En memoria de mis familiares austriacos que fueron asesinados en el Holocausto por ser judíos.
Recientemente ha habido elecciones presidenciales en Austria en las que ha ganado el partido de ultraderecha y xenófobo, el Partido de la Libertad de Austria (FPO), bajo el liderazgo de Herbert Kickl, que fue el Ministro de Interior de 2017 a 2019.
Kickl, como su partido, es racista, negacionista y gran amigo de Putin. Es como el personaje principal del libro “El Nazi Perfecto”, de Martín Davidson (Anagrama 2012).
Antes, Kickl, entre muchas otras tareas, redactaba los discursos del nazi Jörg Heider (“Sangre vienesa: demasiados extranjeros no hacen ningún bien”) y ahora tiene un plan para evitar que haya migrantes en su país para evitar que “reemplacen” a los austriacos blancos. La noche de la victoria de estas elecciones, Kickl proclamó que “hemos escrito la historia de Austria hoy” (PBS News).
Lo increíble es que haya prensa que ha dicho que esta es la primera vez desde la Segunda Guerra Mundial que Austria elige a un presidente de la ultraderecha con currículum nazi (CBS News, Associated Press, TRT World, NPR y Australian Broadcasting Corporation) cuando no es así. ¿Ya se han olvidado de Jörg Heider y de Kurt Waldheim para poner dos ejemplos?
Jörg Heider (1950-2008), hijo del famoso nazi Robert Heider, fue elegido como gobernador de Corintia de 1999 a 2008. Carintia es uno de los nueve estados federados de la República de Austria con una gran población eslovena y fue líder del partido FPO (el partido que ahora, en 2024, ha ganado las elecciones).
En su puesto como gobernador, prohibió las escuelas eslovenas y privatizó el banco de Corintia, el Hypo Alpe Adria. Fue el autor de declaraciones para minimizar las responsabilidades de Austria en la caza de judíos y especialmente en el Holocausto. Llamaba a los campos de concentración “campos de castigo”.
Recordemos que el Holocausto (“la solución final a la cuestión judía”) fue llevado a cabo de 1933 a 1945 en el que se asesinaron a 6 millones de judíos, con la colaboración y participación de 500.000 alemanes, austriacos, franceses y otros europeos.
En 1999 Haider se presentó a las elecciones para el Bundeskanzler, para primer ministro de Austria. Pero la Unión Europea exigió que Austria cancelará la nominación de Heider debido a sus tendencias ultraderechistas.
Otro nazi elegido por los austriacos como su presidente de 1986 a 1992 fue Kurt Waldheim (1918-2007). E increíblemente también fue, en 1972, el Secretario General de la ONU.
Durante el Holocausto, Waldheim fue miembro de la Liga Nacionalsocialista de Estudiantes Alemanes. Toda la documentación de su pasado nazi está publicada. En su larga lista de crímenes incluyen la masacre de partisanos yugoslavos y la deportación de los judíos de Grecia en 1942. En su autobiografía escribió que “solo estaba haciendo mi trabajo”.
En 1986, un periódico austríaco publicó los detalles de la “vida laboral” de Waldheim que empezó en 1939, estando en el ejército alemán (Austria fue anexada por Alemania de 1938 hasta 1955, anexo conocido como el “Anschluss”) fue miembro de las SA, la milicia del partido nazi, llevando a cabo las terroríficas tareas del Holocausto. En su autobiografía dijo que no se acordaba dónde estaba entre 1941 y 1945.
Parece que gran parte de la población austríaca tampoco se acuerda de lo que hicieron (ellos o sus padres y abuelos) entre 1933 y 1945 cuando mataron a 6 millones de judíos. Porque ahora, en el 2024 han votado a un partido nazi.
El olvido de la historia puede ser muy común en todo el mundo, pero especialmente ahora en Oriente Medio, donde Israel ha matado a más de 42.000 palestinos y herido a más de 92.000 en el último año, se ve ese olvido o el deseo de no fijarse en la memoria histórica.
La mayoría de los israelíes apoyan las masacres que está llevando a cabo el gobierno de Netanyahu. La mayoría de la población de Israel entre los 18 y los 65 está en el ejército israelí (IDF) o en la reserva. Por las calles de Jerusalén se puede ver chicos y chicas universitarios con sus mochilas y sus armas de fuego.
Todos esos millones de judíos en Israel no parecen recordar lo que hicieron los nazis a sus padres y abuelos en el Holocausto.
O sí. Consciente o inconscientemente, estos israelíes están proyectando su rabia y su revancha contra los palestinos (que no tuvieron ninguna implicación en lo que se hizo en Europa contra los judíos en las décadas 1930 y 1940).
De Holocausto en Holocausto. Y cómo en Austria, en toda Europa sigue creciendo la ultraderecha, incluida España con el auge del partido VOX y otras organizaciones neo fascistas.
¿Tendremos los mismos problemas de memoria que los austriacos y los israelíes sobre la historia de Europa en estos tiempos de guerra?