Miscelánea 1/04/2023

Del compañero y miembro de Espai Marx, Carlos Valmaseda.
1. En defensa de Extremadura.
2. No será que no avisasen.
3. El vídeo de Prashad: ¿Es capitalista China?
4. China y el Tercer Mundo.
5. Colaboración Wenhua Zongheng y Tricontinental.
6. ¿Funcionan o no funcionan las sanciones?
7. Haya paz.

1. En defensa de Extremadura.

Un extenso artículo de Eugenio Romero sobre la situación del campo extremeño.

https://www.elsaltodiario.com/

Nuevas amenazas, la misma esperanza: el 25 de Marzo

Exhaustivo repaso documental, aún sin apagarse del todo los ecos de la celebración del 25 de Marzo extremeño, acerca de su presente continuo, de su vigencia y actualidad concretas, de su proyección a futuro, con datos y números concretos.

Eugenio Romero

Desde la Asociación 25 de marzo venimos haciendo un trabajo colectivo y voluntario muy importante para la recuperación de la brillante e inspiradora historia ocultada de Extremadura. Nuestro colectivo toma el nombre del 25 de marzo de 1936, fecha en la que entre 60.000 y 80.000 familias jornaleras y yunteras llevaron a cabo en Extremadura la mayor ocupación de tierras de España. Aquí quiero hacer un inciso ya que tendemos a simplificar estas cifras. Tomando como referencia los datos de las treinta y nueve familias asentadas en la dehesa La Pulgosa (Jerez de los Caballeros) vemos que ninguna bajaba de los cinco miembros. Eso quiere decir que los protagonistas directos de aquella movilización ascendían a no menos de 400.000 extremeños y extremeñas. Sigamos.

De forma totalmente pacífica, realizaron “el mayor movimiento campesino de los tiempos modernos en Europa”, como lo describe Manolo Cañada en un artículo reciente parafraseando a Jesús García Gualdras. Medios de todo el mundo pusieron el foco informativo en Extremadura, que se convirtió en la punta de lanza a nivel estatal de la lucha por la deseada Reforma Agraria que no acababa de llegar.

La tierra

La desigual distribución de la propiedad de la tierra y la dependencia absoluta de cientos de miles de campesinos de un número muy limitado de propietarios ha sido uno de los principales problemas de Extremadura a lo largo de su historia. El origen de este conflicto arranca en la Reconquista y llega hasta nuestros días siendo primordial para comprender el pasado y el presente de Extremadura”.

Estas dos sencillas y contundentes frases constituyen el vídeo promocional del documental “Hambre de Tierra. La Cuestión agraria en Extremadura” (Producciones Morrimer) que se estrenó este sábado 25 de marzo en Valdencín (Cáceres).

Aprovechando el pie que me da el documental paso a profundizar en esas afirmaciones. En efecto, la injusta distribución de la propiedad de la tierra en Extremadura hunde sus raíces en la Época Feudal y la Reconquista como describe Juan Álvarez en esta intervención. La propiedad cambiaba de manos, pasaba de la Iglesia y la nobleza a la burguesía adinerada, pero no cambiaba su distribución. Las diferentes desamortizaciones no supusieron una democratización del acceso a la tierra, sino lo contrario. Los bienes comunales, que pertenecían a los vecinos y vecinas de los pueblos, fueron expropiados y vendidos a las familias ricas. Esa injusticia era una máquina de generar hambre y de ahí el levantamiento popular extremeño en 1936.
La desigual distribución de la propiedad de la tierra y la dependencia absoluta de cientos de miles de campesinos de un número muy limitado de propietarios ha sido uno de los principales problemas de Extremadura a lo largo de su historia

Pero, ¿qué queda en el siglo XXI de aquella desigual distribución de la propiedad de la tierra en Extremadura? El Censo Agrario publicado en 2009, analiza la evolución del sector primario en la primera década de este siglo. En base a él, Fernando Fernández y Carles Soler publican en 2015 el estudio “Estructura de la propiedad de tierras en España. Concentración y acaparamiento.” que concluye, sin ninguna duda, que Extremadura es la región con una distribución más desigual de la propiedad de la tierra de toda Europa.

Se extrae del censo, además, que en esos diez años se cerraron 45.000 explotaciones agrarias en Extremadura y se redujo la superficie agraria utilizada (SAU) en 345.000 hectáreas.Los datos del Censo Agrario de 2019 son también muy interesantes. Recoge que en la segunda década de este siglo hay 1.000 explotaciones menos en Extremadura respecto a 2009. El dato más importante es que, a diferencia de lo ocurrido en la década anterior, la SAU ha aumentado en 200.000 hectáreas (la tierra importa y cada vez más).

Más superficie y menos explotaciones lleva a dos claras conclusiones encadenadas: aumenta el tamaño medio de las explotaciones extremeñas (6,9% esta década) y aumenta el acaparamiento de tierras. Extremadura es la región donde más han aumentado las fincas de más de 100 hectáreas en esa década suponiendo ya el 73% de los 2,7 millones de hectáreas de Superficie Agrícola Utilizada.

Esto lo ha analizado la Revista Soberanía Alimentaria actualizando el estudio anteriormente mencionado. En Extremadura, el índice de desigualdad en la distribución de la propiedad de la tierra (índice de Gini, entre 0 y 1) ha pasado de ser el mayor de España con 0,812 a ser el mayor de España con 0,838. Ya éramos la región más injusta en esta cuestión en 2009 y durante la última década la situación se ha acentuado un 3,2%, aumentando la diferencia con la Comunidad de Madrid, en segundo lugar.

Pero no todas las Comunidades Autónomas han evolucionado de la misma forma. Lo que le ha ocurrido a Extremadura no está escrito en piedra ni es un fenómeno meteorológico contra lo que nada se puede hacer. Asturias, Baleares y Cantabria han mejorado su situación en la última década reduciendo el índice de Gini en 19, 9’4 y 9 puntos porcentuales respectivamente.

Este aumento constante de la concentración de la propiedad de la tierra en Extremadura —junto a la hipermecanización de las labores agrícolas y un modelo que prioriza la exportación y la especulación frente a la soberanía alimentaria del pueblo extremeño— se traduce en una emigración que está vaciando nuestros pueblos y ciudades.
El estudio “Estructura de la propiedad de tierras en España. Concentración y acaparamiento” concluye, sin ninguna duda, que Extremadura es la región con una distribución más desigual de la propiedad de la tierra de toda Europa

Ello tiene consecuencias nefastas: miles de familias extremeñas separadas por la emigración forzosa. Así se refleja, entre otras cosas, en el censo demográfico extremeño que entre diez y quince años estará por debajo del millón de habitantes.

Una de las consecuencias más cercanas es que en las próximas elecciones generales de este mismo año, Extremadura pierde un/a diputado/a en el Congreso por la provincia de Badajoz. De esta forma pasamos de doce diputados/as en 1977 a nueve en 2023. La provincia de Cáceres, con cinco representantes en 1977 perdió uno en 2004 para quedarse con los cuatro actuales. La provincia pacense pasa de siete representantes en 1977 a seis en 1986 y a cinco este año.

La perspectiva extremeña sigue perdiendo importancia allí donde se toman decisiones importantes. Por eso, cuando escucho al Presidente y consejeros/as de la Junta de Extremadura decir que la agricultura crea riqueza me gustaría que aclarara a qué se refiere. Porque el número de agricultores/as no para de bajar, igual que el número de perceptores/as de la PAC y las explotaciones agropecuarias.

Hemos pasado de 77.553 perceptores de PAC en 2003 a poco más de 43.000 en 2022 al mismo tiempo que el presupuesto a repartir aumentará para 2023. Es decir, la Política Agraria Común también expulsa a los pequeños y supone un acaparamiento de subvenciones públicas para los que más tienen.
En Extremadura, el índice de desigualdad en la distribución de la propiedad de la tierra (índice de Gini, entre 0 y 1) ha pasado de ser el mayor de España con 0,812 a ser el mayor de España con 0,838

En cuanto al número de empleos en el sector, lo explica muy bien Claudio A. Prudencio Alonso en su trabajo “El mercado de trabajo agrario en Extremadura” en el que afirma que “se puede deducir que la agricultura es el único macrosector que ha disminuido su ocupación en Extremadura en el periodo 1977-2003, destruyendo como media 3.800 empleos anuales. Eso quiere decir que el sector primario extremeño ha perdido el 30% del total de puestos de trabajos existentes en 1977, y algo más del 25% de los empleos contabilizados actualmente (2003)”. Dicho con otras palabras, casi 100.000 personas perdieron su trabajo en el campo extremeño entre 1977-2003 en una región que apenas llegaba al millón de habitantes. Y la tendencia es la misma.

Los datos de la Seguridad Social confirman un acusado descenso en la última década del número de personas asalariadas en el régimen agrario en Extremadura. Hemos pasado de 66.261 en julio de 2012; a 62.804 en julio de 2017, 59.807 en verano de 2019, 56.911 (2021) y 54.894 en 2022. El número de autónomos del campo se ha estabilizado en torno a las 11.000 personas. ¿A qué riqueza se refiere el presidente Vara?

Extremadura, a pesar de su potencial agrícola, ocupa el primer puesto en riesgo de pobreza y exclusión social del país según los informes AROPE y FOESSA. Aplicando estos parámetros a la población infantil, se extrae que Extremadura ocupa el segundo puesto con el 40,30% de la población afectada en este rango de edad.
Se puede deducir que la agricultura es el único macrosector que ha disminuido su ocupación en Extremadura en el periodo 1977-2003, destruyendo como media 3.800 empleos anuales”

Otra frase repetida una y mil veces es que el regadío crea riqueza y empleo. Los datos que he ido mostrando son meridianamente claros. El regadío generará riqueza para los “cuatro” terratenientes y aguatenientes. La agricultura y el regadío generarían riqueza si se facilitara el acceso (que no la propiedad necesariamente) a la tierra y al agua. Con las dos provincias más extensas del país, la población extremeña podría, por tanto, ser de las más ricas.

De las 1,4 millones de hectáreas de dehesa (ecosistema de alto valor ecológico, agroalimentario e histórico) que tenemos en Extremadura, la mitad de ellas, 732.000 hectáreas, están dedicadas a la caza mayor generando un número despreciable de empleos y muchas de ellas de propietarios/as que no viven en Extremadura. Con que en la mitad de ellas, 360.000 hectáreas, se reentregara su uso (una parte importante eran bienes comunales que se privatizaron en las desamortizaciones) a las familias extremeñas, podían facilitar el empleo y la soberanía alimentaria directa de 24.000-25.000 familias, o lo que es igual, cerca de 100.000 personas. El 10% de la población extremeña. Esto no es nuevo, por cierto, es algo que se sabe hace tiempo.
El agua

Muy ligado al acaparamiento de tierras está el de agua. En el caso de la provincia de Cáceres son especialmente graves los desembalses que hace Iberdrola (domiciliada en Bilbao) en diferentes pantanos del Tajo no sólo durante el invierno y la primavera, sino también durante el verano.

Por una parte están los lógicos desembalses que se realizan para cumplir con el Convenio de Albufeira, pues tanto el Tajo como el Guadiana no son ríos extremeños ni siquiera españoles, sino hispanolusos. Un Convenio que cumplimos tarde y mal, por cierto, y que no supone grandes sueltas de agua en los pantanos del Tajo. Lo que no tiene ninguna explicación lógica es que Iberdrola haya soltado sólo en el embalse de Alcántara durante seis semanas de febrero y marzo 428 hectómetros cúbicos, el equivalente al consumo de ocho años y medio de toda la población extremeña.

Por otra parte, esta misma empresa desembalsó en Valdecañas en tres semanas de febrero el equivalente al consumo de tres años de los/as extremeños/as. Todo para generar energía barata y venderla a precio de la fuente de producción más cara.
El regadío generará riqueza para los “cuatro” terratenientes y aguatenientes. La agricultura y el regadío generarían riqueza si se facilitara el acceso (que no la propiedad necesariamente) a la tierra y al agua

No hay que olvidar las relaciones que mantienen diferentes exministros/as y expresidentes del Gobierno con esta empresa al igual que le ocurre al presidente de la Junta de Extremadura.

En la provincia de Badajoz el principal problema en los usos del agua procede del regadío. De hecho, con datos del Informe Ambiental de Extremadura (2020) el 92% del consumo de agua en Extremadura fue para uso agrícola. Tanto la superficie como el consumo de agua para regadío no ha parado de crecer en las últimas décadas. En 2015 el agua consumida en riego agrícola fue de 1.464,75 hectómetros cúbicos y de 1.777,96 hm3 en 2018. Según datos del Ministerio, la superficie regada en Extremadura ha pasado de 205.008 hectáreas en 2005 a 267.423 en 2016, 284.715 en 2020 y 290.586 en 2021.

Al mismo tiempo la superficie regada a manta y por aspersión ha dejado paso al riego por goteo. Esto echa por tierra otro mito del regadío que hace sólo unos días repetía el presidente de la Junta: “Apostar por el regadío en Extremadura no es gastar más, es gastar mejor: ser más eficientes nos hace ser más competitivos. El 60% del riego en la región es por goteo y eso nos hace usar el agua de manera más inteligente que cuando no había regadío.”
Extremadura atraviesa una de las peores sequías desde 1970, como afirmaba un titular del 26 de marzo de 2023. Los embalses de la provincia de Badajoz están por debajo de una tercera parte de su capacidad, al 32,51%

No sé si seremos más inteligentes que cuando no había regadío, pero la realidad es que el aumento de la superficie regada por goteo se ha disparado de tal forma que ha ido acompañada de un aumento en el consumo total de agua. El ahorro que supone el goteo es inferior al consumo que supone el aumento de la superficie regada. Y la situación en los embalses, sobre todo de la provincia de Badajoz, es insostenible. Ya el año pasado fue crítico para el sureste extremeño y la situación no ha mejorado en exceso especialmente en la comarca de Tentudía. En Ribera del Fresno, Fuente del Maestre e Hinojosa del Valle, abastecidos por el embalse de Los Molinos, tuvieron que comprar agua embotellada porque la poca agua que quedaba estaba mezclada con fango y contaminada por metales pesados o nitratos agrícolas. En Peraleda de San Román, Campillo de Deleitosa, Peraleda de la Mata, Villanueva de la Vera, Jerte, Casar de Palomero, Robledo y Serradilla tuvieron diferentes problemas y restricciones que llevaron incluso a movilizaciones y manifestaciones.

Esta situación supuso el año pasado una reducción en la dotación de agua para los regantes del canal de Orellana y una limitación (por primera vez) a 4.000 m3 por hectárea en los del Zújar (entre los que me incluyo). Eso se tradujo en una reducción importante de la superficie regada en 2022, especialmente arroz, tomate y maíz. Las reservas pacenses ya no podían soportar tal superficie de riego. Este año la situación no está mucho mejor. Extremadura atraviesa una de las peores sequías desde 1970, como afirmaba un titular del 26 de marzo de 2023. Los embalses de la provincia de Badajoz están por debajo de una tercera parte de su capacidad, al 32,51%.

Cada año bajan las reservas respecto al año anterior. Tenemos almacenados casi 2.000 hm3 menos que la media de los últimos diez años. En verano llegamos a tener el 50% de la última década. Nos van llevando al precipicio. Este año se espera que repitan las restricciones al riego. Bueno no, eso se esperaría si hubiera una gestión lógica y responsable de las reservas de agua, pero no la hay. Cuál es mi sorpresa cuando me encuentro en la prensa que los regantes de Orellana podrán regar este año el 60% de la superficie pudiendo elegir el cultivo: arroz, maíz, tomate, etc. A esto le añadimos que hace unos días llamo a Confederación de Regantes del Canal del Zújar para ver qué día nos daban el agua y cuál era la limitación para este año y me responde que este año no hay límite. Como siempre, me dice. Me explico, pagas una “tarifa plana” y punto.

Me parecen dos noticias muy sintomáticas de la grave falta de responsabilidad de quienes dirigen las políticas agrarias y de gestión hídrica en esta tierra. El embalse del Zújar a 27 de marzo de 2023 se encuentra al 29,14% con 88 hm3, mientras que el año pasado, cuando limitaron el consumo, estaba a el 49,67% con 150 hm3. En el caso de Orellana, el año pasado tenía 484 hm3 por estas fechas (59,90%) y ahora, que permiten aumentar la superficie regada, tiene 440 hm3 (54,46%).

Es de esperar que los “receben” con agua de La Serena, Cíjara y García de Sola, pero parece mucho más aconsejable mantener las restricciones este año y asegurar el suministro de agua para consumo humano en un verano que, de nuevo, se presenta muy duro meteorológicamente hablando.
La conclusión es clara.  No hay agua, hay elecciones.  Debemos pensar seriamente en reducir definitivamente la superficie de regadío y apostar por cultivos con menos necesidades hídricas

La conclusión es clara. No hay agua, hay elecciones. Debemos pensar seriamente en reducir definitivamente la superficie de regadío y apostar por cultivos con menos necesidades hídricas. Cataluña y Andalucía están al borde del colapso hídrico y el aumento desproporcionado del regadío en tiempos de cambio climático se demuestra como uno de los principales responsables. Extremadura va por el mismo camino y, aun así ,la Junta de Extremadura sigue sacando pecho de los nuevos proyectos de regadío. El caso del nuevo regadío de Tierra de Barros es un ejemplo muy claro. Se pretenden poner en riego 15.000 hectáreas de olivo y viña de secano siguiendo con la tendencia de regar cultivos de secano o poner en superintensivo cultivos que ya tenían riego.

El agua provendría del pantano de Alange que se encuentra en alerta por sequía al 13,50% de su capacidad a día de hoy, mientras que hace un año estaba al 21,60%. A los 115 hm3 que tiene le pretenden extraer 36hm3 por lo que estaría al 9,27%. No hay que olvidar que la ciudad de Mérida y varios pueblos de esta zona se abastecen de ahí. De nuevo, el interés privado se pone por encima del beneficio común.

Los más beneficiados por este proyecto serían las grandes fincas que se encuentran en los sectores 8 y 9, más cercanos al pantano de Alange. Entre ellas destacan las 4.000 hectáreas de la bodega Palacio Quemado. Un proyecto de regadío de “iniciativa privada” en el que los agricultores aportan 65 millones de euros y la Junta 207 . Iniciativa privada con financiación pública, qué curioso.

Es tan descabellado y fuera de lugar que esas personas ya han firmado los créditos y se han endeudado para una quimera que nunca llegará a ser realidad porque falta el agua que es su razón de ser.

Transición energética

Tras la primera colonización energética con las centrales hidroeléctricas en nuestros pantanos, vino una segunda colonización con las nucleares. Ahora, con la fotovoltaica y la minería, sufrimos una tercera colonización energética que traga tierra, mucha tierra. Eso sí, lo han rebautizado para que suene más amable. De esta forma, la presión sobre el uso de la tierra y el agua se ha multiplicado recientemente con la mal llamada y peor gestionada transición energética. Lo que a priori pretende ser una imprescindible y necesaria estrategia para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero derivadas del uso de petróleo, carbón y gas se está convirtiendo, una vez más, en el aumento de los beneficios para los fondos de inversión y grandes empresas energéticas en detrimento del bienestar y el interés común.

La instalación de plantas fotovoltaicas para la generación de energía eléctrica se está descontrolando por la ausencia de filtros serios tanto en la Junta de Extremadura como en el Gobierno central. Y es que el Gobierno español ha eliminado la exigencia de Evaluación de Impacto Ambiental de proyectos renovables en zonas no protegidas. Permítanme el inciso: energías renovables que se sostienen con materiales y minerales no renovables. Menudo eufemismo.
Tras la primera colonización energética con las centrales hidroeléctricas en nuestros pantanos, vino una segunda colonización con las nucleares. Ahora, con la fotovoltaica y la minería

El caso es que llevo un tiempo investigando la superficie ocupada por estas plantas solares. ¿Se hacen una idea de cuánto puede ser?. En declaraciones de enero de 2023, la Consejera de Transición Ecológica y Sostenibilidad afirmaba que en Extremadura en 2022 se habían puesto en servicio 1.463 MW de energía fotovoltaica, existiendo otros 208,5 MW ya construidos en ocho plantas que se van a poner en servicio próximamente. Añade que el objetivo de la Junta para 2023 es seguir instalando más de 1.000 megavatios anuales, una cuestión que, a tenor de los proyectos previstos, es muy posible que se pueda conseguir.

La situación actual es que, a día de hoy, en la región hay instalados 5.165 megavatios de potencia de energía fotovoltaica. ¿Y eso qué superficie ocupa? He revisado los datos de las plantas instaladas y las que se quieren instalar y se obtiene de media que cada MW instalado ocupa 1,9 hectáreas. Recuerden esta cifra de hoy en adelante cada vez que escuchen que van a poner una planta fotovoltaica nueva. Si aplicamos esta media a los datos anteriores, se obtiene que los 5.165 MW ocupan 9.813,5 hectáreas que, con los objetivos de la Junta, se pretenden ampliar en 1.900 hectáreas cada año. Sólo en 2022 se han ocupado 3.175 hectáreas con placas solares.

Una frase muy interesante de la Consejera, que casi pasa desapercibida, es que las 186 plantas fotovoltaicas puestas en servicio de más de 1 MW de potencia instalada se localizan en 93 municipios, ocupando el 0,36% del territorio regional. Es un porcentaje que parece despreciable, pero con las dos provincias más extensas del país, el 0,36% de 4.163.500 hectáreas son casi 15.000 hectáreas (14.988,6) ocupadas a día de hoy por plantas solares.

Añade, incluso (hay pocas noticias pero con información muy importante), que al margen de las instalaciones ya en marcha, en la región hay 166 proyectos fotovoltaicos en cartera, con 4.239 megavatios de potencia. De ellos, 28 ya han iniciado las obras, 74 tienen la autorización para empezarlas y 64 están en su fase inicial. Ya sabrán, queridos/as lectores/as, que esos 4.239 MW suponen, al menos, otras 8.000 hectáreas más que están situadas, por norma general, en algunas de las mejores tierras de mayor valor agroalimentario. Sumarían, junto a las ya instaladas, un total de 23.000 hectáreas.

Y es que a los proyectos de menos de 50MW que dependen del gobierno regional, hay que añadir los macroproyectos que dependen del gobierno central. Como informaba El País hace unas semanas, se instalarán seis grandes proyectos fotovoltaicos en Extremadura que suman 2.520 hectáreas: Alcántara (494 has, Iberdrola), Cedillo (484 has, Iberdrola), Aldeacentenera (471 has, Naturgy) y Torrecillas de la Tiesa (283 has, GALP) en la provincia de Cáceres. En la de Badajoz se ha dado luz verde a una planta de 461 hectáreas en Fuente de Cantos (ENEL) y de 327 has en Segura de León (ENEL).
Nuestra región lleva tres años consecutivos (tres) siendo en la que se instala el mayor número de MW fotovoltaicos. Extremadura supone a día de hoy casi una tercera parte (27%) de toda la energía fotovoltaica instalada en España y el 5% de Europa

El Observatorio de Sostenibilidad ha elaborado el Atlas de las Energías Renovables 2023 y aporta datos que refuerzan todo esto. Hay catorce municipios en toda España con más de 500 hectáreas transformadas en plantas solares, ocho de ellos están en Extremadura: Usagre, Torrecillas de la Tiesa, Talaván, Badajoz, Mérida, Ceclavín, Talayuela y Valdecaballeros.

Esto responde a una estrategia diseñada por las grandes empresas con el apoyo de los gobiernos a todos los niveles. No hay que olvidar que en el Boletín Oficial del Estado del pasado 28 de febrero de 2023 se publicaba la Orden TED/189/2023, de 21 de febrero, por la que se crea la División de Proyectos de Energía Eléctrica que marca claramente cuál es su diana: Entre las causas de este interés está en la apuesta decidida desde el Gobierno por estas tecnologías, la fuerte caída de costes de las tecnologías eólica y fotovoltaica, unido a las excelentes condiciones de nuestro país para desarrollar este tipo de proyectos (abundante recurso solar y eólico y bajas densidades de población en gran parte del territorio, presencia en toda la cadena de valor industrial, capital humano cualificado y sector financiero sofisticado). Están dispuestos a sacrificar los terrenos con menor densidad de población, y Extremadura está entre ellos. Los datos son claros.

Nuestra región lleva tres años consecutivos (tres) siendo en la que se instala el mayor número de MW fotovoltaicos. Extremadura supone a día de hoy casi una tercera parte (27%) de toda la energía fotovoltaica instalada en España y el 5% de Europa. Me parece escandaloso.

Todo esto en una región que ya era excedentaria en producción eléctrica y energética. Porque además, este derroche de dinero público a través de los Fondos Next Generation (Next Generation porque las próximas generaciones serán las que paguen las consecuencias) va a parar a las grandes empresas energéticas sin que suponga una reducción del consumo de petróleo, carbón y gas. Muy al contrario del objetivo que nos han hecho creer, las estadísticas muestran que al mismo tiempo que producimos tanta energía fotovoltaica que no podemos siquiera almacenarla (por lo que no se aprovecha debidamente) está aumentando el consumo de petróleo, carbón y gas. Todo es, de nuevo, un negocio privado financiado con dinero público.

Antes de finalizar esta parte añado dos pinceladas más. Según el PEIEC (Plan Extremeño Integrado de Energía y Clima 2021-2030), Extremadura tiene 17 plantas termosolares (5 en Cáceres y 12 en Badajoz) de las 50 que hay en España. He localizado diez de ellas y tienen una superficie media de 200 hectáreas, por lo que las 17 termosolares ocuparían 3.400 hectáreas en nuestra región. Según el mismo documento, en Extremadura hay instalados 39 MW de energía eólica. Tenemos en Plasencia el parque eólico El Merengue I y está en construcción El Merengue II. Los de Montánchez, Garciaz, Madroñera y Conquista de la Sierra han sido paralizados por la oposición de la población. No obstante, el objetivo de la Junta de Extremadura es multiplicar por 18 la potencia eólica instalada en siete años para llegar a los 700 MW en 2030.

Con todo esto ¿cómo pretenden que veamos con buenos ojos la transición energética desde los territorios expoliados y saqueados?

Generación de empleo

Más allá de las promesas, el principal nicho de empleo es puntual y temporal en la construcción de estas plantas. Una vez finalizado, las tareas de mantenimiento tienen un empleo mínimo. ¿Qué ocurre durante la construcción?

Desde el Sindicato 25 de marzo se ha venido denunciando cantidad de casos de irregularidades, infracciones y precariedad laboral en este sector “que confirman que tras el modelo de transición energética que se está poniendo en marcha se esconde una elevada precariedad para la clase trabajadora y escasos beneficios para la población extremeña”. En los casos de las plantas fotovoltaicas de Solana de los Barros y Arroyo de San Serván (2021) se trabajaba sin puntos de sombra en pleno verano, se pagaban las horas extra como ordinarias y sufrieron impagos y retrasos en las nóminas. Añadían: “los trabajadores y trabajadoras del sector de la construcción de placas solares vienen conociendo unas condiciones de explotación y precariedad en los últimos años. Si en un primer momento pudiera haber sido un trabajo bien remunerado, últimamente se ha convertido en un nicho para que empresas fantasma se llenen los bolsillos con el sudor ajeno”. “Esa es la norma en muchas de las plantas que hay en Extremadura. Son cientos de trabajadores/as las que están sin cobrar o con retrasos acumulados de varios meses. La subcontratación en cadena hace que las empresas puedan desaparecer sin dejar rastro”.“El trabajo por la tarde con temperaturas que superan en muchos casos los 30 grados a la sombra es un ejemplo de esas condiciones de atropello como la falta de puntos de sombra para resguardarse.”

Un problema común es la subcontratación en cadena en el que una de las empresas desaparece y la cadena de pagos y cobros se corta. Fue conocido el caso de un grupo de trabajadores extremeños en Francia, que ganaron la denuncia contra “Goliat” Pasaron de trabajar en las instalaciones de Badajoz para Enel Green Power (filial de Endesa) con más de 50 horas a la semana con temperaturas de entre 38 y 42 grados a trabajar en Francia para Eiffage durante más de 60 horas a la semana, con frío, nieve, lluvia y viento. Se repetían los retrasos e impagos.

En 2020 los sindicatos extremeños ya denunciaban abusos y precariedad laboral entre los miles de trabajadores que levantan las fotovoltaicas:

● Los empleados dependen de subcontratas y se enfrentan a la vulneración de sus derechos y del convenio colectivo.

● La constructora (Meska) de una renovable solar empieza a pagar varios meses atrasados a 116 trabajadores de la fotovoltaica de Talaván.

Con estas condiciones de trabajo ¿cómo queréis que veamos positivo “el milagro” de la transición energética? Si España tiene la factura de la luz más barata que otros países gracias a la hidroeléctrica es debido a nuestros pueblos inundados, nuestras familias desplazadas y nuestros problemas de abastecimiento. Si la energía nuclear abarata vuestra factura de la luz es porque nos quedamos aquí la bomba de relojería.

Para que podáis compraros un coche eléctrico o poner paneles solares quieren hacer desaparecer los alrededores de una ciudad Patrimonio de la Humanidad como Cáceres o hectáreas en Cañaveral y otros municipios. Porque si queréis y para finalizar, hablamos de la minería.

Minas

El boom de la minería en Extremadura está muy asociado, aunque parezca increíble, a la transición energética por lo que comentaba anteriormente. Las “energías renovables”, la electrificación de vehículos etc. necesitan minerales no renovables.

En 2017 teníamos 159 explotaciones mineras activas y desde 2018 tenemos 230 nuevos proyectos mineros en Extremadura: ochenta y cinco de ellos con permiso de investigación, sesenta y dos en trámite de recibirlo, cuarenta y nueve en trámite de concesión de explotación y treinta y cuatro de explotación de áridos pendientes de autorización. No he encontrado datos totales de superficie ocupada, pero los parciales ya son imponentes. Vamos allá.

Sólo en los alrededores de la Ciudad de Cáceres son varias las empresas mineras que han solicitado permisos de exploración. La Junta de Extremadura acaba de otorgar, con fecha de 28 de marzo de 2023, permisos de exploración de 9.305 hectáreas a una de ellas, Castilla Mining S.L.U., empresa pantalla de la australiana Infinity Lithium. En el caso de la mina de Cañaveral son 2.850 hectáreas ampliables a 7.000. En ambos casos los acuíferos del Calerizo y Galisteo quedarían seriamente afectados, por no decir inutilizados. Por otro lado, Atalaya Mining, al comprar el 51% de Rio Narcea Nickel, adquirió 17 permisos mineros de investigación en la zona sur de Badajoz que abarcan 111.400 hectáreas.

Sólo estos tres ejemplos suman 128.000 hectáreas, pero la realidad de las cuadrículas mineras que acechan el territorio extremeño es mucho peor como pueden ver en el Sistema de Información Geológico Minero de Extremadura (SIGEO) o en el documento que publica la Junta de Extremadura bajo el nombre “Extremadura (España), una región minera en Europa”. Un claro señuelo para que las tuneladoras y excavadoras de medio mundo vengan a nuestra tierra. Accedan a esos dos enlaces. Sólo así podrán hacerse una idea de dónde nos están metiendo.

La misma esperanza

Si habéis llegado hasta aquí espero que haya quedado meridianamente clara la necesidad de una urgente Reforma Agraria de base agroecológica para la soberanía alimentaria del pueblo extremeño que proteja nuestra tierra de todas estas agresiones (y otras) que he recogido en este texto.

Ante el nivel de degradación moral de los grandes fondos de inversión y de nuestros desgobernantes la única opción que nos están dejando para defender el interés general de la población extremeña es lo llaman en derecho penal la defensa propia, legítima defensa o autodefensa por la cual se justifica la realización de una conducta sancionada penalmente, eximiendo de responsabilidad a su autor/a. Resistencia pacífica activa.

Cizalla en mano y sierra de metal en defensa propia para cortar las vallas y quitar las placas solares que impiden el cultivo para alimentar a nuestras familias. Legítima defensa para cortar los cables y rajar las ruedas de las retroexcavadoras cuando intenten borrar del mapa la Sierra de la Mosca de Cáceres o la Dehesa de Salvatierra o Cañaveral. A pico y pala para desenterrar y cortar las tuberías que llenan las grandes balsas de riego para la agroindustria mientras dejan sin agua a los pueblos y pequeñas explotaciones. En Francia son la Confédération paysanne (Confederación campesina) y Les soulèvements de la terre (Las sublevaciones de la tierra) las que están coordinando estas multitudinarias acciones de autodefensa.
Ante el nivel de degradación moral de los grandes fondos de inversión y de nuestros desgobernantes la única opción que nos están dejando para defender el interés general de la población extremeña es lo llaman en derecho penal la defensa propia

Defensa propia para bloquear física o informáticamente las turbinas de Iberdrola hasta que el agua y la electricidad redunden en beneficio del pueblo extremeño. En legítima defensa, como en el 25 de marzo de 1936 o más recientemente, en la década de 1980 con las ocupaciones de fincas en Llera, Valdivia, Cabezuela del Valle, Valrío, Talavera la Real, Valle de la Serena (1984), Perales del Puerto (1986) o Valdivia (1988). En defensa propia como las huelgas de la vendimia de 1973, del tomate, del pimiento, del ajo o de la leche en años sucesivos o la huelga de yeseros y escayolistas entre 1988 y 1989. Decía Emma Goldman: “Pedid trabajo, si no os lo dan, pedid pan, y si no os dan ni pan ni trabajo, coged el pan”. Cojamos el pan, cojamos el agua, cojamos la tierra.

Nos están demostrando que la única forma de asegurar el futuro de Extremadura es desde la organización en la calle. Tras las grandes movilizaciones que pararon la Central Nuclear de Valdecaballeros o la Refinería de Tierra de Barros se está produciendo en los últimos años un resurgimiento de estas movilizaciones que han evitado que los alrededores de Cáceres lleven cinco años agujereados a pesar de los millones de euros en propaganda que están metiendo esas empresas canadienses y australianas. Igual que han evitado que Salvatierra de los Barros se convierta en un gigantesco vertedero o que se instale el parque eólico en los términos municipales de Montánchez, Torre de Santa María, Salvatierra de Santiago, Zarza de Montánchez y Robledillo de Trujillo. La huelga general en el campo del año pasado fue una demostración de fuerza de los/as jornaleros/as cerrada en falso por los sindicatos pero que volverá a prender mucho más temprano que tarde con la lección bien aprendida de quién te puedes fiar y de quién no.

No hay que bajar la guardia. Algunos de estos proyectos aún tienen posibilidad de recurso o de presentarse haciendo pequeñas modificaciones. Por eso hay que seguir alerta.
Y en ello estamos. En la comarca de Olivenza y Alconchel, en Cañaveral, en las Villuercas, en la Sierra Sur, en Sierra de Gata, por todo el territorio están surgiendo movimientos populares que se resisten a ser expulsados de nuestra tierra. Y al frente de ellos muchas mujeres “cuatro veces explotadas: como mujeres, como extremeñas, como obreras y como ancianas”, como dice la compañera Sara Marchena rememorando la icónica fotografía de El Modelo Extremeño.

Y la coordinación entre ellos va fortaleciéndose. Vamos haciendo yunta. El pasado sábado nos reunimos en Valdencín entre 500 y 600 personas para rememorar lo ocurrido el 25 de marzo de 1936 e inspirarnos en ello para dar las batallas de este siglo. La importante presencia de gente joven, además, hacía flotar en el ambiente la sensación de que el movimiento tiene futuro.

Allí se anunciaron tres movilizaciones a las que animo a participar y difundir:

  • 22 de abril. Manifestación en Mérida por una sanidad pública y de calidad en Extremadura.

  • 29 de abril. Marcha de cinco kilómetros entre Tany Nature (Zurbarán) y Valdivia para denunciar las condiciones de trabajo en el campo y en las centrales hortofrutícolas.

  • 6-7 de mayo. Manifestación en Cáceres en defensa de Extremadura contra el saqueo minero, macrovertederos y otras agresiones que destruyen nuestra tierra.

El 25 de marzo nos guía, no como ancla en el pasado sino como catapulta hacia el futuro. Recordando a nuestros/as abuelos/as y pensando en nuestros/as nietos/as.Vamos caminando.

2. No será que no avisasen.

Condolezza Rice explicando en 2014 que el objetivo era acabar con el suministro de combustibles fósiles rusos a Europa para que comprasen los estadounidenses. Lo puede decir más alto, pero no más claro: https://twitter.com/RedRofega/

3. El vídeo de Prashad: ¿Es capitalista China?

Aprovecho para pasaros también este vídeo antiguo porque aunque está centrado en el tratamiento del covid en China, incluye temas más generales. El vídeo está en inglés, y también se pueden activar los subtítulos en inglés y en portugués. Os paso al final la transcripción al español.

Algunos de los puntos principales que destaca:

1. Hay debates en el seno del CPC.
2. No se puede socializar la pobreza.
3. Recalibración de la economía en función de las etapas de desarrollo.
4. China: acciones públicas de alta calidad.
5. Precaución al simplificar China.

«Is China Capitalist?» Vijay Prashad on Chinese Socialism | QIAO COLLECTIVE

Transcripción al español: https://www.qiaocollective.

«Estamos tratando de construir la humanidad” – Vijay Prashad sobre el socialismo chino y el internacionalismo hoy

May 28 Written By Qiao Collective

Read in English

Nota del editor: Qiao Collective tuvo el honor de conversar con Vijay Prashad sobre la pandemia de covid-19, indagando sobre el camino de China hacia el socialismo en un sistema mundial capitalista y lo que la determinación china por el multilateralismo significa para la hegemonía estadounidense en un mundo post-pandemia. Esta entrevista ha sido editada para mayor claridad.

Vijay Prashad es historiador y periodista indio y autor de treinta libros, entre ellos Balas de Washington, Una estrella roja sobre el tercer mundo, Las naciones oscuras, una historia del tercer mundo y Las naciones pobres: una historia posible del sur global, además es el director del Instituto Tricontinental de Investigación Social, una institución interregional impulsada por movimientos y organizaciones populares de Asia, África y América Latina que se propone ser un punto de apoyo y enlace entre la producción académica y los movimientos a fin de promover el pensamiento crítico y estimular debates e investigaciones con una perspectiva emancipatoria desde el Sur global.

QIAO COLLECTIVE: el Instituto Tricontinental ha publicado recientemente un maravilloso informe: “China y el coronashock”, que detalla la cronología de la respuesta de China a la pandemia y corrige muchos reportajes estadounidenses engañosos acerca de la supuesta respuesta “chapucera” y el silenciamiento de “denunciantes” en China. ¿Por qué consideró que era importante ofrecer esta corrección, y por qué cree que el gobierno y los medios de comunicación corporativos estadounidenses están insistiendo en esta narrativa de la mala gestión china?

VIJAY PRASHAD: Es una muy buena pregunta. Me gustaría comenzar diciendo que personalmente tengo un interés de larga data en epidemias y pandemias. De hecho, el primer artículo que publiqué en mi vida fue sobre la epidemia de cólera en 1832. Es interesante porque la epidemia de cólera comienza en Bengala, cerca de donde yo nací, en 1817 y viaja por tierra a través de Rusia, partes del Medio Oriente y luego eventualmente llega a Francia, Gran Bretaña y los Estados Unidos. Y continúa por 100 años. Hubo la epidemia de 1832, la de 1848 y así sucesivamente.

Es literalmente un viaje de cien años del cólera. Cuando estaba en Rusia, en los puertos del Báltico, lxs franceses dijeron “nunca va a llegar aquí porque es el cólera asiático. Los seres humanos inferiores sufren de estas cosas. A nosotros no nos afecta. No lo vamos a contraer. Además, somos una democracia. No sólo somos caucásicos, sino que somos una democracia”. Por supuesto, el condenado cólera llegó y devastó Europa y devastó Gran Bretaña.

Tengo un largo interés en como se racializan estas epidemias, pandemias y enfermedades. En el momento en que Trump utilizó la frase “virus chino”, dije, mira, vamos. Usted sabe, señor Trump, esto es una broma, porque nos esta devolviendo a la narrativa imperial del siglo XIX sobre una enfermedad pandémica. Usted solo es parte de un viejo discurso acerca de Asia “enviando enfermedades”. Cuando sabemos, de hecho, que algunas de las peores epidemias se originaron en Occidente. La gripe aviar de 1918, la llamada gripe española, no tuvo nada que ver con España. La pobre España fue el único país que informaba sobre esa gripe y por eso se la llamó gripe española. Pero esa gripe comenzó en Kansas. En una granja militar de pollos. Estas epidemias surgen de la cría de animales industrial, de la invasión de los bosques, es un problema de la modernidad. No tiene nada que ver con chinos o asiáticos, esa es una forma ofensiva de entenderlo. Esa fue la primera motivación. Pensé que esto había que decirlo.

En segundo lugar, en China hay un debate, un debate comprensible: ¿Cuándo se enteraron por primera vez de esto?¿Fue el 26 de diciembre? ¿El 5? El propio gobierno está investigando lo que pasó. ¿Hubo alguna falla en el sistema o algo así? Eso es importante. Cuando la gente dice “China ocultó, China hizo esto” ven a China como una entidad monolítica. No existe una cosa llamada China, amigos. Hay un gobierno en el que hay personas que compiten y discuten entre sí. Hay gobiernos provinciales. Hay médicos que no están de acuerdo con otros médicos. Lo que quiero decir es que es una sociedad humana. No es una China. Tu sabes, como el Borg, donde todos piensan igual.

Entonces con mis colegas [Du Xiajun y Zhu Weiyan] decidimos, primero tratemos de establecer la cronología. ¿Cuándo fue que los médicos en Hubei dijeron, miren, hay un problema aquí? Hay una gripe desconocida. ¿Qué es lo que está pasando? Opacidad en los pulmones y en las tomografías. Esto es inusual, etc., etc. Veamos la línea de tiempo.

¿Cuándo informaron los médicos a la administración del hospital? ¿Cuándo informó el hospital al centro de control de enfermedades de China? Eventualmente. ¿Cuándo informaron a la OMS? Eso fue importante como ejercicio.

La segunda pregunta que plantear es, ¿hubo debate dentro de las instituciones chinas? Si, hubo discusión. Es importante registrar eso, ya sabes. Entonces eso fue lo segundo, resaltar los elementos de ese debate.

¿Se reprendió a personas? Si, hubo reprimendas, ¿saben por qué? Imagínate que soy un médico. Veo algo, lo pongo en una cuenta de WeChat [equivalente chino de aplicación de mensajes como WhatsApp o Telegram], en redes sociales con mis amigos. Me reprenden. Este tipo de cosas suceden. El oficial al mando de un barco estadounidense va y escribe una carta en el periódico de su ciudad o la filtra a los medios. Y el gobierno de Trump lo retira del mando del barco. ¿Eso es ocultamiento de la historia? No. El operó por fuera de la cadena de mando. Eso es otra cosa. Alguien tenía que salir y señalar algunos puntos razonables.

Uno: la profesión médica china, inicialmente – en Wuhan, en Hubei – no sabía a qué se enfrentaba. Es importante establecer esto. No es que el 26 de diciembre ellos sabían “Bien. Este es el nuevo coronavirus.” Quiero decir que no tenían idea de lo que era. Esto es muy importante. Debíamos contar la historia: cómo consiguieron saber lo que era, cuándo informaron al Centro de Control de Enfermedades de China (CCE) solo tres días después. El 26 de diciembre, ya habían informado al CCE chino.

Tres días después, el CCE chino informó a la OMS. El 31 de diciembre, el director del CCE chino llamó al Centro de Control de Enfermedades de Estados Unidos, conocido por sus siglas en inglés: CDC. Fue cuestión de días. Aún no tenían nombre para el virus. Ya habían informado a los estadounidenses. Y continúan diciendo que ocultaron la historia. Quiero decir, es la integridad básica de un periodista. El director del CDC dice: “Me llamaron mientras estaba de vacaciones. Era el director del CCE de China, llorando al teléfono.” El director del CDC de Estados Unidos está diciendo que recibió la información el 31 de diciembre de 2019.

Entonces, ¿por qué Associated Press dice que China ocultó todo del 14 al 20 de enero? ¿Cómo podrían haberlo ocultado si ya a comienzos de enero la OMS en su cuenta de twitter y en su sitio web dijeron que había un problema serio en Wuhan? Aquí se está jugando un juego ideológico básicamente por dos razones. Número uno, se puede decir que China tiene la culpa de todo. Incluso si la jodemos, si no nos preparamos, Trump no se preparó, lxs italianxs no se prepararon. Ya sabes, si los líderes de Occidente no se preparan, no los culpes, culpa a China. Es muy conveniente. Esto es parte de ello.

La otra parte, es, ya sabes, que siempre puedes aprovecharte del racismo. Es lo más fácil decir: “mira a los chinos, comen comida muy extraña. No solo comen perros, pangolines y murciélagos, sino que solo dios sabe que más”. Pero si miras la literatura científica, los científicos dicen que realmente no sabemos la vía de transmisión. No asumamos, que es murciélago, pangolín y de ahí a los humanos. No es tan simple. Ahora hay una afirmación muy maliciosa de que el Instituto de Virología de Wuhan estaba desarrollando el virus y lo filtró. Vamos. La literatura científica dice que no hay una explicación directa y simple, pero 90% de los medios de comunicación y del gobierno de Trump, Mike Pompeo y otros están impulsando un duro juego ideológico. Entonces es realmente contra ese juego político anticientífico y altamente ideológico que los tres autores, pensamos que valía la pena escribir esta serie de reportajes.

QC: Tenemos curiosidad por saber que piensa acerca de como la covid-19 está dando forma a dinámicas geopolíticas existentes. Hemos visto luchas internas y competencia por suministros médicos escasos entre naciones europeas, disputas entre Estados Unidos y la Unión Europea y ayuda claramente visible de Cuba y China en lugares como Italia y España.

¿Qué piensa del papel de China en la geopolítica mundial, en particular, en términos de crear espacio para relaciones multilaterales más allá de un sistema mundial con hegemonía estadounidense? ¿Y cómo esta pandemia podría estar dando forma a estas tendencias?

VP: Primero, vamos a retroceder un poco. Si miramos a ese período tan denso entre 2001 y 2004, tenemos a los Estados Unidos en guerra contra Irak, la turbulencia financiera de la burbuja de las punto com, el SARS golpeando a Asia Oriental, cuando a esa misma parte del mundo estaba apenas saliendo de su crisis financiera de 1997. Es un período de gran densidad.

Había mucha ansiedad por lo que los estadounidenses estaban haciendo. La guerra de Irak demostró a la gente de muchos de esos países que el gobierno de Estados Unidos es un gobierno fuera de control. Fueron a la guerra contra Irak sin preocuparse realmente por las advertencias lógicas. Solo fueron y destruyeron ese país. Antes de eso, China en particular había sido muy reticente a unirse a las plataformas de cooperación internacional con los países del Tercer Mundo. China jugó un papel interesante en la ONU. Por ejemplo, había un grupo en la década de 1960 llamado G-77, un bloque de países en desarrollo. China no se unió a ese bloque, pero normalmente votaba con el G-77, entonces en muchas resoluciones se puede ver: “G-77 más C, G-77 más C”.

Eso sucedió por un largo tiempo. Durante los años de Deng Xiaoping, había una sensación de que China cooperaría con esos países, pero no quería estar atada por una afiliación formal. Así que solo después del fiasco de la guerra contra Irak vimos al gobierno chino en las negociaciones internacionales, especialmente en torno a los subsidios agrícolas en el norte global. En la reunión de Cancún en 2003 hubo un debate sobre el orden mundial y el comercio y como deberían funcionar los regímenes de subsidios. Se abordó cuestiones como el financiamiento para el desarrollo, las excepciones de patentes para medicamentos como aquellos para el VIH y así sucesivamente. En esa época, India, Brasil y Sudáfrica crearon un bloque conocido como IBSA. Ese fue el primer intento importante por articular en el escenario mundial esta teoría de multipolaridad. Ellos dijeron: estamos entrando en un mundo unipolar y duro. Los Estados Unidos están impulsando una agenda de gánsteres. Necesitamos un poco de aire y oxigenar el orden mundial. Y China comienza a acudir e involucrarse en estas negociaciones comerciales, cuestiones técnicas de como deben construirse las relaciones comerciales, especialmente respecto a los servicios financieros. China comenzó a asistir y tomar una posición, involucrándose con estos países.

Así que cuando finalmente se creó el bloque de los BRICS, no es BRIS más C, sino que China se convierte en un miembro de pleno derecho del bloque de los BRICS. Al mismo tiempo ves a China organizando esos foros África – China en Beijing y luego en algunos lugares de África. China se convirtió en un miembro activo de este tipo de movimiento diplomático por la multipolaridad. A medida que gobiernos más de derecha han llegado al poder en India y en Brasil y un gobierno también de tendencias derechistas está en Sudáfrica, en los últimos años los teóricos chinos han estado hablando de bipolaridad. Se preguntan, si no es creíble el surgimiento de un mundo multipolar, tal vez si podría ser bipolar. Podría haber un polo estadounidense y un polo chino. Esta es una forma racional de hacerlo. Y tal vez los rusos tengan alguna relación con los chinos. Entonces ves un fortalecimiento de los lazos con Rusia, en seguridad, económicos, militares, etc. Existe entonces una discusión práctica de larga data sobre reorientar el comercio y así sucesivamente.

Debo decir, sin embargo, que, en los últimos diez años, muchos de los intentos por crear instituciones alternativas – por ejemplo, bancos alternativos, un FMI alternativo – no tuvieron éxito. Muchas de las instituciones simplemente no surgieron. Alguien tiene que hacer una autopsia: ¿por qué entre 2009 y 2019, este proyecto tan prometedor no fue capaz de crear cosas como un Banco Mundial alternativo, un FMI alternativo, una alternativa al sistema SWIFT, de modo que no estemos atados a un sistema de transferencias monetarias con base en Europa? Son estos sistemas financieros hegemónicos los que, bajo sanciones, bloquean a Irán y Venezuela el acceso a recursos financieros. ¿Por qué no se construyeron estas instituciones alternativas? Es una pregunta muy importante. El Banco Asiático de Desarrollo está controlado por el Banco de Japón, que esencialmente paga lealtad al Tesoro de los Estados Unidos. No es realmente un Banco Asiático de Desarrollo. Es un banco japonés – estadounidense, que resulta que tiene su sede en Manila, y que da ayuda para el desarrollo en Asia, pero no es exactamente una institución independiente. ¿Por qué no se construyeron? Esa es una pregunta importante.

Creo que la crisis de covid-19 ha vuelto a poner sobre la mesa el tema de la multipolaridad. Pero no basta con tener una actitud emocional con respecto a esto. Se necesita entender, ¿dónde están las instituciones? ¿Qué instituciones vamos a construir? Si Estados Unidos se está saliendo de UNICEF, UNESCO, la UNRWA ( la agencia para Palestina), y ahora de la OMS. ¿Alguien va a venir y se va a ocupar de esto? ¿Habrá otra fundación?

Así que la cuestión de la multipolaridad no es solo una cuestión de describir, “hay una China surgiendo, con una enorme tasa de crecimiento del PIB, Occidente está decayendo”. No funciona así. Están los Estados Unidos, unas fuerzas armadas masivas, que controlan las instituciones internacionales. Mientras esto sea así, no hay multipolaridad.

QC: Hemos estado particularmente interesados en cuántos asesores de política económica y expertos han encuadrado esta pandemia como una consecuencia de “la globalización que salió mal”, de una forma que culpa particularmente a la excesiva dependencia de Estados Unidos de la manufactura china. Existe la idea de que fue un error integrar a China a cadenas de suministro mundiales al punto que lo hizo Occidente, y que la covid-19 es el punto de ruptura de esta relación. ¿Qué cree que significa esta pandemia para el futuro de las relaciones comerciales China – Estados Unidos específicamente, y el papel previo de China en la economía global como la “fábrica del mundo” en términos más generales? 

VP: Creo que es necesario decir tres cosas. Una, quiero responde a las afirmaciones de la gente acerca de que “hemos globalizado demasiado y metido a China a la cadena” – veamos el contexto histórico de esto. Es verdad que hay una relación entre las pandemias y las redes de transporte. Obviamente, si no estuviéramos conectados unos a otros, no se produciría una pandemia, porque su definición es que cruza fronteras.

Si hubiera más controles fronterizos y menos aviones, sería más difícil. Por ejemplo, dije antes que la primera pandemia moderna es el cólera de 1832. Pero si los británicos no hubieran colonizado la India, entonces tal vez no se habrían contagiado de cólera en Bengala y llevado de vuelta a Gran Bretaña.

No se trata de algo nuevo. Si tomamos la gripe de 1918, 1919, destrozó el mundo. Pero China casi no fue golpeada. La razón es que China no estaba completamente integrada al mundo en esa época. No había tantos ferrocarriles en China. Lxs chinxs no eran sacados y traídos de vuelta. Había trabajo esclavo en el Caribe, si, en partes del sudeste asiático y así, pero estas personas no iban y venían. El 60% de las personas que murieron por la gripe entre 1918 y 1919 eran de la India. Y la razón por la cual murieron es porque los soldados regresaron de la Primera Guerra Mundial llevando consigo la gripe a los puertos y esta devastó comunidades en la India.

Entonces, 60% de las muertes globales tuvieron lugar en India, en comparación con un porcentaje casi insignificante en China, porque allí no hubo tropas que volvieran de la Primera Guerra Mundial y así sucesivamente. Así que para estas personas acortar el reloj de la globalización de 1990 al presente es trivial. La globalización en un sentido general, genérico, es una larga historia de colonialismo, de utilización de tropas de una parte del mundo en otra, y así. Por lo tanto, debemos rechazar esta idea de que la globalización es solo un bebé, de unas pocas décadas, lo cual es una tontería. Eso es en realidad amnesia sobre el colonialismo.

De lo que hablan es de la nueva cadena de suministros, ya que se construye con ciudades de la costa china que son en gran medida, parte de la sección de fabricación de la cadena de suministros y así sucesivamente. Eso es nuevo. Estoy de acuerdo. Pero enfrentémoslo, chicos, si eres una empresa manufacturera alemana, una empresa de alta tecnología, vas a seguir fabricando. Y si no es en Wuhan, entonces se van a mudar a otro sitio, pero seguirán estando en China. ¿Por qué? Quiero decir, ¿cuántxs trabajadorxs alemanxs están dispuestxs a trabajar como los trabajadorxs chinxs? Lxs trabajadorxs chinxs tienen un par de ventajas. Una es que están altamente cualificadxs, porque las tasas de alfabetización son mucho más altas en China que en la India, en Ghana o incluso en Brasil. También son mucho más disciplinadxs. Han aprendido disciplina. Son más saludables. En la India hay pandemias sin parar, no se llaman pandemias porque atraviesan los estados indios, pero no salen del país. Así que, por muchas razones, la clase trabajadora china no va a ser simplemente despedida. Es muy difícil salir de este asunto particular de la cadena de suministros. El noventa por ciento de la vitamina C utilizada en los EE. UU. proviene de China. Así que dicen, ok, ahora vamos a fabricar la vitamina C en los EE. UU. ¿Cómo lo van a hacer? ¿Qué trabajadorxs están dispuestos a ir a trabajar en una fábrica que produce tabletas de vitamina C a ese precio?

Y si dices, oh, vamos a comer naranjas entonces. ¿Quién las va a cosechar? ¿Cuántos trabajadorxs nacidos en los Estados Unidos están dispuestos aceptar esos salarios bajos para cosechar naranjas en Florida? No va a pasar. Entonces, saben, es muy difícil salir de la cadena de suministros. Pero también culturalmente, quiero decir, ¿cuántos trabajadorxs en los Estados Unidos están dispuestos a trabajar por unos seis dólares la hora? No va a pasar cuando estas empresas no están interesadas. Están acostumbradas a tener grandes márgenes de ganancias. En ese sentido, el giro no va a ser tan rápido.

Pero China ha sido extremadamente cautelosa sobre el hecho de que está en un abrazo satánico con los mercados occidentales. Este es un problema muy serio para el gobierno chino. De muchas formas, la iniciativa de la Nueva Ruta de la Seda es una forma de salir de su dependencia de los mercados europeos y estadounidenses. La reducción de la pobreza sigue haciendo crecer el mercado interno en China. Pero también existen otros mercados, en Asia Central, en Medio Oriente, etc. Hay una comprensión de que este abrazo satánico no es sostenible. China presta dinero a los consumidores estadounidenses, que luego compran bienes chinos, pero la mayoría de las ganancias no se acumulan en China porque mucho es repatriado por las grandes empresas. Pero este excedente yendo y viniendo es ridículo. El superávit chino está avalando el hecho de que las empresas estadounidenses no hayan aumentado los salarios en unos 35 años.

Entonces, ¿China está tratado de avanzar su causa? No creo que nada está tan claro. Creo que hay contradicciones aquí. El establishment chino, los intelectuales y el gobierno, son muy cautelosos en este período en particular. Porque como consecuencia de la covid-19, el volumen de comercio mundial ha disminuido en un 32%. Eso está teniendo un impacto en China. Se puede mandar a las personas de vuelta a las fábricas. Ya sucedió, pero al 80% de la capacidad. Pero los puertos no están abiertos, puedes enviar un barco al puerto de Los Ángeles, pero está básicamente congestionado. Así que, no creo que en China la actitud sea “oh, ahora vamos a ganar”. La actitud es sobria, primero se tiene que abordar la covid-19.  En segundo lugar, tenemos que determinar una estrategia a largo plazo para hacer frente a esta nueva turbulencia en el mundo. Pero hay que reconocerle al establishment chino. Quiero decir, estxs intelectuales no están pensando en dos, tres meses, piensan en décadas, en 10, 20, 50 años. Tienen proyectos a largo plazo.

QC: Mucha gente toma la integración de China al sistema económico capitalista mundial como prueba de que China ha abandonado el camino socialista. Pero, por supuesto, es importante mirar lo que sucede cuando capitales entran a China, como China está reinvirtiendo el excedente que captura bajo ese sistema, y así. Por supuesto que la pregunta “¿China es aún socialista?” está sobre simplificada de entrada, pero ¿cómo piensa usted que nosotros, como marxistas, podemos abordar esta cuestión de forma crítica?

VP: Quiero reformular lo que me están preguntando. Estas preguntas: ¿China ha restaurado el capitalismo? ¿China es socialista? Yo creo que estas preguntas están equivocadas porque son, de alguna manera, preguntas no marxistas. Una pregunta no marxista es: ¿algo es esto o aquello?

Ya sabe, quieren una respuesta directa. Estos binarios. Pero la tradición marxista es una tradición diferente. Creemos que la historia humana tiene lugar a través de una serie de difíciles contradicciones entre las aspiraciones de la gente, sus relaciones sociales y las fuerzas productivas que heredan. Estas cosas están en una cierta tensión. Luego están las tradiciones heredadas que tenemos. El materialismo histórico es una tradición muy rica para entender como se producen los cambios. Solo porque hay una revolución no significa que al día siguiente hay comunismo. No funciona así. Cuando se creó la República Soviética, los primeros 10, 15 discursos de los líderes que puedes leer, todos se están debatiendo. ¿Cómo creamos? ¿Cómo comenzamos un proceso de construcción socialista? Es un proceso, no es un evento. Una revolución es ambas cosas, el evento y el proceso. Pero una construcción socialista es un largo proceso y es un proceso de debate porque se heredan instituciones del pasado. Hay que transformarlas. Heredas tus limitaciones.

Por qué es que todas estas revoluciones sucedieron en los llamados países atrasados: Rusia, China, Cuba, Vietnam, quiero decir, un país que experimentó guerra química de los Estados Unidos. Su agricultura fue destruida por el napalm y el agente naranja. Y ahora la gente pregunta: “¿por qué no es socialista?” Amigos, no se puede destruir la agricultura de un país y luego decir “Oh, bueno, ellos deberían colectivizar”. A lo largo de todo el recorrido de Ho Chi Minh, no se va a poder producir nada en mil años, tal vez hasta puedes morir si comes esas cosas. Entonces hay que tener cierta paciencia.

Y en China ha habido una serie de debates a lo largo del tiempo. No solo dentro del comunismo, sino un debate más amplio de la sociedad china. ¿Cuál es el camino por seguir? Si se considera las experiencias china y soviética en la década de 1980, son experiencias muy diferentes. Lo que lxs dirigentes chinxs entendieron rápidamente fue que el cambio tecnológico estaba dándose a gran velocidad. Recuerdo haber leído los documentos internos de la Comisión del Sur, encabezada por Julius Nyerere. Y los miembros de esta comisión que eran de China estaban muy, muy interesados en como se daban las transferencias de ciencia y tecnología. Comprendieron que estaban, vamos a usar la palabra antigua, atrasados en ciencia y tecnología y que tenían que aprender de informatización, nuevas formas de producir y así.

Así que, en China entendieron: mejor aprendemos estas cosas porque no podemos alimentar a nuestro pueblo así. Algunas personas creen, vamos a hacer avanzar las fuerzas productivas para que podamos transportar los recursos mejor. Y esa es una forma legítima de pensar las cosas. No se puede socializar la pobreza. Eso es lo que pasó en Camboya. Pero esa no es una forma legítima de construcción socialista, tomar el poder y luego decir, bueno, todos somos pobres, así que ahora vamos a repartir la pobreza entre todos los hogares. Para mí eso no es aceptable como ruta. Es una cosa romántica. Algún intelectual viviendo en un apartamento con un computador puede romantizar la socialización de la pobreza, pero no es aceptable. No se puede condenar a las personas al analfabetismo y la hambruna y decir todos pasan un poco de hambre. Eso no es aceptable para mí. La cuestión de desarrollar las fuerzas productivas suena dura, y tal vez no estoy de acuerdo con todo lo que se ha hecho, pero entiendo que el argumento es real y dentro de China hay un argumento duradero sobre que tan lejos llegar.

Puedes ver a Hu Jintao, a Xi Jinping, cada vez hay una recalibración. Tipo, sabes, ahora estamos viendo que la desigualdad está subiendo demasiado. Así que necesitamos poner más atención a los pobres. Este es un debate, y tendrías que no tener interés en el hecho de que lxs chinxs son pensadorxs y son políticxs para ignorar eso. Este es un tipo de racismo incipiente.

No estás interesadx en el hecho de que haya un debate en el Partido Comunista. Es un partido muy grande. Hay millones de personas allí y hay facciones y grupos que debaten entre sí. Cheng Enfu, un erudito de la Academia China de Ciencias Sociales escribió un artículo brillante identificando las diferentes escuelas de pensamiento en China: hay maoístas, neoliberales, incluso liberales jeffersonianos que el identifica, porque hay un debate. Y la ironía es que son los intelectuales chinos diciéndote hay debate. Entonces, no lo entiendo. O no hay libertad de expresión o estos intelectuales chinos están mintiendo. Ciertamente puedes decir, queremos permitir opiniones más extremas en el debate político. Pero no puedes decir que no hay libertad de expresión.

Si alguien en Occidente me dice, bueno, tu sabes, China es solo un país capitalista. Bueno, tienes derecho a una opinión mal informada. Pero antes de dar esa opinión, ¿puedes nombrar dos importantes debates que han tenido lugar en la sociedad china en los últimos tres años? ¿Sabes los nombres de cinco personas en China que escriben sobre pobreza? ¿Sabes que programas contra la pobreza hay? Y respecto a la covid-19, ¿por qué ha sido tan diferente la reacción china? Tanto la reacción estatal como la acción pública – el socialismo no se trata solo del Estado. Se trata de comités de barrio, organizaciones y asociaciones civiles. ¿Por qué su reacción es tan diferente?

¿Cómo es que en un distrito 440.000 personas se ofrecieron como voluntarias? En los países industriales avanzados, la gente no sabe como ser voluntaria. Ya sabes, tienes a seis personas que se ayudan mutuamente. Es brillante, lindo. Gente sensible está ahí afuera dando de comer a la gente sin techo y así. Pero cuatrocientas cuarenta mil personas se presentaron como voluntarias. En Kerala, cuatro y medio millones de 17 millones forman parte de una cooperativa llamada Kudumbashree. Están ahí alimentando a la gente, haciendo mascaras y desinfectante de manos. Si quieres preguntar qué es el socialismo en Kerala, que es socialismo en China: mira la calidad de la acción pública, los comités barriales, y el voluntariado.

Puede que hayan visto el encantador video de los médicos de Wuhan en fila sacándose las máscaras unx por unx, como bailarinas de ballet. Si miran con atención, cada unx de ellxs tiene un broche del Partido Comunista. Eran todos miembros del Partido Comunista. El caso es que el Partido instruyó a los médicos y les dijo, mira, preferimos que ustedes vayan allá porque ustedes se comprometieron a servir al pueblo. Si hay médicos que no son miembros de Partido que quieren estar ahí, pueden estar ahí. Pero si se quieren ir, los vamos a sustituir con ustedes porque ustedes se comprometieron a servir al pueblo. Eso es acción pública. El Estado no les dijo que fueran allá, esto es el Partido Comunista. Se que algunos dirán que el Partido Comunista y el Estado son idénticos. Eso no es verdad. No son idénticos. Hay instituciones en la sociedad china que están fuera del Partido Comunista. Así que vamos a mirar esto de forma más realista, no con estos estereotipos de que todo es de arriba hacia abajo, que hay un emperador. Hay cientos de años de estereotipos sobre China que eclipsan incluso al anticomunismo.

QC: ¿Qué opina de las acusaciones, procedentes en su mayoría de Occidente, de que China se está convirtiendo en una potencia imperialista? Específicamente con respecto a su iniciativa de la Nueva Ruta de la Seda y otros programas de infraestructura e inversiones. Cada vez más, más progresistas están aceptando la suposición de que estas acciones son depredadoras. ¿Qué opina de estas acusaciones? Y si no es por simple motivo de lucro, ¿qué motivos cree que tiene China para expandir sus relaciones, en particular con los países del Sur Global?

VP: Primeramente, creo que es importante aclarar qué es el imperialismo. Porque es fácil usar esa palabra peyorativamente, pero ¿qué es el imperialismo? Una definición taquigráfica: imperialismo significa que un sistema económico se basa en la premisa de usar internacionalmente fuerzas extra-económicas de un tipo o del otro para conseguir ventajas para sus propias empresas.

Esto podría ser un país diciendo: si no nos compra, entonces vamos a utilizar la fuerza diplomática y militar para sancionarlo o hacer su vida miserable de algún modo. Entonces, terminará dándonos el contrato. Por supuesto, es más complicado que eso, pero creo que es un buen bosquejo. Tomemos el continente africano, porque es el punto más sensible de esta conversación.

En 1885, los países europeos se reunieron en Berlín, y sin la presencia de ningún africano, dividieron el continente entre ellos. Así que todo el continente africano fue dividido entre potencias europeas, y Estados Unidos también estuvo en la reunión. No seamos casuales sobre el pasado. Desde aproximadamente la década de 1880 cuando hubo intervención colonial directa hasta la década de 1960 y en algunos casos 1970, Occidente le quitó soberanía a los pueblos africanos. Y no me estoy refiriendo siquiera al tráfico de esclavos. Sólo estoy hablando de los años 1880 a 1970. Occidente esencialmente robó la soberanía de los pueblos africanos y saqueó el continente. La historia más horrenda es la de Bélgica, obviamente, donde Leopoldo esencialmente aniquiló a la población para ganar un montón de dinero. Bien, pongamos eso sobre la mesa. Eso, lo sabemos, es colonialismo. Sabemos también que es imperialismo porque después de que Occidente “abandonó” el continente africano, como escribió Kwame Nkrumah en su libro de 1965, El neocolonialismo: se fueron, nos devolvieron la soberanía política, pero para entonces ya nos habían hecho renunciar a nuestra soberanía económica. Hasta hoy, los países francófonos en África son parte del franco francés y sus ganancias están básicamente en bancos franceses. Estos países tienen independencia económica limitada. Mira el Congo, quiero decir, es básicamente un saqueo libre para las grandes corporaciones. Glencore que está registrada en Suiza es la mayor extractora de cobalto del Congo. Así que enfrentémoslo, se trata básicamente de un montón de empresas mineras europeas, australianas, canadienses y estadounidenses que continúan saqueando el continente. Las principales empresas mineras que actualmente están explotando el continente africano son de Australia, Canadá, Estados Unidos y muchos países europeos. Ese es el grueso de la explotación. 

China tiene una historia muy diferente en África. Su historia inicial fue a través de una especie de orientación socialista maoísta, construyendo el ferrocarril TAZARA, antiguas relaciones con el gobierno de Julius Nyerere en Tanzania y así. Una persona tremendamente importante y de orientación maoísta, A. M. Babu, que finalmente estuvo en el gobierno de Nyerere, fue parte de una cohorte de líderes que dieron la bienvenida a chinos en África para darles asistencia técnica y así; en Angola también. Durante ese período, la intervención del gobierno chino en África fue en gran medida de Estado a Estado.

Después de las reformas de 1978, las cosas comenzaron a cambiar. Ya sabes, las compañías chinas comenzaron a llegar y participar en licitaciones de proyectos. Pero tomemos el caso de Zambia como ejemplo. Las empresas chinas licitan proyectos. No llegan y visitan al presidente del país y le dicen, si no nos da ese proyecto nos retiraremos y pediremos al FMI que no les ayude con la deuda que se aproxima.

Hasta ahora, enfrentémoslo, lo que la evidencia sugiere es que las empresas chinas, incluso las empresas estatales que llegan y participan en licitaciones, lo hacen sobre una base comercial. Entonces, ¿qué es lo que usted considera comercio? Sabemos que la economía de China ha crecido rápidamente y muchas de las materias primas que van a China no terminan en China. Pasan por el cobalto extraído por Glencore, a través de una compañía alemana en China donde se manufactura y luego se vende en Occidente. China es el territorio donde se procesan las materias primas y se convierten en bienes, pero estos no van a China. Incluso cuando una empresa estatal china o una entidad privada china extrae el mineral en África, a menudo va a empresas europeas o estadounidenses dentro de China para la manufactura, no siempre, pero a menudo.

Seamos claros en que esto es ciertamente parte del capitalismo moderno. Zambia tiene materias primas. En otro mundo Zambia no tendría que vender sus materias primas a precios tan bajos. Nos gustaría que el cobre no se vendiera tan barato. Es un material precioso. Tenemos que encontrar la manera de que un país como Zambia generalice los beneficios del cobre entre su población. Es escandaloso que, en la región del cinturón de cobre de Zambia, 60% de los niños que viven encima de esos yacimientos de cobre no saben leer ni escribir. Esto es porque se extrae la riqueza y no se da realmente nada a las personas que viven ahí. Es un punto de fuerte crítica. Pero China no es la parte responsable aquí. El responsable es el capitalismo. El capitalismo falló. Creo que debemos centrarnos en eso. 

Es conveniente que mucho de la prensa ataque China por el “colonialismo” en África. Vamos. Seamos serios. Hay una larga historia de verdadero colonialismo real. Esto es el comercio. Tengo un problema con el capitalismo. Incluso tengo un problema con algunos tipos de comercio. Pero China no es la autora aquí, China participa en un sistema mundial. Ese es un tema más grande y separado. El problema es el capitalismo global, no China.

Ahora que preguntas, ¿está China comerciando de forma diferente que otras empresas o países? Depende. Hay empresas privadas haciendo negocios. No tienen ninguna obligación. ¿Por qué deberían tenerla? Esto es el capitalismo. Si una empresa privada china llega y participa en una licitación por algo, cuando decimos que construiremos un hospital, ¿se hace por fines humanitarios o para ganar el contrato? No seamos ingenuos. Quiero decir, una empresa privada dice, voy a construir una carretera, eso es para beneficiarse de tu contrato, para conseguir el contrato. Pero cuando entran gobiernos, ya no es exactamente lo mismo. La Nueva Ruta de la Seda en Pakistán es un buen ejemplo. El gobierno chino ha entendido desde hace mucho tiempo y los intelectuales de la Nueva Ruta de la Seda escriben sobre esto, que hay una necesidad de integrar a Asia. He estado en Beijing en la Universidad de Tsinghua tomando café y mirando alrededor había tres estudiantes paquistanís y seis o siete estudiantes de China, todos conversando en mandarín. Fluidamente, porque esos estudiantes paquistanís van a esas universidades y aprenden mandarín. Esto es integración. He estado en universidades en China donde los estudiantes me hablan en urdu [uno de los idiomas de la India], estudiantes chinos que aprendieron urdu. Esas cosas también están pasando. ¿Se trata apenas de comercio, para poder hacer negocios allí? Bueno, parte es comercio. Pero hay otro lado, que no quiero exagerar, pero está allí. Quiero decir, hay beneficios mutuos que están teniendo lugar. Cuando el terremoto golpeó a Pakistán, los médicos chinos fueron a ayudarlos. Cuando en 2008 hubo un terremoto en Sichuan, llegaron médicos paquistanís. Esto es la construcción de relaciones entre pueblos. Y les estoy dando este ejemplo porque realmente espero que la India y China desarrollen una relación, que la India y Pakistán desarrollen una relación, sabes, India y Bangladesh también. Quiero decir, ese es el sueño. Estos países deben cooperar entre sí. Parte de la Nueva Ruta de la Seda es enteramente comercial, si, pero parte de ella es cooperación.

Cuando ese tren vaya con más pasajeros de Shanghái todo el camino hasta el Lago Van en Turquía, eso eventualmente va a mover a la gente de un lado al otro. ¿No sería genial tener iraníes que fueran de vacaciones a Shanghái y tuvieran más interacción y contactos persona a persona? Uno de los desórdenes de la era poscolonial, es que básicamente Occidente ha sido turista en el resto del mundo y la gente del resto del mundo no ha conseguido tener los medios para viajar. Después de las reformas de 1978, se ven más turistas chinxs en todo el mundo, muchxs más.  Pero eso es inusual. Me gustaría ver a más gente interactuar. Y espero que la covid-19 no signifique un retroceso de este tipo de integración, porque no es el cosmopolitismo el que creó la pandemia.

QC: Es interesante como la historia del colonialismo occidental en lugares como África se borra y se desplaza por los reclamos de depredación china. A menudo se encuadra las relaciones Estados Unidos – China como una rivalidad imperialista, asumiendo que China simplemente busca recrear las estructuras hegemónicas que hemos visto con el colonialismo y el imperialismo estadounidense y de Occidente, que simplemente mantendría a las naciones más pobres de África o América Latina bajo la trampa del subdesarrollo y la extracción de recursos.

Pero cuando consideramos las inversiones de empresas estatales chinas en lugares como Zambia o Bolivia antes del golpe, parece que hay un modelo alternativo de desarrollo que va en contra la trampa neoliberal del subdesarrollo del FMI. Por ejemplo, Bolivia recurrió a las inversiones chinas para ayudar a nacionalizar su industria del litio y para crear empresas públicas de procesamiento de litio de modo que Bolivia pudiera captar parte del valor agregado del proceso que durante tanto tiempo ha sido dominio exclusivo de corporaciones occidentales. Entonces, ¿cree que China está ofreciendo un modelo alternativo de desarrollo para las naciones del Sur?

VP: Creo que la cuestión de las vías de desarrollo es una muy difícil. Durante muchos años la idea era que Occidente proporcionara ayuda a los países, ayuda atada. Les damos dinero, pero ustedes compran nuestros productos con eso. Es casi como si estuvieran frente a un crédito. Pero entonces, ellos están endeudados con ustedes y comprarán sus productos y así. Ese era el modelo occidental de ayuda al exterior en los años inmediatamente después de la descolonización. El Banco Mundial proporcionaba algunos créditos, ustedes pueden construir alguna infraestructura y veamos como va. Pero por supuesto, todo era ayuda atada, no era real.

Luego los japoneses tenían otra teoría llamada la teoría de los gansos voladores, que en cada región del mundo hay un “líder ganso” y los otros gansos están en una formación en V. El ganso líder tiene la tecnología más avanzada. Y a medida que avanza tecnológicamente, transfiere la tecnología previa al siguiente ganso. Y así va hacia atrás.  Entonces, si la tecnología más avanzada es 5G, puede transferir el procesamiento del litio al siguiente ganso. De alguna manera. Creo que ahora el modelo del ganso volador es lo que más tenemos sobre la mesa. Lo que lxs chinxs han estado haciendo es esencialmente el modelo del ganso volador. Ya sabes, sería mejor que procesaran el litio en Bolivia, porque nosotros estamos avanzando a la fase digital, la próxima fase de la tecnología y así sucesivamente. Ese es un modelo de gansos voladores y es mucho mejor que el modelo de ayuda de Occidente, que básicamente deja a las naciones más pobres fijadas en la extracción del mineral. El modelo de ayuda occidental dice extraeremos el mineral, lo procesaremos, desarrollaremos las nuevas tecnologías y tendremos la propiedad intelectual. Nosotros obtendremos todo y ustedes nada. Cuánto más se sigue el modelo occidental, más desequilibrado se vuelve el mundo. Y hay un problema si un país tiene todo el excedente y todos los otros países están endeudados, ¿cómo se recicla el excedente? No hay mecanismo para reciclar el excedente. Lo único que puedes hacer es dar ayuda o dar préstamos. Entonces quieres endeudar más a estas naciones. Entonces el mecanismo de reciclaje de Occidente fue esencialmente el ciclo de deuda perpetua. Ese es el modelo occidental de desarrollo.

Lo que el gobierno chino parece estar haciendo ahora es el modelo del ganso volador. La pregunta es, ¿hay un mecanismo de reciclaje de excedentes? El gobierno chino ha dicho, si tenemos grandes excedentes, transferiremos nuestros excedentes a la construcción de infraestructura, y vamos a construir mucha infraestructura. Entonces, por lo menos desde mi punto de vista, lxs chinxs han desarrollado alguna forma de mecanismo de reciclaje de excedentes. Mi opinión es sobre la cuestión del desarrollo y cuestiones macroeconómicas. Necesitamos un sólido debate internacional sobre la creación de un mejor mecanismo de reciclaje de excedentes. Alemania tiene excedentes, Grecia tiene un déficit. ¿Cómo llega al excedente alemán a Grecia? No es que es dinero alemán. Solo sucede, es la forma de funcionamiento de capitalismo. Un lugar se apropia de más riqueza.

Me parece que lxs chinxs en términos de comercio internacional han tomado la posición: si, este comercio nos ha beneficiado, tenemos enormes excedentes en cuenta corriente y ahora reciclaremos el excedente construyendo redes de transporte. Creo que es mucho más productive que lo que se ve en el modelo de ayuda al exterior. Pero sigue siendo insuficiente. Todavía necesitamos un debate público. ¿Cuál es la mejor forma de reciclar los excedentes? Daré un ejemplo. ¿No deberían reciclarse los excedentes más democráticamente? Ahora mismo el gobierno chino dirá que deberíamos construir una carretera aquí, o un tren por allá. Creo que deberíamos avanzar hacia el punto de tener organizaciones regionales, organizaciones mundiales, que sean un mecanismo de debate. Es una cosa de amanecer y atardecer. Cuando se construyes una vía de ferrocarril, la ciudad a su lado florece, la ciudad en el lado donde no hay ferrocarril muere. Pero eso no es justo. Se requiere una cierta consideración de equidad regional para lo cual se necesita instituciones públicas que sean capaces de tomar decisiones sobre el reciclaje de los excedentes. No se lo puede dejar a un solo país. Quiero decir, China está haciendo un trabajo admirable, pero no se puede dejar a un solo país con excedentes determinar como deben reciclarse los excedentes. Tenemos que avanzar en esta conversación.

QC: En los últimos años hemos visto una intensificación de la agresión de los Estados Unidos contra China; el así llamado salto a Asia, la expansión de las bases militares estadounidenses alrededor de China, los acuerdos de armas con los países vecinos de Asia, y tanta distorsión en los medios de comunicación sobre China. ¿Por qué cree que los Estados Unidos está intensificando su agresión política, militar y mediática? Y con estas crecientes tensiones, ¿ve la posibilidad de que lo que algunos llaman un “eje de resistencia” que se opone a la hegemonía de Estados Unidos?

VP: Vamos a tomar la primera parte de la pregunta. Es verdad que Estados Unidos ha estado usando todo tipo de influencia para tratar de frenar el crecimiento de China y para evitar que China tenga influencia en el mundo. En la década de 1990 y comienzos de los años 2000, EE. UU. obligó dos veces al gobierno de Japón a revisar el tipo de cambio entre el yen y el dólar. Ha intentado esto con China repetidamente. Pero China ha dicho, no vamos a hacerlo. Han reajustado las tasas del RMB, pero China ha estado menos dispuesta, menos flexible que los japoneses. Y eso realmente ha molestado a los estadounidenses, que China no se ha doblegado a la presión estadounidense.

Entonces se puede ver una serie de formas de “rodear” a China. Más recientemente, el gobierno de Trump reveló la estrategia Indo-Pacífico, que es básicamente un enfoque Estados Unidos – India – Australia para esto. Han estado otorgando esas donaciones Millennium Challenge (Desafío del Milenio) a los países, como una forma de que estos se unan a la estrategia Indo-Pacífico. Entonces, Estados Unidos ha estado intentando construir varias estructuras institucionales. Eso por un lado.

No creo que haya un eje de resistencia, y personalmente no me entusiasma este lenguaje porque creo que los motores necesitan ser amortiguados no inflamados. Creo que el enfoque adoptado por muchos de estos gobiernos, el venezolano, el chino, el cubano ha sido muy sobrio. Básicamente están diciendo, mira, no queremos un conflicto. Lxs chinxs no quieren un conflicto. Quieren que esto acabe. Entonces, creo que es un error absorber la energía negativa de las fuerzas imperialistas y luego venir y decir: no, estamos resistiendo. No es así, en realidad, por dos razones. Una es que creo que estos países están plenamente conscientes de que no pueden enfrentar una confrontación militar con Estados Unidos, una confrontación real. Estados Unidos tiene una capacidad militar enorme. Ningún oficial chino quiere esto. Lo mismo en Venezuela. Incluso los líderes de la oposición como Falcón, Capriles. Todas esas personas cuando los Estados Unidos envían buques de guerra, todos dicen, que se regresen. No los queremos. Nadie quiere esto. Entonces es una equivocación usar ese tipo de lenguaje. No me gusta esto, ni siquiera la beligerancia en redes sociales.

Esta no es una guerra del pueblo chino contra el pueblo estadounidense. Es una guerra entre el imperialismo y el futuro”

La segunda razón por la cual está equivocado es que en realidad no es el futuro que queremos construir. No estamos intentando construir un castillo con un foso alrededor. Queremos construir la humanidad. No queremos cien años de tensión entre diferentes partes del mundo. Esta no es una guerra del pueblo chino contra el pueblo estadounidense. Es una guerra entre el imperialismo y el futuro. Y creo que, si aceptas los términos de este eje de resistencia, estás aceptando los términos de los imperialistas. Rechazamos este conflicto. Queremos construir el futuro. Y el futuro es un futuro de socialismo sin conflicto. Creo que lo importante es decir es que no queremos aceptar este marco imperialista.

Estamos tratando de construir la humanidad y ese es nuestro objetivo. Y creo que cualquier actitud que va contra el proyecto de construir la humanidad está equivocada. Entonces, creo que menospreciar a la gente de Estados Unidos o de Europa es una actitud equivocada. Quiero decir, son personas que están luchando en sus propios mundos. Tenemos que aliarnos con todos los pueblos en el mundo contra este sistema, que es un sistema criminal. Creo que el internacionalismo genuino, la compasión genuina, sabemos que estos países socialistas están interesados en eso.

¿Sabes por qué China se interesó tanto por Italia, envió suministros y demás? Es porque cuando China estuvo lidiando con el terremoto de Sichuan, médicos italianos fueron allá. Solo unos pocos, no fueron enviados por el gobierno. No se que los llevó allá, pero algunos médicos italianos, médicos pakistanís, fueron a ayudar. Y su papel fue resaltado por los medios de comunicación chinos: vinieron a ayudarnos. China no se volvió nacionalista y dijo nosotros lxs chinxs sobrevivimos a esto solxs. No, no, no. Entonces cuando hubo un problema en Italia, no fue difícil decir, vamos a enviar suministros. Estamos tratando de construir ese tipo de humanidad. No estamos tratando de construir nacionalismos que compiten entre sí. El antiimperialismo no es un proyecto de nacionalismos en competencia. El antiimperialismo es la humanidad contra el imperialismo. Eso es realmente fundamental. No se trata solo de un lugar moral y ético para unx socialista. Pero es algo que simplemente se siente bien. No me gusta el patrioterismo. Si, soy un nacionalista de tipo socialista, pero no un nacionalista de forma tan desagradable. Creo en el derecho de los países a la autodeterminación. Todo eso. No en esa manera estrecha y desprovista. No tenemos que ser el enemigo. Nosotros somos el futuro, no el espejo del enemigo.

4. China y el Tercer Mundo.

El boletín del Tricontinental sobre China en el que se explica la nueva colaboración con Wenghua Zongheng. https://thetricontinental.org/

El destino histórico de China es estar con el Tercer Mundo | Boletín 13 (2023)

Queridos amigos y amigas,

Saludos desde las oficinas del Instituto Tricontinental de Investigación Social.

El 20 de marzo de 2023, el presidente de China, Xi Jinping, y el presidente de Rusia, Vladimir Putin, mantuvieron una conversación privada de más de cuatro horas. Según declaraciones oficiales tras la reunión, los dos líderes hablaron de la creciente asociación económica y estratégica entre China y Rusia —incluida la construcción del oleoducto Power of Siberia 2— y de la iniciativa de paz china para la guerra de Ucrania. Putin declaró que “muchas de las disposiciones del plan de paz presentado por China están en consonancia con los planteamientos rusos y pueden tomarse como base para un acuerdo pacífico cuando Occidente y Kiev estén preparados para ello”.

Estos pasos hacia la paz no han recibido una cálida acogida en Washington. Antes de la visita de Xi a Moscú, John Kirby, portavoz del Consejo de Seguridad Nacional de Estados Unidos, declaró que cualquier “llamamiento al alto el fuego” en Ucrania por parte de China y Rusia sería “inaceptable”. A medida que se iban conociendo los detalles de la reunión, funcionarios estadounidenses habrían expresado su temor a que el mundo acogiera favorablemente los esfuerzos de China y Rusia por lograr una resolución pacífica y poner fin a la guerra. De hecho, las potencias atlánticas están redoblando sus esfuerzos para prolongar el conflicto.

El día de la reunión entre Xi y Putin, la delegada de Estado en el Ministerio de Defensa del Reino Unido, la baronesa Annabel Goldie, declaró ante la Cámara de los Lores que “además de conceder un escuadrón de carros de combate Challenger 2 a Ucrania, proporcionaremos munición, incluidas balas perforantes que contienen uranio empobrecido”. Las declaraciones de Goldie se produjeron en el vigésimo aniversario de la invasión de Irak por Estados Unidos y el Reino Unido, en la que Occidente utilizó uranio empobrecido contra la población iraquí con efectos nefastos. En referencia al suministro de uranio empobrecido por parte del Reino Unido a las fuerzas ucranianas, Putin afirmó que “parece que Occidente ha decidido realmente combatir a Rusia hasta el último ucraniano, ya no con palabras, sino con hechos”. En respuesta, Putin dijo que Rusia desplegaría armas nucleares tácticas en Bielorrusia.

Dentro de China, la visita de Xi a Rusia fue ampliamente debatida con un sentimiento general de orgullo por el hecho de que el gobierno chino esté asumiendo el liderazgo tanto para bloquear las ambiciones de Occidente como para buscar la paz en el conflicto. Estos debates, reflejados en diarios y en plataformas de medios sociales como WeChat, Douyin, Weibo, LittleRedBook, Bilibili y Zhihu, resaltaron cómo China, un país en vías de desarrollo, ha sido capaz, no obstante, de superar sus limitaciones y asumir una posición de liderazgo en el mundo.

Estos debates dentro de China son en gran medida inaccesibles para las personas de fuera del país por al menos tres razones: en primer lugar, se realizan en chino y no suelen traducirse a otros idiomas; en segundo lugar, tienen lugar en plataformas de medios sociales que, además de estar en chino, no son utilizadas por personas de fuera de la comunidad de habla china; y en tercer lugar, la creciente sinofobia, derivada de una larga historia colonial de pensamiento y exacerbada por la Nueva Guerra Fría, ha profundizado el desprecio por los debates en China que no adoptan la visión occidental del mundo. Por estas y otras razones, existe una verdadera falta de conocimiento sobre la diversidad de opiniones en China acerca de los cambios en el orden mundial y el papel del país en estos cambios.

Dentro de China, existe una rica tradición de debate intelectual que se desarrolla en revistas inspiradas de un modo u otro en Xīn Qīngnián, o Nueva Juventud, de Chen Duxiu, publicada por primera vez en 1915. En el primer número de esa revista, Chen (1879-1942), que fue miembro fundador del Partido Comunista de China, publicó una carta a la juventud que incluía una lista de exhortaciones que parece haber establecido los términos de la agenda intelectual de los cien años siguientes:

Ser independiente y no esclavizado (自主的而非奴隶的)

Ser progresista y no conservador (进步的而非保守的)

Estar en primera línea y no quedarse atrás (进取的而非退隐的)

Ser internacionalista y no aislacionista (世界的而非锁国的)

Ser práctico y no retórico (实利的而非虚文的)

Ser científico y no supersticioso (科学的而非想象的)

La experiencia de Nueva Juventud puso en marcha una revista tras otra, cada una con un programa para construir teorías más adecuadas sobre los acontecimientos en China que pretenden establecer la soberanía del país y sacarlo del llamado “siglo de la humillación” (百年屈辱), un periodo que se caracterizó por la intervención imperialista occidental y japonesa. En 2008, varios intelectuales destacados del país fundaron una nueva revista, Wenhua Zongheng (文化纵横), que se ha convertido cada vez más en una plataforma para debatir lo que Xi denominó el “gran rejuvenecimiento de la nación china” (中华民族伟大复兴). La revista bimensual cuenta con las voces más destacadas del país, que ofrecen diversas perspectivas sobre temas importantes de la actualidad, como el estado del mundo posterior al COVID-19 y la importancia de la revitalización rural.

El año pasado, el Instituto Tricontinental de Investigación Social y Dongsheng entablaron una conversación con los editores de Wenhua Zongheng que desembocó en la producción de una edición internacional trimestral de la revista. Gracias a esta colaboración, algunos ensayos de las ediciones chinas de la revista se traducen al inglés, portugués y español, y en la edición china aparece una columna adicional que pone en diálogo con China voces de África, Asia y América Latina. Nos enorgullece anunciar que el primer número de esta edición internacional (vol. 1, nº 1) ha salido esta semana, con el tema «En el umbral de un nuevo orden internacional».

Este número incluye tres ensayos de destacados académicos chinos: Yang Ping (editor de Wenhua Zongheng), Yao Zhongqiu (profesor de la Escuela de Estudios Internacionales y decano del Centro de Estudios Políticos Históricos de la Universidad Renmin de China) y Cheng Yawen (decano del Departamento de Ciencias Políticas de la Escuela de Relaciones Internacionales y Asuntos Públicos de la Universidad de Estudios Internacionales de Shanghai), así como mi breve editorial. Tanto los profesores Yao como Cheng analizan los cambios en el actual orden internacional, principalmente el declive de la unipolaridad estadounidense y la aparición del regionalismo. La contribución del profesor Yao, que se remonta a la dinastía Ming (1388-1644), considera que los cambios que se están produciendo en la actualidad no son necesariamente la creación de un nuevo orden, sino el retorno de un sistema mundial más equilibrado a medida que China “reaviva” su lugar en el mundo y que las ambiciones de EE. UU. encuentran sus límites en la emergencia de países clave en los países en desarrollo, entre ellos China, India y Brasil.

Los tres ensayos se centran en la importancia del papel de China en el mundo en desarrollo, tanto en términos económicos (a través de la Iniciativa de la Franja y la Ruta, BRI por sus siglas en inglés, de diez años de duración) como en términos políticos (a través del intento de China de reiniciar un proceso de paz en Ucrania). El editor Yang Ping se muestra firme en su opinión de que “el destino histórico de China es estar con el Tercer Mundo”, tanto porque China sigue siendo un país en desarrollo —a pesar de sus grandes avances—, como porque la insistencia de China en el multilateralismo, como sostiene el profesor Cheng, significa que no pretende desplazar a EE.UU. y convertirse en una nueva hegemonía mundial. Yang concluye su exposición con tres consideraciones. En primer lugar, que China no debe guiarse únicamente por intereses comerciales, sino que debe «priorizar lo necesario para garantizar la supervivencia estratégica y el desarrollo nacional». En segundo lugar, que China debe intervenir en los debates sobre el nuevo sistema internacional introduciendo los principios de la BRI de «consulta, contribución y beneficios compartidos», que incluyen la búsqueda de la ampliación de la zona de paz frente a los hábitos de guerra. En tercer lugar, que China debe fomentar la creación de un mecanismo institucional más allá de la cooperación económica —como una “Internacional del Desarrollo”— para promover la auténtica soberanía de las naciones, la dignidad de los pueblos enfrentados a la trampa de la deuda y la austeridad del Fondo Monetario Internacional, y un nuevo internacionalismo.

Las perspectivas de Yang, Yao y Chen son una lectura esencial como parte de una importante iniciativa para el diálogo mundial. Esperamos sus comentarios sobre la primera edición internacional de Wenhua Zongheng, mientras seguimos trabajando en la segunda, que se centrará en el camino de China hacia la modernización.

Mientras Estados Unidos presiona para que se produzca un conflicto entre grandes potencias en Asia-Pacífico, es esencial desarrollar líneas de comunicación y tender puentes hacia el entendimiento mutuo entre China, Occidente y el mundo en desarrollo. Como escribí en las palabras finales de mi editorial, “en lugar de la división global que persigue la Nueva Guerra Fría, nuestra misión es aprender unos de otros para ir hacia un mundo de colaboración en lugar de confrontación”.

Cordialmente,

Vijay

5. Colaboración Wenhua Zongheng y Tricontinental

Hacía días que estaba anunciado, y ya se ha publicado, el primer número de una colaboración entre la revista china Wenhua Zongheng y el Instituto Tricontinental. Ya hacía tiempo que colaboraban en Dongsheng, a la que estoy suscrito pero por alguna razón no me llegan sus boletines. Ahora estarán directamente en Triconinental, lo que facilita las cosas. Os paso en mensajes separados su primera publicación conjunta, el último boletín del Tricontinental también dedicado a China, y un vídeo -de momento solo en inglés- en el Vijay Prashad habla sobre este país. Aquí va el primero, la editorial escrita por Prashad. Pero en ese mismo número hay tres artículos más (podéis seguir los enlaces):

Si preferís seguir el enlace desde Dongsheng, es este: https://dongshengnews.org/es/. Os paso el de Trincontinental: https://thetricontinental.org/

«En el umbral de un nuevo orden internacional” Vijay Prashad

Vijay Prashad es director del Instituto Tricontinental de Investigación Social, editor en jefe de LeftWord Books, y corresponsal en jefe de Globetrotter.

En medio de las crecientes tensiones internacionales resulta cada vez más difícil entablar debates razonables sobre el estado del mundo. La actual situación de inestabilidad y conflicto mundial se ha desarrollado a lo largo de los últimos quince años impulsada, por un lado, por la progresiva debilidad de los principales Estados del Atlántico Norte, encabezados por Estados Unidos -a los que llamamos Occidente- y, por otro, por el fortalecimiento cada vez mayor de los grandes países en desarrollo, ejemplificados por los BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica). Este grupo de Estados, junto con varios otros, han establecido las condiciones materiales para sus propias agendas de desarrollo, incluida la nueva generación de tecnología, un sector que hasta ahora había sido monopolio de los Estados y empresas occidentales a través del régimen de derechos de propiedad intelectual de la Organización Mundial del Comercio. Junto a los BRICS, la construcción de proyectos regionales de comercio y desarrollo en África, Asia y América Latina que no están controlados por los Estados occidentales ni por instituciones dominadas por Occidente -incluida la Organización de Cooperación de Shanghái (2001), la Iniciativa de la Franja y la Ruta (2013), la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (2010) y la Asociación Económica Integral Regional (2022)- anuncia la aparición de un nuevo orden económico internacional.

Desde la crisis financiera mundial de 2007-08, Estados Unidos y sus aliados del Atlántico Norte han tomado plena conciencia que su estatus hegemónico en el mundo se ha deteriorado. Este declive es la consecuencia de tres formas clave de extralimitación: en primer lugar, la extralimitación militar a través del enorme gasto militar y la guerra; en segundo lugar, la extralimitación financiera causada por el despilfarro desenfrenado de la riqueza social en el sector financiero improductivo junto con la imposición generalizada de sanciones, la hegemonía del dólar y el control de los mecanismos financieros internacionales (como SWIFT); y, en tercer lugar, la extralimitación económica, debido a la huelga de inversiones e impuestos de una minúscula parte de la población mundial, que se fija únicamente en llenar sus ya inmensas arcas privadas. Esta extralimitación ha provocado la fragilidad de los Estados occidentales, menos capaces de ejercer su autoridad en el mundo. Como reacción a su propia debilidad y a los nuevos acontecimientos en el Sur Global, Estados Unidos ha liderado a sus aliados en el lanzamiento de una amplia campaña de presión contra lo que considera sus “rivales cercanos”, es decir, China y Rusia. Esta hostil política exterior, que incluye una guerra comercial, sanciones unilaterales, diplomacia agresiva y operaciones militares, se conoce ahora comúnmente como la Nueva Guerra Fría.

Además de estas medidas tangibles, la guerra de la información es un elemento clave de la Nueva Guerra Fría. En las sociedades occidentales actuales, cualquier esfuerzo por promover una conversación equilibrada y razonable sobre China y Rusia, o incluso sobre los principales Estados del mundo en desarrollo, es atacado implacablemente por las instituciones estatales, corporativas y mediáticas como medida de desinformación, propaganda e injerencia extranjera. Incluso los hechos establecidos, sin mencionar las visiones alternativas, se tratan como cuestiones controvertidas. En consecuencia, se ha vuelto prácticamente imposible entablar debates constructivos sobre el nuevo orden mundial, los nuevos regímenes de comercio y desarrollo, o las cuestiones urgentes que requieren la cooperación mundial, como el cambio climático, la pobreza y la desigualdad, entre otras. En este contexto, el diálogo entre los intelectuales de países como China con sus homólogos de Occidente se ha roto. Del mismo modo, el diálogo entre los intelectuales de países del Sur Global y China también se ha visto obstaculizado por la Nueva Guerra Fría, que ha tensado los ya débiles canales de comunicación dentro del mundo en desarrollo. Como consecuencia, el panorama conceptual, los términos de referencia y los debates clave que tienen lugar en China son casi totalmente desconocidos fuera del país, dificultando enormemente la celebración de debates racionales entre países.

La Nueva Guerra Fría ha provocado un enorme recrudecimiento de la sinofobia y el racismo antiasiático en los Estados occidentales, a menudo alentados por los líderes políticos. El aumento de la sinofobia ha acentuado la falta de compromiso genuino de los intelectuales occidentales con las perspectivas, discusiones y debates chinos contemporáneos; y debido al inmenso poder de los flujos de información occidental en todo el mundo, estas actitudes despectivas también han crecido en muchos países en desarrollo. Aunque cada vez hay más estudiantes internacionales en China, éstos tienden a estudiar asignaturas técnicas y, por lo general, no se centran en los debates políticos más amplios dentro de China y sobre China, ni participan en ellos.

Ante el actual clima mundial de conflicto y división, es imprescindible desarrollar líneas de comunicación y fomentar el intercambio entre China, Occidente y el mundo en desarrollo. El abanico de pensamiento y discurso político dentro de China es inmenso, abarcando desde una variedad de enfoques marxistas hasta la ardiente defensa del neoliberalismo, desde profundos exámenes históricos de la civilización china hasta los profundos pozos de pensamiento patriótico que han crecido en el período reciente. Lejos de ser estáticas, estas tendencias intelectuales han evolucionado con el tiempo e interactúan entre sí. En China ha surgido una rica variedad de pensamiento marxista, desde el maoísmo hasta el marxismo creativo; aunque todas estas tendencias se centran en las teorías, la historia y los experimentos socialistas, cada una de ellas ha desarrollado una escuela de pensamiento distinta con su propio discurso interno, así como debates con otras tradiciones. Mientras tanto, el panorama del pensamiento patriótico es mucho más ecléctico, con algunas tendencias que se traslapan con las tendencias marxistas, lo cual es comprensible dadas las conexiones entre el marxismo y la liberación nacional, mientras que otras están más cerca de ofrecer explicaciones culturalistas de los avances en el desarrollo de China. Esta diversidad de pensamiento no se refleja en las interpretaciones o representaciones externas de China, ni siquiera en la literatura académica, que por el contrario reproduce en gran medida las posturas de la Nueva Guerra Fría.

Para contribuir al desarrollo de una mejor comprensión y compromiso con el pensamiento y los debates que tienen lugar en China, el Instituto Tricontinental de Investigación Social y Dongsheng se han asociado con Wenhua Zongheng (文化纵横), una destacada revista de pensamiento político y cultural contemporáneo del país. Fundada en 2008, la revista es un importante referente de los debates y la evolución intelectual que tienen lugar en China, y publica cada dos meses números con artículos de intelectuales de diversas profesiones de todo el país. En el marco de esta asociación, el Instituto Tricontinental de Investigación Social y Dongsheng publicarán una edición internacional de Wenhua Zongheng, con cuatro números al año en inglés, portugués y español, cuya redacción estará a cargo de nuestro equipo editorial conjunto. La edición internacional incluirá traducciones de una selección de artículos de las ediciones chinas originales que revisten especial importancia para el Sur Global. Además, el Instituto Tricontinental de Investigación Social publicará una columna en la edición china de Wenhua Zongheng, en la que se recogerán voces de África, Asia y América Latina en diálogo con China (algunas de las cuales se publicarán también en la edición internacional). Nos entusiasma emprender este proyecto y esperamos que introduzca a los lectores en el vibrante discurso que se está desarrollando en China, que permita compartir las importantes perspectivas del Sur Global con la audiencia china y que enriquezca el diálogo y el entendimiento internacionales. En lugar de la división global que persigue la Nueva Guerra Fría, nuestra misión es aprender unos de otros para avanzar hacia un mundo de colaboración y no de confrontación.

6. ¿Funcionan o no funcionan las sanciones?

En este artículo de Enrique Feás, del Instituto Elcano, se afirma rotundamente que sí, pero luego los datos que da parecen indicar lo contrario.

Sanciones que funcionen

7. Haya paz.

Los «NewGreenDealistas» responden al mensaje conciliatorio del otro día de los «colapsistas»: https://www.climatica.lamarea.

Por un ecologismo plural: facilitar acuerdos, pactar disensos

«La frontera amigo-enemigo no está dentro del ecologismo por muchas que sean nuestras discrepancias, sino que la conforma el proyecto de capital fósil, del negacionismo (también el de los límites planetarios) y de aquellos que pretenden gestionar la crisis ecológica por la vía de incrementar la desigualdad», defienden los autores.

Este texto es una respuesta al publicado en CTXT con el titular ‘Renovables, aquí y ahora: tenemos que hablar‘.

El mundo ecologista está agitado por fuertes polémicas. No es una realidad nueva, pero en los últimos años, y especialmente en los últimos meses, ha adquirido una intensidad mayor. Con el fin de rebajar tensiones, Antonio Turiel, Juan Bordera, Kike Ballesteros, Sergi Nuss, Mar Reguant, Maria Serra y Jordi Vilardell han publicado un texto, Renovables aquí y ahora: tenemos que hablar, cuyo espíritu los aquí firmantes suscribimos (la cursiva es nuestra): «la magnitud de la crisis requiere una respuesta decidida, constante y urgente; la transición necesaria requiere el rápido abandono de los combustibles fósiles y su no menos rápida substitución por energías renovables». Pensamos que entre los diferentes enfoques y voces del ecologismo es posible construir un mínimo común que contribuya a convertir este espíritu en realidad de un modo social y territorialmente justo, y ecológicamente compatible con el resto de límites planetarios.

Para que esta voluntad de conformar espacios de encuentro no sea un brindis al sol, es importante tener una idea de qué dinámicas nos han llevado a acentuar las diferencias entre personas que, por otra parte, compartimos mucho. Lo primero es tomar conciencia de que las controversias, y con ellas los roces ásperos, no empezaron con los conflictos entre renovables y territorios. Desde hace muchos años en el ecologismo conviven tensamente posiciones que tienen objetivos finales poco compatibles, por ejemplo entre la liberación animal y la ganadería ecológica.

De modo más reciente y más conectado con el asunto de las renovables, la idea de Green New Deal en el Estado español fue recibida con una notable hostilidad por parte de sectores del ecologismo que priorizaban propuestas de decrecimiento más rupturistas. La polémica sobre la pertinencia del concepto de colapso también dista de estar cerrada. Y en otros países, el ecologismo, o al menos su militancia climática, ni siquiera presenta un consenso antinuclear tan sólido como sucede en España.

En el ecologismo, como en cualquier movimiento político, la pluralidad es grande y las diferencias importantes. Pero estos debates han sido muy de nicho. Los conflictos de las renovables en los territorios han facilitado un salto de escala: los argumentos cruzados del ecologismo, de repente, están alimentando disputas concretas de alto impacto en la vida de mucha gente, con muchos intereses en juego y mucha resonancia política. Este sí es un escenario nuevo.  

Otro punto que es clave para comprender esta situación, y así reconducirla, es asumir que en el campo de la transición energética, no existe nada parecido al consenso científico que ha podido construir el IPCC con el clima. La literatura técnica especializada ofrece estimaciones extraordinariamente divergentes sobre asuntos tan centrales como el potencial máximo de una sociedad 100% renovable. Un proceso político de tal magnitud como descarbonizar nuestra matriz energética necesariamente va a implicar disputas: sobre cómo repartir los beneficios y las cargas, sobre el modelo de sociedad al que se aspira, sobre las tácticas más adecuadas, sobre las prioridades… Estas disputas van a darse sobre un suelo movedizo en el que existen argumentos científicos dispares que pueden fundamentar posiciones muy alejadas entre sí.

Finalmente, un factor decisivo que explica esta situación es la relación entre la falta de «institucionalidad» ecologista y las características de nuestra esfera pública. Como el ecologismo no es, ni previsiblemente podrá ser nunca, un movimiento que responda a estructuras organizativas comunes, carece de reglas que regulen y comprometan las posiciones de los debates. Estos se dan en una esfera pública maldecida por unas condiciones de comunicación que facilitan mucho solapar razonamientos con enroques identitarios, confundir argumentaciones contundentes con ofensas y distanciar opiniones que pueden tener puntos de acuerdo en base a prejuicios y caricaturas mutuas. Que buena parte de estos debates se hayan dado a través de una plataforma como Twitter, explícitamente diseñada para exacerbar la confrontación, quizá ayude a explicar ciertas salidas de tono de las que nadie ha estado exento.

Este diagnóstico nos sirve para proponer un punto de partida, que es válido para el ecologismo pero podría ser útil para cualquier otro movimiento social y político: los desacuerdos no son un error a combatir ni una anomalía a corregir. Son un hecho, natural, inevitable y hasta sano, que sencillamente debe ser bien gestionado para no volverse tóxico o destructivo. Pensamos que la mejor manera de avanzar en la invitación que lanzan los autores del texto “Renovables aquí y ahora”, tenemos que hablar es compartir ideas sobre cómo consolidar hábitos y costumbres y quizá hasta metodologías que permitan facilitar acuerdos y pactar disensos. Van algunas propuestas al respecto:

1. El eclecticismo estratégico y la sociodiversidad son armas del proyecto ecologista. «Nadie sabe todo y nadie sabe nada», decía Paulo Freire, en una máxima que aplica bien a una tarea como la transición ecológica justa, cuya complejidad y magnitud no permite pensar en referentes ni figuras de autoridad y todo tiene un aire de experimento abierto al ensayo y al error. Toleremos el error ajeno al menos tanto como el propio.

2. Asumida la pluralidad como nuestra materia prima, nada es más enemigo de la pluralidad que forzar unanimidades y consensos. El ecologismo debe aprender a convivir con la polémica (científica e ideológica) como el hábitat natural en el que se desarrolla cualquier sujeto colectivo vivo que aspire a evolucionar e intervenir mejor en el mundo. Ha habido, hay y habrá debates apasionados, porque hay distintas maneras de ver las cosas, hay asuntos en juego muy serios que tienen costes de oportunidad, y todo el mundo se siente comprometido con aquello que defiende. Pero, al mismo tiempo, existen enormes oportunidades para que gente que discrepa en algunos terrenos trabajen juntos en otros.

3. Para encontrar este punto óptimo, que facilite la colaboración mutua sin bloquear las polémicas que nos hacen evolucionar, creemos que es importante tomar precauciones, al menos, con dos aspectos problemáticos que ha presentado la discusión, uno específico del debate ecologista y otro de la esfera pública de nuestro tiempo:

a) Los consensos científicos no se construyen en los medios de comunicación, se construyen en la academia en un proceso que mezcla descubrimiento, discusión y negociación entre expertos y expertas que es arduo y lento. Sabemos además que la academia neoliberal es un terreno penoso para que prospere la investigación científica. Pero pretender puentear ese proceso sólo lleva a la confusión. Dirimir técnicamente el potencial futuro de las energías renovables o evaluar los riesgos de los límites minerales no es un asunto a resolver en podcast, tertulias televisivas o columnas de opinión. Estos espacios pueden servir para divulgar ciencia. Pero su función es servir para deliberar colectivamente sobre dilemas políticos y morales. Por ejemplo, cómo enfrenta nuestra sociedad un reto como la transición energética asumiendo que hay incertidumbre en el conocimiento técnico y a la vez la amenaza de enormes riesgos. Por el contrario, reducir la incertidumbre en ese conocimiento técnico es una tarea que se va resolviendo poco a poco en ámbitos como los artículos científicos, los congresos, las monografías y las conclusiones de los proyectos de I+D+i.    

b) Es importante resistirse a la inmediatez y a las dinámicas perversas de una sociedad convertida en unos juegos del hambre mediáticos, donde para sobrevivir todo deviene marca (personal o colectiva). Un debate es exactamente lo contrario a una tertulia televisiva. Especialmente si lo que se quiere es facilitar acuerdos y pactar disensos, porque se sobreentiende que se forma parte de un espacio común, aunque plural, como es el ecologismo transformador.

4. Aunque seguirá habiendo malentendidos, salidas de tono, choques e incomprensiones mutuas en los debates ecologistas, porque es humano e inevitable en cualquier situación de conflicto, es interesante y es posible hacer un ejercicio de contrapeso. Nuestra sociedad está llena de situaciones donde el conflicto se pacta, y una intensa rivalidad no está reñida con cierto respeto a normas de convivencia que son fructíferas para todos (desde el deporte hasta, idealmente, el juego electoral-parlamentario). Con el fin de generar este clima, conviene no olvidar, al menos, dos hechos irrebatibles:

a) la frontera amigo-enemigo no está dentro del ecologismo por muchas que sean nuestras discrepancias, sino que la conforma el proyecto de capital fósil, del negacionismo (también el de los límites planetarios) y de aquellos que pretenden gestionar la crisis ecológica por la vía de incrementar la desigualdad.    

b) la mayor parte de las personas con las que discutimos son gente que ha dedicado una ingente cantidad de tiempo y esfuerzo vital, muchas veces con no pocos costes personales, a contribuir desde sus convicciones a un horizonte de transición ecológica justa. Debería ser fácil empatizar con esto. 

5. La mejor forma de facilitar acuerdos no es con debates de máximos o principios generales, donde es más sencillo que florezcan los disensos, sino con propuestas concretas en situaciones determinadas atendiendo a problemas específicos. Debería ser posible, e incluso exigible, que amplias posiciones del ecologismo en este país acordaran unos mínimos comunes sobre el despliegue de las energías renovables: que es necesario, que debe ser rápido pero a la vez ser social, ambiental y territorialmente justo y que conviene acompañarlo de cambios en los modos de vida para atender a otros problemas de la crisis socioecológica. Este acuerdo será más sencillo si dejamos de lado los muchos aspectos en los que no llegaremos a un consenso. Algunos ejemplos son la tasa de retorno energético de una matriz 100% renovable, su dependencia fósil, el grado de transformación del capitalismo que exigirían o cómo se producen los cambios políticos. Conviene ser humildes en los pasos a dar. Pero bien dados, esta posición de mínimos puede ser útil y quizá tenga sentido trabajar por elaborarla. Hacerlo bien es importante porque puede marcar el camino para otros conflictos similares que están por venir: el peso del vehículo eléctrico privado, la localización de la minería, las reducciones en el consumo de carne, etc. 

En resumen, compartimos con el texto Renovables aquí y ahora, tenemos que hablar la importancia del diálogo en el espacio ecologista. Para llegar a acuerdos y para que los desacuerdos sean fructíferos para todos. El fin de semana del 18 de marzo nos reunimos en Barcelona un grupo de personas ecologistas con hipótesis comunes: la importancia de la esperanza, la necesidad de imaginar escenarios de victoria, el imperativo de ser mayoría, el requisito de que la transformación se refleje en políticas públicas… Como telón de fondo, un diagnóstico científico y político más optimista que el de otros compañeros ecologistas, que tienen en consecuencia otras estrategias. Es bueno que unos y otros estemos convencidos de nuestras tesis y es legítimo aspirar a influir en el conjunto de la sociedad que queremos transformar. En muchas ocasiones nuestras tesis serán compatibles y en otras no. Incluso en la diferencia será bueno hablar y respetarse para que cuando nos toque trabajar juntos sea fácil hacerlo. Buscar una postura de mínimos en el choque entre renovables y territorios, que clarifique consensos y establezca los motivos de los desacuerdos, puede ser un buen banco de pruebas. 

Firman: Emilio Santiago (CSIC); Pedro Fresco (ex director general de transición ecológica de la Generalitat Valenciana); Laura González (Contra el Diluvio); Xan López (Contra el Diluvio-Corriente Cálida); Lucía Muñoz (End Fossil- ICTA-UAB, Research&Degrowth); Eloy Sanz (Universidad Rey Juan Carlos); Héctor Tejero (Más Madrid / Más País) y Marta Victoria (Universidad de Aarhus).

Autor: admin

Profesor jubilado. Colaborador de El Viejo Topo y Papeles de relaciones ecosociales.

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