Ha fallecido recientemente un gran intelectual marxista, Hans-Georg Backhaus, con unos longevos noventa y seis años. Retoño tardío del tronco de la Escuela de Frankfurt (especialmente de Adorno) y de la nueva izquierda alemana de los 1960s. Su nombre está íntimamente asociado con una tendencia hermenéutica crítica llamada genéricamente Neue Marx-Lektüre —nueva lectura de Marx— que centraba su punto de gravedad en la exposición de la forma del valor, aparentemente ignorada o subestimada tanto por el Dia Mat como por el marxismo segundointernacionalista y también por el marxismo occidental.
Se trata de una corriente de autores variados, de Reichelt a Krahl, de Heinrich a Schmidt, que fue bautizada con diferentes nombres en su tiempo, como neomarxismus, marxismo crítico, marxismo hegeliano o incluso con la peyorativa denominación de “ciencia social marxista”. Todos estos pensadores, a través de diferentes perspectivas, demostraron el carácter insostenible de las interpretaciones oficiales de Marx, que descuidaban el complicado problema del análisis de la forma de valor, tratadas como un adorno o coqueteo secundario, reduciendo Das Kapital al núcleo supuestamente decisivo de la teoría marxista: la pura extracción de la plusvalía.
Los inicios de la Neue Marx-Lektüre se deben al azar. Según cuenta el propio Backhaus, en 1963 se topó con una copia de la primera edición de Das Kapital en la biblioteca Walter-Kolb-Studentenheim en Frankfurt. Al leerla se sorprendió: “después de un primer vistazo era posible notar una diferencia categórica en la construcción de los conceptos y en el planteamiento de los problemas de la teoría del valor, los cuales solo estaban esbozados en la segunda edición.” Backhaus comenzó a examinar el texto en un grupo de trabajo extra institucional del que formaban parte el propio Reichelt, Walter Euchner, G. Dill, Gisela Kress, Gert Schäfer y Dieter Senghaas. Aunque todos ellos no se ven como apolíticos, resulta evidente su enorme distancia con la praxis revolucionaria, manifestada en que su pretensión principal es la correcta re-apropiación científica de Marx, a través de un proceso de reconstrucción de la teoría del valor.
En este circuito de lecturas sobre la primera edición surgieron varios descubrimientos, entre ellos la aparición de una forma de contradicción dialéctica muy explícita en el análisis de la “forma equivalente” del valor, sepultada en la segunda edición de Das Kapital de 1872-1873. Esta contradicción estaba basada en el concepto de “duplicación” de Hegel. El concepto de duplicación hegeliano describe un mecanismo central de su pensamiento: la conciencia o un concepto “se duplica” al aparecerse a sí mismo como él mismo y como su contraparte al mismo tiempo. Esta división no es un error, sino el verdadero motor de la dialéctica. Aparece en lugares claves de algunas de sus obras, como por ejemplo, en el capítulo dedicado a la conciencia y en la famosa dialéctica del amo y el esclavo en la Fenomenología del Espíritu.
El resultado de la lectura dogmática es, según Backhaus, una caricatura de la dialéctica y una incomprensión general del movimiento. Según la Neue Marx-Lektüre la teoría del valor trabajo pretende explicar la moneda en cuanto tal e inaugurar una teoría marxiana específica de la moneda, algo que han incomprendido la mayoría de los marxistas y la marxología en general. La teoría del valor de Marx solo puede ser interpretada y asumida correctamente cuando se concibe la mercancía en el proceso de convertirse en moneda, a través de lo que Backhaus denomina immanenten über-sich-Hinausgehens, “transcrecimiento inmanente”. Esta profunda e íntima interdependencia interna de la mercancía y del dinero, entre teoría marxista del valor-trabajo y el fenómeno de reificación, pasa desapercibida en la mayoría de los intérpretes y corrientes marxistas tradicionales. Se trata, en realidad, de volver a colocar la lógica del valor en el centro de la argumentación teórica marxista, siguiendo la propia definición de Marx del sistema capitalista como un peculiar “modo de producción basado en el valor”. No es casualidad que el propio Backhaus describiera a su propio trabajo teórico como una suerte de “patología de la economía política marxista” y que el tema esencial de su obra es “en realidad siempre el mismo: el problema del fetichismo”.
Uno de los textos principales de Backhaus, y fundacional de la Neue Marx-Lektüre, es su célebre “Sobre la Dialéctica de la forma valor” de 1965,1 que recién fue traducido al español en 1978 en la revista “Dialéctica”.2 Allí denuncia, de manera formidable, cómo la gran mayoría de los marxismos ha reprimido u olvidado la kritische Intention —la intención crítica— que subyace en la teoría del valor de Marx. De tal forma la teoría crítica marxiana y su consecuencia, el comunismo crítico, se reduce a una mera doctrina económica más. Backhaus nos advierte que la forma valor en Marx no es un juego de prestidigitación dialéctica ni un malabarismo filosófico ni ornamentos estilísticos. Esta profunda y epocal incomprensión exegética acarrea no solo graves problemas teóricos —incluso llegando a negar ad litteram al propio Marx—, sino en su propia traducción en la práctica política. El programa de investigación marxiano reclama de manera apremiante que sea reconstruida, en su totalidad, la teoría del valor. Backhaus encuentra el punctum saliens, la clave de esta incomprensión y errores de interpretación en la tercera parte del primer capítulo de El Capital, la consagrada a la forma del valor. Recordemos que se trata de “la forma de valor o el valor de cambio”, que concluye con la sección “Forma de dinero”, y que desemboca en la fundamental cuarta parte titulada “El carácter fetichista de la mercancía y su secreto”. Es interesante señalar que para Backhaus es culpa del propio Marx no habernos dejado una versión acabada y madura de su teoría del valor trabajo, y que la propia existencia de hasta cuatro versiones diferentes (desde la Kritik de 1859 pasando por las dos versiones de El Capital bajo las presiones editoriales de Kugelmann y Engels) generó una situación hermenéutica deficiente para entender la función revolucionaria de la crítica marxiana para la posteridad.
La obsesión y continuidad de Backhaus por reconstruir la teoría del valor de Marx no deja de ser impresionante: en sus escritos vuelve una y otra vez a desmembrar y deconstruir todas las categorías del valor que Marx desarrolló en las primeras cien páginas de El Capital. El mensaje no puede ser más claro: el capital no comienza en la irrupción de la plusvalía, como lo enseñaba dogmáticamente el Dia Mat; la teoría del valor no es solo una teoría económica válida para la transición al socialismo. Al contrario de la afirmación socialista por el valor, sostiene que la exigencia de abolir el cálculo del valor es “una consecuencia imperativa, un componente sustancial y no meramente accidental de la teoría del valor de Marx.” Justamente esa era la famosa intención crítica del propio Marx en su obra fundamental. En palabras del propio Backhaus: “Se comprueba una vez más que una exposición que aísle la teoría del valor no puede ya mostrar la diferencia esencial entre el análisis de Marx y el análisis clásico”.
1 Backhaus, Hans-Georg: “Zur Dialektik der Wertform”; en: Beiträge zur marxistischen Erkenntnistheorie, Herausgegeben von Alfred Schmidt editor, Suhrkamp Verlag, Frankfurt am Main, 1969, pp. 128-152. El texto original había sido concebido como contribución en un seminario con Adorno, al cual también asistió un joven estudiante llamado Hans-Jürgen Krahl, que bajo el impacto de las ideas de Backhaus escribió otro texto decisivo sobre la nueva re-lectura de Marx titulado: “Zur Wesenslogik der Marxschen Warenanalyse”; inspirado en las ideas de Backhaus y Rodolsky; debemos mencionar además a Helmuth Reichelt y su importante libro para la nueva corriente: Zur logischen Struktur des Kapitalbegriffs bei Karl Marx; Europäische Verlagsanstalt, Frankfurt am Main, 1970.
2 Con el título. “Dialéctica de la forma de valor”; traducción de Óscar Terán; en: Dialéctica, III, 4, enero, 1978, pp. 9-34. La revista estaba publicada por la Universidad Autónoma de Puebla en México.