Del compañero Carlos Valmaseda, de Espai Marx.
1. Ha empezado la campaña electoral en el estado de Uttar Pradesh, y no pierdo las esperanzas de que se pueda expulsar al BJP del gobierno. Son muy largas porque las hacen en diferentes fases -son 200 millones de habitantes-. Un tema curioso que se ha convertido en uno de los lastres para el actual gobierno ha sido su fanática defensa de las vacas. Tradicionalmente, cuando una vaca dejaba de dar leche, el campesino discretamente la destinaba al matadero, lo que alimentaba varias industrias auxiliares: la de la carne, la piel, etc. -normalmente tareas realizadas por musulmanes-. En cuanto llegó el yogui fanático prohibió absolutamente este tipo de negocios. Hundió por supuesto a estas industrias auxiliares, pero también afectó al campesinado mayoritariamente hindú, no solo por lo poco o mucho que pudiesen ganar vendiendo sus vacas, sino que se enfrentaron a un problema inesperado: millones de vacas sueltas por el campo y la ciudad -porque los campesinos no estaban dispuestos a seguir manteniéndolas- y que ahora se comen sus cosechas. Son un millón ciento ochenta mil vacas, así que no es un problema menor. Desesperados, los campesinos en la época de cosecha se han pasado noches sin dormir tratando de impedir que entrasen las vacas en sus tierras. La respuesta del gobierno fue decir que haría tropecientos mil refugios para vacas abandonadas, pero han acabado haciendo tantas como para ancianos humanos: casi ninguna. Puede ser curioso que este problema totalmente autocreado por su fanatismo religioso, sea uno de los factores que ayude -ojalá- a la derrota del BJP. En este enlace que paso lo explican bien, pero me he extendido explicándolo para los que os quejáis del inglés. 🙂
https://www.downtoearth.org.in/blog/agriculture/come-back-holy-cow-81519
2. Con los transgénero si los hubiese, no sé que harán, pero los toros-toros, no son sagrados como las vacas, y ya no sirven para el transporte como bueyes, como antes, así que hace unos años eran solo el 28% de la cabaña -datos bastante antiguos, no he buscado mucho-. Antes, los enviaban para un triste destino a las regiones donde sí se come carne, que son muchas en India, y a la exportación -hay que recordar que India tiene la mayor cabaña ganadera del mundo, seguida por Brasil, China y los EEUU-, lo que ahora está prohibido, o en casos extremos dejaban a los terneros abandonados para que se los comiesen los perros y los animales salvajes. Es una sociedad muy espiritual.
He olvidado poner el enlace a un artículo sobre el tema: Where have India’s bulls gone?