[Crónicas sabatinas] ¡Por la fraternidad, por nuestra unidad, contra los liantes y sus líos!
¿Va la cosa realmente de desobediencia civil ante leyes injustas?
Para Lluís Martí Bielsa (1921-2019), luchador comunista hasta el final de sus días. In memoriam et ad honorem.
Para Jorge Riechmann, por su decir… y su hacer. “Nos detuvieron [lunes 7 de octubre] de forma más bien aleatoria a Paco, a Marina y mí bajo la acusación (fantasiosa) de “resistencia grave”, el tipo de represión disuasoria de baja intensidad para el que está diseñada la “ley Mordaza”. Conversando con un policía sobre las razones de la protesta…”
¿Qué significa confrontación? Un proceso sostenido de movilizaciones. Un tipo de movilización nuevo, sostenido, intenso, que vaya al desgaste material del Estado. Que tiene costes para la gente de Catalunya. Si el líder del socialismo español está en las antípodas del británico, no haremos la independencia votando y basta.
¿Qué costes? Costes económicos. No penales.
¿Laborales? Por ejemplo.
¿Perder el empleo? Por ejemplo.
¿Ver bajar el nivel de vida? Los autónomos no lo perderán… Lo que ha de decidir la gente que quiere la independencia de Catalunya es si reconocemos la realidad por dura que sea, por injusta que sea. Lo que estoy diciendo ¿es deseable? No. ¿Es justo? Para nada. Pero el precio de la independencia no lo ponemos los catalanes, lo pone el Estado. Si consideramos que la república catalana es la condición de una ciudadanía plena, que no eres libre si no eres plenamente ciudadano, la pregunta -injusta y desagradable, pero inevitable- es qué precio estamos dispuestos a pagar por nuestra libertad.
Toni Comín (2019)
Y es clandestino [Tsunami Democràtic] porque deliberadamente carece de identificación, de portavoz y de regitro legal. ¿Por qué, pues, su paternidad corresponde al expresident fugitivo y al president inane? Porque en esas circunstancias su filiación corresponde a la sociedad digital que lo ha creado en un paraíso fiscal, la misma que opera para la célula de Waterloo. Y porque sus primeros propagandistas han sido Puigdemont y Torra. Este último, con un tuit en el que se declara “comprometido” con su causa y que lo jalea con un “suerte y adelante”. Es clamoroso el silencio del Parlament ante tal muestra de confianza. Nadie inquiere a Torra hasta dónde alcanza la complicidad de la institución que encarna con esa iniciativa clandestina. La prensa no se sorprende.
Xavier Vidal-Folch (2019)
Las manifestaciones de extrema derecha en Cataluña tienen la curiosa, por aberrante, aprobación de la extrema izquierda. Se levantan los antiguos puños proletarios, ahora funcionariales, para jalear a un tipo salido de las sacristías y los cánones, Joaquín Torra, de misa y comunión diaria, nombrado por divino advenimiento de otro que se fugó de la Justicia y reside en Waterloo, aquel lugar que fue sumidero de los últimos rescoldos del ensueño napoleónico (…) Suele ser costumbre enseñorearse en los errores del Estado y de Mariano Rajoy que estaban, o hacían que estaban, en la inopia respecto a Cataluña, pero de la responsabilidad de la izquierda galvanizando el cadáver del catalanismo que dejó Pujol, de eso, hablamos poco. Sin la nada abnegada colaboración de la izquierda, catalana y estatal, el monstruo en el que se ha convertido la situación en Cataluña no sería el mismo. Los puñitos levantados jaleando el independentismo es una imagen que no sacará a la izquierda de la inanidad por más que encuentre abrevaderos para necesidades personales (…) El doble poder en Cataluña se sufre cuando te gritan “¡vete de aquí!” y ni siquiera la izquierda fricandó dice otra cosa que “se deben encontrar soluciones políticas, dialogando”. Los que te obligan al silencio te recomiendan el diálogo. No son responsables de nada: ni de sus emolumentos.
Gregorio Morán (2019)
Déjenme que empiece por un chiste. Un amigo del alma y compañero, de esos de los que hablaba Miguel Hernández, Martín Alonso, me lo ha contado esta semana. En mi opinión, el mejor del año por ahora (aunque tiene, eso sí, un fuerte competidor: Salvador Oliva, “Més Mas, Miss Mas” https://cat.elpais.com/cat/2019/10/10/opinion/1570698386_214744.html. Quin riure, quin riure!). Tomen nota y cuéntenlo a sus amistades si les parece. Imposturas intelectuales apenas es casi nada a su lado; Sokal y Bricmont se quedaron cortos. Es este:
Un trío de psicólogos sociales ha conseguido colocar en Sexualities (vol 22 (4), 2019) un artículo en el que se reivindica el excepcionalismo catalán (sic) desde el homonacionalismo, el reconocimiento institucional de derechos LGTBI en Cataluña, frente a una España, pêle-mêle, homofóbica, franquista, atrasada y neoliberal. Se aprovecha una diferenciación metodológicamente insolvente para apuntalar la vindicación independentista de los autores. El asunto, a pesar de lo extravagante no es tan excepcional -casi nada extravagante es hoy excepcional- y solo el desconocimiento sociológico de los firmantes explica tal atribución diferencial.
¿Se lo apuntan en la agenda? #19oAturemlaLleiAragonès https://www.youtube.com/watch?v=tKEkEBsomlE&feature=youtu.be: “El 19-O saldremos a la calle para decir no a la externalización de servicios básicos”. Rambla de Catalunya, 19 (Barcelona), 17 horas. ¿Nos vemos? (El manifiesto crítico: https://paremosleyaragones.blogspot.com/ Por si quieren apoyarlo: noalaleyaragones@gmail.com)
Las memorias de Lluís Martí Bielsa, Uno entre tantos, están editadas por El Viejo Topo. La Asociación de ExPresos Políticos las ha recomendado; me sumo a la recomendación. La reflexión de Gregorio Morán sobre la responsabilidad de la izquierda en el alimento del procés (hablaremos del tema en una próxima sabatina) está más que justificada. Vidal-Folch denuncia algo que debe ser denunciado. El enlace de la entrevista a Toni Comín la tienen entre las sugerencias de la semana: “perder el empleo”, “ciudadanía plena”, ¡la república catalana como condición para tal ciudadanía!, “precio a pagar por nuestra libertad…” ¡Válgame Dios! ¿Habremos enloquecido? El Roto ha cometido un pequeño error: donde ha dibujado una señera debería haber dibujado una estrellada. La primera, con sus más o sus menos (y con trampas, silencios, engaños y las finalidades que ahora estamos viendo) unía; la segunda, nos separa, enfrenta, desgarra, nos lía y confunde (y nos lleva al desastre). Al final de todo dos reflexiones del lector RCB.
Unas notas previas, con brevedad.
1. Por si hubiera dudas sobre ERC y Gabriel Rufián (que seguro que no): TV3, sábado, 5 de octubre, 22 horas, “Preguntes freqüents”, intervención del diputado secesionista (que se las da de izquierdas e incluso escribe libros sobre ello): “Me siento más cercano a Turull que a Coscubiela”. ¿De izquierdas… o secesionista en estado puro?
2. ¿Quién asesora a los Comunes en asuntos de propaganda política? El lema de la próxima campaña electoral de CenC: “Con Rivera no. Con nosotros sí”. ¿Ese es el lema central o destacado de una campaña política de una formación de izquierdas? ¿Y qué pasa con Torra-Puigdemont, por ejemplo, y sus afines? ¿El partido de Rivera es la contradicción principal, por decirlo a la antigua, en Cataluña? Con nosotros sí, dicen… ¿para qué?
3. El gobierno catalán ha realizado -es decir, ha mandado realizar- más de 100 obras para retirar amianto de las escuelas en estos dos últimos años. Al menos 297 colegios tenían amianto en sus instalaciones en 2017, ¡el 12% de los centros públicos! Lérida es la peor zona: 193 escuelas afectadas. El amianto, recordemos, se prohibió en España definitivamente en 2002. Sus peligros eran conocidos entre nosotros desde finales de los setenta. Manuel Sacristán, por ejemplo, hablaba de ello en sus clases de “Metodología de las ciencias sociales” de la Facultad de Económicas. ¿Ha tenido que pasar tanto tiempo para ponerse manos en la masa en un asunto tan decisivo para nuestros niños y adolescentes, para todos en general? ¡Quince años desde la prohibición, casi 40 desde que hablábamos del tema!
4. Se equivocaron en los cálculos y han cambiado el día de la convocatoria: el 18 en lugar del 11 “La Intersindical-CSC aplaza hasta el 18 de octubre la huelga por la sentencia del ‘procés’”. https://www.elperiodico.com/es/politica/20191007/la-intersindical-csc-aplaza-hasta-el-18-de-octubre-la-huelga-por-la-sentencia-del-proces-7670476?utm_source=whatsapp&utm_medium=social&utm_campaign=btn-share. Las razones para no apoyarla, para oponerse, siguen siendo las mismas: una huelga de “país” para caldear el ambiente patrióticamente. ¿Qué posición tomarán CCOO, UGT y CGT? ¿Más decepciones?
5. Un ejemplo de inconsistencia detectado por Pascual Serrano. Información sobre el candidato: Ricard López, “Así es Juan Antonio Geraldes, el candidato soberanista de Errejón en Barcelona”. El politólogo, crítico con el PSOE, el 155 y los «partidos franquicia», se presentó en una candidatura junto a la CUP en las pasadas municipales en Sant Boi de Llobregat” https://cronicaglobal.elespanol.com/politica/errejon-geraldes-cabeza-lista-barcelona_281718_102.html
No es el único partido con inconsistencias fuertes. También En Comú Podem, que, de entrada, es una organización no separatista, presenta como cabeza de lista a un secesionista con buenas, con buenísimas relaciones con Puigdemont y su entorno nacional-separatista, causa principal de que muchos de nosotros no podamos votar a quien nos gustaría votar. Como decíamos en el 15M: ¡que no, que no, que no nos representen, que no…!
6. ¿Qué decir de la moción de censura de Ciudadanos contra Torra? Como mínimo: a destiempo y con marcadas finalidades electorales. De acuerdo… Pero estamos hablando de censurar a Torra sobre el que el cúmulo de disparares, sectarismos y barbaridades se amontonan hasta el infinito y más allá. La cuestión: ¿no le quedaba otra a los Comunes que votar en contra, y unir sus votos a los de JxCat, ERC y la CUP? ¿No es este NO una especie de voto favorable a Torra? ¿No hay que mirar hacia los dos nudos, no sólo a uno? ¿Tan difícil es? ¿No era posible la abstención?
7. Nueva demostración de la explotación española -¡España (el verdugo) nos roba!- de Cataluña, la víctima empobrecida: comunidades españoles que en 2017 (Eurostat) tenían un PIB por habitante superior al promedio europeo: Madrid, País Vasco, Navarra, Cataluña y Aragón. Comunidades con un PIB por habitante entre el 64% y el 75% de la media europea: Extremadura, Melilla, Ceuta y Canarias.
8. Recordemos: son los monjes benedictinos quienes dirigen el mal llamado Valle de los caídos. Los mismos que mandan en Montserrat, centro neurálgico del nacional-catolicismo .Cat. En este segundo caso, con muchos casos de pederastia.
El tema de hoy: el papel de la desobediencia civil en el procesismo.
¿Va la cosa realmente de desobediencia civil ante injusticias como suelen afirmar muchos de sus líderes y representantes? ¿Son tan “progres” los líderes del movimiento? ¿Tiene alguna veracidad su apelación a Gandhi, Luther King o Rosa Parks? El propio Toni Comín declaraba estaba semana:
Me parece muy bien porque la única manera de que Catalunya pueda ejercer el derecho a la autodeterminación es mediante un proceso de desobediencia civil. Y más que desobediencia institucional, de obediencia de las instituciones al mandato ciudadano y a lo que determine el Parlament. Me parece que tenemos el derecho y el deber de usar este instrumento.
Veamos. Si lo dijera yo, si manifestara mi posición crítica, se me podría tildar de “cegado de incomprensión”. Para evitarlo, respondo tomando pie en un artículo de dos excelentes conocedores del tema: Tica Font y Pere Ortega (Centre Delàs d’Estudis per la Pau, “Crónicas insumisas” https://blogs.publico.es/cronicas-insumisas/2019/06/14/desobediencia-civil-y-el-conflicto-catalan/?utm_source=facebook&utm_medium=social&utm_campaign=web&fbclid=IwAR0dy_yLRALey8EoTkylthMgwEV2RJDHD5uxzaL2CG8aZECvV7ETkMBByx4. El texto se ha reeditado recientemente, junio de 2019, pero, salvo error por mi parte, la edición original data de hace tres o cuatro años (en “Dominio público” si mi memoria no me falla). Nadie informado podrá acusar a Font y Ortega de hablar por hablar, de anticatalanistas y mucho menos de españolistas rancios.
La desobediencia al lado de la rebeldía han sido los instrumentos más utilizados a lo largo de la historia de la humanidad para combatir injusticias y falta de libertades, señalan los autores. Pero mientras la rebelión no siempre es pacífica la desobediencia siempre lo es
Como lo demuestra la larga lista de gentes que la han practicado a lo largo de la historia, desde Sócrates que tomó la cicuta antes que renegar de sus creencias ante el Senado de Atenas; Thomas More que escogió su conciencia antes que obedecer al rey y murió en el patíbulo; o Thoreau, Gandhi, Rosa Parks, Luther King y tantos otros, como nuestros insumisos a la conscripción que aceptaron ir a la cárcel antes que renunciar a sus ideas. O en nuestra cosmogonía, una mujer, Eva, desobedeció a Dios robando una manzana o Prometeo robo el fuego a los dioses.
La educación reglada, prosiguen, también otras instancias (incluidas las familias por ejemplo) nos convierte en ciudadanos sumisos a la ley y el orden social establecido. Muy poco se nos educa, en vambio, en la crítica y desobediencia a las injusticias.
Esto viene a cuento porque todos somos conscientes de que no vivimos en una sociedad plenamente democrática, sino que la sociedad está llena de lagunas y espacios donde la democracia es imperfecta, ostensiblemente mejorable o ausente. Por ejemplo, ahí está el mal trato que se da a los inmigrantes en los CIES (Centros de Internación de Emigrantes), o el de los/las encarcelados en prisiones y tantas otras cuestiones que tienen que ver con la protección social de los más necesitados.
Como ninguna democracia es perfecta, todas son perfectibles afirman con razón los compañeros del Centre de la Pau, “es lógico que haya ciudadanía que se oponga a ellas y trabaje para cambiar situaciones injustas y, en ocasiones, se enfrente a la ley para intentar que la democracia se amplíe y llegue a esos espacios donde no existe”. Es aquí donde aparece la desobediencia “que de la mano de la objeción de conciencia se opone a aquellas leyes injustas con el ánimo de mejorarlas”. Es por este motivo que en la mayoría de las democracias avanzadas “la objeción de conciencia está recogida en el ordenamiento jurídico y convierte la desobediencia es un acto legítimo.”
Pero, sostienen a continuación, la desobediencia para cargarse de razón y consistencia moral tiene “unas reglas que en la modernidad provienen de David Henry Thoreau y Gandhi, y que han sido sostenidas sólidamente desde la filosofía política por John Rawls, Norberto Bobbio y Jürgen Habermas.” De entre ellos, desde su punto de vista, es John Rawls quien mejor ha descrito la desobediencia como una de las garantías del estado de derecho “con la definición más reconocida como un acto público, no violento, consciente y político, contrario a la ley cometido con el propósito de ocasionar un cambio en la ley o en los programas de gobierno”. Prosiguen así:
Acto público, porque nunca puede ser clandestino ni esconderse ante la ley pues perdería el reconocimiento de ejemplaridad que persigue; no violento, porque si se empleara la violencia perdería fuerza moral ante la sociedad y debería ser perseguido por el mal cometido; consciente, porque debe ejercerse en conciencia y con plenas facultades; político, porque se ejerce para cambiar un programa de gobierno; contrario a la ley, porque pretende cambiar un ordenamiento jurídico en aquellos casos que suponen una clara vulneración de derechos fundamentales y de manera especial aquellos que atentan contra la libertad de expresión y reunión.
Regla general de la desobediencia que John Rawls ha desarrollado junto a otros requisitos. El resumen de los autores (los subrayados son míos):
• concebirla como un último recurso una vez se han agotado todas las vías legales para que la reivindicación que se solicita no es atendida por la administración del estado.
• que en un estado de derecho no puede ser total contra todo el ordenamiento jurídico, esto solo tendría justificación en una dictadura.
• que sólo puede ir dirigida contra aquella ley u ordenamiento que vulnera un derecho.
• que se trata de un acto individual, porque, aunque se pueda hacer de forma colectiva, las consecuencias de la desobediencia se deben asumir de forma individual dado que la ley recae sobre el sujeto que la ha infringido.
• que la desobediencia debe darse siempre dentro de un marco de respeto al estado de derecho, porque, aunque se viole la ley, la fidelidad a la ley queda expresada por la naturaleza pública y no violenta del acto, y, en especial, por la voluntad de aceptar las consecuencias legales de la propia conducta.
Esto último, insisten, es puesto en primer plano por Gandhi, Luther King y sus seguidores: se deben asumir las consecuencias legales que se deriven del acto de desobediencia. Aunque se rechaza la ley se está dispuesto a asumirla; también las sanciones que se desprendan. Y dado que se supone que están cargadas de razón “se volverán contra el ordenamiento jurídico del estado que las promulga y servirán de ejemplo moral para toda la población”. Pues el objetor “quiere dar muestras de ejemplaridad ante la sociedad y presentarse como un buen ciudadano, y por este motivo se muestra dispuesto a aceptar las consecuencias de su acto”.
Así lo hicieron, nos recuerdan Font y Ortega, aquellos que han servido de ejemplo: “el primero, Thoreau, que nos dejó como testimonio un documento transcendental, Desobediencia civil, y después sus seguidores, León Tolstoi, Bertrand Russell, Gandhi, Luther King y tantos otros y otras que aceptaron ir a la cárcel para poner de relieve que se estaba cometiendo una injusticia contra ellos”.
En España, el “Estado español” escriben (mal) los autores, lo hicieron los objetores e insumisos al servicio militar obligatorio que
desobedecieron la ley de formas diversas, unos no presentándose en los cuarteles, otros negándose a vestir ropa militar y ser adiestrados en el uso de armas para hacer la guerra, y algunos, incluso, desertando dentro de los cuarteles o en las ONG donde prestaban el servicio militar substitutorio. Y muchos de ellos fueron condenados y encarcelados, y algunos fueron inhabilitados para ejercer como funcionarios públicos. Un movimiento de objeción al servicio militar que tomo tales proporciones que obligó a cambiar la ley, primero reconociendo la objeción de conciencia al servicio militar, después, aboliendo la conscripción. Que después ha tenido continuidad en los que hacen objeción fiscal al gasto militar.
En ese sentido, desde su punto de vista, la desobediencia es una herramienta política de enorme fuerza (Francisco Fernández Buey también escribió sobre el tema y destacó también este nudo): si es ejercida de manera mayoritaria por la población, ningún estado puede hacer frente a un movimiento de esa envergadura.
Este fue el argumento principal del pensamiento de Gandhi “que consiguió liberar la India de la dominación del imperio británico, la fuerza de la noviolencia y sus herramientas, la desobediencia y la no cooperación”. Es la misma desobediencia que animó “al movimiento por los derechos civiles de la comunidad negra de Estados Unidos encabezada por Luther King; el de las sufragistas de Reino Unido que luchaban para obtener el voto para las mujeres y tantas otras gentes anónimas que a lo largo de la historia la han practicado”.
Veamos ahora que pasa en Cataluña (Catalunya escriben los autores). La desobediencia civil ha sido objeto de atención por parte de los seguidores de la independencia, señalan Font y Ortega
ante la negativa del Gobierno central a admitir un referéndum que permitiera a la ciudadanía catalana pronunciarse sobre la autodeterminación. Aunque finalmente no fuera ejercida como tal, pues la consulta que finalmente se llevó a cabo el 1 de octubre de 2017 por parte del Govern de la Generalitat con el apoyo de entidades sociales, no fue presentada como un acto de desobediencia, sino como un acto democrático para ejercer el derecho a votar. Una decisión, que ponía por delante la conciencia de los convocantes frente a una decisión judicial que la prohibía. Este desafío implicaba un alto riesgo para funcionarios y gobernantes que ocupaban puestos de responsabilidad en la administración de Catalunya, pues incumplir el ordenamiento jurídico del estado representaba que podían ser llevados ante los tribunales, pues, aunque no lo declaraban, se trataba de un acto de desobediencia a la ley y los tribunales.
De este modo, en su opinión, resulta paradójico que los políticos que ejercieron funciones ejecutivas o legislativas en los meses de septiembre y octubre de 2017, fechas en que se produjeron los hechos por los que se los enjuicia,
los encausados apelen a la democracia para defender sus actos, aduciendo que estaban refrendados por un programa electoral que defendía un referéndum de autodeterminación y unos votos de la ciudadanía que los aupó a las instituciones. Pero en cambio niegan admitir que desobedecieron la ley.
Una apelación a la democracia contradictoria, sostienen, “pues estos políticos aprobaban disposiciones contrarias a la ley, la misma ley que les permitía ocupar cargos de responsabilidad en las instituciones autonómicas.”
Es evidente, desde su punto de vista, “que la no asunción de la desobediencia es debida al temor de ser sancionados o inhabilitados para ejercer funciones públicas y esconden sus acciones bajo la excusa de que obedecen el mandato popular que los había elevado al cargo que ocupaban”.
Desde luego “que la distancia entre Luther King, Gandhi y los insumisos de conciencia al servicio militar está muy lejos de la de estos gobernantes catalanes, pues aquellos no dudaron que ante la injusticia que denunciaban, estaban dispuestos a ir a la cárcel. Mientras que estos políticos recurren a artilugios verbales sobre la democracia para amagar el desacato a la ley porque temen ser inhabilitados.” [la cursiva es mía].
Debería estar claro, señalan, que el funcionario público que
debe el cargo que ocupa al ordenamiento jurídico que le permite ejercerlo, en caso de objetar y desobedecer la ley, debería dimitir y abandonar su cargo y sí no lo hace, aceptar las sanciones que se deriven. Lo mismo, y con mayor enjundia lo deben admitir los políticos con responsabilidad de gobierno. Pues éstos deben su cargo precisamente a la ley que les permite ejercer esa función.
Para finalizar y volviendo al terreno de la teoría de la desobediencia.
En un estado democrático, aunque existan limitaciones en cuanto a derechos, la desobediencia no se puede dirigir contra todo el ordenamiento jurídico, esto sólo tiene justificación en un estado autocrático y dictatorial, que no es el caso del Estado español, y sólo se puede dirigir contra aquella ley que se considera injusta porque vulnera un derecho. Esa es la enorme dificultad de los partidarios de la independencia de Catalunya.[la cursiva es mía]
Esta dificultad es patente en Cataluña, en su opinión, pues se ha hablado mucho de iniciar campañas de desobediencia
y, propuestas las ha habido, pero no ha cuajado ninguna. Las entidades sociales y los partidos políticos que quieren la independencia no han lanzado ninguna propuesta en ese sentido. Aunque, cierto es, que la CUP, defiende la desobediencia como estrategia política y alguna de sus miembros con cargo público la ha ejercido (Montserrat Venturós, alcaldesa de Berga, se negó a descolgar del balcón del Ayuntamiento una bandera independentista y fue inhabilitada seis meses por un juez).
Como ya se ha indicado, señalan finalmente Font y Ortega, la desobediencia no puede ser practicada contra toda la Constitución, sino sólo ante aquel ordenamiento que se considera injusto. Ante el enorme conflicto que se vive en Cataluña, “no existe otro camino, a nuestro parecer, que el de su transformación por medio del diálogo entre todos los actores implicados”. Así, concluyen, “se impone un receso y empezar a buscar las condiciones que hagan posible el dialogo”.
No ha habido receso por supuesto y los partidarios del procesismo están lejos de desear realmente un diálogo que no sea impuesto por ellos y con sus condiciones.
En cualquier caso, ¿qué condiciones para hacer posible un diálogo? ¿Sobre qué ese diálogo? ¿Entre quiénes? ¿Qué partes incluyen ese ‘todas las partes’?
Las sugerencias de la semana (¡que exigen una selección!):
1. Siscu Baiges entrevista a Joan Coscubiela: “Hay margen para una sentencia que no caiga ni en la trampa de la impunidad ni en la de la venganza». https://catalunyaplural.cat/es/hay-margen-para-una-sentencia-que-no-caiga-ni-en-la-trampa-de-la-impunidad-ni-en-la-de-la-venganza/ Otra entrevista: Sara González: «La solució del referèndum i la reforma federal han quedat, per ara, a l’arxiu de la història (La solución del referéndum y la reforma federal han quedado, por ahora, en el archivo de la historia)» https://www.naciodigital.cat/noticia/188719/joan/coscubiela/solucio/referendum/reforma/federal/quedat/arxiu/historia
2. ¡Vale la pena! ¡Por ahí hay que ir! Hugo Domenach entrevista a Nicolás Sartorius: «Mélenchon et des députés LFI ont soutenu une opération de droite [Mélenchon y diputados del LFI han apoyado una operación de la derecha]»https://www.lepoint.fr/monde/nicolas-sartorius-melenchon-a-appuye-une-operation-de-droite-29-09-2019-2338414_24.php (traducción castellana: https://www.cronicapopular.es/2019/10/nicolas-sartorius-melenchon-y-diputados-lfi-han-apoyado-una-operacion-de-la-derecha/)
3. Jordi Amat, “La vía de la confrontación“ https://www.lavanguardia.com/opinion/20191006/47826772652/la-via-de-la-confrontacion.html
4. Adelaida del Campo entrevista a Carlos Jiménez Villarejo: «Mientras el ‘Govern’ no renuncie a la autodeterminación, el diálogo con España es imposible» https://confilegal.com/20191005-carlos-jimenez-villarejo-mientras-el-govern-no-renuncie-a-la-autodeterminacion-el-dialogo-con-espana-es-imposible/
5. Luis Reyes, “Cuando el pueblo -catalán- no acude «al arma» La llamada a la resistencia popular del presidente de la Generalitat tiene malos precedentes históricos en Cataluña” https://www.vozpopuli.com/altavoz/cultura/pueblo-acude-arma-cataluna-escamots_0_1288072049.html
6. Antonio Santamaría, “Catalunya en vísperas de la sentencia”. https://www.elviejotopo.com/topoexpress/catalunya-en-visperas-de-la-sentencia/
7. Un excelente Morán, “El doble poder” https://www.vozpopuli.com/opinion/doble-poder-cataluna-independentismo_0_1288072467.html
8. Más allá de pequeños desacuerdos, uno de los mejores artículos sobre el procesismo desde un punto de vista de izquierdas: Albert Recio, “El interminable «procés»”. http://www.mientrastanto.org/boletin-183/notas/el-interminable-proces
9. Leyre Iglesias, “El ‘hotel de lujo’ de los siete privilegiados de Lledoners: funcionarios cómplices, callos y médico privado.” https://www.elmundo.es/cronica/2019/10/06/5d977420fc6c83c4358b467e.html
10. La incomprensible incomprensión persiste en el ámbito de la izquierda: Jaime-Axel Ruiz Baudrihaye, “El apoyo a la secesión de Cataluña, en el programa electoral del Bloco de Esquerda portugués.” https://www.cronicapopular.es/2019/10/el-apoyo-a-la-secesion-de-cataluna-en-el-programa-electoral-del-bloco-de-esquerda-portugues/. Un segundo ejemplo: Àngel Ferrero y Daniel Escribano, “La ‘sorpresa de octubre’ catalana antes de las elecciones del 10 de noviembre.” http://www.elsaltodiario.com/cataluna/sorpresa-octubre-catalana-10-noviembre.
11. Pau Luque, “Odio a España.” Una de sus tesis: “El independentismo no puede dejar de desacreditar a España, pero no puede ofender más de la cuenta los sentimientos de aquellos catalanes que sienten afecto por España porque los necesita para ser mayoritario.” https://elpais.com/ccaa/2019/10/06/catalunya/1570381583_922468.html. Sus palabras finales: “En cualquier caso, viendo el doble juego con que los líderes de los partidos soberanistas han conducido el procés, nos viene a la memoria el aforismo del revolucionario francés Louis Antoine de Saint-Just: “quienes hacen revoluciones a medias, no hacen más que cavar una tumba”. ¡Una revolución a medias!
12. Desde posiciones secesionistas (no totalmente cegadas): Francesc Marc Àlvaro, “El rey del ajedrez”. https://www.lavanguardia.com/politica/20191007/47848274318/el-rey-del-ajedrez.html
13. Sin morderse la lengua, tan lúcido como siempre: Juan Francisco Martín Seco, “De Draghi al estado de las Autonomías”. https://www.republica.com/contrapunto/2019/10/03/de-draghi-al-estado-de-las-autonomias/.
14. Albert Soler, “El que celebrem avui (1-O)” https://www.diaridegirona.cat/opinio/2019/10/01/que-celebrem-avui/1005366.html. Este es mejor si cabe, ¡Soler en estado puro! “Arribar a misses dites [A misa dicha, “A misa no llegamos”] https://www.diaridegirona.cat/opinio/2019/10/08/arribar-misses-dites/1006754.html
15. A. Fernández, “Los Mossos temen que las protestas por la sentencia les desborden por falta de efectivos”. https://www.elconfidencial.com/espana/cataluna/2019-10-08/mossos-cataluna-protestas-seguridad-efectivos_2274148/
16. Conviene leer esta aproximación crítica: Juan Claudio de Ramón, “El país de la izquierda”. Es frecuente salir al paso alegando que un país no son sus símbolos, sino la calidad de sus servicios públicos. Eso es confundir conceptos. https://elpais.com/elpais/2019/10/07/opinion/1570458399_635625.html
17. Ignasi Jorro, “Independentistas asedian a una médico de Barcelona por atender en castellano.” El secesionismo radical acosa y exige el despido de una doctora interina de urgencias del CAP Les Corts por tratar a los pacientes en español: el departamento de Salud da pábulo a la intimidación. https://cronicaglobal.elespanol.com/politica/sanidad-catalan-cataluna-medicos_281643_102.html
18. La cita inicial es de esta entrevista. Fidel Masreal entrevista a Toni Comín: «Hay que buscar el desgaste económico del Estado» https://www.elperiodico.com/es/politica/20191009/toni-comin-entrevista-bloqueo-economico-estado-7672324.
19. Nombramientos: M. Jesús Cañizares: “Buch eleva a jefe de gabinete de Interior a un ‘hooligan’ independentista. Pep Montané, que sustituye a Pere Ferrer, fue ‘dircom’ de la secesionista Associació Catalana de Municipis (ACM) y ha sido muy activo en la defensa de la ruptura con España.” https://cronicaglobal.elespanol.com/politica/buch-eleva-jefe-gabinete-interior-hooligan-independentista_281259_102.html
20. Un documental de El País: “Los delitos del procés”. http://www.asec-asic.org/2019/10/10/los-delitos-del-proces/
21. De los actuaciones de los Mossos realmente existentes: Javier Iñiguez, “Los Mossos cargan contra vecinos que querían parar un desahucio en Barcelona. Colau tacha de «dispositivos desproporcionados» las intervenciones de la policía en una jornada con 17 lanzamientos”. https://elpais.com/ccaa/2019/10/10/catalunya/1570696812_678183.html?ssm=TW_CC (De lo más sensato que le he oído o escrito en muchos meses: Ada Colau ve «desproporcionados» los dispositivos de Mossos por los desahucios de familias. “En Barcelona necesitamos mossos para muchos trabajos de seguridad. No entendemos por qué Miquel Buch prioriza dispositivos desproporcionados para desahuciar a familias vulnerables haciéndoles el trabajo sucio a los fondos buitre», https://www.europapress.es/catalunya/noticia-colau-ve-desproporcionados-dispositivos-mossos-desahucios-familias-20191010140424.html). Un tuit más que oportuno del profesor Jordi Mir Garcia: “No és una contradicció insuportable que el president de la Generalitat i el seu govern promogui la #noviolència, fins i tot la #desobediènciacivil, i la seva policia actuï així?” (¿No es una contradicción insoportable que el presidente de la Generalitat y su gobierno promuevan la no violencia, e incluso la desobediencia civil, y su policía actúa así?). Incluso Gabriel Rufián ha tuiteado sobre el asunto. La duda: ¿su partido no forma parte de ese gobierno que critica?
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Del lector de rebelión RCB, hoy por partida doble. Su primer análisis:
Más allá de cuestiones técnico-jurídicas -que, no obstante, tampoco hay necesidad de despreciarlas- ¿qué razón ético-política hay para manifestarse a favor de los enjuiciados por el Tribunal Supremo por su intento de secesión unilateral? (Insisto en lo de intento de secesión unilateral: el referéndum ilegal, penosamente orquestado, no es el asunto principal, en contra de lo que difunde la propaganda Independentista/ soberanista; de hecho, lo más importante es la trama ilegal de secesión unilateral del cual el plebiscito no era más que una pieza secundaria, como muestran, entre otras cosas, las leyes de «desconexión» aprobadas en septiembre, por muy importante que fuera desde el punto de vista de la propaganda política). Veamos, si no:
Primera suposición: iban de farol, no iban en serio.
-Si los enjuiciados por el TS iban de farol o sólo querían hacer una performance o coreografía reivindicativa, pero, en realidad, no iban en serio en cuanto a los objetivos proclamados muy seriamente por ellos o sabían desde el principio que eran irrealizables, como algunos dicen por ahí, entonces dichos enjuiciados mintieron y engañaron a toda la ciudadanía catalana y española, amén de a media Europa (en sus intentos de recabar apoyo internacional), además de actuar con una temeridad manifiesta en perjuicio de la convivencia pacífica entre los catalanes (como mínimo) y de perjudicar a las instituciones de la Generalitat de Catalunya. Como es lógico, ningún gobierno central puede tomarse a la ligera amenazas de secesión unilateral hechas por las máximas instancias de un gobierno regional, ni puede presuponer que esas instancias «van de farol» o que todo se trata de un bromazo de mal gusto de unos chicos (y chicas) algo traviesos. ¿Imaginan qué hubiera ocurrido, el indescriptible caos institucional que se hubiera producido (o cosas peores), si el gobierno y los tribunales se hubiesen quedado de brazos cruzados y no hubieran hecho lo que tenían que hacer -nadie puede decir que la aplicación del art. 155 CE fue una exageración, por ejemplo: suspensión de la autonomía por el período imprescindible para aclarar la situación, hacer elecciones y formar nuevo gobierno autonómico-?
Supongamos que no, que iban en serio
-Si los enjuiciados por el TS iban en serio es aún peor, si cabe. La secesión unilateral, caso de ser viable, que no lo era porque se demostró que los secesionistas no tenían suficiente poder para imponerla, comportaba un riesgo grave de conflicto violento, aparte de todos los problemas de completo desbarajuste político, social, económico y jurídico que comporta durante un período transitorio bastante largo, incluso aunque no haya violencia. Y todo eso ¿para qué?: ¿Para tener un orden constitucional bastante peor que el de 1978 -véanse ley de transitoriedad jurídica y proyectos de constitución de juristas afines al independentismo, como Santiago Vidal-? ¿Para acrecentar la desigualdad entre las distintas regiones de la Península conservando el capitalismo crecientemente socialdarwinista de nuestro tiempo esencialmente igual o formar, es un decir, una inviable comuna aislada del resto del mundo a lo Pot Pol? Eso sí, tendríamos en vez de un Rey constitucional un Presidente de la República semipresidencialista o presidencialista (como Macron en Francia o Trump en EEUU).
El segundo comentario de RCB, sobre un reciente acto “presidencial” en Montserrat, con fotografía anexa:
Si la información de que dispongo es fidedigna, el Sr. Torra ha leído una carta de un pastor protestante víctima del régimen nazi en un acto de los independentistas celebrado en Montserrat, con presencia de Pujol y su mujer, en relación con los enjuiciados por el intento de secesión unilateral -es de todo punto inexacto y tendencioso hablar de sentencia por el 1-O. Es difícil imaginar una indecencia mayor en el terreno discursivo, en especial si tenemos en cuenta que proviene de una autoridad estatal de un nivel muy elevado y no de un simple ciudadano particular. Usar la palabra «indecencia» puede sonar a moralista, pero no se me ocurre mejor término para calificar un tipo de acción propagandística que se aproxima en su retorcimiento o mala fe a la propaganda fascista o estalinista (acuérdense los lectores de cuando la máquina de terror estalinista acusaba de connivencia con el fascismo a sus rivales o potenciales rivales políticos miembros del partido comunista) o, por emplear un símil más actual, a la de Vox. En todo caso, el lugar -Montserrat- es el de los menos indicados para leer un escrito de teólogo víctima del nazismo: ¿Será acaso necesario recordar la visita del jefe de las SS y principal responsable de las políticas genocidas nazis, después de Hitler, Heinrich Himmler, a Montserrat -reveladora de un especial interés por el lugar en un personaje tan ocupado como lo era el segundo de a bordo del Tercer Reich-?. Hay fotografías de un Himmler sonriente acompañado de monjes de Montserrat y representantes del franquismo. Les recomiendo que las vean en Internet. Adjunto foto.