«Sacristán era un hombre que tenía una pasión política indiscutible que le acompañó siempre, desde muy joven. Era un hombre que se portaba bien sin necesidad de escribir tratados de Ética. Su coherencia como persona era tal que obligaba a los demás a pensar dos veces lo que iban a hacer antes de hacerlo.»
El autor de Contribución a la crítica del marxismo cientificista, Marx (sin ismos), La gran perturbación, Para la tercera cultura y de otros libros imprescindibles fue discípulo, amigo y compañero de lucha de Manuel Sacristán.
La entrevista se publicó en Acerca de Manuel Sacristán, Barcelona: Destino, 1996, pp. 460-486. https://espai-marx.net/?p=19064.