La Hora más decisiva en la Historia del Ateneo de Madrid

Una sugerencia de Miguel Pastrana de Almeida

Cordiales saludos.
Me dirijo a personas amigas, compañeras, camaradas.
No importa si no nos hemos tratado mucho, o incluso si no nos
conocemos presencialmente, pero yo me permito llamaros así por
afinidad ideológica.
(Eso quizá denostado en la post-modernidad líquida; la «ideología». Y
que desde luego, nuestros adversarios tienen. Vaya si la tienen…).
Vosotros/as, como yo, sabéis que la Lucha de Clases, existe. Vaya si existe…
Es por ello que, incluso aunque no siempre y no en todo coincidamos o
hayamos coincidido en estos años, yo me permito llamaros, a todas las
personas a quienes envío este correo, personas amigas, compañeras,
camaradas.
Como varias personas sabéis, fui militar especialista mecánico casi
nueve años (antes fui obrero industrial). Ahora soy Oficial técnico
municipal.
La escritura y la poesía, a la cual también varias personas sabéis le
he dedicado tiempo y aún le dedico a veces, con varias publicaciones y
algunos reconocimientos por parte del gremio, no constituye sin
embargo mi actividad principal.

Incluso aunque en algunos lados figure como «escritor» -lo cual
tampoco me molesta, faltaría más-, si me preguntáis, yo me considero
mecánico y, también, militar.

Aunque ya no preste servicio en la Milicia (Pero sí estoy en entidades
de militares republicanos antifascistas, como el colectivo «Anemoi» y
la asociación Memoria Militar Democrática, AMMD).

Os refiero esto, disculpadme, porque me viene ahora a la mente un
viejo lema de la milicia, extraído a su vez de un poema -dedicado al
gremio-, de Calderón de la Barca: «Ni pedir ni rehusar».

No digo yo que esta sea, necesariamente, una buena fórmula
existencial. De hecho, más bien suele complicártela (la vida).

Pero a personas quienes hemos pasado un tiempo apreciable en la
Milicia, tal vez -sólo digo tal vez…-, nos deja una cierta huella
(con independencia, claro, de que en la vida real, todo el mundo tiene
que «pedir» y «rehusar» alguna vez…).
Pero a mí -quien me conoce más, lo sabe…-, me sigue costando todavía.
Pues bien: hoy os escribo para pediros. Sí: «para pediros».
Nada demasiado difícil (espero…).
Nada que, posiblemente, no os haya pedido ya otras veces, o incluso y
mucho mejor, que ya hayáis hecho otras veces sin yo necesitar
pedíroslo (lo cual agradezco, naturalmente).
Pero hoy, ahora, no es «como otras veces» y hoy sí que me permito
-debo hacerlo y no exactamente «por mí»…-, pediros expresamente;
pediros «por favor».
Es fácil: sencillamente, por favor, que leáis este artículo…
https://diario16.com/la-hora-m
…el cual me publicaron el jueves en «Diario 16».
Leedlo, por favor. Sé que es un texto un poco largo. Pero el «sólo»
hecho de que lo hayan editado en un diario conocido y de público
general, puede indicar -puede…-, que refiero algunos hechos, algunos
datos, algunos nombres (especialmente de corporaciones
mediático-empresariales…), que importan.
Que importan, más allá de lo concreto del lugar. Porque, por su
proyección e importancia (simbólica e histórica, pero también física y
actual), trasciende.
(El texto se lee en máximo 20 minutos; máximo)
Por todo esto, por todo, y también por el filósofo marxista Carlos
París, con quien me honra decir trabajé codo con codo entre 2009 y
2014 (cuando falleció), y me consideraba camarada; por todo esto, os
pido que -por favor-, leáis el artículo con la debida atención.
Y luego, si lo consideráis; si pensáis que dice algo que tiene
importancia o puede tenerla, entonces… os pido además, por favor, os
pido, que lo difundáis y lo reproduzcáis en la medida de vuestros
medios.
En ese caso, por favor, os lo pido.
Porque está hecho, ese artículo, para eso: para que se sepa. «Para que sirva».
O cuanto menos, si las cosas no terminan bien y la Resistencia social
es finalmente superada, entonces…, al menos quede constancia de
cuanto sucedió.
Por todo eso os pido que, si consideráis relevante lo que el artículo
dice, lo difundáis/reproduzcáis en la medida de vuestros medios.
Gracias, camaradas. Salud siempre.
Miguel
Pd: adjunto una foto de una dedicatoria manuscrita que me hizo Carlos
París en un ejemplar de su libro «Ética radical». Hermoso título para
el que fue (año 2012, 1a edición) el último libro que publicó en vida,
culminación de su Pensamiento. Os digo, por favor, que esta foto -como
este correo mismo-, es solamente para vosotros/as. Cuanto os pido
difundáis, es el artículo en «Diario 16»; el artículo.

Autor: admin

Profesor jubilado. Colaborador de El Viejo Topo y Papeles de relaciones ecosociales.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *