Del compañero Carlos Valmaseda, miembro de Espai Marx (con un comentario de José Luis Martín Ramos sobre uno de los artículos incluidos en el apartado 3, el dedicado a los gasoductos de Nord Stream).
1. Entrevista a Jason Hickel.
Hemos visto por aquí alguno de sus artículos, y ahora lo tenéis de vecino, que ha ido a trabajar a la ICTA-UAB, que se está consolidando como uno de los mejores centros de economía ecológica. https://www.climatica.lamarea.
Jason Hickel: «Solucionar la crisis ecológica y garantizar una vida buena para todos requiere salir del capitalismo»
El antropólogo reclama que la producción se organice alrededor del bienestar humano y la estabilidad ecológica, y no en torno a la acumulación de capital.
Azahara Palomeque
2. Entrevista a Raquel Gutiérrez.
Hay varios pasos de esta entrevista que me han gustado: la peculiar forma de la colonización española frente a otras, que permitió la autoorganización popular; estas mismas prácticas populares de organización; la fuerza de las mujeres, con una clara aceptación de la división de género; como en la guerrilla se acabó dando cuenta de que la lógica militar se impone sobre la lógica política, etc.
3. Más sobre la noticia del Nord Stream
Os paso tres materiales: un artículo sobre el silencio alemán ante la voladura; un artículo de Pablo Iglesias en defensa del artículo de Hersh, y, para equilibrar, otro crítico con el artículo del periodista estadounidense. La mayoría de las críticas son ataques ad hominem al periodista: que si se ha vuelto un conspiranoico y cosas así. Pero en este artículo se intentan encontrar errores en su argumentación, por lo que vale la pena prestarle atención.
https://www.elsaltodiario.com/
El silencio alemán ante la voladura de los gasoductos Nordstream
El gas barato ruso ha sido básico para el bienestar de la economía alemana y aún no se han encontrado alternativas. El escándalo de la voladura de los principales gasoductos ha desaparecido de la opinión pública en los grandes medios.
Carmela Negrete
Nord Stream y los tertu-progres ™
Si admitimos que es muy probable que Estados Unidos atentara contra Alemania y contra Europa, entonces hablar de la OTAN, de su responsabilidad y de la geopolítica tiene todo el sentido
Pablo Iglesias 13/02/2023
https://oalexanderdk.substack.
Como es lógico, este artículo tiene numerosos enlaces para intentar demostrar lo que expone. No los he incluido en la traducción.
Agujeros en el sueño imposible de Seymour Hersh
A primera vista, la historia de Seymour Hersh parece pasable, pero al profundizar en ella tiene más agujeros que el gasoducto Nord Stream.
Oliver Alexander
Comentario de José Luis Martín Ramos:
“Sobre el artículo de la voladura del gasoducto, me pierdo algo en las objeciones técnicas, pero hay bastantes de ellas que no me parecen concluyentes, pueden ser -como mínimo- tan discutibles como algunos de los detalles que da Hersh.
Decir que todas las informaciones públicas disponibles (si son públicas, son disponibles) son circunstanciales, por lo que ninguna apunta de forma concluyente a ningún responsable, es sacudirse los problemas de encima. Para empezar si se ha apuntado a Rusia como responsable, cosa que Alexander no señala.
El punto de partida es que la misión tenía que ser secreta, lo que es una obviedad, deduciendo de ello que se evitará la participación de «actores innecesarios», pero en el desarrollo de su exposición de agujeros, reduce eso a no considerar la participación de ningún otro actor que no sea EEUU.(lo examinaré luego).
La descalificación, sin más, del relato de las reuniones de alto nivel, caricaturizándolo como «una ficción de fans de Tom Clancey”, es gratuita. A renglón seguido dice que sobre la propuesta de espoletas retardada «se podría escribir un post entero sobre las razones por las que suena totalmente inventado», pero no da ninguna, ninguna, de esas razones anunciadas ni concretada. ¿Entienden que todos los lectores ya lo saben? ¿Que se le ha de dar crédito a él Oliver Alexander y no a Hersh, o mejor dicho la «fuente anónima» de Hersch? En cualquier caso la cuestión no es sustancial, porque no se adoptará ese sistema, y su mención solo sirve para acusar de ignorante a Hersh, sin argumentos insisto.
Primer supuesto agujero. ¿Por qué escoger el lugar de la distancia más corta con Rusia? Muy sencillo, para incriminar a Rusia, como se hizo inmediatamente.
Segundo. Se eligió a Noruega como socio obvio, lo que a Alexander le suena a extraño por aquello del secreto, con lo que sugiere otra desacreditación del relato de Hersch, obviando que Noruega era en este caso un colaborador necesario – obviamente su Armada y Servicio Secreto-. Reduce, como dije, lo de otros actores innecesarios, a otros actores. Por lo demás, Noruega es miembro de la OTAN. El juego de manos se repite cuando más adelante Alexander tampoco acepta que se informara «en términos generales» de actividad submanrinista a altos funcionarios daneses y suecos, dice que «eso no lo entiende en absoluto» porque incluiría más «actores externos». Pero aparte de que Dinamarca también es miembro de la OTAN – y Suecia no es enemiga- esa información en «términos generales» no significa de ninguna manera incluirla en la operación.
Tercero. El comentario sobre el «comentario muy extraño» sobre Stoltenberg es absolutamente secundario; puede ser un error que no afecta al tema sustancialmente y puede estar indicando que desde muy joven -después de lo de Vietnam- colabora con la comunidad de inteligencia estadounidenses. Lo que es importante es que hace tiempo que lo hace y que desde que accedió a la jefatura del gobierno noruego por primera vez, 2001, mostró una posición de derechas dentro de su propio partido, el laborista. Forma parte de esa socialdemocracia, como la alemana, la francesa, la italiana,… ultraatlantista y liberal que muy bien podría ser calificada como el estadio político supremo del imperialismo.
Cuarto. La cuestión del dragaminas en las maniobras Baltopss22, de la OTAN con países amigos, como -precisamente- Suecia. Que se tomaran eras maniobras como pantalla no es en absoluto descabellado. El hecho de que una de sus tareas fuese la búsqueda de minas no es ningún obstáculo para que, a su sombra, se desarrollara la acción y dado que son maniobras OTAN es completamente ridículo el argumento de que -invocando otra vez lo del secreto- tenían que haber convencido a «los planificadores del BALTOPS» de que cambiaran los parámetros de su ejercicio; no necesariamente y si hacia falta entre la cúspide de la OTAN -cúspide de la cúspide de las Baltops- y la cúspide norteamericana debe haber algún canal de comunicación secreto, digo yo.
Quinto. Hersch dice que fue un cazaminas clase Alta, pero añade que en la Baltops solo hubo un cazaminas clase Oksoy (muy similares, aunque no idénticos). A partir de ahí deduce que necesariamente fue un cazaminas Oksoy, el Hinnoy y a partir de ahí se dedica a hacer el seguimiento de cual fue el recorrido del Oksoy, para decir que nunca estuvo en las inmediaciones de las explosiones. Primero tendría que demostrar que de ninguna manera se encubrió a un cazaminas clase Alta; antes de dar por supuesto que solo pudo ser el Hinnoy y convertir su rastro publicado en testigo de cargo contra Hersch. Ese es un detalle que me parece muy poco convincente, desde luego concluyente, por parte de Alexander. No creo que la cúspide de EEUU y de la OTAN -que es subordinada suya de hecho- no tuviera ninguna manera de llevar a cabo el encubrimiento de la operación y anular o contrarrestar lo datos AIS de código abierto.
Sexto. ¿Cómo respiraron los submarinistas? Alexander se extraña de que no fuera con lo que indica el Manual de Buceo de la US Navy. Si había de ser no solo una operación secreta si no realilzada de manera que pudiera achacarse a los rusos, lo extraños es que hubiesen seguido las pautas del Manual de la US Navy.
Séptimo. Si Noruega era un colaborador necesario -cosa que le extraña a Alexander, debe ser que cree que los noruegos son unos chismosos, que no saben guardar un secreto- todo el argumento que niega que se pudieran utilizar P-8 para lanzar sonoboyas, es discutible, no es concluyente; que sus vuelos pudieran parecer rutinarios no impide que – por precaucación, para no dejar pistas- fueran operados de tal manera que no aparecieran en el ADS-B Exchange, como el mismo Alexander reconoce que puede hacerse. Y el p-8 de la marina estadounidense pudo «camuflarse» , con la colaboración de Noruega, como p8 de la noruega. ¿por qué se eligió un P-8 y no un barco? que pudiese hacerse desde un barco no signfica que – por la razones que sean- los perpetradores del atentado no prefirieran el p8. Alexander que exige tanto a Hersch es, a su vez, notablemente hipotético. Y dispreciativo acabando su «desacreditación», mucho más que discutible, con lo de «la ficción de Tom Clancey». ¿Y por qué dejar un gasoducto y no cargarse todo? Puede haber muchas razones. una de ellas es no ahorcar a Alemania, solo apretarle un poco el cuello.”
4. El poder de la comunidad en la reforestación
En las décadas de 1980 y 1990, el gobierno de Nepal pasó una legislación para entregar los bosques nacionales a grupos forestales comunitarios. El resultado, según ha descubierto la NASA, fue un incremento de casi el doble de la cubierta forestal, del 26% al 45% por ciento.
5. Otro libro de Musto gratuito.
Hace quince años publicó Karl Marx’s Grundrisse. Con contribuciones del propio Musto y Hobsbawm, Wood, Foster, Dussel y Postone, entre otros. Ahora se puede descargar gratuitamente en su página web -en inglés-: https://twitter.com/MarMusto/
6.Más reconocimientos a Barcelona.
Siempre por propalestinos, lógicamente:
Fuente: https://twitter.com/
7. La factura energética
Europa ha subvencionado a sus ciudadanos directamente o a sus empresas con 800 mil millones de euros para compensar los problemas causados por las sanciones a Rusia. Alemania es la que más gastó con 270 mil millones. Le siguen Gran Bretaña y Francia con 150 mil. El resto solo gastaron una fracción de eso.
El gasto europeo en crisis energética se acerca a los 800.000 millones de euros
Por Kate Abnett
BRUSELAS, 13 feb (Reuters) – La factura de los países europeos para proteger a los hogares y las empresas de los crecientes costes de la energía ha ascendido a casi 800.000 millones de euros, según afirmaron el lunes los investigadores, que instaron a los países a ser más selectivos en su gasto para hacer frente a la crisis energética.
Los países de la Unión Europea ya han destinado o asignado 681.000 millones de euros a la financiación de la crisis energética, mientras que Gran Bretaña asignó 103.000 millones de euros y Noruega 8.100 millones de euros desde septiembre de 2021, según el análisis del grupo de reflexión Bruegel.
El total de 792.000 millones de euros se compara con los 706.000 millones de euros de la última evaluación de Bruegel en noviembre, mientras los países continúan durante el invierno haciendo frente a las consecuencias de que Rusia corte la mayor parte de sus entregas de gas a Europa en 2022.
Alemania encabezó la tabla de gastos, asignando casi 270.000 millones de euros, una suma que eclipsó a todos los demás países. Gran Bretaña, Italia y Francia ocuparon los siguientes puestos, aunque cada uno gastó menos de 150.000 millones de euros. La mayoría de los Estados de la UE gastaron una fracción de esa cantidad.
En términos per cápita, Luxemburgo, Dinamarca y Alemania fueron los países que más gastaron.
El gasto destinado por los países a la crisis energética se sitúa ahora en la misma liga que el fondo de recuperación COVID-19 de la UE, dotado con 750.000 millones de euros. Aprobado en 2020, Bruselas asumió una deuda conjunta y la transfirió a los 27 Estados miembros para hacer frente a la pandemia.
La actualización del gasto energético se produce en un momento en que los países debaten las propuestas de la UE para flexibilizar aún más las normas sobre ayudas estatales a proyectos de tecnología verde, ya que Europa trata de competir con las subvenciones de Estados Unidos y China.
Estos planes han suscitado preocupación en algunas capitales de la UE por la posibilidad de que el fomento de más ayudas estatales desestabilice el mercado interior del bloque. Alemania se ha enfrentado a críticas por su gigantesco paquete de ayudas a la energía, que supera con creces lo que pueden permitirse otras naciones de la UE.
Según Bruegel, los gobiernos han centrado la mayor parte de las ayudas en medidas no específicas para reducir el precio minorista de la energía, como la reducción del IVA de la gasolina o la limitación del precio de la electricidad.
Según el think tank, esta dinámica debe cambiar, ya que los Estados se están quedando sin margen fiscal para mantener una financiación tan amplia.
«En lugar de medidas de contención de precios, que son subvenciones de facto a los combustibles fósiles, los gobiernos deberían fomentar más políticas de apoyo a los ingresos dirigidas a los dos quintiles más bajos de la distribución de la renta y a sectores estratégicos de la economía», declaró Giovanni Sgaravatti, analista del grupo de investigación.
Jacques Sapir ha publicado un pequeño hilo al respecto:
1. Un breve hilo sobre la comparación de las reacciones a la crisis energética:
He aquí la representación gráfica de los escudos energéticos en distintos países europeos.
¡Es instructivo!
2. Existe una gran dispersión, con una mayoría de países que ayudan a su población y una minoría, incluida Alemania, que ayuda a sus empresas.
3. Contrariamente a lo que pretenden @BrunoLeMaire y el gobierno, Francia no está entre los líderes. Tiene un esfuerzo ligeramente inferior a la media y no ha ayudado mucho a sus empresas.
4. Que Alemania haya hecho una elección radicalmente opuesta no es sorprendente. Pero que Francia haya hecho tan poco para ayudar a sus empresas (95,4% para los hogares, mientras que la media de la muestra es del 71,9%) lo es.
5. Existe la sensación de que un grupo de países (Francia, Suecia, Finlandia, Polonia, Reino Unido) están comprando paz social, mientras que otros (España, Italia) están tomando decisiones más equilibradas.
6. Se podría pensar que esta ayuda, que no es nada desdeñable (Francia 3,24% del PIB), tiene por objeto aplazar el momento de la crisis. Pero esta ayuda no durará para siempre…
8. Estado civilizacional
Y hoy tenemos doblete de Vijay Prashad. A ver qué os parece esta entrevista que le han hecho en China con relación a un debate, desarrollado allí, sobre el «estado civilizacional» o «civilizatorio».
La cuestión del Estado civilizacional: entrevista en Guancha con Vijay Prashad
Por Guancha.cn (观察者网), Vijay Prashad (Publicado el 05-feb-2023)
Como «Estado civilizacional», China ha demostrado a través de su singular historia y desarrollo que los países en vías de desarrollo pueden forjarse un camino de desarrollo distinto al de Occidente y, al mismo tiempo, construir un discurso diferente al del Estado-nación occidental.
Dicho esto, ¿pueden otras civilizaciones antiguas con una larga historia denominarse también «Estados civilizacionales»? ¿Cuál es la singularidad de China como «estado civilizacional»?
Tras las entrevistas con Zhang Weiwei, director del Instituto de China de la Universidad de Fudan, y Martin Jacques, antiguo miembro del Departamento de Política y Estudios Internacionales de la Universidad de Cambridge, Guancha.cn (观察者网) invitó a Vijay Prashad, director ejecutivo del Tricontinental: Institute for Social Research, a continuar el debate sobre el «estado civilizacional». Como académico indio, Vijay profundiza en por qué la India no puede describirse como un «estado civilizacional» desde una perspectiva comparada, y cómo China, como «estado civilizacional», ha integrado su propia historia con el socialismo.
[Entrevista y traducción de Guo Han de Guancha.cn].
Guancha.cn: ¿Cómo entiende usted el concepto de «Estado civilizacional»?
Vijay: El «Estado civilizacional» contiene de hecho dos subconceptos, a saber, «civilización» y «Estado». El concepto de «Estado» es interesante y existe desde la antigüedad. Ahora, en el siglo XXI, no lo mencionamos deliberadamente, sino que automáticamente pensamos que el «estado» tiene un prefijo llamado «moderno». Así que hoy hablamos en realidad del «estado civilizacional (moderno)». Partimos de la base de que el concepto de «Estado» contiene un elemento de modernidad.
¿Cómo debe entenderse el Estado moderno? Desde la perspectiva de la historia del mundo, los seres humanos se integraron gradualmente en comunidades cada vez más grandes y con formas de organización cada vez más complejas. La gente optó por aceptar el monopolio de la violencia por la forma del Estado -en lugar de por los individuos corrientes- y así nació el Estado moderno: se establecieron una serie de leyes y normas mediante procedimientos para guiar la vida de las personas. En esencia, el Estado es una forma de gobierno que organiza la vida cotidiana mediante procedimientos como leyes y reglamentos. Esta es una concepción común del Estado moderno. Algunas de estas leyes tienen connotaciones socialistas y sólo se consiguieron gracias a la gran lucha de las generaciones anteriores.
Por ejemplo, se puede introducir una ley que exija que todo el mundo esté libre de la escasez y que garantice el derecho de la población a la alimentación, las medicinas y la vivienda. Así pues, algunos países modernos tienen algunas características socialistas y otros no. Depende de las leyes y reglamentos que sean aceptables en sus respectivos países.
El concepto de Estado se refiere básicamente a cómo construimos las instituciones y organizamos el funcionamiento de la sociedad. Creo que es importante aclarar de antemano que cuando Zhang Weiwei desarrolla el concepto de «Estado civilizacional» -leí su libro en inglés- se refiere al Estado moderno y no al Estado en sentido abstracto.
La civilización, por otra parte, es un concepto más complejo. Considerando el mundo en su conjunto, los seres humanos han creado diferentes sociedades, cada una con su propia historia única, y la vida social en todo el mundo está llena de diversidad, lo que llamamos diferentes civilizaciones. Por ejemplo, podemos discutir los orígenes de la civilización china, ¿puede remontarse a la antigüedad? ¿O comenzó a partir de la dinastía Qin (221-207 a.C.)? ¿O incluso a partir de la Revolución Xinhai en 1911?
La India es una civilización tan compleja, con entre 50 y 2.000 lenguas diferentes, que enriquece la comprensión de su pasado, como las formas culturales jerárquicas de la civilización india, el sistema de castas, etc. En Europa hay muchas culturas diferentes, pero todas giran en torno a un «eje de civilización» fundamental, es decir, la «tradición judeocristiana». El sistema de Estado-nación en Europa también tomó forma después del Imperio Romano.
Creo que el profesor Zhang ha desarrollado el punto de vista del profesor Lucian Pye. El «Estado civilizacional» del que hablan ambos profesores no es en realidad el mismo concepto. Al profesor Zhang le preocupan las contradicciones y las relaciones dialécticas. Es decir, las peculiaridades de la historia de China y un fenómeno absolutamente interesante: el florecimiento del socialismo en una tierra llamada China. Las peculiaridades de la historia china y las características únicas del socialismo chino, que él trata de combinar, es como yo entiendo el «estado civilizatorio».
El problema, sin embargo, es que muchos elementos de la cultura tradicional china están en cierto modo retrasados con respecto al desarrollo de la sociedad. De hecho, aún se veían muchos posos feudalistas antes de 1949. Por ejemplo, una de las culturas tradicionales de la civilización china era la obligación de vendar los pies a las mujeres. Fue la Revolución China la que abolió el vendado de pies y otras muchas malas costumbres. Cuando el Presidente Mao dijo: «Las mujeres pueden sostener la mitad del cielo», su siguiente énfasis fue «transformar» algunos elementos de la cultura y civilización tradicionales chinas.
Curiosamente, no deberíamos asumir que la propuesta del profesor Zhang Weiwei de un «estado civilizacional» es un concepto «retrógrado». A mi entender, lo que el profesor Zhang quiere subrayar es que la vía socialista china ha remodelado y continuado la larga historia de China, tomando lo mejor de ella y eliminando lo peor. Me gustaría hacer hincapié en este punto. Para el «Estado civilizatorio», la historia no es un fin, sino un recurso. No vamos a volver al pasado, y el profesor Zhang ha destacado sabiamente la continuidad del camino socialista chino hacia la civilización china.
Guancha.cn: ¿Cómo ve la interacción entre el concepto de «estado civilizacional» y la narrativa occidental dominante del «estado-nación»?
Vijay: Es un punto de vista interesante. Hablemos del concepto de Estado-nación. El hecho de que la mayoría de los Estados surgieran de la caída de los imperios es un tema serio. El Estado-nación es una de las formas que adoptaron.
De hecho, desde el declive del Imperio Romano, muchos países habían surgido de él, y eran culturalmente diversos. Dentro del Imperio Romano había culturas egipcias, judías, asirias y túrquicas, entre otras. Esta forma de dominación del imperio no requería necesariamente homogeneidad cultural. El Imperio austrohúngaro era muy diverso, con varios grupos étnicos. Lo mismo ocurría con el Imperio zarista, por lo que tras la Revolución de Octubre sucedieron cosas interesantes. En aquella época existía la posibilidad de dos rutas.
Tras el final de la Primera Guerra Mundial, los Imperios Austrohúngaro y Turco Otomano se desintegraron y varios pequeños Estados se independizaron. En Europa, la disolución del Imperio Austrohúngaro condujo a la fundación de estados-nación basados en divisiones lingüísticas, como Hungría y Austria, el primero de los cuales tenía una población predominantemente húngarohablante, y el segundo germanohablante. El pensador francés Ernest Renan propuso que un Estado-nación debía ser homogéneo en términos de nacionalidad, lengua y cultura. Bajo su influencia, se desarrolló en Europa una concepción muy estrecha del Estado-nación.
Sin embargo, tras la Revolución de Octubre y la creación de la Unión Soviética, Lenin tenía una concepción completamente distinta del Estado-nación. Su idea era que, aunque la nacionalidad rusa dominara a la población, en el territorio de la URSS podían coexistir diferentes nacionalidades, como la turcomana, la mongola, la rusa, etc. La práctica de la Unión Soviética demostró que el Estado no estaba formado necesariamente por un único grupo étnico y que era posible un Estado multiétnico.
En un Estado-nación es inevitable enfrentarse al problema de las minorías en el país, ¿qué hacer? Alemania se enfrentó al llamado «problema judío», y todos sabemos cuál fue el resultado, el Holocausto. En algún momento, el Estado-nación tendrá que ocuparse de las minorías internamente, ya sea asimilándolas o matándolas o enviándolas a otros países.
En mi opinión, el concepto de Estado-nación es muy discriminatorio entre todas las formas de organización estatal, porque supone que un Estado sólo puede tener una única identidad nacional. Las repúblicas soviéticas tenían una concepción completamente distinta de la que tuvo posteriormente la Unión Soviética, que era la práctica social del Estado multiétnico.
Curiosamente, si nos remontamos a la Nueva China después de 1949, los chinos Han siempre dominan, en el pasado y en el presente. El experimento social de China, a pesar de su parcial homogeneidad étnica, se basó en el experimento socialista soviético, y la Nueva China tuvo serias reflexiones sobre las cuestiones étnicas. La República Popular China es un país multiétnico, y China nunca ha sido una cultura única, sino que contiene muchas culturas minoritarias.
Cuando los antiguos revolucionarios chinos reflexionaron sobre las cuestiones étnicas a principios de la década de 1950, fue importante que se inspiraran en el marco soviético. A sus ojos, China no era un país antiguo y monoétnico desde el principio. Como refleja el nombre de la República Popular China, China ha entendido su propia identidad multiétnica desde el principio.
Cuando pensamos en estados civilizatorios, el peor error sería «culturalizar» y «etnicizar» el concepto de civilización, y luego establecer una jerarquía entre los distintos grupos étnicos, porque en primer lugar no están relacionados. El significado de «civilización» en un estado civilizacional es que la parte única y antigua de la historia china puede ser absorbida y utilizada en la actualidad.
Por ejemplo, se ha hablado demasiado de la meritocracia en la cultura tradicional china. Pero seamos sinceros, si leemos las obras de Lu Xun o Ding Ling, sabremos que los hijos de los campesinos de la antigua sociedad, de hecho, no podían permitirse presentarse a los exámenes de la función pública imperial, ¿verdad? Sólo los hijos de los terratenientes podían permitirse estudiar. Por eso el mecanismo de la meritocracia en la cultura tradicional china todavía mostraba un atisbo de diferencias de clase.
Y lo que ha hecho el Partido Comunista de China (PCCh) es democratizar y popularizar estas tradiciones para las masas. Así pues, cuando hablamos del Estado civilizacional, la gran continuación de la civilización china, debemos reconocer el hecho de que la vía socialista de China ha desempeñado un papel importante en la democratización de la cultura tradicional china, por ejemplo integrando la idea de la multietnicidad en la práctica del Estado moderno.
No creo que la gente deba malinterpretar lo que significa ser un Estado civilizacional y asumir que se trata simplemente de un retorno al pasado y una conexión con la historia. La realidad es que se está remodelando el pasado para ponerlo al servicio del socialismo.
Mao Zedong sentía un gran respeto por la cultura tradicional, ya que había recibido una educación privada cuando era joven, y de sus posteriores obras poéticas se desprende claramente que Mao era un hombre con un profundo conocimiento de las tradiciones históricas chinas, pero no aceptaba el papel de la jerarquía en la civilización china. Esto era natural y necesario, pues al fin y al cabo eran socialistas. Aunque estoy de acuerdo con el marco del «Estado civilizacional», también creo que es importante aclarar algunos conceptos con mucha precisión.
Guancha.cn: Según Martin Jacques, el Estado-nación es un producto del colonialismo occidental. Muchos medios de comunicación occidentales también ven el «Estado civilizacional» como una amenaza para el discurso neoliberal. ¿Se debe esto a que el «Estado civilizacional» ofrece una solución teórica para que los países en desarrollo sigan su propio camino y escapen del discurso occidental?
Vijay: Es una observación sorprendente. Sabemos que China vivió un siglo de humillaciones desde 1840. A pesar de ello, China nunca sufrió el nivel de colonización de África, el sur de Asia, el sudeste asiático y América Latina. Me gustaría explicar esto un poco, y usted puede tener una opinión diferente.
Lo interesante de China es que su lengua permanece intacta. Ya sea en China continental, o en otras regiones chinas, incluidos los chinos de ultramar, la primera lengua es el chino; puede haber otros dialectos, pero principalmente es el mandarín. Se piensa en mandarín, y los intelectuales piensan y crean con lógica mandarín. Esta es una parte crucial de la cohesión nacional.
Ahora, miremos a otras partes del mundo. En América Latina, por ejemplo, antes de la llegada de Colón, la mayoría de las poblaciones locales hablaban las lenguas de sus etnias nativas, con muchas variedades. Antes existían, pero ¿y hoy? Hay que admitir que la mayoría de los intelectuales de América Latina hablan español o portugués de Brasil, lenguas de los colonizadores. En Estados Unidos y Canadá predomina el inglés, también lengua de los colonizadores. Esto es especialmente cierto en el continente africano, donde la mayoría de los intelectuales y las actividades culturales utilizan el francés o el inglés, y en algunos lugares el portugués. India llegó a tener más de 5.000 lenguas (dialectos), y yo aprendí cinco de ellas mientras crecía, pero las actividades culturales utilizan principalmente el inglés.
En el sudeste asiático, Indonesia, colonizada por los Países Bajos, es una excepción. Desarrollaron una lengua indonesia oficial (el dialecto indonesio Riau del malayo – nota de Guancha.cn) tras obtener la independencia en 1948. Sukarno, el padre fundador del Estado indonesio, insistió en que se enseñara indonesio en las universidades del país. En Pakistán, el urdu es la lengua dominante, junto con el punyabí, etcétera. Pero el contenido ideológico e intelectual se articula en inglés.
Tantos lugares del mundo han sido destrozados por el colonialismo y apartados de sus tradiciones culturales en el ámbito intelectual. La última vez que visité China continental fue hace tres años, y antes había estado muchas veces. Visitaba la Universidad de Tsinghua y me relacionaba con mi buen amigo, el profesor Wang Hui. El profesor Wang es para mí una ventana para entender el pensamiento tradicional chino, sobre el que ha publicado muchas obras. No está aislado del pasado.
Desde esta perspectiva, China tiene la ventaja única de no estar aislada de las tradiciones del pasado. Los intelectuales chinos y otros deben comprender hasta dónde han tenido que llegar muchas partes del mundo para reconstruir el concepto de civilización. Porque, a nivel cultural, han sido colonizadas mucho más que China.
Mientras charlamos, su teléfono debe estar a su lado. Si abres el teléfono, ¿qué APP estás usando en él, WeChat, Bilibili? Todas son aplicaciones chinas, y estás viviendo en el círculo cultural chino. La mayoría de la gente de todo el mundo, en cambio, abre el teléfono sólo para encontrar aplicaciones estadounidenses como Facebook y Twitter. Aunque pueda publicar en hindi en Facebook, la mayoría de los contenidos circulan en inglés. Para muchos lugares del mundo, China ocupa una posición única en cuanto a la construcción de la civilización, la continuidad de la cultura. Y, por supuesto, China no debe ser excesivamente complaciente con su historia.
Creo que China tuvo mucha suerte. Por aquel entonces, el Imperio Británico estaba ansioso por conseguir té de China, y cuando George Macartney llegó a Pekín durante el periodo de Qianlong (1735-96), dijo que no podían seguir comprando té con oro, y preguntó si podían cambiarlo por otras monedas. El emperador Qianlong dijo, somos el Imperio Celestial al que no le falta de nada; debéis cambiar oro por nuestro té. Entonces los británicos dijeron, una de nuestras colonias Fiji es rica en pepinos de mar, un tónico de primera calidad. El emperador Qianlong aceptó, pero el suministro británico distaba mucho de ser suficiente.
Gran Bretaña colonizó entonces Bengala, mi tierra natal, en 1757. Los colonizadores británicos obligaron a los campesinos indios a cultivar opio allí y lo vendieron a China, lo que dio lugar a las dos Guerras del Opio (1840-42, 1856-60). La tierra de la India fue colonizada, con sus propios intelectuales obligados a ser dependientes, su sistema político trastornado, etcétera. Así es como el colonialismo hirió profundamente a la India.
A continuación, los británicos vendieron opio a Shanghai, ocuparon por la fuerza Hong Kong y abrieron Jardine Matheson y Barclays Bank, vendiendo opio y obligando a los chinos a fumarlo. Pero los colonos sólo ocuparon los puertos de la costa china; su poder nunca penetró en el interior ni en las vastas zonas rurales de China.
¿Sabías que, aunque China sufrió los «100 años de humillación», sus formas culturales habían sobrevivido más o menos? Los británicos no abrieron escuelas en todo el vasto territorio chino, e incluso el dominio del Imperio Qing se mantuvo hasta 1911. Espero que el pueblo chino se dé cuenta de que las civilizaciones de otras partes subdesarrolladas del mundo, el Sudeste Asiático, el Sur de Asia, África, América Latina, han sido todas destruidas. Los imperios maya, azteca y mongol hace tiempo que dejaron de existir. Nosotros, en estos lugares, debemos luchar contra probabilidades inimaginables.
Pensar en el concepto de «estado civilizacional» en la India actual es muy complejo. Como he dicho antes, el experimento social de China es único, y no quiero exagerarlo. No creo que todos los logros de China se deban a su patrimonio cultural, sino más bien a la combinación de una larga historia y una trayectoria socialista. Pero las culturas de otros países han sido destruidas desde el principio y hay que reconstruirlas antes, a veces incluso con peores resultados.
La dureza del sistema de castas indio supera con creces su necesidad, lo que ha afectado gravemente al desarrollo de la ciencia y la tecnología. En una familia india de clase media, cuando se rompe la bombilla de la habitación, la pareja nunca la arregla por sí misma. Así es como el sistema de castas ha afectado a la India. En la India, la ciencia aplicada no se puede popularizar adecuadamente, pero la India ha hecho grandes contribuciones a la investigación científica teórica. Todo ello tiene su origen en el sistema de castas, en el que se hace una estricta distinción entre el trabajo manual y el intelectual.
En China, no es un problema para las familias de clase media arreglar ellas mismas una bombilla. Tal vez hubiera sido un problema en la sociedad antigua, donde los funcionarios eruditos no se subían a una silla para arreglar una bombilla y le decían a un criado que se ocupara de ello. Pero el camino socialista que China ha tomado en los últimos 70 años ha cambiado la relación entre el trabajo intelectual y el manual, lo que significa que la civilización china ha recuperado vitalidad en lugar de ser rígida.
Lo que intento decir es que, aunque el colonialismo ha matado a muchas civilizaciones humanas, China tiene una ventaja. El colonialismo hizo mucho daño a China, pero no acabó con su cultura y su historia. El pueblo chino debería reconocerlo y, en mi opinión, debería seguir siendo un poco humilde.
Guancha.cn: ¿Podría explicar con más detalle la singularidad de la India como estado civilizacional? ¿Cómo ve la India su identidad a nivel étnico y religioso?
Vijay: La India es como un continente, similar a China en términos de población, y ambos somos países asiáticos. Pero la situación dentro de India es mucho más diversa; por ejemplo, en realidad no tenemos una «lengua nacional», sino cientos, si no miles, de lenguas, 27 de las cuales son las más importantes. Las religiones locales en India no son sólo el hinduismo y el islam.
Pocas veces se sabe que el cristianismo llegó primero a la India y luego a Europa. Uno de los apóstoles de Cristo, Tomás, llegó primero a la India, y luego los demás apóstoles fueron a Europa. La historia del cristianismo en la India es más larga que en Europa, y tenemos comunidades cristianas, judías, budistas, etc. muy antiguas.
En cuanto a la diversidad étnica, no sé ni por dónde empezar. El lugar donde crecí, la frontera de Pakistán y Afganistán, acogió una vez a Alejandro Magno, y fundó el Reino Bactriano. Luego vinieron muchos grupos étnicos de Asia Central, los mongoles, Timur, descendiente de Gengis Kan, Mahoma de Ghor. Cientos de pueblos y tribus llegaron a la India, los portugueses, los africanos, los árabes, la gran flota de Zheng He y la Ruta Marítima de la Seda.
El mundo cultural de la India es increíblemente rico. El swahili, la lengua de los mercaderes, es una mezcla de árabe, surasiático y lenguas africanas locales. La cultura india es tan diversa que no puede remontarse a un origen común. Esto es importante. En el caso de China, podemos pensar en sus orígenes culturales como la unificación en la dinastía Qin, y «China» no es un concepto llamado «étnico»; debe incluir el sistema imperial de exámenes, la enseñanza de Confucio y Mencio, etc. Es más bien una tradición cultural filosófica que une a los chinos.
La historia de la India es completamente distinta. Hay quienes creen en la filosofía antigua, quienes creen en dioses físicos y quienes son ateos. Los budistas, por ejemplo, creen más en la humanidad que en un dios. Así pues, India se encuentra en una situación muy diferente a la de China a la hora de construir un concepto de civilización para sí misma.
Antes de convertirse en el primer primer ministro de India, Nehru escribió un libro titulado El descubrimiento de India. En él sostenía que la India estaba esencialmente diversificada. Si se considera a la India como una civilización en su conjunto, su valor fundamental es la diversidad. Por eso Nehru dejó un lema para la India: «Unidad en la diversidad». Se puede construir una entidad política basada en esto, pero es difícil leer India en términos de estado civilizacional si se mira desde una perspectiva cultural y étnica.
El libro de Nehru The Discovery of India de 1946 critica el sistema de principados-estados impuesto por los británicos por frenar el desarrollo industrial de la India.
En mi opinión, el factor que ha construido la unidad más central de la historia y la civilización indias es la lucha anticolonial, que ha remodelado la India. En este sentido, podemos considerarla como una especie de cultivo intelectual. La India como estado civilizacional está unida bajo una civilización anticolonial, por lo que no se trata de la propia India. Cabe señalar que, la palabra «India» en sí es un concepto geográfico, que significa «el otro lado del Indo».
Guancha.cn: ¿Cómo valora el papel de Mahatma Gandhi en la lucha anticolonial de la India y en la formación de su identidad nacional?
Vijay: Esto es muy importante porque Gandhi fue precisamente una figura que desempeñó un papel en la unificación del movimiento anticolonial indio. De hecho, tomó una lectura limitada de la vasta historia de la India: la no violencia, o Ahimsa, una tradición que se encuentra en el budismo y el jainismo. Pero su limitación es que incluso un gran hombre como Gandhi sólo habló de no violencia y no exploró la cuestión de la justicia social. Seguía identificándose con el sistema de castas y era ambiguo en su enfoque del movimiento obrero.
Por eso, he insistido repetidamente en que el término «Estado civilizacional» no debe utilizarse arbitrariamente, que no podemos dar por sentada la «civilización», que no debe ser sinónimo de Estado-nación, sino que debe tener elementos socialistas. Así pues, creo que el profesor Zhang Weiwei discute principalmente la experiencia china, y aún no he visto ningún resumen teórico de la situación fuera de China. Si un «Estado civilizacional» significa combinar las mejores partes de la historia de cada cultura con el socialismo, difícilmente podrían encontrarse ejemplos similares en otros lugares del mundo.
Mucha gente parece pensar que lo que China ha conseguido hoy no tiene nada que ver con el socialismo. De hecho, en el siglo XVIII, la cuota de China en la producción mundial era muy alta, pero en 1949 había descendido a niveles increíbles. Muchos creen que hoy China está volviendo al lugar que le corresponde en la historia, como si fuera algo natural, sin necesidad de intervención alguna.
Yo creo que la Revolución China, marcada por 1949, intervino realmente en la cultura y la historia chinas. No se puede afirmar que la historia estuviera destinada a llegar a este punto. ¿Y si hubiera sido el Kuomintang el que hubiera ganado en primer lugar? Me temo que la clase terrateniente habría dominado el país y la gente del campo habría seguido arrastrándose ante los demás, sin atreverse a mantener la cabeza alta. El pueblo no se habría sentido orgulloso del país y habría estado sometido a la clase dirigente. China no habría sido diferente de la inmensa mayoría del Sur Global; y el Covid-19 habría arrasado el país, matando a millones de personas, y otras cosas por el estilo.
Entonces, ¿cómo devolver el orgullo y la confianza a una nación en un país pobre y atrasado? Permítanme ser sincero, es imposible confiar únicamente en la cultura tradicional. Sólo apoyándose en el Estado para mantener su integridad soberana puede una nación recuperar su dignidad. Esto no es algo dado por Dios. India tiene un gran pasado, una historia tan larga como la de China, quizá incluso un poco más interesante. Pero no basta con deleitarse en el pasado; ¿qué puede aportar el pasado a la India de hoy?
Me parece que los logros actuales de China están necesariamente más relacionados con su pasado socialista, manteniendo la continuidad de la historia china. Por eso el profesor Zhang tiene margen para explicar el ascenso de China. Espero que entienda que mis opiniones sobre este punto pueden ser radicales.
Guancha.cn: Además del «Estado civilizacional», ahora hay cada vez más contranarrativas contra los valores universales occidentales, incluidos los «valores asiáticos» propuestos por el Dr. Kishore Mahbubani. ¿Qué opina al respecto?
Vijay: Mahbubani es un académico singapurense muy inteligente cuya familia emigró de la India. Él propuso una serie de «valores asiáticos», entre los que destacan la familia, el trabajo duro, la disciplina en el trabajo y el estudio, etcétera. Cree que son estos valores y culturas asiáticos únicos los que han llevado al éxito a muchos países asiáticos. Pero hay un problema empírico: todavía hay muchos países asiáticos que no han tenido éxito. En muchas partes de India, cientos de millones de personas viven en la pobreza extrema. Sri Lanka difícilmente puede considerarse un país de éxito. ¿No están también en apuros muchos países del sur de Asia, como Bangladesh?
Si existen los llamados valores asiáticos, ¿por qué estos países mencionados siguen luchando? Si «Asia» es el factor decisivo, ¿cómo se explica el ascenso de China y el fracaso de Bangladesh? La respuesta es muy sencilla.
En segundo lugar, el concepto de valores asiáticos no nos ayuda a entender el ascenso de China. Si me dicen que se debe a los valores asiáticos comunes que China haya alcanzado un PIB tan alto y que pronto será la mayor economía, me resultará imposible entenderlo. ¿Por qué las empresas extranjeras no han abandonado Shenzhen y se han trasladado a Indonesia ante las sanciones? Porque estas empresas saben que los trabajadores indonesios no son tan fuertes, sanos y bien formados como sus homólogos chinos. Son más propensos a enfermedades, absentismo, etc. en las nuevas fábricas modernas.
En resumen, Mahbubani no habla de socialismo. La ventaja de los trabajadores chinos sobre los indonesios refleja hoy los logros de la vía socialista. ¿Por qué los trabajadores chinos tienen niveles de nutrición más altos que los trabajadores indios? ¿Por qué, siendo del mismo continente asiático, los trabajadores industriales indios están plagados de anemia, mientras que los chinos no tienen este problema, por lo que trabajan con más eficiencia y son más productivos? El socialismo es la respuesta.
Mahbubani generaliza diciendo que Asia tiene grandes tradiciones. Es cierto, y de hecho hay algunos lazos culturales fuertes, como el valor orientado a la familia. Pero ¿cómo se explica que haya 600 millones de personas que viven en la pobreza en India, mientras que China, también un país asiático, ha eliminado la pobreza absoluta? Por eso no veo mucho valor en ese marco de investigación, a menos que Asia sea sólo sinónimo de cultura, o China. Eso no tiene sentido. La cultura por sí sola no explica en absoluto cómo China ha pasado de un siglo de humillación a su ascenso actual.
Aunque no soy «asiático», estoy de acuerdo con Mahbubani en que las sociedades asiáticas tienen una historia muy larga. Si vienes a la India, verás al borde de la carretera casas corrientes que tienen miles de años. No son restos históricos; son así de antiguas. ¿Por qué es importante decir esto? En muchas partes del mundo se conserva el legado de una larga historia. Una larga historia aporta una humildad especial a un pueblo, y se comprende que todo no puede precipitarse, y que sólo el tiempo lo dirá.
El socialismo no es algo totalmente nuevo. Cuando llegó a Tan Malaka en Indonesia, a Ho Chi Minh en Vietnam y a Mao y sus camaradas, hacía tiempo que el socialismo había dejado de ser un concepto desconocido. Gran parte de él podían entenderlo de inmediato. No necesitaban la teoría de Marx para saber concretamente que todos los miembros de la sociedad debían recibir el mismo trato. En la sociedad moderna ya sabían que eso era posible.
La sociedad capitalista ha acumulado enormes cantidades de riqueza. Charles Dickens no había leído las obras de Marx cuando escribió su famosa novela Tiempos difíciles; eran más o menos de la misma época. Pero Tiempos Difíciles se lee como si Marx la estuviera escribiendo, y decían lo mismo: es demasiado cruel que los ricos y los pobres parezcan vivir en dos reinos.
En el viejo mundo de Eurasia, y en algunas partes de África, el ritmo del proceso político es aún más lento. Habrás oído hablar de la comida rápida, pero ahora existe la «slow food». Los italianos promueven la comida lenta, sentarse a la mesa con la familia, disfrutarla, cocinar la comida uno mismo, abrazar la alegría y la relajación, etc. Este es mi último punto: existe la política rápida y la política lenta. Una larga historia nos ha enseñado a ser más racionales, más tolerantes, a comprender los puntos de vista de los demás, etcétera. En lugar de llamarlos «valores asiáticos», prefiero pensar en ellos como los valores que tiene cualquier civilización consagrada.
Guancha.cn: Usted ha hablado muy bien de la trayectoria socialista de China y de su modelo. ¿Qué lecciones cree que esto puede ofrecer a la mayoría de los países en desarrollo?
Vijay: Me gustaría hacer tres observaciones. En primer lugar, no cabe duda de que China ha conseguido logros increíbles. Por ejemplo, la eliminación de la pobreza absoluta, el desarrollo de la tecnología verde. Todo esto es muy alentador para nosotros; el socialismo no ha fracasado.
Después, cada país, cada civilización, debe encontrar su propio camino de desarrollo. Es imposible copiar directamente el modelo chino, y el socialismo no puede alcanzarse por simple imitación. De hecho, un intento de «talla única» es una mala idea incluso en el caso de las prácticas neoliberales. El modelo chino no está pensado para ser «exportado» a otros países; es ante todo adecuado para la propia China.
Por último, aún podemos aprender algo útil de lo que el gobierno y el pueblo chinos ya han logrado. La práctica de eliminar la pobreza absoluta, por ejemplo, merece un estudio detenido, y otros países pueden tomar prestada en parte esta experiencia. Sería demasiado poco realista copiar todo el conjunto de políticas de otros países. Es importante ser racional a la hora de transferir la experiencia socialista a otros países. La práctica socialista no puede ser dogmática, sino un proceso de aprendizaje. Se pueden tomar elementos valiosos de otros lugares, pero no es posible copiarlos mecánicamente. No hay nada malo en reconocer los grandes logros de China, pero no pueden envasarse a granel y venderse en otros lugares como Coca-Cola embotellada.
9. El boletín de Prashad en el Tricontinental
Con una referencia a Filipinas…
https://thetricontinental.org/
Estados Unidos quiere convertir a Taiwán en la Ucrania del Este | Boletín 6 (2023)
Queridos amigos y amigas,
Saludos desde las oficinas del Instituto Tricontinental de Investigación Social.
El 2 de febrero de 2023, el presidente de Filipinas, Ferdinand Marcos Jr., se reunió con el secretario de Defensa estadounidense, Lloyd Austin, en el palacio de Malacañang, en Manila, donde acordaron ampliar la presencia militar estadounidense en el país. En una declaración conjunta, ambos gobiernos acordaron “anunciar sus planes para acelerar la plena aplicación del Acuerdo de Cooperación Reforzada en materia de Defensa (EDCA)” y “designar cuatro nuevas Localizaciones Acordadas en zonas estratégicas del país”. El EDCA, acordado en 2014, permite a Estados Unidos utilizar terrenos en Filipinas para sus actividades militares. Se formuló casi un cuarto de siglo después de que las tropas estadounidenses desalojaran sus bases en Filipinas —incluida una enorme base en la bahía de Subic— durante el colapso de la URSS.
En aquella época, Estados Unidos operaba con el supuesto de que había triunfado y ya no necesitaba la vasta estructura de bases militares que había construido durante la Guerra Fría. A partir de la década de 1990, Estados Unidos creó un nuevo tipo de presencia global integrando a los ejércitos de los países aliados como fuerzas subordinadas al control militar estadounidense y construyendo bases más pequeñas para crear un alcance mucho mayor para su poder aéreo tecnológicamente superior. En los últimos años, EE.UU. se ha enfrentado a la realidad de que su aparente poder exclusivo está siendo desafiado económicamente por varios países, como China. Para enfrentar estos desafíos, EEUU comenzó a reconstruir la estructura de sus fuerzas militares a través de sus aliados, y con más de estas estructuras de bases, más pequeñas pero no menos letales. Es probable que tres de las cuatro nuevas bases en Filipinas se encuentren en la isla de Luzón, al norte del archipiélago, lo que situaría al ejército estadounidense a una distancia de ataque de Taiwán. […]
10. No mires abajo.
¡OVNIS! ¡Solo nos faltaban OVNIS! Pero no vayáis a creer que esta histeria ‘global’ sea para culpabilizar aún más a los chinos, o porque los ucranianos estén de retirada, o porque haya volado un tren con productos químicos en Ohio creando una nube tóxica. No os preocupéis, todo tiene una explicación racional:
Y si al final no se llega a un acuerdo, tampoco es problema. Son buena gente, con los que tomarse un licor de hierbas, y la sonda anal parece que solo molesta la primera vez: