Del compañero Ernesto Gómez de la Hera (AIREs), 8/3/2022.
Al leer las dos resoluciones (ver anexo) aprobadas este pasado lunes, 7 de marzo, por la Colegiada Federal de IU, ampliada con todos los coordinadores de las respectivas federaciones territoriales, lo primero que se nos viene a la mente es aquello tan español de «más papistas que el Papa». Y seguramente algo de esto debe de haber, pues esas resoluciones rezuman el fervor de los conversos, es decir, de quienes por venir del «lado oscuro» han de mostrar más convencimiento que aquellos que siempre han estado «en el lado correcto de la historia».
Sólo así se podría explicar que no haya la menor mención a todo lo sucedido antes del 24 de febrero de este año. Naturalmente que lo ocurrido ese día es una invasión y no podemos reprochar a la nota oficial de IU que así lo diga. Pero todos sabemos que decir unas verdades y ocultar otras es una forma segura de mentir. Por ello es una forma más de falsificar la verdad el recordar el nacimiento de IU, en 1986, y no recordar contra quien eran las masivas movilizaciones populares que alumbraron aquel nacimiento.
No cabe duda de que las poltronas ministeriales deben tener alguna virtud semejante a las caídas del caballo camino de Damasco, cuando advertimos estos repentinos cambios. ¿Compartirá estos la afiliación de IU? Es posible que esa Colegiada lo dude y por eso ha considerado importante aprobar otra resolución, digamos aclaratoria, a la par de la referida a la guerra.
Esa segunda resolución está dedicada a lanzar un llamamiento a «prietas las filas». Poniendo de relieve lo peligroso que es para los intereses electorales (que ya quedaron muy maltrechos en las pasadas citas de Madrid y Castilla-León) de IU, y de la ministra Díaz, el discrepar de la política gubernamental, sea esta la que sea. Así que hay que tragar carros y carretas y poner sordina a las múltiples quejas internas.
Dice la dirección de IU que las guerras siempre han dividido a la izquierda, lo que es muy dudoso si recordamos lo sucedido cuando el golpe de estado de 1936 (lo que es otra muestra palpable de lo mentirosos que son quienes hacen paralelismos entre aquello y lo actual). Es posible que estos tristes dirigentes que hoy tiene IU se refieran al verano de 1914 y esto les coloca aún más cerca de la total indignidad. Hasta los más indignos dirigentes (Ebert, verbigracia) del SPD en aquellas fechas podían excusarse en que su propio país (no otro) estaba siendo invadido y muchos humildes campesinos de Prusia Oriental habían tenido que dejar sus casas. En cambio, estos seudodirigentes sólo tienen la «excusa» de que no desean dejar de pisar moquetas.
Un saludo cordial, pero muy indignado, de
Ernesto Gómez de la Hera