A tenor del reciente debate acaecido en este foro, ante el terrible suceso ocurrido en Sallent con un suicidio efectivo y otro acompañante frustrado (de profundo escalofrío y rotunda admiración) permitidme aportar mi visión como psicólogo general sanitario.
El primer punto, en el que estaremos de acuerdo todos, no tiene nada que ver con la psicología, si acaso con la sociología, y es que Cataluña, especialmente la interior, no es precisamente, hoy día, un maravilloso lugar de acogida de inmigrantes, especialmente si se trata de hispano hablantes. El segundo punto es que, este caso y todos, deben contemplarse desde una perspectiva multifactorial. Los recién llegados, en este caso de Argentina, muestran una especial vulnerabilidad por duelo migratorio, pérdida relacional de amigos y familiares, así como su “inserción”, que no inclusión, en un contexto ingrávido, no amigable, por desconocido y no especialmente amable. Añadiendo a todo esto un más que previsible déficit económico y por ello bajo los servicios sociales. Todos sabemos ademas, de la crueldad social y ausencia de comprensión y compasión, que un particular gregarismo solidario puede provocar, tanto en adultos, pero especialmente entre los más jóvenes, hacia el extraño o el diferente, aquí o allí. Esta familia con un particular acento que puede facilitar la burla, especialmente si no se concilia con el idioma, podría pasarles igualmente si hubieran inmigrado a Alemania, pero lo hicieron a Cataluña, por similitud idiomática, sin saber ni sospechar -debo recordarlo aquí -que en esta Comunidad, el castellano no es lengua vehicular y que la sentencia del 25% no solo no se cumple o se cumple poco, si no que supone un auténtico conflicto para nuestra autonomía, pudiendo estar percibida dicha sentencia, por los residentes nacionalistas, como una ofensa étnica. Para más “inri”, se trata ademas de un municipio adscrito al independentismo o republica catalana, regentado por la ultraderecha separatistas (junts y la cup) produciéndose el acto de desagravio y condolencia por un hecho tan luctuoso, en la plaza mayor o ayuntamiento, presidido por una pancarta gigante, con estelada incluida, de reivindicación de “independencia y amnistía”. El desconocimiento del idioma y la imposibilidad de comunicación -es un gap grave para una adaptación socia y escolar normativa. Si no conocían el idioma como estaban siendo escolarizadas estas niñas?.. de forma aislada…, con algún tipo de presión ¿?. No lo sabemos y no lo llegaremos a saber. Los varios indicadores apuntados, si bien aparecen como muy explícitos, salvo hipótesis o intuición, no nos permiten atribuir, sin evidencia, más determinación a unos factores que a otros. Podemos pensar ademas, que cualquier investigación periodística y hasta judicial se verá, por lógica corporativa, seriamente dificultada. Por supuesto la variable trans, aunque favorecida por la Generalitat, supondría un claro estimulante del rechazo hacia una niña que quiere ser niño (quizás como un intento de escapar de la trampa sentida) y que el colegio tampoco controla. Una especial sanción merece a los supuestos educadores que no fueron capaces de captar ese desespero y angustia por parte de las niñas.
En resumen, todos los indicadores apuntan PRESUMIBLEMENTE a un importante acoso o rechazo de estas dos al parecer ademas encantadoras criaturas de 12 años. Ellas lo evidenciaban ademas ante su familia, al rogar, una y otra vez, volver a Argentina. Las razones por tanto fueron MULTIPLES. No obstante, al no poder ignorar que el grave conflicto, hoy, es precisamente el lingüístico, con los argumentos aquí expuestos, desde la libertad de expresión y la cautela, podría, plantearse una hipótesis, que no obstante siempre supondrá un elemento arrojadizo por su alta connotación política, siendo por tanto combatido como lógica evitación de la culpa. Gracias por leerme y disculpas por la extensión. Ricard