Del compañero Carlos Valmaseda, 13/3/2022.
I. Libertad Pablo González
Los grandes medios de comunicación españoles siguen sin prestar gran atención a la detención de su compañero Pablo González. En Eulixe, donde colabora habitualmente, un compañero hace un relato muy pormenorizado de lo sucedido. Estuvo con él hasta poco antes de ir a Polonia. Lo de los dos pasaportes, por cierto es de traca. Algunos de mis amigos, casados con españoles o hijos de pareja mixta, viajan con los dos pasaportes, el ruso y el español. En Rusia no reconocen el pasaporte español de un ruso y viceversa. Así que dependiendo de dónde viajen, sacan uno o él otro para facilitar trámites. Esa es la gran prueba contra González. Lo dicho, la prensa española es una basura insolidaria. Que les den.
https://www.eulixe.com/articulo/reportajes/pablo-gonzalez-libertad-prensa/20220310115054025236.html
II. Víctimas inocentes.
https://twitter.com/LailaPalestini1/status/1502703431731105795
Ningún niño merece morir. Pero no me gusta el lema «Ni olvido ni perdón», ni siquiera en estos casos. Creo que, una vez corregidas las causas que han llevado a la tragedia, hay que perdonar, pero sin olvidar lo que ha sucedido, a pesar de nuestra frágil memoria. Tampoco me gusta la deshumanización de los números. Por eso los medios de comunicación en su propaganda lo primero que hacen es enseñarnos imágenes de gente desvalida con todos los datos personales posibles para que empaticemos odiemos al agresor. Tengamos al menos un recuerdo para estos pequeños que, a pesar de ser víctimas también, no aparecerán nunca en esos medios.
Por cierto, ¿sabéis que país muy amigo de los EEUU no va a aplicar ninguna sanción contra Rusia? Efectivamente, nuestros amigos sionistas.
III. Rusofobia
Ayer me escribía un conocido del Instituto Pushkin de la Universidad de Cádiz. Queda suspendida toda su actividad, porque funciona sobre la base de convenios con las universidades rusas y nuestro ínclito gobierno ha suspendido las relaciones con estas instituciones hasta nuevo aviso.
Como somos inasequibles al desaliento, seguimos preparando el curso de historia de cine soviético para cuando lleguen tiempos mejores, en el improbable caso de que eso se dé alguna vez.
IV. Bombardeos.
Lo del bombardeo de Bagdad me ha recordado este vídeo sobre el doble estándar norteamericano. Nada nuevo, pero, si sabéis un poco de inglés, impresiona como el presentador habla con amor de sus misiles: «I’m guided by the beauty of our weapons», dice literalmente, «me guía la belleza de nuestras armas»‘ dice literalmente, citando la canción de Leonard Cohen -a partir del minuto 0:45-. Era en un ataque a Siria sobre presupuestos nunca probados de uso de armas químicas.
https://twitter.com/medialens/status/1502950750745513988
V. First we take Manhattan
Según esta interpretación en el Huffington Post -en inglés-, publicada cuando el presentador de televisión volvió a popularizar la frase, Cohen consideraba su canción ‘terrorista’, un «análisis de la mente del extremista». La frase tendría por tanto un sentido literal, de fascinación por las armas. «Hay algo en el terrorismo que siempre he admirado. Que no haya excusas ni acuerdos» (“There’s something about terrorism that I’ve always admired. The fact that there are no alibis or no compromises.”) Más tarde matizaría algo esta posición: Admitió la «cautivadora energía … que viene de los extremos» (“the captivating energy… coming from the extremes”) y reconocía su necesidad «de resistirse a estas posiciones extremistas cuando me encuentro a la deriva en un fascismo místico respecto a mí mismo» (“to resist these extremist positions when I find myself drifting into a mystical fascism in regard to myself”). Un poco raro para alguien que se pasó tanto tiempo en templos budistas, pero la gente te sorprende.