Del compañero Carlos Valmaseda, de Espai Marx.Dirección y guion: Ryusuque Hamaguchi. Japón, 179 minutos. Estreno España: 04/02/22.
1. Muchas gracias por la reseña, A. A mí me ha gustado mucho la película, aunque no sé si es la más apropiada para estos tiempos desdichados. O quizá sea por eso por lo que tanto éxito está teniendo, no lo sé. Porque tanto Tío Vania como la propia película la pueblan personajes podríamos decir crepusculares, totalmente insatisfechos con su vida, heridos, fracasados por haber dedicado su vida a una causa que ahora saben no lo merece, como Serebriakov. El final de la obra de teatro, y clímax también de la película, ese diálogo entre Sonia y su tío Vania es terrible para los que no somos creyentes: la resignación cristiana de seguir trabajando en esto en lo que no creemos, al servicio de otros, hasta el final de nuestros días, porque Dios no puede sino recompensarnos tras nuestra muerte. Magro consuelo. Pero la obra, y la película, están llenas de matices, como ese momento maravilloso en el que vemos como Sonia y Elena consiguen realmente conectar, comunicarse podríamos decir ‘de corazón’, tour de force en el que en una película japonesa cada una de ellas habla un lenguaje diferente: coreano de signos una y chino la otra. Pero para que ese momento se produzca es necesario un largo proceso de desarrollo. Por eso no estoy muy de acuerdo con que la película sea demasiado larga. No es un objetivo buscado, dice el director, simplemente le salió así. Y creo que tiene sus motivos. Hace falta tiempo. Como el director de la obra en la película, que aburre a sus actores haciendo que repitan el texto incesantemente sin expresar emoción, en japonés, tagalo, coreano de signos y chino, hasta que las palabras acaben tomando vida propia. Es ese mismo proceso que le lleva a escuchar incansablemente en su coche los diálogos de Tío Vania grabados por su mujer y que acabarán en cierto modo facilitando la conexión entre el director y su conductora. Todo eso requiere tiempo.
También hace falta en otro de los temas muy presentes en la película: la incomunicación humana. Presentada, no al estilo de Antonioni de los 60-70, mostrando su imposibilidad, sino su realización a través de los esfuerzos más variopintos que realizan los personajes: los relatos tras el sexo del director y su esposa; la comunión de escuchar juntos los fragmentos de Tío Vania del director y su joven chófer; las conversaciones cara a cara en el bar del director y el joven actor; y hasta la patética forma que tiene la madre de la conductora de mostrar su amor a su hija. Los matices y la prisa no se llevan muy bien, así que permíteme que disienta un poco en este punto de tu por otra parte magnífica reseña de la película.
2. Una película anterior de Hamaguchi, Happy Hour, que también está muy bien, dura 5 horas 17 minutos. Sois unos flojos. En India, en el cine de Bollywood, una película de hora y media es un cortometraje…
3. Ayer hablábamos de la película Drive my car. Precisamente salió en conversación también en la tertulia de la biblioteca, y me pidieron que se la pasara, por lo que la subí para que la descargasen. Os paso el enlace por si a alguno le interesa. Es un poco rara porque tiene subtítulos en español encima de los subtítulos en inglés. Como a veces los del español están mal, prefería leer los del inglés, en blanco, mientras los del español están en amarillo. Pero a parte de esa pequeña molestia, se ve bastante bien: https://www.filemail.com/d/tbdlvbofyooezfx. Creo que el enlace estará activo tres o cuatro días. No tenéis que hacer nada, solo pinchar en el enlace para iniciar la descarga.