I. Italia. Falleció Toni Negri, filósofo, ex integrante de Autonomía Obrera en los años 60-70, ex preso político y posteriormente impulsor del autonomismo y duro crítico de los nacionalismos
Resumen Latinoamericano, 17 de diciembre de 2023.
Fue un militante y teórico marxista y, a finales de la década de 1970, se lo acusó de insurrección contra el Estado italiano; electo diputado en 1983, recuperó la libertad y se exilió en Francia por varios años
A los 90 años, en París, murió el filósofo marxista y autonomista, Tony Negri. Había nacido en Padua el 1 de agosto de 1933. Fue también un militante y pensador de izquierda, fundador de la agrupación Potere Operaio en 1969 y miembro de Autonomia Operaia; por eso, se lo conoce también como un filósofo “obrerista”. Su pareja, la filósofa francesa Judith Revel (hija del historiador Jacques Revel), y su hija, la directora de cine Anna Negri, confirmaron la muerte del intelectual al diario italiano La Repubblica.
Participó de la vida política de su país desde la juventud en agrupaciones heterodoxas: católicas, socialistas y marxistas. A finales de los años 1970 se lo acusó de integrar las Brigadas Rojas y de haber participado en el secuestro del primer ministro italiano Aldo Moro, en 1978. (fue absuelto de este y de otros cargos de asesinato), que conmocionó a Italia. Fue detenido en 1979, acusado entonces de ser “moralmente responsable” de “atentados terroristas”, y recuperó su libertad en 1983 gracias a la inmunidad parlamentaria al ser electo diputado. Se exilió en Francia y en Italia se lo condenó en rebeldía a treinta años de prisión.
Amparado por la “doctrina Miterrand”, llamada así por el compromiso del presidente francés François Mitterrand de no extraditar a luchadores italianos de extrema izquierda refugiados en Francia, Negri dio clases en la Universidad de Vincennes y en el Collège International de Philosophie, junto con Jacques Derrida, Michel Foucault (que sostuvo que Negri era perseguido por su condición de intelectual) y Gilles Deleuze (Negri sumó a su teoría política los aportes del “esquizoanálisis” de Deleuze y Félix Guattari). En 1997, después de alcanzar un acuerdo con el fiscal, se redujo su condena de treinta a diecisiete años; estuvo preso y luego en libertad condicional, hasta 2004.
Muchos de los libros más célebres de Negri, como el primero de la trilogía que escribió con el filósofo estadounidense Michael Hardt, Imperio (completada con Multitud y Commonwealth), (donde narra su primera experiencia carcelaria), Del retorno. Abecedario biopolítico y Spinoza subversivo, se publicaron mientras cumplía su condena. En Spinoza ayer y hoy, contrapuso el pensamiento del filósofo “herético” del siglo XVII con las contingencias sociopolíticas del presente.
“Tanto la vida como la obra de Negri muestran a un personaje muy particular que comenzó su vida política como comunista y que, al igual que otros grupos, establecieron una crítica a los límites del reformismo que mostraba el Partido Comunista Italiano -dice el editor de la revista Nueva Sociedad, Mariano Schuster-. Negri vio acertadamente las transformaciones que se estaban produciendo en el mundo de la clase obrera y las estableció como el fundamento de una política de izquierda. Así nació su proyecto del marxismo autónomo. Fue detenido por su militancia y sus batallas en la llamada ‘izquierda extraparlamentaria’. En Imperio, libro con el que no comulgo con su perspectiva política, decía que la apuesta comunista debía pasar por el ejemplo de san Francisco de Asís, que había dejado sus propiedades. Eso lo conectaba con una idea de la izquierda que es la austeridad, que no es la austeridad del neoliberalismo sino de la ética de la izquierda. Con la idea de ‘multitud’, abrió camino a la comprensión de que había demandas culturales y sociales que debían ser consideradas por la izquierda, como la diversidad sexual y el feminismo”.
“No existe emancipación como concepto derivado de la hegemonía o simplemente como propuesta simbólica -dijo Negri en 2012, al afirmar que en América Latina se había dado una ‘transformación antropólogica’ que afectó la esfera política-. La emancipación es práctica política efectiva de resistencia y creación cooperativa”. El pensamiento de Negri, al igual que el de su compatriota Paolo Virno, influyó en las acciones de algunos movimientos sociales antes y después de la crisis de 2001 en Argentina, en contra de las políticas neoliberales.
El norte de su actividad intelectual y política fue la lucha de clases. “Hoy día resulta necesario reconstruir el internacionalismo, y hay que reconstruirlo a partir de la derrota inmediata de los nacionalismos que se están reconstituyendo y que pretenden conformar una línea posible, realista -dijo al presentar su autobiografía Historia de un comunista, de 2019, publicada en el país por Tinta Limón y Traficantes de Sueños en dos tomos-. Y no es cierto. El nacionalismo no es realista porque el mundo, la globalización, son una realidad dentro de la cual hemos de situarnos. Si no nos concienciamos de que la globalización es el punto central, de que es más fuerte que todas las formas del Estado; si no nos damos cuenta de que la globalización es ya un dato físico… Si no nos damos cuenta de todo eso, estamos perdidos. Los nacionalismos son elementos totalmente provinciales respecto de la realidad actual de la lucha de clases”.
II.Néstor Kohan
ANTONIO “Toni” NEGRI (1933-2023) ha fallecido. Cuando esto sucede, todo el mundo aplaude y generalmente “se olvidan” los lados sombríos, oscuros. Se prescinde de la crítica. No es mi caso. Recuerdo habitualmente con cariño a compañeros/as entrañables. Pero no creo en la hagiografía barata. Tuve la oportunidad de conocerlo personalmente en La Sorbona [Francia], en un evento sobre Marx. Él era ponente, yo simple oyente. Al terminar me lo crucé en el subte (metro). Negri pensó que me acercaba a pedirle un autógrafo o una foto, acostumbrado a la farándula que lo rodeó en parte de su vida. No fue así. Aproveché el corto intercambio para criticarle su brutal desconocimiento de la teoría marxista de la dependencia (TMD) a la que rechazaba sin haber estudiado. No le gustó nada que lo criticara, aunque lo hice en un tono respetuoso. Se bajó bruscamente del subte (metro) a la estación siguiente, para no continuar el diálogo. Mis críticas no eran “de ocasión”. Había estudiado su obra y publicado un libro, en el estado español [Kohan quiere decir España] y traducido en Italia. Allí traté, con equilibrio, de rescatar y valorizar su militancia juvenil, cuestionando ácidamente sus diagnósticos sobre el presunto “fin del imperialismo y las guerras de conquista”, producto de su viraje posterior hacia el postestructuralismo y el posmodernismo (que tanto rédito y fama le rindieron en gente que ni siquiera se tomó el trabajo de leerlo a fondo). Alguna vez hice crítica de libros en el suplemento cultural del diario CLARIN (de la derecha argentina). Allí lo reivindicaban con euforia. Lo mismo hizo el diario LA NACIÓN, de la misma derecha cavernícola. Le pregunté al periodista de CLARIN si él había leído completo “IMPERIO”. Me contestó, con una sonrisa irónica, que no. Le dije entonces: “¿No te das cuenta que postulás a Negri como un supuesto «superador de Marx» y ni siquiera lo leíste? Tu nota la leen millones de personas”. El periodista me miró burlonamente. Una editorial cubana me propuso publicar mi libro en la isla. Redacté entonces una introducción especial para Cuba, más dura aún. Como nunca la publicaron, la difundí por internet. Recibí por la web una catarata de insultos de un viejo dirigente de la insurgencia guevarista argentina [A.K. o L.M.], devenido en un QUEBRADO POSMODERNO. Intenté contestarle. Nunca me publicaron la respuesta en su página web. Negri generaba adhesiones fanáticas en gente que no lo había leído a fondo. Ni siquiera conocían todos sus libros. A mi modesto entender, el joven Negri era un militante en serio. Sus antiguos camaradas lo llamaban “EL PROFESOR”. Y en aquella época aportó pensamientos polémicos pero valiosos. Lo que produjo cuando pasó a Francia y se insertó en la academia parisina, adoptando todos los lugares comunes del Althussser y su escuela euro-“comunista”, primero, y más tarde de Foucault, Deleuze, Guattari, etc….no sólo no fueron aportes. Hicieron mucho daño al movimiento revolucionario, contribuyendo a su dispersión, alentando la rendición ante EL ENEMIGO, aunque repitiera cada cuatro renglones la palabrita mágica “comunismo”, despojada de todo contenido insurgente y revolucionario. Hoy sus libros se venden en mesa de ofertas. La historia lo juzgará, cuando la farándula frívola y superficial se olvide de él y se pueda realizar un balance sereno, crítico y meditado. Buenos Aires, 16/12/2023