Perú (15/02/2023)

Del historiador y miembro de Espai Marx, José Luis Martín Ramos.

A la espera de que el Congreso vuelva o no a debatir sobre el adelanto de elecciones a 2023 -cosa que hará esta tarde del miércoles, en principio- paso algunas informaciones sobre movilizaciones, represión y debate político.

Sobre movilizaciones la prensa -toda ella- ha reducido el nivel de información; eso se puede deber a un descenso de las manifestaciones y del bloqueo, que no necesariamente significaría que se ha entrado en fase de desmovilización. Por un lado se ha producido un cambio de escenarios; en estos momentos los territorios a los que se ha desplazado la movilización son los del Norte, desde el lunes a Piura, donde las rondas campesinas han declarado el paro en todo el departamento y han bloqueado algunos puntos de carreteras; además sindicatos, organizaciones sociales y rondas de Lambayeque, La Libertad, Tumbes y Ancash han convocado para el 17, 18 y 19 un paro general, con las tres reivindicaciones habituales. Por otro, Puno sigue en estado de paro general, afectando de manera particular a las ciudades de Juliaca y Puno. Según el organismo oficial de control de carreteras -SUTRAN- ayer se mantenían 33 puntos de bloqueo de carreteras en 5 departamentos (Cusco, Madre de Dios, Apurímac, Puno y Piura.

El gobierno y la judicatura sigue con su respuesta represiva a la movilización, lo que sin duda puede estar afectando a la mayor traducción de ésta en manifestaciones y bloqueos. En Puno se ha establecido un casi estado de guerra, con la formación de un comando militar conjunto, de la Policía, el Ejército y la Marina, cuyo titular se ha estrenado no solo con advertencias sobre las protestas sino exigiendo que las ONG y los extranjeros no se inmiscuyan. En Lima, se ha hecho público el decreto del Concejo Metropolitano declarando el centro de la la ciudad como «zona intangible»; las delegaciones procedentes del Sur siguen en el área, pero se les va a complicar hacer visible su presencia al no permitírseles el acceso al centro.

Entre la movilización social y la política la Asamblea de Gobernadores Regionales y la Asociación de Universidades Nacionales han pedido, en un manifiesto, que si el Congreso no adelanta las elecciones, Dina Boluarte dimita para obligar a realizarlas. Dina Boluarte sigue diciendo que ella no dimite, que el Congreso decida.

Sigue el goteo de decisiones judiciales contra participantes en las manifestaciones. Ayer la Corte Central de Lima dictaminó sobre dos de ellos, del Sur del pais, la maestra Yaneth Navarro y el rondero Cirilo Jara (presidente de una ronda local de Cusco). El fiscal les acusaba de azuzamiento, financiación de protestas y organización criminal (lo del terruqueo habitual). El dictamen de la jueza tiene su miga: ha desestimado lo de organización criminal por falta de pruebas y ha mantenido la instrucción del proceso por las otras acusaciones; dicho eso tenía que decidir sobre la prisión provisional. A Yaneth Navarro le ha decretado 30 meses argumentando que siendo madre de familia y haber abandonado a su familia e hijos para ir a Lima ha perdido su «arraigo familiar», por lo cual se hace sospechosa de fuga para evitar el proceso. A Cirilo Jara, como no es madre de familia, no se le ha considerado en situación de «desarraigo», por lo que ha sido puesto en libertad provisional, aunque habrá de pagar 5.000 pesos (cinco meses de sueldo promedio); ahora bien, el fiscal lo acusara por «lavado de activos» si recauda ese dinero de la comunidad o de su familia.

La manifestaciones tienen invariablemente las tres reivindicaciones, que no repito. En una parte de la derecha y en toda la prensa -incluida La República– se quiere fijar la solución exclusivamente en el adelanto electoral. El gran objetivo por su parte es la cuestión de la Constituyente. Y en ese debate han irrumpido las encuestas (del Instituto de Estudios Peruanos, de IPSOS , de la agencia nacional Datum). La derecha dura -representada por medios como el diario Perú 21 del grupo El Comercio, la televisión Cuarto Poder y América tv…) han aireado a primera página una encuesta de IPSOS del 9-10 de febrero , por encargo de América Tv, según la cual, concluyen, la convocatoria de la Asamblea Constituyente solo tendría el respaldo del 19%. Una proporción que choca con las dadas por IEP y Datum que desde comienzos de año señalan que el apoyo a la Constituyente es del 69 % según IPSOS (en mayo de 2021 el 47%) o del 56% (según Datum); si se desglosan los datos por macroregiones solo en Lima es inferior al 50%, en tanto que en el Sur y el Centro están por encima del 70%. El hecho es que la encuesta -a petición- de IPSOS tiene truco ya que a diferencia del resto no pregunta si se ésta de acuerdo con la AC, sino que se hace una pregunta con tres respuestas dirigidas: «¿Qué piensa con respecto al adelanto de elecciones y la petición de Asamblea Constituyente y reformas políticas previas [Nota mía: la primera es una petición de la izquierda, la segunda de la derecha]? ¿Qué le parece más importante?»

Respuestas (formuladas por el encuestador):

-Que haya adelanto de elecciones inmediatas………………..

-Primero reformas y después elecciones anticipadas……………….

-Que se convoque al mismo tiempo elecciones anticipadas y AC…19

-Ninguna………………….

Con lo que la derecha ha tronado ¡la Asamblea Constituyente solo la quiere un 21%! La trampa, el truco, es obvio; además de que lo que propone la izquierda política, que traduce la reivindicación general de las protestas en una solución concreta, no es convocar ya la Asamblea Constituyente sino convocar referéndum para decidirlo., con lo que -truco sobre truco- se añade confusión al encuestado.

Lo más probable es que, en la práctica, se imponga un adelanto de elecciones a 2023 o 2024; pero la reivindicación de la Constituyente seguirá en pie y será motivo principal de cualquier proceso electoral que se produzca.

PS: A pesar de la brutalidad de la represión, me da la impresión de que, salvo un golpe de estado y una dictadura militar -un salto adelante, cuyo desenlace futuro se vería-, esta violencia no parece sostenible. Quiero decir: creo que quema al poder institucional que la lanza… Veremos, unas elecciones, ya, y luego, la constituyente.

Autor: admin

Profesor jubilado. Colaborador de El Viejo Topo y Papeles de relaciones ecosociales.

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