Miscelánea 23/III/2023

Del compañero y miembro de Espai Marx, Carlos Valmaseda.
1. Los costes demográficos de la caída del muro.
2. Diálogo sobre las renovables.
3. Hersh insiste.
4. Las relaciones entre EEUU y Arabia tras el acercamiento a Irán.
5. Elecciones en Sri Lanka.
6. El fin de la «Pax Americana» -¿qué Pax?
7. Más sobre el sorpasso de los BRICS al G7
8. Homenaje a Amílcar Cabral.
9. Otra de Lagarde.
10. A ver qué hacemos luego…

1. Los costes demográficos de la caída del muro.

Se ha publicado un artículo que pone cifras al «exceso de mortalidad» que se produjo, según los autores, por el proceso de desindustrialización en los antiguos países socialistas: siete millones de personas- Es lo que algunos denominan la «katastroika».

Os paso traducido solo el abstract:

Una crisis de mortalidad sin precedentes asoló Europa del Este durante la década de 1990, causando alrededor de siete millones de muertes en exceso. Nos adentramos en el debate sobre las causas de esta crisis realizando el primer análisis cuantitativo de la asociación entre desindustrialización y mortalidad en Europa del Este. Desarrollamos un marco teórico que identifica la desindustrialización como un proceso de desintegración social enraizado en la experiencia vivida de la terapia de choque. Ponemos a prueba esta teoría basándonos en un novedoso conjunto de datos multinivel, ajustando modelos de supervivencia y de panel que abarcan 52 ciudades y 42.800 personas en 1989-95 en Hungría y 514 ciudades en la Rusia europea en 1991-99. Los resultados muestran que la desindustrialización está directamente asociada a la mortalidad masculina e indirectamente mediada por el consumo peligroso de alcohol como estrategia de afrontamiento del estrés. La asociación no es un resultado espurio de un legado de cultura sanitaria disfuncional de la clase trabajadora agravada por los bajos precios del alcohol durante los primeros años de la transición. Ambos países experimentaron una desindustrialización, pero las políticas sociales y económicas han compensado la mayor pérdida de empleo industrial de Hungría. Los resultados son pertinentes para las crisis sanitarias de otras regiones, incluidas las muertes por desesperación que asolan el Cinturón del Óxido estadounidense. Las políticas que abordan las causas subyacentes del estrés y la desesperación son vitales para salvar vidas durante las dolorosas transformaciones económicas.”

Traducción realizada con la versión gratuita del traductor www.DeepL.com/Translator

Este es el enlace al artículo (en inglés): https://academic.oup.com/cje/

2. Diálogo sobre las renovables

Tras las pasadas trifulcas entre «greennewdealistas» y mal llamados «colapsistas», parece haber empezado una tregua. Turiel, Bordera y otros activistas han publicado este artículo en CTXT, y ha sido elogiado como un punto de partida para el debate por Emilio Santiago (https://twitter.com/E_), Tejero (https://twitter.com/htejero_/), etc.

https://ctxt.es/es/20230301/

Renovables, aquí y ahora: tenemos que hablar

La transición energética es una necesidad urgente. Debemos acordar lugares de encuentro para poder discutir nuestras diferencias y trabajar juntos para construir un futuro sostenible

Antonio Turiel / Juan Bordera / Kike Ballesteros / Sergi Nuss / Mar Reguant / Maria Serra / Jordi Vilardell 22/03/2023

A nadie se le escapa que durante los últimos meses se ha producido una gran agitación en la opinión pública sobre la cuestión de la ineludible y ya impostergable transición renovable. En una ceremonia de la confusión que no beneficia a nadie, ha tenido lugar una auténtica batalla, con más de campal que de dialéctica, entre expertos, grupos ecologistas y plataformas ciudadanas. Lo peor del caso es que quienes más hemos participado en esta discusión pública sin duda coincidimos en lo verdaderamente esencial, a saber: que vivimos una crisis ambiental de tal magnitud que requiere una respuesta decidida, constante y urgente; y que una de las piezas clave de la transición necesaria es el rápido abandono de los combustibles fósiles y su no menos rápida substitución por energías renovables.

Siendo, como son, los puntos de coincidencia tan importantes y tan críticos para garantizar nada más y nada menos que la continuidad de la civilización humana, dice poco de nosotros la incapacidad de crear espacios amplios de diálogo y de consenso. Se diría que hemos perdido la capacidad de discutir en el sentido propio del término (debatir sobre una cuestión para tratar de llegar a un acuerdo) y ya solo lo hacemos en el sentido más impropio, que es el de reñir.

No es que las cuestiones que definen nuestro desencuentro sean menores, ni fácilmente soslayables, pero no solventaremos nuestras diferencias simplemente lanzándonoslas los unos a la cara de los otros. Peor aún, nuestra falta de capacidad de diálogo favorece que unos grupos o plataformas escojan las opiniones de unos expertos, mientras que otros escojan las de los otros y así, en vez de converger en pro del bien común, seguimos trayectorias divergentes en un mundo que va a la deriva climática, energética y social.

No podemos seguir así. Tenemos que parar. Tenemos que trabajar juntos para construir el futuro que tanto necesitamos.

Los que firmamos esta columna nos hemos puesto de acuerdo en que no estamos de acuerdo en todo, pero sí en lo más importante: lo esencial apuntado más arriba, y la necesidad de que hablemos y trabajemos juntos. Y rápido, porque por desgracia el tiempo que nos resta para evitar lo peor es breve.

Tenemos que acordar lugares de encuentro para poder discutir nuestras diferencias, y dejar de usar las redes sociales para acusar de desafectos a quienes deben ser nuestros aliados, o de usar los medios para exceder los límites de la legítima crítica y caer en valoraciones de los demás no siempre acertadas, cuando no directamente injustas con otras personas (cosa que el primer firmante de esta columna reconoce que hizo en su reciente artículo “El manifiesto que nadie pidió” respecto del manifiesto “Renovables o una Catalunya a la cua” firmado por otros firmantes de esta columna).

Tenemos que dialogar, sobre todo, de manera completa y sin excusas. E igual que no podemos aceptar más demoras en la toma de decisiones críticas, no podemos ignorar las legítimas reclamaciones de esa ciudadanía que se siente atropellada y excluida de la gestión de medidas que le afectan directamente, ni la necesidad de emprender reformas mucho más profundas que las que interesan a ciertos poderes económicos, ni las alertas de los científicos sobre los riesgos medioambientales de ciertas actuaciones, ni la discusión sobre los límites materiales y técnicos del modelo que se quiere implantar. Si realmente queremos implementar algo que funcione, tenemos que estar razonablemente seguros de que sirve para mantener una sociedad funcional y verdaderamente sostenible. Durante demasiado tiempo se han desdeñado aquellas voces que incidían sobre estos problemas, como si fueran de segundo orden o pudiesen esperar. Ya estamos viendo que no, que ignorar los problemas lleva a una creciente contestación en la calle y a la división ciudadana que tenemos que evitar por todo lo que está en juego, y por el riesgo de que las opciones más populistas se aprovechen de ella y nos alejen de los objetivos que ahora son ya absolutamente vitales para garantizar la continuidad de nuestra civilización y de nuestra especie.

No hay límites en la discusión, no hay tabús, no hay exclusiones: sentémonos y hablemos de todo lo que sea necesario, usando para ello la mejor ciencia y el mejor conocimiento para guiar nuestra toma de decisiones. Con rigor y con respeto. Hagámoslo, y hagámoslo ya, por nuestro futuro y el de las generaciones que vendrán. Porque no hay tiempo que perder.

Kike Ballesteros, ecòleg marí, CEAB-CSIC.

Mar Reguant es economista, profesora en Northwestern University e investigadora en la Barcelona School of Economics, especializada en l’estudis de mercats elèctrics i d’emissions.

Jordi Vilardell Gómez es periodista especializado en crisis climática y de biodiversidad, temas sobre los que ha publicado decenas de análisis y dirigido una veintena de documentales.

Sergi Nuss Girona es activista ambiental y miembro del Departamento de Geografía de la UdG. Investiga el rol de los movimientos sociales en la preservación del paisaje y la ordenación del territorio. Expresidente de SOS Costa Brava.

Maria Serra Olivella es activista por la Justicia Climática, embajadora del Pacto Climático Europeo y representante de Europea en Earth Uprising. Estudia Relaciones Internacionales y trabaja en empoderar e integrar juventud en espacios de decisión sobre el cambio climático. Ex-portavoz y cofundadora del movimiento Fridays For Future en Barcelona.

3. Hersch insiste.

El periodista estadounidense publica ahora que Scholz está ayudando a ocultar la responsabilidad estadounidense en el ataque a Nord Stream.

https://seymourhersh.substack.

EL ENCUBRIMIENTO

La Administración Biden sigue ocultando su responsabilidad en la destrucción de los

gasoductos Nord Stream

Seymour Hersh

Han pasado seis semanas desde que publiqué un informe, basado en fuentes anónimas, nombrando al presidente Joe Biden como el funcionario que ordenó la misteriosa destrucción el pasado mes de septiembre de Nord Stream 2, un nuevo gasoducto de 11.000 millones de dólares que estaba previsto que duplicara el volumen de gas natural suministrado desde Rusia a Alemania. La historia cobró fuerza en Alemania y Europa Occidental, pero fue objeto de un casi bloqueo mediático en Estados Unidos. Hace dos semanas, tras una visita del canciller alemán Olaf Scholz a Washington, las agencias de inteligencia estadounidenses y alemanas intentaron agravar la situación publicando en el New York Times y en el semanario alemán Die Zeit noticias falsas para contrarrestar la noticia de que Biden y agentes estadounidenses eran responsables de la destrucción de los gasoductos.

Los ayudantes de prensa de la Casa Blanca y de la Agencia Central de Inteligencia han negado sistemáticamente que Estados Unidos fuera responsable de la explosión de los oleoductos, y esas negaciones pro forma fueron más que suficientes para el cuerpo de prensa de la Casa Blanca. No hay pruebas de que ningún reportero allí destinado haya preguntado todavía al secretario de prensa de la Casa Blanca si Biden había hecho lo que haría cualquier dirigente serio: «encargar» formalmente a la comunidad de inteligencia estadounidense que llevara a cabo una investigación en profundidad, con todos sus medios, y averiguara quién había cometido el acto en el Mar Báltico. Según una fuente de la comunidad de inteligencia, el presidente no lo ha hecho, ni lo hará. ¿Por qué no lo hará? Porque conoce la respuesta.

Sarah Miller -experta en energía y editora de Energy Intelligence, que publica importantes revistas especializadas- me explicó en una entrevista por qué la historia del gasoducto ha sido una gran noticia en Alemania y Europa Occidental. «La destrucción de los gasoductos Nord Stream en septiembre provocó una nueva subida de los precios del gas natural, que ya eran seis o más veces superiores a los niveles anteriores a la crisis», explicó. «Nord Stream explotó a finales de septiembre. Las importaciones alemanas de gas alcanzaron su máximo un mes después, en octubre, multiplicando por 10 los niveles anteriores a la crisis. Los precios de la electricidad subieron en toda Europa, y los gobiernos gastaron hasta 800.000 millones de euros, según algunas estimaciones, en proteger a hogares y empresas del impacto. Los precios del gas, reflejo de la suavidad del invierno en Europa, han bajado hasta aproximadamente una cuarta parte del máximo de octubre, pero siguen siendo entre dos y tres veces superiores a los niveles anteriores a la crisis y más de tres veces superiores a los precios actuales en Estados Unidos. El año pasado, los fabricantes alemanes y otros europeos cerraron sus plantas más intensivas en energía, como las de producción de fertilizantes y vidrio, y no está claro cuándo volverán a abrir, si es que lo hacen. Europa se está apresurando a poner en marcha capacidad solar y eólica, pero puede que no llegue lo bastante pronto como para salvar grandes trozos de la industria alemana». (Miller escribe un blog en Medium).

A principios de marzo, el presidente Biden recibió en Washington al canciller alemán Olaf Scholz. El viaje sólo incluyó dos actos públicos: un breve intercambio de cumplidos pro forma entre Biden y Scholz ante el cuerpo de prensa de la Casa Blanca, sin que se permitieran preguntas, y una entrevista de Fareed Zakaria a Scholz en la CNN, que no abordó las acusaciones sobre el oleoducto. El canciller había volado a Washington sin miembros de la prensa alemana a bordo, sin cena formal programada, y los dos líderes mundiales no tenían previsto celebrar una conferencia de prensa, como suele ocurrir en este tipo de reuniones de alto nivel. En su lugar, se informó más tarde de que Biden y Scholz mantuvieron una reunión de 80 minutos, sin ayudantes presentes durante gran parte del tiempo. Desde entonces, ninguno de los dos gobiernos ha hecho pública ninguna declaración o acuerdo por escrito, pero alguien con acceso a la inteligencia diplomática me dijo que se habló de la denuncia del oleoducto y que, como resultado, se pidió a ciertos elementos de la Agencia Central de Inteligencia que prepararan una historia de portada en colaboración con la inteligencia alemana que proporcionara a la prensa estadounidense y alemana una versión alternativa de la destrucción del Nord Stream 2. En palabras de la comunidad de inteligencia, Biden y Scholz tuvieron una reunión de 80 minutos, sin la presencia de ayudantes durante gran parte del tiempo. En palabras de la comunidad de inteligencia, la agencia debía «echar un pulso al sistema» en un esfuerzo por descartar la afirmación de que Biden había ordenado la destrucción de los oleoductos.

Traducción realizada con la versión gratuita del traductor www.DeepL.com/Translator

4. Las relaciones entre EEUU y Arabia tras el acercamiento a Irán

Una nueva entrada de Bhadrakumar en su blog. Como leía hace poco, mientras Alemania y Francia han demostrado ser vasallas, ha sido Arabia Saudí la que ha demostrado una verdadera autonomía estratégica. El artículo original tiene algunos enlaces interesantes.

https://www.indianpunchline.

Publicado el 21 de marzo de 2023 por M. K. BHADRAKUMAR
El libre albedrío triunfa sobre el determinismo en la política del Golfo

La mediación de China para normalizar los lazos diplomáticos entre Arabia Saudí e Irán ha sido muy bien acogida a nivel internacional, especialmente en la región de Asia Occidental. Un puñado de Estados descontentos que no quieren ver cómo China les roba terreno en ningún frente, aunque con ello avance la causa de la paz mundial, observaron en silencio.

Estados Unidos encabezaba esta manada de almas muertas. Pero Estados Unidos también se encuentra ante un dilema. ¿Puede permitirse ser un aguafiestas? Arabia Saudí no sólo es la fuente de reciclaje del petrodólar -y, por tanto, un pilar del sistema bancario occidental-, sino también el mercado número uno de Estados Unidos para la exportación de armas. Europa se enfrenta a una crisis energética y la estabilidad del mercado del petróleo es una preocupación primordial.

Arabia Saudí ha demostrado una notable madurez al mantener que su política de «mirar hacia Oriente» y la asociación estratégica con China no significan que esté dejando de lado a los estadounidenses. Los saudíes van con pies de plomo.

Después de todo, Jamal Khashoggi era un activo estratégico del sistema de seguridad estadounidense; Estados Unidos es parte interesada en la sucesión saudí y tiene un historial constante de patrocinio de cambios de régimen para crear regímenes flexibles.
Sin embargo, el hecho es que el acuerdo saudí-iraní clava un cuchillo en el corazón de la estrategia estadounidense para Asia Occidental. El acuerdo deja a Estados Unidos e Israel gravemente aislados. El lobby judío puede mostrar su descontento durante la candidatura del presidente Biden para otro mandato. China le ha robado el terreno a EEUU con consecuencias de largo alcance, lo que significa un desastre en política exterior para Biden.

Washington no ha dicho la última palabra y puede estar conspirando para impedir que el proceso de paz se convierta en la política dominante de la región de Asia Occidental. Los comentaristas estadounidenses creen que la normalización saudí-iraní será un proceso largo y que las probabilidades están muy en contra.

Sin embargo, los protagonistas regionales ya están creando cortafuegos a nivel local para preservar y fomentar el nuevo espíritu de reconciliación. Por supuesto, China (y Rusia) también echan una mano. China ha planteado la idea de celebrar una cumbre regional entre Irán y los miembros del Consejo de Cooperación del Golfo a finales de este año.

Un funcionario saudí anónimo declaró al diario del establishment Asharq Al-Awsat que el presidente chino, Xi Jinping, se dirigió el año pasado al príncipe Mohammed bin Salman, príncipe heredero y primer ministro saudí, para que Pekín sirviera de «puente» entre el reino e Irán, y este último lo acogió con satisfacción, ya que Riad considera que Pekín se encuentra en una posición «única» para ejercer una «influencia» inigualable en el Golfo.

«Para Irán en particular, China es el número 1 o el número 2 en cuanto a sus socios internacionales. Así que la influencia es importante en ese sentido, y no puede haber una alternativa que tenga la misma importancia», añadió el funcionario saudí.

El funcionario saudí afirmó que el papel de China hace más probable que se mantengan los términos del acuerdo. «China es uno de los principales interesados en la seguridad y la estabilidad del Golfo», señaló. El funcionario también reveló que las conversaciones en Pekín incluyeron «cinco sesiones muy extensas» sobre temas espinosos. Los temas más difíciles fueron los relacionados con Yemen, los medios de comunicación y el papel de China, dijo el funcionario.

Mientras tanto, también hay noticias positivas en el aire: la probabilidad de una reunión a nivel de ministros de Asuntos Exteriores entre Irán y Arabia Saudí en un futuro próximo y, lo que es más importante, la supuesta carta de invitación del rey Salman de Arabia Saudí al presidente iraní, Ebrahim Raeisi, para visitar Riad. El ministro iraní de Asuntos Exteriores, Hossein Amirabdollahian, señaló el domingo en referencia a la crisis yemení que «nosotros [Irán] estamos trabajando con Arabia Saudí para garantizar la estabilidad de la región. No aceptaremos ninguna amenaza contra nosotros de los países vecinos».

Sin duda, el entorno regional está mejorando. Han aparecido indicios de una relajación general de las tensiones. En la primera visita de este tipo en más de una década, el Ministro de Asuntos Exteriores turco estuvo en El Cairo y el FM egipcio ha estado en Turquía y Siria. La semana pasada, a su regreso de Pekín, el almirante Ali Shamkhani, secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, se dirigió a los EAU, donde le recibió el presidente Sheikh Mohammed.

Poco después, el domingo, el presidente sirio Bashar al-Assad llegó a EAU en visita oficial. «Siria ha estado ausente de sus hermanos durante demasiado tiempo y ha llegado el momento de que regrese a ellos y a su entorno árabe», dijo el jeque Mohamed a Assad durante su histórico encuentro en el palacio presidencial.

En una entrevista con NourNews, Shamkhani describió sus conversaciones de 5 días en Pekín que condujeron al acuerdo con Arabia Saudí como «francas, transparentes, exhaustivas y constructivas». Aclarar los malentendidos y mirar hacia el futuro en las relaciones Teherán-Riyad conducirán sin duda al desarrollo de la estabilidad y la seguridad regionales y al aumento de la cooperación entre los países del Golfo Pérsico y el mundo islámico para gestionar los desafíos existentes», declaró.

Evidentemente, los Estados de la región están aprovechando la «sensación de bienestar» generada por el entendimiento saudí-iraní. Contrariamente a la propaganda occidental de un distanciamiento últimamente entre Arabia Saudí y los EAU, el jeque Mohammed se está identificando estrechamente con las tendencias positivas del entorno regional.

Aquí es donde el papel primordial de China fomentando el diálogo y la amistad resulta decisivo. Los países de la región consideran a China como un interlocutor benigno y los intentos concertados de Estados Unidos y sus socios menores de atropellar a China no tienen ningún impacto en los Estados regionales.

China tiene inmensos intereses económicos en la región, especialmente la expansión de la Ruta de la Seda en Asia Occidental. Por tanto, la estabilidad política y la seguridad de la región son de vital interés para Pekín y le impulsan a convertirse en patrocinador y garante del acuerdo saudí-iraní. Evidentemente, no debe subestimarse la durabilidad del acuerdo saudí-iraní. El acuerdo saudí-iraní seguirá siendo el acontecimiento más importante de Asia Occidental durante mucho tiempo.

Fundamentalmente, tanto Arabia Saudí como Irán están obligados a desplazar el centro de sus estrategias nacionales hacia el desarrollo y el crecimiento económico. Esto ha recibido escasa atención. Los medios de comunicación occidentales lo han ignorado deliberadamente y, en su lugar, han demonizado al príncipe heredero saudí y han creado un escenario catastrófico para el régimen islámico de Irán.

Dicho esto, la incógnita conocida es la tensión que se está creando en torno al programa nuclear iraní. Esta cuestión es uno de los principales puntos de discordia entre Teherán y el Reino. Además, las amenazas israelíes de atacar las instalaciones nucleares iraníes van en aumento. El ministro iraní de Asuntos Exteriores, Amirabdollahian, visitará Moscú esta semana.

Es necesario un esfuerzo coordinado ruso-chino para impedir que Estados Unidos saque a relucir la cuestión nuclear junto con Israel y aumente las tensiones, incluidas las militares, de forma que se disponga de un pretexto para desestabilizar la región y marginar el acuerdo saudí-iraní como leitmotiv de la política regional.

Todas las partes comprenden perfectamente que «si el acuerdo de Pekín se materializa, el violento y fanático gobierno de derechas israelí será el primero en salir perdiendo, ya que el respeto del acuerdo daría lugar a un sistema regional estable y próspero que marcaría el rumbo de nuevas normalizaciones y de todos los logros que de ellas se derivan», como escribía hoy un columnista libanés en el diario Asharq Al-Awsat.
En definitiva, los Estados de la región están actuando con libre albedrío, renunciando cada vez más a su determinismo, que se aferraba a decisiones y acciones que se creían causalmente inevitables. Se han dado cuenta de que los Estados soberanos pueden tomar decisiones o realizar acciones independientemente de cualquier acontecimiento o estado previo del universo.

5.Elecciones en Sri Lanka.

En Sri Lanka, el JVP, Janatha Vimukthi Peramuna (Frente de Liberación del Pueblo) lidera las encuestas.

Los comunistas habrían pasado del 4% (2020) al 31% en los sondeos.

Sri Lanka sufre una grave crisis económica, política y social.

https://twitter.com/

6. El fin de la «Pax Americana» -¿qué Pax?

La crónica de Pepe Escobar sobre la reciente visita de Xi a Moscú. Buena parte de lo que cuenta, hasta las anécdotas y frases literales, ya lo hemos visto por aquí, lo que me preocupa, porque significa que estoy demasiado influenciado por la propaganda rusa. 😀

In Moscow, Xi and Putin bury Pax Americana

En Moscú, Xi y Putin entierran la Pax Americana
Esta semana, en Moscú, los líderes chino y ruso revelaron su compromiso conjunto de rediseñar el orden mundial, una empresa que «no se ha visto en 100 años».
Por Pepe Escobar
22 de marzo de 2023
Lo que acaba de tener lugar en Moscú es nada menos que una nueva Yalta, que, por cierto, está en Crimea. Pero a diferencia de la trascendental reunión del presidente estadounidense Franklin Roosevelt, el líder soviético Joseph Stalin y el primer ministro británico Winston Churchill en la Crimea gobernada por la URSS en 1945, esta es la primera vez en posiblemente cinco siglos que ningún líder político de Occidente establece la agenda mundial.
Son el presidente chino Xi Jinping y el presidente ruso Vladimir Putin quienes dirigen ahora el espectáculo multilateral y multipolar. Los excepcionalistas occidentales pueden desplegar sus rutinas de lloriqueo tanto como quieran: nada cambiará la espectacular óptica ni la sustancia subyacente de este orden mundial en desarrollo, especialmente para el Sur Global.
Lo que Xi y Putin se proponen hacer se explicó en detalle antes de su cumbre, en dos artículos de opinión escritos por los propios presidentes. Como un ballet ruso altamente sincronizado, la visión de Putin se expuso en el Diario del Pueblo de China, centrándose en una «asociación con vistas al futuro», mientras que la de Xi se publicó en la Gaceta Rusa y en el sitio web de RIA Novosti, centrándose en un nuevo capítulo de cooperación y desarrollo común.
Desde el comienzo de la cumbre, los discursos tanto de Xi como de Putin llevaron a la multitud de la OTAN a un frenesí histérico de ira y envidia: la portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores ruso, Maria Zakharova, captó perfectamente el ambiente cuando comentó que Occidente estaba «echando espuma por la boca».
La portada de la Gaceta Rusa del lunes fue icónica: Putin recorriendo la Mariupol libre de nazis, charlando con los residentes, junto al artículo de opinión de Xi. Esa fue, en pocas palabras, la tersa respuesta de Moscú a la maniobra del MQ-9 Reaper de Washington y a los chanchullos del tribunal canguro de la Corte Penal Internacional (CPI). «La OTAN está siendo humillada a conciencia en Ucrania.
Durante su primera reunión «informal», Xi y Putin hablaron durante no menos de cuatro horas y media. Al final, Putin acompañó personalmente a Xi a su limusina. Esta conversación fue de verdad: trazar los lineamientos de la multipolaridad, que empieza con una solución para Ucrania.
Como era de esperar, hubo muy pocas filtraciones de los sherpas, pero sí una bastante significativa sobre su «intercambio en profundidad» sobre Ucrania. Putin subrayó cortésmente que respeta la posición de China, expresada en el plan de 12 puntos de Pekín para la resolución del conflicto, que ha sido completamente rechazado por Washington. Pero la posición rusa sigue siendo férrea: desmilitarización, neutralidad ucraniana y consagración de los nuevos hechos sobre el terreno.
Paralelamente, el Ministerio de Asuntos Exteriores ruso descartó por completo un papel de Estados Unidos, Reino Unido, Francia y Alemania en las futuras negociaciones sobre Ucrania: no se les considera mediadores neutrales.
Una colcha de retazos multipolar
El día siguiente giró en torno a los negocios: desde la cooperación energética y «técnico-militar» hasta la mejora de la eficacia de los corredores comerciales y económicos que atraviesan Eurasia.
Rusia ya ocupa el primer lugar como proveedor de gas natural a China -superando a Turkmenistán y Qatar-, la mayor parte a través del gasoducto Power of Siberia, de 3.000 km, que va desde Siberia hasta la provincia nororiental china de Heilongjiang, puesto en marcha en diciembre de 2019. Las negociaciones sobre el oleoducto Power of Siberia II a través de Mongolia avanzan rápidamente.
La cooperación chino-rusa en alta tecnología se disparará: 79 proyectos por valor de más de 165.000 millones de dólares. Todo, desde gas natural licuado (GNL) hasta construcción aeronáutica, construcción de máquinas herramienta, investigación espacial, agroindustria y corredores económicos mejorados.
El presidente chino dijo explícitamente que quiere vincular los proyectos de la Nueva Ruta de la Seda a la Unión Económica Euroasiática (UEEA). Esta interpolación BRI-UEEA es una evolución natural. China ya ha firmado un acuerdo de cooperación económica con la UEEA. Las ideas del superestratega macroeconómico ruso Sergey Glazyev por fin están dando sus frutos.
Y por último, pero no por ello menos importante, habrá un nuevo impulso hacia los acuerdos mutuos en monedas nacionales, y entre Asia y África, y América Latina. A efectos prácticos, Putin respaldó el papel del yuan chino como nueva moneda comercial de elección mientras prosiguen las complejas discusiones sobre una nueva moneda de reserva respaldada por oro y/o materias primas.
Esta ofensiva económica y comercial conjunta enlaza con la ofensiva diplomática concertada entre Rusia y China para rehacer vastas franjas de Asia Occidental y África.

La diplomacia china funciona como la matrioska (muñecas rusas apilables) en cuanto a la transmisión de mensajes sutiles. No es ni mucho menos una coincidencia que el viaje de Xi a Moscú coincida exactamente con el 20º aniversario del «Shock and Awe» estadounidense y de la invasión, ocupación y destrucción ilegales de Irak.
Paralelamente, más de 40 delegaciones africanas llegaron a Moscú un día antes que Xi para participar en la conferencia parlamentaria «Rusia-África en el mundo multipolar», preparatoria de la segunda cumbre Rusia-África del próximo mes de julio.
Los alrededores de la Duma parecían los viejos tiempos del Movimiento de Países No Alineados (MNOAL), cuando la mayor parte de África mantenía estrechas relaciones antiimperialistas con la URSS.
Putin eligió este preciso momento para condonar más de 20.000 millones de dólares de deuda africana.
En Asia Occidental, Rusia-China actúan totalmente en sincronía. Asia Occidental. El acercamiento entre Arabia Saudí e Irán fue en realidad impulsado por Rusia en Bagdad y Omán: fueron estas negociaciones las que condujeron a la firma del acuerdo en Pekín. Moscú también coordina las conversaciones de acercamiento entre Siria y Turquía. La diplomacia rusa con Irán -ahora bajo el estatus de asociación estratégica- se mantiene en una vía separada.
Fuentes diplomáticas confirman que la inteligencia china, a través de sus propias investigaciones, está ahora plenamente segura de la enorme popularidad de Putin en toda Rusia, e incluso dentro de las élites políticas del país. Eso significa que las conspiraciones del tipo de cambio de régimen están fuera de cuestión. Esto fue fundamental para la decisión de Xi y del Zhongnanhai (cuartel general central de China para funcionarios del partido y del Estado) de «apostar» por Putin como socio de confianza en los próximos años, considerando que podría presentarse y ganar las próximas elecciones presidenciales. China siempre apuesta por la continuidad.
Así que la cumbre Xi-Putin selló definitivamente a China-Rusia como socios estratégicos integrales a largo plazo, comprometidos a desarrollar una seria competencia geopolítica y geoeconómica con las hegemonías occidentales en declive.
Este es el nuevo mundo nacido en Moscú esta semana. Putin lo definió anteriormente como una nueva política anticolonial. Ahora se presenta como una colcha de retazos multipolar. No hay vuelta atrás en la demolición de los restos de la Pax Americana.
Cambios que no se han producido en 100 años
En Antes de la hegemonía europea: The World System A.D. 1250-1350, Janet Abu-Lughod construyó una narrativa cuidadosamente elaborada que muestra el orden multipolar imperante cuando Occidente «iba a la zaga de Oriente». Más tarde, Occidente sólo «se adelantó porque Oriente estaba temporalmente desorganizado».
Puede que estemos asistiendo a un cambio histórico similar en ciernes, traspasado por un renacimiento del confucianismo (respeto a la autoridad, énfasis en la armonía social), el equilibrio inherente al Tao y el poder espiritual de la ortodoxia oriental. Se trata, en efecto, de una lucha de civilizaciones.
Moscú, que por fin da la bienvenida a los primeros días soleados de la primavera, proporcionó esta semana una ilustración más grande que la vida de «semanas en las que pasan décadas» en comparación con «décadas en las que no pasa nada».
Los dos presidentes se despidieron de forma conmovedora.
Xi: «Ahora hay cambios que no se han producido en 100 años. Cuando estamos juntos, impulsamos estos cambios».
Putin: «Estoy de acuerdo».
Xi: «Cuídate, querido amigo».
Putin: «Buen viaje».
Por el amanecer de un nuevo día, desde las tierras del Sol Naciente hasta las estepas euroasiáticas
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7. Más sobre el sorpasso de los BRICS al G7

También vimos por aquí hace unos días la gráfica en la que se basa en buena parte este artículo de Scott Ritter para Consortium News.

https://consortiumnews.com/

Los BRICS superan al G7 en PIB mundial ajustado a la PPA
Por Scott Ritter
Especial para Consortium News
El verano pasado, el Grupo de los 7 (G7), un foro autoproclamado de naciones que se ven a sí mismas como las economías más influyentes del mundo, se reunió en Schloss Elmau, cerca de Garmisch-Partenkirchen, Alemania, para celebrar su reunión anual. Su objetivo era castigar a Rusia con nuevas sanciones, armar más a Ucrania y contener a China.
Al mismo tiempo, China acogió, por videoconferencia, una reunión del foro económico BRICS. Integrado por Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica, este conjunto de naciones relegadas a la categoría de las llamadas economías en desarrollo se centró en el fortalecimiento de los lazos económicos, el desarrollo económico internacional y la forma de abordar lo que colectivamente consideraban las políticas contraproducentes del G7.
A principios de 2020, el viceministro ruso de Asuntos Exteriores, Sergei Ryabkov, predijo que, según los cálculos de la paridad del poder adquisitivo (PPA) del Fondo Monetario Internacional, los BRICS superarían al G7 a finales de ese año en términos de porcentaje del total mundial.
(El producto interior bruto de una nación a tipos de cambio de paridad de poder adquisitivo, o PPA, es el valor sumado de todos los bienes y servicios producidos en el país valorados a los precios vigentes en Estados Unidos y es un reflejo más exacto de la fuerza económica comparativa que los simples cálculos del PIB).
Entonces llegó la pandemia y el restablecimiento económico mundial que le siguió hizo que las proyecciones del FMI fueran discutibles. El mundo se centró exclusivamente en recuperarse de la pandemia y, más tarde, en gestionar las consecuencias de las sanciones masivas impuestas por Occidente a Rusia tras la invasión de Ucrania en febrero de 2022.
El G7 no prestó atención al desafío económico de los BRICS, y en su lugar se centró en consolidar su defensa del «orden internacional basado en reglas» que se había convertido en el mantra de la administración del presidente estadounidense Joe Biden.
Error de cálculo  
Desde la invasión rusa de Ucrania, una división ideológica se ha apoderado del mundo, con un lado (liderado por el G7) condenando la invasión y tratando de castigar económicamente a Rusia, y el otro (liderado por los BRICS) adoptando una postura más matizada al no apoyar la acción rusa ni sumarse a las sanciones. Esto ha creado un vacío intelectual a la hora de evaluar la verdadera situación de los asuntos económicos mundiales.
Ahora se acepta ampliamente que Estados Unidos y sus socios del G7 calcularon mal tanto el impacto que tendrían las sanciones en la economía rusa, como las repercusiones que tendrían en Occidente.
Angus King, senador independiente por Maine, observó recientemente que recuerda
«cuando esto empezó hace un año, todo el mundo hablaba de que las sanciones iban a paralizar a Rusia. Van a quedar fuera del negocio y los disturbios en las calles no han funcionado en absoluto… ¿Fueron las sanciones equivocadas? ¿No se aplicaron bien? ¿Subestimamos la capacidad rusa para eludirlas? ¿Por qué el régimen de sanciones no ha desempeñado un papel más importante en este conflicto?».
Cabe señalar que el FMI calculó que la economía rusa, como consecuencia de estas sanciones, se contraería al menos un 8 por ciento. La cifra real fue del 2 por ciento y se espera que la economía rusa -a pesar de las sanciones- crezca en 2023 y años posteriores.
Este tipo de error de cálculo ha impregnado el pensamiento occidental sobre la economía mundial y los respectivos papeles desempeñados por el G7 y los BRICS. En octubre de 2022, el FMI publicó su informe anual Perspectivas de la economía mundial, centrado en los cálculos tradicionales del PIB. En consecuencia, los analistas económicos de la corriente dominante se sintieron reconfortados por el hecho de que -a pesar del desafío político planteado por los BRICS en el verano de 2022- el FMI calculaba que el G7 seguía manteniéndose firme como el principal bloque económico mundial.
En enero de 2023, el FMI publicó una actualización del WEO de octubre de 2022, reforzando la fuerte posición del G7.  Según Pierre-Olivier Gourinchas, economista jefe del FMI, el «equilibrio de riesgos para las perspectivas sigue inclinado a la baja, pero está menos sesgado hacia resultados adversos que en el WEO de octubre.»
Este indicio positivo impidió a los principales analistas económicos occidentales profundizar en los datos contenidos en la actualización. Personalmente puedo dar fe de la reticencia de los redactores conservadores que intentan extraer relevancia actual de «datos antiguos».
Afortunadamente, hay otros analistas económicos, como Richard Dias, de Acorn Macro Consulting, una autodenominada «firma boutique de investigación macroeconómica que emplea un enfoque descendente para el análisis de la economía mundial y los mercados financieros». En lugar de aceptar las halagüeñas perspectivas del FMI como un evangelio, Dias hizo lo que se supone que deben hacer los analistas: escarbar en los datos y extraer las conclusiones pertinentes.

Tras hurgar en la base de datos de Perspectivas de la Economía Mundial del FMI, Dias realizó un análisis comparativo del porcentaje del PIB mundial ajustado a la PPA entre el G7 y los BRICS, e hizo un descubrimiento sorprendente: Los BRICS habían superado al G7.
No se trataba de una proyección, sino de la constatación de un hecho consumado: el BRICS era responsable del 31,5% del PIB mundial ajustado a la PPA, mientras que el G7 aportaba el 30,7%. Para empeorar las cosas para el G7, las tendencias proyectadas mostraban que la brecha entre los dos bloques económicos no haría sino aumentar en el futuro.
Las razones de esta acelerada acumulación de peso económico mundial por parte de los BRICS pueden vincularse a tres factores principales:
– las secuelas residuales de la pandemia del Covid-19
-las repercusiones de las sanciones impuestas a Rusia por las naciones del G7 tras la invasión rusa de Ucrania y el creciente resentimiento entre las economías en desarrollo del mundo hacia las políticas y prioridades económicas del G7, que se perciben como arraigadas en la economía mundial.
– económicas del G7, que se perciben más como una arrogancia poscolonial que como un auténtico deseo de ayudar a las naciones a desarrollar su propio potencial económico.

Es cierto que el peso económico de los BRICS y del G7 está muy influido por las economías de China y Estados Unidos, respectivamente. Pero no se pueden descartar las trayectorias económicas relativas de los demás Estados miembros de estos foros económicos. Mientras que las perspectivas económicas de la mayoría de los países BRICS apuntan a un fuerte crecimiento en los próximos años, las naciones del G7, en gran parte debido a la herida autoinfligida que supone la actual sanción a Rusia, están experimentando un crecimiento lento o, en el caso del Reino Unido, negativo, con escasas perspectivas de invertir esta tendencia.
Por otra parte, mientras que el número de miembros del G7 permanece estático, el BRICS está creciendo, con Argentina e Irán habiendo presentado solicitudes, y otras grandes potencias económicas regionales, como Arabia Saudí, Turquía y Egipto, expresando su interés en unirse. El reciente logro diplomático chino de normalizar las relaciones entre Irán y Arabia Saudí hace aún más explosiva esta posible expansión.
La disminución de las perspectivas de que continúe el dominio mundial del dólar estadounidense, unida al potencial económico de la unión económica transeurásica que promueven Rusia y China, sitúan al G7 y a los BRICS en trayectorias opuestas. El primero debería superar al segundo en términos de PIB real, y no sólo de PPA, en los próximos años.
Pero no hay que esperar a que los principales analistas económicos lleguen a esta conclusión. Por suerte, hay otros como Richard Dias y Acorn Macro Consulting, que tratan de encontrar un nuevo significado a los datos antiguos.

8. Homenaje a Amílcar Cabral

En el 50 aniversario de su asesinato -cómo pasa el tiempo- en la revista ROAPE han publicado una serie de artículos de hace 30 años como homenaje a la figura del líder africano. Os paso el primero. Tiene un toque antisoviético, pero no está mal.

https://roape.net/2023/03/16/

El secreto del fracaso de la liberación – homenaje y celebración de Amílcar Cabral cincuenta años después
Por ROAPE –
16 de marzo de 2023
Con motivo del cincuentenario del asesinato del líder revolucionario nacional Amílcar Cabral en 1973, la ROAPE volverá a publicar durante las próximas cuatro semanas una recopilación de ensayos en homenaje a Cabral. La colección se publicó por primera vez en la revista de la ROAPE hace treinta años, y reflexiona sobre los extraordinarios logros de Cabral y su organización, el PAIGC (Partido Africano de Indendencia de Guinea y Cabo Verde).
Por Leo Zeilig, Chinedu Chukwudinma y Ben Radley
En 1973, hace cincuenta años, fue asesinado Amílcar Cabral, el líder de la revolución nacional de Guinea y Cabo Verde. Durante las próximas tres semanas,
roape.net celebrará su contribución a la economía política radical, al marxismo y a la política de liberación en una serie de entradas de blog. Volveremos a publicar un homenaje a Cabral que apareció por primera vez en nuestra revista impresa hace treinta años.
Cabral fue un pensador y luchador único por la liberación de África, y emergió como figura destacada en las luchas de la «segunda liberación» contra el colonialismo portugués a finales de los años sesenta y setenta. A lo largo de la batalla por la liberación de Guinea, Cabral defendió la necesidad de detallar la propia realidad y cualquier revolución debe basarse en una comprensión concreta de las condiciones sobre el terreno.
El marxismo de Cabral surgió en parte como reacción a los fracasos de una oleada anterior de liberación nacional en África. La aparente libertad de la primera oleada de independencia había ampliado y, en algunos aspectos, reforzado el control extranjero del continente.
Muchos activistas vieron en los movimientos revolucionarios de Guinea y Cabo Verde (y, en cierta medida, de Mozambique y Angola) ejemplos de prácticas más participativas y democráticas, que podían aprovecharse para ofrecer una alternativa radical al continente. La organización de Cabral, el PAIGC (Partido Africano de Indendencia de Guinea y Cabo Verde), se creó en 1956 y, durante una generación, llegó a expresar las esperanzas de liberación real en toda África.
En 1963, el PAIGC emprendió una campaña para explicar las realidades de la lucha anticolonial en toda Guinea, lo que supuso una fusión de ideas. Cabral habló de una cultura popular surgida del movimiento de liberación y de las «masas en rebelión».
Al dirigirse a los partidarios de la liberación de África en América y Europa, en medio del movimiento Black Power y las revueltas revolucionarias en el Norte y el Sur del mundo, Cabral fue más lejos que cualquier otra figura de la liberación nacional radical. Sin embargo, era plenamente consciente de los problemas y limitaciones de la liberación que buscaba.

Para Cabral, lo que se hiciera con el Estado después de la independencia era una cuestión central, la «fundamental» para él. Reconoció que se trataba de una cuestión a la que nunca se había dado una respuesta satisfactoria, pero con brillante perspicacia escribió: «Es el problema más importante de los movimientos de liberación. El problema es quizás el secreto del fracaso de la independencia africana» (1977: 84).
Una vez conseguida la independencia, estos movimientos se consolidaron en el Estado. En el caso del PAIGC, tras el asesinato de Cabral y la independencia en 1974, los dirigentes del partido se vieron obligados a adoptar el modelo estatista de la Unión Soviética y se transformaron rápidamente en una clase explotadora.
La pequeña burguesía a la que Cabral se refería en su documento de 1966 El arma de la teoría no podía seguir identificándose «con las aspiraciones del pueblo» (1969: 89). Tras la independencia, estas aspiraciones, como muchas otras, se desecharon.  Así, las estructuras aparentemente fluidas y radicales de la revolución anticolonial se endurecieron hasta convertirse en un Estado burocrático de partido único.
Los breves artículos de esta colección fueron editados por Mike Powell en 1993. Powell conocía Guinea-Bissau y había trabajado con el historiador radical del África moderna, Basil Davidson, que también contribuyó a esta colección. Powell estuvo cerca de la política y los desengaños del PAIGC en la década de 1970. Hoy volvemos a publicar la introducción de Mike bajo esta obra.
La próxima semana, publicaremos la celebración de Lars Rudebeck de los extraordinarios escritos, discursos y entrevistas de Cabral, incluyendo reflexiones sobre conversaciones personales que Rudebeck mantuvo con Cabral en diversos momentos. A la vez que celebra y reconoce que Cabral vio con notable clarividencia la eventual traición que le legarían los líderes pequeñoburgueses de la lucha de liberación, Rudebeck también percibe en los escritos y la política de Cabral una atención inadecuada a la situación poscolonial y a la cuestión de cómo democratizar el poder sobre la economía y transformar las relaciones de producción (un punto en el que Basil Davidson también está de acuerdo).

La semana siguiente, analizaremos el breve estudio de Shubi Ishemo sobre el pensamiento y la práctica de Cabral, y las lecciones para los movimientos revolucionarios. Ishemo destaca la talla de Cabral como agrónomo, teórico revolucionario, estratega político e historiador. En los recuerdos de Ishemo sobre el compromiso de Cabral con un riguroso enfoque histórico en su búsqueda de una comprensión concreta de las realidades sociales, económicas, políticas y culturales de Guinea y Cabo Verde, encontramos ecos del revolucionario guyanés Walter Rodney, que adoptó un enfoque y un rigor históricamente fundamentados similares en sus propias investigaciones y escritos.
En la última semana, volveremos al íntimo retrato político y personal que Basil Davidson hace de Cabral, a quien conoció en las décadas de 1960 y 1970. La obra de Davidson contiene detalles fascinantes sobre los principios organizativos de Cabral, así como sobre la forma en que Cabral y sus camaradas iniciaron su exitosa lucha anticolonial a principios de la década de 1950, todo lo cual conserva su relevancia en el contexto de la lucha y la revuelta que se están produciendo hoy en día en todo el continente.
Homenaje a Amílcar Cabral, 12 de septiembre de 1924 – 20 de enero de 1973
Mike Powell
La decisión de ROAPEs de conmemorar el vigésimo aniversario del asesinato de Amílcar Cabral refleja la opinión de que éste es un momento oportuno para considerar sus logros y la relevancia tanto de su pensamiento como de su práctica, especialmente en relación con los acontecimientos que se están desarrollando en África en la actualidad. Las contribuciones de Basil Davidson, Shubi Ishemo y Lars Rudebeck aportan cada una un análisis estimulante que cubre un enorme terreno pero que apenas se solapa.
Una relevancia duradera de la vida de Cabral y de la lucha del PAIGC (Partido Africano Pela Independencia de Guine e Cabo Verde) es su propio éxito. Cuando los portugueses respondieron a una protesta salarial pacífica el 3 de agosto de 1959 matando a cincuenta trabajadores portuarios, los supervivientes del muelle de Pijiguiti no podían imaginar que en dieciséis años Bissau sería suya, tras derrotar a un ejército colonial de 70.000 hombres suministrado por la OTAN. Estos momentos históricos necesitan, especialmente ahora, ser recordados.
Los escritos del propio Cabral siguen siendo una fuente de inspiración inestimable. No se trata de sugerir, y el propio Cabral habría odiado la sugerencia, que sus escritos constituyan un gran dogma cuyas conclusiones deban seguirse obedientemente. Lo que sí proporcionan es una asombrosa gama de percepciones y análisis. Por ejemplo, los ecologistas pueden descubrir en su obra y, en particular, en su ensayo sobre «La utilización de la tierra en África» (publicado por primera vez en el Boletime Cultural da Guine y luego en inglés en Ufuhamu, 1973), un análisis temprano y posiblemente original de los vínculos entre la producción orientada a la exportación y la erosión del suelo. Como señala Rudebeck, Cabral no veía la teoría como un fin en sí mismo, sino como una herramienta muy práctica para comprender y cambiar la realidad a la que se enfrentaba, que era la de la dominación colonial armada. La erosión del suelo era importante porque afectaba a la producción agrícola.
El papel de las mujeres fue importante porque su apoyo fue vital para la lucha. Ya en el Primer Congreso del PAIGC, celebrado en 1964, se acordó que al menos dos de las cinco personas del comité que se elegirían para dirigir cada aldea debían ser mujeres. El compromiso de Cabral con la participación de las mujeres no se limitó al juego de los números. En las entrevistas informales que se publican en Retorno a las fuentes y en las conversaciones con militantes del PAIGC, como las entrevistadas por Stephanie Urdang, quedó claro que era necesario comprender las diferencias de percepción más sutiles y trabajar para acomodarlas. Al final de la guerra, las mujeres empezaban a presentar sus propias propuestas y, en general, no parecían tener la sensación de estar empujando contra puertas cerradas.
Según Mario de Andrade (miembro fundador del PAIGC), el mayor peligro para los gobiernos socialistas era el fracaso de la comunicación entre gobernantes y gobernados. Es evidente que Cabral se sentía cada vez más satisfecho con los resultados de la participación popular en la política de la revolución, en particular con el proceso educativo bidireccional que se estaba produciendo a medida que los pequeños burgueses revolucionarios convivían con el campesinado y compartían la alegría y el alivio de ganar una guerra. Fue esta experiencia compartida, en el bosque, en la guerra, esta forja de un propósito común lo que creó la imagen de la burguesía local cambiando de bando, suicidándose como clase, un concepto que siempre ha dado dolores de cabeza conceptuales a los marxistas más sedentarios.

Sin embargo, es muy importante señalar que Cabral no se limitaba a suponer que todo saldría bien. Intentaba activamente incorporar la participación de las masas a las estructuras del Estado que se estaba creando y, más en las entrevistas que en los grandes discursos, parecía pensar cada vez más en un Estado muy descentralizado. Recuerdo una entrevista en la que sugería que los ministerios estarían repartidos por todo el país y que no habría una capital tradicional.
La obra escrita y grabada de Cabral es importante tanto históricamente como estímulo para la creación de nuevas ideas. También lo es su metodología, descrita en todas las piezas que siguen. Era una metodología que, por ejemplo, trataba de comprender las diferencias étnicas mediante estudios minuciosos de cómo vivía la gente y, en lugar de ocultar las diferencias, buscaba formas de que la gente se uniera. También hacía exhortaciones a «no decir mentiras, no reclamar victorias fáciles» que podrían parecer banales pero que, si se aplican, ganan credibilidad real para cualquier movimiento político. Igualmente importantes a la hora de analizar los logros de Cabral son las habilidades, en lenguaje moderno, de gestión desarrolladas durante la lucha. Como señala Basil Davidson, la capacidad del PAIGC para formar cuadros que superaran el caudillismo de los primeros años y delegaran autoridad con éxito fue vital para su éxito. En circunstancias muy diferentes, esa formación y esa delegación son fundamentales para cualquier esfuerzo por lanzar hoy una lucha de base popular.
No se sugieren paralelismos directos. Como señala Davidson, una de las ventajas con las que contaba el PAIGC era un enemigo implacable que no dejaba a las familias espacio para sentarse en la valla. Muchas de las luchas políticas que se están desarrollando en África ofrecen ahora opciones mucho menos sencillas a la gente que las rodea. El legado de Cabral no es un modelo para estas luchas. Lo que ofrece es un maravilloso ejemplo de victoria contra viento y marea, una fuente de ideas, una forma de enfocar los problemas a los que nos enfrentamos y el beneficio de una experiencia muy práctica de cómo organizarse.

9. Otra de Lagarde.

Como señala el periodista de Bloomberg Javier Blas, Lagarde deja claro que la Eurozona no podrá recuperar la riqueza perdida:

https://twitter.com/

Un comentario importante, y a menudo pasado por alto, de la Presidenta del BCE, Christine Lagarde: la eurozona «no puede recuperar totalmente» la pérdida de riqueza (también conocida como relación de intercambio) debida a la crisis energética. No puede. Y punto.

Charla completa: https://www.ecb.europa.eu/

10. A ver qué hacemos luego.

El fracking en EEUU empieza su declive. De momento, del petróleo. Ya veremos el gas, ese en el que confiamos en Europa para sustituir el ruso…

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El ‘boom’ del ‘fracking’ en EEUU llega a su fin: la producción de petróleo entra en vía lenta sin salida a la vista

Según BloombergNEF, se espera que el crecimiento siga siendo moderado este año, con una previsión de producción de entre 12,4 y 12,9 millones de barriles diarios.

Según la última actualización de BloombergNEF, se espera que el crecimiento de la producción de petróleo en EE.UU. siga siendo moderado este año, con una previsión de producción de entre 12,4 y 12,9 millones de barriles diarios. La producción alcanzó los 11,9 millones de barriles diarios en 2022.

Si bien esto continuaría la recuperación desde el desplome producido por el Covid, aún estaría por debajo de los máximos anteriores a la pandemia. El boom del esquisto parece estar llegando a su fin.

Esta ralentización del crecimiento puede revertirse, pero no vemos indicios de que eso ocurra a corto plazo”, dijo Claudio Lubis, analista de petróleo de BNEF.

Aumento de costes

Hay tres razones que explican la desaceleración de la producción: el descenso de la productividad de los pozos, la estrategia de inversión conservadora de los productores en medio de un cambio de orientación hacia la disciplina de capital, y el aumento del coste de los servicios petroleros.

Como ninguno de estos factores cambiará rápidamente, “la probabilidad de que la ralentización de la producción se invierta se inclina a la baja”, dijo Lubis.

La producción de petróleo en EE.UU. aumentó en 1,3 millones de barriles diarios al año durante 2017-2020 y este crecimiento se redujo a la mitad, a 0,6 millones de barriles diarios, en 2021 y 2022.

La hipótesis bajista de BNEF prevé que el crecimiento de la producción se ralentice aún más, hasta solo 0,5 millones de barriles diarios en 2023, y la previsión ampliada de las Perspectivas Energéticas a Corto Plazo de la Administración de Información Energética de EE.UU. apunta a una mayor desaceleración, hasta solo 190.000 barriles diarios en 2024.

La falta de inversión estructural sigue siendo un obstáculo clave para el aumento de la producción”, afirma BNEF en una nota en la que analiza el estancamiento de la revolución del esquisto.

Sólo se salva el Pérmico

De los tres mayores yacimientos de esquisto de EE.UU. -Pérmico, Bakken y Eagle Ford- sólo el Pérmico parece algo prometedor en cuanto a crecimiento de la producción. Así pues, la ralentización podría persistir en los próximos años. Los principales productores de estas cuencas son Pioneer Natural Resources, Occidental Petroleum, EOG Resources y ConocoPhillips, Chevron, Devon Energy, Chesapeake Energy y XTO Energy.

Este escaso impulso significa que es improbable que EE.UU. desempeñe un papel importante en la reestructuración del comercio mundial de crudo y productos derivados, a medida que Europa busca alternativas a los suministros rusos.

Las exportaciones de productos petrolíferos a los países de la OCDE en Europa apenas han pasado de 0,6 millones de barriles diarios en enero de 2022 -antes de la invasión rusa de Ucrania- a 0,7 millones de barriles diarios en diciembre. Las exportaciones de crudo han ido mejor, pasando de 1,2 millones de barriles diarios a principios del año pasado a 1,9 millones a finales. Pero se espera que estos niveles de exportación se mantengan más o menos planos en 2023.

BNEF estima que EE.UU. exportará probablemente alrededor de 1,7 millones a 1,8 millones de barriles diarios de crudo a Europa y aproximadamente 0,7 millones a 0,8 millones de barriles diarios de productos derivados del petróleo este año, ya que la demanda de los vecinos y la necesidad de reponer la Reserva Estratégica de Petróleo del país tienen prioridad.

Autor: admin

Profesor jubilado. Colaborador de El Viejo Topo y Papeles de relaciones ecosociales.

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