Reseña de: Elena Grau Biosca, Violeta Ibáñez Royo, Isabel Ribera Domene (eds.) Giulia Adinolfi. Entre mujeres Icària, Barcelona, 2025, 289 págs.
Giulia Adinolfi. Entre mujeres es un libro coral que combina el castellano y el catalán para construir un interesante homenaje colectivo a una mujer que, entre muchas otras cosas, fue militante del PCI en Italia y del PSUC, primero en la clandestinidad y luego en la legalidad, en Catalunya. También fue fundadora de mientras tanto, junto con Manuel Sacristán y otras personas.
El libro está estructurado en seis partes, precedidas de una breve presentación de las tres editoras, que han titulado «Tocadas por Giulia Adinolfi». Desde el principio, por tanto, nos queda clara la importancia que le dan al conocimiento de los escritos que dejó e incluso, para alguna de ellas, el contacto personal con ella. Como colofón del libro, un anexo en el que se publican una serie de «cartas de trabajo» intercambiadas entre Giulia Adinolfi y Rosa Rossi, entre 1977 y 1979, a través de las que nos acercamos a una amistad, personal e intelectual, que permaneció a través del tiempo, uniendo Nápoles con Barcelona. Entre la presentación y el anexo, seis partes estructuran el resto de la publicación.
La primera parte, titulada «Semblanza de Giulia Adinolfi Sellitti», incluye un largo artículo en catalán de una de las editoras, Elena Grau Biosca. Lo ha titulado «Una aposta molt alta: la mesura plena de la pròpia vida». Leyéndolo, nos acercamos a una biografía de Adinolfi en la que lo más personal también aparece, convertido en político y significativo, claro.
La segunda parte, titulada «Giulia Adinolfi en el recuerdo», incluye dos artículos de dos mujeres que conocieron a Adinolfi. Por un lado, Carmen Pérez Vidal, que como alumna suya que fue en Aula (en 1968, y en la Universidad Autónoma de Barcelona en 1972), nos devuelve una Giulia profesora, excelente, y con unas características propias que la hacían todavía más particular en aquellos años marcados a fuego por la continuidad de la dictadura y su sistema de enseñanza, pero en los que ya despuntaban algunos docentes que las personas que estudiamos en aquellos años siempre recordamos como quienes nos abrieron la mirada para acercarnos de otra manera al saber crítico y al disfrute intelectual. Leyendo el artículo de Carmen Pérez Vidal sobre esta Giulia docente, me ha dado por imaginar que, si hubiera vivido en la actualidad, Adinolfi formaría parte de la recientemente creada Internacional Antifascista de Educación[1]. El otro artículo de esta segunda parte es de Mireia Bofill Abelló. Lo titula «Giulia Adinolfi. Una escolta atenta a la vida i al món que ens ha obert camins». A través de su lectura vemos a Giulia Adinolfi en las Jornades Catalanes de la Dona[2], que ahora celebran su 50 aniversario, y a una Mireia, lectora atenta de los artículos que publicaba Giulia, que reflexiona sobre los debates que se vivieron en las «II Jornadas estatales de la Mujer» celebradas en Granada[3]. A Bofill, la lectura de Adinolfi la llevó a encontrar puntos de contacto entre lo que ella misma pensaba, respecto a estos debates, y lo que escribía Adinolfi.
La tercera parte, titulada «Giulia Adinolfi in memoriam», contiene cinco artículos escritos entre 1980 y 1981 y recuperados por las editoras para este libro. Son artículos escritos, por tanto, en la cercanía cronológica y sentimental de la muerte de Giulia, que se produjo el 21 de febrero de 1980, cuando todavía no había cumplido los 50 años —había nacido en Salerno el 27 de agosto de 1930—, y en medio de la conmoción que produjo su pérdida. Van firmados, entre otras, por Carme Vilaginés, que nos recuerda el papel de Giulia en el Moviment de Dones Democràtiques, y Montserrat Roig, de la que se recupera un texto bellísimo que publicó en El Periódico el 5 de marzo de 1980, doce días después de la muerte de Giulia, titulado «Morir». En esta tercera parte también hay textos de Dolors Folch, Rosa Rossi y Mireia Bofill, a la que volvemos a encontrar aquí con un texto titulado «En recuerdo de Giulia Adinolfi», publicado en el número 15 de la revista Dones en Lluita[4]. Mireia había escrito sobre Giulia entonces, conmocionada por su muerte. Así empieza el artículo: “Pocos días después de volver de las Jornadas de Granada, recibí el primer número de la revista mientras tanto. Me alegró mucho encontrar en él un artículo de Giulia Adinolfi, pues la sabía apartada desde hacía tiempo de la vida activa por su grave enfermedad —y más aún que el tema del artículo fuese el feminismo, «las contradicciones del feminismo» concretamente.”
Y así acaba: «En tus palabras te recordaremos, amiga Giulia». También se incluye, en esta tercera parte, el texto sobre Adinolfi que apareció en la Agenda de la Dona de 1981, incluyendo una foto de la portada de esta agenda, que me ha llevado directamente a visualizarla dentro de mi bolso-bandolera de aquellos años, lleno de bolígrafos, cuadernos, papeles y ¡la agenda! Porque aquellas agendas habitaban los bolsos que llevábamos todas las mujeres cercanas al feminismo por aquellos años. La labor de difusión que hicieron con sus fotos de mujeres, acompañadas de una breve biografía, nos pusieron en el camino, a muchas de nosotras, de la recuperación de una cierta genealogía.
La cuarta parte, titulada «Pasión por el mundo y sentido de la vida», está centrada fundamentalmente en el análisis de la amistad entre Giulia Adinolfi y Rosa Rossi. Es un artículo firmado conjuntamente por las tres editoras y de una calidad literaria exquisita. Se percibe en él el aroma de las lecturas que han realizado las tres editoras de las autoras que, desde la editorial de la Librería de Mujeres Milán, estaban pensando y dando a luz el mundo desde otro lugar, desde el feminismo de la diferencia. Empiezan por citar a la madre y la hermana. De esta manera: “En el origen está María, la madre, antes todavía del ser. Una madre que ama y es amada, que confía y por ello inspira confianza. La mano grande y bella de María que vivía en la memoria de Adinolfi: «La imagen, por ejemplo, de una incursión aérea, tu voz, tu mano bajando las escaleras hacia el refugio. Era la seguridad» (escribe Giulia en una carta a su madre). Muy cerca del origen, Anna: tan cerca como lo puede estar la hermana que entrevé y confirma el ser íntimo que las entrañas custodian. Hermanas en los lugares comunes, en los secretos compartidos. Dos que se ríen de lo que sólo ellas saben, que gozan sencillamente estando. Cada separación de Anna dolía a Giulia en el alma corporal. María y Anna en el origen, en la casa, donde se aprende plenamente a vivir.”
Después, como ya he comentado, dedican la gran mayoría del texto a la amistad entre Rossi y Adinolfi, que definen como «perdurable y fecunda». Así la introducen: “De ese «entre mujeres» que vamos conociendo, a medida que nos adentramos en la figura de Giulia Adinolfi, se sitúa en lugar imprescindible la relación dual creada con Rosa Rossi […]. Pero ¿cómo significarla?, ¿cómo incluso nombrarla? Y todavía más difícil, ¿cómo poner en palabras lo que nos llega del misterio de esa relación? ¿Cómo se expresa la naturaleza de una relación que es vital para ser en el mundo?”
La fecundidad de esta amistad, la encontramos también a través de las cartas que se escribieron entre las dos amigas, seleccionadas por las editoras para el anexo, y de las que en esta parte aparecen también algunos fragmentos. Y no puedo resistir la tentación de acercaros al tono a través de estos: “Querida Rosa, Mi decisión de trabajar en el proceso de María de Cazalla me parece todavía absurda, pero me sigue fascinando: sobre todo porque me permite trabajar contigo, pensar en las mismas cosas, leer los mismos libros y hablarte de ello. Esta semana también yo he hecho alguna cosa: he ido a la Biblioteca, donde he encontrado bastantes cosas que me habías indicado […]. 3) En cambio, no estoy del todo de acuerdo en cómo «defines» en tu carta el tema sexual. Yo sigo pensando que el caso de María plantea el tema de la relación entre liberación de la tutela jerárquica en el terreno religioso y liberación de las represiones culturales de las que la religión era un instrumento. Creo que el tema es muy delicado, que la relación entre religión interior y sexualidad es mucho más compleja, que la liberación de la tutela jerárquica no fue siempre ni sustancialmente liberadora en el terreno de la relación con el propio cuerpo, etc. Pero creo que no es un problema secundario, sobre todo cuando la nueva religiosidad llega a las mujeres. También por el tipo específico de religiosidad que María presenta. [22-4-1977]
Queridísima Giulia,
Tus dos cartas han sido muy importantes para mí: me han vuelto a dar, en este desbocado final de curso, un hilo alrededor del cual ordenar un poco mis pensamientos. Poco, porque con la llegada de la primavera se me echa encima un cansancio mental casi insuperable, y este año más que nunca. Así que lo que he conseguido hacer ha sido reordenar los libros sobre el tema de Cazalla que tenía demasiado dispersos, en un ataque de desconfianza y de distancia, y utilizar este tema para reflexionar durante los desplazamientos o las tareas domésticas.
Ahora trato de responder con un poco de orden a las cosas que me dices […].
3) Me parece que se da un paso adelante cuando formulas el tema de la sexualidad no ya en términos de libertad en el uso del propio cuerpo como la otra cara de la libertad religiosa, como hiciste la primera vez, sino que pasas a hablar de «hacerse sujeto activo de la experiencia religiosa» o, por consiguiente, «sujeto activo de otras experiencias». [Sin fecha]
Pequeño fragmento de la carta de trabajo número 2 de Rosa Rossi a Giulia Adinolfi:
Si supieras cuánto me ayudas. No sólo a retomar los «papeles del proceso», sino sobre todo a hacerme pensar con lucidez y a hacerme superar el desánimo que tan a menudo amenaza con invadirme.
Te abrazo fuerte,
Rosa [sin fecha]
Pequeño fragmento de una carta de Giulia Adinolfi a Rosa Rosi.
Rosa: perdona si hoy no añado nada más. Sólo que me ha conmovido profundamente tu visita, a pesar de su brevísima duración. Y que yo estoy mejor, indudablemente mejor físicamente, pero en estos últimos tiempos, también muy tensa. Tal vez las dos cosas relacionadas.
Te escribiré de nuevo. Un abrazo fuerte a Renzo. Hasta pronto,
Tu Giulia. [Barcelona 22-4-1979]
Pequeño fragmento de una carta de Giulia Adinolfi a Rosa Rossi
«Sin darme cuenta he empezado esta carta en castellano y he decidido seguir en esta lengua. Si te molesta dímelo». [5-5-1979]
Final de una carta de Rosa Rossi a Giulia Adinolfi
Sigue escribiendo, bitte. (Me pregunto por qué esta palabra alemana se me ha presentado en la mente como la más implorante). Os abrazo, Rosa [sin fecha. Mayo o junio de 1979]
En la quinta parte, «Textos de Giulia Adinolfi Sellitti», que es la más amplia, encontramos nueve textos de Giulia (de entre 1967 y 1980) y tres compartidos con Rosa Rossi. Comienza esta parte con un artículo de Giulia que fue fundamental para pensar el movimiento de mujeres. Titulado «Per un plantejament democràtic de la lluita de les dones», apareció en el número 12 de la revista clandestina Nous Horitzons (1967)[5]. Entre otras cosas decía: “En el camp mateix de les forces més tenaçment o conscientment compromeses a realitzar una profunda transformació de la societat coexisteixen encara plantejaments diversos, equívocs i contradictoris sobre la lluita de les dones […]. La concepció que més tenaçment persisteix entre les forces democràtiques, fins i tot socialistes, és bastant difícil de definir perquè, més que en fórmules generals i explícites, es manifesta en la praxi política. Aquesta concepció consisteix a considerar la lluita de les dones com a inspirada fonamentalment per una intuïtiva i emotiva solidaritat amb la de llurs marits i llurs fills […]. En definitiva, la lluita de les dones és concebuda com una lluita subalterna, que no es proposa objectius específics […] ¿és just, en aquest moment i al nostre país, concebre –i per tant dirigir i organitzar– la lluita de les dones únicament com una lluita subalterna, com una forma de suport i solidaritat amb la d’altres sectors, sense esforçar-nos a trobar-li una perspectiva pròpia i específica?”
Evidentemente, este artículo tuvo que ver la luz, entonces, firmado con pseudónimo. Lluïsa Vives fue el que eligió Adinolfi. La traducción al catalán fue de Carme Vilaginés.
En la sexta parte, «Estudiosas que escriben sobre Giulia Adinolfi Sellitti», encontramos cuatro textos sobre la obra de Giulia, de tono académico y recientes, lo que demostraría el interés que está despertando últimamente esta autora para los estudios feministas. Interés que también demuestra la publicación de este libro y la excelente web sobre Adinolfi, preparada por Vera Sacristán Adinolfi y Elena Grau Biosca, y que está alojada en la web de Ca la Dona[6]. Los artículos que cierran el libro van firmados por Cristina García González, Claudia Jareño Gila, Marta Román Martos y Elena Grau Biosca.
Como podemos ver en este repaso a los diferentes artículos que componen el libro, todas son autoras, todas son mujeres. Así ese «entre mujeres» que aparece en el título de la publicación toma todo su sentido. De todas maneras, por si hicieran falta más aclaraciones, la primera frase de la introducción de las editoras es: «Este es un libro creado entre mujeres. Mujeres a las que nos convoca el hecho de haber sido tocadas por Giulia Adinolfi Sellitti».
Esperemos que este libro, creado entre mujeres, sea de interés de mujeres y hombres que quieran recuperar, o acercarse por primera vez, a un pensamiento que iluminó a muchas y que quedó truncado por la temprana muerte de una mujer a la que hemos echado de menos, incluso las que no la conocimos.
-
https://ajuntament.barcelona.cat/arxiumunicipal/arxiuhistoric/ca/primeres-jornades-catalanes-de-la-dona-maig-de-1976 ↑
-
Las «II Jornadas estatales de la mujer» se celebraron en Granada entre el 7 y el 9 de diciembre de 1979. ↑
-
https://filsfem.net/arxivaff/neix-la-revista-dones-en-lluita/ ↑
-
https://noushoritzons.cat/revista-publicacions/revista-nous-horitzons/ ↑
-
https://giuliaadinolfi.caladona.org/sobre-el-feminisme-de-giulia-adinolfi/ ↑
https://mientrastanto.org/255/la-biblioteca-de-babel/giulia-adinolfi-entre-mujeres/.