Sobre José María Fidalgo

Del blog de Paco Rodríguez Lecea y del de Ángel Cárcoba. La nota de este último: “Hola: Por enésima vez, desde hace años, encontramos al que fué secretario general. de CCOO participando en actos del PP. Y hace unos días vuelve a los actos del mismo partido franquista de derechas y extrema derecha. Con tal motivo os remito dos escritos por si son de interés. Uno reciente y otro de hace unos años. No pretendo la pérdida de vuestro tiempo.. Le dais a eliminar y ya. Si provoca algún comentario o crítica se agradecerá lo mismo. Salud y República, Angel”

EL CASO FIDALGO Y EL PP. Blog de Paco Rodriguez de Lecea.

29/09/2021

Noticias de prensa señalan que el ex secretario general de CCOO José María Fidalgo respaldará a Pablo Casado en una Convención del PP en la que se quiere “visualizar el ensanchamiento” del partido ante una nueva etapa en la que los medios internacionales, según afirman fuentes del PP por su cuenta y riesgo, “nos ven como una formación de gobierno”.
Junto a Fidalgo, y en la misma función de mostrar ese “ensanchamiento” de la base ideológica de la formación conservadora, estarán Juan Carlos Girauta, ex de Ciudadanos, y Alejo Vidal-Quadras, ex de Vox. Alberto Rivera ha declinado, al parecer, la invitación, pero la ordalía sí podrá contar con la presencia de algunos figurones latinoamericanos, entre ellos Mario Vargas Llosa, inevitable en todos los vernissages de la derechona rancia; y el acontecimiento será sazonado con parlamentos de don Josemari y de don Mariano Punto, que intervendrán, pero no al alimón, de modo que nadie les saque una foto juntos a pesar de todo lo que esa imagen vendría a significar en la visualización de un “ensanchamiento” ideológico.
Nadie tiene intención de apartar a Fidalgo de su querencia. Siempre hemos sabido que una porción (no grande) de afiliados al sindicato vota habitual u ocasionalmente al Partido Popular. Es lo que tiene una formación de masas, a la que cada cual se afilia por razones propias, a veces nada ideológicas y sí enmarañadas de contradicciones personales.
A todos los que nos sentimos próximos a CCOO ─más o menos─, nos parece criticable la postura de Fidalgo. Utilizar el plus de representación que recae sobre su nombre para hacer de su capa un sayo, es una actitud, por lo menos, desvergonzada.
Pero no es un hecho nuevo. Lo que le pasa a Fidalgo desde que perdió unas elecciones a la secretaría general desde el dominio del aparato que se le supone a un secretario general, es, como reza un dicho popular, más conocido que la ruda. Por eso mismo, su derecho al pataleo viene a resultar bastante inofensivo.
Me asombra en cambio que algunos integrantes de una izquierda que acoge a los “muy pocos pero muy buenos”, a los anónimos guardadores de las esencias de no se sabe muy bien qué, utilicen la noticia para criticar, no a Fidalgo como hacemos todos, sino a CCOO. Sería la organización, y no la persona, la traidora a esas esencias que ellos guardan en celoso secreto. La presencia de Fidalgo en el show business de Casado sería la prueba última de una disposición congénita de CCOO al contubernio.
En lógica aristotélica, hay que tener cuidado de manejar correctamente los silogismos para no confundir lo universal y lo particular. No funciona, por ejemplo, el enunciado de que, como yo tengo un gato griego y Aristóteles era asimismo griego, en conclusión Aristóteles fue un gato. La traición de un Apóstol, Judas Iscariote, a Jesús, no implica necesariamente la idea de que Judas estaba actuando en representación de toda la dirección colegiada de la asamblea religiosa. Aviados estaríamos con esa interpretación de la Historia.
Pero el caso Fidalgo en el PP no es nuevo. Desde hace unos años, Fidalgo viene participando en las actividades de la Fundación de Aznar.

FIDALGO CON AZNAR
¿Ese que va con Aznar y la Botella fue el “jefe” de CCOO?
Conozco a Fidalgo desde 1978 cuando era traumatólogo en el Hospital La Paz de Madrid. Después pasó a secretario general de la federación de Sanidad, y más tarde a la ejecutiva confederal como controlador del gabinete técnico donde hizo una limpia de economistas, abogados, sociólogos, salubristas, imponiendo el pensamiento único y de ahí a jefe supremo apoyado por los socialistas provenientes de Carrillo y de gente que nunca pisó un centro de trabajo. No sabían como se vende la fuerza de trabajo a cambio de un salario, ignorantes de lo que es la organización del trabajo, plusvalía, etc.
Por eso cuando no fueron elegidos y dejaron los cargos en el sindicato, ninguno volvió a sus antiguos centros de trabajo. Es el caso de Josele que de secretario de organización pasa a controlador de peñas del R. Madrid a las órdenes de Florentino Pérez. Lo mismo ocurrió con el propio Fidalgo, Mª J. Paredes, Andrés Gómez, etc. A todos los altos responsables de los sindicatos españoles Florentino Pérez les había concedido un palco en el Bernabeu. ¿A cambio de qué? En las empresas de Florentino nunca se registró una huelga. Fidalgo siempre tuvo como objetivo prioritario, como una obsesión, “desideologizar” el sindicato y eliminando toda influencia comunista de CCOO. Y bien que lo logró, hasta convertirlo en una Fundación, un Instituto, una agencia inmobiliaria o una agencia de viajes. Hubo épocas en que todas las estructuras organizativas del sindicato se encontraban viajando por todo el mundo. A visitar centros de trabajo no se sabe quien acudía. Fidalgo siempre despreció a la gente con ideas propias y con ideología (de izquierdas claro). Lo que nadie se explica es cómo llegó a dirigir el sindicato de clase con una historia como CCOO. Pero no es tan complicado teniendo en cuenta lo dicho anteriormente. Surgieron psicópatas organizacionales por toda la organización, muy locuaces, dotados de una habilidad extraordinaria para estar en el campo de los ganadores y que no experimentan ninguna preocupación por los efectos de sus actos en los demás, en este caso hablamos de la clase obrera. Hay que hacer un acto de fe para que no se atragante la cena al ver a Fidalgo presentando el libro de Aznar, como ideólogo de la Fundación de la derecha más rancia. Fidalgo es el representante típico de aquellos listos y ambiciosos, “que hicieron una excursión por el marxismo y la izquierda, como si de turismo revolucionario se tratara, para volver a sus orígenes de derechas” (V. Montalbán dixit) de la mano, nada más y nada menos que del hombre de la guerra de Irak, heredero del franquismo, el de la foto de las Azores, el hombre del neoliberalismo en España, el hombre de la las mentiras al pueblo, el hombre de los cargos en consejos de Administración de multinacionales que ocasionan sufrimiento y muerte, el hombre vinculado a casos de corrupción. Y ahí aparece Fidalgo participando en todas las tertulias de la derecha y extrema derecha de la Iglesia Católica, como La Cope, Canal Trece, Es Radio, …
Visto con cierta perspectiva, el nuevo papel de Fidalgo ayuda a entender ciertas prácticas de amiguismo, clientelismo, nepotismo que se instalaron en el sindicato durante su mandato. Para ello hubo que despojar a Marcelino Camacho de toda cargo junto a otros líderes sindicales como Agustín Moreno, Salce Elvira y un largo etc. Pero sobre todo su afán por hacer desaparecer todo vestigio ideológico (de izquierdas insisto) de los programas de formación sindical, de aislar y expulsar a quienes mantenían posiciones críticas. La acción sindical directa en los centros de trabajo prácticamente desapareció, para ser sustituida por la tecnocracia que invadió todas las esferas del sindicato. Se creó una nueva casta de sabios y expertos sin ideología (de izquierdas) que se enfrentan a los costes sociales de la crisis económica (paro, pensiones, suicidios, enfermedades y muertes, desahucios, hipotecas, pobreza, sufrimiento,…desde postulados idénticos a los banqueros, y políticos de derechas. (como ejemplo ver el Grupo de Sabios sobre pensiones, en el que el representante de CCOO votó a favor de los postulados del gobierno del PP, de la patronal, de banca y multinacionales de seguros).
El sufrimiento, la enfermedad y la muerte de los trabajadores no tienen la categoría ni de dato estadístico para estos sabios. Las víctimas son las culpables.
Conceptos como clase social, plusvalía, desigualdad pasan al olvido para ciertos expertos sindicales.
Como muy bien expresa el profesor de derecho Umberto Romagnoli “el riesgo llega cuando el sindicalismo de clase pierde su identidad y no sabe quien es y lo que es peor, no sabe qué hacer con su propio pasado y futuro…palabras como sindicato o lucha de clases han enfermado y desaparecido de la cultura obrera a fuerza de no decirlas, de silenciarlas”.
A pesar de todo, la gente, los trabajadores al ver en TV a Fidalgo se preguntaban en los bares, incrédulos, ¿pero este señor que va con Aznar y su mujer (la Botella), fue el secretario el general de CCOO.? Pues si señor, es el mismo que llegó al sindicalismo con pedigrí de extrema izquierda, empeñado en hacer olvidar los valores culturales que conforman la historia del movimiento obrero.
El protagonismo de lo participativo, de lo colectivo pasó a formar parte del pasado. Frente a una conciencia colectiva y solidaria representada por el “nosotros” trajeron el triunfo del yo escindido, solitario y silencioso. El imaginario del viejo proletariado histórico ha muerto o la han asesinado y se está formando una nueva humanidad desarticulada, asalariada (sin salario), precariamente emergente o claramente sumergida, invisibilizada, silenciada. Y de eso se aprovechan los políticos y los mercados para hacer lo que les venga en gana. Ya no hay valores y cultura alternativa al pensamiento dominante. Para ello, como escribe Leonard Cohen, “los ricos han llenado de televisiones las habitaciones de los pobres”. Se modificó el sujeto histórico de transformación y de cambio, aunque algunos nostálgicos, trasnochados o paleomarxistas sigamos gritando como desértico desahogo: ¡viva la clase obrera!.
Sin embargo aceptamos como nuevo y moderno (neo…) conceptos típicos utilizados en el parlamento británico de 1840 cuando decían “quien se oponga a que los niños entren en las minas a los 6 años, o que las mujeres trabajen en los telares 16 horas,…se están oponiendo a la modernidad, a la competitividad y al progreso de nuestro imperio”. Esto mismo va pregonando Fidalgo en tertulias de medios de la derecha. Pero no es nada nuevo, ya lo decía cuando era “el jefe de CCOO”.
Los postmodernos no pueden darnos lecciones de nada. Representan lo más anticuado y trasnochado, pero disponen de medios en la actual situación para ganar la batalla. El propio Aznar es hoy un lobbysta del grupo mediático más influyente del mundo.
Así y todo, para quien ha compartido largos años con este Dr, cuesta creer que es el mismo que llegó a ser secretario general de una organización obrera con una historia de lucha, con muertes en los tajos y las obras, no por accidente que también, sino por disparos de la Guardia Civil, historia de detenciones, torturas, clandestinidad con efectos devoradores, de cárcel y exilio, y que la otra noche aparece en los medios junto a Aznar/Buhs. No me coge de sorpresa, todos sabemos la trayectoria del dr. Fidalgo y su derecho a evolucionar o involucionar al siglo XIX.
Angel Cárcoba. Blog / 2015

Autor: admin

Profesor jubilado. Colaborador de El Viejo Topo y Papeles de relaciones ecosociales.

Un comentario en “Sobre José María Fidalgo”

  1. Buenas tardes, Salvador: He leído lo de Ángel Cárcoba acerca de Fidalgo y, aceptando lo que él mismo dice, me gustaría añadir un par de cosas.
    Coincido en todo lo que se refiere al propio Fidalgo y su equipo (recuerdo muy bien cierta intervención de Josele, muy en «petit comité», tratando de salvar votos, justo antes del Congreso que perdieron por 16 votos). Pero creo que habría que recordar alguna cosa más.
    No estaría de más puntualizar quien hizo que Fidalgo fuese Secretario General, quien trató de hacer tabla rasa del ejemplo de Marcelino Camacho y quien sembró el campo para que se produjese todo eso que, como muy bien dice Ángel Cárcoba, se produjo. Fue Antonio Gutiérrez. Alguien de cuya conducta posterior a su salida de la Secretaría General también se podría decir mucho, si bien él actuó por la banda del PSOE (que, igual que el PP, siempre ha sido, y es, la banda del Ibex 35). También podríamos decir que ganó el infausto VI Congreso Confederal gracias a los votos de más de 300 delegados-as que eran, a la vez, trabajadores a sueldo de la Confederación, es decir de Antonio Gutiérrez (el sector crítico tenía algo más de 360 votos, sobre 1.001, en aquel Congreso, en el que yo era uno de ellos).
    En cuanto a quienes iban, en aquellos malhadados tiempos, a los centros de trabajo, haberlos los había. Y muchos aún.
    En el mismísimo año 2002 yo, que llevaba una docena de años liberado, encabecé una lista en las elecciones sindicales de mi empresa que, en un colegio electoral donde se presentaban tres listas, ganó 3 delegados sobre 4. Y no es un caso extraordinario.
    Creo que esto responde a esta cuestión. A la par que muestra algo del auténtico espíritu de CC.OO. Ese con el que ni Fidalgo, ni quien le llevó a la Secretaría General, ni posteriores sucesos, han podido acabar.
    Saludos cordiales.
    Ernesto Gómez de la Hera
    02.10.2021

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