De Carlos Valmaseda, compañero de Espai Marx (con una observación del profesor emérito Miguel Candel).
1. Una noche con Juan Diego Bottto.
Juan Diego Botto acaba de ganar los Premios Max como mejor actor por su última obra teatral, Una noche sin luna. https://twitter.com/PremiosMax/status/1533879591932141568 Dado que vivo a 12.000 km. y cuando estoy en España de todas formas no voy al teatro, dudo que la vea, pero todas las críticas que he leído son muy elogiosas. Me alegro por él. Creo que es un buen actor y como plus, siempre muy ‘comprometido’, como se decía antes. Pero me cayó aún mejor después de ver este corto riéndose de sí mismo en este doble papel de galán irresistible y de militante hasta el aburrimiento: Una noche con Juan Diego Botto (2018)
2. Control de armas
Como sabréis, en los EEUU debaten ahora que los profesores puedan ir armados como ‘remedio’ a los tiroteos en las escuelas. En Ohio, acaban de aprobarlo. Por suerte, alguien ha pensado también en los bibliotecarios:
Fuente: https://twitter.com/pepemg_01/status/1533870292086448129
3. Los horrores del esclavismo en los EEUU
Terrible hilo de African & Black History: En Luisiana, mujeres negras eran encerradas en celdas con hombres y algunas ‘se quedaban embarazadas’ (sic). Todos los niños negros nacidos en la penitenciaría eran propiedad del estado. Vivían con las madres hasta los 10 años. Después, eran subastados. Los beneficios se utilizaban para mantener escuelas para niños blancos.
https://twitter.com/AfricanArchives/status/1533461680327376897
Observación de Miguel Candel:
Eso no es nada comparado con el trato que daban los británicos a sus esclavos en las Indias Occidentales (Jamaica, por ejemplo). Mientras en las 13 colonias que se convertirían en los EE.UU. la población esclava se reproducía sin necesidad de importar nuevos individuos de África (vía La Habana, que era el gran centro de distribución para toda la región), en las Indias Occidentales la mortandad de la población esclava exigía su constante reposición con nuevos contingentes. Esas víctimas del civilizado Occidente «liberal» que nunca recuerdan ciertos historiadores del Gulag. Conviene leer Contrahistoria del liberalismo, de Domenico Losurdo.
4. Los chicos no están bien.
Ya sabéis que no descartaba que en el futuro surgiese un culto nuevo de odio a los antepasados, ante el planeta que les habremos dejado. Yo apuntaba algún elemento escatológico, como ir a mearse en nuestras tumbas, pero quien sabe, la creatividad humana es inagotable. Lo que me ha sorprendido es la velocidad con la que esa decepción ya se está dando entre los chicos de hoy. Al menos según la experiencia de esta activista climática que ha estado dando charlas recientemente en algunos institutos y han traducido y publicado los amigos de 15/15\15:
https://www.15-15-15.org/webzine/2022/06/04/los-chicos-no-estan-bien/
“Los chicos no están bien” por Julia Steinberger
(Publicado originalmente en inglés en Medium.com. Traducción de Antonio Aretxabala, revisada y adaptada por Manuel Casal Lodeiro.)
El otro día fui a dar una charla sobre el clima a mi antigua escuela secundaria en Ginebra y a quien le dieron una clase magistral fue a mí, una clase acerca de nuestros fallos. Esta es la historia de un día que me conmovió.
Ya había dado antes charlas climáticas en institutos. En 2019, los primeros huelguistas climáticos de Ginebra me invitaron a recorrer las escuelas secundarias la misma mañana de su primera huelga. Fui, con un amigo, corriendo en nuestras bicicletas de un instituto a otro y luego a otro… tantos como pudimos durante toda la mañana. Por aquel entonces el estado de ánimo era eléctrico, de emoción y compromiso. El alumnado había tomado el control de la agenda: iban a poner sus preocupaciones y las necesidades de su generación en el centro del debate. Iban a poner las cosas a andar. Hubo muchas preguntas sobre ciencia del clima, proyecciones, impactos, acciones… Todos estaban emocionados de poder participar y aprender.
Tres años (y una pandemia) después, el estado de ánimo no podría ser más diferente. Me di cuenta mientras hablaba a un auditorio lleno de jóvenes de 16 a 17 años, entre un murmullo general que a veces disminuía un poco, sin desaparecer del todo en ningún momento. Pensé que los estudiantes podrían estar aburriéndose por aspectos concretos de lo que les estaba contando. Fuentes de emisiones, tendencias, probabilidades de impacto específico, tipos de acciones de mitigación… Repasé los temas con la esperanza de llegar a alguno que les interesara. Y al final, durante la sesión de preguntas y respuestas, acabó saliendo a la luz.
Una chica agarró el micrófono y se aferró a él. Sus preguntas fueron rápidas, claras y ampliamente aplaudidas por sus compañeras y compañeros. Resultaba evidente que estaba canalizando el zeitgeist de la sala. Esto es lo que me quedó grabado de algunas de sus preguntas:
«¿Por qué estás aquí hablando con nosotros? No podemos hacer nada. Solo los políticos, solo los líderes empresariales, pueden hacer los grandes cambios de los que hablas. ¿Por qué no hablas con ellos?»
«¿Por qué nos hablas de optimismo [Nota: De hecho no les hablaba de eso, pero quizás habían anunciado mi presentación como tal cosa, quién sabe.], de posibles acciones, cuando todos sabemos que nada de eso va a suceder?»
«Todas esas personas que ostentan el poder conocen este problema desde hace mucho tiempo. Sin embargo, el IPCC publica un informe tras otro explicando que tenemos que actuar en unos pocos años, y nada sucede, nada cambia. ¿Por qué crees que esta conversación tuya con nosotros puede servir para algo?»
Respondí lo mejor que pude, no muy bien. Me di cuenta de que los tiempos habían cambiado y que los jóvenes de 16 años de hoy estaban en otro lugar, mucho más allá de donde estaban los de 2019. Su estado de ánimo era de profunda y fría frustración, de traición. Pesimismo, incluso desesperación quizás, pero también de desprecio. Yo les había fallado, seguro, pero no había duda de que también lo habían hecho los otros adultos presentes en sus vidas. Fue como si me sacudieran.
Durante el resto del día, y hasta el día de hoy, llevo pensando en esa experiencia, en lo que dijeron aquella chica y los demás del auditorio, el sentimiento en aquella sala. He aquí mis reflexiones:
Primero: debería haber escuchado antes de hablar
Llegué con una presentación climática clásica, repetitiva, llena de cifras, hechos y citas del IPCC. Ellos no necesitaban esas cosas. En lugar de eso, debería haber dejado tiempo y espacio para que dijeran lo que tenían que decir, para expresar lo que querían escuchar. Como oradora académica, tengo el temor constante a que me pregunten sobre temas que están fuera de mi experiencia, por lo que naturalmente me aterroriza no tener 200 diapositivas de PowerPoint a mano. Pero no se trataba de eso. Ya no se trata de mi experiencia. Se trata de escuchar lo que los estudiantes piensan y quieren. Los mayores la cagamos: ahora es su turno de tener la oportunidad de guiar el asunto.
Decidí poner en práctica lo de escuchar primero aquella misma tarde con mis estudiantes universitarios. Fue estupendo. Una experiencia increíble. Enseguida os cuento más sobre esto…
Segundo: tienen necesidad de saber más acerca del poder y del cambio
Estaba claro que aquellos estudiantes de secundaria se sentían impotentes y también sabían que lograr un cambio real estaba mucho más allá de su alcance. Sí que conocían la acción ciudadana, el voto, las protestas… pero también que nada de eso había funcionado y no veían un espacio de lucha del que pudieran aprender o al que pudieran impulsar.
No querían escuchar nada sobre trayectorias de emisiones y sí sobre trayectorias de lucha popular, de cuándo y cómo las personas sin poder habían cambiado el mundo.
Yo sé un poco sobre esto, porque es algo sobre lo que también estoy tratando de aprender, así que podría haberles dado elementos de mi charla sobre «cómo el activismo podría funcionar”. Lo cual todavía estaría lejos de ser algo perfecto, pero ya sería mucho mejor de lo que había hecho.
Tercero: ¿de qué está hecha la traición?
Aquella mañana en la escuela secundaria no tuve tiempo de preguntarles a los estudiantes qué era lo que les estaba haciendo acumular su frustración y sentimiento de traición, así que por la tarde les pregunté a mis estudiantes universitarios qué pensaban que podría ser. A continuación, enumero la esencia de sus respuestas:
1. «Los adolescentes ven a los adultos (¡en serio!) como personas responsables que los orientan y protegen. Ven a los políticos como los adultos de los adultos. [Nota: estoy completamente impresionada por esa expresión. Simplemente… ¡guau!] Ver a los políticos que saben lo que está pasando pero que no actúan, y a los adultos a su alrededor de la misma manera, les perturba profundamente.»
2. «Los acuerdos internacionales, las reuniones de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP), se suceden como grandes espectáculos anunciados a bombo y platillo, pero luego se vacían de sustancia y de toda posibilidad de cambio. Luego, los líderes y los medios le dan la vuelta al asunto y nos echan la culpa a los individuos, como si fuéramos los únicos que pudiéramos hacer algo.»
3. «Todo el mundo lo sabe y nadie actúa como si importara. Nadie se lo está tomando en serio. Todos los días, en Instagram, vemos a personas que conocemos tomar vuelos solo para pasar el fin de semana. Todo el mundo lo sabe y a nadie le importa. Es pura e indisimulada hipocresía.»
4. «Los informes son cada vez más desesperados, las declaraciones cada vez más urgentes. Siempre quedan tres años para salvar el planeta, pero luego nada cambia.»
5. «Hay un cambio, porque cuando comenzó el movimiento de huelga climática estábamos luchando contra un negacionismo climático colectivo. Nadie hablaba de la crisis climática. Ahora la crisis climática es mucho más notoria, pero como nadie actúa, parece que hay una elección colectiva deliberada para condenar a muerte a muchos seres humanos.»
6. «Muchas marcas se están subiendo al carro, saliendo con súper-declaraciones que son, como mucho, un lavado verde. Lo mismo pasa con las declaraciones políticas: grandes discursos públicos, pero luego ninguna acción.»
7. «Hemos visto que la Covid y la guerra de Rusia contra Ucrania realmente pueden causar cambios de la noche a la mañana, pero con el clima, que se supone que también es una crisis real, no se hace nada.»
8. «El sistema está atascado, petrificado. Nadie sabe cómo cambiarlo. De hecho, los adultos se identifican más con el sistema que con la realidad de la crisis climática.»
Cuarto: un desgarro en el tiempo
Así que aquel día aprendí un montón. Aprendí que los jóvenes que llamaron la atención al mundo sobre la crisis climática no necesariamente ven ese logro de atención como una victoria. En aquel entonces, cuando había silencio y negacionismo, la inacción podía explicarse porque el clima no era un tema lo suficientemente relevante como para que alguien se preocupase o actuase. En gran parte debido a las huelgas climáticas de 2018-2019, el problema del clima se disparó hasta la cima de la agenda, al menos en apariencia.
Y, como resultado, la inacción ahora se percibe como una decisión deliberada e inevitable. Los adultos (y sus adultos) saben que están condenando y dañando a los jóvenes y aun así lo siguen haciendo. El dolor y la desesperación son inmensos. No es de extrañar que los estudiantes de secundaria murmurasen mientras yo les hablaba sobre las emisiones y los grados de calentamiento y los impactos. Nada de eso parece importar ya. Es como venir a una escuela victoriana y señalar a los alumnos que para golpearlos se usan palos y que las palizas duelen. ¡No me digas! Lo que quieren saber es cómo quitarles el palo a los adultos. Necesitan aprender a convertirse en un contrapoder que pueda quitarnos la capacidad de dañarlos.
Y es por eso que desearía haber tenido al menos la oportunidad de discutir de activismo y las trayectorias de lucha con ellos. Porque tienen al menos una pequeña posibilidad de poder ser ese contrapoder, de quitarles el palo climático a los adultos (y los adultos de los adultos). Sí, la información por sí sola no es suficiente. Pero hay mucho más que hacer.
Epílogo: una buena lección
Así que aprendí algo aquel día, y espero que vosotros también. Quería escribir esto, no de una manera elegante, sino rápida, porque era muy importante para mí y quería compartir cómo fue aquella experiencia.
Por la mañana suspendí, pero por la tarde apliqué mi primera lección y pregunté a mi alumnado en la universidad sobre qué querían pensar y oír. Respondieron muchas cosas, pero principalmente que la docencia que habían recibido hasta el momento había estado demasiado orientada a los problemas y que querían aprender a trabajar en soluciones y cómo se podrían vislumbrar estas en los diversos sectores profesionales. Querían averiguar qué resortes tocar para efectuar el cambio en los sistemas políticos y económicos completamente entrelazados. Querían saber sobre los aspectos legales y comerciales de una transformación sistémica. Y querían tener más oportunidades de discutir su educación y hacia dónde se dirige.
Así que… tiré la presentación de PowerPoint que había preparado. En cambio (redoble de tambores), revisé las diapositivas del IPCC AR6 WG3 sobre soluciones sectoriales y las discutimos una a una, en la medida de mi competencia. También debatimos sobre el secuestro del Estado, los grupos de presión industrial, los intereses creados y las barreras para el cambio, las nuevas tecnologías y su colonialismo, y ver el trabajo de cada quien como un esfuerzo por lograr un cambio sistémico. Fue una de las mejores experiencias docentes que he tenido. Hubo sonrisas y entusiasmo e incredulidad, expresiones de frustración, risas y toda la gama del esfuerzo humano. Fuera lo que fuera, ya no lo sentí como una traición.
4. Agricultura ecológica.
Un par de artículos recientes sobre el tema:
Me permito recordaros, como previa, que publicamos esta semana un artículo sobre el tema en Espai Marx dado que se había ‘acusado’ a la implantación de la agricultura ecológica en Sri Lanka como uno de los factores de su catástrofe alimentaria: https://espai-marx.net/?p=11915. Pero los dos artículos que os quería recomendar son estos:
-Un aporte muy interesante de Eugenio Romero en su blog sobre la supuesta menor productividad de la agricultura ecológica: https://eugenioromeroborrallo.wordpress.com/2022/06/05/la-agricultura-ecologica-es-menos-productiva-que-la-agricultura-convencional-y-otros-trampantojos/
5. Nueva moneda para la OCS
Ya habíamos visto un breve con esta noticia: Irán propuso una nueva moneda para el comercio con China, Rusia, India, Pakistán y los miembros de la Organización de Cooperación de Shanghai. Ahora acaba de salir este artículo en Multipolarista:
https://twitter.com/Multipolarista/status/1533924615415898113
Irán propone una nueva moneda para el comercio con China, Rusia, India y Pakistán en la Organización de Cooperación de Shanghai. Benjamin Norton
Irán propuso una nueva moneda para el comercio con China, Rusia, India, Pakistán y otros miembros de la Organización de Cooperación de Shanghai. Esto podría ayudar a eludir las sanciones occidentales ilegales y debilitar la hegemonía del dólar estadounidense.
Irán ha propuesto crear una nueva moneda para comerciar con China, Rusia, la India, Pakistán y otros miembros de la Organización de Cooperación de Shanghai (OCS).
Teherán envió una carta a la OCS a principios de 2022 sugiriendo que una nueva moneda podría ayudar a las naciones euroasiáticas a fortalecer su comercio bilateral, según el ministro de relaciones exteriores de Irán para la diplomacia económica, Mehdi Safari.
Una moneda euroasiática también facilitaría a estos países eludir las sanciones occidentales unilaterales, que son ilegales según el derecho internacional.
Tal desarrollo desafiaría directamente el sistema financiero dominado por EEUU, y el estado del dólar como la moneda de reserva global de facto. El dólar estadounidense todavía se utiliza en la mayoría de las transacciones comerciales mundiales, aunque el porcentaje general se reduce cada año.
El líder de izquierda de Brasil, Lula da Silva, prometió de manera similar que, si gana las elecciones presidenciales de octubre de 2022, creará una nueva moneda para el comercio dentro de América Latina, llamada el Sur, para combatir “la dependencia del dólar”.
La Organización de Cooperación de Shanghai es una alianza política y económica de Eurasia que reúne a países que representan más del 40% de la población mundial y aproximadamente un tercio del PIB mundial.
La SCO se formó en 2001, principalmente como una organización de seguridad destinada a combatir el terrorismo y el extremismo y promover la paz y la estabilidad en Asia.
Pero en las dos décadas posteriores, la OCS se ha convertido en una organización política y económica de gran influencia.
China, Rusia, la India y Pakistán son todos miembros de la OCS, junto con los países de Asia Central de Kazajstán, Kirguistán, Tayikistán y Uzbekistán.
Irán fue aceptado como miembro de la OCS en septiembre de 2021, iniciando un proceso técnico de adhesión que podría demorar uno o dos años.
Afganistán, Bielorrusia y Mongolia también son reconocidos como estados observadores de la OCS.
El 26 de mayo, la Organización de Cooperación de Shanghái celebró su 17ª reunión del foro, a través de video. La conferencia fue presidida por Rusia.
Docenas de figuras de los ocho estados miembros de Eurasia hablaron de “una interacción más intensa entre los estados de la OCS en el campo de la seguridad internacional, asuntos de cooperación económica y cooperación cultural y humanitaria ampliada”, informó la organización.
Varios miembros de la OCS, incluidos Rusia, Irán y China, han sido objeto de sanciones unilaterales de Estados Unidos, que violan el derecho internacional.
Una nueva moneda euroasiática ayudaría a estas naciones sancionadas a comerciar entre sí, sin necesidad de dólares ni acceso al sistema financiero controlado por Estados Unidos.
Rusia y China han buscado desdolarizar sus economías durante varios años, reconociendo cómo el gobierno de EEUU ha armado su moneda mediante el uso de sanciones financieras.
Las devastadoras sanciones occidentales impuestas a Rusia por su intervención militar en Ucrania han acelerado este proceso de desdolarización.
La guerra subsidiaria occidental contra Rusia también ha llevado a una profundización significativa de la integración de las economías rusa y china.
Estas sanciones también han animado a los países de Asia a desarrollar nuevas formas de comercio utilizando otras monedas.
China está comprando petróleo ruso en su propia moneda, el yuan.
La India y Rusia comercian juntas en sus propias monedas, la rupia y el rublo, respectivamente.
En 2020, el banco central de Irán identificó al yuan chino, no el dólar, como su principal moneda de cambio.
Posteriormente, China e Irán firmaron un histórico acuerdo de cooperación de 25 años en 2021. Como parte del acuerdo, se informa que China invertirá $400 mil millones para ayudar a desarrollar la economía y la infraestructura de Irán, a cambio de petróleo.
6. Panjak Mishra
Aunque Mishra creo que pasa más tiempo en Occidente que en India, de donde es natural, no deja de tener una visión no tan eurocéntrica como aquellas a las que estamos acostumbrados. Western ‘Unity’ Is Making the Ukraine War Worse
La «unidad» occidental está empeorando la guerra de Ucrania
Lograr un momento kumbaya de propósito e identidad sincronizados parece haberse convertido en algo más vital para Estados Unidos y Europa que evitar una catástrofe humanitaria.
Pankaj Mishra, 5 de junio de 2022, 15:00 GMT+8
Pankaj Mishra es columnista de opinión de Bloomberg. Entre sus libros se encuentran «Age of Anger: Una historia del presente», «Desde las ruinas del imperio: Los intelectuales que rehicieron Asia» y «Tentaciones de Occidente: cómo ser moderno en India, Pakistán, Tíbet y más allá».
Más de 100 días de guerra en Ucrania no sólo han desencadenado múltiples crisis políticas, económicas y medioambientales; la invasión de Vladimir Putin también ha reavivado peligrosos delirios en Occidente.
Hace unos meses, agudas divisiones asolaban a Estados Unidos, la Unión Europea y los vínculos entre ellos. Alemania, la primera nación europea, había desarrollado una relación mutuamente provechosa con Rusia. Polonia, un estado de primera línea ahora alineado contra Rusia, estaba descendiendo hacia la autocracia, invitando a medidas punitivas de sus socios de la UE. Un mendaz primer ministro tory dirigía el Reino Unido. Estados Unidos, dañado por el trumpismo, una pandemia mal gestionada y una debacle militar en Afganistán, se debatía sobre la probabilidad de una guerra civil. El presidente francés Emmanuel Macron había declarado que la OTAN sufría «muerte cerebral».
Tan pronto como el presidente ruso Vladimir Putin lanzó su ataque, los políticos y periodistas occidentales se apresuraron a anunciar que tales fisuras se habían disuelto milagrosamente. Alabando la «unidad de Occidente» y el rejuvenecimiento del «mundo libre», parecían dedicar tanto tiempo a tratar de renovar la imagen de Occidente como a idear una réplica eficaz a la invasión de Putin.
Por supuesto, las acciones desenfocadas, creadas en gran medida por la autoestima, siempre estaban condenadas al fracaso. Por ejemplo, las sanciones, ampliamente aclamadas como proyección de la resolución occidental contra el putinismo. Ineficaces incluso contra regímenes desdentados como el de Cuba, las sanciones han fracasado, como era de esperar, en disuadir al líder ruso, al tiempo que han expuesto a miles de millones de personas en todo el mundo a una fuerte inflación y al hambre.
Las medidas punitivas adicionales se han impuesto de forma muy selectiva, centrándose más en mantener la unidad que en las repercusiones políticas, económicas y sociales para un mundo que apenas se ha recuperado de dos años radicalmente destructivos de la pandemia. No debería sorprender que la mayoría de las naciones, incluidos estrechos aliados occidentales como India y Turquía, sigan haciendo negocios con Rusia, o que Putin haya tomado represalias bloqueando los puertos que suministran trigo y fertilizantes al mundo.
Ahora, convencidos de su propia retórica sobre la fuerza de la coalición occidental, los políticos y comentaristas estadounidenses han clamado por cambiar el régimen de Moscú y debilitar fatalmente a Rusia, sin hacer referencia a cómo esas fantasías de poder supremo funcionaron en Irak, Afganistán y Libia. Mientras tanto, tres meses después de la guerra, estas mismas figuras no parecen estar más cerca de definir objetivos occidentales realistas en Ucrania.
De hecho, las opciones que tienen ante sí Estados Unidos y Europa han sido siempre muy claras.
Podrían lanzar su pleno apoyo a la resistencia ucraniana contra Rusia, endurecer las sanciones y cortar todo apoyo financiero a la maquinaria de guerra de Putin. O podrían adelantar la ineludible obligación de hablar con sus enemigos y ofrecer incentivos para que tanto Ucrania como Rusia lleguen a una solución negociada.
La primera opción no es ideal. Las naciones que dependen de Rusia para sus necesidades energéticas y alimentarias no terminarán su relación con el país de la noche a la mañana; ni siquiera Alemania lo hará. Además, una confrontación militar cada vez más directa con un Estado con armas nucleares no es aconsejable.
Sin embargo, la segunda opción apenas se está persiguiendo enérgicamente en estos momentos. Así, Ucrania no recibe de Occidente ni las armas que busca para un esfuerzo bélico más fructífero, ni la motivación suficiente para buscar la paz a través de la diplomacia.
Lo que sí recibimos, en abundancia, es un psicodrama: el de una minúscula pero poderosa minoría de políticos y periodistas que han tratado de resolver la crisis de identidad de Occidente exagerando retóricamente su voluntad y sus recursos contra Putin.
Durante sus cuatro años en el poder, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, hizo naufragar la idea de la guerra fría de un Occidente libre, democrático y racional. En Europa, los movimientos y personalidades de la derecha dura que admiraban abiertamente a Putin desdibujaron aún más la imagen que Occidente tenía de sí mismo, forjada durante el largo enfrentamiento con el comunismo totalitario soviético.
Una Rusia descaradamente imperialista ha aparecido ahora para limpiar y vivificar esa identidad tal y como lo hizo en su día la Unión Soviética. Las declaraciones de que «Occidente debe mantenerse firme», incluso mientras la muerte y la destrucción acechan a Ucrania, alimentan la sospecha de que lograr algún momento kumbaya de propósito e identidad sincronizados se ha convertido en algo más vital para Occidente que evitar una catástrofe humanitaria mundial.
Ni que decir tiene que las viejas suposiciones -de un Occidente singular poseedor de un poder o prestigio colosal o nervio- no pueden sostenerse hoy en día por una coalición profundamente frágil de países occidentales que están divididos internamente, con poblaciones enfadadas que persiguen destinos sociopolíticos muy diferentes.
Es cierto que muchos miembros de las élites políticas y mediáticas de Occidente, en su mayoría de mediana edad, blancos y varones, vivieron el mundo fundamentalmente como sus hegemones. Han ocurrido demasiadas cosas desorientadoras desde que eran jóvenes -entre ellas, el ascenso de China, un país que se alimenta de su sentimiento de humillación por parte de las potencias occidentales, y el resurgimiento de una rival derrotada, Rusia, como superpotencia energética.
Enfrentados a unos retadores tan resentidos e implacables, han buscado naturalmente refugio en las certezas y consignas fáciles de su juventud. Pero la paz y la estabilidad del mundo dependerán de que el fragmentado Occidente de hoy pueda encontrar formas menos traicioneras de tratar con el resto.
Traducción realizada con la versión gratuita del traductor www.DeepL.com/Translator
7. Combustibles
-40 días después hoy Bulgaria recibe el primer buque con gas licuado estadounidense con un costo de 77% por encima del gas que le suministraba Rusia. https://twitter.com/roylugo33/status/1533944013480513537 -pero no da fuentes-.
-Argentina. Se agrava la escasez de gasoil. Situación crítica en 8 provincias, y complicada en 10. https://twitter.com/JosepCabayol/status/1533905713453584384
Fuente: https://twitter.com/FADEEAC/status/1533807735460048900
-Las empresas europeas casi han duplicado sus envíos de petróleo ruso desde el inicio de la invasión de Ucrania. https://twitter.com/thesiriusreport/status/1533713940131217408
-India negocia con la petrolera rusa Rosneft duplicar sus compras de crudo. Las refinerías indias se harían cargo del envío y los seguros para evitar que las compras sean sancionadas. Solo en unos meses, Nueva Delhi ha comprado 40 millones de barriles de crudo ruso según Bloomberg.
https://twitter.com/brunosgarzini/status/1533830619322634240
-¡Aleluya! Los que mandan han hablado y nos han dado permiso: EEUU estudia autorizar a Italia y España a comerciar con petróleo de Venezuela. EE UU dejará a Repsol y Eni llevar petróleo venezolano a Europa
8. Situación militar
8.1. El parte de guerra ruso de ayer: https://guerraenucrania.wordpress.com/2022/06/06/parte-de-guerra-06-06-2022/
Y el mapa de hoy a las 00:00: https://twitter.com/War_Mapper/status/1533963021562875904
Lo más destacado de ayer y hoy es el sainete de Severodonetsk. Las informaciones iniciales eran que los rusos habían ocupado toda la zona residencial y solo quedaba la zona industrial, en especial la fábrica Azot (nitrógeno en ruso). Pero luego los ucranianos anunciaron que era todo una trampa y que empezaba un contraataque, con la participación de la Legión Extranjera. No está claro si en realidad no hicieron nada o les han dado la del pulpo, el caso es que vuelven a estar todos en la zona industrial. Hasta el máximo ejemplo de propaganda otanista, el ISW, ha tenido que publicar un tuit avergonzándose de otros anteriores haciendo caso a la propaganda ucraniana. Que después de todo es lo que hacen siempre.
La postura de ayer de Zelenski mucho más pesimista que en ocasiones anteriores: «Si las tropas rusas consiguen romper el frente en el Donbass, nuestra situación empeorará significativamente, en ese caso los ocupantes volverán al norte y extenderán su ofensiva por todo el sur».
https://twitter.com/YuriiKazakov/status/1533886739378540546
Mientras tanto, Ucrania ataca el centro de Donetsk durante horas con obuses autopropulsados CAESAR de 155 mm facilitados por Francia. https://twitter.com/__Ilich__/status/1533880467052810240. Aquí algunos restros de los proyectiles que lo demostrarían: https://twitter.com/miliciapopular/status/1534052541822025728 Y algunas imágenes de los impactos: https://twitter.com/Caninator/status/1533849235732537346
Y por último, un vídeo de un coronel austríaco que, de forma en principio bastante objetiva, repasa la situación hasta el 1 de junio -en inglés ‘austríaco’ con subtítulos en inglés-: The Battle for Donbass
8.2. Un mapa animado de los últimos acontecimientos militares muy completo desde la perspectiva rusa es el del canal Rybar en Telegram. No os lo había pasado nunca porque hasta ahora solo estaba en ruso y en Telegram, no Twitter, por lo que si no tenéis cuenta en esa aplicación no lo podéis ver. Sería esto: Рыбарь Ahora acaban de traducirlo al inglés y algunos tuiteros ya han enlazado con el vídeo de ayer. Es este: https://twitter.com/Levi_godman/status/1534081436516597764
9. Cumbre de las Américas
Un hilo muy completo de Anibal Garzón repasando sus orígenes y todas sus reuniones anteriores: https://twitter.com/AnibalGarzon/status/1533931121448198144
Se confirma que, además de los tres excluídos, Nicaragua, Cuba y Venezuela, tampoco asistirán Bolivia, los países del Caribe y México. AMLO enviará a su canciller: https://twitter.com/Multipolarista/status/1533925881806262277
10. India y los países musulmanes
El habitual desprecio del partido gobernante en India, el BJP, por su población musulmana y por el Islam en general, esta vez le ha costado un disgusto. Lo normal es algo como esto que os paso: en una típica tertulia televisiva donde todos gritan a la vez -es lo normal en esos programas- una de las participantes, entiendo que musulmana, pregunta si puede seguir viviendo en India. La respuesta es clara: no. https://scroll.in/video/1025635/on-tv-news-navika-kumar-to-panelist-can-we-live-in-this-country-anymore-panelist-you-cannot
El otro día una portavoz del partido dijo que Mahoma era un pederasta por haberse casado con una niña. Dejando de lado las costumbres del siglo VII y que India es el país del mundo con más matrimonios infantiles, supongo que no esperaba la repercusión que esta vez ha tenido. Ya son trece los países y organizaciones que han protestado. https://scroll.in/latest/1025627/more-nations-condemn-remarks-on-prophet-muhammad-opposition-says-bjps-bigotry-has-isolated-india El BJP ha reaccionado despidiendo a la portavoz, pero la imagen de India ha quedado muy tocada en el mundo árabe. En Kuwait, por ejemplo, las tiendas están retirando los productos indios: https://scroll.in/video/1025637/watch-kuwaiti-stores-remove-indian-products-after-former-bjp-spokesperson-nupur-sharmas-remarks