios ojos… de las hermosas manifestaciones de firmeza, vigilancia y valiente lucha» de las fuerzas iraníes.
Añadió que «el brillante futuro de la región del Golfo Pérsico será un futuro sin Estados Unidos y al servicio del progreso, el bienestar y la prosperidad de sus pueblos».
Starmer pide una respuesta «rápida y visible» a los ataques contra los judíos
Hace 13 horas
El primer ministro del Reino Unido, Keir Starmer, ha pedido una respuesta más firme e inmediata a los ataques dirigidos contra la comunidad judía británica.
«Es realmente importante que seamos capaces de demostrar colectivamente que la respuesta será rápida y visible», afirmó durante una reunión de alto nivel celebrada en Downing Street tras un ataque ocurrido ayer en el norte de Londres que dejó dos heridos.
«Piratería»: Israel asalta una flotilla de ayuda con destino a Gaza frente a la costa griega
Hace 13 horas
Las fuerzas navales israelíes asaltaron el miércoles por la noche a unos buques de ayuda con destino a Gaza en aguas internacionales, a cientos de millas náuticas del enclave sitiado.
Según la misión de ayuda de la Flotilla Global Sumud, al menos 15 embarcaciones fueron asaltadas, y las personas a bordo fueron «secuestradas» por las fuerzas israelíes y se desconoce su paradero.
El Ministerio de Asuntos Exteriores de Israel afirmó que aproximadamente 175 activistas de más de 20 embarcaciones se encontraban bajo custodia israelí.
La Flotilla Global Sumud señaló que varias embarcaciones fueron «inutilizadas sistemáticamente» tras el asalto, dejando a los activistas abandonados a la deriva en el mar.
«Tras destrozar los motores y destruir los sistemas de navegación, el ejército se retiró, dejando intencionadamente a cientos de civiles abandonados a su suerte en embarcaciones averiadas y sin propulsión, justo en la trayectoria de una enorme tormenta que se acercaba», afirmó.
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El número de víctimas mortales del genocidio de Gaza asciende a 72 601
Hace 14 horas
Las autoridades sanitarias de Gaza afirman que el número de víctimas mortales de la guerra de Israel contra el enclave ha ascendido a 72 601, con 172 419 heridos desde el 7 de octubre de 2023.
Los hospitales informaron de dos fallecidos en las últimas 24 horas, incluido un cadáver recuperado de entre los escombros, además de ocho nuevos heridos, según informó Wafa.
Desde el «alto el fuego» del 11 de octubre del año pasado, Israel ha matado al menos a 824 personas y ha herido a 2.316, según las autoridades sanitarias. Los equipos de rescate también han recuperado 764 cadáveres de debajo de edificios destruidos.
Hace 14 horas
Los ataques aéreos israelíes han matado al menos a nueve personas en todo el sur del Líbano, y han reducido a escombros múltiples edificios residenciales, según informó la Agencia Nacional de Noticias del Líbano.
Las autoridades indicaron que tres personas murieron en Jebchit y otras siete resultaron heridas cuando un ataque alcanzó un edificio residencial. En Toul, otras cuatro personas murieron y seis resultaron heridas tras la destrucción de otra vivienda. Dos personas también fallecieron en Harouf a raíz de otro ataque que arrasó una casa.
Otros ataques tuvieron como objetivo Sultaniyah, mientras que el fuego de artillería alcanzó las afueras de Zawtar al-Sharqiyah y Mayfadoun.
Hace 14 horas
La inflación en toda la zona del euro se ha acelerado bruscamente, impulsada por el aumento de los costes energéticos vinculados a la guerra de Israel y EE. UU. contra Irán, según datos recientes de Eurostat.
Los precios al consumo subieron hasta el 3 % en abril, frente al 2,6 % anualizado del mes anterior y al 1,9 % de febrero, lo que supone un notable repunte tras la reciente moderación.
La subida del petróleo desencadena la «mayor crisis energética», advierte el director de la AIE
Hace 15 horas
El director de la Agencia Internacional de la Energía ha dado la voz de alarma ante la espiral de los precios del petróleo, advirtiendo de una crisis económica mundial cada vez más grave a medida que el conflicto en Oriente Medio perturba los mercados.
En declaraciones realizadas en París, Fatih Birol afirmó que la subida de los precios del crudo está poniendo a prueba a las economías de todo el mundo y haciendo subir los costes para unos gobiernos que ya se encuentran bajo presión.
«El mundo se enfrenta a la mayor crisis energética de la historia», declaró Birol en una reunión de alto nivel sobre la transición energética celebrada en la sede de la AIE. Añadió que el aumento de los precios del petróleo está «ejerciendo una gran presión en muchos países».
Los ataques aéreos y los bombardeos israelíes azotan el sur del Líbano
Hace 17 horas
Continúan los ataques israelíes contra varias ciudades y pueblos situados en el sur del Líbano, causando daños en infraestructuras y edificios residenciales.
Según se informa, aviones de combate lanzaron ataques contra Beit Yahoun y Jmaijmeh, informó la Agencia Nacional de Noticias (NNA), de propiedad estatal.
Tres ataques aéreos distintos también tuvieron como objetivo varios edificios residenciales y carreteras en Bint Jbeil.
Hace 17 horas
El Ministerio de Asuntos Exteriores de Israel afirmó que las tropas detuvieron a unos 175 activistas a bordo de 20 barcos con destino a Gaza.
«Aproximadamente 175 activistas de más de 20 embarcaciones… se dirigen ahora pacíficamente hacia Israel», declaró el ministerio en un comunicado publicado en X.
La publicación incluía un vídeo con una leyenda que decía: «los activistas se divierten a bordo de los buques israelíes».
La Flotilla Sumud de Gaza (GSF) afirmó que, a las 04:30 GMT, al menos 22 embarcaciones habían sido «asaltadas por las fuerzas israelíes en total violación del derecho internacional».
«Esto es piratería. Se trata de la detención ilegal de personas en mar abierto cerca de Creta, una afirmación de que Israel puede actuar con total impunidad, mucho más allá de sus propias fronteras, sin consecuencias», declaró la GSF.
Hace 18 horas
Buenos días, lectores de Middle East Eye,
La tensión sigue siendo alta entre Irán y EE. UU., y Axios informa de que el presidente Donald Trump ha rechazado la propuesta de paz de Irán. Ha señalado que EE. UU. mantendrá su bloqueo naval de los puertos iraníes hasta que Teherán acepte un acuerdo nuclear.
El ministro de Petróleo de Irán, Mohsen Paknejad, afirmó que el bloqueo naval estadounidense de los puertos iraníes no ha afectado al suministro ni a la distribución de combustible del país.
Durante la noche, la Armada israelí habría lanzado una «violenta incursión» contra varias embarcaciones de la Flotilla Global Sumud, dejando a cientos de participantes varados a bordo de embarcaciones «sin energía y averiadas».
A continuación, las últimas novedades:
- La Flotilla Global Sumud advirtió de que una tormenta que se aproxima amenaza aún más la vida de los participantes varados en el mar tras las incursiones de Israel.
- El presidente de EE. UU., Donald Trump, declaró el miércoles que el presidente ruso, Vladimir Putin, se ofreció a ayudar en la cuestión del uranio enriquecido de Irán.
- El jefe del Estado Mayor del ejército israelí, Eyal Zamir, afirmó que «no hay alto el fuego» con el Líbano, ya que el ejército continúa lanzando bombardeos y ataques en el país.
- Se espera que el presidente de EE. UU., Donald Trump, reciba este jueves un informe sobre los nuevos planes previstos para una posible acción militar en Irán por parte del jefe del Centcom, Brad Cooper, según un informe de Axios. Algunos de los planes que podrían debatirse incluyen una oleada de ataques contra Irán, la posibilidad de una invasión terrestre y una operación de las fuerzas especiales para hacerse con las reservas de uranio enriquecido de Irán.
- Los judíos ultraortodoxos han organizado protestas en todo Israel contra el servicio militar obligatorio, y la policía ha utilizado granadas aturdidoras para dispersar las manifestaciones en Jerusalén.
Hace 18 horas
La Flotilla Global Sumud indicó en una publicación en X que cientos de participantes se encuentran varados a bordo de embarcaciones «sin energía y averiadas» como consecuencia de la interceptación de la Armada israelí.
Advertían de que, en medio de las comunicaciones interrumpidas con algunos barcos, una tormenta que se aproxima amenaza aún más la vida de los participantes.
«En una violenta redada en aguas internacionales, las fuerzas navales israelíes han interceptado, abordado y inutilizado sistemáticamente varios barcos de la Flotilla Global Sumud», afirmó el movimiento.
Trump afirma que Putin se ofreció a ayudar con el uranio enriquecido de Irán
Hace 19 horas
El presidente de EE. UU., Donald Trump, declaró el miércoles que el presidente ruso, Vladímir Putin, se ofreció a ayudar en la cuestión del uranio enriquecido de Irán.
Hace 19 horas
La Armada israelí interceptó 50 embarcaciones con destino a Gaza que transportaban a 400 activistas, y las tropas informaron a los participantes de la Flotilla Global Sumud de que quedaban detenidos, según informó el Canal 12 israelí.
Según el informe, la operación para interceptar la flota de embarcaciones tuvo lugar a cientos de kilómetros de la costa israelí.
Israel continúa con la oleada de ataques en el sur del Líbano
Hace 20 horas
Los equipos de Defensa Civil libaneses reanudaron la búsqueda en la madrugada del jueves de los desaparecidos en Jouaiyya, en el sur del Líbano, tras un ataque aéreo israelí el miércoles.
Anteriormente, se recuperaron cinco cadáveres tras los ataques, según informó la agencia estatal de noticias NNA.
Otros ataques del ejército incluyen la destrucción de una estación de agua en Batouliyeh, así como un ataque contra el complejo turístico de Al-Bayad.
Según la NNA, los drones israelíes han seguido sobrevolando Tiro a primera hora del jueves.
El ejército israelí mata a un adolescente palestino durante una redada en Cisjordania
Hace 20 horas
El ejército israelí mató a tiros a un adolescente palestino el miércoles durante una incursión en Hebrón, al sur de la Cisjordania ocupada.
El Ministerio de Sanidad palestino identificó a la víctima como Ibrahim Abdel Fattah al-Khayyat, de 16 años.
Noticia: El jefe del Centcom informará a Trump sobre la nueva estrategia contra Irán este jueves
Hace 21 horas
Se espera que el presidente de EE. UU., Donald Trump, reciba este jueves un informe del jefe del Centcom, Brad Cooper, sobre los nuevos planes previstos para una posible acción militar en Irán, según un informe de Axios.
El Centcom ha preparado un plan para una oleada de ataques «breves y contundentes» contra Irán que probablemente se centrarán en las infraestructuras, según informa el artículo, citando a tres fuentes familiarizadas con el asunto.
El objetivo es que, como resultado, Irán vuelva a la mesa de negociaciones.
Otras opciones que podrían debatirse en la sesión informativa incluyen la toma del estrecho de Ormuz por parte de Washington —con la posibilidad de una invasión terrestre—, así como una operación de las fuerzas especiales para hacerse con las reservas de uranio enriquecido de Irán.
El jefe del ejército israelí afirma que «no hay alto el fuego» con el Líbano
Hace 22 horas
El jefe del Estado Mayor del ejército israelí, Eyal Zamir, afirmó que «no hay alto el fuego» con el Líbano, ya que el ejército continúa lanzando bombardeos y ataques en el país.
«En el Líbano, la misión que nos ha encomendado la cúpula política es posicionarnos a lo largo de la línea para evitar el fuego directo sobre las comunidades. Lo hemos conseguido; esta es la línea en la que nos encontramos. Es posible que se nos exija permanecer en ella», declaró Zamir durante una visita a las tropas estacionadas en el sur del Líbano.
«En el frente de combate, no hay alto el fuego; ustedes deben seguir luchando, para eliminar las amenazas directas e indirectas que pesan sobre las comunidades del norte, para desarticular la infraestructura terrorista y para localizar y eliminar a los terroristas», añadió.
Desde el 2 de marzo, las fuerzas israelíes han matado al menos a 2.290 personas en el Líbano y han desplazado a alrededor de 1,2 millones de personas en todo el país.
Irán condena a Baréin por privar de la ciudadanía a decenas de personas
Hace 22 horas
Irán condenó a Baréin por revocar la ciudadanía de 69 personas acusadas de expresar «simpatía» por Teherán durante la guerra de Estados Unidos e Israel contra el país.
«El Gobierno de Baréin no puede utilizar tales argumentos para distraer a la opinión pública del país y de la región de su responsabilidad directa en el apoyo y respaldo a los agresores estadounidenses e israelíes contra el pueblo iraní», declaró el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores, Esmaeil Baqaei, en un comunicado, según informó la cadena estatal IRIB.
Bahrein afirmó que el lunes privó de la ciudadanía a 69 personas, incluidos familiares, por expresar «simpatía y elogios hacia los actos hostiles y criminales de Irán».
Grecia es «cómplice o incapaz» de proteger sus aguas frente a Israel, afirma un exministro
Hace 23 horas
El exministro de Finanzas de Grecia ha criticado duramente a las autoridades griegas después de que las fuerzas israelíes interceptaran la Flotilla Global Sumud cerca de las costas del país.
«Acabo de hablar con amigos de la Flotilla Global Sumud. Los buques y drones israelíes están acosando a ellos frente a la costa de Creta», afirmó Yanis Varoufakis en una publicación en X.
«El Gobierno griego es cómplice o incapaz de defender nuestros mares frente a Israel. Ahí queda la libertad de navegación y el derecho internacional».

