“¿Te preocupa el virus? Pon pasta” por Javier Sampedro

El País, 9/05/026. El debate que me gustaría ver es a políticos inteligentes discutiendo sobre fondos para prevenir enfermedades infecciosas.

Ver a los políticos discutir de cargas virales, confinamientos obligatorios y números de reproducción básica (R0) me llena de ternura. Incluso si un político insinúa que Pedro Sánchez es capaz de provocar una epidemia, está planteando una cuestión interesante, porque ¿cómo se hace eso? Que un brote de hantavirus se politice no es malo en sí mismo. Es solo que yo preferiría que la discusión política fuera otra: ¿cuántos recursos deberíamos dedicar al estudio de los virus potencialmente peligrosos? ¿Qué tipo de proyectos de investigación debemos apoyar? ¿Cómo atraer inversión privada a esos proyectos? Si los políticos están tan preocupados por el hantavirus como aparentan estos días, que empiecen a buscar la pasta.

Lo que está ocurriendo es exactamente lo contrario, y el mejor ejemplo nos viene de América, igual que el hantavirus. El secretario de Salud de Estados Unidos, Robert Kennedy, se cargó el año pasado los Centros de Investigación en Enfermedades Infecciosas Emergentes (CREID, Centers for Research in Emerging Infectious Diseases), que estaban dedicados a estudiar los virus que saltan de animales a humanos, incluido el hantavirus subtipo Andes que ha causado el actual brote. Los CREID dependen de los NIH (Institutos Nacionales de la Salud), el mayor financiador mundial de la biomedicina pública, que están bajo el control de la secretaría de Salud. Kennedy es un conocido activista antivacunas, pero los virus emergentes en general no parecen ser de su agrado tampoco.

El proyecto eliminado por Kennedy quería entender cómo el hantavirus se trasmite de los roedores a las personas. Se planteó inicialmente en Senegal, Sierra Leona y Nigeria, pero su investigador principal, Scott Weaver, de la Universidad de Texas, supo que había un grupo en Argentina que quería hacer unos estudios similares, y lo incluyó en su propuesta. El proyecto fue evaluado y consiguió los fondos. De no haber sido suprimido con la excusa de resultar “inseguro”, ahora sabríamos algo sobre los mecanismos de trasmisión entre especies, y también entre humanos, puesto que la cepa Andes lo hace ocasionalmente, como en el caso del brote actual. La parte argentina de la investigación habría costado unos 100.000 dólares. Qué gran ahorro para las arcas públicas de Estados Unidos. Entre los pasajeros del MV Hondius hay varios que volaron a California, Arizona, Texas, Georgia y Virginia. Esos Estados están ahora monitorizándoles, no sabemos a qué coste. Todos tienen buena salud.

Por el momento no hay tratamientos específicos para el hantavirus. Tampoco hay vacuna, aunque un investigador militar, Jay Hooper, del Instituto de Enfermedades Infecciosas del Ejército de Estados Unidos en Frederick, Maryland, lleva años trabajando en ello. Los soldados se meten a menudo en sitios llenos de ratones, de ahí el interés del Ejército en el tema. El laboratorio de Maryland lleva trabajando en una vacuna desde los años noventa, cuando aparecieron dos nuevas cepas de hantavirus que parecían preocupantes: el virus Sin Nombre (así, en español) en Estados Unidos, y el virus Andes en Sudamérica. Hooper y su equipo han llegado a hacer estudios clínicos de fase I con Andes y otras dos cepas. Han logrado algunos avances con vacunas de ADN, pero resultan insuficientes.

En cualquier caso, llegar a la fase III —ensayos con un buen número de pacientes— es muy difícil con un virus que se contagia en casos raros y dispersos. Idealmente, saber si una vacuna funciona requiere tomar una población, vacunar a la mitad y ver si reduce drásticamente los casos de contagio. Con unos pocos casos aquí y allá, no hay manera de hacer esto.

En fin, esta es la politización del debate que a mí me gustaría ver: políticos inteligentes discutiendo sobre asignación de fondos a la prevención de las enfermedades infecciosas. Para conocer la diferencia entre atracar y fondear ya tenemos el Diccionario.

https://elpais.com/opinion/2026-05-09/te-preocupa-el-virus-pon-pasta.html.

Autor: admin

Profesor jubilado. Colaborador de El Viejo Topo y Papeles de relaciones ecosociales.

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