Dedicado a la Flotilla que resiste el abominable acto de piratería de los fascistas israelíes.
Traducido por Tlaxcala
Primavera en Gaza
Últimos días de abril
Cuando sopla en el viento el primer calor
Y entre los escombros
Proliferan las ratas.
Tiene los colores de siempre
La infecta primavera.
Indiferente, en efecto, la naturaleza
No conoce el dolor ni el miedo,
La tristeza y el terror.
Pero una joven madre
En una tienda invadida por insectos
Y por el agua de la última tormenta
Protege a su niño
De un pueblo asesino
Que celebra la gloria de Israel.
Eithan
Eithan Bondi es el nombre de un chico
que disparó unos cuantos tiros
contra una pareja de personas
que llevaban un pañuelo al cuello.
Eithan declaró que formaba parte
de la brigada judía
quizás porque está convencido de que eso le da derecho
a disparar a quien camina por la calle.
El chico no está equivocado. Está probado:
puedes matar niños, torturar ancianos
derribar olivos y quemar aldeas
si tienes la suerte de formar parte
de esa comunidad predilecta de Dios.
Amer
Se llamaba Amer Hujarat
tenía cuarenta y cuatro años
vivía en Sh’faram, una ciudad en el norte de Israel.
Para ganarse la vida, siendo ingeniero
manejaba un bulldozer
para derribar las viviendas de palestinos
que habitan en el sur del Líbano.
Un dron lo mató
un anónimo dron asesino como tantos otros
golpeó el bulldozer matando al ingeniero
e hiriendo gravemente a su hijo.
¿Debemos acaso dolernos por la suerte
de este ingeniero demoledor de casas ajenas?
¿O por una vez puedo felicitar al dron?
Tamir
Tamir Pardo dedicó su carrera al Mossad,
el servicio secreto que tiene la misión
de proteger la seguridad de Israel
a costa de cometer alguna infracción de la ley y la moral.
Durante un recorrido por los territorios
habitados por palestinos
que han sido agredidos en los últimos meses,
Tamir Pardo declaró que se avergüenza de ser judío
comparando los ataques de los colonos con las acciones de los nazis.
«Mi madre sobrevivió al Holocausto
y lo que he visto en los territorios
me ha recordado
lo que hicieron contra los judíos en el siglo pasado».
Pardo dijo que las autoridades israelíes
saben muy bien lo que está sucediendo
pero han optado por no intervenir
porque detener estas violencias desataría la guerra civil.
Es comprensible
Después de seis millones de muertos
masacrados gaseados torturados
mientras el género humano tenía otras cosas que hacer
es comprensible que los sobrevivientes
hayan decidido
no tener ya nada que ver con el género humano.
Es comprensible (de verdad lo entiendo)
que se hayan convertido en enemigos de la humanidad.
La esperanza sádica
¿Qué esperanza sádica
puede prolongar el tiempo de los humanos?
¿Y cómo se pronuncia en esta niebla
La palabra mañana?
¿Qué puedes esperar ya?
Basta con mirarlos a la cara
Para saber que no queda
Ni la más pequeña huella
De aquello que llamaban
Compassión humana.
Solo violencia, hambre
Desprecio, humillación.
¿Por qué entregar
A alguien a la tortura
Que espera con certeza
A la humanidad futura?
Es esperanza sádica
Aquella que induce a algunos
A continuar esa antigua costumbre
De traer hijos al mundo.
Próxima eternidad
Por turno se torturan los pueblos
Unos contra otros.
Esta es la lección que aprendemos
De los hechos innegables del presente.
Un pueblo de asesinos psicópatas
Se agita en nuestras pesadillas verídicas.
Torturan a un niño de pocos meses
Ante los ojos de su padre.
Celebran Purim y Pésaj
Extrayendo quirúrgicamente órganos de cadáveres.
La evolución del mal concibe nuevas vilezas
Hasta que la bestia sea sepultada en la eternidad inminente.
El abismo es el don mortífero que traen al mundo entero.
Ellos no son culpables de su abismo,
nadie lo es.
Anuncio que trasciende
Los siglos venideros:
De ahora en adelante, sabedlo, hay una sola manera
De sustraer a vuestros hijos de la tortura: no concebirlos.
Porque Smotrich es la evolución de Heydrich.
De veras
De veras son tiempos abominables
Estos en que nuestros héroes,
Los únicos que se atreven a mantener la cabeza en alto
y desafiar a los nazis americanos y sionistas,
Son asesinos fanáticos,
Torturadores de mujeres sin velo,
Adoradores de la muerte
Duodecimana.
Lo que quisiera preguntar a los ciudadanos de Israel
Después,
suponiendo que después signifique algo,
¿Cómo piensan seguir viviendo
Con todos esos fantasmas
Que revolotean sobre los lugares de exterminio?
¿Cómo piensan seguir viviendo
En las feísimas casas que están construyendo
Sobre las ruinas de Gaza y Cisjordania?
¿Cómo piensan desayunar
Con sus chiquillos gritones
que crecerán, si es que crecen,
Sobre las fosas comunes donde reposan
Los cien mil cadáveres de Smotrich?
Los colonos rusos de reciente inmigración
¿Saben cómo disolver el horror?
¿O irán al médico
A contar sus pesadillas nocturnas?
¿O por la mañana se mirarán al espejo
Y con el arma que les ha entregado
El más moral de los ejércitos del mundo
Se pegarán un tiro en el paladar?
¿O cenarán con el compadre?
¿Se encontrarán en la sinagoga o en la discoteca?
¿Cómo piensan además amueblar
Su vida de asesinos victoriosos?
Este recuerdo asediará cada cuna
De modo que lleve la palabra oscura
A mí el tormento y a todos los demás la cura
Es decir, para siempre finalmente la nada.