La destitución de Josep Lluís Trapero

Un comentario de José Luis Martín Ramos, compañero de Espai Marx. Como complemento: Joaquim Coll, “Nos equivocamos con Trapero.” https://cronicaglobal.elespanol.com/pensamiento/equivocamos-trapero_581275_102.html

Es una depuración-venganza política. Y lo es públicamente. Desde luego por lo que dijo en el juicio y por su posterior empeño en ser policía judicial (posterior, que no anterior al octubre 2017). Los comentarios de Estela, acusando de personalismo-individualismo a Trapero, muy lamentables, me recuerdan la típica argumentación estalinista.
Ese recambio está cargado de un mensaje de confianza/ fiabilidad política del mando profesional de la policía que no es precisamente ejemplar democráticamente; a partir de ahora está claro que si quieres prosperar en el cuerpo has de tener carnet de confianza política. Eso es un modelo policial/político inaceptable. La confianza política corresponde al conseller y al director de la policía.
Por lo demás, estar planificando a espaldas del jefe, antes de destituirlo, tiene un nombre: intrigar. No es un comportamiento ejemplar ni por parte de Elena ni por parte de Estela, el nuevo jefe de la policía catalana.

Autor: admin

Profesor jubilado. Colaborador de El Viejo Topo y Papeles de relaciones ecosociales.

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